Francisco Javier Zorzo Ferrer
Hoy 20 de septiembre celebramos el XCVII Aniversario de la Fundación de la Legión. Motivo más que suficiente para dedicar este día a recordar y conmemorar esa fecha junto a todos los que sirvieron en la Legión o sirven actualmente sin olvidar a aquellos que se sienten legionarios en su quehacer diario. Va por todos los que comparten ese espíritu condensado en el Credo de la Legión.
Este año hemos dado la palabra al general Francisco Javier Zorzo Ferrer para que sea desde su conocimiento y sentimiento el que nos reúna a todos alrededor de ese espíritu único y sin igual. El general Zorzo es un legionario entero, sentimiento y razón, conocedor del alma legionaria que se esconde tras esa verde camisa legionaria que se abre siempre valiente frente al enemigo.
La conoció por dentro, en su intimidad y fuerza interior. La de la obediencia y férrea disciplina. Teniente de la XIII Bandera en Ifni, Coronel jefe del Tercio Alejandro Farnesio (4º de la Legión); fue jefe de la AGT. “Málaga”, primera Agrupación del Ejército español puesta al servicio de la ONU. Jefe de la Brigada SPABRI III en Bosnia y Hezegovina.
Fue Jefe de la Legión en momentos delicados y complejos. Como no podía ser de otra manera la Legión resurge siempre, a pesar de los obstáculos. Ellos la engrandecen.
Gracias mi general por acudir a la llamada de “A mí la Legión!
Un año más, camino del Centenario, ahí está la Legión, aquí está la Legión.
Tuya es la palabra mi general.
XCVII ANIVERSARIO DE FUNDACIÓN DE LA LEGIÓN
A comienzos del pasado siglo, España se encontraba inmersa en una trágica guerra en el territorio español del Norte de África. La situación política y económica de nuestro país originaban que los Ejércitos de entonces estaban mal organizados, mal dotados y, probablemente también, y en algunos casos, mal mandados.
Consecuencia de todo ello era que la citada guerra constituía una horrible sangría a los españoles. Las frecuentes levas de jóvenes para incorporarse al Ejército en la lucha contra los insurrectos del norte del actual Marruecos, prácticamente sin preparación militar y con armamento de dudosa efectividad, venían a producir ingentes cantidades de bajas en el Ejército, muy difíciles de asumir por el pueblo español.
Un militar excepcional, de gran preparación profesional y con reconocida capacidad y experiencia, diplomado de Estado Mayor, y combatiente en Filipinas y Marruecos, José Millán Terreros, (uniendo con posterioridad sus apellidos paternos y adoptó el de Millán-Astray Terreros) presentó la propuesta de que, para contribuir a la disminución de las bajas de los bisoños soldados españoles se organizara un Cuerpo constituido principalmente por extranjeros, que con la debida instrucción, preparación física y espíritu aguerrido, constituyera el necesario relevo que evitara el inmenso número de bajas que se producían.
Aquí aparece la primera característica de La Legión desde su creación. Es un Cuerpo solidario. Nació, se constituyó, para que con su sacrificio, evitar el dolor que embargaba a muchas familias españolas. Pocas veces hemos podido leer algún comentario en este sentido y, sin embargo, se han hecho muchos con intención totalmente negativa, basándose en puntos de vista políticos, sin conocer el real significado de la existencia de La Legión. Creo que es algo muy importante a tener en cuenta.
La Legión ha sufrido miles de bajas desde su creación hasta las últimas producidas en nuestros días, en las Misiones desarrolladas en el exterior, para, de una u otra forma, dar la mayor seguridad posible a España y colaborar con las Fuerzas Armadas de otros países en el mantenimiento de la paz en el mundo que nos rodea.
La creación de La Legión tuvo lugar por RD. de 28 de enero de 1920, siendo Ministro de la Guerra el Vizconde de Eza, aunque desde hacía tiempo habían tratado el tema los Generales Tovar y, fundamentalmente, el General Villalba, al que se puede considerar, sin menospreciar la influencia de los otros Ministros, el verdadero impulsor de la creación del entonces denominado Tercio de Extranjeros.
Con diversas vicisitudes se consigue publicar las normas para el alistamiento de los futuros caballeros legionarios y, el 20 de septiembre de 1920 se produce el alistamiento de los primeros legionarios. En el Banderín de enganche de Albacete se alistó Aníbal Calero Pérez, tradicionalmente considerado como el primer alistado en la Península y que una vez desligado de La Legión murió asesinado en Barcelona el 29 de octubre de 1934.
Hasta hace bien poco se apuntaba, que el primer alistamiento de un legionario tuvo lugar, ese mismo día, en Ceuta. Se trataba de Marcelo Villeval Gaitán, que moriría cinco años más tarde en el combate para la recuperación de Monte Malmusi, siendo brigada.
