HISTORIA DE LA GUERRA DE ORIENTE. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Un mundo interconectado por la complejidad

«Tucídides, ateniense, escribió la historia de la guerra entre los peloponesios y los atenienses creyendo que sería una gran guerra y más digna de ser relatada que cualquiera de las que le habían precedido».

Nunca leyó a Homero, aunque puede que sí, pero no se lo creyó. Aquiles, Ulises, Ajax, Héctor, Paris, eran tan reales que nunca existieron. Nunca hubo guerras tan académicas como la de Troya. Todo se repite. Incluso cuando la guerra debería tomar otro nombre, caso actual, se repiten los comportamientos porque el hombre no ha cambiado y sigue como entonces tratando de matar más y con menos sentimiento o dolor al sufrimiento  humano. Todo se olvida. La guerra es matar de lejos sin ver muertos. Un juego de hoy. Mañana será lo mismo en otro lugar.

¿Miente Trump? ¿Ha derrotado a Irán?

Las opiniones de militares( retirados claro) geopolíticos, o geo…, diletantes y otras profesiones «de riesgo» hablan de guerras: De la Guerra (Clausewitz).

Nada parecido a aquella guerra.

Esto es otra cosa fruto de la precisión tecnológica (en sus formas, nunca en el fondo). Dominar la voluntad del enemigo. Destruirle. Que no quede un mañana que le permita recobrar fuerzas. Fue eso, y eso es; será.

Pero las formas son otra cosa, aunque sea el mismo fondo.

Nadie duda de que la victoria no existe sin botas en el terreno (boots on the ground, dicen los anglosajones). La nuestra es más histórica, romántica y expresiva: Infantería. Fue la mejor del mundo, incluso con alpargatas o descalza. La Infantería es el Arma principal en el combate… Fiel reflejo de las virtudes y defectos de la raza constituye el nervio y la categórica expresión de le valía de un Ejercito. Así decía nuestra vieja Doctrina militar. Conquista, ocupa y conserva el terreno. El hombre: moral, preparación, instrucción.

Sin Infantería que ocupe el terreno no hay victoria. Dicen y ahora repito; ya con dudas. La duda: ¿Quién es, donde está, cómo se llama la Infantería?

¿Unidades armadas, a pie, en vehículos? Eran. La infantería destaca por su capacidad de infiltrarse, por su amplia flexibilidad de empleo y la obtención de la sorpresa.

El general que desde el vértice de la pirámide dirige la guerra ha de saber donde situarla y emplearla. Es la niebla, la luz y la sombra, la auténtica pesadilla de la guerra, elefante o avispa, rayo o trueno, lo es todo.

¿Irán? Todos dicen que no se ganará la guerra sin ella. Cierto. ¿No está? No hay victoria sin destrucción total de la voluntad del enemigo. Si le queda algo de ella para decidir y ordenar la fabricación de la bomba nuclear de nada habrá servido esta guerra. Oriente Medio explotará algún día y con ello llegará el Apocalipsis, que por cierto dice aquello de que a los tibios los vomitaré de mi boca.

La Infantería. ¿Dónde? Esperemos; desesperadamente.

En Irán hay un 60% de persas, el resto son azeríes, árabes, kurdos, beluchis, y con ellos hay que formar la infantería. Las Fuerzas Armadas son una institución relegada a un segundo plano, vigilada y controlada por la Guardia Revolucionaria, una organización que detrás del velo dirige la política, la religión, la vida y muerte de los iraníes. Nada se hace sin su control y autorización. Es una población vigilada y asustada, bajo continua amenaza.

Todo lo que ahora vivimos, más allá de la guerra en Oriente Medio, tiene su porqué. Nada es fruto del azar.

Cualquier estrategia anterior está anticuada, todo es nuevo, hasta las tácticas para afrontar cada batalla.

El mundo está en un proceso desconocido, pero sorprendente.

Dos acontecimientos lo cambiaron todo.

6 de agosto de 1945: Hiroshima

-11 de septiembre de 2001: ataque a las Torres Gemelas en Nueva York.

Detengámonos un momento. No estamos en un conflicto Alejandro contra Darío.

Es otra cosa. Otro mundo en el que no está ni Clausewitz ni Kissinger.

El Congreso de Viena es el Paleolítico y la ONU un dinosaurio. Ese mundo se ha acabado. A las puertas hay algo nuevo muy distinto para lo que quizá estemos preparándonos. Sin darnos cuenta, anestesiados.

Arrodillarse le vendría bien a Occidente. Hemos dejado de hacerlo y puede que la Infantería ya no rece ni mire más allá de su ombligo. El «yo» es la creencia más firme y el dinero el dios sin ateos.

