Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

Uno está tan curado de espanto que ya nada extraña.

De la prensa, abril 2019

 Murcia limpiará de ratas la ciudad, pero «con perspectiva de género»

Al parecer, el feminismo también se puede aplicar al exterminio de ratas. Nadie parecía darle credibilidad la noticia. Algunos preguntaban si era una Fake New en sus redes sociales. Pero no. El programa «desratización y desinsectación con perspectiva de género« había sido publicado en el Boletín Oficial del Estado por el Ayuntamiento de Murcia :Al parecer, el feminismo también se puede aplicar al exterminio de ratas. Fuentes municipales han aclarado la situación: la “perspectiva” se refería al personal que habría de realizar la limpieza, no a las “ratas y ratos”.

ESTIGMAS

(Soneto con estrambote)

 Mis dudas tuve yo, si por dos ratas

se habría de eliminar tan sólo un rato;

o si por uno de estos, por contrato

habría de extirpar dos candidatas.

 

Si se aplica la ley, las de dos patas

dirán que dos por una, de inmediato:

que el macho es más culpable, el aparato

así lo reconoce, ¡papanatas!

 

Y no es que me extrañara a estas alturas,

-que ya son muchos tiros los pegados-

que hasta en los roedores tal estigma,

 

lo quieran implantar estos figuras,

que un poco p´allá están, descerebrados.

Mas resuelto, por fin, quedó el enigma:

 

de momento, los ha,

del mal, librado

un agudo y sagaz

comunicado.

Don Eufemio, 21 abril 2019.

(Continuará, D. m.)

«Degenerando». Melitón Cardona (*)

Poco después de acabar la guerra civil, un banderillero de la cuadrilla de Juan Belmonte llamado Joaquín Miranda fue nombrado gobernador civil de Huelva y un amigo del maestro le preguntó cómo era posible pasar de subalterno a gobernador. La respuesta fue lacónica: “degenerando“.

¡Hoy cabría preguntarse cómo se pasa de segurola de barrio a Presidente del Gobierno del Reino de España y la respuesta debería ser idéntica a la que avanzó el Pasmo de Triana. El problema es que la capacidad de desaguisado de un gobernador civil es muy inferior a la de un Presidente del Gobierno, lo que induce a concluir que el proceso de degeneración de nuestro país ha alcanzado picos de altura inimaginables, si no se tiene cuenta el empeño de sucesivos gobiernos socialistas y la pusilanimidad de los de la derecha por sustituir niveles de excelencia por otros de vulgaridad entronizados en el altar de una supuesta igualdad. Ya intuyó Tocqueville que la víctima de la igualdad sería a fin de cuentas la libertad y se percató de que «cuando el gusto por el poder y la incompetencia se reúnen en un mismo individuo, su voluntad de triunfar le hacer perder su probidad: cree ser el mejor y se pone a hacer trampas. Apoyándose en los débiles de entre los que ha surgido, sustituye la desigualdad en libertad por la igualdad en la mediocridad y la originalidad de pensamiento por el conformismo intelectual», algo que describe a la perfección la catadura del personaje patético que aspira a perpetuarse en La Moncloa a toda costa y no se parará en barras para conseguirlo.

También Decourcelle aseguró que «la igualdad consiste en considerarse igual a quienes están por encima de nosotros y superior a los que están por debajo», algo que explica por qué jóvenes vendedoras inexpertas se permitan tutear con todo desparpajo a ancianas que les dan cien vueltas en experiencia y sabiduría. A este respecto, recuerdo que le indiqué a un camarero de un hotel de cinco estrellas del norte de España que me había tratado de tú que no debería haberlo hecho, a lo que me respondió con un contundente “tienes razón” que me llevó a la convicción de que el tema tiene hoy muy mal arreglo.

En las elecciones que se celebrarán dentro de unos días el electorado español decidirá si opta por la supuesta igualdad o por la libertad real y me temo lo peor, a menos que una capa de la población hasta ahora muda dé la sorpresa.

(*) Ex Embajador de España.

Blog: generaldavila.com

22 abril 2019

EL VIDEO-BLOG DEL GENERAL. CALLE DEL GENERAL DÁVILA. SANTANDER

Cada uno cuenta su historia, pero la Historia es una y todavía se está contando. Contémosla con verdad.

Desde Santander, desde el Paseo del General Dávila: el general Dávila, su nieto.

¿A QUIÉN VOTAR? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Termina la Semana Santa.

De nuevo ante la realidad: una España dividida, enfrentada y sin entusiasmo. Aburrida.

Nos espera una larga y tediosa semana de promesas -nunca se cumplirán- y de maniobras  tramposas para lograr la victoria. Lograda, el resto les da igual.

Derecha, izquierda, centro; como formaciones dispuestas para el combate. Todo politizado, todo deshumanizado, arrastrado por los caballos de tiro.

¿A quién vas a votar? ¡Han sido tantos los engaños, las frustraciones, las traiciones! Surge la duda ante un pasado para olvidar y sus consecuencias: la dispersión y la duda; en todo y en todos.

Estamos ante un momento decisivo. Nos jugamos el patrimonio de esta gran nación. No hay mayor patrimonio que la unidad en convivencia y progreso; algo que parece que nos está vetado.

Todo lo inunda la política y eso significa despedazar la pieza a dentelladas, hacerla jirones.

Se va difuminando la imagen de España. Burdos titulares la convierten en un sucedáneo, la historia reducida a historias, cada uno tirando de un lado, en contrarias direcciones; la inteligencia cedida a los ídolos de barro, que piensan por uno y  por “hunos y hotros”.

Hay mucho en juego: educación, trabajo, sanidad, creencias, convivencia, solidaridad, defensa, seguridad; hasta la forma del Estado, la monarquía. Sobre todo está en juego la unidad de España.

De derechas, de izquierdas, de centro. ¿Todo se reduce a eso? Lo único que ha logrado la política de estos momentos es enredarlo todo, enfrentarnos y vivir en la duda y el desengaño.

Menos política y más pensar. Que no piensen otros por ti. No te dejes pensar.

