FRANCO Y FELIPE GONZÁLEZ: “EN LA VENTA DE AIRES SE SIENTE LA HISTORIA” Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

-Toledo es la ciudad más bella del mundo.

-Eso es cosa de gustos y sobre gustos no hay nada escrito.

-Pues lo dirá usted. Sobre gustos hay mucho escrito pero usted no ha leído nada.

Lo hablaban unos cercanos en un día a manteles en la bella Toledo.

Desde un gran ventanal veía el Cerro del Bu, la inicial posición defensiva del risco toledano. Desde su cima mejor que en ningún otro lugar se percibe el hondo sonido de la historia imposible de esa ciudad que nadie puede encerrar con letras. Solo el murmullo apacible del Tajo y los ecos de las callejuelas pueden hacerte entender los misterios de ese Toledo único e indescriptible. No es posible escribirlo ni contarlo. Por eso Toledo es así.

A Fray Juan de Yepes le encerraron en ella, anduvo y cayose por sus riscos: quería subirla, o bajarla, quizá entenderla de tantos rezos como contenía.

En una noche oscura

con ansias, en amores inflamada.

Oh dichosa ventura,

salí sin ser notada,

estando ya mi casa sosegada.

Porque en Toledo se reza en varios idiomas y hay ritos para todos sin molestar ni enfrentar dioses contra dioses. Aires de aquí y de allá, que llegan de todas partes y se quedan en parte.

Hay allí una Venta que es eso y eso condimentan: Aires. Unos la conocen de una manera otros de aquella otra, pero todos cogen el aire de la cocina toledana. Aprendí a distinguir y a comer allí la perdiz y a que no me diesen gato por liebre.

Resulta que malos aires corren ahora y entonces, por si acaso, me entero que allí acaba de estar reunido, alrededor de todo lo que cuento, Felipe González Márquez. Yo sé que tiene mucho que decir, pero lo importante lo dice bajito para que solo lo entiendan algunos. Otros entendemos de otras cosas. ¡Mira que si Felipe llega a ser el sucesor de Franco! ¿o lo fue?

Este lunes fue día de manteles en la Venta de Aires, en Toledo de todos los creyentes, de los que creen en España también, del Señor González con Emiliano García-Page, menos conocido claro, quizá porque no acaba de rematar, y pocos más, del pesoe de antes, del que ya no queda: en Venta de Aires. ¡Que cosas!

El libro de visitas de la Venta de Aires llevaba la firma de Francisco Franco, ¿la lleva? No sé que puso. Algo así como «Por España».

Felipe González dejó también ayer su firma con estas palabras: «En la Venta de Aires se siente la historia». ¿¡Qué habrá querido decir!? Como el de Yepes: salir sin ser notada, tener la casa sosegada, está la noche oscura; ¡pobrecillos!, dijo fray Juan.

Es una dedicatoria que da para hablar largo y tendido. “Se siente la Historia”. ¿Que Historia?

¿La de la Memoria o la de España y su destrucción como Nación?

Vendedores de aires que si se juntan provocan tempestades. Más vale que siembren bondades y brinden con vino de Yepes.

En la Venta de Aires, en Toledo, hay un comedor privado y en una de sus paredes, con azulejos de cerámica de Talavera, se ha dejado recuerdo de la fecha en la que Franco comió en 1937 en plena Guerra Civil. He comido en ese lugar en varias ocasiones y era foto obligada hacérsela junto a los azulejos. Durante algún tiempo había creído que fue allí donde Franco almorzó el día 29 de septiembre de 1936 después de entrar en el liberado Alcázar de Toledo. Tiene su anécdota porque en esa fecha almorzaron los generales Franco, Varela y Millán-Astray, los coroneles Moscardó, Martín Moreno y varios jefes hasta hacer un número de trece. Millán-Astray, que era muy superticioso, debió contar y darse cuenta de aquella cifra. Al entrar un botones del restaurante no se lo pensó dos veces y le obligó enérgicamente a sentarse en una esquina de la mesa y así completarla a catorce comensales. Pendientes y centrados la mayoría en la conversación de Moscardó, que narraba los sufrimientos padecidos, no todos se dieron cuenta de aquella maniobra según nos cuenta el general Franco Salgado-Araujo. Pero no. Ese almuerzo de los catorce fue en el Hotel Castilla.

Lo que no sé es el número de los que se reunieron alrededor de González, ¿doce, trece, catorce…? Ni tampoco si el almuerzo y firma se hizo en el comedor del 37 y hubo algún botones añadido. Un Koldo o algo así. Incluso Pegasus. Yo si fuese ellos no me fiaría.

La noticia es lo que dejó escrito Felipe González: «EN LA VENTA DE AIRES SE SIENTE LA HISTORIA«. ¿Qué quiso decir?

Fueron felices, comieron perdices y nos dieron a todos con un canto en las narices.

¡Que historia la nuestra! No hay sosiego. Enrarecidos aires.

Rafael Dávila Álvarez General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

7 marzo 2024

 

¿CAEREMOS DEL BURRO? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

<<¿Cómo es posible que un pueblo tan belicoso como el español haya sido siempre conquistado, del todo o en parte, por galos, romanos, cartagineses, vándalos, moros…? A lo que el rey contestó: La nación es bastante apta para las armas, pero desordenada de suerte que solo se puede hacer con ella grandes cosas el que sepa mantenerla unida. Y eso es lo que en efecto hicieron Isabel y Fernando; merced a ello pudieron lanzar a España a las grandes empresas >>. Francesco Guicciardini (Florencia 1483-1540), embajador en España, Relazione di Spagna, padre de la historiografía moderna y gran conocedor de los españoles.

Cita que he publicado en diversas ocasiones porque su actualidad no pasa con el transcurso de la historia. Aquí siempre huele a pólvora, aunque de un tiempo a esta parte la pólvora española está mojada. El diagnóstico que hizo Guicciardini <<mantenerla unida>> ha sido la eterna lucha acentuada cuando la política, la diplomacia y las armas no han sabido resolver esa ecuación que conduce al futuro. El protagonismo de uno u otro elemento definen el momento en el que se encuentra la nación, llámese España, Europa o el Mundo.

