¡A LOS CABALLEROS LEGIONARIOS!: TODO SOIS PORQUE SOLO A LA LEGIÓN TENÉIS. 20 DE SEPTIEMBRE 2023 Rafael Dávila Álvarez. General Jefe de la Legión entre 2001-2004

 

Cuando leí por primera vez el Credo de la Legión creí imposible que aquello se cumpliese.

Cuando escuché por primera vez recitar el Credo de la Legión creí que aquellos no eran hombres.

Cuando recité por primera vez el Credo de la Legión creí que otro mundo era posible.

Cuando leí, escuché, recité aquella oración, compuse una vida al compás  de otras, las suyas, sin importarme la mía.

Cuando dejé la Legión creí que nunca volvería, pero ya nada pudo separarme del que fue mi único camino.

Compañerismo dejó de tener sentido sin jugarte la vida con él.

Amistad no existía cuando nadie estaba a tu lado poseído de la misma soledad que tú.

Unión y socorro era innecesario cuando ya nadie acude al gritar ¡A mi  la Legión!

Cuando ya no está tu querido pelotón.

Aquel amigo legionario que te daba la mano, solo eso, que es todo lo que tiene.

El que su último disparo, único que le quedaba, era para defenderte y morir a tu lado.

No abandonarte nunca, cuando hoy todo es abandono.

Quise ser legionario, porque eras todos y, por tanto, nadie.

Porque eras invisible y por tanto pobre. Eras Legión.

Donde el singular no existe, no eres sin el plural: aquí somos. De la Legión.

La que penetra a todos, todas las formas y estados, todas las partes y parte el corazón.

Invisible Legión que se cuela por las rendijas del alma.

Nada es.

Nada tiene nada quiere.

Nada da.

Nada serás.

Solo está, sola, solo, siempre.

Sueña y se cuela.

Nada de almas simples que no entienden.

Nada necesitas después de haber leído, escuchado y recitado: ¡Por ir a tu lado a verte!

¿Qué más quieres?

Ser pobre es serlo todo. Eres: Caballero. Eres: Legionario. Caballero Legionario, sin estrellas ni galones ni medallas ni condecoraciones ni méritos. Nada

Solo eres, no estás. Eres grupo, Escuadra, Pelotón, Compañía, Bandera y Formación, Tercio de la Legión.

Eres el tesoro que envidian quienes todo tienen.

Eres todo siendo nadie. Hasta que por ella mueres.

Nada te deben, tú nada tienes ni quieres.

Lo diré una vez más: esto ocurre solo un tiempo y, cuando se acaba el tiempo, nada hay más allá de esa vida que empieza y acaba en un Credo.

Nunca creí que existiese algo parecido y que aquellos que lo recitaban fuesen hombres.

Ahora lo sé: No lo eran. Eran ¡Caballeros legionarios!

No quedan… muchos con ese nombre.

Muchos están. No todos lo son.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva La Legión!

Rafael Dávila Álvarez. General Jefe de la Legión entre 2001-2004

El novio de la muerte 

20 septiembre 2023. Aniversario fundacional de la Legión

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EN EL ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DE LA LEGIÓN. 20 Septiembre 2023. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

¡Caballeros legionarios! ¡Cuerpo glorioso de la Infantería española! Yo siento la viva e íntima satisfacción de venir hoy a vuestro Hogar; de venir a vuestra casa solariega y de acompañaros hoy en el aniversario feliz de vuestra gloriosa creación. Yo quiero vivir íntimamente con vosotros esta fecha de vuestro 28 aniversario, cumpliendo así con la tradicional costumbre castrense de festejar con sus soldados, reuniéndose todos, Generales, Jefes, Oficiales, clases y soldados, viviendo en una comunión de espíritu, de entusiasmo y de fe en los destinos de España. Yo recuerdo, legionarios, porque lo viví con vosotros, la instrucción de los primeros pelotones en este mismo solar que hoy pisáis. Yo saludo a aquellos pelotones primeros, a aquellos soldados legionarios, a aquellos Cabos y Sargentos, cuya expresión clara de su buena instrucción está reflejada en el Blocas de la Muerte, en el Blocao del Malo, donde el Cabo Terrero, con sus catorce legionarios, sucumbieron sabiendo que iban derechos a la muerte. Saludo también a la figura heroica y legionaria de Millán Astray, vuestro glorioso fundador. Ese hombre que tiene que estar grabado en el corazón de todo buen legionario; ese hombre que tuvo la inmensa fortuna de saber transvasar como nadie su gran espíritu a vuestras propias filas. ¡Que no se escape nunca de ellas el espíritu del creador!

¿Y cómo no habría de tener presente al que merece nuestro primer saludo? A vuestro primer Comandante, el Comandante Franco, que es la esencia misma de la táctica, que le vi instruir incluso las primeras pequeñas unidades para inculcarles la fe ciega en la misión legionaria y la firme voluntad de vencer por y para España. ¡Franco! Que un día y otro día, en la ofensiva y en el ataque y en la difícil retirada, sereno, firme y valiente siempre. ¡Franco! Que constituye hoy no solamente la presencia de España, sino que al mismo tiempo significa el porvenir de la Patria. Soldados legionarios, tenéis el orgullo inmenso y la Infantería, de que de vuestras filas haya salido el Jefe del Estado.

¡Y cómo no, legionarios! Hay que rendir el primer homenaje a los muertos legionarios. ¡Saludo a los muertos! ¡Como saludamos a los muertos los españoles! ¡Como saludamos a los muertos los cristianos! Pensando en ellos, llevándolos en el corazón, musitando siempre la oración divina para que salven sus almas aquéllos que sucumbieron por el honor de la Patria.

Y por último, mi saludo a vosotros, a vosotros legionarios; a vosotros, sí, porque sois la guardia de honor de tanto tesoro, sois como los centinelas bíblicos, los que estáis viendo el amanecer de un mañana, de un porvenir seguro y victorioso para España. A vosotros os saludo, porque, legionarios, vosotros pensad bien que en vuestros guiones, en vuestra bandera que hoy ostenta cuatro Cruces Laureadas, hay un heroísmo y una fe, que no es solamente en el pasado, sino fe y esperanza en el porvenir y vosotros estoy seguro que sois capaces de escribirlo y hasta superarlo.

Los pueblos, legionarios, no son grandes más que por su moral, aquellos pueblos que la pierden o no la perfilan, peligran en su libertad y hasta pueden perder su independencia, Por fortuna, España ya no quiere vivir solamente de las glorias pasadas, ya ansía escribir otras nuevas. Se acabó aquella época de decadencia en que teníamos que establecer nuestro vivac, montar nuestro campamento en sitios no elegidos por nosotros; no levantaremos nuestras tiendas de campaña en medio de la catástrofe sin ventajas para la Patria; no formaremos dentro del cortejo; no haremos más el papel de comparsa; nunca más España se agrupará con otras fuerzas que las que compartan su propio destino, de otra suerte no irá más que a defenderse ella misma, que sabe hacerlo como nadie, dando cumplimiento al magnífico credo legionario.

La moral, qué duda cabe que tiene una importancia enorme. Ella constituye el cimiento de la familia, el armazón, la propia conservación de las virtudes, y todo ello porque se cuida la moral, por eso se está salvando el hogar cristiano, célula poderosa de la gran sociedad española. Igualmente mantendremos la moral de la Patria; ella representa el sostenimiento de una dimensión histórica que si pudiéramos medirla por las aportaciones de un orden superior, ella daría una unidad de lo español muy superior a la del resto del mundo, Ninguna nación tuvo un Imperio como el español, ni una proyección histórica como la suya. Que hable América y hablará en español, que sienta y lo hará en español, que rece y rezará en español, y en Asia y en Europa ¡qué servicios prestó a Europa, España!

Pues bien, señores Oficiales, Caballeros Legionarios, la consigna es siempre vivir históricamente y sentir la preocupación de la Patria, cuyas proyecciones han tenido siempre el sentido de lo universal. Que nos movamos siempre en líneas de perspectivas españolas de gran relieve histórico, avanzar siempre con unidad y firmeza y que ello constituye una vez más para España un acto de servicio, el mayor que La Legión puede prestar.

Y nada más.

¡Legionarios! ¡Viva España! ¡Legionarios! ¡Viva Franco! ¡Legionarios! ¡Viva Millán Astray! ¡Legionarios! ¡Viva La Legión!

Dar Riffien, 20 de septiembre de 1948.

