¡¡CUARENTA AÑOS!! General Emilio Pérez Alamán

Suárez

En este principio de verano y final de Junio de 2017 los estamentos políticos, es decir, las Instituciones de Poder junto a los medios de comunicación que los sirven y de los que se sirven, han recordado las fechas similares del año 1977  en las que se celebraron las primeras elecciones después de la muerte de Franco. Por supuesto, como en aquellos días, el pueblo llano, al que dicen representar, se ha enterado por la prensa de que estamos en el aniversario de aquella jornada en la que acudió a las urnas porque así le  animaba el grupo Jarcha  con su canción slogan “libertad, libertad”. Cuarenta años después la campaña oficial se ha volcado en publicitar con mucho más énfasis la fiesta del “orgullo” que el  acontecimiento  político. Por ello la inmensa mayoría de los manejados protagonistas (?) del  idílico (?) cambio, se han enterado del aniversario cuando han contemplado en el telediario el cuestionado acto institucional del Parlamento.

Acto cuestionado por el morbo de  las presencias y ausencias, los discursos y las actitudes impresentables de una parte de los representantes, con las que denigran,  más que reafirman, las libertades tan cacareadas en la sesión extraordinaria por todos los asistentes interpelados.

Sin embargo, para el ciudadano de a pie esas libertades conquistadas, según el guión de los intereses políticos, no van más allá del incremento de problemas que afectan de forma tangible a la vida cotidiana de los gobernados, por verse en una democracia que no es más que “el gobierno del pueblo pero sin el pueblo” y en la que ni el ejercicio de votar le hacen protagonista, ya que se ha repetido muchas veces el uso indebido que hacen los partidos de los votos después de cada fiesta de la democracia, como llaman al día de las urnas.

Podemos

Durante estos cuarenta años, los partidos políticos y la mayoría de  los medios de comunicación se han esmerado  en influir en la opinión pública mediante la opinión publicada con  argumentos  teóricos de Democracia y Estado de Derecho , que pocas veces coincidían con hechos y actitudes de una Democracia y Estado de Derecho reales. Así se ha repetido desde el rememorado tránsito (transformación), más que  transición (paso o cambio de un estado a otro), a la española, es decir, de la ley a la ley.  Lo que ha supuesto llegar a la ruptura (acción y efecto de interrumpir el desarrollo del anterior sistema),  obviando la reforma ofrecida (acción de modificar algo con intención de mejorarlo).

Las consecuencias de todo ello, después de estos cuarenta años, ya han sido señalados por mis compañeros de blog en sus recientes entradas: “¡Ay España!” y “Divide et Impera”, por lo que, tal vez,  antes  de las  preguntas que se han hecho a posteriori del memorable acto parlamentario,  habría que interrogarse ¿Qué bondades del nuevo sistema implantado con someros tintes democráticos se celebraban en el Hemiciclo de la soberanía popular española?

Máxime cuando dicha ceremonia oficial fue precedida de un nuevo Homenaje trampa a las Víctimas del terrorismo, de tono políticamente correcto y nada más. Se agradeció la ausencia de los proetarras de Bildu, hoy en los sillones de los representantes de los españoles gracias a las aplaudidas libertades que, a su vez, han acallado y hecho olvidar aquellas manifestaciones que inundaban las calles de nuestras ciudades como la que, en Madrid, despeinaron a Bono por oportunista o aquella otra en la que el hoy Presidente del Gobierno, flanqueado por la Señora San Gil y el Señor Ortega Lara, se manifestaba contra el terrorismo rodeado de Banderas de España. De aquellos homenajes acá solo quedan las palabras políticamente correctas para las víctimas y muchas, demasiadas, concesiones a los terroristas asesinos y simpatizantes

40 años…

Para acabar con los fastos que celebraban el tan redondo aniversario de estas y tantas otras libertades similares, la izquierda radical, aprovechando la ocasión para asaltar el poder, rendía homenaje a sus antecesores ideológicos y alguno biológico   que en la España soviética y frentepopulista fueron  torturadores en las checas, pirómanos de iglesias, y asesinos en general, por lo que fueron juzgados,  condenados y sus penas cumplidas, conmutadas o indultadas.

Creo en la importancia de celebrar los aniversarios. De lo bien hecho, para insistir en ello y de lo malo para corregirlo y no repetirlo. Si el acontecimiento es de especial relevancia, debe anunciarse ampliamente y hacer partícipe al auténtico protagonista, que, como tantas veces nos han dicho los inquilinos de la Carrera de San Jerónimo, somos el pueblo español, para que sea él y no quienes dicen representarnos los que hagamos balance de estos   CUARENTA  AÑOS.

Emilio Pérez Alamán Teniente General (R.)