No hay aurora que el centinela espere.

A los Estados Unidos de América  no le quedaba alternativa: someter o quedar sometida. Dicen que eso mismo pensaba Napoleón cuando tomó la decisión que cambió el mundo.

Observar los actuales conflictos de manera aislada es un error. todo está íntimamente relacionado. El Caribe y Oriente Medio son parte del mismo juego.

-24 febrero 2022 Ataque y ocupación de Ucrania

-7 octubre 2023. Ataque a Israel desde Gaza y cruel matanza de Israelíes indefensos.

-Se inicia una guerra dirigida desde Irán que conlleva la participación de Hamás, Hezbolá y la Yihad islámica.

-Junio 2025. Ataque a Irán por fuerza combinada Estados Unidos-Israel.

-Agosto 2025. Reunión en Alaska: Trump y Putin.

-9 de octubre de 2025. Plan de paz para Gaza firmado en Egipto.

-3 de enero de 2026. Operación en Venezuela con la captura de Maduro que es puesto a disposición  de la justicia Estadounidense.

-En enero de 2026 Trump anuncia que hay un «marco para un futuro acuerdo» sobre Groenlandia. Nadie dice nada. ¿Lo hay?

-Finales 2025 y comienzos 2026 fuertes y masivas protestas contra el Gobierno de los Ayatolas en Irán. Miles de muertos sin contabilizar ni acceso a la información de los hechos.

-Febrero 2026. Ataque conjunto a Irán conjunto fuerza combinada Estados Unidos-Israel.

Estados Unidos iba camino de desaparecer como potencia líder. Biden era una sombra (Afganistán como ejemplo). La guerra de Ucrania empezó por un error suyo cuando ordenó acabar con el Nord Stream 2.

Rusia se alimentaba con las armas de Irán y esta surtía de petróleo a China mientras potenciaba a Hamás, Hezbolá, el yihadismo, al Líbano, Siria, Venezuela o Cuba.

Irán sufrió un duro Golpe con los Acuerdos de Abraham, pero Biden volvió a errar.

No se hizo esperar el ataque brutal del 7 de Octubre de 2023.

Era necesario decidir. Se iniciaba un camino hacia la incertidumbre. Las armas hablaban. Fue muy duro, largo y doloroso, Gaza, Líbano, Siria… pero el mal estaba en Irán. Desde el 7 de octubre se iniciaron los preparativos para aquel campo de batalla. La batalla decisiva.

Llegó una primera parte en Junio de 2025. Insuficiente. No se llegó a minar la voluntad del enemigo.

En Alaska Trump y Putin hablaron. El acuerdo permanece en secreto. Es seguro que lo hubo. Europa acudió a escuchar a Trump. En su casa la Casa Blanca. Solo miraba, escuchaba, callaba, no tenía Ejercito, ni capacidad económica para sostener una mínima economía. Solo normas y palabras vacías. Nada podía hacer.

Al empezar la guerra de Ucrania Borrell lo había reconocido: «Confiamos nuestra seguridad a los Estados Unidos y nuestra comodidad y bienestar a Rusia y China, y ese mundo ya no existe»

Se dicen cosas de la reunión de Alaska. El Caribe para uno, Ucrania para otro. En Oriente medio los intereses son comunes.

China piensa en Taiwán, pero sin prisa. Se ha colado en África y lo intentaba en Venezuela. Conviene no apretarla demasiado.

Venezuela ha sido una guerra extraña. Volvemos a la Infantería. No la ha habido. ¿O espera?

Los tiempos aprietan y ahogan.

Cuba es una incógnita. Caerá con la nueva guerra estratégica de Trump: o cedes o… Están en ello y ya se han dado los primeros pasos.

Así las cosas, una fuerza letal compuesta por EEUU e Israel ataca a un Irán incendiado por los asesinatos en masa contra la población que protestaba en las calles. El silencio cómplice envuelve el horror de un pueblo esclavizado por los ayatolás. Miles de muertos.

Su  capacidad misilística y las posibilidades de acabar produciendo una bomba nuclear son el camino hacia el apocalipsis.

Irán responde con sus misiles y drones dirigidos a todos los países de la zona. Alcanza a Azerbayán, Bahrein, Chipre, Irak, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Catar, Arabia Saudí, Siria, Turquía, Emiratos Árabes.

El ataque aéreo y naval de la fuerza combinada, tecnológico, con capacidades nunca antes conocidas en una guerra, ha dado resultados materiales de gran eficacia, pero dentro de Irán nada cambia. Muere el líder religioso Jamenei. La población iraní calla. Espera.