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18 septiembre 2023

¿CUANTO VALE LA CONSTITUCIÓN? Ángel Cerdido Peñalver Coronel de Caballería ®

¿El Gobierno puede conceder una amnistía que prohíbe la Constitución?
No puedo entenderlo, pero lo que tengo muy claro es que los pocos que puedan leer estas notas, todos más inteligentes que yo, tampoco lo entenderán.
Mientras tanto…
Maquiavelo ya les dijo a los gobernantes que era mejor ser temido que amado. Aquí, Sánchez es temido, mientras que el otro, aún aspira a ser amado y últimamente anda como un pollo sin cabeza.
La gobernabilidad y el futuro de España se dibuja, desde hace seis años en Wuaterloo al sur de Bruselas, donde huyó el deshonroso (antónimo de honorable) Puigdemont, que comiendo mejillones con patatas fritas, espera agazapado a que la suerte le sonría.
Hoy es un golpista frustrado, buscado por la justicia, que huyó en el maletero de un coche y dejó en la estacada a sus compinches cómplices. En toda Europa es un sospechoso.
El huido expresidente, hoy el altanero y deshonroso Puigdemont, cree que su momento ha llegado, lo sabe y quiere controlar su vuelta, por eso ahora ha subido el precio, para empezar a hablar quiere una ley de amnistía, que sabe no cabe en nuestra Constitución, y es que la verdad es lo que es, y sigue siendo verdad, aunque se piense al revés.
A todo esto la ANC (Asamblea Nacional Catalana), organismo popular partidario de la República Catalana, se frota las manos, pues es partidaria del «cuanto peor mejor», considerando que cuanta más inestabilidad haya en la política española, mejor le irá al movimiento independentista.
La verdad es que la incapacidad del PSOE y PP para pactar, y la necesidad del Sánchez para seguir en la poltrona, han convertido al deshonroso en el árbitro de la gobernabilidad de España, y nunca el país ha estado ante un tema jurídico y moral de tal magnitud. Se respira ese ambiente, que para bien o para mal nos atrapa a todos, pues se intuye que algo malo esta a punto de suceder.
Como prueba del odio a España, en los actos que marcaron el lunes pasado, la «Diada» independentista del 11-S, la ANC comenzó a una hora simbólica para ellos: las 17h.14´, fecha de la caída de Barcelona en manos de las tropas borbónicas de Felipe V.
El sitio de Barcelona fue una de las últimas operaciones militares de la guerra de sucesión española. Se produjo el 11 de septiembre de 1714.
Recordando todo eso, llevó al deshonrado a calificar al PP y al PSOE de:
―«Ejércitos borbónicos contemporáneos»
En ningún país en la UE hay un Gobierno que se deje someter a chantajes políticos por obra de un prófugo de la Justicia, y en España, a pesar de la indiferencia de muchos, tampoco debería caber. Somos como somos, nos quejamos de todo, pero abundan los tibios.
Mi deshonroso Puigdemont:
El otro día te vi en la tele con Yolanda, la mujer de extraño prestigio, sonrisa de amplitud banal, y militante del PCE, alias: «La Fashionaria»,«Penélope trapiños» o «Doña tucán»
¡Que lástima, con 52 años, ahora tan bien vestida, y todavía comunista!, te podías haber quedado en el «Museo del Humor de Fene», de donde nunca tenías que haber salido.
Esas miraditas, esas caricias, esos toqueteos, esas sonrisas que hechizan…,como la que a uno le sale cuando está con la familia o con los amigos de verdad, solo te faltó el «pico», ya sea consentido o no, hoy tan de moda por estos lares, pero deshonrado, ten cuidado con el filo de su hoz… de su nariz quería decir.
El martillo lo sacará pronto para rematar la faena.
A la Fashionaria y al zafio de Rubiales les digo, que mejor sería dejar los besos para los enamorados y los artistas, como hicieron Klimt, o Rodin.
Me da la sensación que en un entierro quisiera ser la muerta, en una boda la novia, en un bautizo la niña, y en la cocina, estar en todas las salsas como el perejil.
Para ocupar cualquier cargo que nos represente, en España no es preciso tener la sabiduría de Marco Aurelio, pero tampoco es de recibo que nos pongan a su hijo Cómodo.
Cervantes nos tiene dicho que:
―«Los que gobiernan ínsulas, por lo menos, han de saber gramática»
Una cosa te quería pedir deshonrado «president» en el exilio, ahora que acaricias la amnistía, que asumieses en mi nombre, unas pequeñas cantidades de dinero para mejor llegar a fin de mes, total, al lado de todo lo que le vas a sacar a Sánchez ni se va a dar cuenta de lo mío.
No se por qué nos quejamos, pues dicen que vivimos en el mejor de los mundos posibles. Y es obvio que vivimos en el mejor, pero para los cínicos, mentirosos y oportunistas que solo piensan en medrar y seguir con el poder, aunque en estos momentos, los que gobiernen, solo dedican sus esfuerzos en ocultar su dependencia con sus respectivos socios.
Ahora una rodaja de indultos, luego otra de subversión, más tarde de la amnistiá y para terminar otras dos rodajas, de autodeterminación y de referéndum…,es la táctica del salchichón, aunque pensando en quien lo hace parece ser la del chorizo, pero cuidado, porque el chantajista nunca se conforma con el primer pago.
La amnistiá y demás prebendas que reclama el deshonrado gánster de Puigdemont, por tramitación exprés, no caben en nuestra Constitución, que no es un chicle en su estructura.
Históricos del PSOE como Felipe González, Nicolás Redondo, Ramón Jáuregui, Jordi Sevilla y hasta Alfonso Guerra criticando la amnistía del «procés», con estas palabras les suplica que no lo hagan:
―«Conducirá a la descomposición de la sociedad democrática del setenta y ocho. No lo hagan ustedes porque es muy grave».
«Españolito que vienes al mundo, te guarde Dios, una de las dos Españas ha de helarte el corazón» (Poema de Antonio Machado, perteneciente a su obra «Proverbios y Cantares»)
Al final lo de Larra, «Aquí yace media España, murió de la otra media».
En la Torre de Babel en que puede convertirse nuestro hemiciclo, con el gallego, vasco , catalán, aranés, asturiano, aragonés…, solo se auguran buenos tiempos para los traductores e intérpretes.
Parecido a este enredo, es el que Luis García Berlanga nos muestra en su magnífica película «La escopeta nacional», donde un fabricante catalán, pretende vender porteros electrónicos para edificios. Viaja a Madrid con su secretaria, para asistir a una cacería pagada por él mismo a una finca, propiedad de los señores Marqueses de Leguineche, aunque oficialmente es el marqués quien paga la cacería a sus amigos. Su objetivo es codearse con la alta sociedad para mejorar su negocio, y poder vender sus porteros en las urbanizaciones de nueva construcción.
Seguro que ya estará el avispado comerciante catalán en el hemiciclo, vendiendo pinganillos.
Para terminar, mi desgraciado y deshonrado Puigdemont te digo que:
―« Lo que tiene precio se compra; lo que tiene gran valor se conquista».
Usted, nunca podrá tener el dinero que vale la Constitución, pues no está en venta ni tiene precio, nosotros tampoco lo tenemos, pero ¡somos legión! para defender lo que conquistamos el 29 de diciembre de 1978.
Los romanos decían que «Dura lex, sed lex» (la ley es dura, pero es ley). Pero hoy ya no es dura, es un cachondeo, como dijo un político andaluz… Como siempre solo nos queda la esperanza de que el ciclo cambie y con él vuelva la justicia.
Que dirían nuestros abuelos y padres, esperemos que dondequiera que estén no tengan cobertura.
Como para irme de nuevo de vacaciones y no volver.
Pero no pasa nada, seguimos para bingo, el show debe continuar.
Que película te perdiste Luis.
Estaremos atentos a la pantalla …¡y al martillo!Zaragoza 17 septiembre 2023.

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LOS VERSOS DEL CORONEL. TOLEDANOS. 02. Félix Torres Murillo

¿SOY UN PESIMISTA? Rafael Dávila Álvarez

Algunos me tachan de pesimista; está claro que por lo que escribo y no porque me conozcan que eso es otra cosa, parecida, pero no es lo mismo. Puede que ni aún así sea posible catalogar a nadie.

Los que a diario se enfrentan con el folio en blanco, un mensaje que compartir, aunque nadie lo lea, una meditación en la que profundizar y hacerlo en alta voz, no pueden ser adjuntos al calificativo, sino leídos o rechazados. Meditar en ti o sobre lo que otros dicen es un acto individual que forma parte del mayor sentido que tiene la libertad: pensar. Y lo es por  hacerlo como quieras y sobre lo que quieras sin tener que dar explicaciones a nadie.

Por lo que pensamos, y no escribimos, muchos estaríamos condenados para siempre bajo el juicio de los hombres constituidos en tribunal.

Desde Platón y mientras no se demuestre lo contrario, deberíamos dejar las hipótesis calificativas para aceptar lo que es inaceptable, pero tan real que a unos conduce al pesimismo, a otros a bregar con la inteligencia y poner la razón a trabajar. Sin calificar.

Nada define la situación como la metáfora escénica en la que Platón nos retrata prisioneros en una caverna donde las cadenas nos tienen cara a la pared, detrás una hoguera y a nuestras espaldas alguien mueve personajes  que como siluetas, como sombras, se proyectan sobre el muro que conforman lo que tú crees vida y realidad. Encadenados creemos vivir entre las narraciones que allí se escenifican. No se te pasará por la cabeza pensar que aquello es fruto de la prisión y no la realidad.

¿Servirá de algo que uno de ellos logre liberarse, gire la cabeza, salga a la luz y compruebe que todo era un fraude?

Lo hacemos a diario, lo constatamos, ofrecemos los datos y las imágines: ¿Es ser pesimista? ¿De qué sirve haberse liberado de las cadenas cuando ya no puedes encabezar un ejército por ser demasiado viejo?

Quedará claro que a ser esclavos llamamos libertad u optimismo.

El humilde sabio, desde su retiro, miraba por la pulida lente que él mismo trabajó a base de pensar: «Quedan como guardianes de la libertad aquellos que no tienen miedo ni esperanza y no dependen, por tanto, más que de sí mismos» (Baruch Spinoza).

Vivimos delante de un «Golpe de Estado sin derramamiento de sangre» que es como la sombra que percibimos, nos lo gritan desde fuera los que se han librado de las cadenas, los que han escapado de la vigilancia de las cámaras y micrófonos, de las reuniones y confabulaciones, los no vigilados. Los apestados, los que no consumen datos; solo deambulan dando gritos que nadie escucha: ¡Os están robando la nación y la libertad! ¡Rebelaros!

Aturdidos por los derechos ¿humanos? Las bondades ¿de los programas políticos?, por los recursos ¿corruptos? y las dictaduras de lo colectivo, te manipulan entre datos para que consumas su producto.

El dominio no es a base de derramar sangre, no son necesarias las armas clásicas, solo es necesario el control sobre cada uno de nosotros, las cadenas firmes, que impiden volverte a la realidad.

Sólo una colección de pesimistas somos los que después de haber salido de la caverna, después de dejar a otros en la taberna, deambulamos sin caer en sus redes, esclavos de la vejez, aún indomables, libres siempre y pesimistas.

Es solo la primera fase. Luego vienen otras peores, cuando te dice el Estado policial y vigilante, uniformado en formas y expresiones:

—«No se ponga usted nervioso Caballero y haga lo que yo le digo».

Dejamos la cueva y como no queremos volver a ella somos tratados como locos, encerrados en las prisiones de la ciencia y la tecnología o tomados por agresivos. Los pesimistas podemos llegar a ser peligrosos y tomar las armas.

«He cuidado atentamente de no burlarme de las acciones humanas, no deplorarlas, ni detestarlas, sino entenderlas» (Spinoza).

En mi caso me burlo cuando me llaman pesimista, lo deploro, detesto y no lo entiendo.

Es el misterioso Discurso de la servidumbre voluntaria de Etienne de la Boétie.

Optimista no. Siervo de nadie. Salgan fuera y comprueben.

Que cada cual vea.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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14 septiembre 2023

 

ZAFARRANCHO EN LA POLÍTICA ESPAÑOLA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Zafarrancho en la política española

En cierta ocasión un nutrido grupo de señoras visitaba las dependencias de la Legión en Ceuta. Más interesadas por lo doméstico que por las instalaciones de combate fueron a ver los dormitorios donde previamente se había realizado un zafarrancho a fondo. En la puerta un cabo legionario de dos metros de estatura y barba hasta el pecho miraba por encima del infinito militar. Las señoras quedaron sorprendidas del brillo del suelo que parecía recién pulido.

-¡Qué barbaridad! Aquí se puede comer sin mantel. ¿Cómo lo harán para que esté tan limpio y brillante?

Con cierta timidez una de ellas se acercó al cabo que no parecía precisamente el David de Miguel Ángel.

-Oiga legionario ¿Cómo limpian ustedes esto? El cabo sin dejar de mirar el lugar que su posición de firmes le exigía contestó con aire legionario.

-A mantazos, señora, a mantazos.

No entendió muy bien aquella dama lo que el legionario quiso decirla, o entendió algo distinto, porque algo ruborizada ya no preguntó nada más. El teniente que las acompañaba tuvo que explicarles que el brillo y la limpieza se lograba a base de muchas horas y constancia, con una fase final que consistía en subirse un legionario de buen peso sobre una manta de la que a modo de bayeta tiraban otros dos; así hasta que el suelo, como si fuesen las botas del uniforme, brillaba más que el sol. Y si no lo conseguían ya se sabe: ‹‹mantazo que te crió››.

Zafarrancho en la milicia es la palabra utilizada para designar la limpieza general de todas las dependencias del cuartel, también la personal, incluido el armamento, y que suele finalizar con una meticulosa revista.

En la navegación significa quitar los estorbos de una parte de la embarcación y dejarla preparada para un determinado trabajo o actividad.

Zafarrancho en la política española

Al margen de otros significados, nos quedamos con estas dos acepciones que son las que mejor encajan en la necesidad actual que requiere la política en España. Aunque solo sea por higiene, aunque también por aburrimiento, sería bueno practicar un zafarrancho a fondo y una posterior y detallada revista. Cuando todo esté limpio y aseado, se debe pasar exhaustiva revista, saldrán todos los políticos, uno a uno, con los forros de los bolsillos a la vista, en perfecta formación, y no les será permitido acercarse a las sedes de los partidos durante una generación.

Hagan ustedes el equipaje. Embalen sus pertenencias. El último que apague y pague la luz y, ya en la calle, sacúdanse el polvo de los zapatos.

