LA JURA DE BANDERA General de División de IM. Juan Chicharro Ortega (R.)

El próximo día 21 de octubre los Caballeros Cadetes de primer curso de la Academia General Militar pondrán a Dios por testigo, o prometerán por su honor,  obedecer y respetar al Rey y a sus Jefes, no abandonarles nunca y derramar, si fuera preciso, en defensa de la soberanía e independencia de la Patria, de su unidad e integridad territorial y del ordenamiento constitucional, hasta la última gota de su sangre.

Todos los años se celebra el mismo ceremonial, más este año reviste para el que les escribe una circunstancia especial porque entre los jurandos se encontrará , Dios mediante, un vástago de mi sangre : un nieto. Sí, un joven casi imberbe que pudiendo haber encaminado su vida por otros derroteros más confortables ha decidido dedicar su vida al servicio de sus conciudadanos, por su Patria, en el ejercicio de las armas. Luce ya esos cordones rojos que ya portaron sus ancestros hace más de 150 años y  seguro que desde el cielo experimentaran la satisfacción de ver como se perpetúa su legado.  Un legado regado con sangre, vertida en Cuba, Marruecos y, también, en las estepas rusas. Algunos cayeron tan jóvenes que ni siquiera alcanzaron la edad del presente Caballero Cadete. Lucharon y murieron por una España mejor y, hoy, cuando vemos que España se debate de nuevo ante enemigos deseosos de romper nuestra vieja nación, el impulso de su recuerdo, el de que su sacrificio no fue en vano, nos da alas y fuerzas para desde el puesto que hoy ocupamos seguir en la brecha firmes e inasequibles al desaliento en la defensa de la unidad de España.

El patriotismo, el amor a nuestra tierra, el respeto al legado de nuestros padres, no es para nada patrimonio de  los que vestimos uniforme. Ni muchísimo menos y buena prueba de ello la estamos observando en este humilde BLOG donde a lo largo de este mes de septiembre han podido Vd,s leer, artículo tras artículo, como relevantes personalidades de la sociedad civil : periodistas, embajadores, deportistas, políticos y más de un militar, nos han aleccionado y dado muestras de su amor a España. Gracias a todos ellos. Tomamos buena nota de su ejemplo.

JURA DE BANDERA

Ante la próxima Jura de Bandera, citada al principio de estas líneas, el veterano y retirado soldado procede a desempolvar el viejo uniforme y las humildes condecoraciones ganadas a lo largo de 45 años ininterrumpidos de servicio a España, en tierra y en la mar. Imposible no relacionar esta tarea con viejos recuerdos de camaradería y recordar las caras de aquellos soldados con quienes  un día compartiera riesgos y sacrificios, aquí en España pero también en Africa, América o Centroeuropa. Larga es la hoja de servicios de un veterano, más por viejo que por otra cosa, pero es imposible olvidar que siempre lo hacíamos pensando en nuestra Patria, simbolizada por nuestra Bandera, esa que hoy ultrajan impunemente en algunas zonas de nuestro territorio nacional. Al viejo soldado que todo lo ha dado, mejor o peor, por lo que simboliza esa enseña roja y gualda, se le rompen las entrañas ante lo que ve. La traición de unos y la desidia de otros nos ha llevado a una situación que jamás pensé pudiera llegar a ver. Y recuerdo aquellos magníficos soldados catalanes y vascos que tuve a mis órdenes tantas veces en unidades de buceadores y la gallardía de los marineros gallegos y a tantos otros  de todas las regiones de España quienes apartados de su vida familiar por el servicio militar, que entonces imperaba, todo lo daban sin queja por la Patria común. Políticos sólo atentos a la cosecha de votos para su interés partidista lo destrozaron todo y ese amor a España que les inculcábamos, ¿dónde está? ¿En qué fallamos?

Hace días escribía en esta página un artículo titulado “¿Dónde estás España que no te veo? y me preguntaba dónde están los españoles que forjaron aquella Patria que un día conquistó el mundo.  Hoy, veo un leve resurgir y buena prueba son aquellos que escriben este mes con nosotros y también en otros medios, más todos nos vemos inhábiles ante la traición manifiesta del Gobierno catalán en rebeldía. El Gobierno con el Sr. Rajoy a la cabeza parece despertar e insta a la justicia a actuar pero tal parece que es ya tarde y lo vemos cuando todas estas disposiciones judiciales son simplemente ninguneadas; pero si incluso el TC que ha admitido a trámite las leyes sediciosas se niega a inhabilitar a los autores dejando claro el msg  al Sr. Rajoy: a ver, mójate tú de una vez y deja de ampararte en nosotros.

El día 21 de octubre acudiré, Dios mediante, a la jura de Bandera de mi nieto y no sé cuál será la situación entonces pero en cualquier caso tendré en mi mente con esperanza las palabras del Gral. Franco cuando se disolvió la AGM al advenimiento de la II República : “la máquina se deshace pero la obra queda” y la obra serán/son esos 200 cadetes que besarán nuestra Bandera.

General de División de IM. Juan Chicharro Ortega (R.)

Blog: generaldavila.com

Abuelo, ¿Por qué lloras? Antonio de Jesús Ulled Merino

Hoy escribe con nosotros

ANTONIO DE JESÚS ULLED MERINO

Arquitecto superior. Escuela Técnica Superior de Arquitectura 1968-1975. Universidad politécnica de Madrid.

Experto en Planificación Urbana, en Edificación Asistencial y en Arquitectura y Reingeniería Sanitaria.

Ha sido Profesor titular por oposición libre de la Teoría del Dibujo en Instituto de Formación Profesional del Ministerio de Educación.

Autor de varios libros profesionales entre los que destacan:

-«MADRID: de la restauración singular de un edificio a la rehabilitación integral de la ciudad».

-«Algunos estudios integrales de restauración».

-«Recuperación histórica de edificios para usos turísticos. La experiencia española”.

Con una gran experiencia en el mundo de la arquitectura y empresa hoy se adentra en la gran preocupación que a cualquier español de bien preocupa y ocupa: la independencia de Cataluña.

De manera sencilla, vibrante, nos ofrece un relato que esperamos les llegue a emocionar como a nosotros. En este blog tenemos la norma de ser breves en los artículos, pero hemos hecho esta excepción porque estamos seguros que el cuento de don Antonio, por su intensidad, se les va a hacer muy breve. Lo van a sentir de principio a fin.

 

ABUELO ¿POR QUÉ LLORAS?

“El futuro no está escrito, porque sólo el pueblo puede escribirlo”

(Adolfo Suárez, 10 de octubre de 1976, Presentación del proyecto de la Ley de Reforma Política)

-Abuelo, ¿Por qué lloras?

-¡Qué cosas tienes Daniel! No estoy llorando, solo me lagrimean los ojos desde hace unos días.

-¡Venga ya, abuelo! Dime que te pasa.

-Ven aquí, Daniel. Siéntate un rato en silencio a mi lado y mira esta belleza que nos circunda.

Estaban sentados en la terraza sur de la casa que el abuelo había comprado cuando se jubiló y decidió apartarse lo más posible de ese mundo que ya no entendía ni le interesaba. Era su rincón preferido porque desde allí podía ver salir el sol por detrás del Peñón y ponerse tras las montañas que formaban una muralla de norte a sur de la cala, su cala.

Daniel se acomodó en la butaca cercana al abuelo mirando el cerco rojo que coronaba en ese momento el perfil montañosos que protegía ese rincón mediterráneo que su abuelo había descubierto un verano en uno de sus largos paseos, esos que aún gustaba hacer a pesar de su edad, sus rodillas, sus pies y otras limitaciones, que no eran pocas.

El chico sabía que cuando su abuelo le invitaba a sentarse a disfrutar de un momento de silencio realmente le esperaba una larga charla que por lo general le cautivaba y envolvía. A Daniel le gustaba estar con su abuelo.

-¿Sabes hijo? Hoy hace quince años que no hicimos lo que teníamos que haber hecho y que fue el inicio de lo que hoy somos aquí. Extranjeros en nuestra propia tierra.

Cuando compré esta casa vivíamos –con eso quiero decir todos los españoles salvo unos pocos, muy pocos- orgullosos de lo que habíamos conseguido, y te aseguro que teníamos razones para estarlo.

Mi generación nació muchos años después de la guerra civil que desagarró a los españoles y vivió toda su juventud bajo el férreo control de los diversos gobiernos del General Francisco Franco. De eso ya hemos hablado otras veces. Aunque esos gobiernos fueron abriendo la mano y tolerando una vida más próxima a lo que se vivía en el exterior todos sabían que al fallecimiento del General era necesario encontrar una salida pacífica que nos permitiera incorporarnos a todas las organizaciones occidentales dejando atrás definitivamente ese cruel enfrentamiento entre hermanos. Pero no era tarea fácil, nada fácil y todos teníamos miedo y preocupación.

Sin embargo, la inteligencia del General o de sus consejeros o de todos ellos les hizo negociar con el heredero natural de la Corona Española, Don Juan, su abdicación en su hijo Don Juan Carlos e inventarse una forma de gobierno que diera continuidad al existente al fallecimiento del General. Y así fue como comenzó lo que hemos llamado La Transición, con la generosa renuncia de un gran hombre a sus derechos.

Fuimos capaces todos los españoles, al ver ese generoso acto y conducidos por unos hombres excepcionales, de sacrificar algunos de nuestros ideales e ideas para lograr ponernos de acuerdo y recrear de nuevo España. Unos habíamos corrido delante de los grises –recuerda que ya te conté una vez que llamábamos así a los policías nacionales por el color de su uniforme- perseguidos por asistir a manifestaciones legales –todas lo eran-, otros habían estado en la cárcel o perseguidos por pertenecer al partido comunista u otras organizaciones ilegales –todas lo eran- y otros eran franquistas convencidos conformes con el Régimen.

Pues todos conseguimos ponernos de acuerdo y escribir una nueva Constitución que nos sirviera de paraguas a todo el espectro de colores que era nuestra patria España.

-¿Y los franquistas aceptaron eso?

-Sí. Y realmente se ha hablado siempre poco de ellos pero en realidad fueron, por obligación o convicción, los más generosos pues, dicho de forma gráfica, se hicieron el “harakiri” cuando en la última sesión de Las Cortes franquistas votaron su disolución y abrieron el camino a las primeras elecciones democráticas de España después de 40 años de …, déjame que lo llame así, dictadura.

-Pero, entonces, ¿qué pasó?

-No nos dimos cuenta. Fuimos generosos pero también cobardes ante la idea del fantasma de la guerra civil y el enfrentamiento.

-No entiendo, abuelo. ¿Tuvisteis miedo de los franquistas?

-No nos dieron miedo los franquistas aunque hubo unos meses de acciones violentas en las calles por parte de grupos de ultraderecha. Quisimos que las partes de España más beligerantes, Cataluña y País Vasco, no se opusieran y se plegaran a la Constitución y les concedimos mucho más de lo que debíamos haberles dado. En la propia Constitución sembramos sin intención las semillas de la discordia.

Luego, durante decenas de años, todos los partidos centralistas, tanto de izquierdas como de derechas, por conveniencia política y de estabilidad de su propio gobierno y mera supervivencia personal de sus líderes, no pararon de hacer más concesiones a esas dos autonomías, cediendo vergonzosamente el control de las llaves de la puerta principal.

