GUERRA Y PAZ: HARMONÍA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Cuentan que el libro El Arte de la Guerra de Sunzi es una obra que suele leer mucha gente ajena al mundo de la guerra. Sonrío. Nadie es ajeno a la guerra; están en pleno combate los jefes de las empresas, políticos, directivos y hasta el famoseo; los psílites forman en alguno de los flancos. Hay para todos: jefes, vélites, hastarios, príncipes y triarios, incluso équites.

La guerra suelen interpretarla todos, menos los militares. Suelen entenderla todos (My way) menos los militares. Todos hablan de ella, menos los militares. De la guerra todos son protagonistas, menos los militares.

La guerra es un asunto que no está escrito sino inscrito en la condición humana por lo que su redacción entra de lleno en la metafísica, en su imposibilidad de ser o no ser. El Arte de la Guerra no es un tratado militar donde vayas a aprender la táctica de la batalla, sino todo lo contrario, aprenderás a no tener que ir a ella y, por ello, a ganarla. ¿Cómo? Sin darla. Esa es la guerra y ese es el misterio del Arte de la Guerra que se mueve en ese ámbito imperceptible, ahora ya alcanzado, que no distingue entre guerra y paz. Puede que el número de muertos sea ahora menor, pero aumenta de manera escandalosa el de esclavos. Es el resultado de una pandemia tan invisible como eficaz.

De la guerra habrá que buscar una nueva definición, más allá, su no ser, en la filosofía. Lo dice de manera rotunda e inteligible el maestro Albiac: «La guerra es el arte del no yo: sabiduría» (Diccionario de ADIOSES, Confluencias, 2020). Ese es el comienzo de todo.

Siempre la guerra. Nos asusta cuando el filósofo nos habla del experimento de 1914 «tan doloroso para el alma europea, porque no es un deseo cualquiera el que se estrella contra la realidad; es el deseo ilustrado más básico: la ensoñación de que todo, absolutamente todo, en el comportamiento humano pudiera ser gradualmente reductible a educación y cultura». Y nos dice que ese majestuoso proyecto del género humano se desmorona en el estruendo de las trincheras del 14.

Tendrá que caminar la educación y la cultura con la guerra, no hay alternativa; no habrá arte, sino guerra sin más, las armas son herramientas de mal agüero, ahora son otra cosa, de tal manera que lo que empezó siendo una parte, ahora se ha convertido en un todo donde no hay diferencias entre soldados y civiles. Todos son protagonistas en el escenario bélico, el que buscaban; ahora la guerra en un hecho total que se representa cada día, sin día de descanso.

Europa murió y en su intento de redimir culpas camina hacia una deshonrosa capitulación; «Ni un solo aliento de fuerza ha vuelto a adivinarse sobre Europa después de aquello. Europa cerró su tiempo en la guerra del 14». «La Gran Guerra primero; luego el oscuro ascenso de estalinismo y fascismo; la segunda guerra mundial, de inmediato, como colofón resolutorio. Y sus cincuenta, impensables, millones de víctimas…». Ahora esto.

Hoy vivir en Europa es, aún, «sobrevivir en los escombros de después de esa guerra».

De nuevo la inquietud cuando el maestro Albiac nos recuerda la hipótesis más original del ensayo clausewitziano: «La paz es un acto de guerra», que sale, sin duda, del fondo de Spinoza «Si los sujetos de un cuerpo político no recurren a las armas porque el terror los paraliza, debe de hablarse más de ausencia de guerra que de paz».

España acompaña a Europa en su agonía. «Lamentemos nuestra desdicha de haber venido a nacer para ver eso; la capitulación sin condiciones del 14 de marzo de 2004. Y las que siguieron luego. Hasta aquel sombrío 2018 en Barcelona».

¿Dónde está el arte? Ciencia analítica para destruir sin matar, robotización en marcha, arte difícil de asumir.

Ensoñación reductible a educación y cultura que se desmoronó en las trincheras de ratas y piojos cuando cobardeaban los que deberían alzar el ánimo. Se hizo la traición un intruso entre los ejércitos de los vencedores y de los vencidos. El mejor de sus generales se despojó del uniforme y se dedicó a otros menesteres más rentables como repartir eufemismos de misiones de paz sin saber muy bien que aquello era la guerra.

El Arte de Sunzi nada tiene que ver con esto que hoy vemos al otro lado de la colina.

No asomen la cabeza; mejor vivir, como lo hacemos, en la ignorancia.

El Diccionario de Adioses del filósofo abre una puerta por donde entra la sombra de lo que hemos sido. Imprescindible. Falta saber lo que seremos. Pendiente de los resultados de esta nueva guerra, nosotros, los que ya cumplimos, decimos adiós. En paz y en guerra, que no deja de ser Harmonía.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

ABUELO, ¿QUÉ ES LA MILI? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Me ha sorprendido la pregunta. Mi nieta tiene 15 años y nunca la he visto interesada por los temas militares. En cierta ocasión les conté que cuando era más pequeñita, yo mandaba la Legión, dijo en el colegio que su abuelo era “cojonario”, lo que sorprendió a su tutora a la que hubo que explicar el significado y el porqué de aquél término. Fue la única aproximación al mundo militar que he percibido en ella, por lo que la pregunta,que ahora de sopetón me ha lanzado, además de sorprenderme me ha hecho reflexionar.
Quizá recuerden aquella frase: “Señoras y señores, se acaba la mili”; fue histórica en el año 2001, pero ya es sólo eso, historia olvidada. Anunciaba el fin del servicio militar obligatorio, la famosa «mili», y significó un cambio de mayor trascendencia del que nos imaginamos. No pretendo hoy valorar los aspectos positivos o negativos de aquella medida; me limitaré a contestar a mi nieta y de camino puede ser que les aclare algún concepto. Suspender el servicio militar obligatorio pudo ser adecuado pero se hizo con imprudente precipitación, sin un estudio previo y riguroso. Como es costumbre en España, la medida se adoptó por razones electoralistas, de partido y, para más inri, de manera casual. Ocurrió lo que desde el mando militar se temía, una grave crisis operativa en las Fuerzas Armadas con consecuencias de todo tipo y no sólo por la falta de personal. Pero lo peor de todo es que nos ha dejado ante un claro y flagrante incumplimiento de un derecho constitucional. En contra de lo que se cree el servicio militar no está suprimido sino suspendido. Nadie puede suprimirlo mientras no se modifique la Constitución.
El servicio militar obligatorio ya figuraba en nuestra Constitución de 1812…»Ningún español podrá excusarse del servicio militar cuando y en la forma que fuese llamado por la ley», decía su artículo 361. Esta prestación fue recogida en las sucesivas constituciones y en contra de lo que se piensa sigue vigente en la actual.
Lo que es novedoso en nuestra actual Constitución es considerar la participación de todos en la defensa nacional como un derecho y no sólo un deber.
La defensa nacional ha dejado de entenderse un asunto exclusivo de los ejércitos y ahora debe contemplarse como un derecho-deber de todos los españoles.
Dice el artículo 30 de la actual Constitución:
1. Los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España.
2. La ley fijará las obligaciones militares de los españoles y regulará, con las debidas garantías, la objeción de conciencia, así como las demás causas de exención del servicio militar obligatorio, pudiendo imponer, en su caso, una prestación social sustitutoria.
3. Podrá establecerse un servicio civil para el cumplimiento de fines de interés general.
4. Mediante ley podrán regularse los deberes de los ciudadanos en los casos de grave riesgo, catástrofe o calamidad pública.
«Deber de defender a España» y «derecho de defender a España», son un mandato constitucional. El derecho implica la imposibilidad de ser discriminado en el ejercicio de las obligaciones derivadas de ese deber así como la imposibilidad de discriminar a cualquier español en el acceso a las Fuerzas Armadas o a otros cuerpos que participan en la defensa de España. ¿Alguien me puede explicar como se está cumpliendo este derecho y deber constitucional?
El reservismo no ha logrado dar respuesta al mismo y se ha convertido en algo testimonial sin la necesaria voluntad para desarrollar las enormes posibilidades que ofrece. Escasas las plazas de reservistas, escasas las posibilidades de lograr una, y escaso interés en financiarlo y desarrollarlo. No existe reserva alguna que responda a las necesidades de movilización y la que hay a base del personal profesional licenciado está sin una regulación eficaz y probada.
La actual situación no permite cumplir con el deber de cualquier español de defender a España y menos exigirlo como derecho. Podemos admitir que el servicio militar no venga impuesto por la Constitución y sea sólo una de las posibles obligaciones que el legislador puede utilizar como instrumento para la defensa de España y así entender la actual suspensión, no supresión, de la prestación del servicio militar. Pero lo que no podemos admitir es que el derecho de defender a España que recoge taxativamente el artículo 30 se haya liquidado con una ley de reservistas que limita esta posibilidad a unos cuantos y con enormes limitaciones.
No pretendo volver al sistema de servicio militar obligatorio. Me limito a pedir una regulación seria y eficaz del artículo 30 de nuestra Constitución que permita a los miles de españoles que quieren defender a España desde las Fuerzas Armadas, hacerlo sin más limitación que las necesidades que la Defensa exijan.
Los procedimientos para ello existen y los beneficios que se obtendrían para las Fuerzas Armadas aseguran su rentabilidad. La historia militar de España, y la de sus héores, está hecha a base de soldados de reemplazo, del servicio militar obligatorio, que han demostrado con creces su eficacia y enorme valor y capacidad.
Hoy suspendida esa posibilidad el soldado español sigue, ahora como profesional, brillando en el mundo entero.
En la única convocatoria que hubo durante 2013 para ingresar en las Fuerzas Armadas como personal de tropa y marinería se presentaron 40.216 aspirantes para 1.500 plazas, es decir cerca de 27 por plaza.Que las peticiones aumentan en tiempos de crisis es un hecho pero no la razón definitiva.
Sé por experiencia que si se le pregunta individualmente a cada uno de ellos por las razones de su petición la mayoría responderá a los parámetros de amor a su Patria, disciplina, sentido del deber y todas las virtudes que definen la vocación militar. Hay más vocación en los peticionarios que razones de subsistencia económica. La juventud española es así y su decisión de hacerse soldado tiene bases muy sólidas. No hará falta, porque lo saben, que nadie les explique que la disposición permanente para defender a España, incluso con la entrega de la vida cuando fuera necesario, constituye el primer y más fundamental deber de un soldado.
Ninguna otra profesión te exige tanto como tener que dar la vida. Y a eso no se acude por interés económico.
Pero además de abrazar la profesión militar como soldado profesional, hay muchos españoles dispuestos a pasar un periodo de su vida, aunque sea breve, en las Fuerzas Armadas y convivir y vivir alrededor de unas virtudes y valores que enriquecerán su sentido de la vida. Y no sólo por unos haberes, que se merecen y altos, sino por servicio a su Patria. El soldado español, el profesional o el del servicio militar obligatorio, no son contratados que sirvan a cualquiera que les pague y no van a la guerra como obreros, sino a servir con su entrega y sacrificio a la vez que ganan gloria, triunfo, victorias y reputación. Ser soldado español es algo distinto a un puesto de trabajo y son muchos los españoles que aunque sea por un breve periodo de tiempo quisieran vivir así. La Constitución se lo exije y se lo permite. Alguien debería dar respuesta a tan noble derecho-deber.
Y he terminado diciéndole a mi nieta que al margen de las leyes y de los reglamentos, la mejor definición de lo que es servir en los ejércitos, del servicio militar, se dio hace ya muchos años…La dio un soldado de la infantería española, aquella a la que se definió como la mejor del mundo.
Todo lo que se salga de aquellos versos de Calderón, aunque lo digan las leyes, no es milicia sino otra cosa.
General de División (R.)  Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

«Ese ejército que ves
vago al hielo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira cómo procede.
Aquí la necesidad
no es infamia; y si es honrado,
pobre y desnudo un soldado
tiene mayor calidad
que el más galán y lucido;
porque aquí a lo que sospecho,
no adorna el vestido al pecho,
que el pecho adorna al vestido;

Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Aquí la más principal
hazaña es obedecer,
y el modo cómo ha de ser
es ni pedir ni rehusar.
Aquí, en fin, la cortesía,
el buen trato, la verdad,
la fineza, la lealtad,
el honor, la bizarría;
el crédito, la opinión,
la constancia, la paciencia,
la humildad y la obediencia,
fama, honor y vida son,
caudal de pobres soldados;
que en buena o mala fortuna,
la milicia no es más que una
religión de hombres honrados.»
(Pedro Calderón de la Barca-Soldado de la Infantería española)

CAPELLÁN DE LA LEGIÓN FERNANDO HUIDOBRO. VAYAN A REZARLE General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Nuevo lugar de enterramiento en el claustro de la iglesia de San Francisco de Borja (Madrid) de los restos del Páter Huidobro, Capellán de La Legión. Aunque no verán ni rastro de la Legión.