Sin embargo, recientemente, historiadores expertos sobre La Legión han determinado que, en realidad, el primer alistado en el entonces Tercio de Extranjeros se trató de Carlos Expresati de la Vega, natural de San Roque (Cádiz) y residente en Ceuta. Tenía 32 años cuando se apuntó en el Banderín de Enganche de esa ciudad. Había servido con anterioridad en el Ejército con el grado de sargento. En 1922 alcanzó, de nuevo, el empleo de Sargento, esta vez en La Legión, por méritos de guerra.
A primeros de octubre de 1920 llegó a Ceuta la primera expedición procedente de la Península, concretamente del Banderín de Enganche de Barcelona. Ante la avalancha de voluntarios que quisieron alistarse a La Legión, Millán-Astray reconoció que “habíamos sufrido un error de cálculo al pensar en los hombres que se habían de presentar. Creíamos que vendrían poco a poco, no pensamos en la explosión y fue que en tres días se habían reunido cuatrocientos”. Precisamente en el barco que les transportó a Ceuta también se incorporó el entonces Comandante Franco, que sería Segundo Jefe del Tercio, llegando a mandarlo posteriormente.
La constitución del Tercio de Extranjeros se rodeó desde sus orígenes de romanticismo y compromiso. Su Fundador tuvo buen cuidado de que los nuevos legionarios sintieran, desde el primer momento, que pertenecían a una nueva familia. Redactó el “Credo Legionario”. Doce artículos que quieren expresar la razón de ser de una unidad tan especial. Que ha prevalecido hasta nuestros días y que representa la base de porqué La Legión se ha distinguido siempre como una de las mejores Unidades del Ejército. Millán-Astray se inspiró en La Legión Extrajera francesa para la organización de su Unidad y en el bushido japonés para crear el tradicional espíritu que ha distinguido siempre a los legionarios y, sin exageración, puedo afirmar que, precisamente por todo ello, todo el que ha tenido el honor de formar en sus filas, haga el tiempo que haga, todavía mantiene en su corazón los principios que le inculcaron cuando era legionario y, la gran mayoría de ellos, se sienten hasta ahora orgullosos al máximo de haberlo sido..
Como en todo colectivo de gente joven, que forma parte de una tropa de tan especiales características, ha habido quienes se han distinguido, erróneamente, por la comisión de faltas y delitos que han sido magnificados en determinadas circunstancias. Pero, además del excepcional comportamiento durante las acciones bélicas en las que han tomado parte, primera de las misiones encomendadas, han dedicado muchos de sus esfuerzos a colaborar en la ayuda de sus semejantes: inundaciones, incendios y otras catástrofes, han visto cómo los legionarios, arriesgando sus vidas, han conseguido salvar la de muchos de sus conciudadanos. Precisamente el Espíritu de la Muerte de su Credo dice: “El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde”. A veces me pregunto cómo recibirían frases como estas los que se alistaron al Tercio de Extranjeros hace 97 años.
Esta mística que se creo alrededor de La Legión desde su fundación ha prevalecida hasta nuestros días. Obviamente, los legionarios de entonces no tenían la preparación y los medios de los de nuestros días, pero precisamente su sentimiento, basado en nuestro Credo, es exactamente el mismo. Sus espíritus de compañerismo, amistad, unión y socorro, disciplina, sufrimiento y dureza, de combate, etc. impulsa a las Unidades de La Legión, como lo tuvieron que hacer sin duda en los primeros años del siglo pasado.
La participación en Misiones en el exterior ha servido para que la sociedad española sepa que tiene unas Fuerzas Armadas de muy alto nivel y, en el caso concreto de La Legión, ha sabido cómo son los legionarios de ahora, damas y caballeros legionarios, con que entusiasmo, dedicación y profesionalidad se entregan en cuantas misiones les encomiendan, cumpliendo sin reservas cuanto les manda la Constitución y en apoyo de todos aquellos seres humanos a los que han ido a apoyarles y socorrerles en cuatro de los continentes de nuestro mundo.
Precisamente, otro motivo de orgullo para todos los que alguna vez henos vestido la camisa legionaria, es que la mayoría de las Misiones en el exterior en las que han intervenido España, las han iniciado fuerzas de La Legión. Precisamente la participación en estas Misiones, sirvió para que una “pérfida intención” de que se podría disolver, se quedara inmediatamente sin efecto y han demostrado su capacidad y entrega para orgullo y satisfacción de todos los españoles.
A todos, damas y caballeros legionarios en activo, antiguos caballeros y damas legionarios y a todos los que conocisteis como eran aquellos legionarios ya fallecidos, muchas felicidades.
¡Viva La Legión!
Francisco Javier Zorzo Ferrer
General de División (R)
13ª Bandera Independiente de La Legión (Sidi Ifni)
IV Tercio “Alejandro Farnesio” (Ronda)
Brigada de La Legión “Alfonso XIII” (Almería)












