LOS VERSOS DEL CORONEL Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM. (r)

UN GRIEGO EN TOLEDO

 Previa a la obra que hoy comentamos y por seguir el orden cronológico habría que situar la ya glosada en LA PASIÓN  SU MANIERA ésta otra, la del “trazo inasequible”, titulada UNA MIRADA, que numeraremos como 14: Jesús abrazando a la cruz (Detalle) 1580

Museo Metropolitano de Arte. Nueva York.

 

Y vamos con la de hoy:

EL CABALLERO…

Este desconocido es un cristiano

de serio porte y negra vestidura,

donde brilla no más la empuñadura,

de su admirable acero toledano.

Severa faz de palidez de lirio

surge de la golilla escarolada,

por la luz interior, iluminada,

de un macilento y religioso cirio.

Aunque sólo de Dios temores sabe,

porque el vitando hervor no le apasione

del mundano placer perecedero,

en un gesto piadoso, y noble, y grave,

la mano abierta sobre el pecho pone,

como una disciplina, el caballero.

 

Después de leer este poema que al CABALLERO… dedicara Machado – el de Serrat no, el otro- no iba un servidor a tratar de componerle mi soneto buscando una descripción que se le acercara, cosa tan difícil por lo inalcanzable; así que tiré por la vía, digamos, pasota al observar que el parecido del retratado con una persona de la que  tanto aprendí era bastante notable. Se trata de Jaime Moraleda, mi profesor de Arte en la UCLM, que me, nos, enseñó a ver el lado más humano y nos abrió los ojos en este fascinante mundo y a encuadrar la obra en su entorno y en su ambiente; a él se lo dedico, ya me lo habrá perdonado. Más abajo verán el resultado.

 Como, casi, siempre tampoco aquí tenemos la certeza de quien fuera el modelo: desde un autorretrato, el famoso y controvertido Antonio Pérez, o hasta Miguel de Cervantes se ha dicho que pudo llegar a serlo; parece ser que lo más probable es que fuera Juan de Silva, notario mayor del reino y alcaide del Alcázar toledano. Y ahí estamos; nuestro personaje sigue con su costumbre de rodear de misterio su obra; ya nos tiene acostumbrados. Realiza el genio el sublime retrato de este misterioso caballero mostrándonos lo que pudiera ser el estereotipo de hidalgo de su época, con vestimenta propia del Siglo de Oro, armado con lujosa espada para demostrar que es, efectivamente, un caballero y haciendo, con su mano en el pecho, lo que podría ser un juramento, del que a todos nos pone por testigos.

 Una restauración recuperó el brillante negro de su atuendo que contrasta con los blancos encajes, sacó a la luz el oro de su espada, aclaró el fondo que pasó de negro a gris y resaltó la luz que incide en el rostro y mano; una luz que ya no es la de “un macilento y religioso cirio”. Luz que, naturalmente no pudo apreciar Don Manuel, y que ahora nos muestra el cuadro en todo su esplendor.

 El caballero de la mano en el pecho. 1584. Museo del Prado

DIVERTIMENTO (15)

 (Soneto)

 Si de Jaime la voz en sí elocuente

el gran genio oír podido hubiera,

motivo por demás, pienso, tuviera

de plasmarlo, siquiera sea silente,

 

… que espigada su imagen, veo patente

de modelo perfecto le sirviera;

y crecida la barba bien pudiera

en su rostro ser noble referente.

 

De negro, ya el vestirlo quedaría

el blanco en puño y gola subrayando,

visible el guardamano de su acero;

 

la propia sobre el pecho rogaría

que entreabriera el retrato abocetando,

como a aquel, misterioso “el caballero”.

A Jaime Moraleda.

(Continuará, D. m.)

LA UNIÓN HACE LA FUERZA. José María Grande Urquijo. Coronel de Infantería DEM.

La Doctrina para el empleo de las Armas y Servicios que estudié, ya hace años, hablaba de los principios fundamentales del arte de la guerra. Sin embargo, yo creo que esos principios son de aplicación en todos en todos los órdenes de la vida en los que haya en juego algo por lo que luchar. Citaba los siguientes:

  • Voluntad de vencer, o sea el firme propósito de imponerse al adversario
  • Libertad de acción, es decir, la posibilidad de preparar y ejecutar planes a pesar de la voluntad del adversario
  • Capacidad de ejecución, o sea saber adecuar los medios disponibles a la misión encomendada

Un partido político es una entidad que, mediante la participación de los ciudadanos, tiene como objetivo alcanzar el control del Gobierno para llevar a cabo su política.El partido, o los partidos políticos de color opuesto al que gobierna y que, por tanto, están en la oposición, llevan a cabo ésta para desgastar al partido gobernante, desbancarle y alcanzar el poder. Los partidos en la oposición deberían poner en práctica los principios citados. ¿Está ocurriendo? Veamos

La voluntad de vencer, tanto en un combate cruento como la guerra, o en uno incruento como la lucha política, no es más que una dialéctica de voluntades. Es un estado de ánimo imprescindible para acometer una empresa. Pero por sí sola no garantiza la victoria. Es más, condena al fracaso a todo aquel que elija la pasividad. Actualmente, vemos que los partidos de la oposición, las llamadas “tres derechas”, están pasivos, van a remolque de lo que dice y hace el partido gobernante. Razón: la falta de unión entre ellos hace imposible el firme propósito de imponerse al adversario. Si estuviesen unidos forzarían al partido gobernante a tomar determinadas medidas o, al menos, a que no tome aquellas perjudiciales para la Nación.

La lógica dice que cuando una sociedad, o parte de ella, se enfrenta a un reto, lo hace para ganarlo. Ello implica un “poder hacer” y un “querer hacer”. ¿Está la oposición imbuida de ese poder y querer hacer? Debería suponer que sí, pero no está “sometida a la razón”, porque de estarlo se uniría para llevar a buen término esa voluntad de vencer.

Todo ello nos lleva al segundo principio, la libertad de acción. Esta es una aptitud para el logro de aquello a lo que la voluntad de vencer aspira. Esta última es el alma del enfrentamiento y aquella el cerebro. Como las tres derechas no están unidas, no son capaces de preparar y ejecutar planes conjuntos capaces de desbancar al adversario.

