«MALVADOS CON MALA MEMORIA» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Al seguir siendo humano, de carne y hueso, y por mis venas correr la sangre necesaria, mi cabeza no puede resistirse a los sentimientos. Como no me gusta cambiar de chaqueta, de mujer o de caballo, hoy encuentro razones de sobra para dar vida a mis últimas emociones, y de nuevo aquí me tenéis.

Muchos hablan de que el mundo está cambiando aceleradamente, únicamente para satisfacer la infinita avaricia de los que mandan, pero hoy yo solo hablaré de mi, en pocas ocasiones lo hago aunque es el tema que mejor conozco, pero en este Blog que llega tan lejos, mi honestidad me obliga a no faltar a la verdad y a no hablar de lo que otros están mucho más y mejor informados que yo. De esto si estoy seguro, nadie puede conocerme mejor.

Todo empieza con la meditación, que consiste en entrar en el interior de uno mismo, pero yo, cuanto más me observo, más se desmorona lo que quiero ser y menos sé quién soy.

«Feliz el hombre que no anda según los consejos de los malvados, que no se detiene en el camino de los pecadores, que no se sienta en el asiento de los burlones» (Salmo 1:1)

Y es que todo ha cambiado, y las cosas no son como antes, ahora parece que el que hace la trampa hace la ley. Lo dicho, el mundo al revés.

Hoy todo lo relacionado con la España tradicional es objeto de censura o boicot. Sea la religión católica sea la tauromaquia sea la caza, la ganadería o el mundo rural en su conjunto. Aquello que no sea urbanita, progresista y ecologista es el enemigo, incluido esa censura de género tan extendida, que pocos se atreven a comentar sus muchos aspectos ridículos y nefastos. Por este camino, educaremos a los jóvenes en el odio a España, y en la exaltación de la región, donde siempre se impone eso de lo mío es mío y lo de Madrid que lo repartan.

También muchas cosas a caballo han cambiado, empezaron siendo recursos de utilidad para acabar en lujo o deporte, como cuando en la estrategia medieval los caballeros gustaban, a veces, de aislar y acosar a caballo a un soldado enemigo a pie, al que luego hacían prisionero. Este ejercicio bélico dicen que fue el principio del rejoneo.

Muchos de los ejercicios de hoy en la alta escuela de doma, eran trucos defensivos de la batalla: Así podemos entender porqué muchos de ellos están originados en esa clase de entrenamiento bélico; es por eso que existen movimientos que consisten en conseguir que el caballo cocee (corveta o cabriola, para golpear así al enemigo que ataca por retaguardia), que se ponga de manos (levada, para que el jinete pudiera protegerse con su cuerpo) o que gire sobre los pies (piruetas, para atacar y escapar).

Nunca podemos olvidar que a caballo en España se hizo la Reconquista, las guerras del exterior, se pobló América, y al esparcirse por el mundo entero, también lo hizo nuestra civilización con el genio aventurero de nuestra raza, y todo a pesar de los buitres insaciables que hoy quieren forjar la mentirosa «Leyenda Negra».

En el siglo XVII la fama de los caballeros y caballos españoles era tan grande, que en cualquier rincón de Europa cuando se quería ponderar el mérito o la belleza de una persona o un caballo, era costumbre decir: ¡Parece español!

Me da la sensación que hoy esta admiración no se oye por Europa. En estos días ni con los tomates.

Sin embargo, el caballo y el perro, con su lealtad y fidelidad respectivas si lo parecen, son los dos preciosos compañeros inseparables del hombre, sus dos mejores amigos en medio de la profusa e infinita creación, hechos para disfrutar las delicias de la paz, aliviar los peligros de la guerra, alargar la dulzura del ocio y evitar las fatigas del trabajo.

Hablando de caballos, fue divino cuando el blanco portando al Apostol, nuestro Señor Santiago, aventó con su galopar aéreo, en la batalla de Clavijo, a la morisma que asolaba España.

Y no tan divino cuando los cuatro jinetes apocalípticos, que representan las tragedias e infortunios que pueden dar fin a la humanidad, recorren el mundo montados en cuatro caballos de capas color: blanco, alazán, negro y bayo, que son alegorías de la Gloria, la Guerra, el Hambre y la Muerte, respectivamente. El primero al no librarnos de la peste, el covid y la gripe; el segundo con la tizona en ristre, galopando sobre su incansable caballo alazán, (como dice el refrán, caballo alazán tostado, antes muerto que cansado), en plenas guerras de Ucrania e Israel; el tercero con su caballo negro zahino, que con el especial estruendo de sus cascos, su jinete lleva entre sus dedos una balanza para pesar el sustento de muchos hombres midiendo su hambruna, y el cuarto sobre su caballo perla, con su guadaña a cuestas, es la conocida muerte que siempre nos acecha.

Cabalgan a través de la historia hasta hoy, y solo nos queda la esperanza que aparezcan pronto, para contrarrestarlos, los llamados jinetes de la Salvación: los de la Paz, de la Vida, de la Generosidad y del Bienestar.

El jinete belicoso sigue cabalgando en la guerra ruso-ucraniana. Al inicio tuvo una presencia importante y diaria en nuestras vidas, ahora ha pasado a un segundo plano, y es que cada vez más euros, y menos Europa.

Quizás fuimos muy ingenuos en creer en una rápida solución en esa guerra, pero lejos de encontrar la paz, vivimos el estallido de una nueva entre Israel y Palestina.

Hay guerras y desastres de primera, de segunda, de tercera y los que no intresan a nadie, pero no por eso debemos olvidarnos de ellas.

Hoy me acuerdo de Antonio Fraguas, que durante más de tres años, el gran Forges, al final de sus viñetas diaria siempre nos pedía: ¡ Pero no te olvides de Haití !

Fue a raíz del terremoto de enero de 2010. Era un grito silencioso para llamar la atención sobre el país más pobre de América Latina.

Forges murió en 2018, y desde entonces Haití no tiene quien le recuerde.

Y aquí, y ahora ¿Que más nos puede pasar?

Pues que también se olviden de nosotros, como se olvidaron recientemente en darles los medios adecuados a los dos valientes agentes del Benemérito Cuerpo de la Guardia Civil, que con medios desproporcionadamente inferiores a los precisos, a bordo de algo parecido a un flotador, el pasado 9 de febrero, fueron asesinados en acto de servicio, haciendo frente a las embestidas de una narcolancha de 900 caballos de motor, y pilotada por terroristas traficantes, en aguas de Barbate, entre Vejér de la Frontera y Tarifa. ¡Malditos bastardos!. Al lado de estos, Tarantino se quedó muy corto en su famosa película.

Para quedarnos tranquilos al saber que estos asesinatos no quedarán impunes, la portavoz del Ejecutivo de Pedro Sánchez y ministra de Educación y Deportes, Pilar Alegría, ha protagonizado un nuevo patinazo lingüístico, con una nueva patada al dicionario, esta vez relacionado con el asesinato de Barbate al decir que El Gobierno tendrá «contundencia» cero. Es decir que según ella, el Gobiero como dice la R.A.E de la lengua, contra el narcotráfico no tendrá, como ya sabíamos, ninguna: firmeza, ni dureza, ni convicción, ni persuasión, ni resolución, ni energía para combatirlo. Ministra de educación y ¿CULTURA?, márchese.

Tampoco se acuerdan de la localidad turolense de Andorra, cuando «Igor el Ruso», que ni se llamaba Igor ni era ruso, acabó con la vida de otros dos guardias civiles, estos no pedían lanchas sino modestos chalecos antibalas y vehículos en condiciones; uno de los agentes llevaba un chaleco que se había comprado él mismo y no era reglamentario, y el otro, que sí que lo era, acabó con cinco agujeros de bala que no evitaron su muerte.

¡«Aur, aur… Desperta ferro» ! («escucha, escucha…Despierta hierro»)

Grito de guerra que daban los temidos almogávares, al tiempo que golpeaban sus espadas contra las piedras del suelo haciendo saltar chispas. Se trataba de una Infantería Ligera a base de mercenarios aragoneses al servicio de la Corona de Aragón, que durante la Reconquista luchaban a cambio del botín en la frontera musulmana.

Agentes de la Guardia Cívil:

Miguel Ángel González Gómez, del Grupo de Especialistas en Actividades Subacuáticas (GEAS) y

David Pérez Carracedo, del Grupo de Acción Rápida (GAR).

¡PRESENTES!

DESCANSEN EN PAZ.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Zaragoza 25 febrero 2024.

Blog: generaldavila.com

LOS VERSOS DEL CORONEL. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM. (R.)

23F. GOLPE DE ESTADO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

‹‹Las cosas por su nombre. Entre la sedición y el golpe de Estado. Ahí es donde estamos. Mejor sería no tener que aplicar el artículo 155 de la Constitución, y mucho menos el 8, para resolver el órdago secesionista catalán. Eso es lo que hizo la II República en 1934…›› (Luis María Ansón. El Mundo jueves 14 de enero 2016).

Golpe ese: el catalán. El de los indultados.