El actual es momento de armas ante el fracaso de la política y de la diplomacia. Política, diplomacia y armas son variables de una ecuación muy conocida, y sencilla, que rigió el mundo incluso antes de la escritura. Política o gobierno de los Estados, diplomacia o las relaciones entre ellos. Armas: el fracaso entre ambas. Decía el Cardenal Cisneros que «el olor a pólvora le resultaba más agradable que el de los perfumes de Arabia». Y que el incienso. No ha estado  nunca la Roma Vaticana alejada de las intrigas que conlleva cualquiera de las variables de la ecuación. Los hombres son todos iguales, con o sin dogma, <<y llaman paz a los minúsculos intervalos en los cuales se aprestan a afinar los engranajes de la próxima batalla>>. Las tropas suelen ser bendecidas antes de entrar en combate. Vida y guerra son lo mismo. Política sin diplomacia es igual a armas o, de igual manera, la diplomacia es el puente que salva de la guerra que pasa por debajo y que si se derrumba a todos ahoga.

<<España las armas e Italia la pluma>> pusieron en boca del Gran Capitán cuando la envidia recorría los campos de batalla.

Los gobernantes no distinguen parcelas de actuación y no se dejan asesorar por  sus diplomáticos a  los que ven como una  variedad cara de sus empleados domésticos, de la misma manera que tratan a sus generales cuando se ven obligados a declarar la guerra.

En política rara vez están al mando los mejores, todo lo contrario, y entre ellos forman familias ya que la corrupción crea un vínculo mayor que el de la sangre. La política irremediablemente es corrupción, esa tan magníficamente definida en nuestro Diccionario de la RAE: <<Deterioro de valores, usos o costumbres>>. Por el contrario la diplomacia es el alma de la virtud, la mano tendida, la honradez de la nación servida con mesura y dignidad. La diplomacia es el juego elegante que debe preceder toda relación de cualquier tipo; me atrevería a decir que la guerra es el fracaso de la diplomacia, el engaño de la política, y en España, que es decir Europa, siempre ha habido buenísimos diplomáticos y peores políticos, incluso cundo estos eran reyes, que procuraban cortocircuitar pasando de la política a las armas directamente. Eso es el Estado de la corrupción y la explicación del paisaje que vemos al asomarnos a la ventana.

Contaba el gran escultor Sebastián Miranda lo que le ocurrió en un viaje al sur en tren. Detenidos por una avería preguntó a un paisano que estaba en la estación.

—¿Pasamos ya Despeñaperros?

—Sí señor; este es el corazón de Sierra Morena.

—Y diga usted, buen hombre, ¿sigue habiendo bandoleros por esta tierras?

—No señor; eso se ha acabao. Por aquí no hay ninguno.

Y después de una profunda pausa añadió.

—Los que queais, vais ustedes muy arropaditos en vuestras camas del tren.

Aún no había llegado la época del mystére ni de las mascarillas; tampoco creo que el ministro de la cosa esa de los trenes tuviese en aquella época necesidad de un Koldo cercano.

<<Y es que, cuando en un Estado la masa está corrompida, las buenas leyes no sirven ya de nada, a no ser que se confíe su ejecución a un hombre con fuerza suficiente para hacerla observar, y que torne a la masa virtuosa>> (En Maquiavelo sobre las Décadas de Tito Livio).

Los gobernantes son fiel reflejo de los gobernados. Ahora virtudes y defectos parecen reflejarse en las urnas. Es de esperar que pronto caigamos del burro.

¿Será tarde? ¿Vendrá detrás otro burro al que subirse?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

6 marzo 2024

 

PAZ O GUERRA. ACABEMOS DE UNA VEZ POR TODAS. General (R.) Rafael Dávila Álvarez

Tu Wu: «No permitas que tus enemigos se unan».

Wang Hsi: «…Examina  la cuestión de sus  alianzas y provoca su ruptura y dislocación. Si un enemigo tiene aliados, el problema es grave y la posición del enemigo, fuerte; si no las tiene, el problema es menor y su posición débil».

Así leemos en El Arte de la guerra de Sunzi y nos asusta que tantos años después sus palabras tengan la vitalidad de antaño cuando la guerra era limitada y nunca tan humillante y cruel. Ahora se mata más y desde más lejos, los matadores no ven a sus víctimas y no oyen su grito final lo que hace de la guerra una noticia más, sin trascendencia para el que no está en riesgo inminente. Costumbre.

Esta guerra que tanto se acerca al corazón de Europa es extraña en sus inicios, compleja en su ejecución y cruel en su finalización (ya se intuye). Nadie a ciencia cierta sabe que esconde y a qué responde. Se ha inculcado una idea y pocos ahondan en la verdadera idea de lo que allí ocurre. Unos son víctimas de la guerra y otros de la información.

Las cosas están cambiando. En el mundo y por tanto en la guerra, fiel reflejo y constancia de que vienen tiempos difíciles.

Macron habla de utilizar tropas europeas, de la OTAN, en Ucrania; Alemania no quiere entregarle misiles Taurus; Estados Unidos dice que paguemos la factura; la guerra sigue…

Doy mi opinión: Creo que todo va a cambiar. Drásticamente.

Rusia utiliza procedimientos que debería saber Occidente y para los que debería estar en guardia. La información y su uso en la guerra es una de las claves de la victoria en las guerras modernas y un éxito local bien propagado y adornado puede ser una victoria estratégica en un momento clave. En esas estamos con la noticia que ahora se difunde sobre el espionaje Ruso al Ejército Alemán. Sin que nos equivoquemos a la hora  del análisis, que no es el espionaje la noticia, sino lo que se ha filtrado del contenido de la conversación entre altos mandos militares  alemanes y el significado de sus palabras que traduce el sentir de ese mando (¿con mayúsculas?). El espionaje era de suponer, así que cada palo aguante su vela; lo grave es ver que no hay una unidad de Doctrina y comunidad de ideas en Europa. Eso es lo que Rusia destaca al lanzar el fruto de su ciberguerra. Está claro que lo importante es el desacuerdo existente entre Francia y Alemania. Ahondar en esa herida es el objetivo de Rusia.

No parece casualidad que coincida la filtración de la noticia en medios rusos junto a las declaraciones de Macron sobre la no descartable participación de tropas de la OTAN en territorio ucraniano.

Son varias las causalidades que en este momento tan crucial se unen y no es necesario acudir al oráculo de Delfos para intuir que algo va a ocurrir.

