ANKARA. EL FIN DE LA OTAN Y EL DESASTRE DEL XXI. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

OTAN: ¿CAMINO DE UN NUEVO LIDERAZGO?

Trump llega a la Cumbre de la OTAN en Ankara con el 98 español a cuestas. No le ha sentado nada bien al notanista P.S. ni a su ministra de Defensa M.R. (notanista al cuadrado). En el fondo les trae sin cuidado tanto España como Cuba.

El acrónimo OTAN no es el preocupante para ellos, sino unas siglas que los juzgados analizan: B.G./D.S./D.G.G.C./D.A.0./Z.P/L.D./J.R./J.L.A./K.G./. Mejor no seguir, aunque el artículo se podría finalizar dándoles el apellido, nunca el nombre, claro.

El NO-OTAN (P.S.) español está al descubierto, pero mientras el presidente estadounidense habla del Desastre del 98, nadie le ha recordado las razones del actual Desastre del XXI que en plenitud recorre España y que se inició allá por el 2004, culminó en el 2017 con el gravísimo intento de perder -no Cuba ni Filipinas- Cataluña y nos ha relegado a la nada internacional. La crisis del 2004 y golpe de Estado de 2017 no ha finalizado y estamos en pleno desarrollo de la batalla. España camina hacia su desaparición con una entrega a plazos en la que la OTAN forma parte del obstáculo. Lo peor es que para enfrentarnos a este nuevo desastre estamos en condiciones muy similares al 98. No tenemos nada, ni podemos confiar en nadie, entre nostros mismos no somos de fiar.

El Gobierno de España, Gobierno comunista donde los haya, es el mejor aliado contra el mundo y cultura occidentales y para ellos la OTAN forma parte de ese mundo yanqui al que odian. En el fondo rechazan a Europa y ellos prefieren la empobrecida Cuba, la Venezuela chavista o el régimen iraní. De ahí que vayan adoptando posturas en contra de las naciones occidentales más democráticas y en el mundo occidental nos hayan puesto la etiqueta de «No fiables».

España militarmente está cada vez más aislada, se aleja de Europa y de cualquier sistema defensivo europeo. Este es un Gobierno de milicias populares, con milicianos del amor, el poder y el dinero. No les asustan las armas ni las guerras, pero prefieren la revolución de las masas, repartir y llevarse la mejor parte, entrar en los templos y llevarse la colecta, asistir al desvalido desde la ruta de los Paradores de Turismo, transformar los ejércitos en oenegés mal pagadas y crear una industria de armas nacional para enriquecerse vendiéndoselas a los mismos a los que critican.

Esto lo saben nuestros socios que han visto con horror como desde 2004 nos convertíamos en una nación sin crédito, a la que no se podían transmitir secretos ni proyectar con ella planes militares ni diplomáticos. Desengáñense. Estamos en las listas negras de las embajadas y agregadurías. En las recepciones se habla bajo, en el planemiento estamos ausentes y en Inteligencia bloqueados y vigilados. Todo empezó por un antimilitarismo de libro cuyas páginas nunca olvidan y repiten. Se trata de huir de lo militar y acudir a la militancia armada.

Comprendan mi pesadez e insitencia en las razones del distanciamiento de España del resto de socios de la OTAN, pero los datos son abrumadores, de fácil comprensión y no se deben olvidar pensando que toda la culpa de nuestra situación la tiene Trump. Él no hace otra cosa que asumir, analizar, informado siempre, dar cuenta de lo que le dicen su secretario de Estado y el Pentágono, por mucho que nuestros portavoces ministeriales, los de cada ejército y el conjunto,  pretendan vendernos lo contrario y ofrecernos una imagen de hermandad internacional como nunca antes tuvimos. Falso.

En la OTAN estamos, pero no nos esperan. Hemos sido los únicos en firmar y engañar, en decir que lo único que aportamos, cuando lo hacemos, son soldados sin consultar al Parlamento, lo más barato y vistoso, cuando la necesidad es aportar el 5% del PIB, como nos hemos comprometido..

Nunca ocupamos un cargo militar importante en la OTAN, por ejemplo el de Presidente del Comité Militar, y cuando lo íbamos a lograr el cambio de Gobierno lo frustró. Era de esperar después de la postura tan gallarda y ejemplar de nuestro Gobierno. Kosovo e Irak son ejemplos que nos llevaron a la cola de la formación (información).

Me dirán que tuvimos a un español de Secretario General de la OTAN. Lo del señor Solana podría ser motivo de un libro, pero queda el apunte, conste en acta, que todo se lo debe al ejército español por su buen hacer y sacrificio en Bosnia a pesar de que poco antes estaba firmada la disolución de la Legión. Hasta el año 2004 las Fuerzas Armadas españolas fueron el mejor embajador que tuvo España y el buen hacer de sus soldados nos situaba a la cabeza de cualquier cumbre internacional. España siempre estuvo en su lugar y nuestros soldados han demostrado ser los mejores del mundo. Hemos abierto rutas y corazones alli donde otros se han estrellado con otras fuerzas u otras mentalidades. La capacidad del soldado español está demostrada.

En el 2004 empezó nuestra decadencia. El Gobierno del señor Rodríguez Zapatero nos llevó al de P.S. y hoy en la OTAN nadie nos espera.

En Política y Defensa Internacional hay algo fundamental: la confianza mutua. España no es un socio fiable. ¿Se preguntan por qué? Trump sabe más de lo que nos pensamos y tiene una memoria de elefante, algo que en España solo existe para dividirnos. El entonces otanista, militar de alto rango, que quiso mandar en la OTAN, ser presidente del Comité Militar, que no superó una primera votación,  es un antiTrump (nunca anti2004), algo comprensible para los que más sabemos por viejos que por diablos que intuímos que cuando te dan con las puertas en las narices llamas a cañonazos de resentimiento.

He expuesto muchas veces las razones de los recelos de nuestros aliados  por lo que para mis lectores habituales va a ser repetitivo, pero no es malo recordarlo así que lo dejo, una vez más, al final de este artículo*.

No se fíen de lo que escuchan. Ni antes de Ankara ni después. Mucho menos si los que hablan son generales, me refiero a los que responden a la acepción 2. del Diccionario de la RAE: común, frecuente, usual, que se corresponde con  hablar en inglés, leer alemán y olvidar pensar en griego (o en latín). Los hay a patadas, convertidos en lo que describía aquella novela de Norman Mailer Los desnudos y los muertos que pone en boca de un general americano en plena guerra en el Pacífico: «Nosotros tenemos el nivel más alto del mundo y, por consiguiente, los peores soldados». Los ejércitos de la OTAN, esos que se esconden o repliegan cuando suenan los drones cerca, están muy cerca de aquellos que de la misma manera señalaba Eisenhower antes del desembarco de Normandía: «Son muy buenos deportistas, pero no combatientes». Es muy difícil para occidente asumir el rol de soldado. Vamos más camino de convertir los ejércitos en unas ONG,s. disciplinadas y obedientes a las que espanta la lucha armada. Pero otros se benefician de esa cultura y rompen la armonía de las relaciones. No es posible confiarse y ser la bella Europa que desaparece entre sus quimeras por irresponsables políticas que han acabado con la cultura. La OTAN no es que no tenga Ejército, que no lo tiene, sino que no tiene voluntad ninguna de tenerlo, al margen de que aquí no se olvida quién fue, y puede volver a serlo, el gallo del corral.

«Keep the Russians out, the Americans in and the Germans down». (mantener a los rusos fuera, a los americanos dentro y a los alemanes debajo), fueron las palabras con las que justificaba el primer secretario general de la OTAN entre 1952 y 1957, Lord Ismay,  la creación de la Alianza. A día de hoy la OTAN está perdida y debe reencontarse o modificar sus objetivos. El idioma militar ha cambiado. Del griego al latín, del inglés a lenguas muy desconocidas, pero ambiciosas y valientes.

Hay dos amenazas evidentes: La del este y la del sur. La OTAN alimenta la batalla a favor de Ucrania, está en guerra, aunque no nos lo digan, y el socio estadounidense es el que proprociona los medios y la Inteligencia, factores que sin ellos Ucrania estaría ya derrotada. Del sur no se preocupa nadie y de ahí la alianza de EE.UU con Marruecos, imprecindible en cualquier futura alianza más allá (o más acá).