-Quieres decir que no supieron gobernar sin ceder … -el abuelo se anticipó sin dejarle terminar.

-Se les dio el control de la cultura, de la educación, la sanidad, la justicia, la policía, la seguridad … Todo o casi todo, pero querían más.

-Y ¿Por qué lo permitisteis?, ¿Por qué el pueblo lo permitió?

-No se lo permitimos. Fue mucho peor. Se lo concedimos los españoles con nuestra pasividad y aborregamiento de una sociedad acostumbrada al bienestar social a la que le aterraba perder sus privilegios. Nos dejamos engañar por el gobierno central de derechas, por la oposición de izquierdas y por la perversa y astuta trama que los separatistas catalanes habían urdido durante muchos años.

La derecha y su barbado líder quiso usar, y lo hizo hasta el final de su gobierno y su vida política, un talante caballeroso y repitió hasta la saciedad que todo lo tenía controlado su gobierno, que no habría división de la unidad de España y que responderían siempre a las amenazas separatistas con  proporcionalidad y conforme a la ley. ¡Menuda estupidez, hijo!

Y la izquierda quiso nadar y guardar la ropa en los diversos territorios de España con lo que su discurso era siempre fragmentado y falso con lo que se inventaron un nuevo concepto. Para justificar que defendían la unidad de España al mismo tiempo que apoyaban a determinados partidos separatistas crearon el concepto de la plurinacionalidad española. Aún sigo intentando entender que demonios querían conseguir con esa majadería. ¡Qué pobreza de líderes en la izquierda! Sí, tienes razón, no me mires con esa cara de reproche. En la derecha tampoco florecieron lumbreras. Y así nos fue.

Mientras en ese juego de ambos extremos los nacionalistas forjaron acuerdos con grandes grupos de inversión, industriales y financieros, con el apoyo de un conocido magnate centro europeo sin patria y sin escrúpulos.

El gobierno de España y la oposición aseguraban que Cataluña saldría de la Unión Europea y que Naciones Unidas no la reconocería como nación si se declaraba independiente de forma unilateral –bonita manera de esconder la sedición en el discurso galante del gobierno- y la Generalitat respondía que eso era falso y entraba intencionadamente en la discusión cuando en realidad sus planes eran bien distintos.

Por eso reían los dirigentes catalanes separatistas cuando les acusaban de no ser realistas, de que Europa no les aceptaría, que se quedarían fuera del euro, que les iría muy mal, y bla, bla, bla.

Paró el abuelo un rato pues de repente le preocupó estar aburriendo a su nieto con estas historias que sucedieron cuando era un bebé. Le miró y sonriendo le hizo un gesto indicándole que le echara un poco de agua de la jarra. Bebió un largo trago y tras observar que Daniel seguía con atención la historia prosiguió.

-Tenían los muy canallas una hoja de ruta muy bien analizada y elaborada hasta el último detalle y escondieron sus cartas hasta el último instante, cuando ya era irremediable el cacareado y por ellos siempre pretendido choque de trenes. Y ya lo creo que chocaron.

-Sin embargo, abuelo, al final estamos bien ¿no?

-Si con eso quieres decir que nuestra familia, y en general la mayoría de los españoles –los que quedamos- tienen trabajo, llega a fin de mes, se puede ir de vacaciones como ahora tu mismo, e incluso puede permitirse algún que otro dispendio, que el paro en España –insisto lo que ha quedado de ella- y los otros tres o cuatro países ahora independientes y que se desgajaron uno tras otro de aquella, se ha igualado al de Europa y que la economía crece de forma razonable, te respondería que tienes razón, que estamos bien.

-¿Entonces?

-Tu, Daniel, como el 30% de los españoles hoy, has crecido en este periodo de cambio y lo que fue España te es muy lejano y lo sabes más por lo que yo te cuento que por lo que te enseñan en la escuela y dicen los libros de texto pues todos quieren ahora tapar la verdad y desean olvidar y que olvidemos la vergüenza de lo que sucedió y desde luego no quieren mancharse ni siquiera con el recuerdo. Pero como sabes porque me lo has oído decir muchas veces “Vox veritatis non tacet”. ¿Te acuerdas qué significa?

-¡Claro! –respondió orgulloso el chaval- La voz de la verdad no se esconde.

-¡Exacto! –dijo más orgulloso aún el abuelo- pero ellos lo ignoran.

Para mi, y estoy seguro que para tus padres, es muy penoso cada vez que venimos a esta casa que tengamos que hacerlo pasando dos fronteras, cambiar de moneda, de ese euro que dijeron los mentirosos que nunca perderían, a esta estúpida moneda que se inventaron ante lo inevitable, el doblón catalán, y los otros el florín valenciano o el impronunciable urrezko dolarea.

O el tener que entenderme en inglés con gente nacida en la tierra de mis abuelos, tus antepasados, porque les prohibieron la enseñanza del español.

O que todos los años se nos penalice por tener propiedades aquí sin aceptar su tonta nacionalidad y sin renunciar a ser de España.

O que nuestra bandera esté prohibida incluso para uso personal y dese luego no admitan que ondee en ningún mástil de instituciones o entidades.

O que …

Y cada vez que seguía relatando esos agravios se iba excitando hasta el punto de que Daniel se dio cuenta que esa tensión lo devoraba por dentro y armándose de valor le interrumpió.

-Abuelo, lo he entendido y comprendo tu enojo pero cálmate por favor.

Algo más calmado pero con evidentes signos de cansancio el abuelo continuó.

-Hemos destruido 500 años de historia y hemos hecho renacer reinos de taifas regidos por mediocres gobernantes a los que solo priva su poder y control de las tierras que han hecho suyas.

Hablo en plural, hijo mío, porque me siento tan responsable como esos necios del gobierno de 2017 y su oposición de pacotilla. Opuestos solo para echar al otro de sus sitio y ocupar su lugar. Poco les importaba o eran capaces de ver lo que se nos venía encima.

Suspiró largamente el anciano observando los grandes y bellos ojos de expresiva comprensión de su nieto, y tras exhalar completamente el aire de sus gastados pulmones le susurró si no se encontraba cansado de escuchar estas viejas cuitas que sucedieron al poco de su nacimiento.

-Para nada, abuelo. ¿Quieres que te traiga tu cafetito?

-Estaría bien. Dormir bien es de las pocas cosas que la vida no ha conseguido arrebatarme y ya sabes que aunque me tome café a esta hora –miró su reloj de cadena- al filo de la medianoche, diría que casi me ayuda a dormir, y si me lo acompañas con un chupito de …

-Ya se, ya se abuelo. Ahora vengo, pero no te me duermas.

Al quedarse solo intentó cerrar los ojos queriendo recordar esos turbios años que vinieron tras la declaración de independencia de Cataluña pero la belleza de los azules que la luna llena de septiembre pintaba en el cielo y en las tranquilas aguas del mar dejando en la sombra al Peñón que cobijaba bajo su manto de grises el pequeño puerto le ensimismó en los recuerdos de la primera vez que pasó con su esposa una noche en la casa recién adquirida.

Pasó unos minutos acariciando con la vista el ficus benjamina que su mujer trajo de la capital donde languidecía en un tiesto en el interior del salón y ahora, casi veinte años después, se había convertido en un bellísimo árbol rodeado en cortejo alegre por unas exuberantes buganvillas malvas, blancas y azules. ¡Qué tiempos! Se dijo cuando ya se acercaba su nieto con dos tazas de café y un chupito en una gran copa helada con su Courvoisier. Había tomado la costumbre de despedir cada día, que podía ser el último, aunque fuera tan tarde como esa noche con un sorbito frío de su coñac preferido. Creía recordar que lo tomo así por primera vez en su primer viaje a Moscú. Le ayudaba a dormir.

-Entonces, abuelo … -y dejó en suspenso la frase.

-Pues se nos fue todo de las manos. Los separatistas catalanes declararon la independencia después de tres acontecimientos económicos de primer orden y que tenían perfectamente preparados.

El financiero europeo que te mencioné al principio, que sin piedad presumía de haber derrocado gobiernos, haber hecho caer a monedas fuertes intocables y provocado terremotos financieros de efectos internacionales haciéndole aún más rico, pudo entonces ponerse otra medalla. Iba a conseguir destruir un pueblo de 500 años de historia y crear 3 o 4 países vecinos que por supuesto le rendirían pleitesía por la ayuda prestada – a alto interés por cierto.

Tres días antes, con gran montaje escenográfico y repercusión en medios, se confirmó que Barcelona sería la nueva sede europea de varios bancos internacionales de Asia, América e incluso de varios bancos suizos que nunca habían salido de su pequeña tierra.

Dos días antes y de igual manera se anunció que varias empresas de Silicon Valley iban a invertir auténticas fortunas en un nuevo complejo tecnológico donde se crearían institutos y universidades ligadas a la Pompeu Fabra.

Y un día antes el propio presidente de la Generalitat anunció que cuando Cataluña consiguiera ser independiente –calló lo que ya sabía pues la fecha estaba decidida- se convertiría en una república fuera de la Unión Europea, a la que renunciaría expresamente, con fuertes lazos e intereses compartidos con países como Andorra, Suiza e incluso probablemente el Reino Unido, convirtiéndose en un nuevo paraíso financiero.

A estos tres mazazos ni el gobierno de España del torpe PP ni la inculta zafiedad de los líderes de la oposición supieron reaccionar de modo que cuando el 27 de septiembre de 2017 se asomó Don Carles Puigdemont al balcón de la plaza de San Jaime y proclamó la nueva República de Cataluña todo estaba ya consumado pues los separatistas habían ocupado las calles, los mossos controlaban las principales instituciones catalanas y la algarabía de señeras y cánticos era tan abrumadora que los españolistas en Cataluña quedaron desconcertados, más aún ante la inoperancia de la continua verborrea del gobierno quedándose una gran mayoría en vergonzoso silencio acobardados por ese avasallamiento justificándose que podía ser que las nuevas medidas económicas recientes serían buenas para todos.

Me duele recordarlo Daniel. Pero esa vergüenza nos acompañará siempre.

En el resto de España por supuesto hubo muchas más reacciones pero la continua línea de discurso legal del gobierno paraba absurdamente la lógica indignación de los españoles que veían como les quitaban algo que también era suyo.

Cuatro generales que habían comenzado años antes a oponerse a las tesis separatistas y habían sido acusados de golpistas por simplemente hacer una lectura cabal de la Constitución acaudillaron una defensa activa de la unidad de España dentro de la ley pero exigiendo a los ministros responsables y al presidente del gobierno que se dejaran de verborrea legalista y aplicaran las leyes actuando con rigor y contundencia. El purismo en que quería moverse Don Mariano Rajoy para demostrar que su gobierno defendía la unidad de España con la legalidad española y europea sin dejarse llevar por arrebatos le hizo cometer el gravísimo error de incluso detener por 24 horas a los citados generales lo que acabó por sembrar el desconcierto total y favorecer internacionalmente las tesis separatistas.

 

Se sucedieron días y semanas convulsos en los medios y en la calle, y la cada vez más evidente debilidad del gobierno fue finalmente interpretada por muchos países como síntoma de la posible razón que podía apoyar a los separatistas que en menos de un mes consiguieron que internacionalmente se les escuchara y en muchos caso se les apoyara.