Finalmente nos queda la capacidad de ejecución. Es el principio del “saber hacer”. Aquí entran en juego los planes del partido, sus objetivos, su moralidad, sus principios, la personalidad y valía de su presidente, de su equipo, etc.; factores todos ellos que influyen poderosamente en los votantes de ese partido.

Estos últimos, ante el desencanto producido por el “no saber hacer” emigran a otras formaciones políticas, produciéndose una separación que no contribuye a la sinergia que debería haber entre ellos.

Vemos pues que la oposición, “las tres derechas”, como consecuencia de su desunión, no cumplen ni aplican los principios fundamentales. Ello conduce a la tranquilidad en el partido gobernante. Saben que si se mantiene esta actitud, y están haciendo todo lo posible para que se mantenga, gobernarán mucho tiempo.

Voluntad de vencer

Por tanto, mi deseo es que no se pierdan en disquisiciones sobre el sexo de los ángeles o en personalismos que a nada conducen y grito con fuerza uníos por el bien de España y plantad cara al enemigo.

José María Grande Urquijo. Coronel de Infantería DEM.

5 mayo 2020

Blog: generaldavila.com

CENTENARIO DE LA LEGIÓN (100) UN SIGLO DE HONOR por DON ALFONSO USSÍA. Cabo 1º Legionario de Honor

ALFONSO USSÍA                       PARA EL GENERAL DÁVILA

Querido Rafa, Mi General. Cumplo con la promesa.

Broche de oro para este ciclo que hemos mantenido en el blog sobre el Centenario de la Legión. Cien artículos. Tenía que ser don Alfonso Ussía Muñoz-Seca el que pusiese el colofón. Nadie como él. Porque el Centenario de la Legión no es solo unos uniformes, sino más bien un crudo, duro y sobrio informe de cien años. No hay expresión que puede acercarse a explicarlo, pero si hay una que entendamos, es la de Alfonso Ussía. No recuerdo lo que dice  el actual título de Legionario de Honor, a mí me gusta el que decía:

“Se autoriza al interesado con arreglo a las costumbres establecidas a disfrutar de los derechos que en virtud de este grado se le confieren de cantar nuestro himno, rezar y observar nuestro Credo, poder dedicarse a la captura y transporte de tablas y tableros, sentirse farruco y dar el grito de “A mí la Legión” si las circunstancias lo exigieren”.

No debo decir más.

¡Caballero Legionario USSÍA!: Gracias legionarias en nuestra amistad, compañerismo, unión y socorro. En lo que creemos: Todo por España.

Alfonso Ussía: Todo por España

 

     UN SIGLO DE HONOR

         De niño conocí al General Millán Astray. Visitaba con frecuencia a mis padres. Su timbrazo era diferente a los demás. Sonaba seco, imperativo, impaciente. -Ahí está Pepe Millán Astray-, anunciaba mi madre. Venía a la hora del café, siempre acompañado de dos legionarios. Quería casar a tres hermanas solteras de mi madre. Gracias a él, se inauguró la placa en memoria de don Pedro Muñoz-Seca, mi abuelo materno, hoy en avanzado proceso de Beatificación, en el portal de su casa, en Velázquez 57. Se sentía profundamente conmovido por su heroica forma de morir por Dios, por España y por su Rey, Don Alfonso XIII, a quien el General Millán Astray profesaba un profundo afecto. Fue el Rey de la fundación del Tercio, cuando Millán Astray no había unido aún los apellidos de su padre y era el Teniente Coronel José Millán Terreros. Se sabía de memoria y reía cuando narraba la anécdota de don Pedro con los porteros de su primera casa en Madrid, sita en la calle Olózaga. Formaban los porteros un matrimonio ejemplar, y habían cumplido con creces sus Bodas de Oro. Nada más instalarse en la casa Muñoz-Seca, falleció el portero, y una semana más tarde, de pena y melancolía, murió su mujer. Heredó la portería el único hijo del matrimonio. Y solicitó a don Pedro que escribiera unos versos para esculpir en la tumba de sus padres, que habían sido enterrados juntos, como pasaron toda su vida. El encargo era envenenado, por cuanto don Pedro no los había conocido apenas, pero sabedor de sus virtudes, se despachó con la siguiente quintilla.

Fue tan grande su bondad

Tal su laboriosidad

 Y la virtud de los dos,

 Que están con seguridad

 En el Cielo, junto a Dios.

Pasados diez días, subió el nuevo portero a pedir a don Pedro otro texto. -¿No le ha gustado?-, preguntó un algo mosqueado mi abuelo.

-Sí, don Pedro, me ha gustado mucho. Pero al que no le han gustado los versos es al señor Obispo, que los ha rechazado. Dice el señor Obispo, que usted no es nadie para asegurar que mis padres están en el Cielo, junto a Dios.

Don Pedro le escribió allí mismo, improvisando, la segunda versión.

 Fueron muy juntos los dos,

 El uno del otro en pos,

 Donde va siempre el que muere.

 Pero no están junto a Dios

 Porque el Obispo no quiere.

      Ni qué decir que también fue rechazada la segunda opción. Y escribió la tercera, sin posibilidad de éxito.

Flotando sus almas van

Por el éter, débilmente,

Sin saber qué es lo que harán,

Porque desgraciadamente…

Ni Dios, sabe donde están.

Y los porteros se quedaron sin versos sobre la lápida.

El General Millán Astray tenía esta peripecia obispal muy en sus preferencias y siempre la contaba. “Escribir La Venganza de Don Mendo es un prodigio, pero lo de la cabronada del Obispo a los porteros, es la monda”.

Hace un siglo, nació la Legión, su Legión, el orgullo máximo de su vida. Ante mí,  ahora que escribo, tengo una fotografía dedicada del heroico General a mi padre, que guardo como oro en paño y exhibo con suprema satisfacción. Como se diría ahora, una foto “chulísima”. Millán Astray, ya General, con el uniforme de bonito de la Legión, siempre  sobre las bocamangas las tres estrellas de ocho puntas de Coronel honorario del Tercio. Sus condecoraciones. Sus cuatro divisas de heridas de guerra. General de División. Marcial, arrogante, con su brazo derecho pleno y su izquierdo, mutilado. Con el parche sobre su ojo derecho. Y con esa grafía seca y rotunda: “A Luis Ussía. A tu patriotismo y nobleza. Recuerdo de este grato día. Te abraza con cariño y admiración, Millán-Astray”, ya con el guión del apellido compuesto.

