NOS HAN DESMANTELADO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Nos han desmantelado

En el libro de Narcís Serra Serra La transición militar. Reflexiones en torno a la reforma democrática de las fuerzas armadas se expone un detallado guión del proceso a seguir con los ejércitos hasta conseguir llevarlos a donde ellos querían. Se ha cumplido a rajatabla, por ellos y por todos, sin salirse ni un ápice del guión marcado. Solo extraigo un párrafo del libro: ‹‹El caso español aconseja que las reformas (se refiere a las reformas militares) se inicien en el campo del control económico, que ayuda a imponer orden en la actividad económica de los ejércitos y a programar su actuación. En este campo, los civiles son más expertos y su intervención puede dar resultados positivos a corto plazo››. El resultado ha sido una deuda desorbitada en el ministerio de defensa y llevar al borde del colapso a las unidades militares. La sabiduría y buen hacer de este señor del libro queda demostrada en la imputación y solicitud que para él hace el fiscal: cuatro años de cárcel por ‹‹administración desleal››. Todo un experto en la actividad económica. Recordemos otra vez: ‹‹En este campo, los civiles son más expertos y su intervención puede dar resultados positivos a corto plazo››. Ahí están los resultados. En el prólogo del tedioso libro el experto económico, Narciso Serra Serra, refiriéndose al control al que hay que someter a las Fuerzas Armadas dice: ‹‹Quis custodiet ipsos custodes?›› (¿quién vigila al vigilante?). El implacable veredicto del tiempo da la respuesta: había que haberle vigilado a él y a unos cuanto más. La amenaza no estaba en los depositarios de la fuerza para liberarla de los que la amenazan. La amenaza es y era otra. Pero dejemos el libro y a su autor que bastante tiene con lo que tiene, aunque tiempo habrá para revisar aquellos años de decisiones en lo militar no suficientemente estudiadas y conocidas.

La fortaleza

Ni Platón ni Aristóteles. Tampoco el gran Alejandro. Simplemente Alfonso Guerra: ‹‹A España no la va a conocer ni la madre que la parió››. Toda una filosofía que se les ha escapado de las manos en el intento de emprender las reformas desde el sectarismo y el enfrentamiento entre españoles, como si en España hubiese que redimir penas con la historia, como si en España existiese un pensamiento único, como si de España hubiese que borrar su historia y contarla como no fue. Se les ha escapado de las manos. Retórica en uso: poder a cualquier precio, agitadores, manipuladores de los sentimientos que transporta la historia y que le son extraños o les perjudican. Tierra hostil en la que el recorrido demagógico no solo se ha utilizado contra los ejércitos y su historia sino contra todo lo que huele a español. Ha sido un camino en el que se ha buscado lo que nunca nos han ofrecido mientras lo negociaban en la oscuridad de las cavernas y también de las tabernas. He visto lo suficiente para perder la fe en los demagogos que deciden lo que debemos comer, beber, sentir y pensar. Cada vez la libertad está más condicionada y dirigida. La única forma de luchar y conseguirla es tiempo; tiempo para pensar, aprehender y decidir. Casi nadie piensa, pocos aprehenden y ellos deciden. Los objetivos estaban escritos. Hoy están casi alcanzados: descristianizar, deshumanizar, repartir dioses de barro, relativizar, arruinar los muros y las plazas. En el cambio, en su objetivo,  no solo estaban los ejércitos. Por el mismo precio -cajas de ahorros, bancos, empresas y fundaciones pagaban- estaba la Iglesia, la Enseñanza…, la monarquía (?) y la mismísima España.

Napoleón: Nadie ha podido vencer a los españoles

Pero ¡ojo! Ya dijo Napoleón que no pudo vencer a los españoles por su extravagante afición a la libertad. Lo he repetido y vuelvo a recordarlo. Lo que más arraigado estaba y está, por siglos de historia, venció al Emperador: el sentimiento religioso, el nacional y el monárquico.

El Emperador

¿Será este moderno enemigo que asedia la plaza más fuerte que el Emperador?

Parece que nos han desmantelado. Han echado por tierra y arruinado los muros y fortificaciones de España. Es difícil encontrar en quien depositar tu confianza, tu voto y tu futuro cuando entre todos han puesto cerco a los sentimientos, tradiciones, amores y sufrimientos. Era el primer objetivo: relativizar todo; hasta el sentido y el concepto de la unidad de España. Lo han conseguido.

Habrá elecciones, antes de lo esperado. El actual presidente del gobierno no será candidato. Esperemos y esperamos que el próximo no sea el que remate definitivamente a gol. Ha sonado el silbato: penalti y expulsión.

Desmantelados ya no nos queda otra que volver a gritar: Por España. Todo por España. ¿Nos escuchará alguien?

Los expertos económicos nos han arruinado. En cuerpo y espíritu. Sus reflexiones han resultado ser un fraude. Lo malo es que todos lo sabían y nadie dijo nada. Esperemos que todavía estemos a tiempo de reaccionar.

Por España. Todo por España. ¿Nos escuchará alguien?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 marzo 2017