-Elecciones en Rusia

-Elecciones en la Unión Europea

-Elecciones en Estados Unidos

Europa indecisa e incapaz de mantener una mínima defensa de sus intereses tiembla ante el panorama. Entre sus naciones componentes algunas se prestan a liderar la partida. Alguien debe de tomar el mando cuando este es abandonado. Europa no es por ahora una unidad de pensamiento y de comportamiento, sino una simple unidad de intereses, probablemente económicos. No existe todavía una Europa basada en pilares culturales,  históricos y familiares que compongan un  conjunto con fortaleza interna y espiritual. La libertad es un valor espiritual, la democracia lo es también, valor político y de convivencia, pero no tenemos la exclusividad ni podemos presumir de una historia pacífica y de ejemplo de paz. Aquí nadie puede tirar la primera piedra. Hay muchos intereses y muy distintos. Alemania y Francia parecen iniciar el camino del liderazgo de una Europa en la que urge dejar claro el futuro: paz o guerra. Hay que elegir. Para empezar ¿es posible formar un  Ejército Europeo? La OTAN está en  crisis y más que lo va a estar. ¿Es que nadie se  ha dado cuenta de lo que viene, de que el mundo  ha cambiado?

Ante el panorama que se avecina, ante el cúmulo de errores cometidos, ante el egoísmo de unos y el abandono de otros, ante el incierto futuro que se nos presenta, la única salvación a la vista es que emerja la figura de alguien que sepa manejar esta crisis con verdadera maestría política y militar, con firmeza y delicadeza, con honor, sentido de la justicia y de la supervivencia.

El panorama político es desolador. El militar en Europa también.

Sin duda que hay que buscar una solución a la guerra de Ucrania. Ya se ha visto que los pasos dados hasta ahora no conducen más allá de una guerra sin vencedor.

La mesa de las negociaciones de Turquía debe abrirse de nuevo. «Estamos dispuestos a restablecer la mesa de negociaciones que establecimos anteriormente en İstanbul para la construcción de la paz», dijo el presidente Erdogan al cumplirse el segundo año de guerra. No es mala idea a no ser que la OTAN tenga otra que desconozcamos nosotros. Si así es hay que esperar que la ponga en marcha lo antes posible. La estrategia contraria podría empezar a dar resultado: <<No permitas que tus enemigos se unan>>.

Entonces estaríamos perdidos.

General (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

4 de marzo 2024

 

LOS CORDONES DEL EDECÁN DEL REY General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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Coronación de SM el Rey. El ayudante de campo a su lado

No se trata del título de una novela, que lo parece, ni de una película de Sissi Emperatriz. Me refiero a los militares que acompañan siempre al Rey en todos sus actos oficiales. Se les distingue con facilidad por sus cordones dorados en el pecho y su proximidad al monarca. Son los ayudantes de campo o edecanes.

Tener edecán es exclusivo de los generales o almirantes con origen en el  servicio en campaña en una época en la que esa era la usual actividad de los ejércitos. Con el tiempo esa figura se ha institucionalizado y acompaña siempre al general o almirante. A pesar de ello actualmente vemos al ministro de defensa acompañado de un ayudante de campo, cosa que algún adulador se inventó, y que no tiene consistencia ni razón militar alguna (llegaron incluso a llevar en los cordones el mismo signo distintivo que los del Rey).

La más alta categoría entre los ayudantes de campo la tienen los de SM. el Rey. Actualmente son nueve (4 del Ejército de Tierra, 2 de la Armada, 2 del Ejército del Aire, 1 de la Guardia Civil). El jefe del Cuarto Militar también lleva los cordones y es el primer ayudante del Rey. Está previsto que SAR. la princesa de Asturias tenga sus propios ayudantes de campo como en su día los tuvo Don Felipe.

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Tres generaciones y el ayudante de campo siempre a su lado

El poder de un ayudante es mucho y hay que andarse con cuidado con ellos. Son la sombra de su general del que conocen sus reacciones y hasta más íntimos detalles. Un mejor o peor comentario de un ayudante te puede beneficiar o costar caro.

-Mi general ¿vio que mal formaba la guardia?

-Mi general, he oído decir…

También ellos están sometidos a permanente riesgo. Es conocida la historia del que de uniforme tuvo que hacer autostop. Iba en el coche al lado de su general cuando se quedó dormido con tal mala fortuna que su cabeza acabó reposando en su hombro. El general no se lo pensó dos veces.

Mandó parar el coche; el ayudante se despertó dando un respingo mientras oía la voz de su jefe que le ordenaba bajarse del vehículo. Obedeció ipso facto y con gran asombro vio como el vehículo arrancaba dejándole abandonado en aquella solitaria carretera castellana. Era un mes de julio después del almuerzo.

Todavía recuerdo la faena del ayudante del Rey cuando en un acto militar en Barcelona (era la época en la que todavía se celebraban actos militares públicos en la querida capital catalana) perdió la gorra del monarca. La prenda de cabeza del Rey es un objeto muy deseado y no era aquella la primera vez que desaparecía. Luego pasaba a adornar alguna vitrina o sala de banderas. Por ello el ayudante debe guardarla con celo y sumo cuidado para evitar que en un despiste suceda lo peor. El caso es que llegaba la hora de la despedida y la gorra no aparecía. El Rey tuvo que despedirse sin realizar el saludo militar. El ayudante se quedó en tierra buscando la prenda de cabeza. No apareció, pero su celo y pundonor hizo que encargase una en la sastrería habitual del Rey. Cuando estuvo hecha se la entregó con gran alborozo.

-Majestad, al fin apareció su gorra.

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Los cordones del ayudante del Rey

El Rey la miró con detalle, se la puso y no lo dudó ni un minuto.

-Esta no es mi gorra.

El ayudante creo que la guarda en casa como uno de sus recuerdos más queridos.

El distintivo del edecán es un cordón dorado que en su recorrido forma dos ramales, rematadas las caídas por clavos metálicos. No todos los cordones son iguales y, aunque es mínima su diferencia, llevan un detalle característico que indica la categoría de la autoridad a cuyo servicio están. Hay que fijarse en el centro de las caídas. Los ayudantes de S. M. el Rey llevan un nudo de cordón de tres vueltas; los de la princesa de Asturias: un nudo de cordón con dos vueltas; los del ministro de Defensa: cinco entorchados; los ayudantes de los oficiales generales: cuatro, tres, dos o un entorchado, en correspondencia al empleo del oficial general. Los entorchados se labran en esferas doradas brillantes.

Causa extrañeza que los cordones de los edecanes del Rey y de la princesa de Asturias sean los más sencillos y lleven un simple nudo. La historia y origen de este detalle procede del reinado de Alfonso XIII. Uno de los ayudantes hizo la consulta al Rey.