El General don Rafael Dávila, General de milicia y no de despacho, muchos años a las órdenes inmediatas del Rey Don Juan Carlos I en la Casa Real, y General de la Legión, me ha pedido para su visitado “blog” unas letras dedicadas al primer centenario legionario. En septiembre de 1993, tuve la honra de recibir en el acuartelamiento de Ronda, Montejaque, el título de Caballero Legionario de Honor. Era su Coronel Don Javier Zorzo, recién llegado junto a sus legionarios de una de las primeras misiones en el exterior del Tercio. Y recibí el diploma y el chapiri de manos de los generales Díaz Porgueres y don Agustín Muñoz-Grandes. Mi mayor orgullo que abrió paso a tantos otros en el seno de las Fuerzas Armadas.

Lógico resulta, que al escribir de la Legión y los legionarios, las palabras y significado de heroísmo, Amor a España, lealtad, Bandera, sacrificio, decencia, honestidad, bravura, compañerismo y entrega se sientan como lugares comunes, tópicos y repetidos. Pero es así. La legión es diferente. Los Novios de la Muerte, ahí va eso. Su Credo, inspirado en el Bushido que tradujo del francés al español Millán-Astray, -al que los simples han encasillado en la vehemencia impensante-, no tiene desperdicio. Dios, representado por el Cristo de la Buena Muerte, el Cristo de Mena. España. Y ahora, también el Rey y la Constitución. Si la muerte llega en defensa de sus amores, la muerte es bien recibida. Legión y ambición personal, Legión y egoísmo, Legión y cobardía, son conceptos tan lejanos como imposibles de acercar. Y hoy… ¡Qué orgulloso se sentirá desde los azules infinitos el General Millán-Astray al cumplirse el centenario de su gran obra, y al sentir que al paso de los legionarios en cualquier desfile o parada militar, los españoles se rompen las manos ovacionándolos! En los aplausos se resume el agradecimiento, y el orgullo, y el contagio del entusiasmo que inspira la Legión.

Tan sólo un detalle, una costumbre, no me convence. El carnero o la cabra. Antaño, la mascota de las Banderas de la Legión eran jabalíes. Un legionario no puede ir precedido por una cabra.

Como el glorioso Regimiento de Caballería Alcántara 10 de Melilla – del que soy y me honro “Cazador de Honor”-, la Legión Española está pendiente de un acto de Justicia. La Cruz Laureada de San Fernando con carácter colectivo por sus cien años de heroísmo, servicio , muerte, herida y amor por España. Sería, más que el colofón, el mejor principio para su Centenario.

Cien años de héroes.

Alfonso USSÍA

 Cabo 1º Legionario de Honor.

Blog: generaldavila.com

4 de mayo 2020

LA UNIDAD. Vicente Díaz de Villegas y Herrería Soldado de España

En el ámbito militar la retirada es una maniobra defensiva que permite rectificar un frente o ganar mejor posición o ganar tiempo pero también ante el empleo de armas de destrucción masiva de gases o nucleares, por parte del que emprende la retirada, permite separase para no verse afectado por los propios efectos.

Después de la devastadora 2ª Guerra Mundial, 3ª guerra entre Francia y Alemania en 70 años (1870-1940), y buscando la unión de intereses que evitara la siguiente guerra, se creó el Pacto de Bruselas (1948), anterior a la OTAN (1949), para la defensa, firmado por Francia, Inglaterra, Bélgica, Holanda, que con la incorporación de Alemania e Italia se transformó en la Unión Europea Occidental (1954) (UEO/WEU). La Defensa se sumaría como pilar importante dentro de la UE. En 1951 se creó la Comunidad Europea del Carbón y el Acero (CECA), para regular la producción y comercio de acero y carbón entre distintos países del continente. Ese carbón y acero tan preciado desde la 1ªGM origen de la ikurriña. La CECA fue la semilla de la actual Unión Europea. En sus inicios, estaba formada por 6 países: Francia, Alemania Occidental, Italia, Bélgica, Luxemburgo y Holanda. Y los considerados «Padres ” fueron Adenauer, Monnet, Schuman y Gasperi.

En 1957, los países que formaban la CECA decidieron formar un mercado común, uniendo sus aduanas y facilitando el comercio de mercancías. Así nació la Comunidad Económica Europea (CEE). En 1965 se firmaba el Tratado de Fusión, que crea una única Comunidad Europea a partir de las tres comunidades existentes: CECA, Euratom y CEE. Durante la década de los 80, se fueron uniendo más países a la Comunidad Europea colaborando en distintos sectores, no solo para comerciar o hacer negocios. Por ello cambiaron su nombre por el de Unión Europea (UE).

En 1992, con la firma del Tratado de Maastricht, se modificaron los acuerdos anteriores para dar forma a la unión de nuevos países. Se instauró la ciudadanía europea y se aprobó también la creación de la moneda única: el euro (que entró en circulación el 2000). El objetivo de este tratado era fortalecer la democracia europea y reforzar la participación de los países en la construcción de la Unión Europea. Sin embargo, algunos expertos opinan que el Tratado de Maastricht sirvió sobre todo para beneficiar a las empresas ante las instituciones europeas.

En 1995, Austria, Finlandia y Suecia entraron en la Unión Europea. En 1997 el Tratado de Ámsterdam trató de crear nuevas leyes comunitarias sobre empleo, justicia o política exterior y regular la libre circulación de los ciudadanos europeos (el Espacio Schengen).

En 2004, la Unión Europea admitió a diez nuevos países,: Polonia, República Checa, Chipre, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, la República Eslovaca y Eslovenia. La UE llegó a 25. El Tratado de Lisboa de 2007, sirvió para crear la figura del Presidente del Consejo Europeo y del Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores.

Desde entonces, las instituciones europeas han trabajado para promover el espíritu de unidad y diversidad entre los países que actualmente forman parte de la Unión. Sin profundizar mucho en el tiempo, vayamos a la UNIÓN Española desde el reino de Asturias 718-924 al de León y veamos las UNIONES muchas veces a través de matrimonios. El Condado de Cataluña se unía al Reino de Aragón 1150. Los reinos de Castilla y León se unían en 1230. Los reinos de Castilla – León y Aragón se unían en 1469. El Reino de Granada se unía por conquista en 1492. El reino de Navarra se unía en 1515.

