2 DE MAYO ¿QUÉ PODEMOS HACER POR ESPAÑA, NUESTRA NACIÓN? AHORA O NUNCA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Todos estamos preocupados. España está enrarecida, en una situación impredecible; vivimos entre la confusión y el escándalo. Cada uno mira por lo suyo y el conjunto se diluye.

A diario nos llegan numerosos comentarios y preguntas, con desasosiego, algo de indignación, y clara desorientación; siempre la misma pregunta: ¿Qué podemos hacer? Pregunta obligada; respuesta desconocida. Al menos yo solo sé que en la vida, pase lo que pase, lo único decente es actuar con rectitud y sin hacer daño a nadie. Es difícil, tanto que a eso se le llama ser santo, pero se puede intentar el camino, sobre todo en momentos de crisis.

Los partidos políticos no llenan nuestro vacío, no hay nadie que destaque por su sensatez y grandeza de miras, que haga propuestas más allá de la desilusión, que no mienta, que no oculte, que no se esconda, que no robe, que no engañe, que legisle con la cabeza, sin usar las vísceras, que tienda la mano sin garfio, que mande fiel a sus principios, y a su programa, que tenga programa y principios, que renuncie si no sabe, admitiendo sus errores, que se baje del pedestal, de la soberbia y del coche oficial que siempre conduce al mismo lugar. Es difícil gobernar para todos, pero es muy tentador gobernar sobre la cabeza de todos y contra todos.

¿Qué podemos hacer ante los gravísimos acontecimientos que están sucediendo en España que se enfrenta a una de las crisis de identidad moral e histórica más graves de su historia?

Lo importante es el diagnóstico, acertado y riguroso, sin más interés que salvar la vida del enfermo que requiere, como primera medida, que el propio enfermo admita su enfermedad y se deje atender, algo muy difícil de lograr cuando está cubierto por una nebulosa de complacencia y de continuo recibe los resultados falseados.

Da vértigo comprobar que estamos ante un  problema grave, muy grave y concreto en España. No es la economía, Europa, la justicia o la injusticia; no es la corrupción, moral y la otra, el paro o las pensiones, el trabajo, las empresas, las leyes y decretos, ni la historia, o la memoria histórica, la juventud o la vejez, las redes sociales y antisociales, la violencia. De todo esto se habla, está en la calle, es el día a día, pero después de tantas cosas solo hay una cosa que todo lo emponzoña y culmina, el problema: los partidos políticos, la política concreta, la que hacen y rellenan  a diario las páginas de los periódicos, los  de papel y los digitales, las televisiones dirigidas e ideologizadas, no satisfacen a la gran mayoría que permanece ajena  o sin manifestarse al hundimiento de la Nación. A partir de ahí cualquier cosa. Si no admitimos esto erramos en el diagnóstico.

Percibo que las élites siguen creyéndose tales cuando hace tiempo que dejaron de serlo. Este pueblo ha sufrido mucho. Hizo una transición limpia, en paz y con ilusión en el futuro. Fue muy duro soportar tantos asesinatos de ETA y ver la solución política, ver como el veneno seguía enquistado en la sociedad mientras nadie, nadie, movía un dedo por extirpar el mal en el quirófano. Se sucedieron las frivolidades del juego de naciones. Empezó enseguida el engaño, el juego de la bolita que esconde el trilero, nada por aquí, nada por allí, ¿dónde está la bolita? Fueron muchos años, pero acabamos adivinando el truco. Este pueblo ha sufrido mucho; hasta arrancarle de cuajo su sentido de nación y su presencia en la historia de Europa y del mundo. No somos nadie y vamos camino de desaparecer. No son alarmismos ni exageraciones. Cataluña está dividida y enfrentada y dentro de poco se contagiará al resto. El País Vasco espera que llegue su momento mientras mueve su bolita.

Hubiésemos aguantado a esas élites que decían conducir, gobernar, escribir, informar y hasta gestionar nuestros dineros, pero fueron demasiado lejos, tontos hay pocos, pacientes muchos, hasta que te toman el pelo en demasía y se hace urgente poner remedio. En todo este tiempo se han encargado muy mucho de hacer desaparecer todo aquello que una sólidamente, que ilusione al conjunto, que suene a España, sean los símbolos o el orgullo de ser español.

Han querido acabar con la Nación y convertirnos en rivales. Empezando por el idioma, eje vertebral, y que bien saben la importancia que tiene para desunir, que es para lo que vergonzosamente se ha utilizado.

LA NACIÓN

¡Ah, la Nación! ¿Quién habla de la Nación? ¿Quién hace pedagogía de Nación? Ese debe ser el comienzo. Reunir y unir alrededor de un concepto que tiene más fuerza que el poder, más que el dinero, y eso es casi imposible que exista, pero existe y nos lo cuenta la historia, la de verdad, la que conocemos de rigurosas fuentes al margen de las impositivas leyes.

De ahí tenemos que partir. De una idea que una, que ilusione, que tenga la fuerza imparable de la verdad, la virtud, la rectitud y el buen obrar, por ella y para ella. Tiene nombre y apellidos: España es su nombre y sus apellidos se pierden en su historia, en todos y cada uno de los españoles que dieron algo, lo mejor, o lo que pudieron y supieron por ella y su grandeza, unos más otros menos, es igual, nada te pide, nada te exige, como madre, sentimiento de ser y estar, solo que la reconozcas como tal.

Ese es el problema y no hay más. Empecemos por la pedagogía, la educación y la enseñanza. Enseñemos lo que es nuestra Nación, a amar a España. ¿Qué cómo se hace eso? Sin teorías ni complicadas lecciones; sabemos hacerlo, cómo se hace y también sabemos por qué no se hace.

¡España está en peligro!, recordando al alcalde de Móstoles, que por cierto eran dos, Andrés Torrejón y Simón Hernández. Aquel bando del 2 de mayo de 1808 terminaba diciendo: <<…no hay fuerza que prevalezca contra quien es leal y valiente, como los españoles lo son>>.

En aquella ocasión España estaba defendida por españoles y una fuerza los unía por encima de todo: su Nación, España. Hoy surgen dudas. No sabemos, al menos yo no lo tengo claro, si la invasión ya se ha producido sin que haya habido reacción alguna por nuestra parte.

No sé por qué me da que asistimos al hundimiento de la Nación y no veo alcalde o regidor que valga para arrastrar con su bando a los españoles.

<<No hay fuerza que prevalezca contra quien es leal y valiente, como los españoles lo son>>. Es hora de empezar de nuevo. Ahora o nunca.

¡Retírense y dejen paso al 2 de mayo!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

EL ARTE DE MANDAR. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

DEL LIBRO EL NUEVO ARTE DE LA GUERRRA

Este es un intento vano de acercarme con palabras el arte más complejo del mundo y que más satisfacciones produce: a unos hace grandes y a otros deja al descubierto su infamia, pero nunca pasa desapercibido.

Todo el mando encierra un secreto que se resume en una vieja historia que dice: «Saliendo los de Numancia a pelear con la osadía, y confianza que solían, fueron forzados a retirarse, y volver las espaldas, y reprendiéndoles su capitán, qué por qué huían de los Romanos que tantas veces habían vencido, le respondieron, que los soldados eran los mismos, pero que el Capitán era otro, y de más valor y mejor gobierno que los pasados».

Mandar queda resumido en pocas palabras a pesar de ser una compleja actividad.

Estas son algunas de sus máximas:

Tus órdenes han de ser claras, que se entiendan, que se cumplan, que cada uno sepa lo que se le pide, y si es posible, por qué se le pide.

Debes mantener la idea elegida sin vacilaciones ya que no hay nada más amargo que verse sometido a las oscilaciones de un jefe vacilante en sus decisiones. Más útil es el entendimiento que la espada. Claro, preciso y respetar la iniciativa de otros. Esa idea permanente que debe presidir y transmitir con sus órdenes, incluso con sus gestos y presencia, es la de vencer.

Debes de estar atento a conocer nuevas ideas y aceptar propuestas ajenas. Entre todos los consejos nunca admitas los que proceden del odio y del temor, los peores consejeros en la guerra. Y recuerda que el que está a tus órdenes no está a tu servicio personal.

