EL PIE DE FOTO DE ABC. AJUSTICIADOS Rafael Dávila Álvarez

Los errores cometidos en la prensa escrita quedan para la historia de las letras y hacen su servicio, de ellos se aprende, sirven incluso como ejemplo en las escuelas de periodismo, pero cuando el error lo comete un diario de la, se supone, altura del ABC el error se convierte en sospecha, en malos pensamientos de intención, en tristeza y hasta en dolor.

Este es el caso del último ABC Cultural (para más inri) en el que figura la reseña de un libro estremecedor Salir de la noche en el que el periodista Mario Calabresi narra la investigación hecha por él mismo sobre la muerte de su padre asesinado en el periodo conocido como Los años de plomo en Italia, donde el terrorismo dejó huellas imborrables de dolor por toda la nación italiana. Es una historia marcada por la violencia y relata el horror al que fue sometido su padre, la familia entera. La misma historia que hasta hoy y para siempre acompañará a otras muchas víctimas y que es inevitable unirla al sufrimiento que el terrorismo ha dejado en España y que ahora con indecencia y más dolor si cabe, alguno quiere sacarle rédito electoral diciendo por un lado que ellos han vencido a la ETA y por otro pactando con su franquicia.

Pero no era de esto de lo que me proponía escribir, que lo hago con frecuencia y mucho dolor, sino que quería traer a primera página el pie de foto que acompaña a la recensión del libro.

«Mario Calabresi acomete una investigación sobre el asesinato de su padre, un comisario al que unos terroristas ajusticiaron en 1972».

¿Nada que añadir?

Por si acaso, ante tanta infamia no me queda más remedio que anotar:

Ajusticiar significa «aplicar la pena de muerte a un reo», no equivale a asesinar.

Si acudimos al Diccionario de la RAE:

De justicia

Conju. Actua c. anunciar

  1. 1Dar muerte al reo condenado a ella.
  2. tr. desus. Condenar a alguna pena.

Ajusticiar es lo que ahora parece que alguno pretende hacernos creer y visto lo visto todo es posible.

ABC: ¡quién te ha visto y quién te ve!

Con la palabra entró la epidemia y cuando sobre ella se escribe el objetivo está conseguido.

¿Qué no es para tanto?

Claro: ahí está el dolor: no es para tanto y por tanto son recibidos en las instituciones como justicieros.

¡Ayayay! ¡ABC, quién te ha visto y quién te ve!

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

9 julio 2023

Desde su atalaya calabresa Félix Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

EL NOVIO DE LA MUERTE. HISTORIA Y CANCIONES DE LA LEGIÓN (General Rafael Dávila Álvarez- Jefe de la Legión entre 2001-2004)

«En el legionario es característica la alegría y el buen humor y de ello son su manifestación los cánticos. ¡Cantan a la mañana como los pájaros; cantan al salir a la marcha y al combate; cantan al volver, cantan, siempre cantan!…

EL himno es la marcha nupcial del soldado cuando va a desposarse con la muerte. Los vivas son gritos de vida, afirmación de los ideales, imposición de ellos…

Nuestros himnos fueron: dos españoles y uno extranjero, «La Madelón». Con él empezamos como cortés deferencia a los legionarios extranjeros; igual hicimos con el Deutschland über alles y El Tipperary. Después tuvimos «La canción del legionario», del Maestro Modesto Romero, con estrofas del Comandante Emilio Guillen. Pronto se hizo popular y lo repitieron las músicas militares y los clásicos  organillos. El «Himno de la Legión», severo y solemne, que se adapta a los momentos de intensa emoción y respeto, es debido al Maestro Francisco Cales y letra del poeta Antonio Soler. A ellos se unen los espontáneos, los que brotan como las flores en el campo, los que cantan los legionarios, sin saber de dónde vienen, siendo la musa de la Legión quien los inspira. Cada Bandera tiene sus himnos predilectos, como sus cantos de marcha, y las letras hablan de lo que le es más querido. En esto, como en todo, sus imaginaciones se desbordan exuberantes y sentimentales. Los vivas se repiten pertinaces y los gritos de ¡Viva España! ¡Viva el Rey! y ¡Viva la Legión! suenan en todos los actos y en todos los lugares. Es la consagración de su Credo, es el nudo gordiano de su existencia legionaria. No se puede ser soldado sin tener los vivas grabados en el alma. Ellos serán los que los empujen, son los motores de la voluntad, el ánimo, el enardecimiento, el grito de guerra, el de salvas, el de muerte, el de alegría, el de adiós y el de pena. Los vivas son el alma que se muestra en forma material; sin vivas no hay soldados, no hay guerreros en las filas… hay tan sólo hombres formados».

Son palabras del Teniente Coronel Millán-Astray extraídas de su libro “La Legión” escrito en 1923.

Himnos y canciones de la Legión. El deseo de Millán-Astray

Era el deseo de Millán-Astray que La Legión contara con sus propios himnos y canciones «que abrevian los kilómetros y alivian la fatiga. Todas las noches, a la retreta, se cantarán esos himnos solemnemente, y siempre, siempre, la Legión rendirá el homenaje del recuerdo a sus muertos».

Iba a ser la música la expresión de la mística legionaria. Para entrar en el corazón humano hay que cruzar la antecámara de los oídos. El silencio de la tragedia legionaria sólo podía ser expresado a través de sus canciones o con el rezo conjunto, recio y vibrante de los espíritus del Credo.

Porque en la Legión hay poco que entender o discutir; aquí no se habla, se reza…

Porque no se habla cuando se va a luchar pero se reza cuando se va a morir.images (3)Así surge la música legionaria que busca la trascendencia, vencer el miedo y la zozobra. Cantando oyes al compañero en compañía hacia la muerte y silencias a los enemigos del alma. La música te hace fuerte, hace legión, cohesiona y acompaña en el recuerdo de las hazañas que fueron y en la esperanza de las que vendrán.

Nace la melodía del combate, la combinación del ritmo del ataque con la armonía de la ciega y feroz acometividad que te arrastra hacia el mayor honor, morir en el combate.

Millán–Astray busca al compositor amigo, Francisco Cales, del Cuerpo de Músicos Mayores del Ejército y con él surge el primer himno oficial de la Legión al que pone letra el poeta Antonio Soler, “Tercios Heroicos”…

¡Viva España! valientes hermanos

¡Viva España! Legión inmortal

No podía faltar en este primer himno la contraseña de la Legión, esa que despierta el alma cuando el cornetín suena por encima del fragor del combate anunciando el inminente momento del encuentro con la victoria o la muerte:

¡Legionarios a luchar!

¡Legionarios a morir!

El compositor y el poeta describen la mística legionaria que habla del misterioso pacto con la muerte:

Ya surja ruda, feroz pelea

o de la lucha cese el afán

notad que os cercan siempre amorosas

sutiles sombras que un beso os dan.