-Señor, los ayudantes de los generales llevan unas bolas doradas en los cordones, una, dos o tres, dependiendo de que sean ayudantes de general de brigada, división o teniente general. Vuestra Majestad está por encima de ellos y no sabemos que poner en nuestros cordones de ayudante ¿cuatro bolas doradas? De inmediato salió a relucir el ingenio del Rey. Lo que parecía una broma se hizo reglamentario.

-Haceros un nudo.

Dicho y hecho.

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No me ha dejado

Cordones llevan también los agregados militares, alumnos de las academias militares, los gastadores, y en su día los llevaron los oficiales y suboficiales de la escala de complemento (IPS posteriormente IMEC). No llevan lógicamente bolas distintivas (esferas en el argot oficial) ya que no son ayudantes, tampoco nudo que en resumen parece lo más apropiado. Ser ayudante es estar ‹‹unido a›› o actuar ‹‹en nombre de››, lo que significa enorme responsabilidad y proximidad. Nada lo representa mejor que un nudo; mucho mejor que las cinco bolas que llevan los cordones de los ayudantes de nuestros ministros de defensa. Que por esferas o bolas doradas no quede. He tenido el honor de ser ayudante de campo de SM. el rey Don Juan Carlos. El nudo del cordón distintivo siempre me recordó al lema de Sevilla: ‹‹no me ha dejado››. La madeja es para mí un signo de fidelidad. La que caracteriza a un ayudante de campo del Rey.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Coronel de Infantería DEM (R.) Félix Torres Murillo

AMADOR ENSEÑAT Y BEREA, JEFE DEL EJÉRCITO, ACADÉMICO DE LA REAL ACADEMIA DE CIENCIAS MORALES Y POLÍTICAS

Este martes 27 de febrero asistí en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas al acto de posesión de plaza de número al Académico electo Excmo. Sr. Don Amador Enseñat y Berea  que leyó sus discurso <<La  transformación de las Fuerzas Armadas españolas: modernidad y tradición>>. En nombre de la Corporación fue contestado por el Excmo. Sr. Don José María Serrano Sanz.

Es una gran noticia para el Ejército español porque Amador Enseñat y Berea es el Jefe del Ejército de Tierra español, General de Ejército, Jefe de Estado Mayor (JEME). Siempre ha sido necesaria la presencia de nuestro uniforme en el mundo civil y más en el Académico, algo que en ocasiones se olvida, cuando es un hecho indiscutible el nivel intelectual y la capacidad de comunicación de nuestros soldados.

Me sentí reconfortado y satisfecho al ver aquel recinto académico repleto de uniformes y al oír las palabras profundas y de impecable construcción del general Enseñat. El silencio era explicación del interés de aquel discurso, tanto interés que hasta los inevitables toses de los catarros primaverales hicieron una pausa en ese momento.

No defraudó el JEME.

El reto que se planteó en su discurso era ambicioso, incluso arriesgado, podía afrontarse -como tan acostumbrados estamos- a una serie de lugares comunes que esconden la realidad o afrontar con rigurosidad y verdad la transformación

No defraudó. Me atrevo a decir que incluso sorprendió por su trascendencia y valentía. Con gran calado intelectual hizo un largo recorrido por este proceso, no bien conocido, sin esquivar su complejidad ni ocultar sus profundas dificultades.

En sus palabras quedó bien reflejado el espíritu de servicio a España de las Fuerzas Armadas, su nobleza y entrega al pueblo español de quien nunca quiere separarse para que la profesionalización no les aleje del necesario caminar juntos y todos entiendan que los ejércitos están siempre ahí, a su lado y que nunca desfallecen. Explicarlo además en momentos tan difíciles como los actuales donde aparece de manera tan insistente la palabra guerra.

En estas humildes notas no puedo transmitir con la debida extensión y rigor el discurso del general Enseñat, -les dejo el enlace – pero espero que esta breve reseña sirva para, además de  dar cuenta del acontecimiento, despertar su interés y animarles a su lectura para saber con claridad de donde vienen las Fuerzas Armadas y, por encima de todo, hacia donde van.

Hoy los ejércitos de España están de gala y bueno es compartirlo con todos los que llevan a España y a sus soldados en el corazón.

¡Enhorabuena mi General! ¡Nuestro Académico General!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

1 marzo 2024

 

 

CONSTITUCIÓN. FUERZAS ARMADAS. GOLPE DE ESTADO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Conformaban una ecuación conocida del siglo XIX español. La ley del espadón era manejada por los políticos que metían la mano por detrás del uniformado muñeco y así movían su espada como pluma para escribir la historia. Era una ecuación de primer grado y la única incógnita eran los generales. De manera que el vulgo asoció golpe de Estado con espadas y corría de boca en boca: «ruido de sables».

Se fue el ruido cuando sacó el político la mano de la espalda del espadón y trazó un garabato de nombres en forma de lista, de apellidos en alejandrinos tan emotivos como medievales, para constituir el Ejecutivo, constituirse en Legislativo y asaltar democráticamente el Judicial. Era la mejor forma de acabar con los Golpes de Estado: incorporarlos al quehacer político. Alguien había adivinado cómo alcanzar el poder único a través del espectáculo escénico dirigido por su manaza. Se puso a escribir el guión y eligió a los actores. José Luis, Alfonso, Yolanda, Felipe, Pedro, Manolo, José María, Félix, Isabel…,incluso Koldo. Ni siquiera Eurípides alcanzó este lugar interpretativo.

El articulado de la Constitución era un guión premeditado digno de los actores que iban a representar la obra y su principal característica debería ser la libre interpretación, que cada director escénico pudiera darle su personalidad a cada frase, incluso cambiar el texto si venía a cuento; y surgió la mayor virtud de la Constitución: interpretable, asegún: «Que aunque soy Tiempo glorioso, / alegre y de buen aseo / asegún lo que aquí veo / sé que volverá lloroso / (Gil Vicente. Diccionario histórico de la lengua española 1933-1936).

El guión constitucional va y viene, articulado simbólico o no, es y no es, dice una cosa y la contraria. Todo depende. La intencionalidad ha ido descubriéndose con el tiempo, cuando han empezado a surgir los versos ocultos, los que el incauto lector aplaudía sin entender. Ahora ya puede que sea tarde.

La Constitución rima con interpretación. Por eso sus padres nos dejaron -a conciencia o no (?)- aquello del artículo 2: «La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas». ¿Fundamento? ¿Es simbólico? ¿Indisoluble? ¿Indivisible?

-Hombre mire usted. Aquí hay una nación repleta de nacionalidades que no son naciones, o sí, o sea que hay que cuadrar el círculo. Nosotros ahí lo dejamos y pasamos a la historia.