Presidentes y vicepresidentes, ministros y sucedáneos. Senado y senadores, Congreso y diputados. Autonomías de todo tipo, las unas y las otras. Ayuntamientos, buenos y malos, también los regulares. Que se vayan todos. Los que hablan y los que callan. Los que dan la cara y los que tiene mucha cara. Los que critican y no se critican, los del discurso conocido y los desconocidos de la cola. Los violentos y los hipócritas, los que prometen y no dan nada, los que mienten y los que no; los del discurso del enfrentamiento y los que hablan de diálogo mientras ceden al chantaje. Los que odian al contrario por sistema rentable, e insultan como lenguaje de la calle, denuncian con la ley que incumplen. Los que nos roban el dinero y aquellos que roban algo más importante como es la libertad. Los que vigilan y nadie les vigila, árbitros y arbitrados, los que hablan de paz y no hay paciencia que los soporte. Los viejos conocidos y los jóvenes que mejor no haber conocido, los de siempre, los de antes y los de ahora. Los que son y los que no son, los que están, pero no son y los que no están y tampoco son. Los que suenan y los que no, los que conocemos y los que nunca hemos visto. Que se baje el telón para siempre y se termine ya la función.

Que se vayan todos

Que se vayan todos. Démonos un tiempo. Funcionemos con la ley. Cumpliéndola y exigiendo su cumplimiento. Será suficiente.

Y ya se sabe. El que no quiera irse que lo saquen a mantazos. Igual que lo de los gorrazos, pero con manta.

Zafarrancho de limpieza antes que seguir con este zafarrancho de combate entre unos y otros. Ha llegado un momento en el que uno no sabe a dónde mirar, a quién votar o cómo y a quién señalar. Parecen todos iguales, aunque no lo son. Y eso es lo malo. Es muy difícil encontrar las diferencias porque cualquiera es capaz de parecer lo que no es y ser lo que no quieres que sean.

España necesita quitar los estorbos para afrontar el futuro.

Acabado el zafarrancho de combate es hora de empezar con el de limpieza.

Aunque sea a base de tirar de la manta.

Si yo tuviera escoba, cuantas cosas barrería… cantaban Los Sirex.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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DAMA CADETE DOÑA LEONOR DE BORBÓN (I) Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Este es un artículo largo, muy largo, demasiado corto para la larga historia de nuestra Corona y sus avatares que para bien o mal siempre han ido al lado de la historia militar de España, porque todas las naciones, se oculte o no, se han construido y destruido con las armas o como consecuencia de ellas.

El ingreso de la Princesa de Asturias en la Academia General Militar de Zaragoza no ha sido la noticia del verano. Pronto fue olvidada y sustituida por la mugre informativa que nos asola. Después de unos días de detallada y oficial información dimos paso a la España profunda del chisme, la ofensa y la corrupción moral que se predica como doctrina social a cambio de lectores ávidos de morbo y de ver la paja en el ojo ajeno. Es un tipo de información que da dinero, educa en el borreguismo y deforma.

Conviene regresar, aunque solo sea un destello, al balcón desde donde se contempla la España con historia, la de la formación humana, la educación en valores intangibles y el respeto a la individualidad de cada uno sin olvidar que muchos dieron su vida por la unidad y construcción de esta gran nación: España; ya que es conocido que «La negligencia individual provoca un prejuicio colectivo, y la diligencia propia produce un triunfo colectivo». Norma de educación cívica y de convivencia cuando amas más allá de tus propias ambiciones.

Eso es algo que se tiene muy en cuenta en una Academia Militar donde se forma la individualidad para el conjunto, donde se deja de ser uno para ser compañía. Acertaba el Nobel española Cela: «La Infantería no es la masa, es la compañía».

La fundación de la Academia General Militar data del 20 de febrero de 1882 en Toledo (Primera Época. La Segunda Época abarca desde 1927 a 1931 en la ciudad de Zaragoza). Es el nacimiento del espíritu de la General. El de unidad en la vocación, el servicio, compañerismo, patriotismo, honor y valor, que reciben los futuros oficiales del Ejército de Tierra en su formación en la Academia General Militar de Zaragoza y que constituye la correa de transmisión que alcanza a todos los que visten el uniforme caqui de nuestro Ejército. La II República ordenó su cierre en un intento de acabar con la unidad del Ejército, con el único espíritu conjunto al servicio de la Patria. Hoy es preocupante el dato que reflejan algunas encuestas: «La disciplina y la jerarquía, así como los distintos rangos o empleos se consideran como una falta de democracia. En el caso de la disciplina, se ve negativo que sea acrítica y que se convierta en obediencia ciega. Se critica también el corte de pelo, el uniforme de la Legión y en general los uniformes por ser demasiado militares» (Observatorio sociológico sobre la percepción de las actividades, planes y programas del Plan de Cultura y Conciencia de Defensa. 2019).

Es difícil ser militar, arriesgado también, criticado, desconocido o ignorado, pero a pesar de ello los jóvenes españoles saben del amor a España y se integran con vocación y entrega absoluta al oficio de las armas.

Evoluciona el pensamiento, el mundo recorre caminos nuevos, cambian las costumbres y se avanza en ciencia y tecnología, pero las armas siguen siendo un oficio que da sentido al progreso, que defiende la convivencia, que pone orden ante la violencia, que permite el imperio de la ley y la justicia, protege los derechos humanos, la diversidad y cuida de los recursos vitales mientras preserva la naturaleza. Sin unos ejércitos modernos y eficaces el mundo no se sostendría ante los cada vez mayores y crueles ataques al hombre, a la soberanía e integridad territorial de las naciones y a los deseos de paz.

Los recursos cada vez son más escasos y el futuro que se divisa está plagado de riesgos y amenazas en un ataque sin precedentes a lo más elemental: la vida.

No creo que se necesiten muchas más explicaciones para respetar y sentir de cerca la vida militar. Así estaremos en mejores condiciones de entender y responder a la pregunta:

¿Por qué la Princesa de Asturias debe tener formación Militar?

Conviene aclarar que lo único legislado sobre la carrera militar del Príncipe de Asturias está en la Ley de Carrera Militar, a todas luces insuficiente.

En el artículo 2.2 dice: «El Príncipe de Asturias podrá desarrollar la carrera militar y tener los empleos militares que, mediante real decreto, determine el Gobierno, que queda facultado para establecer un régimen propio y diferenciado teniendo en cuenta las exigencias de su alta representación y su condición de heredero de la Corona de España».

Y posteriormente en la disposición adicional primera:

«La carrera militar de Su Alteza Real Don Felipe de Borbón, Príncipe de Asturias, se ajusta a un régimen propio y diferenciado regulado mediante real decreto aprobado en Consejo de Ministros, basado en el régimen del personal de las Fuerzas Armadas y teniendo en cuenta las exigencias de su alta representación y las circunstancias que concurren en su persona como heredero de la Corona de España».

No hay nada más legislado sobre la carrera militar del Príncipe de Asturias, sino un real decreto sacado ad hoc para la carrera militar de la Princesa Leonor, sin recorrido legal ni futuro para la Corona.

Todo queda en ese condicional «podrá desarrollar…» que se traduce en voluntad del Gobierno. Ni siquiera del Rey.

Contestemos ahora al porqué del ingreso de la Princesa de Asturias en la Academia Militar, aunque antes permítanme compartir con ustedes un comentario.

¿Conocen alguna carrera, profesión, oficio, trabajo… en el que se firme un contrato por el que te comprometes a dar tu vida en defensa de la vida de los demás?: solo la militar.

«¿…si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?».

De manera que parece lógico que quien va a asumir el Mando Supremo de las Fuerzas Armadas (Art. 62 h de la Constitución) conozca de cerca a sus soldados y se forme como el primero de ellos.

Son razones evidentes que pueden ustedes leer en el Real Decreto mencionado 173/2023 de 14 de marzo. Pero hoy quisiera traerles otras razones más profundas que las que recogen las disposiciones legales; son las morales e históricas cuyos sentimientos y valores no sabría recoger la Ley.

Lo contaré de manera gráfica porque, aunque ya contado, el hombre necesita escuchar muchas veces el relato para no olvidarlo o cambiarlo por otro.

En su libro Arte del Buen Mandar Español el general Bermúdez de Castro nos cuenta una bella historia:

En cierta ocasión se encontraba el Tercio de Antonio Leiva, el mejor discípulo del Gran Capitán, pasando revista por el Veedor cuando a lo lejos se divisó un tropel de jinetes que se aproximaba.

— ¡Es el Emperador!, gritaron los oficiales.

Los tambores y pífanos rompieron a tocar la Marcha Real.

Detuvo el Emperador su caballo, descabalgó de un salto y se incorporó a la cabeza de la primera compañía. Tomó un arcabuz y ordenó que empezase la Muestra. El Veedor, sorprendido, nombró al Emperador en voz alta:

— ¡Su Majestad Don Carlos de Gante, Rey de las Españas, Emperador de Alemania!

Terció el Emperador su arcabuz, quitóse el sombrero y oyéndole todo el Tercio contestó:

¡Presente y armado!

Desde aquel momento el Emperador quedó hecho primer soldado arcabucero de la 1ª Compañía del Tercio de Infantería de Milán. Su haber pasó a cobrarlo el soldado más viejo.

Ser soldado es una honra hasta para el Monarca. Un soldado es algo más que Caballero y solo exige el buen trato de la patria y la consideración que le da ceñir una espada.

El jefe debe ganarse la consideración del soldado y, si lo alcanza una bala o le hiere el acero, compartir su destino.

Deberían saberlo los que pretenden que un soldado se muera en la tristeza de ver su patria quebrada y rota por los pusilánimes.

«Un pueblo que pierde sus virtudes y le falta el valor a sus soldados, está llamado a desaparecer».

«Presente y armado». Quedó hecho primer soldado.

Dama Cadete Doña Leonor de Borbón: ¡Presente y armada!

Decía el Rey Don Juan Carlos a su hijo Don Felipe, Rey de España, el día que fue filiado como soldado:

«Que las Fuerzas Armadas, modelo de lealtad y disciplina, sigan formando a nuestros jóvenes y montando la guardia permanente de España. Y que todos y cada uno de nosotros, sepamos cumplir con nuestro deber».

Que así sea.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

11 septiembre 2023

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«ANÉCDOTAS DE JINETES MILITARES EN AQUELLOS CONCURSOS HÍPICOS» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

«Hoy quiero recrearme en la figura de algunos de ellos, y aunque todos esos recuerdos me produzcan melancolía, también me traen alegría por todo lo disfrutado con su compañía».

