FIESTA NACIONAL DE ESPAÑA. DESFILE PASADO POR AGUA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Jarreaba. Al agua cuando la sacas no hay cauce que la conduzca. Como a las tropas. Cuando las sacas del cuartel ya se sabe, volver de vacío es desolador. Vences o mueres, cualquier cosa antes del regreso con la derrota sin enfrentamiento. ¡Tantas horas de duro entrenamiento!

Jarreaba, llover no era suficiente. Pero para eso está el mando, que sabe hasta donde el esfuerzo, hasta donde la maniobra y cual es el punto a partir del cual el esfuerzo solo conduce al inútil desgaste.

No quisiera hablar del desfile del 12 de octubre de 2024, pero creo que es necesario aclarar algunas cosas de las que nadie habla porque no se atreve , porque no sabe, porque le da igual o porque mejor mirar para otro lado.

Nunca debió de realizarse ese desfile cuando se sabía de antemano con científica precisión que no iba a llover, sino que iba a jarrear como suelen decir las tropas. Recuerdo de mis años de joven teniente en operaciones especiales que el límite para saber si llovía y estabas mojado lo medía la elástica del calzoncillo, si esta daba de sí es que ya no admitías más agua. Eso era broma este sábado ya antes del desfile.

Nadie estuvo a la altura de tomar una decisión. Dejar pasar el tiempo y…

¡De frente!

Falta saber el porqué. Alguien debe dar una explicación.

Quizá haya sido una buena medida de guerra cognitiva para desviar la atención. Suspender el desfile dejaba encima de las redacciones la única noticia que había, alarmante, en un fin de semana crucial para lo que se viene encima.

En fin; nadie  ha rendido cuentas, pero someter a las tropas a este remojón prescindible y fuera de lugar no tiene motivo alguno en que sustentarse, no había nada que demostrar y el rigor y la sensata decisión era suspenderlo. No hablo de memoria. He sido durante dos años el responsable de la organización de este desfile, desde el más mínimo detalle al mayor y conozco muy bien su planeamiento y desarrollo. Se decide suspenderlo o no con al menos dos horas de antelación de la hora prevista para su inicio. No pasa nada ante adversas condiciones, sino todo lo contrario, comprensible y aceptado. Siempre se contempla otra alternativa que va desde iniciarlo con un retraso de horas, que era lo lógico dada la previsión meteorológica, o un acto alternativo. Pero eso hay tenerlo previsto como hipótesis más  peligrosa junto a otras que pueden darse. Decidir es una difícil responsabilidad, pero más lo es asumir sus consecuencias. Buenas o malas. Alguien ha cometido un grave error sometiendo a las tropas a un esfuerzo inútil que también supone un quebranto económico no baladí, aunque sea pólvora del Rey.

Dicho esto no lo está todo. Queda quizá lo más importante del espectáculo sin precedentes visto por la arteria principal de Madrid.

El pueblo no se quedó en casa y como si el sol inclinado de otoño se citase con las bayonetas, la alegría brillaba en la calle en un conjunto de colores que parecía una enorme bandera de España. Más que nunca el pueblo quería gritar en la calle ¡Viva España! y eso nunca mejor que junto a los soldados, la bandera, el himno nacional y el Rey. Déjenme que les diga algo para los que no estuvieron o no vieron por la televisión. Una parte notable del público era hispanoamericano, nuestros hermanos, a los que hay que agradecerles ese apoyo ahora más que nunca, ahora que ingratos y malvados dirigentes usan la palabra para desacreditar la gran obra de España que hermana pueblos. Hoy más que nunca es necesario proclamar como ejemplar la labor realizada por España en el Nuevo Mundo aportando su sangre, su fe y su lengua. ¡Viva la Hispanidad!

Los soldados desde el amanecer todo lo preparaban, el brillo de sus botas, la gorra bien calada, limpia el arma, que me vean bien maqueado, que me aplauda España. El que no conozca el murmullo del oscuro amanecer antes de un acto de servicio, en paz o en guerra, no conoce nada. Todos se mueven sabiendo cada paso que dan, el mismo olor de siempre, las voces justas, el lugar de cada uno, todo se rige por un código adquirido, por el orden de la disciplina, nadie se pierde. Una maquinaria humana perfecta, la más perfecta, la de los soldados españoles cuando inician algo importante y están bien adiestrados y mandados. Únicos y sin igual.

Cuando amanece nada queda por rematar. Todo en marcha, solo queda esperar, la orden, la mirada, el gesto, hasta que ya en la base de partida alguien da permiso y con las primeras luces se oye esa voz que empieza a cantar. Son canciones alegres, de la tropa, de guerra y paz, siempre de amores y sinsabores, pero esta gente inigualable, la tropa, antes de empezar cualquier cosa siempre le da por eso, por cantar. Si llueve o hace frío, calor o tempestad da igual, nada sienten más allá de que todo empiece; el sábado tocaba desfilar, Regulares, Guardia Civil, la Armada o el Aire, la Legión, en pura y envidiable rivalidad, alejados de decisiones que no fuesen alinearse, aire marcial, esas diagonales, ¡mi Cabo, mi Sargento…! ¡Sí, mi Capitán!

¡Sí, a la orden mi Capitán! Suena el cornetín ¡Atención general! ¡Firmes! ¡De frente…!

Aquello no era asfalto, era un río, era la mar, bromeaban ¡hemos venido a desfilar no a navegar!

No ha sido un desfile ¡Ha sido un desembarco!, en Madrid, pero de algo ha servido. Comprobar el espíritu de nuestros soldados que se crecen ante la adversidad, su alegría y disposición, las ganas que hay de España, un plebiscito aprobado por mayoría absoluta que aprobaba a la vez que reprobaba, soldados de España, la Bandera, el Rey, el Himno Nacional.

Fue a pesar de las inclemencias de todo tipo un día grande porque sirvió para ver a nuestros soldados, a España, que

“Todo lo aguantan en el asalto

pero no soportan que les hablen alto”

¿No os dabais cuenta de que a pesar del agua, de jarrear, era España que todo lo aguanta?

No se os ocurra hablarles alto.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

14 octubre 2024

 

 

 

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

12 DE OCTUBRE. DÍA DE LA FIESTA NACIONAL. ESTA ES UNA HISTORIA QUE RESUME LO QUE SON LOS SOLDADOS ESPAÑOLES. ¡VIVA ESPAÑA!

 

Hace unos días dejaba escrito en el blog el relato de la muerte en Afganistán del soldado Cristo Ancor Cabello que cómo, antes de morir, todavía con un hilo de vida, pudo cumplir su deseo de ser bautizado. A raíz de la publicación de entonces, uno de los protagonistas de aquella profunda historia, el Páter don Luis Miguel Muñoz Ríos, me envió una carta. Dudé sobre su publicación, pero la humildad y buena voluntad del Páter ha dejado en mis manos hacerlo o no. Creo que hay cosas que no deben ocultarse, sobre todo cuando son un mensaje de amor, en definitiva una oración. Así que sin añadir ni una coma más, dejé en su día estas bellas y buenas palabras del Páter que creo son para todos. Hoy Día de la Fiesta Nacional de España las repito porque es el mejor homenaje a los soldados y a nuestra historia. ¡Gracias Páter! y que Dios le bendiga.

El documento es de octubre de 2016. Es ayer, hoy y será mañana. Nuestros soldados son España.

cristo-cabello-santanaBuenas tardes, Rafael.

        Lo primero de todo es agradecerte que hayas reverdecido el recuerdo del tránsito de Cristo Ancor; te lo agradezco y le pido a Dios que te lo pague como sólo él sabe y puede hacerlo, con la mejor de sus bendiciones.

        En estos tiempos cualquier noticia, por llamativa que sea, es devorada casi inmediatamente, sin apenas tiempo de dejar poso. De ahí la importancia de facilitar el que el personal pueda hacer eso que los clásicos llamaban ruminatio de este acontecimiento tan gozoso como doloroso, en el cual el Señor de la vida se manifestó rotundamente en aquellas tierras lejanas, donde una de las cosas más importantes que acontecía es que cada día, en insignificantes capillas de bases militares católicas, capellanes españoles e italianos celebraban cada día el misterio pascual de Cristo, único acontecimiento que la historia ni ha devorado ni podrá aniquilar jamás.

        Siete años después, todo lo vivido en esos momentos permanece sorprendentemente fresco en mi memoria, lo conocido exteriormente y lo que queda en los profundos pliegues del corazón adonde sólo Dios llega, porque ahí sólo con Dios se habla.

        La experiencia de aquel siete de octubre de 2009, ha sido muchas veces manantial de agua fresca que ha fulminado los cansancios del camino, cansancios fruto de la incomprensión del superior o de la traición del que, encomendado a tu cuidado, rechaza tus desvelos; en suma, los cansancios que nacen de la deslealtad. Pero ser instrumento para que alguien salga de este mundo bautizado y confirmado es algo que no sólo justifica la existencia de los páteres, sino que además fortalece a cada uno de los capellanes para seguir gastando la propia vida sin reserva alguna.

