MARQUESES, CONDESES Y DUQUESES: ENTREGAD LOS TÍTULOS, FRANCO HA SIDO DERROTADO Y LA HISTORIA HA MUERTO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Los títulos nobiliarios que a militares concedió Franco pueden tener los días contados.  La guerra no ha terminado. Es la hora de la venganza. Nobleza no obliga. El derecho de sucesión se paga caro.

Boecio decía que «si alguna cosa buena tiene la nobleza en sí, pienso yo esto solo: poner en necesidad a los de noble linaje que se esfuercen a seguir la virtud de sus antepasados».  Ahora resulta que los ennoblecidos antepasados carecían de virtud.  Deben renunciar a sus títulos.

Los soldados nunca persiguieron título alguno fuera de los propios de la milicia que son los que se van ganando con los méritos de cada uno. Porque como es harto conocido: ‹‹Este ejército que ves vago al yelo y al calor, la república mejor y más política es del mundo, en que nadie espere que ser preferido pueda por la nobleza que hereda, sino por la que él adquiere; porque aquí a la sangre excede el lugar que uno se hace y sin mirar cómo nace se mira cómo procede››.

Es poco conocido que aquellos títulos que repartió Franco entre sus soldados (creo recordar que fueron 17) no a todos gustaron por igual.

Hubo alguno que incluso se lo tomó como una ofensa al pensar que Franco no era nadie para concederlo y hasta que Don Juan no se lo reconoció no quiso usarlo. Otros, ni en las tarjetas de visita; sus descendientes, unos sí, otros no.

Marqués, conde o duque,  no son condecoraciones militares, ni títulos de soldado, ni empleo alguno. Por ello hubo generales que nunca tiraron de título; incluso llegaron a decir que era un mote, una broma de última hora. El caso es que el título deseado de Capitán General, histórico y que consagra toda una trayectoria, fue concedido en vida solo a un general y no precisamente de los que estaban en el más alto escalafón durante la Guerra Civil. Titulación de soldado, suficiente título nobiliario.

Todo es historia, aunque hay que estar muy atento porque la exhumación de Franco es el comienzo de otra historia, una época de venganzas y juegos sucios que no ha hecho sino empezar. Se trata de reescribir la historia; ahora mandan los vengadores que elevan un monumento a su insostenible mentira con el relato de los asaltadores de tumbas llenos de rencor y odio. <<Les gusta un cementerio de muertos bien relleno…>>

Con ello hay que guardarse de los oportunistas porque, como es comprobable, el peor enemigo lo llevamos a nuestro lado.

El fuego amigo debe apoyar nuestro avance, pero si puede ser disparando contra el enemigo. Si puede ser, porque hasta ahora así no ha sido.

Marqueses, duqueses y condeses, deben preparar sus títulos nobiliarios para entregarlos en el ceremonial de la confusión o en el Tribunal Supremo de la historia, supremo juez de la misma. Puede que hasta de los empleos militares sean degradados y asistamos a la ceremonia de retirada de medallas, títulos, y empleos militares.

Sabemos dónde ha empezado todo esto. No sabemos dónde terminará.

¿En el marqués, en el conde, el duque, en el conde-duque?

¿Quizá  más arriba? El arco se ha tensado. Pronto saldrá la flecha.

Por ahora la historia ha muerto y ya se sabe que en España a moro muerto gran lanzada.

Estén preparados.

<<Huele a sangre y cieno e impide respirar…>>

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 octubre 2019

 

PASCUA MILITAR 2018. UN GRAN DÍA. (VISUS MILITIS) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

SSMM los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía en la Pascua Militar 2018

Suele ser nuestro visus dominical una rápida mirada militar al horizonte de acontecimientos. Un aviso del vigía, del centinela que espera la aurora. Con esa brevedad y anhelo lanzamos cada domingo nuestro mensaje de alerta. Es un santo y seña para que nos reconozcan los que tiene que hacerlo. Seguimos siendo centinelas.

Hoy, día después de la Pascua Militar, debemos ser algo más extensos. Recibidas las consignas para la guardia de nuestro mando supremo, el Rey de España, debemos cumplirlas y hacerlas nuestras sin más interpretación que la de la disciplina y obediencia.