Da lo mismo el escalón de mando que se tenga o el puesto asignado. Siempre en la guerra surge la soledad, el momento más difícil al que acompaña el miedo, la inseguridad, incertidumbre, dudas y el peso de la responsabilidad. Estos son algunos de los sentimientos y sensaciones que embargan a cualquier soldado y que aumentan en función del número de los que están bajo tu mando. Aunque sea el acontecer diario. Sobreponerse a esos sentimientos marcará la diferencia entre el éxito y el fracaso. Hay que confiar en uno mismo, en los conocimientos y formación ya que frecuentemente se sabe más de lo que se cree y ello aflorará en el momento necesario.

Ante un problema difícil, cuando no puedas consultar, confía en tu intuición, pues cuando se conoce el oficio y se está identificado con él, la intuición te marcará el camino a seguir. No hay nada peor que el pánico o la inacción. Ni te escondas ni huyas ante los problemas de la guerra que suelen atacar en primer lugar al ánimo del que manda. Que los métodos y procedimientos aprendidos en las largas horas de estudio, aplicados con sentido común y serenidad, les ayudarán a adoptar las decisiones más convenientes aún en soledad. Deberemos confiar en su profesionalidad y buen hacer y darles la flexibilidad y libertad de acción que para nosotros pedimos. Muchas veces un líder no lo es solo por el empleo que ostenta o por la edad que tiene, lo es por que reúne un conjunto de cualidades que harán que sus hombres lo sigan sin condiciones.

Tan difícil es decidir, porque eres responsable de ello, como obedecer.

Para dirigir, organizar, investigar, enseñar, mandar u obedecer hay que estar preparado y eso se logra solo con aprendizaje y disciplina.

Tenemos que tomar decisiones a menudo, todos. Hay una frase en el Ejército un tanto dura, pero muy real:

‹‹El sudor de hoy evitará la sangre de mañana››. Creo que tiene su traducción en la vida civil y que sirve para todos: el esfuerzo y el estudio de ahora te servirá para no cometer errores mañana.

En tu función intelectual necesaria para decidir debes contar con la ayuda de tus auxiliares, es una labor de equipo, en la que tendrás que asignar trabajos a cada uno de ellos, pero la decisión final, la expresión de tu voluntad, te corresponde solo a ti y es tu mayor responsabilidad. En ella quedará reflejado el espíritu del Jefe y servirá como guía y eje de aquellas iniciativas que tus subordinados tomen en los momentos en los que se encuentren aislados o lejos de ti. Elige entre los que sabes que con una sola directriz actúan de acuerdo con tu criterio y huye de aquellos que necesitan exceso de explicaciones y vigilancia permanente para comprobar el cumplimiento de tus órdenes. La tibieza en el mando provoca graves indecisiones, es el mayor pecado que puede cometer el que asume la responsabilidad.

Debes de ser constante en el esfuerzo, evitar prisas y desorden.

Ser cortés, pues la cortesía es inseparable de la disciplina. Cortés en la precisión y limpieza de la palabra, en la actitud, en el gesto, en la voz y en los modales.

Cuenta siempre con el apoyo de tus colaboradores y el consejo de los más cercanos y busca en ellos la lealtad para nunca sentirte defraudado.

Nunca pienses en ti, hazlo primero en la misión que te han confiado y en los hombres que tienes para cumplirla.

Suerte, fácil recurso al que suele acudirse. No te engañes con la suerte, los buenos generales no confían en ella, sino en sus tropas, en su Estado Mayor y en su preparación para adoptar decisiones: a eso se debe la suerte. En la mayoría de los casos estudiados en los que se señala a la victoria como fruto de la suerte se deduce que sólo los capaces son afortunados.

Mandar es demasiado habitual, pero cada vez son más los que mandan mal y legión los que padecen sus consecuencias. No pretendas ser importante por el mando que te asignen, sino lucha por ser humilde que se traduce en ser útil.

El Mando es una montaña muy dura de escalar. Hay que recorrer despacio el camino, con humildad y paciencia. A la cumbre no se vuela, súbese poco a poco y con discurso de tiempo. En la guerra o en su preparación el esfuerzo y dedicación nunca están de vacaciones.

«La negligencia individual provoca un prejuicio colectivo, y la diligencia propia produce un triunfo colectivo» (Alejandro Magno).

La tropa debe ganar batallas; el Mando está para ganar la guerra. La suma de las batallas no da como resultado ganar la guerra, sólo la decisión y claridad en determinar a dónde, por dónde, cómo y cuándo conduce al éxito final al ir consolidando con la táctica la estrategia final. Entiéndase que en la táctica participan diversos mandos, pero la estrategia de la victoria debe ser cosa de uno.

No olvides que la inacción en la batalla es incompatible con el ejercicio del mando.

Por último sigue la máxima moral que todos llevamos dentro: «Que nadie tenga nada que esperar del favor ni temer de la arbitrariedad».

«El contenido de la sabiduría es el mando. Saber y mandar no es otra cosa sino saber ser obedecido. Sólo sabe mandar el que manda por razón de proporción, es decir, por razón de justicia. Sólo sabe mandar el que midiendo sus cualidades y las que tienen los llamados a obedecer halla entre ambos la proporción geométrica que justifica el mando y le hace efectivo».

Ese orden de la milicia establecido por el mando, «esa figura perfecta, capaz de andar en todas las direcciones; hacia delante, hacia detrás, a derecha e izquierda, hacia arriba o hacia abajo, sin que jamás se turbe el orden», algo así como la disciplina que no es sino «una habituación interna y externa del hombre a estar siempre en orden» va a servir en el futuro para construir la esencia misma de la política: el orden y la disciplina. En definitiva el mando, cuando no se convierte en una burda copia del Mando.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

1 mayo 2023

 