        Dicen algunos en estos tiempos confusos, que lo importante para un capellán castrense es la forma física y el inglés. Nada de eso es determinante para un páter en misión internacional, aunque en un determinado momento conocer lenguas extranjeras pueda ayudar en algo.

        Lo realmente importante es la intimidad con el Señor y, en definitiva, la fe, esa fe sin la que España, nuestra Patria, no se entiende, como no se entiende Europa ni eso que llamamos Occidente y que es fruto innegable de la Buena Noticia que Jesucristo trajo y que la Iglesia extiende por el mundo.

        Hoy, día de nuestra Fiesta Nacional, he podido echar un vistazo sorprendido a los comentarios suscitados por el recuerdo que has hecho de aquel momento de gracia. Reconforta hondamente ver cómo muchos de ellos apuntan a virtudes que no han desaparecido y que si no se manifiestan de modo más patente entre nosotros, es porque nos adormece una pusilanimidad impropia de quienes vivimos bajo esa Bandera que hizo Dios con la sangre de un valiente y el primer rayo de sol, para darla al pueblo español.

        El doce de octubre de 2009, por encargo del coronel jefe de la FSB de Herat, me correspondió hacer el elogio de la Fiesta Nacional en la parada militar que tuvimos en la Base. La brevedad necesaria obligó a recortar el texto, pero agradecí el encargo y disfruté cumpliéndolo. Además, el acto fue precedido de la celebración de la misa, precisamente aplicada por Cristo Ancor, cinco días después de su muerte para este mundo y de su nacimiento a la vida eterna.

 

     Acaba de sonar el toque de Oración.

        Antes, ha sido arriada nuestra Bandera.

        Todo ello, determinado por un fenómeno natural, en el que el hombre no tiene arte ni parte porque Dios se lo ha reservado para sí: el ocaso.

        No hay ocaso sin día, ni día sin amanecer, ni amanecer sin noche a la que aboca el ocaso. Por eso cada izado y arriado de Bandera es una radical novedad, porque es un mostrar y ocultar la vida del soldado español que siempre está al servicio de la Patria, como canta el himno de Ingenieros: “en paz, guerra, día o noche”.

        Pero nada de esto es automático, porque nuestros jóvenes militares vienen de una sociedad que no se mueve por las virtudes y valores que nosotros, los que hemos recibido la altísima y grandísima responsabilidad de formarlos, con demasiada frecuencia suponemos presentes. Por desgracia para nuestra España, gastamos más tiempo en evitar la rotura de los viejos odres, que en hacer los odres nuevos que el nuevo vino reclama. Y lo hacemos cayendo en la trampa de reaccionar frente al bajo nivel de motivaciones morales de nuestros cadetes y alumnos, con un bajo nivel de exigencia, cayendo así en el fracaso de la pseudopedagogía moderna que tiembla sólo con pensar lo que siempre ha sido, durante siglos, el éxito de la auténtica pedagogía: a más debilidad del discente, mayor fortaleza del docente.hqdefault

        Para esto soplan malos vientos, entre otras cosas porque una “civilización” (en sentido peyorativo de la palabra) del militar, perfectamente planificada, ha ido royendo la identidad del hombre de armas, que hoy apenas es consciente de que la principal razón de su existencia es prepararse para cuando la única defensa posible de la paz es la guerra justa, deseando al mismo tiempo que jamás tenga que ejercer sus conocimientos en toda su amplitud.

        Esto no pasa en ninguna profesión, y por eso ser militar ni es profesión ni mucho menos carrera. Ser militar constituye una vida porque ninguno de los aspectos de la existencia del hombre de armas queda fuera de lo manifestado un día solemne y lleno de emociones en que se pronunció un juramento o promesa ante la bandera de España.

        Si de estas cosas nadie habla en los colegios desde los más incipientes niveles de la enseñanza obligatoria; si nadie habla en programas de televisión de máxima audiencia; si nadie habla en ámbitos de debate político… ¿cómo podemos pensar que nuestros jóvenes aspirantes al arte de la guerra para la paz, vienen imbuidos de espíritu patriótico?

        A veces, nos bastaría con observar detenidamente el lenguaje que usamos entre nosotros, para darnos cuenta de la eficacia con que vamos dejando de saber lo que somos (“trabajo” en lugar de “servicio”, “vacaciones” en lugar de “permiso”, “universidad” en lugar de “academia”…).

        En cierta ocasión, un sacerdote territorial me preguntaba, no sin cierto desdén, por qué está la Bandera en los presbiterios de las iglesias castrenses. “La pregunta no es esa –respondí–; la pregunta es por qué la Bandera no está presente en los presbiterios de todas las iglesias de España”.

        Queda mucho por hacer, pero no perdamos la esperanza y menos hoy, día de nuestra Fiesta Nacional. Muchos, un año más, han sacado a pasear la estulticia de la que deberían avergonzarse y para la que no encuentran un argumento válido que la sostenga. Pero son muchos más los que se han emocionado escuchando nuestro Himno, viendo nuestra Bandera, compartiendo las entrañables celebraciones de la Guardia Civil en sus casas-cuartel de los más recónditos lugares de nuestra geografía patria, o contemplando el paso marcial de tantos hombres y mujeres uniformados que son la última y más firme garantía de una España en orden, soberana y unida, fiel a la historia de gran Nación que por derecho le corresponde.

        Todos podemos hacer mucho más de lo que pensamos para que esto no sea flor de un día, porque todos tenemos ámbitos de influencia por pequeños que parezcan. Todos debemos trabajar en dichos ámbitos, para que en ellos brille el sol enmarcado por la sangre que identifica todos nuestros edificios oficiales y que, sobre todo, marca a nuestros militares, de cada uno de los cuales necesitamos lealtad a su ser para seguir siendo nosotros.

        Gracias de nuevo, Rafael, por avivar el rescoldo y hacerlo llamarada, contribuyendo así a que las frases patrióticas no se queden en expresiones tan altisonantes como vacías, sino que manifiesten en la palabra lo que el corazón rebosa.

        ¡Por España! ¡Todo por España! ¡Siempre por España!

Páter Luis Miguel Muñoz Ríos

¡Gracias Páter porque tu testimonio es vida y milicia,  es paz y compañerismo. Es el único camino para un soldado español. Tus palabras nunca las he olvidado y es por  lo que hoy con ellas homenajeamos este Día de la Fiesta Nacional: A los soldados de España.

¡Gracias Páter!

General Dávila (R.)

Blog: generaldavila.com

12 octubre 2024

¡VIVA ESPAÑA!

EL PILAR DE ESPAÑA. Publicado hoy en el diario LA REGIÓN de Orense por Rafael Dávila

https://www.laregion.es/opinion/rafael-davila-alvarez/el-pilar-de-espana/202410110030521334319.html

LA BANDERA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En las páginas de este blog pueden encontrar varios artículos dedicados a la bandera. Con devoción y fervor tratamos el tema de los símbolos de la Nación y cualquier pretexto es bueno para volver a hablar, recordar y enarbolar nuestra bandera roja y gualda.

Enarbolar: Levantar en alto un estandarte, una bandera… para que se vea bien. Una expresión acertada y querida por mí porque me recuerda una entrañable anécdota que paso a contarles esperando no descubrir un alma sino un sentimiento; que es muy parecido.

La bandera ondea en Zarzuela

Era un mes de enero cuando como ayudante de servicio acompañaba al Rey Don Juan Carlos de regreso de unas audiencias militares en el Palacio Real de Madrid. El día intentaba despejarse de las pesadas y persistentes nieblas posadas en los encinares del Palacio de la Zarzuela. Al cruzar el último cinturón de acceso ya se podía distinguir la bandera sobre su mástil presidiendo aquel lugar, quizá el más simbólico de la Nación. Abrazada al mástil como formando parte de él parecía sin vida y apagada; casi ni los colores se distinguían. El día espeso y húmedo no la permitía desplegarse y ondear con prestancia.

Don Juan Carlos tenía la costumbre, siempre, de dirigir su mirada a la bandera al entrar o salir de Zarzuela. Siempre. Para mí que muchos pensamientos iban y venían por su mente en aquellos breves segundos de significativas miradas. Un gesto involuntario que retrata sentimientos y quereres más que extensas biografías. La proximidad advierte los semblantes cuando emiten ciertas frecuencias del alma y que solo los receptores que están en sintonía llegan a captar.

-Rafa ¿No se puede hacer algo para que la Bandera esté siempre ondeando?

El interrogante dejó paso al silencio y aquel deseo fue asumido con la seguridad de que cuando se quiere se puede.

-Lo miraré Señor, y seguro que encontramos alguna solución.