Eran alrededor de las ocho y veinte de la tarde del 23 de febrero de 1981. Jordi Pujol, Presidente de la Generalidad, hablaba con el Rey.

¡Tranquilo, Jordi, tranquilo!

Es historia. La historia del «golpe de timón» o «golpe de bisturí» en expresiones acuñadas por Tarradellas, antecesor de Pujol, meses antes de darse el golpe.

De aquel 23F quedan dos o tres personajes del primer nivel y otros dos o tres del segundo que saben cosas; más que el resto. Quizá todas las cosas. No, Pujol no. Su honorabilidad iba por otros caminos. Saber sabe, pero de otras cosas que no le dejaban tiempo libre para frivolidades.

Tarradellas dijo con rotundidad:

‹‹Si no hay unidad en España, en Cataluña, en el País Vasco, en todo el país, no nos salvamos. Soy un ciudadano catalán y español apasionadamente preocupado por el país››.

Más de una vez lo he dejado escrito y ahora vuelvo a ello: entre los pliegues de las guerreras buscó protección más de un villano. Pero las guerreras hace ya mucho tiempo que todos saben que no son manipulables, conocen la ley, su juramento, su misión constitucional y como cumplirla. Y los villanos huyen de la ley. Ahora se esconden en la agitación permanente o en la debilidad del que tiene como responsabilidad cumplir y hacer cumplir la ley. El resto, la infantería de a pie, la de la lucha esforzada del día a día, guarda silencio y cierra con fuertes candados la puerta de su casa. Recuerda su pasado, busca el pan nuestro de cada día en su presente y reza por el incierto futuro. Pero fiarse, fiarse, ni del compañero de pareja.

Dicen que la receta para evitar el golpe de Estado se cifra en el diálogo. Pues muy bien. La ley no se dialoga. Se cumple. Si la incumples te la aplican. Así es para esa mayoría demasiado silenciosa.

Momento incierto. Pactos, ofertas, intercambios, el sonido de la traición.

Surgen personajes que no son el paradigma de la estabilidad y fiabilidad. Antes la palabra era ley. Ahora ni palabra ni ley. Fiarte, ni del compañero de pareja, ni de la justa aplicación de la justicia. Se puede pactar. Otra cosa es fiarte del pacto, reconocer la firma. ¡Para fiarte está el panorama!

‹‹Lo que más añoran las dictaduras es la juridicidad que les falta, y empeñan sus mejores y mayores esfuerzos en fingirla o sustituirla››. Son palabras del siempre joven y actual Umbral. Escribía sobre el 23F. Es perfectamente aplicable al actual golpe de Estado, el de Cataluña, que espera, desesperadamente, hacer de su capa un sayo dando juridicidad a su golpe. Esperemos que la ley sea igual para todos y que nadie tenga nada que esperar del favor ni temer de la arbitrariedad. Hacer legal lo que es ilegal no pueden acordarlo unos cuantos a capricho. Eso no sería hacer política sino cometer un delito.

En combate se adopta la situación defensiva cuando los medios no te permiten actuar ofensivamente. Permanecer mucho tiempo en defensiva es el equivalente a perder la guerra. No hay tiempo que perder, contamos con el mejor y más potente medio para evitar el golpe de Estado: La Ley.

‹‹Mejor sería no tener que aplicar el artículo 155 de la Constitución, y mucho menos el 8, para resolver el órdago secesionista catalán››.

No lo he dicho yo, aunque también.

¡Rey don Sancho, Rey don Sancho!, no digas que no te aviso, que de dentro de Zamora un alevoso ha salido.

Vuelvo a Umbral: ‹‹Es vieja la teoría según la cual al cínico no se le combate con moralidades, sino con mayor cinismo››.

Yo preferiría simplemente aplicar la ley. Cumplirla y hacerla cumplir.

Juro o prometo. Yo lo juré hace más de cincuenta años.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 febrero 2022 (no es repetir lo ya dicho, sino volver a avisar). 22 febrero 2024

No aprendemos…

DOS AÑOS DE GUERRA. UCRANIA (II). GUERRA MUNDIAL. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Los primeros días de guerra

Llamemos a las cosas por su nombre.

He repasado los muchos artículos que he escrito sobre la guerra en Ucrania desde su inicio. En todos, a pesar de convivir con la incertidumbre, he intentado entender lo inentendible y hacerlo manejable para mostrárselo a ustedes de manera asequible. Vemos que las predicciones se han ido cumpliendo y no había que ser muy listo ya que era notorio que esto iba para largo. Porque más allá de lo que hablamos, nadie tiene prisa por acabar esta guerra. Quizá esta terrible frase no se entienda. Requiere un cierto análisis y mirar más lejos de lo habitual y más atrás de lo que acostumbramos. Nos toca vivir una situación que requiere tiempo para asimilarla y ese tiempo ya no es nuestro, estamos sumergidos en su acontecer y no podemos contarlo.

Es tiempo de guerra. Asúmanlo o sigan viviendo. La solución no está en sus manos.

La guerra de Ucrania es solo una grieta en la gran muralla que divide en dos partes al mundo. Nada nuevo, por cierto. Siempre la hubo, incluso hubo épocas en las que se derrumbó, pero pronto volvió a construirse. Rusia no quiere acabar la guerra, por ahora. Ucrania hace lo que le diga Estados Unidos y a día de hoy la situación permanece en stand-by.

Rusia no ganará la guerra, Ucrania tampoco, ninguno perderá, ¿entonces?: no es una guerra de ganadores y perdedores, sino de cambio de rumbo, una guerra mundial, un cambio estructural que llevará tiempo y ni siquiera sabemos si tendrá un final que puedan generaciones futuras narrar o entraremos en una nueva era oscura. Todo está bajo la tutela de la ciencia. Hasta la inteligencia a eso ha sido reducida. Hemos pasado de Platón a la máquina de pensar y la hemos dado vida con los datos incorrectos. Se asemeja más al arquero que dispara y se esconde que al guerrero que muestra las armas en sus toscas manos.

Sustituir al hombre por un muñeco es fácil. Lo difícil es igualar su maldad. No hay máquina que lo haga. Eso lo maneja otra inteligencia irreproducible, inimitable, que siempre llevó cuernos y rabo. La guerra será protagonizada por la inteligencia artificial, pero los que mueran será hombres (con inteligencias robadas) sin cuernos ni rabos. Y se matan unos a otros con o sin máquinas.

«Si la guerra fuese exclusivamente una ciencia el hombre dejaría de hacerla. Ni siquiera merecería la pena escribir sobre ella. Es más que ciencia, algo íntimo, intrínseco a su naturaleza: un arte. Por ello la narra en hexámetros un supuesto poeta: Homero. Desde entonces, a pesar de que la voluntad de destrucción del ser humano no tiene límite, sigue siendo el arte la única capacidad o habilidad de la que dispone para acabar con ella con una cierta dignidad» (Jenofonte V).

Solo nos salvará el hecho de que haya algo más que Ciencia. Si no es así estamos perdidos.

La invasión de Ucrania no fue una sorpresa. Los Servicios de Inteligencia de los Estados Unidos de América conocían los planes rusos y gracias a ello Rusia no ocupó Kiev ni alcanzó el Dniéper para dominar definitivamente el Donbás y los mares Azov y Negro que era su verdadero objetivo estratégico. La invasión generó en guerra. Rusia lo había preparado, lo estaba, pero mal y equivocada por culpa de hacer la guerra solo con visión política. Su objetivo estratégico era y sigue siendo incierto y, para combatir, la táctica no la tenían depurada. El que mucho abarca poco aprieta. Su Estado Mayor y sus generales han hecho durante dos años una guerra lamentable en lo táctico, basada únicamente en la destrucción de sus hombres, en las masas, en el fuego y el obstáculo renunciando a la maniobra hábil y a la sorpresa táctica para evitar arrojar hombres al frente como si fuesen bots.

Su gran fallo no superaría un examen de ingreso en ninguna escuela de Estado Mayor.

A día de hoy las cosas han cambiado.

Rusia ha aprendido de sus errores. Ha reestructurado sus grandes unidades. Ha movilizado a un gran ejército. La industria militar de guerra es nueva y eficaz. Ha superado el aislamiento económico y dispone de nuevos y poderosos aliados. Solo una, no probable, desestabilización interna puede acabar con la guerra de la que está saliendo fortalecida.

Ucrania depende cada día más de occidente. Sus unidades con gran experiencia de combate se ven mermadas de personal y para la movilización cada vez dispone de menos gente joven en edad de combatir. Sus campos de cereal son chatarra bélica. Su industria de armamento no existe al verse en constante amenaza. Cada vez es más difícil mantener sus posiciones. Solo una mayor implicación material y moral de occidente puede hacer cambiar las cosas.

La guerra está en un punto que podríamos definir como equilibrio inestable.

Todo depende de las elecciones en los Estados Unidos de América.

Es tal el temor que Europa rompe su Alianza Atlántica, a todas luces insuficiente, titubeante ante el fenómeno Trump, así que comienza cada nación a pactar alianzas por su cuenta y en Europa entra la fiebre guerrera.

