LAS BOMBAS Y EL PACIFISMO DE LOS NO PACÍFICOS José María Grande Urquijo. Coronel de Infantería DEM. (R.)

La ministra de Defensa del Gobierno del Reino de España

Recientemente hemos sabido que el Ministerio de Defensa, supongo que en un arranque de pacifismo y buenismo, ha suspendido la entrega de cuatrocientas bombas de aviación a Arabia Saudí, a pesar del contrato firmado, y van a devolver los nueve millones de euros que ya habían cobrado. Analicemos el asunto.

Estas bombas son de fabricación estadounidense a los cuales se les habían comprado. España decidió en 2015 venderlas y recuperar dinero, para lo cual se pidió permiso a EEUU; la Administración norteamericana dijo que no había problema ya que Arabia Saudí es aliado suyo. Se firmó un contrato con los saudíes en el que figuraba taxativamente que no se podían emplear fuera de territorio saudí, para evitar que las empleasen contra Yemen en la guerra que mantienen ambos. Arabia Saudí dio su aprobación.

Sin embargo, en la comunicación hecha a una cadena de radio se dijo que esa condición no figuraba en el contrato y por eso no se procedía a la entrega. Y esto ha motivado reacciones.

Parece ser que Arabia Saudí, molesta por la situación, se está cuestionando que España complete la finalización del AVE Medina-Meca, así como la construcción del metro. También se está cuestionando que España les construya las cinco corbetas previstas, por un montante de cinco mil millones de euros. Construcción encargada a Navantia en su factoría de Cádiz que asegura trabajo para cinco años, un montón de puestos de trabajo y los consiguientes contratos de mantenimiento posteriores.

Firma contrato construcción 5 corbetas con Arabia Saudí ahora en peligro

Si esto se lleva a cabo, me gustaría conocer la reacción del alcalde de Cádiz, el inefable Kichi, y las  explicaciones que vaya a dar ante las perspectivas de paro que se pueden presentar. Pero ahí no acaba la cosa. Según me cuentan, EEUU se ha enfadado por la reacción española y ha pedido explicaciones.

Además, con este comportamiento, España se convierte en una nación no fiable. ¿Qué nación va a firmar con España un contrato de compra de armas?; le cabrá la duda de que, aunque esté firmado y pagado, la ignorancia, el buenismo y el sectarismo del Gobierno español lo suspenda. Y esta postura no solo hay que contemplarla en temas de Defensa, es extrapolable a otros muchos contemplados en el ámbito de la política exterior.

José María Grande Urquijo. Coronel de Infantería DEM. (R.)

Blog: generaldavila.com

6 septiembre 2018

 

EL INDEPENDENTISMO EN EUROPA José María Grande Urquijo. Coronel de Infantería DEM. (R.)

Los acontecimientos en Cataluña han hecho que los movimientos independentistas europeos presten atención a lo que está ocurriendo. Es cierto que la proliferación de pequeños Estados desestabilizaría la UE pero ¿es realmente así? Veamos la importancia de cada uno de ellos.

Escocia

Escocia fue un Estado soberano hasta que en 1707 aprobó el Acta de Unión a Inglaterra. Para romper esa unión la ley establece que debe hacerse una consulta.

Desde 2011, el Partido Nacional Escocés -SNP- tiene mayoría absoluta en el Parlamento escocés. En 2014, pactó con el Gobierno británico un referéndum de independencia; el 55,3% de los escoceses lo rechazó por miedo a que Escocia no entrase en la UE.

Tras el Brexit, Nicola Sturgeon, líder del SNP, pidió otro referéndum, pero el retroceso del partido en las elecciones británicas que pasó de 54 a 35 diputados, fue interpretado como una negativa a una nueva votación.

Recientemente el SNP ha retomado la senda secesionista proponiendo la creación de una moneda propia que se usaría si Escocia se independiza del Reino Unido.

El paralelismo que se quiere establecer con Cataluña es erróneo puesto que ésta nunca firmó un acta de unión. Siempre formó parte de España.

Córcega

Aunque en Francia hay varios movimientos independentistas -País Vasco francés, el Rosellón, Bretaña…-, el más importantehoy está en Córcega. Esta se independizó de Génova en 1755 y, tras unos años como país independiente, pasó a ser parte de Francia en 1797.