Tuvo que haber un gran acuerdo por España. Porque España está necesitada de ello. Para derrotar al independentismo, para expulsar cualquier vestigio de los terroristas, para respetar la historia y la grandeza de esta gran nación, para sumar esfuerzos e ilusiones. Y no hubo nada más que enfrentamientos, luchas y rencores. Se avivó la llama del odio y volvimos al dolor de antaño, a mirar hacia atrás en busca del odio que dejamos. El (los) culpable (s) tiene (n) nombre y apellidos.

¿A quién votar? Lo tengo muy claro. Sencilla adivinanza: “Blanco es, la gallina lo pone, con aceite se fríe, con pan se come, y a la basura se tiran los cascarones”.

¿El huevo? No se fíen. Nada es lo que parece.

Lo tengo muy claro. Por sus obras los conoceréis.

En estas elecciones no hay más obra que España, su unidad, que es el bienestar de los españoles. Ese debería haber sido el pacto del que el señor Sánchez ha huido para abrazarse a independentistas y filoterroristas.

¿A quién votar? Blanco es, la gallina lo pone…

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

22 abril 2019

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (26) VIVIENDO CON UNA PENA Damián Roku-Epitíe Monreal. Policía de la Comunidad Foral de Navarra.

Tenía 11 años cuando vi por primera vez, en una televisión en blanco y negro, desfilar a La Legión. Era el año 1978, yo estaba interno en un colegio en Guadalajara. Mi gran momento fue, cuando viendo el desfile, llegó La Legión, y algo se me revolvió por dentro. Hoy sé, gracias a youtube, que era la Primera Bandera del Tercio Gran Capitán Primero de La Legión, y que no lo hicieron con su vertiginoso paso. Pese a ello, me quedé fascinado, porque no sé como, se me metió en el corazón.

Afortunadamente para mí, en el año 1983 se celebró en la ciudadela de Pamplona el VI Festival de Música Militar y claro está yo sabía que acudiría la Banda de Guerra de La Legión y que cantarían el Novio de la Muerte, por supuesto no me lo podía perder. La Legión en Pamplona, en vivo. Fui solo. Ninguno de mi cuadrilla me quiso acompañar.

Camino de la Ciudadela, pasé junto a unos autobuses estacionados en la Avenida del Ejercito donde llegaban los soldados de las diferentes bandas que iban a actuar. En la puerta de uno de ellos había tres legionarios. ¡Tres legionarios! Era la primera vez que veía legionarios fuera de la televisión. Se trataba de tres gastadores. Y estaban allí a mi lado. A punto estuve de quedarme plantado, quieto, avasallarles a preguntas, pero me dio vergüenza y seguí caminando. En las explanadas nos agrupábamos mucha gente que escuchábamos la música que interpretaban abajo. Con el paso de las horas, los que estábamos de pie nos fuimos cansando, hasta que prácticamente todo el mundo permaneció sentado de cualquier forma. De pronto, se escuchó el toque de corneta: ¡Legionarios a Luchar Legionarios a Morir! y fue como si a todos nos hubieran puesto un fuego debajo, saltamos de golpe hacia arriba medio empujándonos los unos a los otros buscando la mejor vista. Todos para ver a La Legión. Ni que decir que fue increíble, los sonidos de la banda de guerra, los gastadores, el porras. El Novio de la Muerte se me metió hasta los huesos. Yo quería ser como ellos. Yo quería servir en La Legión. Pero la vieja idea de que allí van los peores de cada casa surgía en mi círculo.

Sin embargo, yo seguí pensando en ir. No sabía como pero quería ir. Para mi desgracia, desarrollé, por diversas causas, una obesidad muy importante que sabía que jugaba en mi contra.

Cuando tras acabar la carrera de Derecho, tenía que ir a la mili, no tuve valor para oponerme a mi entorno y no pedí, como primera opción, destino en La Legión. En el sorteo me tocó Ainzoain, junto a Pamplona. Pero yo, arrepentido, me dirigí al Gobierno Militar para indicar que quería cambiar mi destino y que quería ir a La Legión. Ya era tarde. Quien me atendió me dijo que lo mejor era esperar a que vinieran en captación. Además tenía que superar el tema de mi obesidad. Adelgacé 17 kilos y me incorporé al Regimiento América 66 en Aizoain (Navarra). Yo llegué un miércoles. No hacía más que pensar en cuando iban a venir en captación. El viernes, tras el control médico me dijeron que debido a mi peso me mandaban el lunes al Hospital de Burgos. No comí nada desde el desayuno del viernes hasta el lunes buscando estar lo más delgado posible. En el autobús que nos llevó a Burgos había gente que cuando se paró para almorzar, se bebió botellas de refresco de dos litros, sin ir al baño, para pesar lo más posible.

En Burgos, la enfermera que me pesó me dijo que estaba excluido total, yo le dije que quería hacer la mili en La Legión y ella me dijo textualmente que yo era tonto. Le dije que iba a adelgazar más, creo que supliqué,pero le faltó reírse de mí abiertamente. No obstante, me dijo que podría hacer alegaciones en el Tribunal médico. Allí no me dejaron hablar. Cállese, siéntese. Yo les veía con sus batas blancas y sus estrellas. Ninguno me miraba. Solo me decían que excluido total. Hasta que me harté, les interrumpí y les dije que yo quería hacer la mili. En ese momento se miraron entre ellos sorprendidos y   me miraron. ¿Por qué quiere ir a la mili? – me preguntó uno. Y yo dije que quería ir a La Legión y opositar con el tiempo al cuerpo jurídico militar. Pero de todas formas me echaron. Y se me negó mi derecho a servir a España en las Fuerzas Armadas.

Llevaba tres días y medio sin comer, y lloraba porque mi vida se había ido a paseo. Llegué a Pamplona abatido. Al día siguiente adiós al cuartel, donde hubo una pequeña conmoción, porque como me dijo un Comandante: para uno que quiere venir, lo echamos.

Por la edad que tenía entonces, no podía presentarme a profesional. Así que al poco perdí otros 17 kilos y saqué las Oposiciones de Policía Foral de Navarra. Pero llevo dentro esa gran pena, y ese cariño infinito hacia La Legión, sobre todo a medida que se han desarrollado cada vez más misiones internacionales, donde cada muerto ha sido para mí un mazazo. Allí hubiera ido yo.

