COMUNISMO O LIBERTAD: ¿SUSTO O MUERTE? Rafael Dávila Álvarez

Este Iglesias, que no es comunista, sino un cara, quiere aprovecharse de todo lo que se menea para no dejar de cobrar. Que al fin es lo que le interesa y busca. Nada hay con más valor —que persigue con saña— para un comunista que el dinero; vivir bien a costa de los demás; la pobreza es el caldo de su engaño, donde disuelven su odio y resentimiento que luego hacen beber a los incautos.

El resumen histórico es así: los comunistas no existen nada más que en el papel (de estraza) y los que dicen serlo o dirigir el partido son unos vividores por cuenta ajena que se dedican a sacar renta del sufrimiento del otro, que fomentan y multiplican para que el negocio siga siendo productivo. ¡Vaya que lo es! Made in… Los hay a millones, cada vez son más abundantes y peligrosos porque dominan la miseria.

Ni una sola medida para lograr la felicidad de la gente, evitar el desasosiego y levantar una nación. Solo imposición, dictadura de las ideas y pobreza, la peor de las miserias: material e ideológica. Hagan un repaso al panorama internacional. Estos, con nuestro comunista de ahora en cabeza, vienen de un lugar que no se llama precisamente libertad. Es un importado.

El personaje busca la lucha en las madrigueras o en los bajos fondos porque se le acaba el chollo.

Anuncié hace unos días que las cosas no pintaban bien entre Moncloa y Galapagar (y más). Cuando le iban a quitar el despacho (Europa pide pasaporte) agarra el micrófono, que es su arma favorita: ruido. Detrás está la máquina de siempre, la que no oirán: «La insurrección es una máquina que no debe hacer ruido…»

Las consecuencias son conocidas. Gritos aquellos: ¡Lenin danos Varsovia!, que terminan cuando los soldados vuelven de la guerra y los soviets en virtud del «socialismo de la tierra» ya no son libres: «За что мы боролись/Za chto my borolis’»: ¿Para qué hemos combatido?

¡Iglesias danos Madrid!

Se cumplen cien años de las palabras de Churchill, aquella terrible definición del comunismo «que alejó al hombre de la civilización del siglo XX hacia una condición de barbarie peor que la de la Edad de Piedra, dejándolo en el más horrible y lamentable espectáculo de la experiencia humana, devorado por los gusanos, carcomido por la pestilencia, y desprovisto de esperanza». Tal cual. Alarguen la mirada. Estamos en el siglo XXI e insisten.

Lo primero que suelta Su Señoría Iglesias en el Congreso es una perla democrática: «En España los comunistas se jugaron la vida y la libertad por traer la democracia en este país. No le llegan a la suela de los zapatos a los comunistas españoles».

Fue en Paracuellos donde empezó la libertad después de pasear por los infiernos a las víctimas y enseñarlas modales democráticos con pistolón a la cintura antes de fusilarlas en aras a la libertad. Pero insisten en su talante democrático con permanente gesto y actitud desabrida, inculta y maloliente.

El pacto que hay por medio es el del reparto. Como el de agosto de 1939 que se repartían Europa. Ahora, el señor, reparte España y su mayor obstáculo es Madrid. No hay duda. De ahí su importancia.

Ahora piensen en España y también en cada uno de ustedes: ¿A quién dejarían la educación de sus hijos y su dinero? ¿Ayuso o Iglesias?

—Cuentos chinos.

—¡Ya! ¿Los ha leído usted?

Después de muerto, no hay susto; ya no hay posible elección, así que piensen bien lo que hacen con su voto.

¿Quiere pelea? La tendrá. ¡Voto a Bríos!

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

18 marzo 2021

FIRST WE TAKE MANHATTAN Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

¿Tú qué te has creído? Para rojo el mío

Valor 1. Centenario de la Legión española. La ministra de Defensa dice pertenecer a la familia legionaria. Lo cual la emparenta con Millán-Astray  y con Franco. Mira por donde ha encontrado su vena legionaria y hasta franquista. En una familia hay de todo. Quizá por eso el presidente del Gobierno ni mu (no onomatopéyico) de felicitación. Hombre poco le hubiese costado decir eso de ¡Feliz Aniversario! ya que no había que soplar las velas. Pues mu (onomatopéyico en este caso).

Valor 2. Aprovechan y el judicial se va a Roma con el rey Balta, el cazador cazado, en el aeropuerto, haciéndose el tonto, algo imposible, llegó al límite, ya fue expulsado del poder (de poder por ser) judicial por prevaricación y ahora ya es difícil esconderse. Que la fiscala es general y del Estado eso nadie lo duda. Cinco estrellas, pero mau.

A continuación va Navajas y la lía más. Navajas, fiscal que significa averiguar o delatar operaciones ajenas. ¡Anda, claro! Afiladas albaceteñas por errores en el dictado, y mira que le dijeron que libertad se escribe con b y navajas con v, y no al revés. Con v lo escribían los comunistas cuando la pedían para Carrillo detenido en Madrid y quería acercarse a Paracuellos donde tenía un primo. ¡Livertad! ¡Livertad!, gritaban aquella navidad del 75. Como ahora: con v de victoria.

Valor 3. Torra pretende prohibir a los <<mierdaleños>> aterrizar por su Cataluña natal, y entonces queda por tierra, mar y aire, la indecisión de si a Valencia por el Mediterráneo o, después de Teruel, el Ebro. Es la guerra de siempre, la Norte-Sur que acabó por tragarse a Madrid.

Valor 4. Madrid es el paso siguiente. Duele Madrid. El presidente Sánchez, el Pretendiente, ahora pretende eso. Y se ha dado un paseo por Sol, ha cruzado su puerta y ha entrado a Gobernación, desde donde Azaña proclamaba <<la proclamación>> y donde tantas cosas. Parece que le ha gustado: ¡Hay que echar a Ayuso! Con elegancia. Desde allí anunciaba Azaña que <<no se ha ido; le hemos echao>>. Poco tardó en cruzar de Mayor a Arenal, a Oriente.

Después iremos a por el otro Palacio.

Cantaba Leonard Cohen: First we take ManhattanUn sutil matiz que diferencia al elegante agitador del burdo patán callejero.

Ayuso puede contar los días o se los contarán.

Valor 5. Hay una cosa que se llama Observatorio sociológico sobre la percepción ciudadana de las actividades, planes y programas del plan de cultura y conciencia de defensa. Traduzco el quehacer del interminable organismo: nada. Parece ser que de vez en cuando no solo pregunta, sino que interpreta. Esta es su labor: nada.

Pregunta en 2019:

—En relación a la imagen que transmiten las Fuerzas Armadas y los militares ¿qué aspectos considera negativos o mejoraría?

Interpreta:

<<La disciplina y la jerarquía, así como los distintos rangos o empleos se consideran como una falta de democracia. En el caso de la disciplina, se ve negativo que sea acrítica y que se convierta en obediencia ciega. Se critica también el corte de pelo, el uniforme de la Legión y en general los uniformes por ser demasiado militares>>.

Esto es cultura. En especial del que pregunta.

Así educamos en valores.

First we take Manhattan, then we take

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

22 septiembre 2020