A partir de ahí fue un ir cuesta abajo hacia el irreversible desmembramiento de España. Consolidada la separación de Cataluña, que los sucesivos gobiernos de España nunca reconocieron y hasta hoy siguen peleando en los tribunales internacionales (Estrasburgo, Naciones Unidas, etc.), otras autonomías no tardaron en seguir la misma senda y así el País Vasco, Andalucía, Galicia y recientemente los Países Valencianos -que hubieron de perder tiempo para librarse de la deseada unidad que los catalanes pregonaban- se fueron desgajando de nuestra vieja patria.

Por eso me viste llorar.

Lloro muchas noches en estas fechas de septiembre porque no fuimos capaces de reaccionar, porque no salimos a la calle a defender lo nuestro, pero sobre todo lloro, y me duele decirlo, por soberbia. Sí, hijo, porque me encorajina no haber descubierto la gran mentira que usó el separatismo ocultándonos la estrategia económica y la cantidad de instituciones financieras que apoyaban la independencia de Cataluña. No vimos ese enemigo y por eso no supimos defendernos. Aún hoy no comprendo como no supe verlo yo que como tantas veces me has oído recomiendo siempre leer entre líneas y ver detrás del bosque. Pues no lo vi. No lo vimos y nos vencieron.

Y lloro porque me apena sentirme extranjero en esta tierra en la que ahora estamos los dos y que como te he dicho nacieron y murieron nuestros antepasados.

Lloro por la impotencia de lo irreversible.

El abuelo se calló cansado recostándose en los mullidos almohadones de su butacón de mimbre valenciano cerrando los ojos para dulcemente dormirse tras sentir como Daniel le cubría tiernamente con su manta.

Unas horas después la voz de su hija le rescató poco a poco de un sueño agitado que le hizo despertar agarrándose con fuerza a los brazos de su butaca mientras abría lentamente los ojos comprobando que ya no estaba en la terraza del sur sino en el mirador del salón. Desconcertado miró a su hija que le decía

-Papá, papá, vaya sueñecito que te has echado. ¿Así me cuidas a tu nietecito Daniel?

Miró el abuelo a su lado y vio en la cuna durmiendo plácidamente boca abajo al pequeño y se sonrió mientras le besaba en la cabecita y le decía ante la perplejidad de su hija

-Daniel, eso no pasará. ¡Aún estamos a tiempo!

Antonio de Jesús Ulled Merino

Blog: generaldavila.com

 

Vista larga, paso corto y no fiarse ni del compañero de pareja ¡¡VIVA HONRADA LA GUARDIA CIVIL!! General Adolfo Coloma Contreras (R.)

Hace unos días visité en el Museo Cerralbo de Madrid una exposición de fotografías de Carlos Saura que lleva por título “España años 50”; una excelente colección de imágenes, todas en blanco y negro, que me transportaron a los duros y difíciles años de nuestra posguerra. A través de la colección pude apreciar hasta qué punto ha cambiado la sociedad española en poco más de medio siglo. Los paisajes, las calles, las caras, las actitudes, poco o nada tienen que ver con las que estamos acostumbrados. Yo diría que ése es precisamente el mensaje: cómo ha cambiado España. ¿Todo?  -Pues no -. En una foto, una única foto, aparece enjuto, serio, adusto, con el uniforme impecable y tricornio sobre la cabeza un guardia civil. No, – no todo ha cambiado – concluí

Ayer como hoy, la presencia de la Guardia Civil es sinónimo de seriedad, de orden y de eficacia. Cuando uno se encuentra por la calle a la archifamosa “pareja”  le invade una sensación de seguridad y confianza, excepto aquellos que se saltan las normas, ya sea por exceso de velocidad, por conductas ilícitas o por mandamiento judicial.

No ha mucho, un personaje ya retirado de la vida política catalana, pero que todavía conservaba sus influencias en los círculos del poder preguntaba en alta voz a micrófono abierto –“¿Pero quién es la UCO? En una clara muestra de desprecio a los guardias de esa unidad que habían investigado su turbio pasado y puesto tal información a disposición judicial.

Y estos días, en esa misma tierra, otros guardias han sido llamados por otros magistrados para que, ejerciendo labor de policía judicial, fueran a recabar pruebas y conducir ante los instructores a testigos o imputados en hechos cuya presencia era requerida por  los togados. Hasta ahí todo bien. Por desgracia es una escena harto común en nuestros telediarios últimamente. Pero ¡Ay amigo! Estas actuaciones se producen en medio de una situación límite provocada por unos que conculcando abiertamente el ordenamiento legal, usan a la propia población a la que deben proteger como medio de movilización. Es muy fácil hacer un uso torticero de las redes sociales. Se sabe que han llegado antisistema de muchas partes. Ya son sobradamente conocidos de muchas policías europeas. Y a ellos hay que sumar esa rancia y extrema grey marxista que ha encontrado acomodo en los recovecos de nuestra permisiva legislación. El choque está servido.

Y lo hemos vivido casi en directo. Whatsapp con imágenes, videos y audios. Twitter alarmantes, que a muchos nos han impactado. La Guardia Civil se deja llevar un coche, con material, con comunicaciones y tal vez, hasta con armamento ¡Esto sí que se pone serio! Le entran a uno ganas de pensar ¿Qué hay después?

Seguro que a muchos de vds, les habrá pasado ¡Los guardias civiles desbordados! Y tal vez hayan pensado en la necesidad  uniformes de otros colores. Pero a poco que uno reflexione con la serenidad que permite tan alarmante situación, tal vez le haya pasado como a mí. ¡Qué coño! Es el momento de apoyar a la Guardia Civil. Y quien dice a la Benemérita dice lo mismo de los policías nacionales y de tantos servidores del orden que se mantienen al lado de la ley, en estos momentos tan difíciles.

Difíciles son los momentos que estamos viviendo como fácil es imaginarse la colección de consignas restrictivas con las que les habrán enviado a cumplir sus tareas. Ayer mismo, desde este mismo blog pedíamos, ante la gravísima situación que atravesamos “apoyar decididamente al Presidente del Gobierno, al Gobierno de España, a la Justicia y a las Fuerzas de Seguridad” y entendemos que la prudencia es la clave. Hoy nos reafirmamos en ello, pero cuando pedimos apoyar a las fuerzas de seguridad, apostamos indiscutiblemente porque se les envíe a cumplir sus misiones con las necesarias garantías. Medios y procedimientos los hay, en cualquier sociedad democrática.

No crean que no, también los soldados entendemos de estas cosas. Hemos tenido que enfrentar situaciones parecidas, con la población por medio, en el Sahara, en Irak, en Afganistán y en los Balcanes. Muchos recordarán la difícil tarea de los soldados de KFOR en  el puente de Mitróvica, sobre el Río Ibar en Kosovo. Claro, que los soldados actúan bajo el peso de las llamadas “Reglas de enfrentamiento” (ROE) Pero la primera de ellas deja a las claras que no hay regla alguna que impida la autoprotección de los soldados que se sientan agredidos y sobre los que pese una amenaza real.

A los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado se les está negando el pan, la sal y el asiento a la lumbre. Se desplazan hacia previsibles focos de tensión y se les niega hasta el alojamiento. Tienen que hacerlo en buques fletados en compañías extranjeras, en condiciones probablemente más espartanas que los propios inmigrantes ilegales. Moverse por calles en las que hasta los niños de los colegios son utilizados como medio de presión y escudo.

¡Claro que nos indigna la imagen de un vehículo de la Guardia Civil, saboteado y desvalijado! o la bandera de una casa cuartel (donde, por cierto, también viven familias y niños) arrancadas. Todo esto nos repugna, como también nos ha indignado la imagen del Jefe del Estado vituperada en un estadio o una pitada al himno nacional, que nos representa a todos como también nos representa la bandera – no de combate – que han arrancado de la Comandancia de la Guardia Civil de Manresa.

Pero no, no es este el momento de pedir responsabilidades a los guardias que no disponiendo de material antidisturbios, han permitido que les roben el armamento antes que hacer uso del mismo con las catastróficas consecuencias que hubiera tenido. Es el momento de apoyar a los guardias, a los policías, a sus familias. Es el momento de confiar en que el gobierno, tomará buena nota de lo que está sucediendo y autorizar unos operativos robustos que permitan el cumplimiento de las misiones encomendadas a los agentes de su autoridad  con la seguridad adecuada para los que tienen que desempeñarlas. Es el momento de gritar

¡VIVA HONRADA LA GUARDIA CIVIL!

Y LA POLICIA NACIONAL

Y TODOS CON ELLOS

Adolfo Coloma

GB (R) del ET

Blog: generaldavila.com

 

LA UNIÓN HACE LA FUERZA Ramón Moya Ruiz. Presidente H.N. Antiguos Caballeros Legionarios

Hoy escribe con nosotros

Ramón Moya Ruiz.

Coronel Presidente de la Hermandad Nacional de Antiguos caballeros Legionarios

El coronel Ramón Moya Ruiz es un Caballero legionario curtido en las filas de la Legión desde su juventud y que se resiste a dejar su puesto en formación. Después de muchos años de legión, vivida intensamente, posee una experiencia que no podía ser desaprovechada. Pura historia legionaria hoy ocupa un puesto de especial relevancia y responsabilidad. La presidencia de la Hermandad Nacional de Antiguos legionarios hace que por su sede pasen cientos de legionarios buscando el espíritu de sus entrañas y el abrazo de los viejos camaradas. Allí está el coronel con su equipo para brindar camaradería, viejos recuerdos y amistad legionaria. Un lugar unido al mando de la Legión y que marca doctrina al resto de las Hermandades  legionarias. Un vínculo necesario ya que Legión solo hay una, la que fue, la que es y será. Siempre unidos veteranos y jóvenes en el Credo Legionario. La Hermandad es el lugar sagrado para convertir en realidad el compañerismo, amistad, Unión y socorro.

Mi coronel este humilde blog lleno de espíritu legionario te cede la palabra:

LA UNIÓN HACE LA FUERZA

El próximo día 12-O se cumplirán 525 años del descubrimiento de  América por  Cristóbal Colón, empresa patrocinada por los Reyes Católicos. Dicha efeméride muestra al  mundo la grandeza de  España y es sin duda el acto inicial de la proyección internacional  de nuestra Patria, ESPAÑA pues fue el inicio de ese imperio en el que nunca se ponía el sol, pero ante todo era la expansión de nuestra cultura y costumbres.

Y en enero de 2017 se cumplieron 525 del fin de la Reconquista, la toma de Granada, y lo que es más importante el nacimiento de España como NACIÓN, gracias a los Reyes Católicos y al insigne Cardenal Cisneros.

Desde entonces  los distintos  avatares de  nuestra  Historia como  Nación nos descubre, que  nunca  hemos llegado  tan alto que cuando  hemos  permanecido  unidos en nuestro  sentimiento de pueblo, España. España y Patria son términos que debemos utilizar con normalidad, porque no son exclusivos de nadie, tampoco de los militares, son de todos. España, Patria, españoles, repitámoslo con seriedad y con serenidad, porque debemos mostrarnos orgullosos de lo que somos, de nuestro pueblo, de lo que hemos hecho juntos. Y hemos hecho más y mejor, y hemos sido más grandes cuando mas unidos estábamos.    LA UNIÓN HACE LA FUERZA.