Eso sí, siempre que tengo ocasión hablo de La Legión, hago leche de pantera y con unos amigos cantamos en ocasiones memorables El Novio de la Muerte. Afortunadamente, conseguí entraren la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios, donde se me concedió el Diploma de miembro de Honor por la difusión de La Legión que hacía en el mundo de la moto, una de mis aficiones.Pero, no soy legionario y vivo con esa pena. Pese a ello, he intentado servir a España lo mejor que he podido, con mi trabajo o en mi tiempo particular apoyando a las Fuerzas Armadas.Y cuando flaqueo en mi vida,repito los espíritus de la Legión, porque la vida es una lucha.

Damián Roku-Epitíe Monreal. Policía de la Comunidad Foral de Navarra.

Artículo perteneciente a los “testimonios legionarios” publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

21 ABRIL 2019

Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

LA ERMITA (y III)

 Y es la ermita de La Santa, la del Donadío en el vado de la vega del río Guadalmez la que nos habla ahora de esta tradición: allí en su encalado ábside está el fresco del martirio de Santa Eufemia quenos “cuenta” comoya en el siglo XVIestaba levantada en este lugar; lugar que la tradición hace coincidir con el de la localización del campamento cristiano previo a laconquista de pueblo y castillo. Mis paisanos quisieron construirla allí, un paraje singular y bello por su paisaje y naturaleza, pero también, seguro, porque el subconsciente popular le atribuía una relevancia particular: por los siglos, mi pueblo sabía que en esa vega había sido objeto de un emplazamiento especial, con edificios, materiales y formas de construir ajenas a la manera habitual de estos parajes. Algo había allí que les atrajo: ¿Las ruinas de Solia, la ciudad romana? ¿Las de una villa de algún romano y hacendado terrateniente? ¿Tal vez las de templo dedicado a alguna deidad pagana…?

Los respetables sillares de granito ahora colocados en torno al edificio, la lápida que sus hijos ponen en el enterramiento de Sempronia, soliense, allí encontrada; las mismas características del emplazamiento elevado y “en hueco” de la ermita hacen que vuele nuestra imaginación…

Y allí, un lugar exclusivo, con “poderes”, (todos los santuarios tienen algo de esto) se decidió edificar esta casa a Santa Eufemia en cumplimiento de la promesa que los caballeros calabreses hicieron a su Patrona si les ayudaba en la batalla; si ésta fue la primera o hubo otra anterior no lo sabemos.

Desde siempre esta construcción ha atraído mi atención, y un poco de lo que acaban de leer ya lo recogí en un soneto que escribí hace unos años; así la vi entonces.

LA ERMITA

 Cual frágil, diminuta carabela,

por los mares en verdes navegando

te avista el caminante, justo cuando

entre encinas tu blanco se revela.

 

El río, tras la curva ve tu vela,

y sus brazos, la vega dominando,

pasan cerca de ti, casi rozando,

y entre cañas y juncos va su estela.

 

Dicen que, por aquí, casi a tu vera

una ciudad, hicieran los romanos

que en los tiempos se pierde, Solia fuera.

 

Con fe, te edificaron, y sus manos;

y por siglos con cada primavera,

a La Santa, te traen mis paisanos.

 

Pues en torno a esta ermita blanca, humilde, umbría, fresca, recoleta  y tan querida por los calabreses y en torno a Miramontes, su imponente castillo, gira la historia de mi pueblo; la “reciente” porque existen pruebas de haber sido lugar de asentamiento humano ya en el neolítico y por supuesto asentamiento de los iberos que nos dejaron otra fortaleza defensiva, otro castillo de piedras superpuestas datado en siglos antes de la dominación romana.  La ermita ahí sigue, querida por mis paisanos y cuidada por la Hermandad de su Titular a la que este humilde amanuense se honra en pertenecer: tradicionalmente, treinta y tres los “hermanos” por aquello de los que, cuentan, fueron treinta y tres caballeros los calabreses que hoy hemos recordado. El castillo fue desmochado junto con la “inexpugnable” muralla que rodeaba el pueblo como medida disuasoria de los Reyes Católicos contra el Señor de turno del orgulloso Señorío de Santa Eufemia, que se encampanó contra ellos. Y desde entonces los calabreses somos gente inconforme, un tanto testaruda, y dura como las roca en la que se asientan, castillo y caserío.

Esto sí que es memoria histórica, de que algún día es posible que les cuente más COSAS…

Don Eufemio, abril 2019

 

Fascistas….ya sabemos dónde estáis. Andrés Manrique. Teniente (R)

Aquel movimiento político y totalitario italiano de principios del siglo XX desapareció ya. Los fascistas de hoy son aquellos quienes ejercitan actitudes autoritarias. Que se dejen ya de manipular este término.Qué habilidad tuvieron otras doctrinas nacidas un par de décadas antes, que sobreviven en la actualidad, para soslayar a lo largo de los años lo negativo de sus postulados y lo criminal de su ejercicio. Su superioridad moral y sus principios solo se los creen ellos, ya no convencen a casi nadie. Pero ahí están como el cenizo o la mala hierba que produce alergias e impiden el normal desarrollo de cereales. Los agricultores y hortelanos emplean azadas y herbicidas para eliminarlas.

Líderes sociales y  políticos han sufrido agresiones, prohibiciones o dificultades para expresar sus ideas en ese ficticio espacio de libertad en que se han convertido algunas universidades públicas. Calles y plazas públicas sufren la misma dolencia. Hay una nube tóxica que invade las mismas. Es necesario acabar con todo esto.

Nunca supimos en España lo que era un escrache, nos lo enseñaron ellos, los hediondos.Los tumultos, desórdenes, alborotos y actos violentos vienen en exclusiva de la misma parte. Grupos autodenominados “antifascistas” impiden hacer uso de la palabra a los demás.El mundo al revés.Que no nos engañen, son fascistas los que se apropian de la verdad. Hordas malolientes que expanden sus hedores allá por donde pisan.Llaman fascistas a aquellos que quieren hacer uso de la palabra. Lo vemos también en algún parlamento sátrapa.
Algunos hipócritas que apelan hoy a esa libertad impiden de forma sistemática el ejercicio de la palabra a quienes consideran indignos de ello. Hacen verdaderos malabares semánticos para definir lo que es o no es la violencia, son ellos los que la definen a su antojo. No es violencia la algarada callejera y agresiva para impedir que el adversario político manifieste sus ideas, sí es violencia la expresión de las mismas.

