ANNUAL 1921. Algunos artículos publicados en el blog. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Desde 1912 y tras el tratado hispano-francés, la acción militar española en África se limitó a ejercer su acción protectora entre Yebala y el Rif, como el tratado le obligaba. Toda su actividad se centró en mantener la autoridad del Sultán de Marruecos y apoyar a la administración mixta marcada en el acuerdo. El levantamiento rifeño protagonizado por Abdelkrim el verano de 1921, con el ataque a nuestras tropas en Annual, fue el comienzo de una nueva situación y el inicio de una guerra de trágicas consecuencias para España. La rebelión del líder rifeño tenía en principio un carácter exclusivamente nacionalista, aunque alimentada con dinero y armas de dudosa procedencia  y una mezcla de xenofobia y de fanatismo religioso. Abdelkrim se enfrentó al protectorado español pero lo que realmente corrió peligro fue la unidad del Imperio, hoy Reino de Marruecos, con el intento de “República del Rif”; algo que conoce el actual Rey de Marruecos. España nunca fue conquistadora en Marruecos sino pacificadora y en amparo de la autoridad del Sultán.

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LOS ANTECEDENTES

«Tú y yo formamos la tempestad; tú eres el viento furibundo; yo el mar tranquilo. Tú llegas y soplas irritado; yo me agito, me revuelvo y estallo en espuma. Ya tienes ahí la borrasca; pero entre tú y yo hay una diferencia; que yo, como el mar, jamás me salgo de mi sitio, y tú, como el viento, jamás estás en el tuyo».

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El Raisuni

El Raisuni, descendiente del profeta Mahoma y máxima autoridad en la Yebala hablaba así al Coronel Manuel Fernández Silvestre. Era el año 1913.

No tardó mucho en estallar la tempestad. Fue en la sequedad blanca de un mar de cal, una fosa áspera y salada, prohibida a cualquier brisa que osase escalar por las colinas que del Mediterráneo la ocultaban: Annual. ¿Quién se acuerda?

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El General Manuel Fernández Silvestre

El 14 de febrero de 1920 tomó posesión del mando de la Comandancia General de Melilla el General de División del Arma de Caballería don Manuel Fernández Silvestre. Recién llegado hizo un recorrido de inspección por el territorio. Desde la posición de Ishafen, principal campamento en la guerra del Kert, dijo señalando al Monte Mauro:

– «¡Qué hermosa posición! Ahí tenemos que ir».

El jefe de la Sección de Campaña respondió con preocupación.

Hay que envolver el Mauro, no podemos afrontarlo de frente.

¿Como que no?, contestó airado el General.

Diez meses más tarde, el 11 de diciembre, a las doce horas, era izada la Bandera de España en el Monte Mauro. Sus alturas eran el símbolo de la intransigencia, allí se encontraba el foco de la rebelión y todos soñaban con llegar a su cumbre. Dominado el Mauro por la pericia de la táctica, la maniobra y el envolvimiento, al General le sabe a poco y quiere subir a su más elevada cresta. La ascensión es dura. No todos están capacitados para llegar a lo más alto. A sus pies el indomable Rif parece dominado. Desde allí toda altura queda humillada. En la cúspide no caben todos pero están los jeques e indígenas de la zona:

«Debemos dar al olvido el pasado, para que vivan como viven los guelayas, leales amigos de España […]. Se ha terminado la guerra y somos hermanos…».

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No todos están capacitados para llegar a lo más alto.

Éxito sin precedentes en Marruecos, sometidas las cabilas de Beni-Ulixech y de Beni-Said. Los moros entregan el cañón de la tragedia de Busicut, cerca de Alhucemas, donde los bocoias ayudados por los beniurriagueles en junio de 1913, asaltaron al cañonero «General Concha» cuando embarrancó a causa de la niebla. Oculto en un monte cercano, con él hacían fuego en 1914 sobre la posición de Ishafen.

Un punto de atención del trompeta del Alcántara pone a todos de pie en torno al reducto mientras suenan los acordes del Himno Nacional.

El General Silvestre queda subyugado y aislado en su horizonte: en la lejanía cree distinguir Alhucemas. La tentación. Todo parece al alcance de la mano.

Felicitaciones, homenajes, vibrante alocución del General a sus tropas, en español y en árabe, y a los jefes de las cabilas, en la llamada «Fiesta Militar» del 17 de diciembre.

Y llega la palabra del Rey:

«S.M. El Rey me ordena desde Mudela que felicite efusivamente a VE. y al brillante Ejército a su órdenes [… ] y le saludo con el mayor afecto. Dato».

Todas las fuerzas disponibles quedan embebidas en la campaña. No era posible pensar en realizar nuevas operaciones militares. Se había rebasado el límite de elasticidad de las fuerzas del territorio.

Mi General no tenemos fuerzas ni elementos.

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UNA VIDA AL SERVICIO DE ESPAÑA (Valentín Dávila Jalón)

Dice el Jefe de la Sección de Campaña

Me sobran fuerzas…

Contesta el impulsivo General.

Desde la Sección de Campaña del Estado Mayor solo se contempla ir a Sidi Hoseim y establecer posición en Afrau, para lo que se tiene el beneplácito de los indígenas, y abrirse al mar controlando el tráfico marítimo evitando así el contrabando y dando la sensación de dominio de la zona ante Europa y las cabilas. El resto del esfuerzo debe limitarse a consolidar lo conquistado. No hay medios ni elementos, faltan caminos… Se licencia el reemplazo de 1917.

Alguien, al margen de su Estado Mayor, asesora al General y lo hace basado en dudosas confidencias. Es propicio a ello dada su bondad, carácter impulsivo y sus decisiones poco meditadas fruto de sus prontos.

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El General Silvestre con su Estado Mayor ven el emplazamiento de Annual

Como consecuencia se ocupa Annual en contra de la opinión de la Sección de Campaña del Estado Mayor. Era el mes de enero del año 1921. El preludio de la tempestad.

La cara de asombro y extrañeza del Jefe de la Sección de Campaña al llegar a Annual hace que el General Silvestre le pregunte.

¿Qué tiene que decir ahora?

Mi General, a mi no se me han puesto los pelos de punta, porque no los tengo, pero me ha salido pelo a través de la calva […], esta posición va a ser una preocupación constante, es un quebradero enorme.

Ahora es necesario operar cuanto antes, con urgencia hay que ocupar Sidi-Dris y establecer posición intermedia en Talilit.

El día que se ocupó Sidi-Dris el caíd de la cabila de Beni Said, Kaddur Namar, dice al General Silvestre:

– «General, el día que vayas sobre Beni-Urriaguel yo iré a vanguardia llevando mil fusiles; ahora te digo una cosa: vas muy bien, pero no pases todavía el río. Déjalos, que ellos se destrozarán y con el tiempo va a madurar el fruto y no vas a tener más que alargar la mano para cogerlo».

Desde ese instante Annual es un callejón sin salida, una trampa para un General que arrastra hacia ella a su ejército. Todo indicaba hacer caso a la Sección de Campaña del EM. y no operar. Consolidar posiciones, arreglar y hacer caminos nuevos. Son necesarios más medios, comunicaciones, dinero y soldados.

Nadie quiso escuchar. Annual: el equivocado y precipitado camino hacia Alhucemas. Empieza la tormenta.

Abarrán será el primer trueno. Arderá el Rif. Después vendrán Sidi- Dris, el Igueriben… y Annual.

Es la historia. ¿Quién se acuerda?

El Rif duerme mientras alimenta su memoria.

Miramos al norte como futuro, ocultamos el sur como pasado. El mar y el viento se necesitan, ninguno es más fuerte ni poderoso, conviven en intercambio necesario. Nadie es más que el otro, ni siquiera más fértil.alcantara-laureada-rey--644x362

El Rif, tierra áspera y salada. Escondida bajo el sol y la noche, no se deja ver por cualquiera. Solo la penetra quien la vigila y la entiende porque vive sus entrañas de humilde pero brava pobreza. Es la única condición que impone para amarla y entenderla.

¡Déjame de ríos, de barcos

y de paseos por Santiponce!

La mata de albahaca que hay en mi casa

es para mí más preciosa que el paraíso.

(Poeta y guerrero anónimo siglo XIII)

El paisaje te hace poeta. Guerrero te convierten sus consecuencias.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

LOS OFICIALES DE IGUERIBEN MUEREN PERO NO SE RINDEN (II) (General de División Rafael Dávila Álvarez)

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Combatientes rifeños

El comandante Villar, jefe del sector del Kert de la Policía Indígena, entra en el despacho del Jefe de la Sección de Campaña

«Vengo mi teniente coronel a que me dé instrucciones».

«¿Qué instrucciones? ¿A qué se refiere usted?».

«A la ocupación de Abarrán».

«¡Pero si no sé ni una palabra de eso!».

«¿No está usted enterado?».

img_1616Después de una conversación con el comandante Villar el general Silvestre decide ocupar Abarrán. Una operación en la que, sin rigor táctico alguno, sin pensar en sus consecuencias, basada en tendenciosas informaciones, dispone que Abarrán se ocupe por la Policía. ¿Los Tensamán van a regalar la posición?

«…un comandante de huevos».

Cada palmo de terreno esconde una traición y pone en peligro la vida de muchos hombres. Algunos no lo aprenderán hasta que les cueste la suya. Duro y cruel aprendizaje que acaba con los héroes y con la moral de cualquier ejército.

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El General Silvestre

De nuevo hay que asesorar con firmeza y lealtad, sin falsedades ni improvisaciones.

«Mi general, vengo a promover una queja. No sabía una palabra de la ocupación de Abarrán. Si quiere ir a Abarrán hágalo por operación militar…».

«Ya está decidido […] yo tengo en la Policía un comandante de huevos y quiero explotarlos, y él me va a dar Abarrán».

Tres mil beniurriagueles esperan en la harca cercana, el terreno es movido y sin piedras. No hay agua.

A las 0530 del día 1 de junio de 1921 es coronado el monte Abarrán por la columna del comandante Villar, 1461 hombres y 485 cabezas de ganado. La marcha fue penosa y de sumo peligro. 084La cola de la columna llegaría dos horas después de la cabeza. A las 1100, con irresponsable precipitación, se retiró la columna dejando en la posición unos 250 hombres de los cuales 200 eran nativos. A última hora, cuando se está replegando, recibe Villar la orden del general de dejar en la posición, además de la artillería, una compañía de ametralladoras. Será tarde, la precipitación hace que ya no haya vuelta atrás. El enemigo, que vigila cada movimiento, está ya encima.

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El Capitán salafranca. Héroe ejemplar. Un soldado.

Abarrán, atacado y traicionado, caerá el mismo día de su ocupación. Todos sus oficiales mueren heroicamente. Defendieron algo más que aquel inútil palmo de terreno, defendieron su honor ante la muerte, y la incompetencia de su retaguardia. El capitán Salafranca es el jefe y cae al frente de sus hombres, héroe laureado al ejemplo. El laureado teniente de Artillería Diego Flomesta Moya muere martirizado en el cautiverio por negarse a enseñar a los moros el manejo de las piezas de artillería. Capitán Huelva, teniente Camino, Fernández, Reyes… Haidra, el oficial moro de la compañía de Salafranca, que descargó su pistola sobre el adversario y con el último cartucho se mató antes de rendirse.

3La sequedad del momento ha quedado empapada de sangre española. El Rif guerrero respeta la historia y a los hombres que mueren con honor. Los traidores seguirán vivos deambulando.

¿Quién duda del valor de aquellos soldados?

El enemigo sabe maniobrar, conoce la táctica de los riscos y el monte bajo, la emboscada de la sobriedad y la paciencia. No se le ve hasta el último momento. Le gusta transmitir terror, con el que tantea a su adversario. Cuando surge un punto débil ataca, siempre desde lejos, hasta que cae sobre ti por donde no le esperas. Si dudas por miedo tu miedo acaba contigo antes de morir. Es la peor muerte. En este indomable paisaje, siempre igual, siempre distinto, no hay mejor arma que el valor.AFR_Lazaro_BYN_MorosEnElGuruguAgosto1921

Es 2 de junio y se acaba de perder Abarrán. El enemigo busca el flanco y ataca la posición de Sidi-Dris. La harca está formada por las cabilas de Beni Urriaguel, Bocoya y Tensaman. Sidi-Dris tiene buenas condiciones de defensa, cuenta con elementos y el apoyo del cañonero Laya.

iz5bolSe desencadena un feroz ataque que no detiene ni el elevado número de bajas rifeñas, que supera las trescientas. Es tan duro el combate que el cañonero Laya manda refuerzos al mando de los alféreces de navío José Lazaga y Pedro Pérez de Guzmán, que toma el mando de la batería al ser herido el teniente Galán. Al amanecer del día tres era socorrida Sidi-Dris. El enemigo ceja en su empeño al ver la defensa heroica de aquellos hombres. Tiene las de perder y se retira a los montes. Ha sido un cara a cara sin traiciones, un enfrentamiento donde el ejemplo de valor ha sido una constante arenga a lo largo del combate. Lo encabeza el comandante Benítez, jefe de la posición, con el teniente de artillería José Galán y los marinos del Laya.

La tempestad ha comenzado y nadie oye sus primeros truenos.

Día 5 de junio. El general Silvestre conferencia con el Alto Comisario, general Berenguer, en el buque «Princesa de Asturias», frente a Sidi-Dris. Cambio de impresiones. Conclusiones equivocadas. Aquella es una tierra que distorsiona la realidad.13za7pc

Lo resume el telegrama del Alto Comisario al ministro de la Guerra:

«Comandante General considera situación restablecida […], todo esto no es inquietante por ahora».

«Como noticias prensa y particulares hacen sucesos Melilla por su exageración ha podido ocasionar inquietud […]. Estimo puede considerarse situación casi restablecida y que actualmente nada ofrece que pueda ocasionar la menor alarma ni inquietud, quedando en ampliar más informes por carta».

7 de junio de 1921. Se ocupa la posición de Igueriben. Conjugaba su acción con las de Izumar, Annual y Buimeyan. Quedó fortificada y guarnecida por dos compañías de fusiles, una de ametralladoras y una batería ligera. La aguada a tres kilómetros a su retaguardia y dentro de su campo de acción. Aprovisionada para ocho días en víveres y agua.

