NO SOMOS FACHAS, SOMOS ESPAÑOLES General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

NO SOMOS FACHAS, SOMOS ESPAÑOLES General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Dicho así, de entrada, sin más explicaciones, cuando en la librería ni siquiera han recibido el primer ejemplar, figúrense la cara del vendedor cuando entré, le miré fijamente a la cara y le dije en tono interrogante: No somos fachas, somos españoles. A punto de llamar a la seguridad.

Tranquilícese señorita, se trata del nombre de un libro que acaba de ser publicado.

Esto que les cuento me acaba de ocurrir con No somos fachas, somos españoles, libro recién publicado por la periodista y escritora Emilia Landaluce. ¡Por fin! Era necesario.

Almorzaba no hace mucho con un brillante y conocido escritor, columnista muy afamado, no diré el nombre, pero si se empeñan les digo el apellido. Me comentaba que nuestro blog estaba muy bien, que era didáctico y necesario. Todo tipo de elogios… que si la voz militar por fin, que si una sintaxis correcta, que si muy interesante… No pagaba él. Al final llegó el pero de siempre. <<…pero un sector, incluso compañeros de armas vuestros que yo conozco, opina que sois un tanto rancios, que si militares franquistas, que si tanta bandera, que si tanta España. Y ya sabéis que os lo digo con cariño. Que a mí ya me conocéis…>> Y lo dijo. Al final nos lo soltó; lo que él dice que dicen de nosotros, de los que escribimos en el blog: <<dicen que sois un poco fachas>>.

Me quedé pensando ¿Qué es eso de facha? Rancios también salió en la conversación.

No me quedó muy claro a qué se refería, si era bueno o malo el mensaje, y menos en estos turbios momentos. Quizá todo venga por haber sido los creadores del movimiento de las banderas en los balcones, algo que propusimos aquel 27 de septiembre de 2015 cuando las  elecciones en Cataluña se convirtieron en plebiscito independentista. Hoy aún sigue vivo el fenómeno de las banderas de estos fachas.

En estas estamos cuando me entero de que hay un libro: No somos fachas, somos españoles de Emilia Landaluce y corro a la librería. Deseo encontrar una respuesta a mi inquietud de facha, de rancio; el caso es saber si somos fachas o somos españoles. Emilia Landaluce me da la respuesta con la deseada rigurosidad que buscaba.

Repito: ¡Por fin! Alguien con sentido común, con rotundidad y sencillez explica lo que España vive en estos momentos en los que un grupo, menos numeroso de lo que ellos se creen, dicen que Cataluña no es España y cómo, ante la pasividad de los partidos políticos, el pueblo español salió tras las palabras de su Rey, se tiró materialmente a la calle, un 8 de octubre de 2017, un millón de personas en Barcelona, algo impensable, cuando los españoles pedían su turno de réplica.  Nadie les encabezaba ni dirigía y, aunque el lema oficial de la manifestación era ¡Basta! ¡Recuperemos el seny!, ellos coreaban: <<no somos fachas, somos españoles>>.

Banderas, sentimientos y razones. Mucho sentido común y la razón por delante.

El libro No somos fachas, somos españoles, es el testimonio vivido aquellos días por Emilia Landaluce, que nos adentra en la verdad y la mentira que se está viviendo en Cataluña. Desmonta una por una todas las mentiras, patrañas, que el independentismo está marcando, con cierto éxito, hasta ahora; cuando surge, aquel día, <<una toma de conciencia nacional de España>>. Algo está ocurriendo en España, en la catalana España. Algo se mueve, se muestra y habla, se encara frente a los ataques ya insoportables. ¡Por fin! <<España es un país abierto. Nadie nos dice como debemos ser>>… <<Somos un país de gente libre…>>. Con una sencillez aplastante, con el rigor de la historia, con testimonios personales distintos, desde diferentes ópticas y pensamientos, Emilia Landaluce desmonta el nacionalismo nacido del resentimiento. Era necesario un libro así, fácil de leer, sin extravagancias ni pesados argumentos, que nos explicase con claridad y sencillez meridiana lo que ocurrió, ocurre, incluso lo que puede ocurrir en Cataluña. Después de leerlo nadie podrá aludir ignorancia.

Emilia no calla; agita conciencias: <<Pero… ¿Quién decidió que el Estado dejara de estar presenta en Cataluña?>>… <<El Estado nos ha dejado solos>>.

Por primera vez en democracia algo está pasando en España y las calles se llenan con quienes no están dispuestos a seguir siendo engañados por las mentiras de siempre, ya sabemos leer, lo que nos da la gana, y pensar por nosotros mismos y decidir sin abrumarnos por la leyenda negra.  Hay signos que animan al optimismo. El libro de Landaluce es también eso: optimismo, realidad y verdad.

Españoles de Cataluña <<No estáis solos>>.

<<Por eso necesitamos las banderas. Porque son elementos sencillos que sirven para identificar algo mucho más complejo. Una bandera es como una señal, significa algo. En este caso, los derechos que apareja haber nacido español o tener la nacionalidad española>>.

Ahora después de leer el libro de Emilia Landaluce, No somos fachas, somos españoles, me quedo más tranquilo. Ella lo explica bastante mejor que ese famoso columnista que nos dijo, sin querer decir, que decían que éramos fachas. ¿Qué sabrá él?