Vosotros sois los fascistas y sabemos dónde estáis, vuestro hedor os delata.Muchos expertos nos lo avisan “la universidad está creando violentos anti demócratas” y esto no se puede atajar pues hay libertad de cátedra.La universidad y demás centros de enseñanza han de ser espacios donde se ejercite la libertad y esto no se cumple. Muy al contrario, los “picapiedra”  no lo atajan, incluso lo jalean y promocionan por ser “la libertad de expresión del pueblo” o jarabe democrático.No vale condenar un día y echar leña al fuego al siguiente. No apelemos a la libertad individual o colectiva para  impedir la libre expresión de los demás.

Paciencia y un saludo a todos.

Andrés Manrique.Teniente (R.)

Blog: generaldavila.com

19 abril 2019

Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

LA ERMITA (II)

Sabemos que Alfonso murió (1157) en su retirada nada más pasar Despeñaperros, probablemente  en el hoy llamado El Viso del Marqués, lo que nos lleva a pensar que este mismo sería el camino que le trajera hasta el Sur; y si no él personalmente sería parte del ejército encargado de la pretendida ( por segunda vez) reconquista almeriense el que con la finalidad de asegurar los pasos entre Andalucía y la Meseta le llevara a batallar, y ganar las plazas de Andújar, Pedroche y Santa Eufemia, siempre nombradas así, probablemente por el orden en que dichas plazas fueron ganadas. No sabemos si Alfonso VII tomó parte personalmente en su reconquista; no parece que ante la urgencia del reclamo por parte del rey almorávide se entretuviera, sino que mandara a parte de su ejército con esta misión.

Y sigamos con el Romancero:

 Romance Segundo

 En pasando la frontera

la de los reinos cristianos,

manda el Rey que lo más presto

sean tomados los pasos

que desde la Calatrava

llevan al Gran Río; y raudo

una parte de los suyos,

-él sigue al Sur cabalgando-

leoneses y gallegos,

los de Calabria llegados,

caballeros de Calabria

y peones castellanos

vuelven grupas a Occidente

por caminos, que romanos

ya un día los anduvieron,

y marchan hacia el Ocaso.

 

Una villa, la rocosa,

que Pedroche la nombraron

cae luego y ellos siguen,

porque ya les han contado

que un gran castillo se alza,

que da pavor el mirarlo,

y ellos no cejarán

hasta lo hayan ganado.

 Por la ribera del río,

por delante va marchando

ligera tropa que pronto

el castillo ya ha avistado:

nuevas dan, y se detienen

justo a la orilla de un vado.

Desde allí bien se divisa

bien se divisa en lo alto;

tallado en la dura roca,

murallas de gran alzado;

desde allí todos toda la sierra,

barrancos, vegas y llanos

las villas y los lugares

por siglos vigila ufano;

desde allí mira a los montes:

Miramontes lo llamaron.

 A la vera de unas ruinas,

grandes sillares tallados,

en un lugar apacible

que los antiguos usaron,

allí montan campamento

por descansar de lo andado,

y planeando andan ya

del gran castillo el asalto:

y ya van los caballeros

que de Calabria arribaron,

su número treinta y tres

ribera del río abajo

ellos irán por detrás,

por frente, los castellanos.

Aún, en noche cerrada

con el monte se han topado;

grandes paredes de piedra

que a su paso se estrecharon

como angostos callejones,

por gigantes levantados:

en uno, “El de los Caballos”

de sus monturas bajaron.

Los treinta y tres caballeros,

los de Calabria arribados,

mientras andan y se acercan

al castillo, recortando

su silueta en la rasante,

a su Virgen van rezando:

es casi una niña, Eufemia,

a quien rinden patronazgo,

Virgen y Mártir sería

por no ceder al romano,

y en su tierra sus mayores

lo tienen muy acendrado.

En lo oscuro de la noche

la muralla van trepando,

y en aquel asalto fiero

valerosos y esforzados

sorprenden la centinela,

y el castillo rodeado,

abren rápido las puertas,

dejando ya el paso franco:

claras primeras del día,

y el baluarte es tomado,

y con él cae la villa

para el buen rey castellano.

Si los hechos fueran o no así, poco nos importa a los calabreses que estamos convencidos de la “veracidad” de esta versión que nos “transmite” el romance; porque es ésta la que queremos creer, la que siempre nos han contado y contaremos a los nuestros que vengan detrás. El hecho cierto es que villa y castillo cayeron de parte del rey cristiano hacia 1155, y que los calabreses, algo verían en el entorno y en sus gentes, que aquí se quedaron volviendo a castellanizar el nombre árabe del lugar, que muy probablemente los musulmanes habían tomado de los hispano romanos moradores, Santa Eufemia, como ocurre en tantos otros de nuestra geografía; en Galicia principalmente. Se quedaron, dieron otro nombre a esta tierra, el de “Calabria” y a sus moradores el de calabreses, y Santa Eufemia, la mártir, ejerce desde entonces el patronazgo.

Verdad es también que con cierta premura volvieron, villa y castillo, a formar parte del reino taifa de Córdoba, y que su reconquista definitiva se dio en 1236 reinando Fernando III el Santo con la conquista de la capital. Hubo por tanto un periodo cercano a los ochenta años que, aún bajo dominación musulmana y con el peligro consiguiente -lo de la tolerancia entre culturas no deja de ser una bonita invención algo, digamos, alejada de la realidad- la tradición de Santa Eufemia, “La Santa” patrona de aquellos caballeros, probablemente reclutados o mercenarios calabreses que vinieron con los de Génova y Pisa, se mantuvo en nuestro pueblo; tradición que ya definitivamente cristiano se fue transmitiendo vía oral apoyadas en hechos reales: el señor de Santa Eufemia en su testamento ya se encomienda a ella se en los años cincuenta del mil cuatrocientos.