 

La Canción del Legionario del maestro Modesto Romero

A finales del año 1920, el maestro Modesto Romero y el Comandante Emilio Guillén Pedemonti, autor de la letra, habían compuesto “La Canción del Legionario”,

Soy valiente y leal legionario

Soy soldado de brava Legión

Pesa en mi alma doliente calvario

Que en el fuego busca redención

El año 1921 la estrenan en el Teatro Cervantes de Madrid cantando como solista el barítono Ulivarri. Un coro con uniformes legionarios y la Banda de música y cornetas del Regimiento de Infantería del Rey le dan máximo esplendor. Aquella canción se incorporó de inmediato al repertorio legionario sustituyendo con el tiempo a Tercios Heroicos como Himno oficial de la Legión.

Vibrante, trascendente, de ciega y feroz acometividad, era un himno para el combate, para el sufrimiento y dureza:

Mi divisa, no conoce el miedo

Mi destino, tan solo es sufrir

Un canto al compañerismo, a la amistad, unión y socorro:

Cada uno será lo que quiera,

Nada importa su vida anterior,

Pero juntos formamos Bandera

que da a la Legión el más alto honor

Es el himno que esperaba la Legión y que recogía el espíritu de su Credo:

Legionario, legionario,

De bravura sin igual,

si en la guerra hallas la muerte

tendrás siempre por sudario, legionario,

la Bandera Nacional

Desde entonces y hasta nuestros días es el Himno oficial de la Legión; un himno, como no podía ser de otra manera, para el combate y el encuentro con la muerte, un himno para los valientes y leales legionarios.

La Legión había encontrado su propia música acorde con el destino escogido; una marcha nupcial sólo para los soldados de brava legión; notas vibrantes de la divisa legionaria que no conoce el miedo; el pensamiento y el ideal hecho música contagiosa para acudir donde se oiga fuego, de día de noche, siempre, siempre…

Pero el combate de la Legión sólo puede terminar con la victoria o la muerte, legionarios a luchar, legionarios a morir; no hay otra opción.

La Legión necesitaba una canción para la muerte; no para la vulgaridad del miedo sino para rendir homenaje a sus muertos de acuerdo con el Espíritu de la Muerte que reza así en nuestro Credo:

«El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez, la muerte llega sin dolor, y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde».

El novio de la Muerte

Baltasar Queija de la Vega es el primer legionario que muere abatido por un disparo enemigo. QueijaEs la primera baja de la Legión. Fue el 7 de Enero de 1921 mientras protegía la aguada del Zoco el Arbaa, cerca de Tetuán. En sus bolsillos encontraron un poema dedicado a la Legión:

Somos los extranjeros legionarios

El Tercio de hombres voluntarios

Que por España vienen a luchar

 Era el primer muerto en combate de la Legión, un legionario poeta, un niño legionario. Nos lo cuenta así el fundador de la Legión:

«Baltasar Oueija de la Vega, el infantil poeta, fue el primer legionario que murió en combate. Era un niño, de inteligente mirada y espontánea presteza. Hizo los versos, de todos conocidos, de exaltada pasión y espíritu guerrero; fue el trovador de la 2ª  Bandera, y cantó, como el cisne, para luego morir. Parece una novela, mas sus compañeros lo aseguran: Cierto día, a los muy pocos de salir al campo, dicen que recibió una carta fatal. Allá en su pueblo acababa de morir la mujer de sus amores, y el poeta, en la exaltación de su dolor, se emplazó a sí mismo invocando el unirse a la muerta con la primera bala que llegase. En el primer ataque al campamento hubo una sola baja, un legionario muerto: Baltasar Queija de la Vega. ¡Quién sabe si la sencilla leyenda es hija de otro poeta!».

Dicen que esta historia fue la que inspiró la composición de la que iba a ser la más famosa composición  legionaria, “El novio de la muerte”.

En julio de 1921, una cupletista de moda, Mercedes Fernández González, de nombre artístico Lola Montes, se encontró en la calle Montera de Madrid con el letrista Fidel Prado cuyas letras interpretaba a menudo Lola Montes. En la conversación Fidel Prado invitó a la cupletista a escuchar la partitura de un cuplé, con letra suya, y que le acababa de enviar el compositor catalán Juan Costa.lola-montes1001

Se celebró la audición en el estudio del maestro Modesto Romero, en la calle Luchana, emocionando a todos los presentes e incorporándola de inmediato Lola Montes a su repertorio para estrenarla en su próxima actuación en Málaga.

Allí, en Málaga, en el teatro Vital Aza, se estrenó el cuplé. La duquesa de la Victoria dirigía los hospitales de la Cruz Roja en Marruecos y al escucharlo le pidió a Lola Montes que lo interpretase en Melilla para elevar la moral de la población.

El día  30 de Julio de 1921, cuando la Legión acababa de desembarcar en auxilio de Melilla después del desastre de Annual, se estrena en Melilla  “El novio de la Muerte”; es oída por el Teniente Coronel Millán-Astray, jefe de la Legión, que sin dudarlo un instante la incorporó al repertorio legionario introduciendo los necesarios cambios para adaptarla al ritmo de la marcha legionaria.

La Legión ya tenía una canción para sus muertos. Una conmovedora música creada para un cuplé con una letra que bien podía haber escrito Queija de la Vega o cualquier legionario de los que cantaban aquello…

Soy valiente y leal legionario

¡Madre volveré cantando!

…soy soldado de brava Legión.

¡Madre, no llores y espera!

Mi camisa legionaria,

Será para ti Bandera.

En 1952, el director músico de la banda de Guerra del Tercio, Ángel García Ruiz, adaptó el ritmo de la composición al paso procesional de los desfiles de la Semana Santa de Ceuta. Así la cantamos ahora, como si de un rezo se tratara. Sólo hay una razón para tan enorme emoción, «…por ir a tu lado a verte, mi más leal compañera…». Si al escucharlo no te emocionas, es que todavía no has comprendido el alma de la Legión.

La Legión podía honrar a sus muertos. El origen de la música y letra era el cuplé. Así tenía que ser, evitando la retórica pomposa y la expresión forzada. Más las veces son mejor oídos, el puro ingenio y lengua casi muda, testigos limpios de ánimo inocente, que la curiosidad del elocuente. El cuplé llamado “género ínfimo” iba a dar la música y la letra para el estremecedor momento de la muerte en una trascendente confesión colectiva de amor al valor y al arrojo. El novio de la muerte, una declaración colectiva de sentimientos, una expresión del ideal individual, la fe en la vida y en la muerte:

…Si algún día Dios me llama me llama

Para mi un puesto reclama

Que a buscarte pronto iré.

Muchas veces el silencio se expresa cantando y la única forma de oír el silencio legionario, la tragedia interna y la externa, cuando un compañero cae, es cantando nuestra fe junto a nuestro Cristo de la Buena Muerte.

