SUELDOS Y PERMANENCIA. GUARDIA CIVILES, POLICÍAS Y SOLDADOS (General de División Rafael Dávila Álvarez)

Soldados jurando Bandera

De nuevo ha surgido la polémica sobre la necesaria equiparación de sueldos entre las distintas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, policías autonómicas y policías locales. Situación injusta por la desigualdad de las cuantías a pesar de una labor más dura y sacrificada, sometida a diferencias importantes en sus condiciones domésticas, de los que menos cobran. De manera tangencial, y con poco conocimiento, también se ha hablado del sueldo de los soldados, algo más flagrante y desconocido.

No es la primera vez que en este blog hemos explicado detalladamente la situación económica de nuestros soldados. Una vez más lo hacemos por ser de justicia y urgente necesidad atender a su situación.

En un reciente artículo Tropa profesional más allá de los 45 años el general Chicharro explicaba con detalle el problema y daba posibles soluciones. Decía que viene siendo noticia el desamparo en el que se encuentran algunos soldados profesionales al terminar su compromiso con las FAS cumplidos los 45 años de edad.

La existencia de Cáritas Castrense es una prueba de que la situación no es la deseable. ¿Se figuran la existencia de una rama de Cáritas específica para otro estamento de la sociedad? ¿Por ejemplo para cargos públicos? En fin…

Duro oficio el de soldado

También en el artículo Soldados de España. Emociones contenidas se lo pedíamos a la ministra de Defensa al poco tiempo de hacerse cargo del ministerio. Como primera prioridad: ‹‹Duro es que el tiempo, el corto y sacrificado tiempo de servicios a la Patria, el beso agradecido, te lleve a engrosar la lista del paro sin que nadie tenga respuesta. Ocurre en mal momento. En esos momentos nadie se acuerda de Irak, Líbano, Índico… ¿No lo sabía? Pues es una prioridad, quizá la más importante. Dar una salida digna a nuestros soldados cuando la Patria decide prescindir de sus servicios. Una urgente tarea››.

El planteamiento inicial para la profesionalización de los ejércitos fue una trampa para esconder los gravísimos problemas que trajo la supresión irresponsable del servicio militar obligatorio. Aquello fue un parche mal puesto que desinfló en pocos años a las unidades dejando a los ejércitos bajo mínimos y en algún caso sin operatividad. Profesionalidad equivalía a temporalidad, sin futuro, ni más salida que la de la puerta del cuartel y un infinito desagradecimiento. Los años de bonanza económica dejaron al descubierto los grandes errores cometidos. Ejércitos vacíos; buques sin tripulaciones, aviones sin volar y armamento sin soldados. Los Cuarteles cerrados y vendidos a precio de saldo (las irresponsables ventas del Patrimonio de Defensa requiere un análisis que nadie ha hecho hasta ahora, pero eso es otra cuestión).

Soldados a bajo precio

Se volvió a parchear con medidas de poco calado y cortas miras. La profesionalización era y es para países ricos, muy ricos, y sin graves problemas de seguridad latentes. Aquí pretendíamos tener soldados a bajo precio y corto tiempo. Unos años de esfuerzo y sacrificio y una despedida rápida y sin futuro.

La crisis económica hizo que de nuevo aumentasen las solicitudes para ser soldado. Con verdadera insensatez se pensó que las medidas adoptadas eran brillantes y duraderas. Los barcos volvieron a navegar, los aviones a volar y los centros de formación se llenaron de aspirantes a soldados. Pero la solución al futuro seguía sin solución y en cualquier momento se puede invertir la situación. Pasa la legislatura actual sin que veamos voluntad firme para resolverlo cuando de nuevo la salida de la crisis económica amenaza con la vuelta al problema inicial. En cuanto los jóvenes vean una salida laboral a su situación, los aspirantes a soldado disminuirán de manera alarmante y las unidades se quedarán vacías. Es el sueldo, pero también es algo más. No se puede tener como expectativa el paro después de años de sacrificio y de estar sometido a un continuo ir y venir a lugares lejanos y de riesgo. Es de todos sabido que en su recorrido a los soldados se les ofrecen alternativas para su futuro. Con un esfuerzo adicional, gran esfuerzo, al que a diario se ven sometidos, pueden optar a ser oficial, suboficial, ingresando en las Academias Militares, o en la Guardia Civil y Policía. También pueden optar, tras un duro examen y pocas plazas, a la permanencia en las Fuerzas Armadas. El que a lo largo de su vida militar no logre una de estas salidas, a los 45 años solo le quedará el paro. Difícil edad para comenzar una nueva vida.

