UN EJÉRCITO EUROPEO General de División (R.) Rafael Dávilla Álvarez

El maestro Sun dijo: «Quien conduce un ejército con poca inteligencia, es pretencioso. Quien conduce un ejército con poco valor, es egocéntico. Quien conduce un ejército sin conocer el camino y traba sucesivas batallas sin darse por satisfecho, si sobrevive es solo por cuestión de suerte».

Inteligencia, valor y preparación nos señala Sun Bin a la hora de dirigir un ejército.

El tiempo permanece con su implacable repetición en el espacio terrestre sin que la fuerza deje de ser el actor principal para que la vida se desarrolle. No es discutible. Es necesaria la fuerza para sostener a la justicia y por tanto ser libres.

El maestro Quijano dijo: «…responden las armas que las leyes no se podrán sustentar sin ellas, porque con las armas se defienden las repúblicas, se conservan los reinos, se guardan las ciudades, se aseguran los caminos, se despejan los mares de cosarios, y, finalmente, si por ellas no fuese, las repúblicas, los reinos, las monarquías, las ciudades, los caminos de mar y tierra estarían sujetos al rigor y a la confusión que trae consigo la guerra el tiempo que dura y tiene licencia de usar de sus privilegios y de sus fuerzas. Y es razón averiguada que aquello que más cuesta se estima y debe de estimar en más».

Desde que tengo uso de razón militar recuerdo que nos ponían delante de un mapa para desarrollar siempre el mismo ejercicio defensivo que consistía en un despliegue fantasioso desde los Pirineos hasta un arroyo del río Tajo en Toledo. Era una maniobra retardadora de desgaste que lograba detener al Ejército Ruso, que había invadido Europa, en el arroyo del Guajaraz (Toledo). De allí no pasaban; creo que seguimos esperándolos. Desde entonces el único ataque real que hemos tenido ha sido por el sur, una marchita coloreada y una ocupación; no había rusos.

¿Ustedes creen que nos va a invadir Rusia?

Ahora que echamos a los yanquis, nuestro Estado Mayor de la Defensa debería recuperar aquellos planes defensivos del arroyo toledano y ofrecérselos a Kaja Kallas. Están convencidos, por mayoría absoluta, que Putin llegará a Granada, amenazando Gibraltar, Marruecos y Canarias.

Organizar un Ejército por parte de la Unión Europa para la amenaza rusa es extravagante, imposible y, lo más importante, no viene al caso. La OTAN es suficiente (pendiente de profundos cambios de estrategia) y lo único que hay que hacer es pagar y asumir una industria de Defensa propia sin que cada uno tenga su avioncito, su carro de combate y su vehículo (chino en el caso de España). Más importante que inventarse un Ejército Europeo, por ahora, es tener una retaguardia que lo sostenga, material e ideológicamente. Además de pagar a los soldados lo que en justicia se merecen y no dejarlos abandonados por edad. De todo ello carecemos y cada vez de manera más acusada.

Las Fuerzas Armadas no son el brazo político de ningún partido ni ideología, sino que deberían estar al servicio de todos y eso, que nadie duda, es incompleto y falso cuando su estructura, presupuestos, incluso misiones y capacidades, no son consecuencia de un acuerdo común sino partidista. Lo cual lleva a los vaivenes de los que somos víctimas y a los desajustes de todo tipo en unas Fuerzas Armadas, en este caso las españolas, que no acaban de alcanzar su meta porque no saben muy bien cual es esta. Empezando por su misión, que se duda entre la principal y las que no lo son. Sin un acuerdo en materia de Defensa entre todos los partidos políticos la organización militar carece de lo más elemental: a dónde, por dónde cómo y cuándo. Gasto inútil de recursos, exposición gratuita a graves riesgos. Uso inadecuado y sin consenso de la Fuerza.

Algo así no se puede despachar en veinte minutos y dejar fuera a parte de los españoles. Estamos dispuestos a crear un Ejército para luchar contra el cambio climático.

Pues si esto es y será, y de ello somos conscientes, sin ponernos de acuerdo dentro de nuestra propia nación, ya me dirán cómo hacerlo entre 27 que forman la Unión Europea; por cierto, entre ellas no está el Reino Unido.

Bueno será que se hable de la Defensa de Europa, que se saquen conclusiones de su necesidad o no, de los cambios a introducir,  pero a ningún lugar conducirá hacer mudanza en tiempo de crisis y, por tanto, en estos momentos, mejor sería llegar a un acuerdo inmediato con los Estados Unidos antes que ponerse a discutir si son galgos o podencos.

La creación de un Ejército propio en Europa abre numerosos interrogantes y a día de hoy parece un imposible sin apoyarse en la organización  de la OTAN que de una u otra manera dispone de los elementos esenciales para dirigir una estructura militar. Suponemos que ese sería el comienzo si es que lo hay. Ir sustituyendo lo anglosajón (¿Reino Unido?) por mandos de los ejércitos de la UE. Revisar las estructuras, los objetivos estratégicos y la industria de Defensa. Un Ejército cuya única misión sea defendernos de la invasión rusa (y del cambio climático) es absolutamente absurdo, ineficaz y fuera de lugar cuando los peligros del futuro están en otros lugares más al sur. Un ejército tan previsible es un ejército derrotado.

La disuasión nuclear, únicamente en manos francesas, es una auténtica sinrazón; nunca será de Europa. El Reino Unido es una incógnita, fiel a los EEUU. Y esa es otra derivada ¿aliados o no de los Estados Unidos? ¿Nos quedamos desnudos ante el poder nuclear? ¿Qué disuasión ofrecemos?

Todo lo que vivimos es una locura y una vez más se demuestra que «La paz no es la ausencia de la guerra, es una virtud, un estado de la mente, una disposición a la benevolencia, la confianza y la justicia» (Baruch Spinoza).

Se ha hablado de paz y Europa se va a la guerra. Con todas  sus consecuencias. Sin preguntarnos. Europa nunca lo hace. Apaga incendios donde no los hay.

Un Ejército es propio de un Estado y la Unión Europea a día de hoy no va más allá de una Alianza de normas y dineros, no es un Estado, por lo que habría que pensar en una ley muy compleja y difícil de acordar ya que el poder de la Fuerza es mucho poder cuando no hay de manera clara uno que mande. ¿Quién manda en Europa? ¿Uno, dos o veintisiete?

Para empezar es necesaria una firme voluntad: voluntad de defenderse con las armas, para lo que hay que fabricarlas sin dependencia de otros, y disposición a utilizarlas más allá de ser solo un instrumento de disuasión que deja de serlo cuando descubres el temor a su empleo. Quedaríamos en una situación de grave riesgo nuclear.

Europa ha vivido de espaldas a la guerra y abandonó su defensa entregándose a la exigencia de la norma sin la fuerza. Ahora que las circunstancias exigen la Fuerza parece que llegamos tarde. ¿O se equivoca de enemigo? Siempre quedará el interrogante de si este enemigo que ahora descubre Europa lo es o no lo es. Está por descubrir la voluntad y la unidad ¿contra quién?

Bueno será un Ejército, pero de nada servirá si no sabemos para qué ni contra quién. Todo ello sin tener la base de una Cultura de Defensa Europea que muchas naciones desconocen y otras que intencionadamente están desmilitarizadas en su concepto fundamental, entre ellas España.

No es fácil diseñar un Ejército para la guerra que viene. Sin esta claridad de ideas todo lo que se invierta será tirar el dinero. Las guerras no se ganan con los cañones, sino con la inteligencia, la una y la otra, pero sobre todo la que nos dice donde ejercer el esfuerzo principal, que no tiene porqué ser en cañones; la ideología mata más y mejor.

En Europa hemos estado años, demasiados, sin saber lo que necesitábamos en materia de Defensa porque dudábamos de su necesidad creyendo que la guerra era cosa de otros. Aquello del esfuerzo del 2% del PIB fue una trampa que nunca llegó a ponerse en marcha. Hubo dos razones que aún se mantienen: la ideología y la falta de un criterio único. Esto es un gran impedimento y presenta un negro futuro, mucho mayor que el riesgo a un posible ataque armado, ya que la ideología y falta de acuerdo lanza a diario su ataque contra Europa de manera invisible, programada, bien encauzada y dirigida por todas las direcciones, sin que la invasión sea vista como un ataque sino como una cultura. Europa quiere armarse por un lado cuando ya ha arriado la bandera en sus fronteras y ha perdido la identidad. El ataque está triunfando y nosotros en retirada, otros ocupan nuestras antiguas posiciones. Más que defenderse habría que atacar para recuperar lo perdido.

El escenario que se vislumbra requiere tomar medidas, eso es indudable, pero nunca suele coincidir lo necesario con lo posible. Confundir esto a la hora de ponerse a hacer planes militares es ir derecho al fracaso al no tener claro, ni poder materializarlo caso de tenerlo, el concepto de empleo de las Fuerzas Armadas. Ahora no se trata de hablar de lo que nos gustaría tener, ya es tarde, sino hacer frente a la situación de debilidad que tenemos y maniobrar con inteligencia para mediante las alianzas, el esfuerzo común bien definido, y los propios ejércitos bien diseñados y atendidos, alcanzar la situación deseada.

En cuestiones de Defensa programar como si ya tuviésemos el dinero es fracasar incluso a corto plazo. España lleva años con los Programas Especiales de Armamento y solo ha logrado mucha deuda y pocas armas y municiones. Jamás hemos aceptado ni acordado una ley de programación y financiación de la Defensa que hemos dejado en manos de ideologías, distintas, incluso enfrentadas, que es quedar en manos del adversario.

Europa debe empezar no marcando un 2% o más, sino creando un escenario económico estable para financiar la Defensa. La cifra será en función de la necesidad y no ajustar la necesidad a la cifra que ahora sin sabe porqué se ha dado: 800.000 millones ¿A qué responde?

Se hace imprescindible además de las partidas presupuestarias por nación, tener en cuenta la posición estratégica de cada una y por tanto la misión que le corresponde dentro del conjunto. Una Europa influyente no puede tener un Ejército que sea un tapón absurdo contra Rusia olvidándose de otras responsabilidades quizá más graves y de mayor peligro. Desplegar toda una estrategia contra alguien no deja de ser una atrevida provocación cuando no un desconocimiento total de la historia y su futuro. Hay mucho de esto entre los dirigentes europeos. No ven más allá del paisaje de su ciudad. Es necesario definir los esfuerzos de cada uno, asignar medios y misiones. Lo defensivo, de entrada, nunca debe ser expansivo ni provocador, solo disuasivo.

Nos queda la duda. No la resolverán porque no lo saben. Vaguedades, incumplimientos, abstracciones, normas y más normas. Ni una Estrategia de Seguridad. ¿Con la OTAN o sin ella? ¿Desaparece la OTAN? ¿Acaso los Estados Unidos han denunciado el Tratado de Washington? ¿Si la Unión Europea puede ser una alternativa por qué Finlandia y Suecia han entrado por la vía de urgencia en la OTAN y Ucrania busca su salvación en ello? ¿Y si aparece una nueva, o se expande por el sur, con Marruecos, Reino Unido (Gibraltar), (SATO)?