(Continuará)

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (25) ¿UN CRISTO LEGIONARIO? PREGUNTEN AL PUEBLO (General de División Rafael Dávila Álvarez)

v026mo01Humilde el origen de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Buena Muerte de Málaga, humilde su nacimiento y larga su espera hasta hacerse legionario y acoger a la muerte buena.

jpeg-23Cristo de la Buena Muerte hecho vida en la madera a través de las manos de aquel artista llamado Pedro de Mena. Todo comienza con una salida en la procesión de 1883. Después nada. Quedó solo el Cristo, acuñado el término menoso, y una esperanzada espera hasta el 22 de agosto de 1915 en que se constituye en Santo Domingo de forma oficial la Real y Pontificia Congregación de Culto y Procesión del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora de la Soledad. Años de auge, duro trabajo y esperanza, mientras seguía la espera.

En los años veinte la muerte se instala en las portadas del quehacer diario. Es la guerra en África. Se muere cada día, de cualquier manera, en el olvido. Se desvía la mirada de la tragedia, el honor en ocasiones perdido.

Como si de un milagro se tratase, nace la Legión. Novios de la muerte a la que convierten en su más leal compañera. Los acontecimientos, la necesaria y buscada protección llevan irremisiblemente al encuentro.

En 1927 los legionarios montan su primera guardia al Cristo de la Buena Muerte. Desembarcan en su búsqueda, lo convierten en compañero legionario, le dan escolta y desfilan por Málaga en 1930. Es el inicio del vínculo que, a pesar de los muchos pesares sufridos, llega con fuerza hasta nuestros días. A pesar de querer quemar con su odio la vida, aquellos que solo pueden quemar la madera. El vínculo proclama la victoria sobre la muerte. Y el Cristo de la Buena Muerte obra el milagro. Vínculo del pueblo con los legionarios, juntos siempre y más si cabe, el Jueves Santo. ¡Preguntadle a ellos! el porqué de aquella atadura alrededor de aquél madero donde está clavado El Cristo legionario.

Por ir a tu lado a verte…

No sé si lo entienden. Yo lo siento y lo entiendo pero me cuesta explicarlo; no sé hacerlo. Pregunten al pueblo, háganse pueblo o legionario, que es lo mismo, esa noche mágica del Jueves Santo.1313693838917

Morir debe tener una razón, un credo común, intemporal, indestructible, vencedor; un credo sencillo hecho en la humildad de la calle. Un credo para los momentos trascendentes. Ese es el vínculo indestructible que supera las ideologías y el paso del tiempo. Es la fuerte e inexplicable atadura entre el Cristo, el pueblo y los legionarios. Es el secreto que encierra la hermandad, el compañerismo, la amistad, el espíritu de unión y socorro, la dureza y el sufrimiento. No sé si lo entienden, pero ante todo no busquen una puesta en escena ni una representación. Pregunten al pueblo cuando a su vera pase el Cristo legionario.

Este milagro que ocurre cada Jueves Santo en Málaga ni escenifica ni representa, es simplemente un clamor, un grito de esperanza que dice que la muerte no es el final.

Sobre hombros legionarios, sobre sus gargantas, su corazón y sus labios, sobre los que con su mirada siguen sus pasos, con aquel Cristo, el de la Buena Muerte, van todos nuestros muertos legionarios. Entender aquello es como intentar meter todo el agua del mar en un pequeño agujero hecho en sus orillas. El misterio se explica por sí solo cuando formas parte del mismo. Esto es lo que ocurre en Málaga el Jueves Santo. No le den más vueltas. Todos callan porque todos rezan mientras cantan. La muerte está ya muerta:

jpeg-1Por ir a tu lado a verte…”. Música de combate con la que se vence a la muerte.

Si quieren entenderlo pregunten al pueblo.

Silencio. Suele surgir después de los duros combates cuando sabes que tu vida concluye. Cuando la muerte en acecho te espera. Cuando no la llamas ni la huyes. Cuando le dices que puede venir cuando quiera. Cuando no tienes miedo a verla porque esperas en buena muerte resurgir a mejor vida. Por eso ni la llamas ni la huyes, puede venir cuando quiera.

Por ir a tu lado a verte mi más leal compañera

me hice novio de la muerte.

Puedes venir cuando quieras.

UNA PROPUESTA

El año 2020 será el Centenario de la fundación de la Legión. Esperemos que la Congregación de Mena cumpla la segura voluntad del Cristo de formar ese día junto a sus legionarios en el acto principal de esta celebración: 20 de septiembre de 2020.

Nuestro Cristo de la Buena Muerte debe presidir el Centenario. No es un legionario más ni se trata de un especial invitado. Es el más grande Caballero Legionario porque con Él están todos nuestros muertos legionarios.

Hay que ponerse en marcha.

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

18 abril 2019

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (24). ORÍGENES DE LA VINCULACIÓN DE LA LEGIÓN CON LA CONGREGACIÓN DE MENA