***

Cuando aparecieron las alambradas bajas, los caballos de frisia, y sobre todo cuando el primer sonido de una ráfaga de ametralladora retumbó en el campo de batalla, aquellos jinetes supieron que la Caballería a caballo había terminado.
Con el paso del tiempo, el Arma se mecanizó a favor de los vehículos blindados, y dejo a los caballos apartados de los asuntos militares. Entonces, afortunadamente, tomaron fuerza en los ejércitos los deportes ecuestres, y en algunos países como Francia, la Escuela de Caballería del Ejército de Saumur, no se disolvió sino que desde 1972, pasó a formar parte de la ENE (Escuela Nacional de Equitación) francesa, con el nuevo nombre de Escuela Nacional Francesa de Equitación y del Cuadro Negro, cosa que no ocurrió con la nuestra.
Como en tantas facetas de la vida y por las malas gestiones de estos últimos años, también recae sobre los jinetes militares de hoy, eso de:
― «Hoy los pobres sois los nietos de los ricos».
Aquellos eran tiempos distintos a los actuales; la cercanía con los jinetes era mayor, la cualidad del divo no había llegado a nuestro deporte, y todo era mas artesanal, nos sentíamos miembros de una misma familia, la de la Hípica con mayúscula. Entonces todo era más duro, sí, pero también más sencillo.
Estas que voy a contar son algunas de la sanas costumbres que estaban al uso entre los jinetes militares, y algunas de sus muchas anécdotas.
Quiera Dios inspirarme para salir airoso de este atolladero.
A todos ellos quisiera dedicarles estas líneas, como siempre envueltas con mi respeto y admiración, a los que nos dejaron, y a los pocos de aquellos años, que aún nos regalan con su compañía.
Y no se trata en retroceder a la época en que los obstáculos de los recorridos tenían una altura máxima de un metro, con una ridícula tabla fina colocada en la parte superior, llamada «taquet» y que tirarla constituía doce puntos de penalidad, o como cuando el derribar el obstáculo con las manos del caballo era penalizado con tres puntos y con los pies dos; ni tampoco a los años gloriosos en que los jinetes militares españoles conquistaban medallas olímpicas, como las de oro y plata de los Juegos de Amsterdam y Londres.
Me refiero a los años cuando yo empezaba, cuando en las hoja del diario deportivo Marca, se podían seguir los resultados de todos los concursos hípicos de España. Años que marcaron el final de las banquetas en las pistas, aunque como luego veremos, algunas quedaban.
Dentro del ambiente militar, eran años en los que se tenía la bonita costumbre de telegrafiar diariamente al jefe de la Unidad para contarle escuetamente los resultados de cada tarde. Como no teníamos ni coche ni móviles, eran tiempos de viajar todos juntos en tren, de vivir en residencias militares, y cada tarde al acabar las pruebas, pasar por las ventanillas de telégrafos….
A varios de aquellos concursos nos iremos, y seguiremos con nostalgia a los jinetes militares que, desde toda España, se matriculaban en los mismos. Aunque ya no estén a nuestro lado, he preferido poner sus nombres, algunos hasta con su apodo académico, como prueba de la admiración y el cariño que siempre les profesé. Nunca los olvidaré.

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El capitán de Caballería José Rodríguez Colubi con su caballo “Gorgorito”, pasando escolásticamente la banqueta de la pista de Alcalá de Henares, a finales de los años 40. (Foto y datos, proporcionados gentilmente por su hijo el coronel de Caballería Gonzalo Rodriguez-Colubi Balmaseda).

En 1964, desde Badajoz, mi primer destino de teniente, fuimos dos capitanes y el que esto escribe, al concurso de Cáceres. Ellos eran veteranos y estaban bien montados, pues tanto Joaquín con “Rosero”, “Simbad” y la “Casi Casi”, como Guillermo con el potente “Zafiro” y el rápido colín “Aliviador”, acababan de ganar varias pruebas ese mismo verano. Yo llevaba prestado un auténtico penco desorejado, y durante todo el concurso trabajé para el alcalde. No me acuerdo de su nombre, pero merecería haber tenido el final que dice una máxima en caballos:
―«El que por sus condiciones malignas resultare rebelde, se le debiera condenar a los trabajos groseros, vulgo, el tirar de un carro, arado ,etc.» ¡Guerra al penco! Que decía Botín.
Mi primera sorpresa nada más llegar por la mañana, fue ver en la mitad de la pista una gran banqueta, que aunque no fuese como la que me contaba Joaquín que había en Lisboa, a mi me pareció enorme.
A esa banqueta lisboeta, con tres grandes escalones por uno de sus lados y en rampa casi vertical por el otro, los portugueses la llamaban «O terrível monumento», y aunque sabía de la fantasía de nuestros vecinos, por lo que me dijeron debía ser todo un monumento, como lo fue para mi esa, que en la primera prueba me hizo «tomar tierra». (Bajarme sin permiso, vamos)
Con las orejas gachas nos fuimos a la residencia militar de turno, y acto seguido a telégrafos a poner el correspondiente telegrama a nuestro coronel, cuyo texto decía:
―“Banqueta inaccesible, hostia casi segura. Salúdale capitán Joaquín Rivero Merry, capitán Guillermo Rodríguez de Llera, y teniente Ángel Cerdido Peñalver”.
La operadora no quería cursar el telegrama debido a la ordinariez del texto, pero con esa educación y gracia natural que Joaquín tenía, la convenció, y el telegrama se cursó.
El último día, sin la banqueta en el recorrido, mis compañeros arreglaron la liquidación en el Gran Premio. Yo seguí tomando tierra, pero mi única preocupación era pensar que el lunes, a primera hora de la mañana, debía presentarme al coronel, y temía a su reacción después de haber leído el telegrama.
Y el lunes a primera hora, nos recibió. Después de saludarnos, nos cito en el bar de oficiales al acabar los trabajos de aquella mañana. A esa hora fuimos y nos encontramos con toda la plantilla de jefes y oficiales que ya nos estaban esperando.

Con unas palabras del coronel animando a que no se perdieran esas costumbres, como la del telegrama, que marcaban el espíritu jinete, nos recordó, que era precisamente la práctica de la equitación, la base de ese espíritu, y con una modesta copa de vino español se acabó el entrañable acto.
Dos años mas tarde, cuando, por una reorganización, no se de que Plan, me destinaron a otra Unidad, el telegrama enmarcado seguía colgado en una de las paredes del bar.

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En la desaparecida Hípica Militar del Paseo de Zorrilla de Valladolid, dos grandes jinetes, ambos comandantes profesores míos en la Academia de Caballería, fueron los protagonistas de esta singular anécdota.
Asterio Mayor Iglesias el “frailón”, que por aquella época llevaba dos caballos castaños muy parecidos, que si no recuerdo mal, eran el “Tripulante” para las pruebas grandes y el “Escándalo” para las pequeñas, y Modesto Valenzuela Martín el “trallas” que corría las pruebas grandes con su magnífico “Educador”.
Esa tarde, en el gran premio, nuestros jinetes hicieron los dos únicos ceros de la prueba y pasaron al desempate. Calentando en la pista de ensayo para el barrage, Asterio se dio cuenta que su caballo “Tripulante” estaba totalmente cojo. Sin perder la serenidad que le caracterizaba, disimuladamente se va a las cuadras y se encarama en el caballo de la prueba pequeña, se dirige a la pista de ensayo y sin apenas calentar, entra en la pista de competición y comienza el desempate. Puntos cero, y deprisa. Por unos segundos, le ganó el Gran Premio a su amigo Modesto.
Al año siguiente en ese mismo concurso, en la tribuna de jinetes, Asterio no podía mas y se confesó:
-¿Modesto, te acuerdas del desempate del Gran Premio de Valladolid del año pasado?
-¡Como no me voy acordar!, si me lo ganaste por décimas de segundos.
-Bueno, pues he de confesarte algo que desde aquella tarde me remuerde la conciencia.
-¡A si!, y ¿que es?
-Que el caballo con que salí al desempate, no era el “Tripulante” que se había quedado cojo, si no el “Escándalo” con el que había corrido ya la prueba pequeña.
El ambiente se puso tenso, pero en ese momento empezó a diluviar, justo cuando el jurado, llamó a la pista por el micrófono al bueno de «Alito», que apareció a caballo con “Hering” (el tordo de la Yeguada Pedro Beca), con un gran paraguas abierto. Cuando le tocaron la campana para iniciar el recorrido, el señor Zambrano cerró su paraguas y lo empleó a modo de fusta. Con la singular escena, todos rieron y se olvidaron de lo ocurrido el pasado año.

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El gran jinete vallisoletano Ángel Alonso Martín, sin lugar a dudas uno de los jinetes militares más laureados, logró su primer triunfo de relevancia en el concurso completo (doma, campo y salto) del Campeonato de España de 1948. El premio fue el caballo (Brise Brise), que le iba a marcar la vida.
Aquel caballo olvidado en la Yeguada Militar de Lore-Toki de San Sebastián, pequeño y cojo, le otorgaría años después la gloria, y le llevó a estar seleccionado en 1956 para los Juegos Olímpicos de Melbourne.
Como el gobierno australiano se negó a levantar la cuarentena de seis meses sobre los caballos, por temor a un nuevo brote de fiebre aftosa, las pruebas hípicas se organizaron en Estocolmo, a donde tampoco pudo ir mi admirado profesor, por una lesión de su caballo.
Mi buen amigo, Josechu Verdugo, el alumno preferido de Alonso Martín, me contó que su profesor, se jugó con unos amigos una tortilla de patatas, a que se saltaba el Canal de Castilla a caballo…, y a punto estuvo.
Fue en un tramo del canal a su paso por el Pinar de Antequera, donde los dos caminos de sirgas que lo orillaban, estaban despejados, pero parece que el caballo resbaló con los pies al recibirse, y ambos cayeron de espaldas al agua. Fue difícil sacar al caballo del canal, pero al final salió.
En unos de los chiringuitos del pinar, se comieron la tortilla que el bueno de Alonso Martín, bien mojado, pagó de mala gana.

***

Como no existían las prisas de hoy, muchos de los concursos de aquellos años tenían una duración de seis días, con uno en medio de descanso, y como me parece que también había un poco más de generosidad, en sus avances de programas figuraba que un día se disputara la «Prueba Honor», es decir sin premios en metálico, solo con trofeos para los ganadores, dedicándose todo lo recaudado por entradas y apuestas a las instituciones benéficas de la ciudad.
De Madrid llegaron, al concurso de Cuenca, creo recordar, como otras veces, un teniente coronel un capitán y un teniente. Los días de concurso, el de mayor graduación tenía la costumbre de asistir a misa de nueve, y el mas moderno del grupo era el encargado de despertar al jefe media hora antes, pero ese día se corría la prueba honor…
Como cada mañana, a las ocho y media en punto, el joven teniente Luis Cabanas Rubio llamó a la puerta del teniente coronel:
―Mi teniente coronel, es la hora.
El teniente coronel se incorporó en la cama, y sacando la cabeza por encima del embozo de la sábana, dijo:
―¡Hay Luisito, Luisito que torpe eres!. Hoy es honor, hoy no se va a misa.
El teniente coronel dio media vuelta y siguió durmiendo.

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Hace ya algunos años, en el Concurso Hípico de Saltos de Obstáculos que se celebraba en Logroño con motivo de las Fiestas de la Vendimia para San Mateo, el que fuera el jinete en activo más veterano de España, Fernando Martínez de Albornoz el «Pichi», después de ganar una prueba grande, se ponía a disposición de la ágil pluma de una periodista local, para la correspondiente entrevista.
Entre las muchas preguntas formuladas, la periodista hacía referencia a la cantidad de profesores de equitación que conocía, de todas las disciplinas, repartidos en : picaderos, ganaderías, clubes etc., y preguntaba los requisitos necesarios para serlo.
Nuestro querido amigo le contestó:
―«Hoy día, para ser profesor de equitación, solo se necesita tener un alumno»
Actualmente la cosa ha cambiado, y de aquellas clases con ciertos profesores sentados en sillones en el centro de los picaderos, hemos pasado a que hoy, el Consejo Superior del Deportes tenga perfectamente reglamentado las serias condiciones que se precisan para impartir esas clases.