Tropas, Mando y control, armas, inteligencia, ciberdefensa, ciberespacio, tecnología… Eso no es un Ejército.

Un Ejército requiere permanencia, soldados motivados, con voluntad de vencer, virtudes, territorialidad y valores por los que dar su vida.

Un abanderado y una bandera a seguir.

Todo ello contando con una retaguardia que los apoye.

Pregunten. Imposible. No existe, no es posible un Ejército de 27. Ni siquiera de dos.

«Para ganar hay que tener voluntad de vencer, sin olvidar conocer la medida de las posibilidades y siempre prefiriendo concretar lo bueno, pero posible, antes de emprender la consecución de algo mejor, pero imposible».

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

10 marzo 2025

 

OTANno—OTANsí General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Fue publicado el 15 de octubre de 2021El síndrome de la OTAN

Europa vive bajo el síndrome de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) que se manifiesta en la repulsa a defenderse militarmente, pero, eso sí, que haya alguien que la defienda.

Vuelve la antigüedad a señalarnos como culpables. Europa fue Grecia y fue Roma; el Renacimiento abrió el telón a un nuevo mundo, entonces una Europa que era portadora de cultura, sabiduría y humanismo. También religión y guerra, mezcla tantas veces explosiva con un poco de todo. Austrias y Borbones, Luis XIV sobre todo; y Europa fue Napoleón, y las guerras mundiales fueron Europa, y acabó siendo Hitler quién echó el borrón que Goya había anunciado en esa metáfora de El Coloso que acabaría con todo.

Tuvo que venir la descubierta, las Américas, a poner orden al ver una Europa indefensa y empobrecida de ideas y venidas; y se quedó. ¡Cómo para irse! Fue una guerra fría, pero al fin y al cabo una guerra.

Así apareció la OTAN: que era y son los Estados Unidos de América. Los demás fueron y son convidados de piedra que no pagan.

El Secretario General de la OTAN

Hablan de una fórmula secreta: «disuasión y diálogo». No queda ni lo uno ni lo otro. Es algo así como «A Dios rogando y con el mazo dando», pero sin dios, sin rezar y sin golpear. La fórmula tenía  un secreto, pero le han pillado: que golpeen ellos, los americanos, y que rece la tropa mientras hacen como el chiste ¿pero hay alguien más?

Habla España y expone la concepción estratégica del futuro: «Para España es fundamental fortalecer las relaciones entre la OTAN y la Unión Europea para reforzar la responsabilidad de la Alianza en el ámbito de la seguridad humana, abarcando aspectos como la lucha contra el cambio climático y asuntos relacionados con mujer, paz y agenda de seguridad, que serán cruciales para la seguridad y la estabilidad en las próximas décadas».

Es una visión novedosa y muy estudiada por Putin y Xi Jinping. Los Estados Mayores, el Pentágono, el CESEDEN, el Sistema de Seguridad Nacional, yo que sé, estudian a fondo las palabras del presidente. ¿Para eso queremos la OTAN? Paga, que dice Trump, y déjanos a nosotros no vaya a ser que confundas la OTAN con soldados sin frontera o aquello que nos decían en Afganistán «miliKK», pero acompáñame.

La OTAN se mueve ¿Un Ejército Europeo?

El Secretario General de la OTAN, sin saber a dónde mirar ni que decir, ha saltado la barrera, la que separa al toro a punto de cornear y al público entendido: «Estamos unidos y eso es el mensaje más importante que enviamos a Rusia, que no nos puede dividir. Estamos unidos en nuestro mensaje de disuasión y defensa combinado con diálogo».

Es lo que les decía: «A Dios rogando y con el mazo dando», pero no esperen que España haga algo, porque ya no reza y su presidente piensa que: «Sobra el ministerio de Defensa».

En mi opinión la OTAN o es una organización militar o no es nada. ¿Política? Es evidente. Hoy lo vemos a cada minuto que no son los ejércitos los que promueven los conflictos, sino los poderes políticos y económicos los que ponen y quitan rey.

La OTAN está para evitar conflictos, proporcionar seguridad diaria, libertad, por medios políticos y militares. Para evitar o hacer la guerra. ese es el diálogo.

Un compromiso de resolución pacífica, pero con una fuerza militar para la defensa colectiva de acuerdo con el Tratado o por mandato de Naciones Unidas. O tenemos una fuerza disuasoria y con voluntad de vencer, militar y fuerte, decidida y sin debilidades o todo será inútil.

De eso es de lo que hay que hablar. Ser más fuertes y creíbles. Europa hoy no es ni lo uno ni lo otro.

Por último: ¿Quién paga la factura?

No insistan: por ahora no hay ni rastro de un Ejército Europeo. Creo que no lo habrá a medio plazo. Es historia.

Lean y pónganse «En prevengan!: ¡armas!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

 

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Coronel de Infantería DEM (R.) Félix Torres Murillo

Publicado en el Diario “LA REGIÓN” de Orense. “El aguijón y la guerra” por Rafael Dávila.

https://www.laregion.es/opinion/aguijon-guerra_1_20250307-3439857.html

LA ZARZUELA, LA MONCLOA Y EL PARDO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Palacio de la Zarzuela

Más de uno siente el dolor de la edad, de la tristeza, de la sabiduría ahora despreciada. Puede que del error, de la equivocación.

España está construida a base de errores que se repiten. El pasado fue una equivocación y los que forman parte de él olvidados viejos a los que solo les queda irse con el dolor del desprecio. Se queda, momentáneamente, la maravillosa y luminosa juventud.

Algún día despiertas y aprendes: lo que parece nuevo es una vieja historia disfrazada que se repite en capítulos de inconsciencia.

<<No hay mal que no venga por bien>> sentencia Baltasar Gracián en El Criticón. Pusieron la frase en boca de Franco el mismo día que mataron su pensamiento, obra y palabra. Yo no me lo creo. No dijo nada y todo le vino a la cabeza. Asesinaban a Carrero Blanco por orden terminante de Toulouse, con información y alma comunista, y la mirada perdida de algunos gobiernos. Los ejecutores fueron unos borrachos que le daban a todo. Así es la historia. Piensan unos y ejecutan otros. Suelen ser borrachos ambos.

¿Y qué? Nada. Agradecida es la Patria y sus patrioteros.

Pedro Sánchez pregunta a los que le rodean que dónde está el bien. El bien eres tú Pedro, futuro y compromiso. Progresismo. Vas a construir una nueva España. Rota, la tuya, el deshonor y la traición.

España hace mucho que dejó de pensar en el futuro y vive día a día sin aportar nada que no sea contra la memoria.

La historia se mueve entre palacios.

Tres.

La Moncloa es un despilfarro, un palacio inútil  por sus moradores. Es feo y sobre todo frío, muy frío. A gusto del consumidor, es decir del usador, que suele haber leído poco sobre gustos. Iba para Palacio y se quedó en despropósito.

La Zarzuela es un arroyo de zarzas, donde está construido el llamado Palacio de la Zarzuela, donde no se ve ningún palacio y sí un chalet muy grande en espacios interiores. Allí se estrenó, entre espinas y flores blancas que dan moras, este género musical, la Zarzuela, con Felipe IV, y allí siguen las zarzas pajareras y muchas encinas que dan bellotas para San Eugenio.

Vigila el paraje, elevado en la distancia, la sobrecogedora talla de Gregorio Fernández, el Cristo del Pardo, donde acude (acudía) el <<todo Madrid>> a rezarle y de camino el fraile de la puerta, fray Santiago, te bendice (bendecía) el coche.

La Zarzuela tiene seis puertas, y una tapia de 2 metros de la época de Felipe IV que traspasan los jabalíes, nadie sabe por dónde. Hay entradas y salidas de diferente estatus.

Está el campo de Zarzuela que es como una dehesa pintada sobre tabla de Flandes, y el Palacio. Son cosas distintas, pero reflejan la seriedad del recinto, el contraste. Desde que traspasas la puerta al campo, hasta que llegas a la del Palacio, te da tiempo a repasar la historia de España que tiene mucho de encinares y cielos del Prado, de museo, una zarzuela donde casi todo parecen piezas estáticas sacadas de una vitrina. Ni los centinelas o la bandera se atreven a moverse más allá de lo que corresponde. Para las visitas hay dos rutas iguales que les llevan al Palacio, es el mismo camino, pero distinto si vas o si vienes. La de entrada y la de salida. Siendo la misma, nada que ver la una con la otra.

Puedo asegurarles que he visto a muchos entrar y salir. No era el mismo el que entraba que el que salía por el mismo camino, siendo todo el paisaje igual. Cambiaba todo. Durante el trayecto de salida las cosas eran sorprendentemente distintas. Es el milagro de la Corona. Hasta a la mayor de las fieras la he visto mansa y cariñosa cuando salía. Lo he contado en alguna ocasión con nombres y apellidos. Allí la realidad se hace verbo y parece que has entrado en la seriedad de una nación cuya asombrosa historia te recibe. Sobrecoge el insignificante recinto al lado de otros más majestuosos y barrocos. No es el sencillo y bucólico paisaje ni es el chalet grande, sino la historia que encarna quien te recibe.

Cuando entré por primera vez en ese recinto, hace ya muchos años, alguien muy cercano me dio un consejo: <<De Zarzuela cuando te vayas no vuelvas a no ser que te llamen>>. Lo cumplí a rajatabla.

Otros no y el camino de salida les resultó desconocido. No recordaban que somos una simple figura de la decoración, estática, ni un movimiento más del que te corresponde, ni bien ni mal hecho.

Los lugares los hace quien los ocupa. Símbolo de Majestad es Zarzuela. Lo ocupe uno u otro, es España quien lo habita y por ello está bien guardado y cerrado para todo el que no le corresponde encabezar la historia y darle continuidad. Quien allí vive no es uno, sino una continuación, una unidad en el tiempo, la historia y sus titulares, para lo bueno y lo malo, eslabones que, hasta oxidados, aguantaron el difícil peso de nuestra historia. No sobra ninguno. Todos los eslabones forman la cadena de la historia. No hay aleación perfecta, pero está muy cerca de serlo después de tantos años e intemperie. Mejor no cambiarla ni someterla a restauración.

Los otros, nosotros, los que entran y salen, ni brillo damos, simplemente servimos y una vez hecho nos vamos. Nada somos, nada tenemos y nada  pedimos (deberíamos). Formamos parte de España y ayudamos a que esa Corona sea continuidad de una España en paz, y que desde ella nos calme, acoja, y frene nuestras pasiones tan contrastadas y grabadas en esas páginas de los siglos.

Cuando te vayas no vuelvas. Es un buen consejo al terminar tu labor de servicio. Ahí deben estar, siempre, siempre, los que son y los que han sido, porque un Rey nunca deja de serlo. Lo es y será más allá del final.

