NAPOLEÓN EN EL FRENTE. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

No soy un admirador de su forma de hacer la guerra, pero algo debe tener el agua cuando la bendicen. Repaso estos días la figura del Emperador de los franceses por estas cosas que ocurren en Europa y que nadie sabe cómo van a terminar.

Napoleón nos sirve como referente de la ambición política a través del control militar, dispuesto a todo, y por su mente siempre pasó la idea de que la imaginación gobierna el mundo, pero los cañones son el instrumento utilizado por la imaginación para llevar a cabo sus propósitos. Cañones y soldados. Después, en ese orden de valores, venía el hombre.

«Mire usted, una cosa son los soldados y otra cosa son los hombres. Napoleón fue un genio para los soldados. Pero ignoró a los hombres. Ni los conoció ni le interesaron. Ese fue su gran error» (de Gaulle).

Sin duda se dicen muchas cosas que Napoleón nunca dijo, pero son dichos con sustancia que conviene repasar.

Emil Ludwig recoge en su biografía sobre Napoleón las palabras del joven Capitán que escribe sobre un proyecto para bombardear Tolón en manos de los ingleses: «No es conveniente diseminar los ataques, sino, antes al contrario, reunirlos. Cuando se consigue abrir brecha, el adversario pierde el equilibrio, su resistencia se vuelve inútil, la partida está ganada. Hay que dividirse para vivir y concentrarse para combatir. No hay victoria sin unidad de mando. El tiempo es el factor esencial».

Esto de la unidad es un problema de difícil solución, porque no estamos por la labor y no hay dos ideas que compartamos juntos. Ni siquiera una bandera o un himno. No hay mayorías, sino una dispersión enloquecida a la búsqueda de la individualidad subvencionada. Europa es una dispersión o si lo prefieren una alianza en la que nadie da órdenes. No solo militar. En ese campo la dispersión es aún mayor porque seguimos de maniobras para compatibilizar nuestros sistemas de Mando y Control.  No hay alianzas que cien años duren.

Napoleón tuvo gestos que denotan su capacidad de Mando. Sigo con Ludwig que nos cuenta que también en Tolón a la llegada de muchas carrozas oficiales recibieron el fuego enemigo y al intento de refugiarse sin encontrar parapetos en la posición, sin inmutarse, Napoleón contestó: «Hemos suprimido los parapetos, el patriotismo los sustituye».

Tengo serias dudas del lugar que ocupa el patriotismo entre los miembros de una alianza que duda si son ellos o los bancos y las industrias los que tienen que disparar con sus cañones.

Supongo que esa es la gran duda.

«Mientras pasaban allí la noche acampados cayó de nuevo una tremenda nevada que cubrió por entero las armas como los cuerpos de quienes se encontraban tumbados; también las bestias quedaron inmovilizadas por la nieve, y la mayoría de los soldados vacilaba a la hora de levantarse, ya que la nieve caída, en tanto que no se deslizara por dentro de sus ropas, les infundía calor mientras siguieran tendidos. Entonces Jenofonte se atrevió a ponerse en pie y, apenas sin ropa, comenzó a partir leña. Acto seguido se levantó otro y a continuación otro más, que le quitó el hacha de las manos y continuó cortando leña. A raíz de esto. Se levantaron los demás…» (Anábasis).

Ni se ve bandera ni soldados en pie. El fuego se apaga.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

24 febrero 2022

 

MARGARITA ROBLES: NUEVA MINISTRA DE DEFENSA. LA UNIDAD DE ESPAÑA. VISUS MILITIS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

La nueva ministra de Defensa toma posesión de su cargo

Nuestra mirada se dirige hoy hacia el Paseo de la Castellana, número 109, sede del Ministerio de Defensa del Reino de España. ¡Lo hemos hecho tantas veces! Con miradas de esperanza y las más con frustración.

Vuelve la palabra, promesas que el tiempo convierte en palabrería. Las palabras no son inocentes, nunca. Son todo o pueden no ser nada. Juzgan a quien las pronuncia. Te consagran y elevan, o caes en el descrédito.

Hubo un puedo prometer y prometo. Nadie puede prometer y no cumplir. A veces es mejor no creer en ninguna promesa.

Margarita Robles .Nueva ministra de Defensa

Nada hace más daño a un soldado que la alabanza meliflua. Parco en palabras, vista al horizonte militar, el frívolo elogio no forma parte de la  fortaleza de un soldado. Tan herméticos como el paisaje, llevan redactadas en sus caras las crónicas de guerra y ven pasar los acontecimientos; con cierta indiferencia hacia las escenificaciones. No se prestan al juego mediático y huyen de los discursos que no se corresponden con el ejemplo; los versos de Calderón forman y conforman su forma de ser.

La palabra actual es: Preocupación. Con la que miran al edificio de Castellana y a su nueva inquilina. Mira y escucha centinela, alerta está.

Charles de Gaulle visitó España en viaje de descanso allá por los años setenta. Se alojó en Toledo, Cigarral Los Dolores, propiedad de la familia Marañón. Gregorio Marañón Moya nos contó la entrevista que con él mantuvo. Al hablarle de Napoleón el general no dudó en responder:

<<…Mire usted, una cosa son los soldados y otra cosa son los hombres. Napoleón fue un genio para los soldados. Pero ignoró a los hombres. Ni los conoció ni le interesaron. Ese fue su gran error>>.

De Gaulle quiso decir lo que dijo y algo más. Su crítica iba dirigida a quien no creía nada más que en él. No hay distancia ni distinción entre soldado y hombre. Para ser soldado hay que ser hombre honrado.