Un libro imprescindible, que hay que leer. Un buen regalo para el día del Pilar, el Día de la Hispanidad.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

11 octubre 2018

Blog: generaldavila.com

“HAY QUE CONECTAR CON LOS DE LAS BANDERAS EN LOS BALCONES”. PABLO CASADO. NUEVO PRESIDENTE DEL PARTIDO POPULAR. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Si yo gano nadie pierde

Estamos dispuestos. ¡Faltaría más! Dispuestos y esperanzados. Una vez más… La conexión es fácil siempre que se respete el pacto, se cumpla, y con ello se mantenga viva la ilusión. Sin vanidad, con rectitud y honradez, con respeto a todos, pero con firmeza ante la Ley, que a todos obliga a cumplirla y, a los más en responsabilidad, hacerla cumplir:

<<Nos, que somos tanto como vos y todos juntos más que vos…>>.

Banderas en los balcones

Los de las banderas en los balcones, que somos una parte importante de España, muy importante, nos sentimos señalados en el discurso del nuevo líder del Partido Popular, Pablo Casado, y, con humildad, valorados; nuestra voz, no siempre escuchada, ha llegado y se ha expandido como una canción necesaria, con el ritmo que habíamos perdido: <<Hay que conectar con esa España de las banderas en los balcones>>. Habíamos querido avisar, decir que aquí estábamos, una señal inequívoca ante el peligro: España se rompe y nadie hace nada. Es el clamor de la calle que esperamos haya sido oído. Aquí estamos, pendientes, muy atentos, ilusionados, pero con exigencia y rigor: <<Nos, que somos tanto como vos y todos juntos más que vos…>>.

No nos vale un líder continuista sino uno innovador. Hay que empezar y preguntarse no lo que quieres hacer sino: ¿Qué debo hacer? El liderazgo que necesitamos es ético, de valores y moral. Libre, honrado, respetuoso. Necesitamos un líder que nos saque del desánimo, la frustración, la monotonía, el agobio del peligro constante a perder la idea de España. Un líder que haga las cosas correctas; de nada sirve el que hace correctamente las cosas si lo que está haciendo no es lo que hay que hacer. Una fuerza de atracción moral y emocional.

Los de los balcones nos asomábamos a España y no nos gustaba. No nos sentíamos representados. Sacamos nuestra Bandera y hemos esperado desesperadamente. ¿Habremos sido escuchados?

<<Si yo gano nadie pierde>> ha dicho Pablo Casado. Sin duda hay que unir lo disperso. Demasiada dispersión buscando el mismo objetivo, pero sin dirección, sin unidad de acción, sin mando. Es necesaria la unidad, sin egoísmos ni personalismos. Preparados; sabiendo que solo una batalla perdida es más dura que una batalla ganada. En política como en la guerra no hay dulces victorias. Con la victoria llega la responsabilidad, la guerra de guerrillas, las emboscadas, hay que ganar cada día, cada hora, cada voto y no decaer víctima del desánimo o la traición.

Arengaba Alejandro en Gaugamela: <<La negligencia individual provoca un perjuicio colectivo, y la diligencia propia produce un triunfo colectivo>>. Todos entendieron su responsabilidad y asumieron el cumplimiento de su deber, individual. El hombre que sabe vencerse a sí mismo sabe vencer a los demás. Solo hay derrota cuando el derrotado es el honor.

SI YO GANO NADIE PIERDE

Pablo Casado nuevo líder del Partido Popular

<<Si yo gano, nadie pierde>>. Queremos derrotados a los que no tiene honor. Queremos que pierda ETA, que pierdan los independentistas, los traidores, y los que cada día infectan la convivencia enfrentándonos con el pasado y el presente. Queremos que gane España. Queremos que gane la convivencia, el respeto, la urbanidad, la familia, la vida, la libertad para hablar español en España, la igualdad de deberes y derechos, de justicia, enseñanza, sanidad, de la unidad de España. Queremos el valor del esfuerzo, del trabajo, de la equitativa distribución de la riqueza y que nadie tenga que esperar del favor ni temer de la arbitrariedad. Porque no es un hombre más que otro si no hace más que otro.

Miramos el futuro de esperanza sabiendo la fuerza y el valor de lo español, sin abandonar los principios y valores que han hecho grande a España, sin nostalgias ni rencores, confiando en nosotros mismos, en nuestras virtudes y valores.

Los de <<las banderas en los balcones>> hemos visto una luz que ilumina el túnel en el que nos encontrábamos. No creemos que sea un espejismo. Estaremos muy atentos, ilusionados a la vez que vigilantes. España se merece esa ilusión y ya va siendo hora de salir de esta zozobra y abandono del deber. Por parte de todos.

En marcha. No hay tiempo que perder. Las banderas seguirán donde están, no se moverá ni arriará ninguna hasta que no veamos de nuevo a España fuerte y unida. Parece que nos han escuchado. No bajaremos la guardia, pero al menos alguien ha respondido al santo y seña: España.

<<La negligencia individual provoca un perjuicio colectivo, y la diligencia propia produce un triunfo colectivo>>.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez 

Blog: generaldavila.com

23 julio 2018

DÍA DE SANTIAGO. UNA BANDERA NACIONAL EN CADA HOGAR ESPAÑOL.