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Nos supieron legar una tradición y una forma de vivir. Durante muchos años la práctica de la equitación fue la base del «Espíritu Jinete», la filosofía de vida que heredamos, y que se ha reflejado en nuestra forma de ser.
En el Arma, hoy dicen que ese espíritu se ha convertido en la firme resolución de llegar al enemigo y dominarlo por una brillante ostentación de energía, pero yo echo de menos ese sentir palpitante de un corcel entre las piernas, que lo sientes como tuyo; y se funden en un puño, al acariciar las riendas, tu corazón con el suyo.
Así eran nuestros protagonistas: jinetes decididos, competitivos, y sobre todo sinceros y buenas personas, y poco a poco me empezaba a dar cuenta del esfuerzo permanente que tenía que hacer para estar a la altura de esos personajes.
Por desgracia, muchos de los amigos que nombré en estas notas ya se nos fueron, y los pocos que quedan, aunque los veamos marcados por las huellas del tiempo, no deberíamos olvidar que tuvieron mujeres que los amaron, hombres que les confiaron sus vidas, amigos que apreciaron su amistad, y muchos momentos de gloria,… y a los pocos uniformes que quedan en las pistas, larga vida.
¿Podrá servir esto de antídoto a ese poderoso sentimiento nacional que es la envidia, para mí, el verdadero obstáculo que paró a la equitación militar, y así poder seguir viendo jinetes de uniforme compitiendo?… a esa maravillosa especie en peligro de extinción.
Aquellos eran otros tiempos, y yo sé que ya no volverán, porque en la vida y en la historia todavía no se inventó el paso atrás.
Yo que tuve la suerte de rozarles, con gran respeto y admiración les recuerdo.
Descansen en Paz.
―«Hoy no expuse argumentos sino emociones, no quise escribí razones sino sentimientos…»

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Zaragoza septiembre 2023

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10 septiembre 2023

LOS VERSOS DEL CORONEL (TOLEDANOS) Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM

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6 septiembre 2023

¡AY MI BANDERA! (General de División Rafael Dávila Álvarez)

¡Soldados! ¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor…?

Cuentan de Juan de Dios Aldana, portaestandarte del Rey de Portugal en la batalla de Toro, que perdiendo la mano en la que llevaba la espada siguió enarbolando la bandera hasta perder también la que portaba la enseña. La recogió del suelo con los muñones ensangrentados y la sostuvo con los dientes hasta morir acribillado a estocadas. No fue baldía su hazaña. Es uno de aquellos que han forjado a los españoles de hoy. Aquel hombre, bravo donde los haya, como tantos otros, es parte del linaje de nuestros héroes de lo cotidiano que un día, de repente, enarbolan su cotidiana sencillez para convertirse en síntesis de todo lo que la historia de este pueblo lleva encima. Y dan la vida. Un homenaje. Sufriendo. Por su conciencia y honor.

Proliferan en los pueblos de España los actos de homenaje a la Bandera, actos institucionales de carácter civil que forman y educan en valores. La Bandera es el símbolo de la Patria. El amor a tu Nación. Sin condicionamientos. Nada más que decir. Todo en la vida es un símbolo y lo inexplicable aún más.

Pero hay miedo, mucho miedo, por la reacción de odio ante el Himno Nacional, al hablar de España, de Historia, de unidad, de justicia… Eso no es educar; ni es libertad. Ignorancia. Almas encogidas. Bancarrota moral.

Decía el Maestro Antonio Burgos en su “Recuadro” del ABC que es algo insólito que España se silbe a sí misma el Himno que la representa. Como el que dice: << ¡Me cago en mi padre!>>.

Y que razón tiene. Aunque unos la escondan en elecciones y otros se queden roncos del abucheo, seguirá siendo su Bandera, su Himno, el de España. Se ama a la Patria no por ser grande, sino por ser tuya.

Vivir con el rechazo a lo tuyo, a tu historia, a tus orígenes, es vivir con graves limitaciones. Limitaciones en la inteligencia y en los sentimientos y así es difícil llenar tu corazón y ocupar la inteligencia.

Dice Jorge Vigón en su libro El espíritu militar español: <<Uno no sabe bien lo que es la Bandera hasta que la ha visto trepar monte arriba entre tiros, humos, voces, vítores y reniegos, aplastándose, irguiéndose, acezando; entonces ha sentido a la Patria rescatando su propio ser y ha podido explicar lo que la bandera es…>>.

Son los humildes y sencillos, los héroes de lo cotidiano, los que mejor entienden y explican lo que es su bandera. Pocas cosas hay que transmitan la fuerza, la motivación, que un símbolo como la bandera o el himno provocan en los hombres.

Alguno olvida que el espíritu es la más colosal potencia de este mundo.

A la hora de elegir conviene meditar que es lo que mueve a los sentimientos, y a la inteligencia. A la hora de elegir no todo vale. Tan sencillo y complejo como el corazón del hombre.

Aún quedan héroes de lo cotidiano, héroes para un homenaje que nunca es a destiempo, Aldanas que se agarran a su bandera hasta perder las manos… y la vida. En cualquier momento, por encima del puntual e interesado momento.

<<Si cumplís vuestro juramento o promesa, España os lo agradecerá y premiará y si no, os lo demandará>>…

¡Ay mi Bandera!

¡Salve Bandera de mi Patria, salve!

General de División Rafael Dávila Álvarez (R)

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8 septiembre 29023

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Queridos lectores y amigos:

Como comprobarán ha habido cierto retraso en la publicación de los comentarios que ustedes nos hacen y también intermitencia en las publicaciones del blog, todo ello por ajustes técnicos que esperamos estén pronto solucionados.

Únicamente les pedimos paciencia y que mantengan su fidelidad al blog. Cada día la necesitamos más.

«El hombre es un ser social cuya inteligencia exige para excitarse el rumor de la colmena» (Santiago Ramón y Cajal).

Gracias por todo y el abrazo en compañerismo, unión y socorro y por encima de todo: amistad.

General (R.) Rafael Dávila Álvarez 

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5 septiembre 2023

VISIÓN DE ESPAÑA TRAS EL VERANO: LAS DEMOCRÁTICAS DICTADURAS Rafael Dávila Álvarez

Trabaja el tiempo. Del que dependen los resultados. La caótica situación de España no es algo nuevo, repentino, sino un proceso que tiene origen y nunca final. Seguirá la tierra, cambiarán los hombres y sus nombres, se removerán las tumbas, pero todo será consecuencia de un acto anterior; habrá unos culpables de enterrar o desenterrar, pero todo quedará escrito, única huella de que fuimos polvo y polvo seremos, y de que no todo polvo fue bueno.

Hay una tierra, una semilla, sembradores y cultivadores que pueden durar generaciones o recoger prontas cosechas, depende de cómo sea la tierra, la semilla, de los cuidados y de la voluntad del que maneja la guadaña. Nunca se vio ni se sabe de nada que haya nacido de la nada. En principio fue el hombre el que todo lo provocó después de que en su soberbia quisiese suplantar a Dios.

No iremos muy lejos para hablar de estos frutos y de sus sembradores; cuando ahora parece que hay que segar la hierba en España; cuando decrece la tierra cultivable y crecen los segadores.

Transición en buena voluntad, entendimiento, todo eso fue y es pasado que ahora resucita para dejar al descubierto que los sembradores eran encapuchados que manejaban la azada de la magistratura y escribieron sobre la  hondura de la tierra aquello: «La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas».

La siembra estaba hecha por los que llamaban franquistas (por  cierto término nunca utilizado durante el mismo), dicen, porque venían de Franco y a él habían servido . Guardaron el recuerdo escondido entre los aperos de labranza. Dejaron caer que entre las palabras estaba el  secreto de todo, la semilla para ellos, «las nacionalidades», y que ese era el fondo constitucional: el enfrentamiento por querer ser más que España.

Solo había que abonar, dejar que los otros creyesen que era trigo sin que se delatase la cizaña, sabían que la guadaña sus hijos y nietos la manejarían cuando el trigo estuviese agostado y floreciente la cizaña.  Solo era cuestión de tiempo, de su tiempo, y de los nuevos vigilantes.

Diversidad y pluralidad unen o separan y ha llegado la hora de dividir las tierras, señalar largas y escabrosas lindes, poner puertas al campo, arar con toros bravos y disparar al cielo de golondrinas que viajeras penetran cielos que no son suyos. Progresismo de barreras culturales, idiomas infernales que construyen este babel de odios vecinales, después del tiempo, de diferencias cada vez más acusadas impuestas por los vigilantes, cada vez más acentuadas por los regadores con agua salada y abonadores con cal viva.

Vemos los primeros frutos que quieren recoger de una cosecha que se seca: «Convención constitucional, nación foral, federalización asimétrica, horizonte confederal del Estado, plurinacional…», que equivale a dividir la tierra seca y que cada cual riegue su terruño, su bancal, su huerta y su futuro, descentralizar para más hambre y menos solidaridad, acabar con este monstruo que es España, deconstruir la nación desde el parvulario de la historia, barbaridades políticas e intelectuales propias de un gañán:

«¿Por qué  en un Estado sólo puede haber una nación? Y ¿por qué el Estado español no puede ser plurinacional, como lo fue en la práctica hasta el siglo XVIII?», ¿y él lo pregunta? Pregunta el segador que sembró la cizaña y ahora pretende engañarnos con trigo. Más escuela, cultura y menos odio.

Por mucho que insistan no pueden dejar de ser españoles. La Historia se ha encargado de ello y ya no es posible borrar una huella que a pesar del empeño en traer a colación la «cultura política anglosajona» son, tanto unos como otros, sembradores y recolectores, tan griegos como Aquiles o Ulises sin tener el valor de uno ni la sagacidad del otro.

Sin duda es la hora del segador de la guadaña, del que nunca pisó las tierras de labranza ni deshizo sus terrones a golpe de biblioteca. Por ahora la Inteligencia Artificial no ha logrado que todos hablemos el mismo idioma ni el comunismo que todos seamos iguales.

España. Nación. Indisoluble. Indivisible. Era el primer paso, luego vino lo divisible para dar paso a lo soluble que además es visible, y todo terminará en la guerra. Una vez más. Divide y vencerás. Penetra en silencio, alcanza la retaguardia y vuélvete contra los flancos: siembra y abona, con tu semilla y tu estiércol de laboratorio. Llegará el momento en el que tendrás que levantarte en armas, pero primero organiza tu nación y aprende en Maquiavelo a hacerlo adecuadamente porque si no volverás a ser derrotado.

El proceso es conocido y ha llevado tiempo. En España se araron las tierras y los labradores se dejaron engañar, como siempre, con semillas traídas de fuera, con abonos cuyo origen era la pólvora, levantaron fronteras de odio entre los campos libres, los jornaleros no se entendían entre ellos y las diferencias empobrecieron a muchas de las parcelas donde no daban ni para el pan. Al final la tierra se fue agostando y ahora es momento de recoger las miserias para acabar con todo si no acaba antes con nosotros la pobreza con su guadaña al hombro.

Esta es España. La de las nacionalidades que nos vendieron como semilla pacífica y ha crecido tanto que ya no hay tierra, sino un páramo agostado.

No se ve una fuerza lo suficiente en número y virtud que haga frente a los recolectores que pretenden que recojamos los frutos que en aquella Transición sembraron y que una vez cosechados rociarán el resto de las tierras de agua con sal y abonarán con cal viva.

Miremos atrás, ahora hay que hacerlo para que la Historia reconozca a los culpables, que no son sólo los de ahora, sino que también lo fueron los que sabían muy bien el significado de aquel artículo 2 y la disposición adicional primera.

Hubo hombres de buena voluntad, hubo también tontos y los más: malvados que esperaban el momento.

El proceso está en marcha. El final es desconocido.

No olviden que esto es un Estado donde ha desaparecido la nación y que hace tiempo dejó de ser un Reino.

No hay nada más triste que un árbol seco o una golondrina muerta. ¿Para qué tan largo viaje?