IMG-20150702-WA0002El 14 Igueriben comunica que grandes núcleos de hasta trescientos hombres tratan de envolver la posición. El 16 los indígenas ocupan la cercana Loma de los Árboles. Hostilizan también el campamento de Annual. El 29 las hogueras delatan llamada general a los rifeños. Se repite los días 7 y 8 de julio. Abd-el-Krim trabaja activamente para sumar contingentes a la harca. Se reúne con ellos en el Amesauro, unos tres mil beniurriagueles. La Comandancia de Melilla no estima la existencia de peligro inminente.

Desde el amanecer del día 17 de julio el Igueriben está asediado por la harca de Abd-el-Krim.

Un convoy de auxilio, y otro, y otro… Comandante Romero López, capitán Cebollino von Lindeman, teniente Nougués, capitán Zappino…, héroes que no buscan defender un trozo de tierra sino un trozo de ellos mismos: sus compañeros del Igueriben. Como en Abarrán, los héroes del Igueriben defienden su honor ante la muerte, el de todo un ejército, incluso la incompetencia de su retaguardia. ¿Quién duda del valor de aquellos soldados?

Hay más rifeños que piedras… y nuestras bajas se multiplican. ¡Ay! ¡El espíritu de las tropas!

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La Posición del Igueriben

Hay momentos en que uno se siente atrozmente tentado a asomarse a la trinchera para morir acribillado por los disparos del enemigo. En esos momentos lo heroico es cumplir con tu deber, seguir combatiendo hasta el final: como los del Igueriben. Annual espera, solo eso, espera desesperadamente, incomprensiblemente.

¡Parece mentira! ¡¿Como es posible que nadie les libere del asedio y de la sed?! El miedo es un veneno cuyo síntoma principal es la indecisión que paraliza la mente. Es tan contagioso que puede infectar a todo un ejército. Un veneno más rápido que el de la cobra.

Posición del Igueriben, 21 de julio de 1921. El comandante Benítez, héroe de Sidi-Dris, ahora jefe en el Igueriben, tiene que convertirse de nuevo en héroe. Simplemente tiene que cumplir con su deber. Es un soldado. ¡¡¡Fuego sobre nosotros!!!

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El héroe del Igueriben Comandante Benítez

«Solo quedan doce cargas de cañón, que empezamos a disparar para rechazar el asalto. Contadlas y al duodécimo disparo, fuego sobre nosotros, pues moros y españoles estaremos envueltos en la posición».

«Los de Igueriben mueren pero no se rinden».

Un comandante se levanta ante la muerte. Es el ejemplo, él solo es todo un ejército. Poco antes de morir manda un mensaje inquietante. El destinatario parece que no es nadie. No quedan soldados. La retaguardia tampoco escucha. Quizá habla otro idioma. La historia, avergonzada, se hará eco de ello:

«Parece mentira que dejéis morir a vuestros hermanos, a un puñado de españoles que han sabido sacrificarse delante de vosotros».

No abandonar a un hombre en el campo hasta perecer todos. El comandante Benítez escribe el espíritu más bello del Credo de la Legión, el del compañerismo. Se inspirará en él el teniente coronel Millán-Astray. Pero los destinatarios no lo entienden. Sí, hasta perecer todos, por honor. Cuando llega el momento si no lo cumples quedas avergonzado. Para siempre.cache_2445885622

Después de la muerte llegaron los porqués.

Nadie impidió que la harca, desafiante, se concentrase desde el día 12 ante el Igueriben. Se solicitó desde la posición, que los tenían a la vista, cañonearlos y no se permitió. ¿Por qué?

No se reaccionó ante la inusitada concentración de fuerzas enemigas, su fortaleza, agresividad y amenazante actitud. Se observó, con inexplicable pasividad, como la harca construía trincheras frente a la posición. ¿Por qué?

Estaba previsto, ordenado, la ocupación permanente de la Loma de los Árboles desde el primer momento. Esta posición estaba batida desde la de Igueriben y tenía aguada. ¿Por qué no se hizo?

No se socorrió a la posición desde el primer día que fue atacada. ¿Por qué?

Se escondió o no se supo valorar la cruda realidad, material y moral, de las fuerzas de Annual. ¿Por qué?

Decisiones tardías, contradictorias, impulsivas, ausencia de reservas, perdida del espíritu de combate… ¿Por qué?

A primeros de mayo el general Silvestre viaja a la Península. Asiste en Valladolid a la colocación de la primera piedra de la Academia de Caballería y a la entrega del nuevo estandarte.

– «Lo mismo me da no operar; bastante he hecho», dice al llegar a la Península. A su regreso a Melilla repetía sin cesar:

– «Tengo que operar; quiero operar».

¿Por qué?

El Igueriben se ocupó para proteger Annual. Sus soldados lo defendieron hasta la muerte, con heroico valor, pero se sintieron abandonados. Annual, posición equivocada, no estuvo a la altura, ni supo defender ni defenderse. Sed de honor, seca la fuente del valor. Analfabetos de la táctica y la moral.

Desde la ocupación del Mauro hasta que cae el Igueriben han sucedido muchas cosas. Está a punto de ocurrir la decisiva. En la Península no se enteran, no quieren sobresaltos. La tormenta es una tempestad que aún hoy resuena desde el pasado. Está escrito en Annual, Monte Arruit, Melilla, el Rif y Yebala. Conviene ni confundir ni olvidar aquellos sonidos… que no se apagan. Leer el lenguaje de los truenos.

«¡Oh profeta, excita los creyentes al combate! Veinte hombres tuyos aniquilarán a doscientos infieles…».

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

ANNUAL 1921. UNA FUERZA QUE SE RINDE ESTÁ DESHONRADA. SU JEFE ES EL RESPONSABLE (General de División Rafael Dávila Álvarez)

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«La carga del Regimiento de Cazadores Alcántara» (Obra del pintor Augusto Ferrer-Dalmau)

«Queda prohibido replegarse o rendirse bajo pretexto de estar desbordado, envuelto, sin municiones o por ver retirarse a unidades o fracciones próximas.

Una fuerza que se rinde sin haber agotado todos los medios de defensa, está deshonrada, y su jefe es el responsable».

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Combatientes rifeños

El Rif es una tierra hostil donde se sobrevive con paciencia, se conoce cada signo del paisaje y se aprende leyendo en los rostros de los hombres. Se vive a la vez que se acecha. El guerrero interpreta las palabras y los gestos, cada movimiento, y automáticamente los procesa en su memoria del tiempo. Cualquier síntoma se analiza y cualquier debilidad se aprovecha. Su intención, siempre, intimidar a la pieza, buscar su fragilidad.

En Abarrán el enemigo empujó la puerta y esta cedió. Al entrar en el Igueriben nadie respondió; pudo comprobar la debilidad de su retaguardia. El edificio ya estaba en ruinas: Annual. El enemigo buscó su pieza. El trofeo era un general de huevos.

Las órdenes y las no órdenes condujeron a la desmoralización. Se impuso el miedo. Un ejército no es un número de hombres armados. Es mando y disciplina. Si falla cualquiera de las dos, deja de ser un ejército. Las consecuencias son peores que una derrota, son una deshonra.30cr3p3

No son razones de índole material las que llevan al sacrificio. Estar convencidos de que se lucha por una causa justa ha sido históricamente para los soldados su asidero moral más firme ante la brutalidad de la guerra. El honor y la honra siempre han sido sentimientos que han acompañado a las unidades moviéndolas hasta límites insospechados. Cuando no se lucha con convicciones morales, cuando cada uno va a lo suyo y no hay una referencia a seguir, un ejemplo a imitar y una disciplina moral que cumplir, solo se lucha por salvar la vida y ese es el momento a partir del cual se empieza a perder la moral, el combate y la vida. Camaradería y fraternidad, disciplina, instrucción, adiestramiento, pero sobre todo mando, acción de mando. Concebir, decidir, preparar y dirigir. Decidir: exclusiva responsabilidad del mando. Sus consecuencias también.

Por la falta de un clavo fue que la herradura se perdió.

Por la falta de un General fue que la batalla se perdió.

Todo se vino abajo.

«…y con ser desastrosa la situación que le pinto de recursos materiales, lo es mucho más la moral que se ha perdido en casi todos los restos de este ejército. La moral de la tropa es tan deprimida que no me comprometo a operar. No se trata de reforzar un ejército con elementos nuevos, sino de crear un ejército».

El general Berenguer, en carta al ministro de la guerra, describe así la situación que se encuentra al llegar a Melilla después del desastre.

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SM el Rey Don Juan Carlos I impone la corbata de la Orden Laureada de San Fernando al Estandarte del Regimiento Alcántara .

Nos seguimos preguntando el porqué. Pocos. La mayoría ni sabe ni le interesa. Algunos incluso miran para otro lado. Recientemente con tristeza vimos la lucha partidista para la concesión de la Laureada de San Fernando al Regimiento de Cazadores de Caballería Alcántara por su heroica actuación en la retirada. Al fin su concesión llegó gracias a la voluntad de SM el Rey Juan Carlos I, el cambio de gobierno y el decidido apoyo de alguno de sus miembros.

¿Por qué se produjo el desastre? El Jefe de la Sección de Campaña lo dejó escrito:

«Habíase realizado un esfuerzo colosal, con unos resultados verdaderamente grandiosos; pero precisaba una ráfaga de quietud y cachaza y habilidad para consolidarlo y quebrantar el frente.

La situación de la zona era buena, no se había llegado a nuestro establecimiento engendrando odios; al contrario, se logró un prestigio de guerreros y caballeros […]. Vino lo de Abarrán … Lo que ocurrió después fue fruto de la ineptitud, seguida de incomprensible e inexplicable aturdimiento generador de lo que sonroja…

Se llegará a recuperar el territorio perdido […], pero los efectos conseguidos tardarán mucho tiempo en volver a aparecer, para contrarrestar los sedimentos de los odios producidos y mientras estos subsistan el problema seguirá agudizado».

Duro, incomprensible para muchos, el oficio de soldado. Ser la mejor infantería del mundo no se gana de farol…

Esta es una historia áspera y amarga pero jamás para avergonzarse. El oficio de soldado es tan duro como humano. De la historia se aprende y conocerla, sin mitos ni intereses espurios, te redime de los errores. Es la única forma de no volver a cometerlos.

Primero fue Abarrán, algo sin importancia, después… el desastre.

Conviene saber leer los signos de los tiempos y los rostros de los hombres. Cualquier pequeño detalle tiene su importancia.

Puede ser que volvamos a pisar más fosas como Annual. Quizá ya estemos metidos en alguna. El riesgo no está solo en el escenario, sino fundamentalmente en el honor y la honra.2vkkbr5

«Una fuerza que se rinde sin haber agotado todos los medios de defensa, está deshonrada, y su jefe es el responsable».

Hay muchas formas de rendirse. Ninguna es buena. Para un soldado todas son una deshonra.

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

18 DE JULIO DE 1936: UN TENIENTE DE LA LEGIÓN INICIA EL ALZAMIENTO (Del libro: La guerra civil en el norte.. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto. La Esfera de los libros)

A las 1600 horas del 17 de julio de 1936, en la Comisión de Límites de Melilla, se encontraban reunidos los máximos representantes del alzamiento en la ciudad. Ante la llegada de las Fuerzas de Asalto enviadas por el general Manuel Romerales Quintero, que sospechaba desde hacía días que se produjese un posible levantamiento, el teniente de la Legión, Julio de La Torre Galán, llama a sus legionarios:

— ¿Representación de la Legión?… ¿eres el sargento Sousa?… Soy el teniente la Torre. ¡Rápido, con todos los legionarios que tengas a la Comisión de Límites!

Los sitiadores al ver llegar a los legionarios se rinden y se unen al alzamiento que acaba de comenzar en España y cuya chispa se enciende en Melilla con un pelotón de la Legión.

Por la noche de este día ya en Madrid se comenta que algo ha pasado en Melilla; se habla, en voz baja, pero corre por toda la ciudad que la Legión y los Regulares se han alzado contra el Gobierno. Los ministros tratan de quitar importancia a la cosa. Al fin y al cabo solo saben que en Melilla hay una insurrección militar que, por el momento, no se ha extendido.

Hay gran inquietud y algo de desconcierto en todas las Guarniciones.

El día 18 el General Mola da la orden al Coronel Solchaga de que por la mañana temprano del día 19 declarase el estado de guerra. Mola aguantó las presiones que desde distintos lugares le hacían para que declarase el alzamiento. Mola observa las reacciones, sin precipitarse, tranquilidad, metódica visión del conjunto, coordinación y mando. Probablemente el general Mola está viendo como se mueven las piezas de su ajedrez. Es para él muy importante ver si al empezar la partida alguna pieza se queda en el cajón. Aquella transición entre la noche del 18 al 19 de julio de 1936 fueron una prueba. ¿O una hábil maniobra para ver la reacción del Gobierno de Madrid? Seguramente las dos cosas.

Desde el día 17 hay un pequeño compás de espera hasta el día 19 cuando ya es público el alzamiento.  Mola soporta la tensión, Franco actúa con irritante lentitud, el resto también está expectante.

¿Qué esperaba Mola? ¿Qué esperaba Franco? Las tropas africanas ya habían dado el paso al frente. ¿Ellos?

El alzamiento se inicia en Melilla y, simultáneamente, en todas las guarniciones españolas del norte de África. ¿Casualidad, oportunidad, un aviso?