Hubo lucha por la independencia pero, aunque el conflicto sigue vigente, ha sido superado por la política. En las pasadas elecciones el nacionalismo corso obtuvo, por primera vez, tres diputados en la Asamblea Francesa y solicitaron una mayor autonomía y la cooficialidad del corso. Francia rechazó ambas ya que no admite lenguas regionales al considerarlas peligrosas para la unidad.

Hasta el año 2000 hubo atentados terroristas en Bretaña. Ahora, la Unión Democrática Bretona lo que reivindica es volver a los límites administrativos históricos. El Rosellón, la llamada Cataluña francesa, se desentiende del secesionismo. Y en el País Vasco francés,según el último Euskobarómetro, solo un 30% se declara independentista.

Padania

El movimiento secesionista del norte de Italia es de marcado carácter económico y artificial pues carece de base histórica;no tiene una cultura o una lengua propia diferente.

En los años 90 nació, en la zona más septentrional de Italia, la Liga Norte (LN), un movimiento xenófobo de derechas e independentista. El discurso de su líder, Umberto Bossi, era que Roma robaba a las regiones ricas del norte para dárselo a las del centro y del sur.

Bossi se hizo con el poder en algunas regiones y las denominó Padania del italiano “pianura padana” (llanura del Po). Actualmente ha abandonado sus veleidades independentistas y su caballo de batalla son la inmigración y la seguridad, bajo el lema “los italianos primero” con un espíritu eurófobo.

Tirol del Sur

Perteneció hasta el final de la Primera Guerra Mundial a Austria-Hungría pasando luego a Italia. Tras la Segunda Guerra Mundial obtuvo mayor autonomía política e idiomática, y conserva parte de sus ingresos. Al tener éxito económico no quiere depender de Roma, lo que ha propiciado un débil separatismo.

Cerdeña

En Cerdeña hablan el sardo un millón de personas. Aunque el sentimiento identitario es fuerte, los partidos nacionalistas están muy divididos. Si se uniesen supondrían el 25% de los votos.

Flandes

En las elecciones de 2014, el partido Nueva Alianza Flamenca fue el más votado. Sus líderes están convencidos de que Flandes, donde se habla flamenco y es más rico, estaría mejor si se separa de Valonia, francófona y más pobre. La tentación es alta. Sin embargo, apuesta por la separación pacífica de Bélgica y, al igual que en Escocia,es improbable que recurra a la vía unilateral.

 

Baviera

Baviera representa el 15% de la población de Alemania; es rica (sede de Adidas y BMW) y con dialecto propio. El 32% de los bávaros quieren independizarse (sondeo de 2017). Sin embargo, el Partido de Baviera no consigue canalizar electoralmenteese sentimiento.En sus orígenes, 1946,eran el 17,9% del electorado de su Estado, ahora solo tienen representación a nivel municipal (6 concejales repartidos en 4 regiones) y unos 6.000 afiliados, y desde los sesenta no consiguen un escaño en el Parlamento bávaro. Por eso descartan luchar por un referéndum.

Eslovenia

Puigdemont ha hablado varias veces de la independencia de Eslovenia y de Croacia pero, a diferencia de Cataluña, ninguna de ellas formaba parte de un Estado miembro de la UE. Al contrario, Yugoslavia era un Estado en desintegración, cosa que no pasa en España, al menos de momento.

 

Kosovo

Tras este análisis, vemos que los movimientos independentistas europeos tienen poca o muy poca fuerza o, como en Francia, están muy domeñados. Me pregunto, pues, si realmente existe riesgo de un efecto dominó en Europa, en el supuesto de que el desafío catalán prosperase. Sinceramente, creo que no.

Si ese peligro no existe, ¿quién nos asegura que la UE no hiciese la vista gorda con Cataluña y la reconociese como Estado independiente al cabo de un tiempo? Al fin y al cabo, ya lo hizo con Kosovo.

José María Grande Urquijo. Coronel de Infantería DEM. (R.)

Blog: generaldavila.com

1 de junio 2018

 

 

 

3.- DEMOGRAFÍA José María Grande Urquijo. Coronel de Infantería (R.)

La demografía es el ladrón de guante blanco que asola Europa. No hace declaraciones en ruedas de prensa ni se presenta a elecciones. Tampoco comete barbaridades en nombre de entes divinos. Pero la realidad es que Europa se muere, y lo hace sola.

Para que una nación mantenga el reemplazo generacional, la tasa de fertilidad no puede bajar de 2,1 hijos por mujer. Actualmente en la UE la media está entre 1,3 y 1,2. En España es 1,1. El descenso de la natalidad va acompañado de otro en la mortalidad. Así es imposible garantizar el reemplazo generacional, lo que se traduce en suicidio colectivo.

