EL EJÉRCITO QUE TENEMOS CONTRA EL QUE NECESITAMOS. LA MANO QUE MECE LA DEFENSA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

España acaba de perder un negocio de 5.000 millones de dólares ante el rechazo de la India a contratar a Navantia para la fabricación de sus submarinos en base al módulo S-8O español. Alemania se queda con el contrato.

Dos conclusiones rápidas:

El S-8O es bueno, no tanto como creíamos. El sistema AIP (generar por sí mismo el hidrógeno que requiere) no está aún instalado. Aunque se le espera.

-Europa en esto de la Defensa Común, un Ejército Europeo, que empieza por una Industria común de Defensa, está muy lejos de ser, yo diría que nunca será, eso de la  Europa de la Defensa sin la OTAN, a no ser que haya una revolución interna que encabece Polonia, por poner un ejemplo; o Turquía (no sonrían). De manera que mejor pensemos en subir el porcentaje dedicado a la Defensa bajo el paraguas OTAN. Entre el 2% y el 5%. No subir el presupuesto de Defensa en España tiene mucho que ver con nuestra proximidad a Venezuela y Cuba.

Pero la Europa de las naciones por ahora es una carrera a ver quien vende mejor sus armas.

El Ejército español es quizá el mejor Ejército del mundo, sin exageraciones, por sí mismo, sin contar armas y municiones. Somos un ejemplo en virtudes y eficacia en lo que es difícil que otro pueda competir. Eso ocurre desde hace tantos años como ejércitos tenemos, y ya nuestros tratadistas militares siempre se fijaron más en la virtud, algo que no ha ocurrido con los de otras naciones, que en los medios y organización, por otro lado históricamente lamentable.

Hoy el grado de preparación y virtud sigue siendo altísimo aun bajo el grave riesgo de un amenazante antimilitarismo que se mezcla con puntos de vista erróneos sobre la misión de las Fuerzas Armadas en línea con criterios de mano de obra barata, disciplinada y obediente, utilizada para cambiar el fusil por la escoba en cuanto se presente la más mínima oportunidad.

Esa excelencia de nuestros ejércitos pasa por las personas que lo componen y no tanto por las que lo proponen y sostienen. La alabanza constante es uno de los mayores enemigos de los ejércitos, a los que se les supone más allá del valor sin que sea necesario manosear su virtud. Por sus obras los conoceréis.

Lo que los ejércitos necesitan es compromiso, el mismo que asumen sus componentes.

El señor Zapatero, en su periodo de presidente del Gobierno, vació de contenido al Ejército dando una errónea visión de lo que tenía que ser y en lugar de dotarlo para el cumplimiento de su misión lo desnudó para vestir una organización que en nada se parece a lo militar, creando confusión entre propios y extraños, siendo los propios militares los que, cuando la guerra está a las puertas de casa, se mueven como una organización de protección civil a disposición de las Administraciones Públicas para gestión medioambiental o gestión de recursos y procesos propios de otras empresas.

Las armas pasaron a un segundo plano sustituidas por camiones cisterna, mangueras y quitanieves. Un peligroso cambio de mentalidad que hunde la Defensa y confunde a los propios militares.

Tuvo incluso el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, general de Ejército Fernando Alejandre, en una inolvidable, por su crudeza y rigor, comparecencia ante la Mesa de Defensa del Congreso de los Diputados, que exponer las graves carencias, junto a sus consecuencias, de las Fuerzas Armadas españolas, es decir la lamentable situación de la Defensa en España. Lo dejó escrito: Rey servido y patria honrada. No quisieron tomar nota de sus palabras y prefirieron seguir con su plan.

Los militares tenemos muy claro que servimos al Estado en su conjunto y no a un Gobierno determinado, algo que los partidos aún no han asumido: el servicio a España y no al partido o coalición. En el caso de las Fuerzas Armadas esto no parece ser algo tan complicado.

Decía el general Alejandre: <<España no invierte en la seguridad global la parte que le corresponde y lo compensa parcialmente tratando de participar en diversas operaciones de mantenimiento de la paz a costa de un gran esfuerzo de sus militares y en cierto modo también a costa de la operatividad global de las Fuerzas Armadas>>.

Nuestra postura internacional no arregla en nada la situación dada la escasa relevancia de nuestros Ejércitos que siendo los mejores del mundo en virtud, son poco fiables en compromiso político. Lamentable, ya que eso supone una gran pérdida de capacidades morales y materiales para el progreso de la nación.

Hemos hablado del contrato de los submarinos, pero es algo anecdótico dentro del conjunto.

El Ejército español sigue sin disponer de un vehículo básico de combate apropiado para el transporte de tropas, urgente necesidad desde hace más de quince años, y nos encontramos ante el desamparo, sin protección en zonas conflictivas y subidos en el riesgo, un ataúd andante como es el viejo BMR, con más de 45 años de servicio y sometido a inútiles modernizaciones. Otro ejemplo más, pero de una gravísima irresponsabilidad que debería avergonzar a la Administración y a nuestra Industria armamentística.