Canto a la Bandera (Sinesio Delgado)

Que ondee la Bandera

La buscamos y no sin dificultad encontramos parte de la solución. Hubo propuestas de todo tipo y anécdotas sabrosas que demostraban el ingenio español. Pero de todas ellas sobresale la que pude comprobar en algún lugar donde las nieblas son frecuentes y el viento escasea. Ya les diré en otra ocasión donde pude observar tanta diligencia para que su bandera luciese en movimiento en cualquier circunstancia. Era un día de calma chicha y la bandera ondeaba majestuosa y rítmica como si con el viento se hubiese puesto de acuerdo para soplar solo en sus inmediaciones de manera suave y cadenciosa. ¿Cuál era la magia para que aquello sucediese sin aparente mecanismo que provocase el movimiento de la bandera? No daba crédito a lo que me explicaron. En la parte superior del mástil habían hecho unos agujeros  por donde salía el aire que lanzaba un ventilador allí situado y unido mediante unos cables a un pequeño motor colocado en la base del mástil. De manera sencilla e ingeniosa hacían flamear la bandera sin preocuparse del viento. Quedé sorprendido y seriamente pensé en aquella solución como la más práctica de todas.

Al final no fue necesario acudir al curioso artilugio, sino que encontramos un astillero español donde fabricaban las banderas para los barcos con un material especial tan sensible que con un simple soplo la bandera flameaba con la elegancia necesaria. Además los materiales con los que estaban fabricadas aquellas telas ofrecían una gran resistencia al deterioro por las inclemencias y paso del tiempo. La Bandera de España que preside el Palacio de la Zarzuela dejó de presentar un aspecto cansino y lacio para flamear con la debida elegancia.

¡Salve bandera de mi patria, salve!

No hay nada tan bello como la majestuosa danza del viento y la bandera. Se hace necesario enarbolar la bandera, que ondee allí en lo alto y desafíe al viento…

‹‹ ¡Salve Bandera de mi Patria, salve!

y en alto siempre desafía al viento››

Enarbolar la Bandera

Así empieza el Canto a la Bandera, composición de Sinesio Delgado que siendo ganadora de un concurso para poner letra a la Marcha Real se adoptó en 1907 como himno para ser cantado en los centros de enseñanza primaria. A Sinesio Delgado se debe también la Canción del Soldado. ¡¿Quién no la ha cantado alguna vez?!

‹‹Soldado soy de España

y estoy en el cuartel,

contento y orgulloso

de haber entrado en él››

O quién no recuerda sus estrofas recitadas:

‹‹ ¡Soldados!, la Patria entera

para nosotros sagrada

palpita en esa Bandera

que os entrega la Nación.

Traidor es quien la abandona

o la vuelve mancillada

y la Patria no perdona

el crimen de traición››

España somos tú y yo…

Hoy recordaba unos versos del poeta José Luis Santiago de Meras. Merece la pena meditar despacio el poema completo. Es como enarbolar la bandera y que ondee allá en lo alto.

 

‹‹España somos tú y yo

y el hogar que nos ampara,

la tumba de nuestros padres

y el jardín de nuestra casa.

España es el cielo azul

que amanece en tu ventana,

y las montañas agrestes

que te velan y te guardan.

 

España es el limpio orgullo,

de la historia de la raza,

es el incierto futuro

donde pones tu esperanza,

y es tu voluntad de ser

español, cada mañana.

 

España son tus costumbres

y el idioma en el que hablas,

y el pan de trigo que comes

también es un poco España.

 

España es el padrenuestro

que rezas por la mañana,

y el rojo y gualda que pone

ese nudo en tu garganta.

 

España es el pulso alegre

de tu sangre alborotada,

porque el futuro que es tuyo,

también lo será de España.

 

España es la fe que tienes

en tus padres y en tu casa,

y cuando todos te falten

¡porque te juro, hijo mío, que la Bandera es España!

estará contigo España››.

 

También es España esa majestuosa danza del viento y la bandera. Es España la mirada de un pueblo y la de su Rey. Mirada a la bandera. ¡Siempre!

‹‹¡Porque te juro hijo mío, que la bandera es España!››.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

¡PÁTER, ES CRISTO! TENÍA UN HILO DE VIDA (“Promesa cumplida, misión cumplida”) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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En honor a un buen soldado y persona

Este mes de octubre se cumplen 15 años de la muerte en Herat (Afganistán) del Cabo del Ejército español Cristo Ancor Cabello Santana. Pertenecía al Regimiento de Infantería “Soria” nº 9 con base en Fuerteventura.

Lo que les voy a contar es algo que llevo siempre muy cerca de mi corazón. No es suficiente haber vivido experiencias duras y de riesgo. Es necesario compartirlas, contarlas y dar a conocer lo que se hace, porqué se hace y como se hace. Entre el dolor, el sacrificio, incluso el horror de tantas injustas situaciones, surgen repentinamente hechos que te hacen meditar y sentir más allá de lo cotidiano.

Que yo conozca no hay profesión ni vocación que exija por contrato, por juramento o promesa, entregar la vida si preciso fuera en defensa de España. Esta es una historia de uno esos hombres que juró dar la vida por su Patria. Lo cumplió, pero antes de morir quiso ser cristiano y bautizarse. Dios hizo el milagro, Cristo Ancor murió siendo soldado y cristiano.

El Páter es una figura muy antigua y querida en el Ejército español. Ya en  los Tercios de Flandes los soldados contrataban un capellán, algo muy necesario cuando la muerte es una constante compañera de viaje.

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El Páter

El capellán, llamado Páter o Padre desde entonces, acompañaba a aquellos valientes soldados con su cruz y su estola. Fue el jesuita Thoms Sailly, asesor de Alejandro Farnesio, el fundador de la missio castrensis haciéndose cargo con sus compañeros de la atención espiritual de los tercios.

Ahí sigue la figura del Páter acompañando a nuestros soldados y dándoles consuelo espiritual en todas sus necesidades allá en combate o aquí en la paz.

Al comenzar la misión en Afganistán en 2009, el Páter, don Luis Miguel Muñoz Ríos, comunicó a sus soldados la posibilidad de recibir en Herat los sacramentos de iniciación cristiana. Uno de aquellos días del mes de septiembre entró en su despacho un cabo.

-Páter me lo he pensado  y quiero ser bautizado.

El cabo se llamaba Cristo, algo que hizo dar un respingo al cura; Cristo Ancor Cabello Santana, un canario del Regimiento “Soria”. Había sido legionario y con la Legión estuvo en el Líbano. Un veterano guerrero, un auténtico y bravo soldado.

Cristo desde aquel momento fue asiduo a la catequesis, entusiasta y animoso. Eligió como padrino de su bautizo al alférez de su Sección, el alférez Santana. Para su bautizo quiso utilizar una concha de peregrino a Santiago con la que hizo el camino y de la que nunca se separaba. El 20 de septiembre en la celebración del Aniversario fundacional de la Legión hubo procesión y misa. Cristo, aún sin bautizar,  quiso estar escoltando durante la celebración a su Cristo de la Buena Muerte. Fue la única vez que durante su catequesis asistía a la misa completa. Se adivinaba su emoción al hacerlo junto al Cristo de la Buena Muerte, el Cristo legionario.

Era 7 de octubre,  festividad de la Virgen del Rosario. Pío V en el siglo XVI instauró esta fecha aniversario de la victoria en Lepanto atribuida a la Virgen, denominándola Nuestra Señora de las Victorias. También se agregó a la Letanía de la Virgen el título de auxilio de los cristianos.

Gregorio XIII cambió el nombre de la festividad al de Nuestra Señora del Rosario como hoy se celebra en todo el mundo.

Ese día el Páter quiso realizar una catequesis especial para enseñar a todos el rezo del Rosario y aprovechar para entregar a Cristo el Padrenuestro que había quedado pendiente.

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CRISTO ANCOR CABELLO SANTANA

Sobre el mediodía se empezó a oír por la Base rumores del ataque a una de nuestras patrullas. El Páter corrió hacia el hospital de la base provisto con los santos óleos de enfermos. Hay heridos. Uno está muy grave.

¡Páter, es Cristo! Tenía un hilo de vida. Los médicos luchaban por su vida. Una vida entregada y destruida por el fanatismo y el odio que persigue hasta la bondad de unos hombres que combaten la violencia en aras de la paz y la armonía.

El Páter recordó el apasionado deseo de Cristo de ser bautizado. Allí, en aquel lugar donde la vida recobra toda su dimensión y grandeza. Allí, donde no hay tiempo para los caprichos ni las interpretaciones. Allí, donde la muerte te sale al encuentro sin avisar.

Con autorización médica el Páter se acercó a la cabeza de Cristo y con un algodón empapado en el agua bendita, fue bautizado y ungido con el santo crisma. Media hora después los médicos certificaban su defunción.

En los umbrales de la muerte Dios le había recibido.

Antes de la repatriación del cadáver el Páter colgó del cuello de Cristo aquella concha compostelana con la que quiso ser bautizado.

Su padrino, el alférez Santana, herido en el mismo ataque, estaba sentado en la puerta del hospital. Al ver al Páter sus primeras palabras fueron:

-Páter ¿lo ha bautizado?

-Sí, lo he bautizado y confirmado.

-¡Pues ya está! respondió aliviado el alférez Santana.

Me contó el Páter que la última catequesis a la que asistió Cristo fue La resurrección de Lázaro.

Estamos convencidos de que la muerte no es el final.

En la Base de Afganistán quedó una placa en honor y recuerdo de Cristo Ancor. En ella se lee:

EN MEMORIA DEL

CABO CRISTO ANCOR CABELLO SANTANA

“CUMPLIÓ SU DEBER, OBEDECIÓ HASTA MORIR”

TUS COMPAÑEROS TE RECORDAMOS SIEMPRE.