«EL MEJOR PERDÓN» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Un caballo negro mohino llama a mi puerta y me pide que vayamos a conquistar el horizonte. Pero antes quiero pasarme por la Feria de Abril, para disfrutar con la salida a hombros de un torero en procesión por las calles de Sevilla, desde la boca de riego del albero de La Masestranza, pasando por la Puerta del Príncipe, hasta el Hotel Colón, donde Morante de la Puebla, se pone y se quita, el traje de torear.
Al decir que los caballos tordos son blancos o los castaños marrones, se incluyen en ambos asertos hembras y machos, cosa que saben hasta los más tontos.
Hablando de tontos, no hay nada más empachoso y más cursi que un tonto feliz, como parecen ser y estar algunos de nuestros políticos.
Que razón tenía Andrés Aberasturi cuando se despedía de su programa en televisión «La Tarde» con un «sean moderadamente felices».
Es bueno que haya alguien que mande, para poderle echar toda la culpa, por eso me defrauda tanto que algunos miembros del gobierno, parezcan unos mandados.
Hace unos días, prometieron 50.000 viviendas de alquiler social, pero ayer pusieron encima de la mesa otras 43.000, con un poco más de esfuerzo encontrarán otras 7.000 más y así redondearán el bulo electoral a 100.000.
La ilusión se desvanece pronto. De las 50.000 que cuenta la Sareb ( Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria), en el denominado Banco Malo, sólo estarían disponibles 9.000. (Palabras de la propia vicepresidenta económica).
Para que salgan al mercado, tendrían que comprarlas las Comunidades Autónomas, que no andan sobradas de dinero, y ya veremos si están donde hacen falta y en condiciones de habitabilidad.
El último bulo lanzado por el presidente Sánchez, es el nuevo compromiso relacionado con el aumento de parque público de casas, es la construcción de otros 20.000 inmuebles en terrenos propiedad del Ministerio de Defensa. Terrenos que según la ministra Robles, están repartidos por casi todas las comunidades autónomas y que ya no están en uso, ni tienen interés para la defensa nacional.
Como dijo Núñez Feijóo, ¡Esto parece el milagro de los panes y los pisos!, me recuerda el estallido de la burbuja inmobiliaria, y no me da la voluntad de creérmelo.
Para las próximas elecciones, yo, más que saber, tengo que saber quién sabe.
A todos esos que dicen van a sacar, por primera vez en España, una ley sobre la vivienda, les refresco la memoria y les digo que:
En 1911 ya se publicó una denominada de «Casas Baratas».
En 1954, la «Ley de Viviendas de Renta Limitada», y en 1964, la de «Arrendamientos Urbanos». (Dicen que esta es el patrón de la que saldrá próximamente).
Después vino el Instituto Nacional de la Vivienda, que construyó en toda España 4.080.619 casas en 14 años (1961-75), al amparo del régimen de viviendas de Protección Oficial.
Esos planes consistían en regalar casas con parcelas para trabajar, en pueblos nuevos con todos sus servicios terminados por el Instituto Nacional de Colonización, con trabajo y futuro asegurado para muchas familias, materias que hoy andamos tan ayunos.
Hoy hasta los nombres de esos pueblos han quitado, pero a nosotros no se nos olvida por mucho que lo intenten, pues nadie se muere del todo mientras alguien le recuerde.
No había banco malo ni planes complicados con vistas electorales, se entregaban las llaves y se acabó.
―«Nunca se miente tanto como antes de las elecciones, durante la guerra y después de una cacería» (Otto Von Bismarck, político prusiano conocido como el Canciller de Hierro).
Pero ya se sabe que lo que cuenta en política social es solo la intención, no los resultados. También puede que el propósito real no sea el solucionar el problema de la vivienda ni nada por el estilo, sino seguir con la tarea de deterioro y demolición institucional, para que no podamos confiar en nadie. Pero que, mira por dónde, encaja en las intenciones, nada ocultas, de algunos de los aliados del Gobierno.
Todo esta diseñado para ir dosificando estas falsas noticias, cuyo único propósito es agrandar su patrimonio mientras se hacen cargo de las riendas del negocio, y digo riendas porque lo hacen como si se tratase de ganado.
Y uno ya no sabe si reír o llorar, pero no me abandonaré a las lágrimas , esas que ciegan la visión y bloquean las palabras.
Repiten el error, también con tufillo electoral, cuando otro presidente prometió el mítico millón de puestos de trabajo, que poco más tarde se convirtieron en un millón de parados. No se puede improvisar una política de vivienda en dos repentes, aunque luego se pida perdón como con la ley del «sólo sí es sí»
Hay políticos de gatillo fácil que disparan cañonazos verbales para referirse a cualquier nimiedad de los antagonistas.
Hace poco uno de estos afirmaba que España era un infierno años atrás, pero yo recuerdo que en los años sesenta y setenta de los que habla, las calles de nuestras ciudades estaban llenas de niños, mientras que ahora lo están de todos los que vienen sin billete en las pateras.
Puede que rectificar sea de sabios, pero rectificar tarde, cuando los efectos de la rectificación han sido graves, no es de sabios, sino de falsos arrepentidos, o, como en el caso del «sólo sí es sí» de arrepentimiento forzado ante la proximidad de unas elecciones.
El mejor perdón , es el que procuran los sabios de verdad, «no tener que pedirlo».
Y entre el caballo y el toro:
El río Guadalquivir
se quejaba una mañana:
me tengo que decidir
entre Cazorla y Doñana
y no sé cómo elegir.

(Rafael Alberti)

P.D.: En el Paseo de Caballos y Enganches del Real de la feria sevillana, encaramado en mi negro mohino, me cruzo con otros caballos poco agraciados. Uno, abanico de tonta, garlocho, culisumido y con estinia, que viene con paso napolitano blandeando de la mano izquierda, y cercedando porque está desarado y con la montura cabalhustre puesta. Posiblemente cubra aquella yegua que cojea de la oreja, lángara, tablada, mala vela, que fue manseada por el migarejo. Si quedase preñada podría dar un potro enjabonado.
Perdón.
Zaragoza abril 2023.

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Desde su atalaya calabresa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

RIESGO ¿ASUMIDO? EN LA EVACUACIÓN DEL PERSONAL CIVIL DE SUDÁN (NEO) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Base militar sudanesa de Wady Sayyidna

Escuché esta semana a la ministra de Defensa (Sexta televisión) hablar sobre la llegada de los carros de combate “Leopard” españoles a Ucrania. Me quedé sorprendido cuando contestó que en una par de días «ese material humanitario» llegaría a su destino. Las lanzas cañas. La obsesión por el lenguaje melifluo y erróneo nos lleva a la situación de desarme en la que se encuentra Europa que no es nadie a la hora de un conflicto bélico de alta intensidad. Europa ni tiene Ejército ni se le espera. Llevo diciéndolo hace tiempo, pero me alegra escucharlo esta misma semana en boca voz del Director Nacional de Seguridad Nacional. La razón es la irresponsable postura del «No a la guerra». No saben lo que dicen y cuando la guerra llega la pierden; es decir se pierde la libertad.

Un ejemplo más de melifluas palabras ha sido la evacuación de personal español, y «asimilado», no combatiente de Sudán, operación de enorme riesgo que exige mucha Inteligencia, información en el terreno y cooperación. ¿Ha sido así?

Ha ocurrido todo lo contrario. Cada nación europea ha hecho individualmente la NEO y, por ahora, ha salido bien gracias a no se sabe muy bien qué. Colaboración cero. Europa no ha existido.

Me llegaron antes de la operación algunas dudas sobre las medidas de defensa electrónica, sobre las comunicaciones y la Inteligencia. Ahora que ya ha pasado mejor olvidarlo, aunque se deberían corregir aspectos de alto riesgo. La suerte es un efímero acompañante que para el guerrero tiene otro nombre. Aquello no era Kabul, sino peor; allí no estaban los soldados estadounidenses, sino algunos europeos, cada uno a lo suyo y a por los suyos. Alto riesgo. Ha salido bien: felicitaciones.

Una operación Non Combatant Evacuation Operations conocida por su acrónimo NEO es la evacuación de personal no combatiente que se lleva a cabo cuando circunstancias de inestabilidad en un país ponen en grave riesgo la vida o los intereses de nuestros compatriotas. Se planea y ejecuta con la finalidad de reubicar en un lugar seguro al personal no combatiente designado que se encuentre en una situación de riesgo en un país extranjero.

Es el momento de que nos aclaren algunas cosas que no entendemos sobre las informaciones recibidas de la NEO Civil-Militar española en Sudán.

En España es la Brigada “Almogávares” VI de Paracaidistas la que tiene una preparación específica para dicho tipo de operaciones y ha sido la que de manera impecable la ha llevado a cabo en Sudán.

Ruta de evacuación.

Escuchábamos al teniente coronel Jefe de la I Bandera Paracaidista, responsable del planeamiento táctico y ejecución, contar cómo se desarrolló esta y se ve con claridad la incertidumbre y las deficiencias encontradas.  Algo que a pesar de la minuciosidad del planeamiento puede ocurrir. Pero es evidente que se sabía que la situación era incluso más comprometida y difícil de evaluar que en Kabul. En Sudán había muchos frentes y ninguno de los enfrentados era para confiarse.

Los aviones A400M de la Fuerza Aérea española tuvieron que aterrizar en una base militar a 37 kilómetros al noroeste de Jartum donde se encontraba la Embajada española y los residentes a evacuar. El plan era «formar una columna con seis blindados y 30 militares y recoger en la Embajada de España a los 34 españoles y 70 europeos y latinoamericanos que se habían concentrado allí».

No pudo ser. El teniente coronel jefe nada más desembarcar con diez de sus hombres y dos de los vehículos se vio obligado a salir al encuentro de los evacuados ya que el horario para el movimiento ofertado por las fuerzas regulares de Sudán no ofrecía alternativa ni esperar. Cuando se dio la orden de abandonar la embajada la mayor parte del personal militar español aún estaban en los aviones A400, solo uno había desembarcado, otro lo hacía en ese momento y el último aún en vuelo.

El Embajador ya había recibido la orden del MAEC de salida. El puente sobre el Nilo se cerraba y podían quedarse sin alternativa a abandonar Jartún.  Había que emprender la marcha.

El teniente coronel en el aeropuerto esperaba a que se le uniesen el resto de sus hombres y vehículos, pero no había tiempo; tuvo que decidir con rapidez; se lo pensó, pero no dudó a la hora de asumir la responsabilidad. En tierra solo estaba él, diez de sus hombres y dos vehículos. Esperar al resto podría poner en peligro la evacuación. Había que actuar con rapidez y asumir el riesgo. Para colmo las comunicaciones no funcionaban con el rendimiento exigido para esas situaciones.

«Ya no hay manera de parar y con lo que tengo salgo a su encuentro».

