¡MUCHACHO LA MARINA TE LLAMA! JUAN CHICHARRO ORTEGA GENERAL DE DIVISIÓN DE INFANTERÍA DE MARINA (R.)

Muchacho la Marina te llama

Así rezaba un “slogan” de los años 60 del siglo pasado: una llamada publicitaria para nutrir las filas de la Armada que muchos recordarán con nostalgia. Una llamada de gran impacto por el éxito que indudablemente tuvo y de la que surgieron numerosos mandos de la Armada, incluyendo a más de un Oficial General, y desde luego la marinería y tropa que conformaron las dotaciones de nuestros buques y unidades.

Hoy, aquella acción la enmarcaríamos en lo que hoy llamamos cultura de defensa, o sea, el conocimiento de lo que son nuestros ejércitos y que unido a la necesaria sensación de la necesidad de aquellos para guardar la seguridad de nuestra Patria – conciencia de defensa – son asignaturas pendientes de desarrollo con la profundidad y amplitud requeridas.

España ha evolucionado al compás de los tiempos y sus ejércitos lo han hecho también como no podía ser de otra manera. Muchos son los avatares acaecidos pero debo decir sin temor a equivocarme que, pese a todo, en los ejércitos presentes se mantiene incólume el espíritu y apego a lo que siempre fueron. Claro que todo ha cambiado pero no tengo duda que son miles y miles los hombres y mujeres dispuestos a darlo todo por su tierra, por sus semejantes, por el mantenimiento de sus tradiciones y su cultura, en definitiva por su Patria.

Hoy España se encuentra en una encrucijada importante de su historia. Una crisis, diría yo, que más que económica o social es de índole moral en la que los valores y los cimientos se tambalean. Una crisis donde se impone la mentira y donde reina las más de las veces la cobardía, porque en  la medida que se acepte y se imponga lo que se conoce como relativismo moral, esto es, de la mentira, se abre el camino inexorablemente a la falta de coraje, a la falta de valor.

Y es así  prácticamente en todos los ámbitos de nuestra sociedad pero allí donde impera el orden, y el culto a los valores, el relativismo moral muere o se desvanece.

Cuando uno ve a nuestros oficiales, suboficiales, soldados y marineros entregarse al servicio de España – incluso hasta con la propia vida – con la abnegación con que lo hacen, y siguen haciéndolo, mantiene un atisbo de esperanza y fe en que ese es el camino para salir de la encrucijada en la que nos encontramos.

Sí, vivimos una etapa presidida por la confusión, la desorientación y por el ruido y es cierto que no es fácil encontrar personas y referencias capaces de hacer frente al desorden moral en el que nos encontramos. Son muchos los escépticos que no ven salida a todo esto; pues bien, yo les animo a que conozcan a nuestros soldados y verán un rayo de esperanza.

España se encuentra en estos momentos haciendo frente a los efectos de este desorden moral y así nos encontramos de una parte a los que tergiversando la historia, y en aras de sus intereses personales, pretenden romper nuestra Patria común y de otra con aquellos faltos de todo valor moral que intentan imponernos la moral marxista. Ambos saben y conocen muy bien que nunca conseguirán nada si  no logran deshacer las instituciones que siempre se les opondrán; y una de ellas la constituyen las Fuerzas Armadas.

De la valía moral de nuestros soldados la sociedad española debe aprender cómo hacer frente a nuestra resignación, a nuestra desconfianza hacia nosotros mismos,  y que hay que rebelarse  frente a la mentira y frente a lo políticamente correcto en el campo de la moral.

España necesita hombres y mujeres dispuestos a enfrentarse al miedo reverencial  al qué dirán, por defender los valores que hemos aprendido en nuestra familia y que nos ha llevado a la actual situación en la que nos encontramos : a defender los valores cristianos que son el cimiento sobre el que se construyó nuestra Patria.

¡Muchacho, la marina te llama! rezaba la llamada  para servir a España en la Armada  a mediados de los sesenta del siglo pasado y hoy desde estas humildes líneas clamo por otra llamada similar:

¡Muchacho, España te necesita, España te llama!

JUAN CHICHARRO ORTEGA

GENERAL DE DIVISIÓN DE INFANTERÍA DE MARINA (R.)

Blog generaldavila.com

10 junio 2017

VISUS MILITIS “VETERANOS” General Emilio Pérez Alamán

Veteranos paracaidistas

Un veterano es mucho más que una persona mayor que después de años ejerciendo una profesión se le considera un experto en la misma. Es posible que si son muchos los años transcurridos desde que dejó su actividad laboral, las nuevas técnicas habrán superado sus conocimientos y procedimientos de trabajo, pero los principios que guiaron sus primeros pasos y progresión en la que fue su empresa, siempre serán un referente permanente para quienes hoy ocupan las responsabilidades que un día fueron suyas, por lo que mal hará el empresario que desdeñe lo que denominaré el “Espíritu del Veterano

Cuando al calificativo de veterano lo atribuimos al soldado adquiere, por encima de la experiencia en su especialidad,  un significado especial, casi excluyente, porque  el soldado veterano es el depositario y transmisor de  la tradición  y valores de su Arma o Cuerpo y muchos de ellos han sido protagonistas de hechos sobresalientes, cuando no gloriosos, que constan en el Historial de la que siempre será su Unidad para ejemplo y estímulo de los que la forman en el presente.

Considero un gran acierto del Mando mantener las distintas Hermandades y Asociaciones que aglutinan a esos soldados veteranos que después de haber entregado años de su vida al servicio de España en una Unidad determinada de sus Ejércitos, de forma voluntaria y más que altruista, se reúnen, no solo  por mera añoranza, sino para mantener su Espíritu de Unidad y ofrecerse en servicio permanente a cumplir los cometidos que se les asignen y para los que siguen perfectamente preparados como Reserva Permanente.

Porque soy consciente de los valores que se encuentran en todas estas Hermandades y Asociaciones de Veteranos, me permito aconsejar y recomendar al Mando que aumente y perfeccione su atención a estas organizaciones de viejos soldados que, incluso con sacrificios materiales y personales, no dejan que el conformismo imperante les nuble  el Espíritu de Servicio Permanente   y  están siempre dispuestos a cumplir las misiones que el Mando considere para contribuir y difundir la Cultura de Defensa de forma coordinada desde el Organismo que corresponda.

En este objetivo fija hoy su mirada este veterano que durante su tiempo de actividad siempre procuró esa atención a los Veteranos  próximos a su su responsabilidad. Lo hace después de haber vivido un nuevo Encuentro de los Veteranos Paracaidistas con su Brigada, en el que cerca de dos mil “paracas” de todos los empleos, edades y cursos  procedentes de todos los rincones de nuestra Patria se unieron a los jóvenes que hoy integran nuestra Gran Unidad. Para todos ellos desde hace 63 años sus gritos siguen rasgando el aire de igual forma:

 

                   ¡SOBRE NOSOTROS!             ¡DIOS!

                      ¡CON NOSOTROS!                  ¡LA VICTORIA!

                      ¡EN NOSOTROS!                     ¡EL HONOR!

                      ¡TRIUNFAR!                  O        ¡MORIR!

       ¡CAIDOS PARACAIDISTAS!

                                   ¡CON NOSOTROS! 

 

 

                        Emilio Pérez Alamán Teniente General (R.)

Blog: generaldavila.com

25 junio 2017