Así ha sido: ¡Padres de la Constitución! Pero será para lo bueno y para lo malo y todo se resume en ese artículo 2. Solo hay que encender la mecha.

Resulta que el Ejecutivo, y el Legislativo en peligrosa proporción, se muestra a favor de la divisibilidad y solubilidad, de igualar Nación a nacionalidades. Un artículo -¡Ay las interpretaciones!- con efectos retardados como los de una bomba a tiempo y que ha iniciado su cuenta atrás.

Claro que cuando hablas del 8 la cosa se pone seria. Nadie, -soy consciente del significado- «ninguna persona» acaba de entender este 8 constitucional; yo mismo creía entenderlo hasta encontrarme con catedráticos de Derecho Constitucional, magistrados y jueces con criterios no distintos, sino enfrentados. En menudo lío nos hemos metido.

El tema resulta grave máxime en tiempos de fractura, como el actual, que incluso podría verse más agitado por razones políticas internas; y externas también.

Un artículo de la Constitución debe ser claro, rotundo y de obligado cumplimiento. No son recomendaciones ni cantos al sol de la mañana. No pueden dar lugar a equívocos ni a interpretaciones sobre todo cuando es algo tan claro como la unidad de España: fundamento constitucional.

No puede ser que lo que hoy es amnistía mañana sea prisión, que podría, solo porque una vez estaban unos y otra los otros. Y los unos metan en trena a los otros.

A este 8 se refería Ramón Tamames en una reciente Tercera de ABC: «…no se plantea el mecanismo para regular las funciones del articulo 8 de la Constitución -tan propio y normal en la Carta magna como lo es el artículo 155- en el que se asigna a las Fuerzas Armadas la función de cuidar de la independencia nacional, la integridad territorial y el ordenamiento constitucional. Pero sin decir como deben activarse esos principios protectores, porque el punto 2 del referido artículo 8 no ha sido desarrollado con una ley orgánica como se preconiza en la propia ley de leyes».

Es decir, una confusión más que permite decir una cosa y la contraria sin que se resquebraje la Ley.

Visto lo visto estamos ante un 8 que no se activará ni aunque nos ataque Puigdemont al frente de su ejército, sea este real o virtual. Lo del sur está incluso más claro.

Dicen que «de buena ley» todo es simbólico. Usted tiene derecho a un trabajo, y a una casa…

Y más. Eso de que el Rey es el Mando Supremo de las Fuerzas Armadas queda muy bien dentro del simbolismo, pero poco más. Como miembro de las mismas está sujeto, mientras nadie diga lo contrario, al Gobierno ya que la misma Constitución le encomienda «dirigir la política interior y exterior, la administración civil y militar y la defensa del Estado». En román paladino allí donde acuda el Rey vestido de uniforme y ante sus tropas es Su Majestad, Mando Supremo, el que debe dar novedades al presidente del Gobierno. La cadena de mando tiene un último eslabón que se llama presidente del Gobierno y no Majestad. Ese es el mundo de los símbolos. Vaya mando que ni la voz ejecutiva <<mar >> puede pronunciar.

¿Cómo se han quedado? Pues hay más.

Cierto es que en la elaboración de la Constitución y su posterior debate parlamentario se planteó la conveniencia de no incluir en el Título Preliminar a las Fuerzas Armadas ya que parecía más conveniente su inclusión en el Titulo IV referido al Gobierno y la Administración ya que las Fuerzas Armadas, debidamente jerarquizadas, forman parte del poder Ejecutivo. El argumento tenía peso en una situación normal de aceptación del fundamento de la Ley: la unidad de España, ya que se otorgaba a las Fuerzas Armadas «un rango constitucional, al margen del Ejecutivo» por lo que parecía más conveniente incluirlas en el Título relativo al Gobierno y a la Administración. No fue así y el hecho es que figuran en el Título Preliminar con todas sus consecuencias. Lo que refuerza, a nuestro criterio, el fundamento de la Constitución: la unidad de España, su indivisibilidad e indisolubilidad, para lo que recurre como ultima ratio a la fuerza, como no puede ser de otra manera.

Dada la situación legal el hecho es asumirlo mientras no se pueda legalmente hacer lo contrario. Otra cosa es ver si se debe hacer. Entonces surgen las opiniones que, aun pareciendo claras, están llenas de sombras a la hora de la interpretación por los que son expertos en la materia.

Las preguntas de siempre: A dónde, por dónde cómo y cuándo.

Para empezar, como decía el profesor Ramón Tamames, el punto 2 del artículo 8 no está desarrollado. ¿Quién y cómo se pone en marcha el 8? ¿Cuándo? ¿El Rey, el Gobierno, Las Cortes, el ministro de Defensa…, o el fiscal de vara?

El artículo 62 de la Constitución establece que, «corresponde al Rey el mando supremo de las fuerzas armadas». Nada resaltable ya que «sus actos, serán refrendados por el Presidente del Gobierno y en su caso por los Ministros competentes». Si acudimos al Título IV en su artículo 97 «encomienda al Gobierno dirigir la política interior y exterior, la administración civil y militar y la defensa del Estado». Lo que les decía: el Rey de uniforme debe cuadrarse al ministro y al presidente.

Este artículo 62 parece encerrar la clave; pero entonces el señor Magistrado me dice:

-Sí, pero el 8 no está en este Titulo IV lo que, en román paladino, significa que se le escapa al Gobierno de las manos.

¡¡¡¿Ah?!!!

En fin un lío constitucional como el 2. Nación y nacionalidades. Real o virtual. ¿Símbolo constitucional o ley? ¿Interpretable?

Ya sabemos que la Constitución deja clara la actuación del ejército en la Ley Orgánica 4/1981 de 1 de Junio que regula los estados de alarma, excepción y sitio (artículo 32) cuando se declara el estado de sitio, en los supuestos de insurrección o acto de fuerza contra la soberanía o independencia de España, su integridad territorial o el ordenamiento constitucional que no pueda resolverse por otros medios.

Queda claro, pero no está tan claro, porque el 8 está donde está que no es en el Titulo IV y la Constitución se fundamenta en la indisoluble e indivisible unidad de España.

Las Fuerzas Armadas son ejemplo de virtud y servicio a España. Saben al detalle cual es su misión y quienes son sus mandos. Y saben que su única razón de ser es la que figura en el artículo 8 de la Constitución, incluso por encima del cumplimiento de los acuerdos internacionales o de ocuparse de emergencias de distinta naturaleza a lo militar. Otros no lo tienen tan claro e interpretan la Ley e incluso quieren tener un ejército propio para institucionalizar su particular 8.