Puede que el levantamiento en Melilla no fuese tan casual como a simple vista parece. Cuenta el general Kindelán (ABC, Sevilla, 18 de julio 1961) que en uno de sus viajes a Pamplona, Mola le encargó que advirtiera a Yagüe que los generales Sanjurjo, Franco, Goded, Fanjul, Queipo y otros habían delegado en él la fijación del día del Alzamiento  y por tanto él dejaba a Yagüe en libertad para elegir hora y fecha dentro de un periodo de ocho días, del día 15 al 23 de julio, y que deberían ser simultáneos los de Tetuán, Melilla, Ceuta y Larache. Según Kindelán el mismo día de la iniciación deberían comunicárselo en telegrama cifrado que enviaría a tercera persona con cualquier texto y lo único que habríamos de tener en cuenta era el número de letras del nombre y el de las del apellido. El primero sería la hora, el segundo el día. Así se hizo y el telegrama se firmaba con un ficticio nombre y apellido que sumadas las letras, eran el día y la hora del alzamiento. Llegado el momento Kindelán no pudo recibir el telegrama por estar ausente y lo hicieron Valentín Galarza, Paco Herrera y Carlos Salamanca que comunicaron con Mola. Debería ser Yagüe el que iniciase el alzamiento, pero al tener que intervenir una sección del Tercio en defensa de los impulsivos oficiales en Melilla reunidos, rodeados en la casa de la Comisión Geográfica por Guardias de Asalto, hizo inaplazable la hora. Eran las cuatro de la tarde del día 17 de julio de 1936, una hora antes de lo previsto.

No hubo vacilaciones en ninguna de las plazas de soberanía ni del Protectorado. La población indígena a la que las autoridades de la República habían ignorado se puso del lado de los alzados.

El príncipe Muley El Hassan, el gran Visir, Sidi Ahmed Ben Hach Abdelkrim, incluso el kaid beni urriaguel Solimán el Jatavi, ofrecieron su apoyo a Franco aquella noche del 17 de julio. Este último le remitió un mensaje poético:

« ¡Por la gloria de Dios! ¡Por la fuerza y el poderío que residen en Él! Al glorioso héroe, tan afortunado de mano, alma y corazón, al general Franco. ¡Que las bendiciones divinas sean sobre ti y los que contigo combaten en la buena senda!».

Un avión Focker enviado por el Gobierno de Madrid sobrevuela el barrio moro de Tetuán y lanza varias bombas que causan trece muertos y provoca la indignación de la población. Fueron momentos de enorme riesgo para el alzamiento en aquellas tierras. Tuvo que ser el venerable Gran Visir Sidi Hamed Ganmia el que valerosamente se dirigió a la manifestación musulmana para convencerles que aquello era obra solo de los españoles sin Dios y que para castigarles llegaría Franco.

La Junta de Defensa de Burgos le concedió la Cruz Laureada de San Fernando que el propio Franco le impondría.

Decía el Decreto de concesión:

«…En la tarde del 18 de julio de 1936, un avión pirata bombardeó el barrio moro de Tetuán, alcanzando dos mezquitas y causando quince muertos indígenas. El estupor, el pánico, la indignación se apoderó del pueblo musulmán. Las gentes, que poblaron las calles, iniciaron manifestaciones tumultuosas y la muchedumbre, aturdida y presa del terror, intentó invadir la Plaza de España, para dirigirse a la Alta Comisaría. Por razones de orden moral no era conveniente emplear la fuerza y, por otra parte, la autoridad del jefe que interinamente actuaba en Tetuán, hubiera sido precaria cuando el Alzamiento Nacional, estaba todavía en sus comienzos. En estas gravísimas circunstancias se recurrió a las autoridades marroquíes, encontrando el apoyo más decidido y activo en el Gran Visir Ahmed Ganmia, el cual, a pesar de sus setenta y seis años y deficiente salud, acudió a Tetuán desde su casa de campo, se lanzó a caballo por las calles, y con gran riesgo de su vida, de su prestigio y de su cargo, contuvo por completo la explosión popular, aquietando los ánimos, reduciendo a los exaltados y consiguiendo que todos regresasen pacíficamente a sus casas. Tal actuación representa un acto de extraordinario valor, de capital importancia para el éxito del Movimiento Nacional, al salvarle de las dificultades interiores que en la zona se crearía de haber tenido que emplear las armas para restablecer la tranquilidad en la ocasión referida…».

Es reseñable que las maniobras de Llano Amarillo pusieron en contacto a muchos mandos del Ejército y que Yagüe llevó la voz cantante. al día siguiente escribía a Mola y de su misiva es reveladora la frase: «Solo necesitamos mando y barcos».

Terminaba su carta repitiéndolo: «Mando, barcos y ¡adelante! ¡Viva España!»

Del libro: La guerra civil en el norte. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto. La Esfera de los libros.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN PATRONA DE LA ARMADA ESPAÑOLA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Sabed que los océanos eternos

están de nuestra parte, aunque esta noche

la marea y los vientos hayan dado

en jugar con nosotros.

Se oyen los últimos sones del himno de la Armada española

Soñando victorias, diciendo cantares,
marinos de España crucemos los mares,
delante, la gloria, la leyenda en pos,
debajo las voces de nuestros caídos,
y arriba el mandato de España y de Dios.

De España y de Dios, de España y de Dios.

La Armada tiene hoy 20 buques en la mar y 1779 personas navegando o desplegadas fuera de sus bases.

¡Salve!, ¡Salve!, Estrella de los mares,

Nuestra felicitación con profunda admiración y cariño a nuestros compañeros de la Armada en el día de su Patrona la Virgen del Carmen. Ellos saben como nadie lo que es navegar por aguas que a ello se resisten. Para un marino español nunca hubo mar, océano o abismo que estuviese prohibido a su navegación o a ella con su fuerza se opusiese. Porque donde España navega:

Hay que morir o triunfar,
que nos enseña la Historia
en Lepanto la Victoria
y la muerte en Trafalgar.

Una historia dura en la que nunca faltó el recuerdo a la Patrona, echarse la mano al bolsillo para agarrar ese rosario marinero que siempre acompaña en las largas travesías y que ya en la Escuela Naval de Marín nada más entrar es lo primero que aprendes:

«El que no sepa rezar que vaya por esos mares, vera que pronto lo aprende, sin enseñárselo nadie» (Placa. Capilla Escuela Naval de Marín)

Nuestra Señora del Carmen cuida de nuestros hombres en la mar.

¡Salve!, ¡salve!, Estrella de los mares…

¡Felicidades compañeros!

«DEFENDEMOS ESPAÑA DESDE LA MAR«. No hay lugar donde esté un soldado, marinero o aviador que no defienda a España. Tierra, mar y aire. Rezan y luchan en el mismo caminar, por la unidad de España.

Una Canción en la tormenta es un bello poema de Rudyard Kipling que hoy dedico a mis compañeros de la Armada. Lo entenderán.

UNA CANCIÓN EN LA TORMENTA

Sabed que los océanos eternos

están de nuestra parte, aunque esta noche

la marea y los vientos hayan dado

en jugar con nosotros.

Pues son los elementos, no la guerra,

los que nos amenazan, bienvenida

sea la descortesía del destino;

por ella se verá que en estos tiempos

de aflicción y de lucha vale más

la partida que aquellos que la juegan;

que el barco es más valioso que la tripulación.

Entre la niebla y las tinieblas vemos

el débil resplandor de las olas que pasan;

es como si estas aguas inconscientes tuvieran

un alma; o como si se hubieran conjurado

contra nuestra bandera, buscando sepultarla.

Bienvenida , por tanto,

sea la descortesía del destino;

por ella se verá que en estos tiempos

de aflicción vale más

la partida que aquellos que la juegan,

y el barco, más que la tripulación.

R. Kipling

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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16 julio 2025

ESTRELLA DE LOS MARES

DEL JEFE DE ESTADO MAYOR DE LA DEFENSA AL SECRETARIO GENERAL DE POLÍTICA DE DEFENSA. ¿QUIÉN DÁ MÁS? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Napoleón tuvo gestos que denotaban su capacidad de Mando. En Tolón a la llegada de muchas carrozas oficiales recibieron el fuego enemigo y al intento de refugiarse sin encontrar parapetos en la posición, sin inmutarse, Napoleón contestó: «Hemos suprimido los parapetos, el patriotismo los sustituye».

Parapetos de soldados. Pechos valientes y bravos. Siempre es lo mismo.

Es la contribución de España a la OTAN. Parapetos de soldados. Baratos son los soldados y caras las armas.

Recuerdo la anécdota porque nuestro Napoleón español, dependiente y no precisamente pendiente de las tropas, se ha permitido, el día que el presidente del Gobierno se sometía a la dura prueba de la corrupción (¿presupuestada?), a prestarle su apoyo de manera tácita aludiendo a su éxito ante la OTAN y justificando la aportación española del 2,1% contra la del 5% que nos pedían y que al final hemos firmado.

El almirante general, Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), Teodoro Esteban López Calderón, es, como mínimo, un imprudente además de inoportuno. No es el suyo un ejemplo de capacidad para el Mando y la irresponsabilidad es grave cuando esas declaraciones muestran un olvido absoluto del elemento principal del combate y que él debería conocer: los soldados. Habrá que explicarlo con el objetivo de que él y alguno de los que con él planifican la maniobra sepan que son soldados y no máquinas lo que manejan.

Veamos. Cómo éramos pocos…, surge de sus silenciosas cavernas el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD). En ese mismo momento el presidente chapoteaba en el lodo de la corrupción.

El verano es propicio a los calentones y en la milicia se sabe que es época de guerra. Los cursos de verano sirven para eso: veranear y darse a conocer. Incluso los militares se dejan querer y hablan de su buen hacer como Directores Generales de una institución que ha perdido su razón de ser. De todo menos defender y enseñar a combatir, a hacer la guerra.

El jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante general Teodoro Esteban López Calderón, hace gala del éxito  que ha sido lograr una inversión del 2,1 % en defensa, propuesto por él, y no admitir el exigente 5% OTAN, que todos las naciones de la Alianza, incluida España, han aprobado, y asegura que España puede hacer la magia de cumplir las capacidades exigidas con ese mínimo del 2.1%. Lo dice la máxima autoridad operativa de las Fuerzas Armadas. Pues me permito decirle que no es cierto o si prefiere le digo que miente.

Se ha dejado escuchar en un empachoso desayuno informativo organizado por el Executive Forum en El Escorial, -¡Ay!, si Felipe II escuchase- donde el JEMAD ha explicado  que previamente a la cumbre «nosotros hicimos un trabajo con todas las hipótesis y aproximaciones con los nuevos objetivos de capacidades (nadie sabe cuales son) que nos habían asignado a España…». ¿Por cierto, quiénes son el Executive Forum para que asista el JEMAD a dar clases particulares?). Debo repetirme, no lo olviden: en ese momento el presidente del Gobierno escapaba de la corrupción escondido en el saco de los independentistas y terroristas, y era llevado al «Tribunal de la Protección» por si llegaba el caso de liarse a amnistiazos.

De manera clara el JEMAD estaba echando un capote al presidente, introduciendo su naríz en la política partidista de manera indecente como ya algún general hizo cuando la riada de Valencia y otras ocasiones.

Este embrollo hay que aclararlo para el bien de España y de los españoles a los que es fácil engañar en asuntos de la Defensa y sus dineros.

Debemos dejar claro que el tema de los porcentajes contributivos a la OTAN que avala el presidente del Gobierno y apoya el JEMAD no es un problema de porcentajes sino de las capacidades que otorgas y España lo hace casi única y exclusivamente a base de soldados. De ahí la gravedad del asunto y que no debamos admitir que esto quede como la verdad del Mando. Soldados por materiales, vidas humanas que ahorran el dinero que hay que invertir en sistemas de armas. La escasez de medios modernos y materiales tecnológicamente adecuados para estas guerras lo suplimos mandando soldados obedientes y disciplinados que, eso sí, siguen evidentemente siendo los mejores del mundo. Incluso sin equipo y medios. Todo lo aguantan, ahora hasta que les hablen alto. Adecuaron su formación a la sumisión ideológica de partido.

De ahí que nuestras tropas vayan todavía en el BMR, que es un suicidio, esperando el 8×8 que nunca llega y lo hará pasado de moda, y en vehículos chinos de combate porque nuestra industria militar todavía no está en las manos que pretenden. Por no hablar de  nuestra pérdida del patrimonio de Defensa, mal vendido, no disponer de municiones más allá de un día de combate, unidades bajo mínimos, canibalización, sin reservismo ni posibilidades de una movilización ordenada. Sin olvidar el tema estrella: unos ejércitos mal pagados, mal atendidos en sus planes de futuro, soldados en paro a los 45 años, en definitiva insuficiente personal con difícil e incierto panorama de cara al futuro. Tropas desmotivadas y con baja moral.

Pues a la vista de la desastrosa gestión, su responsable, el JEMAD, nos dice con descaro y sin justificación rigurosa que con el 2.1% es suficiente para nuestros compromisos ya que la moral de las tropas no le preocupa ¿a quién le importa? ¿a los sindicatos?

En vista de lo cual contribuimos con personal y con unidades que engullen a otras. El presidente y su JEMAD presumen de ser una de las naciones que más tropas proporciona a las misiones OTAN, ¿carne de cañón?  Las Fuerzas Armadas españolas están presentes en 17 misiones en el exterior con hasta 3.000 militares y guardias civiles desplegados en cuatro continentes, según detalla el Ministerio de Defensa.

«Todo lo que nos llega de la OTAN» es agradecimiento al pueblo español por su contribución, que sitúa a España como el 6º o 7º país de la Alianza en despliegues en misiones en el exterior dice el JEMAD repitiendo lo ya dicho por el presidente. La lección bien aprendida. Hay que tener cuajo.

«Puedo afirmar que estamos muy bien considerados tanto en la aportación de fuerzas como en la calidad del personal».

Deber saber el almirante que eso es motivado por la confianza que se desprende de nuestra actuación y que por ello nos tienen confiada la seguridad en el Estrecho. Por ejemplo.

Parapetos de soldados allí donde nada se nos ha perdido. En lugar de presupuesto pongamos a la tropa. Ni cañones ni mantequilla, usemos a los soldados como si fuesen clínex, cuestan poco y en unos años los que nos sobren a la calle.

Olvida o desvía la atención hacia el problema fundamental.

¿Quién atiende y con qué a todo eso de lo que el JEMAD no habla y la OTAN se desentiende?