El Gral. Primo de Rivera, que, el 13SEP1923, estableció el Directorio Militar, dictó el Real Decreto Ley de 08MAR1924, por el que se aprobó el Estatuto Municipal: norma extensa y prolija (584 artículos) que, entre otras muchas estipulaciones, obligaba a los Ayuntamientos a poner a disposición del Ministerio de la Guerra terrenos para la ubicación de las unidades militares que se establecieran en su municipio. Así, el Directorio Militar había decidido crear la Brigada de Reserva para el Ejército de África, que habría de establecerse en Málaga y, como consecuencia, este Ayuntamiento se vio obligado a adquirir terrenos para tal fin. Concretamente, en agosto de 1924, compró por 50.000 ptas. la finca conocida como Viña de Velarde, de 286.000 m2. Por esta razón, el Gral. Primo de Rivera visitó Málaga en abril de 1925, siendo acompañado por el Comandante General de Melilla, Gral. Sanjurjo, y por el Jefe de La Legión, Cor. Franco. Fueron recibidos por las autoridades de Málaga, entre ellos, el Alcalde Gálvez Guinachero, y aprovecharon para visitar la ciudad, siendo agasajados por la Congregación de Mena, cuyo hermano mayor, Félix Sáenz, había organizado en Málaga la sede del partido único Unión Patriótica, que apoyaba a Primo de Rivera. Aprovechando, Félix Saenz, su buena relación, invitó al Presidente del Directorio Militar y a sus acompañantes a participar en la procesión, dado que era la Semana Santa; el Gral. Primo de Rivera aceptó y presidió el cortejo que
acompañaba al Cristo de la Buena Muerte, imagen de Pedro de Mena. Ese fue el comienzo de la relación que todos conocemos, entre La Legión y la Congregación de Mena. En julio de 1925 se procedió a otorgar escrituras y a la entrega de la citada finca al Ramo de Guerra. Es de señalar que el Interventor, representante del Ministerio de la Guerra, obligó a que se suprimiera de la escritura la cláusula de reversión que había pedido el Ayuntamiento: por esta razón, no pudo recuperar la finca, el Ayuntamiento, tras la desafección de Defensa, al abandonar la finca
el MALEG, última Unidad que ocupó el que -durante 70 años- se denominó Campamento Cte. Benítez, en recuerdo del malagueño héroe de Igueriben.
Después, la relación fue continuada por Joaquín Mañas Hormigo -que había sido elegido hermano mayor de la Congregación en 1927-, Teniente Coronel de Infantería en la reserva y buen amigo del Gral. Sanjurjo, quién había sido nombrado Alto Comisario del Protectorado.
En 1928, La Legión nombró -oficiosamente- su Protector al Cristo de la Buena Muerte.
En 1930, después de un fallido intento el año anterior (un temporal en el Estrecho lo impidió), los legionarios escoltaron por vez primera a su Protector, durante la procesión.
En 1931 se repitió la llegada de La legión a Málaga para escotar a su Protector en la procesión, no exenta de incidentes. Ese año se realizó la primera guardia.
Poco más tarde, la iglesia de Santo Domingo fue asaltada y la imagen del Cristo de la Buena Muerte quemada, salvándose sólo una pierna que, más tarde (1941), serviría a Francisco Palma de referencia para esculpir la actual imagen.
En 1943 volvió La Legión a Málaga, al procesionarse de nuevo la imagen del Cristo de la Buena Muerte.
Desde entonces, hasta hoy, La Legión ha acudido a la cita con la imagen de su Protector, para acompañarla, cada Jueves Santo, por las calles de Málaga.
Juan A. Díaz. Coronel de Infantería (R.) Presidente de la Fundación Tercio de Extranjeros
13ABR2019

Artículo perteneciente a los “testimonios legionarios” publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

 

Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

Creo que las especiales fechas de esta Semana Santa, días de recogimiento, de encuentro con las tradiciones, de reuniones familiares, de vacaciones…, que para todo habrá tiempo y lugar; creo que bien merecen dejemos a un lado, si nos dejan, esta dinámica de rifirrafes políticos y si me lo permiten los amables seguidores hablemos un poquito de Historia, y por qué no, de leyendas.

 Así que arrimando el ascua a mi sardina y haciendo un poco de patria chica les hablaré en tres entregas de mi pueblo, Santa Eufemia, y de su patrona que aquí llamamos ”La Santa”, también la  patrona de la Reggio Calabria en la punta de la bota italiana frente a Sicilia. Al final de estas entregas comprenderán por qué a mi pueblo se le conoce coloquialmente como “La Calabria” y por qué nuestro gentilicio oficial es el de “calabreses”.

LA ERMITA (I)

 Un domingo de abril, Domingo de Resurrección: el verde de los campos, ya alta la sementera, granadas las espigas, los mil colores de las flores silvestres en la dehesa, el típico mirar al cielo por si cae el chaparrón cuando ya los días son cálidos en mi pueblo que cierra por el N. el Valle de los Pedroches en la Sierra cordobesa;y dominando el caserío, la atalaya que los lectores conocen,  que por su emplazamiento privilegiado me permite no perder ripio sobre todo lo que acontece para bien y para mal por ésta, nuestra querida España. Un típico día de primavera que La Santa nos regala para que los calabreses cumplamos el secular rito de pasar el día en su casa junto al río; su casa, blanca, humilde, umbría, fresca, recoleta …

 La historia que hoy pretendo contaros comienza mediado que era el siglo XII, durante el reinado de Alfonso VII.

Estaba a la sazón el Rey de León, de Castilla y algunos lugares más en lucha por el reino de Aragón y aprovechando que del resultado de esta contienda se hiciera con La Rioja, durante un tiempo con Zaragoza y que el Rey de Navarra y que el Conde de Barcelona y algunos Señores del Sur de Francia le rindieran vasallaje no encontró mejor momento para hacerse nombrar Imperator Hispaniae, Emperador de España; y aprovechando el tirón decidió dar un gran impulso a la Reconquista. Tal entonces se hacían las cosas basó su estrategia en enfrentar a unos (almorávides) con otros (almohades); los primeros, unos musulmanes que hoy día llamaríamos fundamentalistas que vinieron desde África a poner las cosas en orden porque las costumbres se estaban relajando, y los segundos, algo así como talibanes, que vinieron a su vez al “blandear” la invasión de los anteriores. Aunque esta vertiente “política” de su reconquista no le fuera muy bien como veremos, el Rey Emperador sí que obtuvo un éxito sonado en su vertiente más guerrera: planeó y llevó a cabo una profunda incursión en la que ganó Córdoba (1144) y que llevó la Reconquista hasta Almería (1147). El empuje almohade se la arrebató, y tras el intento de recuperarla en 1157 la perdió definitivamente, porquecomo alguien escribió

…llegaron los sarracenos

y nos molieron a palos,

que Dios ayuda a los malos

cuando son más que los buenos

 Alfonso VII murió este mismo año en su regreso a sus reinos; pero antes, en 1155, había reconquistado Andújar, Pedroche y SANTA EUFEMIA.

Si por entonces los hechos importantes sobre los reyes, caballeros, cides y demás “señores de la guerra” se glosaban en romances, ¿quién nos dice que alguno de ellos no recogiera las campañas del séptimo de los Alfonsos?

