Más que nunca, en esta Navidad, los españoles de a pie, los que vivimos acorde a las leyes, los que pagamos lo que se nos pide en impuestos, aspiramos a que nuestros políticos hagan bien su trabajo. Ni tan siquiera pedimos que tengan varias carreras ni que sean sabios, ni posean una gran oratoria. Solo que sean buenos políticos y trabajen para construir un país mejor y más justo, y no nos avergoncemos con sus peloteras y falta de educación en sus formas.
El sistema del bote en los bares, creo que es un incentivo eficaz en el trabajo de los camareros, por eso estaría bien que nuestros políticos cobrasen el sueldo mínimo, más propinas.
Si Dios no les ha dado inteligencia natural, que los ingenieros les den la artificial. Por favor, que les pongan, cuarto y mitad a cada uno.
Una vez más, frente a la razón de la fuerza me acojo a la fuerza de la razón, pero son precisamente nuestros líderes los que tienen que buscar esos cauces, y por tanto difícil lo tenemos.
La reacción de la sociedad actual española con la política de este gobierno, es muy parecida al cuento de la rana hervida, ya saben:
―«Si se introduce una rana en agua hirviendo saltará; pero si calientan poco a poco el agua, la rana se irá acostumbrando al calor y al rato morirá».
Por eso entiendo que seguro habrá referéndum de independencia en Cataluña, ya que «Pedro I El mentiroso», lo está preparando, poco a poco, con unos nombramientos que aseguran que el Tribunal Constitucional, cuando llegue el momento, hará la vista gorda, así que quede claro: la tierra para el que la trabaja y la Justicia para el mentiroso.
Muchos en el Hemiciclo piensan que la democracia exige vía libre y sin control a las decisiones de su mayoría, pero eso si: «solo cuando gobiernan ellos».
Desearía que junto al espíritu navideño, tengamos las armas apropiadas que puedan defendernos estos días de los estragos que nos causen en el estómago, en el corazón, y no se quede solo en luces y regalos, que nos vacían los bolsillos.
Bienvenidos sean siempre los Reyes Magos, pero cuidado con los calcetines que puedan traernos, yo más que pijo canallita en tecnicolor, me siento un viejo monocromático descendiente de la época azul de Picasso.
La otra noche, que ya no era buena , pero aún no era vieja, soñé que:
―¿Será verdad eso que las victorias de ahora en el Congreso serán mañana sus derrotas en las urnas?
Pero no tengamos miedo, pues nunca habrá referéndum de independencia en Cataluña, pero no porque lo haya dicho recientemente y con firmeza «Pedro I el Mentiroso» en funciones de Rey Mago, despidiendo el 2022 año preelectoral, sino porque lo impide la Constitución.
Estaremos atentos a la pantalla, pues no hay nada menos firme que la firmeza de Sánchez. Intentaremos estar despiertos ante la muy extendida «enfermedad de la indiferencia» (Papa Francisco)
Que tengamos más alma que miedo (miedo, el justo y solo para pensar).
A pesar de todo, sigo pensando que el objetivo de esta vida es morir joven, eso si, lo más tarde que se pueda.
Benditos seáis amigos invisibles del blog. ¡Feliz 2023! y ¡Viva España!
Ya vienen los reyes, los reyes de oriente
Ya le traen al niño muy ricos presentes
Campanitas verdes, hojas de limón
La Virgen María, madre del Señor
Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.
Zaragoza enero 2023
Blog: generaldavila.com















