PEDRO SÁNCHEZ, ESE HOMBRE Rafael Dávila Álvarez

«Un hombre puede equivocarse, pero la multitud se equivoca siempre». Aplicado al caso al que me voy a referir Kierkegaard acertaba de pleno.

Se convierte en tragedia —ha acarreado históricas violencias en la humanidad— cuando el error provine de un hombre que en determinadas circunstancias muy sensibles de un país, donde se sufre hasta morir, como las actuales por ejemplo en España, comete una equivocación y la multitud se deja arrastrar por ella. Un personaje lleno de infantilismo que ha alcanzado el poder de manera convulsa a base de la falsedad y abonar el fantasma del odio pretérito.

Que hay dos Españas ha venido el personaje a recordarlo y azuzarlo sabiendo que el premio será suyo mientras se muelan a palos con la táctica guerrillera del no pasarán o la farsa del sí se puede.

No hace falta dar nombres para que adivinemos quien es el equivocado y a la vista está el daño hecho, en muchos aspectos irremediable, irreversible.

Se equivoca el llamado Pedro Sánchez y la multitud que lo vota.

Leo y recuerdo la cita, en él siempre presente —a la vista en mi mesa de cristal— maestro Idro Huidobro, es decir Jiménez Lozano, que determina diciéndole al Maestro Desiderio Kierkegaard «que a ver si una multitud iba a encontrar nada de nada, salvo lo que siempre busca, que es alguien que la mande y a patadas, porque ya no resisten las que se dan unos a otros en lo que llaman la colectividad».

Cánovas del Castillo al elaborar la Constitución de 1876 contestó a los que ¡no sabían definir a los españoles!: «Pongan ustedes que son españoles… los que no pueden ser otra cosa». Pues no sé, señor Cánovas. Si lo dijo así o quería decirlo de otra manera no se puede aclarar que ya es tarde para preguntarle, pero la broma tiene su seriedad cuando encumbramos a cualquiera al poder; y es que sin duda necesitamos  alguien que nos mande a patadas, que es hacerlo con la libertad de los otros a base del cinismo propio que es la manera de que sigamos dándonos patadas unos a otros. Pedro Sánchez no podía ser otra cosa que presidente de estos españoles que votan entre una orilla y otra, la de él y la del comunista propietario.

Por ahora hay dos versiones de España que dan el aspecto de duraderas:

—Un hombre no es que pueda equivocarse, sino que el señor Sánchez se ha equivocado; con intenciones. Y va para largo.

—La multitud, variopinta, multicolor, se equivoca siempre, y hoy en España lo hace de manera escandalosa y con peligro de muerte. Es evidente.

Pues claro, señor Desiderio Kierkegaard, «que aquí en España muchos hartos de quijotear renuncian finalmente a serlo y vuelven  al alonsoquijanismo melancólico».

Porque España se está convirtiendo en algo aburrido y sin sentido donde los españoles dejan de serlo. Ya pueden ser otra cosa. Así la vida que nos ofrecen, guiada, pastoreada y de redil nocturno, carente de sentido de patria mía, resulta insoportable.

Pedro Sánchez, ese hombre. Se equivoca y la historia le pasará factura. Será demasiado tarde.

Rafael Dávila Álvarez.

1 marzo 2021

Blog: generaldavila.com

LA URRACA. Rafael Dávila Álvarez

España se muere y se mueren los españoles. Escándalo tras escándalo. Ahora destacable el de las vacunas. Hay solución a la muerte que lleva consigo el desconocido virus, pero es más rentable que sigamos muriéndonos hasta que el negocio reviente y ya no merezca la pena. Entonces, con muchos más muertos, cuando no sea rentable seguir con más cadáveres, sobrarán las vacunas. Tiempo al tiempo.

Entre este escándalo leo que algún gobierno de los del «hecho diferencial» se forra con las muertes que ha provocado el ni siquiera inanimado virus. Cien millones recaudados tras la muerte por el covid gracias al impuesto de Sucesiones y Donaciones. Nunca pensé que podíamos llegar a ni siquiera hacer esos cálculos. Claro que depende del lugar donde te mueras. Otro escándalo en la España cuya Constitución consagra la igualdad entre todos.

El ser humano no deja de sorprender al lobo. Estas cosas precisamente las acabo de oír en una de esas asambleas que mantienen los lobos para marcar su territorio.