Lo triste es que el separatismo , no ha surgido de  repente, sino que estaba latente y esperaba el  momento de  “atacar”, y eso a pesar de nuestra  Historia  más reciente, que viendo  los resultados de  las  experiencias más  o menos  independentistas y federalistas habidas en las  experiencias republicanas, apostar por el llamado  Estado de las Autonomías  que regula el Título VIII de  nuestra Constitución y que vino a  implantar, de forma enmascarada y disimulada un sistema de  federalismo, si a eso le  unimos  la falta de decisión y energía que debe acompañar a todo buen gobernante, para al menos controlar que el federalismo no conlleve la  destrucción del estado, tenemos la receta del  problema  actual, que nos es otro, que algunos  grupos políticos han antepuesto  sus intereses partidistas al bien común de España y han venido permitiendo que  no se  izase la Enseña Nacional en Ayuntamientos; retirada del retrato oficial del Rey de España; que no se  asistiese  por parte de los Presidentes Autonómicos a los Actos conmemorativos de la  Fiesta  Nacional, pitidos al Himno Nacional, y así un largo  etcétera. Echamos en falta unas leyes que proporcionen un mayor apoyo a nuestros  símbolos nacionales que deben ser siempre respetados y amparados por leyes de obligado cumplimiento. Eso no es nada con lo ha venido después.

Nuestra  Carta Magna, en su artículo segundo: La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”. Por tanto, es evidente la clara alusión a la Unidad Nacional, que no puede vulnerarse, independientemente que también se aluda a la autonomía, que no independencia, de  las regiones que la conforman.

Sobre el  peligro de  nuestra  Unidad  Nacional, debe atenderse a lo preceptuado en el artículo 8.1 CE , referido a las Fuerzas Armadas como “defensoras de la  integridad  territorial y el ordenamiento constitucional”, no pretendo transmitir que la  primera  medida  sea la intervención activa de las Fuerzas  Armadas, pero sí, si fuera necesaria, Francia lo hace, y máxime cuando  se pretende  la formación de un “ejército  catalán”,  ha de abortarse desde su  mismo origen, con claridad y contundencia, no solo por su ilicitud , sino  lo que es más  importante, evitar  un posible  conflicto armado, que sería volver a las andadas.   Ante la rebeldía flagrante, se impone impedir el golpe con prioridad insoslayable, es el momento de la UNIDAD NACIONAL AL GRITO DE VIVA ESPAÑA.

Ramón Moya Ruiz. Presidente de la Hermandad Nacional de Antiguos Caballeros Legionarios

PD/ La Hermandad de Antiguos  Caballeros Legionarios vive con gran preocupación  los últimos acontecimientos que ponen en peligro la Unidad de la Patria, y permanece atenta, con el mismo espíritu y amor a España que siempre  demostró , como si aún vistiéramos el glorioso uniforme de la Legión, caminando hacia el Centenario de su fundación.

Blog: generaldavila.com

 

 

FIRMEZA CONTRA EL GOLPE DE ESTADO (Equipo de redacción)

Ante la gravedad de la situación en Cataluña, que amenaza con extenderse a otras partes de España, por razones de lealtad institucional, eficacia y patriotismo, es el momento de apoyar decididamente al Presidente del Gobierno de España, a la Justicia y a las Fuerzas de Seguridad. Es decir apoyar con firmeza la voluntad de pueblo español del que emana la Ley y la justicia.

Ni un paso atrás. Es la hora del Estado, de la Nación española.

‹‹El referéndum ya no se puede celebrar. Eviten males mayores››. Eso quieren los españoles.

Pero ¡ojo!, lo peor viene después. Firmeza. No hay razones ni para ceder ni para asustarse. Nada va a ocurrir mientras se permanezca dentro de la legalidad.

Firmeza. Prudencia. Nunca debilidad.

Es la hora de la grandeza de la política y es la hora de descubrir las traiciones. Firmeza en la actuación y en la unidad contra los delincuentes que quieren romper España. No puede haber concesiones. Los partidos políticos que critican la actuación del Gobierno se retratan con claridad. Podemos. Otegui es una representación vergonzante, pero a la vez una muestra de lo que hay detrás de todo este proceso que pretende la independencia. Es bueno analizar los signos que lo rodean. Es el presagio de la tormenta que pretenden. Todo está dicho y visto. Era de esperar. Solo quieren destruir España. Como sea.

En estos momentos la firmeza exige una rotunda y clara postura. De todos los partidos. La tibieza no es la forma. Claridad, unidad y rotundidad ante la amenaza, sin fisuras y sin buscar réditos partidistas.

Es la hora del Estado. La hora de la Nación española. La de los españoles.

Nuestro total apoyo al Presidente del Gobierno.

Por la Unidad de España. Hoy y mañana. Por España, siempre.

Equipo de Redacción del blog generaldavila.com

Les debería dar vergüenza (Juan Carlos Rodríguez Ibarra)

Hoy escribe con nosotros

JUAN CARLOS RODRÍGUEZ IBARRA

La defensa de la unidad de España y de la igualad en derechos y obligaciones de todos los españoles, no es patrimonio ni de las izquierdas ni de las derechas. Es una cuestión que compete a todos los españoles. A todos por igual.

Un buen exponente de ello es la personalidad que hoy acogemos en nuestro blog y nos honra presentar, Don Juan José Rodríguez Ibarra.  Cuando acudimos a él, no lo dudó. Extremeño por los cuatro costados, en los más de veinticuatro años que ha ejercido la Presidencia de la Junta de Extremadura, cargo que ha simultaneado con el de Secretario de General del PSOE de Extremadura, ha hecho siempre gala de su orgullo de ser español. En las instituciones y foros a los que ha pertenecido siempre se ha manifestado en pro de la igualdad entre los españoles, de la mayor solidaridad entre las distintas Comunidades Autónomas que conforman España y entre las Regiones de la Unión Europea, de la que fue  Vicepresidente de su Comité de Regiones.

Al dejar sus altas responsabilidades políticas, se reincorporó a  labores docentes en la Universidad de Extremadura. Pero fue llamado en numerosas ocasiones a prestar otros servicios dentro de la región, en España y en el extranjero. Entre sus numerosísimos galardones y condecoraciones con que ha sido distinguido, no podemos dejar de mencionar que está en posesión de la Gran Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco. Es en la actualidad, miembro del Consejo de Estado.

Fiel a sí mismo, impulsó en el año 2011 una prestigiosa fundación, a la vez centro de estudios, que lleva su nombre, desde el que trata de impulsar la modernidad de Extremadura y de España.

Este es a vuela pluma, el perfil de quien, como el mismo se define, ha pasado la vida “rompiendo cristales” y a quien tenemos el honor de darle la palabra en nuestro blog.

LES DEBERÍA DAR VERGÜENZA

Les debería dar vergüenza. Las declaraciones del Sr. Puigdemont, el pasado día 10 de septiembre, asegurando que “el Tribunal Constitucional (TC) no puede suspender la Ley del Referéndum porque hay una nueva legalidad catalana amparada en las elecciones del 2015”, y el comportamiento de la presidenta de la Mesa del Parlamento catalán y de los diputados independentistas, podrían hacer pensar a los poco avisados que los cargos que ahora ostentan estos sediciosos no se deben a la Constitución española que votamos afirmativamente la inmensa mayoría de los españoles. Y, por cierto, fue en Cataluña donde esa Constitución, reconocedora de los hechos diferenciales, de la singularidad de los territorios españoles y de la descentralización, fue votada con más fe y votos en el referéndum constitucional de diciembre de 1978.

No hace falta que se recuerde que si la presidenta del Parlamento catalán, el presidente de la Generalidad y los diputados independentistas ocupan los cargos y responsabilidades  que ocupan, no es como consecuencia de la supuesta y ficticia nueva legalidad, sino de los poderes que el Estatuto de Autonomía de Cataluña, en vigor y no derogado por ninguna ley estatal, y surgido de la Constitución Española, que les permitió celebrar elecciones libres y democráticas para que, antes Artur Mas, y después el Sr. Puigdemont, hayan podido convertirse en los representantes del Estado en la Comunidad Autónoma de Cataluña.

Y por eso, y solo por eso, lo del pleno del Parlamento catalán del pasado 6 de septiembre no tiene otra forma de calificarse que como traición. Traición a los electores que votaron de acuerdo con el Estatuto y no con una “nueva legislación”. Traición a la Constitución y traición al resto de los españoles. La vergüenza y la ética no son precisamente virtudes que adornen la moral de esas personas que, si están donde están, lo es por su vileza.

Claro que la traición no es algo que no conozcan algunos independentistas ya que El gobierno de la II República tuvo que luchar contra la insurrección militar franquista, contra el fascismo italiano y alemán, y contra la indiferencia francesa y la hostilidad británica, promotora del vergonzante Comité de No Intervención. Pero en la retaguardia tuvo que luchar contra los independentistas catalanes conservadores y de izquierda, que aprovecharon la guerra civil, como siempre han aprovechado los momentos de crisis y debilidad de los gobiernos de España,  para proclamar la independencia de Cataluña. Ya lo dijo el catedrático catalán Vicenç Navarro en el diario Público del 24 de junio de 2010: “Las clases dominantes de las diferentes naciones de España se aliaron para derrotar a la República, siendo los nacionalistas conservadores y liberales catalanes de los años treinta los mayores promotores en Catalunya del golpe militar que persiguió con mayor brutalidad la identidad catalana”. Azaña denunció que en el alzamiento militar los catalanistas conservadores se pusieron decididamente al servicio de la “Junta de Burgos”, como antes al servicio de la dictadura de Primo de Rivera.

Si el Sr. Puigdemont y su corte tuvieran vergüenza, tendrían que haber dimitido de sus escaños y de sus responsabilidades institucionales que obtuvieron con las leyes que ahora están traicionando. Hacer esa traición, desde las instituciones constitucionales y estatutarias, es seguir el ejemplo de Hitler, de Mussolini y, más recientemente, de Maduro, quienes desde dentro del sistema trataron y consiguieron destruir la democracia y la libertad.

El final del pleno del día 6, con sus cantos y los abandonos de quienes no piensan como ellos, era el final que buscaban los traidores. Por eso, aquellos que ilusamente se han mostrado equidistante durante todos estos años, en los que la traición apareció con toda su crudeza, deberían pensar si no contribuyeron con su tibieza y con su reparto de culpas a envalentonar a los que llevan años tratando de aprovecharse del Estado cuando toca la cobardía y el silencio, y de retarlo cuando aparece la libertad.

Muchos de los que nos sentimos ciudadanos de izquierdas tenemos problemas a la hora de comprender cualquier deslegitimación, no de la España en abstracto y patriotera, sino de la España actual, democrática, constitucional, plural, diversa y descentralizada donde, por primera vez, la izquierda y los progresistas hemos podido y podremos plantear y llevar adelante proyectos políticos de igualdad, libertad y solidaridad para todos y entre todos, igual que se hizo tras la aprobación de la Constitución.

Quienes han seguido los pasos de la traición que el separatismo cometió con la II República, recibieron el castigo que la Justicia les impuso. La República fue implacable con los sediciosos. ¿Qué hará la democracia con los herederos de la traición?

