EN MEMORIA DE IGNACIO ECHEVERRÍA. TRES AÑOS QUE SE FUE UN HÉROE

Desde el recuerdo al ejemplar comportamiento y la huella que en todos nosotros dejó, hoy nos unimos a la ceremonia religiosa que se celebrará en Londres  para recordar a las víctimas de 2017 y en la Iglesia de San Miguel en Las Rozas. (20:00h.)

La familia de Ignacio Echeverría nos manda estas palabras con las que nos solidarizamos desde nuestra amistad, proximidad y sincero afecto:

“Hoy nos reunimos en el dolor, tres años después del ataque del Puente de Londres. Nuestros familiares murieron y muchas personas resultaron heridas y afortunadamente aún siguen con vida.

Hoy, y todos los días, nos gustaría recordar a nuestro querido hijo, hermano, tío, primo, sobrino y amigo, Ignacio Echeverría. Estaba lleno de vida y energía, disfrutando cada segundo de su nueva vida en Londres como cuando era un niño. Divirtiéndose con los amigos de su monopatín, su familia y sus colegas de HSBC y aprovechando cada oportunidad para regresar a España para pasar tiempo con su familia y amigos.

Primero debemos alegrarnos por los que están vivos. Debemos saber que no somos los únicos afectados por el terrorismo. En el Reino Unido y en todo el mundo hubo muchos más ataques yihadistas y hubo muchas víctimas, además de nuestros seres queridos.

Además, en Europa y en todo el mundo hubo ataques terroristas de signos muy diferentes y en lugares muy diferentes. Desafortunadamente, hay otras familias que sufren debido a la misma causa.

Además, queremos dedicar este pensamiento a aquellos que murieron o resultaron heridos en ataques terroristas y también a personas que están viviendo guerras o están siendo desplazados de sus hogares a causa de ellas.

En conclusión, nos sentimos afortunados de tener la oportunidad de disfrutar la vida de Ignacio, aunque desafortunadamente hemos sido víctimas de movimientos terroristas creados por personas sin conciencia, que quieren sumirnos en el dolor y el miedo.

Por lo tanto, hacemos todo lo posible para recordar la vida de Ignacio (Un héroe español en Londres), la alegría y los buenos momentos que hemos compartido con él, y sabemos que no debemos rendirnos ni dejar que el dolor nos derrote, porque ese dolor puede hacernos más daño que la muerte misma. Debemos mantenernos fuertes y unidos contra el terrorismo y el miedo, porque podemos vencer si permanecemos todos juntos. Debemos ser como Ignacio, que salta de su bicicleta para enfrentar el terror y arriesga su vida para salvar a otros”.

No te olvidamos Ignacio. Unidos, juntos en el dolor y en el ejemplo de tu valor.

Blog: generaldavila.com

3 junio 2020

POR LA PATRIA MORIR FUE SU DESTINO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Líbano 2007. La Muerte no es el Final

Hoy es San Juan Bautista. Ayer escribía para felicitar a la Guardia Real ya que es su festividad, su Patrón. Cosas de la razón y necesidad que siempre tiene un soldado a encomendarse a su Protector del alma que es lo que pone en juego cuando despide a un compañero en La Muerte no es el Final. La vida se entrega con generosidad por razones justas y siempre por los demás. Vemos a diario héroes anónimos, ciudadanos, que lo hacen por el impulso que su formación y espíritu les lleva a sentir en su vida el servicio a los demás, la defensa de las causas justas, dando un paso adelante, aunque les cueste la vida. La vida no vale nada si la vives acobardado y con miedo. Menos aún si la vives encerrado en tu egoísmo y huyendo del riesgo de defender tus principios cueste lo que cueste. El riesgo surge inesperado y sin planteamientos previos ni tácticas a emplear. Los héroes no le temen y  salen en defensa del otro, sea quien sea, con su actitud y entrega. ¡Héroes! Lo hemos visto hace unos días en Ignacio Echeverría; un ejemplo más, pero no el único.

De nuevo hoy recibo comunicación desde Besnayah (Irak). Allí están nuestros soldados en misión de riesgo para defender nuestra paz y tranquilidad. Héroes del día a día que sin políticas por medio sufren sus consecuencias de enfrentamientos y recelos. La muerte en cada esquina, el deber cumplido y bien hecho, el olvido casi siempre, los últimos a la hora de las consideraciones. Dicen con descaro, los de siempre, que ese es su trabajo ¿la muerte por ti? Su trabajo es todo lo contrario, que no haya muertes ni violencia; para nadie, porque nadie desea la paz más que un soldado.

Y es un soldado el que me recuerda a nuestros compañeros muertos hace ahora diez años. El Día de San Juan Bautista. El Precursor del Señor.

Lo demandó el Honor

24 de junio de 2007. Se cumplen diez años. Una patrulla perteneciente a la Segunda Bandera Paracaidista fue atacada con un artefacto explosivo en El Líbano al paso de su blindado BMR. Cumplían su misión integrados en ONU. Murieron en el ataque seis de ellos y dos fueron heridos de gravedad.

No fue una muerte baldía y a ellos les debemos muchas vidas. Esta mañana un soldado en Besmayah se acercaba al Páter a pedirle que la misa de hoy se dedicase en recuerdo de sus compañeros muertos hace diez años. El gesto de ese soldado les hace más grandes si cabe. Los nombres de aquellos héroes muertos en El Líbano son:

En homenaje a Juan Carlos Víllora Díaz

Jefferson Vargas Moya, 21 años; Jeyson Alejandro Castaño Abadía, 20 años; Yhon Edisson Posada Valencia, 20 años, todos colombianos. Johnattan Galea García 18 años, natural de Madrid; Juan Carlos Villora Díaz, 20 años, nacido en Ávila y Manuel David Portas Ruiz de 19 años, natural de Sevilla. ¡Dios mío! Qué jóvenes y qué grandeza y ejemplo en su corta vida. Son el fruto de la bondad humana que todavía se alza frente al egoísmo y la violencia, son el mejor discurso de paz y ejemplo. Por sus obras los conoceréis.

Me lo cuentan desde Besmayah, el recuerdo entre soldados. La muerte vencida cuando sigues entre sus filas, cuando tu ejemplo forma en primera fila, cuando estás ¡Presente! en sus corazones.

«Lo demandó el honor y obedecieron,/ lo requirió el deber y lo acataron./ Con su sangre la empresa rubricaron,/ con su esfuerzo la Patria redimieron./ Fueron grandes y fuertes, porque fueron/ fieles al juramento que empeñaron./ Por eso como valientes lucharon/ y como héroes murieron./ Por la patria morir fue su destino./ Querer a España, su pasión eterna./ Servir en los Ejércitos, su vocación y sino./ No quisieron servir a otra bandera,/ no quisieron andar otro camino, no supieron morir de otra manera».

En tu palabra confiamos
con la certeza que tú,

ya le has devuelto a la vida,
ya le has llevado a la luz.

 

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Blog: generaldavila.com

24 junio 2017