Mi punto de vista es que la OTAN no va a desaparecer de la noche a la mañana, sino que seguirá el proceso ya iniciado. A medio plazo dejará de ser lo que es, lentamente, indefectiblemente, o lo que es peor, se crearán nuevas alianzas con menos componentes, más proximas a intereses más cercanos y que ya se ven surgir. Entramos en el mundo de la energía que es una de las grandes carencias y vulnerabildades de Europa. Es dependiente y ello la hace débil estratégicamente. La OTAN sin EE. UU no es nadie. No tiene independencia energética, por tanto carece de poder militar. O se da prisa con eso tan de moda como es el hidrógeno verde o se abrirán las páginas de un nuevo Dunquerque.

Es imposible que entendamos lo que eso significa. Es exactamente lo que lleva ocurriendo desde Homero, occidente-oriente, pero con cambio de epicentro.

Nos quedaría hablar del papel de España en la guerra con Irán. Lo he explicado en varios artículos, pero de la misma manera que España no participará con sus tropas en la rehabilitación de Gaza tampoco va a ayudar lo más mínimo en el control del estrecho de Ormuz que será una de las prioridades de la Cumbre de Ankara. Todas las naciones dispuestas a echar una mano con sus Armadas. Menos España que ni estará ni se la desea.

¿Para qué si ya es perdedora en otro estrecho: el de Gibraltar?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog:generaldavila.com

6 julio 2026

 

¿POR QUÉ NO NOS ESPERAN EN LA OTAN?

*—12 de octubre 2003. Todo empezó ese año cuando un aspirante a llevar a España a su destrucción ofendía de manera pública y ostentosa, algo que no haría ni el dirigente de Corea del Norte, a todo el pueblo estadounidense al no mostrar el debido respeto a su bandera. Internacionalmente una ofensa inadmisible; no hay otra más grave. La bandera representa a todos, repito, a todos, y no hay nada ni nadie que pueda sustituir su significado. José Luis Rodríguez Zapatero lo hizo. No se levantó al paso de la bandera de los Estados Unidos en el desfile del Día de la Fiesta Nacional de España, un insulto del que hoy sigue presumiendo.

—11 de marzo 2004. Ocurre una de las mayores tragedias de la historia de España. Casi 200 muertos. Que si un Gobierno que no nos mienta, que si caminito de Jerez… Un pueblo sumiso que aún no sabe lo que pasó ni por qué. Pero era el momento y llegó lo de Irak. Sin previo aviso se retiró a las tropas españolas de su lugar pactado con nuestros aliados y se hizo con grave riesgo de muerte para ellas mismas y para las tropas americanas que debían ocupar su hueco. Humillante para nosotros, arriesgado e inolvidable para ellos. Empezaron las ofensas contra el Gobierno de los Estados Unidos. No contento con eso el señor Zapatero en Túnez se permite arengar al resto de naciones de la coalición en Irak para que la abandonen y dejen en soledad y riesgo a los soldados norteamericanos.

Las relaciones bilaterales quedaron peor que en punto muerto y el peso internacional de España era el de una pluma de ganso. A los militares españoles nos ha costado grandes esfuerzos recobrar el prestigio perdido en aquella retirada.

—14 noviembre 2007. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero decide proponer al jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Feliz Sanz Roldán, como presidente del Comité Militar de la Alianza Atlántica. El íntimo de Bono, también de Zapatero, se lo cree, está en todo.

Se elige al general italiano. ¡Premio! La noticia era así: «El almirante Giampaolo di Paola, jefe del Estado Mayor de la Defensa italiana, fue elegido presidente del Comité Militar de la OTAN, en detrimento de la candidatura española, el JEMAD Félix Sanz Roldán, que se cayó en la primera votación»…, ¡en la primera votación!

Una cosa tienen buena estos socialistas y es que saben premiar fidelidades. El JEMAD debía ser mejorable y fue sustituido por José Julio Rodríguez Fernández (Julio el de Podemos…) y el ex fue nombrado por Zapatero alto representante para temas de defensa de la presidencia española de la Unión Europea, con rango de Secretario de Estado, un extraño cargo, premio de consolación a su fracaso. Luego habría más premios.

23 marzo 2009. Zapatero, con su acusado síndrome de Alicia, piensa que el presidente americano debe recibirle y postrarse ante él. Bernardino León, Secretario General de la Presidencia del Gobierno, su asesor personal en política exterior y el general del Ejército de Tierra Félix Sanz Roldán (luego fue Jefe del Centro Nacional de Inteligencia CNI y más tarde en el Consejo de Administración de Iberdrola) viajan a Washington para reunirse con el consejero de Seguridad Nacional, James Jones, en una reunión concertada hacía tiempo. Se trataba, acompañados por el embajador Dezcallar, de arañar algo más que una foto de Zapatero con Obama, unos minutos de conversación de contenido político.

En la escala que hacen en las Azores, B. León y Félix Sanz Roldán (el general de Ejército/Consejero de Iberdrola) les llega la noticia de que la ministra de Defensa Carme Chacón acaba de anunciar, durante su visita a las tropas allí desplegadas, la retirada de Kosovo, algo de lo que nadie había sido avisado. El desaguisado es monumental. Las graves consecuencias de la declaración de la ministra de Defensa no se hacen esperar. El lenguaje más suave de los dirigentes americanos es: «profundamente decepcionados». Se utilizan términos durísimos contra España, más allá de los diplomáticos. En lo militar, el país más crítico es Italia, a cuyo mando aún están las tropas en Kosovo. Los italianos temen que España se retire de la misma manera de Bosnia. Saben y recuerdan Irak.

15 mayo 2019. Salta la noticia: «La Embajada de Estados Unidos en Madrid trasladó informalmente al Ministerio de Exteriores su malestar por no haber sido informada de la decisión de retirar temporalmente la fragata Méndez Núñez del grupo de combate encabezado por el portaaviones Abraham Lincoln, ante la escalada de tensión con Irán. El departamento dirigido por Josep Borrell dio explicaciones, pero tardías: la decisión, adoptada por Defensa, fue comunicada al Pentágono a través de los canales militares, pero no circuló por vía diplomática. Ni la Embajada de EE UU en Madrid ni la de España en Washington estaban al corriente».

Enero 2020. Aparece en Madrid, Aeropuerto de Barajas, sala VIP; recibida por el ministro Ábalos, amparada por la policía, escondiendo nadie sabe qué, Delcy Rodríguez, y la diplomacia norteamericana pide explicaciones al ejecutivo español por recibir a la vicepresidenta venezolana rompiendo los acuerdos europeos e internacionales. De la misma manera que presentó su queja: «lamentable que el presidente Sánchez no haya aceptado reunirse con Guaidó».

Abril 2020. «El astillero público militar español, que pujaba en alianza con la división de astilleros militares de General Dynamics, ha perdido el gran contrato de casi seis mil millones de euros para construir una decena de fragatas para la Armada de EEUU (US Navy). Así lo comunicó el Ejército americano, que adjudicó la fabricación de la primera de esa decena de nuevas fragatas al grupo italiano Fincantieri. Las necesidades de la Navy llegan a la veintena de buques de este tipo en el largo plazo, lo que da idea de la magnitud de la oportunidad perdida para el grupo controlado por la Sepi».

Josep Borrell afirmó en noviembre de 2018 que Estados Unidos, a diferencia de Europa, tiene más integración porque «hicieron la independencia prácticamente sin tener historia», ya que “lo único que habían hecho es matar a cuatro indios”.

The New York Times y The Washington Post, han denunciado que desde Bruselas Borrell se ha doblegado ante las presiones del gobierno de China para corregir un informe oficial de la Unión Europea y eliminar las acusaciones que había en él de que Pekín tiene en pie una campaña de desinformación global».

Lo de la guerra y la Defensa, de lo que hablaremos, así como lo de Israel nos va a pasar una grave factura y fractura y eso que no hemos hablado de las ofensas personales a la figura de Trump o los guiños con Venezuela.

