SOLDADOS DE ESPAÑA ESTE EJÉRCITO QUE VES VAGO AL HIELO Y AL CALOR… General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Este Ejército que ves…

El año 2001 de manera irresponsable, imprudente, inesperada, y con grave riesgo para la Defensa de España, se suprimió el Servicio Militar Obligatorio. Consecuencia de lo peligroso que se vuelven algunas negociaciones para obtener votos. No aprendemos y en ese juego se han puesto encima de la mesa vida y hacienda como si de una partida de póquer se tratara.

Desde aquella fecha las carencias de nuestros Ejércitos han ido en aumento sin que haya un horizonte de futuro que nos haga ser optimistas.

Las recientes declaraciones del Jefe del Estado Mayor de la Defensa con motivo del Día de las Fuerzas Armadas son preocupantes.

La operatividad de las Fuerzas Armadas al límite

‹‹La operatividad de las Fuerzas Armadas está probablemente al límite››.

Utilizar el adverbio ‹‹probablemente›› es un juego que hace el JEMAD  para despistar o rellenar, pero en boca del máximo responsable de los Ejércitos quiere decir ‹‹al límite››.

‹‹…hemos tenido que parar unidades››. Demoledor el panorama. El 40% de los vehículos están parados y hay buques que no pueden navegar.

Rotundo en su prospectiva: ‹‹Hay que blindar el gasto para romper el ciclo de que el gasto de Defensa dependa de quien esté en el Gobierno de turno››. A eso se le llama poner el dedo en la llaga, pero es predicar en el desierto.

Lo más acuciante dice el JEMAD son los sistemas de mando y control, de inteligencia y observación, el vehículo de ruedas 8×8 o las fragatas F-110 y el futuro avión de combate.

Todo eso está muy bien y así llevamos años entre la ingeniería financiera de algún ministro, al que el Tribunal Constitucional rechazó el uso del Decreto Ley para financiar los Programas Especiales de Armamento (PEA), la total desatención de otros o la exclusiva atención a las empresas de armamento. Como dice el JEMAD, depende del Gobierno de turno. Resultado: Situación límite y preocupante. Hay un Ejército y otro, o si lo prefieren uno partidos en dos. Uno con capacidades y preparado para operaciones y otro parado, aburrido, apagado y sin recursos ni para sobrevivir. Los dos son importantes y no hay uno sin el otro.

Aún a pesar de las carencias materiales los que hemos dedicado nuestra vida a esto de la Defensa sabemos muy bien que los recursos humanos son la clave de la capacidad de los Ejércitos.

Incorporación de los futuros soldados profesionales a los Centros de Formación

Tenemos que volver a aquella fecha, 2001, de la irresponsable suspensión del Servicio Militar Obligatorio.

La imprevisión pilló a los Ejércitos sin preparación para asumir el cambio de concepto lo que unido a la boyante situación económica dejo a las unidades vacías de personal y creó una situación de alarma cuyas consecuencias todavía se dejan notar. Nadie quería ser soldado. Llegó la crisis y aumentó de manera espectacular el número de aspirantes. Pero es un fenómeno temporal que volverá a desaparecer cuando las condiciones económicas sean distintas. Tenemos unos Ejércitos dependientes del empleo ya que no se ha solucionado con seriedad, a estas alturas, el mantenimiento y adecuación a la situación y futuro del recurso fundamental de los mismos: el humano. Quince años y seguimos igual. Captación, selección, enseñanza, instrucción, y sobre todo empeñarse en buscar el procedimiento para la reincorporación al mercado laboral de la tropa al finalizar su permanencia en los Ejércitos son retos sin finalizar, incluso alguno sin siquiera comenzar o erróneamente planteado.

La tropa profesional

Saco esto a colación porque en la aludida entrevista al JEMAD, -donde dice más de lo que se lee, incluso de lo que se le pregunta- se refiere al tema de la tropa profesional cuyo pase a la reserva está previsto al cumplir los 45 años y está ya ocurriendo y ocurrirá de manera masiva en breve.