El Palacio de la Zarzuela es más que una vivienda. Fue, es, y esperemos que siga siendo, el lugar de referencia de los Reyes. Unos Reyes que son la Corona de España, no uno, sino continuidad.

La cadena es de una aleación que, una vez rota, no da lugar a soldaduras.

Si te vas no vuelvas es algo muy duro. No es para los Reyes. Si se pierde un eslabón, aún oxidado por el tiempo, erosionado por los toqueteos y manoseos de tantos, es irrecuperable la cadena. Queda roto el engarce con la historia. Empieza una cosa nueva de nombre desconocido; o demasiado conocido.

La Moncloa es un palacio hortera y presuntuoso, de mal gusto y muros poco fiables. Hay fontaneros y soldadores que provocan desagües y rupturas.

La Zarzuela es la historia de España. Puede que eso sea con lo que quieren acabar.

Falta hablar del tercer palacio: El Pardo.

La historia ya no se lee en los libros, sino en los palacios convertidos en estancias temporales donde la historia se esconde avergonzada.

Tenemos historiadores muy bien pagados y por tanto los peores del mundo.

Van de palacio en palacio escribiendo y cobrando. Nadie puede imaginarse lo efectiva que es la mentira.

Errores que se repiten. La maravillosa y luminosa juventud.

España está en un único Palacio: Zarzuela. A pesar de los sainetes y y la confusa historia nuestra. Pero es nuestra, no de otros, y a su alrededor debemos arrullarnos en lo bueno y en lo malo.

Al fin y al cabo no nos ha ido tan mal, aunque nuestro carácter sea tan crítico con nosotros mismos.

Gritemos viva el Rey y que viva donde le dé la gana, pero, por ahora, el símbolo está en el Palacio de la Zarzuela.

Más de uno siente el dolor de la edad, de la tristeza, de la sabiduría ahora despreciada. Puede que del error, de la equivocación.

Dijo Napoleón que un error es peor que un delito. Roma no; España sí. Paga a traidores. Los traidores ya uno no sabe donde viven. La pieza es España. Cobrada por la traición y el deshonor. Ha roto España desde el golpe de Estado, el indulto y la amnistía.

Desde los palacios no sé si se mira la Historia de lo que fue España. Ahora está rota y camino de dejar de serlo; si no lo ha hecho ya. No es un error, es un delito y no hay ni justicia ni fuerza que lo evite. ¿Para qué queremos tanto palacio?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

EL FEO GESTO DE TAPARSE LA BOCA. ¿CÓDIGO SECRETO? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

Recorre los medios la foto del Rey Don Felipe y el presidente del Gobierno, Sánchez, manteniendo una conversación entre dedos en el Mobile World Congress 2025 celebrado en Barcelona.

El gesto está de moda para evitar que los lectores de labios nos revelen la conversación. Entre futbolistas más bien.

Pues en mi opinión este ha sido un gol que el presidente le ha metido al Rey sin que haya habido VAR (videoarbitraje).

Se comprende el poco tiempo de «Despacho» y que haya que aprovechar cualquier momento para tratar asuntos de Estado, que se acumulan y son de urgencia notoria.

El caso es que particularmente me parece un gesto feo y con calificación que evito, pero les digo con sinceridad que prefiero la abrupta conversación en el despacho oval de la Casa Blanca, con luz y taquígrafo, con detalles e interpretaciones, que estos «quiero y no debo…».

El silencio es forma de llevar asuntos de Estado. Debe ser que el lugar es algo accesorio. ¿Para qué tanto salón, protocolo y alfombras o tapices? Agendas, despachos, audiencias, credenciales, ¿para qué?

Las conversaciones las hay públicas, secretas y encriptadas. Callejeras también.

Sé de alguien que en su día emplomó las puertas del despacho para que nada se oyese fuera. Confianza. En los lugares de traiciones se sabe todo (casi) porque hay dos Españas; la que usted conoce, la que le cuentan los medios y la auténtica que vive en clausuras. Si supiésemos lo que se dice (y se hace) en los altos niveles de las instituciones preferiríamos la vida de ermitaño.

La correspondencia entre Fernando el Católico y el Gran Capitán estaba cifrada a través de un código secreto. Los técnicos en Inteligencia de Señales del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) lograron descifrarla.  Un reto que les planteó el Museo del Ejército en 2015 poniendo a su disposición unas cartas cifradas entre el Rey Católico y el Gran Capitán. Meritorio esfuerzo que tuvo sus frutos. A pesar del éxito por lograr descifrar esas cartas no deja uno de sentir una lírica frustración al ver la intimidad rota del Rey Católico con su Capitán.

Los secretos deben guardarse para crear una cierta fantasía ante la cruda y aburrida realidad de la que suele componerse la historia.

Decía D. Sabino Fernández Campo que dada «la representación y el simbolismo que al rey le corresponde constitucionalmente es necesario marcar unas normas, un sistema, unas formas, unas características especiales que constituyan lo que podríamos denominar un <estilo real>.

En palabras suyas no debe existir un exceso de confianza que pudiera rayar en lo vulgar ni una altanería y rigidez alejadas de las exigencias de nuestro tiempo. Recordaba D. Sabino la frase de Shakespeare en Enrique V, «La  familiaridad engendra desprecio» .

Recordaba D. Leopoldo Calvo-Sotelo los despachos con el Rey en los que el Soberano mantenía en todo momento y con todo cuidado el respeto por la autonomía del presidente, la distancia constitucional; pero, al mismo tiempo, extendía al presidente su apoyo personal, la asistencia en sus dudas y el estímulo en sus desfallecimientos.

Mejor hacer imaginativos relatos y suponer un profundo intercambio de política de alto nivel, balbuceante, de tapadillo, pero apasionante por lo que la imaginación puede llegar a entender.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

4 marzo 2025

 

RELACIONES DE ALIANZAS NO DE VASALLAJES. SI HUBIESE BUEN SEÑOR… General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

De honradez, señores, de honradez material y moral. Esas son las alianzas y no otras.

Han muerto tantos soldados en Ucrania que por sus numerosos ríos baja la sangre que se junta con la que fluye de sus manantiales. Hasta el Mediterráneo llega el dolor que nos traen las sanguinolentas aguas del mar Muerto. Metáfora de la guerra.

Europa salpicada, perdido el prestigio y la honradez de la verdad; además no tiene Ejército ni lo tendrá. Una ley, un protocolo y una norma. Eso es todo después de haberse dormido con la canción de cuna de los cañones. ¿Cómo se enfrenta a su futuro? ¿Es Starmer, el del Reino Unido, el que no pertenece a la Unión Europea, el que encabezará las tropas contra la paz propuesta por Zelenski mientras su Rey Carlos III le invita a visitar su amado reino?

¿Alianza o vasallaje de la Europa reunida con el primer ministro británico? ¿Es la OTAN, es la Unión Europea o es UK? ¿Dónde está Europa? ¿En Dunkerque o en Normandía? ¿Quizá en Berlín? ¿O estará en Gibraltar? ¿Puede que esté en Rumanía? ¿También podría ser en los Balcanes? ¿Dónde estaba Europa cuando la ofensiva ucraniana de finales del verano de 2022? ¿O dónde estaba aquel 7 de octubre, ¿y después? Sepulcros blanqueados.

Vasallaje me parece a mí que es sentarse en una mesa de negocios privados en Gibraltar habiendo sido presidente del Gobierno de España; o siendo vicepresidente de una de nuestras ciudades autónomas ir a rogarles que lleven sus negocios a Melilla. Vasallaje es no poder gritar ¡Gibraltar español! o expedientar y cesar  al jefe de Policía del puesto fronterizo de Gibraltar por hacer que se cumpla la ley sin permitir que aquello sea un trágala. Esta alianza, en este caso con los chicos de Starmer, se aleja bastante de la de civilizaciones que predica el libertador actual del Sáhara.

¡Dios, qué buen vasallo! ¡si oviesse buen señor!

¿Alianzas? El vasallaje se impone.

A España esto de la guerra le lleva a que el presidente del Gobierno se olvide de suprimir el ministerio de Defensa, se coloque un casco e insista en que las tropas vayan a Ucrania antes que a Valencia, mientras es feudatario del sur.

El sur de España, allí por terrenos robados, ¡Gibraltar español!, por la españolidad de nuestra ciudades autónomas y Peñones, hay mucho vasallaje y poca alianza. Esperemos no acabar  como el Sáhara. Amplia autonomía. Donde dije digo… Todo dura lo que el vasallaje impone. No más. Se es vasallo cuando saben mucho de ti y ello te obliga a tener una gran dependencia del que sabe. ¿El apoyo a un Sáhara marroquí fue alianza o vasallaje?

«España considera que la iniciativa de autonomía es la base más seria, realista y creíble para la resolución de este diferendo».

Ahora en Canarias,  en la III Conferencia Internacional para el Diálogo y la Paz en el Sáhara Occidental, todo un lobby con dinero, Zapatero, expresidente, socialista, del Gobierno de España, y su ministro de Defensa, Bono, defienden a capa y espada la postura marroquí de anexión del Sáhara a Marruecos. La conferencia organizada por el Movimiento Saharaui por la Paz (MSP) tiene como peculiaridad ser un vasallo más del Reino de Marruecos; como los conferenciantes.

En fin que en estas cosas de vasallajes España está en buen lugar. Por el sur.

Nos han quitado el control del Estrecho, los aliados, y cualquier día nos quitan Ceuta, Melilla y Peñones. Canarias a la vista está. Poco a poco. Paso a paso. ¿Vasallaje o alianza?

Europa por el sur empieza en Ceuta y Melilla, territorio español y pasa por Gibraltar, español, donde nuestro aliado, Reino Unido, metió la pezuña y pretende el vasallaje.

¿Relaciones de alianza con quién?

No se fíen de las reuniones y  declaraciones, de las palabras más altas o más bajas, ruedas de prensa, manipuladas informaciones, todo ello son las bambalinas, el escenario está en otros lugares y allí… ¡Es la tragedia la que se representa!».

Estos personajes de atrezo no saben lo que es la guerra y la palabra paz se les ha atragantado después de mantenerse lejos, tres años alejados de la guerra, tres años de mentiras y trucos. Ni una palabra, ni un gesto, ni una buena acción.

Es el vasallaje de la guerra. La muerte se ha cebado con los más débiles y ahora, al hablar de paz tiemblan los pastores porque temen que las ovejas, convertidas ya en lobos, se revuelvan contra ellos.

«A fuerza de ser ciego, el destino establece una especie de justicia, ciega también, que castiga a los hombres armados con la pena del talión…» .

«Ares es justo, y mata a los que matan[…] La guerra hace desvanecerse toda idea de objetivo, incluso de los objetivos de la propia guerra. Borra el pensamiento mismo de poner fin a la guerra]». (La fuente griega).

No hay señor, no hay paz. Vasallos de la fuerza.