Juan Carlos Rodríguez Ibarra

Blog: generaldavila.com

 

XCVII ANIVERSARIO DE FUNDACIÓN DE LA LEGIÓN Francisco Javier Zorzo Ferrer General de División (R)

Hoy escribe con nosotros

Francisco Javier Zorzo Ferrer

Hoy 20 de septiembre celebramos el XCVII Aniversario de la Fundación de la Legión. Motivo más que suficiente para dedicar este día a recordar y conmemorar esa fecha junto a todos los que sirvieron en la Legión o sirven actualmente sin olvidar a aquellos que  se sienten legionarios en su quehacer diario. Va por todos los que comparten ese espíritu condensado en el Credo de la Legión.

Este año hemos dado la palabra al general Francisco Javier Zorzo Ferrer para que sea desde su conocimiento y sentimiento el que nos reúna a todos alrededor de ese espíritu único y sin igual. El general Zorzo es un legionario entero, sentimiento y razón, conocedor del alma legionaria que se esconde tras esa verde camisa legionaria que se abre siempre valiente frente al enemigo.

La conoció por dentro, en su intimidad y fuerza interior. La de la obediencia y férrea disciplina. Teniente de la XIII Bandera en Ifni, Coronel jefe del Tercio Alejandro Farnesio (4º de la Legión); fue jefe de la AGT. “Málaga”, primera Agrupación del Ejército español puesta al servicio de la ONU. Jefe de la Brigada SPABRI III en Bosnia y Hezegovina.

Fue Jefe de la Legión en momentos delicados y complejos. Como no podía ser de otra manera la Legión resurge siempre, a pesar de los obstáculos. Ellos la engrandecen.

Gracias mi general por acudir a la llamada de “A mí la Legión!

Un año más, camino del Centenario, ahí está la Legión, aquí está la Legión.

Tuya es la palabra mi general.

XCVII ANIVERSARIO DE FUNDACIÓN DE LA LEGIÓN

A comienzos del pasado siglo, España se encontraba inmersa en una trágica guerra en el territorio español del Norte de África. La situación política y económica de nuestro país originaban que los Ejércitos de entonces estaban mal organizados, mal dotados y, probablemente también, y en algunos casos, mal mandados.

Consecuencia de todo ello era que la citada guerra constituía una horrible sangría a los españoles. Las frecuentes levas de jóvenes para incorporarse al Ejército en la lucha contra los insurrectos del norte del actual Marruecos, prácticamente sin preparación militar y con armamento de dudosa efectividad, venían a producir ingentes cantidades de bajas en el Ejército, muy difíciles de asumir por el pueblo español.

Un militar excepcional, de gran preparación profesional y con reconocida capacidad y experiencia, diplomado de Estado Mayor, y combatiente en Filipinas y Marruecos, José Millán Terreros, (uniendo con posterioridad sus apellidos paternos y adoptó el de Millán-Astray Terreros)  presentó la propuesta de que, para contribuir a la disminución de las bajas de los bisoños soldados españoles se organizara un Cuerpo constituido principalmente por extranjeros, que con la debida instrucción, preparación física y espíritu aguerrido, constituyera el necesario relevo que evitara el inmenso número de bajas que se producían.

Aquí aparece la primera característica de La Legión desde su creación. Es un Cuerpo solidario. Nació, se constituyó, para que con su sacrificio, evitar el dolor que embargaba a muchas familias españolas. Pocas veces hemos podido leer algún comentario en este sentido y, sin embargo, se han hecho muchos con intención totalmente negativa, basándose en puntos de vista políticos, sin conocer el real significado de la existencia de La Legión. Creo que es algo muy importante a tener en cuenta.

La Legión ha sufrido miles de bajas desde su creación hasta las últimas producidas en nuestros días, en las Misiones desarrolladas en el exterior, para, de una u otra forma, dar la mayor seguridad posible a España y colaborar con las Fuerzas Armadas de otros países en el mantenimiento de la paz en el mundo que nos rodea.

La creación de La Legión tuvo lugar por RD. de 28 de enero de 1920, siendo Ministro de la Guerra el Vizconde de Eza, aunque desde hacía tiempo habían tratado el tema los Generales Tovar y, fundamentalmente, el General Villalba, al que se puede considerar, sin menospreciar la influencia de los otros Ministros, el verdadero impulsor de la creación del entonces denominado Tercio de Extranjeros.

Con diversas vicisitudes se consigue publicar las normas para el alistamiento de los futuros caballeros legionarios y, el 20 de septiembre de 1920 se produce el alistamiento de los primeros  legionarios. En el Banderín de enganche de Albacete se alistó Aníbal Calero Pérez, tradicionalmente considerado como el primer alistado en la Península y que una vez desligado de La Legión murió asesinado en Barcelona el 29 de octubre de 1934.

Hasta hace bien poco se apuntaba, que el primer alistamiento de un legionario tuvo lugar, ese mismo día, en Ceuta. Se trataba de Marcelo Villeval Gaitán, que moriría cinco años más tarde en el combate para la recuperación de Monte Malmusi, siendo brigada.

Sin embargo, recientemente, historiadores expertos sobre La Legión han determinado que, en realidad, el primer alistado en el entonces Tercio de Extranjeros se trató  de Carlos Expresati de la Vega, natural de San Roque (Cádiz) y residente en Ceuta. Tenía 32 años cuando se apuntó en el Banderín de Enganche de esa ciudad. Había servido con anterioridad en el Ejército con el grado de sargento. En 1922 alcanzó, de nuevo, el empleo de Sargento, esta vez en La Legión, por méritos de guerra.

A primeros de octubre de 1920 llegó a Ceuta la primera expedición procedente de la Península, concretamente del Banderín de Enganche de Barcelona. Ante la avalancha de voluntarios que quisieron alistarse a La Legión, Millán-Astray reconoció que “habíamos sufrido un error de cálculo al pensar en los  hombres que se habían de presentar. Creíamos que vendrían poco a poco, no pensamos en la explosión y fue que en tres días se habían reunido cuatrocientos”. Precisamente en el barco que les transportó a Ceuta también se incorporó el entonces Comandante Franco, que sería Segundo Jefe del Tercio, llegando a mandarlo posteriormente.

La constitución del Tercio de Extranjeros se rodeó desde sus orígenes de romanticismo y compromiso. Su Fundador tuvo buen cuidado de que los nuevos legionarios sintieran, desde el primer momento, que pertenecían a una  nueva familia. Redactó el “Credo Legionario”. Doce artículos que quieren expresar la razón de ser de una unidad tan especial. Que ha prevalecido hasta nuestros días y que representa la base de porqué La Legión se ha distinguido siempre como una de las mejores Unidades del Ejército. Millán-Astray se inspiró en La Legión Extrajera francesa para la organización de su Unidad y en el bushido japonés para crear el tradicional espíritu que ha distinguido siempre a los legionarios y, sin exageración, puedo afirmar que, precisamente por todo ello, todo el que ha tenido el honor de formar en sus filas, haga el tiempo que haga, todavía mantiene en su corazón los principios que le inculcaron cuando era legionario y, la gran mayoría de ellos, se sienten hasta ahora orgullosos al máximo de haberlo sido..

Como en todo colectivo de gente joven, que forma parte de una tropa de tan especiales características, ha habido quienes se han distinguido, erróneamente, por la comisión de faltas y delitos que han sido magnificados en determinadas circunstancias. Pero, además del excepcional comportamiento durante las acciones bélicas en las que han tomado parte, primera de las misiones encomendadas, han dedicado muchos de sus esfuerzos a colaborar en la ayuda de sus semejantes: inundaciones, incendios y otras catástrofes, han visto cómo los legionarios, arriesgando sus vidas, han conseguido salvar la de muchos de sus conciudadanos. Precisamente el Espíritu de la Muerte de su Credo dice: “El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde”. A veces me pregunto cómo recibirían frases como estas los que se alistaron al Tercio de Extranjeros hace 97 años.

Esta mística que se creo alrededor de La Legión desde su fundación ha prevalecida hasta nuestros días. Obviamente, los legionarios de entonces no tenían la preparación y los medios de los de nuestros días, pero precisamente su sentimiento, basado en nuestro Credo, es exactamente el mismo. Sus espíritus de compañerismo, amistad, unión y socorro, disciplina, sufrimiento y dureza, de combate, etc. impulsa a las Unidades de La Legión, como lo tuvieron que hacer sin duda en los primeros años del siglo pasado.

La participación en Misiones en el exterior ha servido para que la sociedad española sepa que tiene unas Fuerzas Armadas de muy alto nivel y, en el caso concreto de La Legión, ha sabido cómo son los legionarios de ahora, damas y caballeros legionarios, con que entusiasmo, dedicación y profesionalidad se entregan en cuantas misiones les encomiendan, cumpliendo sin reservas cuanto les manda la Constitución y en apoyo de todos aquellos seres humanos a los que han ido a apoyarles y socorrerles en cuatro de los continentes de nuestro mundo.

Precisamente, otro motivo de orgullo para todos los que alguna vez henos vestido la camisa legionaria, es que  la mayoría de las Misiones en el exterior en las que han intervenido España, las han iniciado fuerzas de La Legión. Precisamente la participación en estas Misiones, sirvió para que una “pérfida intención” de que se podría disolver, se quedara inmediatamente sin efecto y han demostrado su capacidad y entrega para orgullo y satisfacción de todos los españoles.

A todos, damas y caballeros legionarios en activo, antiguos caballeros y damas legionarios y a todos los que conocisteis como eran aquellos legionarios ya fallecidos, muchas felicidades.

¡Viva La Legión!

Francisco Javier Zorzo Ferrer

General de División (R)

13ª Bandera Independiente de La Legión (Sidi Ifni)

IV Tercio “Alejandro Farnesio” (Ronda)

Brigada de La Legión “Alfonso XIII” (Almería)

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En la hora de la verdad Juan Miguel Mateo Castañeyra General de División (R.)

No es hora de medias tintas y ambigüedades. No es tiempo de decir una cosa aquí y otra allá. No es momento de conceptos discutibles y discutidos .No estamos para inventos y ocurrencias. Ni para arreglos, ni para los «hablando se entiende la gente».

Porque los que están atentando contra la unidad y la soberanía nacional, no se andan con medias tintas y ambigüedades; y dicen lo mismo aquí y allá; y sus conceptos no los discuten sino que los imponen; y sus ocurrencias e inventos están siempre dirigidos en contra de España; y no pretenden ningún arreglo, ni que les entienda nadie.

 Es pues la hora de clarificar posturas para saber a qué atenernos. Repasemos cuales son las de los principales actores políticos.

 Los partidos políticos constitucionales, en el asunto territorial en general y en Cataluña en particular, han pecado desde siempre de inoperancia y de ambigüedad. Por complejos unas veces, por un puñado de votos otras, por ignorancia no pocas, y por negligencia muchas, han contribuido y facilitado a que se haya llegado a lo que se ha llegado. Pero no es hora de «llorar sobre la leche derramada»; es la hora de que no se derrame más leche.

 Parece que el Gobierno al fin ha despertado de su letargo y que está dispuesto a emplear todos los medios a su alcance para cortar la secesión. Nadie podrá decir que no se ha cargado de razones, ni que se ha precipitado en la respuesta. Esperemos que no le tiemble el pulso cuando sea necesario.

 Parece por su parte que el principal partido de la oposición, está dispuesto a secundar al gobierno de la nación. Esperemos que el cálculo político y el sectarismo, no le haga caer en la tentación de aprovechar estos momentos de crisis nacional para fines partidistas.