Una situación que es sin duda la de mayor gravedad a la que se enfrentan los Ejércitos y que tiene un componente grave de responsabilidad por parte de los anteriores ministros que han abandonado el problema y con él a los soldados afectados. Lo hemos denunciado en numerosos artículos. La respuesta del JEMAD a esta cuestión es esperanzadora ya que por lo que se ve la ministra está ocupada y preocupada con el tema.

‹‹La ministra ha insistido en que debemos dar respuesta a este problema, que tiene un componente humano. Supongo que nadie pensó entonces en lo que ocurriría pasados 10 o 15 años, pero el momento ha llegado. Hay que solucionarlo y hacerlo compaginándolo con las necesidades de los ejércitos, porque un paracaidista con 45 años es poco operativo. Tenemos que hacer un esfuerzo y en eso estamos: buscando salidas dentro y fuera››.

Tropa profesional

Esperemos que no quede en la habitual retórica de una entrevista.

Los reservistas

Con ello no se puede olvidar la situación en la que nos encontramos de escasez por no decir ausencia total de reservistas. No los hay en número suficiente y dada la edad con la que pasan a la reserva los soldados profesionales si no pueden continuar como tales tampoco su incorporación como reservistas solucionaría el problema. Los reservistas voluntarios ya hemos comentado en ocasiones que es una fórmula sin desarrollar y que a pesar de su gran utilidad no resuelve el problema del reservismo ni el del deber y derecho de todo español a defender España.

Sabemos que el modelo de Enseñanza Superior en los Ejércitos se está reconsiderando para evitar la actual situación que deja en manos de civiles parte de la formación militar dedicando tiempo, mucho tiempo, a materias inservibles para el oficio de soldado. La idea está en marcha.

Pero para todo se requiere un tiempo que no tenemos. Hay quedarse prisa. No es que hayan quedado cosas por hacer sino algo mucho peor, se han hecho muchas cosas mal y hay que enmendarlas.

La actual situación estratégica y las amenazas que se ciernen por el mundo son suficientes luces de alarma para que nos tomemos en serio esto de la Defensa.

Hay necesidad, mucha necesidad y la primera es no dejar tirados a nuestros soldados, verdaderos protagonistas de la Defensa.

‹‹Supongo que nadie pensó entonces en lo que ocurriría pasados 10 o 15 años, pero el momento ha llegado›› dice el JEMAD. ¿Tendremos que seguir esperando?

Soldados de España

Hay que empezar. ¿Por dónde? Por la clave que son sus soldados.

Este Ejército que ves vago al hielo y al calor

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Blog: generaldavila.com

3 junio 2017

TROPA PROFESIONAL MÁS ALLÁ DE LOS 45 AÑOS General de División (R.) Juan Chicharro Ortega

Tropa profesional

Viene siendo noticia el desamparo en el que se encuentran algunos soldados profesionales al terminar su compromiso con las FAS al cumplir 45 años de edad. Viene siendo noticia que instituciones como Caritas Castrense o movimientos sociales como “Hogar Social” están haciéndose cargo de su manutención e incluso alojamiento. Desconozco el número de los afectados si bien con que sólo fuera uno sería algo ciertamente lamentable. Nos encontramos ante una situación que no es de recibo en una sociedad, como la española del siglo XXI, donde se ha alcanzado un “estado de bienestar” en teoría de los mejores del mundo y urgen por lo tanto medidas correctoras de esta situación.

El soldado debe saber que su Patria cuidará de él al igual que él ha cuidado de su Patria durante tantos años.

El soldado profesional se adhiere a las FAS mediante un compromiso inicial luego ampliado en su caso a otro de larga duración hasta que cumple 45 años de edad, momento en que se produce su desvinculación de los ejércitos tal y como prescribe la ley de tropa y marinería profesional

Después de servir a la Patria

Son muchas las propuestas que diferentes grupos, asociaciones y partidos políticos hacen para corregir y paliar lo que está sucediendo respecto al asunto sobre el que escribo hoy aquí.