Aprovecho este mes de agosto para tantas cosas importantes dejadas hace tiempo. Ir a rezar ante los restos del Páter Huidobro en la iglesia de San Francisco de Borja nunca lo he dejado, pero su traslado  desde la entrada principal al claustro ha llevado su tiempo. Por fin se hizo de manera oficial el 19 de julio a las 20,30 y allí acudieron autoridades eclesiásticas y militares y no sé si también dejaron pasar a los que se enteraron, muy pocos y ya lo sentí porque la devoción al Páter de la Legión se gana con asistencia y dando a conocer su vida y hechos y no con los silencios a los que nos tiene acostumbrados estos nuevos tiempos, también para la Legión, casi desconocida si así seguimos. Algunos parecen estar de retiro.

Pues como les quería decir, he ido al claustro a rezar ante el nuevo mausoleo del padre Huidobro. No sé dar una opinión sobre la parte diríamos artística de la obra de este nuevo mausoleo, moderna y extraña, lo dejo a la libre opinión porque de lo que se trata es de rezar al páter legionario. En cualquier caso un emblema de la Legión no creo que hubiese estado de más señores jesuitas y general de la Legión ¿no les parece? ¿o es algo molesto? No se preocupen al Padre Huidobro le parece bien esta «sugerencia» que se me ocurrió allí ante sus restos. Mi querido general al mando de la Legión: ni rastro de la Legión junto a nuestro Páter. Ni una bandera de España. Quisiéramos una explicación. ¿O están tan ocultos que no se ven? La devoción es legionaria o no es. «Virtud en medio de la contienda».

Foto del Páter Huidobro en la Hermandad Nacional de Antiguos Caballeros Legionarios en Madrid

Un alivio poder volver a rezar, allí en el lugar de devoción y ha sido un acierto colocarlos donde puedan ser visitados y sobre todo descubierto por muchos que ignoraban quién es Fernando Huidobro.

El proceso de beatificación del Páter sigue su curso y es necesario que entre todos demos a conocer su obra y sobre todo transmitamos la devoción hacia él que será el camino que le llevará a los altares. Se producirá el milagro, no lo duden, recen, pidan, acérquense a la iglesia de San Francisco de Borja, en su claustro hay ya un Santo, el Padre Rubio, a su lado el Padre Huidobro espera a que vayan a rezarle y a pedirle. Es generoso como Caballero Legionario que, además de jesuita, es.

Les dejo enlaces a alguno de los artículos que desde este blog han pretendido difundir su figura y devoción.

«Virtud en medio de la contienda».

Capellán de la Legión 

Páter Huidobro

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

 

 

 

 

PEDRO SÁNCHEZ, ESE HOMBRE Rafael Dávila Álvarez

«Un hombre puede equivocarse, pero la multitud se equivoca siempre». Aplicado al caso al que me voy a referir Kierkegaard acertaba de pleno.

Se convierte en tragedia —ha acarreado históricas violencias en la humanidad— cuando el error provine de un hombre que en determinadas circunstancias muy sensibles de un país, donde se sufre hasta morir, como las actuales por ejemplo en España, comete una equivocación y la multitud se deja arrastrar por ella. Un personaje lleno de infantilismo que ha alcanzado el poder de manera convulsa a base de la falsedad y abonar el fantasma del odio pretérito.

Que hay dos Españas ha venido el personaje a recordarlo y azuzarlo sabiendo que el premio será suyo mientras se muelan a palos con la táctica guerrillera del no pasarán o la farsa del sí se puede.

No hace falta dar nombres para que adivinemos quien es el equivocado y a la vista está el daño hecho, en muchos aspectos irremediable, irreversible.

Se equivoca el llamado Pedro Sánchez y la multitud que lo vota.

Leo y recuerdo la cita, en él siempre presente —a la vista en mi mesa de cristal— maestro Idro Huidobro, es decir Jiménez Lozano, que determina diciéndole al Maestro Desiderio Kierkegaard «que a ver si una multitud iba a encontrar nada de nada, salvo lo que siempre busca, que es alguien que la mande y a patadas, porque ya no resisten las que se dan unos a otros en lo que llaman la colectividad».

Cánovas del Castillo al elaborar la Constitución de 1876 contestó a los que ¡no sabían definir a los españoles!: «Pongan ustedes que son españoles… los que no pueden ser otra cosa». Pues no sé, señor Cánovas. Si lo dijo así o quería decirlo de otra manera no se puede aclarar que ya es tarde para preguntarle, pero la broma tiene su seriedad cuando encumbramos a cualquiera al poder; y es que sin duda necesitamos  alguien que nos mande a patadas, que es hacerlo con la libertad de los otros a base del cinismo propio que es la manera de que sigamos dándonos patadas unos a otros. Pedro Sánchez no podía ser otra cosa que presidente de estos españoles que votan entre una orilla y otra, la de él y la del comunista propietario.

Por ahora hay dos versiones de España que dan el aspecto de duraderas:

—Un hombre no es que pueda equivocarse, sino que el señor Sánchez se ha equivocado; con intenciones. Y va para largo.

—La multitud, variopinta, multicolor, se equivoca siempre, y hoy en España lo hace de manera escandalosa y con peligro de muerte. Es evidente.

Pues claro, señor Desiderio Kierkegaard, «que aquí en España muchos hartos de quijotear renuncian finalmente a serlo y vuelven  al alonsoquijanismo melancólico».

Porque España se está convirtiendo en algo aburrido y sin sentido donde los españoles dejan de serlo. Ya pueden ser otra cosa. Así la vida que nos ofrecen, guiada, pastoreada y de redil nocturno, carente de sentido de patria mía, resulta insoportable.

Va para largo: Pedro Sánchez, ese hombre. Se equivoca y la historia le pasará factura. Será demasiado tarde.

Rafael Dávila Álvarez.

Blog: generaldavila.com

ENTRADA MÁS LEÍDA EN ESTE BLOG EL AÑO 2023: NO QUIERO SER ESPAÑOL. Rafael Dávila Álvarez, General de División (R.)

Incertidumbre. Muchas y variadas situaciones, declaraciones, a raíz de lo que en España está sucediendo y en todas un futuro de incertidumbre se barrunta. Nada bueno.

Es lógico sentir el peso de lo que uno ha hecho hasta ahora y en el repaso que me corresponde resulta que de nada me arrepiento. Ni un paso atrás.

Me apoyo en lo que fui e hice. No me gusta lo que veo ni lo que parece que viene: la destrucción (no hay duda, son hechos) de la unidad de España, de su integridad territorial, de la Constitución (interpretada para ello y sustituida por un poder que asuma todos los poderes).

No quiero ser un estorbo ni participar en esta farsa en la que ya mi protagonismo no llega ni a ser de mero espectador ni quiero asistir a una obra de teatro a lo que no he sido invitado y con la que estoy en desacuerdo.

Ustedes se lo guisen y se lo coman.

Me explico.

Soy general del Ejército español. General de División. Estoy retirado. No del todo ni de todo, es decir que sigo, dentro de mis limitaciones, trabajando por lo que yo creo que es España y sus Fuerzas Armadas. También por lo que me gustaría que fuesen. Sobre todo y por encima de todo me preocupa y ha ocupado estos años la unidad de España. No me digan que ese no es un problema porque es el problema.

Es por eso que paso a dar algún detalle de mi lucha interior con este grave asunto de lo que fue, lo que es y lo que dejará de ser.

Lo de ser general del Ejército no me hace distinto a nadie ni es un título que quiera exhibir, porque además la primera y segunda acepción del Diccionario de la RAE lo deja bien claro.

General: 1. adj. Común a todos los individuos que constituyen un todo, o a muchos objetos, aunque sean de naturaleza diferente. 2. adj. Común, frecuente, usual.

En definitiva. General: lo más común.

Ingresé con 18 años en la Academia General Militar de Zaragoza, fui por tanto Caballero Cadete allá por los años setenta, aprendí el Decálogo del Cadete, todavía en vigor, el de Franco, fui teniente, capitán… y hasta mandé la Legión, la de Millán Astray, Franco y Valenzuela.

Decía que soy general. Pero es que soy nieto e hijo de general. Para que lo entiendan: Tres generales, Fidel Dávila, Manuel Dávila y Rafael Dávila. Entren, lean y entenderán.

La cosa se pone seria.

He sido Ayudante de Campo de S.M. el Rey Don Juan Carlos I durante cinco años y durante otros cinco Jefe de su Guardia Real.

Después fui General jefe de la Brigada de la Legión Rey Alfonso XIII, es decir jefe de la Brigada operativa y jefe institucional de la Legión, que es lo mismo que decir el conservador y continuador, por ese periodo de mando, de su historia, de sus tradiciones, de su mística, uniformidad y todo lo relacionado con el Credo y espíritu de la Legión.

He escrito dos libros, ya publicados con La Esfera de los libros y uno en estos momentos en la editorial para su próximo lanzamiento. En dos de ellos trato la guerra civil y la posguerra, documentados, incluso la guerra reciente (civil también). El otro trata del arte de la guerra, su escenografía y actores (incluidos los actuales (El tercer libro ya publicado: La segunda guerra civil de Franco)

Llevo escribiendo toda la vida, pero publicando solo desde hace algunos años. Tengo un blog que se acerca a los siete millones de visitas y colaboro lo que puedo y donde me llaman de la prensa y la televisión.

En lo que escribo y cuento nunca he escondido mis amores y desamores. Ser honrado y disciplinado lo he intentado.

También tengo condecoraciones y una pensión. Mi mujer, seis hijos y más nietos. Nada más (y nada menos). Si desean algo distinto busquen en otro lugar. Aquí no lo encontrarán.

Viendo estas pequeñas cosas de una vida, a estas alturas de la vida, con la ley en la mano, no la de la vida, con el vil ataque a España,  a su unidad, afincado el terrorismo en su institución, el separatismo reinante, una Ley aplicada ad hoc, me pregunto insistentemente si seré «compatible con la democracia», si no debiera «en buena Ley» con esa que nos gobierna cada día, con tanta insistencia del dedo señalador, si seré digno de ser español, o mejor debería renunciar a ser general, a la faja y a las estrellas, al bastón de mando, a todo eso que ya solo adorna una pared (y algo la morriña en el alma). Mis antecedentes (aquí te fichan enseguida y te bautizan, es decir te adjetivan) podrían ir contra la ley aprobada y, sin la  menor duda, mis presentes van en contra de lo que el elegido presidente del Gobierno de esta nación junto a su Gobierno predica y ejecuta, y claro yo no voy a arrepentirme, porque ninguna razón hay, de ninguno de mis antecedentes ni presentes, mucho menos si estos son familiares. Aún estoy a tiempo de entregar mi militar carrera, renunciar a mi oficio, a mi hoja de servicios, al sable que tan mal desenvainé. No tengo inconveniente. Ninguno. No seré un obstáculo y prefiero que la memoria no sacuda mi vida con ese desprecio que muestran quienes entienden el gobierno como el arte de la ofensa a más de la mitad de los españoles, es decir a España.

En estas condiciones no quiero, siendo español, ver morir a España sin poder hacer nada.

Díganme, si es que es posible, cómo debo hacerlo, renunciar a todo, incluidos ustedes que me gobiernan, donde debo dirigir mi instancia, donde depositar esas condecoraciones, donde la nacionalidad. Díganme, si es posible, dónde quedará un lugar allí que surja el nombre de España, sin persecuciones, ni acusaciones graves, sin mentira ni difamación, para allí acogerme en asilo político. Donde la amnistía no sea un arma destructiva, donde no se mienta ni se ofenda a la nación. Donde no haya destrucción ni odio. Donde no se manipule el Poder. Dígamelo aquel que sepa los pasos burocráticos que he de dar para que nada tengan que ver estos personajes con mi pasado ni con mi futuro, sobre todo no quiero sentirme culpable por partícipe, aun silencioso, de esta destrucción de la Historia de mi Patria y de la iniquidad sobre ella vertida. Esta no es mi España.