¿Por qué baja la natalidad? Desde mediados del siglo XX, la caída es una constante en las sociedades avanzadas por múltiples causas: las variables educativas, el mercado laboral, la incorporación de la mujer al trabajo, las políticas públicas, los cambios culturales en los roles del hombre y la mujer, las nuevas configuraciones familiares, el alto coste de la educación y manutención de los niños-especialmente cuando las mujeres tienen un elevado nivel de educación-, la preferencia de los padres de invertir más en cada hijo en lugar de tener más hijos, la falta de casa propia, etc.

La falta de nacimientos y el envejecimiento se traducen en menos población activa. Si se mantiene en el tiempo, llegará un momento en el que el estado del bienestar será inviable. En 2.050, cada europeo en edad de trabajar -trabaje o no y esto es muy importante- mantendrá a otro. El cerdito que representa la hucha de las pensiones está muy cerca de su “san martín”.

El declive demográfico es una amenaza para la economía: menos crecimiento económico; estado del bienestar insostenible; desvalorización de las casas y otros activos; menor empleabilidad de los mayores; descenso de los emprendedores y de la innovación; menos oportunidades para las empresas; aumento de impuestos, ya que habrá que desviar mucha renta a las pensiones y al cuidado de los ancianos; la educación y sanidad pública, o cualquier tipo de prestación social, serán una utopía; etc. Todo ello desnaturaliza la democracia.

Combatir esta crisis demográfica debería ser uno de los principales objetivos de Europa, pero como las consecuencias del problema son a medio y largo plazo, no inmediatas, el asunto es ignorado por los poderes públicos. Es decir, “el que venga atrás que arree”.

Ante este panorama, la inmigración se plantea como una solución a corto plazo, capaz de revitalizar un continente que cada vez tiene más de residencia y menos de guardería.Puede suponer un hecho positivo en el mercado laboral y en la economía, pero ya vimos que parte de la inmigración, la más numerosa, es incapaz de adaptarse por su religión.

Los Estados europeos deberían plantear soluciones que no pusieran en riesgo ni nuestra sociedad ni nuestras señas de identidad. Desde la Administración se debería apoyar a las familias de manera decidida, no solo dando una subvención por hijo nacido, o una rebaja fiscal en el IRPF, sino facilitando y garantizando la conciliación familiar. Esto ya se está haciendo en países de nuestro entorno.

Según publica el Instituto de Política Familiar, los nacimientos se han reducido en España,entre 1980 y 2016, en un 25%. Vamos a una lenta pero inexorable muerte como pueblo, y puede que como civilización, pasando, antes de desaparecer, por un empobrecimiento económico y afectivo, por una disminución de nuestro peso internacional, y por ver cómo nuestra democracia se transforma en gerontocracia.

Sin embargo, como dijo el torero Rafael el Gallo “hay gente pa to”. Y nos encontramos con “inteligentes” que dicen que el declive demográfico es positivo puesto que reduce el paro y la delincuencia. A esos, hay que decirles que tampoco hay paro y delincuencia en los cementerios.

El acomodamiento y la pérdida en Occidente de valores tradicionales como la natalidad y la familia, elementos esenciales de la vida, son en mi opinión, las causas más importantes de que no tengamos hijos. Todo lo demás, como el aborto, viene por añadidura.

Vistos los tres problemas considerados, cabe rehacernos la pregunta del principio “Quo Vadis Europa”.

 La situación no plantea un futuro esperanzador. La falta de cohesión interna en la UE, los problemas estructurales existentes, el buenismo, la falta de valores y la renuncia a nuestros orígenes, no auguran nada bueno. Y a todo ello hay que añadir las  agresiones externas: el lobo ruso muerde, desde su estepa, a través de ataques cibernéticos, y la presión ejercida desde el otro lado del Atlántico, tampoco facilita la situación.

 Europa debe dar respuesta a los retos a los que se enfrenta. Dirigentes y ciudadanos tenemos que ser conscientes de lo mucho que hemos avanzado juntos. No podemos renunciar a nuestras señas de identidad, a nuestra configuración como Estados de derecho, en los que la ley es la garante de nuestro bienestar. Es decir, no podemos dar concesiones a quienes quieren destruirnos.

Luchar contra el virus del populismo y erradicar los nacionalismos excluyentes debe ser un objetivo primordial. Cada Estado, a través de su propia unidad y estabilidad política, económica y social, debe servir de ejemplo al conjunto.