Olvida el JEMAD contarnos cuales son esas capacidades que nos exige la OTAN y si coinciden con nuestras verdaderas amenazas como son el Estrecho de Gibraltar, Ceuta, Melilla y Peñones, El Sahel, la inmigración ilegal, las fronteras como la de Gibraltar (vergonzosa cesión), el tráfico ilegal de personas y drogas, además de olvidar la amenaza interna que es misión constitucional de las Fuerzas Armadas de acuerdo con el artículo 8. El socio principal del Gobierno, gracias a quien se mantiene, al mando de un prófugo de la justicia, acaba de comunicarle al presidente del Gobierno que ellos ya votaron el 3 de octubre del 2017 y que Cataluña es un Estado independiente, algo contrario al fundamento de la Constitución y que evitarlo entra de lleno en la misión principal de las Fuerzas Armadas. ¿Hay presupuesto para todo esto, o está includio en el 2,1%? ¿O es que la amenaza independentista no debe ser contemplada por las Fuerzas Armadas y la Constitución es un camelo en manos de sus intérpretes?

También olvida el JEMAD, o no se atreve a molestar al presidente o a la ministra, explicar la situación en la que hemos quedado después de romper con la industria tecnológica y armamentística de Israel y enfrentarnos a los Estados Unidos. Sin armas ni municiones, sin repuestos industriales a la vista, hablar de Defensa y no hablar de cómo defendernos o hacerlo engañándonos es inadmisible. Le reto al almirante general en  un «curso de verano» en El Escorial o en Los Monegros (a ver quién lo paga) a discutir sobre el tema de manera abierta y aceptando la discrepancia. Con datos, con papeles. No secretos ni con secretos inconfesables. Cara a cara.

Mi opinión o versión de los hechos es la siguiente y a partir de ahí podemos empezar a hablar.

El esquema se ha desarrollado de la siguiente manera:

De ministra a Secretario General de Política de Defensa (SEGENPOL):

-No pueden pasar ustedes del 2,1 %. Ajusten las capacidades a esa cifra.

De SEGENPOL a JEMAD.

-Teo, del 2,1% ni una cifra más. Tú sabes cómo hacerlo, así que ajústate a lo que hay y vamos a quedar bien. Nos da los mismo el 2 que el 5, ya sabes que algún JEME se enfada pero que les den. Nosotros a lo nuestro y a ver si sacamos el portaviones adelante.

De JEMAD  a su Estado Mayor y Mando de Operaciones.

El 2,1%. Es una orden.

España lo defiende todo menos lo que debe de defender: la misión interior, constitucional, y la exterior que amenaza por el sur. Desde El Sahel. No estemos esperando un ataque ruso, que no se producirá. Así que almirante general, lo mejor será recordarle sus palabras de hace algunos años ante la mesa de Defensa del Congreso de los Diputados  cuando usted decía claramente que nuestras capacidades están solo para un conflicto menor, por el sur en concreto, pero no para uno mayor. ¿Cuáles son nuestras capacidades para ello?

¿Tenemos munición de combate, contracarro, de artillería, Defensa Antiaérea, vehículos de combate? ¿Para cuantos días de combate? ¿Cuántos drones, que capacidades en unidades? ¿Aviones, submarinos, radares, comunicaciones, Guerra electrónica, radios vehiculares…?

¿Soldados?

Vuelvo a Clausewitz: «En tanto yo no haya derribado al enemigo debo temer que él me derribe; no soy yo, pues, dueño de mí mismo sino que él me impone la ley como yo se la impongo».

Todo entra dentro del desarrollo normal de la batalla cuando tienes al enemigo dentro y lo sientas a tu mesa y le entregas el mapa de las operaciones. Acabas perdiendo la guerra y solo te queda contemplar tu territorio ocupado.

Que los militares hagan incursiones en la política partidista es muy peligroso, tanto que seguimos confundiendo la Defensa con la defensa de espurios intereses. Así estamos de moral. Aquí nadie defiende ni su hogar. Un okupa es el que manda.

«Hemos suprimido los parapetos, el patriotismo los sustituye».

Lo malo es que ya no hay patriotismo, ni soldados ni armas. No queda nada.

 

De nuevo el ministerio de Defensa sigue con su campaña de acoso y derribo a las Fuerzas Armadas. Ahora es el almirante Juan Martínez Núñez secretario general de Política de Defensa (SEGENPOL) quien en una charla, o algo así, en la Fundación Alternativas (Pesoe), se posiciona a favor del Gobierno, repite la cantinela de que es suficiente para la Defensa el porcentaje del 2.1% del PIB y no el 5% que exige, y hemos firmado, la OTAN para la Defensa común.

Lo avisé en mi anterior artículo y señalé al almirante como el primer eslabón de la cadena militar que asumió el encarguito del Gobierno. Les dije que el pulpo empezó a soltar tinta cuando el SEGENPOL le dijo al Jefe de Estado Mayor de la Defensa:

De SEGENPOL a JEMAD.

-Teo, del 2,1% ni una cifra más. Tú sabes cómo hacerlo, así que ajústate a lo que hay y vamos a quedar bien. Nos da los mismo el 2 que el 5, ya sabes que algún JEME se enfada pero que les den. Nosotros a lo nuestro y a ver si sacamos el portaviones adelante.

De JEMAD  a su Estado Mayor y Mando de Operaciones.

El 2,1%. Es una orden.

El llamado SEGENPOL, anclado en su puesto como pulpo o lapa a la roca desde 2002, corta trajes a medida sin contemplaciones de ningún tipo. Pero se le acaba la tinta y ya nada puede ocultar.

El argumento para razonar que con el 2.1% es suficiente es de un rigor sorprendente, tanto como el del presidente del Gobierno, que dice una cosa, firma otra y no hace ni lo uno ni lo otro. El almirante alega que si aumentamos el 2.1% hasta el 3.5%, como nos pide la OTAN, habría que comprar armas y municiones fuera y debe referirse a otro Ejército, el suyo no, ya que nosotros compramos todo fuera. Claro que después de rescindir los contratos con Israel e insultar al presidente Trump es probable que volvamos a fabricar flechas de sílex.

«Habría que comprar al exterior» dice

¿Y?

«Un exceso de armamento no supone más seguridad», remata. ¿Lo dirá por INDRA? El futuro se escribe con un retiro sustancioso. No lo veo muy claro en este caso.

¿Por qué han salido en tromba el almirante SEGENPOL y el almirante JEMAD en momentos críticos para el Gobierno? ¿Disponen de preferencias políticas?

Todo suena raro dados los momentos tan confusos de una España en la que nada funciona.

¿Será para enmendar lo bien que lo hicieron en la DANA perdiendo el mando? ¿Será para olvidar el Desembarco de Alhucemas? ¿Por el 8×8 o el S-80? ¿Será porque les sobra el dinero del Presupuesto de Defensa y no saben en qué utilizarlo? Desde luego en soldados no saben.

¿Por qué? ¿Responden a una única voz? Quizá tengamos que comprar mangueras y quitanieves o limpiafangos. En eso estamos.

Porque este Gobierno empeñado en demostrar que hay algo que funciona pretende hacer propaganda de su progresismo con las Fuerzas Armadas a base de vender su particular oenegé en lo que las ha convertido y presumir de la Unidad Militar de Emergencias que utiliza de manera irresponsable y alejada de las misiones de los ejércitos.

En la España de julio de 2025 nada funciona. Ni Correros, ni RENFE, ni las líneas aéreas, ni las carreteras, la Sanidad, ni la Seguridad, ni el Gobierno. Parece que las Fuerzas Armadas tampoco.

Nos venden que la Unidad Militar de Emergencias limpia barrancos, carreteras y retira el fango ¿es esa su misión? ¿o volvemos a la mano de obra barata?

Ya hubo, y sigue habiendo dudas razonables en su actuación tarde y con consignas políticas en la riada de Valencia. Estuvieron luego meses desempeñando misiones de simple limpieza muy alejadas de su misión real de emergencia. Mano de obra barata. Mal y tarde.

Ahora nos venden sus apaños en reparaciones de tuberías y limpieza de carreteras, y nadie habla de sus presupuestos. Que no les falte de nada.

Como he dicho muchas veces el problema no es militar, sino político y, es evidente, traspasa el ámbito militar. Nuestros  soldados con la formación que se les da en nuestros ejércitos, sus suboficiales y oficiales, son únicos y sin igual. Los mejores del mundo, tanto en la Legión como si les encargas de achicar agua. La tragedia llega cuando su uso roza o se enmarca en lo político de tal manera que llega politizado de arriba abajo de manera tan ostensible como notable y se utiliza a los ejércitos para todo menos para cumplir su misión. Cuando eso está apoyado desde el mando operativo, desde uniformados que saben cual es su misión pero miran para otro lado, la cuestión es de máxima gravedad.

No me cansaré de repetirlo y les aconsejo a los mensajeros que eviten tanta insistencia en evitarlo porque sé quién manda el mensaje y en nada me van a apartar de mi labor ni me causan el más mínimo desasosiego. Evítense la molestia. No me asustan. Todo lo contrario.

General de División (R.) Rafel Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

14 julio 2025

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

julio 2025

AHORA ES EL ALMIRANTE JUAN MARTÍNEZ NÚÑEZ (SEGENPOL) EL QUE DEFIENDE LA POLÍTICA DEL GOBIERNO

 

De nuevo el ministerio de Defensa sigue con su campaña de acoso y derribo a las Fuerzas Armadas. Ahora es el almirante Juan Martínez Núñez secretario general de Política de Defensa (SEGENPOL) quien en una charla, o algo así, en la Fundación Alternativas (Pesoe), se posiciona a favor del Gobierno, repite la cantinela de que es suficiente para la Defensa el porcentaje del 2.1% del PIB y no el 5% que exige, y hemos firmado, la OTAN para la Defensa común.

Lo avisé en mi anterior artículo y señalé al almirante como el primer eslabón de la cadena militar que asumió el encarguito del Gobierno. Les dije que el pulpo empezó a soltar tinta cuando el SEGENPOL le dijo al Jefe de Estado Mayor de la Defensa:

De SEGENPOL a JEMAD.

-Teo, del 2,1% ni una cifra más. Tú sabes cómo hacerlo, así que ajústate a lo que hay y vamos a quedar bien. Nos da los mismo el 2 que el 5, ya sabes que algún JEME se enfada pero que les den. Nosotros a lo nuestro y a ver si sacamos el portaviones adelante.

De JEMAD  a su Estado Mayor y Mando de Operaciones.

El 2,1%. Es una orden.

El llamado SEGENPOL, anclado en su puesto como pulpo o lapa a la roca desde 2002, corta trajes a medida sin contemplaciones de ningún tipo. Pero se le acaba la tinta y ya nada puede ocultar.

El argumento para razonar que con el 2.1% es suficiente es de un rigor sorprendente, tanto como el del presidente del Gobierno, que dice una cosa, firma otra y no hace ni lo uno ni lo otro. El almirante alega que si aumentamos el 2.1% hasta el 3.5%, como nos pide la OTAN, habría que comprar armas y municiones fuera y debe referirse a otro Ejército, el suyo no, ya que nosotros compramos todo fuera. Claro que después de rescindir los contratos con Israel e insultar al presidente Trump es probable que volvamos a fabricar flechas de sílex.

«Habría que comprar al exterior» dice

¿Y?

«Un exceso de armamento no supone más seguridad», remata. ¿Lo dirá por INDRA? El futuro se escribe con un retiro sustancioso. No lo veo muy claro en este caso.

¿Por qué han salido en tromba el almirante SEGENPOL y el almirante JEMAD en momentos críticos para el Gobierno? ¿Disponen de preferencias políticas?

Todo suena raro dados los momentos tan confusos de una España en la que nada funciona.

¿Será para enmendar lo bien que lo hicieron en la DANA perdiendo el mando? ¿Será para olvidar el Desembarco de Alhucemas? ¿Por el 8×8 o el S-80? ¿Será porque les sobra el dinero del Presupuesto de Defensa y no saben en qué utilizarlo? Desde luego en soldados no saben.

¿Por qué? ¿Responden a una única voz? Quizá tengamos que comprar mangueras y quitanieves o limpiafangos. En eso estamos.

Porque este Gobierno empeñado en demostrar que hay algo que funciona pretende hacer propaganda de su progresismo con las Fuerzas Armadas a base de vender su particular oenegé en lo que las ha convertido y presumir de la Unidad Militar de Emergencias que utiliza de manera irresponsable y alejada de las misiones de los ejércitos.

En la España de julio de 2025 nada funciona. Ni Correos, ni RENFE, ni las líneas aéreas, ni las carreteras, la Sanidad, ni la Seguridad, ni el Gobierno. Parece que las Fuerzas Armadas tampoco.

Nos venden que la Unidad Militar de Emergencias limpia barrancos, carreteras y retira el fango ¿es esa su misión? ¿o volvemos a la mano de obra barata?

Ya hubo, y sigue habiendo dudas razonables en su actuación tarde y con consignas políticas en la riada de Valencia. Estuvieron luego meses desempeñando misiones de simple limpieza muy alejadas de su misión real de emergencia. Mano de obra barata. Mal y tarde.

Ahora nos venden sus apaños en reparaciones de tuberías y limpieza de carreteras, y nadie habla de sus presupuestos. Que no les falte de nada.

Como he dicho muchas veces el problema no es militar, sino político y, es evidente, traspasa el ámbito militar. Nuestros  soldados con la formación que se les da en nuestros ejércitos, sus suboficiales y oficiales, son únicos y sin igual. Los mejores del mundo, tanto en la Legión como si les encargas de achicar agua. La tragedia llega cuando su uso roza o se enmarca en lo político de tal manera que llega politizado de arriba abajo de manera tan ostensible como notable y se utiliza a los ejércitos para todo menos para cumplir su misión. Cuando eso está apoyado desde el mando operativo, desde uniformados que saben cual es su misión pero miran para otro lado, la cuestión es de máxima gravedad.

No me cansaré de repetirlo y les aconsejo a los mensajeros que eviten tanta insistencia en evitarlo porque sé quién manda el mensaje y en nada me van a apartar de mi labor ni me causan el más mínimo desasosiego. Evítense la molestia. No me asustan. Todo lo contrario.

General de División (R.) Rafel Dávila Álvarez

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14 julio 2025

 

ASESINATO DE DON JOSÉ CALVO SOTELO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El 13 de julio de 1936 asesinaban a D. José Calvo Sotelo. Ocho días antes le decía a un diputado en los pasillos del Congreso: <<Me han variado la escolta y en ella han metido elementos que no merecen mi confianza, y he tenido, además, la confidencia y la noticia de que esos elementos habían recibido la consigna de que si se realizaba algún atentado contra mí, ellos se abstuvieran de intervenir. Que se hicieran los sordos y los ciegos>>.

