PASCUA MILITAR 2018. UN GRAN DÍA. (VISUS MILITIS) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

SSMM los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía en la Pascua Militar 2018

Suele ser nuestro visus dominical una rápida mirada militar al horizonte de acontecimientos. Un aviso del vigía, del centinela que espera la aurora. Con esa brevedad y anhelo lanzamos cada domingo nuestro mensaje de alerta. Es un santo y seña para que nos reconozcan los que tiene que hacerlo. Seguimos siendo centinelas.

Hoy, día después de la Pascua Militar, debemos ser algo más extensos. Recibidas las consignas para la guardia de nuestro mando supremo, el Rey de España, debemos cumplirlas y hacerlas nuestras sin más interpretación que la de la disciplina y obediencia.

Es un momento grave que no permite frivolidades ni irresponsabilidades. Más que nunca se requiere el más exacto cumplimiento del deber. Cada uno con el suyo.

La Pascua Militar del año 2018 ha sido un acto de especial relevancia. La unidad de los Ejércitos de España se vio ayer reforzada sin necesidad de discursos, habituales corrillos o intereses políticos aprovechando el momento. Ayer, Día de la Pascua Militar, solo había una palabra que destacaba sobre todas: la unidad.

El sencillo acto se convirtió en el homenaje a un soldado, al que fue el primer soldado de España y mando supremo de los Ejércitos: El Rey Don Juan Carlos. Con él se homenajeaba también a los que hasta ahora han sido sus soldados, a esos Ejércitos que bajo su mando han sido un ejemplo de lealtad, firmeza, rigor y amor a España. Ayer el pasado reciente de España se abrazaba con el prometedor futuro, sin fisuras, sin un ápice de fractura ni el más mínimo síntoma de debilidad. Son las razones por las que aquí estamos celebrando nuestra Pascua Militar: España. Ese era el mensaje que ayer se palpaba en el Palacio Real. España miraba a su pasado reciente, a él se abrazaba, y ponía la vista en el futuro llevando el testigo entregado en el relevo: unidad por encima de todo.

El salón del Trono recuperó una imagen única y añorada por alguno de nosotros. Dos Reyes, juntos por España. Brillaba la mirada del viejo soldado, apretaba los dientes conteniendo la emoción mientras veía como el nuevo mando supremo de las tropas le dirigía aquellas palabras de hijo emocionado y de Capitán General que con firmeza ha cogido el mando.  Brillos en palacio, brillante ceremonia, solo una palabra: emoción.

El Rey se dirige a los Ejércitos en la Pascua Militar

PASCUA MILITAR: EMOCIÓN

Ha sido la Pascua de la emoción; la que supone homenajear a quien pasa a la reserva, a quien todo lo ha dado. Quedaba sellado en las palabras del Rey Felipe VI:

‹‹En esta breve referencia personal, permitidme ahora que, como Mando Supremo de las Fuerzas Armadas y en nombre de todos, felicite a nuestro antiguo Capitán General, Su Majestad el Rey Don Juan Carlos, tras cumplir ayer su 80 aniversario. Felicidades Majestad; y gracias, también, por tantos años de servicio leal a España, por tu ejemplo vistiendo con honor el uniforme y siempre velando por la excelencia y el compromiso de nuestras FAS con nuestra Democracia, nuestra libertad y nuestra Seguridad.

Y aunque sea adelantarme unos cuantos meses, ya que cumplirá esa misma edad este año, felicitamos todos también a la Reina Sofía, que tanto cariño y cercanía ha demostrado siempre hacia la gran familia militar››.

la ministra de Defensa en la Pascua Militar

No debemos olvidar las palabras de la ministra de Defensa. En los años que llevamos escribiendo en este blog habrán visto que jamás hemos adulado a nadie; hemos intentado ser justos y equilibrados en nuestros juicios. Hoy, en honor de la verdad, debemos felicitar a la ministra de Defensa porque con una claridad asombrosa ha puesto el dedo en la llaga de tres problemas que todos conocen y pocos exponen. Son la clave del futuro y el simple hecho de anunciarlos con firmeza y claridad, como ella ha hecho, es razón más que suficiente para el optimismo. Se echaba de menos. También es verdad que se compromete mucho y estaremos atentos. Pero esperamos con confianza y esperanza.