Analizando el por qué se ha llegado hasta esta situación, y tomando como referencia la citada Ley, acude a mi memoria una anécdota real de hace más de 100 años después la guerra perdida en Cuba y Filipinas y es que cualquier estudioso de aquellos hechos sabe que la mayoría de las bajas de nuestro ejército se produjeron por enfermedades como la fiebre amarilla y la malaria y no por las balas del enemigo; cuando años más tarde una comisión española acudió a Cuba observó que las tropas norteamericanas habían superado dicho problema y asombrados se quedaron los comisionados al oír de los  mandos americanos que la solución había venido simplemente de la rigurosa aplicación de los propios reglamentos españoles.

Mucho me temo que la solución a los problemas hoy planteados por nuestros licenciados soldados tiene la misma solución.

Suspensión del Servicio Militar Obligatorio

Antes de seguir con la exposición de mi opinión es necesario tener presente algo obvio y es que aquellos que alegremente suspendieron el servicio militar obligatorio por motivos fundamentalmente electorales del momento no tuvieron en cuenta que el ejército profesional es muy caro, carísimo.   Sabemos de la precariedad del presupuesto que nuestra nación dedica a su defensa pero siendo esto grave lo es aún más el hecho de que hasta un 70% de este presupuesto se emplea en gastos de personal. Tenemos unas FAS con una entidad no acorde con los riesgos que acechan a nuestra Patria ni con los compromisos con la OTAN. Tenemos las FAS que sencillamente podemos tener con los medios económicos que se le asignan lo que obliga a hacer “encaje de bolillos” para mantener la operatividad requerida y a establecer todo tipo de prioridades respecto a los gastos dedicados al personal y entre estos a la entidad de la tropa profesional, unos 80000 hombres, y a los gastos que estos generan.

Soldado profesional

Dinero, dinero y dinero reclamaba Napoléon para la eficacia de su ejército. Y dinero es en parte lo que aquí se necesita para afrontar el problema objeto de estas breves líneas, pero no sólo dinero. También la voluntad de aplicar lo que se deriva de la citada Ley.

A ver, las principales reclamaciones, o propuestas si Vd. quiere, que los soldados afectados y los diferentes grupos que les apoyan hacen, son fundamentalmente las de buscar formas que posibiliten su permanencia en los ejércitos, las de poder tener acceso durante su permanencia en el servicio activo a una formación que posibilite su incorporación a la vida civil y otras de corte similar.

Y aquí retomo lo que apunté antes cuando hablaba de la aplicación de los reglamentos a propósito de lo sucedido en Cuba y Filipinas.

Ley de Tropa y Marinería Profesional

Por supuesto que son muchos los puestos en la Defensa de tipo administrativo o logístico que no requieren la forma física de un hombre de 30 años y así lo prevé la propia Ley de Tropa y Marinería Profesional.

Lean con atención lo que el artículo 12 de la citada Ley dice : .

1. Los militares profesionales de tropa y marinería que tengan suscrito un compromiso de larga duración podrán acceder a la condición de permanente en las plazas que se determinen en la provisión anual, conservando el empleo que tuvieran. Para participar en los correspondientes procesos de selección, se requerirá estar en posesión, como mínimo, de la titulación de técnico del sistema educativo general o equivalente, tener cumplidos catorce años de servicio activo desde su ingreso en las Fuerzas Armadas y las demás condiciones que se determinen reglamentariamente, y se valorará especialmente el empleo, los méritos profesionales y los años de servicios.

  1. Los militares profesionales de tropa y marinería, que tengan la condición de permanente, a partir de los 45 años de edad desempeñarán, preferentemente y de acuerdo con las necesidades de los Ejércitos, funciones logísticas y de apoyo a la Fuerza. Para ello, accederán a la enseñanza de perfeccionamiento que se requiera.”

Lo que ha sucedido y sucede es que sabemos que el número de plazas convocadas anualmente para ocupar estos puestos de permanencia son efímeros y seguramente no hay otra razón que la que se deriva de la precariedad antes citada de los presupuestos dedicados a este capítulo. Incidir sobre el número de soldados profesionales con carácter permanente afectaría sobre el total de la entidad de tropa profesional algo que con el presupuesto actual no es una solución apropiada seguramente.