ISRAEL-GAZA

No estaban las cosas los suficientemente mal como para que no pudiesen empeorar. Sin poder dar una respuesta coherente al porqué ahora ese ataque medieval y sangriento a Israel me deja la gran duda, aunque no respecto a que Hamás (el grupo terrorista ejecutor de tan crueles asesinatos a mujeres niños y todo lo que se pusiese delante con una violencia impropia de un ser vivo) es Irán, e Irán es Rusia, y todo es un cóctel de una peligrosidad que nos hace temblar sobre el futuro que se nos avecina.

Es necesario que sepamos y que todos sepan (Instituciones humanitarias o no también) que hay <<Estados asesinos>> y que tras sus puertas doradas y floridas mesas utilizan a  los terroristas como arma de guerra ante su incapacidad y escasa fuerza. Hoy se vislumbran dos incontrolados riesgos: las acciones terroristas y el arma nuclear en manos de estos grupos (hay antecedentes).

Les dije al principio que hay que ver el panorama mundial con el zum muy abierto que permita alcanzarlo todo y no una parte. Nada hay desconectado del eje Ucrania-Israel-Gaza. Son luchas titánicas entre el futuro del mundo, como quizá lo ha sido siempre pero ahora con mayor poder de destrucción. Si observan con detenimiento el fenómeno tanto Ucrania como Israel defienden lo mismo. Se llama libertad, sus fronteras, su forma de vida, su supervivencia. Nadie puede invadir la nación de al lado y en el  caso de Hamás con esa violencia inhumana que desborda cualquier enfrentamiento.

Estaba todo el complejo proceso de Oriente Medio “medio” resuelto o al menos en vías de, a raíz de los Acuerdos de Abraham ( Israel, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin-Trump-15 septiembre 2020). La posibilidad de ampliar esta cuerdo con Arabia Saudí y Marruecos hizo temblar a los ayatolás. A Rusia no le pareció mal que los Estados Unidos tuviesen un nuevo frente abierto. Como vulgarmente se dice la ocasión la pintaban calva. ¿Qué lo nuclear para los saudíes estaba por medio? Seguro que sí. Pero los países árabes están en el camino hacia el futuro por la cuenta que les trae. Es la era pospetróleo y luchan por incorporarse al nuevo mundo de las energía y tecnología. Irán pretende ser líder en Oriente Medio.

El caso de Ucrania e Israel es similar en cuanto todavía hay quien defiende con dignidad y valor sus fronteras para proteger patria y libertad. No hay nación en el mundo más amenazada y sin alternativa: o se defiende o desaparece. Se llama: Israel. Después del Holocausto se vio obligada a una defensa a ultranza de su existencia y territorio en lucha no solo material, sino contra el relato del que es fruto el atacante, una semilla plantada que germina en una organización terrorista a la que se rinden miles de medios de comunicación.

Todavía hay quien duda de lo que es Hamas (Harat al-Muqawama al-Isalmya), un grupo islamista palestino fundado en 1987 con un solo objetivo: eliminar al Estado de Israel y establecer en su lugar su peculiar «Estado» islamista.

Es una guerra muy estudiada en la que se ha impuesto el relato buenista de los más violentos «pacifistas del tecnicolor», aquellos que viven para la guerra como producto de su única pulsión: la destrucción. Destruir y matar se vende como un sacrificio que dicen afrontar por su supervivencia cuando para ello pretenden expulsar a muerte al pueblo más civilizado y avanzado, maestro de democracia en gran parte del mundo: Israel.

Conviene desenmascarar esta lucha que muchos proclaman como la noble resistencia de un pueblo sometido a la tiranía del poderoso.

Hamas dispone de una compleja estructura armada y no armada sometida a la disciplina del terror que alimenta a base de una red asistencial lo que provoca una gran lealtad a la estructura. La obediencia al límite, sin pestañear, llegar a la muerte es la victoria personal y el engrandecimiento familiar. La población combatiente es toda, sin distinciones de edad ni sexo, y sus defensas se sitúan en los núcleos poblacionales que defienden todos (familias completas) y con todo. Cualquier cosa vale: artefactos explosivos, edificios convertidos en bombas letales, francotiradores, espías, infiltrados o una red de túneles de guerra que ni en Vietnam se podría imaginar. La emboscada y la traición —de una sonrisa— está en cada esquina.

A ello suman la capacidad suministrada por Irán-Siria de un elevado número de cohetes y sus componentes que ensamblan en su territorio y que lanzan al bulto, donde más pueden matar.

Ellos no cuentan ni sus muertos. Les da igual niños que hombres. Soportan cualquier daño con tal de que puedan seguir ejerciendo su actividad y esta alcance el nivel deseado que les permita después mantener una tregua para reforzarse mientras reparten fotos y películas del tecnicolor de su «sufrimiento».

Cuidado. La presión tiene un límite. Cualquier día la posibilidad de mantener esta situación cíclica, al gusto y criterio de Hamas, de acción-reacción se terminará y con ello la reacción será definitiva. Cueste lo que cueste y caiga quien caiga. Es lo que la lógica del razonamiento bélico resolverá definitivamente contra lo que el terrorismo impone. No es de esperar que se les permita institucionalizarse.

No es la guerra; es peor. La pulsión de odio y destrucción. De lo único que entiende Hamas.

Europa calla sin saber qué decir ni a dónde mirar. Una cobardía histórica.

ESPAÑA

Visto un poco el conjunto conviene situar en el mismo a España y analizar su encaje en esta situación internacional de la que nadie puede escaparse.

Situación estratégica inigualable. Carácter atlántico y mediterráneo. Puente entre África y Europa. Puerta Mediterráneo-Atlántico con dominio teórico en ambas orillas. Gran portaviones en el Atlántico frente a África. Conexión cultural con América.

En nuestra Estrategia de Seguridad Nacional se recogen las zonas que revisten especial interés para la seguridad nacional: <<Por su posible impacto de amenazas y desafíos a su seguridad, las siguientes zonas revisten especial interés para la Seguridad Nacional: Europa, Norte de África y Oriente Medio, África subsahariana, América Latina, América del Norte y Asia-Pacífico>>( Estrategia de Seguridad Nacional 2017).

Europa debe asumir mayores responsabilidades en seguridad y eso tendrá implicaciones políticas y económicas; España, que ha participado en todas las operaciones militares de la Unión hasta la fecha, y en la mayoría de misiones civiles, debe comprometerse a la vez que exigir a cambio que se satisfagan sus propias demandas de Seguridad.

Gibraltar

<<El brexit también supondrá la salida de la colonia británica de Gibraltar, un anacronismo en la Europa actual, de la UE. El punto de partida en materia de seguridad entre dos países amigos y aliados, como son Reino Unido y España, con intereses compartidos, debe ser la búsqueda de una cooperación positiva, especialmente en un área de máxima relevancia estratégica como es el Estrecho>>. Con la consiguiente corrección política eso dice nuestra Estrategia de Seguridad Nacional. No dice nada. Gibraltar no es solo un problema político y económico, lo es militar también y entra en ese capítulo que hoy todos eluden de la integridad territorial y de la soberanía. Gibraltar es español, una colonia inglesa, un anacronismo en los tiempos actuales. Pero no es cuestión ahora de entrar en ese debate.

Miren lo que nos interesa saber de manera contundente es el aspecto militar con lo que entenderemos todo lo demás. Si no fuese por ese aspecto al Reino Unido le importaría poco Gibraltar. Gibraltar es una base militar conjunta del Reino Unido y Estados Unidos que deja al margen a España del control de la angostura del Estrecho. Un control sobre la entrada y salida por el Estrecho que llevan de manera meticulosa de manera que hasta los cables que cruzan el fondo del mar pueden ser pinchados fácilmente. Un riesgo añadido ya que se ha convertido desde hace tiempo, además de en un polvorín donde guardan todo tipo de municiones y armamento, en una base de reparaciones de submarinos nucleares tanto del Reino Unido como norteamericanos. No hará falta que les recuerde el accidente del HMS Tireless (año 2000). Además Gibraltar, Ceuta, Melilla, Peñones y Marruecos son vasos comunicantes y cada vez que ocurre algo en Gibraltar las repercusiones en Marruecos son totales como pasó con la ocupación de Perejil (2002) después de los inicios y ruptura de acuerdos entre Reino Unido y España (2000).