«El presidente de uno de los países grandes tomó la palabra y me preguntó: ‘Si no pagamos y somos atacados por Rusia, ¿nos defenderíais?’. Le dije: ‘¿No has pagado? ¿Estás en deuda? Entonces no, no te protegería. De hecho, los animaría (a los rusos) a hacer lo que quisiesen. Tienes que pagar. Tienes que pagar tus cuentas». Es palabra de Trump y es que esto es la guerra. Una guerra mundial en la que estamos todos, queramos o no.

Es la guerra. ¿O qué te habías creído?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

21 febrero 2024

EL REY DON JUAN CARLOS I DE ESPAÑA. LA LLAVE DE LA POSICIÓN DEL 75 Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Leemos en Clausewitz un enigmático capítulo, sin desarrollar al completo, que lleva por título Llave del país. «La idea indeterminada y confusa que se esconde bajo esta antigua metáfora militar, se aplicaba tan pronto a la parte más descubierta de una país como a la más fuerte».

La simplicidad del ejemplo militar nos lleva a entender que en España si poseo La Zarzuela, símbolo del  Reino, posición donde ondea la bandera de la Nación, poseo el país. De manera que para un hipotético enemigo de España esa sería la llave maestra.

En buena estrategia hay que buscar un objetivo en quién centrar la mirada mientras se socava el conjunto. Nada como ir directamente a por la bandera, lo más elevado de la nación: acabar con el símbolo para que lo simbolizado desaparezca: La Corona: España.

Los ataques frontales producen muchas bajas y no suelen ser decisivos. Se impone la maniobra que se constituye en un juego del espacio con el tiempo. La cerradura de la posición del 75 era firme y a partir del 78 se reforzó con una «Constitución» que vigilaba la puerta y los interiores para que nadie asaltase las estancias.

El descuido y la complacencia de muchos bajó la guardia de las murallas. Los centinelas se dormían al calor del bienestar y la bandera languidecía perezosa, falta de viento para flamear. Era el momento de hacerse con la llave. «Decimos pues: si la palabra llave debe tener una significación determinada en estrategia, no puede designar nada  más  que una porción de territorio sin la posesión de la cual no  podemos exponernos a penetrar en un país». Lo penetraron. Cambiaron la llave y van camino.

Muchos son los que lo piensan: ¿El  Rey?, aunque nadie lo dice en voz alta. Ni en círculos reducidos porque quizá ya no los hay. Todos callan y nadie se fía, mucho menos del compañero de pareja. Demasiadas traiciones en el camino. Nadie quiere comprometerse con nadie ni con nada. Estamos ante la España cobarde ¡tienen tantos tanto que callar!

Mientras discutimos la amnistía se consume sin pausa, sin prisa, la mecha ya prendida: diez, nueve, ocho, siete, seis cinco…

España ha pasado de ser un modelo de convivencia a ser un Estado vengador. Calificar a la Nación no me atrevo ante su peso histórico. Como Reino ha sido de una grandeza incomparable. Todo ha terminado y ahora «el conjunto de los poderes y órganos de gobierno» nos enfrentan al abismo, no hay futuro. Estamos postrados ante un Estado vengador.

España vive en la anormalidad política, institucional e histórica. ¿Democrática?

¿Alguien puede explicar por qué el Rey de España D. Juan Carlos vive fuera de España en contra de su voluntad? ¿Quién (es) se lo impide (n)? ¿Cuales son las razones?

No se nos muestran los denunciadores, ni las acusaciones. Mientras lo hacían, en la manipulación de las redacciones, ocultaban su rostro no fuese alguien a escribir en el suelo. En las cuevas se han criado y de los pechos de una serpiente mamaron.

Así que se han ido retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos. No es la Justicia. No hay ley que se lo impida. No es el dinero culpable ni otra acusación ronda los juzgados.

Nadie a Don Juan Carlos ha echado. Echar a un Rey  equivale a hacerlo a la Corona, a la institución, a la dinastía que representa. ¿Entonces? ¿Quién (es) se opone (n)?

Evidente anormalidad que debe de tener algún oculto sentido para que nadie se atreva a poner negro sobre blanco.

¿Será la llave del país, de la que hablaba Clausewitz?

El Rey Don Juan Carlos I, que fue de España y sacó adelante a España, no  puede vivir en su nación porque… Nadie lo sabe.

Esos puntos suspensivos acabarán con España y será a jirones, cuando ya vemos los primeros desgarros de los traidores que se instrumentalizan desde sus cargos para la venganza institucionalizada. Cuidado con tirar de los extremos porque de acuerdo con Ortega acaba produciendo «una escisión del cuerpo social mediante una tracción continuada ejercida desde sus extremos».

Hay tres imperdonables contra los que se dirige todo lo que se instruye y construye. Tres motivos de venganza: Transición, Corona, Constitución.

Hay facciones infiltradas en la organización que de manera sutil conducen el rebaño que se define con inocentes siglas, que no dicen nada, pero son la marca al hierro candente que caracteriza la historia más triste de los pueblos.

El Rey Juan Carlos fue el conductor de la Transición, de la Corona y de la Constitución. Lo hizo con mano hábil y férrea hasta culminar la democracia. No era fácil. Mantuvo la unidad de España y el prestigio internacional fue acrecentándose hasta ser una nación referente en el mundo. Algo imperdonable para el socialismo que irrumpió con aquel «Hay que aceptar la Monarquía como el mejor y más fácil puente hacia la democracia. Luego ya veremos», que sentenció Tierno Galván. Aceptaron el reto, el «ya veremos» lo convirtieron en un futuro de progreso para España hasta que regresó la torpeza y el rencor histórico socialista de antaño con dos gobiernos alimentados desde fuera y con España como objetivo: José Luis Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez. Habría que volver al 31 y si era necesario al 36.

La demolición supone empezar con los tres imperdonables citados: Transición, Corona, Constitución. Son dinero y luego Poder: ejecutivo, legislativo, judicial.

La  Transición ha sido denostada. La Constitución vulnerada. La Corona señalada. La llave estaba en La Zarzuela. A por ella…

¿Qué queda?

La anormalidad está en el conjunto, pero la que hoy señalamos del Rey Don Juan Carlos tiene muchas lecturas. Es solo una parte del recorrido. Habrá segunda parte.

Algunas de esas razones que llevan a tener al Rey de la Transición y la Constitución alejado de España saltan a la vista, pero para no reiterarme señalaré solo algunas:

-Apoderarse de «la llave del país».

-Desarticular, desprestigiar, desmontar la Transición y señalar a su mayor culpable. Recuperar la violencia y rencor socialista de antaño.

-Acabar de manera definitiva con la Constitución. Borrar la Ley de forma que se imponga el «Partido único».

-Llegar al final del recorrido a la República de repúblicas.

-Acabar con aquel proceso que cristalizó en 1969 con la aprobación por las Cortes de la designación de D. Juan Carlos como sucesor del Generalísimo a título de Rey.

-Demostración de fuerza: aquí mandamos nosotros. Buena prueba de que se puede echar a un rey sin que pase nada.

-Abril del 31: sin amparo legal ni ley que lo apoye expulsamos al rey de España y le declaramos delincuente. Sea. Agenda 2030+1.

Es palpable y objeto de terror comprobar que de todo este proceso salgan ganadores: el terrorismo y el independentismo. Debería hacernos pensar, pero puede que ya sea tarde después de haber educado a unas cuantas generaciones en un proceso sin retorno.

El camino recorrido no tiene vuelta atrás. Es terreno ganado de manera irreversible. Ha sido preparado meticulosamente y nadie se hace idea de las instituciones infectadas que han colaborado en el proceso. Nombres y apellidos que descansan como si hubiesen sido conductores de la democracia a la que minaban de manera hipócrita ¿o traidora? Algún día se sabrán sus nombres.

El dinero mueve guerras, pero cosas más sutiles y sencillas también. Si. Las de toda la vida.

Enumerar la lista de traidores aún es posible. No habrá rincón de la tierra que oculte su nombre, y menos los apellidos.

Han quebrantado la fidelidad y lealtad a quien todo le deben, han traicionado a quien trajo el sistema que se lo ha permitido y Él ha tenido que sacrificarse por la Corona de España.

Esperemos que haya servido para algo porque mientras discutimos la amnistía, se consume la mecha ya prendida: diez, nuevo, ocho, siete, seis, cinco…

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

20 febrero 2024

¿España indefensa?: “la muerte no es el final” Manuel Castro Zotano General retirado

¡Asesinos y cobardes!, los que con alevosía, abuso de superioridad y ensañamiento abatieron a dos guardias civiles e hirieron gravemente a otro que nos protegían a todos los españoles, incluso los que no quieren serlo, del narcotráfico que destruye tantas personas y familias. ¡Canallas y desalmados!, los que aplaudían y animaban, desde el puerto de Barbate, a los narcos mientras masacraban a los guardias civiles. ¡Canallas y cómplices!, los que mandan (en cualquier nivel: político, estratégico y táctico) a los guardias civiles a luchar contra asesinos sin proporcionarles los medios y el apoyo que necesitaban y prohíben, escatiman o dificultan que se les honre debidamente una vez asesinados. ¡Traidores y canallas!, los que como el Partido Socialista de Cataluña votan con los separatistas no realizar un minuto de silencio en el Parlament por un guardia civil, nacido en Barcelona, asesinado vilmente por narcotraficantes. Ninguno de estos asesinos, cómplices, canallas, cobardes y traidores pueden quedar impunes. Habría que concitar todas las energías del país, si fuera necesario, hasta restituir el imperio de la ley en el Campo de Gibraltar y llevar a la justicia a todos los antedichos.