La incertidumbre es un factor de combate que hay que asumir y para el que hay que estar preparado. No todos lo están.

El contacto con la columna de personal a evacuar encabezada por el Embajador era prácticamente inexistente. El Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS)se afanaba en facilitar información y la comunicación. Era una tarea casi imposible. El teniente coronel se encontraba ante una ruta desconocida, llena de imprevistos, con muchas probabilidades de retrasos, incluso de enfrentamientos. Pero no había alternativa ya que los civiles podían quedar sin protección y al vaivén de cualquier agresión armada. La caravana de evacuados cruzó el puente sobre el Nilo acompañados de las fuerzas regulares del ejército sudanés, y a partir de ese momento se quedó sin protección alguna. Imagínense la situación, sin otra alternativa que seguir, seguir y encontrarse con los soldados españoles. Los dos vehículos militares avanzaban buscando en un horizonte nebuloso la columna de civiles. Detenciones por tropas de uno y otro bando, preguntas, caras de pocos amigos… pero podían continuar. En cada control se la jugaban. La habilidad del embajador y del teniente coronel no se improvisa, es fruto de la preparación y oficio. Dio sus frutos.

Mientras, en el aeropuerto, el resto de la fuerza militar se constituyó en reserva por si tenían que acudir al rescate de su jefe y de la columna de civiles.

Al fin a mitad de la ruta: el encuentro. No había tiempo que perder. Ni un saludo. Miradas de aprobación y a la mayor velocidad a la base de Wady Sayyidna. Motores en marcha y a casa.

Algo más de una hora. Una eternidad. Es la guerra que aparece allí donde menos te lo esperas; hay que estar preparado y eso no se logra con discursos bondadosos ni políticos mensajes. Cuando las armas negocian mejor saber manejarlas; y bien.

En el aeropuerto de Madrid espera la foto de los que se ufanan de lo hecho sin saber cómo ni qué han hecho ni el calculado riesgo (?). Ha salido bien. Foto electoral. ¡Somos los mejores los de exteriores!

¡Gracias soldados! La Patria en su silencio os lo agradece. Ese silencio es un tesoro cuando el conjunto del lenguaje se convierte en lodo.

Sois un ejemplo, como lo son vuestros compañeros desplegados entre la incertidumbre de tantos rincones del mundo. Cada uno de vosotros, mandos, tropa, estáis perfectamente adiestrados y no es la primera vez que pisáis estos terrenos. Claro el cometido, valoráis el riesgo, siendo plenamente conscientes de vuestra responsabilidad. No sois temerarios sino valientes y el mundo envidia vuestro concepto del compañerismo que cohesiona y forma un equipo sólido que aporta seguridad al grupo y tranquilidad al mando. Respetuosos, disciplinados. Ya quisieran todos los países que sufren el horror de la violencia y la guerra tener con ellos una Unidad española. La inseguridad huye ante vuestra presencia.
No hay titulares para vuestro regreso. Otros titulares ocupan las portadas. Interrogantes sin respuesta.

Es hora del juicio crítico. Nos gustaría conocerlo.

Creo que en este caso hay que reconocer la labor de los soldados y la del embajador en Sudán por su valentía y eficacia.

Ruta, distancia, tiempo…

Que así sea.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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28 abril 2023

 

 

 

SILENCIO RADIO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

No hay mejor forma de mantener el secreto. Cuando la disciplina intelectual se cumple y hay comunidad de doctrina no es necesario hablar mucho. Todo se entiende y cada cual sabe lo que tiene que hacer incluso en esos momentos de incertidumbre.

No siempre la actividad requiere consulta, sino más bien conocimiento que es lo que te permite llevar la iniciativa. Si el problema es difícil, cuando no puedes consultar, hay que confiar en la intuición, pues cuando se conoce el oficio y se está identificado con él, la intuición marcará el camino a seguir.

Silencio radio es una táctica militar que recomiendo poner en marcha a todos los voceros que hoy nos inundan Al menos mientras no sepan de lo que hablan.

Pero hoy hablo de un silencio radio más bélico, político y económico que hace vencedor al que sabe hacer uso de él.

Hay una fórmula infalible para entrar en combate: «Silencio radio», elemental norma de seguridad desde que el hombre sabe que la palabra le delata. Nada hay más eficaz en la guerra que la aproximación silenciosa con sus múltiples significados e interpretaciones que quedan resumidos en que la palabra no sea la culpable de que el enemigo conozca tus planes ni cómo se desarrollan. Silencio en cuanto se inicia el planeamiento y las comunicaciones cerradas, sin contacto, sin dar posición ni dirección, algo que parece un imposible pero que los ejércitos más disciplinados deben practicar para su seguridad. Toda acción militar se pierde en un interminable cruce de comunicaciones, órdenes, contraórdenes, aprobaciones, intercambios, largos procesos de decisión y necesidad de miles de firmas autorizadas es una burocracia muy extendida entre los ejércitos actuales que llevan a su lentitud e ineficacia. No hay secreto que no sea revelado por la actitud y proclamado por las comunicaciones, signos de falta de preparación y en el caso de las alianzas muy claro distintivo de la falta de voluntad de empleo o lo que sería peor, de vocación, lo que echa por tierra el factor disuasorio.

Silencio radio requiere una firme unidad de doctrina y exacto conocimiento de la misión de conjunto coordinado todo con la precisión en los detalles de ejecución que contemplarán todas las posibilidades que durante la acción puedan darse. La instrucción y adiestramiento permiten conocer los signos de la batalla en cualquier circunstancia lo que fomenta la iniciativa de los mandos si las circunstancias les obligan a tomar decisiones excepcionales o si se encuentran aislados.

El silencio en las comunicaciones significa no entorpecer las indicaciones que siendo estrictamente necesarias lleguen de arriba abajo con un estricto código de disciplina que evite interferencias.

La mejor comunicación es la unidad de doctrina, estar imbuido de la idea del jefe, audacia, valentía y oportunidad. Esas son las comunicaciones de la guerra del futuro: silencio. No debe renunciarse a ningún procedimiento que permita mantener la cohesión entre unidades por muy obsoletos que parezcan.

Al final queda una sugerencia, un enigma.

«Yo no digo mi canción sino a quien conmigo va». Es la norma del Romancero español, el consejo que debe ser puesto en marcha por cualquiera que deba prestarse al duro oficio de la guerra.

«Saber callar a tiempo», que tan difícil es hablar como callar.

De cada uno de nosotros depende saber a quién y cómo le decimos nuestra canción.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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27 abril 2023

V.E.R.D.E. (VIVA EL REY DE ESPAÑA) General de División Rafael Dávila Álvarez

Con permiso de mi admirado Maestro don Antonio Burgos, copio el título de uno de sus antológicos recuadros para dar contestación a los numerosos lectores que me preguntan por el significado del acrónimo V.E.R.D.E. Gozoso recuerdo al sentimiento de lo que defendimos y seguimos defendiendo. Un honor de por vida. Está claro su significado: VIVA EL REY DE ESPAÑA.

Dicen que fue cosa de los monárquicos alfonsinos en aquella época en la que no se podía hablar de monarquía (de república sí, pero de la suya). El caso es que, ante la dictatorial prohibición y la vigilancia de los comités de limpieza ideológica al uso, no hubo más remedio que recurrir al acrónimo para entenderse entre los que veían espantados el rumbo que tomaban las cosas. Verde por aquí, verde por allá. Lazo verde en la solapa y hasta corbata verde cuando se terciaba. En verde te escribo, que tú ya me entiendes.

Savia para el viejo tronco antes que lo descuaje un torbellino.

Al olmo viejo, hendido por el rayo

y en su mitad podrido,

con las lluvias de abril y el sol de mayo

algunas hojas verdes le han salido.

No era cuestión de colores, ni de roja república o verde monarquía, ni siquiera del color de la Bandera. Unos contra otros, el desacuerdo, a río revuelto… Es una vieja canción que nos persigue. Decía don Jesús Pabón que en cuestiones de historia el problema está en ver claramente y una sola cosa. Cada español ve una, la suya. Todos mandan y todos a la vez obedecen.