Creo que como yo hay unos cuantos, pero que o no se atreven o cuenta no se han dado, así que seguro que contaré con el apoyo de más de uno. Fundaremos de nuevo España, no sé donde, pero gritaremos de nuevo ¡Viva España! y nos extenderemos por una tierra que nunca olvide a España.

Quítenme todo, nada quiero de ustedes. Solo déjenme la pensión, es lo único que me queda, para poder poner un sello en la instancia y que Correos no me la devuelva.

Un último favor: no me sigan. Ni me persigan. Allí donde recale, ustedes no serán bienvenidos.

Sin duda alguien dirá, ¿y a mi qué me importa? Tiene toda la razón. A mi puede que tampoco.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

 

LA BANDERA DE LA LEGIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

La Reina Victoria entrega la primera Bandera a La Legión en Dar Riffien

‹‹LA BANDERA DE LA LEGIÓN será la más gloriosa porque la teñirá la sangre de sus legionarios››.

Orden dada, orden cumplida…  Es la norma de La Legión.

La Reina Doña Sofía, entonces Princesa de España, entrega la Bandera al Tercio Duque de Alba

Tuvo que pasar tiempo para que la Legión tuviese su anhelada bandera. No quisieron cobijarse en ella hasta que con sus vidas hubiesen demostrado su amor y entrega. Fue un largo cortejo, un enamoramiento lento que se consumó cuando se había derramado la última gota de sangre. Ofreciéndose en sacrificio teñían de roja sangre aquella Enseña Nacional  que una Reina ya bordaba. La guerra está en marcha, la Legión sin bandera… ¡Tiene que ser la más gloriosa! Eso requería una espera de sangre y sacrifico.  El jefe y fundador de la Legión, teniente coronel Millán-Astray, había señalado las condiciones necesarias para alcanzar el Amor de la Bandera, para llevar la Enseña al combate. El valor, compañerismo, amistad, unión y socorro, marcha, sufrimiento, endurecimiento a la fatiga, compañerismo ante el fuego, y las cardinales: Disciplina, Combate, Muerte. Con ello se lograba el Amor a la Bandera. Nunca quiso decir ‹‹es la más gloriosa››, como algunos equivocadamente recitan, sino ‹‹será››. Es un permanente compromiso. Es la constante búsqueda de su gloria; nadie puede pronunciar el verbo ser hasta que no lo ha entregado todo. En la Legión ‹‹todo›› es la vida. Por eso cada uno lanza su juramento diciendo ‹‹será la más gloriosa›› como lo es ya para los muertos por ella. Cada caído en combate, cada sangre derramada hace gloriosa a la Bandera de la Legión. Mientras, en la diaria entrega, estás en deuda con ella, tienes el compromiso de hacerla la más gloriosa. En la Legión no se admite apropiarse de la gloria de los demás sino aprender de ellos e imitar su comportamiento. La bandera es gloriosa desde el primer día, pero un legionario vive con el compromiso constante que se conjuga en será, será, será… hasta que tengas por sudario, legionario, la Bandera Nacional. Tu gloria es la de tu Bandera y por ello tu vida está hipotecada a su futuro de gloria. Nunca al tuyo.

Tiempo costó recibir aquella bandera. Los primeros legionarios juraron Bandera ante la Enseña Nacional del Regimiento de Infantería Ceuta nº 60. Fue un 21 de octubre de 1920 en el llano de El Tarajal. La formación era mandada por el comandante Jefe de Instrucción Francisco Franco, siendo el abanderado el capitán Justo Pardo Ibáñez, el diseñador del emblema de la Legión. La presidencia la ostentaba el fundador del Tercio de Extranjeros, teniente coronel Millán-Astray.

La fórmula del juramento fue: ‹‹¿Juráis a Dios y prometéis al Rey, defender la Bandera de España hasta perder la última gota de vuestra sangre y no abandonar al que os mande?››.

Cuando se retiraba la bandera, la emoción se unía al deseo de ser merecedores de tener su propia bandera.

La primera Bandera de La Legión

‹‹Tendréis Bandera propia y estaréis cobijados por ella›› decían los carteles de propaganda. Pasaron tres años hasta que se iniciaron los preparativos para la ceremonia de entrega de la merecida Enseña propia a la Legión. Debería ser en la Corte el año 1923. Cuando una Bandera expedicionaria formada por legionarios de todas las unidades de La Legión se encontraba en Algeciras camino de Madrid para el acto de entrega y el Jefe de La Legión, teniente coronel Valenzuela, ya estaba en la capital del Reino organizando el acto, los acontecimientos en el protectorado exigieron la presencia de todas las unidades y sus jefes, por lo que la programada y tan ansiada entrega de la Enseña Nacional se vio suspendida.

Finalizada la Guerra de Marruecos en la que La Legión ocupó un lugar destacado pudo de nuevo volver a organizar los actos de entrega de la Bandera. Por fin. Se realizó el 5 de octubre de 1927 en Dar Riffien siendo la madrina Doña Victoria Eugenia, Reina de España.

‹‹La Bandera que recibís lleva en cada puntada de sus bordados las gotas de sangre heroica que los hombres a que se destina ofrecieron como anticipo a la gloria con que llega a vuestras manos.

[…]

Os incumbe desde hoy la misión honrosa de guardarla, defenderla y glorificarla.

[…]

La Bandera de La Legión será la más gloriosa…

Mi corazón palpita y mis manos tiemblan al despedirme de ella, aun conociendo lo muy fuertes y nobles que son los que la reciben, que la nobleza es redentora y engendra siempre nobleza de la vida a los altos ideales de la Patria y a la civilización por la que venís luchando, guiados por el nombre glorioso y evocador de España››.

Eran palabras de la Reina. Quedaron grabadas en los pliegues de la Bandera de la Legión. Para siempre. La Bandera permaneció en Dar Riffien hasta la llegada de la República, pasando al Museo del Ejército donde en 1991 su Director la entregó al Jefe de la Legión siendo depositada en el Museo de la Legión en Ceuta. Finalizado el acto de imposición de condecoraciones es de resaltar que S.M. el Rey Alfonso XIII, nombró coronel honorario de La Legión al general Millán-Astray. El coronel Sanz de Larín entregó su bastón de mando al fundador. El heroico mutilado avanzó hacia los legionarios y les dirigió una de sus más encendidas arengas que terminaba agradeciendo al Rey:

‹‹Señor: Este es el día más feliz de mi vida, gracias por haberme nombrado Jefe de esta pléyade de bizarros soldados, que lucen cicatrices en la cara, la cual jamás han vuelto al enemigo››.

Con voz vibrante y gorro en alto, gritó:

‹‹¡Legionarios! Descubríos ante el recuerdo de los muertos que con raudo vuelo fueron a la gloria, y gritad con todas las fuerzas de vuestros pulmones:

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!››

La Reina Sofía, entonces Princesa de España, entregaba la Bandera al Tercio Duque de Alba

El 20 de septiembre de 1970 la Reina Doña Sofía entregaba en Ceuta la

Bandera al Tercio Duque de Alba. Volvió a recordar aquella primera Bandera empapada de gloria por la sangre de sus legionarios.

Hoy camino del Centenario traigo el recuerdo de sus palabras y el documento que estuvo en sus manos cuando entregó la Bandera:

‹‹Siento gran emoción al entregaros esta Bandera, símbolo de nuestra España milenaria, foco de cultura, de heroísmo y de honor.

Bandera por la que han muerto tantos héroes, cuya defensa jurarán nuevas generaciones con el mismo amor a la Patria que yo juré en mi corazón cuando pisé tierra española.

Quisiera representar en estos momentos a todas las madres españolas; las que trabajan en el campo, en la fábrica, las humildes o desvalidas. Todas, ejemplo magnífico de las virtudes de la mujer, que cuando atiende y cuida su hogar, piensa en vosotros, que aseguráis la libertad y paz de sus familias y de sus hijos.

Documento original que leyó la Reina Sofía en la entrega de la Bandera al Tercio Duque de Alba

Cuando la Reina Victoria entregó a la Legión su primera Bandera, sabía muy bien, que manos la recibían. La que ahora yo os entrego, está enriquecida por el sacrificio de vuestros predecesores, y estoy segura, que todos los días os haréis dignos del depósito de honor que en ella nos legaros, para que así la reciban vuestros sucesores en el futuro con más gloria››.

No hay duda, el mandato está cumplido y la sangre legionaria sigue tiñendo de rojo la Bandera de España y siempre queda hueco para el oro de su gloria.

‹‹LA BANDERA DE LA LEGIÓN será la más gloriosa porque la teñirá la sangre de sus legionarios››.

General de División Rafael Dávila Álvarez

(Jefe de La Legión entre 2001-2004)

Blog: generaldavila.com

ACTUALIDAD DE GUERRA: UCRANIA-KURSK. GUERRAS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

Muchos de ustedes me piden información sobre el desarrollo de la invasión rusa de Ucrania después de la sorpresa que para todos ha supuesto la contra(invasión) que está realizando el Ejército ucraniano en Rusia por la zona del oblast de Kursk. Les doy el titular y paso a explicar la situación.

Kursk es una mala noticia para Ucrania y para Occidente. Ucrania no va a  invadir Rusia ni a embolsar a sus tropas, sino que, lo digo con enorme tristeza, esta penetración en territorio ruso puede ser su canto del cisne.

De partida una premisa: un adecuado análisis de la guerra no soporta una ideología, cualquiera que esta sea, ni puede hacerse con la pasión de pertenecer a un partido político o de fútbol. Por lo tanto no adjetiven al leer y limítense a aceptar mis disculpas si cometo errores, pero este es un análisis frio y desapasionado. Ni siquiera los militares estamos en condiciones de hacer definitivas valoraciones ahora, hoy, por falta de información, por lo que, como siempre les digo, todo son aproximaciones que pueden ser más o menos acertadas en función del nivel de objetivas verdades contrastadas, estudio y bagaje cultural de la guerra que tenga el analista, sea militar o no. Es obvio que mejor en su fiabilidad si es, o procede, del mundo militar.

Veamos lo sucedido hasta el día de hoy por si ello nos señala el día de mañana.

La invasión inicial con los ejes de penetración

El frente de ocupación rusa en el momento de la invasión de Ucrania fue un error estratégico de nivel político y una fantasía en el nivel militar. Ese día Rusia pagó su falta de conocimiento del enemigo y la ausencia de una doctrina militar moderna y ajustada a sus intenciones. Prueba de ello es que desde aquel día va a remolque de los acontecimientos, aunque su gran tamaño y capacidad la hacen ser una nación dura, apta para el sacrificio y no fácil de vencer.

 EL INICIO DE LA INVASIÓN DE UCRANIA 24 FEBRERO 2022

Frente que ocupó Rusia para la invasión desde Kiev hasta Jersón:

-Total: 2.295: km,s.

-Terrestre: 1.974 (312 marítimos)

-Objetivo estratégico Político: desplome político de Ucrania y rendición del Gobierno de Zelensky con la ocupación de Kiev.

-Objetivo estratégico Operacional: rendición del Ejército de Ucrania. Prevista resistencia en el Dombás que sería embolsado tras el avance por dos ejes de ataque rusos por Jarkov y Azov.

-Ejecución táctica: acción aérea e intenso bombardeo con amplio despliegue que obligue a las defensas ucranianas a la dispersión. Interdicción generalizados que colapsen ciudades y comunicaciones. Presión sobre los grandes núcleos de población e instalaciones energéticas.

-Internacionalmente: alcanzar acuerdos para lograr la aceptación de la ocupación del Dombás. Sin posible negociación: Crimea (dominio de los mares Azov y Negro y sus orillas), anexión del Dombás, y rotundo acuerdo para que Ucrania no ingrese en la OTAN.

Un evidente fracaso por las razones ya esgrimidas unido a la firme postura de Ucrania y a elementales fallos en la táctica.

Ucrania dispuso de información sobre el ataque ruso y sus objetivos con anterioridad a la invasión proporcionada por la Inteligencia de EEUU.

Su ejemplaridad por la firme reacción de defensa del Ejército ucraniano y de la población fue lo que mantuvo a la nación en pie y dispuesta al sacrificio.