Tranquilos, no se solivianten, esto que he dicho nunca pasará. El Ministro, permanecerá en su puesto per secula seculorum (siempre que no detecte peligro de su parte el Sr. Sánchez). Los que han dado la orden de intervenir a los agentes a sabiendas que la superioridad de los delincuentes era notoria, serán investigados internamente y muy probablemente serán felicitados por su capacidad para asumir responsabilidades y decisión para resolver. Les auguro una brillante carrera. Los del PSC, asociado del PSOE (eso se creen estos últimos), seguirá declarando y actuando para facilitar la salida del Estado del territorio de Cataluña. Los narcotraficantes que abatieron a los dos guardias civiles e hirieron gravemente a otro, han sido detenidos en tierra y puestos a disposición judicial (dos de ellos han sido puestos en libertad). Todos ellos son españoles con antecedentes por narcotráfico, atentado a la autoridad, lesiones, delitos contra el patrimonio y blanqueo. Los seis que han ingresado en prisión van a ser investigados por dos delitos de asesinato, cuatro delitos de asesinato en grado de tentativa, seis delitos de atentado agravado, un delito de contrabando y un delito de resistencia grave a agente de la autoridad. Bien, dado el colapso de los juzgados de la zona, denunciado desde hace tiempo por jueces y fiscales, por falta de personal y medios y, en particular, el que ha hecho cargo del caso cuyo titular será reemplazado en un mes, se prevé una instrucción larga, con lo que seguramente se beneficiarán de la “doctrina Puigdemont” (reducción de tiempos en la instrucción de causas) y, si Dios no lo remedia, los veremos en la calle en no mucho tiempo. Algunos de los desalmados, que aplaudían y vitoreaban al narco mientras masacraban a los agentes, serán detenidos y dudo que lleguen a imputarlos por algún delito.

El revuelo mediático originado por estos hechos ya ha amainado una semana después, aunque queda algún periodista de la zona que sigue informando. Otros asuntos requieren la atención de los medios. El muerto al hoyo y el vivo al bollo. Entre los que detestan todo tipo de autoridad, hay quienes dicen que la muerte de los guardias civiles “va con el sueldo”, estos malnacidos ignoran que nadie se deja matar por el escaso sueldo de un guardia civil, ni siquiera por el sueldazo que cobran algunos políticos semianalfabetos. La sangre de un ser humano no tiene precio y si los guardias civiles, policías y militares la derraman lo hacen gratuitamente por servir a los demás y, por tanto, a su Patria, sin esperar recompensa, que, normalmente, nunca les llega.

Desde aquí, mi mas sentido pésame a las familias de los guardias civiles asesinados y mi apoyo a el herido y sus compañeros. Hoy mi ultimo mensaje es de esperanza, porque mientras quede un guardia civil, un policía o un militar España se mantendrá en pié, pese a los ambiciosos, revanchistas, corruptos y traidores que tratan de conducirnos a un conflicto entre españoles.

Manuel Castro Zotano

General retirado

ELEGIR EN GALICIA. LA CLAVE. Rafael Dávila Álvarez

Ahora hay que espabilar y no dejarse llevar por el minuto de gloria y  andar con cuidado con el  enemigo que intentará atacar por ambos flancos. Unidad y  vigilancia son buenas compañeras del general vencedor. Debe dosificar su victoria y cuidarse  de un enemigo que buscará el lado oscuro para resurgir a la vez que lanzará un fuerte ataque antes de probarse en otra batalla que sabe perdida. Todavía tiene la fuerza de ese efímero poder de los independentistas y marginales de la Ley.

El perdedor no está acostumbrado a  semejante derrota.Se creía invencible. Waterloo.

Estamos en un momento decisivo en la reciente historia de nuestra nación.  Hay que saber  dosificar y explotar el éxito. Es el momento de los auténticos generales.

Ante todo hay que definir con claridad al adversario y no confundirlo con otros ya que siempre hay quien pretende sacar rentabilidad al río revuelto. Hay que sacar el máximo partido al esfuerzo realizado y evitar posibles reacciones del adversario (las habrá y muy duras). Las características  de la explotación del éxito en el campo militar son aplicables  al de la política:

-Oportunidad: para no iniciar un  desgaste innecesario ni con precipitación. Tampoco  retrasarse en la acción de  manera que el adversario tenga tiempo para reaccionar.

-Rapidez: para evitar la reorganización del contrario y la llegada de sus reservas que  en este caso están bien  identificadas.

-Energía: para no ceder ante fracasos locales, mantenerse firme en los principios, mostrar una imagen sin  engaños y no ceder en el ataque continuo.

-Permanencia: para estar en todos los lugares mediáticos, de uno y otro lado, invadir los lugares  donde se reúne el adversario y allí mostrar su  fuerza y decisión.

Galicia nos muestra  el camino a seguir y debe ser un referente para dar  la batalla en la línea que el resultado electoral indica: la unidad de España.

Porque lo que  verdaderamente hacía temblar a España era que hubiese habido una victoria de la izquierda  actual que hubiese significado el fin de España; de manera irreversible. De lo que podemos hoy estar contentos no  es de que  haya ganado un partido político determinado sino de que ha ganado España, su unidad, su futuro como Nación.

Ahora hay que saber administrar esta victoria que es  de los españoles y no de nadie en concreto. Así que a ver si se ponen de acuerdo los que deben hacerlo y dejan de dividirnos en buenos y más buenos. Aquí importa España y no un partido político ni una escisión del mismo.  Hoy no eran unas elecciones en clave política, sino en clave histórica: o España o su destrucción. ¿Que exagero? Miren a  su alrededor y luego me cuentan.

España debía ser la ganadora. Lo ha sido. Ahora hay que rematar la faena: explotación del éxito hasta la derrota total del adversario (de  España).

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

19 febrero 2024

 

INFANTERÍA ESPAÑOLA del Coronel de Infantería de Marina José M. Estévez Payeras

 

Termino de leer por primera vez (no será la única) el libro del Coronel Estévez  Infantería española. 21 relatos de combate en el frente del Este.*

Termino el libro y me invade el silencio. Son  las reflexiones de lo cotidiano en guerra. Donde nadie se plantea más estrategia que la sencilla táctica de matar o  morir. Llega incluso a borrarse de la mente las razones que te llevaron a la lucha. Tiempo habrá. La sencillez del combate convierte la vida del hombre, de cualquier hombre, en pura supervivencia y es necesario que sintamos de cerca la capacidad de lucha de los héroes para entender lo que en todas las guerras se repite: el sacrificio del combate de la infantería. Pero son los hombres cotidianos los que componen la vida y la guerra, son la infantería del día a día, incluso de lo vulgar si así creemos la vida sencilla.  En este fatídico juego de la guerra no son grandes artistas del arte de la guerra los protagonistas, sino hombres sencillos a los que muy lejos de su patria se les ha pedido el sacrificio mayor y más penoso: ser infantería.

El libro de Estévez se adentra en un relato tan crudo como real, tan cercano como imposible de alcanzar: tan cruel y humano que llega a estremecer. Este es un libro que se sale de lo corriente a la hora de hablar de los combates de la Infantería, porque no narra hazañas del Arma, sino del hombre; y es que la infantería es eso y no otra cosa, hombres llenos de historias entre las que destaca aquella que le llevó a la guerra.

Segunda Guerra Mundial, frente del Este. España y un puñado de españoles, del desertor al héroe, del monje al soldado, del hombre libre a la inaceptable prisión, centinelas de la aurora en el blanco de hielo o el sol de infierno, un hombre bueno que se creía malvado, la familia, el hermano, el sargento ¿o el amigo?… ¡Yo que sé! Me he ido perdiendo entre las páginas del libro y cuando levantaba la mirada me parecía estar en la vida más que en la guerra. Me atraía más la segunda. Porque este libro tiene la extraña habilidad de sumergirte en un mundo conocido para todo el que sea infante, es decir sufridor de la vida, luchador y compañero, que busque la amistad y la compañía, que necesite compartir y ayudar. Este es un libro de Infantería.

¡Ay! la División Azul. ¡Ay! la ingratitud de todos nosotros que hemos abandonado y olvidado a aquellos a los que exigimos ser valientes y a los que colgábamos una medalla y luego se morían de hambre o de olvido . que es peor ¡Ay! la Infantería: es eso. Todo eso. Héroe y olvido. Entrega y deshecho. Historia y borrón. Si a todos juntos en una misma trinchera los hubieran dejado nunca hubiese habido guerra; fue distanciarlos, alejarlos unos metros e incitarlos al odio y la venganza: la guerra.