Han oído la palabra paz y hacen resonar los tambores de guerra con la fuerza suficiente para silenciar cualquier acuerdo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

3 marzo 2025

 

 

 

«VOLUNTAD PARA RECORDAR» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

La OTAN ensalza a la mula murciana.

 En la era de la Inteligencia Artificial, la Brigada de Infantería de Montaña «la Gebirgsjägerbrigade 23 ‘Bayer’», es una de las pocas unidades que sigue operando con animales de carga en el entorno OTAN. 

Es el «arma secreta» de la Infantería de montaña alemana, donde una parte de los animales de carga que dan servicio a esta unidad han sido adquiridos a ganaderos murcianos en la última década debido a  su resistencia y docilidad.

Animales híbridos y poco agraciados en su belleza, pero que en su defensa os digo que difícilmente desatienden la voz familiar y raramente, por el contrario, se someten ante personal extraño.

Son dóciles si se les trata con cariño, les anima la música, los cantos y los gritos enérgicos, duermen unas tres horas diarias, solo se acuestan cuando les rinde la fatiga, la misma que les hacen bajar la cabeza, llevar el cuello hasta la horizontal,  y mover las orejas al compás de su paso. 

Exigirles más, en esos momentos, cuando «abanican las orejas» es destruirlos.

 

Las pocas veces que me invitan, el  volver a  mis anteriores destinos me ayudan a rumiar nostalgias, me hacen creer que no estoy del todo retirado, y es que hay lugares de los que nunca se vuelve. El tiempo muda unos recuerdos y respeta otros, pero siempre me cambia el corazón. No en balde recordar es decir, volver a pasar por el corazón ( «re» de nuevo y «cordis», corazón), es de las cosas que más alimentan el alma del ser humano.

Por todo esto mi memoria, esa linterna que me alumbra contra el olvido, aunque ya  con las pilas en la reserva,  me recuerda, entre otras muchas cosas, la generosidad de mis vecinos aragoneses y me lleva hasta  los años cuarenta, a los pueblos del Maestrazgo, donde los dueños de las masías, verdaderos santos condenados y guerreros sin gloria, criaban tres cerdos cada año. Uno era para los «maquis», otro para la Guardia Civil, y el último para la casa.  La expresión francesa «prendre le  maquis» es equivalente a la italiana «darsi alla macchia»​ y a la española «echarse al monte».

Hoy la cosa ha cambiado, ahora uno es para Hacienda, otro para los amigos y el tercero para la casa.  Ha cambiado todo,  ellas más que nosotros, pues veo a las  mujeres que me rodean romper esquemas, cadenas y tabúes para  instalarse en el futuro, mientras que yo sigo abrazado al viejo balón de cuero, de mi infancia, ya deshinchado, …a los tiempos en que los besos  me sabían a nocilla.

A pesar de tanto cambio, hoy, como dijo Albert Einstein, hay  una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: es la Voluntad.  La que le falta a Europa, esa voluntad de recurrir a las armas, no para buscar la guerra, que  sería una locura, sino para que un posible agresor sepa que los europeos podemos responder y estaríamos dispuestos a hacerlo. Tenemos que decidirnos de inmediato entre seguir haciendo nada, como hasta ahora, o probar a  hacer algo, a ver qué tal.

Los del «Continente Viejo», deberíamos tener presente aquello que dice: Si te rodeas de personas más pequeñas que tú, acabarás siendo un enano; si lo haces con personas más grandes, puedes acabar siendo un gigante.

Pero cuidado, si seguimos con el ojo por ojo y diente por diente, pronto  acabaremos todos ciegos y mellados. Parece que  hemos olvidado aquello que dice  que la pluma puede ser  más fuerte que la espada.

En el Pirineo han pasado de la mula al helicóptero,  últimamente  parece  que aún así, ya no hay Voluntad. Los caminos llegan a donde llegan, y allá arriba no existen.

Recordando los buenos tiempos por aquellos montes con la boina verde, hoy me veo rebasando el Paseo de los Melancólicos y de lleno meterme  en el Barranco de Epifanio, en la ladera este de los Arañones y Canfranc, para ver de nuevo las obras de protección frente a aludes, los famosos «diques secos», que en épocas de lluvias y tormentas adquieren gran importancia.

Me cuentan que hoy, también a estas alturas, hay una gran falta de voluntad,  pues cuando hay que arreglar y limpiar estas defensas,  obras que conducen las aguas, la nieve y las  piedras que caen   de 2400 metros de altitud,  no hay muchos trabajadores  que quieran subir a diario en helicóptero  al tajo a 2000 metros. Antes sí lo hacían.

Se me enciende la linterna y me recuerda que la Doctrina para el Empleo Táctico y Logístico de las Armas y los Servicios en el Ejército, ha variado con el paso del tiempo: La del año 1924, inspirada en la francesa después de la experiencia de la Primera Guerra Mundial, fijaba como principios fundamentales: «Voluntad de vencer, libertad de acción y economía de fuerzas». La  de 1956, la que estudié en la Academia de novato en 1958, como consecuencia de los resultados de la Segunda Guerra Mundial, tenía como fundamentales: «Voluntad de vencer, acción de conjunto y sorpresa», y  la  de 1976, derivada de la oficial de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), recoge como fundamentales: «Voluntad de vencer, libertad de acción y capacidad de ejecución».

Como hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad, la acción conjunta es cualificada por todos como «principio básico» de actuación de las Fuerzas Armadas, y el Libro Blanco de la Defensa la considera imperativa para las operaciones militares actuales, pero la Voluntad de vencer, como firme propósito de imponerse al adversario, lidera en todas las épocas esos principios fundamentales

Si no hay Voluntad, nada se puede ganar.

… Cuando el sueño y la fatiga llamen a mi puerta, con mi Voluntad resistiré, pues no deseo perder el hechizo de mis historias ni decir adiós a sus personajes, y aunque me vaya fuera, siempre volveré a esta acera para recordarlos; ya sé que mis amigos serán más viejos, pero también más sabios e igual de imprescindibles y por eso  quisiera de nuevo:  verlos, gozarlos y beberlos.

Pero exigir más, cuando «abaniquen las orejas» es destruir.

Recordar «Re» de nuevo y «Cordis corazón, es de las cosas que más alimentan el alma del ser humano.

Como no quiero acabar  de manera tan trascendental, me quedo leyendo a las plumas más influyentes de la España del momento en la edición de la tarde del periódico  Marca.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Zaragoza marzo 2025.

02 marzo 2025

Blog: generaldavila.com

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

RES CIVITAS. Tertulia sobre la guerra de Ucrania. El general Dávila con Agapito Maestre, Pedro Tena y José Manuel Cruz.

LA GUERRA: EL GRAN NEGOCIO DEL SIGLO XXI. Julio Serrano Carranza Coronel de Aviación (Ret.) DEM Ejército del Aire y del Espacio

 

Napoleón Bonaparte ya lo expresó con crudeza: «Para hacer la guerra se necesitan tres cosas: dinero, dinero y dinero». Más de dos siglos después, esa afirmación sigue siendo una verdad inquebrantable en la política internacional. En el siglo XXI, la guerra ha dejado de ser una cuestión exclusivamente geopolítica para convertirse en un gran negocio, donde los intereses de corporaciones, bancos y élites económicas se imponen sobre cualquier justificación ideológica o política.

En este contexto, la irrupción de Donald Trump en la presidencia de los EE. UU. y su regreso al poder, junto a la consolidación del liderazgo de Vladimir Putin en Rusia, han reconfigurado el mapa del poder global. Ambos líderes han demostrado que la guerra no solo es un medio para la expansión territorial, sino también una herramienta para asegurar el control sobre recursos estratégicos como el petróleo, las tierras raras y el gas, entre otros.

Ante este giro copernicano, Europa, que hasta ahora había vivido con relativa comodidad dentro de un sistema de seguridad garantizado por el Tío Sam, ya no cuenta ni para ser invitada a sentarse a la mesa de negociaciones sobre una paz en la guerra de Ucrania, en su propio territorio. Tampoco cuenta el país invadido, Ucrania. Una visión de la geopolítica y del estado de derecho más que peculiar, que se asemeja más al procedimiento empresarial de una opa hostil, pero, en este caso, con cañones por medio.

De la política tradicional al enfoque empresarial

Desde la caída del Muro de Berlín, la política internacional ha seguido patrones más o menos predecibles, con bloques de poder relativamente estables y un consenso sobre las reglas del juego. Sin embargo, desde la irrupción de Trump en 2016 en la política internacional, esos clásicos esquemas han quedado obsoletos. Su llegada representó una transformación en la que el enfoque tradicional de la diplomacia fue desplazado por una visión empresarial basada en transacciones, amenazas y acuerdos oportunistas.

Su lema “America First” supuso un repliegue del liderazgo tradicional estadounidense a favor de un enfoque más unilateral, donde las alianzas internacionales pasaron a ser evaluadas según su rentabilidad inmediata y no bajo la lógica estratégica de la Guerra Fría. De este modo, organismos como la ONU, la OTAN, tratados de libre comercio y acuerdos internacionales fueron sometidos a una brutal auditoría empresarial, lo que llevó a choques con aliados históricos como Gran Bretaña, Francia, Alemania y Canadá.

Putin, por su parte, más sibilino si cabe, como ex agente de la KGB y gran jugador de ajedrez, ha utilizado una estrategia similar, aunque con una visión más a largo plazo. Su objetivo ha sido consolidar el poder de Rusia a través de una política agresiva de expansión territorial y el control de recursos estratégicos. La invasión de Ucrania no fue solo un acto de guerra, sino una jugada maestra en la lucha por el dominio de sectores clave para la transición energética y la industria tecnológica.

El paralelismo con Smedley Butler

El libro La guerra es un latrocinio (War Is a Racket), escrito en 1935 por el general de división del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos Smedley Butler, es una crítica feroz a la guerra como un mecanismo de enriquecimiento para unos pocos a expensas del sufrimiento de muchos. Butler, uno de los militares más condecorados de su país y veterano de múltiples conflictos, denuncia cómo los intereses empresariales y financieros han sido los verdaderos beneficiarios de los conflictos bélicos en los que ha participado Estados Unidos.

Smedley Butler sirvió en el Cuerpo de Marines durante más de tres décadas, participando en conflictos en la Primera Guerra Mundial, Filipinas, China, América Central y el Caribe. El veterano militar, en lugar de enaltecer la guerra, su experiencia le llevó a una conclusión tajante: la guerra no es más que un negocio para las élites económicas. En su libro, expone con crudeza la relación entre el sector militar y el industrial, denunciando que el verdadero propósito de las guerras modernas no es la defensa nacional, sino el lucro empresarial.

Según Butler: “La Bandera ondea según el viento que insufla el dólar; y los soldados siempre siguen a su Bandera”. La frase refleja esa crítica, sugiriendo que la Bandera (símbolo de la nación y sus valores) solo es seguida por los soldados mientras el viento del poder económico (el dólar) la hace ondear en la dirección más rentable a sus intereses.