Ucrania sigue en guerra. Ahora hablan de reabrir el Nord Stream II, que fue una de las causas de su inicio.

China observa. Venezuela es guiada desde fuera. Estamos a la espera porque forma parte de un mismo conjunto con Cuba.

Europa, Como siempre, dividida. No encuentra su sitio. Muchos gallos en el corral.

Trump no olvida su lugar: América. Reúne en Miami a gran parte de sus líderes. Hay allí tarea interna: lucha contra el narcotráfico, bandas criminales que trabajan con ello y con la migración ilegal. Es una auténtica guerra contra bandas armadas muy poderosas que cuentan con grandes apoyos internacionales. «Promover la libertad, la seguridad y la prosperidad».

España no cuenta en ningún foro, a nadie le interesa su opinión. Ha dejado de ser seria y nadie le pide ni ayuda ni opinión.

Trump anuncia la victoria en Irán, pero el Estrecho de Ormuz sigue siendo un riesgo de gran calado para la economía mundial. China es uno de los más afectados.

La otra baza en manos de Irán es el terrorismo. Estamos alertados y los Servicios de Inteligencia trabajan duro.

De repente Trump saca los ases de la baraja. Habla con Putin. No habrá por un tiempo (¿todo el tiempo?) sanciones a Rusia. Podrá vender petróleo y gas incluso a Europa.  China respira aliviado.

Hoy se inician en París las negociaciones comerciales entre EEUU y China previas a la Cumbre entre Trump y Xi Jimping. Puede que haya algo más que unas conversaciones. habrá acuerdos serios. Entre ellos la guerra.

¿Taiwán entra en la negociación? No lo sabemos, pero es una posibilidad.

También lo es adentrarnos en un periodo de tranquilidad que tanto necesita el mundo. La diplomacia es más importante que los misiles. Es la infantería de vanguardia.

Un nuevo orden se está dando con tres protagonistas.

Este es un juego a tres bandas. Todos ganan y pierden. Han de ceder algo y están dispuestos. La situación actual es de enquistamiento de muchos conflictos que no acaban de encontrar la solución. No puede continuar mucho tiempo así.

Quizá estemos ante lo que puede ser un periodo de tranquilidad si hay acuerdos en la sombra.

¿Será Trump de Infantería? Se desprende que tiene un buen Estado Mayor y que la ocupación del terreno está en marcha, no necesariamente con botas en el terreno. En ocasiones unas alpargatas son suficientes. Es la Infantería, «que con un trajecito de dril, derrite la nieve de los montes y la escarcha de los ríos difíciles y el hielo que oprime los corazones en desgracia». Seguro que si la busca la encuentra.

Como siempre ha sido y será, unos ganan otros pierden.

Nosotros, España, aunque pequeñita, somos una pieza más de este juego. ¿Qué piensan ustedes, seremos ganadores o perdedores?

Para nuestra nación empieza otra historia muy seria que trataremos en otra ocasión. Antes, espero, de que ocurra.

¿Será Trump de Infantería? Se desprende que tiene un buen Estado Mayor y que la ocupación del terreno está en marcha, no necesariamente con botas en el terreno. En ocasiones unas alpargatas son suficientes.

Es la Infantería, «que con un trajecito de dril, derrite la nieve de los montes y la escarcha de los ríos difíciles y el hielo que oprime los corazones en desgracia».

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

16 marzo 2026

EL RÉGIMEN DE IRÁN INICIÓ EL CAMINO NUCLEAR. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

El 7 de octubre de 2023 parece olvidado cuando es más necesario que nunca recordar aquella fecha. Embriagados de odio una masa guerrillera dirigida y fanatizada cometía una de las más horribles matanzas que el ser humano recuerda. No había ningún ataque militar gazatí ni un orden de combate, se trataba solo de asesinar, mientras más y con mayor violencia mejor. La orden dada desde Qom dejó al mundo sobrecogido; solo por un tiempo. Luego se impuso el relato del aullido que quería recomponer la manada, alistar a todos para ganar aquella batalla que era solo la del tiempo para imponer su voluntad más allá de Gaza, incluso más allá del pueblo de Israel al que daban por muerto y desaparecido.

Desde Gaza se cumplió la orden de los que mandaban en Irán. Como en Líbano o Siria, como todo, que  lo impregnaba el mensaje de Qom: lo que tenían que decir, relatar, por lo que luchar, por lo que morir. El camino estaba decidido y la orden dada: ¡En marcha! Mientras, en los subterráneos de muerte escondían el objetivo: alcanzar el poder con el arma nuclear. Eso era todo. Gaza un paso más, como Hamas, las Brigadas de Al Qasam, Hezbolá. Eran un ejército del tiempo para ganar a la postre el espacio absoluto en la zona.