La II República, en escasos cinco años, tuvo dos Presidentes, doce Gobiernos, una Constitución constantemente suspendida, persecución religiosa diaria con quema de conventos, violencia y desorden como norma en las calles, ajustes de cuentas, separatismo, inquietud y pobreza. El balance era trágico y culminó con el asesinato del líder de la oposición, D. José Calvo Sotelo, a manos de las fuerzas de orden público.

Un dato: entre el 15 de febrero y el 1 de abril de 1936, 74 personas habían sido asesinadas por motivos políticos y 345 habían sido heridas. Incendiado 106 iglesias arrasando más de la mitad de ellas (Datos precisos en Historia de la Iglesia en la España contemporánea siglos XIX y XX. Planeta, Madrid, 2002). Entre el 1 de abril y el 5 de mayo, 47 personas habían muerto en refriegas políticas. La frase del cristiano demócrata Ángel Osorio y Gallardo da idea de la situación: <<El Frente Popular fue creado para combatir el fascismo, pero por el camino que llevan las cosas en España, el único fascismo va a ser el Frente Popular. (Recogido por Stanley G. Payne en El Camino al 18 de Julio)>>.

El 1 de julio de 1936 hubo sesión plenaria de la Cortes, conflictiva y hasta violenta. <<El socialista Ángel Galarza contestó a Calvo Sotelo con un comentario ad hominem: “Pensando en su señoría, encuentro justificado, incluso, el atentado personal >> (Stanley G. Payne. El Camino al 18 de Julio). Por segunda vez era amenazado de muerte en las Cortes.

A las tres de la madrugada del 13 de julio de 1936, se presentó a la puerta de la casa que habitaba D. José Calvo Sotelo, una camioneta de la Dirección de Seguridad en la que iban más de veinte individuos mandados por el Capitán de la Guardia Civil Fernando Condés.

Mientras algunos de estos subían al piso segundo, casa del señor Calvo Sotelo, los otros rodearon el edificio y tomaban las bocacalles inmediatas.

El señor Calvo Sotelo al recibir orden de entregarse intentó llamar por teléfono, sin duda  a la Dirección de Seguridad, pero el aparato había sido cortado.

Como los asesinos se impacientaban obligaron a Calvo Sotelo a vestirse rápidamente en su presencia.

Se despidió de su esposa y descendió entre los individuos, ocupando un puesto en la camioneta, que partió a gran velocidad.

A poca distancia de su domicilio un socialista, Luis Cuenca, guardaespaldas de Indalecio Prieto, le disparó dos tiros a bocajarro en la nuca. El cadáver fue llevado a las cuatro de la mañana al cementerio del Este, en la misma camioneta.

Apenas se confirmó la noticia del hallazgo, comenzaron a llegar al cementerio numerosos amigos, intentando sacar el cadáver del cementerio, pero el coche-ambulancia que se envió con ese objeto, tuvo que volverse ante la prohibición del juez.

Presentaba una herida de arma de fuego con salida bajo el ojo izquierdo y entrada por la nuca. Tenía el rostro muy desfigurado y con numerosas contusiones de arma blanca.

Brazos y piernas, especialmente la izquierda, que tenía el pantalón desgarrado, presentaba heridas que demostraban que la víctima forcejeó incesantemente con los asesinos antes de la muerte.

Tenía también la americana manchada de barro y muy echada para atrás, como si en el forcejeo se la hubieran echado sobre la cabeza para cegarle.

Nadie quiso saber nada y la prometida investigación se sustituyó por una mayor violencia hacia falangistas y derechistas. El capitán Condés fue protegido y refugiado en casa de Margarita Nelken y más tarde, junto a Luis Cuenca, quedó en libertad.

El asesinato de Calvo Sotelo precipitó todo. En todos los sentidos. El Gobierno republicano en lugar de investigar los hechos -cesó al juez Ursicino Gómez Carbajo por su rigurosidad y firmeza en la investigación e interrogatorios- y poner fin a la violencia, se sirvió de aquel asesinato como estímulo. Fue un aviso dirigido a las derechas. Los asesinos fueron ascendidos a puestos superiores y los archivos que guardaban la verdad destruidos.

Francisco Vázquez Vázquez, que fue Alcalde de La Coruña y embajador de España ante la Santa Sede, publicó el día nueve de abril de 2018, un artículo en el ABC Memoria Histórica de Calvo Sotelo en el que aportando un documento relevante, sostiene que el asesinato de Calvo Sotelo no fue como represalia al del teniente Castillo, como siempre se ha argumentado, sino una acción premeditada contra Antonio Goicoechea, Gil Robles y Calvo Sotelo, preparada desde al menos tres meses antes. Las declaraciones del conductor de la furgoneta atestiguan que el que disparó a la nuca de Calvo Sotelo no fue Luis Cuenca sino el teniente de los Guardias de Asalto Máximo Moreno.

Desde aquel día del asesinato del líder de las derechas la frase más repetida en Pamplona era: <<Esto se acabó>>. Mola reunió con urgencia a los jefes de Cuerpo:

-Después de lo ocurrido, no hay nada que esperar. Esto es cuestión de días o de horas. Estén ustedes preparados.

La guerra civil en el Norte por general Rafael Dávila (La Esfera de los libros)

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

¿QUÉ FUTURO TIENE EL EJÉRCITO ESPAÑOL? Agapito Maestre en Libertad Digital sobre el libro del general Rafael Dávila, De soldado a general.

¿QUÉ FUTURO TIENE EL EJÉRCITO ESPAÑOL?

Los futuros historiadores de España no podrán prescindir del último libro del general Rafael Dávila, De soldado a general. Tampoco los filósofos de la historia de España dejarán de leer este valioso documento para saber cómo unos grandísimos profesionales del ejército español han sido reducidos a poco más que un cuerpo de funcionarios al servicio de una casta política, agrupada en pandillas políticas, sin otro objetivo que arruinar la Nación española. El viejo y ajado particularismo del ejército español, vicio superado en el tardo-franquismo y la transición, ha sido devorado por el particularismo secesionista de la izquierda y la derecha españolas. El Ejército  como garante de la unidad nacional ha muerto. El ejército de España ha quedado reducido a una vulgar oenegé al servicio de una casta política sin otro proyecto político que trocear la nación en un reino de taifas. Vuelta a la peor historia de la historia de España. Es la conclusión más importante que extraigo de las conversaciones de Rafael Dávila con la flor y nata de un grupo de grandiosos profesionales de la milicia española.

Dávila ofrece más, mucho más, de lo que promete en sus circunstanciadas conversaciones con sus compañeros de milicia. Circunstanciadas aquí no significa otra cosa que las ideas expuestas por Dávila, entre cada una de los diálogos, sobre los temas de más rabiosa actualidad política: unidad nacional, militares y la política, la ley de memoria democrática, servicio militar obligatorio, comunicación y ejército, etcétera. Nos entrega unos materiales valiosos para saber, estudiar y analizar cómo fueron, son y serán las elites militares de esta época. Hallaremos una una información suculenta para saber qué novedades trajeron estos militares de diferentes graduaciones, pero todos profesionales excelentes.

Naturalmente, detrás de muchas de estas páginas, los futuros historiadores y los filósofos de la llamada democracia española hallarán con facilidad las responsabilidades, o mejor, las culpas de estos militares en uno de los males principales que ha traído el uso perverso de la Constitución del 78, a saber, la unidad de la nación está en vilo. Sí, sí, también en este libro se encuentran las claves de explicación de la irresponsabilidad (sic) organizada por el sistema partitocrático español con la colaboración del propio ejército para dejar a las Fuerzas Armadas a los pies de los caballos, o sea, sin suelo donde construir… El destino de nuestro ejército, la defensa de la unidad nacional, ha sido borrado del mapa del político. La tragedia no es pequeña. Este libro hace fácil lo difícil. Muestra las continuidades y las rupturas de una nación a punto de desaparecer, si es que no ha desaparecido ya. Es el principal lamento, una queja moral, una herida sin cerrar, en todos los que aparecen en esta obra.

No estamos, ciertamente, ante un libro de celebración sino de luto por la casi desaparición del principal rol de las Fuerzas Armadas en la historia de España. Ay, amigos, este libro amable en las formas, escrito con pasión ciudadana, expresa con precisión y dureza analítica la herida principal de España: la quiebra de la nación. Es un libro de un militar, y como todos los grandes militares, muy ilustrado. Dávila ha echado en esta obra un cuarto a espadas, o como digan los jugadores de cartas, a la casta política. No elude jamás su responsabilidad, o mejor,  sus culpas, pero todas  tienen disculpas: en nombre de la patria, el sagrado nombre de España, el militar tiene que obedecer al orden constitucional…, en fin, aunque ese orden se haya convertido en el mayor de desorden de la historia de la España contemporánea, unos aceptarán de buen grado la  disculpa, y otros verán en ella una falta de valentía. De coraje civil y, seguramente, también de coraje militar. Allá cada cual con su obsesión. Lo cierto es que se trata de un libro riguroso y honrado para conocer el estado del Ejército español. Es la obra de un militar retirado que, con extrema generosidad, da voz a otros militares, también retirados, para que expresen a tumba abierta sus opiniones sobre el tema fundamental de España y sus Fuerzas Armadas. Si estuvieran en el servicio activo de la milicia, obviamente, los militares aquí convocados no se manifestaría de la misma forma, pero eso no le quita  valor a este gran libro sino, al contrario, le da, como diría algún editor o empresario editorial, un valor añadido. Estos extraordinarios militares saben bien, demasiado bien, de lo que hablan. También es obvio que la casta política española no sale bien parada en estas conversaciones entre militares retirados. Lo que estos militares tuvieron que tragar en el servicio activo se lo devuelven con buena educación, seguramente, a la peor casta política de la historia de España.

Varios hilos subterráneos recorren esta obra y ninguno oculta la responsabilidad, dicho sea en honor a la verdad, de los propios militares en este proceso de vaciamiento de sus funciones esenciales. Valga como ejemplo la respuesta de Fernando Alejandre Martínez, general en la reserva, a la pregunta del general Dávila. Merecen ser leídas entera la pregunta y la respuesta para saber que este libro no va de imposturas:

  1. Dávila: ¿Cómo es posible que alcancen la jefatura del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) personalidades tan distintas que incluso lleguen a pertenecer a partidos políticos muy próximos al antimilitarismo? El tema es delicado, pero en algunos momentos he pensado que esto no ha sido un tema casual, sino una maniobra política. ¿Entre nuestros aliados no ha sido motivo de extrañeza y, por tanto, de conversación? ¿Ha servido para fiarse aún menos de nosotros?
  2. Alejandro Martínez: Si en esta respuesta me ciño, exclusivamente, al caso del general Rodríguez Fernández, te diré que creo que no fue premeditado (…). Creo que fue una especie de venganza o “rebote” que tuvo el propio general  al ver que el PSOE al que había servido lealmente, quizá demasiado lealmente, le dejaba tirado en la cuneta cuando el primer gobierno de Rajoy llegó a la Moncloa.

No es, sin embargo, el salto que hacen algunos militares a la política el problema número uno de nuestro ejército; a veces, ni siquiera es un problema, lo verdaderamente grave es la supeditación absoluta, o peor, la sumisión, de nuestros militares a unos partidos políticos que excluyen por completo la guerra como método de resolución del principal problema de España, a saber, la desaparición de la nación. Ejemplo al canto. Pregunta de Dávila y respuesta de Alejandre. Aquí, sí, que la contestación no tiene desperdicio. No se salvan ni azules ni rojos.

“P. Dávila: ¿En el ámbito político se contempla el concepto de guerra, lo analizan de algún modo? ¿Habláis con el poder ejecutivo de la guerra?

  1. Alejandre. En lo político o, para ser más precisos, con el Gobierno que llegó en 2018 y permanece en el poder ahora, la respuesta es muy fácil de dar: absolutamente NO, ni se analizaba, ni se hablaba de estos temas.

Es más, no sé qué ocurriría en la actualidad si se dieran casos como el de la invasión del islote de Perejil o si viviéramos una repetición del 1 de octubre de 2017.

Repito que me refiero a un gobierno del color actual, porque, como bien sabes, sí sé lo que ocurrió en 2017 -lo cuento en mi libro- con un gobierno del Partido Popular, y eso también me permite ser muy escéptico sobre como actuaría  un gobierno de ´color azul`.

En 2017, con la excepción de una de sus ministras, el resto del Gobierno no quería ni oír hablar de insurrección o de recuperar la soberanía en un territorio prácticamente abandonado a la sedición. Si ni siquiera convocó o activó el Sistema Nacional de Gestión de Crisis, estaban como para hablarles de planes operativos  con los que evitar que se subvirtiera el orden constitucional. Hubiera sido, lo fue, casi imposible”.

Pareciera que toda la casta política está en el ajo de maniatar el poder emancipatorio de nuestros ejércitos. He ahí la otra gran conclusión de estas singulares conversaciones entre militares. Sí, la casta política y su pastoreada sociedad, “salvo honrosas excepciones, no percibe nada más que la necesidad de que las Fuerzas Armadas articulen la Unidad Militar de Emergencia, la UME”. La incuria, falta de preparación y formación de la clase política llega hasta el punto de desconocer por completo asuntos de geografía más elemental. La cuestión de Gibraltar, clave en varias partes del libro, refleja ese desconocimiento hasta un punto que produce vergüenza ajena: “No creo que haya conciencia -remata el general Alejandre- de lo que supone nuestra situación geográfica y tampoco la importancia política de la amenaza que existe sobre el estrecho de Gibraltar. Sin embargo, el Estrecho es uno de esos lugares clave en el mundo que denominamos Global commons y por ello es esencia para nuestra situación política en el mundo. Es difícil entender que no hay constancia  de lo que significa que el Estrecho que está en nuestro país, se encuentre controlado al norte por la presencia británica y al sur por la marroquí y argelina. Es increíble que no nos demos cuenta de que esta vía de comunicación con el Mediterráneo nos sitúa en primera línea de la geoestrategia mundial”.