Para colmo el Ejército español ha comprado cerca de 4000 vehículos a China, después del fracaso de los vehículos Aníbal. ¿Serán los chinos mejores y más europeos o será cuestión política?

El JEMAD actual, tuvo que denunciar, y lo hizo, dijo sin querer decir, es decir, en voz bajita, también en la Mesa de Defensa del Congreso de los Diputados, nuestra falta de capacidades industriales, la dispersión de la industria de Defensa, la escasez de municiones, la ausencia de capacidad de patrulla marítima, de lanzacohetes, etc. que obligaba a realizar una inversión muy fuerte. Veamos lo hecho.

Todo el sistema de defensa contracarro del Ejército español está basado en los misiles SPIKE LR-2 de tecnología israelí (Rafael advance Systems). España aprobó su adquisición por un valor de 285.070.127´60 euros. 168 sistemas y 1.600 misiles, en un conjunto de 574 millones de euros para misiles c/c, granadas de mortero, y diversa munición. Significa 1.100 puestos de trabajo en las empresas Escribano, Expal, FMG y Tecnobit. Supone el total de nuestra defensa contracarro. Todo ello en manos de la tecnología y patentes israelíes.

Para los lanzacohetes que sustituirán a los Teruel, se prevé un gasto de cerca de 700 millones de euros y de nuevo en manos de Israel ya que la patente es del sistema israelí PULS de la empresa Elbit con un consorcio formado por Expal, Escribano, GMV e Iveco.

Seguiríamos con las radios vehiculares, los sistemas para detección, identificación y definición de los Eurofighter, blindajes, torres de los Leopardo… todo tecnología de Israel.

Por otro lado Israel es un vendedor principal de armamento a Marruecos que con la ayuda de Estados Unidos se está convirtiendo en la mayor potencia que controla el Mediterráneo occidental y la entrada al Estrecho.

Tecnológicamente Israel es incuestionable. Pegasus está en el aire con lo que ello supone y seguirá abierta la brecha del espionaje de los móviles del presidente español y sus ministros.

Es decir ahora mismo nuestra Defensa depende de una OTAN a  la que no pagamos y de una nación como Israel de la que nos alejamos después de ofenderla.

Un Ejército profesional es muy caro. Las armas lo son. Las coaliciones defensivas son exigentes e interesadas. Las relaciones internacionales marcan el devenir económico y militar de una nación: el futuro y el progreso. Los Ejércitos son cuestión de Estado y no caprichos de partido. La disciplina no lo puede todo.

El capítulo de «Personal» es de una gravedad cada vez más alarmante. El futuro de nuestros soldados está sin resolver: el paro. Cada vez se hace menos caso a ello y surgen situaciones que hacen peligrar la principal virtud militar. Los sueldos militares se congelan y olvidan, mientras hay diferencias entre unidades, precisamente entre las de combate y las que no lo son. Una clara brecha abierta en la mayor de nuestras sensibilidades.

Tenemos el mejor Ejército del mundo. No así la mano que mece la Defensa. Grandes dudas entre lo que somos y lo que deberíamos ser. Lo pagaremos todos por no pagar lo que la Defensa exige.

Así no se construye el futuro ni el progreso. Puede que así sea en Venezuela o en Cuba.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

29 enero 2025

UNA PREGUNTA AL JEFE DE ESTADO MAYOR DE LA DEFENSA EN EL DÍA DE LAS FUERZAS ARMADAS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El 25 de mayo será el acto central del Día de las Fuerzas Armadas 2024. Los Reyes presidirán el Homenaje a la Bandera, el acto de recuerdo a los muertos en defensa de la Patria y el desfile final, que cerrará la necesaria convivencia entre pueblo y ejército que cada año se centra en un lugar de España, en esta ocasión en el Principado de Asturias.

En los preparativos de este día todos hablan y explican lo que hacen y dejan de hacer las Fuerzas Armadas, unos con mayor conocimiento que otros. Entre los que mejor saben ese quehacer y misión principal está el Jefe de Estado Mayor de la Defensa JEMAD.

Alguien le ha debido preguntar por eso tan difícil de explicar en los tiempos actuales:

-¿Para qué sirven las Fuerzas Armadas?

Sin duda que es complejo dar una contestación acorde con los titulares que a diario nos desayunamos. El JEMAD ha entrado al trapo.

<<Las Fuerzas Armadas sirven para que la sociedad viva en paz y tranquilidad>> ha dicho la máxima autoridad militar de los ejércitos.

Mi preocupación, solo eso, me lleva a meditar en voz alta y decirle:

-Lo siento Almirante, pero no entiendo nada.