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La madre de Cristo Ancor jura Bandera: «PROMESA CUMPLIDA. MISIÓN CUMPLIDA»

Promesa cumplida, misión cumplida.

No hay más palabras que añadir.

 

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

A POR DON JUAN CARLOS Y LA CORONA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Sé que muchos permanecen en silencio como si la cosa no fuese con ellos. La honradez del funcionario se paga con una palmadita en la espalda y la sonrisa de falso cariño. Luego el fino hilo que lo une al deber es cortado con certera tijera y cae al abismo de la indiferencia. El funcionario, rendido de caricias, sonríe cuando sabe que sabe, pero nadie sabe que él sabe ni siquiera él mismo supone el valor de lo que sabe hasta que desaparece con todo lo que sabía que, en definitiva, como nadie lo sabe, es nada.

Siempre hay traidores entre los que menos saben porque desde un principio se sabía de ellos. Estamos a punto de quitarles la careta. Nada hay oculto que no  se acabe sabiendo. No es un mensaje ni una amenaza sino historia archivada.

Todo.

Todo lo que ocurre en estos momentos contra el Rey Juan Carlos no es sino la continuación del Decreto: «Las Cortes Constituyentes declaran culpable de alta traición, como fórmula jurídica que resume todos los delitos del acta acusatoria, al que fue rey de España, quien, ejercitando los Poderes de su Magistratura contra la Constitución del Estado, ha cometido la más criminal violación del orden jurídico del país; en su consecuencia, el Tribunal soberano de la nación declara solemnemente fuera de la ley a don Alfonso de Borbón Habsburgo-Lorena; privado de la paz pública, cualquier ciudadano español podrá aprehender su persona si penetrase en territorio nacional. Don Alfonso de Borbón será degradado de todas las dignidades, honores y títulos, que no podrá ostentar ni dentro ni fuera de España, de los cuales el pueblo español, por boca de su representación legal para votar las nuevas normas del Estado, le declara decaído, sin que se pueda reivindicarlos jamás, ni para él, ni para sus sucesores. De todos los bienes, acciones y derechos de su propiedad que se encuentren en territorio nacional, se incautará en su beneficio el Estado, que dispondrá del uso más conveniente que deba darles. Esta sentencia, que aprueban las Cortes Soberanas Constituyentes, después de sancionada por el Gobierno Provisional de la República, será impresa y fijada en todos los Ayuntamientos de España y comunicada a los representantes diplomáticos de todos los países, así como a la Sociedad de Naciones».

Firmaba la sentencia, como presidente del Gobierno de la República de España, Manuel Azaña el día 26 de noviembre de 1931. El Decreto se había aprobado en las Cortes con nocturnidad: a las tres cincuenta y cinco minutos de la madrugada del 20 de noviembre de 1931.

La manipulación electoral a los municipios españoles fue un golpe de Estado dado en abril de 1931 que se repitió en octubre de 1934 cuando la derecha salió ganadora, esta vez en elecciones nacionales. La farsa de las urnas, que en España eran chisteras de mago, tuvo su continuidad en febrero de 1936. Los del PSOE (llámenlo como quieran, pero  así queda más claro) después de tiempos de quemar iglesias y asaltar conventos perdieron la guerra y no perdonaron el regreso de Don Juan Carlos, nieto del que había sido declarado «culpable de alta traición», y desde ese momento esperaron pacientemente para hacer uso del mismo argumento y preparar su salida irreversible de España. Don Juan Carlos venía de la mano de Franco, Franco coronó a Don Juan Carlos, que a su vez es toda una dinastía. Así, con ellos, llegó la Constitución de 1978

DON JUAN CARLOS I, REY DE ESPAÑA, A TODOS LOS QUE LA PRESENTE VIEREN Y ENTENDIEREN,

SABED: QUE LAS CORTES HAN APROBADO Y EL PUEBLO ESPAÑOL RATIFICADO LA SIGUIENTE CONSTITUCIÓN

Que  dice: «La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria». «El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes».

Inolvidable. Insuperable. Inadmisible. Intolerable. Inaguantable. Insoportable.

Sobre todo cuando la historia se revuelve contra ti, que te creías el rey de todo el mundo al alcanzar un cargo mientras habitabas la temporalidad del funcionario que fue descubierto cuando ya su carrera llegaba al fin.

Vuelvo a recordar las palabras de Tierno Galván: «Hay que aceptar la Monarquía como el mejor y más fácil puente hacia la democracia. Luego ya veremos».

Veremos es Zapatero. Veremos es Sánchez. Veremos es el Gal y y la coronación de la ETA. Veremos es el imperdonable «Tranquilo, Jordi, tranquilo». Veremos es el dominio de los Poderes del Estado. Veremos es el Golpe de Estado del 2017. Veremos es Puigdemont. Veremos es el indulto. Veremos es la amnistía. Veremos es lo que nos queda por ver.

Para «veremos» la Monarquía, que trajo la democracia a España, no es democracia, que solo solo lo son «ellos y sus circunstancias». Lo estamos viendo y lo veremos. Azaña pensaba, mal intencionado, soberbio, pero pensaba. No sé qué es peor; Zapatero y Sánchez no tiene esa capacidad y se rigen por sentimientos mal condimentados y muy peligrosos, de esos que a la postre dicen «No era eso, no era eso» cuando destrozan una nación y ponen tierra o mar por medio, a salvo y con dinero. Al fin, la tristeza es su fortuna. Nada hay peor que un tonto con alto coeficiente de inteligencia y que escale en el poder político o en el militar si le sirve de puente para esta.

La maniobra inicial, muy antigua, se recondujo cuando vieron una brecha de debilidad en la fortaleza y se dirigió desde el más poderoso de los despachos ocupado por ese exclusivo coeficiente intelectual tan elevado como perverso.

No es de extrañar que haya surgido de repente el terremoto mediático contra Don Juan Carlos. Como no pudieron con la ley van a por él con la trampa. Nadie se da cuenta porque no hay secreto mejor escondido que el que se publica, si es en el BOE aún más. La Zarzuela ya firma como una máquina, en automatismo, sin voluntad ni criterio propio, al vaivén de una ola convertida en sunami.

Por muchas vueltas que le den, por mucha democracia que nos rodee, jamás pensarán en una monarquía parlamentaria que para ellos no la trajo la Constitución, su papel mojado, que interpretan pero no cumplen, sino que la Constitución vino, como la Corona, de la mano de Francisco Franco. Constitución, Corona, Iglesia. ¡Ni lo sueñen! Tarde o temprano se la llevarán puesta. Ahora buscan y buscan datos en la basura, pagan y muy bien a quienes les cuenten, los buitres salen al oler la carnaza (yo sé. yo vi, si te cuento cuando…) en dinero, amoríos, luego en el 23F, más tarde en el atardecer de la vida, que hasta ahí llega su maldad.

Lo suyo es reventar los archivos, los dosieres, las citas escondidas, los pasos por la frontera del sur, los vuelos oficiales, las maletas en las bodegas de los aviones, las cuentas bancarias o no bancarias, los paraísos fiscales, las cacerías, la cuesta de las perdices, los armarios de algunos, los reservados y hasta las tumbas.

Abrieron la de Franco y fue todo un símbolo. Nadie movió un dedo. Esa es España. Lo saben.

El rey Príamo ve su ciudad ardiendo y saqueada.

«Cuando vio la ruina de su ciudad conquistada y abatidos los umbrales de palacio y al enemigo dentro de su casa, en vano toma el viejo en sus hombros temblorosos las armas enmohecidas, tiempo ha, por la edad y se ciñe el hierro inútil y lánzase a morir entre los enemigos» (Virgilio. La Eneida).

«Miro atrás y reviso la tropa que aún tengo. Todos me abandonaron agotados y saltaron a tierra o entregaron sus cuerpos heridos a las llamas».

En España ni los muertos pueden estar tranquilos. Mejor que en cada tumba anide una cobra inmortal.

Miren al poder y a los otros. Todos siguen el camino trazado.

Sacaron los restos de Franco del Valle de los Caídos. Los restos de los Reyes de España están muy cerca, en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Los separaba la sierra berroqueña y el magnetismo del lugar, pero ya en el Panteón de Reyes no queda hueco para más enterramientos.

¡Viva el Rey de España!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

8 octubre 2024

A POR DON JUAN CARLOS Y LA CORONA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Sé que muchos permanecen en silencio como si la cosa no fuese con ellos. La honradez del funcionario se paga con una palmadita en la espalda y la sonrisa de falso cariño. Luego el fino hilo que lo une al deber es cortado con certera tijera y cae al abismo de la indiferencia. El funcionario, rendido de caricias, sonríe cuando sabe que sabe, pero nadie sabe que él sabe ni siquiera él mismo supone el valor de lo que sabe hasta que desaparece con todo lo que sabía que, en definitiva, como nadie lo sabe, es nada.

Siempre hay traidores entre los que menos saben porque desde un principio se sabía de ellos.

Todo.