Es un momento grave que no permite frivolidades ni irresponsabilidades. Más que nunca se requiere el más exacto cumplimiento del deber. Cada uno con el suyo.

La Pascua Militar del año 2018 ha sido un acto de especial relevancia. La unidad de los Ejércitos de España se vio ayer reforzada sin necesidad de discursos, habituales corrillos o intereses políticos aprovechando el momento. Ayer, Día de la Pascua Militar, solo había una palabra que destacaba sobre todas: la unidad.

El sencillo acto se convirtió en el homenaje a un soldado, al que fue el primer soldado de España y mando supremo de los Ejércitos: El Rey Don Juan Carlos. Con él se homenajeaba también a los que hasta ahora han sido sus soldados, a esos Ejércitos que bajo su mando han sido un ejemplo de lealtad, firmeza, rigor y amor a España. Ayer el pasado reciente de España se abrazaba con el prometedor futuro, sin fisuras, sin un ápice de fractura ni el más mínimo síntoma de debilidad. Son las razones por las que aquí estamos celebrando nuestra Pascua Militar: España. Ese era el mensaje que ayer se palpaba en el Palacio Real. España miraba a su pasado reciente, a él se abrazaba, y ponía la vista en el futuro llevando el testigo entregado en el relevo: unidad por encima de todo.

El salón del Trono recuperó una imagen única y añorada por alguno de nosotros. Dos Reyes, juntos por España. Brillaba la mirada del viejo soldado, apretaba los dientes conteniendo la emoción mientras veía como el nuevo mando supremo de las tropas le dirigía aquellas palabras de hijo emocionado y de Capitán General que con firmeza ha cogido el mando.  Brillos en palacio, brillante ceremonia, solo una palabra: emoción.

El Rey se dirige a los Ejércitos en la Pascua Militar

PASCUA MILITAR: EMOCIÓN

Ha sido la Pascua de la emoción; la que supone homenajear a quien pasa a la reserva, a quien todo lo ha dado. Quedaba sellado en las palabras del Rey Felipe VI:

‹‹En esta breve referencia personal, permitidme ahora que, como Mando Supremo de las Fuerzas Armadas y en nombre de todos, felicite a nuestro antiguo Capitán General, Su Majestad el Rey Don Juan Carlos, tras cumplir ayer su 80 aniversario. Felicidades Majestad; y gracias, también, por tantos años de servicio leal a España, por tu ejemplo vistiendo con honor el uniforme y siempre velando por la excelencia y el compromiso de nuestras FAS con nuestra Democracia, nuestra libertad y nuestra Seguridad.

Y aunque sea adelantarme unos cuantos meses, ya que cumplirá esa misma edad este año, felicitamos todos también a la Reina Sofía, que tanto cariño y cercanía ha demostrado siempre hacia la gran familia militar››.

la ministra de Defensa en la Pascua Militar

No debemos olvidar las palabras de la ministra de Defensa. En los años que llevamos escribiendo en este blog habrán visto que jamás hemos adulado a nadie; hemos intentado ser justos y equilibrados en nuestros juicios. Hoy, en honor de la verdad, debemos felicitar a la ministra de Defensa porque con una claridad asombrosa ha puesto el dedo en la llaga de tres problemas que todos conocen y pocos exponen. Son la clave del futuro y el simple hecho de anunciarlos con firmeza y claridad, como ella ha hecho, es razón más que suficiente para el optimismo. Se echaba de menos. También es verdad que se compromete mucho y estaremos atentos. Pero esperamos con confianza y esperanza.

Después de proclamar el compromiso de las Fuerzas Armadas con la unidad y el futuro de España, la ministra ha sintetizado con conocimiento y acierto las necesidades más urgentes en los Ejércitos:

-Una Ley de financiación y sostenibilidad de las Fuerzas Armadas.

-El futuro laboral para la escala de tropa y marinería más allá de los 45 años.

Equiparación salarial de los militares con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Así mismo ha hablado de la injerencia y desinformación que hoy se presenta como un invisible enemigo para el que hay que estar preparado. En definitiva de algo de lo que aquí les hablamos con asiduidad: la batalla de la narrativa.

Agradecimiento. Emoción. Unidad. Servicio. Continuidad. Futuro. Esperanza.

Un gran pascua Militar como hace tiempo no recordábamos.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva las Fuerzas Armadas!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 enero 2018