«Aquí interesa comer y reproducirnos. A ellos solo les interesa la pasta y no para comer y reproducirse, que eso es humano y loable, muy animal, pero los seres humanos ya ni son humanos ni animales». Eso decía el viejo lobo en la última reunión a la que me citaron. Allí daban respuesta a todos los interrogantes de la manada.

Los animales nos enseñan casi todo. Debieron aprender antes y han llegado casi a la perfección para lo que fueron creados, de manera que si no son necesarios desaparecen. Saben que no es bueno especializarse en demasía.

El virus no es animal, tampoco culpable de nada. No sé si alguien sabe si el futuro es de los virus. Le llaman estado intermedio de la materia, entre una cosa y la otra, ni inanimado ni vivo, ni una cosa ni la otra.

Ahora miramos mucho por la ventana. Sobre todo cuando nos encierran.

Ayer miraba a la urraca que es especialista en todo y por ello de las pocas que han aguantado la nevada y estas cosas tan raras que están pasando. Y entre mirada de ventana y de libro caigo en La Urraca del maestro Jiménez Lozano.

Graznando, escapa hacia su nido

la urraca, en el ocaso.

¿Quién sabe si es un grito de victoria, una burla,

o un lamento? En cualquier caso,

resume lo que piensa de nosotros,

¡y es un juicio tan breve!

¡Qué bien nos conoce!

Rafael Dávila Álvarez

11 febrero 2021

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ANTIQUA IMBECILLITAS. Rafael Dávila Álvarez

Antiqua Imbecillitas, es el nombre con el que nos regala un poema don José (Jiménez Lozano):

Pablo dijo a los de Éfeso

que había que soportar a los imbéciles,

mas Pablo vivió en el mundo antiguo;

no había best-sellers, televisión, periódicos;

no era entonces su consejo

impracticable.

Acaso ahora lo seamos todos. Alienados por los que piensan por todos; y todos hablamos de lo mismo, y discutimos, enfrentados por lo mismo.

Así que ya es hora de que termine la jugada y dejemos el pensamiento único; y pensemos.

Pensar es escuchar. No solo la palabra. Hay sonidos que hablan más allá de la sintaxis, sonidos sin autor, ni fecha de creación. Hay que leer al escuchar, otras cosas… Un verso trae de todo un poco, palabras y sonidos, silencios.

La garza ya iba de mañana…

Tranquila y blanca/mañanera iba la garza…

…los vencejos suben, bajan, giran,/ chillan. No encuentran la salida…

Verde saltamontes, de hechura aerodinámica…

…mañanitas de abril/son buenas de dormir…

Mira el cielo raso entre dos luces…

Espadaña de la iglesita derruida…

Ves la luna de octubre/que asciende lentamente…

Llegó una esperanza/como una golondrina adelantada…

Otoño de colegial y de estudiante…

Estas blancas rosas/azules clavelinas…

¡Si pudieras contemplar el mundo/como Homero lo hacía!…

…el Viernes Santo está en su tarde/del indeciso abril, cierzo y lluvia fría…

Un solitario petirrojo/que quizás tenía hambre/ y añoranza, frío/ quizás miedo…

Oyes cacareos en la mañana/ el chirrido de la carreta de heno en el ocaso/y aullidos en la noche  …

Toda la noche oíste al cabritillo/quejarse, desvalido; y tu caricia/no alcanzó a consolarlo…

Graznando, escapa hacia su nido/la urraca, en el ocaso/

Si abril no fuese un mes incierto/si sus noches/no obligaran a encender el fuego/la traición no se hubiera consumado…

Mira los cardos secos, los matojos/las zarzas devastadas, las cabañas/dormidas, las cenizas/de hoguera tan antigua…

¡Oye al ruiseñor de canto melancólico…!

Mira cuán delicada es la aurora;

aunque se trate de un día aciago,

te lo entrega con sus rosados dedos,

para no herirte de antemano.

Así que ahora el rey es solo un hombre/y eso me ha conmovido.

Dice todo esto D. José.

Nos avisa y señala, otras cosas que hablan, donde mirar, escuchar… Ya has visto los ojos de los pájaros.

…mas Pablo vivió en el mundo antiguo;

no había best-sellers, televisión, periódicos;

no era entonces su consejo

impracticable.