Pocos saben la estrecha relación que existe entre Gibraltar, Ceuta, Melilla, País Vasco y Cataluña. Menos saben que España y Reino Unido estuvieron a punto de firmar un acuerdo para la cosoberanía de Gibraltar y que fue José María Aznar, entonces presidente del Gobierno de España, el que se echó atrás cuando el acuerdo estaba muy avanzado y a punto de cerrarse.

Durante la Conferencia Ministerial Euromediterránea de la Unión Europea celebrada en Valencia en abril de 2002 se cerraron los principios básicos del acuerdo solo a la espera del visto bueno de los respectivos jefes de Gobierno para a continuación pasar a redactar el texto. Por cierto, en contraposición a aquella conferencia se celebraba, a la vez y en el mismo lugar, el Encuentro Euromediterráneo de la Izquierda, que pretendía erigirse en foro alternativo a la Conferencia Ministerial con ponencias relativas a la autodeterminación del Sáhara y el caso palestino, y con la participación de eurodiputados socialistas.

Todo aquello no pasó desapercibido para el Reino de Marruecos, que estuvo permanentemente vigilando las negociaciones sobre Gibraltar para apuntarse a algo parecido con Ceuta, Melilla y Peñones, pero con el matiz de que ellos lo harían por imposición; a la fuerza ahorcan.

José María Aznar se negó a última hora a seguir las discusiones sobre el acuerdo de cosoberanía, seguramente por temor a la reacción de Marruecos, País Vasco y Cataluña. La excusa fue «o todo o nada»; y fue nada. Marruecos pediría lo mismo para Peñones, Ceuta y Melilla y los independentistas algo parecido a la cosoberanía como primer paso para su independencia. Así vendría tiempo después el Plan Ibarretxe: «Dejar de ser una Comunidad autónoma para convertirse en un Estado libre asociado» (España Estado confederal).

Lo más grave fue que Aznar no calculó la reacción del Rey de Marruecos que, sin contar con nadie, ni con sus generales, ocupó en el mes de julio de ese año el islote Perejil, dispuesto a seguir presionando sobre los Peñones, Ceuta y Melilla. La reacción española no fue suficiente, quizá hubiese ido a más, pero la intervención, información y seguridades dadas a España por el Secretario de Estado americano, general Colin Powell hizo a Marruecos desistir de su objetivo y las Fuerzas Armadas españolas recuperaron Perejil (con toda clase de garantías).

Perdimos una oportunidad histórica para recuperar el Peñón que, según el acuerdo alcanzado con el Reino Unido y con España dentro de Gibraltar, se revisaría pasados unos años con lo que podría con el tiempo haber pasado a manos españolas.

Aquello fue un error histórico ocultado a la opinión pública. Perdimos la oportunidad de volver a Gibraltar. Perdimos dejar sentada con rotundidad la postura del Gobierno español ante los independentismos e intentos, –por parte de quien fuese desde dentro o fuera– de romper la integridad territorial. En definitiva dejar claro que España era una nación fuerte que no se dejaba intimidar.

Una crisis cerrada en falso que no era la primera por parte de Marruecos ni será la última. Lo mismo para los independentismos cada vez más envalentonados.

Gibraltar fue una cuestión de oportunismo por parte de los separatistas. Mezclar Gibraltar con Ceuta y Melilla es un viejo truco del soberano marroquí que sale a relucir históricamente cuando más le conviene o cuando ve la más mínima grieta en el sistema político español.

Este es el momento. Las actuales negociaciones sobre Gibraltar a raíz del Brexit, lo sucedido con las papeletas por correo en las votaciones en Melilla, unas elecciones con peligrosos resultados en el País Vasco, un independentismo catalán que aprovechará el momento de desaliento político para provocar y agitar la situación, son el caldo de cultivo ideal para que vuelva a aparecer el clima de provocación ya conocido.

No sabemos cómo ni cuándo, pero conviene estar muy atento porque todo lo relacionado con Marruecos últimamente es confuso y lleno de secretismos. Repetirá la vieja historia y en esta ocasión no sabemos cómo ni dónde.

Por muchas vueltas y bajadas al moro que demos solo hay una palpable y cruda realidad con nuestro vecino del sur. El litigio se llama Estrecho de Gibraltar, dominado por las Columnas de Hércules, el peñón de Gibraltar y el monte Hacho, el dominio de la navegación y puente europeo-africano.

Ni Ceuta ni Melilla ni peñones: lo que cuenta es el control del paso marítimo y los pilares del puente que une las orillas, uno anclado en España y robado a España, el polvorín anglosajón, y el otro, el monte Hacho, en una ciudad española, Ceuta.

En definitiva España no cuenta: Estados Unidos, Marruecos y el Reino Unido nos han echado de su control, se han apoderado de aquellas aguas y van a por sus orillas. Más valdría que en lugar de quejarnos y dedicarnos a las retóricas de estrategas de salón trabajásemos en la solución que exige firmeza y postura clara y común, disuasión política y militar con instrucciones adecuadas a nuestra embajada.

El Mediterráneo es una de las claves de la estrategia mundial, el camino a todas partes, a cualquier lugar, donde se ganan o se pierden las guerras y algo aún más importante, donde se consolida la victoria o la derrota. Solo hay que leer la historia de los acontecimientos. Puede que el Pacífico sea la modernidad de los actuales estrategas económicos y gurús del nuevo hombre, pero el catálogo de las naves, las 1186 naves, se reunirán de nuevo en el Mediterráneo, navegarán hacia el Helesponto y Agamenón llevará el mando al ser el de numerosas naves.

La OTAN calla y la Unión Europea dice, pero nunca hace.

EL SAHEL

<<Nos jugamos buena parte del futuro de Europa en África>>. Se repite por Europa y ¡cómo no! en España. Es el lugar donde todos quieren estar y controlar y además el Sahel es el centro mundial del terrorismo y de donde parten todos los flujos migratorios hacia Europa.

Si cualquier escenario de guerra es preocupante el de España no está tan lejano, cada vez más cerca de su frontera estratégica (por tanto de la OTAN si es que Ceuta y Melilla entran dentro de sus planes).

Rusia y Argelia maniobran juntas en sus territorios, en Osetia del Norte o en el desierto argelino: intercambian procedimientos de combate. Se preparan para la guerra. Argelia eleva su presupuesto militar por encima del 100% y alcanzará el próximo año el 12% de su PIB, algo muy sintomático y alarmante. ¿Cómo es posible? En la guerra siempre gana alguien y Argelia recoge los frutos del encarecimiento del gas y del petróleo. Dinero que se traduce en armas y posición de dominio en la zona.

Marruecos también eleva su presupuesto de Defensa hasta el 5% de su PIB y su floreciente industria de Defensa cuenta con el apoyo y visto bueno de los Estados Unidos. La tecnología entre sus retos de futuro. El Sáhara en disputa y a España nadie le consulta; no debería extrañarnos.

La estabilidad de todo el Magreb es clave para España mientras vemos que el nivel de tensión en la zona aumenta de manera exponencial.

Depende de lo que ocurra en Ucrania nos quedaremos en una u otra situación, pero a simple vista ya vemos que el futuro es de una complejidad y riesgo tal, que es urgente armarse y estar preparado para lo que desconocíamos o no queríamos ver: la guerra.

El escenario preparado y a punto de levantarse el telón.

¿Hacia dónde mira con máxima preocupación nuestro más alto Estado Mayor, el llamado Estado Mayor de la Defensa?: al Sahel. Lo que allí  ocurra va a tener una repercusión inmediata en España.

Esa franja es un infierno donde gobiernan los diablos. Con la caída de Libia, en su parte sur y en todo lo que rodea esa zona del Sahel, tanto Chad, como Níger, Mali, etc., las más variadas actividades criminales tienen el terreno abonado. Cualquier cosa encuentra allí un puerto de llegada y otro de salida para lo peor: incluso una bomba sucia. Todo cabe dentro de aquel infierno: tráfico de seres humanos, drogas, armamento, tecnología e incertidumbre. En términos estratégicos la zona es una de las claves de la llamada «línea de proyección de estabilidad» a las que se atiende con la finalidad de controlar sus evidentes riesgos para la seguridad. La Unión Europea ha decidido abandonarla, su frontera sur queda amenazada gravemente y más cuando la penetración de Rusia es cada vez mayor y más evidente a través del grupo Wagner ahora denominado África Corps, una compañía de seguridad  privada, cuyas reglas de juego son las que ellos imponen sin respeto a legalidad internacional alguna. España sigue allí con grave riesgo y esfuerzo descomunal, pero la zona cada vez está más alejada de la influencia occidental.