Todo lo que ocurre en estos momentos contra el Rey Juan Carlos no es sino la continuación del Decreto: «Las Cortes Constituyentes declaran culpable de alta traición, como fórmula jurídica que resume todos los delitos del acta acusatoria, al que fue rey de España, quien, ejercitando los Poderes de su Magistratura contra la Constitución del Estado, ha cometido la más criminal violación del orden jurídico del país; en su consecuencia, el Tribunal soberano de la nación declara solemnemente fuera de la ley a don Alfonso de Borbón Habsburgo-Lorena; privado de la paz pública, cualquier ciudadano español podrá aprehender su persona si penetrase en territorio nacional. Don Alfonso de Borbón será degradado de todas las dignidades, honores y títulos, que no podrá ostentar ni dentro ni fuera de España, de los cuales el pueblo español, por boca de su representación legal para votar las nuevas normas del Estado, le declara decaído, sin que se pueda reivindicarlos jamás, ni para él, ni para sus sucesores. De todos los bienes, acciones y derechos de su propiedad que se encuentren en territorio nacional, se incautará en su beneficio el Estado, que dispondrá del uso más conveniente que deba darles. Esta sentencia, que aprueban las Cortes Soberanas Constituyentes, después de sancionada por el Gobierno Provisional de la República, será impresa y fijada en todos los Ayuntamientos de España y comunicada a los representantes diplomáticos de todos los países, así como a la Sociedad de Naciones».

Firmaba la sentencia, como presidente del Gobierno de la República de España, Manuel Azaña el día 26 de noviembre de 1931. El Decreto se había aprobado en las Cortes con nocturnidad: a las tres cincuenta y cinco minutos de la madrugada del 20 de noviembre de 1931.

La manipulación electoral a los municipios españoles fue un golpe de Estado dado en abril de 1931 que se repitió en octubre de 1934 cuando la derecha salió ganadora, esta vez en elecciones nacionales. La farsa de las urnas, que en España eran chisteras de mago, tuvo su continuidad en febrero de 1936. Los del PSOE (llámenlo como quieran, pero  así queda más claro) después de tiempos de quemar iglesias y asaltar conventos perdieron la guerra y no perdonaron el regreso de Don Juan Carlos, nieto del que había sido declarado «culpable de alta traición», y desde ese momento esperaron pacientemente para hacer uso del mismo argumento y preparar su salida irreversible de España. Don Juan Carlos venía de la mano de Franco, Franco coronó a Don Juan Carlos, que a su vez es toda una dinastía. Así, con ellos, llegó la Constitución de 1978

DON JUAN CARLOS I, REY DE ESPAÑA, A TODOS LOS QUE LA PRESENTE VIEREN Y ENTENDIEREN,

SABED: QUE LAS CORTES HAN APROBADO Y EL PUEBLO ESPAÑOL RATIFICADO LA SIGUIENTE CONSTITUCIÓN

Que  dice: «La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria». «El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes».

Inolvidable. Insuperable. Inadmisible. Intolerable. Inaguantable. Insoportable.

Vuelvo a recordar las palabras de Tierno Galván: «Hay que aceptar la Monarquía como el mejor y más fácil puente hacia la democracia. Luego ya veremos».

Veremos es Zapatero. Veremos es Sánchez. Veremos es el Gal y y la coronación de la ETA. Veremos es el imperdonable «Tranquilo, Jordi, tranquilo». Veremos es el dominio de los Poderes del Estado. Veremos es el Golpe de Estado del 2017. Veremos es Puigdemont. Veremos es el indulto. Veremos es la amnistía. Veremos es lo que nos queda por ver.

Para «veremos» la Monarquía, que trajo la democracia a España, no es democracia, que solo solo lo son «ellos y sus circunstancias». Lo estamos viendo y lo veremos. Azaña pensaba, mal intencionado, soberbio, pero pensaba. No sé qué es peor; Zapatero y Sánchez no tiene esa capacidad y se rigen por sentimientos mal condimentados y muy peligrosos, de esos que a la postre dicen «No era eso, no era eso» cuando destrozan una nación y ponen tierra o mar por medio, a salvo y con dinero. Al fin, la tristeza es su fortuna. Nada hay peor que un tonto con alto coeficiente de inteligencia y que escale en el poder político o en el militar si le sirve de puente para esta.

La maniobra inicial, muy antigua, se recondujo cuando vieron una brecha de debilidad en la fortaleza y se dirigió desde el más poderoso de los despachos ocupado por ese exclusivo coeficiente intelectual tan elevado como perverso.

No es de extrañar que haya surgido de repente el terremoto mediático contra Don Juan Carlos. Como no pudieron con la ley van a por él con la trampa. Nadie se da cuenta porque no hay secreto mejor escondido que el que se publica, si es en el BOE aún más. La Zarzuela ya firma como una máquina, en automatismo, sin voluntad ni criterio propio, al vaivén de una ola convertida en sunami.

Por muchas vueltas que le den, por mucha democracia que nos rodee, jamás pensarán en una monarquía parlamentaria que para ellos no la trajo la Constitución, su papel mojado, que interpretan pero no cumplen, sino que la Constitución vino, como la Corona, de la mano de Francisco Franco. Constitución, Corona, Iglesia. ¡Ni lo sueñen! Tarde o temprano se la llevarán puesta. Ahora buscan y buscan datos en la basura, pagan y muy bien a quienes les cuenten, los buitres salen al oler la carnaza (yo sé. yo vi, si te cuento cuando…) en dinero, amoríos, luego en el 23F, más tarde en el atardecer de la vida, que hasta ahí llega su maldad.

Lo suyo es reventar los archivos, los dosieres, las citas escondidas, los pasos por la frontera del sur, los vuelos oficiales, las maletas en las bodegas de los aviones, las cuentas bancarias o no bancarias, los paraísos fiscales, las cacerías, la cuesta de las perdices, los armarios de algunos, los reservados y hasta las tumbas.

Abrieron la de Franco y fue todo un símbolo. Nadie movió un dedo. Esa es España. Lo saben.

El rey Príamo ve su ciudad ardiendo y saqueada.

«Cuando vio la ruina de su ciudad conquistada y abatidos los umbrales de palacio y al enemigo dentro de su casa, en vano toma el viejo en sus hombros temblorosos las armas enmohecidas, tiempo ha, por la edad y se ciñe el hierro inútil y lánzase a morir entre los enemigos» (Virgilio. La Eneida).

«Miro atrás y reviso la tropa que aún tengo. Todos me abandonaron agotados y saltaron a tierra o entregaron sus cuerpos heridos a las llamas».

En España ni los muertos pueden estar tranquilos. Mejor que en cada tumba anide una cobra inmortal.

Miren al poder y a los otros. Todos siguen el camino trazado.

¡Viva el Rey de España!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

7 octubre 2024

 

 

 

 

¡OCÚPENSE DE ESPAÑA! Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Mi intención era titular estas notas como: « El papel de la mayoría de los políticos en España es, como en matemáticas, un cero a la izquierda», pero el título era demasiado largo y para mí que todavía se quedaba corto, por eso lo cambié por el  que encabeza estas notas.

Dicen que Isabel Pantoja, «La Pantoja» a la salida de un concierto, se topó con una periodista, ágil plumilla local, que le preguntó  varias veces algo delicado sobre su familia, al final la tonadillera, cansada de tantas preguntas personales, pegó un manotazo a la alcachofa del micrófono y estalló diciendo: «¡Cállate ya, imbécil! ¡Ocúpate de España!

Esa señorita ejerció de ágil pluma local, y es que hoy cualquiera puede ser periodista para informar «la palpitante actualidad» si, encontrándose en el sitio adecuado, posee un teléfono móvil de nueva generación y carece de escrúpulos.

¿Es la tonadillera una maleducada? Puede ser. Pero sin querer, encontró la frase perfecta para arrojarla en cualquier «Curul» del Hemiciclo del Congreso de los Diputados. (El curul es el escaño o banca donde se sientan los parlamentarios, no confundir con «cubil», que es el sitio donde los animales, principalmente las fieras, se recogen para dormir).

Las de la folclórica pueden ser lágrimas en la lluvia, pero yo  las recordaré siempre. Pasarán las lluvias y  volveré a donde estaba, con mis amigos y compañeros, cada vez más viejos sí, pero también cada vez más sabios e igual de imprescindibles, y que en castellano, inclusivo de siempre, también incorpora al sexo femenino. Siempre con nuestras raices atadas al terreno de España,  y se me ocurre que entre todos podríamos: si no saben,  enseñarles; si no pueden,  ayudarles; si no se atreven, animarles; si no quieren…, por ahora, poco podemos hacer si no quieren, todo menos seguir aceptando y tragando las políticas impuestas por vía «Decreto Ley» sin consultar a la ciudadanía.

Las administraciones deberían afrontar sin complejos el problema en lugar de huir en el Lamborghini.

En democracias avanzadas como la suiza, los referendos son práctica habitual y permiten a los ciudadanos tener voz  directa en las decisiones que afectan a sus vidas.