Quien sí se percata de la importancia  de Gibraltar es el Reino Unido que interviene de forma permanente en el Estrecho, como le reconoce Ángel Liberal Fernández,   capitán de navío, al general Dávila: “Al hacerlo reduce las posibilidades de España en la política internacional relativa a este punto crítico del planeta, además de causarnos un buen número de perjuicios de índole militar, política, económica, social y medioambiental, entre otras”.

Claro que Gibraltar sigue siendo un descarado en escarnio a nuestra integridad territorial… La Nación está en almoneda. En fin, amigos, lean este libro, un descarnado diagnóstico sobre la situación de emergencia nacional de un país que se desangra por todas partes.

Agapito Maestre para Libertad Digital publicado el 12 de julio 2025

 

PIDO LA PAZ Y LA PALABRA. Por Agapito Maestre en Libertad Digital: Sobre el libro De soldado a general.

Pido la paz y la palabra: Libro ‘De soldado a General’ del general Rafael Dávila

https://esradio.libertaddigital.com/la-noche-de-dieter/pido-la-paz-y-la-palabra/2025-07-11/libro-de-soldado-a-general-del-general-rafael-davila-7276074/

Blog: generaldavila.com

12 julio 2025

 

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería (R.) DEM

EL JEFE DE ESTADO MAYOR -Almirante General López Calderón- DEDERÍA DIMITIR General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Napoleón tuvo gestos que denotaban su capacidad de Mando. En Tolón a la llegada de muchas carrozas oficiales recibieron el fuego enemigo y al intento de refugiarse sin encontrar parapetos en la posición, sin inmutarse, Napoleón contestó: «Hemos suprimido los parapetos, el patriotismo los sustituye».

Parapetos de soldados. Pechos valientes y bravos. Siempre es lo mismo.

Es la contribución de España a la OTAN. Parapetos de soldados. Baratos son los soldados y caras las armas.

Recuerdo la anécdota porque nuestro Napoleón español, dependiente y no precisamente pendiente de las tropas, se ha permitido, el día que el presidente del Gobierno se sometía a la dura prueba de la corrupción (¿presupuestada?), a prestarle su apoyo de manera tácita aludiendo a su éxito ante la OTAN y justificando la aportación española del 2,1% contra la del 5% que nos pedían y que al final hemos firmado.

El almirante general, Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), Teodoro Esteban López Calderón, es, como mínimo, un imprudente además de inoportuno. No es el suyo un ejemplo de capacidad para el Mando y la irresponsabilidad es grave cuando esas declaraciones muestran un olvido absoluto del elemento principal del combate y que él debería conocer: los soldados. Habrá que explicarlo con el objetivo de que él y alguno de los que con él planifican la maniobra sepan que son soldados y no máquinas lo que manejan.

Veamos. Cómo éramos pocos…, surge de sus silenciosas cavernas el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD). En ese mismo momento el presidente chapoteaba en el lodo de la corrupción.

El verano es propicio a los calentones y en la milicia se sabe que es época de guerra. Los cursos de verano sirven para eso: veranear y darse a conocer. Incluso los militares se dejan querer y hablan de su buen hacer como Directores Generales de una institución que ha perdido su razón de ser. De todo menos defender y enseñar a combatir, a hacer la guerra.

El jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante general Teodoro Esteban López Calderón, hace gala del éxito  que ha sido lograr una inversión del 2,1 % en defensa, propuesto por él, y no admitir el exigente 5% OTAN, que todos las naciones de la Alianza, incluida España, han aprobado, y asegura que España puede hacer la magia de cumplir las capacidades exigidas con ese mínimo del 2.1%. Lo dice la máxima autoridad operativa de las Fuerzas Armadas. Pues me permito decirle que no es cierto o si prefiere le digo que miente.

Se ha dejado escuchar en un empachoso desayuno informativo organizado por el Executive Forum en El Escorial, -¡Ay!, si Felipe II escuchase- donde el JEMAD ha explicado  que previamente a la cumbre «nosotros hicimos un trabajo con todas las hipótesis y aproximaciones con los nuevos objetivos de capacidades (nadie sabe cuales son) que nos habían asignado a España…». ¿Por cierto, quiénes son el Executive Forum para que asista el JEMAD a dar clases particulares?). Debo repetirme, no lo olviden: en ese momento el presidente del Gobierno escapaba de la corrupción escondido en el saco de los independentistas y terroristas, y era llevado al «Tribunal de la Protección» por si llegaba el caso de liarse a amnistiazos.

De manera clara el JEMAD estaba echando un capote al presidente, introduciendo su naríz en la política partidista de manera indecente como ya algún general hizo cuando la riada de Valencia y otras ocasiones.

Este embrollo hay que aclararlo para el bien de España y de los españoles a los que es fácil engañar en asuntos de la Defensa y sus dineros.

Debemos dejar claro que el tema de los porcentajes contributivos a la OTAN que avala el presidente del Gobierno y apoya el JEMAD no es un problema de porcentajes sino de las capacidades que otorgas y España lo hace casi única y exclusivamente a base de soldados. De ahí la gravedad del asunto y que no debamos admitir que esto quede como la verdad del Mando. Soldados por materiales, vidas humanas que ahorran el dinero que hay que invertir en sistemas de armas. La escasez de medios modernos y materiales tecnológicamente adecuados para estas guerras lo suplimos mandando soldados obedientes y disciplinados que, eso sí, siguen evidentemente siendo los mejores del mundo. Incluso sin equipo y medios. Todo lo aguantan, ahora hasta que les hablen alto. Adecuaron su formación a la sumisión ideológica de partido.

De ahí que nuestras tropas vayan todavía en el BMR, que es un suicidio, esperando el 8×8 que nunca llega y lo hará pasado de moda, y en vehículos chinos de combate porque nuestra industria militar todavía no está en las manos que pretenden. Por no hablar de  nuestra pérdida del patrimonio de Defensa, mal vendido, no disponer de municiones más allá de un día de combate, unidades bajo mínimos, canibalización, sin reservismo ni posibilidades de una movilización ordenada. Sin olvidar el tema estrella: unos ejércitos mal pagados, mal atendidos en sus planes de futuro, soldados en paro a los 45 años, en definitiva insuficiente personal con difícil e incierto panorama de cara al futuro. Tropas desmotivadas y con baja moral.

Pues a la vista de la desastrosa gestión, su responsable, el JEMAD, nos dice con descaro y sin justificación rigurosa que con el 2.1% es suficiente para nuestros compromisos ya que la moral de las tropas no le preocupa ¿a quién le importa? ¿a los sindicatos?

En vista de lo cual contribuimos con personal y con unidades que engullen a otras. El presidente y su JEMAD presumen de ser una de las naciones que más tropas proporciona a las misiones OTAN, ¿carne de cañón?  Las Fuerzas Armadas españolas están presentes en 17 misiones en el exterior con hasta 3.000 militares y guardias civiles desplegados en cuatro continentes, según detalla el Ministerio de Defensa.

«Todo lo que nos llega de la OTAN» es agradecimiento al pueblo español por su contribución, que sitúa a España como el 6º o 7º país de la Alianza en despliegues en misiones en el exterior dice el JEMAD repitiendo lo ya dicho por el presidente. La lección bien aprendida. Hay que tener cuajo.

«Puedo afirmar que estamos muy bien considerados tanto en la aportación de fuerzas como en la calidad del personal».

Deber saber el almirante que eso es motivado por la confianza que se desprende de nuestra actuación y que por ello nos tienen confiada la seguridad en el Estrecho. Por ejemplo.

Parapetos de soldados allí donde nada se nos ha perdido. En lugar de presupuesto pongamos a la tropa. Ni cañones ni mantequilla, usemos a los soldados como si fuesen clínex, cuestan poco y en unos años los que nos sobren a la calle.

Olvida o desvía la atención hacia el problema fundamental.

¿Quién atiende y con qué a todo eso de lo que el JEMAD no habla y la OTAN se desentiende?

Olvida el JEMAD contarnos cuales son esas capacidades que nos exige la OTAN y si coinciden con nuestras verdaderas amenazas como son el Estrecho de Gibraltar, Ceuta, Melilla y Peñones, El Sahel, la inmigración ilegal, las fronteras como la de Gibraltar (vergonzosa cesión), el tráfico ilegal de personas y drogas, además de olvidar la amenaza interna que es misión constitucional de las Fuerzas Armadas de acuerdo con el artículo 8. El socio principal del Gobierno, gracias a quien se mantiene, al mando de un prófugo de la justicia, acaba de comunicarle al presidente del Gobierno que ellos ya votaron el 3 de octubre del 2017 y que Cataluña es un Estado independiente, algo contrario al fundamento de la Constitución y que evitarlo entra de lleno en la misión principal de las Fuerzas Armadas. ¿Hay presupuesto para todo esto, o está includio en el 2,1%? ¿O es que la amenaza independentista no debe ser contemplada por las Fuerzas Armadas y la Constitución es un camelo en manos de sus intérpretes?

También olvida el JEMAD, o no se atreve a molestar al presidente o a la ministra, explicar la situación en la que hemos quedado después de romper con la industria tecnológica y armamentística de Israel y enfrentarnos a los Estados Unidos. Sin armas ni municiones, sin repuestos industriales a la vista, hablar de Defensa y no hablar de cómo defendernos o hacerlo engañándonos es inadmisible. Le reto al almirante general en  un «curso de verano» en El Escorial o en Los Monegros (a ver quién lo paga) a discutir sobre el tema de manera abierta y aceptando la discrepancia. Con datos, con papeles. No secretos ni con secretos inconfesables. Cara a cara.

Mi opinión o versión de los hechos es la siguiente y a partir de ahí podemos empezar a hablar.

El esquema se ha desarrollado de la siguiente manera:

De ministra a Secretario General de Política de Defensa (SEGENPOL):

-No pueden pasar ustedes del 2,1 %. Ajusten las capacidades a esa cifra.

De SEGENPOL a JEMAD.

-Teo, del 2,1% ni una cifra más. Tú sabes cómo hacerlo, así que ajústate a lo que hay y vamos a quedar bien. Nos da los mismo el 2 que el 5, ya sabes que algún JEME se enfada pero que les den. Nosotros a lo nuestro y a ver si sacamos el portaviones adelante.

De JEMAD  a su Estado Mayor y Mando de Operaciones.

El 2,1%. Es una orden.

España lo defiende todo menos lo que debe de defender: la misión interior, constitucional, y la exterior que amenaza por el sur. Desde El Sahel. No estemos esperando un ataque ruso, que no se producirá. Así que almirante general, lo mejor será recordarle sus palabras de hace algunos años ante la mesa de Defensa del Congreso de los Diputados  cuando usted decía claramente que nuestras capacidades están solo para un conflicto menor, por el sur en concreto, pero no para uno mayor. ¿Cuáles son nuestras capacidades para ello?

¿Tenemos munición de combate, contracarro, de artillería, Defensa Antiaérea, vehículos de combate? ¿Para cuantos días de combate? ¿Cuántos drones, que capacidades en unidades? ¿Aviones, submarinos, radares, comunicaciones, Guerra electrónica, radios vehiculares…?

¿Soldados?

Vuelvo a Clausewitz: «En tanto yo no haya derribado al enemigo debo temer que él me derribe; no soy yo, pues, dueño de mí mismo sino que él me impone la ley como yo se la impongo».

Todo entra dentro del desarrollo normal de la batalla cuando tienes al enemigo dentro y lo sientas a tu mesa y le entregas el mapa de las operaciones. Acabas perdiendo la guerra y solo te queda contemplar tu territorio ocupado.

Que los militares hagan incursiones en la política partidista es muy peligroso, tanto que seguimos confundiendo la Defensa con la defensa de espurios intereses. Así estamos de moral. Aquí nadie defiende ni su hogar. Un okupa es el que manda.

«Hemos suprimido los parapetos, el patriotismo los sustituye».

Lo malo es que ya no hay patriotismo, ni soldados ni armas. No queda nada.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

11 julio 2025

 

Misiones internacionales en curso

Lugar Misión Inicio Mandato
Mozambique EUMAM-Mozambique Noviembre- 2021
Bulgaria y Rumanía Persistent Effort: Policía Aérea Reforzada (consultar periodos de activación) Febrero- 2022
Países Bálticos Persistent Effort: Policía Aérea del Báltico (PAB) (consultar periodos de activación) Mayo- 2020
República Centroafricana EUTM RCA Julio – 2016
Somalia EUTM-Somalia Enero – 2010
Irak Apoyo a Irak Octubre – 2014
Oceano Índico Atalanta Septiembre – 2008
Turquía Persistent Effort: Apoyo a Turquía Septiembre – 2014
Bosnia i Herzegovina EUFOR Althea BiH Diciembre – 2004
Varias zonas Grupos navales permanentes de la OTAN (consultar periodos de activación) Enero – 2017
Líbano Líbano (FINUL) Septiembre – 2006
Colombia ONU-Acuerdo de paz en Colombia Agosto – 2012
Letonia, Eslovaquia y Rumanía Despliegue de Fuerzas Terrestres en el Flanco Este: Letonia, Eslovaquia y Rumanía Junio – 2017
Varias zonas Sea Guardian (consultar periodos de activación) Noviembre – 2016
Golfo de Guinea Diplomacia de la Defensa y seguridad cooperativa Septiembre – 2014

ESPAÑA AL BORDE DE LA RUPTURA. ¿QUÉ DICEN LOS MILITARES? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Silencio: se rueda.

La situación requiere ir más allá de lo cotidiano porque no vivimos en la normalidad, sino en un Estado alarmado, al que el Gobierno de turno ha metido mano en todas las áreas, de lo que no se libra ni la mismísima Jefatura del Estado.

Todo lo tocan, llegan a lugares que no les corresponde, y allí, donde hay que andar con más cuidado, hacen uso y abuso de la autoridad del nombramiento, o dicho de otra manera del chantaje del ascenso o destino. Es una política del control de todo poder a base de la colocación después del análisis del candidato. Infiltración. A veces eligen entre lo más corrupto del sistema. Eso sí, sin querer queriendo.

El mayor ejemplo de esa política de colocación está en el Tribunal Constitucional, no solo por el nombramiento de su presidente y componentes, sino por convertirlo en jurisdiccional.