Rafael Dávila Álvarez

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4 septiembre  2023

 

EL AEROPUERTO INTERNACIONAL DE MÁLAGA CONVERTIDO EN PISTA AUXILIAR DE RAF GIBRALTAR. Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R)

Como es sabido, el aeródromo militar de RAF Gibraltar, propiedad del Ministerio de Defensa británico, lo construyeron como suelen hacer estas cosas: en un momento de debilidad española como fue la Guerra Civil. Se encuentra en el istmo, territorio nunca cedido por España en el Tratado de Utrecht ni posteriormente; su ocupación es ilegal y contraria a los principios del Derecho Internacional. Tan es así que el Informe Kershaw (del Parlamento británico, de 22.07.1981) sobre Gibraltar incluye lo siguiente en sus Conclusiones y Recomendaciones: «La soberanía del Reino Unido sobre la fortaleza de Gibraltar no puede ponerse en duda. Se fundamenta en el artículo X del Tratado de Utrecht de 1713. Sin embargo, existe alguna duda acerca de la soberanía británica sobre el campo neutral, incluyendo el aeropuerto». Más recientemente, Denis MacShane, que fue Ministro de Estado para Europa en el Foreign and Commonwealth Office (2002-2005) dijo: «La pista de aterrizaje está claramente en territorio español, no británico» (In Facts 02.03.2017).

Torre de control del aeródromo militar, con un rótulo muy visible: Royal Air Force Gibraltar

En 2020, el gobernador colonial lo definió como «uno de los aeródromos más importantes que la RAF tiene en el mundo» (GBC News 15.10.2020).

En línea con lo anterior, la misión de RAF Gibraltar es «mantener el aeródromo e instalaciones asociadas plenamente operativos como base avanzada para las fuerzas armadas británicas que operan en el Mediterráneo o que se dirigen a otras zonas de operaciones y, facilitar su uso, en condiciones de seguridad, a los operadores civiles» pues el aeródromo está «disponible para vuelos civiles». Mientras los vuelos de las líneas aéreas responden a intereses comerciales, el número de vuelos militares responde –principalmente– al desarrollo  de operaciones militares en el Sahel y en el Mediterráneo. Sirva como idea comparativa que en 2021 hubo unas 125 tomas de aviones militares mientras que en 2022 fueron 1.514 tomas de aviones civiles.

Es una pista de 1.852 m con importantes limitaciones relativas a la seguridad; tantas que «bajo las normas actuales de las autoridades británicas de aviación civil, el aeropuerto de Gibraltar no tendría licencia para operar como aeropuerto civil»; por ello, la licencia se la dan las autoridades militares británicas. Esas  limitaciones podemos clasificarlas, entre otras, en meteorológicas, geográficas, geológicas, urbanísticas, estructurales, ornitológicas, instrumentales y laborales. En general, suponen un freno a la capacidad operativa del aeródromo pero algunas de ellas, ocasionalmente, obligan a cerrarlo.

Cuando un avión va a despegar, el piloto al mando tiene que emitir el Plan de Vuelo en el que, entre otra información, se incluye la relativa al vuelo o parte del mismo al que tenga que prestarse servicio de control de tránsito aéreo. Se incluye también la ruta que va a seguir, el aeródromo de destino y los aeródromos de alternativa. Un aeródromo de alternativa es «al que podrá dirigirse una aeronave cuando fuera imposible o no fuera aconsejable dirigirse al aeropuerto de aterrizaje previsto o aterrizar en el mismo». Por su propia definición, un aeródromo de alternativa no es el previsto aeródromo de destino.

Conviene tener en cuenta que en la documentación española de obligado cumplimiento, relativa a los planes de vuelo (AIP ESPAÑA ENR 1.10-1 de 24.02.22) figuran las siguientes «Restricciones relativas al plan de vuelo. Las aeronaves de estado con origen o destino Gibraltar AD no podrán incluir en ningún caso como aeródromo de alternativa de su plan de vuelo ningún aeródromo situado en territorio español». Por otra parte, debemos recordar que el control del tráfico aéreo de llegada y salida de Gibraltar lo hacen las autoridades españolas desde el Centro de Control de Área de Sevilla (Sevilla ACC).

Es importante destacar que el Aeropuerto Internacional de Málaga se encuentra –en línea recta– a 96,3 km del istmo de Gibraltar y sólo 124 km por autopista.

El caso es que en muy repetidas ocasiones, casi como una rutina, los vuelos civiles del RU con destino a Gibraltar, no es que utilicen el aeropuerto de Málaga como alternativa ante cualquier incidencia durante el vuelo que le «haga imposible o desaconsejable aterrizar en Gibraltar», es que salen del RU con destino, ya directo, al de alternativa cuando el cierre del aeródromo de Gibraltar se ha producido antes del despegue, horas e incluso días.  Es decir, el de Málaga está siendo utilizado por los británicos como si se tratase de una pista auxiliar del aeródromo militar de RAF Gibraltar.

Para mayor inri, los requisitos de entrada en Schengen (entre otros, pasaporte y en su caso visado) se aplican con una flexibilidad de niveles cósmicos, como es habitual cuando se trata de cuestiones relacionadas con Gibraltar. Una vez que los pasajeros con sus equipajes están en tierra y han superado felizmente los controles de entrada, les esperan sus autobuses y gozosos se dirigen a Gibraltar sin que nadie pueda controlar eficazmente si suben a ese autobús o se quedan «distraídamente» en España, territorio Schengen, y con acceso ilimitado a toda Europa.

Esos mismos autobuses son los que  facilitan la primera etapa del vuelo de regreso Gibraltar – RU, pasando por Málaga, pues obviamente, si RAF Gibraltar está cerrado, no hay aviones.

Mitad de levante de la pista de aterrizaje. En primer plano el cementerio. A su derecha las instalaciones del denominado Regimiento de Gibraltar. Al fondo, La Línea de la Concepción.

No debemos olvidar las tasas aeronáuticas, por ejemplo, la de pasajeros, aviación civil y seguridad del entorno. No tendría nada de extraño que, tratándose de vuelos hacia o desde Gibraltar, las tasas correspondientes se las embolsasen precisamente en Gibraltar aunque el avión haya utilizado el aeropuerto de Málaga. Otro aspecto quizá irregular es el de los seguros de los pasajeros y sus equipajes para el tránsito Málaga–Gibraltar.

Se reseñan algunas de las causas (no todas sobrevenidas) que han supuesto y suponen el uso del aeropuerto de Málaga como alternativa, por parte de aviones civiles:

Mal tiempo en Gibraltar, temporales de levante o del suroeste, de varios días de duración, aguaceros, niebla; Falta de controladores por enfermedad (Por lo visto no tienen controladores de refuerzo frente a contingencias, que puedan cubrir las bajas), por huelga, por ser la hora de descanso (algo así como «la hora del bocadillo») o por exceso de horas (Se hace notar que se acogen a la legislación laboral británica; lo que diga la legislación europea respecto a Schengen y el abuso de Málaga no lo consideran, como si los británicos estuviesen exentos de cumplir las leyes españolas); Falta de personal auxiliar de los controladores, también por huelga; Falta de meteorólogos, otra vez por huelga; Caída de alimentación eléctrica exterior y fallo en cadena de los grupos electrógenos por desuso; Rotura de cables de alimentación eléctrica, por obras o por falta de mantenimientos; Rotura del cable de la señal del radar por desprendimientos de rocas; Avería de la línea telefónica con el Control del Tráfico Aéreo en Sevilla e inoperancia de las rutas alternativas por su falta de uso; Avería en el radar; Falta de espacio en el parking de aviones; Vertidos de combustible; Ausencia de los camiones cisterna que proveen de combustible (Procede de la refinería de CEPSA- San Roque [Cádiz] pues carece de depósitos de combustible); Carencia de personal técnico (está en Málaga) para reparación y mantenimiento de los aviones civiles. Suma y sigue.

Sobre los temporales conviene destacar que si ocurren en el RU se cancelan los vuelos a los aeropuertos afectados pero si el temporal es en Gibraltar, los vuelos del RU a Gibraltar no se cancelan, simplemente se desvían a Málaga.

No se discute la necesidad de atender las emergencias aeronáuticas, como en el siglo XIX no se discutió la necesidad de atender las emergencias sanitarias[i], las que –con el paso del tiempo- dieron lugar a la ocupación ilegal de la mitad sur del istmo. Ahora bien, conociendo un poco de historia, no se nos oculta que de la emergencia se pasa con facilidad a la rutina (que es lo que estamos viendo) hasta el punto de que, muchas de ellas, podríamos considerarlas como «emergencias rutinarias»; después, la rutina se convierte en precedente; a partir de ahí, el mantenimiento o repetición de una situación de hecho genera un argumento de derecho, como con cualquier «okupa» que, en definitiva, es lo que son. En cualquier caso siempre les queda apelar a las «razones humanitarias» y a los «gestos de buena voluntad» que tan buenos resultados suelen dar por la receptividad sublime de nuestras autoridades. No deberíamos olvidar que el engaño por parte de los británicos y su abuso de nuestra indestructible buena fe es algo normal en el trato con ellos desde 1704.

Como vemos, el Aeropuerto Internacional de Málaga, funcionando como una pista auxiliar del aeropuerto militar de RAF Gibraltar, le permite su supervivencia económica al aceptar vuelos civiles que no deberían haber salido del RU, máxime cuando existen líneas aéreas que vuelan directamente desde el RU hasta Málaga y hasta Jerez de la Frontera.

Los EEUU pagan por el uso de Rota y Morón en forma de Convenio con España. El RU no sólo no paga nada por usar el de Gibraltar que está en territorio español sino que además, ese aeródromo «okupa» sobrevive económicamente gracias a España.

El aeródromo del istmo es una más de las instalaciones militares de esta colonia que nosotros los españoles consentimos y nos empeñamos en sostener. ¿Por qué?

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R)

[i]Es importante recordar que la ocupación británica del istmo sucede en el siglo XIX después de que la generosidad de España permitiera que se ocupase temporalmente como hospital de infecciosos durante dos epidemias en Gibraltar.

3 septiembre 2023

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NIEBLA SOBRE GIBRALTAR Aurelio Fernández Diz CN (R) Foro de Pensamiento Naval

La niebla artificial afecta de nuevo a Gibraltar, la colonia que los ingleses mantienen en nuestro territorio y que queremos recuperar porque no la hemos perdido en noble lid. Esta niebla la alimentan multitud de personas, españolas e inglesas, que prestan su talento y sus conocimientos para mantener el problema de Gibraltar en el campo de los problemas irresolubles. Muy probablemente no todos sean colaboracionistas, sobornados, o mercenarios, en afortunada expresión del catedrático Alberto Perez de Vargas[1],siempre ocultos paraque nadie pueda descubrir la falta de objetividad de sus análisis, de sus trabajos, de sus esfuerzos para que la injusticia domine el destino de una preciosa parte de España.

Porque el sobornono solo va en contra de la justicia sino también en contra de la precisión intelectual que se espera de una persona que, con la debida preparación, y mejor voluntad, tuviese el deseo, la inspiración de ayudar a resolver un grave problema como el que el Reino Unido (RU) le plantea a España en Gibraltar. El sobornado pone en la misma balanza, al colonizador y al colonizado, al invasor y al invadido, al depredador y al depredado, con lo cual, queda claramente en entredicho la confianza, el respeto que podemos conceder a sus propuestas, siempre parciales e interesadas.

Para alcanzar una solución al problema de Gibraltar, entre nobles aliados, como debiera de ser el caso entre España y el RU, no se necesita niebla ni ocultación alguna sino más bien sol mediterráneo y agua clara. Me atrevo a decir que todas, absolutamente todas las necesidades estratégicas que el tándem británico-norteamerica no tenga en el Estrecho de Gibraltar pueden ser resueltos por España, la nación más generosa de Europa, sin que tenga que ser   permanentemente humillada. Los EEUU, que también están en la solución del problema, no deberían de olvidar que nacieron con la ayuda de España y, aunque solo sea por agradecimiento, deberían de tratarla con un mínimo de verdadera admiración y consiguiente respeto.