Añoro los años dorados, cuando comíamos pollo los domingos, conducíamos sacando el codo por la ventanilla, pedíamos  la cerveza en vaso alto o tubo, y fumábamos los cigarrillos rubios de fabricación española, por orden de antigüedad: Bubi, Bisonte, Lola, Fortuna…, los encendíamos con un mechero Zipo, el mío tenía grabado en su tapa plateada el portaviones  norteamericano Saratoga.

El «Saratoga» fue el portaviones estadounidense que participó y sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial. Fue usado como blanco y hundido el día de Santiago de 1946 en las pruebas atómicas de la Operación Crossroads en el atolón Bikini.

El paquete de Bubi, no se me olvidará nunca, pues era el apodo que le pusimos cariñosamente los cadetes  a un duro profesor de pelo claro en  la Academia Genearl Militar en Zaragoza , «El Bubi»: ¿Que por qué?, por que era: rubio, español y malo.

Hay pocos hombres en el mundo de la equitación vegana, pero cuando surgen su atuendo, no pasa inadvertido. ¡Ridículos!

Referente a la gastronomía,  no era este el caso de nuestra admirada Sofía Loren,  mito del cine en aquellos años. La diva,  haciendo gala de un sutil y fino sentido del humor romano  referente a su dieta, nos decía que «todo lo que veíamos en ella, se lo debía al espagueti», y añadía que las dos grandes ventajas que tuvo al nacer eran: haber llegado al mundo sabia y pobre. El pasado 20 de septiembre, como si fuera legionaria, cumplió 90  años.

El primer disgusto que me han dado en  este otoño han sido los finlandeses con lo que han dado en llamar «Equitación Vegana», siendo la mujer o el hombre, que también los hay, quien salta los obstáculos usando sus piernas simulando el trote o galope del animal «indultado». La equitación vegana, «vegan horse riding », consiste en realizar ejercicios que parecen propios de la hípica, pero tú solo, sin caballo.

Los jinetes imitan el trote o galope del animal, saltan obstáculos y hacen reprises de doma, en una pretendida fusión perfecta y armónica con su palo de escoba. Esta práctica, que en Finlandia consideran deporte y causa sensación, la llevan a cabo mayoritariamente  mujeres, que crean sus propios «caballos» e inventan sus «razas».

También para muchos, por esas tierras, lo cuestionan, cuanto menos como ridículo, por no decir estúpido.

Este camino me lleva a la cuerda floja entre elegir entre lo juicioso y evidente, a pasar las noches sin dormir por culpa  de esos   palos de  escoba con la cabeza de cartón, que no me remedian ni la valeriana ni el ridículo que me produce ver entre sueños tan bochornoso espectáculo.

Modestamente creo que  fui yo, hace más de 80 años, uno de los inventores de este esperpento, cuando por el pasillo de casa con cinco o seis años me pasaba las mañanas galopando con el palo de la escoba como caballo.

 La “Lealtad”,  que es cosa de dos, vector de una dirección y doble sentido:  obliga a dos personas o a una persona y un animal. En la equitación clásica, cuando todos los sentimientos, impulsos y vibraciones que el caballo emite,  rama ascendente, son bien interpretados por el jinete y cuando las ayudas que el jinete manda,  rama descendente, ya sean naturales o artificiales, impulsoras o de retención, son bien  admitidas por el caballo , entonces se puede decir que en el binomio «Caballo- Jinete» hay lealtad, y cuando esto ocurre se produce algo maravilloso y es que la equitación se trasforma en arte.

En la  vegana, la rama ascendente no existe, el palo de escoba no emite impulsos ni vibraciones, y por tanto nada le llega al jinete. En la descendente, las ayudas que el jinete manda, la escoba no se entera, y cuando esto ocurre el espectáculo es ridículo, y la mal llamada equitación vegana se reduce a pasar un recorrido en una pista, siendo el caballo  un palo de escoba con cabeza de caballo  de cartón, y el animal  eres tú.

El caballo de madera, el jinete ridículo, el conjunto… desastroso.

Hay que saber de donde es uno, reconocerlo, entenderlo, ausentarse cuando sea preciso y volver con la cabeza bien alta y las ideas más o menos claras.

Este reciente otoño que entra  en nuestras vidas, será políticamente otro otoño interminable como todos  los últimos  en España,  cargado de tristeza y   anunciándonos otro peor invierno lleno de mentiras, amenazas políticas  y espectáculos ridículos.

En muchos, el «odio al caballo y a todo lo español» que tienen, va a ser muy difícil que desaparezca solo con las concesiones de este gobierno, ellos van a lo suyo y no se detendrán.

Aunque sean pobres y vivan a base de espaguetis, procuren ser sabios para poder servir, tómense un buen chuletón de buey rubio gallego y olvídense de lo  vegano, y sobre todo…¡Preocúpense de España!.

¡Qué triste debe ser  vivir desarraigado!.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Zaragoza  octubre 2024.

Blog: generaldavila.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

EL CENTRO NACIONAL DE INTELIGENCIA (CNI) Y EL REY. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Las claves del Rey y el CNI

Pocos saben lo que el CNI hace y otros, muchos, solo imaginan. Nada sabemos; suponemos. Unas veces bien, otras mal.

Más servicio que secreto, decía uno que fue su Director. Es indudable lo primero, así que quedó muy bien y a otra cosa de menos servicio. Lo de secreto es y no es. Un titular sin más. Lo que interesa es la inteligencia y el servicio. El secreto será el que deba ser en cada caso; no más.

Hace algún tiempo se desveló algo de lo que se hace en la Cuesta de las Perdices. Debe ser conocido y elogiado. Lo mostró el diario ABC. Será porque usa un código secreto: ABC

Era tan sobresaliente y destacable lo conseguido por el CNI que bien se merecía una rueda de prensa de su Director para transmitirnos a todos, públicamente, tan magnífica noticia: descifrar el código secreto del Imperio español. La correspondencia entre Fernando el Católico y el Gran Capitán, cifrada a través de un código secreto, ha sido desvelada. Los técnicos en Inteligencia de Señales del Centro lo han logrado. Un reto que les planteó el Museo del Ejército en 2015 poniendo a su disposición unas cartas cifradas entre el Rey Católico y el Gran Capitán. Meritorio esfuerzo que tuvo sus frutos.

Una tabla secreta de sustitución de letras era utilizada entre el Rey Católico y su Capitán para evitar que se conociesen sus mensajes. Hasta ahora seguía siendo un misterio sin desvelar. Descifrarla suponía conocer  algo más que los secretos de la historia del Imperio. Las relaciones personales entre el Rey y Gonzalo Fernández de Córdoba nos acercan al conocimiento y  carácter de dos personajes claves en aquellos momentos de la historia de Europa. Lo han logrado los técnicos del CNI. El desconocido CNI, misterioso, para muchos oscuro y alejado, de repente ha ventilado sus cerradas estancias y el aire de la Sierra del Guadarrama se ha colado por sus blindados laberintos. Hay algo de lírica en el descubrimiento, en la intimidad rota ahora del Rey Católico con su Capitán. También en el gesto de la inteligencia.

No hay nada oculto que no llegue a conocerse. Pero emociona dejar al descubierto un yacimiento histórico y ver correrse una cortina que nos descubre la sensibilidad y poesía de unos hombres que trabajan en la oscuridad y el silencio.

Descubrimos que en las catacumbas donde trabaja la inteligencia española además de secretos y servicios hay sensibilidad. Mucha sensibilidad unida a la alegría que han debido sentir cuando han logrado tener en sus manos el secreto de momentos claves de la historia de España, lo que se escribían El Rey Fernando el Católico y su capitán, El Gran Capitán.

Antes del ataque a Madrid en noviembre de 1936 el capitán del ejército nacional Guillermo Vidal-Quadras muere en su carro de combate, un CV-33,  encontrando los rojos en su interior  la orden de operaciones del general Varela, lo que permitió al teniente coronel Vicente Rojo modificar su defensa y hacer frente a los planes de la ocupación de Madrid. Frustración y un cambio radical en la marcha de los acontecimientos.

El secreto es clave en el ataque y en la defensa. Puede hacer variar  el curso de los acontecimientos. El Rey y su Jefe militar lo sabían y practicaban. Pero el jefe militar fue respetuoso y leal y no vivió de ello.

Les propongo un juego, un entretenimiento. Entre tanto aburrimiento mediático les mando un par de mensajes en clave, dicen que la clave para descifrarlos fue usada durante la II GM. Espero que la encuentren. Pasarán un buen rato; hagan el esfuerzo y tendrán su compensación.

 

MENSAJES EN CLAVE

 

El que quiera la solución que escriba al CNI o al correo de este blog que será más rápido y sencillo.

«No tengáis, pues, miedo de la gente. Porque no hay nada secreto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse».