Pero ya dije antes que la solución al problema objeto de estas líneas también debe venir de la decidida aplicación de lo que estipula la Ley como, por ejemplo, la colaboración de las administraciones públicas y así nos dice la Ley  en su artículo 20 que:

  1. El tiempo de servicios prestados en las Fuerzas Armadas como militar profesional de tropa y marinería se considerará como mérito en los sistemas de selección para el acceso a los cuerpos, escalas, plazas de funcionario y puestos de carácter laboral de las Administraciones públicas, en los términos que reglamentariamente se determinen, sin perjuicio de las competencias que ostenten las Comunidades Autónomas y Entes locales en materia del régimen estatutario de los funcionarios. Cuando las convocatorias de la Administración General del Estado reconozcan como mérito servicios previos incluirán, en todo caso, el tiempo de servicios prestados en las Fuerzas Armadas en las mismas condiciones y baremación que para dichos servicios previos se establece en la normativa vigente.
  2. El Ministerio de Defensa promoverá acuerdos de colaboración con las Administraciones autonómicas y locales para que en las convocatorias de acceso a las Policías Autonómicas y Locales se reserven plazas para los militares profesionales de tropa y marinería con más de 5 años de servicios, así como para incentivar la puesta en práctica de lo previsto en el apartado anterior.
  3. En las convocatorias para el acceso a cuerpos o escalas adscritos al Ministerio de Defensa e ingreso como personal laboral de dicho departamento y de sus organismos autónomos que se publiquen de acuerdo con la oferta de empleo público, se reservará, al menos, un 50 por ciento de las plazas para los militares profesionales de tropa y marinería que hayan cumplido, como mínimo, 5 años de tiempo de servicios.
  4. Para el acceso a la Escala Básica de Cabos y Guardias del Cuerpo de la Guardia Civil se reservará un 50 por ciento de las plazas para los militares profesionales de tropa y marinería que lleven 5 años de servicios como tales.
  5. Para el ingreso en la Escala Básica del Cuerpo Nacional de Policía se reservará, al menos, el 10 por ciento de las plazas para los militares profesionales de tropa y marinería que lleven 5 años de servicios como tales

Buscar soluciones para la tropa profesional

Somos soldados profesionales

¿Se cumplen acaso todas las buenas intenciones que el legislador expone en la Ley? Ya sabemos que sólo en una muy pequeña medida y es lamentable que esto sea así pues nos encontramos ante un inmenso campo de salida para nuestros soldados, en ningún caso ni explotado ni exigido con toda la fuerza del Estado. No parece que haya habido ni que haya voluntad por parte del Gobierno al efecto. Ya sabemos que en este desastroso y dilapidador sistema autonómico en el que nos encontramos no es fácil muchas veces el conseguir acuerdos ni colaboraciones fuera de las del propio interés de las comunidades y de los partidos políticos que las gobiernan; pues bien, en el caso concreto del que aquí hablamos sobran las prevenciones y es obligación del Estado el imponerse sí o sí.

Es necesario, no obstante, reconocer que la actual Ministra de Defensa ha dado unos pasos iniciales que invitan al optimismo y prueba de ello es la reciente disposición del pasado día 9 de febrero que establece  bases reguladoras para la concesión de becas y ayudas para la formación, durante la vida activa de militar, como medida de apoyo a la desvinculación voluntaria de los miembros de las Fuerzas Armadas, así como  el impulso al proyecto de “Aprovechamiento de capacidades profesionales del personal militar de las FF.AA.” conocido por sus siglas como SAPROMIL.

Bienvenidas sean estas medidas y nuestros mejores deseos a la Ministra que parece haber entendido el problema.

Todo cuanto se haga por aquellos que han servido con lealtad a su Patria es poco siempre. Adelante y recordemos que no hacen falta grandes medidas. Tan solo voluntad de servir a los que nos han servido y una buena manera es leerse simplemente la Ley y cumplirla.

JUAN CHICHARRO ORTEGA

GENERAL DE DIVISIÓN DE IM ( R .)

Blog: generaldavila.com

4 abril 2017