Sin duda el apoyo moral y material, sin fisuras, de Occidente contribuyó a ello, junto a las medidas militares y económicas.

Rusia no superó el más mínimo y elemental examen táctico en el planeamiento militar de la operación.

-Estrés logístico en el ataque que al verse sorprendido por la reacción de Ucrania y Occidente no pudo, por no tenerlo previsto, alimentar el ritmo de la batalla.

-Unidades poco forjadas y bajas de moral con materiales poco adecuados para prolongados combates en las que hubo que introducir cambios urgentes.

-Mandos y estados mayores poco fiables y con elementos corruptos entre ellos. No existió el mando y control.

-Errores de cálculo y escasa lealtad entre las tropas mercenarias además  de corrupción en mandos de elevados empleos.

En fin un conjunto de equivocaciones a las que se podría sumar otros factores que, aunque no han sido suficientes para acabar con la aventura rusa, sí que han provocado un cambio estratégico general precipitando situaciones geopolíticas que no estaban previstas con cambios transcendentales en la economía, el comercio, la demografía, la industria, la ciencia, la religión y en definitiva el futuro del mundo.

Todos estamos de una u otra manera afectados por la invasión de Ucrania.

Bien podríamos definir la situación como un adelanto inesperado del mundo en años, algo que, como se verá, nos pilla de sorpresa y para lo que no estábamos preparados. Nos hemos adelantado a los tiempos y eso es traumático para la civilización que después de la pandemia ha salido debilitada y sin orientación.

La guerra de invasión provocó un sobresalto en todos los órdenes en un mundo todavía conmocionado por la epidemia de la COVID que hizo que la moral de la población de todo el mundo se viese afectada de distintas maneras en la economía, energía y esperanza de futuro, por tanto de manera desequilibrada y con más o menos repercusión en función de la situación de los distintos grupos sociales, lo que ha provocado una conmoción de movimientos migratorios, agresivos y descontentos, escasez de recursos básicos en muchas zonas ya de por sí castigadas por la pobreza.

No hay marcha atrás; ya nada será igual. Ni siquiera parecido, lo que creará una distancia traumática entre las generaciones más viejas y las más jóvenes.

Ante este cúmulo de desconocidos elementos de reacción se creó una nueva situación, inesperada para invasor e invadido, y ambos tuvieron que tomar decisiones en el transcurso e incertidumbre de una guerra que nadie sabía como había que hacerle frente para ganarla. La realidad es que todavía se está en esa fase de desconocimiento e incertidumbre porque en vez de enfriarse el panorama estratégico cada vez se calienta más.

 

Ucrania cedió terreno invadido y se posicionó desde Jersón al Dombás

DEL ERROR INICIAL A LA GUERRA DE POSICIONES

Los errores político, estratégico y táctico obligaron a Rusia a replantearse la ofensiva militar a base de abandonar parte del frente y disminuir el objetivo político limitándolo al dominio de los mares Azov y Negro a base de la posesión de sus orillas norte, es decir, del Dombás, Zaporiyia, Jersón y la amenaza sobre Odessa sin olvidar su poder de influencia en Moldavia (Transnitria).

El frente de invasión, es decir la línea de contacto entre las tropas rusas y ucranianas, se redujo en más de mil kilómetros, se renunció Kiev como objetivo estratégico y se pasó a, por ahora, abandonar la idea de la ocupación de toda Ucrania centrándose Rusia en sus objetivos irrenunciables: Crimea y el Dombás.

El pueblo ucraniano con el apoyo occidental y su decidida moral de victoria no se dejó intimidar por Rusia y su presidente demostró una fortaleza y actividad internacional que alentó esa lucha por la libertad.

Pero el mundo iniciaba un proceso que no tenía marcha atrás.

Contraofensiva de Ucrania

El primer año de guerra tuvo dos periodos, el primero desde el 24 de febrero hasta julio del 2022 en el que Ucrania, no sin esfuerzo, logró quitarse la presión y detener el avance ruso pasando a la ofensiva. El segundo periodo duró hasta diciembre. Militarmente estuvo caracterizado por el uso por parte de Ucrania de tres factores que fueron los que lograron detener el avance ruso y pasar a la ofensiva:  armas (Javelín-Stinger)/Inteligencia estadounidense/apoyo de Occidente (OTAN).

Podía haber sido definitivo ese apoyo si hubiese sido en sistemas de armas de alta gama (Aviación-Carros de combate-munición de largo alcance y DAA) y así aprovechar la desorganización de las unidades rusas. Sin duda un golpe mortal para expulsarlas incluso de Crimea. ¿Por qué no se hizo? Nunca habrá respuesta, pero todos nos lo imaginamos.

Desde la ofensiva rusa y la respuesta ucraniana, todo se desarrollaba sin trascendentes cambios y con un claro anuncio de que iba a ser una guerra larga y dura.

Noviembre del 2022 dio inicio a una guerra posicional y de desgaste. Rusia se hizo fuerte en el río Dniéper, de Jersón a Zaporiyia, cada vez más fuerte, y ejercía su presión en el Dombás, donde su penetración era lenta y constante hasta el Dniéper sin dejar de amenazar en la distancia a Kiev. Reforzó sus unidades, instruyó a los movilizados y puso en marcha toda una industria armamentística que estaba a medio gas. Apoyos internacionales no le faltaron y consiguió liberarse del cerco económico al que estaba sometida por las sanciones.

Hubo un momento en la guerra que pudo ser decisivo, pero que demostró el poder del Kremlin y de Putin. Pudo llegar la desestabilización interna de Rusia y el caos político y militar cuando el poderoso jefe de los mercenarios de Wagner, Prighozim, a la cabeza de sus tropas se dirigió hacia Moscú, sin saberse muy bien lo que pretendía, pero era evidente que encabezaba una rebelión militar que, también con un total desconocimiento de sus interioridades, acabó en fracaso mercenario y aumento del poder de Putin y sus generales. Era el mes de junio de 2023. Quizá sea el único momento en el que Rusia ha temblado de manera palpable desde el inicio de su invasión.

Ucrania seguía pidiendo, incluso clamando, ayuda a Occidente, era el momento apropiado para intentar derrotar a Rusia, pero la OTAN siempre con muchas palabras y pocos hechos, cada nación a lo suyo, ayudaban mal y tarde. Nadie duda del gran apoyo de Occidente, pero siempre con las espaldas cubiertas para no ir más allá de la cólera de Aquiles.

 

 

La invasión por Kursk queda fuera del despliegue ruso y su Ejército sigue con su planeamiento por Dónets

SITUACIÓN DE LA GUERRA DE UCRANIA DESPUÉS DE DOS AÑOS

Después de dos años de guerra la situación era la siguiente:

Rusia aprendió  de sus errores. Restructuró sus grandes unidades y movilizó a un gran ejército. La industria militar de guerra se reconvirtió en una  nueva y eficaz ayuda para armarse para esta guerra u otra futura. Superó el aislamiento económico y ya dispuso de nuevos y poderosos aliados. Solo una, no probable, desestabilización interna podría hacer temblar a Putin. Algo parecido a lo que ocurrió cuando los mercenarios Wagner de Prighozim, pero resulta que aquello fue una vacuna y un aviso para navegantes dada la facilidad con la que un avión tiene un accidente.

Ucrania dependía cada día más de occidente. Sus unidades con gran experiencia de combate se quedaban mermadas de personal y para la movilización cada vez disponía de menos gente joven en edad de combatir. Sus campos de cereal son chatarra bélica. Su industria de armamento no existe al verse en constante amenaza. Cada vez es más difícil mantener sus posiciones. Solo una mayor implicación material y moral de Occidente podría hacer cambiar las cosas.

Ofensivas, contraofensivas y el día 7 de octubre de 2023 se produce el ataque terrorista de Hamás a Israel desde Gaza. Nuestros ojos y sensibilidades ya acostumbrados a  los horrores de la guerra no dan crédito de lo que ven. El mundo enloquecido desconoce el riesgo al que se enfrenta.

Es la señal de otra guerra que es en definitiva la misma: la guerra santa está en todo, todo lo abarca: Nueva York 11 septiembre 2001—Bali 12 octubre 2002 —Madrid 11marzo 2004—Londres 7 julio 2005—París 7 enero 2015Pa—París 13 noviembre 2015.

Antes de aquel octubre hubo mucha muerte. La sangre era habitual portada de la información hasta que el 7 de octubre año 2023 no hubo redacción que se atreviese con las escenas de tanta brutalidad. Nunca jamás nadie había visto algo tan brutal ejecutado por la mano del hombre. Llegar a esos límites de maldad tiene que venir de algo más allá del corazón humano. Ese es el problema actual. No hay límites.

Pero es una nueva historia, desconocida y por eso tan temida: un adelanto a los tiempos que se presentan con la violencia dispuesta a todo. Se equivocan los que creen que esta es una guerra. No. Esto es una autodestrucción.

Gaza contra Israel, el pueblo palestino rehén del enfrentamiento cuando el problema es elemental: libertad.

Israel lucha por todo Occidente. Está en el centro de la batalla, rodeada, quizá sola y si es así seremos todos los que desapareceremos de las páginas de la historia. El  centro de la guerra solo se ha desplazado, pero es más de lo mismo. Israel lucha por todos, por Ucrania incluido.

No es Gaza, ni siquiera Irán, es algo más allá que empieza por la destrucción colectiva de toda la historia, quizá desde Alejandro Magno, y con ello el comienzo del sometimiento.

Irán y Rusia son más de lo mismo. China es ya la mayor potencia del mundo y el Indo-Pacífico su territorio de mando desde donde lanza sus barcos mientras por tren llega al corazón de Europa. Todo será de ellos, aunque de China no sabemos nada. Es algo parecido a aquello de Grecia y Persia hasta que Alejandro Magno decidió dejarse de monsergas y le metió un tajo con su espada al nudo gordiano. No me tome el pelo con los nudos y sus sofistas cuentos de hadas debió de entender.  Ahora el nudo está de nuevo frente a nosotros, pero sin un Magno. La peor era de políticos nos ha tocado de lleno.

Hay un problema de número y ubicación poblacional. Donde más hay no hay sitio ni comida, y siguen siendo cada día mas, y donde hay progreso y libertad ya no cabemos todos, así que ubicar a cada uno en su sitio es una de las razones de siempre de la guerra: expansión.

 

Distancia entre ciudades que marcan la contienda

LA GUERRA A DÍA DE HOY. KURSK

Pero dejemos las razones y vayamos a los hechos bélicos.

Rusia lleva tiempo avanzando lentamente pero de manera inexorable y en este crucial momento de la guerra está muy cerca de un punto decisivo en su ofensiva: Pokrovsk. Después de haber hecho valoraciones de contacto para probar la fortaleza del frente se ha decidido por el lugar que cree más seguro para vencer a Ucrania por muy defendido que esté: el centro de su despliegue, el que va en línea imaginaria de Donets a Dnipro o Zaporiyia. Está muy cerca de lograrlo y la invasión que Ucrania ha iniciado por Kursk no ha modificado ni un ápice su decisivo ataque. Pokrovsk, de importancia vital en comunicaciones por carretera y ferrocarril, prácticamente se constituye en la última línea defensiva de Ucrania y por tanto es la llave de la actual ofensiva a corto plazo. Ucrania tendrán que repasar el río y posicionarse al otro lado. Cuando nos disponemos a recibir al otoño las tropas rusas están ya a menos de 15 kilómetros. Esto hay que finalizarlos ante del invierno. Rusia alcanzará Dnipro o Zaporiyia y la guerra habrá terminado con un armisticio que dé paso a las negociaciones de paz. ¿Cuándo ocurrirá? Nadie lo sabe, pero me atrevo a adelantar que no más allá del invierno.

Las tropas ucranianas están al límite de sus capacidades físicas y morales. El armamento no llega con la celeridad necesaria y después de los carros de combate, la munición y los aviones, le falta lo decisivo: hombres y moral.