Desde luego lo que debe estar claro es que no se puede alejar a las Fuerzas Armadas del mandato constitucional de la defensa nacional para centrarse en emergencias o en las misiones en el extranjero.

Pero lo más grave es que desde donde se manda y ordena se incumple ese artículo 2 de la Constitución a la vez que ofenden cuando quieren, aunque no puedan, al Rey y a las Fuerzas Armadas, es decir a la Nación española. Y tiene amparo donde debería estar la amparada la Fuerza.

Todos lo vemos y comprobamos. Día a día. Gobierno tras Gobierno. El ruido ya no es de sables, sino de corrupción política. Ha cambiado la guerra y los golpes de estado. Ahora todo se hace en el silencio cobarde de la distancia e interpretación que da el poder con el asentimiento de la oposición que espera a que le toque su turno. Porque ahora los golpes de estado se han incorporado a la normalidad democrática.

¿Dónde está la Constitución? Es un símbolo. Como la Bandera, el Himno, el Rey… Bodas y bautizos.

Al menos antes todo lo aguantaban… menos que les hablasen alto.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

29 febrero 2024

DOS AÑOS DE GUERRA. LA INVASIÓN RUSA DE UCRANIA. Vídeo por el general Dávila

“UNOS POCOS” Y SUS INCONDICIONALES “NEUTRALES”: UN BINOMIO FATÍDICO PARA NUESTRA DEMOCRACIA. Julio Serrano Carranza Coronel de Aviación (R.)Ejército del Aire y del Espacio

Bien podríamos comenzar este artículo de opinión, con uno de los dichos del rico

refranero español, que ya aparece en el texto del Quijote: “A todo cerdo le llega su

San Martin”. Queriendo con ello expresar que nadie queda impune cuando se obra de

forma malvada o en contra de la ley, pues, más tarde o más temprano, tendrá que

rendir cuenta ante la justicia y recibirá la condena que por ley le corresponda.

En un estado de derecho y en democracia, debemos confiar en la justicia, como poder

independiente del Estado que exigirá cuentas a todos aquellos que, abusando de su

autoridad (más bien potestas…), de sus cargos políticos e influencias, han maquinado

sustanciosas comisiones en la venta de mascarillas en ministerios y autonomías afines

con la única y exclusiva ambición del enriquecimiento personal y el de sus coautores

de estos hechos delictivos.

Estas graves irregularidades llevadas a cabo en los momentos más dolorosos de la

pandemia del COVID-19, cuando diariamente morían muchos españoles por un virus

letal al que hacían frente con una gran profesionalidad y valentía los sanitarios,

militares, cuerpos y fuerzas de seguridad del estado y todos aquellos que, con una

gran iniciativa y solidaridad, pusieron todo su empeño para ayudar a los demás, en

particular, a los más desvalidos en residencia de mayores; se agrava cuando estos

presuntos delincuentes, eran servidores públicos, es decir, funcionarios del estado.

Algunos de estos atípicos funcionarios a dedo, sin formación, sin oposición ni oficio y

con mucho beneficio, solo y exclusivamente para su egoísta perversión de ansias de

poder y enriquecimiento personal.

No logro imaginar una mayor perversión. Enriquecerse con comisiones millonarias en

la venta de mascarillas, la mayoría defectuosas, indispensables en aquellos momentos

tan críticos para la supervivencia de muchos compatriotas. Me pregunto si estas

mentes depravadas pueden dormir plácidamente, siendo conscientes del mal que han

hecho. Si también salían a aplaudir en los balcones con sus familias a los sanitarios y

valientes que luchaban contra la pandemia.

No quisiera caer en la tentación, una vez desvelada la trama de influencias de algunos

servidores públicos, de pensar que el afán de algunas autoridades y responsables

políticos en la obligación del uso de mascarillas era para nuestro bienestar o, más

bien, para su bienestar económico.

No comparto el conocido poema de nuestro poeta universal D. Antonio Machado:

Españolito que vienes al mundo te guarde Dios, una de las dos Españas ha de

helarte el corazón”. Aunque soy parte interesada, considero que los españoles somos

un pueblo solidario y empático no sólo en suelo patrio, sino fuera de nuestras

fronteras, como se demuestra en donaciones de órganos y colaboración de voluntarios

ante catástrofes y desastres naturales. Sin embargo, no hay regla sin excepción, y

entre la mayoría siempre surge, por generación malévola más que espontánea, “unos

pocos” díscolos y espabilados, por identificarles de algún modo, que, sin escrúpulos y

con ansias de poder y fortuna, son capaces de actuar de las formas más eyectas y

criminales posibles. Estos pocos maléficos, más que helarte el corazón, te lo cortan

con hachas de aizcolaris.

En contraposición, con la intención de honrar y recompensar a los héroes y valientes

compañeros de las Fuerzas Armadas que lucharon a pecho descubierto en los

primeros momentos de la pandemia, desde este prestigioso blog de pensamiento

militar del General Rafael Dávila, tuve la oportunidad de que me publicase el articulo:

Operación Balmis: El antídoto militar contra el COVID-19”. En dicho artículo,

además de poner énfasis al inestimable servicio que los compañeros realizaron en

innumerables acciones para ayudar a todos los ciudadanos y con la intención de

salvar vidas, proponía la creación de la Medalla Conmemorativa Operación Balmis,

que sería aprobada por la Ministra de Defensa, para recompensar a los miembros de

las Fuerzas Armadas que más allá de los cometidos encomendados, llevaron a cabo

acciones sobresalientes con valentía, espíritu de sacrificio y voluntad de hierro en su

afán de servicio a los demás y amor a España.

Ante la sensación de la satisfacción del deber cumplido que tendrán todos aquellos

servidores públicos y compatriotas que, aportando lo mejor de sí, lucharon contra la

pandemia, me pregunto qué sentirán los que no sólo no hicieron nada, sino que se

enriquecieron con la gestión de la venta de mascarillas, mercadeando con la vida de

todos los ciudadanos, sin escrúpulos y sin que nadie con coherencia y sensatez,

pusiese orden y concierto.