Los objetivos que llevaron a la unión Española pueden ser paralelos a los de la UE, más FUERZA para economía, defensa, armonización legislativa… pero en España mas de 450 años antes que la UE. Europa podría haber sido Europa antes con los matrimonios de los hijas de los Reyes Católicos pero se cruzó una bragueta y no funcionó. Diccionario RAE Unidad: Propiedad de todo ser, en virtud de la cual no puede dividirse sin que su esencia se destruya o altere. El desafío de la unidad acompaña a la grandeza de la unidad que requiere generosidad y miras de águila y no de gallina de corral. Para creer hay que querer creer. Hace falta pues voluntad para creer y creer para entender la fuerza de la unidad.

El ojo derecho es clave y el izquierdo le permite calcular las distancias, ver en profundidad y ampliar su campo de visión. Y el oÍdo derecho permite oír por el lado derecho y el izquierdo lo mismo pero los dos permiten la estereofonía y la orientación. Y los dedos de la mano y los de los pies y las manos y los pies y los brazos y las piernas y el corazón y las aurículas y ventrículos y el cerebro y los lóbulos,… Todos son la unidad, el ser humano es unidad, pero crecido en unión es familia y en una sociedad que es unión de familias y trabajadores y generaciones. ¿Donde va el corazón sin cerebro o sin ventrículo derecho o sin piernas? ¿De qué queremos desprendernos?

Algunos sueñan con construirse su frankestein como el de “los países catalanes” (Reino de Valencia se Incorpora al Reino de Aragón en 1238 con la conquista de Valencia por Jaime I y el Reino de Mallorca lo hace en 1235 con la incorporación de Ibiza ). El ser humano ha roto las fronteras físicas por el desarrollo de los transportes y de las telecomunicaciones HF. VHF, SHF,…, cable o satélite. La globalización es un hecho con ventajas e inconvenientes, al igual que el ser humano tiene limitaciones como las tiene cualquier sociedad. Quizás se ha esperado todo de la globalización para pingües negocios pero eso no es lo más importante.

Cuando los hombres se ven reunidos para algún fin descubren que pueden alcanzar también otros fines cuya consecución depende de su mutua unión.THOMAS CARLYLE. Frente al divide y vencerás, une y guía. “Llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga”. En paz y en guerra la union hace la fuerza. La Concentración de Esfuerzos forma parte de los principios de la guerra y de cualquier empresa. La unión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre (proverbio africano). Cinismo deriva de kuôn, kunos que significa perro. Su fundador Antístenes, discípulo de Sócrates, le puso este nombre por el lugar donde solía enseñar, un gimnasio llamado Cinosarges. Abogaba por la autosuficiencia y desprecio de las instituciones hasta llegar a Diógenes el insolente. Diccionario RAE, Cinismo: Desvergüenza en el mentir o en la defensa y práctica de acciones o doctrinas vituperables. Doctrina de los cínicos, que expresa desprecio hacia las convenciones sociales y las normas y valores morales. Afectación de desaseo y grosería. ¿A qué se parece? El sistema electoral se ha ido periclitando dando lugar a unos líderes cuyo cinismo gobernante, junto a peligrosos capitales sin moral y apoyados con medios de desinformación anestesian conduciendo a la esclavitud de las poblaciones.
Buscando la aprobación ajena y el aplauso se puede deformar la propia conciencia. La preocupación por la opinión de los demás se puede transformar en miedo al ambiente y entonces paradójicamente se miente a quienes se desprecia para que le den su aplauso. En sociedad pr no desentonar, se autotolera no ser coherente con los principios para recoger facilonamente sonrisas y cumplidos, o, se cae en la mediocridad. El buscarse a uno mismo puede destruir totalmente, lo que podría haber sido algo bueno. ¡Juntos saldremos de esta!… decimos.

Pero al tiempo que acudimos a la UNIÓN Europea, aquí cada uno va su bola. Es evidente que no son los mejores los que están al “Diktado” en España. La desunión, la división consagrada por las Autonomías va en contra de la tendencia global. Contra toda lógica y lealtad crecen la imposición de fronteras lingüisticas, la corrupción, la insolidaridad, el desprecio a otras regiones y provincias, los insultos, las traiciones dentro y fuera de España a España y a los Españoles, la manipulación de la historia y la destrucción de documentos históricos,… Lo ocurrido con esta pandemia ha servido para que, algunos contumaces digan que, gracias a las Autonomías, se ha podido mitigar la inconsciente actuación del actual macrogobierno.

Podríamos apostillar que sin las Autonomías y sin la antidemocrática ley electoral este gobierno no existiría y que todos los españoles seríamos mas libres, más iguales, más ricos y que habría más paz entre españoles, en cualquier parte del territorio nacional. Mandar es Servir. ¿Hay Política Servicio en España o politiqueo negocio? ¿Desde Cuándo? Dimos un cheque en blanco en 1978 y nos echamos a dormir. Confiados en nuestra herencia previa de paz, unidad, libertad individual y economía bostezamos y “camarón que se duerme se lo lleva la corriente”.
28/4/2020 Vicente Díaz de Villegas y Herrería Soldado de España

Blog: generaldavila.com

 

LOS VERSOS DEL CORONEL Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM. (r)

UN GRIEGO EN TOLEDO

Tras el desafortunado lance escurialense, aunque dos cuadros allí dejó, y tal vez como se dijo una pequeña estancia en Madrid, El Greco decide volver a Toledo donde en una especie de “agiornamiento” trata de ponerse al día basando su trabajo en la misma actividad que lo encumbró  a “maestro de iconos” en su isla natal: la pintura religiosa y devocional, tan del gusto de la época. Y aquí comienza esta nueva, y definitiva, fase de su creación que lo llevó a “lograr con la muerte eternidades” en boca de su gran amigo Fr. Hortensio Paravicino en el soneto que le escribió como epitafio, sobre el que volveremos.

 Ya antes, o a caballo, de  su pretendida aventura de pintor del Rey, imbuido de este nuevo espíritu y manera de hacer “a lo católico” pero sin olvidar sus raíces ortodoxas, habría realizado el motivo de la Verónica conocido en ambas religiones y ya comentado en

LA PASIÓN A SU MANIERA

 Verónica con la Santa Faz.1577-80. Museo de Santa Cruz. Toledo

 Es posible que uno de los primeros cuadros en esta etapa fuera el que hoy comentamos: El Greco se interesa en repetidas ocasiones por el tema de la Inmaculada, una de las imágenes más genuinas del barroco español pues tras el Concilio de Trento que inicia la Contrarreforma se incide en manifestar la importancia de la Virgen en la vida de Jesús y su papel como intercesora de la Humanidad y  se refuerza además la idea de la virginidad sin mancha desde su concepción, cuestionada por los protestantes.

