UN NUEVO TÍTULO DE NOBLEZA: 240.000 DEL ALA Rafael Dávila Álvarez

En euros es un buen sueldo, aunque sea al año.

Los abrazos: <<lo que este tiene que saber>>. Le rodea un silencio inicial, es dueño de la palabra. Nadie pregunta en su presencia, por si acaso.

Que te sonría será bueno, ¿o no?: ¿Sabrá lo de?

Del abrazafarolas al abrazasecretos, y quien no maneja, por delante o por detrás, por dentro, o por el medio, la cocina o kitchen, la despensa, la nevera, o el frutal —siempre en inglés o en romano—, no es nadie.

Los militares siempre han sido pobres, exceptuando aquellos que por familia, suya o política, hayan heredado un buen título económico. La riqueza está (ba) en la añoranza. Ahora en el Consejo de Administración.

Los hay, civiles y militares, con y sin título o graduación, procedentes de los injertos sobre el árbol del socialismo que fructificaban en billetes de 500 euros hasta que los retiraron y hubo que injertar —fidelidad—en otras ramas. Del injerto salieron frutos codiciados: Ley de Memoria Histórica y, ahora, tras sucesivos injertos, renovados frutos, la de Memoria Democrática, todo para desmemoriados.

Dicen que les fue muy mal y es hora del <<ahora me toca a mí>>. Esta nueva ley acabará con los títulos de la(s) etapa(s) anterior(es), que no podrá(n) mencionarse si la cárcel quieres rehuir. Suprimidos los de aquella nobleza, que ya no obliga, hoy se reparten títulos nuevos, más y mejores.

El de marqués ahora se llama 240.000 euros y solo has de sentarte en un consejo de administración, sonreír y mantener el secreto:

—Aquí estoy yo; que sé lo que sé; más lo que tú crees que sé; yo soy el que soy, incluso yo soy.

Conozco a uno, funcionario, que antes se llamaba soldado, que cobraba más dietas al mes que días tiene el calendario.

  • ¡Oiga que febrero solo tiene 28 días! Y se las apañaba para contar viajes a muy lejos donde se confundía un día con el otro, por eso de las horas, y sumaba 31.

¿A quién le oí decir que el dinero hace mayores lealtades que las de la sangre? Los silencios son clamores cuando aparece la traición, que se practica cuando te retiran del tronco del injerto. ¿Quién dijo lo del enemigo al ombligo?

Los títulos nobiliarios, de más a menos, son: Duque, Marqués, Conde, Vizconde, Barón, Señor y Grandeza personal. Este último, como su propio nombre indica, personal e intransferible. ¿Hay mayor título que el de grandeza personal? ¿Es necesario que te lo conceda alguien? ¿Quién es alguien para dártelo?

La equiparación actual es más práctica. Entre el millón y los 200.000 del ala. Ser Duque de nada sirve, mejor es el millón y el Consejo de Administración. El que se proclama nuevo Jefe del Estado los concede vía telefónica, que es su BOE.

¿Grandeza personal? Queda fuera de la ley.

La ceremonia avergonzaría: Cobertura de Grandes.

Desde Alfonso XIII no se han repetido. ¿Quién se atreve en los actuales momentos?

De ella tendríamos que recuperar el final, cuando el Rey le decía al grande en cuestión: <<Cubríos y hablad>>.

Sé de algún grande, de estos de ahora, que diría: Cubierto estoy Majestad (el solomillo a cubierto), hablar no debo. Vuestra Majestad bien lo sabe.

Desde que empezó esta democracia, en España, todo, absolutamente todo, ha girado sobre los secretos y el dinero, sobre el dinero y sus secretos; y así no hay democracia que resista ni grande que con el título se atreva, si no es con gran desvergüenza. Claro que el título económico, estos nuevos, son otra cosa con la que se pueden comprar grandezas; hasta personales, incluso voluntades.

Son los amos de la luz, que la encienden y apagan a su antojo.

En un lugar de la Mancha Babieca hablaba con Rocinante:

—Metafísico estáis. A lo que Rocinante contestó.
—Es que no como.

Estamos en una so(u)ciedad muerta de hambre.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

16 septiembre 2020

 

13 pensamientos en “UN NUEVO TÍTULO DE NOBLEZA: 240.000 DEL ALA Rafael Dávila Álvarez

  1. Sociedad muerta de hambre, y muerta de miedo, nobleza que no es, ni ser puede, riquezas inconfesables; la verdad ofende, el secreto no es discreto, sino escándalo y estruendo. A esta situación no hubieramos llegado si antes no hubiéramos degenerado; ¿crisis de valores?, pero, y ¿quien dijo miedo, habiendo hospitales?. Buenos días mi General y todos, tiempos mejores vendrán, dicen, pero tendrán que venir solos, y sólo si les dejan, dicen.