 De Ciudadanos que nació en Cataluña para defender su españolidad, cabe esperar que no pierdan su esencia y no se distraigan de su objetivo, por culpa de algunos oportunistas que pululan por sus filas.

 Esperemos que los unos y los otros, estén a la altura de las circunstancia por las que atraviesa nuestra Patria. Tienen detrás millones de españoles, que no se resignan a que España deje de existir. Si no fuera así, no se lo perdonaríamos jamás y somos muchos más de lo que de nuestro silencio se pueda deducir.

 En cuanto a Podemos, su líder nos tiene acostumbrados a moverse con desahogo y soltura en el campo de la demagogia; pero en relación con el atentado de Barcelona no dejó de sorprendernos, cuando con su desparpajo habitual, pasó sin solución de continuidad, de la incoherencia a la ignorancia, pidiendo que el Rey cortara su amistad con la monarquía Saudí y relacionando el atentado con la foto de las Azores. Incoherencia, pues él no considera necesario cortar sus relaciones con Irán. Ignorancia, porque olvida que el ataque a las Torres Gemelas fue dos años antes de la citada foto; y además, que Francia, Alemania y Bélgica no estuvieron ni en las Azores ni en la foto y que por el contrario, Portugal que puso su territorio para el retrato, no ha sido por ahora y ojalá que nunca lo sea objetivo prioritario del terrorismo.

 Pero respecto a Podemos interesa ahora cuál es su posición ante el desafío independentista.

 Es verdad, que siempre estuvo por el supuesto derecho a decidir de los catalanes y de otros pueblos de España, pero ahora ha quedado claro, por si hubiera alguna duda, cuál es su postura. Ha declarado que apoya a la soberanía de Cataluña, es decir, que apoya a los independentistas; al menos hasta que alcancen el poder, que luego tal vez apliquen el «centralismo democrático» tan querido de los regímenes estalinistas.

 En cuanto a los líderes del independentismo, esos cuyo trabajo consiste en trasformar el noble amor de la gente a su lugar de nacimiento en odio a España, han puesto de manifiesto durante la manifestación de Barcelona, de lo que son capaces. No solo de insultar al Rey y al gobierno de España, que era lo mismo que insultar a todos los españoles, que queríamos compartir el dolor con las víctimas; sino también, de insultar a las propias víctimas, convocando una manifestación para homenajearlas y utilizándolas para sus fines, estando sus cuerpos aún calientes.

 No caeré en el atrevimiento, de dar recetas sobre lo que tienen que hacer las autoridades. Pero si me voy a permitir recordar una evidencia: cuando dos poderes asimétricos se enfrenta, si el más fuerte no gana claramente, pierde y si el más débil no pierde claramente, gana.

Juan Miguel Mateo Castañeyra General de División (R.)

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EFEMERIDES (Semana del 18 al 25 de Septiembre) 20 de Septiembre de 1920: PRIMER ALISTADO A LA LEGION General Emilio Pérez Alamán

Fue el 20 de Septiembre de 1920 cuando se alistó a la Unidad recién creada el ceutí Marcelo Villeval Gaitan. Sería el primer miembro de la historia de la Legión, valiente que mostró su valor y adquirió méritos en sucesivos combates, llegando a alcanzar el empleo de Brigada con el que cayó en combate en las operaciones del desembarco de Alhucemas el 8 de Septiembre de 1925.

 Aunque el Real Decreto de creación estaba fechado el 28 de Enero y la Real Orden autorizando el inicio del reclutamiento era de 4 de Septiembre,

La Legion fijó como fecha que marca su Aniversario la del primer Legionario alistado en sus filas, el imborrable 20 de Septiembre

 FELIZ ANIVERSARIO A TODOS LOS LEGIONARIOS DE SIEMPRE

  Emilio Pérez Alamán Teniente General (R.)

“MAJESTAD… ¡¡¡POR ESPAÑA…!!!, ¡¡¡TODO POR ESPAÑA…!!!” (Miguel Temprano)

Hoy escribe con nosotros

MIGUEL TEMPRANO ARROYO

Es un amigo. Por lo tanto nos es más difícil presentarlo. Tampoco hacen falta muchas palabras para hacerlo cuando es una persona lo suficientemente conocida por todos. Periodista y fotógrafo es por encima de todo un hombre que se identifica plenamente con los valores de su patria: España. Por eso hemos acudido a él para pedirle su participación en esta campaña “Por la Unidad De España”. No defrauda. Engrandece el blog. Directo y sin tapujos sus sentimientos. Caballero Legionario de Honor. Un título nada fácil de ostentar y duro de llevar con la dignidad que él lo hace. Miguel Temprano lucha día a día por sus principios y alrededor de sus Ejércitos es frecuente encontrarlo, entre los soldados. De casta le viene al galgo; hemos de recordar a su padre, Oficial del Ejercito del Aire (M.A.U.), Caballero Legionario de Honor y amigo incondicional de la Milicia de la que hizo su segunda familia.

Gracias Miguel, por tus palabras de hoy y más por el ejemplo de siempre.

 

“MAJESTAD… ¡¡¡POR ESPAÑA…!!!, ¡¡¡TODO POR ESPAÑA…!!!”

No hacía mucho que habíamos pasado la tarde del domingo en casa de mis abuelos paternos viendo como TVE-1, en blanco y negro, solo emitía informativos, imágenes de la capilla ardiente de aquel señor que una mañana conocí en el Palacio del Pardo tras una audiencia privada que mi padre había solicitado para toda la familia, cuando por la misma cadena veo a Don Juan de Borbón decirle a su hijo Don Juan Carlos de Borbón y Borbón delante de su hijo y su nieto Felipe de Borbón y Grecia, Príncipe de Asturias, “Majestad. Por España, todo por España…”

Aquellas palabras, acompañadas de un par de lágrimas y sus rostros marcados por una gran emoción contenida, me llegaron muy dentro, tanto que el día que Juré Bandera en el CEFIVE-1 en Rabasa, Alicante, (sede hoy del M.O.E. al mando del General Demetrio), las recordé perfectamente cuando siguiendo el redoble del tambor me acercaba con el CETME en una mano y mi boina del Ejercito de Tierra en la otra a besar por primera vez la bandera de España. En ese momento entendí a Don Juan. Con esas escuetas palabras había querido que su hijo, su nieto y el resto de los españoles recordáramos siempre que hay momentos en los que no cabe otra que anteponer los intereses de España a los particulares de cada uno de nosotros.

Juré la misma bandera que invadía el asfalto desde Plaza de Castilla hasta la Diosa Cibeles la noche que nos proclamaron  Iniesta y la Selección Española Campeones del Mundo en Sudáfrica. Esa noche todos éramos uno. Fue una noche mágica en la que todos los españoles estuvimos unidos como nunca en décadas. Una noche donde no había diferencias entre nosotros, no existía la política, ni clases sociales, todos éramos inmensamente ricos con 5 euros en la cartera, una noche donde solo se entonaba “¡¡¡Yo soy… español… español… español…!!!”  Personalmente nunca olvidaré esa noche con mi hija conduciendo Paseo de la Castellana para arriba y para abajo hasta las 4 am y nadie hacía ascos a la bandera de España, bandera que todos agitaban, besaban y usaban como prenda de vestir. Éramos todos españoles daba igual de donde viniéramos cada uno, de quien eran nuestros padres, donde trabajábamos, si teníamos estudios o estábamos en el paro. No importaba ni siquiera quien era el Presidente del Gobierno ni el partido que gobernaba, los vascos, catalanes y gallegos salieron a las calles sin pensar en otra cosa que no fuera que España era campeona del mundo de futbol. Esa noche no había ningún cacique aburguesado que se atraviese a ir en contra de la marea roja y gualda de las cientos de ciudades que tardaron en dejar la fiesta hasta altas horas de la madrugada.

No recuerdo banderas republicanas, puede que las hubiera, solo recuerdo que éramos un pueblo orgulloso, feliz, contento y sobre todo unido. Nadie gritaba consignas políticas ya que lo importante era España, la Selección española de Fútbol y todos los que tomamos las calles…

¿Y Ahora qué? ¿Qué hacemos los que vimos como la Constitución Española de 1978 era votada y aprobada por la mayoría de los españoles? ¿Los que vimos como en Semana Santa se legalizaba el Partido Comunista de España y nuestros padres nos decían que ese era el verdadero juego democrático? Entendiendo que para que una nueva España fuera realmente una nación democrática deberíamos estar todos, debería ser plural y vertebrada. Juntos lo conseguimos, cada uno desde nuestro puesto y posibilidades hizo que todos juntos saliéramos a delante. Juntos conseguimos consolidar la democracia,  la Monarquía Constitucional, las libertades y los derechos de la Carta Magna.

Han pasado ya casi 40 años desde entonces y ahora mi Juramento a la Bandera, a la Constitución de 1978, a la fidelidad al Rey y a mi compromiso de defender integridad del territorio nacional, la integridad de España, aún con riesgo de perder o entregar mi vida por España se esta viendo pisoteado por una serie de señores, algunos también fueron “jurandos”, otros se lo van a perder para su desgracia.

Han pasado 40 años y veo cada día como una minoría de españoles rompen el juego democrático decidido por todos y se quiere montar una República Independiente de su Casa. Queman la bandera de España, las fotos del Jefe del Estado, etc… ¿Se saltan las normas fundamentales del juego democrático y nadie hace nada? En el resto de las democracias serias de este continente, de este mundo, no le habrían dejado ir tan lejos. ¿A que esperan a cumplir con sus obligaciones nuestros poderes democráticos…? ¿Es falta de arrestos?

Solo me resta decir una cosa. Sigan ustedes entreteniéndose con estas tretas independentistas y sigan dejando paso al la islamización de Cataluña a cambio de un puñado de votos. Pronto ni los propios independentistas tendrán votos suficientes para organizar a capricho la Diada. En cinco años será más importante la Fiesta del Cordero y por supuesto ni “caganet”, ni belenes ni Navidad. Por cierto el Ramadan en muy duro de pasar sin beber cava y comer fuet o pan tumaca con jamón. ¿Cuando sea tarde van a querer volver a ser españoles o parte del Reino de Aragón? Puede que para entonces ya no nos interese a nosotros abrir la puerta.

Por si no ha quedado claro después de escribir estas líneas les recuerdo que soy hombre de palabra y fiel a mi juramento de defender la Bandera de España, la Constitución del 1978, al Rey como Jefe del Estado y por supuesto la integridad del Territorio Nacional. Y todo estando dispuesto a da mi vida por ello.

Miguel Temprano Arroyo

Periodista y Fotógrafo

Alférez de Infantería E.C

C. Legionario de Honor

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Gabriel Albiac: La gran regresión

Hoy escribe con nosotros

GABRIEL ALBIAC LÓPIZ

Nos parecía muy difícil poder contar con la sabiduría de nuestro admirado profesor y catedrático don Gabriel Albiac. Su generosidad y bondad han hecho posible traer su palabra al blog. Lo saben ustedes. Filósofo, profesor, catedrático… maestro; el grado mayor. Sus intervenciones en la radio o en la televisión son para oír y pensar; volver a oírlas; más de una vez. Premio Nacional de Literatura, González Ruano, Samuel Hadas, Samuel Toledano…, actualmente columnista en ABC es un referente en el pensamiento intelectual español.