Ucrania se ha visto en la necesidad, urgente necesidad, de tomar una decisión muy arriesgada, es el todo o nada, una provocación, un suicidio o una ocurrencia para poner a Occidente entre la espada y la pared. Nadie ha caído en la cuenta de que la invasión de Ucrania por el oblast de Kursk con material de Occidente es una provocación y que el siguiente paso sería llevar hasta el frente mayor contingente de soldados ¿de la OTAN? ¿Irá la OTAN detrás de los soldados ucranianos hasta llegar al corazón del Kremlin?  El momento es decisivo: Rusia espera y observa mientras sigue su progresión hacia el final: Pokrovsk. A su vez Ucrania le está dando una justificación para aumentar su agresividad bélica. Una acción nuclear incluso en territorio ruso no es descartable cuando la discusión sobre la responsabilidad abriría una polémica interminable acusando a Ucrania de ser el invasor y colocarse en el mismo plano que Rusia. La política es así y hay que aceptar que se está produciendo un brusco cambio en la conducción de la guerra que dificulta cualquier posible análisis. La zona de Kursk invadida por Ucrania cuenta con una central nuclear de alto riesgo, tipo la de Chernobyl, además de ser un lugar de medición y control del gas ruso que sigue llegando a través de Ucrania.

En estos momentos nada importa de lo que haya pasado con anterioridad. Caras nuevas en el occidente europeo y americano ponen las cosas boca arriba. El mundo cambia de manera vertiginosa como los políticos y sus políticas.

El Diccionario de Autoridades define «diversión» en su acepción militar: «En términos de guerra se llama al ataque que se hace por el enemigo por diversas partes, para obligarle a separar sus fuerzas, dividirle y enflaquecerle, o entretenerle».

En mi opinión nada hay que justifique la acción del Ejército de Ucrania en el oblast de Kursk, territorio de Rusia, si no es una acción de diversión que responde a su débil situación material y anímica como ejército, además de enfrentarse a un desconocido panorama político internacional en el que todo es una incógnita que encabeza las elecciones estadounidenses.

Espero equivocarme, pero llevo tiempo haciendo un detenido seguimiento de esta guerra y dentro de mis lógicas limitaciones es la única razón que pudiera tener algo de lógica táctica, incluso estratégica: vaciar el frente ruso aliviando su presión, ganar tiempo y comprometer a Occidente. Un riesgo bajo mi punto de vista precipitado e innecesario. Más sufrimiento. Occidente asume una grave responsabilidad con esta invasión ¿Ha sido con su visto bueno?

Se habla de una acción preparatoria que nos puede llevar a entrar en negociaciones de paz (un absurdo cambio: terreno por terreno), incluso que suponga el final de la época Zelensky; nadie lo sabe, demasiado riesgo parece, pero sí que sabemos que estamos equidistantes de una paz negociada, de un armisticio, como de una explosión nuclear. La distancia a una u otra cosa es la misma. El azar, la fricción, el desajuste en la mente del hombre que va por delante del tiempo y no acepta su actual espacio, una nueva religión nada divina ni humana, más bien una odisea que nos conduce de la guerra a un lugar que previamente habremos destruido.

La situación actual es que el ejército ruso ha intensificado sus ataques en Pokrovsk, y no parece que la incursión por sorpresa en la región rusa de Kursk, le vaya a hacer cambiar sus planes operativos. El ataque ucraniano no puede sostenerse en el tiempo. ¿Dónde pretende llegar, a Moscú? Una maniobra táctica sin posibilidades logísticas: un fracaso anticipado que aumenta el riesgo de escalada de una manera alarmante. Es muy significativo la voladura de puentes sobre el río Seim que Ucrania lleva a cabo. Se vuelan puentes para evitar el avance enemigo; para avanzar se protegen o se instalan.

No dudamos de la legitimidad de Ucrania para lanzar este ataque, sino de su capacidad y resultado final, porque un error o un fracaso puede ser el definitivo.

Al final de este largo recorrido acabaré diciendo lo que creo más sensato: nadie sabe nada ni hay análisis que resista dos meses. Los Ejércitos de todo el mundo guardan silencio porque o no saben o no se atreven a contar lo que nos espera. Los políticos es evidente que saben menos y serán los culpables de que alguien se ponga a fumar en la era justo cuando se habían ido los segadores.

Nada tampoco es nuevo, pero no leemos. Todo está escrito y se repite: sobre todo la guerra que como decía el gran poeta Ángel González en sus odas a Heráclito hay dos cosas que se repiten, la morcilla y la guerra y ambas están hechas con sangre.

En mi libro El nuevo arte de la Guerra (La Esfera de los libros) recojo la conversación de paz de melios y atenienses en Historia de la Guerra del Peloponeso de Tucídides obra que en estos momentos más que nunca se hace imprescindible.

«No es lo mismo en este caso ni tampoco obraréis cuerdamente si os guiais por tal consejo, porque vuestras fuerzas no son iguales a las nuestras y no debe avergonzaros reconocernos la ventaja. Por tanto, lo mejor será mirar por vuestra vida y salud, que no querer resistir, siendo débiles, a los más fuertes y poderosos».

«Es verdad, pero también sabemos que la fortuna en la guerra muchas veces es común a los débiles y a los fuertes, y que no todas favorecen a los que son más en número. Por otra parte entendemos que el que se somete a otro, no tiene ya esperanza de libertarse, pero el que se pone en defensa, la tiene siempre».

En nada hemos cambiado. Desde entonces lo fundamental es libertarse y podría ser que estemos viendo al enemigo donde no es.

«En la guerra la fortaleza o la debilidad no está en el número y si hay dominación es porque hay servidumbre. El número pese a lo que la imaginación nos lleve a creer, es debilidad» nos dice Simone Weil.

De lo que deduzco que la victoria o la derrota empieza en uno mismo que constituye la base de pensar y sería bueno no dejarse llevar por las apariencias de una guerra que no es lo que parece y parece que no es esa la que de verdad nos envuelve.

La guerra no está en un lugar determinado y cada día se extiende por lugares hacia donde no queremos mirar,  donde una engañosa guerra cibernética nos golpea con pensamientos melifluos que constituyen una nueva religión basada en el dogma de la servidumbre que resulta cómoda y atractiva porque en nada hay que pensar. Solo en las bombas que son como piñatas de niños.

Lo he dicho en lo que escribo, pero tendrán ustedes que adivinar donde está escrito y señalado el verdadero enemigo. Entre líneas queda.

El que tenga ojos para ver…

El oráculo está de vacaciones.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

Audio de la publicación:

Mis disculpas por los fallos en el audio solo achacables a la inteligencia artificial. Mejoraremos.

20 agosto 2024

 

LA FÓRMULA DEL JURAMENTO A LA BANDERA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

La Princesa de Asturias besa la Bandera de su Patria: España «¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor cumplir fielmente vuestras obligaciones militares, guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, obedecer y respetar al Rey y a vuestros jefes, no abandonarlos nunca y, si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?».

«La bandera de España simboliza la nación; es signo de la soberanía, independencia, unidad e integridad de la patria y representa los valores superiores expresados en la Constitución» (Ley 38/1981 por la que se regula el uso de la bandera de España y el de otras banderas y enseñas).

Es una buena forma de empezar el año. Con el nombre de España en nuestros labios, con su bandera ondeando en nuestro corazón mientras recordamos el beso depositado entre sus pliegues. Es el símbolo de la patria y de su unidad.

Decían nuestras Reales Ordenanzas antes de que suprimiesen alguna de sus esencias: «La Bandera de España y el Himno Nacional merecen el máximo respeto y veneración. La Institución Militar es la encargada de la custodia, honores y defensa de la Bandera, como símbolo de la Patria y de su unidad». No busquen; estas palabras ya no figuran en las Reales Ordenanzas.

Algunas cosas han cambiado, con intención, sin razones que las avalen a no ser las partidistas o rencorosas fruto del desconocimiento del alma de aquellos que hacen del valor y del honor oficio y sacrificio. Con intención se ha trastocado la tradición militar olvidando que hay un mandato moral en nuestro código ético, en las Ordenanzas.

HISTORIA DE LA FÓRMULA DEL JURAMENTO ANTE LA BANDERA

Besando con unción la BANDERA

Entre los cambios uno muy sensible: la fórmula del juramento ante la Bandera. Decían nuestras Reales Ordenanzas que el juramento ante la Bandera de España es un deber esencial del militar, con él se contrae el compromiso de defender a la Patria aún a costa de la propia vida; su formula será fijada por Ley.

Es el beso a la bandera la huella permanente grabada a fuego y sangre en el alma de todo aquel que besa sus pliegues.

Como una sentencia suena la voz de mando cuando en formación se pronuncia la fórmula del juramento:

«¿Soldados juráis por Dios y prometéis a España, besando con unción su Bandera…?». El juramento sellado con un beso será la conciencia que te conduce moralmente por los caminos del servicio y la entrega a la Patria, incluso con la ofrenda de la vida si necesario fuera.

Besando con unción la Bandera

Rotundo aquel final: «…derramar, si es preciso, en defensa del honor e independencia de la Patria, y del orden dentro de ella, hasta la última gota de vuestra sangre», «… entregar vuestra vida en defensa de España».

El solemne compromiso no es algo reciente. Desde los Tercios de Flandes todo español que sentaba plaza como soldado adquiría el compromiso con el propio Rey, aunque el soldado español, a diferencia con otros vasallos,  no estaba obligado a jurar fidelidad y lealtad expresa ya que el juramento se sobreentendía por ser español, algo que llevaba consigo la lealtad a su soberano.

Besando con unción la Bandera

La fórmula del juramento introducida por Carlos III en sus Reales Ordenanzas (1768) ha servido de guía para las que posteriormente se han impuesto: «¿Juráis a Dios y prometéis al Rey el seguir constantemente sus banderas y defenderlas hasta perder la última gota de vuestra sangre y no abandonar al que os esté mandando en acción de guerra o disposición para ella? ». Los reclutas contestaban: «Sí, juramos», y el capellán rezaba por ellos: «Por obligación de mi Ministerio ruego a Dios que a cada uno le ayude si cumple lo que jura, y si no, se lo demande».

Desde aquel momento se institucionalizó el beso a la Bandera como símbolo del poder real desfilándose bajo sus pliegues como señal de acogimiento.

Es en febrero de 1927 cuando se establece una nueva fórmula: «¿Juráis a Dios, por vuestra fe, prometéis al Rey por vuestro honor, seguir constantemente sus banderas defendiéndolas hasta perder la vida, cumplir las leyes y ordenanzas militares y obedecer a quien en nombre del Rey se os haya dado a reconocer como para mandaros?».

¡Soldados: Juráis por Dios…

Los reclutas contestaban con un rotundo sí que repetían tres veces: «Sí, sí, sí». Finalizaba con el rezo del capellán: «Si así lo hacéis, que Dios y la Patria os lo premien y si no os lo demanden».

Siempre el juramento y el beso se realizaban formando con la espada del jefe de la formación y la Bandera una cruz como señal de fe y protección.

Con la llegada de la República en 1931 los cambios que se introducen en la fórmula del juramento acaban con la esencia y profundidad del juramento convirtiéndola en pura retórica administrativa que nada tiene que ver con el sentido ni con la historia del juramento a la Bandera. Dios desaparece de la fórmula y por tanto el juramento se cambia a promesa. Se hace constar (diría que rabiosamente) que la pregunta y la réplica al juramento se harán sin cruzar el sable con la bandera. También se obligaba a todos los miembros de los Ejércitos a realizar solemne promesa de adhesión y fidelidad a la República so pena de pasar automáticamente a la situación de retiro. Fueron muchos los que optaron por ello.

Estas eran los protocolos que impuso la República:

«Todos los Generales en situación de actividad o reserva y todos los Jefes, Oficiales y asimilados que no estén en la de retirados o separados del servicio habrán de prestar, en el plazo de cuatro días, contados desde el de la publicación de este Decreto en la Gaceta de Madrid, solemne promesa de adhesión y fidelidad a la República».

El texto de la promesa se ajustaba a la siguiente fórmula: «Prometo por mi honor servir bien y fielmente a la República, obedecer sus leyes y defenderla con las armas».

El acto de Jura ante la Bandera fue denominado Promesa a la Bandera Nacional y seguiría el siguiente protocolo.

«Pregunta: ¿Prometéis ser fieles a la Nación, leales al Gobierno de la República y obedecer y respetar y no abandonar a los que os manden?

Respuesta: Sí, prometo.

Réplica: La Ley os amparará y la Nación os premiará si lo hacéis, y si no, seréis castigados.

La pregunta y la réplica se harán sin cruzar el sable con la bandera».

Legislación a todas luces rencorosa y que nada tenía que ver con las tradiciones españolas y de sus ejércitos.