Presumía Napoleón al compararse con sus adversarios: ‹‹Hay muchos y buenos generales, pero ven demasiadas cosas; yo no veo más que una…››. Pero también dijo que los españoles en masa, se conducen como un hombre de honor. Lo sintió en sus carnes. Divididos, es decir mal mandados, equivalen a la derrota. Cada español se convierte en general cuando desde el cabo al general ninguno de ellos manda. Es cuando vemos muchas cosas, muchos mandan, y todas nos dividen. En esas estamos, camino de la derrota. No hay mejor meditación que la que se hace al reflexionar sobre el pasado. Rigor en la reflexión y meditación. Suena raro, como raro suena ahora el acrónimo V.E.R.D.E. ¿Reflexionar? ¿Qué será eso?

Cuando en España escasean los hombres de Estado surgen los napoleones. Todos son iguales. Imitan el gesto, la mano a la cartera, e inventan una nueva monarquía, el clan familiar, un nuevo patriotismo de algarabía, incluso una religiosidad pagana con patriarca incluido.

Serán derrotados cuando la masa se conduzca como un hombre de honor. Será tarde o temprano, pero será. Siempre lo ha sido. Recuerden el triple error del que fue víctima Napoleón, el error monárquico, el error nacional y el error religioso. Jesús Pabón lo ha señalado precisamente a través de su conducta respecto a España durante la Guerra de la Independencia.

Los napoleoncitos de ahora son reyezuelos que quieren instalarse en su trono sin comprender las profundas razones históricas en las que las monarquías se asientan. Siembran sentimientos separatistas sin adivinar las profundas razones vitales que llevan al ser humano a defender por encima de todo su historia y su patria.

Hay sentimientos tan asentados en la historia de los pueblos que son su genética, su forma de ser y su razón de ser.

Conviene que los napoleones de salón recuerden aquel mal negocio: ‹‹Vamos a golpear con todas nuestras fuerzas a España; yo vencí a los alemanes y a los italianos; vencí también a los polacos […], pero no he podido vencer a los españoles; en Europa son los únicos que conservan una extravagante afición a la libertad››. Un pueblo que no consiente que se metan contra los principios arraigados por siglos de historia. Cuando el emperador lo asimiló era demasiado tarde. Hasta el pequeño tambor del Bruch derrotó al francés.

Ya libres, no es necesario recurrir a ningún acrónimo. Hay que defenderse contra la invasión ideológica, el adoctrinamiento y la ruptura, y hay que hacerlo a cara descubierta.

Han empezado atacando al Rey y a los símbolos de España. La reacción ha sido débil y tibia. Hechos consumados, una ley que no se aplica y unas multas que ofenden al ofendido, España. ‹‹Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca››.

No vamos a utilizar acrónimos ni a escondernos de nadie, sino que decimos sin tibieza y con fuerza: ¡¡¡Viva el Rey de España!!! Con todas sus consecuencias.

Napoleón Bonaparte cayó en un gran error, el nacional, es decir, el patriótico, y estos nuevos emperadores, de la ambición y el poder, caerán en el mismo error, porque desconocen el verdadero sentido del razonamiento y las enseñanzas de la historia.

Solo será necesario un tambor del Bruch para que los españoles en masa se conduzcan como un solo hombre de honor. Lo harán.

V.E.R.D.E., es historia, ¡Viva el Rey de España! es la realidad. Nuestra realidad, futuro y libertad.

Al olmo viejo, hendido por el rayo

y en su mitad podrido,

con las lluvias de abril y el sol de mayo

algunas hojas verdes le han salido.

Antes que te descuaje un torbellino.

 

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

QUE TE VOTE TXAPOTE Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Lo dice todo y de todos. Los españoles tenemos un ingenio único para sintetizar las situaciones ya sean trágicas o festivas; todas encuentran su sabia sentencia. Una frase puede ser un manual de Historia o al menos el título de un enorme libro.

Que te vote Txapote no es el título de un volumen literario, sino mucho más, es una sobrecogedora llamada de atención sobre un terrorífico relato escrito con sangre, porque pocos libros se han escrito que lleven en su interior tanto dolor, miseria, traición y deshumanización, que trate de asesinos, también de los que les han abierto la puerta de la política y les han dado el pase a las instituciones.

Se resume así: Que te vote Txapote.

En los libros de la historia clásica las primeras palabras eran la clave del contenido, una puesta en situación que resumía el concepto que el autor quería transmitir como idea fuerza: «Canta, oh diosa, la cólera del Pelida Aquiles; cólera funesta que causó infinitos males a los aqueos y precipitó al Orco muchas almas valerosas de héroes…».

Que te vote Txapote: Es una historia de cólera, resentimiento, pero sobre todo de indignidad.

Le siguen páginas de dolor, hexámetros con pies de cobarde huida sin la dignidad del combate, con la traición a la ley donde el poderoso poder todo lo puede comprar y vender al mejor postor.

Aquel inolvidable Tribunal Constitucional que enloda aún más, si cabe, cada capítulo del libro ya que quiso ser, y lo fue, el redactor del capítulo primero que narra el triunfo: Que te vote Txapote quedará como un título histórico. Nos recordará al asesino y a quien le ampara. Que hubo vencedores y vencidos en una ingeniería inversa de la bondad a la maldad, de la inocencia a la culpabilidad.

No es necesaria una Ley de Memoria Democrática porque esta lo es, inolvidable y auténtica, sin posible manipulación a pesar de que hayan querido cambiar el final y hacer héroes a los asesinos: Que te vote Txapote. No lo olvidemos ni miremos en la dirección contraria porque es tan evidente que estos capítulos finales de la traición llegan a constituirse en el libro del pesimismo histórico del ser humano, hasta donde puede llegar su vileza cuando corona al asesino y envilece al inocente asesinado.

Esto ha ocurrido y ocurre en España, como si nunca hubiese ocurrido nada, como si no hubiesen existido las mañanas de frío dolor cuando un cobarde amparado en la pistola o en la bomba hacía temblar el centro de la ciudad. ¿Quién no miraba al Cielo suplicante? ¿Habrá sido él?

¿Me vienes ahora con urnas y papeletas? ¿Pretendes que a cambio de los muertos te asigne mis riendas? Que te vote Txapote.

Dolor imborrable, incurable sangría de lágrimas secas, se acerca la frialdad de la mirada hacia quienes nos han traicionado en lo más hondo de nuestro ser; impávidos hablan de progreso, de convivencia, de solidaridad y de sostenibilidad cuando aquí lo que jamás se agotará será el dolor por el daño hecho al llevarte al hijo, al padre, al marido, al abuelo; os los habéis llevado y ahora pretendéis que callemos y que detrás vayamos portando nuestros cirios de dolor, pero apagados y silenciosos, dándoos la razón y entregándoos nuestro dolor.

La vida nos la quitasteis, pero el dolor no. Nos acompañará y será nuestra herencia para siempre jamás.

Hoy, ahora, mañana y siempre: Que te vote, que os vote Txapote.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

25 abril 2023

 

DESEMBARCO EN CRIMEA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

«Las fuerzas ucranianas han establecido posiciones en la orilla este (izquierda) del río Dniéper de la región de Jersón». Esta información es novedosa y procede del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) en su informe diario, fruto de las imágenes rusas geolocalizadas.

De confirmarse es una noticia de alto valor militar porque podría estar señalando las intenciones de la próxima ofensiva del Ejército de Ucrania.

La situación actual por parte rusa, como llevamos indicando hace meses, es una defensa a toda costa desde Jersón hasta Zaporiyia apoyándose en el río Dniéper y desde este punto hasta Bajmut intensificar sus ataques obligando a las tropas de Ucrania a replegarse. Para intensificar sus efectos llevan a cabo constantes bombardeos a lo largo de todo el frente así como sobre las grandes ciudades y rutas de abastecimiento.

Ucrania hasta ahora solo puede defender sus posiciones y estudiar los puntos más vulnerables del despliegue ruso para una vez reforzadas sus unidades poder lanzar una ofensiva que haga retroceder a las tropas enemigas.

Dos opciones se presentan como posibles: cruzar el río Dniéper por la zona de Jersón en una difícil y atrevida operación que requiere muchos medios terrestres, de navegación, apoyo artillero y aéreo o lanzar un poderoso ataque en la dirección Zaporiyia-Mariúpol.