Supimos que la guerra no estaba en Gaza y el mundo se dividió entre los incrédulos y los que se arrodillan sumisos a las órdenes de una ideología de imposición. Gaza fue una trampa, un combate sangriento para traicionar al pueblo gazatí, una retórica del engaño, un asesinato indescriptible. La guerra era por el poder absoluto en la zona, un objetivo a medio o largo plazo, sin prisas, con engaño y continuidad. Todo lo que, o el que, se opusiese a sus planes nucleares debería ser aniquilado. Todo por el poder, religioso dicen, ¿¡qué van a decir!?, guerra a todos los que no fuesen sumisos a la ceremonia santa. Irán quemaba naves ajenas mientras recorría el camino nuclear, al 83%. Abran el mapa. Dos grandes bloques aparecen ante sus ojos: Irán y Arabia Saudita. ¿Quién manda aquí? Pérsico, Rojo, Mediterráneo, Estrechos… Sunníes, chiíes. Guerra por la hegemonía que en estos momentos solo da el arma nuclear.  Hegemonía religiosa, económica, ¿qué más da?

Lo nuclear estaba allí. Tarde o temprano tenía que aflorar.

Justo en el momento en el que amanecía.

Antes las guerras estaban sometidas a la fricción, al azar, y casi todos los planes caían ante la realidad de factores imprevisibles. Hoy las cosas son distintas. Se sabe casi todo y la solución surge antes que la ejecución se inicie. Se conoce el resultado de cada movimiento; y el final.

“No lo hacemos por ahora. Lo hacemos por el futuro”. Estaba en camino.

Estados Unidos e Israel tienen una predicción científica del resultado de los ataques. La guerra no es una ciencia, pero cada vez se le acerca más. Irán desde el punto de vista bélico está en un buen lío.

Lo inesperado es algo que se parece al imperdible. Se pierde y aparece o no.

Está por saber si la ciencia, y la sabiduría, espera no perder esta guerra. Sería el final.

PD. Francia, Reino Unido y Alemania han avisado este domingo de que considerarán tomar medidas para destruir la capacidad de Irán de lanzar misiles y drones, para defender sus intereses y los de sus aliados en Oriente Próximo, cuestión en la que colaborarán con Estados Unidos. El Reino Unido autoriza a EE UU el uso de sus bases para atacar almacenes de misiles iraníes.

El presidente del Gobierno de España Pedro Sánchez dice que la acción unilateral de Donald Trump y Benjamín Netanyahu es inaceptable y muestra su condena además de hacerle frente. ¿De qué lado estamos? ¿Nos representa o nos enfrenta?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 marzo 2026

MUNDO EN EVOLUCIÓN: LA GUERRA, BIDEN, SÁNCHEZ Y DE REPENTE TRUMP General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Esto es la guerra. Biden no se acuerda y el Pentágono ve que la ha perdido algo que no le gusta nada a los que pronto harán las maletas del retiro. Hegseth, futuro Secretario de Defensa de los EEUU, tiene la lista en su bolsillo que abarca desde generales hasta las tropas a mandar. La popularidad de la institución militar está por los suelos y hay que demostrar que un Ejército lo es sobre todo por su eficacia y porque cuenta con el apoyo nacional. Afganistán fue una losa bajo la que aún se encuentra. Ucrania y el Cercano Oriente deben acabar y centrarse más en el nuevo proceso al que asistimos. Si Estados Unidos, Rusia y Europa saben hacer bien las cosas se abre la oportunidad a un mundo mejor. Es posible. Lo único que hay que desterrar son las secuelas del comunismo, sí ese que adopta las formas incluso patriarcales de una guerra santa. Irán, Irak, Siria y África subsahariana requieren atención junto al eje actual alrededor de lo que el futuro orbita: el Indo-pacífico.

Todo es digno de acuerdo porque a saber:

Israel ha ganado la guerra, pero ahora hay un problema aún más grave: arreglar la paz que nadie sabe cómo hacerlo. Gaza requiere reconstrucción y no precisamente de silos para alojar misiles ni túneles para un nuevo 7-O.

Líbano debe aceptar que su Ejército se convierta en un seguro de paz y orden y no permitir el despliegue de Hezbolá. Las tropas de UNIFIL deben asumir su tarea con responsabilidad y salir de sus búnkeres a controlar las comunicaciones para que no circulen armas contra Israel. Cisjordania aceptar la situación y las Resoluciones de paz. En esta línea la ONU ha de asumir su tarea de vigilar los acuerdos con tropas que cumplan sus resoluciones y no se limiten a estar sin actuar; lo que requiere una nueva ONU.