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  2. Pues sí, mi general, pero siempre ha sido así cuando no se cultiva el espíritu.
    Los bienes inmateriales y esos títulos lo son, no son nada ante lo material que suponen 250.000 talegos.
    Lo que tiene su qué, es el hecho de que el político no desconoce la existencia del espíritu y cuando pretende trastocarlo juega con esos bienes que por su naturaleza, solo quien los da puede quitarlos. Quizás por eso hoy no es raro ese trasiego de nombres en plazas y calles, la talibanización de monumentos y la de ciertos regidores actuales, que repudian hijos predilectos nombrados décadas pretéritas en sus ciudades. Y además lo hacen por ley cuando lo inmaterial no cabe en el derecho jurídico si se pretende avalar la libertad y los derechos de la persona.
    Es lo que hay.

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  3. A las órdenes de V. E., mi General.

    Hilando fino hoy. Pues uno, con mentalidad y recursos de humilde antiguo Suboficial, opina que los culpables de esta degeneración somos todos, por haber relajado la vigilancia, haber bajado la guardia, y en muchos casos, haber abandonado la garita y hasta haber desertado. No sé lo que dirá ahora, pero el antiguo Código de Justicia Militar tipificada muy claro todo esto.

    Nos ha ocurrido lo que a las tontas del Evangelio, que nos hemos quedado dormidos, no hemos alimentado de aceite la lámpara, y nos hemos quedado para vestir santos. Con la desgracia de que esos santos hoy son la pléyade de compadres que se han repartido el sudor de nuestra frente derramado durante cincuenta años y más. Conocí a personas que comenzaron a trabajar a los siete años de edad, pastoreando animales en el campo por un plato de comida y un trozo de pan negro, de harina de habas., más duro que una piedra, que se hicieron a sí mismos con muchos esfuerzos y constancia, alcanzaron un estatus cultural y económico más que bueno, y que hoy lo han perdido todo y van muriendo en la miseria y el olvido, sin derecho a nada más que una cama de hospital, mientras los políticos compran votos a base de subsidios, también de hambre, a quienes jamás trabajaron aquí, y ni conocían la localización de España en el mapa mundi.

    ¡¡¡Viva España!!!

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  4. Sí, mi querido General… estamos en una so(u)ciedad muerta de hambre.

    Morirá esta sociedad de hambre;
    Jamás se fijará sobre su tumba esta razón,
    porque será enterrada en la fosa común.
    Jamás se inscribirá sobre su tumba este motivo,
    porque no hay pasaporte para la pura verdad.

    El hambre de justicia, en las entrañas…
    el frío de España, en los huesos.
    Sus carnes, rotas de flacidez y de cansancio.
    Sin color. Sus costillas, un rosario de huesos;
    Y un grito de rebeldía cada fémur.

    No se escribirá, no, sobre su tumba
    que morirá lentamente, de hambre.
    Una sociedad muere de hambre,
    pero al lado de la abundancia política.
    en un mundo político de abundancia…

    Un fuerte abrazo legionario.
    ¡¡¡ VIVA ESPAÑA !!! y ¡¡¡ VIVA LA LEGIÓN !!!
    Pedro Motas
    Veterano de España

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  5. ¡…susórdenes!

    Ya no tiene ningún valor lo intangible: Honor, lealtad…. Lo más tangible el dinero. Mañana, lo único. Se ve en la mayoría de nuestros jóvenes. Y jovenAs, claro.

    Poderoso caballero es don dinero’, poema de Francisco de Quevedo.

    Madre, yo al oro me humillo,
    él es mi amante y mi amado,
    pues de puro enamorado,
    anda continuo amarillo.
    Que pues doblón o sencillo,
    hace todo cuanto quiero
    Poderoso caballero
    es don dinero.

    Nace en las Indias honrado,
    donde el mundo le acompaña;
    viene a morir a España,
    y es en Génova enterrado.
    Y pues quién le trae al lado,
    es hermoso aunque sea fiero,
    Poderoso caballero
    es don dinero.

