UN HOMBRE QUE TIENE TANTOS OJOS COMO DÍAS TIENE EL AÑO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Cuando yo era pequeño tal día como hoy, 30 de diciembre, se jugaba con la broma o tradición: vamos a la Puerta del Sol que allí hay un hombre que tiene tantos ojos como días tiene el año. La inocencia no era capaz de comprender que al año le quedaban dos días. En otros lugares la broma se hace el día 31 cuando el hombre en cuestión tiene más ojos que días tiene el año.

Queda la moraleja. Mientras repasamos los 365 días que se van de este 2018 miramos los que irán llegando a lo largo de 2019. Ciego y olvidado el 2018 todos son ojos de esperanza para el nuevo año. La incertidumbre. Cada día tiene su mirada. Nos queda la esperanza; desvanecida con el tiempo.

Este año que entra habrá que tener los ojos muy abiertos y los oídos muy finos. A pesar del cansancio de ahora después de ver lo visto.

¿Queda esperanza? Es lo último que se pierde. Pero las situaciones concretas que vivimos nos dejan poco resquicio para ella.

La Mareta (Fuerteventura): las vacaciones inmerecidas del presidente del Gobierno

Desde La Mareta (Lanzarote), donde, con descaro, se va de vacaciones inmerecidas, el presidente del Gobierno seguirá tomándonos el pelo con su desvergonzado discurso de gobernanza. ¿Es que nadie de los que le rodean le ha dicho que camina desnudo?

Habla con tal desvergüenza que no es posible dar crédito a que se él se crea lo que dice. Sus últimas intervenciones son un escándalo.

Amenaza con intervenir Andalucía (una declaración más que política a la que ningún partido ha hecho frente con dignidad).

Ha cogido de su propia mano al independentismo catalán, al que conduce y guía. De seguir así España se fracturará pos culpa del presidente del Gobierno de España más que por el de la Generalidad.

En el País Vasco los terroristas se hacen cada día con más poder político y su crueldad obtiene réditos. El Gobierno mira para otro lado.

Dice el presidente del Gobierno que ha hecho en siete meses lo que el anterior Gobierno no hizo en siete años. Razón no le falta. En siete meses:

-Ha viajado en todos los medios posibles que el Estado pone a su servicio, y también lo ha hecho para uso privado sin dar explicaciones: coches, helicópteros, aviones. Esperemos al verano y recuperará el Fortuna por las aguas mediterráneas.

-Ha visitado y se ha alojado en todas las residencias de lujo que el Estado pone a su servicio. Le quedaba La Mareta y allí que se va.

-Ha recorrido el mundo, en visitas intrascendentes que en nada han dejado beneficios para España. Ego personal.

-Ha conseguido crispar a todo el mundo y perder sus primeras elecciones: Andalucía.

Todo un récord presidencial: nada.

Es decir vivir ha vivido; muy bien. Vivir del cuento y creerse su propio cuento; atrapado en su yo, eterna vanidad.

<<Vanidad de vanidades, todo es vanidad. Porque en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor>>. Ni molestia ni dolor. Le asesoran y él se lo cree. Espejito, espejito…

El <<pensamiento Alicia>> fue un descubrimiento en Zapatero del añorado maestro Gustavo Bueno.

Hoy nuestro presidente viaja al País de Nunca Jamás. Con y como Peter Pan. Lo será siempre.

Ojos para ver no tiene muchos, pero lo suple con otras virtudes no muy ejemplarizantes. Lo peor es que lo sufrimos, y más que lo sufriremos, todos los españoles.

Recuerden: hoy en la Puerta del Sol de Madrid y en las principales plazas de todas las ciudades y pueblos de España habrá un hombre que tiene tantos ojos como días tiene el año. Mañana tendrá menos.

En La Mareta: Peter Pan ha sustituido a Alicia.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

30 diciembre 2018