Antiqua Imbecillitas titula D. José su poema.

Soportar a los imbéciles es hoy impracticable. Los hay por todas partes.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

23 julio 2020

MAS HAY AVES EN EL CIELO… Y VIEJOS QUE ESPERAN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Estos días de confinamiento mi ventana recobra su importancia.

Tengo una ventana que me permite mirar a los pájaros cuando llegan y cuando se van. También veo a los que siempre están. ¿Nos conocemos? Los mirlos andan a la gresca con las urracas que adivinan enseguida donde están haciendo el nido, entre la hiedra, y ya no dejan la pelea. El mirlo es valiente y la mirla trabajadora. Los gorriones en cuanto empiezan a ver el trasiego desaparecen.

Tengo una ventana que no es una ventana cualquiera porque solo es de pájaros. Puede que haya otras cosas, que seguro que las hay, pero ellos me han dicho que solo les mire a ellos, que lo demás no interesa; total que estamos de acuerdo porque yo la ventana solo la quiero para ver los pájaros. Este año ando preocupado porque los vencejos están tardando en llegar o, a lo peor, están volando tan alto que mi vista no los alcanza. Tampoco hay aviones porque el aeropuerto al que bajan a posarse debe estar cerrado por estos virus nuevos. Cuando veo alguno lo miro como desde la selva amazónica lo harían los sin contaminar que allí viven, y entonces no le doy más importancia porque a mi los aviones metálicos ni me van ni me vienen; como a ellos.

Mantengo abierta la  ventana hasta que se hace de noche y ya no veo ni  a los murciélagos volando, o lo que sea lo que hacen, que no se sabe muy bien si vuelan o hacen piruetas desde una cama elástica que les acompaña.

<<Mas hay aves en el cielo,

lirios en el campo. No ocurre

nada>>*

Sigo con el recuerdo a Jiménez Lozano. Imborrable.

<<La primacía de lo político destruye lo espiritual, al convertir al señor en esclavo>>.

Un elogio a la vejez es el título del artículo de Gabriel Albiac (ABC.19-03). <<El Quevedo que sabe cómo el tiempo nos hace, en cada instante, “presentes sucesiones de difunto”. El Góngora que llama a que la inteligencia sepa sobreponerse al pavor de tal destino: “la razón abra lo que el mármol cierra”, en deslumbrante traslación lírica del san Pablo que interroga: “muerte, ¿dónde está tu victoria?”>>.

Los que gestionan el coronavirus  han puesto fronteras a la vida. Los de una edad aquí, los de más edad allá. Sálvese del horno quien pueda. El ser humano no deja de asombrar… a los pájaros al menos.

Tengo ya mi edad. Me han educado a dar la vida por los demás. No hace falta que me empujen. <<Ni la llamo ni la huyo; puede venir cuando quiera>>. Nunca pensé que habría prioridades y selección en el triaje en función de la edad; eutanásico. No empujen. Ya me muero solo.

Esta ventana no tiene barrotes, pero como si los tuviera porque ni puedo salir por ella ni tampoco entrar, así que cuando veo a los pájaros no sé si ellos pensarán que estoy enjaulado. Últimamente estoy pensando muy en serio en ello y a punto de cerrar la ventana. O ponerle barrotes para que no me la puedan robar. Esas son las soluciones de hoy, muchos barrotes, alarmas y seguridades porque nadie está seguro de nada. ¿Será porque no miran a los pájaros? Porque a ver: ¿si no para que hacen ventanas en las casas?, ¿no es para ver a los pájaros? A lo mejor es para ahorrar luz, esa que siempre llega tarde.

Supongo que todos habrán ido alguna vez a una Residencia de ancianos. Pueden comprobar que los viejos no apartan su mirada de la puerta de entrada. Esperan. Miran a todo el que entra y al que sale. Esperan que alguna entrada sea para ellos. Una sonrisa.

Su mirada es una eterna primavera de renacer ilusiones con la llegada de alguno de los suyos. No existe para ellos el tiempo. Todo es espera, de lo que fue; creen que volverá un haz, un fulgor de aquello. Hoy los hemos encerrado, nadie llega, crueldad a su espera, puede que, para algunos, sea eterna.