Y en el último beso que le enviaba

Su postrer despedida le consagraba

La historia de los himnos y canciones la tenéis escritas en muchos lugares. No era mi intención repetirla ni detallarla; quería ir más allá y hablar de sentimientos, sin los cuales es difícil entender esta mística. Aunque aquí nada hay que entender y sí mucho que sentir; nada hay que cantar pero sí mucho que rezar; porque veréis a los legionarios enérgicos, airosos, con mirada que brilla con fiebre; son de hablar alto y enérgico, erguidos y resueltos pero saben arrodillarse y morir como un bravo al grito de ¡Viva España!¡Viva la Legión! y despedirse para unirse en lazo fuerte con tal leal compañera.

La Legión tiene un himno para el combate, “La Canción del Legionario”, legionarios a luchar, y una canción para enterrar a sus muertos “El Novio de la Muerte”, legionarios a morir. Forman parte de la mística legionaria y con ellas se han sucedido los actos heroicos, humildes y sencillos de gente dispuesta a morir por su Patria, dando la vida por los demás. Y es mucha la sangre de los novios de la muerte con la que han regado la tierra ardiente.

Era como si la noche no hubiese caído, como si el día no tuviese de largo lo suficiente. Nadie se recogía esperando ver al Cristo, al Señor de la Buena Muerte Todos en silencio, cada uno el de su suerte, con la mirada en la madera de una figura que se retuerce y en la Cruz cobra vida, se transforma de repente en la carne de  los que allí esperaban que el prodigio sucediese

Cantan los novios de la muerte

«Por ir a tu lado a verte…»cristo_560x280

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

 

TERCIOS HEROICOS (Sigue interpretándose en todos los actos y formaciones de la Legión)

EL NOVIO DE LA MUERTE 

¡QUE VIENEN LOS ROJOS! Rafael Dávila Álvarez

Rojos eran los rojos que les gustaba que les llamasen rojos, lo sentían y se sentían, con orgullo nacional, rojo y gualda, como dicen en el argot taurino: se gustaban. Hasta escalar en la bono época hasta la cúspide. Lo bono si bono dos veces bono, ¿o no era así? Además de heredar un Consejo de Administración, porque los que eran rojos lo eran, lo malo eran los que ni eran ni dejaban ser que siempre arrimaban el ascua a su sardina y al fin de mes pasaban una factura que ni Iberdrola gas/luz.

No sé que será ser de derechas o de izquierdas, pero nada me gusta que se perciba como que los unos van con los pobres y mullidos y los otros con los ricos y aventajados. Mira por donde siempre me he encontrado que la cosa era al revés y ahora miro y remiro y pasa lo mismo.

Esto de la política no es un evangelio y mal hacen los que quieren predicar con mensajes que nada tiene que ver con su profundo ser y sentir. Porque aquí no hay ni un solo partido que no sea una férrea dictadura. Todo es política y lo militar no es ajeno a ella; y a ello. De lo militar podría hablar como ejemplo.

¿El ejército está politizado? Pues no hace mucho comía con muchos militares y todos muy transparentes, aunque me dio la impresión que esa transparencia alguno la entiende como política y observé cómo nos sentábamos en grupos ¿de opinión?, ¿de afectos?

Afectos hubo que ya no sirven para aquel afecto que te encumbraba. Todo está mediatizado por el interés que tanto te quiere… política de mis entresijos que incluso te hace general (lo más común) o Consejero de administración de una multinacional o nacional..

Fama honor y vida son parece que decía un soldado de la fiel infantería. Aquí todos acabamos mirándonos de reojo. Conmigo o contra mí. No sé qué guerra prefiero si la de verdad o la de las miradas insidiosas y los comentarios en off.

¿Y tú qué eres? Pues ahora se da el caso de tener unos principios y si no les gustan puedo sacar del fondo del cajón otros. Olvidarlos también.

El uniforme de un general debe ser la virtud y solo la virtud.

Si todos hicieran la guerra por convicción no habría guerra (Tolstoy. Guerra y paz). Continúa el diálogo entre el príncipe Andrés y Pedro

—Eso estaría muy bien —Repuso Pedro.

El príncipe sonrió.

—Sí, es posible que estuviera muy bien, pero no ocurrirá nunca.—Bien, entonces, ¿por qué va usted a la guerra?—preguntó Pedro.

—¿Por qué? No lo sé. Es necesario. Además, voy porque… —se detuvo.

—Voy porque la vida que llevo aquí, esta vida, no me satisface.

Joaquín Rodríguez Ortega, Cagancho, la lio parda en Almagro. Aquel día decidió no ofrecer completo su recital de verónicas con su afamado capote de color rojo Cagancho. Un rojo intenso y penetrante de sangre de toro bravo. Tuvo que salir de la plaza acompañado de la guardia civil al querer matar el toro a pinchazos desde el burladero.

En los mapas militares donde plasmábamos los ejercicios tácticos, los colores utilizados eran el rojo y el azul que correspondían a los dos bandos enfrentados. Los buenos éramos los azules. Con «la ley de los rojos» cambiamos el azul por el rosa.

A algunos compis les gustaba el rojo pasión, eran Fernando, Pedro, Manolo, Julio y esos. Por eso cuando había gresca siempre saltaba uno que les gritaba: «Eres más rojo que el capote de Cagancho». Nos echábamos unas risas y fin de fiesta. Hubo que recordarles que marcar el paso era ¡izquierda! ¡derecha!, y así. Perdían el paso, siempre al contrario de la Compañía. Para ellos solo había izquierda o ir a contramano.

Entre rojos y azules había sus matices. El rojo, el rojillo y el encarnao; el azulón, y el engañabaldosas, que nunca sabías cual era la que pisaba. El caso es que convivíamos sin ir a mayores, incluso ahora ya de mayores, ¡sorpresa!, que volvemos a vernos y los rojillos se han hecho de derechas.

Es historia. No son términos que hayan salido de la nada, sino que fue una forma de denominar a los bandos enfrentados en la Guerra Civil española, esa que pretende seguir protagonizando nuestra actualidad ¡con la que está cayendo!

¿Rojos? Ellos así se llamaron. Muchos historiadores siguen utilizando esos términos.

Los rojos se bautizaron; a los nacionales los bautizaron. Unos eran el Gobierno de Madrid, los otros el de Burgos. No eran republicanos contra monárquicos; republicanos eran casi la mayoría después de haber echado de mala manera al Rey Alfonso XIII el año 1931 en unas elecciones municipales que nada tenían que ver con monarquía o República.

Cuando aquellos del Pacto de San Sebastián perdieron las elecciones y ganó la derecha dijeron: ¡No; esto es demasiado!, ¡hasta aquí hemos llegado! No hemos hecho la Revolución roja para que ahora vengan estos con su orden y ley.