Después de proclamar el compromiso de las Fuerzas Armadas con la unidad y el futuro de España, la ministra ha sintetizado con conocimiento y acierto las necesidades más urgentes en los Ejércitos:

-Una Ley de financiación y sostenibilidad de las Fuerzas Armadas.

-El futuro laboral para la escala de tropa y marinería más allá de los 45 años.

Equiparación salarial de los militares con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Así mismo ha hablado de la injerencia y desinformación que hoy se presenta como un invisible enemigo para el que hay que estar preparado. En definitiva de algo de lo que aquí les hablamos con asiduidad: la batalla de la narrativa.

Agradecimiento. Emoción. Unidad. Servicio. Continuidad. Futuro. Esperanza.

Un gran pascua Militar como hace tiempo no recordábamos.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva las Fuerzas Armadas!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 enero 2018

 

 

EL GENERAL MENA. EL HONOR General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

El Teniente General José Mena Aguado. Un hombre de honor

Se van a cumplir doce años del cese y arresto del Teniente General don José Mena Aguado, enero de 2006, por su discurso el día de la Pascua Militar siendo Jefe de la Fuerza Terrestre con sede en Sevilla.

Un hombre de honor.

El ministro de Defensa era José Bono Martínez. No merece ni un mínimo comentario. Visto lo visto, leído lo leído, él solo se define y en el olvido de los buenos soldados queda su paso (?) por el ministerio. Adiós.

El JEMAD era Félix Sanz Roldán. Actualmente Jefe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Le sustituyó como JEMAD José Julio Rodríguez Fernández, actual dirigente del partido político Podemos. Eran aquellos tiempos…

Sí. Los tiempos del Estatuto catalán… de aquellos polvos.

El general Mena en su discurso de la Pascua Militar se adelantó en el tiempo, proféticamente, a lo que con frivolidad otros menospreciaban: la ruptura de la unidad de España. No se escondió ante nadie ni ante nada y dio la cara por todos sus subordinados que le mostraban a diario su preocupación y desencanto. El general Mena era el Jefe de la Fuerza Terrestre, es decir el jefe de casi todas las unidades de combate del Ejército. El general Mena recordó, cuando todo empezaba, la relevante y honorable misión de las Fuerzas Armadas; repito, proféticamente. Lo hizo sin el menor atisbo de amenaza ni escándalo que no fuese el que los débiles, en su interpretación del deber y la responsabilidad que su cargo exigía, jugaban a la nación de naciones y frivolidades estatutarias sembrando la cizaña entre el trigo.

Hoy conviene recordar y traer a la memoria el injusto tratamiento dado a un hombre de honor que dijo lo que ahora todos dicen y se desdicen y siguen diciendo que dijeron. Ahora que el honor se cambia por cobardía y los ejemplos están perdidos en discursos insustanciales, conviene no olvidar a los hombres que su deber les llevó a cumplir con honor a pesar de los que quisieron deshonrarles. Su actitud entonces, a lo largo de estos años, hoy más que nunca, es un ejemplo.

El diario ABC del jueves 2 de noviembre trae un artículo del General de Ejército y Jefe del Estado Mayor de la Defensa Fernando Alejandre Martínez en el que recoge el sentir de los actuales Ejércitos y que les hemos ofrecido en un comentario del día escrito por el General Chicharro. Nada distinto a lo que en su momento dijo el Teniente General Mena.

Ha pasado el tiempo y ha estallado lo que nunca quisimos presenciar. Es justo y equitativo recordar al hombre que desde su puesto de mando, con sencillez y claridad, vaticinó lo que se nos venía encima. Le costó caro, pero mantuvo su honor intacto. Esa fue su razón de vida, mando y obediencia.

El general Mena es entre sus compañeros de armas un hombre de honor respetado y querido.

Porque el honor una vez perdido no se recobra jamás.

Pero, ¡qué bien llevan algunos!… haberlo perdido.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog. generaldavila.com

4 noviembre 2017