La primera opción tendría un carácter decisorio de gran valor porque amenazaría Crimea. La segunda opción dividiría el frente ruso o, para mejor entendernos, partiría en dos su despliegue y rompería el apoyo logístico.

Claro que a cualquiera se le viene a la mente que la mejor opción sería combinar las dos acciones. Sin duda, podría ser definitivo.

Sigamos soñando y antes de entrar en la fricción, veamos lo que el mapa nos ofrece a la vista como juego de la guerra.

¿Y si estas operaciones están apoyadas por una tercera consistente en un desembarco en Crimea? Aun queda el recuerdo de Eupatoria.

El momento es de gran tensión. Cualquier cosa puede ocurrir y ni el más avezado profeta de la guerra se atreve a dar su veredicto.

Nuestra impresión es que quedan poco tiempo. No más allá de tres meses para que algo ocurra o esto dure para siempre jamás.

Claro que esto que decimos es un simple juego de guerra. La fricción llamaba Clausewitz a la realidad: una cosa son los planeamientos, el mapa, y otra la cruda realidad que se nos antoja larga y cambiante.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 abril 2023

 

 

 

 

 

HUELLA DE UNA LEYENDA «HERRADORES». Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Leyenda de San Eloy. Iglesia de Treffuntec Bretaña (Francia)

«Al empezar la obra»

Perdona si te hiero

con vana obra hermano hierro

Y tú , fragua: une tu calor

al fuego que por la obra siente mi

corazón.*

Caballos, jinetes y arneses se conjugan en el aire, y entre todo este mundo, está el hierro, en contacto con la tierra.

Tradición de tradiciones, y es que el herraje tiene mucho de mito y de leyenda.

He aquí un retazo de historia, un fragmento del pasado que se ha forjado al amor de la lumbre, aunque  ignoro  por qué los herradores de algunos pueblos solían estar íntimamente relacionados con el diablo, creo que eran simplemente  egoístas, pues creían en Dios y en el diablo a partes iguales.

Hasta hace poco, en los pueblos, cuando el tiempo estaba demasiado recio para las labores del campo, las gentes iban a las fraguas a arreglar sus aperos, los herradores, que no herreros, fueron durante muchos años, la encarnación misma de la técnica, y en un momento estuvieron cerca de los alquimistas. Las fraguas, eran lugar cálido, donde se hilaban conversaciones pausadas sobre asuntos del cielo y de la tierra, del pueblo, de la capital y del mundo entero si se terciaba.

―«Y es que el colmo de todo herrador fue siempre tener que agarrarse a un clavo ardiendo»

Con el amor al caballo de siempre, del roce nace el cariño, y con una gran base científica, hoy tenemos herradores cada vez con más criterio, que elevan en todos sus aspectos a este, más que oficio, a este «arte» y a sus protagonistas «les maréchaux-ferrants» (¡como me gusta su nombre en francés !).

El «arte de herrar» es la única especialidad técnica que está estrechamente vinculada a toda nuestra historia,  es un oficio que viene del pasado.

La importancia alcanzada en estos últimos años por el caballo deportivo, exige cada vez más una adecuada preparación a los profesionales que cuidan sus cascos, y en referencia a este dicho, se dice que:

«No hay casco malo si el herrador es bueno, ni casco bueno si el herrador es malo»

Y como dicen que «más vale onza de casco que libra de oro», a través  de los tiempos han evolucionado los sistemas para proteger esos cascos: desde las «soleas» o «hipo sandalias romanas», hasta las ultra ligeras del hipódromo fabricadas en aleación de aluminio para las carreras ( para los entrenamientos las de hierro), pasando por los sofisticados sistemas de polímeros en caliente, como el AMF francés  o las herraduras Dallmer alemanas.

Como si le tuviéramos  miedo, también el refrán aconseja: «Castra pronto, hierra tarde».

La herradura es un mal necesario, pero sin herradura no hay casco y sin casco no hay caballo.

Hablando de herradores, tengo por fuerza que acordarme de su patrón.

Nos cuenta una leyenda que, en el siglo XI, a un  sacerdote pagano convertido al cristianismo con el nombre en España de San Eloy y en Europa por San Eligio,  se le asignaron poderes especiales en la corrección y tratado de las extremidades de los caballos. Hoy es el  patrón de los herradores de todo el mundo, con especial devoción en Francia y de forma particular al sur de Francia, en la región natural de La Camarga en la  provincia de Provenza.

Eloy, orgulloso de su habilidad, escribió sobre el rótulo de su herradero:

― «Maestro de Maestros»

Y tú martillo.

Acompaña al corazón en su latido

con jocunda canción de amor*

 

Dios Padre envió a su Hijo para castigar su arrogancia, Jesús tomó la apariencia de un herrador y, al presentarse ante  Eloy, este le encargó herrar un caballo  muy  valioso.  Jesús dejó a un lado el  sistema «Inglés o en Frío» y optó por el «Caliente o a la Francesa», pues aún estando solo, a Él le sobraba hasta el «sostenedor de pie».

Después de sangrar la fragua con el espetón y prepararla con el cayado, cortó de un tajo la mano del caballo a la altura del tercer metacarpiano. Con la cuchilla y el martillo quitó los remaches y, con la tenaza de extracción, levantó la herradura vieja. Calentó la nueva hasta ponerla al  rojo cereza, la aplicó sobre el casco, sopló para desviar el humo que se desprendía y miró por la derecha, por la izquierda y por detrás para ver si estaba estrecha, ancha, larga o corta. Más tarde en la bigornia, repasó y corrigió defectos.

Para dar salida al casco, redondeó la pinza, hoy llamado «rolling», para mayor comodidad dio un progresivo descanso hasta los talones y, con una buena «justura», evitó presiones en la palma.

Con el punzón piramidal o estampa, abrió las claveras, puso de nuevo la herradura al fuego, con la ayuda del pujavante la asentó y al final la sujetó con los clavos bien incrustados para que no quedase «en solfa».

Más tarde, con su poder divino, puso el miembro en su lugar.

Cuando Eloy, asombrado, quiso hacer lo mismo, la sangre saltó a borbotones, haciendo temer por la vida del caballo. Jesús entonces le curó y Eloy, al reconocerle, imploró que perdonara su atrevimiento. A partir de ese día, quitó el letrero de su fragua y procuró, dentro de su sencillez, seguir tan profesional como siempre.

El rótulo pasó de «Maestro de Maestros» a «Maestro Herrador»

Muchas de estas técnicas bien las conocía Gioacchino Antonio Rossini,  el «Cisne de Pésaro» como le llamaban sus amigos,  el creador de la ópera bufa italiana y  autor de «El barbero de Sevilla», pues trabajó unos años como aprendiz de herrador a orillas del Adriático, en su Pésaro natal.

Como todo buen aprendiz , su primer menester, consistía en aprovechar los rescoldos de la fragua para preparar el almuerzo de su maestro y adquirió tal maestría que, ya consagrado como músico genial, no perdía la oportunidad de lucirse ante sus amigos preparando, en su punto, grandes chuletones de buey.

Otras referencias, que no corresponden al hilo de la presente historia, suelen llevarnos a los muy internacionales canelones que llevan su nombre, pero  fueron los asados la gran pasión de Rossini, tanto, que   al cumplir los 37 años, se sintió tan cansado de la música que dejó de componer dedicándose por completo a la gastronomía.

Después  de todo lo dicho y para terminar estas leyendas, recordar que Ricardo III, no tuvo paciencia para esperar a que su herrador introdujese el último clavo en una de las herraduras de su caballo, y de esa guisa, se puso al frente de sus tropas en la Batalla de Bosworth, que decidiría quien  ocuparía el trono de Inglaterra.

En el fragor del combate, por falta de ese clavo, el animal quedó descalzo, tropezó, cayó al suelo y despavorido se fue de caña. Shakespeare  inmortalizó la escena haciendo gritar al Rey pie a tierra «¡Un caballo!», «¡Mi reino por un caballo!».

Esas fueron las últimas palabras del Rey antes de morir a manos del conde de Richmond en el último episodio de la obra «Ricardo III» basada en la Guerra de los Treinta Años o de las Dos Rosas: la roja de Lancaster, y la blanca de York. Con la derrota y muerte en Bosworth del último monarca de la Casa de York, se puso fin a los Plantagenet y a tan larga guerra.