Más frecuente es el error contrario. Ignorar a los soldados. Ni conocerlos ni interesarle.

Preocupación. Por la unidad de España. Por encima de todas las demás que son muchas y variadas. Habrá que seguir con la mirada y el oído atentos.

¡Bienvenida!, señora ministra de Defensa. Ya sabe que su puesto está al frente de la milicia, que no es más que una religión de hombres honrados, en la que nadie espera que ser preferido pueda por la nobleza que hereda, sino por la que él adquiere.

Le damos la bienvenida y le deseamos que su actuación sea lo mejor para España y sus Fuerzas Armadas, que equivale a decir para todos los españoles.

Por encima de todo: La unidad de España.

Principal reto al que usted junto al resto del Gobierno se enfrenta.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog generaldavila.com

10 junio 2018

MACRON, FRANCIA Y ALGO MÁS Juan Chicharro Ortega. General de División de IM (R.)

Macrom: Una nueva Europa más fuerte

El reciente anuncio del Presidente Macron de restablecer el servicio militar obligatorio en Francia, si bien tan sólo de un mes de duración y con el nombre más amplio de servicio nacional universal, ha levantado no sólo sorpresa sino  ciertamente interés por estos lares; de hecho en este mismo BLOG son dos los artículos referidos a este asunto ya.

Para entender las razones de esta decisión parece oportuno profundizar en la figura de esta persona y cuál es su visión de Francia en el mundo globalizado de hoy.

Macron, convencido europeísta, tiene bien claro que el pueblo francés demanda un Estado fuerte liderado por un poder central y que Francia funciona mucho mejor cuando su Gobierno se dedica a la gobernanza de la nación en lugar de dedicarse a servir como vehículo de rivalidades ideológicas y personales. Sentimiento  nada novedoso en Francia desde los tiempos de la revolución francesa y  constante a lo largo de los últimos doscientos años. Recordemos cuando De Gaulle tras la crisis de la cuarta República instauró una Constitución mediante la cual se otorgaba al Presidente poder suficiente para dominar el desastre rupturista del antiguo sistema de partidos.

Sólo De Gaulle y probablemente Mitterrand ejercieron el poder con toda su amplitud a pesar del gran poder otorgado por la Constitución y ahora aparece Macron con la aparente ambición de ser algo más que un simple Presidente. Se intuye su ambición de considerarse destinado a perfilar como debe ser Francia en el siglo XXI. Una Francia profundamente ligada a la idea de Europa donde el liderato sea compartido con Alemania y en la que la Unión Europea tenga un rol económico crucial en un mundo multipolar.

Una Francia fuerte y unidad

Macron pretende para ello conseguir esta ambición desde la perspectiva de una Francia fuerte y unida describiendo él mismo esta estrategia como un centrismo radical con un sentido acentuado del espíritu nacional.

Desde una perspectiva económica todo apunta a que los números están a su favor y así vemos como desciende el desempleo, crece el PIB, el consumo UE. Tal parece que el denostado jacobinismo, así denominado por estos lares, en Francia tiene efectos positivos.

Francia y Alemania

La cooperación y actuación conjunta de Francia con Alemania marcan el devenir de la UE y esto sólo es posible con una Francia fuerte en todos los aspectos, algo además esperado y compartido por Angela Merkel.

Para Macron la integración europea sirve a los intereses de Francia y de ahí su profundo europeísmo y tiene clara su ambición de conseguir una UE competidora de China y los EEUU.

Macron es decididamente atlantista y fielmente comprometido por lo tanto con la OTAN más ve a Francia como mediadora entre los EEUU y los demás aliados algo sólo posible desde una Francia potente en todos los aspectos, sobre todo el militar. Pragmático y conocedor de la historia y la geopolítica se le ve deseoso de comprender la posición de Putin respecto a Ucrania, una posición en parte contraria a la de los EEUU, como es sabido.

Europeísta, y atlantista, Macron pretende colocar a Francia como eslabón fundamental de una Europa fuerte en donde conjuntamente con Alemania sea  base de la misma, algo sólo alcanzable desde una posición nacional poderosa.

El restablecimiento del servicio militar obligatorio, siquiera sea en la forma tímida apuntada, no tiene otro objetivo distinto a la de la vertebración de Francia en su espíritu nacional y para ello considera necesario imbuir en la juventud ese sentimiento nacional de la Francia unida tal como lo fue en el pasado.

Y mientras esto sucede en nuestro vecino del norte, España camina por derroteros bien diferentes enfrascada en luchas tribales y taifales debilitadoras de la fuerza de la unión de la nación. La posibilidad de la presencia de España en esa Europa futura formada en su núcleo por Francia y Alemania se difumina cada vez más por  la incompetencia y ambiciones particulares de una inmensa cantidad de políticos nacidos de la nada.

Servicio Militar obligatorio: vertebración de Francia en su espíritu nacional

El espectáculo circense observado estos días con un prófugo de la justicia deambulando como pez en el agua por Europa denota la incapacidad del Gobierno y de la oposición, atascados ambos en su corta política de miras respecto al futuro de España. Y para colmo de males vemos al prófugo Puigdemont desenvolverse con suma facilidad por los medios europeos merced a su soltura en el uso perfecto de inglés y el francés cuando vemos a nuestros últimos Presidentes incapaces de salir de sus aldeas sin intérprete.

Pues no, España no está por desgracia ahora en condiciones de emular a Macron, y a Francia, enzarzada como está en luchas de aldea muy al contrario de lo visto al norte de los Pirineos donde se busca la fuerza de la unión.

Juan Chicharro Ortega. General de División de Infantería de Marina (R.)  

Blog: generaldavila.com

25 enero 2018