El 27 de septiembre de 1934 El Socialista publicó: «Las nubes van cargadas camino de octubre. Repetimos lo que dijimos hace unos meses. ¡Atención al disco rojo! El mes próximo puede ser nuestro octubre. Nos aguardan días de prueba, jornadas duras […] tenemos nuestro ejército a la espera de ser movilizado. Y nuestra política internacional. Y nuestros planes de socialización». Era el octubre rojo y se anunciaba el Ejército Rojo.

Anota Gustavo Bueno: «La guerra preventiva comenzó en 1934».

Julián Marías habla de frivolidad y de la irresponsabilidad máxima del Partido Socialista en octubre de 1934, aprovechada por los catalanistas, que llevó a la destrucción de una democracia eficaz y del concepto mismo de la autonomía regional.

Ellos, los revolucionarios, se definen en el bando dictado por su Comité: el Ejército Rojo.

«HACEMOS SABER: Desde la aparición de este bando queda constituido el Ejército Rojo, pudiendo pertenecer a él todos los trabajadores que estén dispuestos a defender con su sangre los intereses de  nuestra clase proletaria. Este ejército quedará compuesto y se dirigirá en la forma siguiente…».

«Dicho Ejército sería el instrumento necesario de la Revolución, y como núcleo anticipado del mismo se alistaban las milicias juveniles semiuniformadas, que solían desfilar con frecuencia por las calles» (Aproximación histórica a la Guerra Española. Vicente Palacio Atard).

Era la Revolución roja que amparaba Largo Caballero: «Las finalidades concretas de este Ejército serán: sostener la guerra civil que desencadenará la instauración de la dictadura del proletariado, realizar la unificación de este por el exterminio de los núcleos obreros que se nieguen a aceptarla y defender de fronteras afuera, si hace falta, nuestros principios…» (Largo Caballero alocución en Oviedo 15 junio 1936).

Pues sí: Ejército Rojo. Más rojo que el capote de Cagancho.

En el Parlamento Europeo tiene un lio monumental con estas cosas. Torre de Babel. Úrsula von der Leyen ha venido a echarnos una ojeada/bronca y se va roja de pasión.

España no cambia. Siempre es España, lo diga Agamenón o su porquero.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

6 julio 2023

 

 

MERCADERES DE LA MUERTE Y MERCENARIOS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Estatua ecuestre en Padua del condotiero Erasmo de Narni, conocido como Gattamelata (escultura de Donatello).

Tomarse estas cosas de la guerra como un negocio es una hipócrita manera de aprovechar el enfrentamiento para rentabilizar la muerte y más concretamente los artilugios que para ello se utilizan, pero sobre todo el peor de ellos: el hombre que los maneja, da lo mismo que sea soldado o no, lo que importa es que participe en la lucha, mate y requiera armas para ello. Algo que el mercantilismo vio hace unos años: ¡vaya negocio que es la guerra!

Homero fue tanto profeta como poeta, que quizá sea lo mismo, y en sus primeros versos, con tanta belleza como ironía, describía al hombre y su permanente quehacer: matarse.

Canta, diosa, de Aquiles el Pelida

ese resentimiento —¡que mal haya!—

que infringió a los aqueos mil dolores,

y muchas almas de héroes esforzados

precipitó al Hades,

y de sus cuerpos el botín hacía

de perros y de todas

las aves de rapiña…

Los miles de años han sellado el terror entre los hombres. Hasta el tiempo teme a esos que se hacen llamar humanos. No tanto a los que se hacen la guerra como a los que te llevan a la guerra y te dotan para ello. Ni al inicio de una frase puede mayuscularse su nombre: mercaderes de la muerte: dioses minúsculos.

¿Quién fue de entre los dioses el que a entrambos

los enzarzó en reyerta

para que contendieran?

En el mercado de la guerra el producto es material y humano: ahora aparece de nuevo el negocio: mercenarios. No den marcha atrás a la historia. No es necesario repasar la paz de Westfalia ni leer detenidamente (cosa que no suele hacerse) a Maquiavelo; ni siquiera es necesario explicar lo que era un condotiero (los hubo magníficos). Sin saber nada de eso hoy sabemos algo más y mayor: que en los tiempos que corren tener mercenarios es humillante: para la sociedad y para los ejércitos. Los Estados deberían avergonzarse y los Ejércitos estudiarse. Es un mercado de muerte.

Tanto que produce rubor leer hasta donde llega su presión.

El Jefe del Estado Mayor de la Defensa de España llega a decirnos, cito textualmente, como nos afecta este mercado de muerte alrededor de la guerra.

«Nosotros estamos haciendo un esfuerzo enorme por mantener estas misiones (se refiere a nuestra misión en el Sahel) de forma que podamos intentar ayudar a estos países a salir adelante y que ellos sean capaces de gobernar en la totalidad de su país, porque ahora mismo no lo son. Pero también tenemos el problema de la penetración de Rusia y, encima, la mayor parte de esa penetración es con una compañía privada de seguridad como es Wagner cuyas reglas de juego son las que ellos deciden, sin ningún tipo de respeto a ninguna legalidad vigente ni a nada. Ahí tenemos una clara competencia con ellos, porque, claro, nosotros formamos a los soldados malienses con una serie de respetos a los derechos humanos, respeto a la dignidad de la mujer y con respeto a todas estas cosas, que luego utilizan Wagner. Entonces es ahí cuando la Unión Europea ha decidido que se corte el adiestramiento, porque no puede ser que nosotros formemos a esos soldados que luego se empleen de otra manera distinta…». La Unión Europea se ha ido; sin más. España, nuestros soldados se han quedado, con acuerdo bilateral.

Los mercaderes han descubierto que para matar solo hay que pagar y que entre fabricar un arma y pagar al que la utiliza el saldo es muy positivo. Mientras más armas sean necesarias a más hombres pagaremos y la guerra será más larga: de eso se trata.

Siempre es guerra o intervalos de preparación y repostaje: altos técnicos. Hobbes decía: «Cuando el mundo se encuentra sobrecargado de habitantes, el único remedio es la guerra, que provee a cada hombre, ya sea con la victoria o con la muerte».

Mercenarios que los mercaderes manejan como esclavos y venden al mejor postor. Los ejércitos regulares, por ahora, guardan las capacidades y mantienen los valores, aunque nadie sabe hasta cuándo. No saben qué valores predicar y algunos dudan de que existan valores que predicar.

Tú formas soldados, pero otro que paga más los deforma y forma en la forma de matar más económica y rentable mientras saca de las entrañas de la tierra los escondidos tesoros que guarda: para comprar más matadores.

Freud se plantea junto a Einstein: ¿Por qué la Guerra? Pulsiones es todo lo que dicen. «El ser viviente protege en cierta manera su propia vida destruyendo la vida ajena».