Este es un libro que hay que leer no con ley impuesta ni prejuicios de antemano: con el corazón abierto y mirándote por dentro. Este es un libro para pensar y entender que infantería es simplemente la vida, que unas veces te exige morir por ella y por ellos y otras veces te obliga a vivir con la misma intensidad que frente al enemigo. Pero has de comprobar al leer cada historia humana que en ninguno de los 21 relatos emerge el odio, la inquina, el desaliento, la maldad, no hay tristeza ni venganza.

Hay lucha y entrega, corazones distintos, gente buena de a pie: es Infantería.

Gracias mi Coronel y desde mi corazón de infante vaya mi más noble abrazo de infante por este retrato en 21 trazos que ha compuesto el cuadro de la Infantería española.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

18 febrero 2024

*Libro disponible en Amazon

 

LOS VERSOS DEL CORONEL-TOLEDANOS. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

¿España indefensa?: “entre pillos anda el juego” Manuel Castro Zotano General retirado

El Sr. Sánchez debería ser difícil de sorprender. Tengan en cuenta la cantidad de altos cargos que dispone en plantilla en los distintos ministerios (unos 336) y los asesores (869 de los que 447 son para el Presidente y el Ministro de la Presidencia. No sé si bate el récord mundial, pero sí el de España con gran diferencia). Pues a pesar de tanto dispendio, con el que se podían reducir enormemente las listas de espera en la Sanidad pública, el Sr. Puigdemont con cuatro huidos de la justicia ha conseguido sorprenderlo, nuevamente, votando no a la ley de amnistía que había pactado por segunda vez con el PSOE unos días antes.

Algunos se alborozan con ese tremendo revés y vislumbran unos escenarios tétricos para el gobierno del Sr. Sánchez. Yo, perdónenme, me aterro, porque cada vez que nuestro Presidente, ególatra monumental, es contrariado por alguien que no cede a sus pretensiones paga su frustración triturando lo poco que va quedando de nuestro Estado de Derecho.

¿Qué le ha llevado al Sr. Puigdemont a actuar así?, clarísimo: el miedo. Este señor que ha demostrado sobradamente su alergia al heroísmo se ha puesto en alerta máxima, temiendo lo peor para su persona y la de alguno de sus allegados (en menor medida), al ver los últimos movimientos de dos jueces. El primero, llevado a cabo por el Sr. García-Castellón de la Audiencia Nacional, que instruye la causa de Tsunami Democratic, solicitando del Tribunal Supremo la imputación del Sr. Puigdemont y algunos de sus allegados por el presunto delito de terrorismo. El segundo, llevado a cabo por el Sr. Aguirre, del Juzgado numero 1 de Barcelona que instruye la causa del caso Voloh y la pieza separada sobre los supuestos contactos con Rusia para el “procés”, prorrogando seis meses la instrucción de dicho caso para investigar el ingente material de prueba que dispone a fin de procesar al Sr. Puigdemont y algunos allegados de un presunto delito de alta traición.

¿Qué hace el Presidente del Gobierno para resolver el entuerto? Dado su tendencia al chalaneo ha tratado de convencer a Junts, con la ayuda de ERC (a la que no le molestaría ver juzgado y condenado al Sr. Puigdemont, cumpliendo su condena en cárceles lo más alejadas posibles de Cataluña) que la actual redacción de la Ley de Amnistía cubre sobradamente esos dos delitos y cualquier otro que se le puedan imputar en las causas que se le siguen, haya o no sentencia firme. Como el Sr. Puigdemont y sus allegados no se fían un pelo de tan confuso personaje exigen la legitimación de los delitos de terrorismo por completo y de alta traición. Como es bien sabido, el Sr. Sánchez no debería acceder a tal exigencia porque se vulnera el Código Penal español y el derecho comunitario, en particular la Directiva europea 2017/541 de 15 de marzo de 2017 relativa a la lucha contra el terrorismo (para este último no tiene competencias). Con la agilidad que le caracteriza, ha dado una nueva pirueta retórica y cual Cesare Beccaria redivivo, ha dejado su impronta en la tipificación del terrorismo distinguiendo uno asumible, si no supone «violación grave de derechos humanos» y otro el puro y duro. Como con tal retoque a la Ley tampoco satisface a los separatistas investigados judicialmente da una nueva pirueta y trata de convencernos a todos, mirando de reojo a la justicia, que “los separatistas no son terroristas”, descontando que el pueblo español lo apoya (me imagino que será esa parte del pueblo que se encuentra en su lado del muro que levantó entre españoles), incluido los jueces que van a aplicar la amnistía (serán los de su cuerda). La estupidez de la afirmación es manifiesta: todos los separatistas no son obviamente terroristas pero todos los terroristas de los CDR y Tsunami sí que son separatistas. En realidad, está mandando un mensaje al separatismo de que no se preocupen que las causas o procesos contra el terrorismo separatista se van a desactivar con la ley de amnistía, cualquiera que sea la gravedad de los hechos investigados o juzgados. Pero aquí no acaba la cosa, como el Sr. Puigdemont sigue en sus trece, la última pirueta del Sr. Sánchez (no descarto que entre el momento en que estoy escribiendo este artículo y su publicación en este blog en que me he acogido “a sagrado” habrá muchas ocurrencias más) consiste en revisar la ley de enjuiciamiento criminal para reducir la fase de instrucción con la insana intención de que una investigación tan compleja como la de Tsunami o la de la trama rusa del procés no pueda culminarse en tiempo oportuno y salgan beneficiados los encausados. Una incoherencia más del PSOE que en 2015 se opuso frontalmente a una reforma similar del PP. Suscribo el argumento que dieron los socialistas, en aquel momento en la oposición: «genera una manifiesta inseguridad jurídica, y puede traer como consecuencia la impunidad de muchos delincuentes que busquen aprovechar los recovecos e incoherencias de la regulación que se propone» (¡O tempora, o mores!).

Estas actuaciones y declaraciones del Presidente o sus ministros constituyen un duro golpe para la seguridad nacional ya que, de una parte, atacan sistemáticamente el poder judicial, pilar fundamental del Estado de Derecho y, de otra, sustraen de la acción de la justicia no solo a los delincuentes del procés, sino a una multitud de malhechores encausados por presuntos delitos económicos, del crimen organizado, terroristas de toda filiación o de traición a la Patria, etc. Quiero resaltar que en las declaraciones previas a cada cambio se produce una campaña de desinformación que también afecta a la seguridad nacional, especialmente, en la lucha antiterrorista. Cualquier experto en la esta lucha, y en España hay muchos, sabe que el lenguaje es una herramienta fundamental de combate y cualquier debilidad en el mensaje se traducirá, irremisiblemente, en mas terror para la sufrida población.

Después o simultáneamente de estas gráciles piruetas, el Sr. Sánchez pone a trabajar a sus sufragáneos: p.e. el Fiscal General del Estado está “sudando la camiseta” para desactivar la petición del Juez García-Castellón al Tribunal Supremo a que nos hemos referido con anterioridad. Para ello, ha llamado a capítulo al Fiscal del Supremo Sr. Redondo, encargado de presentar ante La Junta de Fiscales del TS un informe sobre la competencia y el contenido de la solicitud del citado Juez. Según se ha filtrado, el Sr. Redondo había mostrado con anterioridad su voluntad de informar positivamente a la citada petición. Curiosamente, tras su conversación con el Fiscal General del Estado, cambió totalmente de parecer. Malas lenguas, no la mía que es la de un ingenuo jubilado, aseguran que el Sr. Redondo tenia redactado dos informes con conclusiones completamente opuestas (No se por qué me recuerda mucho a aquella frase de Groucho : “estos son mis principios, si no le gustan tengo otros”). La Junta de Fiscales del TS primera receptora del informe se ha pronunciado avalando por una amplísima mayoría imputar a Puigdemont por un presunto delito de terrorismo. De todos modos, la discrepancia entre el Sr. Redondeo y la Junta la resolverá la teniente fiscal del Tribunal Supremo que no es otra, ¡miren que casualidad!, que la segunda en el organigrama de la Fiscalía General del Estado. ¿Cómo terminará este embrollo judicial?, mucho me temo que como quiera el Sr. Sánchez. Puede pensarse que con el desgaste que está sufriendo el Presidente del gobierno por la concesiones a los los separatistas para aprobar la ley de amnistía y sabiendo que no puede acceder a sus últimas pretensiones porque vulneran el derecho europeo y el Código Penal español, trate de darles un órdago al Sr. Puigdemont y compañía no incluyéndolas para la próxima y última votación de la ley en el Pleno. Refuerza este razonamiento el hecho que la Presidenta del Congreso, Sra. Armengol, la voz de su amo, haya fijado el día 21 de febrero como fecha máxima para que la Comisión de Justicia emita su dictamen. De todos modos no me fío. Tengan en cuenta que, en este momento, el Sr. Puigdemont está procesado por malversación y desobediencia (el Supremo ha rectificado de sedición a desobediencia por el cambio oportuno de la ley por el Gobierno). También, está investigado por el presunto delito de terrorismo, en espera de la decisión del Tribunal Supremo. Por último, está siendo investigado por el Juez Aguirre por el presunto delito de alta traición. Si estos tres casos se resuelven con su juicio correspondiente (siempre que no haya injerencias políticas o jurídicas) es previsible que puedan condenar al Sr. Puigdemont a mas de veinte años de cárcel. ¡Ahí está su linea roja! y no pactará nada por debajo de blindarse de todo eso.