¿Quién se va a hacer cargo de la gobernanza de una ruina?

Irán sabe que o acepta una paz en la Región que además abarque Irak y Siria o tarde o temprano estallará una revuelta interna que desestabilizará su actual política radical. No está muy lejos de ello, lo que no resolverá con una nueva violenta represión. Siria puede ser una trampa en la que se implique un país de la Alianza Atlántica. Parece que ese avispero puede reavivarse.

Está claro que la estabilización de la zona requiere volver a los Acuerdos de Abraham que son el futuro del Cercano Oriente, lo quiera o no Irán, y su progreso, también el inicio de algo nuevo y bueno para África, observadora que espera y se está contagiando de manera peligrosa por ese cinturón que la aprieta desde el Mar Rojo al Atlántico.

Europa sigue su historia de desencuentros. El Reino Unido se nos fue y eso es un hándicap que pesa en nuestro sistema defensivo. No hay ni un solo indicio de que Europa camine hacia un sistema de Defensa Europeo, propio, eficaz y seguro. Estamos siendo invadidos y nadie hace nada por poner un poco de cordura y racionalizar el buenismo que nos hundirá en un próximo futuro. Hemos regalado nuestro sistema y territorio que regresará a las cavernas despedazado y hecho jirones. No es Rusia el enemigo, pero no se dan cuenta de que el ataque es mayor y por la retaguardia.

Europa está perdida entre intereses encontrados. Su Parlamento es un balneario para estómagos agradecidos y una auténtica Torre de Babel que no consiente que la despierten antes de las nueve de la mañana. En nada se parece la percepción del mundo de un habitante de Varsovia o de Kiev con uno de Benidorm, por poner un ejemplo. Europa camina hacia la soledad y o se ponen de acuerdo Alemania, Francia, Italia… o esto se acaba si no lo está ya.

La OTAN da imagen de apoyo total a Ucrania, pero supone más de 40.000 millones de euros anuales y hay 9 países, entre ellos España,  que no pagan lo que deben.  Si sigue habiendo OTAN habrá que ver las consecuencias económicas y políticas. Alemania está en elecciones.

Mientras dormimos a orillas del Mediterráneo por el centro y norte ponen en alerta nuclear a la población.

La guerra en Ucrania debe acabar. No sabemos hasta donde aguantará Trump las exigencias de Zelenski que pueden llegar hasta la insolencia y el nuevo mandatario no acepta de buena gana ese estilo. Rusia no puede hacerse con toda Ucrania, tampoco perder la guerra. Esto es una premisa conocida. No ganará del todo, pero tampoco todo lo perderá. Ucrania no ganará todo pero podría perder mucho. La situación requiere de la Gran política junto a la firmeza de desear un futuro sin preponderancias abusivas. El plan de paz de Turquía presentado por Erdogán ha recorrido el G-20, solo le falta el empujón de China. Un armisticio sobre una línea trazada más o menos en el actual frente y, aunque excesivamente larga, pueda ser controlado el alto el fuego por tropas bajo el mandato de Naciones Unidas. A ello habría que sumar la seguridad de que Ucrania no hará intención de entrar en la OTAN al menos durante diez años. Se revisarían los Acuerdos de Minsk y habría unas largas conversaciones junto a la reconstrucción de Ucrania que traerían la paz por ahora.

-De nada sirven las Instituciones que en su día nos dimos. La ONU debe ser revisada ya que es un anacrónico juego entre China, EEUU, Francia, Reino Unido y Rusia. Aparecen con fuerza  las naciones reunidas bajo el acrónimo BRICS+ que llegan con fuerza y dejan bien claro que están para dominar gracias a su poder demográfico y ansias de desarrollo.

América es una incógnita. Lo son Venezuela y Méjico. Brasil aprieta, pero Argentina ha dicho «Aquí estoy». Cuba se desangra. Nadie sabe el paso siguiente de la nueva América cuya influencia cada vez se hace notar más.

-Nadie olvide Taiwán. Pude dar muchos dolores de cabeza mientras China lo penetra todo, cala todos los melones, sabe de todo y en todos los lugares se posiciona. Sin remedio y con lentitud arrolladora.

España no se sabe muy bien a qué mundo pertenece. A Venezuela, Méjico, Irán, Palestina, o es un Estado fallido. Hemos olvidado nuestra lengua que abarcó al mundo. Nuestra religión y bondad. Ahora somos cualquier cosa. Nos acercamos a lo anglosajón después de renunciar a nuestro pasado. Quizá España sea el mayor problema de Europa o sea Europa el mayor de España.