La preocupación se convierte en una necesidad imperiosa: que alguien estudie al ser humano como lo hizo Homero. Porque desde entonces nada ha cambiado.

Hay aquí un negocio muy rentable para los que trabajan desde la sucia retaguardia del poder amparados por sus colegas que escriben con los muñones y sobre piedra, pero a la hora de la cuenta de resultados las ganancias son opíparas incluso después de haber pagado a la viuda y haber corrido con los gastos de ese monumento que no va más allá de una piedra encima. Los vaqueros del Oeste americano tenían mejor final después de perder el duelo. Al menos habían muerto en la libertad de aquellas inhóspitas tierras dominadas por el vuelo del águila y el sonido del cascabel de la serpiente.

Vivimos uno de los fenómenos más antiguos del mundo: el fenómeno del fenomenal negocio de la guerra que a todos ponía de acuerdo: amigos y enemigos acordaban matarse. Todo aquello Homero nos lo presenta lleno de guerreros prototipo de la virtud unos y de los mayores vicios otros, del sacrificio y del egoísmo, del amor y la traición, guerra pura y cotidiana. El gran Homero hoy tendría que minimizar el heroísmo y casi su Ilíada sería un lamento a la degradación a la que ha llegado el hombre.

Los elementos fundamentales de la actividad militar  son los hombres y las armas. Hoy no son lo fundamental, son simplemente los que alimentan las fábricas de guerra. Más hombres, más armas, componen una industria brillante; los unos y las otras.

La guerra es un negocio, antes lo era la vida que al fin terminaba con la muerte. Muy rentable es matarse.

Leo a Simone Weil en La Guerra de Maite Larraruri:

«Ojalá los humanos hicieran las guerras por algo tan material como las riquezas; quizá entonces calcularían las ganancias y las pérdidas de un conflicto y sabrían detenerlas a tiempo. Pero desgraciadamente las guerras las hacen los que no piensan».

Ya no hay forma de detenerlas. Las riquezas no piensan, solo se alimentan alejadas de la vista y el ruido.

Deberíamos hacer un esfuerzo enorme por recuperar los valores tradicionales que adornaron a nuestros ejércitos en otros tiempos y que tanto bien hicieron a una sociedad joven y animosa. Lo estamos haciendo muy bien, pero no es necesario mendigar ni escribir sobre el fondo del mar lo que está escrito en el granítico uniforme militar cuyo precio es la vida de tantos que abonaron la historia militar de España. No requiere más cambio que saber contarla. Hecho esto no habrá miedo a contratistas ni mercenarios.

El valor y el honor componen el mejor ejército del mundo.  No es necesario pagarlo; se nace con ello.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

5 julio 2023

EL BRINDIS LEGIONARIO. ¡ESTAMOS TODOS! ¡CUAL LEGIONARIOS! CAMINO DEL CENTENARIO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Brindis legionario

El brindis legionario no forma parte de las más antiguas tradiciones legionarias ni de ninguno de sus ritos.

Creo que nadie sabe quien fue el primero en introducir este brindis en la Legión. Yo al menos lo desconozco a pesar de haber investigado su origen. Quedamos a la espera de que alguien documente y resuelva la duda si fuese posible y existen antecedentes.

De lo que no hay duda alguna es de la popularidad alcanzada por tal brindis; no hay celebración legionaria que no termine con la leche de pantera y el tradicional ¡Estamos todos!…

He podido comprobar que existen brindis muy parecidos usados por las tunas de estudiantes. Incluso hay una referencia de 1948 en la hemeroteca del diario ABC de Sevilla en la que, refiriéndose a la tuna de Granada, dice que adoptaron el brindis legionario.

Teniendo en cuenta que, según las fuentes más fidedignas, el origen de la leche de pantera, bebida con la que se hace el brindis, surgió en la boda de Celia Gámez por petición del fundador de la Legión a Perico Chicote, es muy probable que fuera a partir de esas fechas cuando se inicia el uso del actual brindis legionario. Celia Gámez se caso el 1 de julio de 1944 siendo su padrino el general Millán-Astray.

Se puede comprobar que el brindis, tal y como se hace en la actualidad, es parte de algo parecido a un poema, largo y poco ingenioso, que nada tiene que ver con el espíritu de la Legión. Por ello solo hablo del brindis tal y como lo conocemos, en su forma abreviada, que es lo adecuado y correcto para no perder el verdadero sentido que lo acompaña.

Ahí es donde me ha surgido la duda. ¿Realmente somos conscientes del significado del brindis? ¿Qué queremos decir al pronunciar esas frases con tanto fervor y emoción?

Un brindis tiene varios significados, desde manifestar el bien que se desea a alguien o la satisfacción por algo, hasta dedicar una victoria o triunfo. También entraña el verbo brindar el ofrecimiento voluntario a ejecutar o hacer algo. Todos son significados aceptables y aceptados por el sentimiento legionario. La satisfacción de ser, servir, como Dama o Caballero Legionario, sentirse legionario y compartirlo; honrar y recordar las hazañas legionarias dedicándoselas a España, los triunfos en combate, en la vida y en la muerte. Y por último ser voluntario para cualquier servicio, mostrar que aquí estamos, paso al frente, cual legionario. Ese es el sentido del brindis que se manifiesta en las conocidas frases que pronunciamos:

¡Estamos todos!

Grito que une, reúne, en unidad legionaria, de acuerdo con nuestro Credo fundacional. Estamos todos es el grito de ¡A mí la Legión! No abandonar jamás a un hombre, de juramento entre cada dos hombres, unión y socorro. Desde el hombre solo hasta la Legión entera. Llamada al honor. ¡Estamos todos!

¡Estamos! Respondemos con grito seco y duro; con una sola voz.

¡Cual legionarios!

Con disciplina. De nuevo el Credo: Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir. Sin quejarse de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño. Hará todos los trabajos…, hasta caer reventado. Cual legionarios. ¡Cumplimos!

¡A las mujeres! Siempre y hasta siempre. La legión ama a su Patria simbolizada en la Bandera. Síntesis final del Credo. Mi Patria mi Bandera. Será la más gloriosa. Y en el pecho una carta de una divina mujer.

España, mi bandera,  que envuelve a todos los míos, a mi familia, a la familia legionaria, a todos por los que dispuesto estoy al sacrifico de mi vida. La Legión. Ese es el sentido profundo y la razón por la que

¡Amamos! Sí. España, la Bandera, la Legión, son los amores de las Damas y Caballeros legionarios.

¡Pero ante todo!

Seca la voz, el deseo ardiente, atento al cornetín, ¡Legionarios a luchar! ¡Legionarios a morir! Sed de combate, de acudir al fuego, sentir que no es tan horrible como parece. Beber del espíritu de la Legión hasta vaciar la copa; con todas sus consecuencias. No es tan horrible como parece.

¡Bebamos!