Porque, aun con la indigna amenaza del uso de la fuerza por parte inglesa, el territorio deGibraltar nunca será territorio inglés, como no lo es hoy, porque ni los propios ingleses perciban que les convenga cargar con las necesidades de 30.000 gibraltareños, ni en su imaginación, nuevos ingleses, como España lo haría. El RU prefiere que la población gibraltareña se alimente por si sola dentro de un supuesto mini estado parásito de la economía española. En las conversaciones pos -brexit que se están llevando a cabo entre la Unión Europea (EU) y el RU es España la que se está mostrando con mejor disposición hacia la población gibraltareña que está empezando a percibir que tendría un futuro más próspero y seguro al lado de España, antes que al lado de un RU al que solo le interesa la base militar, como ha quedado de manifiesto en la reciente visita del ministro de defensa del Reino Unido, James Heappey, el pasado 22 de agosto.

Hay en España muchas personas con la información necesaria para conocer al detalle el problema de Gibraltar. Porque están viviendo allí al lado o porque lo han vivido, estudiado y analizado desde su más temprana juventud. Debemos de atenernos, a lo que dicen, a lo que escriben estos españoles para encontrar el camino que debemos de seguir para que el RU se avenga a la aceptación de justas razones. En nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC) también hay muy buenos diplomáticos y técnicos cuyos trabajos y recomendaciones no siempre son debidamente tenidos en cuenta por los políticos de los que dependen, siempre atentos a otros temas para ellos más rentables.

Para complicarlo todo, eldirector del Real Instituto Elcano (RIE) con sede en Madrid, señor Charles Powell, acaba de declarar que Gibraltar es inglés. Opinión y actitud que ya he podido denunciar en su día en varios artículos ya publicados. La idea básica difundida por el mencionado Instituto es que para los españoles es mejor renunciar a reclamar la colonia de Gibraltar porque su verdadero interés reside precisamente en que la colonia siga siendo británica. Esta idea refleja un concepto tan pobre de España que para mí el señor Powell hace ya mucho tiempo que debería haber sido cesado,por quien corresponda, en su cargo de director del RIE que, a su vez,tampoco merece el calificativo de Real. Situación complicada y difícil para el presidente el español del Instituto, Jose Juan Ruiz, que recientemente ha tomado posesiónde su cargo, y difíciltambién para todos los analistas españoles que con su mejor voluntad escriben bajo el logo del Instituto en cuestión.

Porque España no puede aceptar bajo ningún concepto la evolución de una situación colonial que el colonizador agrava permanentemente desde la firma del Tratado de Utrecht en 1713. Y la agrava porque el colonizador no respeta lo acordado y se expande por el territorio español cual cáncer que se debe extirpar.  Porque territorio español, no incluido en el Tratado de Utrecht, es el istmo donde se instaló el actual aeropuerto y las aguas que circundan toda la colonia. En la parte de estas aguas de la bahía de Algeciras, al norte de la pista del aeropuerto, se sembró en junio del año 2013, con fines supuestamente ecológicos, un campo de  bloques de cemento que coartan cualquier forma de actividad por parte de los pesqueros españoles en aguas que siempre les pertenecieron.

Y también son españolas las pretendidas “Gibraltar territorial waters” que tampoco están incluidas en el Tratado de Utrecht y que, en la práctica, son una mutilación del territorio español, algo muy grave que ninguna nación que se precie puede tolerar. Es tan grave la apropiación indebida de una parte de nuestro territorio nacional que si esta apropiación afectase a una potencia nuclear esta se consideraría en libertad para utilizar su arma nuclear en su defensa. Esta es la estrategia con la que las potencias nucleares basan su disuasión. Como España no es una potencia nuclear, precisamente por presiones de los EEUU, tiene que defender su históricareclamación con la fuerza de la razón y el impulso de la justicia.

En un reciente artículo[2] el catedrático Fernandez Sánchez describe, con la precisión propia de un experto en Derecho Internacional, la grave situación que está afectando al mar territorial español que rodea la costa del peñón de Gibraltar, cuando el Reino Unido declaró unilateralmente, durante el gobierno de Rodriguez Zapatero, unas aguas de su jurisdicción en Gibraltar algo absolutamente ajeno al Tratado de Utrecht que tanto el Reino Unido como España consideran en vigor.

El tratado de Utrecht [3]es muy claro y nítido en esta cuestión porque fue el propio rey francés Luis XIV el que lo acordó así con la reina inglesa Ana con absoluta sagacidad y visión de futuro para que la pequeña parte del territorio español, cuya propiedad se cedía a perpetuidad, nadie  pudiese, llegado el caso, considerarlo  como independiente o de soberanía inglesa , como así estuvo reconocido por el RU durante muchos años hasta la promulgación de las mencionadas “ Gibraltar territorial waters “ que fueron promulgadas sin denuncia alguna por parte española, al menos sin que haya constancia publica de ello.

Este pasivo comportamiento del gobierno español pudo fue hacer creer a los sucesivos gobiernos del RU la posibilidad real de adjudicarse parte del mar territorial español, y hasta de su Zona Económica Exclusiva, como están haciendo.

El ministro Picardo, poco conocedor del derecho marítimo y de la Convención del Mar (CONVEMAR)[4] de las Naciones Unidas de 1982, pretende, según recientes declaraciones, y vacías palabras, justificar el mar territorial ingles en Gibraltar. España firmó y ratificó en su día la CONVEMAR con una reserva relacionada con la particular condición de costa seca de Gibraltar desde la mismísima firma del Tratado de Utrecht.[5]

El profesor Lacleta, que dirigió la participación española en la redacción de la CONVEMAR, declaro , en sus últimos años, que cualquier territorio  que linde con la superficie del mar genera mar territorial y , por este motivo, algunos españoles sostuvieron, y aun sostienen, en contra de nuestros intereses, que también Gibraltar tiene derecho a mar territorial circunstancia que sin duda está siendo aprovechada hoy por el RU que ve la oportunidad de defender en Gibraltar unos derechos, que en absoluto le corresponden. Efectivamente, el territorio gibraltareño genera mar territorial, pero lo genera para la nación que ostenta su soberanía que, como pueden demostrar los expertos en este tema, corresponde inequívocamente a España. Es por ello por lo que el tema de la soberanía debe de tratarse con toda exquisitez porque está en el quiz del comportamiento del RU con relación a su colonia. Y debemos de dejar constancia que el tema de la cosoberanía, en el que se puede tener la tentación de caer, puede llegar a ser contraproducente para los intereses españoles porque ayudaría a mantener ocultas las verdaderas razones de España. Y no hace falta llegar tan lejos.

Podemos aceptar como propone el catedrático Fernandez Sánchez, y muchos otros españoles entre los que me encuentro, que todas las controversias internacionales deben de resolverse pacíficamente y más siendo testigos de la barbarie y sin razón que nos ofrece la guerra de Ucrania. Pero no es propio del carácter de los españoles aceptar las amenazas y las humillaciones permanentes por parte de un aliado que verdaderamente no se comporta como tal.

Según las últimas noticias, las negociaciones entre el RU y la UE sobre Gibraltar continuarán el próximo año y se planea concluyan antes de la Semana Santa. Las negociaciones se centran en garantizar la circulación fluida de personas y mercancías entre Gibraltar y la UE. Esta idea es aceptada por la parte inglesa solo en cuanto pueda favorecer la permanente posesión de su colonia.

En resumen:

  • El Tratado de Utrecht es el que justifica la presencia británica en Gibraltar.

 

  • La colonia nació, según este Tratado, sin comunicación alguna por tierra (equivalente a verja cerrada) con “costa seca” y, consecuentemente, sin soberanía ni jurisdicción algunaen la mar salvo las aguas interiores de su puerto.

 

  • Por tanto, todas las iniciativas unilaterales británicas en contra de lo anterior son ilegales y solo pueden explicarse mediante amenazas y comportamientos usurpadores o corsarios, fuera del tiempo histórico.

 

  • Atendiendo a la buena voluntad entre aliados España podríaconceder al RU y a los EEUU cumplida satisfacción a sus necesidades estratégicas en el Estrecho. Un Gibraltar bajo la bandera española podría convertirse en una base conjunta hispano anglo norteamericana al servicio de la OTAN.

 

  • El señor Charles Powell parece que debe de cesar como director del Real Instituto Elcano o llevar su sede a Londres, si tiene autoridad para ello.

Madrid, 25 de agosto 2023

Aurelio Fernández Diz

CN (R)

Foro de Pensamiento Naval

[1] PEREZ DE VARGAS, Alberto. “Gibraltar sin careta”. Europa Sur, 24 agosto 2023

[2]FERNÁNDEZ SÁNCHEZ, Pablo Antonio. Catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales | Universidad de Sevilla“De nuevo con las aguas circundantes a Gibraltar.”  Europa Sur 21agosto 2023. Por supuesto, a ese Tratado (de Utrecht) se le superponen las normas bien establecidas sobre los espacios sometidos a dominio colonial que han sido definidas por la Asamblea General de Naciones Unidas. Según estas normas, Gibraltar es una colonia y sobre ella pesa la obligación de la potencia ocupante (Reino Unido) de proceder a la descolonización, a través de una integración territorial con España, la potencia reclamante, de tal manera que, teniendo en cuenta los intereses de la población, se proceda a negociaciones directa entre ambas partes. Habría que preguntarse si hay buena fe por parte de todos y, habiéndola, si hay voluntad política.

[3] Los reyes firmantes del Tratado de Utrecht en la parte que afectó a España fueron:

Felipe V, que fue reconocido como rey de España y las Indias, pero renunció a sus derechos al trono francés y cedió varios territorios europeos y coloniales a otros países.

Luis XIV de Francia, abuelo de Felipe V, que maniobró para que su nieto Felipe V no pudiese participar en la redacción del Tratado

Reina Ana de Gran Bretaña y de Irlanda, que obtuvo Gibraltar y Menorca, así como el derecho al comercio de esclavos con las colonias españolas y el asiento de negros.

 [4] UNCLOS, en idioma inglés.

[5]LIBERAL FERNANDEZ, Angel. “Lübeck, el río Trave y la frontera interior de Alemania: un ejemplo consistente de «costa seca» en la segunda mitad del siglo xx”. Revista General de Marina. Julio 2018

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27 agosto 2023

De «SU ALTEZA REAL LA PRINCESA DE ASTURIAS LEONOR DE BORBÓN Y ORTIZ» a «DAMA CADETE BORBÓN» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

 

La Academia General Militar (AGM), ha tenido tres épocas. La primera, de 1882 a 1893, en el Alcázar de Toledo; la segunda, de 1927 a 1931, en Zaragoza; y la tercera, la actual, comenzó en 1942 hasta el día de hoy, también en la ciudad a orillas del Ebro.
Por Real Decreto de 20 de febrero de 1927, se creó en Zaragoza la (AGM). El principal impulsor fue el general Miguel Primo de Rivera, que había sido alumno de la primera Academia General en Toledo (1882-1893).

Cadetes con uniforme de las distintas épocas. En primer término, los de los colegios generales del siglo XIX. Detrás, los de la AGM, a la izquierda el de la 1a Época, en el centro el gris de la 2a Época y a la derecha el caqui de la 3a.