 En ésta obra, típicamente «grequiana», nos la presenta con San Juan que hace de introductor en la escena. Es de destacar la belleza en el rostro de la Virgen y la casi inapreciable (otra vez) «serpentinata» barroca de su cuerpo acentuada por el desplazamiento de sus manos y el sutil giro que imprime a su cabeza. Bajo sus pies encontramos diferentes símbolos marianos como el templo, las rosas, las azucenas o la luna.

  Inmaculada con San Juan.1580-86. Museo de Santa Cruz (Toledo)

 SIGNOS (13)

(Soneto)

 En liviano sitial acomodada

y un escabel de infantes querubines,

la música en tu honor de serafines,

y es el arco celeste tu morada.

 

Que por bendita, tú, la afortunada,

entrando en Sus designios y Sus fines

de uno al otro, del orbe en los confines,

serás tú la sin mancha, Inmaculada.

 

Y es ligero tu escorzo y muy logrado,

ligero el que te imprime el movimiento,

como el grácil girar de tu cabeza.

 

Mientras Juan -y ninguno hubo dejado,

de tus signos el genio en su recuento-

se prenda, deslumbrado, en tu belleza.

 

(Continuará, D. m.)

PD.-

 Tiempo habrá, D. m,  de comentar esta impresionante obra de nuestro “más moderno” pintor que representa la reacción violenta del pueblo madrileño contra los miembros de la guardia mameluca, mercenarios egipcios al servicio de Napoleón desde su campaña de Egipto, y contra los soldados franceses del mariscal Murat.

 “¡Qué nos lo llevan! “ gritó el pueblo madrileño viendo como los soldados franceses tenían la intención de hacerse con último infante que aquí quedaba, Francisco de Paula, y llevarlo con el resto la familia real que ya estaba en Francia. La multitud asaltó el Palacio, fue reprimida por el Ejército francés y “se lio el Dos de Mayo”.

 “¿Qué nos las llevan”, la convivencia y la democracia, podríamos ahora gritar los españoles y hacer frente a este tropel de ineptos, que al mando de un mentiroso y de un enemigo de España, un “orgulloso” comunista travestido en frailuno patriota de cartón piedra tienen la clara intención de convertirnos en súbditos bolivarianos tras llevarse por medio todo lo conseguido. Son otros tiempos y otras maneras, pero nuestros antepasados marcaron el camino; la rebelión…, en las urnas si llegan: aun estamos a tiempo.

 Hoy dos de mayo, 212 años más tarde, he creído oportuno traerles  esta inmortal obra.

 Dos de mayo de 1808 en Madrid. (La carga de los mamelucos). 1814. Museo del Prado.

 UNO  MÁS

(Soneto)

 Es la carga de rabia y de violencia

de en pueblo, que a luchar sale a la calle

no dispuesto a admitir se le avasalle,

buscando libertad e independencia.

 

Que a sabiendas, aun, de su impotencia,

todo el poder no hará que se desmaye,

del más potente ejército, y se engalle

ante tanto su abuso y prepotencia.

 

Y el maestro, ¡las vueltas de la vida!,

testigo del horror y la crueldad

plasmar quiere el derroche de heroísmo,

 

en brutal esta escena, desmedida

de muerte, miedos, sangre y voluntad,

en ejemplo, uno más, de patriotismo.

LA PATRIA ESTÁ EN PELIGRO. ESPAÑOLES ACUDID A SALVARLA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

2 de Mayo. Bando de los alcaldes de Móstoles

2 de mayo de 1808

«La Patria está en peligro. Madrid perece víctima de la perfidia francesa. Españoles acudid a salvarla».

Es el escueto resumen del bando de independencia firmado por los alcaldes de Móstoles la tarde del 2 de mayo de 1808 al tener conocimiento de lo que en Madrid estaba sucediendo. Gritando esas frases los emisarios del bando recorrían los caminos de España anunciando la llamada de los alcaldes para defender la Patria y su independencia.

Recorrió toda España con la rapidez de la pólvora y decía textualmente:

«Señores justicias de los pueblos a quienes se presentare este oficio, de mí el alcalde ordinario de la villa de Móstoles.

Es notorio que los franceses apostados en las cercanías de Madrid, y dentro de la Corte, han tomado la ofensa sobre este pueblo capital y las tropas españolas; por manera que en Madrid está corriendo a estas horas mucha sangre. Somos españoles y es necesario que muramos por el rey y por la patria, armándonos contra unos pérfidos que, so color de amistad y alianza, nos quieren imponer un pesado yugo, después de haberse apoderado de la augusta persona del rey. Procedan vuestras mercedes, pues, a tomar las más activas providencias para escarmentar tal perfidia, acudiendo al socorro de Madrid y demás pueblos, y alistándonos, pues no hay fuerza que prevalezca contra quien es leal y valiente, como los españoles lo son.
Dios guarde a vuestras mercedes muchos años.
Móstoles, dos de mayo de mil ochocientos y ocho. Andrés Torrejón. Simón Hernández».

Parece que es hoy. Solo habría que identificar al nuevo enemigo, que lo hay, y repetir aquello: « Procedan vuestras mercedes, pues, a tomar las más activas providencias para escarmentar tal perfidia, acudiendo al socorro de Madrid [España] y demás pueblos, y alistándonos, pues no hay fuerza que prevalezca contra quien es leal y valiente, como los españoles lo son».

Alcalde tenemos, vuestras mercedes están, ¿qué nos falta?

Blog: generaldavila.com

2 de mayo 2020

LA INCERTIDUMBRE DE LOS ANCIANOS… Coronel de Intendencia (R.) D. Luis Martín-Pinillos Marco. XI Promoción

Creí que me relajaría el 10 de abril, tras escribir una pincelada sobre los ancianos, y ha sido al revés; cada día que pasa, aumenta mi necesidad de decir algo más.Y en eso estoy.