El brindis legionario

¡Estamos todos!

¡Estamos!

¡Cual legionarios…!

¡Cumplimos!

¡A las mujeres!

¡Amamos!

¡Pero ante todo…!

¡Bebamos!

Ese es para mí el significado y sentimiento de un brindis que va más allá de una rutina. Camino de convertirse en un ritual hay que darle el sentido profundo que cualquier acto legionario debe tener y hacerlo con la habitual alegría legionaria.

Así termino sin olvidar lo más sagrado. Al finalizar el brindis es preceptivo dar los gritos legionarios que forman parte de la más profunda tradición legionaria. Los enunciaba nuestro fundador teniente coronel Millán-Astray:

“Los vivas se repiten pertinaces y los gritos de ¡Viva España! ¡Viva el Rey! y ¡Viva la Legión! suenan en todos los actos y en todos los lugares. Es la consagración de su Credo, es el nudo gordiano de su existencia legionaria. No se puede ser soldado sin tener los vivas grabados en el alma. Ellos serán los que los empujen, son los motores de la voluntad, el ánimo, el enardecimiento, el grito de guerra, el de salvas, el de muerte, el de alegría, el de adiós y el de pena. Los vivas son el alma que se muestra en forma material; sin vivas no hay soldados, no hay guerreros en las filas… hay tan sólo hombres formados”.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog generaldavila.com

 

 

PREMIOS EJÉRCITO 2023 General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Hace unos días se ha celebrado la gala de entrega de los Premios Ejército, una ceremonia ya clásica en nuestro Ejército de Tierra, pero, les soy sincero, a la que nunca he sido invitado ni tampoco he participado por lo que desconozco sus interioridades. No me gusta hablar de lo que no conozco a fondo, pero este año ha circulado por las redes sociales un vídeo con una coreografía que en en algunos casos ha sido muy criticada y dada la repercusión e importancia del momento me atrevo a comentar la Gala en su conjunto y la coreografía en concreto.

Para ello he visto, pensado y repasado, el vídeo de la Gala que, para mejor opinión, acompaña este artículo.

De entrada el conjunto de la Gala de entrega de los Premios Ejército me ha parecido impecable y muy acertado traer a colación el 125º aniversario de los hechos históricos de 1898 y los 150 años de la entrada en filas de Santiago Ramón y Cajal, dos efemérides con las que rinde homenaje a cuatro siglos de gestas españolas y a la Sanidad Militar de Campaña. Es el recuerdo a nuestra historia que nunca el Ejército debe olvidar, con más obligación que ninguna otra institución, y a lo que debe guardar fervor, admiración y cariño.

Por otro lado es conveniente destacar las palabras del Jefe de Estado Mayor del Ejército, General de Ejército Amador Enseñat, porque el momento militar es muy delicado para los Ejércitos de Occidente y debe ser una demanda social saber qué hacen nuestros ejércitos, cuál es su futuro y cómo se contempla el actual estado de nuestra defensa, preocupante, donde por un flanco, el oriental, la guerra está las puertas de nuestra civilización y cultura y por otro, el sur, la amenaza aumenta cada día. Una sociedad responsable debe ser informada y estar al día de la situación de hoy y el mañana de nuestros ejércitos. Por ello y aprovechando este momento de gran repercusión social el JEME ha dado unas pinceladas breves pero claras de ese a dónde, por dónde, cómo y cuándo de nuestro Ejército de Tierra. El futuro de la Fuerza, la innovación tecnológica, la Logística de combate, la transformación digital y el nuevo modelo de liderazgo y gestión del talento. De todos estos puntos destaca lo que realmente hace creíble cualquier proyecto militar: el hombre. El combatiente. Con él sus valores. Es el elemento humano lo que destaca el JEME y en lo que habrá que volcarse ante este caótico horizonte que se vislumbra para unos ejércitos cada vez más comprometidos en su misión fundamental: la guerra.

No se debe tener pudor ni ser melifluo a la hora de afrontar el futuro porque si lo somos lo perdemos. Es por eso que en un marco como es la Gala de entrega de los Premios Ejército, un marco de Cultura y abierto a la sociedad civil agradezcamos que se nos diga alto y claro quiénes somos y para qué estamos. Los compromisos militares no son cosa de las academias militares y centros de formación, sino que debe ser conocidos, reconocidos y compartidos por toda la sociedad.

Han existido por las redes sociales algunas críticas a una escenificación de un grupo musical que en la Gala, sin emblemas ni insignias militares, solo con uniforme de campaña, han llevado a cabo una coreografía que, guste más o menos, entra dentro de la corrección y modernidad artística, un punto de vista que agranda las posibilidades representativas de lo militar desde la imaginación y la interpretación. Quizá un mundo inexplorado que pudiera serlo con éxito. No es la primera vez que se representa algo así y en todos los actos internos militares existen cosas parecidas y en ocasiones con menos arte que el representado en esta coreografía. A mí, con todo el respeto a otra opinión, me ha gustado.

En definitiva una Gala de muy alto nivel que he visto en vídeo y califico de impecable.

Si hubiese asistido supongo que mi opinión sería incluso más favorable.

Enhorabuena a mi Ejército y en especial a los premiados y organizadores.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

3 julio 2023

Gala Premios Ejército 2023

 

HERMANO GREGORIO Rafael Dávila Álvarez

El Convento de los Padres Capuchinos, Nuestra Señora de los Ángeles, o como es conocido Cristo de El Pardo, se construyó en el siglo XVII para atender los oficios religiosos de la Casa Real. Allí Reina Nuestra Señora de los Ángeles y se vela a su hijo El Cristo yacente vivo en la imagen milagrosa de Gregorio Fernández.

Cuando estuve al mando de la Guardia Real conocí a uno de los pilares del Convento: Don Gregorio. Tuve el honor de ahondar en la amistad hasta llegar a la fraternidad y ostentar por aquello interiores capuchinos el título de Hermano. Era el Hermano Rafael a quien la Comunidad aceptaba como uno más, como aceptaron en la mesa a SS.MM. los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía en entrañable visita en la que Don Gregorio hermanó siglos de historia entre aquellos vecinos del Monte de El Pardo. Reyes y frailes, Frailes y reyes. Inolvidable.

La Fraternidad del lugar, entre castizas encinas y respetuosos pinares, te recoge y acoge cuando dejas el ruidoso Madrid, tan solo a unos minutos, y en ese lugar el Hermano Gregorio dirigía con acierto el Convento o paseaba a sus ovejas por el huerto hasta llegar la noche.

Era en las estrelladas cuando el hermano subía a la azotea del Convento a mirar el Cielo de estrellas; donde ¡tanto rezaba!

Allí en la oscuridad del monte, en la soledad más arropada, él conocía el paso de todos y cada uno de los aviones que surcaban el cielo madrileño, la hora de paso, hasta la altura y creo que pensaba que eran estrellas, cada una con su piloto, camino del Cielo, a la hora marcada, cuando Dios le llamaba.