Sabemos la necesidad de juventud para encuadrar las unidades y soportar el esfuerzo que se exige. Sabemos y ellos -el ministerio y los Cuarteles Generales- saben las dificultades y exigencias. Nada nuevo o distinto que cuando decidieron dar el paso de la profesionalidad sin pensar en el futuro.

A los 45 años solo les quedará el paro

Como decía el castizo: haberlo pensado antes. Ahora hay que buscar la solución al error cometido.

Acabo de leer las declaraciones en prensa de un guardia civil en activo y me he quedado con una frase que pronuncia al comparar su sueldo con el de los mozos de escuadra: ‹‹Si nos valoran más, ¿por qué no cobramos lo mismo?››.Tiene razón. Los soldados podrían decir lo mismo, pero su comparación es más amplia. Pueden hacerla respecto al sueldo de guardias civiles, mozos de escuadra, policías nacionales, policías autonómicos y cualquier otra policía que se les ocurra. Podrían decirlo. No más alto quizá. Sí desde más lejos: Irak, Afganistán, Líbano, Somalia… Podrían hablar de su incierto futuro.

Para los soldados el problema en definitiva no es de cantidades sino simplemente de vida laboral futura. Algo habrá que hacer cuando todas las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, policías locales y autonómicas tienen su futuro asegurado. Los soldados no. ¿Es menos exigente el oficio de soldado? ¿Cuántas plazas de funcionarios y personal laboral  hay en el ministerio de Defensa?

El oficio de soldado no tiene futuro. A la hora de su profesionalidad se sigue pensando que son de reemplazo. Un oficio temporal y poco agradecido. Su misión es exigente, cada vez más. Son profesionales muy cualificados, tanto o más que cualquier otro. De cualquier policía.

El oficio de soldado no tiene futuro

Quizá habría que ser más exigente a la hora de su ingreso, pero eso debe compatibilizarse con la seguridad en su permanencia y futuro.

Estoy seguro que en el ministerio de Defensa conocen el problema. Mis dudas surgen cuando veo que pasa el tiempo y nada se hace. Será triste comprobar que las medidas solo se tomarán cuando este viejo oficio de soldado no lo quiera asumir nadie. Ya sufrimos sus consecuencias, que todavía arrastramos. En cualquier momento podemos volver a tener los barcos sin navegar, los aviones sin volar y las unidades vacías.

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Blog: generaldavila.com

1 noviembre 2017

 

 

 

SOLDADOS DE ESPAÑA ESTE EJÉRCITO QUE VES VAGO AL HIELO Y AL CALOR… General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Este Ejército que ves…

El año 2001 de manera irresponsable, imprudente, inesperada, y con grave riesgo para la Defensa de España, se suprimió el Servicio Militar Obligatorio. Consecuencia de lo peligroso que se vuelven algunas negociaciones para obtener votos. No aprendemos y en ese juego se han puesto encima de la mesa vida y hacienda como si de una partida de póquer se tratara.

Desde aquella fecha las carencias de nuestros Ejércitos han ido en aumento sin que haya un horizonte de futuro que nos haga ser optimistas.

Las recientes declaraciones del Jefe del Estado Mayor de la Defensa con motivo del Día de las Fuerzas Armadas son preocupantes.

La operatividad de las Fuerzas Armadas al límite

‹‹La operatividad de las Fuerzas Armadas está probablemente al límite››.

Utilizar el adverbio ‹‹probablemente›› es un juego que hace el JEMAD  para despistar o rellenar, pero en boca del máximo responsable de los Ejércitos quiere decir ‹‹al límite››.

‹‹…hemos tenido que parar unidades››. Demoledor el panorama. El 40% de los vehículos están parados y hay buques que no pueden navegar.

Rotundo en su prospectiva: ‹‹Hay que blindar el gasto para romper el ciclo de que el gasto de Defensa dependa de quien esté en el Gobierno de turno››. A eso se le llama poner el dedo en la llaga, pero es predicar en el desierto.

Lo más acuciante dice el JEMAD son los sistemas de mando y control, de inteligencia y observación, el vehículo de ruedas 8×8 o las fragatas F-110 y el futuro avión de combate.

Todo eso está muy bien y así llevamos años entre la ingeniería financiera de algún ministro, al que el Tribunal Constitucional rechazó el uso del Decreto Ley para financiar los Programas Especiales de Armamento (PEA), la total desatención de otros o la exclusiva atención a las empresas de armamento. Como dice el JEMAD, depende del Gobierno de turno. Resultado: Situación límite y preocupante. Hay un Ejército y otro, o si lo prefieren uno partidos en dos. Uno con capacidades y preparado para operaciones y otro parado, aburrido, apagado y sin recursos ni para sobrevivir. Los dos son importantes y no hay uno sin el otro.