El historiador Tucídides nos ha hecho llegar el Discurso Fúnebre del gran político

ateniense Pericles, pronunciado el año 431 a.C. en el cementerio de Atenas en las

exequias de los soldados caídos en combate en el primer año de la guerra contra

Esparta. En su intervención publica Pericles aprovecha la oportunidad para definir el

espíritu profundo de la democracia ateniense, explayándose sobre los valores y

virtudes que presiden la vida de sus conciudadanos y que explican la grandeza

alcanzada de la ciudad ateniense.

Hay textos históricos por los que no pasan los años. En la III parte del discurso,

Pericles nos define los fundamentos de la democracia: “Disfrutamos de un régimen

político que no imita las leyes de los vecinos (en este caso, Esparta); más que

imitadores de otros, en efecto, nosotros mismos servimos de modelos para algunos

(en este caso, Roma). En cuanto al nombre, puesto que la administración se ejerce en

favor de la mayoría, y no de “unos pocos”, a este régimen se lo ha llamado

Democracia, respecto a las leyes, todos gozan de iguales derechos en la defensa

de sus intereses particulares; en lo relativo a los honores, cualquiera que se distinga

en algún aspecto puede acceder a los cargos públicos, pues se lo elige más por sus

méritos que por su categoría social…”.

Este discurso de Pericles debería ser grabado en alguna lápida, pero no funeraria,

sino en lugares visibles en todos los estamentos públicos e instituciones del Estado

para ser repetida por los servidores públicos y padres de la Patria, así como en los

centros de enseñanza para las nuevas y futuras generaciones. No hay nada mejor que

establecer principios y propiciar virtudes ciudadanas desde la más tierna infancia.

El concepto de Democracia, la forma de gobierno más justa que respeta los tres

poderes de un Estado de Derecho (Legislativo, Ejecutivo y Judicial) y vela por el

bienestar de la ciudadanía por igual, encuentra una china en su recto caminar en la

senda del bien por “unos pocos” que van a contracorriente o, mejor dicho, a su propia

corriente sin miramientos y con toda impunidad ante la desidia de la mayoría.

Dante Alighieri en su obra maestra de la Divina Comedia antes de llegar al Paraíso,

debe pasar previamente por el infierno acompañado por el poeta Virgilio. Allí, pasa por

los diferentes círculos que conforman el infierno y en donde penan sus culpas las

almas de los mortales que por sus malas acciones han merecido tal castigo. “Los

confines más obscuros del infierno están reservados para aquellos que eligen

mantenerse neutrales en tiempos de crisis moral”. Aquellos que, ante las injusticias y

el dolor ajeno, fueron capaces de no tomar partido, indolentes, no hicieron nada por

remediar o impedir el sufrimiento de otras personas o bien las injusticias o actos

criminales evitables.+

Pues este es el triste panorama nacional que vivimos en la actualidad en nuestra

querida España. “Unos pocos” en contra de la mayoría se han lucrado con el dolor

ajeno abusando de su autoridad, de su supuesto servidor público. Pero para que estas

maliciosas y perversas maquinaciones de “unos pocos” sean posibles, necesitan el

apoyo de sus acólitos, los “neutrales” que con total indolencia permanecieron

impasibles sin ponerlo en conocimiento de los tribunales a sabiendas que se estaban

cometiendo acciones delictivas que atentaban, en primer lugar, contra la salud pública

y, en segundo lugar, contra la malversación del erario público de todos los españoles.

Está claro que, para que las llamadas “fuerzas del mal” atenten contra nuestra

sociedad de derecho y venzan a las “fuerzas del bien”, se requiere esa fatal

combinación o alineación de elementos, nunca mejor dicho. En este caso, la presunta

malversación de fondos públicos y las mordidas de millonarias comisiones en la venta

de mascarillas por servidores públicos y sus compinches en plena pandemia, no forma

parte de nuestra condición, idiosincrasia y forma de actuar, todo lo contrario. La

mayoría de los servidores públicos han dado ejemplo de un trabajo encomiable en la

defensa de los valores y eficacia de las administraciones públicas en unos momentos

muy difíciles.

Sin embargo, el binomio de la perversión de “unos pocos” junto con la colaboración

necesaria de los indolentes “neutrales”, nos han hecho y pueden seguir haciéndonos

daño en nuestra democracia y estado de derecho si no ponemos freno y medidas

severas de control y vigilancia de nuestros intereses mayoritarios de la sociedad

española. La razón de ser y fin último de nuestra democracia.

Julio Serrano Carranza

Coronel de Aviación (R). Ejército del Aire y del Espacio

26 febrero 2024

Blog: generaldavila.com

«MALVADOS CON MALA MEMORIA» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Al seguir siendo humano, de carne y hueso, y por mis venas correr la sangre necesaria, mi cabeza no puede resistirse a los sentimientos. Como no me gusta cambiar de chaqueta, de mujer o de caballo, hoy encuentro razones de sobra para dar vida a mis últimas emociones, y de nuevo aquí me tenéis.

Muchos hablan de que el mundo está cambiando aceleradamente, únicamente para satisfacer la infinita avaricia de los que mandan, pero hoy yo solo hablaré de mi, en pocas ocasiones lo hago aunque es el tema que mejor conozco, pero en este Blog que llega tan lejos, mi honestidad me obliga a no faltar a la verdad y a no hablar de lo que otros están mucho más y mejor informados que yo. De esto si estoy seguro, nadie puede conocerme mejor.

Todo empieza con la meditación, que consiste en entrar en el interior de uno mismo, pero yo, cuanto más me observo, más se desmorona lo que quiero ser y menos sé quién soy.

«Feliz el hombre que no anda según los consejos de los malvados, que no se detiene en el camino de los pecadores, que no se sienta en el asiento de los burlones» (Salmo 1:1)

Y es que todo ha cambiado, y las cosas no son como antes, ahora parece que el que hace la trampa hace la ley. Lo dicho, el mundo al revés.

Hoy todo lo relacionado con la España tradicional es objeto de censura o boicot. Sea la religión católica sea la tauromaquia sea la caza, la ganadería o el mundo rural en su conjunto. Aquello que no sea urbanita, progresista y ecologista es el enemigo, incluido esa censura de género tan extendida, que pocos se atreven a comentar sus muchos aspectos ridículos y nefastos. Por este camino, educaremos a los jóvenes en el odio a España, y en la exaltación de la región, donde siempre se impone eso de lo mío es mío y lo de Madrid que lo repartan.

También muchas cosas a caballo han cambiado, empezaron siendo recursos de utilidad para acabar en lujo o deporte, como cuando en la estrategia medieval los caballeros gustaban, a veces, de aislar y acosar a caballo a un soldado enemigo a pie, al que luego hacían prisionero. Este ejercicio bélico dicen que fue el principio del rejoneo.