Las Fuerzas Armadas no escapan a este indecente juego de la política y ahora no solo tienes que ser bueno, sumiso y manejable para ser general, sino que además debes de tener formación de «Director» y olvidar la de «General». Se miran unos a otros y hay desconfianza. Lo siento. Que cada palo que aguante su vela.

Todo empezó cuando desde Túnez el extraño personaje entonces presidente del Gobierno de España por accidente, José Luis Rodríguez Zapatero, se subió al púlpito de esa religión extraña que practica y arremetió contra todas las naciones de Occidente como si él fuese el gran enviado y que, como se ha visto, solo trajo desaprobación internacional y desprestigio para las Fuerzas Armadas a las que irresponsablemente convirtió en una oenegé no fiable más allá de nuestras fronteras. Su ministro de Defensa se encargó de manipular a los generales y hacer uso de las Fuerzas Armadas como un cortijo donde su doctrina de enseñanza y futuro tenía como primer objetivo desmilitarizar todo lo militar. Era el trabajo encargado a aquel ministro que cambiaba a su antojo los ritos y tradiciones militares, y que contó con el apoyo de algunos uniformados que incluso intentaron ocupar mesa y mantel en el lugar de honor de la OTAN. El rechazo internacional está a la vista cuando se nos vetó clamorosamente en lo militar; como no podía ser de otra manera. El equipo del señor Bono estaba al descubierto y no engañaba a nadie. Así nos ha ido; desde entonces las Fuerzas Armadas no levantan cabeza y cuando recobramos el prestigio perdido, cuando remontábamos, hubo la posibilidad de nombrar al General de Ejército Fernando Alejandre presidente del Comité Militar de la OTAN, pero todo se vino abajo al entrar los actuales dirigentes de Defensa. La gran oportunidad perdida. En todos los sentidos.

Si no es por el fervor a la nación, el respeto y la vocación de los jóvenes oficiales, suboficiales y tropa, a los que es imposible engañar, y saben muy bien lo que es el compromiso de servir a España sin tintes políticos y lo que significa el deber contraído al Jurar Bandera, la situación se habría precipitado. Seríamos una impecable oenegé con simbólica  representación militar.

Ni aquí ni allí, ni en Valencia ni en La Haya. ¡Qué desastre!

Unas Fuerzas Armadas tan manipuladas como el conjunto de las instituciones.

Las derivadas de toda esta situación no pasan desapercibidas para los profesionales, pero nadie habla alto y claro de todo lo que está ocurriendo en estos nefastos años.

Desde el punto de vista internacional es de tal gravedad que nos lleva a situaciones como la indefensión por el sur, allí donde tenemos el más valioso de nuestros poderes estratégicos en lo militar y por tanto en lo político y económico: el Estrecho de Gibraltar, en su angostura. Lo hemos perdido y está controlado, además de ocupado desde dentro (cuidado con este aspecto), por el Reino Unido, Estados Unidos y Marruecos. Esto es suficiente para que al hablar de los silencios militares debamos llamar la atención de la gravedad del reciente «acuerdo para el acuerdo» con Reino Unido sobre  Gibraltar que tan detalladamente ha sido explicado en este blog por el Capitán de Navío Ángel Liberal Fernández. Explicaciones que han llegado a altas magistraturas del Estado y que tiemblan al descubrir la mentira y traición que encierra el hipotético acuerdo.

Conscientes somos de que alguna de estas autoridades ni se imaginaba lo que esconde: vulnerar nuestra integridad territorial. Es decir, desde el mismo Gobierno se va contra la Constitución, se renuncia a restaurar la integridad territorial, se engaña a las Fuerzas Armadas y aquí no ha pasado nada porque nadie se ha enterado de nada. Mientras esto se acordaba, los submarinos nucleares británicos se proveían de misiles Tomahawk en la base militar de Gibraltar a la vista del todo el mundo. ¿Habrán participado en el ataque a Irán? ¿En el Parlamento español alguien ha preguntado sobre tan graves hechos? ¿España estaba informada?

No creo que diga ningún disparate si traigo a colación el artículo 8 de la Constitución que habla de quiénes son los responsables de mantener la integridad territorial de la nación, aunque suena a tomadura de pelo cuando resulta que el mismísimo Gobierno puede abandonar territorio así por las buenas, con o sin Parlamento, con o sin Fuerzas Armadas, con o sin Jefatura del Estado, con o sin Mando Supremo de las Fuerzas Armadas. Con o sin Schengen. Así que ¿para qué seguir? Vendrán detrás Ceuta, Melilla y Peñones. Tiempo al tiempo. Granada en peligro. Hasta Toledo. Como París.

Dejémonos de acuerdos y mentiras. Este Gobierno renuncia de hecho a reintegrar Gibraltar a España y está dando los primeros pasos. Nadie se opone, los españoles lo desconocen y la oposición está a otras cosas. Pero los militares deberían decir algo. Aunque solo sea porque se les nombra en el Título Preliminar de la Constitución y allí se les marca su misión principal. Que por nosotros no quede. Podría ser tan grave como no haberse enterado que pretenden que nos olvidemos de una parte de nuestro territorio, el que nos pidan, a las buenas o a las malas, por ejemplo Gibraltar. Asumamos que España empieza a ser carcomida por el sur desde Gibraltar, por el istmo penetran hasta Sotogrande y Málaga; por ahora.

Simple ejemplo de la ruptura del artículo 8 de la Constitución española. Olvidado. Dinamitado desde dentro.

Pero la cosa no queda ahí. Hemos sido derrotados por el Golpe de Estado dado por los independentistas catalanes en 2017, indultados y amnistiados. Admitimos a los terroristas en las instituciones por ordeno y mando de un Tribunal Constitucional que se atrevió a enmendar al más alto Tribunal Jurisdiccional.

Los Ejércitos y la Armada son unos grandes desconocidos que se mueven al orden cerrado que les marca un Gobierno antimilitarista que les acaba de dejar en ridículo frente a la OTAN y para más inri nos quedamos sin armas y municiones al romper los recientes contratos con Israel y no existir nadie que los sustituya en capacidades. Desarmados.

Me veo en la obligación de preguntar si entre los Ejércitos y la Armada, allá por las alturas de la llamada Cúpula Militar, alguien se ha hecho las preguntas pertinentes ante tales desmanes, si es que se han dado cuenta de ello. ¿O forma parte de la Política de Defensa que dirige el ministerio desde su Dirección General? Porque bien está que nada sepamos y que estas cosas se hablen, si es que se hablan, en voz baja en los despachos, pero no vemos consecuencias. Ni dimisiones. Solo tragaderas.

Tenemos el mejor Ejército desde los Reyes Católicos. Dicen. Podría ser. Sobre todo ahora que nos hemos quedado sin armas, sin munición y nos enfrentamos a un enemigo fantasmal, interno y externo, sin armas ni municiones. Desarmados materialmente. La oenegé está sin pistolas.

¿Moralmente?

Déjenme que les cuente. No se engañen. No es oro todo lo que reluce. Lo nuestro no es un problema del 5% ni del 2%. No. Es un problema ideológico de rechazo absoluto de los Ejércitos. Repito: rechazo absoluto. El 2% y el no al 5% responde únicamente a un problema de corrupción moral, como es la pretensión de dominar desde el partido la industria del armamento fusionando desde la tecnológica, ya en su poder, la industria de armamento en una empresa concreta que ahora se posiciona como líder del mercado español,  con todos los apoyos institucionales y cuyo presidente se autocompra su empresa. No miren en otra dirección. Por cierto hay que revisar a fondo las puertas giratorias y los puestos de honor que ocupan nuestros retirados soldados de alto rango. ¡Premio!

Además de la corrupción ahora se debilitan cuando les está fallando la pata que sostiene su guerra ideológica, la cognitiva, a través de lo mediático, y en ello están por un quítame unas acciones de un socio francés que habla de libertad de información. ¿Eso qué es para ellos?  Humo.

Al final todo esto nos conduce a organizar esas Fuerzas Armadas prefabricadas por estos gobiernos socialistas que tan alérgicos son a las Fuerzas Armadas organizadas y estructuradas bajo la virtud. Prefieren y recuerdan las dirigidas por sus comisarios políticos con mono azul y pistolón al cinto, eso si, siempre desde la retaguardia. A día de hoy las pintan y desfiguran alejándolas de su misión principal, la que el Gobierno incumple sistemáticamente, y las entretienen con misiones secundarias lejos de nuestros intereses como nación.

En fin queríamos saber lo que piensan los militares y seguimos con la duda, aunque me permito sugerirles que se asomen al libro que acabamos de publicar con la colaboración de mis compañeros de Armas: DE SOLDADO A GENERAL. Descubrirán algunas opiniones.

Puede que sean solo las de unos pocos, pero sin duda muy consolidadas y rigurosas.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

9 julio 2025

 

PUBLICADO HOY EN EL DIARIO «EL DEBATE» Por Juan Van Halen. «De Soldado a General»

 

en primera línea Juan Van-Halen
 

De soldado a general

Me temo que las Fuerzas Armadas viven un momento de escaso reconocimiento social, probablemente no atajado por el actual Gobierno por aquello de no molestar a sus socios comunistas. No les gustan las Fuerzas Armadas y el papel que reciben en la Constitución, porque tampoco aceptan la Constitución

 Actualizada 01:30

El general de división Rafael Dávila Álvarez, de familia con brillante tradición militar, hoy retirado, ocupó importantes destinos. Fue ayudante de campo del Rey Juan Carlos I, coronel jefe de la Guardia Real, general jefe de la Brigada de la Legión Rey Alfonso XIII, jefe de Tropas de Canarias y jefe de la Primera Subinspección del Ejército (Madrid), entre otras muchas responsabilidades. Sus distinciones españolas e internacionales son numerosas, y su prestigio indiscutible. Escribe diariamente su blog «generaldavila.com» que acumula millones de visitas. El general, admirado amigo, protagoniza hoy este artículo como un reconocimiento a la verdad, cualidad que no caracteriza precisamente a la realidad nacional que nos ha tocado vivir en esta España atribulada y hasta en riesgo de desaparecer al menos como la conocemos.

El Debate

Me interesa sobre todo el general Dávila como historiador, revelador de hechos históricos con una solvencia basada en documentos, desde ideas claras y muy buena pluma. Está en la línea de algunos generales cultos, pensadores, del XIX. Hay militares distinguidos en aquel siglo que han llegado a nosotros como espadones, tan al gusto decimonónico, y se olvida que acudían a tertulias literarias, eran asiduos en las redacciones de los periódicos y se codeaban con intelectuales. Entre aquellos cultos militares se contaban quienes aparcaban su condición intelectual cuando sonaba el primer cañonazo, a veces promovido por ellos. Si leemos algunas «Memorias» de la época, con el remoquete de «justificativas», que ya es indicativo, observaremos que están bien escritas. Yo desciendo de uno de aquellos espadones que compatibilizó la conspiración y el gusto literario. Mereció, en 1933, ser biografiado por Baroja. Es una cadena familiar de marinos, en la que, según estudio del historiador y capitán de navío Blanco Núñez, se cuentan veinticinco eslabones.

El conjunto de la obra publicada por el general Dávila destaca por la documentación a menudo desconocida que aporta y las ideas que desarrolla, siempre interesantes, que suponen decisivas contribuciones a la Historia con mayúscula. Desde su libro La Guerra Civil en el norte hasta el reciente De soldado a general, pasando por El nuevo arte de la guerra y La segunda guerra civil de Franco la contribución del general Dávila a la historiografía militar es un regalo para quienes seguimos con interés este tema, a menudo tan abandonado. Me temo que las Fuerzas Armadas viven un momento de escaso reconocimiento social, probablemente no atajado por el actual Gobierno por aquello de no molestar a sus socios comunistas. No les gustan las Fuerzas Armadas y el papel que reciben en la Constitución, porque tampoco aceptan la Constitución. Sánchez ya afirmó hace años que sobraba el Ministerio de Defensa.

Como todo historiador, el general Dávila ha tenido detractores, pero en su caso de folclórica presencia. En internet encontré un texto, de 2022, de un par de ignotos en el ámbito histórico, sin obra conocida, en que era fustigado por aparecer en los medios; le tildaban de «filofascista», lo primero que se le ocurre a la izquierda contra sus discrepantes. Manejaban el catón del izquierdismo. Me recordó un debate entre Pablo Iglesias y Fernando Paz que circula en internet en el que aparecía, entre otros, el mito de Guernica, pero no se hablaba, claro, de los bombardeos de Cáceres o de Cabra. Iglesias, ante los datos del otro profesor, quedó en ridículo. De nuevo el catón que, en personas con lecturas, no se comprende. Búsquenlo, merece la pena.

En el ya citado último libro del general Dávila De soldado a general —el título no se refiere al autor sino al ámbito que recoge—, aparecen las opiniones de militares sobre qué piensan y cómo reaccionan ante los problemas de la sociedad española, desde un ex-Jemad, Fernando Alejandre, a un cabo caballero legionario, Carlos Tapia. Opinan tenientes generales, generales de división y de brigada, coroneles, capitanes de navío, suboficiales… De Tierra, Mar y Aire. También generales jurídicos y de sanidad militar, y un páter coronel. Destaco, por mantenida admiración, las opiniones del coronel Pedro Baños, buen comunicador. La mayoría de los interlocutores no se muerden la lengua. El libro podría ser interminable y se hace corto, con más de cuatrocientas páginas. Es un significativo amplio sondeo.

Los temas de conversación son diversos y de gran interés. Si no están en la calle, en el debate social, deberían estarlo. Al menos algunos de ellos. Se habla de los militares y la política, de la Ley de Memoria Democrática, de la unidad de España, de la ciencia y el arte militar, de la sociedad española y la milicia, de las tradiciones y la historia, de la guerra, del terrorismo de ETA, de las misiones internacionales, de las emergencias y las Fuerzas Armadas, del papel de España en el mundo, de los presupuestos militares, del servicio militar obligatorio, de la tropa profesional Y dos temas de más calado del que pudiera suponerse, porque las respuestas, aunque lo parezcan, no son obvias: Oenegés con pistolas y ¿para qué sirven las Fuerzas Armadas?

