EL CNI A LAS ÓRDENES DE LA MINISTRA DE DEFENSA. LA UME TAMBIÉN. EL JEMAD SE QUEDA SIN EL MANDO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Extraño. Raro. Algo pasa. ¿Por qué ahora? ¿Para qué? ¿Algo que no sepamos?

El Consejo de Ministros ha aprobado un real decreto por el que el ministerio de Defensa (es decir, la ministra) recupera el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que hasta ahora, con el Gobierno de Rajoy, estaba adscrito a la vicepresidencia del Gobierno (poderosa vicepresidenta).

También dispone el real decreto que la Unidad Militar de Emergencias pase a estar directamente bajo el mando de la ministra de Defensa quitándosela al Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) que ostentaba dicho mando. Mucho mando para la ministra que debe ministrar sobre gente que obedece, cumple y, hasta ahora, calla. Mucho trabajo para  ser lo que debe ser, hacer lo que debe hacer y aprovechar además el tiempo libre.

Por partes:

1.- ¿Hay guerra abierta sobre el control de la información en la Inteligencia española? ¿La hubo y estamos en sus consecuencias? La información, la inteligencia si lo prefieren, estuvo en su día en manos de la vicepresidenta del Gobierno del Partido Popular, aquella que tanto mandó, hasta el último suspiro, ¿hasta dónde y hasta cuándo? Los resultados no aclaran demasiado lo que pasó. El caso es que el Centro Nacional de Inteligencia siempre se pone en manos seguras, de quien manda y controla, de quien protege las espaldas del Gobierno-Estado. Llegó nuevo Gobierno y nueva dependencia. El CNI regresa a Defensa, es decir a la ministra de Defensa, peones colocados y todo controlado. Veremos. El real decreto en este caso solo confirma lo que era un hecho. Batir banderas.

2.- Otra cosa es la dependencia de la Unidad Militar de Emergencias (UME), la obra magistral (?) de Zapatero; tan magíster que hemos llegado al convencimiento de ello. Un adelantado a los tiempos. Un elevadísimo presupuesto, a alguien le restará, del que nadie echa cuentas, y que es evidente que  produce altísimos y eficaces resultados. Antes era labor de los ejércitos y lo hacían muy bien. Ahora también. Muy bien. Siempre he defendido la labor de la UME, una magnífica unidad porque son soldados españoles dotados de grandes medios, elevado espíritu y ejemplar comportamiento. Pero eso no es nada nuevo. Fui contrario a su creación y sigo opinando lo mismo, aunque creo que soy ya el único.  No es momento ahora de volver al debate sobre la oportunidad o no de la creación de esta unidad y sus presupuestos restados del conjunto de las FAS cuando fue una misión que desempañaron siempre con máxima eficacia los ejércitos sin necesidad de crear una unidad específica y de tal envergadura y coste.

Uno de los motivos de crítica cuando se creó la Unidad Militar de Emergencias (UME) fue su dependencia directa del presidente del Gobierno luego delegada en el ministro de Defensa. Cuando se entró en razones esa dependencia pasó a manos del Jefe de Estado Mayor de la Defensa, algo natural dentro de las Fuerzas Armadas y no esta extraña dependencia o unidad presidencial; de la ministra en este caso.  

Fue en 2014 cuando al fin, mediante el Real Decreto 872/2014 se potenció la figura del JEMAD para lograr una mayor eficacia operativa en los ejércitos dándole competencias sobre el Mando de Vigilancia y Seguridad Marítima, el Mando de Defensa y Operaciones Aéreas y la UME. Al fin la Unidad Militar de Emergencias (UME) quedaba bajo el mando operativo militar, del JEMAD, por eficacia operativa, y no bajo mando operativo político, algo difícil de conjugar. Con ello era el Jefe del Estado Mayor de la Defensa quién tenía capacidad para decidir (previa autorización del ministro de Defensa, cómo en todo) su actuación y llevar su control.

Pues no. Ahora es distinto. Ahora es la señora ministra la que dispone y ordena con su criterio.

Dice el real decreto: <<Está modificación orgánica responde a que dicha unidad de carácter permanente está constituida con el objetivo principal de cumplir la misión asignada a las Fuerzas Armadas por la Ley de la Defensa Nacional, en cuanto a preservar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos en situaciones de emergencia, grave riesgo o catástrofe, ante la creciente demanda de la sociedad española de una respuesta eficaz por parte de las administraciones públicas frente a dichos sucesos y dado que la intervención de la Unidad ha de depender, en última instancia, de las decisiones directas que adopte el titular del Departamento, trascendiendo los aspectos puramente operativos>>.

Intenta explicar las razones y lo que dice, en mi criterio, son razones para que siga bajo el mando del JEMAD. ¿En que han cambiado las cosas? Más política que eficacia.

Que al JEMAD le quiten el mando de la UME debe tener alguna extraña razón; una explicación que nos deben. Porque la lógica era la otra, la dependencia operativa militar y no operativo política.

3.- ¿Hay algo que no sabemos? Nos deben una explicación.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

26 noviembre 2018