Ayer el Hermano Gregorio subió a su estrella ¡tanto la esperaba! y puso rumbo al Cielo, ¡al fin! su vuelo, sin más equipaje que el alma repleta de amor, amigos, ternura y humildad. ¿Suficiente?

—Hasta el fondo, ¡que pase! Ni el paso por la aduana es necesario, que el Hermano Gregorio tiene aquí hace ya muchos años su alma, la estancia reservada.

Dijo el portero del Cielo, que su voz al Hermano Santiago sonaba.

Guardo muchos de sus recuerdos porque todo lo daba, entre ellos sus reflexiones por la Tierra Santa que son oraciones; pues eso: Santas.

De un hombre, de un fraile, que tenía unos ojillos que rezaban y una sonrisa que bendecía, de manera que todo él era como un Padrenuestro.

Así que anoche cuando por el cielo de Madrid los aviones contaba me di cuenta que uno de ellos había tomado tierra y lo sé, se pudo ver, porque hubo un momento en que los Ángeles del retablo de Ricci del Convento de los Capuchinos, por un hueco del Cielo, con descaro infantil, se asomaron.

Gracias hermano Gregorio, aquí nos quedamos y a ti nos encomendamos, a ti que ahora bien podemos decirte: ¡Con Dios!

Míranos desde lo alto.

Rafael Dávila Álvarez

2 julio 2023

Desde su atalaya calabres Félix Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

A VOTAR QUE SON DOS DÍAS. Rafael Dávila Álvarez

Nadie pensaba que el poder democrático (parece un oxímoron) pudiera llegar a ser tal, que un poderoso (¿el poder del pueblo?) limitase o manipulase las sagradas fechas vacacionales de los ciudadanos para manejar su poder o llevarlo a su parcela egoísta y colocar unas elecciones, en las que tanto nos jugamos, en el momento del año del merecido descanso, cuando ni el cuerpo ni la mente están en las urnas, sino en la playa en la montaña o donde a cada uno le venga en gana.

Recuerdo aquella anécdota de mi amigo, un lord inglés llamado Charles, que un viernes cuando preparaba sus palos de golf para disfrutar del fin de semana recibió la urgente visita de su secretario que le avisaba de que la principal de sus fábricas se estaba quemando. No hubo reacciones alocadas ni gritos de espanto ante la posible ruina que se le avecinaba. Mi amigo Charles, flemático, siguió preparando sus palos de golf y una pequeña maletita de viaje para trasladarse de Londres al Tenby Golf Club de Gales. Después de un rato, que al secretario le pareció eterno, levantó la vista y mirándole con vidriosos ojillos y seria sonrisa, gestos que siempre eran los mismos, ante el dolor o la felicidad, contestó:

—No sabe el disgusto que me voy a llevar el lunes. Ustedes hagan cada uno lo que se debe hacer en esto casos.

La historia continuó, como no podía ser de otra manera, el lunes cuando Sir Charles Dawison regresó al despacho y, aunque ya lo sabía, le informaron que los bomberos llegaron a tiempo, en la fábrica nadie sufrió daños, y que solo se había perdido una sala de máquinas de lo que el seguro se hacía cargo.

Mi amigo el lord sentenció.

—Esa manía que todos tenemos de levantar la voz ante la tragedia hace perder mucho el tiempo, cuando lo más fácil es que cada cual cumpla con su deber. Yo sé dirigir mis fábricas, pero todavía no he aprendido a apagar los fuegos. No soy bombero. Deles las gracias a todos y si hay algún pirómano entre nosotros échenlo.

En esto pensaba y he decidido seguir el ejemplo o el consejo del lord, mi amigo que lo sigue siendo y, aunque no iré este año al Tenby Golf Club, me iré tranquilo de vacaciones no sin antes aprender la lección para evitar el incendio de la fábrica de todos, pero antes de irme voy a dar también vacaciones al pirómano que me han dicho anda suelto por la fábrica.

Cogeré las vacaciones después del 23 de julio. Si es posible y con la ayuda de todos: espero que ya sin el peligro de que esto siga ardiendo.

Menos aspavientos y que cada cual cumpla con su deber.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

29 junio 2023

 

DECLARACIONES SOBRE LA GUERRA DE UCRANIA EN 101 TV DE MÁLAGA: GENERAL DÁVILA

JAVIER TRIAS: «QUE US BOMBIN A TOTS». A TI EL PRIMERO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Quería ser alcalde de Barcelona o algo así, sin democracia, porque sí, sin más; quería y quiere ser alguien porque ser Donnadie le parece poca cosa.

Y como no lo ha sido: «Que os den». No me doy por aludido. ¿Ustedes?

Algunos no olvidamos su poca cosa para dar, su falta de talla moral y española, por tanto su escasa talla catalana. Ni para dar ni para alcalde de Barcelona; que hasta lo ha sido Colau.

Los militares lo sabemos bien y entre militares aún más, supongo, los marinos. ¿Lo recuerdan? Creo que pocos. Les refrescaré la memoria.

Javier Trias fue alcalde de Barcelona entre 2011 y 2015. Durante ese periodo demostró, sin que a nadie le preocupase ni contase, su rechazo a España. Hemos denunciado aquellos hechos en varias ocasiones. En concreto el del insulto y menosprecio a la Corona y a las Fuerzas Armadas. Volvemos a hacerlo porque es necesario que estas cosas se sepan, aunque sea a base de repetirlas. No es por pesadez, sino por necesidad. Hay que conocer con quien nos jugamos los cuartos. Los de todos. Lo contaré cien veces ya que los directamente afectados nada dijeron, por prudencia; y por eso de la corrección, que comprendemos, pero hay que escribir la historia.

En el año 2012 se llevaron a cabo los preparativos para entregar la Bandera de Combate al Buque Insignia de la Armada española el “Juan Carlos I”. Fue elegida Barcelona como ciudad para organizar la ceremonia. Le correspondía por tradición. El “Dédalo”, la fragata “Cataluña”, el “Príncipe de Asturias”, la fragata “Don Juan de Borbón” son algunos de los barcos que han recibido su Bandera de combate en el puerto de Barcelona.

La madrina de la bandera sería la Reina Doña Sofía. La Casa del Rey junto a la Armada y el ministerio de Defensa se pusieron manos a la obra. Pero la empresa duró poco tiempo. Nada más llegar la petición y ofrecimiento al alcalde de la ciudad, señor Trias i Vidal de LLobatera, se negó en rotundo a aceptar que su ciudad acogiese tal acto. Sé muy bien el empeño de la Casa Real y las gestiones de todo tipo que se hicieron, pero todo fue inútil.

