PRESENTACIÓN: LA GUERRA CIVIL EN EL NORTE. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto.

El próximo lunes día 21 de junio a las 1930 horas (por el canal de youtube: https://youtu.be/nuc-s9sf0eQ) desde la sede de la Fundación Villacisneros y con la Asociación Esteban de Garibay en ella integrada, presentaremos el libro La Guerra civil en el Norte del que por primera vez hablaré en directo a través de la televisión.

Me acompañarán en la tarea Carlos Urquijo Valdivielso, presidente de la Asociación y Félix Gil Feito, editor de la Esfera de los Libros.

Pretendo despertar su interés y ¡cómo no! darles las gracias por el apoyo que han prestado a la obra que apenas al mes de su publicación ya va por la segunda edición.

Con la finalidad de no convertirla en un monólogo y hacer aburrida la presentación utilizaremos el sistema del diálogo entre nosotros y dado que las circunstancias impiden la participación de todos ustedes, sus preguntas, pensando en ustedes, las harán mis interlocutores dando voz a sus interrogantes.

Un libro tiene muchas horas detrás y de todas y cada una de ellas solo quedan escritas algunos segundos. El resto son interrogantes.

De ahí que sea tan importante como el mismo libro la conversación. Dice el Marqués de Santa Cruz de Marcenado: «el estudio aumenta los talentos de la naturaleza; pero la conversación los pule y pone en obra».

Eso es lo que iniciamos este próximo día 21 y que servirá de punto de partida para otras muchas conversaciones. Iremos allí donde nos llamen, a contarles los entresijos de un libro que los tiene y que solo espera la adecuada pregunta para completarlo.

Así empezamos y así se lo queremos contar.

El lunes día 21 de junio a las 1930 horas con la Asociación Esteban de Garibay y desde la sede de la Fundación Villacisneros haremos nuestra primera presentación. Les esperamos. No falten a la cita. Para mi es importante sentirles al otro lado.

Gracias a la Fundación Villacisneros y a su presidente, mi admirado amigo Íñigo Gómez-Pineda, a la Asociación Esteban de Garibay y a su presidente Carlos Urquijo; y gracias a la Esfera de los Libros y a su editor Félix Gil.

Sobre todo gracias a ustedes.

Canal de youtube: https://youtu.be/nuc-s9sf0eQ

 Blog: generaldavila.com

 

DEL SUBMARINO B-5 al S-80 General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

«El comandante del submarino se llamaba Luis Carrero Blanco».

Me he sentido reconfortado viendo la puesta a flote del submarino Isaac Peral.

Será para 2023 cuando esté en plenitud operativa. En la década de los 80 nos movíamos con ocho submarinos y ahora con dos que quedará en uno operativo y, profundizando todo lo que demos de sí, si sus señorías quieren, puede que para el 2026 lleguemos a tener cuatro submarinos como el que ahora empieza sus pruebas de navegación.

Estamos de enhorabuena porque me da que los submarinos en la Armada es como la Legión en el Ejército de Tierra.

España ha sido siempre una nación de submarinos y las irónicas mitologías hablan de que bajo el agua se esconden las reuniones de Poseidón en Egas, profundidades del mar, con magníficos palacios de oro, resplandecientes e indestructibles. Ahora estarán mejor vigilados.

El submarino Peral recobra actualidad y el teniente de navío, su inventor y auténtico sabio, ocupa el lugar de la historia que se merece y no le fue reconocido en vida. Recogemos de la web de la Armada española que en 1886 en Cádiz se cantaba una coplilla al inventor que decía:

A Dios le pido de veras,

y a

la Virgen

del Pilar

que te coronen de gloria

por tu invento colosal…

Nos cuenta así mismo la Armada que en la primera inmersión del submarino en 1888, Isaac Peral se encomendó a la Virgen del Pilar en una imagen que le habían regalado y él subió a bordo. Más tarde, en el año 1946, una imagen de la Virgen del Pilar fue entregada al Arma submarina y se encuentra en su base de Cartagena. En el año 2004 la Armada española donó a su Copatrona un manto del Arma submarina. A Ella rogamos por nuestros valientes marinos del difícil arte de la inmersión.

Viendo las imágenes de la puesta a flote del submarino Isaac Peral con la asistencia de toda la familia Real, no he podido evitar el recuerdo de aquella madrugada del 15 de abril de 1931 cuando S.M. el Rey Alfonso XIII salía rumbo a Marsella y que recojo en mi libro La guerra civil en el Norte:

«A bordo venía el Almirante Magaz y el Jefe de Estado Mayor, López Tomasete, el Gobernador Militar, general Zuvillaga y ubimos al Príncipe en cuya cubierta esperaba el Almirante Montagut, Jefe de la Escuadra y el de la División de Cruceros, Salas, así como el Comandante y oficiales del buque y otros de la Escuadra. Tanto en el bote como a bordo, el Rey saludó y habló afablemente con todos. Tan pronto estuvieron a bordo los maletines del equipaje, le dije al Rey que despidiese a todos para marcharnos, extrañado y agradeciéndome que yo continuara a bordo acompañándole. Una vez fuera los que no eran del buque, di orden al Comandante Fernández Piña de salir a la mar. Lo que verificamos, estando fuera de malecones a las cinco y media. Por deseo del Rey subimos al puente alto, donde permanecimos durante la salida, pues me dijo que “quería ver España por última vez”. Me preguntó dónde íbamos y le dije que a Marsella, indicándome él que le parecía mejor Tolón, pues Marsella era puerto de mucho movimiento, pero yo le convencí de que era mejor Marsella y que llegaríamos al amanecer, entre dos luces. Una vez en la mar nos fuimos a acostar, pues ya era hora. Al Comandante le di instrucciones para la recalada a Marsella, etcétera.

Cuando el buque se hacía a la mar con el rey a bordo se cruzó con un submarino de la clase B-5 que regresaba a puerto. Se vio como arriaba la bandera tricolor e izaba la de España rindiendo los honores de ordenanza al cruzarse. El comandante del submarino se llamaba Luis Carrero Blanco».

«No braman tanto las olas del mar cuando, levantadas por el soplo terrible del Bóreas, se rompen en la tierra; ni hace tanto estrépito el ardiente fuego en la espesura del monte, al quemarse una selva, ni suena tanto el viento en las altas copas de las encinas, si arreciando muge» (Ilíada. XV, 388).

«Apareció el fondo de los mares, los cimientos de la tierra quedaron al descubierto…» (Salmo 18,16).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 abril 2021