Creo palpar que la sociedad vive de manera distinta y ninguna cercana a la paz y tranquilidad, ni esta sociedad, la nuestra, ni aquellas de otros.

Paz y tranquilidad: a la vista está.

Pero permítame que me centre más en su respuesta porque estamos metidos en un buen lío. Las cosas se crean por necesidad y, para evitar malos entendidos, se regla su funcionamiento a la vez que se concretan sus misiones en cada caso. Al paraguas no es necesario decirle que está para la lluvia, también para el sol en su caso, incluso un día sirvió para pescar angulas. No creo necesario explicar a nadie que un juez está para juzgar o un médico para curar, que el cura reza y que el sembrador siembra. Claro que a la hora de hablar del militar ¿qué decimos? ¿para hacer la guerra? ¿o la paz? ¿o es lo mismo? Está mal visto eso que hacemos a diario: la guerra.

Quiero explicarle cual es mi duda en estas cosas de la paz y la guerra, porque la confusión podría venir de la propia definición de nuestra misión (me refiero a la militar) y no solo a mí me alcanza. Alguien pensó en su día que el juez juzgaría, que el médico curaría, pero que el militar no militaría y que a España no la iba a reconocer ni la madre que la parió y entonces dijo: pongamos la venda antes de la herida. Creo Almirante que me entiende, y de eso se trata. Porque si España va camino de dejar de serlo convendría que se explicase al personal (ese era el término usado por Azaña para referirse a los militares). Porque lo que hacen las Fuerzas Armadas, es decir su misión, puede ser una y otra, es decir la fundamental y otras diversas, incluso alguna ni eso. Y a la hora de ver su prelación e importancia habrá que irse a la Ley y en este caso que tratamos dice, que conviene repetir, que <<…tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional>>. Pues a ver cómo se garantiza eso, ¿con la guerra? Porque al ser fuerza armada lo suyo son las armas, como al cirujano es el bisturí o al juez el Código.

Si, que ya lo sé. Que políticamente todo es posible y que los ejércitos no deben meterse en política y que hay que hacer o deshacer, que hoy es la España del 98 y luego salta a la del 31, incluso a la del 78 dándose una Ley que dice lo que dice. ¿Ve Almirante como es necesario explicar las cosas? La Historia conviene explicarla sin ley, sino como ha sido. Para la paz y la tranquilidad. Pues eso le quería decir. Hay mucho personal que no está tranquilo y al ser esto así se pregunta si las Fuerzas Armadas llegado el caso de materializarse su intranquilidad estarían para lo que están o para otra cosa. O sea que mañana van los de la mayoría de la casa que protegen los leones (de bronce) y dicen que cierran España por derribo y son avalados por un Constitucional que responde al -¿Quién manda en la fiscalía? Y todo se acabó, incluida la misión de las Fuerzas Armadas que se quedan el Sahel o en Turquía.

Usted Almirante no diga nada, no es necesario que me responda, pero lo de la paz y la tranquilidad me ha intranquilizado.

Ya sabe:

-El Sahara. Marruecos. El Sahel. Ceuta. Melilla. Canarias. Gibraltar… ¡Vaya!, mira por donde ahora están negociando la base militar de Gibraltar, su aeropuerto, sus túneles, su armamento ¿nuclear?, sus piratas en sus aguas, sus mentiras sobre la economía de la zona, su contrabando, pero de lo militar nada. Cuando eso es lo verdaderamente importante: una Base Militar Británica en suelo español. ¿Pero no éramos aliados? Ese no es un tema que nos preocupe, que exista una colonia (base militar extranjera) en tierra española. O lo más grave: que no representemos nada ni nada seamos militarmente en esa angostura del Estrecho. Ni en parte alguna.

En resumen que eso de la integridad territorial, de la soberanía y no sé cuantas cosas más lo han colado en la Constitución por eso de rellenar Títulos, pero que en definitiva para fuerzas armadas las británicas y cosas así.

Paz y tranquilidad para que Gibraltar sea eso, Ceuta y Melilla ya veremos, y…

Nada más fácil que acabar con esa integridad territorial que brindar en bandeja su desintegración, con la cabeza de España sangrante y caliente a los que ahora mandan en lo que queda de España.  Cataluña, País Vasco, Gibraltar, Ceuta, Melilla… cositas así.

Tranquilidad ninguna, ¿paz? Según como se mire.

No conteste, por favor.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

15 abril 2024

 

ESPAÑA NO TIENE QUIEN LA DEFIENDA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

12 de octubre de 2019. Día de la Fiesta Nacional de España.

<<Durante la entrevista a la ministra de Defensa, mi hijo pequeño, de 8 años, escuchaba con atención. La ministra dijo algo así como « las Fuerzas Armadas españolas están para garantizar la paz en el mundo…», en ese momento mi hijo me mira y me dice con cara seria: «papá, eso no es verdad. Están para defender a España!»>>.