Nuestro Gobierno ha insultado a Trump, a Israel, no sabemos si es otanista o sanchista. Nadie sabe muy bien qué es lo que va a pasar a partir del 2025, pero si a España hasta ahora no le ha ido bien internacionalmente le va a ir mucho peor. Incluso aunque cambiemos hay algo militarmente muy difícil de recuperar: la confianza. Estamos señalados desde el año 2004 y no hay razones que avalen un cambio hacia la necesaria cooperación.

Para los Estados Unidos hemos pasado desapercibidos, con Trump puede ser que sea aún peor y se dé cuenta de que existimos.

El mundo ha cambiado y Trump, si logra llegar al día D, debe aceptar el reto del proceso irreversible. Hay que aceptar un nuevo mundo. Todo esto se producirá en un largo periodo. Trump tiene cuatro años por delante. Son pocos, pero después de su mandato todo será muy distinto a lo actual. Si sigue existiendo este planeta llamado Tierra.

Deducimos por evidente y observable desde cualquier punto geográfico físico y cognitivo que Europa no va a  ser destruida por  Rusia. Ella misma se está envenenando. Morirá en unas décadas con algo que sin duda procede del Sur y del Este. Con su propio veneno que mata lentamente mientras sonríes o suena la orquesta.

A Troya se la sigue buscando.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 diciembre 2024

 

 

GUERRA. DESPUÉS PAZ. General  de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Todos asistíamos a una inesperada forma de hacer la guerra en esos escenarios de muerte y cañones con los ojos y la inteligencia puestos en los grandes avances que la guerra traería a través de la ciencia y la tecnología. Esperábamos algo nuevo,  más de humanidad en el enfrentamiento si ello es posible en una confrontación armada. La  realidad es que llevamos casi tres años consternados por la muerte de miles de combatientes, militares y civiles, con el temor de la aparición en cualquier momento de lo antiguo, ya conocido, Hiroshima o Nagasaki. Nada ha cambiado. Ni en lo militar ni en lo brutal del acto de la guerra; ni en lo político. La evolución del ser humano no va por los derroteros de la bondad y la convivencia en paz. Deberíamos exigir responsabilidades y apostar por la caducidad de tantos organismos inútiles y de sus sanguijuelas directoras que se aprovechan del caos. Antes de que las bombas provoquen las muertes quienes las han puesto en el disparadero de salida son ellos, hablan y no paran, los pacíficos políticos se muestran tan distanciados que con su intransigencia cargan los proyectiles.

En Rusia vivimos una guerra de trincheras tan clásica en los hechos tácticos como vergonzosa en la dirección, exactamente igual de inútil y desesperante que la I Guerra Mundial en la que todos, invasores e invadidos, saben que por la vía actual no tiene solución.

En Oriente Próximo el conflicto no es la Guerra de Gaza sino algo mucho más profundo y extenso: poner orden en una zona vital del mundo donde Israel ha sido sistemáticamente víctima del fanatismo. Una nación moderna, pacífica y trabajadora que desde su independencia como tal ha tenido que vivir con el fusil en la mano para defender su libertad. Despejar el horizonte en esa zona del mundo, donde está el futuro, donde los países árabes pueden dar el paso definitivo hacia la modernidad y la convivencia entre todos, es algo más serio  de lo que parece. Estábamos cerca de ello con numerosos acuerdos en los que se vislumbraba tanta confianza que hasta Israel cayó en la trampa. Un mínimo descuido y asistimos atónitos a la más feroz acción del terrorismo de Hamás al que algunos dan categoría de Estado. Muchos no lo olvidamos; desde luego Israel tiene el deber de no hacerlo. No es venganza, sino supervivencia, proteger a tu nación, a tu gente. También hay que tomar nota de la guarida donde se refugian las hienas disfrazadas de demócratas.

Israel, en trance de recuperarse de tan terrible suceso, recapituló sobre su futuro y el modo de hacerse respetar para volver definitivamente a ser libre. Irremediablemente no había otra solución: la guerra. No fue tan fácil tomar una atrevida decisión. Hubo que recomponer muchos aspectos, materiales y espirituales, la mayoría desconocidos para nosotros, en beneficio de todos, de ellos, de occidente y del mundo árabe.