Las políticas de Trump en su segundo mandato encajan sorprendentemente bien en esta crítica. Si bien su discurso populista sugería un rechazo a la intervención militar, en la práctica ha aumentado el presupuesto de defensa y está promoviendo un modelo de guerra privatizada mediante contratistas y mercenarios. Este enfoque continuista de claro tinte empresarial ha permitido externalizar conflictos y reducir la presencia de tropas estadounidenses en el extranjero, mientras se fortalecía la industria de defensa con la venta de sistemas de armas y armamento a los bandos beligerantes.

En el caso de Putin, la estrategia ha sido diferente, pero el objetivo final es el mismo: consolidar el poder económico y geopolítico de Rusia. Ucrania no solo representa un punto estratégico clave en el mapa de Europa del Este, sino que es una fuente inmensa de materias primas esenciales para la industria tecnológica y armamentista. La dependencia de Europa del petróleo y el gas ruso le ha permitido a Putin tener una carta bajo la manga que utilizó hasta días antes de la invasión de Ucrania.

Por otro lado, la política exterior de Trump, apoyada por think tanks como la Fundación Heritage y el Proyecto 2025, ha consolidado una doctrina que favorece el uso del poder militar y económico para beneficiar directamente a los intereses corporativos. La presión a países aliados para aumentar su gasto en defensa, la imposición de sanciones económicas de aranceles como herramienta de control y la creciente privatización de la seguridad son manifestaciones de este modelo de “guerra rentable”.

Javier Milei y la motosierra del sistema

Si Trump rompió con el paradigma tradicional de la política en EE. UU., Javier Milei ha hecho lo propio en Argentina. Su discurso radical, que combina ultraliberalismo con una estética agresiva y disruptiva, ha generado un impacto global. La “motosierra” de Milei no es solo un símbolo de ajuste fiscal, sino también un mensaje de destrucción del establishment.

Al igual que Trump, Milei ha convertido la política en un espectáculo mediático, capitalizando la indignación de un electorado desencantado con las estructuras tradicionales. Su ascenso ha sido impulsado por redes sociales y el respaldo de sectores económicos que ven en él una oportunidad para desmantelar las regulaciones estatales.

Este fenómeno ha tenido repercusiones más allá de Argentina. Líderes y analistas internacionales han comenzado a ver a Milei como una pieza clave en el tablero de la nueva política global, donde la retórica populista, el desdén por las instituciones y la exaltación del libre mercado están redefiniendo las reglas del juego.

El riesgo para Europa: ¿qué pasará después de Ucrania?

Lo que hace inquietante esta nueva fase de la política internacional es su imprevisibilidad. En 2016, pocos imaginaban que un magnate inmobiliario como Trump sin experiencia política se convertiría en presidente de Estados Unidos. Hoy, el regreso de Trump a la Casa Blanca es un hecho, y su impacto en el orden mundial podría ser aún más profundo que en su primer mandato.

El problema es que la ambición de Trump y Putin no se detiene en Ucrania. Si Europa cede ante las propuestas ilícitas e injustas de estos dos líderes, el viejo continente podría verse en peligro. La idea de una Europa cómoda y estable se desmorona ante la perspectiva de una escalada en la lucha por los recursos estratégicos.

Putin ya ha dejado claro que considera a Ucrania solo el primer paso en su proyecto de restauración del poder ruso. Mientras tanto, Trump ha manifestado su desprecio por la OTAN y su voluntad de reducir el papel de Estados Unidos en la defensa de Europa. Si ambos líderes encuentran un punto de entendimiento, la UE podría verse atrapada entre la espada y la pared, obligada a tomar decisiones difíciles para proteger su soberanía, integridad territorial y estabilidad.

A este respecto, los dos mandatarios no esconden sus cartas. Las afirmaciones de Trump sobre las anexiones de Groenlandia, Canadá, el Canal de Panamá y la Franja de Gaza, convertida en un resort en el Mediterráneo, son algunos anticipos de su hoja de ruta a paso militar.

Por otra parte, Putin, su pareja en este romance interesado, tampoco se queda corto a la hora de recuperar la Rusia imperial, con la anexión de antiguas repúblicas como los países bálticos (Lituania, Estonia y Letonia) con el añadido de que, hoy por hoy, están bajo el escudo protector de la Alianza Atlántica.

El sobrevuelo del Cisne Negro

Si algo nos ha enseñado la historia reciente es que los Cisnes Negros no son hechos aislados, sino patrones que se repiten ultimadamente, lamentablemente, con demasiada frecuencia. En este sentido, la combinación de Trump, Putin, Milei y la creciente mercantilización de la política internacional podría ser el inicio de una nueva era en la que los Estados sean gobernados como empresas y la guerra siga siendo, como advirtió Butler, un negocio corporativo para unos pocos elegidos.

Europa debe estar preparada. Porque si cede ante la presión de estas nuevas fuerzas políticas, el siguiente movimiento podría ser aún más devastador que la invasión de Ucrania.

Y no hemos hablado del líder de una de las potencias mundiales, Xi Jinping presidente de la República Popular China que cuenta con un poder absoluto, tanto en el ámbito político como en el militar, y por ahora, está velando armas. Su boyante economía tecnológica amenaza tanto a los EE. UU. como a Rusia, habiendo desbancado a Europa. Por ahora no se han cruzado mensajes amigables entre ellos, si bien, Putin mantiene con Xi Jinping una entente cordiale, más que Trump. Veremos como termina este culebrón económico & empresarial. Todo es posible en este tablero de ajedrez. Las armas están en prevengan en guardia. Las banderas, blandiendo a los cuatro vientos…

Julio Serrano Carranza. Coronel de Aviación (Ret.) DEM. Ejército del Aire y del Espacio.

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27 febrero 2025

FOTOGRAFÍAS DE DON FELIPE Y DOÑA LETIZIA (ANNIE LEIBOVITZ): REYES DE ESPAÑA. Rafael Dávila Álvarez

Los Reyes han visitado la obra fotográfica que para el Banco de España ha realizado la artista Annie Leibovitz. La Reina ha preguntado y animado a todos a que den su opinión sobre la fotografía. Me adelanté a la voluntad Real y la di en su momento. Repito la opinión. Solo por darle un poco de efímero glamur a la triste actualidad de España, con su quitas y pones deuda o barra libre para el delincuente que nos gobierna (entiéndase los que presionan y fueron indultados, amnistiados o no se sabe muy bien si continúan encamados).

Debería titularse Los Reyes de España, pero son Rey por un lado, Reina por el otro, en continuidad, mismo lugar, juntos y después cortados para convertir una foto en dos. Es la foto de  mayor tamaño que ha realizado la autora, pero los Reyes no están juntos, sino apartados por un marco y el espacio de pared que se determine. No es un retrato ¿o sí?, sino dos milimétricamente ajustados a la hora de apretar el disparador. No entiendo, requiere una explicación. Supongo que  algo querrá decir este encuadre. Serán expuestos siempre juntos, pero separados, es la intención con las que están hechas las fotografías a la hora de exhibirlas. Repito: un resultado incierto, dos lienzos diferentes de 223,52 x 170,18 cm. cada uno. No sé si habrá intención artística o de otro tipo. El tamaño quizá.

Me parece inapropiado, pero inevitable tratándose de los Reyes,  esa recurrente comparación con obras maestras de la pintura española que han reflejado todo sobre nuestros reyes. Juan de Flandes, Sofonisba Anguissola, Velázquez o Goya eran otra cosa. Estas fotografías no tiene nada que ver con aquello, sino que son más bien una interpretación de alguien que poco sabe de nuestros reyes y de nuestra nación. Nada comparable tampoco con la obra maestra de Antonio López que pasará a la historia de la pintura con intención. Hasta  ahora poco o mal interpretada.

La técnica y el arte fotográfico o pictórico son suficientes para que el mejor paisaje del mundo pose para ti, pero si te  adentras en el retrato de eternidad es necesario conocer a fondo a los retratados para penetrar en sus honduras. El de Annie Leibovitz puede ser la mejor fotografía del mundo, pero es únicamente eso: un retrato fotográfico de Don Felipe y de Doña Letizia, pero no de los Reyes de España. Aquí se te escapan del foco. Dudo del enfoque. Bifocal que quiere decir que corrige la visión a corta y larga distancia.

Adentrarnos en interpretaciones es arriesgado, pero hay algunos detalles que saltan a la vista y que, al margen de la técnica, parece que nos están diciendo algo. Todo tiene como origen, o al menos tiene gran influencia, esa separación de espacios de la que hemos hablado.

Al Rey le ha tocado la parte oscura, aunque detrás tiene  una puerta que  no se sabe a donde conduce. Y el espejo da la profundidad necesaria para pensar en las herencias y los orígenes, pero que no tiene la magia de  adivinar el futuro. Se apoya en  la pierna izquierda, aunque el brillo más notable es el del zapato acharolado del pie derecho. Uniformado en demasía, quiero decir que la rigidez de la figura se nota, falta de movimiento, de flexibilidad, forzada postura, algo incómodo donde algo nos dice que ha sido complaciente a la hora de adoptar la postura que le han sugerido.

Bajo mi punto de vista los dos son retratos inexpresivos que solo llaman  la atención por su tamaño y una pretensión, no lograda, de originalidad.

La Reina parece surgir de la luz, aunque también detrás, como el Rey, tiene una puerta a algún lugar, en este caso sin cortina. Negro y rojo no fallan. En mi humilde repaso por la historia del retrato no veo que nunca el color se coma al retratado. El color puede  convertir cualquier cosa en otra cosa. El equilibrio del conjunto es a base de la armonía de colores y nunca hay una ruptura con el conjunto, pero es evidente que estas fotografías destacan por el tamaño y el desconcierto que provocan en el barroco Salón Gasparini absorbido por las dos figuras. A la Reina se la ve más sola que al Rey, aunque la luz penetrante absorbida por ella llena la estancia donde creo que sobran esas sillas sueltas y partidas que no acabo de entender que significado tienen. Demasiada luz entra por el ventanal, aunque no toda llegue al Rey.

El juego fotográfico y el significado de las sillas del Salón Gasparini se me escapa, pero después de cinco horas de posados supongo que habrán tenido su utilidad.

Lo veo todo muy grande, algo desproporcionado, quizá muy apropiado para el Banco de España, pero echo de menos la magia de Velázquez o la de Goya en sus inmensas obras, en las que nada sobra ni falta, está todo lo que tiene que estar.

En algún momento he recordado el cuadro Napoleón cruzando los Alpes de Jacques-Louis David. Por su soledad y tamaño.

En resumen: a mi no me gustan. Claro que sobre gustos… hay mucho escrito pero nadie lee nada.

Para el Banco de España. El Prado esperará; es otra cosa.

Rafael Dávila Álvarez

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CRISIS EN EUROPA. SÁLVESE QUIEN PUEDA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Macron no lidera Europa. Francia tampoco está en sus manos. Quiere, pero no puede. De la visita al presidente Trump poco que cosechar. Es un hombre tan sonriente como ineficaz. La pregunta está en el aire: ¿Quién es el interlocutor válido en  Europa?