No es solo Ucrania lo que está en juego. No nos engañemos. Aquello solo es la punta del iceberg de un mundo muy distinto en el que se asoma «la muerte, devastación y sufrimiento indescriptible» en palabras de Úrsula von der Leyen presidenta de la Comisión Europea.

Nadie es capaz de predecir nada, pero las señales nos avanzan el futuro y no hay mayor evidencia que estudiar el pasado.

No hay un final a la vista. El horizonte está oculto bajo esa espesa niebla de la fricción. Serán dos los que la disipen y se encuentren frente a frente. Uno parece claro el otro está en campaña.

Golpe de Estado a golpe de Estado se va configurando una situación incontrolada e incontrolable. Níger y Gabón se han sumado en 2023 a Mali, Guinea-Conakry, Chad, Sudán y Burkina Faso. Han abandonado la Comunidad de Estados de África  Occidental CEAO y han creado el G5 Sahel que caminan hacia su fuerza militar conjunta.

Francia en menos de dos años ha sido expulsada de Mali, Níger y Burkina Faso. La situación de la zona es de desequilibrio absoluto ya que a la falta de gobernanza se unen las sequías e inundaciones y la escasez de alimentos con una de las mayores demografías de la tierra que va en aumento.

Alianza de Estados del Sahel (Burkina-Mali-Níger) tras la amenaza de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) tras el golpe militar de Níger el 26 julio. Los tres Estados se han retirado de la CEDEAO (15 países africanos).

Rusia, China, Estados Unidos, hacen uso de sus ejércitos de mercenarios para posicionarse en el futuro: el Sahel.

África es una estrategia a  largo plazo o incluso a medio plazo.

Por cierto les adelanto y espero equivocarme,  la misión española en Mali EUTM-MALÍ proporciona al ejército maliense entrenamiento militar y asesoramiento en las cadenas de mando y control, logística, y gestión de recursos humanos, junto con derecho internacional humanitario. En mayo se revisará. Apuesto a que España abandone Mali.

Las nuevas autoridades de Mali cambiaron su política de lucha contra el yihadismo. Sin romper con la UE, dieron entrada a Rusia en la resolución de sus problemas internos. Los mercenarios de Wagner entraron en el país y crearon sus propios batallones de castigo junto a los soldados malienses, participaron en varias matanzas de civiles que crearon una fuerte crisis interna en la misión de la UE.

De hecho, la injerencia rusa provocó que la misión UE quedara en suspenso en abril de 2022. No sin antes dejar en evidencia la división interna europea, como dejó patente el envío de una carta de advertencia al Gobierno de Bamako que fue firmada por los ministros de Exteriores de 16 países de la UE (entre ellos, José Manuel Albares) y que fue rechazada categóricamente por el Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, o la ministra española de Defensa, Margarita Robles.

Desde entonces, la misión de la UE en Mali está agonizando y sin futuro a la vista. De los 22 países que llegaron a aportar tropas ya sólo se mantienen ocho. Del más de un millar de efectivos ya sólo quedan 160. Y de ellos más del 80 por ciento los aporta España, que mantiene 135 militares desplegados en el país africano. Es decir, los otros siete contribuyentes (Portugal, Rumanía, Austria, Finlandia, Hungría, Bélgica y Lituania) suman un total de 25 efectivos.

LA POSICIÓN DE ESPAÑA

Debo decir que mi opinión sobre la posición de España en el contexto geopolítico y geoestratégico actual es única y exclusivamente mía y que no responde a información reservada que yo sepa ya que llevo muchos años alejado de la actividad y solo me alimento de fuentes abiertas y análisis propios fruto de las comparaciones con los grandes tratadistas y con la historia. Si duda hay fuentes abiertas, demasiadas, como son las redes sociales, que en muchas ocasiones desinforman. Para no estar bien informado nada mejor que disponer de mucha información.

España se sitúa en un lugar privilegiado respecto a la geografía de guerra y en mi humilde opinión nunca hemos sabido sacar partido político a esta situación geográfica envidiable y por tanto estratégica. ¿Por qué se creen que el Reino Unido sigue ocupando un trozo de España de manera colonial?

Ya sabe:

-El Sahara. Marruecos. El Sahel. Ceuta. Melilla. Canarias. Gibraltar… ¡Vaya!, mira por donde ahora están negociando la base militar de Gibraltar, su aeropuerto, sus túneles, su armamento ¿nuclear?, sus piratas en sus aguas, sus mentiras sobre la economía de la zona, su contrabando, pero de lo militar nada. Cuando eso es lo verdaderamente importante: una Base Militar Británica en suelo español. ¿Pero no éramos aliados? Ese no es un tema que nos preocupe, que exista una colonia (base militar extranjera) en tierra española. O lo más grave: que no representemos nada ni nada seamos militarmente en esa angostura del Estrecho. Ni en parte alguna.

Paz y tranquilidad para que Gibraltar sea eso, Ceuta y Melilla ya veremos, y…

En fin. Tranquilidad ninguna, ¿paz? Según como se mire.

 

 

¿GENERALES? MEJOR DIRECTORES GENERALES. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Ser general no es lo que parece. Puede que sea muy importante en ciertos lugares, no en el Ejército. Aquí, donde la más principal hazaña sigue siendo obedecer, sin límites, surge la ironía en eso de que sea la principal hazaña obedecer. No faltan razones. Cuando Calderón escribía esos versos bien sabe la historia que las cosas eran muy distintas. Hoy es mucho más difícil sobre todo cuando se ordena lo que no se cumple y así se desordena lo mandado.

El mérito de obedecer es el resultado de una eficiente y dura formación. Nada peor que ese mérito se haya transformado en sumisión que conlleve el incumplimiento de las razones del espíritu militar, una religión de hombres honrados. Y pobres en su mayoría.

En su libro Arte del buen mandar español el general Bermúdez de Castro cuenta la anécdota del General Castaños que fue a cumplir al rey Fernando VII vestido con pantalón de dril, chupa blanca y sin abrigo en un día muy frío del mes de marzo. El rey le preguntó cómo iba vestido de verano con aquel tiempo tan infernal y el Duque de Bailén le contestó: «Señor, la última paga que cobré es la de junio; así es que yo estoy viviendo en verano».

¿Cobra mucho un general? Pues como todo y todo, depende. ¿De qué depende? Del ministro, del presidente, del general, de la OTAN… yo que sé. Puede que sea cosa de Trump o del 2% o de la guerra o de la paz.

Preguntáronle también unos soldados: «Y nosotros, ¿qué debemos hacer?».

«Contentaos con vuestra paga», dice San Lucas que así respondió San Juan Bautista. (Lucas 6,10). Pues a callar. Pobres y silenciosos.

Me pregunto si alguno de los versos de Calderón deberían de ser cambiados.

…honrado,
pobre y desnudo un soldado
tiene mejor cualidad
que el más galán y lucido

Éramos pobres, pero con dignidad. Se nos pedía y dábamos lo que no teníamos. Nada tuvimos, más que España, muchos hijos, cambios constantes de colegios, inadaptación y rechazos en ciertos lugares (de España, ¡Ay si yo les contase!), de un lado para otro; abre casa, cierra casa, curso de esto, curso de lo otro. Para vivir lo justo, a veces ni eso.

Claro que cuando se dan cuenta del cuento los que de él viven, se echan cuentas y estas no salen. A ellos, a los que fijan la norma, les sale barato. No se libra ninguno del constante mal hacer y deshacer las cosas de la milicia. Desde el del piano hasta nuestros días, unos con más notoriedad que otros, pero iguales al fin y al cabo.

Leo en un periódico de ámbito nacional el titular que encabeza un artículo: «El Gobierno permite las puertas giratorias a decenas de jefes militares«. No sigo leyendo.

Como nos ilustra el general Bermúdez de Castro en su obra Arte del buen mandar español la palabra general aparece en el siglo XVI, pero su significado, sus atribuciones y deberes, son tan antiguos como la guerra. <<Lo mismo que se llama estratego entre los griegos, cónsul con los romanos, duque en los godos, cabdiello en el primer periodo de la Edad Media, condestable en el resto de la Edad Media y capitán al finalizar esta>>.