Mientras leía De soldado a general, del general Rafael Dávila, que abre un haz de respuestas desde la verdad, un análisis riguroso, Sánchez se presentaba ante los suyos como un capitán que defiende su barco. Sí, su barco. No el barco que representa la nación. Aún me sorprendió más su autodefinición como «un referente de progresismo en todo el mundo». ¿No leerá los periódicos internacionales? Asunto de patología. Enhorabuena por tu nuevo libro, mi general. Recomiendo su lectura.

 Juan Van-Halen es escritor y académico correspondiente de la Historia y de Bellas Artes de San Fernando

Mi agradecimiento al Maestro y profundo amigo Juan Van Halen y a El Debate.

Añado uno de los comentarios al artículo hecho por Baxán al que le agradezco sus palabras.

Baxán
Baxán
Una oportuna y buena recensión de un libro de gran interés e importancia. El último, hasta ahora, en la importante obra del General Dávila, fundamental en la historiografía militar contemporánea española y ejemplo de erudición clásica y riqueza de soporte documental.

En este último libro el General Dávila da voz, en forma de entrevistas, a muy distinguidos compañeros de armas, de soldado a general, y nos ofrece un completo panorama de la esencia, situación y problemas de nuestras Fuerzas Armadas en un momento tan grave y crucial para España.( Por cierto, entre los temas tratados con profundidad y preocupación me llama particularmente la atención el de la nefasta deriva de la Enseñanza militar).

Hasta no hace tanto, fue tradición de la Real Academia Española contar entre sus miembros con un General. O tempora, O mores.

Solo decirles a todos: ¡Gracias»

Blog: generaldavila.com

 

 

LOS MILITARES ROMPEN SU SILENCIO. DE SOLDADO A GENERAL. Presentación del libro en «El Canal del Coronel»

El prestigioso General de División Rafael Dávila (R) recoge en su nuevo libro, titulado “De soldado a general”, conversaciones con militares de todos los empleos sobre seguridad, integridad territorial y el papel del Ejército. Un libro novedoso, pues no es habitual que los militares se manifiesten de forma abierta y pública. El general Dávila también nos habla de la necesidad de una cultura militar, seria, ambiciosa y responsable, que conciencie a la sociedad de la importancia de disponer de unas Fuerzas Armadas bien dotadas, tanto en el aspecto humano como presupuestario, armamentístico, tecnológico formativo y estratégico. Especialmente preocupado por la seguridad nacional, interna y externa, Dávila analiza el papel constitucional asignado a las Fuerzas Armadas y su relación con los responsables políticos y la opinión pública. Un programa imprescindible para conocer a fondo el pensamiento actual de los militares que garantizan la defensa, la soberanía, la independencia y la integridad territorial de la nación.

Libro «DE SOLDADO A GENERAL» Para RES HISPÁNICA por General Dávila

Para RES HISPÁNICA

 

EL DESEMBARCO DE ALHUCEMAS: EL “DÍA D” DE LAS FUERZAS ARMADAS ESPAÑOLASJulio Serrano Carranza Coronel de Aviación (Ret.) Ejército del Aire y del Espacio

EL DESEMBARCO DE ALHUCEMAS: EL “DÍA D” DE LAS FUERZAS ARMADAS ESPAÑOLAS

 

 

El próximo mes de septiembre se cumplirá el centenario del Desembarco de Alhucemas, una de las operaciones militares más importantes de la historia contemporánea de España y, sin duda, la más brillante llevada a cabo durante el siglo XX por nuestras Fuerzas Armadas.

No se trató únicamente de una victoria militar frente a las cabilas rifeñas del caudillo Abd el-Krim que se habían levantado contra el Protectorado español, sino del primer desembarco combinado de tropas de tierra, mar y aire de España y Francia en la historia militar moderna. Su éxito fue tan rotundo y su planificación tan novedosa, que sirvió de modelo estratégico para las fuerzas aliadas del General Eisenhower en el Desembarco de Normandía en 1944, veinte años después.

Sin embargo, y para estupor de historiadores, militares, analistas y ciudadanos españoles, el Gobierno de España ha decidido no celebrar acto oficial alguno en conmemoración de tan magna efeméride. El silencio institucional ante el centenario de Alhucemas es tan clamoroso como revelador, especialmente cuando se considera el contexto geopolítico y la errática política exterior que el Ejecutivo ha adoptado en los últimos años respecto a Marruecos, el Sáhara Occidental, Ceuta y Melilla o Gibraltar.

¿Es el temor a contrariar a Mohamed VI el motivo de este vergonzoso desdén histórico? ¿Por qué se pretende ocultar a los ciudadanos una gesta tan gloriosa de las Fuerzas Armadas españolas? ¿Hasta cuándo durará el desapego de este Gobierno por los hechos notables de nuestra historia, cuando sabe bien alardear de otros?

Este artículo busca responder a estas preguntas, recordar lo que realmente significó el Desembarco de Alhucemas y denunciar la ausencia de reconocimiento institucional en el año de su centenario.

UN HITO ESTRATÉGICO Y TECNOLÓGICO

El 8 de septiembre de 1925, en la bahía de Alhucemas, se desarrolló una operación sin precedentes en la historia militar moderna. La envergadura del desembarco de Alhucemas por parte española —compuesto por 13.000 soldados, un destacado grupo naval, 160 aviones y 10 carros de combate— apoyados por fuerzas francesas, representa un momento de inflexión en la guerra moderna. El uso de nuevos sistemas de armas como la aviación y los carros de combate, integrados en un desembarco anfibio, constituyó una revelación en la moderna estrategia militar. Con mando unificado a cargo del general Miguel Primo de Rivera (planeamiento) y el general José Sanjurjo (ejecución) lograron establecer con éxito una cabeza de playa en la bahía de Alhucemas para, posteriormente, conquistar un territorio agreste controlado por las temibles cabilas del rifeñas.

Por primera vez en la historia, aviación, infantería y marina trabajaban de manera sincronizada en una operación de gran envergadura. En el ámbito estratégico, supuso el principio del fin de la Guerra de Marruecos. En el aspecto tecnológico, inauguró una doctrina militar moderna que sería estudiada en las academias militares de medio mundo.

Como afirmó el General Primo de Rivera, presidente del Directorio Militar y planificador de las operaciones: “La gloria no se improvisa. Alhucemas es el resultado de inteligencia, unidad y valor.” Por otro lado, el General Alfredo Kindelán, jefe de la aviación, declaró: “Por primera vez, las alas del Ejército han volado al compás de las olas del mar para abrir paso a la infantería.”

Y, sin embargo, cien años después, ni una placa, ni un desfile, ni una jornada de estudio, ni un acto institucional ha sido programado. Solo en el ámbito militar y alguna institución académica han mostrado voluntad de recordar la hazaña. La historia no se puede reescribir al antojo de caprichos políticos partidistas. Los españoles tienen el derecho y el deber de honrar a sus héroes y recordar a los muertos caídos por la Patria. El centenario del Desembarco de Alhucemas, al igual que muchas hazañas llevadas a cabo durante la Guerra de Marruecos, no deberían pasar sin pena ni gloria, propiciando el más bochornoso de los olvidos, ante una sociedad española indolente y falta de memoria histórica.

EL SILENCIO DEL GOBIERNO

En los últimos años, la política exterior española ha experimentado un preocupante giro. Una diplomacia tradicionalmente seria, continuista y basada en consensos de Estado, ha sido sustituida por decisiones abruptas, unilaterales y, a menudo, incomprensibles.

El caso más sangrante es el del Sáhara Occidental. Rompiendo décadas de neutralidad vigilante, el presidente del Gobierno decidió reconocer de facto la soberanía de Marruecos sobre un territorio que la ONU no ha dejado de considerar como “pendiente de descolonización”. Ni se consultó al Parlamento, ni se buscó consenso, ni se explicó con claridad a la ciudadanía. El cambio fue abrupto, opaco y obedecía, según todo parece indicar, a presiones del reino alauí tras la crisis migratoria de Ceuta de 2021.

A esto hay que sumar la inacción ante las oleadas masivas de inmigración irregular que asedian periódicamente las vallas de Ceuta y Melilla, y el sorprendente acuerdo alcanzado con Gibraltar en términos que muchos expertos consideran lesivos para la soberanía nacional. En todos estos casos, Marruecos o el Reino Unido han salido reforzados, mientras que España ha aparecido como un actor débil, improvisado y sin brújula.

Este es el contexto en el que debe enmarcarse el silencio sobre Alhucemas. No se conmemora la victoria, no se honra a los caídos, no se explica la trascendencia histórica, no vaya a ser que alguien en Rabat se moleste. Pero ¿qué clase de país renuncia a recordar sus propias gestas por miedo a ofender al vecino?

EL PESO DE LA HISTORIA Y EL DEBER DE LA MEMORIA

La desmemoria histórica es una forma de rendición. Alhucemas no fue una campaña imperialista, como algunos quieren caricaturizar, sino una operación militar legítima contra un movimiento armado que había desafiado tanto al Estado español como al francés.

El Rif no era una tierra inocente colonizada sin provocación: era un polvorín insurrecto que había asesinado y humillado vilmente a miles de soldados en el desastre de Annual (1921). España reaccionó con inteligencia, estrategia y valor, logrando revertir la situación y recuperar el prestigio perdido.

Como reconoció el teórico militar británico sobre Alhucemas, Basil Liddell Hart: “España no solo innovó tácticamente, sino que demostró que el desembarco anfibio moderno requería algo más que fuerza: requería coordinación total.”

Pero, además, el Desembarco de Alhucemas no es un simple episodio local. Es un referente mundial en la historia militar, un ejemplo de coordinación táctica que sentó precedente para futuros conflictos. Así lo reconocen historiadores británicos, franceses y estadounidenses. Solo en España se desprecia o se ignora, como tantas otras hazañas de nuestra historia, deformadas por el complejo nacional y el veneno de la leyenda negra.

Frente a esta tendencia autodestructiva, debemos recordar también que la historia no es sólo un relato académico, sino un instrumento de cohesión nacional. Al conmemorar Alhucemas, no se glorifica la guerra, sino la capacidad de un país de superar sus errores, de reorganizarse, de planificar con eficacia y de defender su soberanía. ¿Acaso no merece todo eso un reconocimiento y homenaje?

Gracias a las películas bélicas producidas por Hollywood, los españoles hemos llegado a identificar la palabra “desembarco” y “Día D” con el de Normandía en la II Guerra Mundial, el 6 de junio de 1944. Cuando fue el de “Alhucemas”, el 8 de septiembre del 1925, 20 años antes, el que marcó la pauta para la victoria final de los Aliados.

UN DESEMBARCO SILENCIADO

Resulta irónico —y doloroso— comprobar que mientras se minimiza la victoria del Desembarco de Alhucemas para, supuestamente, no herir susceptibilidades alauitas; sin embargo, la Poste Maroc sí que aireó en el año 2021 el centenario de la victoria de la batalla de Anual. Lo que para unos fue calificado de desastre, donde miles de soldados españoles fueron masacrados, muchos de ellos tras haberse rendido; para los vecinos del sur, fue una victoria digna de ser recordada y celebrada. La memoria selectiva siempre resulta veleidosa y sospechosa. ¿Debemos ocultar nuestras victorias mientras los vecinos celebran nuestras derrotas? ¿Se trata de exaltar el victimismo y negar el mérito de nuestros héroes?

Si seguimos por este camino, ¿qué será lo próximo? ¿Eliminar el Dos de Mayo por miedo a ofender a nuestros aliados franceses? ¿Suspender el Día de la Hispanidad por temor a quienes propagan sin fundamento y con bastante incultura la leyenda negra sobre el descubrimiento, civilización y creación de Hispanoamérica?

Es una política errónea que nos pone en evidencia como un país débil, que no honra a sus héroes y caídos por la Patria. España, no merece estas vejaciones tan gratuitas a las gestas de su historia, que no respeta sus valores y tradiciones y, sobre todo, que no las trasmite con el rigor exigido a las generaciones más jóvenes y venideras.

CONCLUSIONES

La decisión del Gobierno de no conmemorar oficialmente el centenario del Desembarco de Alhucemas es más que un error político: es una renuncia simbólica a nuestra memoria colectiva y a nuestro orgullo nacional. No se trata de exaltar el militarismo, sino de honrar una gesta que supuso un hito estratégico, inteligente y técnico en la historia de España y del mundo.

Este silencio obedece a un patrón preocupante de debilidad diplomática, de cesiones encubiertas y de una política exterior sin visión que se debería restituir lo antes posible, ya que los intereses nacionales parecen supeditados al oscuro chantaje de terceros.

Es urgente revertir esta tendencia sin sentido. Alhucemas merece ser celebrado: por la memoria de quienes lucharon y murieron con valor, por el ejemplo que supuso, por el aprendizaje estratégico que dejó, y porque las naciones que no honran su historia están condenadas a perder su identidad.

Recuperemos la memoria gloriosa de nuestra querida España. Honremos a nuestros héroes. Que el centenario de Alhucemas no se pierda por intereses políticos caducos. Que los nombres de los protagonistas que la fraguaron no desaparezcan por un olvido intencionado, por una política diplomática contumaz en el error.

Como afirmó el ingeniero y estratega militar Emilio Herrera: Alhucemas fue una obra de arte militar ejecutada con precisión matemática.” Todos los españoles deberían recordar que, para nosotros, el “desembarco” es el de Alhucemas y el “día D”, es el 8 de septiembre de 1925.

Con o sin película de la gran gesta de Alhucemas, deberíamos poner fin a un rodaje de ficción donde los figurantes chupan demasiada cámara, dejando fuera del objetivo a los verdaderos protagonistas de la acción: las Fuerzas Armadas españolas. Una torpe dirección que preconiza un fracaso estrepitoso en todas las salas españolas. Por favor, corten y rebobinen la película para proyectar la imagen verdadera de la historia que España se merece y que todos los españoles deseamos disfrutar con entusiasmo. Con o sin palomitas.

Alhucemas: una victoria. Recordarla: un deber.

Julio Serrano Carranza. Coronel de Aviación (Ret.) Ejército del Aire y del Espacio

6 junio 2025

Blog: generaldavila.com