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

GUERRA. DESPUÉS PAZ. General  de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Todos asistíamos a una inesperada forma de hacer la guerra en esos escenarios de muerte y cañones con los ojos y la inteligencia puestos en los grandes avances que la guerra traería a través de la ciencia y la tecnología. Esperábamos algo nuevo,  más de humanidad en el enfrentamiento si ello es posible en una confrontación armada. La  realidad es que llevamos casi tres años consternados por la muerte de miles de combatientes, militares y civiles, con el temor de la aparición en cualquier momento de lo antiguo, ya conocido, Hiroshima o Nagasaki. Nada ha cambiado. Ni en lo militar ni en lo brutal del acto de la guerra; ni en lo político. La evolución del ser humano no va por los derroteros de la bondad y la convivencia en paz. Deberíamos exigir responsabilidades y apostar por la caducidad de tantos organismos inútiles y de sus sanguijuelas directoras que se aprovechan del caos. Antes de que las bombas provoquen las muertes quienes las han puesto en el disparadero de salida son ellos, hablan y no paran, los pacíficos políticos se muestran tan distanciados que con su intransigencia cargan los proyectiles.

En Rusia vivimos una guerra de trincheras tan clásica en los hechos tácticos como vergonzosa en la dirección, exactamente igual de inútil y desesperante que la I Guerra Mundial en la que todos, invasores e invadidos, saben que por la vía actual no tiene solución.

En Oriente Próximo el conflicto no es la Guerra de Gaza sino algo mucho más profundo y extenso: poner orden en una zona vital del mundo donde Israel ha sido sistemáticamente víctima del fanatismo. Una nación moderna, pacífica y trabajadora que desde su independencia como tal ha tenido que vivir con el fusil en la mano para defender su libertad. Despejar el horizonte en esa zona del mundo, donde está el futuro, donde los países árabes pueden dar el paso definitivo hacia la modernidad y la convivencia entre todos, es algo más serio  de lo que parece. Estábamos cerca de ello con numerosos acuerdos en los que se vislumbraba tanta confianza que hasta Israel cayó en la trampa. Un mínimo descuido y asistimos atónitos a la más feroz acción del terrorismo de Hamás al que algunos dan categoría de Estado. Muchos no lo olvidamos; desde luego Israel tiene el deber de no hacerlo. No es venganza, sino supervivencia, proteger a tu nación, a tu gente. También hay que tomar nota de la guarida donde se refugian las hienas disfrazadas de demócratas.

Israel, en trance de recuperarse de tan terrible suceso, recapituló sobre su futuro y el modo de hacerse respetar para volver definitivamente a ser libre. Irremediablemente no había otra solución: la guerra. No fue tan fácil tomar una atrevida decisión. Hubo que recomponer muchos aspectos, materiales y espirituales, la mayoría desconocidos para nosotros, en beneficio de todos, de ellos, de occidente y del mundo árabe.

No solo era cuestión de preparar las tropas. Había un pulso mundial, muchas veces sin apoyo internacional, con amenazas, acusaciones, pero detrás de todo una gran revelación: ahora o nunca. Vivimos la trascendencia de una decisión definitiva. Israel o vence o desaparece. Ese es el resumen de la situación. La victoria final no será permanecer bajo un escudo de hierro, sino la tranquilidad de que no es necesario. Algo que requerirá de varias generaciones.

Ante ello la gran potencia que ha desarrollado la mejor y más avanzada tecnología hasta hoy conocida no podía limitarse a lo que en las guerras deciden y van en cabeza: la infantería, los hoplitas. Un fallo mezcla de error humano y tecnológico se tradujo en el terrible ataque terrorista. Hubo que revisarlo todo. Las bases estaban, la ciencia y la tecnología a punto, hubo un fallo humano inadmisible, había que estudiarlo, corregirlo y, despacio, sin prisas, sin marcha atrás que la victoria fuese irreversible. El objetivo estratégico parecía imposible, pero Israel caminará hacia su consecución paso a paso: no volver a ser atacado y vivir en paz y armonía. Si alguno de los vecinos quiere intentarlo tendrá que pensárselo  dos veces.

No es fácil vivir rodeado de terroristas, de tropas de la ONU y de la incertidumbre interna. Por primera vez en esta guerra Israel pone en marcha su maquinaria de ciencia y tecnología y da un golpe mortal a la organización terrorista Hezbolá (alguno la trata como ejército) desmantelando toda su red de mando y control pieza imprescindible para sus objetivos. A continuación una operación clásica de ocupación del terreno con tropas que conocen la capacidad de los objetivos a alcanzar derrotarán por ahora y en un plazo considerable a Hezbolá.

Irán ha sentido en sus carnes la derrota, la humillación, y ha lanzado un desesperado ataque de misiles sobre Israel junto a un ataque terrorista que ha provocado más muertos que los misiles, algo que no hay que perder de vista. La guerra continúa y no tendrá fin hasta que Israel haya conseguido su objetivo: la libertad para vivir y desarrollarse como nación.

El futuro de Hamás y Hezbolá no es otro que su desaparición. Podrán renacer con otros nombres, pero deberá pasar tiempo si es que lo hacen. Irán apretará y aumentará su presión en la zona, pero sabe que su enemigo no es Israel en solitario, sino que muchos de los países ricos y desarrollados de la zona vigilan sus pasos y son incluso más fuertes que Irán. La posesión del arma nuclear ronda en los planes de todos.

La victoria militar se decanta de manera clara hacia Israel. La guerra cibernética junto al  poder moral y material de su Ejército lograrán la victoria. Irán debe recomponerse internamente y en esta geografía inquieta e impredecible, en estos momentos la  zona más caliente del planeta, tomar posiciones menos violentas ya que ha  perdido sus tentáculos, la hidra ha perdido brazos y deberá preocuparse de  su órganos  internos y, eso sí, seguirá su  programa nuclear que es lo único que piensa le puede dar autoridad en la zona. Nos queda la gran amenaza del terrorismo que puede aparecer aquí y allá.

Dormirá por unos años el problema de Oriente Próximo. Israel no bajará la guardia y la única esperanza está en que gane quien gane las elecciones estadounidenses, tome el mando de una vez por todas, dirija su nación con autoridad y no se deje llevar por instituciones de la administración que parece ser no velan por otras cosa que no sea la industria de la guerra.

Nuevos tiempos y un cambio de rumbo parecen adivinarse cuando la noche está más negra. Quizá es el anuncio del amanecer.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

03 octubre 2024

EL ATAQUE DE IRÁN A ISRAEL EN «La estirpe de los libres» (Canal YouTube. Iker Jiménez)

GUERRA: VENEZUELA, MÉJICO… CHINA Y ESPAÑA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Acabarán dándome la razón cuando elevo a consulta académica el que nuestra civilización entra en cruel guerra económica como antesala de un cambio crítico, casi evolutivo, en las relaciones entre pueblos y culturas.

Las razones de la guerra suelen ser económicas: la distribución de la riqueza y el dominio de los mercados. Lo dirigían dioses e hijos de dioses, la Ilíada; reyes y emperadores, Guerra del Peloponeso; Queronea, el Rey de Macedonia o más tarde el Emperador romano. Fue un periodo largo, diría que floreciente en ciencia y humanismo, hasta que la Revolución francesa introdujo lo de la política en todo, también encontró en la guerra su natural desarrollo armando a todos para que de todos fuese la guerra. Se creyó el principio y el fin de todo. Invadió la organización natural y por tanto el mundo de la guerra. Así surgió una nueva ciencia llamada política que no era otra cosa que intervenirlo todo en nombre del pueblo, solo eso: el nombre. El resto, espacio y tiempo donde actuar ya lo conducían los protagonistas de la nueva ciencia. Parecía que el poder era devuelto al pueblo, dueño del dinero y decisión. Fue la mejor obra de teatro subida a un escenario, grandioso, todos asistían a la escenificación. Casi se convierte en real.

Hubo mucha muerte, no por la guerra, sino por la ciencia política que no supo manejar tanto poder. Estalló; pudo ser una tragedia aún mayor, pero sin pudor la guardaron llamándola disuasión.

Lo de la política tenía que terminar y terminó; fue un hecho transitorio, de fatales consecuencias, como tantas otras cosas que trajo aquella falsa «Revolución» que acabó siendo Napoleón. Su final se produjo al ver el peligro, descarado, de poner bajo un mando único política y dinero. Repartir el dinero bajo el poder y en nombre de, empobrecía, así que al no funcionar el trampantojo lo que quiso ser política volvió a ser economía y los reyes y emperadores de antaño dejaron los palacios para reconvertirlos en bancos e industrias de guerra; y volvieron a hacerse con el dinero, pero ahora suprimieron intermediarios inútiles. Lo llamaron economía que era una mezcla necesaria: dinero con armas, o al amparo de las armas. No puede vivir el uno sin el otro; esa es la primera norma de la nueva ciencia: armas y dinero: economía y guerra. Lo llaman riqueza.

Lo de la revolución y el poder popular debería continuar pareciéndolo, pero hubo que virtualizarlo porque en el reparto no hay para todos y las partes del todo es casi nada. Así que se repartieron bienes inmateriales que permitían mantener la mente ocupada con la virtualidad de un engañoso deber. La ideología se impuso como el néctar que atraía a todos sin nada a cambio, funcionaba el grito de guerra. Comunismo. Un entretenimiento feroz y rentable.

Hasta internet de la guerra pasó al rentable negocio de la paz en un paréntesis para recomponerse para la próxima. Lo cual no es ni malo ni bueno, sino la composición del hombre y el juego que mantenemos.