Un poco en su jerga, unas cosas verdad, otras no tanto (así era también cuando se escribían) estos romances podrían decir más o menos lo que éste que hemos dado en llamar, porque de la reconquista de este pueblo se trata:

ROMANCERO DE LA RECONQUISTA

 

Romance Primero

El siete de los Alfonsos,

Rey de León y Castilla

el que fuera Emperador

de sus reinos y sus villas,

en su espíritu guerrero

que le empuja y que le anima

quiere seguir en su lucha,

proseguir la Reconquista

como hicieron sus ancestros,

como harán los que le sigan.

Le ayuda en ello Navarra,

le ayudan Francia y Galicia,

le ayudan los catalanes,

los de Génova y de Pisa,

y con ellos, calabreses

desde Calabria vendrían,

por cumplir con su Cruzada

y expulsar a la morisma.

 

Batallando y conquistando,

Córdoba la grande avistan,

y tras luego de ganarla

se llegan hasta Almería,

blanca de cal y de soles,

azules del mar verían,

y en lo alto la Alcazaba

que tan bien la protegía:

más no le sirvió de nada

que el cristiano triunfaría

y una perla más pusiera

en su corona aquel día.

Ya cobra las alcabalas,

ya los impuestos pondría,

ya tributo y vasallaje

del moro rey obtendría:

dejándolo como amigo

hacia el Norte volvería.

 

Que ni pasaron diez años

y recibe la noticia,

¡malhaya Rey Don Alfonso,

malhaya quien la traería!

que de nuevo la amenaza

la plaza y puerto veían

de feroces invasores

que tomarla pretendían;

y el rey moro al rey cristiano

ayuda le pediría.

Y ya cabalga el buen Rey,

ya los suyos le seguían,

ya en la campaña ganaban

plazas de la serranía,

con Andújar y Pedroche,

con Santa Eufemia se harían,

al paso que hasta el mar llegan

y por la plaza porfían.

 

Y aunque luchan con denuedo,

la suerte en aquellos días

bien les volviera la espalda,

que allí se perdió Almería:

y muriera el rey cristiano

en cuanto pisó Castilla.

¡Malhaya Alfonso, perdiste

con la tu perla, tu vida!

(Continuará)

Don Eufemio, abril 2019

Elecciones fatídicas Melitón Cardona (*)

Dentro de dos semanas, unas elecciones generales anómalas determinarán el futuro de nuestro país y no veo muchos motivos para el optimismo, siquiera porque me impongo casi a diario la desagradable obligación de ver determinados programas de televisión que reafirman mi idea de que una gran parte del electorado de nuestro país es auténtico desecho de tienta  social susceptible de engullir las más descabelladas mentiras y tópicos inconsistentes que políticos sin principios tratan de hacerles tragar. Se trata de personajes que lucen argollas en la nariz y en las orejas, dan muestras flagrantes de incultura y creen a pies juntillas que su patética mediocridad está infravalorada.

Es posible que el llamado voto oculto dé una sorpresa mayúscula pero, tal como van las cosas, existe también la preocupante posibilidad de que el individuo sin principios que okupa la Moncloa esté en condiciones de armar un desgobierno capaz de poner fin a una época de concordia y prosperidad poco habitual en nuestra accidentada historia. Si así sucediera, los partidos llamados constitucionalistas serían responsables de no haber tenido el coraje de concurrir en coalición electoral dejando aparte sus intereses partidistas, algo que tanto yo como personas mucho más capacitadas que yo propugnamos cuando aún estaban a tiempo de hacerlo.

Quienes decidan votar a Ciudadanos deberán ser conscientes de que ese partido es capaz de coaligarse concualquier otro con tal de tocar poder; quienes lo hagan por el PP deberán tener en cuenta que el director de campaña ese partido es un tal Maroto (!) y que quienes han engañado por dos veces a su electorado podrán volver a tener la tentación de hacerlo una vez más. Por lo que respecta a Vox, aún tiene la ventaja de no estar contaminado por el ejercicio del poder, algo importante que no ofrece garantía de inmunidad a un futuro contagio. Aún así, considero que sólo su meteórico ascenso podrá librar España de una venezualización letal en ciernes, de manera que si quienes hoy se declaran indecisos en las encuestas deciden por fin votar razonablemente, no todo será perdido aunque, a largo plazo soy profundamente pesimista, pero, como dijo que Keynes,»¿A largo plazo? Todos muertos».

(*) Ex Embajador de España.

Blog: generaldavila.com

16 abril 2019

LOS VERSOS DEL CORONEL (23). CAMINO DEL CENTENARIO. Félix Torres Murillo. Cor. Inf. DEM.

A la llamada que el General Dávila realizó en su momento a simpatizantes y colaboradores del blog con motivo tan honrosa efeméride, LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO, acudí, como no podría ser de otra forma, y tirando de magín y de vaca (sólo para iniciados) hoy remito al blog esta trilogía, tres sonetos que en su humildad tratan de ensalzar la Legión, sus Caballeros y Damas, sus creencias y tradiciones.

 Dos de los sonetos están dedicados al Cristo de la Buena Muerte. El primero,  al que con esta advocación procesiona en Toledo sin andas ni trono a hombros de sus cofrades en la madrugada del Sábado Santo. Es la imagen titular de la cofradía del mismo nombre, una bella talla de Cristo sin policromar de Mariano Guerrero de 1972; lo compuse a solicitud de la lectora del Pregón de la Semana Santa de 2011, mi buena amiga Carmen Vaquero, toledana de pro, que desarrolló su emotiva exposición en torno a la riquísima imaginería de la ciudad con poemas de diversos autores, clásicos y contemporáneos. La Cofradía Penitencial del cristo de la Buena Muerte se fundó en 1956 por iniciativa de una numerosa participación de miembros de la Fuerzas Armadas destinados en la Plaza; muchos de sus cofrades actuales pertenecen la Milicia.

 Aunque no es “el Cristo de la Legión” lo he querido traer aquí por sus características fundacionales y por su indudable vinculación de dicha Cofradía con La Legión y las Fuerzas Armadas. Titulé VIDA, a este soneto que bien podría ser la oración de un legionario y cuyo añadido estrambote evoca el 10º Espíritu de su credo.

VIDA

(Soneto con estrambote en cuarteto)

 Ni andas llevas, ni trono en tu agonía,

que a hombros vas, Jesús, de hombres honrados;

pies y manos, de hierro traspasados,

descarnada tu egregia anatomía.