La presidenta italiana ha hablado largo y tendido con Trump. El presidente Polaco, Andrzej Duda, se reunió con él este sábado pasado. El jueves le toca al británico Starmer. Que no forma parte de la Unión Europea y no sabemos si va por libre.

El presidente del Gobierno de España ni está ni se le espera. Una pena ya que debería ser presidente de todos los españoles y no de unos partidos revolucionarios y separatistas. Más nos vale mirar hacia el sur. Nunca hemos estado más peligrosamente amenazados.

Hasta ahora la sensatez solo se ve en el presidente de Polonia, que en su cuenta de X dejó escrito:

«Hace unos minutos, el presidente Zelensky me llamó. Tuvimos una conversación franca después de las recientes reuniones con el General Kellogg y otros acontecimientos. Le trasmitía que creemos firmemente que no hay otra manera de detener el derramamiento de sangre y lograr una paz duradera en Ucrania excepto con el apoyo de los Estados Unidos. Por este motivo, propuse al presidente Zelensky que mantuviera el compromiso de cooperar con calma y de manera constructiva con Trump. Confío en que la buena voluntad y la honestidad sean la base de la estrategia de negociación de Estados Unidos. No tengo ninguna duda de que el presidente Trump está guiado por un profundo sentido de responsabilidad por la estabilidad y la paz mundiales».

Pensamos en la Alemania resultante de las elecciones. Hay una demostración clara, se mire en la dirección que se mire, que en Europa hay un generalizado descontento con la tibieza de la política y que el resultado de cualquier elección señala en direcciones opuestas. En la memoria aún permanece aquella Alemania que pactó de manera unilateral con Rusia un gaseoducto «Nord Stream 2» directo de Rusia a Alemania, sin UE ni nada parecido. Estados Unidos dijo no y aquello voló. ¿Quién manda en Europa?

La tracción desde los extremos es muy peligrosa. Recordar las palabras de Julián Marías es un ejercicio de modernidad:

«Todavía recordamos cuando la escisión del cuerpo social mediante una tracción continuada, ejercida desde sus extremos, trajo desastrosas consecuencias. Ese torso de la sociedad que poco o nada tenía que ver con los grupos extremistas, en lugar de rechazar sus pretensiones, se dejó dividir, siguió, con mayor o menor docilidad, a los dos fragmentos que no querían convivir con los demás. Es el peligro que acarrea el dejarse llevar por los elementos perturbadores que utilizan: la reiteración y la utilización. El primero produce un efecto hipnótico y el segundo pone a prueba la tesis que interesa sin probarla, demostrarla o justificarla, sino haciéndola funcionar. Se sobreentiende que su funcionamiento es prueba de su verdad. En definitiva, manipulación difícil de captar si no estamos dotados de un pensamiento alerta capaz de descubrirla».

Luego llegan las guerras.

Hay que preguntarse quienes mueren en la guerra.

Sir Douglas Haig, Mariscal de Campo del Ejército británico combatió en la Batalla de Somme durante la I Guerra Mundial; nunca se aproximaba a sus soldados. Su Estado Mayor le recomendó hacerlo para estimular a sus decaídos soldados. Se acercó a uno de ellos y le preguntó: —¿Dónde empezó usted la guerra? El soldado no lo dudó:

—Yo no empecé esta guerra, señor; creo que fue el Kaiser.

Sin duda había llegado tarde y obtuvo la respuesta adecuada.

Espero que los líderes europeos no lleguen tarde y recuerden cual es el protocolo que mueve al mundo.

Les recomiendo la Ciropedia de Jenofonte, libro de cabecera de cualquier soldado, que dice que al hombre de confianza debes situarlo a tu izquierda para que te proteja ese lado que es donde está el corazón.

«Cuando llegaron los invitados al banquete, no hizo sentar a cada uno tal como estaba, sino que al que estimaba más, a su izquierda (porque un posible asesino intentaría alcanzarle en el corazón, por tanto, lo más seguro es tener a la izquierda al hombre de más confianza), pensando que este sitio es más apropiado para las agresiones que la derecha; al segundo en su estima, a la derecha; al tercero, de nuevo a la izquierda, y al cuarto de nuevo a la derecha -y así sucesivamente, si es que eran más-. Dejar en claro cuál era su estima por cada uno, esto a él le parecía bueno, porque donde los hombres creen que el que sobresale no va a ser proclamado ni a recibir recompensas, es evidente que entonces no muestran entre ellos afán de competir; en cambio, donde el mejor queda claro que es el que obtiene más ventajas, entonces es evidente que todos están muy dispuestos a rivalizar. Ciro de esta manera dejaba en claro quiénes eran los mejores ante sus ojos, comenzando desde el lugar que ocupaban a su lado, sentados o de pie. Sin embargo no asignaba el orden de los asientos a perpetuidad, sino que hizo usual el promocionar a un asiento más honroso por medio de nobles acciones, y si alguien flojeaba, el retroceder a un asiento menos honroso. Era un pundonor para él que el que ocupaba el asiento de honor quedase claro ante todos que era objeto de muchísimas atenciones de su parte. Estas costumbres instituidas en época de Ciro, hemos comprobado que permanecen igual todavía en nuestros tiempos».

Habrá que ver quién hace méritos y el pundonor de cada uno. Aunque esto se parece más bien a un «Sálvese quien pueda». Las leyes sin fuerza que las ampare no sirven de nada. Europa es uno y es el otro, pero en nada se parecen entre ellos. Van por libre sin saber el objetivo de cada uno. No hay alguien que mande ni Ejército que obedezca.

Que no gane la izquierda de las guerras. Es su hábitat, donde crecen como hongos que envenenan los estómagos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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26 febrero 2025

 

 

 

SÍ A LA GUERRA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Nada peor que un eslogan que recoja en nada todo, especialmente cuando todo es nada. Aquél noalaguerra era el más guerrero de los antiguos nopasarán cuyo interés, ahora como entonces, no es la guerra ni los que en ella mueren, sino la ideología de la guerra, mantener en alto las espadas, pero pintadas del color vencedor de un yugo regresivo. La ideología sabe armarse para evitar la paz.

Aquel noalaguerra era el antónimo del «Sí a la paz», permanecer siempre en el punto de partida y jugar dentro de ese límite entre darte la mano y el empujón a su abismo. Nunca creyeron los belicosos del noalaguerra en paz alguna, sino en una guerra a su manera, y así ha de seguir «a su manera».

Permítanme que muestre mi sorpresa ante la avalancha de fervorosos partidarios de la guerra que de repente surgen ante el inicio de conversaciones de paz en Riad para llegar a un acuerdo que termine con la de Ucrania.

Cuando no hay armonía surge la guerra. Nadie supo ganar la guerra antes de empezarla. ¿No existía una mínima posibilidad de hacerlo? Sí, responde el análisis más elemental. No se quiso. Como ahora, que parece que no se quiere terminar con ella.

No deja de ser sorprendente que los que en aquel entonces caminaban tras el noalaguerra sean los mismos que ahora se apuntan a criticar al presidente de los Estados Unidos de América por querer acabar con ella. Para más inri se les han sumado advenedizos seguidores que nunca sospechábamos, aunque sea evidente que el poder del dinero tapa las conciencias más lúcidas. Es el llamado dinero democrático donde siempre el que parte y reparte se lleva la mejor parte.

¿Qué es esto que nos tiene sometidos a los caprichos y vaivenes de aquellas personas que encabezan un grupo de poder? ¿Cómo puede hacerse uso del hombre como una materia a destruir para más tarde concluir que aquello no sirvió para nada? ¿Quedará sin responsabilidad? ¿Acogerá la misma bandera a los que mandaron a tantos a la guerra, a los que en ella murieron y a los que ahora muestran que era posible la paz? ¿Se construye el mundo con la guerra destruyendo a los que no tomaron decisión alguna sobre el enfrentamiento? Cuando resulta que había alguna otra solución más allá que la de las armas. ¿Se concluye que es la fuerza rey y señor de todas las cosas?

Un resumen trágico: «Había alguien, y , un instante más tarde no hay nadie».

Al utilizar su poder, nunca sospechan de las consecuencias de sus actos. Porque en la guerra no se quiere algo, sino todo, y en la guerra todo es nada.

La prolongación de la fuerza del hombre es la máquina y con ella se inventa el negocio de las armas, inversión del momento, y pasan los muertos al macabro número de una estadística. Justificada, dicen.

No es posible estar sometidos a este juego en el que todos somos conscientes del engaño, pero después de siglos el único cambio ha sido a mayor destrucción. No puede haber élites de la conciencia que sometan a las multitudes inconscientes. Dura ya demasiado tiempo. La historia comenzó con la destrucción de Troya, un crimen. Al menos hubo virtudes en contraste con el dolor.

¿Se habrá convertido la guerra en costumbre?

Nos señala Simone Weil (La fuente griega) que el verdadero héroe, el verdadero tema, el centro de la Ilíada, es la fuerza, «La fuerza es lo que hace una cosa de cualquiera que le esté sometido». Juguetes rotos en manos de locos. El miedo, la derrota, la muerte de compañeros, el porvenir mismo, «hacen al fin desvanecer toda idea de objetivo, incluso de los objetivos de la propia guerra». Nada ha cambiado y morir por la destrucción del enemigo prevalece, incluso «la muerte de los compañeros amados suscita una sombría emulación del morir».

Cada vez que una guerra finaliza, ¿qué deberíamos pensar de tanta muerte? ¿a quién señalar entre los vivos? ¿a quién servía el combate?

Finalizará la contienda por cansancio político. Inútil agotamiento hasta coger fuerzas para la próxima. Con el tiempo, viudas o huérfanos se avergonzarán hasta de las medallas; las arrojarán porque serán señalados y sus banderas quemadas. La guerra sigue.

Ucrania se ha batido con valor y honor mientras la política asistía desde su balcón privilegiado a la contienda. Nadie movió un dedo para evitarla y una vez que se oyeron los primeros disparos se echó leña al fuego para que se no se extinguiese. ¡Qué espectáculo!

Sois vosotros políticos con y sin nombre los únicos responsables. Los que seguís alimentando de guerra nuestros corazones. Solo sois vosotros, los de uno y otro lado, los culpables. Dejad de meter vuestras sucias manos en la paz. Retiraros o acudid a las trincheras a relevar a los que ya han muerto; demasiados. Sois los Paris más cobardes de la guerra.

Las deserciones entre los soldados aumentan de manera escalofriante junto a la fatiga de la guerra. ¿Cerca de un millón de bajas no es suficiente para tentarse las ropas? Se acerca la cifra a los trescientos mil muertos sumando las de ambos bandos. La invasión por parte de Rusia de Ucrania no admite la más mínima justificación, como no la tiene estar durante tres años de destrucción sin la más mínima aproximación a un acuerdo, sino todo lo contrario. Desde el balcón de Europa, con asiento en primera fila. Se os acaba el espectáculo; y el negocio.