No es no, y España, la Corona y las Fuerzas Armadas no fueron recibidas en Barcelona. Poco después la ceremonia se trasladaría a Cádiz donde la Reina de España, entré vítores a España, sus Reyes y sus Fuerzas Armadas, pudo entregar la bandera de Combate al buque insignia de la Armada española: el “Juan Carlos I”.

Eso son los hechos y nunca se ha oído una explicación por quien debería darla.

Ahora el que quería ser alcalde que fue de Barcelona dice «que us bombín a tots». Pero donde las dan las toman.

¿Por la popa del buque? Hagan cola.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 junio 2023

 

PRIGOZHIN UN REBELDE AL QUE LE GUSTABA SER GENERAL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

En estos momentos la rebelde y extraña aventura del grupo mercenario llamado Wagner encabezado por Prigozhin parece haber terminado. Sabemos los hechos y su relato, sin más, pero nada de sus razones y objetivos finales. Puede que todo sea más sencillo de lo imaginado o de una complejidad aturdidora. Un episodio más que se suma al misterio de la voladura del gaseoducto de Nord Stream, de los ataques al Kremlin o de la voladura de la presa de Kajovkha por poner solo algunas de las hipótesis impensables, pero ejecutadas con dirección política y precisión militar, con sorpresa, siempre con inexplicable decisión y supuestas consecuencias; todas iban a ser apocalípticas y definitivas. Nada ha cambiado en el escenario de la guerra, sino los muertos en el frente que cada vez son más, que se suman en cantidades incontables, que lo mismo da uno que mil: simple estadística.

Ustedes querrán saber lo que ocurre hoy, ahora, en Rusia: yo también. Les aseguro que antes de que ocurriese el simulacro de rebelión armada del grupo mercenario Wagner dirigido por Prigozhin preparaba un artículo cuyo título llevaría el nombre: El misterio de la guerra en Ucrania. Lo hay. Era impensable una guerra de estas características, que se parece a todas y a ninguna, pero que tiene un trasfondo único: muchos intereses. Todos los analistas dan nombres de países interesados, en que acabe o no, y Ucrania es la pizarra donde escriben con sangre. La guerra continúa sin que haya un solo paso hacia la paz y el entendimiento. No se entiende. Hay muchas cosas que no sabemos. Creo que hasta se vislumbra cuando puede haber un cambio de tendencia y empezar a hablar de paz. Esperemos que se llegue a tiempo. Antes de que se desvele lo innombrable.

Prigozhin no es Jenofonte ni conduce a los diez mil. Putin no es Ciro. Alejandro no aparece. Los ejércitos se enfrentan sin tener claro si habrá un día final, con o sin victoria, ¿después qué?, ¿mereció la pena?

Wagner y otros grupos de su estilo son un ejemplo de lo que el dinero logra en mentes que no asimilan el poder y los confunde, los ilumina hasta creerse capaces de hacer guerra y paz. Prigozhin, como otros muchos, desearía con todas sus fuerzas que los generales rusos se dirigiesen a él con un «A sus órdenes». Algo así es capaz de colmar los mayores deseos de algunos hombres. Es frecuente y trae malas consecuencias como la historia nos demuestra.

Sin saber qué es lo que ha ocurrido en las interioridades del Kremlin y entre esa estrecha relación Putin-Prigozhin-Lukashenko algo anuncia que si esto acaba así y acaba aquí es que empezó ahí y acaba ahí y así. Perdonen el fácil juego de palabras. Es decir: todo queda en casa. Tú te montas una tienda de perritos calientes en Bielorrusia y Wagner pasa a llamarse Chaikovski, que se constituirá en reserva del mando situada en Melitopol para interpretar El Cascanueces allí donde la presión enemiga sea más fuerte. La opción llevaría tiempo fraguándose, porque los que saben de la guerra no admiten injerencias ni que el cabo mande los Cuerpos de Ejército a no ser que la quieran perder. Podría dar resultado.

La razonable pregunta de si ha sido una rebeldía en toda regla es conveniente hacérsela. Entonces. ¿Qué pretendía?, ¿una audiencia con Putin o con el ministro de Defensa después de más de mil kilómetros de marcha por carretera? ¿Levantar al resto de unidades y al pueblo ruso? ¿Se retiraron antes de llegar al objetivo los apoyos que tenía prometidos? ¿Por qué nadie los intentó detener? ¿Qué hacía Wagner en Rostov sede del mando y Estado mayor de la Fuerzas de la Operación Especial Rusa sin que se les pusiese oposición alguna?

De ser una rebelión la cuestión no admite dudas. En términos militares, y más en guerra, una acción de este tipo —aún siendo «Modelo Prigozhin» que se estudiará en las academias militares— debería acabar con un Consejo de Guerra por rebeldía y traición del cabecilla y que el grupo Wagner desapareciese.

Nos cuentan que el corazón de Prigozhin se ablandó al oír la voz de Alexandr Lukashenko susurrarle al oído el dolor de la Gran Patria Rusa y quizá nombrarle el Discurso fúnebre de Pericles. El corazón roto por el dolor hizo que ordenase desde su elevado puesto de mando la retirada a los cuarteles «según el plan previsto».

Nadie nos ilustrará con la verdad, pero, ¡fíjense qué cosas!, fue el republicano y peor gobernante, escritor aburrido, Manuel Azaña, el que mejor definió la rebelión, o la aventura, de este ruso que quería armarla en Rusia porque le gustaba ser general.

‹‹Un acto revolucionario, una resolución oportuna y útil, no califican para mandar. Si el ranchero impide que su batallón se subleve o el buzo de un acorazado logra que la oficialidad no se pase al enemigo con el barco, déseles un premio, pero no me hagan coronel al ranchero ni almirante al buzo. No sabrán serlo. Perderemos el batallón y el barco›› (Azaña. La velada en Benicarló). Todo por hacer general a un empresario o algo así y darle el mando. Es más frecuente de lo que podamos pensar.

¿Cómo se verá afectado el frente de guerra? Esa será la señal, el rastro de lo sucedido.

¿Derrumbarse desde el Kremlin a Kiev o desde Jerson a Moscú?

¿Mantenerse con firmeza en las posiciones y derrotar la ofensiva ucraniana?

Occidente guarda silencio. La reacción de Ucrania se espera más que nunca.

Será la señal de los tiempos: guerra y paz.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

26 junio 2023

 

Desde su atalaya calabresa Félix Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

A ARTE DA GUERRA HOJE. General Rafael Dávila Álvarez

 

Edición portuguesa de mi libro El Nuevo arte de la guerra : El arte de la guerra hoy. Es  para   cualquier  escritor   una  enorme alegría  y más en  este  idioma  hermano   y  para  nuestros  queridos  hermanos.  Os  doy  la  noticia  con  verdadera  satisfacción. Muchas Gracias a  La Esfera de los Libros.

Espero  que sea  bien  acogido.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 junio 2023