 

Más darse en sufrimiento no cabría,

tu alma toda y tu cuerpo lacerados;

de sangre están tus vasos ya vaciados,

ya todo consumado se vería.

 

Conmuéveme, ¡oh Cristo!, tu presencia

y heme aquí, que postrado ante tus plantas

al contemplarte así, yerto e inerte,

 

consuelo busco y lo hallo en tu indulgencia:

que Eterna en tus palabras sacrosantas,

la Vida es que nos da tu Buena Muerte.

 

Que antes de caer en deshonor,

la vida yo daré sin tener miedo:

que la muerte, escrito está en mi credo,

nos llega, lo aclamamos, sin dolor.

 

El segundo soneto sí está inspirado en el llamado “de Mena”, pero que es en realidad habría de llamarse “de Palma”: es lo que pasa cuando “arden” las iglesias (¿no será más apropiados decir,“las queman?); que las imágenes también lo hacen. La composición sugiere el momento en que los legionarios levantan al Cristo, en el “traslado” malagueño, mientras se canta el Novio de la Muerte, el Himno de La Legión.

GÓLGOTA

(Soneto con estrambote en pareado)

 Un Himno, de argumentos exaltados,

de amores y heroísmos trascendido

se canta, y en su ardor enardecido,

afloran sentimientos, los sagrados.

 

Servidores de España son, soldados

que con sus corazones han querido,

Jesús, un trono hacerte, que mecido,

en volandas te llevan, apenados.

 

Ahí están, Damas son y Caballeros,

que saben como Tú de sacrificio,

 sublimado en su credo legionario.

 

Y al cielo cuando te alzan, en sus fueros,

piden tu protección. Y del suplicio,

por hacerte más suave tu calvario…

 

con sus almas tu dulce peso aguantan,

y un Gólgota de entrega, te levantan.

 

Y en el tercero, el cúmulo de arrebatadas sensaciones que surgen del alma de cualquier bienintencionado espectador al paso de La Legión:

 VIBRANTE

(Soneto)

 Al cielo, pavonados los aceros,

un atronar de cajas y tambores;

guiones, banderines, los colores,

y el brillo en correajes y en los cueros.

 

La mascota, curtidos gastadores;

al chapiri, los brazos van ligeros,

barboquejo al mentón, nobles guerreros

de Historia y de bravura portadores.

 

El ritmo impetuoso en las baquetas,

que percuten los parches, inclementes,

para un paso imposible y aguerrido.

 

Y al vibrante sonar de las cornetas

que el adentro estremece en los presentes,

¡desfila La Legión como un bramido!

 

¡FELIZ CENTENARIO, LEGIONARIOS!

Félix Torres Murillo.

Cor. Inf. DEM.

Artículo perteneciente a los “testimonios legionarios” publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

15 abril 2019

 

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (22). Nuestro Cristo Legionario. Miquel Giménez Gómez, Periodista, escritor y con la Legión grabada en el alma.

Avanza el Cristo de la Buena Muerte por las calles de Málaga, cantaora y guisandera, devota y de recta conducta, a hombros de unos soldados de semblante serio, duro, diríase que casi pétreo. Son sus ángeles custodios, hombres forjados en el servicio a los demás, hombres que desprecian su propio dolor en aras del dolor ajeno. Es la Legión de España, el heroico Tercio de Extranjeros, una fraternidad de almas honradas que se funden en una mística que trasciende la deuna mera unidad militar.

Ese bosque de chapiris que rodea a Jesús el Redentor, ese contingente de almas y cuerpos que viven solo para su Credo, es vitoreado por la gente que se agolpa para verlos pasar. “¡Es la Legión, es la Legión!”, dicen los chiquillos entusiasmados, pidiendo a sus padres que los alcen para poder ver mejor a esa tropa que va siempre con la camisa abierta para mejor ofrecer su corazón al servicio de España. “¡Es la Legión!”, exclaman con admiración y cariño las buenas gentes que ven en el Tercio lo que de más honorable y generoso da de sí el pueblo español. Acaso alguien entre los más jóvenes, al ver ese solemne y humanísimo espectáculo, se decida a ingresar en nuestra Hermandad. ¡Adelante, te esperamos!

Sigue avanzando el desfile y los gastadores hacen diabluras con las armas, y suena una y mil veces “El Novio de la Muerte”, y hay quien se arranca desde un balcón y entona una desgarradora saeta a ese hombre crucificado, al Hijo de Dios, que quiso ser uno más entre todos, un novio de esa muerte que sabía que iba a redimirnos a todos, igual que aquel legionario que buscaba en el fuego redención. Algún veterano que observa el paso de la compacta y disciplinada tropa de verde deja escapar una lágrima de manera casi clandestina, ocultándosela a su esposa, a sus hijos. No te cortes, legionario, que lágrimas y sudor surgen del mismo cuerpo y de ambas cosas estamos más que surtidos los que decidimos formar bandera. El hombre sorbe y se enjuga las lágrimas, pero que más da. Es Semana Santa en Málaga, que es casi como decir que lo es en la capital del mundo, pero la hidalguía legionaria resuena al unísono en puntos muy distantes del planeta, lugares donde el servicio a España y la ayuda a quien más la precisa lleva a esos hombres y mujeres que nunca piden nada, porque solo saben entregarse y darlo todo.

La Semana Santa, ese compás de tiempo en el que meditamos acerca de la entrega, del sacrificio, de dar la vida por todo aquello en que se cree es más legionaria que nunca. Tanto es así que, si Jesús decidiera volver a este mundo, estoy convencido que lo haría en ese desfile, descendería del madero y caminaría junto a los que, como el, no han dudado jamás en dar la vida por una causa justa.

Tengo por cierto que gritaría con nosotros ¡Viva la Legión!

Miquel Giménez Gómez,

Periodista, escritor y con la Legión grabada en el alma.

Artículo perteneciente a los “testimonios legionarios” publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

14 abril 2019

EL VIDEO-BLOG DEL GENERAL. CRISIS Y ELECCIONES EN ESPAÑA

“Si no sabes a dónde vas, al menos que sepas de dónde vienes”.

 

generaldavila.com

13 abril 2019