José María Grande Urquijo. Coronel de Infantería (R.)

Blog: generaldavila.com

3 mayo 2018

 

 

EUROESCEPTICISMO. JOSÉ MARÍA GRANDE URQUIJO. CORONEL DE INFANTERÍA (R.)

2.-EUROESCEPTICISMO

El “euroescepticismo” hace referencia al descontento, en parte de la población europea, por desconfianza hacia la política de la UE. Sin ánimo de ser exhaustivo, podemos considerar que las causas que lo motivan, entre otras, son las siguientes:

La legislación comunitaria mantiene los intereses particulares de los Estados miembros. Eso hace que las instituciones europeas tengan escaso peso político propio y una burocracia desorbitada. Los Estados no quieren  ceder parcelas de soberanía. El Brexit es resultado de ello. El partido UKIP predicaba: “Europa no nos aporta nada, si nos salimos recuperamos nuestra soberanía y el control de las fronteras ante la inmigración. Resultado: avances escasos

El euro ha sido positivo, pero no se acompañó de una política presupuestaria y fiscal que homogeneizara las cuentas públicas de los Estados miembros. El duro tratamiento de la UE al déficit presupuestario produce efectos negativos en la política social. Resultado: desafección.

Ante la crisis económica, al no poder la UE depreciar la moneda, devalúo el sistema productivo. Eso dio lugar a salarios más bajos, menos prestaciones sociales, menos gasto público e inversión, etc. Las capas sociales más castigadas por la crisis sienten falta de respuesta de los Gobiernos y partidos tradicionales. Resultado: desafección.

No existe la ciudadanía europea. La libre circulación es fruto de un tratado internacional (Schengen) no de un derecho constitucional. Resultado: algunos países restringen los derechos de libre circulación para protegerse de las migraciones, lo que demuestra lo precarios que son los derechos comunitarios.

Las instituciones europeas son consideradas lejanas, aspecto que se ve reforzado por el sistema de elección. El elector no tiene ni idea de a quién vota y considera al europarlamentario un político excedente de cupo en la política nacional con un dorado retiro. Resultado: desafección.

Desconfianza entre Estados miembros. La UE es un club formado por Estados democráticos. Últimamente Alemania ha puesto en entredicho que España lo sea al negar a la justicia española ser competente para juzgar al autor de un golpe de Estado. Sin embargo, un Tribunal de Karlsruhe no dudó en declarar ilegal la celebración de un referéndum en Baviera. Bélgica no nos entrega a terroristas. El apoyo de los 28 a USA, Reino Unido y Francia, ante el ataque con armas químicas en Siria, no ha sido lo firme que cabía esperar. No hay una política europea de seguridad común. La política comunitaria se reduce a un conjunto de acuerdos y desacuerdos coyunturales. etc.

Muchos ciudadanos interpretan lo anterior como un recorte de sus derechos y un menoscabo a la soberanía de sus Estados. Tras el Brexit, las elecciones en algunos países, como Italia, han propiciado que los partidos que reniegan de Europa ganen terreno.El jurista David Romero Díaz diceal respecto“el ciudadano europeo ve como su único balón de oxígeno, su única arma de resistencia es reivindicar el concepto de soberanía en todos los aspectos”.

El resultado de esa desafección es el populismo. Ningún país europeo se libra del suyo. Reivindica el poder para el pueblo frente a las instituciones y partidos tradicionales a los que llaman “casta”.

Los partidos populistas presentan la relación entre el pueblo y las élites como antagónicas, de modo que la relación entre ambos no se puede resolver sin romper las estructuras institucionales de la sociedad. De este enfrentamiento surge el tipo de líder. Todos los líderes populistas son grandes transgresores de las formas tradicionales de hacer política. Mi abuela decía “si el que es servilleta llega a mantel, aléjate de él”.

El populismo hace al pueblo actor político opuesto a la clase gobernante. El miedo y la esperanza, la desafección y el odio son los sentimientos a los que apelan los líderes populistas para ganarse a las masas. Reivindican el rencor y la revancha como motores que impulsan su política. Carecen de proyecto político. Son una respuesta gaseosa al vacío ideológico de los partidos tradicionales en el poder.

El escritor Mempo Giardinelli decía que “un pueblo que no lee está condenado a la extinción”. El populismo no solo se nutre del descontento de la sociedad, también se aprovecha de la falta de preparación de la población. Una juventud falta de valores, sin capacidad crítica y sin ningún tipo de conocimiento histórico es el blanco perfecto para un líder populista.