Lo que es inadmisible es que el primer intento de paz, tanto en Ucrania como en Oriente Próximo, sea recibido con una oleada de SÍ A LA GUERRA que más bien parece una campaña organizada y dirigida por los mismos del NO A LA GUERRA. Porque no  es solo Ucrania. Habéis pasado por alto el 7 de octubre. Habéis pasado y silenciado el ataque despiadado a la libertad. Ahora tembláis ante la paz.

Cualquier acuerdo de paz debe de tener en cuenta a todas las partes y hacer justicia sin olvidar exigir responsabilidades a los responsables de la invasión, pero es necesario dar un primer paso que detenga los cañones. Tres años sin un susurro de aquellos de noalaguerra dejan en evidencia a muchos, tantos como los que ahora, -nadie sabe las razones- se suben al carro del síalaguerra.

Ya no es un problema de izquierdas o derechas, más bien lo es de subvenciones, porque solo de pan vive el hombre. Y de desvergüenza.

El hombre es un animal que come pan. Lo dijo Hesíodo.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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24 febrero 2025

 

 

LXXI ANIVERSARIO CREACIÓN DE LAS FUERZAS PARACAIDISTAS DEL EJÉRCITO DE TIERRA. «SER PARACAIDISTA. SU ESPÍRITU». General de División (R.) Luis Carvajal Raggio IN MEMORIAM

General don Luis Carvajal Raggio

Hoy se celebra el LXXI Aniversario de la creación de las Fuerzas Paracaidistas del Ejército de Tierra (ET). Una feliz celebración que rinde homenaje a una de las unidades del Ejército español más querida y donde se forja el alma de soldado, escuela de mando y servicio. Ante esta efeméride no puedo dejar pasar el recuerdo y profunda admiración por un Caballero Legionario Paracaidista ejemplar: General de División Luis Carvajal Raggio. El pasado día 9 se cumplieron tres años de su muerte. Me ha parecido que este LXXI Aniversario Fundacional debe de ser él quien lo presida.-

Por ello aquí deben figurar en marco de oro las últimas palabras que nos dejó escritas junto al primer artículo suyo en este blog explicando, con la profundidad que solo él transmitía, lo que significa «Ser paracaidista y su espíritu» .

Él nos sigue informando y formando.

¡Hasta siempre mi general! Con tu valor, tu fuerza y tu fe.

PALABRAS DEL GENERAL CARVAJAL ANTES DE MORIR

«Anoche soñaba que estaba en el Área de Embarque, BA Torrejón. Pero era todo distinto Había a pie de pista en las plataformas, un enorme y extraño avión. Una formación militar, con sus guiones y banderines ondeando al viento LA BRIGADA PARACAIDISTA. Un poco más allá, entremezclados, Veteranos Paracaidistas y Paracaidistas Veteranos. Y allá a lo lejos la imagen difusa de los Tercios de Flandes…» Por España y el que quiera defenderla…» Me ordenan embarcar Me dicen de parte del Comandante del Avión, San Miguel, que el Señor Dios y Jefe nuestro ha tomado los mandos¡¡¡ El mejor PILOTO del mundo!!! Qué mientras no ponga luz verde ni se me ocurra saltar, como tantas veces has hecho. El avión está lleno de caras conocidas, que dicen que si hay lanzamiento me acompañaran pero que a tomar tierra, no, prefieren quedarse en los vientos de la Patria. Así que aquí estoy en la puerta del avión esperando órdenes (unas personas con bata blanca y aparatos me ordenan interrumpir. Deben mandar mucho). Os dejo compañeros, amigos todos. Según vaya la Meteo os informaré.

Con todo mi compañerismo, afecto, lealtad, cariño y amor, el mejor y más grande abrazo Paracaidista por tanto que os debo y que generosamente, siempre me habéis dado. A ver qué decide el PILOTO.

Os quiere el Caballero Legionario Paracaidista Luis Carvajal Raggio».

PRESENTACIÓN DEL GENERAL CARVAJAL EN EL BLOG

Hoy este humilde blog se viste de gala para recibir al General de División Excmo. Señor don Luis Carvajal Raggio, mi general y amigo.

Decimos en la Legión que <<con razón o sin ella>> y en este caso me asiste toda la razón y argumentos para decir que tengo verdadero respeto y admiración por el General Carvajal. Un soldado y un Caballero de la milicia.

Como Caballero legionario se estrenó en la vida militar. Legionario de a pie, sin más grado que ese, el de Caballero, que no es poco. De ahí a General.

Legión y Brigada Paracaidista es su bagaje. ¿Se puede pedir más? 32 años al mando de unidades paracaidistas. Jefe de la Brigada Paracaidista, siendo el único que, en principio y hasta su ascenso, ostentó ese mando de coronel. Cerca de 900 saltos en distintas y conflictivas situaciones con 3 heridas en acto de servicio.

Fue Jefe de la Agrupación Táctica “Madrid” (Bosnia i Herzegovina) UNPROFOR, con una labor destacadísima. En su segunda misión en BiH (IFOR, OTAN) ya siendo general, tuvo el reconocimiento de todos, por su magnífico hacer, hasta el extremo de ser el único entre civiles y militares que ostenta el título de “Hijo adoptivo de la ciudad de Mostar”.

Seguiría con su brillante Hoja de Servicios repleta de entrega y generosidad. Un ejemplo para todos, ¿Condecoraciones?: todas. No las necesita; el General Carvajal es un soldado, un Señor Soldado.

Gracias mi general y que suene la Marcha de Infantes para recibirte en este blog. Nadie como tú para hablar del Aniversario paracaidista.

Con mi respeto y el cariño a ti, tú mujer, tus seis hijos y diez nietos.

Siempre a tus órdenes mis General.

General Dávila.

PALABRAS DEL GENERAL CARVAJAL: SER PARACAIDISTA. SU ESPÍRITU.

Escribo a vuela pluma, seguro  sin demasiado ordenamiento, pero en palabras de mi amigo el General Dávila, «sé que hay poco tiempo pero el corazón fluye rápido». Con el corazón y el alma escribo y espero se entiendan los sentimientos a pesar de la rapidez de los latidos.

Nuestra historia comienza en otoño de 1953, un 17 de Octubre cuando el Ministro del Ejército, el Teniente General D. Agustín Muñoz Grandes firmó la orden de creación de una Bandera Paracaidista del Ejército de Tierra, posteriormente la Bandera «Roger de Flor» I de Paracaidistas.

Un Oficial, Teniente de aquella primera Unidad, empezó a escribir nuestra regla moral: el Ideario Paracaidista, sus Mandatos y Promesas. El primero decía así: «Nuestro Historial. Paracaidista el libro de tu Historia está en blanco. No escatimes tu sangre para escribir en él páginas de gloria”.

Es el único que se ha reformado. Después de la campaña de Ifni, quedó para siempre: «En Ifni se abrió el libro de nuestra Historia .No escatimaré mi sangre para escribir en él páginas de gloria».

Un paracaidista componente de la heroica Sección del Teniente Ortiz de Zárate ,recién liberado del cerco, aún con los ojos febriles y las huellas del sufrimiento en el rostro, confesaba a un Oficial : «Mi Teniente, yo nunca me he preocupado de ésas cosas, pero allí arriba-señalando con la cabeza la posición-allí arriba me he dado cuenta de que Dios es lo fetén». La Tercera Sección de la 7ª Compañía de la Bandera » Roger de Lauria» II de Paracaidistas tuvo, en aquella acción, seis muertos y cinco heridos. Dos Medallas Militares individuales, Medalla Militar colectiva. El cerco duró nueve días. Aquella acción y otras muchas hicieron que aquel primer Mandato cambiara su redacción.

Todos los paracaidistas conocen y llevan grabadas en su memoria la palabras  del Teniente Ortiz de Zárate al despedirse de su Jefe  de Bandera: «Entraré en T’Zelata o en el cielo». Pero, tal vez, no sea tan conocido este suceso. Al recoger de su cadáver las pocas pertenencias que llevaba consigo, se encontró en un bolsillo una hoja manuscrita con una oración de la que me permito extraer unas frases:

                                      «ORACIÓN   DE  GUERRA»

…Haz. Señor, que mi alma no vacile en el combate y mi corazón no sienta

            el temblor del miedo… Haz que la sed, y el hambre, el cansancio y la fatiga, no

            lo sienta mi espíritu… Que mi alma, Señor, esté siempre tensa, pronta al sacrificio

            y al dolor. Que no rehúya, ni en la imaginación siquiera, el primer puesto en el

            combate… Pon destreza en mi mano para que mi tiro sea certero. Pon caridad en

            mi corazón para que mi tiro sea sin odio…

                 Concédeme, el perdón por mi soberbia. Quise ser el soldado más valiente de

           mi Ejército, el español más amante de mi Patria. Perdona mi orgullo, Señor.

                 Te lo ruego por mis horas en vela…Te lo pido por mi guardia constante…Por mis

           jornadas de sed y de hambre ,de fatigas y dolor. Si lo alcanzo, ya mi sangre puede

           correr con júbilo por los campos de mi Patria y mi alma puede subir tranquila a

           gozarte en el tiempo sin tiempo de Tu Eternidad.»

La memoria me lleva a otra efeméride que marcó la vida y la historia de nuestras fuerzas paracaidistas. Si el 23 de Noviembre de 1957 fue la entrada en combate con el resultado del primer caído el Caballero Legionario Paracaidista D. José Torres Martínez,  primera entrada en combate que todas las unidades militares conmemoran. Para los paracaidistas hay otra fecha singular por el hecho diferencial de su capacidad para el combate: el lanzamiento de guerra.

El 29 de Noviembre de 1957, la 7ª Compañía efectúa el primer salto de guerra para reforzar la guarnición del fuerte de Tiliuin,  preparar  la evacuación de todo el personal – había además personal civil, mujeres y niños- y una vez enlazado con una Agrupación Terrestre ,proceder a la evacuación y destrucción del fuerte. Se llamó «Operación Pañuelo» por las pequeñas dimensiones de la Zona de Lanzamiento. El salto, y posterior abastecimiento aéreo de armamento y municiones, se efectuó con la protección de cinco Heinkel ( B-21) y el apoyo de los propios defensores del fuerte. Una salvedad. Con todo el cariño a nuestros hermanos del Ejército del Aire y de todas las unidades aéreas del mundo, no se conoce todavía el » milagro » de que todas las unidades paracaidistas hayan tomado tierra en las zonas previstas en combate. En esta ocasión es, precisamente el avión que transportaba al Capitán de la Compañía, lanzado a dos kilómetros de la zona. Como no hay mal que por bien no venga, el enemigo debió pensar que se pretendía envolverlos y salieron «por patas». Al día siguiente, se reorganizaron y atacaron el fuerte. La misión se cumplió cuando seis días después se establece contacto con la fuerza terrestre de la Legión y el 5 de Diciembre se arria la Bandera con todos los honores y un equipo de paracaidistas incendia y destruye el fuerte.