Un Presidente del Gobierno tan presentable, tan progresista, tan políticamente correcto, por no decir woke, y tan amigo de la Sra. von der Leyen demostrará que la citada linea roja del Sr. Puigdemont cabe perfectamente en el derecho español, en el derecho europeo y en el derecho extraterrestre, si lo hubiere.

Aquellos que aman a España y piensan, trabajan o luchan por su engrandecimiento, pierdan toda esperanza. Como reza el verso lorquiano: “Aquí pasó lo de siempre… han muerto cuatro romanos y cinco cartagineses.”

Manuel Castro Zotano. General retirado

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16 febrero 2024

LA GUERRA A LOS DOS AÑOS. UCRANIA (I) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Poner fechas a los comienzos y finales de la guerra no deja de ser una boutade. Queda muy bien el titular: Dos años de guerra en Ucrania. Es no decir nada. ¿Cuándo termina?

Nos invadirán los think tank y los politicólogos dictarán sentencia. Los militares repetiremos unos cuantos lugares comunes sobre la guerra sin mayor información de campo que la pura especulación y todos tan contentos, pero la guerra seguirá, impertérrita, mortal, definitiva y humana.

Asistimos a un periodo de la evolución muy característico porque supone un cambio religioso, económico, social, y sobre todo científico -cosmológico- de los que con lentitud pero sin pausa se producen a lo largo de la historia de la humanidad y suponen un antes y un después. Una gran evolución, más que revolución, de consecuencias impredecibles.

Son periodos lentos, pero imparables y llegan con o sin trágicas consecuencias. Ahora llámenlo pospetróleo, cambio tecnológico, llegada de extraterrestres o globalización, pero algo está ocurriendo y está llamando a las puertas; inevitablemente. La guerra forma parte de ello. Esa guerra que a pesar de lo que Clausewitz dijo, y todos repiten, no es la continuación de la política por otros medios, sino que me atrevo a recoger en mi libro El nuevo arte de la guerra que todo lo que lleva, supone, empieza y finaliza en la guerra es un acto más de la economía, consustancial con el hombre: produce, consume, se reproduce y muere. La economía lleva el nombre de guerra desde que en la Ilíada se escenificó una aparente lucha por el idilio de Helena y Paris cuando la causa era la menis, la cólera, el resentimiento, que hizo recurrir a las armas. ¿Por qué la misma causa de entonces: cólera?

El hombre antes de pensar, realiza un acto de posesión: alimentarse y reproducirse: eso es la guerra. Las causas fundamentales de la guerra siempre fueron biológicas o económicas. Todo poder, el dominio sobre otros hombres, lleva cólera, resentimiento, injusticia.

No fue política, sino esa economía impulsiva que estimula el deseo de extenderse, alimentarse, reproducirse, que inunda con su raza otros campos y paisajes. Para lograrlo y defenderlo necesitaron el trigo que alimenta y el estaño que endurece. Ahora es lo mismo.

No hay cambios: siempre hay quien domina, muestra su poder y nos predispone a la guerra. Un mundo dividido en «dos pulsiones fundamentales: las eróticas, que tienden a conservar y a unir, y las agresivas, que tienden a destruir y a matar».

Eso fue lo que encendió la cólera y el resentimiento de Aquiles porque en el juego de las pulsiones además siempre hay quien todo lo da contra el que todo lo quiere. En eso se resume la vida y la muerte, la guerra: cólera entre los que todo lo quieren y para ello hacen uso de los que todo lo dan. Porque no todos tienen la capacidad de ser guías y lideres de la alimentación y reproducción. Deben de seguir a otros y aceptarlos como jefes.

Recordar a Hobbes no vendría mal: «Cuando el mundo se encuentra sobrecargado de habitantes el único remedio es la guerra, que provee a cada hombre, ya sea con la victoria o con la muerte». Las dos vienen a ser equivalentes. Heráclito de Éfeso se nos había adelantado: «la guerra es el padre y el señor de todas las cosas. Y a unos hace libres y a los otros siervos”.

La ONU está rota. El mundo por tanto. Europa es fuerte políticamente, pero ha descuidado su Defensa y se forma a base de un conglomerado de naciones con intereses muy diferentes, incluso enfrentados. La libertad no nos une, lo anglosajón tampoco. El Mediterráneo se ha llenado de piratas que lo atraviesan con sus productos.

Es ahora cuando más que nunca podemos entender que «la paz no es la ausencia de guerra, es una virtud, un estado de la mente, una disposición a la benevolencia, la confianza y la justicia». Virtud imposible mientras las desigualdades relacionan los intereses y se usan las armas para imponerse. Desigualdades que endurecen el corazón de los hombres.

Norman Mailer en su novela Los desnudos y los muertos pone en boca de un general americano en plena guerra en el Pacífico:«Nosotros tenemos el nivel más alto del mundo y, por consiguiente, los peores soldados». Dura sentencia que entonces y ahora se repite. Eisenhower antes del desembarco de Normandía ordena instruir a sus soldados porque dice que son muy buenos deportistas, pero no combatientes. Es muy difícil para occidente asumir el rol de soldado. Vamos más camino de convertir los ejércitos en unas ONG,s. disciplinadas y obedientes a las que espanta la lucha armada. Pero otros se benefician de esa cultura y rompen la armonía de las relaciones. No es posible confiarse y ser la bella Europa que desaparece entre sus quimeras por irresponsables políticas que han acabado con la cultura.

Este ha sido el comienzo de la guerra que ya va para los dos años. El hundimiento mientras suena un eterno vals.

<<No se conoce una nación poderosa en los campos de la ciencia, el pensamiento, la economía y la cultura sin el poder de  las armas>> (El Nuevo arte de la Guerra).

Vayamos en próximos artículos con el análisis de lo que la guerra hasta hoy ha dado.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

14 febrero 2024

HONOR Y GLORIA A LOS CAIDOS POR ESPAÑA  Y A SUS FAMILIAS  Julio Serrano Carranza  Coronel de Aviación (R)  Ejército del Aire y del Espacio

HONOR Y GLORIA A LOS CAIDOS POR ESPAÑA Y A SUS FAMILIAS Julio Serrano Carranza Coronel de Aviación (R) Ejército del Aire y del Espacio

Funeral por el Guardia Civil David Pérez Carracedo

La noche del pasado viernes día 9 de febrero, en el puerto de Barbate, Cádiz, el luto cubrió la bahía. Dos valientes servidores públicos, Guardia Civiles, fueron asesinados por unos narcotraficantes cuando su narcolancha de tres motores y 14 metros de eslora, embistió, en repetidas ocasiones, a una zodiac de escasos 6 metros en donde iban seis miembros del Instituto Armado.

En este triste caso, la delincuencia organizada unido a las ansias del dinero y del poder de sentirse superiores en medios, inclinó la balanza hacia las fuerzas del mal, sucumbiendo las fuerzas del bien y del orden público a las arremetidas de unos mal nacidos que eran jaleados por sus acólitos desalmados desde el muelle.

Los compañeros de la Guardia Civil no eran simples números del Instituto Armado, tenían nombre y apellidos, familia, hijos, amigos que los querían y que ahora los van a echar mucho de menos.

David Pérez Carracedo era agente del Grupo de Acción Rápida (GAR) de la Benemérita. Tenía 43 años y era natural de Barcelona. Estaba casado y deja dos niños huérfanos. Miguel Ángel González Gómez, pertenecía al Grupo de Especialistas en Actividades Subacuáticas (GEAS). Natural de San Fernando, Cádiz, de 39 años, tenía pareja y una hija que se ha quedado sin padre.

Ambos, supieron cumplir con su deber y a pesar de la desigualdad de fuerzas, ellos se sentían con autoridad, amparados por la ley y refrendados por el pueblo español. Sin embargo, en esta triste ocasión, el monstruo de Goliat, venció al valiente David, dejando a dos familias destrozadas y a tres niños huérfanos.

Desde que ocurrió el triste atentado, se ha hablado mucho, y se seguirá hablando un tiempo sobre los motivos que propiciaron este fatal desenlace. Falta de suficientes medios humanos y materiales en la zona del Estrecho de Gibraltar. Descoordinación en la cadena de mando. Deficiente mantenimiento de los medios navales existentes en la zona. Responsabilidades del Ministro del Interior, cargos políticos y mandos de la Guardia Civil. Etc., etc., etc.

Aunque es de justicia indagar en el procedimiento establecido en el operativo, en particular, para depurar responsabilidades y evitar que este tipo de tragedias vuelvan a repetirse e incluso abordar conjuntamente con personal y medios de las Fuerzas Armadas la grave amenaza que el narcoterrorismo constituye para la defensa y seguridad nacional; me gustaría dedicar unas palabras a las familias de nuestros dos héroes, caídos en acto de servicio por España, que merecen toda nuestra atención y cariño en estos momentos tan duros.