Soledad de pájaro

solo y solitario

soledad del cardo

y soledad del páramo.

Son tres soledades,

ya estoy acompañado.*

Viven solos, en su <<inventario>>:

Yo tenía un peón, de niño,

unas canicas,

un lacre rojo y una cuerda,

una sonrisa.*

Por edades. Los unos a la derecha, los otros a la izquierda ¿quién decide? ; y entonces morirán unos y más tarde otros. ¿Quién decide?

Los viejos ya no damos ni siquiera sombra.

Quedemos tranquilos. Nos enseñaron y educaron a dar la vida por los demás sabiendo que cuando se exige tanto, entregarlo todo, la enseñanza culmina con el ejemplo. Pero, por favor, no empujen.

*Poemas de El Precio, Antología poética de José Jiménez Lozano.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 marzo 2020

LA LIBERTAD EN PELIGRO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

<<Todo estaría perdido, cuando el mismo hombre, o el mismo cuerpo, ya sea de los nobles o del pueblo, ejerza esos tres poderes: el de hacer las leyes, el de ejecutar las resoluciones públicas, y el de juzgar los crímenes o las diferencias entre los particulares>>.

Murió Montesquieu y cubrieron su ausencia con el real decreto ley, poderoso tribunal ejecutivo, mientras se repartían la túnica juez y parte. Entre tanto, por si acaso, los magos espolvoreaban las urnas antes de exponerlas al engañado pueblo. Acudían a domesticar la libertad.

Murieron los modernos tratadistas militares, tiempo ha, olvidados en las Academias Militares. ¿Para qué perder el tiempo? Aquellas guerras ya no existen. Son otras; y más crueles. El enemigo a batir es aquel que no depende más que de sí mismo. El que no hay manera de doblegar porque ha perdido el miedo y la esperanza: se ha hecho invencible. Pero de esos hay pocos. Por tanto vigilarlos es suficiente; y que su filosofía no trascienda.

El resto: …

Dejemos a un lado los espectáculos intencionadamente provocados y miremos el bosque.

El encantado se asemeja al socialismo de estos últimos años; parecido al que nos llevó a la Guerra Civil. El poder les con-mueve.

Quedamos oprimidos por una tiranía revestida de buenismo que nos ofrece leyes ajustadas a su red clientelar. La economía del paro y sus reglas son el actual campo de batalla donde quedan atrapadas -a millones- las levas. En la cola del empleo dicen que venden libertad. La impuesta, o lo que es lo mismo: no hay para todos. Ejército de gentiles. Te imponen el pensamiento, la conciencia, el consumo; hasta la devoción. Una nueva religión se apodera de la libertad; comprada a buen precio. Desde el poder todo se puede. Porque cualquier poder, cualquiera, es inmoral sin remedio.

<<Porque el poder tiene recursos para todo; ofrece muchas posibilidades. Todo el secreto está en saber manejar las disposiciones legales>>. Por ejemplo el real decreto ley. Y los Tribunales.

El voto es para aquel que mejor maneja el poder, la red clientelar y las conciencias. Es decir la ausencia de libertad.

La actual guerra es por el dominio de las conciencias. No hay fuego mortal que salga de ningún fusil, ni explosiones que no sean las necesarias para recordarnos que existen como posibilidad; lejana; allí lejos. Reminiscencias del pasado, pero Troya existe aún. Se combate de otra manera; hoy las armas son tecnología o ideología; pura penetración social hasta lo más hondo. Una guerra que se hace desde la ley y con la ley. La hacen por ti que no para ti.

Murió Montesquieu ¿O aún no se han enterado? Yo vi a muchos en su entierro; estaban casi todos.

Sigan esperando porque puede que nuestra próxima ventana a la libertad tenga barrotes.

<<Lo que ninguna alma humana desea no hace falta prohibirlo>> (Freud). Y todo nos lo prohibieron. Nos creíamos libres hasta que vimos que “la corrección política es un adiestramiento a los totalitarismos, y éstos celebran su triunfo cuando todos mienten, los de arriba y los de abajo” (Jimenez Lozano).

Quedan como guardianes de la libertad <<aquellos que no tienen miedo ni esperanza y no dependen, por tanto, más que de sí mismos>> (Spinoza).

Son el enemigo a batir. Pero que no trascienda.

El resto: …

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

29 octubre 2019