DE LA TRANSICIÓN AL SANCHISMO. NO HAN FUNCIONADO LAS INSTITUCIONES General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Se abre paréntesis. Se cierra paréntesis. Todos quedamos dentro. ¡Conseguido!

Recordaba Leopoldo Calvo Sotelo aquellas palabras del íntegro por inteligente Jesús Fueyo:

<<Después de Franco, las instituciones>>. Se equivocó.

También dijo que un pueblo desunido siempre será vencido. Acertó.

Hubo un momento de confusión, cuando creíamos en esto y aquello hasta que don Torcuato Fernández Miranda sentenció: <<El poder tiene recursos para todo… ofrece muchas posibilidades. Todo el secreto está en saber manejar los dispositivos legales>>.

Después el premio fue para la frivolidad, que esparció polvo en el camino hasta que los agradecidos lo convirtieron en lodo; en el que ahora se revuelcan. La frivolidad de un presidente inauguró una era que trae estas consecuencias.

Cuando los del polvo olvidaron quienes eran, de donde venían y los beneficios que habían recibido, mobiliarios e inmobiliarios, llegaron los otros reclamando su parte. Tenían dos alternativas: aceptar o quedar al descubierto. El franquismo de la transición dejó a muchos con casa puesta para ellos y sus generaciones. Los otros, los recién llegados, dijeron ¿Y de lo mío qué? ¿Dónde está mi casa? Hubo parto y reparto. Entre Bancos, tecnológicas, eléctricas, navieras, monopolios, divisas, grúas, hasta moda y fútbol, había para todos. Incluso los que hacían la O con el canuto en horizontal se sentaron en una Caja de Ahorros donde se cocinaba de todo menos ahorro.

Todo se desarrollaba con una cierta tranquilidad y solo los asesinos etarras ponían en peligro el sistema. Incluso cuando unos asesinaban otros se parapetaban en el burladero y seguían el surco por ellos abierto.

Después… las instituciones. Se las saltaron, todos, los que se repartieron España, su riqueza y nos devolvieron pobreza. Recordar hiela la sangre, pero ahí están, los de las pistolas, los del dinero, los de los partidos convertidos en agencias de colocación, los de las autonomías convertidas en taifas y en fomento del odio a España. Los bancos convertidos en empresas de poder con pingües beneficios usureros.

Todo se permitió. Lo legal y lo ilegal al mismo nivel.

Desde entonces España ha sido un reguero de muertos. Olvidados la mayoría, otra gran parte sin resolver, sin saber quien fue el asesino, que campa a sus anchas.

Andan sueltos y en poderosos despachos.

No. No funcionaron las instituciones. No han funcionado nunca. No van a funcionar mientras todos pidan, exijan su parte del todo. Todos. Para su beneficio.

Viven bien cuando España no vive bien, cuando España está dolorida, adormecida y reventada.

Franco murió en 1975. Se van a cumplir 45 años. La Constitución se aprobó en 1978. Se cumplirán 42 años.

En el año 1981 hubo un golpe de Estado. Se han cumplido 39 años.

La ETA ha asesinado a cerca de 1.000 inocentes. Un golpe de Estado se ha producido en Cataluña y el Gobierno de España es tal y gobierna (mal) por su apoyo y el de las ramas del tronco de la ETA.

Dejemos los demás trapos sucios que los hay para escribir más que Alonso Fernández de Madrigal.

Bien. Pues en toda esta breve, pero convulsa historia de España, nunca -nunca es nunca- España ha estado en tan peligrosa situación como la actual, no por el virus, sino por el Gobierno que nos maneja.

La gente empieza a darse cuenta. A darse cuenta de que las instituciones no han funcionado. No es un partido, como pretenden vendernos, el que está detrás de las protestas. Es España, harta, cansada, confinada, confiscada, empobrecida, con hambre y sed de justicia, que no aguanta más. Debe seguir la protesta dentro de la ley. Pero es más importante guardar memoria, hacer recuento, y a la hora de votar refrescar los hechos de tantos años de engaños.

Esperemos que los partidos políticos sepan estar  a la altura y no ir cada uno a lo suyo. Si así hubiese sido ahora no <<gozaríamos>> del sanchismo.

Un pueblo desunido siempre será vencido. Las instituciones no han funcionado. Ese es nuestro problema. La famosa Transición no fue tan modélica como parecía ya que la impresión que aflora en estos y anteriores difíciles momentos es que los españoles no resolvimos nuestros problemas. La concordia era un engaño y los engañadores esperaban el momento del asalto. Y llegó. Vinieron a resucitarlo y a enfrentarnos: Zapatero, Sánchez e Iglesias.

Terroristas y separatistas ya estaban situados; eran viejos y repugnantes conocidos.

No han funcionado las instituciones. La desunión ¿dónde nos llevará?

Tengo la dolorosa sensación de que esto no ha hecho sino empezar. El Poder tiene recursos para todo…

Es la hora de elegir: España o pobreza. No se escuden ni en la Transición, ni en las instituciones. Solo usted, su protesta y su voto tienen la solución.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

20 mayo 2020

EL ETARRA SANTIAGO ARROSPIDE SARASOLA “SANTI POTROS” HA SALIDO DE PRISIÓN Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El asesino etarra Santi Potros

Tienen que perdonarme porque a ustedes acuda en esta tarde festiva, pero de insoportable calor y agobio. No debemos ni podemos pasar por alto aquellas noticias que realmente lo son y que, por pertenecer al mayor dolor de un pueblo, nunca deben olvidar. Si alguien ha roto a España, la inocencia y humildad del pueblo español: ha sido la ETA. Con ellos, a su lado, los que en su momento han mirado en otra dirección eludiendo su responsabilidad, los que ahora lo hacen y los que los apoyan; incluso desde las instituciones. Quiero medir muy bien mis palabras porque…

Decía Talleyrand que la palabra es la facultad dada al hombre para disimular su pensamiento. Ni palabras necesito para que ustedes me entiendan.

La generosidad (?) de esta sociedad (no la mía), alguna disposición de instituciones de elevado rango (no olvido la sentencia del Tribunal Constitucional que legalizó lo que el Tribunal Supremo había ilegalizado), el encubierto apoyo a estos asesinos, y no sé qué asuntos de las togas y el polvo del camino (¡Que poca vergüenza!: “El vuelo de las togas de los fiscales no eludirá el contacto con el polvo del camino”), se acumulan en mi mente cuando veo hoy, 5 de agosto de 2018, salir de la cárcel a quien ha asesinado a 40 inocentes: Santiago Arrospide Sarasola, alias Potros. Hoy registro en mi blog este hecho y por mi parte pido execrar a los asesinos etarras y espero que todos aquellos que salen de la cárcel sin cumplir condena, es decir porque la justicia y la ley lo ordena, cumplan con el dolor y el horror de sus crímenes que solo se suavizará cuando pidan perdón público y notorio con palabras y hechos.

Nuestro recuerdo y oración vaya por todos aquellos inocentes a los que este asesino, que hoy dejamos libre, les quitó la vida, y por sus familiares que llenos de interrogantes y dolor todavía nadie les has explicado: ¿por qué?

Quizá todos deberíamos sentir además de dolor algo de vergüenza.

 Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

5 agosto 2018