Me lo envía un amigo desde Alemania, donde trabaja, que es un español de bien que sigue muy de cerca los extraños acontecimientos que aquí suceden. Su visión me ayuda mucho a la hora de describirlos. Este es el caso, aunque desde el punto de vista infantil de un niño de ocho años.

Porque digo yo y dice su pequeño hijo que alguien tendrá que defender España. Y digo yo que este caso, el de ahora, es uno de ellos, el de la violencia no violenta de Cataluña, que parece como que España está indefensa. Porque si uno repasa la Constitución y las leyes se observa que dicen muchas cosas sobre cuándo, cómo y quiénes deben defender España, que son muchos los que tienen esa obligación, y dice la Constitución, y las otras leyes menores, cosas como que España es una e indivisible y que es una nación soberana y además algo dice de la integridad territorial, pero a la hora de mirar así de conjunto, de repente, a lo bruto, quizá parezca que nadie defiende España, que se trocea y se deshace y a nadie le importa. ¿Será verdad que nadie defiende a España? o ¿será que no es necesario defender a España?

Dice el hijo de mi amigo, de 8 añitos, y dice muy bien, que las Fuerzas Armadas españolas están para defender España y no, como dice la ministra de Defensa, para garantizar la paz en el mundo; que es como no decir nada, o decir que el policía municipal de mi pueblo regula la circulación del mundo cuando no es así que solo regula el tráfico de la calle principal del municipio, y ya le llega.

A España no se la defiende solo con las armas; mejor con las armas y las letras, y sobre todo cumpliendo cada uno con su deber, para lo que primero hay que conocer el deber que desde luego no consiste en hacer lo que cada uno entienda o le dé la gana de hacer.

Y al leer lo que me manda mi amigo veo que su hijo, con ocho añitos, tiene toda la razón. Entonces pienso que esto debo ampliarlo para recordar que además de las Fuerzas Armadas, en España hay otras instituciones para defenderla de sus enemigos que son en definitiva los que de ella quieren apoderarse o destruirla como nación, o sea como Nación y Estado. Estamos en eso, este es el momento. Digo yo. ¿O no hay un ataque contra la soberanía e integridad territorial de la Nación española?

El enemigo que lo pretende parece ser que, a  no ser que nos lo expliquen y hagan ver de otra manera, no está en Afganistán, ni en Irak, ni en Malí, ni en Turquía, ni navega por el Índico. Está mucho más cerca y ataca desde las mismísimas instituciones.

De no respetar la soberanía, de atacar a la integridad territorial, de incumplir la Constitución, hemos pasado la fase primera y ahora entramos en la siguiente: hacerlo con violencia. El escándalo es mayúsculo porque los que deben defender a España se muestran incapaces de garantizar el libre ejercicio de los derechos y libertades y la seguridad ciudadana. A España no solo se la defiende con las armas sino principalmente con la ley y la gobernanza y eso hoy por hoy no se cumple.

España indefensa ante el mayor ataque recibido en democracia está desamparada y los que tienen como prioritaria responsabilidad defenderla de sus enemigos no lo hacen, y no lo hacen a la vez que se muestran descarados y desvergonzados, riéndose de todos nosotros.

La policía abandonada a su suerte, los españoles privados de sus derechos, rehenes de los violentos, todos asustados, preocupados, y enormemente enfadados. No por los violentos, que poco duraría su violencia si se quisiese, sino por los irresponsables gobernantes que nada hacen. Los otros, los violentos y golpistas, sí que hacen sin que nadie les detenga y juzgue por cometer el mayor de los delitos: atacar la integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

Es la misión de las Fuerzas Armadas españolas según la Constitución, pero no solo de ellas, que hay otros sobre ellas: El presidente del Gobierno y su Gobierno.

Lo que ocurre es que en España estamos acostumbrados a mirar en la dirección equivocada y echar la culpa al otro.

Lo que ocurre en España hoy, ayer, y ocurrirá mañana, es que estamos -en Cataluña y en algún lugar más- sin derechos, ni libertades, ni garantías de seguridad ciudadana.

Grave lo que ocurre: incumplimiento de la Constitución y brutal ataque a la integridad territorial,. ¿Alguien da más?

Miremos para otro lado.

¿Ustedes creen que en Cataluña el 10N se puede votar con libertad?

¿Dónde está la libertad?

En Cataluña no se puede votar con libertad y el voto puede traer consecuencias.

Ustedes también lo saben.

España no tiene quién la defienda. Usted tampoco. Lo acabamos de comprobar.

Puede que el mundo sí lo tenga, pero no España. Si hasta un niño sabe mejor que la ministra de Defensa para lo que están las Fuerzas Armadas españolas.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 octubre 2019