Dinero y armas. El propósito de la guerra es económico, todo se destruye y reconstruye, es evidente que la guerra no es cosa independiente, sino que trata de vencer para que el promotor de ella se convierta en el que parte y reparte, del que fluye la ideología.

Méjico y Venezuela no dejan de  pertenecer a un mundo en guerra, de una ideología que trata de intervenir en el reparto de la cosecha a base de quitarlo todo para devolver un tercio. Forman parte de una guerra perdida, rescoldos importados. Venezuela renuncia a su moral para convertirse en un desierto dependiente del agua importada. La inmoralidad llega a penetrar hasta en miembros de sus Fuerzas Armadas que se exhiben de manera escandalosa insultando a la nación española, algo que jamás hizo un militar: romper un código común entre los ejércitos incluso enemigos: el honor.

Méjico, la gran nación, Nueva España, sufre un ataque desde dentro de la política que quiere ser economía, un engaño al pueblo fruto de la misma guerra que lleva la triste andadura de Venezuela y Cuba, desde la presidencia que pretende hacerse eco de la revolución y volver a los viejos tiempos en los que los hombres estaban solo para hacer la guerra como si con ella tuviesen mejor vida. Hay una guerra meditada y dirigida en el continente americano y en este momento de parto y reparto nada hay mejor que atacar a los orígenes españoles y volar el puente de la cultura y las buenas relaciones con Europa. Son los adelantados en América de una cultura de las armas y el dinero, del sometimiento al mandato del imperio que repartirá mediocridad y pobreza. Comunismo.

Es la lucha de tres factores irreconciliables: demografía, dinero y armas. Lucha por el  dominio de los recursos donde siempre tiene que haber un claro vencedor.

España juega en un lado extraño. Dentro de su Gobierno se alternan los que ponen una cara y la contraria. Se arrodillan ante Europa, ante la América que les interesa y si es necesario engañan a Zelenski y ensalzan un tipo de guerra de conveniencia. Una disparatada política exterior que hace que España sea un socio no fiable, un Gobierno inestable con el que nadie quiere negociar. De ahí su debilidad y convertirse en el pimpampun de todos.

Pero mira por donde: ¿recuerdan lo de los coches chinos, el viaje de Sánchez a China…? ¿Recuerdan que en la Cumbre de la OTAN de Madrid se señaló a Rusia como primera amenaza por su invasión a Ucrania, pero se  lanzaron palabras inquietantes contra China como gran preocupación futura? Pues España es esa y la otra también. La España militar, sus ejércitos, se ha dotado de 4.500 vehículos 4×4 de la marca china Changang, por un valor de 217 millones de euros, en una operación a cuatro años vista. Ningún Ejército occidental haría semejante cosa y menos los Estados Unidos por su posible manipulación remota en caso de conflicto y por tanto son muchas las naciones que están en  vías de prohibir ese tipo de importaciones. España es diferente.

¿Ustedes recuerdan aquello de desmilitarizar a los  militares? Pues tomen nota de lo que dice nuestro ministerio de Defensa: Los vehículos militares adquiridos por el Ejército español a China para sustituir a los que actualmente tiene, solo se emplearán para «tareas tácticas alejadas de las actividades relacionadas con el combate», como misiones de enlace dentro del territorio nacional. ¡217 millones! para pasear mientras nuestros soldados siguen subidos al BMR. ¡Será por dinero! La guerra en casa y compramos vehículos lúdicos.

En esta nueva guerra no se sabe muy bien de qué lado estamos. Jugamos a un difícil equilibrio y, por los mundos de Albares, nos han tomado la medida.

Aquí por lo que se ve sabemos mucho de táctica (montaraz) y nada de estrategia.

El poder se llama armas y dinero: economía. Es necesaria la guerra para la inversión rentable.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

1 octubre 2024

 

LA GUERRA CIVIL Y EL RIGOR HISTÓRICO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

El Generalísimo Franco y el general Dávila

La Historia de una nación es la base de su fuerza, de su nivel moral y convivencia. Todos somos fruto de los acontecimientos pasados, todos, de los que hay que extraer enseñanzas y asumirlas con humildad, sin juicios interesados que solo contribuyen a dar continuidad a los errores cometidos. Estos extremos han de cuidarse más aún, si cabe, cuando ha habido una terrible guerra civil por medio que, según parece, no quiere cerrarse de manera definitiva y que cada vez se trata con más errores históricos sin atender a los nuevos documentos que van aflorando. Rigor, verdad, conocimiento y una buen dosis de esa indiferencia ignaciana, son necesarios para no dejarse llevar por la pasión oculta. Hemos llegado a un momento en el que ya nadie sabe quien dice la verdad sobre la Guerra Civil hasta el punto que cuando se presenta un documento o tratas una fuente primaria la ocultan, unos y otros, y lo dan por falso o no leído.

Sobre la Historia de España se cierne una espesa nube que cubre la verdad y cada uno la cuenta según le han contado. Parece inútil descubrir, documentar y enseñar.

Lo sensato dado el panorama histórico y los «rigurosos» escritores sobre la Guerra Civil es no ahondar mucho en las publicaciones vulgares, pero cuando se trata de un periódico serio y de un tema de tanta importancia me veo obligado, por segunda vez, a corregir, según mi documentación,  lo publicado en este acreditado y muy leído medio digital: El Debate. Lo curioso es que se trata del mismo tema histórico ya corregido en su día en este mismo medio, que seguro que leyeron, pero insisten. Llego a pensar que es un pulso que no acepto porque ya lo han perdido.

El Debate publica (29 septiembre 2024) un artículo -«El día que el general Franco fue nombrado Jefe del Estado»- firmado por César Alcalá que se aleja del  rigor de los hechos que pretende aclarar. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Siento cierta pereza intelectual tener que insistir en el tema que ya parece perseguir algún extraño fin, pero debo hacerlo para evitar que entre estas cosas y la «Ley de Memoria Democrática» pase el tiempo y quede una historia falsa de lo ocurrido. Hay veces que uno piensa que nos merecemos la dictatorial historia que impone la ley ya que en vez de ser rebatidos los falsos argumentos de sus creadores intelectuales con rigor académico, se afronta con aquellas calientes crónicas iniciales o el enfrentamiento visceral no exento de graves errores. Nada peor que la mediocridad o las verdades a medias.

El nombramiento de Franco como Jefe del Estado español es un hecho histórico de una trascendencia indiscutible ya que cambiaba por completo el antes de la guerra, la guerra y el día después de la guerra.

El tema ha sido motivo de artículos y libros, pero nunca se ha descubierto la íntima realidad de aquellos hechos, sus interioridades y sus consecuencias. En mi libro La Guerra Civil en el Norte doy amplia información inédita  sobre el tema que deja claros todos los interrogantes y los errores publicados hasta la fecha. Los datos proceden del archivo de mi abuelo el general Fidel Dávila Arrondo que fue el actor principal de aquello hechos como lo sería más tarde en la consecución de los objetivos militares de la guerra. Lo recogido en mi libro es documentación inédita del archivo del general Dávila, pero también de declaraciones y entrevistas en los medios escritos que estaban a disposición de cualquier historiador pero que por razones que desconozco ninguno se hizo eco de ellas dando pie a un relato erróneo.

Las inexactitudes del artículo del artículo publicado en El Debate van desde lo personal a lo general. Ni Cabanellas era quien dice, ni apostaba por una junta de tres generales ni fue el que rotundamente se negó al nombramiento de Franco. Nicolás Franco no asistió a la reunión de Salamanca ni se leyó ninguna propuesta de decreto en la Junta de Defensa el 28 de septiembre de 1936. Hitler y Mussolini nunca dijeron nada al respecto ni estaban en esas interioridades. Orgaz, uno de los últimos generales incorporados a la Junta de Defensa, no fue el ideólogo de nada.

En fin ¿para qué seguir? Es de justicia además aclarar que la personalidad de aquellos generales no se vio alterada por los duros momentos que atravesaba España quedando reflejada en sus relaciones epistolares de las que alguna reproduzco en mis libros. Hay que dejar bien sentado que junto a su fuerte carácter y firmes convicciones eran ante todo unos caballeros formados intelectualmente y con exquisitas formas en su trato.

Para evitar extenderme demasiado y aburrirles con el relato les dejo el enlace al artículo que publiqué rectificando el documental de El Debate del día 3 de febrero de 2024. FRANCO JEFE DEL ESTADO. Con ello vuelvo a facilitar los datos que creo ayudarán a la labor académica investigadora.

En la rectificación dejo, creo que con suficientes documentos, todos los extremos y pormenores de tan importante hecho histórico recogido en mi libro La guerra civil en el norte en el capítulo «Salamanca: Franco no fue elegido jefe del Estado ni nombrado Generalísimo».

Así fue. Ni elegido en junta para jefe del Gobierno ni para jefe del Estado. Todo ocurrió después. Fue una sorpresiva e inopinada decisión.

No rectifico a El Debate ni a los que en él escriben. Allá cada cual. Solo les pido rigor histórico.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

30 septiembre 2024