Blog generaldavila.com

2 julio 2017

DIVIDE ET IMPERA COSAS DE LA LIBERTAD General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Un periódico de tirada nacional…

Hace unos años un periódico de tirada nacional mantuvo una permanente guerra abierta contra el Jefe del Estado Mayor del Ejército (JEME) y contra el mismísimo Ejército de Tierra. Toda la información era para desprestigiar la persona del Jefe del Ejército o dar noticias negativas sobre la Fuerza. La mayor parte de las informaciones eran falsas o, peor, medias verdades. Para orientarles y situarles en el tiempo les daré un ejemplo.

El diario en cuestión se empeñó en difundir que la Unidad de la Legión que fue a Perejil perteneciente al Tercio Duque de Alba de guarnición en Ceuta tuvo problemas con los legionarios de religión musulmana al negarse estos  a ir a cumplir esa misión. Absolutamente falso y sin base alguna. Esa noticia que el diario basaba en informaciones del ministerio de Defensa la habían sacado de un periódico marroquí muy ligado al Partido Istiqlal. Es solo un pequeño ejemplo, pero hay muchos más. Los ataques contra el JEME eran de tipo personal y con mala intención.

Ante tales hechos incomprensibles el Jefe del Gabinete de Comunicación del Ejército, con la debida autorización, invitó al periodista que habitualmente daba las noticias militares a un almuerzo.

Todo quedó meridianamente claro.

La publicidad en los medios

El ataque estaba dirigido por el director del periódico cuyo apodo no voy a dar para evitar pistas. He decidido contar los hechos sin nombrar a los protagonistas mientras no sea necesario.

Resulta que el Jefe del Ejército había tomado la decisión de retirar las esquelas de militares fallecidos de ese periódico y por lo visto aquello era un quebranto para el diario. Así que ni corto ni perezoso, sin previo aviso, declaró unilateralmente la guerra mediática al Ejército y a su Jefe.

¡Pero hombre! ¡Haberlo dicho antes! Convertir las defunciones en un combate tan sucio no merece la pena. Así que, arreglado el asunto. Se vuelven a poner las esquelas y el muerto al hoyo y el vivo (en este caso el director del periódico) al bollo.

En fin, simple anécdota ¿o no?

Era una época en la que empezaba la guerra mediática por el poder. Divide et Impera. Larga ha sido hasta conseguir el objetivo. Se concentra el poder después de derrotar por inanición (publicidad) a los pequeños y todo queda en manos de los poderosos. Pastel repartido. Si nos ponemos a analizar de qué vivimos y de qué nos informan, la cosa se ve meridianamente clara. 1 y 2 prácticamente no cuentan, aunque una de ellas nos reconforta después de comer. 3 y sexta luchan amistosamente con 5 y cuatro. Detrás se sitúa la información en  papel que queda relegado al deporte y a números repartidos por los centros oficiales.

Así se resume el nuevo poder, el de siempre, pero bajo el severo control de muy pocos que mantienen entre ellos un equilibrio vigilante. Detrás viene un interminable ejército de digitales que se pierden en la división y en cortos titulares sin el apoyo de la artillería ni aviación.

Estamos bajo la dictadura de lo que nos quieren contar y como contarlo. Pactan, aprueban, facturan, dialogan, mientras el infante, el de a pie, se somete a sus decisiones con el único valor de una esquela en blanco pendiente de rellenar. Incluso dan a conocer e impulsan a ciertos personajes. A la vista está.

Las televisiones concentradas en dos poderosos ocupan todo el espectro de gustos e ideologías mediante canales extremos.

Las televisiones concentradas y abarcando espectros extremos

La información es poder. Sin duda. Lo vemos a diario. Concentración de las televisiones en dos. Ocupan todo el espectro de gustos e ideologías mediante canales extremos. El dinero les apoya, es el suyo, el que guardan y protegen como esqueleto de su sistema. Crean y destruyen en función de sus intereses ¿solo económicos? Los intelectuales no ‹‹molan›› porque su jerga no se entiende. Un diario deportivo sigue siendo el más vendido, aunque poco, como todos, pero es el índice de nuestras preferencias.

¿Qué nos queda? Les invitaría a apagar el televisor y volver a los clásicos.

Sigo apostando por lo que siempre nos decía mi abuela: ‹‹niños leed que los libros son pan››.

Para unos el pan son los libros mientras que para el poder somos simples esquelas… de las que se alimenta. Despachos ocultos, oscuras programaciones, poderosas conversaciones. Desde sus púlpitos predican el valor moral y material. Lo mismo venden una hipoteca que te dan un mensaje sobre cómo enfocar vida y sentimientos. Buscan uniformidad, un único pensamiento.

Apaguen el televisor… y lean

Divide et Impera se resume en 3, cuatro, cinco y sexta. Mangueras de la información.

¿Qué pensarán ese 20-30% de la España silenciosa que no vota y cada día está más rebotada?

Solo sé que cada día somos más y la calidad aumenta en silencio.

Todo, dicen, está en los libros. Yo añadiría que es bueno que cada uno elija los suyos y no siempre dejarse guiar por lo que lo que desde los púlpitos del poder te recomiendan. Esto pasa con los libros y con la vida en general.

Son cosas de la libertad.

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Blog: generaldavila.com

28 junio 2017