El capitán y el cabo eran los mandos principales que agrupaban desde las mesnadas a las compañías y posteriormente a las colunelas transformadas en coronelía de donde surgió el coronel.

La coronelía en Italia se dividía en compañías mandadas por capitanes. Fue Gonzalo Fernández de Córdoba el capitán de estos capitanes por lo que para distinguirlo de ellos le llamaron general porque los abarcaba a todos.

Puertas giratorias fue un invento de un ministro de Defensa que quiso que todo girase a su alrededor y se rodeó para tal hazaña de fieles generales que alcanzaron la gloria. En las empresas o instituciones cercanas. Inteligencia le llaman. Todos sabemos de quienes hablamos. Lo institucionalizó el pesoe que agradece los clamorosos silencios y es muy de la energía eléctrica que fluye por los enchufes.

Claro; así se entiende que el significado de «general» en el Diccionario de la Real Academia Española en su primera acepción sea tan claro: «Común a todos los individuos que constituyen un todo, o a muchos objetos, aunque sean de naturaleza diferente». «Común, frecuente, usual». En definitiva lo que nos viene a decir es que «General» es lo más común. Por tanto no está de más girar en torno a ese torno que una vez fuera te introduce en un mundo nuevo con una pasta gansa donde el correaje se cambia por chaqueta hortera y corbata llamativa, más hortera si cabe.

Siempre me sorprendió una encuesta que nos hicieron siendo alumnos en la Escuela de Estado Mayor. El grueso de la encuesta era que explicásemos las razones de haber elegido la carrera de las armas como forma de vida. Éramos oficiales de todos los países, incluso no pertenecientes a la OTAN, como Corea del Sur o Venezuela. Los españoles, todos, unían sus respuestas, por encima de cualquier otra, a la vocación de servicio a la Patria. Los oficiales del resto de naciones también, pero no como primera razón, sino detrás de un puesto de trabajo, de un sueldo o de labrarse el futuro. Nos estamos europeizando. Por eso Calderón no estuvo en la OTAN y le sobra algún que otro verso.

En el Ejército español la vocación ha impulsado el oficio de las armas, pero las armas no siempre han sabido corresponder al sacrificio de sus soldados. Se ha manipulado la información con una vida regalada de prebendas, de economatos y del casi todo gratis, cuando ha sido una profesión mal tratada siempre; repito: siempre.

Este periódico nacional que publica eso de los militares y las puertas giratorias, cita a algunos, pero se olvida de otro(s) ya que no es cosa nueva, de ahora. Es antiguo como el paso dado por aquel que  dijo lo de  «morir antes que matar» con tal perversidad que hundió el oficio.

Llevamos tiempo oyendo hablar de equiparación salarial entre las Fuerzas de Seguridad del Estado, de las Policías Autonómicas, pero nadie habla de la equiparación salarial de las Fuerzas Armadas.

Nadie habla de los sueldos militares fuera del ámbito castrense, no interesa, no hay sindicatos, pero la ministra conoce de primera mano el problema. Eso es seguro. Que le importe es otra cosa. No hacen ruido.

¿Equiparar?, ¡claro!, todos somos iguales, desde la ministra al cabo de guardia, aunque no son equivalentes sus trabajos.

En el tema de los soldados la equiparación empieza porque al cumplir los 45 años ya no me sirves. Te quedará el paro y, si acaso, tendrás una medalla (no pensionada).

Resulta, siguiendo el escalafón, que el Sargento de la Guardia Civil Jefe del puesto de Torrejón cobrará  más que el Capitán del Ejército del Aire que está de Alerta en la pista de la Base Aérea, a escasa distancia del anterior, pero con una responsabilidad ¿equiparable?

Resulta, que hay suboficiales que se apuntan a las pruebas de acceso a la Guardia Civil por una entendible y sencilla razón: 700 euros (más) mensuales.

Resulta, que hay capitanes, jefes de compañías, con experiencia de combate, idiomas, vocacionales, curtidos en unidades especiales, valor reconocido, que han sido captados por grandes empresas, esas que todos ustedes pueden imaginarse, las mejores, con carácter internacional, y a las que no accede cualquiera. Les contratan como directivos y les pagan lo que valen, que es mucho. No son las empresas de las puertas giratorias de nuestros políticos sin mérito.

Todo esto va a suponer la pérdida de un activo de profesionales, los mejores, que buscarán alivio a su situación hartos de agradecidos masajes y penurias en casa.

La Ministra actual y la anterior conocen el problema, al detalle, con datos, explicado hasta la saciedad.

Está entendido. ¿Olvidado? Soldados, suboficiales, oficiales, hartos de palabrería, y aburridos de ver como la política se mete en sus entrañas buscan su porvenir justo y equitativo; no equiparable. La ministra de Defensa, mientras, pasea sus elogios a los soldados, hace demostraciones de su moderación y equilibrio; mientras traga con los insultos de su presidente y hace como que no oye.  A los soldados menos. No son industria rentable.  La realidad es dura e incuestionable.

San Juan Bautista, cuya festividad celebramos pronto, hoy cambiaría su discurso: Dad a cada uno lo que se merece.

Nadie habla de los sueldos militares fuera del ámbito castrense, no interesa, no hay sindicatos, pero la ministra conoce de primera mano el problema. Eso es seguro. Que le importe es otra cosa. No hacen ruido.

Desde general hacia arriba todos lo hemos hecho unas veces bien otras mal. Resultado: regular.

Esperemos que la llamada cúpula militar, JEMAD y JEME,s. sigan en la exposición e insistencia de este grave problema ya que, -utilizando ese idioma tan ajeno al nuestro-, son los únicos <<representantes sindicales>> que tenemos.

Pues eso dice el periódico de ámbito nacional: «El Gobierno permite las puertas giratorias a decenas de jefes militares».

¡Es que  somos tan pobres! que comparamos entre ser general o Director General. Lo segundo.

Rafael Dávila Álvarez General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

19 mayo 2025

 

 

 

 

 

CUANDO NO HAY ÓRDENES SURGE EL DESORDEN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Documento de trabajo hecho sobre la marcha según la información recibida

Las órdenes son la columna vertebral de un Ejército. No ordenar es desordenar y hacerlo tarde o mal es perder la batalla, incluso la guerra.

En la catástrofe de Valencia nunca hubo posibilidad de victoria, aunque es hora de preguntarnos si esta lucha contra la naturaleza pudo afrontarse en mejores condiciones. Va siendo momento del análisis aunque todavía no se haya resuelto la mayor parte de las tragedias personales. La Administración es lenta y desmemoriada y por ello creo necesario antes de que pase demasiado tiempo pensar en voz alta y enumerar aquello que desde el frío análisis pueda servir para próximas, que las habrá, tragedias. Nunca hablaremos de victorias porque después de una batalla perdida nada hay más triste que una ganada. Aquí siempre se pierde. ¿Pero se pudo y puede hacerse algo más y mejor?

La actuación de las Fuerzas Armadas ha sido impecable, dando un ejemplo de lo que significa «cumplirá su deber, obedecerá hasta morir» y «no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos». Ese espíritu del Credo de la Legión, hoy base de la formación y actuación de nuestros soldados, resume el sentir de todos y cada uno de ellos.

Todo funciona bajo un estricto control que se estructura con los mimbres de la obediencia y disciplina bajo una entrega absoluta confiada a la preparación para cumplir con el deber, sea este cual sea, dentro de una cadena jerárquica que funciona con pocas alteraciones bajo las órdenes del mando, órdenes que han de ser claras, que se entiendan, que se cumplan, que cada uno sepa lo que se le pide, y si es posible, por qué se le pide.

Así de sencillo: solo hay que ponerla en funcionamiento con una orden. Esa es la clave. El resto funciona con un rigor y eficacia sorprendente. Incluso ante un problema difícil, cuando no puedes consultar, se confía en la intuición, pues cuando se conoce el oficio y se está identificado con él, la intuición te marca el camino a seguir. No hay nada peor que el pánico o la inacción.