No solo era cuestión de preparar las tropas. Había un pulso mundial, muchas veces sin apoyo internacional, con amenazas, acusaciones, pero detrás de todo una gran revelación: ahora o nunca. Vivimos la trascendencia de una decisión definitiva. Israel o vence o desaparece. Ese es el resumen de la situación. La victoria final no será permanecer bajo un escudo de hierro, sino la tranquilidad de que no es necesario. Algo que requerirá de varias generaciones.

Ante ello la gran potencia que ha desarrollado la mejor y más avanzada tecnología hasta hoy conocida no podía limitarse a lo que en las guerras deciden y van en cabeza: la infantería, los hoplitas. Un fallo mezcla de error humano y tecnológico se tradujo en el terrible ataque terrorista. Hubo que revisarlo todo. Las bases estaban, la ciencia y la tecnología a punto, hubo un fallo humano inadmisible, había que estudiarlo, corregirlo y, despacio, sin prisas, sin marcha atrás que la victoria fuese irreversible. El objetivo estratégico parecía imposible, pero Israel caminará hacia su consecución paso a paso: no volver a ser atacado y vivir en paz y armonía. Si alguno de los vecinos quiere intentarlo tendrá que pensárselo  dos veces.

No es fácil vivir rodeado de terroristas, de tropas de la ONU y de la incertidumbre interna. Por primera vez en esta guerra Israel pone en marcha su maquinaria de ciencia y tecnología y da un golpe mortal a la organización terrorista Hezbolá (alguno la trata como ejército) desmantelando toda su red de mando y control pieza imprescindible para sus objetivos. A continuación una operación clásica de ocupación del terreno con tropas que conocen la capacidad de los objetivos a alcanzar derrotarán por ahora y en un plazo considerable a Hezbolá.

Irán ha sentido en sus carnes la derrota, la humillación, y ha lanzado un desesperado ataque de misiles sobre Israel junto a un ataque terrorista que ha provocado más muertos que los misiles, algo que no hay que perder de vista. La guerra continúa y no tendrá fin hasta que Israel haya conseguido su objetivo: la libertad para vivir y desarrollarse como nación.

El futuro de Hamás y Hezbolá no es otro que su desaparición. Podrán renacer con otros nombres, pero deberá pasar tiempo si es que lo hacen. Irán apretará y aumentará su presión en la zona, pero sabe que su enemigo no es Israel en solitario, sino que muchos de los países ricos y desarrollados de la zona vigilan sus pasos y son incluso más fuertes que Irán. La posesión del arma nuclear ronda en los planes de todos.

La victoria militar se decanta de manera clara hacia Israel. La guerra cibernética junto al  poder moral y material de su Ejército lograrán la victoria. Irán debe recomponerse internamente y en esta geografía inquieta e impredecible, en estos momentos la  zona más caliente del planeta, tomar posiciones menos violentas ya que ha  perdido sus tentáculos, la hidra ha perdido brazos y deberá preocuparse de  su órganos  internos y, eso sí, seguirá su  programa nuclear que es lo único que piensa le puede dar autoridad en la zona. Nos queda la gran amenaza del terrorismo que puede aparecer aquí y allá.

Dormirá por unos años el problema de Oriente Próximo. Israel no bajará la guardia y la única esperanza está en que gane quien gane las elecciones estadounidenses, tome el mando de una vez por todas, dirija su nación con autoridad y no se deje llevar por instituciones de la administración que parece ser no velan por otras cosa que no sea la industria de la guerra.

Nuevos tiempos y un cambio de rumbo parecen adivinarse cuando la noche está más negra. Quizá es el anuncio del amanecer.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

03 octubre 2024

PÁNICO MUNDIAL. ¿LA BOLSA O LA VIDA? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Siento romper la relativa tranquilidad veraniega y hacer un alto en la parada técnica en la que el blog descansaba, pero el mundo puede encontrarse en vísperas de algo desconocido y mejor es que nos pille a todos confesados como suele decirse.

Podía empezar con la noticia de la caída de las bolsas y cómo el índice del miedo se arrastra de manera alarmante. ¿Recesión? Es la economía compleja que pocos entendemos más allá del fin de mes, pero que sabemos de lo que hablamos porque son índices que mezclados con otros datos a la vista nos avisan de los preludios de guerra.

Nunca, hoy menos, se puede merodear por los Cuarteles Generales de la guerra con las estrellas de general al mando sin estar atento al discurrir de los datos económicos y sobre todo a ese índice bursátil fiel reflejo del miedo ante los acontecimientos.

Si quieren ustedes saber de la guerra no pregunten a un general, sino a un alto mandatario de Nvidia, Alphabet, Microsoft, Apple Meta, Amazon o Tesla. Ellos saben y deciden si Biden, Trump o será Irán la que ataque. Así nos va porque a ello se une que todos nos creemos saber más que ellos y que los generales; en cada uno de nosotros hay una  postura de desdén y aceptación, de soberbia e incompetencia. Nunca ha habido tantos “listos” al mando.

