LA VIDA DE NUESTROS SOLDADOS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Soldados españoles saltan del BMR

Dos soldados han muerto en Fuerteventura durante unas maniobras al volcar el vehículo blindado medio sobre ruedas BMR que les transportaba: el cabo José Luis León Socorro y el soldado Eynar Esau Mina Lozano, del Batallón de Zapadores XVI con base en las Palmas. Aún resuenan las notas de La Muerte no es el Final tras la muerte del legionario Eduardo García Molinero en Alicante y la del Infante de Marina Antonio Carrero Jiménez en Malí. Demasiadas muertes, ¡tan frecuentes”, ¡tan dolorosas! Adiós compañeros. Las familias rotas y algunos olvidos muy señalados. Fugacidad en el recuerdo y la eterna pregunta: ¿Por qué?

Dicen que es su trabajo -morir no es un trabajo-; nadie dispone de su vida,  pero sí, sí lo es, de él forma parte, el riesgo, la proximidad a la muerte, siempre tan cercana; eso es así, aunque nadie se expone sin motivos. En nuestros ejércitos se acepta sin darle más vueltas, es una vocación de entrega, amparado en una instrucción y adiestramiento excelente y con el material y presupuesto que tu nación dispone, algo que, alegre y callado, tienes que aceptar cuando no resignarte. El alto precio que supone este oficio de soldado queda compensado por una forma de vida plena alrededor de valores como el compañerismo, la lealtad, la honradez, saber que estás en una familia pobre y honrada, con sus defectos y virtudes, pero en tu familia al fin y al cabo, la militar. Por eso cuando entre nosotros se rompe una vida el dolor es inmenso…por un hermano perdido, con el adiós dolorido.

Soldados españoles en afganistán

Sobre el accidente de Fuerteventura decía en este blog el general Coloma, hace muy pocos días, en el visus del pasado domingo: <<Un vuelco de un vehículo es siempre accidental. Las investigaciones en curso determinarán las causas, pero nada hace olvidar que, con un presupuesto adecuado, el blindado que los transportaba ya se habría renovado>>.

En mi artículo dedicado a las palabras del JEMAD cuando recientemente se dirigió a la Comisión de Defensa del Congreso les recordaba la gravedad de las mismas: <<España no invierte en la seguridad global la parte que le corresponde y lo compensa parcialmente tratando de participar en diversas operaciones de mantenimiento de la paz a costa de un gran esfuerzo de sus militares y en cierto modo también a costa de la operatividad global de las Fuerzas Armadas>>. <<Llevamos diez años sin invertir lo que ha creado una situación crítica en las Fuerzas Armadas>>. <<A día de hoy para alistar una unidad o un sistema de armas para un despliegue o una operación determinada hay que canibalizar otras unidades o sistemas de armas que quedan fuera de servicio. Estamos al límite>>.

Y les decía que las recientes y preocupantes palabras del JEMAD reclamando lo que a las Fuerzas Armadas les corresponde para cumplir su arriesgadas misiones, tanto en zona de combate como en España, van a ser portada durante mucho tiempo. Dios quiera que no tengamos que recordarlas cuando ya no haya remedio. Pues hay que hacerlo.

Vehículo Blindado Ruedas-BMR

El BMR es un vehículo viejo, muy viejo, casi 40 años le contemplan, ha dado su servicio después de múltiples reformas, haciendo lo que buenamente se puede, pero hay que pensar en otra cosa. Un vehículo que tiene en su historial demasiados accidentes y que ha costado la vida a muchos de nuestros soldados. El retraso en la adquisición de nuevos materiales, entre ellos el 8×8 (VCR 8×8), sustituto del BMR, solo se explica por la falta de interés – creo que no solo presupuestario-, de adaptar el presupuesto a las misiones actuales, a la realidad actual, a las necesidades operativas y de seguridad elementales, a la modernidad de nuestros ejércitos. No se puede andar elogiando a las Fuerzas Armadas, sacando pecho en desfiles y subiéndose al pódium de los honores y no asumir con responsabilidad lo que tu cargo te exige. Se lleva un retraso en renovaciones y adquisición de nuevos materiales como mínimo irresponsable y el futuro no es esperanzador. Ante la incertidumbre y escasez el Ejército de Tierra transformará 187 vehículos de la familia BMR durante el periodo 2016-2024.

Sabemos lo que nos espera con el presupuesto de Defensa y habrá que empezar a poner las cosas en su sitio y hablar alto y claro. Está en juego la misión y la vida de nuestros soldados.

Ya en 2008 el jefe de la Brigada Multinacional Este de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano, general jefe de la Brigada de la Legión española, le exponía a la ministra de Defensa durante la visita a la Base Miguel de Cervantes, que sus militares necesitan un vehículo blindado nuevo porque el modelo actual (BMR) “tiene muchos años”.

Ni pedir ni rehusar. Lo llevamos grabado en el alma de soldado. Pero pedir es la misión más importante que algunos tienen. Diría que incluso exigir. Desde los puestos de responsabilidad hay que exponer la gravedad de la situación, como ha hecho el JEMAD, y tener muy claro hasta donde podemos llegar, decir con rigurosidad y firmeza lo que se puede y lo que no se debe hacer. Tenemos muchas capacidades, pero jamás debemos olvidar nuestras limitaciones y las razones de ellas. Con el presupuesto de Defensa no se juega ni se debe actuar con demagogia ni frivolidad. A ningún jefe se le ocurrirá jamás mandar a combatir a sus soldados desnudos de moral, pero es importante también que no vayan descalzos.