Ni juramento, ni beso, ni tradición…

Por Decreto de septiembre de 1936 vuelve a modificarse y se recuperan los principales aspectos de la tradicional fórmula del juramento. Muchos hemos jurado ante la Bandera con aquellas palabras inolvidables; ya no podemos memorizar ninguna otra. No es posible cambiarlas por otras. Son la primera oración a la Patria, los cromosomas que llevan para siempre tu identidad genética. Ni una coma se puede cambiar. Así es y así debe ser: «Soldados: ¿Juráis por Dios y prometéis a España, besando con unción su Bandera, respetar y obedecer siempre a vuestros Jefes, no abandonarles nunca y derramar, si es preciso, en defensa del honor e independencia de la Patria, y del orden dentro de ella, hasta la última gota de vuestra sangre?». Los reclutas contestarán: «Sí, lo juramos».

Luego dicho Jefe añadirá: «Si así lo hacéis, la Patria os lo agradecerá y premiará y, si no, mereceréis su desprecio y castigo, como indignos hijos de ella. Soldados: ¡Viva España!» (Decreto de 13 de septiembre de 1936).

Y se besaba la Bandera formando la Cruz con la espada. Por Dios y por España.

La aprobación de la Constitución en 1978 trajo modificaciones en el texto del juramento a la Bandera.

Ley 79/1980: Para Jurar la Bandera de España se empleará la fórmula siguiente: «¡Soldados! ¿Juráis por Dios o por vuestro honor y prometéis a España, besando con unción su Bandera, obedecer y respetar al Rey y a vuestros Jefes, no abandonarles nunca y derramar, si es preciso, en defensa de la soberanía e independencia de la Patria, de su unidad e integridad territorial y del ordenamiento constitucional, hasta la última gota de vuestra sangre?»

Los soldados contestarán: «¡Sí, lo juramos!»

El que tomó el juramento replicará: «Si así lo hacéis, la Patria os lo agradecerá, y premiará, y si no, mereceréis su desprecio y su castigo, como indignos hijos de ella», y añadirá: «¡Soldados!, ¡Viva España! y ¡Viva el Rey!», que serán contestados con los correspondientes «¡Viva!».

Cambio a nuestro juicio sensato y que no modificaba sustancialmente el espíritu del juramento adaptándose a la recién aprobada Constitución.

Ya en el año 1999 la Ley 17/1999 de Régimen de Personal de las Fuerzas Armadas vuelve a introducir nuevos cambios:

«¡Soldados! Juráis por Dios o prometéis por vuestra conciencia y honor, cumplir fielmente vuestras obligaciones militares, guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, obedecer y respetar al Rey y a vuestros jefes, no abandonarlos nunca y, si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?». A lo que los Soldados contestarán: «¡Sí, lo hacemos!». El que tomó juramento o promesa replicará: «Si cumplís vuestro juramento o promesa, la Patria os lo agradecerá y premiará, y si no, mereceréis su desprecio y su castigo, como indignos hijos de ella, y añadirá: «Soldados, ¡Viva España!», y «¡Viva el Rey!», que serán contestados con los correspondientes ¡Viva!

A mi juicio se comete el enorme error de suprimir dos párrafos de enorme tradición e importancia:

  • …besando con unción su bandera
  • …hasta la última gota de vuestra sangre

Inolvidables palabras, profundas y llenas de épica y rotundidad. Toda una lección de amor a la Patria. Una arenga para la sacrificada vida de soldado.

Nunca debieron suprimirse de la fórmula del juramento o promesa. Pero el paso estaba dado; solo faltaba culminarlo. Y se hizo.

La Ley de Carrera Militar (39/2007) repite la fórmula de 1999 con una pequeña salvedad. Sin importancia ¿verdad? Se suprime a Dios. Y pasó desapercibido; casi sin comentarios. Las anteriores fórmulas en nada contradecían a la Ley, pero… ¿molestaba la figura de Dios?

«¡Soldados! ¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor cumplir fielmente vuestras obligaciones militares, guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, obedecer y respetar al Rey y a vuestros jefes, no abandonarlos nunca y, si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?». A continuación, los soldados besarán uno a uno la Bandera y, posteriormente, como señal de que España acepta su juramento o promesa, desfilarán bajo ella.

Por último la misma ley introdujo la fórmula para que aquellos españoles que lo soliciten puedan manifestar su compromiso con la defensa de España, prestando el juramento o promesa ante la Bandera, con la siguiente fórmula: «¡Españoles! ¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, con lealtad al Rey, y si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?».

Así llegamos al final de este relato. Algo tan importante para un soldado como es su jura ante la bandera. El compromiso de su vida. Consagrar su vida al servicio de España hasta derramar la última gota de su sangre. Compromiso sellado con un beso. A nadie se le pide tanto. Nadie da nada hasta que no lo ha dado todo. Morir cada día o el definitivo día. Sin pedir nunca nada a cambio, nunca, nada a cambio.

Es un buen comienzo del año recordar aquel día, el día en que besamos con unción a nuestra Bandera.

Ten por seguro que en su momento te devolverá agradecida el beso que recibió.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog generaldavila.com

19 julio 2024

FODECHINCHOS Y MIERDALEÑOS. ESPAÑOLES SIN FRONTERAS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Rotonda en homenaje al Che Guevara (¿Un fodechincho?) en Oleiros)

No invento la palabra. Paseando por la orilla del mar oí el comentario a un grupo de lugareños:

-Se nota que han llegado los mierdaleños.

Rebosaban las terrazas, los chiringuitos hervían de cervezas, los restaurantes sin reservas, hoteles como en los toros «No hay billetes», lo que siempre se ha llamado <<hacer el agosto>>.  Mierdaleños había.

No me agradó el comentario, por injusto. Sentí tristeza y me vino a la memoria el de Estanislao Figueras: <<Estoy hasta los cojones de todos nosotros>>, que efectivamente era para coger un tren o el coche y no bajarse hasta llegar a Madrid. Incluso me vino a la memoria Antonete Gálvez el terror del Mediterráneo, que bombardeó Alicante, se enfrentó a escuadras extranjeras y quiso invadir el resto de España.

Voy o iba, ya no me acuerdo a Mera y oí u oigo, eso de fodechinchos que me suena aún peor. España está llena de maestros ciruela que sin saber leer ponen escuela. Nunca me había dado cuenta de que yo era de Madrid, mierdaleño, hasta que se empeñaron en insistir en las diferencias. La diferencia estaba en la «singularidad» cuando creía que lo revolucionario era la pluralidad de ideas y de cosas terminadas en s como españoles, mejor que mierdaleño o el singular origen. De repente dejamos de ser españoles y aparecimos con inventados gentilicios, muchas veces incomprensibles y difíciles de situar.

Ahora soy también, a mi edad, fodechincho.

Lo de fodenchinchos ha sido en un bar de Mera, escuela de un maestro ciruela, que pertenece al ayuntamiento de Oleiros, un municipio de La Coruña donde reside gente adinerada, dicen que el que tiene más ricos por metro cuadrado en España. Alguno muy rico presume de no haber leído un solo libro en su vida. Por eso es rico sin saber más allá. Oleiros es un precioso lugar donde los vecinos (nadie es de allí pero todo Coruña vive allí, incluso está lleno de fodechinchos) hablan muy bien de su alcalde al que llevan votando varias legislaturas sin fijarse mucho en la ideología que vende. Hablando con los que allí viven descubrí las razones del éxito. Servicios impecables, colegios, limpieza, atención sanitaria, playas… y ¡por fin!, lo mejor y quizá la secreta razón de su éxito: una gran rotonda (el alcalde que no hace rotondas coronadas por un bodrio no es nadie) con una gigantesca imagen del Che Guevara inaugurada, no sin polémica, por su hijo. Los vecinos de Oleiros que, repito, en su mayoría no son oleirenses, presumen de alcalde y de rotonda, aunque dudo que alguno de ellos entienda porqué hay una avenida y rotonda con monumento incluido dedicados al Che Guevara. Yo tampoco ¿Sería el Che un fodechinchos? Seguro que la culpa la tiene la cercanía al Pazo de Meirás. Que lo bueno, y lo malo, se contagia. 

Todo el que puede se va a descansar, gozar de esta España plural, atractiva, acogedora y ningún maestro ciruela  está autorizado a creerse algo más de lo que es por el simple hecho de haber nacido chincho, percebe, gamba o mejillón. Ya saben que esas son cosas que iban para jamón y se quedaron en el camino. No cerrar puertas sino abrirlas, con ventanas y balcones. Es una necesidad. También un deber.

Aún recuerdo de mi infancia los carteles por las calles de aquella acogedora ciudad con el atractivo lema: La Coruña, ciudad en la que nadie es forastero.

España es muy bonita y diversa. Somos todos españoles, sin fronteras, y nos necesitamos los unos a los otros. Convendría no apuntalar las diferencias con divisorias, sino animar a visitarnos con más facilidades y frecuencia.

Mierdaleños, fodechinchos: catetismos de quienes su horizonte es la punta de la nariz (además son chatos). Hay que viajar más; o leer que también es un viaje.

Solo faltaría que tengamos que reclamar, como si de una ONG se tratara: <<Españoles sin fronteras>>. Estamos cerca. ¿O ya lo han conseguido? No vayan a esa escuela del maestro ciruela que acaban de abrir (o cerrar) en Mera (Oleiros). Allí no enseñan a leer, sino a dividir y además se equivocan.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

18 agosto 2024

Publicado en el diario La Región de Orense. Investidura en Cataluña: traición socialista a España: General Dávila

 

Agradezco al periódico La Región de Orense la publicación de mi artículo en papel y en la web.

https://www.laregion.es/opinion/rafael-davila-alvarez/investidura-cataluna-traicion-socialista-espana/202408160919021319360.html

Blog: generaldavila.com

16 agosto 2024

LA BANDERA DE ESPAÑA. General Dávila

En el recuento hay días que falta alguien. Se reza y se llora, pero no habrá novedad mientras el deber y el honor no mueran. Lágrimas de soldado, secas y duras como perlas milenarias, invisibles, rostros que, a pesar de todo, transmiten sosiego y paz. El servicio de noche ya se prepara. Centinelas de la noche, sombras del servicio, que aseguran una aurora de paz.

La Bandera se ha recogido. En la noche no se ve la Enseña, pero no descansa, no se esconde, cubre el silencio con su manto de protección esperando izarse de nuevo. Otro día y siempre, como horizonte permanente del soldado que la ha besado al jurar que siempre estará en lo alto.

Nuestra Bandera ha sido arriada del territorio nacional y su brillo ha sido eclipsado con la infamia del consentimiento de todos, sin que nadie haga nada, sin cumplir ni hacer cumplir la ley. Deberíamos sonrojarnos, todos. De seguir así perderemos el honor y tendremos que dejar de decir: ¡Sin novedad!

Hemos perdido el honor. No es retórica. Es lo que veo.

La Bandera de España no se iza en todo el territorio nacional. En Cataluña y en muchos rincones del País Vasco se ha arriado la Bandera de España. Incluso se la ofende a diario. Nadie hace nada, no pasa nada.

No lo olvidemos. Ese es el parte, la novedad más importante que hoy y siempre comunicaremos al mando.

Mañana será otro día…, pero todo seguirá igual.

Artículo 4 Título Preliminar. Constitución española:
    1. La bandera de España está formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas.

    2. Los Estatutos podrán reconocer banderas y enseñas propias de las Comunidades Autónomas. Estas se utilizarán junto a la bandera de España en sus edificios públicos y en sus actos oficiales.

Sentencia del Tribunal Supremo del 24 de julio de 2007:

La bandera debe ondear diariamente con carácter de permanencia, no de coyuntura, no de excepcionalidad sino de generalidad y en todo momento.

Cúmplase la Ley.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

15 agosto 2024

PUIGDEMONT DETENIDO. TODO ES UNA ESCENIFICACIÓN PACTADA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Ruego presten atención. No les habla el pregonero de La Moncloa, sino las bases de una cierta experiencia de lo sucedido en España y su reciente historia, alguien que desde distintos lugares ha podido comprobar y contrastar como aquí el Poder es pura magia y nosotros espectadores en la caverna platónica.