El día 29 de octubre a las 15.59 horas la Comunidad Valenciana solicitaba el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Esta unidad, actualmente, no depende operativamente de la cadena de mando militar , sino que lo hace directamente del titular de Defensa, es decir que está fuera de la estructura de las Fuerzas Armadas, actúa como mando independiente, un cuarto mando desmarcado de la estructura de mando: Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) como Mando operativo, y los jefes de Estado Mayor de los ejércitos y Armada, JEME, AJEMA y JEMA.

A esa hora de ese día un elemento de reconocimiento de esta Unidad de Emergencias se trasladó en minutos a la zona solicitada, Utiel-Requena, y dada la situación la jefatura de la UME decidió enviar 100 soldados que al llegar comunicaron situación de alto riesgo.

El general de la UME hizo uso de sus herramientas como son la Alerta Temprana y el Despliegue Adelantado que le permiten alertar a sus unidades desplegadas en Valencia, Sevilla, León y Madrid. Al atardecer, ya cercanas las 21.00 horas la Comunidad Valenciana solicitó la intervención de la UME en toda la provincia de Valencia. La noche del día 29 de octubre no hubo más presencia militar en la zona y fue cuando se activaron elementos exclusivamente de la UME, no otras unidades militares, para trasladarse a la zona de la catástrofe. Próximo al amanecer del día 30 se enviaron las instrucciones de coordinación para que las unidades de la UME desplegasen sobre puntos concretos del terreno. Lo hicieron cerca de 1200 soldados de Emergencias con su material específico y 2 de sus helicópteros.

La Directora General de Emergencias y Protección Civil se encontraba volando hacia Brasil.

A estas horas y dada la magnitud de la catástrofe desde la jefatura de la UME se empieza a solicitar ayuda a los ejércitos que según el jefe de la UME directamente él lo solicita al JEMAD y JEME,s. Esta ayuda en principio se limitó a varios helicópteros que se incorporaron a las labores de búsqueda, rescate y transporte además de un equipo de coordinación aérea.

El día 30 de octubre es la Unidad Militar de Emergencias la que sigue actuando y llevando el peso de la actuación militar sin que todavía se haya producido intervención de unidades pertenecientes a la estructura de los ejércitos, salvo los mencionados helicópteros. Están trabajando en la zona alrededor de 1200 soldados de la UME con sus medios más el apoyo de los helicópteros.

Así llegamos al día 31 de octubre sin variaciones al margen de las que suponemos que con toda seguridad tomaron los jefes de los ejércitos alertando a sus unidades por si se ordenaba su intervención. La situación no era para menos.

En ese momento muchos no damos crédito a lo que veíamos y escuchábamos. Era evidente que la situación se había desbordado y los servicios civiles de emergencia e incluso la UME eran insuficientes para controlar aquel escenario caótico. Solo había una solución que había que tomar con urgencia:  la intervención de los ejércitos. Era cuestión de vida o muerte.

Ante la urgencia ese día 31 a las 18.30 horas publico en este blog  un llamamiento por si alguien lee: «No hace falta ser muy listo para darse cuenta de la necesidad de desplegar unidades militares en ayuda de la población y su infraestructura en las comunidades afectadas por la tormenta llamada DANA. Hace falta alguien que mande y ponga tranquilidad y eficacia en tanto desastre.

Desde un principio, como toda la vida se hizo, las unidades convencionales de los ejércitos, por número y organización, son las que pueden mantener calma en la tragedia, llegar a los recónditos lugares, retirar, desescombrar, organizar una situación caótica. No sé a qué esperan cuando tanta prisa se dan  para enviarnos fuera, al extranjero.

Esto se hizo siempre, pero de un tiempo a esta parte parece que lo militar es mejor desmilitarizarlo. No es momento de discusiones políticas, tiempo habrá, pero suenan demasiadas voces irresponsables ofreciendo lo innecesario ahora y que en lugar de dar tranquilidad exacerban a la gente que sufre. Siento no tener edad para ponerme al frente de un pelotón, pero les aseguro que los únicos que pueden acelerar los tiempos y aliviar los sufrimientos son las unidades militares que cuentan con el personal idóneo, los medios, el talante, las ganas y la eficacia.

Den las órdenes y desplieguen las unidades militares necesarias si quieren llevar alivio y tranquilidad a la zona. Siempre se hizo así y la historia habla del alivio y el sosiego que produce la presencia de un soldado.

¿Por qué no se hace? ¿A qué esperan?

Esto es una guerra con graves consecuencias. Mientras más tarden peor. No digan que no se les avisó».

De inmediato me llegan noticias: 500 militares más se sumarán mañana (ya día 1) a los 1200 desplegados en la zona. Son las 19.15 horas del día 31.

Más de 48 horas desde el comienzo de la tragedia.

Informan que ha sido muy doloroso ver que pese a que lo han ofrecido la Generalitat Valenciana «les relegó a Utiel. Ahora quieren al Ejército».

Todo queda dicho. ¿Después de 48 horas? Cuesta creerlo y la impresión que recorre las unidades es de que llegan tarde. Es una Emergencia nacional, es necesario un mando único, una coordinación que no hay. Lo que se encuentran no es una emergencia, sino una catástrofe comparable a una guerra que ha desolado población e infraestructura. Ya no hay enemigo a quien batir, sino destrucción y muerte, solo queda ayudar en lo que se pueda y levantar el ánimo en medio de la desolación que a cada minuto se transforma en indignación.

La tragedia sigue. Ahora hace falta comprobar minuto a minuto lo ocurrido y asumir responsabilidades, pero sobre todo poner soluciones que no sean culpar al cambio climático cuando los muertos ya no pueden preguntar ¿por qué?

Nivel 3, Emergencia nacional, mando único, coordinación al más alto nivel. Cuantas preguntas a las que responder. ¿Política o ayuda?

Desde el punto de vista militar es necesario un juicio crítico y extraer las lecciones aprendidas: se ha llegado tarde. Otro porqué. Grave.

Sin ánimo de reproches es evidente que la situación estuvo en manos políticas y la Administración no hizo uso de las capacidades disponibles. Es de esperar que fuese error u omisión sin mala  intención porque desde un principio se vio la gravedad de los hechos y la misma emergencia civil o militar se vio desbordada y sin capacidades para enfrentarse a aquel monstruo.

Lo militar estaba expectante y dispuesto. Seguro que avisaba y alertaba.

Hay que revisar los protocolos de actuación de la Unidad Militar de Emergencias, su dependencia y mando que debe integrarse urgentemente en la cadena de mando militar. Hay un mando operativo militar que todo lo coordina y esta es la ocasión. No estaría de más revisar los planes y métodos en emergencias y traer a colación los que durante toda la vida se llevaban  a cabo desde los mandos regionales antes de crear la UME.

Cerca de 8000 soldados en la zona de la catástrofe más los apoyos obligados que deben prestar a sus tropas los Cuarteles Generales de los ejércitos requieren un esfuerzo operativo y logístico que habrá que analizar y que desde luego no se mandan desde la estructura de una unidad de emergencias. No es la vía telefónica la solución, sino la previsión de los apoyos y el mando único y coordinado de toda la estructura militar bajo su cadena de Mando operativo. La coordinación de algo tan grave se escapa no solo a una unidad de emergencias  sino también a su mando y Estado Mayor. Esto no es una emergencia, sino una devastación como en la guerra.

Se ha puesto en tela de juicio la coordinación de las administraciones, que muestran su agotamiento y colapso, la mala intencionalidad política, pero también es manifiesto que hay fallos en la actuación militar y no precisamente por los ejércitos, su Mando y sus unidades, que han demostrado sus capacidades y entrega absoluta más allá de su deber, sino por la injerencia de la política en el mando militar.

Es hora de asumir responsabilidades políticas con la honradez que requiere aceptar haber sido incapaz de dirigir y coordinar  la reacción a una tragedia para la que en teoría estábamos preparados. Sumidos en el caos.

«La negligencia individual provoca un perjuicio colectivo, y la diligencia propia produce un triunfo colectivo» (Alejandro Magno).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

18 noviembre 2024

Blog: generaldavila.com

 

 

¡GIBRALTAR ESPAÑOL! ¿LA MONCLOA? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Vuelve el grito: ¡Gibraltar español! A los de por allí les ha sentado peor que perder la Eurocopa: con España. Andan los ministros británicos y el albar español en negociaciones de escasas blancuras y transparencias. En el Palacio de La Moncloa tampoco ha gustado mucho el gran mensaje porque sonaba como algo así: ¡La Moncloa española!

