EL ESTRECHO DE ORMUZ. LA GUERRA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Como siempre ocurre hay opiniones para todos los gustos. Especialistas o no, militares o no, estrategos o no, y esos think tank que no suelen dar una, pero hacen de la retórica su mejor arma, en fin, todos opinan y nadie sabe ni quien ha sido ni quién será. Forma parte del juego. Estrategos y expertos hablan y escriben; cuando uno lo ha leído y oído casi todo, piensa en si mañana caerá el Muro de Berlín. Cuando menos se lo esperaban.

Lo que no me cabe duda es que EUA, Irán, Arabia Saudí, Rusia, Israel, y las petroleras, saben muy bien quien ha sido, su porqué y hasta donde piensan llegar. Quien sigue en la inopia es Europa. Como ustedes y yo, como los que nos informan.

A pesar de ello el análisis para los que de esto entendemos más bien poco se hace difícil.

Ya saben el aforismo jurídico latino empleado en cualquier investigación policial: quid prodest, ¿a quién beneficia? En este caso a muchos y de distinto signo. De ahí la complicación de señalar con el dedo. La lista de beneficiarios del ataque a los petroleros en el Estrecho de Ormuz es larga y peligrosa, tanto como la de los afectados por ello. En la primera no estamos ni usted ni yo; en la segunda sí. En breve notaremos que la explosión ha afectado al depósito de gasolina de su vehículo, a la factura del gas, de la luz, hasta la barra de pan subirá culpándoselo al ataque en Ormuz.

Del Estrecho dependen las estrecheces o no de millones de ciudadanos del mundo. Nadie desea inseguridad en esa zona. Nadie es nadie, aunque a algunos les beneficie. Hay muchas cosas que no encajan en este complicado ajedrez.

El vídeo mostrado por EUA señalando a Irán, por ahora no aclara mucho por no decir que todo sigue igual. Lo único que queda claro es que el ataque a los petroleros no lo han hecho aficionados.Ataque en el Estrecho de Ormuz

Otra más: Situaciones como esta en la que se pone en riesgo la paz mundial no es la primera que vivimos en estos últimos tiempos. El riesgo es evidente. Ahora lo que nos queda por ver es si es una más o esto va en serio. Si ha sido Irán, o parecido, átense los machos. Esta es la clave que hay que analizar en serio. Porque de ello puede salir algo cuyo nombre no queremos ni mencionar: la guerra.

Trump no es el loco que muchos piensan. Sabe lo que gana y lo que puede perder en una abierta confrontación, en una guerra abierta. Tomará una decisión únicamente cuando tenga todos los datos y sobre todo pensando primero en su nación, en los Estados Unidos de América. Algo que le distingue de otros políticos de por aquí. <<America First>>.

Esperemos que sea así y no pase a ser la última.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

14 junio 2019