Lean los signos de los tiempos. Aprovechen las vacaciones para observar el panorama que les rodea, comparen y sobre todo piensen.

Por ahora hago un alto para avisar de este preludio bursátil que tendrá consecuencias si antes no hay una portada más agresiva en todos los medios: La guerra. Ya la hay, pero no nos hemos enterado. Necesitamos el titular ¡ESTALLA LA GUERRA!

El movimiento de los portaviones estadounidenses es un inevitable signo:

-USS Geral Ford (CVN-78)

-USS Abraham Lincoln (CVN-72)

-USS Theodorre Roosevelt (CVN-71)

-USS Dwigth D. Eisenhower-69)

Es la mayor concentración de portaviones estadounidenses en una región en la historia. A ello se unen varios destructores y cruceros con capacidad de defensa contra misiles balísticos y un escuadrón de caza. junto al buque de asalto anfibio que transporta a la 24ª  Unidad Expedicionaria de Marines.

El esperado ataque de Irán a Israel complica la situación hasta límites que nos dejan en una incertidumbre muy peligrosa. Irán tiene las de perder, pero antes morirá matando porque se ve derrotada antes de la batalla. Irán no quisiera entrar en un conflicto del que nada obtendría, pero parece obligada a ello y abocada al enfrentamiento cara a cara. Sabe que están provocando su intervención para dejarla fuera de competición y que Hamás ya es insuficiente, Hizbulá tampoco es definitivo, los hutíes de  Yemen no son nadie y los países  árabes de su entorno no cierran filas junto a su postura. Ya solo le queda ir perdiendo terreno día a día. Esperar hasta noviembre y ver por donde respira el Pentágono si es que hay cambio es su mejor alternativa mientras prosigue con su programa nuclear.

Irán es un lobo acorralado que puede saltar sobre su víctima en cualquier momento, aunque muera en el intento no hincará la rodilla por un golpe en el mentón. Puede que lo reciba.

El panorama junto a Ucrania, que es más de lo mismo, no es tranquilizador, Venezuela queda unida a  la situación y Europa se pierde una vez más en un ritual alejado de sus orígenes y dando entrada al virus de su autodestrucción. París junto a Londres son todo un símbolo de la misma moneda que quiere mostrar la cara cuando  ha olvidado la cruz que la sustenta.

Más de 12.000 cabezas nucleares dan sombra al mundo y de ellas más de 2000 están en alerta operativa para ser utilizadas en cualquier momento. Preparadas en misiles balísticos, en submarinos y aviones; también las nucleares tácticas proliferan y hay candidatos a poner fin a la disuasión dando el primer golpe porque saben que no tendrá en principio respuesta.

Aunque sean Rusia y Estados Unidos los que poseen el 90% de todas las armas nucleares, los que las esconden son los más peligrosos y los más dados a que por esas cosas del azar, que es quien mueve la guerra, hagan uso de ellas. Hay ojivas desplegadas y apuntando, listas, para que cualquiera encienda una cerilla y prenda la mecha. Corea del Norte está entre los candidatos con sus cerca de 50 ojivas preparadas. Irán ha roto todos los acuerdos y para nosotros es un misterio el avance logrado en su afán de poseer el arma nuclear. Hasta ahora, que se posean datos ciertos, son potencias nucleares: Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido, Francia, India, Pakistán, Corea del Norte, e Israel.

Es inaudito que cuando se supone que el mundo progresa en convivencia y solidaridad, en derechos humanos, en paz y armonía, resulta que el lenguaje nuclear salta a ser el idioma más hablado. Amenazante.

Pánico mundial entre los que manejan el dinero. Peligro.  No vaya a ser que manejen también las ojivas nucleares, porque antes, no hace muchos años, se podía vaticinar algo sobre las guerras, hasta que llegó un día que alguien, entre los vencedores, que ya tenía la guerra ganada, dio la orden: “6 de agosto de 1945 a las 8:15 horas, un bombardero B-29 llamado Enola Gay lanzó sobre la ciudad de Hiroshima la primera bomba atómica, bautizada como Little Boy. Tres días más tarde, el 9 de agosto a las 11:02 horas, el bombardero Bockscar dejó caer la segunda bomba, llamada Fat Man, sobre la ciudad de Nagasaki”.

¡Qué mala memoria tenemos! ¿O realmente somos malos?

Aquí lo único que importa es la bolsa. No la vida.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

6 agosto 2024