AHORA MÁS QUE NUNCA Visusmilitis 3 de junio de 2018 Adolfo Coloma GB (R.) del ET

El soldado veterano

En la adversidad se forjan los espíritus. Es una de las primeras cosas que se le enseña a un soldado. Tal vez la segunda sea aquello otro de “en peores garitas hemos hecho guardias”. Entre una y otra, toda una generación de soldados hemos crecido y hemos servido dando lo mejor de nosotros mismos y supliendo con “el celo” lo que no se nos ha otorgado para el desempeño de nuestro oficio.

Esto es más que cierto. En lo que va de siglo XXI, ya hemos experimentado dos veces esos intempestivos soplos del céfiro que han hecho rolar de forma inesperada las veletas hacia el este. El Idus de marzo del año 2004, España se despertó con un gobierno socialista cuando nadie se lo esperaba, gracias a un botín de 164 asientos en el Parlamento. La participación militar en el posconflicto de Irak unidos a 193 muertos y cerca de dos millares de heridos en Madrid tres días antes de los comicios, propiciaron aquel cambio. Casi cinco lustros después, en medio de una más que revuelta primavera, con serias amenazas de romper la unidad de España, la corrupción por ariete, y rebañando los recovecos de la constitución, una hábil maniobra por el ala izquierda deshace la ligazón de fuerzas parlamentarias que habían conseguido negociar los presupuestos y otorgarle la llave a un PSOE que, con la mitad de los votos que en 2014, ha atraído a partidos tan dispares como Podemos, PNV o BILDU.

Con asombro lo contempla el soldado desde su barbeta. Nada le hará variar su compromiso ni su lealtad, porque el primero es la patria y la otra la neutralidad. Lo que no quita para que contemple el futuro más inmediato con más que inquietud. Hace unos días, el primer soldado de España advertía con firmeza la precariedad de las FAS, al límite de su propia eficacia. “Diez años sin invertir dejan a las Fuerzas Armadas en una situación crítica” dijo sin ningún empacho en el Congreso de los Diputados. Ahora se nos anuncia un “tiempo nuevo”, que se inicia en el ámbito castrense con un trágico accidente en el que han perdido la vida en Fuerteventura el cabo José Luis León Socorro y el soldado Eynar Esau Mina Lozano, del Batallón de Zapadores XVI con base en las Palmas, a cuyos familiares y compañeros enviamos desde este modesto blog, nuestras condolencias, nuestro apoyo, nuestras oraciones y el deseo de que se recuperen pronto los dos heridos en el mismo accidente. Un vuelco de un vehículo es siempre accidental. Las investigaciones en curso determinarán las causas, pero nada hace olvidar que, con un presupuesto adecuado, el blindado que los transportaba ya se habría renovado.

Pero no solo de pan vive el hombre ni los ejércitos de presupuesto. Darles la importancia que merecen y no solo jugar con ellos – a la baja – en época electoral, o como moneda de cambio; robustece la moral de los milites. En el año 2004 un gobierno comprometió su aportación al esfuerzo internacional de lucha contraterrorista en Irak. Cambió el viento y a los aliados con los que nos habíamos comprometido les dimos la espalda. Sin un reproche. Ni por parte de nuestros soldados ni por la de los aliados. A primeros de este año, la ministra del ramo se comprometió a incrementar el presupuesto para acercarnos a los de aquellos mismos aliados. Pero nuevamente ha rolado el viento. ¿Y ahora qué?

Pues ahora más que nunca hay que mantener prietas las filas. Ahora más que nunca es menester no desanimarse, desfallecer, ni dejarse vencer por el pesimismo, por más que nos azote. Ahora más que nunca es preciso denunciar los despropósitos y desenmascarar a los serviles. Ahora más que nunca creemos que es necesario que se oiga nuestra voz y con ella, la de todos los que creen en la unidad de España y en los valores de sus Fuerzas Armadas.

Adolfo Coloma

GB (R)del ET

Blog generaldavila.com

3 junio 2018