Todo tiene un límite, no somos insensibles y nuestro aguante y paciencia disminuyen día a día. Las noticias son deprimentes, los fallecidos aumentan y encima el gobierno no da una. Cuando vas viendo que no saben qué hacer, que improvisan y no aciertan, te desmoralizas y las horas son eternas.

A los muy antiguos (que no viejos), nos afecta mucho el confinamiento, tenemos corazón y estamos en una etapa vital en la que somos excesivamente “tiernos”. Necesitamos ver, tocar, acariciar, consolar, jugar con nuestros nietos, charlar con nuestros hijos, y ahora comprendo muy bien lo duro que debe ser estar solo, en estos momentos.

Pero que no cunda el pánico, que nadie se preocupe; en algunos momentos te vienes un poco abajo, pero luego vuelves y subes y subes, y casi te avergüenzas de lo escrito.

La “Intendencia” al menos funciona muy bien a nivel doméstico, como no podía ser de otra manera. Por teléfono te traen todo y además rápido: Amazon es increíble. Y me doy cuenta de la utilidad del móvil, porque nos ayuda a estar unidos y podemos vernos “cara a cara” y hablar con toda la familia.

Eso sí, el veraneo está muy complicado para los mayores, pero hay que esperar acontecimientos, antes de darlo por perdido. Todo puede ser y todo puede no ser: vivir en continua incertidumbre en este confinamiento es lo más desmoralizador para los mayores. Lo que en otros momentos no importa nada, ahora nos hace saltar. Ya no se pueden hacer planes, hay que vivir el día a día y, por supuesto, tener Fe: eso nos ayudará.

Noto, que se me está quitando el pesimismo, por momentos. Creo que vuelvo a ser optimista. He querido dar un toque humano a la bendita rutina diaria.
Por favor, Blogueros y Blogueras, ánimo y a continuar dando el callo.

Eso nos da ánimo y nos permite seguir vivos.
Mi General, gracias y a seguir blogueando a tus órdenes.

Coronel de Intendencia (R.) D. Luis Martín-Pinillos Marco. XI Promoción

Blog: generaldavila.com

1 mayo 2020

 

 

CENTENARIO DE LA LEGIÓN (99-16) EL MORRIÓN DE KEVLAR. Cabo Caballero Legionario Aníbal Snoid Muguruza

Era una fría mañana de octubre a finales de los años noventa en unas de las muchas maniobras que el Legionario de primera Aníbal Snoid Muguruza contaba ya en su dilatado haber.

Aquella mañana aún sin nacer esperaba su bautismo con los primeros rayos del alba, más no parecía mostrar mucha más generosidad de la que la precedieron en aquellos catorce días en el campo de maniobras de Chinchilla (Albacete).

Los miembros ateridos del legionario de primera Aníbal suplicaban una tregua al Zeus heleno, dios del firmamento, el trueno, el agua y la lluvia…¡Aquella gélida, astifina y ladeada lluvia torrencial que ya parecía de la casa!

Catorce días a remojo bajo aquel incesante aguacero, transportaban a aquel legionario de primera a la piel de cualquier marine de la 101 aerotransportada patrullando el delta del Mekong en el sudeste asiático en plena estación monzónica.

El legionario de primera Aníbal maldecía su suerte en aquel momento. Sabía a ciencia cierta que si había algún lugar indeseable en el mundo por antonomasia en aquel momento y  aquel día, era sin lugar a ninguna duda aquel  pozo de ametralladora en el que estaba sumergido donde el agua le llegaba hasta las pantorrillas.

Los pies no sabía si le pertenecían aún o eran una parte más que hacían  masa con aquel fango manchego que le trepaba en forma de escalofrío hasta la mismísima coronilla y que no le hacía sino aludir a aquel comienzo de tan afamada obra que tenía por autor a nuestro ilustre manco de Lepanto, que de aguas  otro tanto sabía y cuyas insignes andanzas del Hidalgo caballero de la triste figura comenzaba narrando así…»En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme…»

Ni él mismo quería acordarse pensaba Aníbal  para sí, seguro que cuando escribió aquello Miguel de Cervantes debió haber estado en algún sitio no muy distinto para describir aquellos lares de tal forma solo que allí se encontraba él, en aquel pozo de tirador de un metro cuadrado con su proveedor de reemplazo y aquella humedad calada hasta los huesos que se había convertido a esas alturas ya en su sexto sentido.

Los primeros rayos de sol empezaban anunciar el comienzo del nuevo día que de nuevo no tenía nada, idéntico en el pluviómetro por no ver acaecer el más mínimo atisbo de cese alguno de aquel diluvio.

Las órdenes se esperaban por radio pese a que la consigna  dada era de  que el ataque sería al amanecer,  pero allí la radio seguía muda y Aníbal y su proveedor, esperaban deseosos la más mínima señal de frecuencia para acabar con aquello con la misma ansiedad que todos esperábamos el gol de Señor en el 12-1 a Malta, el frío y la humedad les tenía completamente atenazados.

De repente la señal llegó pero no era la esperada.

-Mike-1 a tizona-2,  el ataque se pospone al menos una hora, seguid a la escucha a la espera de instrucciones. Cambio y corto».

-Aquí Tizona-2, recibido.

El ataque en efecto se  retrasaría al menos 1 hora…una tras otra más como se sucedieron hasta que la bandera al completo tomó las posiciones indicadas y las cuales el barro y la lluvia, dificultaban en exceso por ser  ardua tarea por tan resbaladizas y empinadas lomas.

El legionario de primera Aníbal recibió la noticia por radio no sin gran pesar pero ese malestar se le pasó al segundo, resignándose consolado  por la natural habitualidad de que nada sale como se espera y la verdadera virtud del legionario, reside en adaptarse al terreno y las circunstancias con ávida diligencia por ser el primer rasgo idiosincrásico de su espíritu combativo. Estaba curtido en innumerables maniobras y aquel trance como muchos otros, solo era cuestión de aguantar el tipo y tirar de los estribos de la ansiedad diciéndose a sí mismo, «no hay mal que cien años dure»…¡Pero aquel mal daba la sensación de empezar a rozar el siglo!

En uno momento dado,  el legionario de primera AnÍbal invitó a su proveedor a relajarse y resguardarse debajo del poncho extendido que les hacía de tejabana.

