LAS LISTAS ELECTORALES DE LOS PARTIDOS. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El que piadoso desengaña amigos

tiene mayor peligro en su consejo

que en su venganza el que agravió enemigos.

Por esto a la maldad y al malo dejo.

Vivamos, sin ser cómplices, testigos;

advierta al mundo nuevo el mundo viejo.

(Francisco de Quevedo).

Hay lugares de los que nadie se va contento. Uno de ellos es la política. Hay otros; pero de ese hablaré en ocasión más propicia.

El agradecimiento a los servicios prestados es el mayor de los desagradecimientos; en política es peor; ni eso. Cuando pueden sacar partido de ti, el partido lo hace, cuando no, o se inventan algo, que filtran, o te mandan el motorista.

En política, y otros menesteres, diría que para todos, más vale guardarse siempre una carta. Saber y amenazar. Dormir con la Iliada bajo la almohada, cerca de la daga. La daga es buena compañera, sobre todo en el mercado de dagas, y si no vean como en el ministerio de Defensa se guardan la ropa unos a otros mientras nadan por ríos y mares distintos; de dagas. Unos entran y otros salen, pero a todos les esperan los misiles, la industria de la aeronaútica, o la patronal de la industria de Defensa; incluso los uniformados, buenos y obedientes, que se han movido bien en sus pozas, acaban en Santa Bárbara, Expal, Global Training Aviation, Oesia Network, Navantia, General Dynamics, y yo que sé en cuantas dagas más. En fin, un chollo, lo que se dice un chollo. Estas cosas del armamento dan mucha munición. El último que ha usado la puerta giratoria ha sido tan rápido que casi no ha dado tiempo a hablar de él. Era Secretario de Estado de Defensa y el paro no le ha durado ni un día. Escribano Mechanical, o algo así, le abre sus brazos. Estos sí que se van contentos, seguros de su valor político que ahora será su gran aliado y que, desde su bien remunerado puesto, mirarán por encima del hombro a sus compis.

Miro las listas de los partidos para situar a los generales al frente de sus tropas. Los ya rentabilizados van a Europa, a sus ejércitos de descanso. A vegetar, cuando debería ser el lugar donde se diese la batalla más importante.

Al resto me gustaría avisarles de que las tropas están cansadas y abatidas, que ven enemigos por todas partes y se sienten rodeadas. Que de la principal hazaña están desengañados porque no hay respuesta a la obediencia. Que las batallas dejan heridos y heridas incurables; que son tropas que se han sentido muchas veces abandonadas y engañadas. Que hay mucho desencanto en el frente.

A los que repasan las listas y en ellas ya no se encuentran. A los que se alegran al verse. A todos es bueno recordarles que una vez terminado el juego, rey y peón duermen en la misma caja. Así fue y así será por los siglos de los siglos. Y así decía Quevedo y ni caso le hacemos.

Vivamos sin ser cómplices, testigos;

advierta al mundo nuevo el mundo viejo.

Y el que piadoso desengaña amigos…

Cosas de la política, de ahora y de antes. Ahora y antes es siempre.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

3 abril 2019

CAZA DE BRUJAS POR PARTE DE LA JAURÍA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Hoy escribía mi admirado profesor y maestro Gabriel Albiac una antológica tercera de ABC: Ministerio de Propaganda. Todo se reduce a eso. Cuando un Gobierno se nombra y se monta para eso, con exclusividad, algo va mal. Lo que más llama la atención es la importancia que en todo esto tiene los palmeros. Es la propaganda, el ruido, de los que agitan las palmas, ponen la letra y manejan los decibelios. Nos creíamos tontos, pero no, es que realmente lo somos. Con la que está cayendo todavía tenemos esperanza en un Gobierno que ha saltado la tapia y se dispone a vendimiar en una viña que no es la suya, que nadie le ha vendido ni arrendado, todavía. Hay que pasar por la notaría, los votos.

El alegato de la corrupción, cien años de perdón…, ya no les vale. La imagen se les cae encima. La que ellos defendían se les derrumba y les oculta entre escombros. Pero para eso tienen sin duda toda una compañía armada de agitadores -¿jauría?- que manejan los medios -“el medio”- que los ha llevado al lugar que ocupan y que les mantendrá a golpe democrático del no pasarán, aquí mandamos ahora nosotros. Entre sus apoyos ninguno como el de los independentistas, peneuvistas, bilduitas, y podemitas. Hoy por ti mañana por mí. Es seguro que nos vemos en otra como esta.

El Ministerio de Propaganda es fuerte y convincente. Hoy focaliza hacia Urdangarín; y hacia el Mediterráneo con la triste realidad de una tragedia que no debería servir para ponerse medallas sino para ser riguroso y firme con la meliflua- cuando le interesa- Europa (Devuélvame a Puigdemont).

Dimisión en ese ministerio de Propaganda. Razones hay, pero, para ellos, las lanzas ahora se vuelven cañas y donde había corrupción, para ellos, es simplemente un acto de buena ciudadanía, y un ataque sin precedentes de la jauría contra este democrático Gobierno y su presidente, que no me extrañaría nada fuese, de nuevo, como su maestro, propuesto para el Nobel. No sé de qué, pero para el Nobel.

Que el ministro de Propaganda haya supuestamente defraudado a Hacienda es algo que no debe preocuparnos demasiado. A eso se le llama cultura y se aprende con buenos maestros. Pelillos a la mar y dediquémonos al arte del agitprop del que empezamos a recibir las primeras lecciones. Por ejemplo: <<Estar al día con Hacienda ya no se lleva>>.

Pero no era eso no, era una caza de brujas por parte de la jauría.

Por tanto, señorías, pueblo llano y currantes de la cultura: dimisión. La primera en la frente. La cita del exministro a Lope de Vega no puede quedarse sin sus amigos del alma. ¡Ay la cultura! Donde las dan las toman. <<Bachiller en mentir, licenciatura en engañar, doctor en robar y catedrático en medrar>>, decía Quevedo y «Este mundo es un juego de bazas, solo el que roba triunfa y manda».

Hoy la dimisión del ministro de Propaganda tenía el tufillo de <<Ándeme yo caliente y ríase la gente…>>. ¿O ríase de la gente?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

13 junio 2018

Blog: generaldavila.com