En otros lugares próximos se preguntaban, nos preguntábamos, nos preguntaban, preguntábamos: ¿Qué está pasando en La Moncloa?, porque anda todo revuelto y ha habido comparecencias silenciosas y paseíllos ante la justicia sin la liturgia debida. No todos somos iguales en las formas que en ocasiones tienen mayor valor que el fondo. No hay acusaciones que progresen ni juzgado capaz de dictar sentencia contra los ciudadanos de La Moncloa. Todo depende de lo que diga el Constitucional convertido en consultorio particular de la democracia española: “Lo dice el Constitucional”, una sucursal de Palacio, del Consejo de Ministros, un ordeno y mando, una interpretación (y puesta en escena) que cualquier día nos obligará a conducir por la izquierda de acuerdo, según ellos, con lo que dice el texto Constitucional.

Han interpretado en su escenario mediático: “no hay causa”, ERE,s. no, y ya veremos cuando le llegue lo de Gibraltar, que le llegará.

Todo ello cuando desde la magistratura del Alto Tribunal (?) alguien dice: “Dan cobertura legal a una trama criminal”. ¿Se ha vuelto loco o los peligrosos son los que dicen lo contrario y no ven el delito cometido? Peor es lo de los españoles que seguimos tan veraniegos y vacacionales ante tal escándalo, el ataque a la Justicia, a sus sentencias, y aquí no pasa nada.

La indignación recorre el camino que va desde Moncloa a Gibraltar, pasando por Despeñaperros donde ya están haciéndose fortificaciones ante la inevitable invasión.

El gran problema es Gibraltar, pero ahora se le une otro peor: La Moncloa no es territorio español porque ha sido ocupado después de la firma de un tratado algo así como Putrech, donde no se trata de un aeropuerto ni de un istmo sino de toda España. Podrida, putrefacta, Puigdemont, Pedro, Pumpido… Putrech.

¡Gibraltar español! no era por haber ganado la Eurocopa. El drive de algunos jugadores ha sido más bien “España”, porque ella lo es todo, somos todos, la unidad de España no se negocia, representamos a España, a su bandera, su himno y su Rey, su unidad sin concesiones, desde Canarias pasando por Ceuta, Melilla, Peñones; Gibraltar, Baleares, Cataluña, País Vasco y ya sabe la lista entera de españoles, millones, llámense Dani Carvajal o Lamine Yamal. Ese era el gesto en La Moncloa, todos gritábamos con la educación del silencio ante la mala educación de los hechos que desde allí se consuman. El pueblo es sensible, mira y señala.  porque razones hay para ello: ¿La Moncloa española?

Claro que el grito sonó en cada rincón y hasta la UEFA, que aún recuerdo aquello de Unión de Especuladores de Fútbol Asociación, investiga lo de ¡Gibraltar español! Les ha dolido y más: preocupado a los infiltrados especuladores.

Lo de Gibraltar es un escándalo, pero lo es tanto o más convertir el centro de la política española en otro lugar parecido donde se hace de todo menos unir a la nación bajo una única bandera. La selección es un símbolo más de la unidad de España, popular, de este pueblo que grita ¡España, España, España!, tres y treinta tres veces tres y que con la sabiduría que le da la Historia ve los desvaríos y el peligro que existe y allí donde lo percibe muestra su gesto y sin palabras lo dice: ¡La Moncloa española!

Por supuesto ¡Gibraltar español!, aunque eso suponga el fin del negocio de muchos de los golfos que se unen  al grito. A cualquier grito que desvíe la mirada sobre ellos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

22 julio 2024

Blog: generaldavila.com  

 

GUERRA EN UCRANIA 11. ARMAMENTO PARA UCRANIA: SEAMOS SERIOS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En Ucrania hay una guerra muy seria en la que Europa (el mundo) está jugándose su futuro. Es una guerra donde se combinan las más avanzadas tecnologías para matar de lejos más y mejor, donde se miden ideologías y orden mundial, y donde se enfrentan voluntades de signo tan distinto como la libertad y la opresión. Nos jugamos mucho. Todo.

Es también una guerra de armamento, de todo tipo de armas, algunas hasta ahora desconocidas y que convierten el territorio bélico en un laboratorio para la industria armamentística y para los ejércitos. Tan importantes son los generales como esa industria.

Ucrania no es una chatarrería que es con lo que parece que alguno la está confundiendo. Si has de dar algo debes seguir la máxima de no dar a los demás lo que para ti no quieres; a no ser que sea al enemigo al que le surtas de tirachinas.

Es una incalificable postura hacerse ver como apoyo al sufrido ejército ucraniano, a su pueblo, en guerra y abrir la chatarrería en un acto de grave irresponsabilidad.

Los que algo sabemos de estas cosas no dábamos crédito al ver en imágenes televisivas a los camiones transportando los arrumbados M113 (TOA,s.) españoles camino de Ucrania para combatir en la guerra. No. No es el material adecuado —como no lo es el BMR para nosotros y que seguimos utilizando…— ni lo son las ametralladoras (AMELI) que hemos enviado ni los supuestos Leopard que están ahora bajo cuidado intensivos.

Todo ello es fruto de algo denunciado por los mismos que ahora alzan los brazos en demanda de seriedad para las Fuerzas Armadas y que jamás se preocuparon de equipar al ejército español adecuadamente. Por ejemplo el Señor Borrell que ahora clama contra Europa: «Confiamos nuestra seguridad a los Estados Unidos y nuestra comodidad y bienestar a Rusia y China, y ese mundo ya no existe». Pues claro y no había que ser ministro ni PESC para darse cuenta. Solo haber hecho caso a los que saben del asunto.

En la guerra la única voluntad que tiene valor es la de vencer para lo que hay que demostrar disposición y firme postura sin engaños para la galería.

La política ensucia aún más la guerra. «Sí se puede». Han tenido el descaro de proclamar y actuar contra toda norma de convivencia y apoyo al necesitado.

Cuando no se puede, nobleza y dignidad obligan a decir «no se puede; hasta aquí puedo llegar, porque no voy a buscar en los cubos de la basura para darte alimentos caducados».

Arreglar el desaguisado de la escasez, antigüedad y poca eficacia de nuestros materiales de guerra no es tarea fácil y por mucho que se haya subido el presupuesto de Defensa no cubre los mínimos necesarios para dar y tomar.

La política enreda la guerra, la hace «sostenible», la prolonga, y las batallas suelen perderlas, en esta moderna forma de guerrear, los políticos y las económicas posturas que están vaciando los depósitos de materiales inservibles y convirtiendo los campos antes de trigo en una gran chatarrería que hará las delicias de los que se dedican a la rapiña del material de guerra.

Lo malo es que hay negocios más macabros, tanto o más que el de chatarrero, que se alimentan a diario: buitres. La Ilíada es terrible antecedente:

«…mientras que, numerosos, los corceles

de cerviz estirada arrastraban

los carros con estruendo crepitantes

vacíos, por los puentes de la guerra,

a la vez que echando iban de menos

a sus aurigas limpios de reproche;

ellos, empero, en tierra yacían,

mucho más agradables a los buitres

que a sus propias mujeres»

(Ilíada. Canto XI. 160)

Aquellos campos antes de trigo y maíz ahora sangran heridos por las chatarra bélica.

No es necesario explicar por qué esas imágenes que hoy protagonizaban las portadas (los TOA,s. españoles camino de Ucrania) no eran las más edificantes para una nación que quiere ayudar a un pueblo en guerra. Cualquier información en la red les explicará que ese material ya no circula por donde la guerra se extiende, no resiste la prueba de pasar por los túneles de Cantabria. La RENFE se ha equivocado; como nuestro Gobierno con el «Sí se puede» y el engaño de una «guerra sostenible». No caben en un conflicto como este. ¿Las quejas al maestro armero?

Si no se puede al menos se tiene la dignidad de decirlo y avergonzarse. Los que antes desvistieron a nuestro Ejército y los que lo ahora lo desvisten. Todos culpables. Por ese gálibo no pasa tanta desmesura.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 febrero 2023