Desde su pozo podía observar como el resto de compañías hacían lo imposible por alcanzar sus respectivas posiciones pero el terreno no cedía y menos lo hacían el resto de legionarios y lo que en apariencia parecía una pendiente asequible, con insidia se convertía en un ochomil a la altura de Juanitos Ollarzábal y Edurnes Pasabán de modo que por un respiro a su sufrido proveedor, poco podía importar por resultar  intrascendente.

Hasta el propio Aníbal se relajó. Harto de su casco kevlar que solo le filtraba  el agua por el mismo sitio colándose por su chaleco antifragmentos, se desprendió de él y apilando  con cuatro cantos tan calizos como generosos les dispuso a modo de mojón como en el que en su serranía burgalesa, hacía las veces de hito topográfico para separar las tierras lindantes.

Allí apoyó su casco de kevlar a modo de asiento para preservarlo del barro y poder sentarse sin tener al menos por unos minutos aquel fango por incómodo cojín que ya le impregnaba hasta las orejas.

En un momento dado, su proveedor pareció dar una cabezada sin constatarse agotado por la marcha nocturna con todo el equipo, pero Aníbal no le reprendió ni despertó.

Aquellos muchachos de reemplazo eran la esencia de la que se había nutrido La Legión durante décadas y aquella «vidilla» y vista gorda propia del cabo diestro en la «mano izquierda», de buena gana se la concedía por empatizar Aníbal de forma muy efusiva con aquellos «legías» bisoños.

Así fue como empezó Aníbal su andadura legionaria en el IV Tercio y por ello, les trataba con sumo cariño por verse él reflejado en no muy distinta tesitura en unas maniobras también harto pasadas por agua, cuando formaba parte del pelotón de morteros de la tercera compañía de la X bandera.

Tras una marcha nocturna muy similar, la comitiva de la plana de bandera fue a refugiarse del viento que arreciaba con litros por galones en ese tramo de la noche justo al lado de su pelotón.

El entonces  joven  legionario Aníbal, sacó de su mochila unas galletas y tableta de chocolate de su ración de desayuno que cautelosamente había guardado.

El por entonces Teniente-Coronel Enrique Alonso Marcili jefe de la X bandera, veterano del Sáhara y uno de los integrantes que participó en la acción de Tifariti, posó su mirada en él no sin vana interpretación por parte del legionario, que no pudo sino alargar su mano en un ademán ofreciendo parte de su paupérrimo condumio a quien con hambre voraz pero temple de auténtico oficial, observaba sin obligar a nada.

El curtido Teniente-Coronel, haciendo gala del famoso lema de aquel afanoso genio y también soldado de infantería llamado Calderón de la Barca, sin pedir ni rehusar asintió al gesto del joven legionario que le observaba como lección de historia viviente a lo que el oficial no parecía percatarse, pues si bien dice el dicho que «picha dura no creé en Dios», para menos menesteres está el estómago que ruge vacío que no sea otro que el llenarlo con lo menos y de sumo agrado aceptó sin rechistar.

Aquel tipo lejos de hacer ostentación de su rango, hacía gala del más ultracampechanismo que pareciera en algún momento que trataba con mi compañero de litera que no con mi jefe de bandera y eso es un rasgo intrínseco tan solo, del  que desde el lado de las estrellas no le es ajeno el hedor a galeras por haber remado en convulso mar a la par que sus galeotes.

Tras roer porque para masticar no era lo poco que repartimos, le dirigió una mirada de complicidad al legionario convidante y se dirigió a su operador de radio diciéndole en tono irónico:

-Cabo, anote el nombre de este legionario pues no es  sino digno de ser propuesto para la próxima laureada.

El Teniente-Coronel Marcili, se incorporó acto seguido para después  decir con voz  firme y tan campechana como tenía costumbre:

-Proseguimos la marcha y no os preocupéis, siempre que llueve escampa ¡Pero está puta lluvia de los cojones parece empeñarse en ser la excepción!

Aníbal siempre copiaba de sus jefes lo mejor y él ya altivo legionario de primera, de sobrada manera aprendió por sus docentes, que no descansa sino el subordinado mejor su vista en el ejemplo, que la sobrecarga del rango que obliga porque lo que se ordena se obedece pero lo que se ve, se imita.

Mientras su proveedor planchaba la oreja de forma exígua, en un momento dado un pequeño destello producto del primer rayo de sol que aduras penas se coló entre todos aquellos nubarrones de color plomizo y produjo un reflejo. Era su abollado cacillo de aluminio que hacía de receptor posado con un café «a la esquimala» junto al casco de su morfeo acompañante el que hizo casi de opaco cristal en el que Aníbal pudo distinguir su propia silueta. Un semblante con poblada barba y facciones desgastadas por el cansancio en una imagen difusa pero muy nítida en la mirada de Aníbal.

Su joven rostro miró como por inercia al flanco derecho que le solapaba y por cuestión táctica aquel día, el puesto de mando de la compañía se alzaba a unos ciento cincuenta de metros por encima de su pozo a la derecha y una imagen reveladora le tradujo el verdadero peso que recaía sobre él en ese momento en teoría irrelevante pero que no era sino historia silenciada de la vieja Iberia, que se sumaba a la contada en alto con la resignación del que bien mandado y mejor obedecido, acepta el papel secundario que le toca interpretar.

Su mirada quedó clavada en el  banderín de la primera compañía  apenas distinguible por su tamaño, pero visible a leguas ha de magnificencia. Ondeando aun empapado como lo más altivo que puede mostrar algo inerte, pero pardiez que aquel banderín pareciese tener vida propia.

Las aspas en negro de San Andrés, sobresalían por encima del campo heráldico en  rojo ribeteado en oro como aquel que se le saltan los ojos de las cuencas.

No era cualquier banderín ni cualquier compañía, era en teoría la compañía más antigua de La Legión de la I bandera y aquel banderín con vida propia, era consciente y lo sabía y como tal se comportaba.

Aníbal volvió su mirada al pozo dónde descansaba su proveedor, incrédulo por creer que el cansancio fuere capaz de hacer dormir a alguien tan plácidamente abrigado tan solo por el barro.

Ahora ya no veía aquel traje mimetizado como tal, ni sus botas, ni su correaje israelí, ni su ametralladora MG. Se vio por unos segundos con unos pantalones de pata ancha y bombacha. Su chaleco era un jubón y sus botas, hacían de dos medio par por los pies al aire  por cuero falto en ellas perdido por medio mundo defendiendo a un rey que siempre les olvidaba, luchando por el verdadero Dios que mucho no los acompañaba pese a que jamás  les abandonaba.

