CRISIS. LO MEJOR Y LO PEOR DEL SER HUMANO. ¡SÁLVESE QUIEN PUEDA! General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Como en las guerras. Con una diferencia: los soldados están preparados después de una intensa y dura instrucción y adiestramiento, sometidos a una férrea disciplina interna y externa y a unas leyes muy duras. Todo lo contrario de lo que ahora vemos en esta crisis: lo peor de la crisis son las consecuencias de su mala gestión. Este general nos lleva a la derrota.

Lo que hasta ahora vemos es un Gobierno débil, por detrás de los acontecimientos, desnortado, indisciplinado y, lo peor, mirándose el ombligo, como acostumbrados nos tiene.

Por no hablar de cobardía. Entregarse al enemigo llámese coronavirus o separatistas. Es igual, con tal de que no haya que cambiar el colchón de la Moncloa.

Eso sí a la hora de ponerse en cola para hacerse pruebas, los primeros, ¡no sabe usted con quién está hablando!, ellos, los innecesarios, a los que la nación otorga privilegios inmerecidos. No se salva ninguno. ¿Repito?: ninguno.

Cada Comunidad va a su bola, a lo suyo, con egoísmo y propaganda: ¡Que bien lo hemos hecho! Otra prueba más del desastroso plan de Comunidades que la frivolidad del momento constituyó en una Constitución.

Ahora hablemos de los otros contagiados por el coronavirus colateral: empresarios y trabajadores. Me dice un amigo que tiene un restaurante humilde al que suelo ir a menudo: ¿moratoria del pago de impuestos? ¡Hay que tener cara! Me cierran el negocio, no tengo liquidez, no puedo pagar las nóminas, me dicen que tres meses sin pagar impuestos y después ¿qué?: pago tres meses y le añado el mes corriente. ¿Con el dinero de quién?, ¿y a mis trabajadores quién les paga?, ¿el paro de nuevo?

Miedo, cobardía, dejación, y dispersión de medios y funciones. Ellos, todos, tienen el <<todo gratis>>.

Acabo de oír al que ejerce de presidente del Gobierno y mi preocupación aumenta exponencialmente. Siento decir que mi impresión es que no tiene ni idea de lo que se trae entre manos.

Nadie pide responsabilidades. Se esconden los que han promovido, asistido -y contagiado-, recientemente a concentraciones innecesarias y de alto riesgo. Ahí están los resultados. El contagio en progresión geométrica. Ahora desaparecen de la escena y callan. El que la hace la paga. Dice el dicho castizo.

Es la hora de la unidad, de la lucha conjunta para acabar con esto y de nuevo nos mienten. Suena a <<Sálvese quien pueda>>.

Aquí solo se hace lo que dicen Sánchez e Iglesias. Nada más. Nada bueno. Lo que abre enormes interrogantes.

Lo peor: miro a uno y otro lado y nadie sabe, nadie da una respuesta, una solución. La comunidad científica internacional nos defrauda. Es así, aunque nadie se atreva a decirlo. Buscan en el espacio.

Nosotros confiamos en el personal sanitario, en su sacrifico y buen hacer. Pero no pueden hacer más.

Arruinados negocios, mucha gente, sin esperarlo, se queda sin futuro, libertades restringidas, miedo, ansiedad, y desatención.

¿Pero esto qué es?

Desatendidos, humillados y ¿Europa? La noble Europa es un caos, España un desgobierno. Para echarse a temblar.

Cuando todos los líderes mundiales deberían estar reunidos en permanente cónclave cada uno va a lo suyo. En España con las Autonomías lo mismo.

El que hace de presidente en vez de tranquilizar, por su actitud y dominio de la situación, lo que ha hecho es armarla gorda.

Les espero el lunes; si no hay novedades.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 marzo 2020