Después de una visita que en 1923 hicieron los reyes, D. Alfonso XIII y Da. Victoria Eugenia con Primo de Rivera, al Campo
de tiro «Alfonso XIII», (que desde 1931 se denomina campo de tiro de San Gregorio), preguntó el Rey:
― ¿Que podríamos hacer allí, Miguel?
¡La Academia General Militar!, Majestad.
Y así fue como la AGM comenzó su andadura en la Muy Noble, Muy Leal, Muy Heroica, Muy Benéfica,Siempre Heroica e Inmortal Zaragoza.
En 1928, se nombra a Franco director de la Academia, y a partir de esa fecha, en el trienio 1928-1931, se concentró en la la gran obra de su vida, la Academia General Militar de Zaragoza, dirigiéndola hasta el 14 de julio de 1931.
Fue el mismo Franco quien propuso a Primo de Rivera, la candidatura de Millán Astraín, fundador de la Legión, para dirigir la Academia, pero la respuesta del dictador fue tajante:
―«Nadie admira tanto a Millán como yo, pero mi candidato para dirigir la Academia es usted, Franco, y le advierto que es también el candidato del Rey»
Mientras vigilaba la construcción de la Academia, Franco se dedicaba a la selección del profesorado, para el que escoge a 79 militares experimentados de todas las Armas y Cuerpos, entre ellos 34 son de Infantería y 11 de la Legión. Designa subdirector y jefe de estudios al coronel Campins, veterano de Alhucemas. En el grupo figuran los tenientes coroneles
Monasterio, Sueiro y Esteban Infantes; los comandantes Camilo Alonso Vega y Franco Salgado; los capitanes Ángel Losada, Bartolomé Barba, Ramón Gotarredona y Manuel Vicario.
Franco abría frecuentemente las puertas de la Academia a las instituciones de Zaragoza, sobre todo a la Universidad, para mantener un alto grado de comunicación entre cadetes y estudiantes universitarios.

Mucho ayudó que nada más llegar a Zaragoza, la familia Franco durante unos meses, se instaló en la céntrica calle zaragozana Joaquín Costa, No 9, puerta con puerta donde vivía el hermano del premio Nobel de medicina Santiago Ramón y Cajal, que también fue neurocientífico y profesor de la Universidad, y con el que hizo amistad.
Antes de nada, aclarar que la Bandera de España junto al Himno Nacional, (Marcha granadera o Marcha Real Española), y el Escudo, representan los poderes constitucionales del Estado vinculados en sus orígenes a la Corona de España. La normativa vigente en la actualidad parte de la Constitución Española de 1978, que describe la Bandera sin escudo, y que por encima de
ideología o partidismos nos representa a todos. Simboliza nuestra historia, nuestros derechos y
libertades.
Mucho antes de todo esto, y recientemente fallecido el rey Alfonso XII, su viuda la augusta Dama Doña María Cristina, se dignó bordar con sus propias manos una Bandera dedicada a la General, que fue solemnemente entregada en el patio del Alcázar de Toledo el 17 de julio de 1886 por el General Blanco, comisionado por la Reina y que pronunció el siguiente discurso:
―«Su majestad la Reina Regente se ha dignado confiarme el honroso encargo de entregar en su real nombre la bandera que dedica a la Academia General Militar…Su Majestad me encarga también que al trasmitir a V.E. la expresión de estos sentimientos, le dignifique su firme propósito de velar constantemente por el esplendor de la Academia, y proceder de acuerdo con su gobierno en cuantas mejoras puedan ser necesarias para ponerla en condiciones de responder siempre a los altos fines para que fue creada»
El general Galbis, contestó con un discurso del que sacamos el siguiente párrafo:
―«…Quien sirva en esta Academia, y jure esta Bandera aunque quiera ser traidor no podrá serlo nunca. La regala la Augusta Viuda de nuestro adorado AlfonsoXII…,nos la entrega un General que sabe como nadie lo que es lealtad y conoce a los caballeros»
Pero convocadas las elecciones a Cortes constituyentes en abril de 1931, Azaña montó un ataque directo contra Franco al anular, el 26 de junio de 1931, la convocatoria para un nuevo ingreso en la Academia General Militar.
Franco se despide de sus cadetes formados en el patio de la Academia – la plaza del Rey – en esta ocasión sin bandera:
«Caballeros cadetes:
―«Quisiera celebrar este año de despedida con la solemnidad de años anteriores, en que a los acordes del himno nacional sacásemos por última vez nuestra bandera y, como ayer, besarais sus ricos tafetanes , recorriendo vuestros cuerpos el escalofrío de la emoción, nublándose vuestros ojos al conjuro de las glorias por ella encarnadas; pero la falta de bandera oficial limita nuestra fiesta en estos sentidos momentos en que, al hacerse objeto nuestra despedida, recibáis en lección moral militar mis últimos consejos….»
Más adelante, recuerda que frente a la amargura de la ocasión, la necesidad de la disciplina:
―¡Disciplina…! Nunca bien definida y comprendida. ¡Disciplina!, que reviste su verdadero valor cuando el pensamiento aconseja lo contrario de lo que se nos manda….»
Unos años después, el 2 de diciembre de 1942: La bandera bordada por las manos de la Reina Da María Cristina en 1886 fue entregada de nuevo a la General, en esta ciudad de Zaragoza.

La Academia General Militar (AGM), desfilando un 20 de febrero.

Ante su majestad el Rey Alfonso XIII, Franco hizo entrega de la misma al General Director Hidalgo de Cisneros, y pronunció las siguientes palabras:
―«Caballeros cadetes. Podría empezar estas palabras con una clásica frase: «decíamos ayer…» Y en verdad dijimos que la Academia desaparecía, pero quedaba la obra…Ya lo veis:
Han pasado tan solo once años para que hayamos trocado aquella solemnidad severa, en que se disolvió este Centro, en esta otra, en que los colores de la misma Bandera vienen a presidir de nuevo nuestros actos….»
La actual Bandera de la AGM es la original que encargó y entregó la reina María Cristina el 15 de julio de 1886 a la Academia General en Toledo. Es una bandera coronela, y por ser centenaria, histórica. Sobre el lienzo con los colores nacionales, resalta el escudo bordado en el centro y, a la vieja usanza, la cruz de Borgoña de fondo. La lanza fue hecha en la Fábrica Nacional de Armas de Toledo en acero damasquinado. En la media luna superior tiene grabadas las fechas del 20 de febrero de 1882, creación de la Academia, y el 15 de julio de 1886, de entrega de la bandera. El cubo presenta las cuatro virtudes cardinales, el regatón y la moharra, donde cuelgan sus seis corbatas, también están trabajados, el asta es de bambú de Malaca. El 9 de abril de 1940, salió de su retiro forzoso del Museo del Ejército, para volver al servicio activo y desde 1942, es custodiada en la Sala de Banderas de la AGM, desde entonces es el corazón de la misma y nuestro símbolo más preciado.
Alteza, estos son algunas de las fases por las que ha pasado su nueva casa, la Academia General Militar de Zaragoza con los vaivenes de la historia, pero siempre con la misma bandera, sobre la que juraron su abuelo y su padre.

Fue el pasado jueves 17 de agosto de este año, cuando el helicóptero que traía a la Princesa de Asturias Leonor de Borbón y Ortiz y a su familia, aterrizó en Zaragoza. Lo hizo a las 10 de la mañana, acompañada por los Reyes de su hermana la infanta Sofía y de su tutora, la teniente coronel Margarita Pardo de Santayana, en la pista de atletismo de la AGM. de

Zaragoza. La Princesa a punto de alcanzar la mayoría de edad, el 31 de octubre, iniciaba la fase de su formación en Zaragoza.
Ese día se incorporó al I Batallón de Cadetes y conoció a los mandos militares que estarán al frente de su instrucción.
Y aquí es, Alteza donde ha comenzado su vida castrense. Ese mismo día 17 de agosto, se convirtió en «La Dama Cadete Borbón» No tema al peso de la historia, ni a su nueva vida. Le aseguro que en este solar zaragozano, la tratarán como se merecen todos los caballeros y damas cadetes, que es lo mismo que decir, lo mejor de la juventud española, a los que se les
exigirá una intensa dedicación para buscar formarlos en la excelencia, y dotar a los futuros oficiales del Ejército Español, de la capacidad de liderazgo que necesitan.
Como marca el «Reglamento del Régimen Interior», esa mañana como todos sus compañeros, acompañada de su familia (cuatro personas máximo), se presentó con indumentaria civil, «evitando el chándal, los pantalones cortos y el calzado de playa».
La Princesa tendrá que seguir las mismas normas que el resto de sus compañeros y compañeras. Las damas cadetes con melena, como el caso de la Princesa, deben llevarla recogida con un moño en formaciones y en momentos de especial relevancia, mientras que en las actividades deportivas se autoriza a peinar el pelo en coleta o trenza, siempre que su
longitud no sobrepase la altura de la axila.

Están prohibidos los collares, las pulseras que cuelguen y los complementos, salvo un reloj o gafas de ver, y se permiten los tatuajes si no se ven con el uniforme y no son discriminatorios.
De igual forma tienen prohibido llevar piercing.
Podrá llevar dos anillos y una pulsera discreta. En cuanto a los pendientes, la futura heredera al trono, como todas sus compañeras, solo podrá llevar dos pequeños, plateados, dorados o de perlas.
Tendrá que recogerse la melena para saltar vallas, arrastrarse por el suelo portando un fusil y compartir camareta con otra dama cadete.
Como siempre el primer día, se le entregará el actual «decálogo del cadete», obra que el general Franco compuso en 1928 para los primeros alumnos, inspirada en las antiguas
Ordenanzas del Rey Carlos III, y en su experiencia legionaria. Guía moral que marcará el «Espíritu de la General», y forma de proceder durante toda la vida de las damas y caballeros cadetes.
Y es que en el Ejército no es, como cuando los jóvenes de hoy negocian un contrato, que lo único que les interesa son los días de fiesta que van a tener, las vacaciones que puedan disfrutar, el horario, la posibilidad de teletrabajar y el salario a percibir.
Desde su incorporación, habrá una primera fase de 13 días en la que se centrarán en la acogida, la orientación y la adaptación. La segunda fase finalizará el 10 de septiembre, y en ella se trabajará la instrucción y el adiestramiento. Después del primer contacto con la Academia, el 11 de septiembre los alumnos iniciarán el primer cuatrimestre de forma oficial y el
día 19 se celebrará el entrañable acto de entrega de sables por los llamados «padres académicos».
Tres meses después de ingresar, los cadetes de primer año jurará bandera. Su alteza, si Dios quiere, lo hará el día 7 de octubre de este año, 38 años después de que lo hiciera su padre.

Como es habitual, la víspera de su Jura de Bandera, acudirá a la plaza del Pilar para pasar delante de la Virgen del Pilar.
Su abuelo, el Rey Emérito, Juan Carlos de Borbón y Borbón, como miembro de la XIII Promoción, juro bandera el 15 de diciembre de 1955, y recibió el despacho de Teniente en 1959. (Fui testigo en 1959, pues estaba formado en el patio de armas como cadete de primero, de novato con el «chopo» a cuestas, vamos).
Su padre, Felipe VI de España nuestro actual Rey, perteneciente a la Promoción XLIV, juró bandera el 11 de octubre de 1985, y recibió el despacho de teniente, también el 15 de diciembre de 1989. (En ambos casos tuve el honor de estar formado en el patio de armas como comandante profesor).
Como el espíritu de La General, se mantiene tan joven y vigoroso como cuando nació, los zaragozanos y aragoneses, podrán ver con satisfacción la presencia en la ciudad de quien encarnará un día la corona, clave de la bóveda del edificio constitucional.
Ánimo Alteza, a disfrutar. Estoy deseando verla de uniforme, y recuerde:
―«A la sombra de los estandartes reales ¡Nada que temer!
Zaragoza 20 agosto 2023

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20 agosto 2023