El populismo es el nuevo rock and roll. Llena bares y plazas. Enfervorece cerebros y corazones. Quema contenedores y provoca gritos locos. Está a la orden del día. Colma periódicos y revistas. Enloquece a tertulianos y pervierte informativos.

Una Europa unida es una utopía creíble y debemos luchar por ella. Pero, para que sea realizable, es necesario reinstaurar los valores morales, culturales y sociales compartidos, más allá de lo meramente económico. Si solo importa lo económico, este negocio fracasará, porque los intereses de los Estados miembros son contrapuestos en muchos aspectos.

José María Grande Urquijo. Coronel de Infantería (R.)

Blog: generaldavila.com

23 abril 2018

 

“QUO VADIS EUROPA”. JOSÉ MARÍA GRANDE URQUIJO. CORONEL DE INFANTERÍA (R.)

 

EL CORONEL DE INFANTERIA JOSE MARIA GRANDE URQUIJO

Presentacion

Larga, amplia y variada es la carrera de un militar. Cuando uno deja las aulas de las academias de formación, no hace más que certificar el inicio de una continua y especializada formación. Cursos de capacitación y especialización jalonan su derrotero por la milicia, sorteándolos con destinos de mando, apoyo o docencia, de forma que cuando uno echa la vista atrás, ves que no hay una única carrera militar, sino tantas carreras como militares.

Es el caso de mi amigo y compañero de promoción el Coronel José María Grande Urquijo, a quien hoy damos la bienvenida en este blog General Dávila.com, cuya vida profesional e inquietudes intelectuales le han convertido en un auténtico experto en asuntos internacionales y en particular en el yihadismo islámico, como tendrán ocasión de comprobar en los próximos artículos que, con el sugerente título de “Quo Vadis Europa” hoy se estrena en el blog.

Todo hace honor a su apellido en este cántabro. Su estatura física e intelectual, la carrera que ha desarrollado y el recuerdo que ha dejado en cada destino. En regimientos del Arma de Infantería en los empleos de teniente y capitán, culminándolos, ya como coronel con el mando del Regimiento de Infantería Ligera Tenerife 49, con el que participó en la misión internacional a la que España contribuía en Bosnia-Herzegovina. En medio de ambas situaciones, se diplomó en Estado Mayor en España y Marruecos, especializándose posteriormente en Inteligencia y dedicándose al estudio del Magreb y Oriente Medio en el estado Mayor del Ejército, y de la evolución de Europa desde la Agregaduría Militar de París. Fruto de estos estudios son numerosas publicaciones en revistas especializadas, entre la que yo destacaría el estudio monográfico del CESEDEN titulado “El Islam. Presente y Futuro”

Coincidimos los dos en la Escuela de Guerra del Ejercito, él al frente del Departamento de Estrategia y Organización, donde además de sus actividades docentes en el ámbito militar, dirigió tres cursos de “Prevención y Gestión de Crisis Internacionales” para alumnos de posgrado, en la Universidad Carlos III. Estos contactos con el mundo universitarios los ha extendido en su último destino en activo como Delegado del Ministerio de Defensa en Cantabria, en cuyo ámbito cultural, ha dejado su impronta en más de veinte artículos publicados en diferentes medios.

Querido Jose, mi coronel:Es un lujo contar con tu aportación a este blog en un campo tan interesante, cambiante e inquietante como es mundo del islam y sus implicaciones para Europa.

Adolfo Coloma GB (R) del ET

¿QUO VADIS EUROPA?

 


Muchos recordarán la famosa película “Quo Vadis”, protagonizada por  Robert Taylor, Deborah Kerr y Peter Ustinov, en la que el sujeto de la pregunta era San Pedro. Ahora, el sujeto es Europa y los protagonistas la progresiva islamización, el problema demográfico y el euroescepticismo, amén de otros.Me propongo retratar, en tres artículos, a estos protagonistas.

 1.- ISLAMIZACIÓN DE EUROPA

Al igual que existen problemas internos también otros externos amenazan el proyecto europeo. El islamismo radical quiere recuperar lo que considera suyo. Ayman al-Zawahiri, declaró en su libro “Los caballeros a la sombra del estandarte del Profeta” que el nuevo campo de batalla de la yihad debía ser Europa.