Afortunadamente, el Benemérito Instituto desde su creación en el año 1844 por el Mariscal de Campo Francisco Javier Girón y Ezpeleta, segundo Duque de Ahumada e Inspector General del Cuerpo, hizo realidad su deseo de crear un centro para acoger a los huérfanos e hijos del personal del Cuerpo, para formarles y para nutrir sus filas, y así “premiar en los hijos las virtudes de los padres”.

Así, la creación del Colegio es aprobado por S.M. la Reina Isabel II por Real Orden de 1 de abril de 1853 con el nombre de “Compañía de Guardia Jóvenes”. El Duque de Ahumada le concede tal importancia que él, personalmente, asume la dirección del Colegio y se ocupa de redactar un reglamento para su correcto funcionamiento que sería aprobado por Real Orden de 6 de julio de 1864.

En dicho reglamento, entre las obligaciones de los Guarias jóvenes, me gustaría citar su Art. 84: La ciega obediencia y profundo respeto a sus superiores es la primera obligación del Guaria joven; la subordinación y exactitud en todo, el fundamento de una carrera, cuyo lema está reducido a estas tres palabras: ABNEGACIÓN, VIRTUD y HONOR.

Después de 160 años de la aprobación de dicho Reglamento, los miembros de la Guardia Civil y todos los españoles se sienten muy orgullosos de que el crisol de las virtudes que adornan a la Guardia Civil y el espíritu con que se redactó este reglamento permanece inalterable. Así lo han demostrado nuestros compañeros David y Miguel Ángel, y también sus familiares, que en todo momento han demostrado una gran entereza y dignidad, propia de la gran familia que constituye el Cuerpo de la Guardia Civil.

En particular, me ha impresionado la mirada de la hija del Guardia Civil David Pérez Carracedo junto a su madre y familiares mirando fijamente el féretro que contiene los restos de su padre, su Papá, llevado a hombros por sus compañeros. ¿Quién le puede explicar a una niña de 9 años que su padre ya no le va a contar un cuento antes de dormir? ¿Quién es capaz de explicarle a sus familiares por qué tuvo que llegar una noche tan oscura y aciaga, de luto, en el puerto de Barbate? Es muy difícil poner razón a la sinrazón, templanza ante sentimientos a flor de piel, comprensión ante la indignación de una situación que se veía venir.

Tan sólo nos queda pedir que Dios los acoja en su seno y reconforte y cuide de sus familiares, amigos y compañeros en estos momentos tan tristes y duros donde toda España ha sentido estas muertes. Descansad en paz, compañeros, que nuestra Sra. la Virgen del Pilar os cubra con su manto redentor y vele por sus familias desde el cielo. Los héroes no mueren jamás, pues permanecen por siempre en nuestras memorias y oraciones.

Las familias y los hijos de nuestros compañeros caídos por España, David y Miguel Ángel, si se hace justicia con ellos, tendrían que tener un futuro alentador y lleno de oportunidades ya que, como decía el Reglamento de Guardias jóvenes, deberíamos “premiar en los hijos las virtudes de los padres”. Y en estos dos casos, como se ha demostrado y probado fehacientemente, las virtudes eran muchas y de una gran profesionalidad y valía.

Viva España, viva el Rey

Viva el orden y la Ley

Viva honrada la Guardia Civil

Julio Serrano Carranza Coronel de Aviación (R.) Ejército del Aire y del Espacio

EL CAMPO. Rafael Dávila Álvarez

Obra de Marceliano Santa María

En guerra.

¿Quién no lo está frente a estos personajes insidiosos que nos gobiernan a base de enfrentarnos mientras ellos uncen a su yugo la inconsciente tragedia que se avecina?

Me encanta el dicho: «No saben hacer la O con un canuto».

La buena gente del campo dice que allí la vida son cinco años buenos, cinco malos, en definitiva diez regulares. Eso era antes cuando el campo era y se amaba, cuando era algo más que un paisaje, cuando se entendía y se intercambiaban diálogos de futuras cosechas solo mirando el vuelo de los pájaros o los signos de las laboriosas hormigas. Eso era antes; y ahora es un sufrimiento por el creciente abandono de gobiernos muy europeístas y globalistas, que en lo ajeno ven lo suyo. Roban con la mirada, pero el campo es más serio que toda la inteligencia artificial junta, que todos sus científicos juntos y es imposible reducirlo a una fórmula matemática. No hay sabiduría si no se aprende en el campo. Es la naturaleza sobre las cosechas, el ganado, el agua, el sol, la tierra… quienes marcan las pautas y emiten enseñanzas.

Debemos mostrar toda nuestra solidaridad con esta gente tantos años abandonada y cada vez más arrinconada, con limitaciones insuperables que les llevan a llorar sobre sus campos y rebaños.

Porque los del campo sufren y con ellos debemos mostrarnos y juntarnos para de una vez por todas volver a la cordura de la España que fue y es, la del campo y la libertad, porque si alguien sabe ganársela enfrentándose a los desafíos y retos, fortaleciéndose y entrenándose en ello, son la gente del campo.

¿Qué saben estos señoritos de la moqueta y del antojo? ¿Qué saben sin haber pegado un palo al agua, no haber movido un molino, recorrido el terreno con el tractor o mirar al cielo suplicante? ¿Qué saben de semillas y de flores, de las señales de los pájaros, de los lirios del campo?

Volvemos a las Geórgicas de Virgilio como consuelo.

Y es el arado objeto de disgusto y

yace sin honor; y de las hoces

forjan para guerrear armas atroces;

y nuestros campos ¡ay! faltos de brazos

palidecen eriazos.

Guerra nos mueven de una y otra parte;

entre los pueblos la discordia estalla,

y acuden a los campos de batalla,

rotos los pactos, y el terrible Marte

pasea por el orbe su estandarte.

Mientras el campo llega a las grandes ciudades que se habían olvidado de donde nacen y crecen, el maestro Jiménez Lozano escribe una carta a Kierkegaard y le dice.

Le escribo a Soren Kierkegaard

las últimas noticias: disolución del mundo.

Mas hay aves en el cielo,

lirios en el campo. No ocurre

nada.

Contesta el teólogo: «Así las cosas, lo mejor es buscarse otros maestros cuyo discurso no sea incomprensión, cuya animación no encierre ningún reproche, cuya mirada no juzgue, cuyo consuelo no exaspere en vez de calmar».

No lograrán nada de Europa que ha consentido arruinar su huerta, acabar con su ganado y repartir abono a los bancos. Sembrar placas solares

<<Tiempo vendrá, cuando los campos esos

recorra el rastro y la pesada yunta,

en que la reja de acerada punta

saque a la luz del sol los grandes huesos

de la generación allí difunta.

Y las lanzas y espadas

por el orín tomadas,

pasando irán, a par de otros despojos,

del labrador absorto ante los ojos.

Y al tropezar el rastro con el yelmo

abollado y vacío,

oirá el choque sonar del hierro frío>>.

No hay consuelo a esta fábrica que se han construido de destrucción y donde los últimos vestigios de nuestra cultura se incineran como en una pira inquisitoria. Europa es una religión de normas. Fin de la fe.

Guerra.¡Arde Roma!

Mas hay aves en el cielo, lirios del campo. No ocurre nada. Consuelo de los afligidos.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 febrero 2024