    Son sus padres principales,
    y es de nobles descendiente,
    porque en las venas de Oriente
    todas las sangres son Reales.
    Y pues es quien hace iguales
    al rico y al pordiosero,
    Poderoso caballero
    es don dinero.

    ¿A quién no le maravilla
    ver en su gloria, sin tasa,
    que es lo más ruin de su casa
    Doña Blanca de castilla?
    Mas pues que su fuerza humilla
    al cobarde y al guerrero,
    Poderoso caballero
    es don dinero.

    Es tanta su majestad,
    aunque son sus duelos hartos,
    que aun con estar hecho cuartos
    no pierde su calidad
    Pero pues da autoridad
    al gañán y al jornalero.
    Poderoso caballero
    es don dinero.

    Más valen en cualquier tierra
    (mirad si es alto sagaz)
    sus escudos en la paz
    que rodelas en la guerra.
    Pues al natural destierra
    y hace propio al forastero,
    Poderoso caballero
    es don dinero.

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  6. Hemos perdido el honor, no existen “valores”, la gente se vende y se compra, por un plato de lentejas.
    No existe interés por el futuro, lo que vale es el presente.
    La Transición, gracias a los políticos, fracasó. Lo único que vale es el dinero. Las “ puertas giratorias “, funcionan para que , los que salen callen y disfruten de su “ título de los 20O OOO € “.. Realmente bochornoso pero real. 🇪🇸🇪🇸🇪🇸

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  7. Buenas tardes, General Dávila:

    Verdad aplastante, lo que nos traslada hoy, al igual, que todas la aportaciones, hasta ahora realizadas, y que he leído. Comparto todo ello de principio a fin.

    Un afectuoso saludo, mi General, junto a todos los participantes.

    Y en El Centenario de la Legión ! Viva España, Viva el Rey, Viva la Legión!

    Josefa López del Moral Beltrán

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  8. El caso, mi General, es que los títulos nobiliarios, los de antaño, daban ciertos privilegios a quienes los heredaba no precisamente económicos, un prestigio que en la mayoría de los casos, no todos desde luego, se debía a la demostración de que un antepasado hubiera cometido algún acto heroico o relevante, bien en el terreno militar o en ayuda a la sociedad civil.

    Pero entrañaba también la obligación de no enfangar el apellido que les había tocado en suerte con acciones deshonrosas. No voy a decir que eso no ocurriera, que ocurría, pero al menos sufría las reconvenciones de la familia y el deshonor entre los que llegaban a conocer esas acciones.

    Ahora los títulos son económicos,como bien señala, y nadie tiene empacho en heredar una fortuna venga del origen que venga, se disfruta del dinero y pelillos a la mar. No entraña desprestigio ni reconvención alguna si es dinero adquirido con malas artes, engaño o robo. Más bien diría yo que se llega incluso a celebrar lo “listo” que fué el elemento que logró acumular esa fortuna, sin entrar a mayores escrúpulos éticos.

    Y así hemos llegado adonde hemos llegado. Creo que sobran mayores consideraciones.

    A los ladrones se les aplaude sin rubor, y a la gente honrada se las tilda de estúpidas. ¿Hay mayor perversión que esa?

    Saludos

    Margarita Alvarez-Ossorio

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  9. Por cierto, me olvidaba, HONOR Y GLORIA A LA LEGION EN SU CENTENARIO, que desgraciadamente pasará casi desapercibido para la mayoría

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  10. Y pregunta un servidor: ¿Por qué tiene que pasar desapercibido nada menos que el primer centenario de la Legión, si ni siquiera un acto de homenaje a quien fue su fundador, a los primeros Jefes que se sucedieron en su mando, y a todos los caídos que dejó en los campos de batalla?.

    Sencillamente es injusto si aducen como pretexto lo del coronavirus. Están poniendo drásticas prohibiciones y reducciones ridículas a todas luces con inconfesable mala intención, por ejemplo, en el número de personas que pueden congregarse en templos y catedrales de Castilla, siendo el máximo permitido de veinticinco personas. A la vez, y en Valladolid, autorizan una magna concentración y congreso de la UGT. Un aquelarre para la elección de cargos y comisarios, y para eso no importa el riesgo de contagios. Algo así como la manifestación del ocho de Marzo en Madrid cuando ya sabían la gravedad de la situación y no nos habían dicho nada.

    Así se escribe la historia. Y seguro que han decretado silencio absoluto en los medios sobre esa efeméride. Miserables, ratas de cloaca es lo que son.

    Lo siento, mi General,

    ¡¡¡Viva España!!!

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