Sabíamos que sus palabras iban a dar luz. Les aconsejo que lean. Despacio. Hay mucho que entender y asimilar. Gabriel Albiac habla de lo que conoce, que es mucho. De España. Sí; del drama de lo que está sucediendo en Cataluña. Es una larga historia que no se ventila con vacías palabras. Hay que saber donde leer, a quien escuchar. Por eso queríamos que nos acompañase quien sabe y sabe decir. No falta la palabra, hay que saber buscarla. Ahí la tienen con el profesor Gabriel Albiac. El último párrafo de su artículo es para meditar. Hay precedentes.

Gracias Profesor. Esta es su casa. Le esperamos siempre.

La gran regresión

Europa entra en la modernidad a través de una mutación léxica: “nación”. La hegemonía de esa palabra emerge, en los inicios de 1789, como centro de gravedad del ensayo del Abad de Sieyès que serviría de fundamento a todas las revoluciones europeas en el continente durante el siglo XIX: ¿Qué es el Tercer Estado?

Con “nación”, Sieyès pretende dar un cimiento sólido al concepto crucial de “Constitución”. En efecto, en tanto que código más general de una sociedad política, toda Constitución es criatura del tiempo. Y a la erosión del tiempo está, como toda criatura, sometida. ¿Qué sería, así, la nación para el constitucionalismo moderno? El hilo de continuidad, sobre el cual se asientan las modificaciones históricas y sin el cual ningún futuro tendría sociedad alguna. De ahí el juego tripartito que su ensayo propone como base de las sociedades libres: a) una “Constitución” que fija las reglas generales de juego para un tiempo; b) un “sujeto constituido” en el respeto inviolable de dichas reglas y al cual llamamos ciudadano; c) una continuidad que fluye por debajo del tiempo, el “sujeto constituyente”, al cual llamamos “nación” y que, si tiene en sus manos la potestad de modificar las transitorias Constituciones, la tiene en la medida misma en que se ajusta al respeto de sus reglas.

Claro está que antes de la “nación moderna” hubo otros procedimientos de identificación colectiva. Que la nación recoge y estructura. Ese fondo de afectos, emociones, historia y lengua, ha hecho tradicionalmente referencia a la metáfora paterna, bajo el nombre de “patria”. Y ha tomado configuraciones diversas. La modernidad europea ha sido fácil allá donde la identidad previa al siglo XIX era ya fuerte bajo aquellas configuraciones: el caso francés es el paradigma, marcado por la sólida prefiguración de los Estados modernos que se gesta entre Richelieu y Mazarino. Los casos italiano y alemán son el contraejemplo: naciones que apenas rompen su fragmentación a finales del XIX y que, en el caso italiano, arrastran fuertes elementos anacronizantes.

El paradójico problema español fue muy bien analizado, en los últimos años, por Gustavo Bueno. La identidad afectivo-histórica y la lengua eran aquí muy viejas; más quizá que en ningún otro punto de Europa. Pero la peculiaridad de lo que, desde el siglo XVI, toma la forma de un Imperio, impone dificultades y costes muy específicos. España era, hasta el XIX, tanto esta orilla del Atlántico cuanto la otra. Los habitantes de la Nueva España nunca se juzgaron menos españoles que los de Extremadura, Madrid, Andalucía, Galicia, País Vasco o Cataluña. De ahí el trauma catastrófico que culmina, con la guerra de Cuba, en la reducción territorial a la sola Península. Desde 1898, la identidad de España ha sido agónica. No sé de ningún país europeo en donde esa tragedia haya resonado tan fuerte. Y haya durado tanto. Cerrarla hubiera debido ser la tarea prioritaria de la transición y del régimen constitucional de 1978. Hemos de constatar, con pesar, que no se hizo. O no se hizo, al menos, con suficiente consistencia.

Lo que está sucediendo en Cataluña hoy es, ante todo, un  drama español. Cuyo primer avatar fue la secesión del año 1934, que abortó el gobierno de la República en una época en que ni izquierda ni derecha tenían dudas acerca de su constituyente condición española. Y ese drama, de consumarse ahora, supondría una regresión insoportable para todos. En Cataluña como en cualquier otro rincón de España. Porque supondría el salvaje anacronismo de un  retorno a modelos históricos preconstitucionales y, en el límite, pre-burgueses.

¿Hay precedente en la Europa contemporánea de algo así? Sí: los Balcanes. Reflexionemos serenamente todos sobre el coste.

Gabriel Albiac

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Derecho internacional y milongas soberanistas (Melitón Cardona)

De nuevo acude al blog el embajador Melitón Cardona. Después de aclarar en su anterior artículo conceptos claves y preocupantes sobre el intento de independencia de Cataluña hoy nos ofrece la visión de este despropósito independentista desde el punto de vista del Derecho Internacional desenmascarando a los impostores de la ley.

De nuevo gracias Embajador por expresar con tanta claridad la verdad. No es nada fácil y ha muchos han conseguido engañar con tanta milonga.

 

Derecho internacional y milongas soberanistas

El tan cacareado “derecho a decidir” de cualquier entidad infraestatal no está reconocido por el Derecho internacional: el principio de autodeterminación de los pueblos se limita a los «sometidos a dominación colonial» (resoluciones 1514(XV) y 2625(XXV) de la Asamblea General de las Naciones Unidas) y choca frontalmente con el de la integridad territorial de los Estados, que es parte importante del orden legal internacional y está consagrado en el artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas.

El problema es que, además de la sentencia del Tribunal Supremo de Canadá del 20 de agosto de 1998, está la opinión consultiva de la CIJ sobre Kosovo en la que algunos aventureros basan sus pretensiones soberanistas. Conviene, pues, analizarlas. En sus apartados 138, 151 y 154, la sentencia canadiense afirma que el derecho de autodeterminación sólo existe si se cumplen ciertas condiciones (o sumisión a dominación colonial o que tal posibilidad esté prevista y se ejerza de conformidad con la Constitución del Estado en cuestión); por ello, no es atribuible ipso facto a cualquier entidad infraestatal y, en todo caso, es inexistente en un Estado democrático que respeta en sus estructuras constitucionales los derechos humanos y de las minorías. En cuanto a la segunda (la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia), conviene señalar que se trata de una opinión no vinculante emitida por la presión de algunas grandes potencias para tratar de resolver, de facto que no de iure, el tema de Kosovo; está basada en el sofisma de que «no hay norma de derecho internacional general que prohíba las declaraciones unilaterales de independencia» al que puede alegarse que tampoco hay ninguna que las autorice ni la doctrina de Naciones Unidas, analizada en su conjunto, permite llegar a tan absurda conclusión como señalan los varios votos discrepantes durísimos de algunos de los miembros del tribunal.

Cualquier estudiante de Derecho internacional público sabe que no basta con declararse Estado para serlo de facto, ya que para que ello ocurra se necesita el reconocimiento de otros Estados: se trata de un principio de derecho internacional general consolidado. Para cumplir la condición de ser un Estado europeo, habría que ser un Estado y el hipotético catalán necesitaría, como mínimo y en principio, que fuera reconocido como tal por la totalidad de los Estados miembros de la UE (art. 49 del Tratado) y contar, además, con nueve votos favorables en el Consejo de Seguridad de las NN.UU., incluidos los de los países con derecho de veto y la aprobación de 129 Estados de la Asamblea General: una entelequia irrealizable.

Limitándonos al ámbito europeo, las representantes de los países miembros de la UE en el Consejo tendrían que pronunciarse “por unanimidad” (artículo 49 citado) en la fase inicial de la eventual aceptación de una candidatura, algo imposible en el caso catalán, ya que tendrían que considerar la solicitud inadmisible por cuanto, según el apartado 2 del artículo 4 del citado Tratado, cada Estado miembro es el único con competencia para decidir sobre “las estructuras fundamentales políticas y constitucionales de éstos, también en lo referente a la autonomía local y regional”. La misma disposición añade que, en caso necesario, la Unión “respetará las funciones esenciales del Estado, en particular las que tienen por objeto garantizar su integridad territorial”.

Además, tampoco se respetarían las otras dos condiciones que plantea el artículo 49, que exige el respeto por el Estado candidato de los “valores mencionados en el artículo 2”, entre los que figura “el Estado de derecho”. Inútil decir que una entidad que se declarase independiente unilateralmente y contra legem, violaría dicha condición fundamental al no respetarlo.

Cuando quienes proclaman pretendidos derechos se dirigen a quienes no tienen los mínimos conocimientos jurídicos que pueden ampararlos se producen situaciones de confusión deliberada en la opinión pública que parece conveniente aclarar. De ahí este artículo.

Melitón Cardona. Embajador de España

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¡ESPAÑOLES LA PATRIA ESTÁ EN PELIGRO! General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Me escribe mi amigo catalán. De Barcelona, burgués: lo principal es la estabilidad económica y social. Es una cultura de grupo; que dirige al resto. Han mandado mucho y siguen haciéndolo a pesar de que a alguno últimamente se le ha visto el plumero, aunque sería más exacto decir que se le ha caído el plumero. El de 1812, liberal; ahora es burgo podrido. Se ven las intenciones.

Ver cantar puño en alto Els Segadors era una victoria aldeana que daba miedo. Se reflejaba en sus caras. ¿Era un acto patriótico?

Mi amigo de Barcelona me dice que él, burgués de plumero, es español, no independentista, pero que muchos españoles no entienden a Cataluña y cuando esta incomprensión aparece generalmente se recibe vía ofensa. ¡Ojo!, me dice: Sepamos defender la unidad de España sin ofender a todos los catalanes. Intento comprenderle. No sé muy bien dónde está la ofensa. El carácter militar se ha forjado en que nadie espere ser preferido por la nobleza que hereda sino por la que él adquiere. Porque aquí a la sangre excede el lugar que uno se hace y sin mirar cómo nace, se mira cómo procede.

-General, no creo que sea muy acertado defender la unidad preferentemente vía patriotismo, porque en demasía está por conseguir…

Está claro amigo. El patriotismo está en peligro porque la unidad nunca se podrá construir a base de las diferencias, insolidaridad y mezquinas soberbias. ¿En qué somos diferentes? ¿Mejores o peores? ¿Quiénes? Espejito, espejito…No es bueno preguntarle cada mañana al espejito mágico.

Tratan de hacernos creer que España surgió anteayer; con las Cortes de Cádiz. La nación es previa a cualquier Constitución. Introdujeron la trampa: nacionalidades. Luego repasaron la historia: memoria histórica. También la nación de naciones. Por último cerramos el ciclo recurriendo a los sentimientos: el patriotismo es el sentimiento que se traduce en el interés de una clase que utiliza sensibilidades ajenas.

Un día se gestó allí el golpe de timón. Tranquilo Jordi, tarnquilo. Pero Jordi sabía los pasos que había que dar. Lo primero era la maniobra logística. Tener las espaldas cubiertas. Los garbanzos, que se decía antes. El dinero lo puede todo. Hasta comprarte una patria. Detrás de cualquier revolución hay un interés económico. De grupo. Los autores intelectuales están al descubierto. Por eso aceleran sus planes. Ven la cárcel cerca. El siguiente paso es peligroso. Les queda la violencia.