LA GUARDIA CIVIL Y LA ESPAÑA DEL SILENCIO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Conmovida España. El dolor es inabarcable, ¡tan injusto tener que padecerlo!
David Pérez Carracero y Miguel Ángel González Gómez son dos Guardias Civiles que acaban de dejarse la vida por usted y por mi, por todos nosotros. Murieron en el cumplimiento de su deber, aunque bueno sería abrir una seria y rigurosa investigación sobre todo lo que rodea a este execrable crimen; pero hecha con todos los pronunciamientos y sin mediaciones políticas y que el que tenga que hablar que lo haga o se retire para siempre.
Ahora hay que hacer tiempo para todo. Apartar las sucias manos políticas y que hable el interior honor de la Guardia Civil. Un ataque de estas características a nuestra Guardia Civil en un tema de tanta gravedad para la sociedad y nuestra seguridad que no puede dejarse de lado. Con el aumento del narcotráfico se están dando pasos en una dirección peligrosa que se extiende cada día más. «Esto iba a ocurrir y algo más» es el comentario generalizado por esos lugares donde el delito está a la vista tanto al sol como a la sombra.
Hoy el recuerdo está con sus familias. ¿Quién sufrirá con ellas? ¿Quién se acordará pasado el tiempo? ¡Dios mío!, ¡cuantas cosas deberíamos recordar!, ¡cuántos nombres…!
Forman parte de la España del silencio, la entregada hasta la muerte y olvidados hasta sus nombres. ¿Sus asesinos…? No se han borrado aún sus  huellas.
Los narcotraficantes seguirán enriqueciéndose y generando víctimas de su mercancía y de su impunidad.
Esta tierra nuestra es mucho de clamar un día y olvidar al siguiente.
Mañana volverá el consabido «aquí paz y después gloria». El ministro volverá a su despacho rodeado de generales y comisarios que darán soluciones urgentes porque el ambiente social está que arde. Habrá muchos reproches e informes, también algún «sálvese quien pueda», muchos dedos acusadores y casi ningún acusado.
Entre nuestros olvidos este será uno más, porque habrá un interminable proceso judicial que puede alcanzar años con unos buenos abogados, que dinero no les falta a los que trafican con nosotros.
Un día más. Una tragedia más. No nueva. Se lleva avisando hace demasiado tiempo.
Porque demasiado tiempo y demasiada gente sirve a su patria sin pedir nada a cambio, sino respeto. Es algo que no se mide con buenas palabras y con inútiles promesas baldías. El respeto consiste en hechos y sin tintes políticos.
Por cierto la fiscalía bien podría ordenar una investigación para comprobar quienes eran los que jaleaban y agitaban a los narcotraficantes en su criminal ataque contra la guardia civil. ¿Quién manda en la Fiscalía?
Hay muchas cosas oscuras en estos hechos, pero lo que está muy claro es que el ministro del Interior mejor es que interiorice que la Guardia Civil no es una Institución suya, sino nuestra, de todos los españoles y donde se le espera es en su despacho trabajando y no en otros lugares donde su presencia al menos incomoda, después de conocerse algunos detalles de la lucha contra ese delito del narcotráfico que deberían aclararnos. Tener un mínimo de sensibilidad también se le exige a su cargo. A su presidente no es necesario; ya sabemos que de eso no entiende.
Una vez más muere un trozo de la España del servicio y del silencio.
Honrados y nunca olvidados sean.
Nuestro Guardias Civiles David Pérez Carracero y Miguel Ángel González Gómez sirvieron con honor y murieron por ello. Por nosotros.
¡Presentes!
A sus familias es duro dirigirse. Un «lo siento» ya no vale. Es tarde.
Solo una esperanza: la de miles y miles de compañeros guardias civiles, policías y soldados, ciudadanos, que sienten que se les va un trozo de ellos mismos. Es la sufrida España del silencio. Demasiado silencio.
General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez
12 febrero 2024
Blog: generaldavila.com

«GRACIAS» 2019-2024. Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Mi querido Coronel: Un soldado no está hecho ni forjado en las despedidas. Sabes que lo nuestro, desde la escuadra al pelotón y hasta el Cuerpo de Ejército, incluso el Ejército, somos Unidad,  que es Compañía, o Escuadrón para ti, y aquí nunca falta nadie a lista ni nadie se da  de  baja una vez filiado, así que con la debida autorización podrás tomarte una vacaciones, eso sí, cortas, que aquí no nos sobran las fuerzas. Tu caballo solo lo montas tu, así que ya me dirás quien le pone la silla  y lo lleva a pasear por estos campos de España tan necesitados de buenos jinetes, ahora que parece que la primavera nos promete un buen año y los que cosechan se hartan de tanta mentira. Hay que pasar del trote al galope, que ya se ve el horizonte y, como bien dices, dejemos lo de atrás que con gritar ¡Viva España! no hace falta escribir más.

Mi querido, respetado y admirado Coronel. Ya me dirás que le digo a los  que te esperan. Yo desde luego tu  caballo no lo voy a montar ni consentir quiero que otro lo haga por ti.

Así que vacaciones, muy merecidas, pero nadie ha oído nada de que no vuelvas por esta tu casa.

Te abraza tu amigo y subordinado, todos lo somos a  tu sabiduría, mi querido y respetado Coronel.

Rafael Dávila

«GRACIAS» 2019-2024

El Presidente, acostumbrado a bailar en el alambre sin red, y a salir airoso de cualquier situación, ha descubierto que él también es mortal y Junts se ha encargado de hacérselo ver. A todo este laberinto de la política española se le pueden dar las vueltas que se quieran, pero la verdad, se resume, en los siete votos que necesitan para resistir más que para gobernar. Es como la farola que sirve a un borracho, más para apoyarse que para iluminarle.

¿Y que pensarán en Europa de lo que aquí ocurre? Yo creo que nos miran con ojos sombríos, como a unos vecinos incómodos, sin querer entrar demasiado a fondo en los temas made in Spain. En el viejo continente cada uno mira a su área y se acabó. Para ellos la pregunta es: ¿Donde empieza África?

España es el único país de la UE que en la guerra de Gaza apoya a Hamás y el único también que por respeto a los hutíes, no contribuye a defender la navegación comercial por el mar Rojo.

Piensan que si España quiere veinte ministerios como si quiere cincuenta. Ya lo pagarán sus carreteras, sus pensiones y sus servicios médicos. Con razón saben que no pueden unos pocos ir en la burra sin hacer que muchos vayan andando.

Nuestros políticos son el prototipo de los políticos sandías: verde por fuera , rojos por dentro, colaboran en la colocación de la primera piedra de cualquier obra, pero después de la primera nunca llega la segunda.

En el problema catalán, la única amnistía que le importa a Puigdemont es la suya. Sueña con regresar a Cataluña para asomarse al balón de la Generalitat, lanzar como Tarradellas «ja sóc aquí», para terminar lo que inició, sin rendir cuentas por ello, y activarlo en cuanto tenga ocasión para volver de nuevo hacerlo.

En lo referente a la amnistía solo tendremos que esperar unos pocos días para comprobar que habrá acuerdo. En lo que sea.

No cabe duda que la UE es y va a ser fundamental en el pulso que aquí libramos entre: la Justicia, el Gobierno y el independentismo catalán, su ausencia resultaría poco menos que catastrófica. Como vivimos en una época tremendamente hortera, la UE con su obsesión verde, y el postureo medioambiental, ha conseguido que los chefs ocupen el lugar de los intelectuales, y que hasta las vacas de leche tienen que estar criadas alrededor del aire acondicionado y la música clásica. A nuestro Presidente todo esto le parece tan fácil y normal que nada bueno podemos esperar…, me recuerda aquellos métodos que me animaban a aprender alemán en una semana.

Ahora lo importante es el relato, y es que las cosas no son como son, sino como las cuente Sánchez… la verdad es que todo esto de la polémica política española me tiene muy aburrido y prometo no volver a mencionar. Y los tractores en la carretera.

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En Caballería solíamos decir, ya me lo habéis leído alguna vez, que dando un buen caballo a un jinete joven, este se podía volver loco; si se lo daban a un veterano, seguro que se volvía como un niño, pero me temo que si ahora fuera yo el agraciado, me bajaría sin permiso, me caería vamos.

Tengo que confesaros, que el Blog fue para mí durante estos años el mejor de los caballos.

Hoy con casi 86 años, creo que la poesía de los comienzos va desapareciendo con la rutina, y no tengo más remedio que volver a reanimarla continuamente, cada día que pasa me cuesta más. Mi sensación es que el mundo cada vez va más deprisa y yo la de estar quedándome atrás.

Creo que la felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria. Como me voy haciendo mayor, mi salud gracias a Dios está bien, sin entrar en detalles, pero la memoria cada vez más olvidadiza, por eso la facultad para escribir se me resiste, y cada día se me hace más difícil encontrar nuevos temas ajenos a la política.

No es fácil convertir la pasión de 2019 en el argumento de ahora, por eso, la ilusión del inicio se ha transformado en admiración. Con toda la pena del mundo, creo que es el momento de parar, o al menos tomármelo con más calma.

Es que el tiempo pasa y vamos cumpliendo primaveras. Todos anhelamos llegar a viejos y todos negamos que hayamos llegado.

Los años pasan veloces, cada día más. Parece que fue mañana, pero la realidad es que desde 2019 al día de hoy, en estos para mi inolvidables e irrepetibles cinco años, tuve la suerte de que el Blog me sacara a la luz 105 artículos, que recordaré y guardaré toda la vida.

Dicen que el que se va de un sitio sin que le echen, debería poder volver sin necesidad de que le llamen, por eso no descarto volver un día, cuando algo interesante descubra y os lo pueda contar, pero por desgracia no con la asiduidad que hasta ahora lo hacía.

Me suele pasar; una vez que trasmito mis pobres conocimientos, en cualquier tema de la vida, me siento libre para poder olvidarlos.

Mi General, muchas gracias por ese buen caballo que a mi disposición pusistes con tu Blog, y que como aquel jinete, me hicistes rejuvenecer. Como siempre atentamente te saludo con un fuerte abrazo que hago extensivo a todos esos buenos españoles que con sus sabios comentarios me animaban a seguir.

Muchas gracias por todo, el tiempo a vuestro lado no lo cambio por nada. Hasta mañana temprano que como siempre os volveré a leer.

El tiempo no borra las muchas y buenas enseñanzas, las hace más bien innumerables y más reales, y las precipita, en una palabra, que creo nunca reciben suficientemente los que habéis sido maestros de mi vida: Gracias.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Blog: generaldavila.com

Zaragoza 11 febrero 2024.