Haciendo del  menos lujo la mayor galantez por el que a pie quedo soportaba todo por ser intrínseco en su ADN.

Una galantez que certifica, que si noble es la milicia, no es muy cuantitativa si en lo de hacerse rico se refiere. Aníbal miraba como de su pecho, colgaban doce apóstoles que eran doce sentencias de muerte, doce pasajes gratis para irse allá con Lutero sin pasar por taquilla de Caronte.  Doce cartas certificadas con invitación para el más allá, con su cuerno de tubilla repleto de pólvora por si pasaban  de la docena y su faltriquera con pelotas de plomo esperando encontrar flamenco y siniestro fin.

Su ametralladora MG, tornaba en forma de tosco y rudo arcabuz con serpentín y espoleta, y el bípode no era sino la horquilla clavada para apoyar semejante armatoste.

La lluvia que arreciaba ahora con más fuerza, devolvió a Aníbal a la visión normal, pestañeó y se frotó la cara y volvió a la realidad para verse de nuevo envuelto en aquel traje mimetizado que era un barrizal andante.

Miró su reloj y dio en el hombro a su proveedor:

-Vamos cachorro.

Le invitó a incorporarse con un guiño de ojo y presto el legionario, al despertar entendió de forma automática que era hora del deber y en tres segundos estaba en su posición indiferente al cansancio y profundo sueño que le poseía apenas hace unos segundos.

Aníbal tomó su casco kevlar pero antes de ponérselo lo observó con meditado cuidado,  como incapaz de poder absorver con la mirada tanto como se reflejaba en aquel casco con funda mimetizada imposible de brillar.

Pudo ver en el ciego reflejo, que ese temple de hombres que todo lo soportaban menos que les hablasen en alto, era el mismo que había acompañado en el asedio de Haarlem, en el cruce por las gélidas aguas del Elba a nado para triunfar en la otra orilla de Mühlberg. En Castelnuovo mostrando que la ética hispana, solo concibe el vencer o morir en el intento y que en el arte de rendirse, la fiel infantería de los Tercios Viejos, no  poco sino nada tenemos con lo que aleccionar en esas paganas lides de la hombría, pues solo hablamos de rendición una vez muertos.

Veía reflejado el orgullo en el centro de Rocroi, con un solo cuadro ya en pie pero tan recio y cerrado, que no pareciere sino muralla humana erguida de picas, esperando insolentes la derrota a pecho abierto, pues nunca en ella nos dejamos ver la espalda y si buenos fuimos mostrando el rostro de frente en la victoria, mejor lo fuimos cuando pintaban  bastos con la suerte más que echada.

Aníbal observó todo eso y se colocó su casco y se dispuso en su puesto de combate.

Comprobó la tapa de la ametralladora y la munición engarzada.

Como si celosamente siguiera soplando la mecha anudada a la muñeca para el serpentín.

Mientras esperaba la orden por radio, el joven legionario comprendió el origen de su génesis, cuan era el peso de la historia que recaía sobre él.

Cinco siglos entre el todo y la nada pero allí estaba él, como aquellos a los que prosiguió en formas y por aquel fango hasta la cintura, parecía emular también en las maneras.

Empapado en barro manchego que otrora llevase salitre holandesa pero que bien pudiera haber sido de cualquier otro confín del mundo, pues no había tierra lejana sin huella de castellana bota cosida.

La humedad, cuando se trata de buscar abrigo al calor del cuerpo del infante, no entiende de siglos y no sería muy distinta  la gélida sensación que  sentía Aníbal ni diferiese mucho, de la que sintió su tío abuelo en la campaña de Rusia en un sector llamado krasny-Bor… pero aquello era harina de otro costal, óptima en lo adverso pero en lo traducido idéntica aunque con muy distinto avatar.

Y esa era mi deber y legado, aquello era el cometido cuya obligación mía era preservar y traducir en el día a día.

Hacer menester en lo que nadie quisiere allí donde nadie en su sano juicio fuere.

Siendo un nómada sin hogar, porque su hogar estaba allí en cualquier punto cardinal de la adversidad con todo su patrimonio a cuestas.

Aníbal entendió en ese momento, el peso de la historia que pesaba como una losa sobre sus hombros entonces  por la responsabilidad de estar a la altura pero nada temía ya, el Credo Legionario hacía tiempo le había abducido y sin saber de ganar nunca, aprendió a no rensirse siempre y sabía que en su mundo legionario, uno solo era lo que hacía en función de lo que era capaz en obediencia con respecto a lo que el corazón propio dictaba, y la fe legionaria solo conducía por lo sublime del camino pavimentado sobre lo justo, y allí en ese recodo de firmeza… Aníbal sentía que cogía al mundo por los huevos.

Se ajustó su morrión de kevlar y de repente se oyó la señal por radio:

-A todas las compañías, ¡Ataque Legión!

La MG empezó a cantar con el alza dispuesta a 1.200 metros.

El sector asignado era barrido de lado a lado con total diligencia, como siguiendo un guión predefinido que tantas veces hubiera interpretado.

Aquel era nuestro oficio.

Aníbal nunca había entrado en combate pero esa era

su profesión. Era un profesional de la muerte, de la muerte del de enfrente y para eso le instruían pero también es sumamente cierto, que si bueno es el legionario en la muerte ajena, cuando se trata de la propia, se convierte en un  verdadero y consumado artista.

Nadie lo quería ser pero alguien tenía que serlo.

Nadie lo quería hacer pero alguien tenía que hacerlo.

Cuando todos se marchaban a nosotros nos tocaba llegar.

Fuimos y somos lo que somos, gritando al matar y  muriendo en silencio, como aquel sabeedor de que su conciencia será su único testigo y con eso le basta. Consciente de que será un  héroe mudo a los ojos de aquel para el que pelea el bien con lo más preciado que tiene, la propia vida, la vida del que sabe morir por otros, en definitiva…

¡LA VIDA DE UN NOVIO DE LA MUERTE!

Cabo Caballero Legionario Aníbal Snoid Muguruza

Tercio Gran Capitán I de La Legión

I bandera 1 compañía

Blog: generaldavila.com

29 MARZO 2020