Las milicias están preparadas. Las reservas esperan su momento, con agresividad. La orden correrá de boca en boca. Aparentarán ser muchos. Los responsables intelectuales son especialistas en ríos revueltos. Ellos, desde el burgo, lo verán en la tele. Esperan los resultados y en cualquier momento pueden cambiar su apuesta. Su estabilidad económica y social prima. Siempre desde su cómoda postura les quedará el cobarde recurso de recordar a los intelectuales: ‹‹No era eso, no era eso››.

La demostración de fuerza está preparada. Deseo que lleguemos a tiempo antes de que haya que gritar: ¡Españoles la Patria está en peligro!

Llegamos tarde porque las heridas sangran odio por doquier. No supimos o no quisimos.

Ya no hay tiempo. Mi amigo insiste. La patria… La Patria está en peligro y no puedo decirle: Tranquilo Jordi, tranquilo.

Esto es quizá más grave.

‹‹Ay, dichosa Cataluña / quién te ha visto rica y llena››.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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EL PATRIOTISMO, LA SOLIDARIDAD DE LA GENTE CORRIENTE (Luis Eugenio Togores)

Hoy escribe con nosotros

Luis E. Togores

El profesor Luis Eugenio Togores Sánchez siempre está dispuesto a hablar de España. Un compromiso que tiene con él mismo y que nos permite conocer la verdad de la historia de España a través de su cátedra. Profesor  universitario, historiador, escritor…, en definitiva alguien absolutamente necesario para desde el rigor y la sabiduría entrar de lleno en el riguroso conocimiento. Ha sido decano y vicerrector en la Universidad CEU San Pablo  de Madrid. Es Legionario de Honor y ¡cuántas cosas más! Ejerce su servicio desde la historia, desde la cátedra y desde la verdad. Nuestro agradecimiento es muy grande por dejar aquí su palabra y por servir en este caso y una vez más a España.

Gracias profesor.​

EL PATRIOTISMO, LA SOLIDARIDAD DE LA GENTE CORRIENTE.

Una nación, una verdadera nación, está construida sobre la base de la historia, la tradición, su cultura, las cosas que unen a sus habitantes -no en las que les separan- y, sobre todo, en un interés común para lograr el bienestar y el progreso de sus habitantes, para preservar su raza, sus valores y su forma de vida.

Aquellos que defienden a su nación les llamamos patriotas. Un patriota es el que ama y respeta la tierra de sus padres, el que cuida su herencia y la preserva para sus hijos y para sus nietos.

El patriotismo es, simple y llanamente, el grado máximo de solidaridad de un grupo de hombres y mujeres, de familias, embarcados en un proyecto común que, en nuestro caso, se llama España  y que lleva casi seis siglos funcionando. La nación es el espacio de la solidaridad.

El patriotismo hoy día es poco comprendido y parece reducido a un sentimientos de unos pocos militares y de un número muy pequeño de ciudadanos anclados en el pasado y que parecen que no quieren o no pueden entender términos como globalización, ideologías de género, multiculturalidad, etc.; pero el patriotismo es algo fundamental en nuestra vida cotidiana ya que es el último reducto de verdadera libertad de la gente normal. Patriotismo es el amor a nuestras familias, es trabajar para un futuro mejor, en todos los sentidos, para nuestros hijos y nietos. Es soñar que los españoles de mañana sean como fueron los de ayer y los de hoy, que sean mejores.

Los franceses tienen derechos a ser como son, al igual que los tunecinos, ecuatorianos y australianos… los españoles también tenemos derecho a seguir siendo como somos, derecho a ser patriotas.

El patriotismo español pasa por cosas en las que nadie cae, pero son parte intrínseca de nuestra cultura, de nuestra forma de vida, de nuestra forma de ser: la paella, el Lazarillo de Tormes, el Rayo Vallecano, la tortilla de patata, la catedral de Burgos y la ermita de mi pueblo, las películas de Pepe Isbert, la maestranza de Sevilla y la jota aragonesa, el jamón serrano, la escalibada y las procesiones de Semana Santa… la preservación y defensa justa de todo esto es el patriotismo. Un patriota no sólo debe dar la vida por su patria sino que debe trabajar para preservar sus valores, costumbres, tradiciones…

El patriotismo se puede llevar adelante, puede sobrevivir si tiene un lugar físico en el que crecer y sobrevivir, mi país, mi patria. Es la manera como los ciudadanos, en nuestro caso los españoles, se organizan para lograr una vida mejor, acto que toma el nombre de nación. La mayor inversión de un pueblo, que vive en un país, en un territorio, es su nación. Esa es su mejor promesa de futuro y su mayor patrimonio.

Los multimillonarios, con lógicas excepciones, no necesitan ser patriotas. El dinero no tiene patria y, en muchos casos, sus dueños tampoco, pues el dinero, sus intereses, su residencia se mueve por el mundo bajo la única premisa del beneficio, del beneficio a cualquier precio. Pero la gente normal, patriotas o no, no somos así. Quizás porque no somos lo suficientemente ricos para carecer de corazón. Un español, sin que muchas veces lo pensemos, ha hecho su mayor inversión en España. En manos de España ha puesto su futuro y el de su familia. Ha pagado cantidades ingentes de impuestos para tener buenos hospitales -de los mejores del mundo-, museos como El Prado, universidades, autopistas… su pensión, el valor de su vivienda y la garantía de sus ahorros viene dado por la solvencia de ese proyecto común que se llama España y que lo han construido nuestros abuelos, padres, y nosotros. El patriotismo, el amor a España, a su unidad como proyecto común que no es sólo una opción política, un sentimiento, es mucho más, es la coherencia con una enorme inversión que nos garantiza la calidad y forma de vida que tenemos los españoles comparados con otros habitantes de la Tierra. Es la póliza de seguro del bienestar de los nuestros. ¡No entiendo cómo alguien no es patriota, como puede no amar a España y trabajar por ella, cuando la Patria es la mayor muestra de solidaridad, al tiempo que el proyecto individual y común más importante de nuestra vida, de la de todos los españoles!

Luis E. Togores. Historiador. Profesor universitario

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LA UNIDAD DE ESPAÑA (EL GRAN DESAFÍO) Teniente General Emilio Pérez Alamán (R.)

De todos es conocida la gran Historia de España, escrita por tantos españoles a lo largo de los siglos y a lo ancho del mundo entero. Esos españoles superaron permanentemente el pasado y cumplieron con su presente pensando en el futuro de España.

En su afán lograron merecidas victorias y honorables derrotas, haciendo relevante su carácter heroico y hasta excesivo pese a la incomprensión y soledad  de sus gobernantes en  muchas de las ocasiones que actuaron. Sin embargo, hemos de reconocer que esa fortaleza ante situaciones extremas en las que el español se crece hasta convertirse en mito, queda bastante desdibujada cuando a lo que debe enfrentarse no aparece como un asalto final y una defensa a toda costa, sino como un problema permanente y cotidiano, por mucho peligro que conlleve.

Ahora nos damos cuenta de que el inmediato 1 de Octubre, que se  aproxima sin pausa pero no de improviso, ya venía avanzando despacio desde hace muchos años como si en nada fuese a dañar nuestra soberanía e integridad. Tal vez la  confianza en la actitud de los sucesivos Gobiernos de España que parecían asegurar que todo estaba controlado, ha hecho que  la falta de constancia y perseverancia del carácter del español se haya puesto de manifiesto y hoy nos veamos ante el gran desafío independentista  del Gobierno de la Autonomía  de Cataluña.

Nos encontramos, pues, en la situación más difícil para afrontar este gran desafío, porque a la inacción  del Estado español para cortar toda intención ilegal de la Comunidad Autónoma, se han unido los atentados  sucedidos en Barcelona y Cambrils, lo que han aprovechado los secesionistas catalanes, especialmente los representantes del Estado español en la Autonomía, es decir, el Gobierno y Parlamento catalanes, para utilizar la tragedia en beneficio de sus intereses y avanzar la  presentación internacional de su falsa capacidad soberana, ninguneando sin complejos al Gobierno de España con la total pasividad de éste, lo que es peor aún.

Aunque las comparaciones sean odiosas, no se puede olvidar el aprovechamiento político que también se hizo del atentado, muchísimo más importante, sufrido en Madrid el 11-M de 2004 y que supuso el comienzo del desastre de  la Transición española y su organización territorial.

La unidad de España

Llegados a este punto, el empeño por mantener la Unidad de España, no parece que pueda dejarse  simplemente en una cuestión de interpretación de lo dispuesto en el enjambre de legislación existente y en la intervención de las diferentes instancias judiciales  como ya conocemos (baste recordar la cuestión de ilegalizar o no a HB y partidos proetarras, hoy en las instituciones). Del Poder Ejecutivo, a la vista de su trayectoria desde el triste año 2004, rematada con su actitud tras los recientes atentados de Cataluña, tampoco cabe albergar mucha esperanza, lo que supondrá dar todas las ventajas a los que quieren romper España, que aunque no lo consigan al final, ya la han hecho un  gran daño, desde el moral al prestigio internacional, pasando por todos los demás, no solo el económico.

Es la hora de que todos  los españoles se manifiesten abiertamente en apoyo de su Unidad indivisible, todos y no solo  aquellos que “Todo lo sufren en cualquier asalto  pero no sufren que les hablen alto”. Para ello no hacen falta actos heroicos ni gestas para la Historia, se trata solo de expresar firmemente la convicción de que nuestra Patria España está constituida desde mucho antes de la Transición, de la Ley de la Reforma Política, de la Constitución de 1978 y de todas que la antecedieron para bien y para mal..

Sea todo por España

Soy consciente de lo difícil que resulta asumir este mensaje como trabajo a realizar sin demora en el poco tiempo que resta hasta la fecha marcada por los secesionistas para imponer su ilegal postura, máxime cuando las Instituciones que teóricamente nos representan no han actuado en defensa de lo exigido por nuestra Constitución, o lo que es peor, han dejado entrever con mensajes subliminales la posibilidad de modificar nuestra Ley de leyes y no precisamente para resolver el problema creado por las cesiones hechas ya en su redacción, sino para introducir alguna  nueva ambigüedad que pueda permitir darle otra apariencia a la situación sin resolverla..

Como no podemos ni debemos seguir cayendo permanentemente en la misma indeterminación sobre la auténtica relación en igualdad de todos los españoles, es necesario que todos los que compartimos esta determinación seamos capaces de expresar, sin reservas,  con gestos, actitudes y muestras  que queremos una España Unida y sin fisuras

Es posible que sea tarde, después de cuarenta años de adoctrinamiento, de falsear la Historia y alabar a los que  llevaron a España a los niveles de recesión y desunión que ahora se pretende…etc, mientras se quieren borrar  los hechos contrastados de desarrollo y bienestar alcanzados. en el pasado reciente Todo por mero odio de ideología política.

Desde este blog proponemos exaltar y mostrar el nombre de España y sus símbolos durante todo el mes de septiembre de forma que estos gestos, exhibidos por todo el territorio nacional,  empujen y apoyen a los responsables de impedir que ningún trozo de nuestro solar se separe.

El gran desafío será comprobar nuestra capacidad de respuesta para que sea superior a la amenaza secesionista, usando solo nuestra “libertad”  sin complejos. SEA TODO POR ESPAÑA.

Emilio Pérez Alamán Teniente General (R.)

Blog. generaldavila.com