Europa ancla sus raíces en la fe y la cultura cristiana, ha forjado durante generaciones una manera de entender el mundo y ha creado países democráticos en los que, a diferencia de los musulmanes,  la separación entre religión y Estado es plenamente efectiva.

El problema demográfico nos hace dependientes de la inmigración.  Pero la musulmana plantea riesgos inherentes a la religión. Europa ha sufrido dos invasiones militares, en el 711 en la Península Ibérica y en el siglo XVI en los Balcanes y la Europa Oriental. Ambas fracasaron.

Hoy estamos inmersos en una ocupación musulmana,lenta y silenciosa, para imponernos su concepción del mundo, en un alarde de doble moral que usa la democracia para sus propósitos totalitarios” (León, F., 2007). Se sirven de la democracia para exigir libertad y respeto para su confesión, cuando muchos de sus preceptos chocan con ella y con los derechos humanos. Exigen el cumplimiento de la Sharia y que ésta regule al Estado.

En 2030, la población musulmana será la cuarta parte de la población mundial. Francia y Bélgica son los países con mayor comunidad musulmana. En las cuatro ciudades principales de Holanda,  Ámsterdam, Róterdam, Utrecht y La Haya, la mayoría de los menores de 14 años son musulmanes. En Reino Unido los imames predican el fanatismo. En España la cifra de musulmanes en 2030 será el 5%.  La mayor concentración se da, por este orden, en Cataluña, Madrid, Andalucía, Levante y País Vasco.

En París, Bruselas, Ámsterdam, Londres, etc., hay barrios donde la Sharia regula la convivencia, la presencia estatal es mínima, se construye una identidad antioccidental y es muy fácil el reclutamiento.Algunos servicios de inteligencia europeos establecen que en torno al 5% de los musulmanes instalados en Europa son proclives a las tesis yihadistas.

Eurabia es una realidad porque Europa no defiende su identidad. La solicitud de reconocimiento de algunas normas jurídico-religiosas como la poligamia, el repudio, las reglas hereditarias, etc., chocan con nuestras leyes, pero transigimos, como sucede con la alimentación, las festividades y tiempos sagrados, el vestuario de las niñas en clase de educación física, la comida en los colegios, Navidad sin Belenes, suprimir actos religiosos para no herir sensibilidades, etc. Y si no accedemos a sus pretensiones afirman sentirse discriminados,cuando lo que en realidad encierran es una imposición de su forma de entender el mundo.

La izquierda española y la socialdemocracia europea tienden a favorecer sus planteamientos por un complejo de culpa derivado del colonialismo y del antiamericanismo compartido con ellos. Creen que aceptarán las legislaciones y costumbres europeas. La radicalización de musulmanes nacidos en Europa demuestra lo contrario.

Para ellos, ser ciudadanos europeos es poseer papeles que les den derechos. Ser español, francés, británico, etc., no tiene significado cultural e identitario. Hay “bienintencionados” que piensan que con pedagogía y educación se integrarán, e ignoran que para ellos la educación verdadera es la que proviene de la ley islámica. AliaItzetbegovic, antiguo presidente bosnio, dijo: “No hay paz ni coexistencia posible entre la religión islámica y las instituciones políticas y sociales no musulmanas“. Se puede decir más alto pero no más claro. En ningún país europeo se ha logrado una integración plena.

Bernard Lewis, reconocido como el mayor experto occidental sobre el Islam, escribió: “Nuestros enemigos son hombres resueltos,  volcados en su voluntad de destruirnos. Creen en sí mismos y en lo que hacen, mientras que nosotros carecemos de esa convicción. Estamos pagando la crisis moral de Occidente con una mezcla explosiva de corrección política, complejo de culpa liberal y multiculturalismo.  Europa está perdida”.

Somos niños amedrentados por un “buenismo” crónico que se ha hecho fuerte en una sociedad sin valores. Ponemos la otra mejilla con más miedo de herir sensibilidades que del recital de bofetadas que recibimos. Aplaudimos las palabras vacías de defensores de arcoíris, unicornios y demás cursilería utilitarista. Somos víctimas de este virus que recorre nuestras calles a lomos de furgonetas, asesina vidas y condiciona el futuro.

El problema no solo está en Raqqa, Mosul o Alepo. El problema está en el tercero izquierda, en el instituto del barrio y en el restaurante de comida turca de abajo de casa. Y no se solucionará con banderitas, manifestaciones pro paz o carteles de “refugeeswelcome”.

José María Grande Urquijo. Coronel de Infantería (R.)

Blog: generaldavila.com

16 abril 2018