Un proverbio español dice desde entonces.

―«Por falta de un clavos e perdió una herradura; por falta de una herradura, un caballo; por falta de un caballo, una batalla; y por falta de una batalla , un reino».

 Siempre el clavo sostuvo a la herradura, la herradura al caballo, el caballo al hombre y el hombre al universo.

Hoy al desaparecer el ganado del campo, las fraguas se han convertido en talleres de tractores y, los herradores en mecánicos autodidactas, pero lo cierto es que muchos terminaron pronto por ser consumados maestros y, sobre todo por una razón: habían hecho cuestión de honor, como siempre hicieron con los caballos, el que algo accidentado saliera  del herradero andando.

Siempre he querido tener profesionales que elevasen en todos los aspectos, a este más que oficio, a este «arte» y a su protagonista, el Maestro Herrador, por el que siempre sentí respeto y admiración.

El herraje es una tradición de tradiciones, pues tiene mucho de mito y de leyenda, retazo de historia; fragmento del pasado que se ha forjado al amor de la lumbre y es que el sonido de una bigornia, tan puro como el de un esquilín, es un tintineo lleno de encanto producido por el más bello de los trabajos técnicos.

Así eran esos hombres y, yo no sé si un oficio de hoy puede ser tan hermoso, y llevar tanta retranca dentro. No creo que lo haya.

 

Y tú yunque:

como siempre, aguanta con tesón

el empuje de mis martillos

en su afán de creación…

¡Que tu regazo soporte otra vez la

idea¡

¡Que surja hoy más espontánea

más bella!*

 

                                             * Un poema de forja.

                                                                      Del herrero que no herrador (Pablo Remacha)

 

 

Zaragoza abril 2023.

Blog: generaldavila.com

 

Desde su atalaya calabresa Félix Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

TITULAR DEL DIARIO ABC: LA DESESPERADA CARTA DEL LÍDER DE FALANGE PARA EVITAR QUE FRANCO LE FUSILARA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

TITULAR DEL DIARIO ABC: LA DESESPERADA CARTA DEL LÍDER DE FALANGE PARA EVITAR QUE FRANCO LE FUSILARA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Hace unos años un periódico de tirada nacional mantuvo una permanente guerra abierta contra el Jefe del Estado Mayor del Ejército (JEME) y contra el mismísimo Ejército de Tierra. Toda la información era para desprestigiar la persona del Jefe del Ejército a base de dar noticias negativas sobre la Fuerza o sobre su persona. La mayor parte de las noticias eran falsas o, peor, medias verdades.

Los ataques contra el JEME estaba claro que llevaban muy mala intención, pero al fin y al cabo intención: hacer daño donde más duele.

Ante tales hechos incomprensibles el Jefe del Gabinete de Comunicación del Ejército, con la debida autorización, invitó al periodista que habitualmente daba las noticias militares a un almuerzo. Era necesario conocer cuál era la intención.

Todo quedó meridianamente claro.

El ataque estaba dirigido por el director del periódico de cuyo nombre me he olvidado, aunque lo recuerdo.

En fin, simple anécdota.

Cuando esta singular historia la recordaba con uno de los protagonistas nos llegó al móvil un mensaje con un sorprendente titular en el «diario monárquico» ABC sobre el traslado de los restos de José Antonio Primo de Rivera. No pudimos evitar el respingo y mirarnos asombrados. El titular, que es la noticia, «hasta donde puedo leer», como dicen en los concursos de la tele, viene a a decir que José Antonio (líder de Falange) escribió una carta a Franco para evitar que este le fusilara: «La desesperada carta del líder de Falange para evitar que Franco le fusilara». Claro hay que ir al ABC —quien esté suscrito al digital— para adentrarse a aclarar la dudosa hipótesis del fusilamiento por Franco (o por un pelotón de fusilamiento de Franco (¿) o vaya usted a saber…, que todo puede ser dado el manoseo a la Historia.

Perplejo ante el titular surgen las preguntas: ¿Fusilar a quién? ¿A José Antonio Primo de Rivera? ¿De quién habla? ¿Quién era el líder de Falange?

¡Ah! ¡Se refieren a Manuel Hedilla! ¡Qué susto! ¡Haberlo dicho antes, hombre de Dios! Al menos citarlo en el titular, digo yo.

Resulta que de Hedilla, que fue efímero jefe de Falange después del asesinato de José Antonio, no hablan hasta muy metido en el artículo que además es de pago con lo que el que no está suscrito al ABC (digital y tal)) se quedará con el titular que les muestro (ese es de libre acceso) y que repito por si no ha quedado claro: «La desesperada carta del líder de Falange para evitar que Franco le fusilara».

No sé si está escrito al dictado, sin querer queriendo, o simplemente con mucha mala intención. Claro que también está dentro de las posibilidades esa que muchos de ustedes estarán pensando. Eso —por ahora— de pensar (siempre que sea en voz baja) es libre, algo que no ocurre con la verdad histórica.

No sé si el ABC es o era —o será— monárquico, de Madrid o de Sevilla, o de «depende de», pero siempre se le han dado muy bien las esquelas. No creo que la de José Antonio se publicase en los dos ABC, el monárquico y el otro, el de Elfidio Alonso, que no se sabe muy bien qué era.

Pues nada: ante la duda histórica, el monárquico, de derechas, el ABC de toda la vida, deja caer sin querer, sin intención, una tesis doctoral periodística y ante todo histórica: Franco también fusiló a José Antonio.

Se quedan tan anchos como panchos.

«Pancho toca a zafarrancho».

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

¿QUÉ SABE MARRUECOS QUE NO SEPAMOS? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

En medios que suelen estar bien informados se habla de la extraña relación actual de España y Marruecos. Que algo se esconde, que algo se tapa y que algún escándalo preside esta relación. Cuando digo medios no me refiero a los de comunicación sino a los miembros de importantes instituciones del Estado, aunque sin duda hay medios «llamados libres» que son el portavoz de un mundo caracterizado por el ocultismo y la opinión única.

Este blog cuando se manifiesta lo hace con datos objetivos y si no los tiene así lo hacemos constar: no tenemos datos sobre esta extraña política exterior de España con Marruecos. Solo insinuaciones y estas responden a hechos que cualquiera puede observar y comparar.

Que Marruecos en muy poco tiempo ha experimentado un cambio asombroso es evidente. Cambio en su peso internacional, es decir militar, y económico. En lo político ninguno y además a los que han propiciado ese cambio, en lo otro, no les interesa ningún movimiento democrático avanzado. El campo militar y económico está muy a gusto a la sombra de un poder muy poderoso.

Marruecos será candidato a ser miembro de la OTAN. Esta ampliará en breve plazo su apuesta por esa zona no solo mediterránea sino también atlántica, Canarias incluida. La OTAN todo lo abarca. Veremos lo que ocurre de aquí a unos años. O menos.

En mayo de 2021 alguien entró en los móviles del presidente del Gobierno de España y de la ministra de Defensa y, fruto del espionaje, algunos secretos —no sabemos de qué tipo— fueron puestos a buen recaudo. Hay sospechas fundadas y más.

Pero en España eso no le interesa a nadie. Dedicados a repartir limosnas entre los súbditos que votan, aquí interesa el poder que da Moncloa y la Moncloa. Solo eso.

¿Quién espió? ¿Qué datos obtuvieron? ¿Qué sabe la oposición?

Nadie pregunta, pero se sabe. Se sabe muy bien. Si así no fuese sería aún más grave.

El rumor es la antesala de la noticia. Para que definitivamente se cierre el caso y no se sepa nada más del tema creo que alguien está escribiendo un libro. Es la mejor manera de que nadie lea más allá. Para saber hay que estar preparados.

Todos saben más que nosotros. Aquí nadie lee ni siquiera entre líneas; no les digo nada si es en renglones torcidos.

El espionaje ha sido -y es- sin querer queriendo.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

21 abril 2023

VUELVE EL REY ¡VIVA EL REY! Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Un Rey no tiene nombre. Es el Rey.

Luego le acompaña la época, el numeral de la historia y todas esas cosas más personales. Pero el Rey es el Rey de la historia, llámese como se llame, de la continuidad y de la nación. Los hubo, hay y habrá (?), buenos, malos, regulares, mejores y peores; hasta los ha habido desterrados, pero en España nunca ha faltado el Rey. Eso se nota, es Historia y grandeza que acompaña a un pueblo en lo bueno y en lo malo.