En mi libro La Segunda Guerra Civil de Franco les cuento la historia del prófugo Santiago Carrillo y cómo, ya entonces, los métodos eran los de siempre. Podríamos seguir con historias como aquella tan terrible del GAL, o la fuga del Director General de la Guardia Civil, incluso la del ladrón del furgón blindado. Claro nada al lado de los ERE, de los golpes de Estado desde el Poder con indulto, amnistía, tocata y fuga. Somos un ejemplo de escapatorias organizadas desde el poder. Por irse se va el oro del Banco de España o las maletas de Delcy. Ni rastro.

Al morir Franco y la consiguiente coronación del rey ya pocos se acordaban de la figura de Santiago Carrillo. El 22 de diciembre de 1976 se comunicó que había sido detenido a su entrada ilegal en España junto a otros siete militantes comunistas. Todo estaba preparado para que así fuese. Carrillo llevaba en España prácticamente todo el año 1976, ya que en febrero había entrado disfrazado con peluca en un lujoso mercedes propiedad de su amigo Teodulfo Lagunero. Se ha pensado que su estancia en España era absolutamente clandestina y no fue así ya que se alojaba en la finca de Lagunero sometida a estrecha vigilancia. Carrillo se movía sin grandes precauciones y entraba y salía de España con facilidad. A través del abogado José María Armero, Carrillo logró reunirse con Adolfo Suárez y de esta reunión salió la legalización del Partido Comunista.

He contado también en alguna ocasión como fueron los inicios del 23F y las reuniones clandestinas que algunos de sus impulsores intelectuales realizaban por pueblos catalanes en fiestas y así pasaban desapercibidos para los eficaces servicios de información cuando resulta que alguno de sus miembros formaba parte de aquellas reuniones.  El «golpe de  timón», para el que no lo sepa, es de origen catalán, acuñado entre las romerías de los golpistas.

Alguien puso micrófonos en el despacho del rey y nunca se ha sabido quién fue. ¿O sí? Lo peor es no saber lo que se grabó. Yo sé quién lo sabe.

Aquí se sabe todo, pero nadie dice ni hace nada sin la voz de su amo. España ha sido durante años un mundo de dosieres.  El Centro los coleccionaba. Menudo negocio.

Algún día se sabrá lo de las urnas del golpe de Estado del 1 de octubre, las que no existían, y quienes formaban parte de aquella mascarada  que aún no ha finalizado. El entonces Director del Centro nunca abrió la boca.

Lo de Puigdemont es imposible, es materialmente imposible no detenerle.  Que haya escenificado este inútil espectáculo para mostrar su poder y dejar en ridículo a quienes ha dejado, forma parte de un pacto servil y traicionero. Lo demostrado es  el Poder de la poderosa Moncloa. Es imposible que no haya sido detenido por un fallo policial. Todos los que han colaborado han retado a la Justicia (con mayúscula), y se han reído de ella. Veremos quien ríe más tarde. Pero ha sido un pacto de Estado si es que hay Estado o una banda de delincuentes. ¡Vaya Golpe! Repito sabiendo lo que digo: es imposible que se les haya escapado a los mozos de Escuadra, otros en la frontera , o CNI. Entonces sí que sería una grave preocupación.

Puigdemont ha querido enviar un mensaje:

-No me vais a detener. Os detendré yo a vosotros. Cataluña independiente.

Ese es  el proceso que ha puesto Puigdemont en manos de Moncloa y esta a su vez en Illa, un fracasado que consiguió conducir la ilegalidad  con el visto bueno de los Ejércitos y de la Guardia Civil a los que sacó a escena dando visos de legalidad al encierro en el redil en el nos metieron. Aprendieron después de aquello que todo vale y es factible legalizar el delito.

La Justicia (con mayúscula) o se somete o la someten como ya lo está la Fiscalía y el Constitucional. Y el Estado.

Este montaje de aparezco y desaparezco estaba consensuado, queda claro que ha sido un golpe de efecto, un mensaje a la Justicia y una muestra del poder que tienen los delincuentes  contra lo más sagrado de una nación: la Constitución.

Todos contentos elegimos playa o montaña.

Hay una segunda parte que olvidan. Quien gana es el poder político que sabe que manda, ordena, cumplen sus órdenes, legales o no, y no pasa nada.

Debería ser la hora de la Justicia porque hemos quedado en ridículo.

La Justicia sin la fuerza no es nada. Pregúntense: ¿Quién tiene la fuerza? Como la  Fiscalía.

Me gustaría saber con quienes se reunió Puigdemont la noche anterior al espectáculo. Ustedes no darían crédito.

Lo peor es que se sabe. Pero usted solo verá las sombras proyectadas en la caverna. Prisionero, somos rehenes.

La historia sigue: Puigdemont será detenido. Liberado. En poco tiempo Presidente de Cataluña y Pedro seguirá a cambio en La Moncloa con presupuesto para un nuevo colchón.

Todo está pactado. Y más.

Desde que empecé a  saber lo que ahora ya sé un escalofrío me recorre el cuerpo cada vez que cojo la pluma y me enfrento al blanco papel.

«Yo nada pude hacer; los dioses me cogieron en una trampa que no había previsto», dice un Edipo derrotado, viejo y abandonado.

PD. Lo de Pedro en La Moncloa no está del todo claro. Puede incluso que el próximo okupa sea Puigdemont o un descendiente suyo. Será desde un Estado Catalán, republicano –o no–, que se convertirá en invasor. Entonces, en la lucha abierta, podríamos ganar. Ahora estamos perdidos. No hay Estado español ni nación española. Delincuentes.

La independencia de Cataluña la ha puesto en marcha Pedro Sánchez con su salvador: Illa. Ese es el objetivo. Puigdemont es una burla mala.

¿Hay solución? No. Son tiempos en los que nadie está dispuesto a arriesgar la cómoda paguita y el ir tirando, que bastante tiene cada día con su afán… No confíen en el azar. No existe en política, solo en la guerra.

Sigan de veraneo que se lo merecen. Sobre todo el de La Mareta. ¿Qué tío! Mientras, les dejo para su meditación de cerveza y una de gambas, con Demóstenes: «Los grandes sucesos dependen de incidentes pequeños». ¿Qué querría decir?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

14 agosto 2024

 

LA NEUTRALIDAD DEL SOLDADO (EXPERIENCIAS PERSONALES) Emilio Pérez Alamán Teniente General (R.)

A primeros de Julio de 1991 me encontraba en la B.A de Incirlik (Turquía), una vez finalizada la Operación PROVIDE CONFORT de ayuda humanitaria en el norte de Irak. Dada la inestabilidad de la zona y para mantener la seguridad conseguida, el General Shalikashvili, Jefe de la Fuerza Combinada, solicitó a los Aliados participantes constituir una Unidad Multinacional estacionada en Turquía por un tiempo limitado. En consecuencia, los representantes nacionales informamos y propusimos a los Gobiernos el Plan del Mando americano. España respondió positivamente con gran rapidez y organizó la Unidad que relevaría a la Compañía desplegada todavía en zona cuando se ordenara.

Iniciado el planeamiento de la nueva misión y sólo 48 horas después de la primera decisión, el entonces Jefe del Estado Mayor Conjunto me comunicó que el Gobierno había anulado la misma y dado la orden de replegarnos a la mayor brevedad posible.

No resultaba muy satisfactorio presentar el cambio de postura de España, máxime cuando influía negativamente el planeamiento de urgencia que realizaba el Cuartel General. Por ello consideré necesario expresar mis disculpas por la alteración ocasionada. La respuesta del General Jefe fue una lección aprendida para mi y que recuerdo literalmente. Me dijo: “Teniente coronel, Vd. es un Oficial y su Gobierno democrático ha tomado una decisión de la que no tiene Vd. que disculparse”.

Varios años más tarde, en Marzo de 2004, como General Jefe de la División Brunete y Jefe Interino de la Fuerza de Maniobra se me ordenó coordinar la retirada, decidida por el nuevo Gobierno Socialista, de la Brigada española desplegada en Irak . Cuando me entrevisté en Babil con el General polaco Bieniek, Jefe de la División que encuadraba a nuestra Brigada y ser preguntado por las razones de nuestra salida de Irak, le contesté con la misma expresión del General Shalikashvili, no habiendo más comentarios.

Sirvan estas experiencias personales para dejar claro el respeto ejemplar de las Fuerzas Armadas a los cambios impuestos a los Ejércitos y a las decisiones adoptadas por todos los Gobiernos en los 40 años de Monarquía Parlamentaria, aún en los momentos más difíciles y confusos como el 23 de Febrero de 1981 y pese a la desatención a la política de Defensa de la que han hecho gala todos los Partidos políticos; desde la educación primaria hasta la cicatería material, pero sin escatimar esfuerzos en su intromisión en los principios morales y espirituales intrínsecos de nuestros Ejércitos.

Después de muchos años de servicio y contactos con Unidades de todos nuestros Aliados, puedo asegurar que las limitaciones que soportan las Fuerzas Armadas españolas es un caso particular en comparación con Ejércitos de otras Naciones, ya que ellos tienen la suerte de no sentir que sus responsables políticos puedan poner en duda la realidad nacional de sus países, ni la consideren como concepto discutido y discutible o que incluso pretendan la disolución de la Patria por la que ellos mueren.

Lo normal en una Democracia auténtica es que cada opción política defienda y proponga la manera de alcanzar los mejores horizontes para su país y sus ciudadanos y éstos deciden la que consideran mejor y la varían según los resultados alcanzados.

El conocimiento de sus respectivas Fuerzas Armadas y el amor a la Patria y sus símbolos se imparten a los compatriotas de nuestros aliados desde la infancia, enseñando comportamientos positivos hacia sus soldados, independientemente de las opciones políticas que se alternan de forma democrática en los Gobiernos. Confieso que es una sana envidia la que se siente al tratar de estos temas con amigos de Unidades extranjeras, sin dejar de reconocer que siempre hay problemas que resolver.

Sirvan estas experiencias personales y de otros muchos compañeros que se encontraron en situaciones similares, para que quede claro que el soldado español ha demostrado que por la Disciplina asumida no cuestiona las decisiones que corresponden a la Política y ello pese a actitudes y comportamientos inexplicables adoptados por distintos Gobiernos en política de Defensa. Por el contrario, los soldados han suplido sus carencias a base de mayor entrega y sacrificio y cuando las decisiones y órdenes, condicionadas por razones extra castrenses, complicaban el cumplimiento de su misión, los soldados las mejoraban en su ejecución, sin escatimar esfuerzos y explotando al máximo su profesionalidad a todos los niveles.

Es mi deseo, con este amplio preámbulo, dejar claro que en estos 40 años, como en los anteriores, los Ejércitos de España solo han tenido como único horizonte el cumplimiento del juramento hecho a la Patria de defenderla frente a los enemigos que amenacen su soberanía, unidad e integridad o incumplan el ordenamiento legal.

Sin embargo los hechos que se suceden desde hace más tiempo de lo admisible en nuestra piel de toro, nos han llevado a un indeseable clima de enfrentamiento social, que en algunas Regiones han alcanzado tintes de crispación inaceptable, por el riesgo que la situación supone para la convivencia.

Todo ello sucede con una actitud política de pasividad y tolerancia cundo no de connivencia. Ante tal circunstancia, el soldado debe tener clara su actitud y opción inequívoca de con quien está y si llegara el caso cual sería su apuesta, que no puede ser otra que el cumplimiento de su compromiso sellado con el beso a la Bandera.

Sin circunloquios; la conducta legal de objetividad sin reservas a las decisiones, acertadas o no, del Poder político ha quedado más que demostrada y estoy seguro que así seguirá siendo. Pero esa actitud no tiene por qué imponer neutralidad a los soldados ante los hechos que ocurren en el día de hoy, como consecuencia de la acción anti española de una extrema izquierda radical del arco parlamentario unido a los movimientos secesionistas, ambos minoritarios pero envalentonados por la inacción de los partidos calificados de constitucionalistas, pendientes más de sus propios intereses que de el grave problema que nos acosa.

Dicho sin complejos, esta es la triste realidad que vivimos y la amenaza que se cierne sobre España y por tanto los soldados, indistintamente de su situación, deben descartar, personal e institucionalmente, el argumentario políticamente correcto de tener que manifestarse neutrales porque, como las partes interesadas insisten, son problemas puramente políticos y el militar debe mantenerse como “el gran mudo”.