Aquellas duras, hermosas e inolvidables tierras, marcaron para siempre en la memoria colectiva el devenir de los Caballeros Legionarios Paracaidistas, como hoy lo son el Kurdistán iraquí, Bosnia i Herzegovina, Mozambique, Irak, Líbano, Afganistán, Mali, Kosovo, Paquistán…

El Gobernador General del África Occidental Española, General Gómez de Zamalloa, comunicó lo siguiente al Jefe de la Agrupación de Tropas Paracaidistas del Ejército de Tierra, Teniente Coronel Crespo del Castillo: «Nunca una nueva Unidad ha abierto tan brillantemente su historial de guerra como esa, hasta hace poco bisoña,  Agrupación de Banderas Paracaidistas; y si hacemos honor al espíritu combativo, a la magnífica preparación física puestas de manifiesto siempre que hubo que hacer un supremo esfuerzo, y el valor ya reconocido y altamente acreditado en todas las operaciones en que ha tomado parte esa Agrupación, bien podíamos decir que el espíritu heroico de la Legión y el coraje de los infantes han reencarnado brillantemente en esos nuevos y heroicos legionarios paracaidistas. La brillante página de heroísmo escrita por la valerosa actuación del Teniente Ortiz de Zárate es un feliz comienzo para el historial de guerra de esa Agrupación y no dudo que nuevas páginas, todas ellas llenas de sublime heroísmo y sacrificio, harán honor a la gloriosa actuación de esas Banderas.»

Ahora, en los tiempos difíciles que vivimos, aquellos recuerdos me hacen meditar muchas cosas.

Efectivamente el ser humano tiende a valorar lo reciente, incluso  lo inmediato y a tener muy lejano, en el recuerdo, las viejas, y no tan viejas, historias. Pero queramos o no ahí están y no debemos desprendernos de ellas y nuestra misión, la de los mayores, es transmitirlas con todos sus claroscuros.

Soy amante de las tradiciones; nos son dadas por herencia histórica, pero eso viene por sí sólo. Debemos amarlas para transmitirlas y requieren cariño, constancia, esfuerzo para mantenerlas vivas y no permitir que nos las transformen al capricho de personas que no entienden, o sí, pero que quieren hacer daño. Que quieran suprimir reglas morales e incluso unidades gloriosas ¿Qué son si no, qué significan desde el «Santiago y cierra España» de los albores de nuestra Nación, nuestros guiones, nuestros uniformes, canciones, gritos, Credos e Idearios, la oración paracaidista?

Me  dirijo a los que hoy celebran sesenta y seis años de su creación. Tenéis, la  obligación, hasta física diría yo, de mantenerlas. Añadid vuestra entrega, vuestro valor, la permanente disponibilidad, vuestro afán de vivir, y morir si es preciso, por España. Con todo ese conjunto sí podréis ser los mejores soldados de la Patria. Aprended que hacer don de uno mismo debe ser la clave de vuestra vida.

Creo profundamente en el ejemplo. El ejemplo es la forma más elocuente de hablar en silencio. No creo que haya otra manera mejor de enseñar. Entiéndase, el buen ejemplo. Los paracaidistas tienen un elemento que lo facilita sobremanera: el salto en paracaídas. Por sí solo crea un entramado especial entre tropa y mandos, indestructible. Cuando un joven paracaidista ve a su lado a su Sargento, su Capitán, su General, con su mismo equipo y salta junto a él, se queda reflejado en todas sus actitudes posteriores. Han compartido, sin diferencia alguna, otra forma de entrar en combate.

Por ello hoy también me asalta el recuerdo, lleno de respeto, a los veteranos, conocidos o anónimos, excelsos todos, que entregaron  su vida, su quehacer diario, sus heridas a la empresa más noble: la Patria. Los jóvenes que hoy formarán celebrando su Aniversario, tendrán el privilegio de contemplar a hombres que han dado sello y vida a la Brigada Paracaidista. Son testigos y actores del espíritu maravilloso de esa Unidad. Una Unidad que respira esencia, que no necesita de grandes manifestaciones porque es profunda, de íntima convicción. Esa esencia está hecha del perfume más sutil, el perfume del amor a España. Aprended de las viejas cicatrices, de las arrugas de los años, porque entregaron lo mejor de su vida; y con ellos ved, con los ojos del alma, a los mejores, a los caídos en combate, en salto en paracaídas, en acto de servicio o después de toda una vida en la milicia. Vedlos porque están formados y son muchos. El ejemplo siempre.

El camino que nos propone la vida militar no es nada fácil, y nadie ha dicho que lo sea, pero es el camino.  Y ése andar se convierte en algo que te arrastra porque nunca, nunca estarás sólo. Quien lo ha vivido lo sabe. Y por encima de todo, ese Dios y Jefe nuestro. Una antigua oración de un paracaidista.

                           «Dame, Señor, lo que te sobra

                             Dame lo que no sé.

No te pido el descanso

                             Ni la tranquilidad del alma

                             Ni la del cuerpo

                             No te pido la riqueza

                             Ni el éxito, ni incluso la salud

                             De todo esto, Dios mío

                             Se te pide tanto

                             Que no debe quedar nada ya

                             Dame, Señor, lo que te sobra

                             Dame lo que otros rechazan

                             Quiero la inseguridad y la inquietud

                             Quiero la tormenta y la pelea

                             Y que me lo des, Señor,

                             Tan definitivamente

                             Que yo esté seguro de tenerlo siempre

                             Pues no tendría valor de pedírtelo de nuevo

                              Dame, Señor, lo que te sobra

                             Dame lo que otros no quieren

                             PERO DAME TAMBIÉN EL VALOR

                             LA FUERZA Y LA FE.

No hace demasiado tiempo tuve una conversación con un viejo paracaídas. No, no desvarío, todo el que ha saltado ha hablado con su paracaídas alguna vez. He visto y oído reconvenciones y felicitaciones. Me contaba lo siguiente:

«Vine al mundo, me decían, en un taller, pero yo siempre supe que venía del cielo, de una ilusión. Un día me llevaron a Alcalá de Henares. Había una nueva Unidad en un cuartel viejísimo ¡sí que tenía cicatrices!, pero enseguida me di cuenta de que se respiraba un aire especial. Hablaban de la Legión, de Montaña. Uniformes nuevos, diferentes; en la cabeza una boina negra y los mandos los días de gala, una teresiana con la parte superior también negra.

Pronto caí en manos de unos hombres a los que llamaban plegadores que me trataban con mimo. La vida era apasionante y de todo menos tranquila.

De repente un nuevo viaje, a Sidi Ifni nos dijeron ¿Para qué nos llevaban? Me puse a escuchar y me enteré que había guerra .A mí me daba lo mismo, yo en paz o en guerra debía dejar a mi paracaidista en tierra apto para todo. Algunos paracaídas, ya mayores,  los llamaban» paracaídas de cargas», y a ellos les cupo el honor de ser los primeros en entrar en combate pues abastecían puestos aislados, de víveres, munición, combustible… y moral. Ya empezaba a estar harto de sus «batallitas “. Pronto me llegó mi oportunidad. Iban a dar el primer salto de guerra y yo fui seleccionado. Recuerdo decirle a mi plegador: pliégame mejor que nunca. Me miró ofendido y me dijo: lo haré como siempre, estaré seguro de mi trabajo, te plegaré como si yo fuera a saltar contigo.

Tuve la suerte de ser asignado al Jefe de la 7ª Compañía, el Capitán Sánchez Duque. Era la madrugada del 29 de Noviembre de 1957. Cuando el Capitán saltó empecé a oír imprecaciones no publicables ¡Estábamos muy lejos de la zona de lanzamiento! Abrí mi campana todo lo que pude, procuré no  balancearme y llegar a tierra lo más suave posible. Fue una sensación maravillosa cuando, además, oí que había sido un éxito. Mi misión estaba cumplida ¡Cuántas veces había oído ¡POR ENCIMA DE TODO ESTÁ LA MISIÓN! Allí me quedé en tierra dispuesto a morir como mi homenaje a aquellos paracaidistas en su primer salto de guerra. No fue así, pues me recogieron y en una vetusta camioneta que, entre paracaidistas y legionarios tenían que empujar en las cuestas, volvimos a Sidi Ifni. Recuerdo que un niño de los evacuados del fuerte, con la curiosidad propia de la edad quiso ver un paracaídas; vino hacia mí y al rato se recostó, cansado por las emociones de esos días. Lo acogí con cariño y entre mis pliegues quedó dormido. Otra manera de ser útil ¡Cómo me gustaría saber de ese niño!

Abandonamos el territorio y definitivamente me instalé en Alcalá de Henares. Mientras estuve en activo, lancé a cientos de paracaidistas, y ahora ya viejo y retirado del servicio, el Dios de los Ejércitos me concedió un último premio, pues de aquellos primeros paracaídas yo solo pasé al Museo de la Brigada y allí permanezco. Allí estoy si queréis verme y  hablar de viejos recuerdos ,de ideales que creo eternos:  Patria, sacrificio, generosidad, responsabilidad, ejemplo, valor ,disciplina ,humildad… esos «algos «del SER PARACAIDISTA.

Por cierto, soy un burro, no he dicho mi nombre, me llamo INTA T-6R número 29.11.57

Mi homenaje al Caballero Legionario Paracaidista D. Antonio Ortiz Pérez ¡Con nosotros! primer caído en salto de paracaídas y a tantos otros que, desgraciada y gloriosamente cayeron después.

Me hablan de tiempos difíciles, pero conociendo a estos hombres y mujeres A PESAR DE TODO, estoy seguro de que vendrán tiempos mejores. Un viejo Paracaidista, Infante y Plegador, General retirado, vino no hace mucho a verme y me lo confirmó. Hablamos en la soledad del Museo, mucho tiempo y mientras lo hacíamos, me pasaba la mano con -yo lo sabía- cariño y agradecimiento infinitos. Paracaídas y Paracaidista siempre unidos.» Adiós amigo mío, volverán tiempos mejores y lo veremos» repitió  y con paso leve por el peso de los años, se fue.

Aquí, en mi silencio, con mis nostalgias y recuerdos, con los nombres de los paracaidistas, a los que ayudé a cumplir su misión , grabados en mi seda pienso en la frase que dejó escrita Antoine de Saint-Exupéry en su libro Tierra de Hombres: «El hombre se mide cuando se enfrenta al obstáculo».

Y cerrando los ojos, musitando la oración paracaidista «Señor Dios y Jefe nuestro…» me dormí en sueños de gloria, mecido por los buenos vientos.

Fue publicado el 23 de febrero de 2022.

Mi general Carvajal es el ejemplo de soldado al que todos debemos mirar.

General de División (R.) Luis Carvajal Raggio

Fue publicado en este blog el 23 de Febrero de 2020.

Blog: generaldavila.com

23 febrero 2025