Aún a pesar de las carencias materiales los que hemos dedicado nuestra vida a esto de la Defensa sabemos muy bien que los recursos humanos son la clave de la capacidad de los Ejércitos.

Incorporación de los futuros soldados profesionales a los Centros de Formación

Tenemos que volver a aquella fecha, 2001, de la irresponsable suspensión del Servicio Militar Obligatorio.

La imprevisión pilló a los Ejércitos sin preparación para asumir el cambio de concepto lo que unido a la boyante situación económica dejo a las unidades vacías de personal y creó una situación de alarma cuyas consecuencias todavía se dejan notar. Nadie quería ser soldado. Llegó la crisis y aumentó de manera espectacular el número de aspirantes. Pero es un fenómeno temporal que volverá a desaparecer cuando las condiciones económicas sean distintas. Tenemos unos Ejércitos dependientes del empleo ya que no se ha solucionado con seriedad, a estas alturas, el mantenimiento y adecuación a la situación y futuro del recurso fundamental de los mismos: el humano. Quince años y seguimos igual. Captación, selección, enseñanza, instrucción, y sobre todo empeñarse en buscar el procedimiento para la reincorporación al mercado laboral de la tropa al finalizar su permanencia en los Ejércitos son retos sin finalizar, incluso alguno sin siquiera comenzar o erróneamente planteado.

La tropa profesional

Saco esto a colación porque en la aludida entrevista al JEMAD, -donde dice más de lo que se lee, incluso de lo que se le pregunta- se refiere al tema de la tropa profesional cuyo pase a la reserva está previsto al cumplir los 45 años y está ya ocurriendo y ocurrirá de manera masiva en breve.

Una situación que es sin duda la de mayor gravedad a la que se enfrentan los Ejércitos y que tiene un componente grave de responsabilidad por parte de los anteriores ministros que han abandonado el problema y con él a los soldados afectados. Lo hemos denunciado en numerosos artículos. La respuesta del JEMAD a esta cuestión es esperanzadora ya que por lo que se ve la ministra está ocupada y preocupada con el tema.

‹‹La ministra ha insistido en que debemos dar respuesta a este problema, que tiene un componente humano. Supongo que nadie pensó entonces en lo que ocurriría pasados 10 o 15 años, pero el momento ha llegado. Hay que solucionarlo y hacerlo compaginándolo con las necesidades de los ejércitos, porque un paracaidista con 45 años es poco operativo. Tenemos que hacer un esfuerzo y en eso estamos: buscando salidas dentro y fuera››.

Tropa profesional

Esperemos que no quede en la habitual retórica de una entrevista.

Los reservistas

Con ello no se puede olvidar la situación en la que nos encontramos de escasez por no decir ausencia total de reservistas. No los hay en número suficiente y dada la edad con la que pasan a la reserva los soldados profesionales si no pueden continuar como tales tampoco su incorporación como reservistas solucionaría el problema. Los reservistas voluntarios ya hemos comentado en ocasiones que es una fórmula sin desarrollar y que a pesar de su gran utilidad no resuelve el problema del reservismo ni el del deber y derecho de todo español a defender España.

Sabemos que el modelo de Enseñanza Superior en los Ejércitos se está reconsiderando para evitar la actual situación que deja en manos de civiles parte de la formación militar dedicando tiempo, mucho tiempo, a materias inservibles para el oficio de soldado. La idea está en marcha.

Pero para todo se requiere un tiempo que no tenemos. Hay quedarse prisa. No es que hayan quedado cosas por hacer sino algo mucho peor, se han hecho muchas cosas mal y hay que enmendarlas.

La actual situación estratégica y las amenazas que se ciernen por el mundo son suficientes luces de alarma para que nos tomemos en serio esto de la Defensa.

Hay necesidad, mucha necesidad y la primera es no dejar tirados a nuestros soldados, verdaderos protagonistas de la Defensa.

‹‹Supongo que nadie pensó entonces en lo que ocurriría pasados 10 o 15 años, pero el momento ha llegado›› dice el JEMAD. ¿Tendremos que seguir esperando?

Soldados de España

Hay que empezar. ¿Por dónde? Por la clave que son sus soldados.

Este Ejército que ves vago al hielo y al calor

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Blog: generaldavila.com

3 junio 2017