LA LIBERTAD EN PELIGRO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

<<Todo estaría perdido, cuando el mismo hombre, o el mismo cuerpo, ya sea de los nobles o del pueblo, ejerza esos tres poderes: el de hacer las leyes, el de ejecutar las resoluciones públicas, y el de juzgar los crímenes o las diferencias entre los particulares>>.

Murió Montesquieu y cubrieron su ausencia con el real decreto ley, poderoso tribunal ejecutivo, mientras se repartían la túnica juez y parte. Entre tanto, por si acaso, los magos espolvoreaban las urnas antes de exponerlas al engañado pueblo. Acudían a domesticar la libertad.

Murieron los modernos tratadistas militares, tiempo ha, olvidados en las Academias Militares. ¿Para qué perder el tiempo? Aquellas guerras ya no existen. Son otras; y más crueles. El enemigo a batir es aquel que no depende más que de sí mismo. El que no hay manera de doblegar porque ha perdido el miedo y la esperanza: se ha hecho invencible. Pero de esos hay pocos. Por tanto vigilarlos es suficiente; y que su filosofía no trascienda.

El resto: …

Dejemos a un lado los espectáculos intencionadamente provocados y miremos el bosque.

El encantado se asemeja al socialismo de estos últimos años; parecido al que nos llevó a la Guerra Civil. El poder les con-mueve.

Quedamos oprimidos por una tiranía revestida de buenismo que nos ofrece leyes ajustadas a su red clientelar. La economía del paro y sus reglas son el actual campo de batalla donde quedan atrapadas -a millones- las levas. En la cola del empleo dicen que venden libertad. La impuesta, o lo que es lo mismo: no hay para todos. Ejército de gentiles. Te imponen el pensamiento, la conciencia, el consumo; hasta la devoción. Una nueva religión se apodera de la libertad; comprada a buen precio. Desde el poder todo se puede. Porque cualquier poder, cualquiera, es inmoral sin remedio.

<<Porque el poder tiene recursos para todo; ofrece muchas posibilidades. Todo el secreto está en saber manejar las disposiciones legales>>. Por ejemplo el real decreto ley. Y los Tribunales.

El voto es para aquel que mejor maneja el poder, la red clientelar y las conciencias. Es decir la ausencia de libertad.

La actual guerra es por el dominio de las conciencias. No hay fuego mortal que salga de ningún fusil, ni explosiones que no sean las necesarias para recordarnos que existen como posibilidad; lejana; allí lejos. Reminiscencias del pasado, pero Troya existe aún. Se combate de otra manera; hoy las armas son tecnología o ideología; pura penetración social hasta lo más hondo. Una guerra que se hace desde la ley y con la ley. La hacen por ti que no para ti.

Murió Montesquieu ¿O aún no se han enterado? Yo vi a muchos en su entierro; estaban casi todos.

Sigan esperando porque puede que nuestra próxima ventana a la libertad tenga barrotes.

<<Lo que ninguna alma humana desea no hace falta prohibirlo>> (Freud). Y todo nos lo prohibieron. Nos creíamos libres hasta que vimos que “la corrección política es un adiestramiento a los totalitarismos, y éstos celebran su triunfo cuando todos mienten, los de arriba y los de abajo” (Jimenez Lozano).

Quedan como guardianes de la libertad <<aquellos que no tienen miedo ni esperanza y no dependen, por tanto, más que de sí mismos>> (Spinoza).

Son el enemigo a batir. Pero que no trascienda.

El resto: …

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

29 octubre 2019