Y decía el Jefe de Estado Mayor de la Defensa JEMAD:  <<Me parece temerario mantener vivo el debate de si hay que invertir en Defensa o en gasto social, me parece temerario hablar de cañones o mantequilla. A mi juicio es un debate injusto e imprudente, probablemente demagógico y algo populista. Hay que invertir en mantequilla, pero también en cañones, porque sin ellos no hay libertad, porque sin ellos no hay seguridad>>.

A ustedes señorías, que escuchan siempre la misma canción, porque no hay otra, es a los que corresponde enfrentarse de una vez por todas a  los graves problemas presupuestarios que existen en los ejércitos de España.

En ello va nuestra libertad, la seguridad, la de todos, y también, no lo olviden nunca, y menos en estos momentos, la de nuestros soldados, la vida de nuestros soldados.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 junio 2018

¡MUCHACHO LA MARINA TE LLAMA! JUAN CHICHARRO ORTEGA GENERAL DE DIVISIÓN DE INFANTERÍA DE MARINA (R.)

Muchacho la Marina te llama

Así rezaba un “slogan” de los años 60 del siglo pasado: una llamada publicitaria para nutrir las filas de la Armada que muchos recordarán con nostalgia. Una llamada de gran impacto por el éxito que indudablemente tuvo y de la que surgieron numerosos mandos de la Armada, incluyendo a más de un Oficial General, y desde luego la marinería y tropa que conformaron las dotaciones de nuestros buques y unidades.

Hoy, aquella acción la enmarcaríamos en lo que hoy llamamos cultura de defensa, o sea, el conocimiento de lo que son nuestros ejércitos y que unido a la necesaria sensación de la necesidad de aquellos para guardar la seguridad de nuestra Patria – conciencia de defensa – son asignaturas pendientes de desarrollo con la profundidad y amplitud requeridas.

España ha evolucionado al compás de los tiempos y sus ejércitos lo han hecho también como no podía ser de otra manera. Muchos son los avatares acaecidos pero debo decir sin temor a equivocarme que, pese a todo, en los ejércitos presentes se mantiene incólume el espíritu y apego a lo que siempre fueron. Claro que todo ha cambiado pero no tengo duda que son miles y miles los hombres y mujeres dispuestos a darlo todo por su tierra, por sus semejantes, por el mantenimiento de sus tradiciones y su cultura, en definitiva por su Patria.

Hoy España se encuentra en una encrucijada importante de su historia. Una crisis, diría yo, que más que económica o social es de índole moral en la que los valores y los cimientos se tambalean. Una crisis donde se impone la mentira y donde reina las más de las veces la cobardía, porque en  la medida que se acepte y se imponga lo que se conoce como relativismo moral, esto es, de la mentira, se abre el camino inexorablemente a la falta de coraje, a la falta de valor.

Y es así  prácticamente en todos los ámbitos de nuestra sociedad pero allí donde impera el orden, y el culto a los valores, el relativismo moral muere o se desvanece.

Cuando uno ve a nuestros oficiales, suboficiales, soldados y marineros entregarse al servicio de España – incluso hasta con la propia vida – con la abnegación con que lo hacen, y siguen haciéndolo, mantiene un atisbo de esperanza y fe en que ese es el camino para salir de la encrucijada en la que nos encontramos.

Sí, vivimos una etapa presidida por la confusión, la desorientación y por el ruido y es cierto que no es fácil encontrar personas y referencias capaces de hacer frente al desorden moral en el que nos encontramos. Son muchos los escépticos que no ven salida a todo esto; pues bien, yo les animo a que conozcan a nuestros soldados y verán un rayo de esperanza.

España se encuentra en estos momentos haciendo frente a los efectos de este desorden moral y así nos encontramos de una parte a los que tergiversando la historia, y en aras de sus intereses personales, pretenden romper nuestra Patria común y de otra con aquellos faltos de todo valor moral que intentan imponernos la moral marxista. Ambos saben y conocen muy bien que nunca conseguirán nada si  no logran deshacer las instituciones que siempre se les opondrán; y una de ellas la constituyen las Fuerzas Armadas.

De la valía moral de nuestros soldados la sociedad española debe aprender cómo hacer frente a nuestra resignación, a nuestra desconfianza hacia nosotros mismos,  y que hay que rebelarse  frente a la mentira y frente a lo políticamente correcto en el campo de la moral.

España necesita hombres y mujeres dispuestos a enfrentarse al miedo reverencial  al qué dirán, por defender los valores que hemos aprendido en nuestra familia y que nos ha llevado a la actual situación en la que nos encontramos : a defender los valores cristianos que son el cimiento sobre el que se construyó nuestra Patria.

¡Muchacho, la marina te llama! rezaba la llamada  para servir a España en la Armada  a mediados de los sesenta del siglo pasado y hoy desde estas humildes líneas clamo por otra llamada similar:

¡Muchacho, España te necesita, España te llama!

JUAN CHICHARRO ORTEGA

GENERAL DE DIVISIÓN DE INFANTERÍA DE MARINA (R.)

Blog generaldavila.com

10 junio 2017