Sin embargo dicho intento de limitación no ha lugar: Primero: porque los enfrentamientos que se están produciendo entre españoles son consecuencia de la mala praxis de los políticos pero ello no es motivo para imponer legalmente el silencio total a los soldados con argumentos distintos a los hechos. Y segundo: porque las actuaciones que se llevan a cabo tienen el claro objetivo de deshacer el Estado surgido de la transición de los años 70 mediante la Reforma Política aprobada por plebiscito y regresar a una situación que ya arruinó España hace tres cuartos de siglo.

Frente a tales desmanes, la masa ciudadana que sabe en el año que vive y lo que acarrearía el salto atrás, se ha despertado y defiende con ardor lo que además es puro sentido común en el siglo XXI. Pese a ello, los Partidos políticos que deberían ponerse al frente de tantos españoles que lo demandan, están agazapados e inanes por razones conocidas pero que no son objeto de esta reflexión. Esos españoles huérfanos de liderazgo político son los que miran y preguntan a los soldados garantes de la Patria. La respuesta no puede ser la de “es un asunto político y soy neutral”.

El soldado está con los que portan la Roja y Gualda, con los que quitan las cruces y lazos amarillos y no con aquellos que insultan a España y a los españoles, queman nuestra Bandera y la foto del Rey a la vez que incumplen sistemáticamente leyes y sentencias. El soldado está con la familia del Guardia Civil Pardines y no con los que homenajean a su asesino. Entonces, si el soldado está con los que debe no argumentemos una neutralidad que ni sentimos ni aceptamos.

Los soldados asumimos que entre nosotros puede haber más de un Rodríguez, pero son gotas en el océano. Los soldados sabemos, por encima de todo, lo que comprometimos en nuestra jura de Bandera, por mucho que su formula haya sido modificada y aceptada con disciplina militar por tres veces, en un afán de quitarle dramatismo a la promesa de derramar hasta la última gota de su sangre.

Pero lo más importante es que ese juramento o promesa anida en tantos españoles que sin ser soldados demuestran su valor día a día y sienten en su corazón el significado más profundo del recitado de la canción del soldado del maestro Serrano:

Soldados: La Patria entera para vosotros sagrada

Palpita en esa Bandera

Que os entrega la Nación

Traidor es quien la abandona

O la vuelve mancillada

Que la Patria no perdona

El crimen de la traición.

Por ello los soldados siempre estarán con ellos.

Porque no puede haber neutralidad cuando se trata de España.

Emilio Pérez Alamán Teniente General (R.)

Blog:generaldavila.com

13 agosto 2024

INVESTIDURA EN CATALUÑA: TRAICIÓN SOCIALISTA A ESPAÑA CON GOLPE DE ESTADO INCLUIDO. Rafael Dávila Álvarez (General de División. R.)

 

¡Traición!

«La bandera de España simboliza la nación; es signo de la soberanía, independencia, unidad e integridad de la patria y representa los valores superiores expresados en la Constitución».

Sentencia del Tribunal Supremo del 24 de julio de 2007: «La bandera debe ondear diariamente con carácter de permanencia, no de coyuntura, no de excepcionalidad sino de generalidad y en todo momento».

Olvídense de Puigdemont. Aquí la traición está consensuada y además existe el grave problema de que no sabemos hasta donde alcanza la metástasis y a cuantas instituciones y partidos ha infectado.

No creo que una imagen valga más que mil palabras, pero en este caso la traición queda grabada en la foto de la toma de posesión del socialista de turno, el viejo conocido, por insoportable, señor Illa, de la presidencia de la Generalidad de Cataluña.  En cualquier nación democrática la ceremonia debería ser anulada por marginar al Estado español, a la nación española simbolizada en su bandera. El acto fue una escenificación de independencia  presidida por un claro representante del que dice ser  presidente de la nación española, socialista, obrero, español. Indignante. Nada peor que acostumbrarse y como ya dije hace tiempo nos están acostumbrando a no ser españoles.

No requiere el tema de muchas explicaciones. Un acto independentista ilegal en su simbología para que un socialista encabece el proceso de independencia de Cataluña dirigido desde La Moncloa por Pedro Sánchez. ¿Necesitan alguna prueba más? ¿Por qué hablan y les extraña el sainete o  la comedia menor de Puigdemont si el traidor está en otro lugar y de cara al público?

Desenmascaremos de una vez por todas el proceso. Lo encabezan desde  La Moncloa y el que no quiera verlo es porque está de acuerdo. No son cosas de un día para otro sino que tiene todo un planeamiento en el que a cada elemento se le ha asignado el momento de entrar en escena.

Si yo estoy indignado con lo visto y lo que veremos es por dos razones: una por español y la otra por militar español. Como español no necesita explicación y como militar tampoco, pero haré alguna matización para que se me entienda.

Empezaremos con la Constitución que si no me equivoco se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles y que en su artículo 8, Título Preliminar, señala de manera rotunda: «Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».

¿Qué soberanía? ¿Qué independencia: española o catalana?, ¿quizá la vasca? ¿Qué integridad territorial: catalana, vasca, Gibraltar, quizá Ceuta y Melilla? Suena a broma cuando el mismo presidente del Gobierno habla del primer paso para el federalismo desintegrador. ¿Qué ordenamiento constitucional?: ¿el del golpe de Estado, la amnistía?, ¿el amañado desde el poder político para manipular la Constitución? ¿el asalto al Poder Judicial?

El juramento a la bandera: «¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor cumplir fielmente vuestras obligaciones militares, guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, obedecer y respetar al Rey y a vuestros jefes, no abandonarlos nunca y, si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?»

¿Qué bandera? ¿Qué Constitución? ¿Conciencia, honor? ¿Norma fundamental de qué Estado? ¿A qué obligaciones militares se refiere? ¿Rey, jefes, quién abandona a quién? ¿Defensa de España, de qué España, donde está su bandera? Claro que son simples preguntas que te haces, se hacen o te hacen los soldados.  Mejor suprimir todo el articulado y decir otras cosas que respondan a la verdad  que se nos ofrece y escenifica. No merecemos que se nos mienta y menos por escrito en forma de ley.

El que ordena miente y no cumple lo que ordena.

Las Reales Ordenanzas, la Directiva de Defensa Nacional, leyes y reglamentos repiten lo mismo por activa y por pasiva, pero mi bandera, nuestra bandera es ultrajada y no hay mayor ultraje que abandonarla o hacer como si no existiese en territorio español, cambiarla por otra que es ofenderla con el desprecio. Eso en lenguaje militar y español es traicionar a España y hacerlo de la manera más indigna: abandonar la bandera. Todos los que estaban en esa toma de posesión lo hicieron con su simple presencia y por no denunciar con su ausencia inmediata de  aquel lugar donde se despreciaba a la bandera de España.

No hablo nada más que por mi, pero estoy seguro que como yo hay miles de militares y españoles indignados por algo tan simple como es haber despreciado a nuestra bandera con el mayor de los desprecios: ignorarla.

Fue un acto independentista en toda regla la toma de posesión del señor Illa que da inicio con ello a la desintegración territorial de España desde el mismo Estado español, eso que está tan atado y bien atado en la Constitución, tanto que ordena a las Fuerzas Armadas que sean ellas las que velen por esa integridad territorial

Así que termino con un ruego: no nos engañen si no quieren llamarse a engaño. Cambien la Ley y no manipulen a los soldados, desde el primero al último, que todo lo aguantan menos que les hablen alto. Que les mientan.

No nos hagan responsables de lo que no somos ni nos señalen misiones que incumple el que las ordena. Casi diría que ordena el mismo que legisla, ejecuta y juzga. Y manda. Con traición.

A la vista está. La toma de posesión del señor Illa, del partido socialista, ha sido un acto independentista en toda regla apadrinado por el presidente del Gobierno español. El problema de España no es el independentismo catalán ni vasco, es la desintegración territorial que lleva a cabo el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de la mano de los señores Zapatero y ahora Pedro Sánchez.

Algo habría que hacer, pero resulta que hay mil acciones todas distintas y dispersas porque todos nos creemos tener la solución y ser la nuestra la única válida. La derecha  desunida da un espectáculo lamentable, como el de esta España dividida. Hemos (ellos han) puesto las bases de la desunión de manera que ya no sabemos cual es la bandera, ni el rey, ni la forma de Estado. Aquí lo único que sabemos es que la delincuencia política gana posiciones y España está cada día más cerca de desaparecer y, parece, que con la bendición de una Europa que está acompañando en su vuelo a los buitres. Una España rota abrirá otras rutas, quizá por Gibraltar o Marruecos.

Hemos asistido a la ceremonia inaugural de independencia en el Parlamento de  Cataluña. Atado y bien atado. Acaba de romperse España y los españoles sin enterarnos.

No más engaños: cambien la Constitución, cambien la Jura de Bandera, rompan España sin engaños, devuélvanme lo que es mío y bórrenme de su listado. Yo me voy ante esta traición porque ya solo me queda la pluma.

Enfundaré la espada para no formar parte de su traición.  No la pluma que tanto les molesta.  Antes  permítanme que repita una y mil veces: ¡Traidores!, que seguiré escribiendo.

Rafael Dávila Álvarez (General de División. R.)

Blog: generaldavila.com

12 agosto 2024

 

SOLDADOS CONDUCTORES PARA ORENSE (Publicado en el Diario La Región de Orense)

https://www.laregion.es/opinion/rafael-davila-alvarez/soldados-conductores-ourense/202408090019451317345.html

Soldados conductores para Ourense

El pasado día 31 de julio leíamos en este diario una información firmada por Paula Antón cuyo llamativo titular “El Ejército, nueva cantera ante la falta de camioneros en empresas de Ourense” encierra una de las graves carencias y serios problemas de nuestras Fuerzas Armadas.

La noticia inicial es el acuerdo alcanzado por el Ministerio de Defensa y la Asociación Empresarial de Transporte de Mercancías por Carretera de Galicia (APETAMCOR) que permitirá cubrir con urgencia las 300 vacantes que tiene Orense en el transporte de mercancías a la vez que facilitará la reinserción laboral de nuestros soldados que finalizan su compromiso con los ejércitos.

No es que en los ejércitos sobren soldados, todo lo contrario, sino que no tienen futuro

Visto el problema de conductores en Galicia es conveniente ver cuál es la razón por la que se acude a los ejércitos para solucionarlo. No es que en los ejércitos sobren soldados, todo lo contrario, sino que no tienen futuro y se quedarán en el paro si no encuentran una forma de ganarse la vida antes de que los pongan en la calle. Ese es el problema, la grave situación a la que se enfrentan unos hombres que unen a su elevada preparación las virtudes intrínsecas de la vida militar, pero que a los 45 años la gran mayoría tiene que dejar las Fuerzas Armadas.

El modelo español de carrera de un militar de tropa comprende tres modalidades diferentes y sucesivas: Un compromiso inicial renovable hasta un máximo de 6 años, otro de larga duración hasta los 45 años de edad y, por fin, si superas las pruebas y obtienes una de las escasas plazas existentes, puedes permanecer hasta los 58 años en los que pasas a la reserva. Pocos lo consiguen.

Por cumplir los 45 años en 2023 han dejado las Fuerzas Armadas 1.531 militares de tropa y marinería; en 2024 lo harán 2.100 y así en progresión hasta una cifra de 50.000 soldados profesionales que se calcula hayan dejado los ejércitos hasta 2036.

No es cuestión de aburrirles con las cifras, sino explicarles el porqué del acuerdo Ministerio de Defensa y la Asociación Empresarial de Transporte de Mercancías por Carretera de Galicia (APETAMCOR). Una magnífica iniciativa tomada en Galicia que además de solucionar un problema de escasez de conductores civiles da una oportunidad de futuro a nuestros sufridos soldados. Que cunda el ejemplo en otras Comunidades, por ejemplo y por nombrar alguna, Cataluña o País Vasco.

Es necesario que sepamos que el oficio de soldado en España no está valorado ni es una forma de vida estable y con futuro.

Ser soldado profesional constituye una inseguridad que no debemos permitirnos. Es urgente encontrar soluciones. El Ministerio de Defensa hace esfuerzos en distintos campos para paliar la gravedad del asunto que afecta a muchas familias sacrificadas por la dura vida de soldado. La solución no es fácil. Es un problema de la nación que todos los partidos, sin intereses electoralistas, deberían contemplar unidos.

9 agosto 2024

Blog: generaldavila.com