Sobre todo en que la Corona fue y es el primer objetivo con el que quieren acabar todos aquellos que buscan su triunfo en la derrota del concepto de nación. Para ello se apoderan del Estado al que minimizan conduciéndolo a un estado menor. Destruirlo.

El primer paso se da con el idioma. Se enfanga la palabra que se hace ininteligible para quienes no forman parte de la conspiración; «y luego verás mucho fango y mierda que fluye eternamente; y yaciendo allí, quien alguna vez ha agraviado a su huésped…», decía Aristófanes en Las ranas. Son los «iniciados» de la política convertida en su lodazal.

Todo se corrompe y a río revuelto… Iniciados en el arte de la indignidad. Implacables enemigos, pero no tontos. Trabajan a la medida de sus posibilidades que aun siendo muchas prefieren concretar lo bueno, pero posible, antes de emprender algo mejor, pero imposible. Todo está preparado y tienen un día con en el que soñar. Las victorias parciales les animan.

España camina hacia la República, a la tercera… Federal, un engendro que acabará con la misma España. Es decir: ya no habrá españoles, sino otra cosa. Serán borrados de la Historia y otras mezclas ocuparán su nombre y lugar. Una evolución en marcha, avalada por el legislativo, el judicial y dirigida por el ejecutivo que los aúna: una vieja y conocida trinidad política y de mando.

Mientras la nación nos hace libres aparece un Estado que esclaviza y reforma a su gusto para evitar soberanía, integridad territorial y la unidad alrededor del mandato legal, que en España siempre ha estado bajo la Corona. La unidad de España es la Corona y si no, no será.

El diseño está hecho: minada la estructura de la nación, tal como la hemos conocido en los últimos siglos; se han colocado nuevos pilares para sostener el decadente edificio.

El viejo está en ruinas y las imágenes nos muestran el estado de una nación que deja de serlo para lo que no han dudado en hacer uso de los delincuentes que atentaron contra la vida de las personas y los que atentaron contra la unidad de la Patria, ¿o no lo recuerdan? Incluso hicieron uso de algún correveidile institucional que iba disfrazado de virtud. Adivinen.

No es la primera vez que aviso ni soy el único que lo hace: Se trata de una trama organizada para acabar (por este orden) con La Corona, España y su historia reciente. Es decir acabar con la virtud y alcanzar los palacios, la Bastilla española, posesión que ocuparán los llenos de rencor —mejor dicho: odio— que volverá a enfrentar a los españoles.

Que vuelva el viejo Rey es una buena noticia.

No lo digieren: de lo que me alegro. Lo digo por mi y por muchos otros que lo dirían pero o no se atreven o no tienen lugar para hacerlo.

Es difícil olvidar las palabras de Alejandro Magno: «La carga de un Rey es hacer bien y oír hablar mal de ti».

Vuelve el Rey Don Juan Carlos. En el mes de abril.

¡Viva España! ¡Viva el Rey!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

20 abril 2023

 

 

AGRUPACIÓN TÁCTICA MÁLAGA: Rindan Honores a nuestros muertos. General (R.) Rafael Dávila Álvarez

IMG_20150508_085235El 29 de abril de 1993 regresaba de la antigua Yugoslavia la Agrupación Táctica «Málaga» después de haber finalizado la misión de interposición entre los contendientes en la guerra civil.

A su llegada revistó las tropas el Príncipe de Asturias que, con lenguaje castrense, recibía de su Coronel el resumen del duro trabajo de aquellos seis meses: «¡A la orden de Vuestra Alteza, sin novedad en la Agrupación Málaga!». Era el parte de guerra.

Todo se había desarrollado de acuerdo con las reglas del espíritu y del honor militar. En la milicia solo hay novedad cuando se pierde el honor, lo único que un soldado no puede asumir. Pero aquel «sin novedad» que pudo ser interpretado como una frase rutinaria –nunca lo es– encerraba profundos cambios. Era algo más que una frase. Sujeto y predicado, sentido completo, ser y estar de la milicia, la de ayer, hoy y mañana. Aquella misión cambió muchas cosas en España. Nuestros soldados, embajadores del honor y de la paz en los Balcanes, queridos y respetados en una guerra de odios y permanente recelo, regresaron con la ganada admiración y cariño de todo el pueblo español. Pronto se dieron cuenta nuestros dirigentes. Soldados de España que en Bosnia-Herzegovina lograban una victoria frente a nuestra contradictoria y disparatada política, una victoria de la cordura frente al despropósito. Batalla ganada, no la guerra. Aquí los incrédulos o malintencionados tuvieron que aceptarlo. Estaban en la pugna, en esa guerra tan nuestra, la de las incoherencias.

OTAN sí, OTAN no. De entrada no, ¿o sí?, ¿abstención como respuesta más sensata? Contrasentido de unos y otros, ahora sí, ahora no, que todo depende. El poder, la conquista del poder absoluto como meta. No a la OTAN. Sí al cargo de Secretario General de la Organización. Nada es verdad ni es mentira, todo depende del color con que se mira. Transición: paso del poder al poder. Recelos hacia la institución militar que había dejado de serlo. No hacía mucho que la disolución de la Legión estuvo firmada por el ministro de defensa. Lo intentarán en otra ocasión, de otra manera. Su valor y su honor la salvaron, con el firme apoyo de nuestro Rey el primer soldado. La Legión como siempre…, la más principal hazaña es obedecer.

Los soldados nunca dudaron de su misión, la duda la tenían otros. Hubo que derramar sangre, con generosidad extrema. Morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde. Allí estaba la Legión, como estaban otras unidades, como estuvo siempre el ejército español. Sin dudar, sin retirarse a destiempo, sin pedir ni rehusar. Un solo discurso, sin pliegues ni bastardas intenciones.

No hubo condecoraciones, las que se dan a los héroes, porque son expresiones de un lenguaje que sonaba a combate, a guerra. Era mejor jugar con las palabras y esconder los hechos.

Sangre derramada con generosidad extrema. La de nuestros soldados de la Agrupación Táctica «Canarias», relevo de la AGT «Málaga». Se les concedió el Premio Príncipe de Asturias de la Paz por estar en una guerra, por combatir la violencia y buscar la paz. Es lo que siempre busca un ejército.

De esto hace ya mucho tiempo. El premio a la memoria no debe quedar desierto.

Hoy recordamos al Teniente Muñoz Castellanos primer caído por la Patria en Bosnia-Herzegovina cuando transportaba plasma y medicinas al hospital de Mostar. Era una floreciente primavera del año 1993 regada con sangre española. Sargento Tornel, Teniente Aguilar, así hasta 23 bajas en los años de esta dura misión.

¿Se acordará alguien?

Intervenir tiene costes muy altos, incluso te cuesta la vida. No hacerlo también los tiene, a veces más altos, más vidas.

Y el honor se abrió paso entre discusiones de retaguardia. La Nación, la Patria, el beso a la Bandera. Discutido y discutible para algunos, aunque los que por ello dan la vida nada discuten.

Van y vienen nuestros soldados. En ocasiones el regreso es definitivo, por siempre jamás. Nunca dudan de que es por España, por los españoles, por dar cumplimiento al juramento a la Bandera.

Nuestro recuerdo para aquellas Agrupaciones Tácticas «Málaga» y «Canarias» que abrieron camino…, y los ojos a muchos incrédulos. El tiempo lo borra todo, dicen. Si cuentas lo de entonces, lo que somos por lo que fuimos, y lo que podemos ser, te descalificas, te desacreditan. Hay que mirar al frente, dicen los botarates. Un soldado mira en todas las direcciones, por si acaso, para no dejarse nada en el camino y menos el honor.

Ha pasado mucho tiempo y no todos pueden decir:«Sin novedad».

Si algún día ven a un soldado agachar la cabeza y no ser capaz de decir «sin novedad» es que ha perdido el honor.

«¡A la orden de Vuestra Alteza, sin novedad en la Agrupación Málaga!»

Era el parte de guerra, el honor intacto, las palabras justas.

Los soldados pueden repetirlas una y otra vez.

Ocurrió hace treinta años. ¿Quién los recuerda?

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

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