Muchos de los ejercicios de hoy en la alta escuela de doma, eran trucos defensivos de la batalla: Así podemos entender porqué muchos de ellos están originados en esa clase de entrenamiento bélico; es por eso que existen movimientos que consisten en conseguir que el caballo cocee (corveta o cabriola, para golpear así al enemigo que ataca por retaguardia), que se ponga de manos (levada, para que el jinete pudiera protegerse con su cuerpo) o que gire sobre los pies (piruetas, para atacar y escapar).

Nunca podemos olvidar que a caballo en España se hizo la Reconquista, las guerras del exterior, se pobló América, y al esparcirse por el mundo entero, también lo hizo nuestra civilización con el genio aventurero de nuestra raza, y todo a pesar de los buitres insaciables que hoy quieren forjar la mentirosa «Leyenda Negra».

En el siglo XVII la fama de los caballeros y caballos españoles era tan grande, que en cualquier rincón de Europa cuando se quería ponderar el mérito o la belleza de una persona o un caballo, era costumbre decir: ¡Parece español!

Me da la sensación que hoy esta admiración no se oye por Europa. En estos días ni con los tomates.

Sin embargo, el caballo y el perro, con su lealtad y fidelidad respectivas si lo parecen, son los dos preciosos compañeros inseparables del hombre, sus dos mejores amigos en medio de la profusa e infinita creación, hechos para disfrutar las delicias de la paz, aliviar los peligros de la guerra, alargar la dulzura del ocio y evitar las fatigas del trabajo.

Hablando de caballos, fue divino cuando el blanco portando al Apostol, nuestro Señor Santiago, aventó con su galopar aéreo, en la batalla de Clavijo, a la morisma que asolaba España.

Y no tan divino cuando los cuatro jinetes apocalípticos, que representan las tragedias e infortunios que pueden dar fin a la humanidad, recorren el mundo montados en cuatro caballos de capas color: blanco, alazán, negro y bayo, que son alegorías de la Gloria, la Guerra, el Hambre y la Muerte, respectivamente. El primero al no librarnos de la peste, el covid y la gripe; el segundo con la tizona en ristre, galopando sobre su incansable caballo alazán, (como dice el refrán, caballo alazán tostado, antes muerto que cansado), en plenas guerras de Ucrania e Israel; el tercero con su caballo negro zahino, que con el especial estruendo de sus cascos, su jinete lleva entre sus dedos una balanza para pesar el sustento de muchos hombres midiendo su hambruna, y el cuarto sobre su caballo perla, con su guadaña a cuestas, es la conocida muerte que siempre nos acecha.

Cabalgan a través de la historia hasta hoy, y solo nos queda la esperanza que aparezcan pronto, para contrarrestarlos, los llamados jinetes de la Salvación: los de la Paz, de la Vida, de la Generosidad y del Bienestar.

El jinete belicoso sigue cabalgando en la guerra ruso-ucraniana. Al inicio tuvo una presencia importante y diaria en nuestras vidas, ahora ha pasado a un segundo plano, y es que cada vez más euros, y menos Europa.

Quizás fuimos muy ingenuos en creer en una rápida solución en esa guerra, pero lejos de encontrar la paz, vivimos el estallido de una nueva entre Israel y Palestina.

Hay guerras y desastres de primera, de segunda, de tercera y los que no intresan a nadie, pero no por eso debemos olvidarnos de ellas.

Hoy me acuerdo de Antonio Fraguas, que durante más de tres años, el gran Forges, al final de sus viñetas diaria siempre nos pedía: ¡ Pero no te olvides de Haití !

Fue a raíz del terremoto de enero de 2010. Era un grito silencioso para llamar la atención sobre el país más pobre de América Latina.

Forges murió en 2018, y desde entonces Haití no tiene quien le recuerde.

Y aquí, y ahora ¿Que más nos puede pasar?

Pues que también se olviden de nosotros, como se olvidaron recientemente en darles los medios adecuados a los dos valientes agentes del Benemérito Cuerpo de la Guardia Civil, que con medios desproporcionadamente inferiores a los precisos, a bordo de algo parecido a un flotador, el pasado 9 de febrero, fueron asesinados en acto de servicio, haciendo frente a las embestidas de una narcolancha de 900 caballos de motor, y pilotada por terroristas traficantes, en aguas de Barbate, entre Vejér de la Frontera y Tarifa. ¡Malditos bastardos!. Al lado de estos, Tarantino se quedó muy corto en su famosa película.

Para quedarnos tranquilos al saber que estos asesinatos no quedarán impunes, la portavoz del Ejecutivo de Pedro Sánchez y ministra de Educación y Deportes, Pilar Alegría, ha protagonizado un nuevo patinazo lingüístico, con una nueva patada al dicionario, esta vez relacionado con el asesinato de Barbate al decir que El Gobierno tendrá «contundencia» cero. Es decir que según ella, el Gobiero como dice la R.A.E de la lengua, contra el narcotráfico no tendrá, como ya sabíamos, ninguna: firmeza, ni dureza, ni convicción, ni persuasión, ni resolución, ni energía para combatirlo. Ministra de educación y ¿CULTURA?, márchese.

Tampoco se acuerdan de la localidad turolense de Andorra, cuando «Igor el Ruso», que ni se llamaba Igor ni era ruso, acabó con la vida de otros dos guardias civiles, estos no pedían lanchas sino modestos chalecos antibalas y vehículos en condiciones; uno de los agentes llevaba un chaleco que se había comprado él mismo y no era reglamentario, y el otro, que sí que lo era, acabó con cinco agujeros de bala que no evitaron su muerte.

¡«Aur, aur… Desperta ferro» ! («escucha, escucha…Despierta hierro»)

Grito de guerra que daban los temidos almogávares, al tiempo que golpeaban sus espadas contra las piedras del suelo haciendo saltar chispas. Se trataba de una Infantería Ligera a base de mercenarios aragoneses al servicio de la Corona de Aragón, que durante la Reconquista luchaban a cambio del botín en la frontera musulmana.

Agentes de la Guardia Cívil:

Miguel Ángel González Gómez, del Grupo de Especialistas en Actividades Subacuáticas (GEAS) y

David Pérez Carracedo, del Grupo de Acción Rápida (GAR).

¡PRESENTES!

DESCANSEN EN PAZ.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Zaragoza 25 febrero 2024.

Blog: generaldavila.com

LOS VERSOS DEL CORONEL. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM. (R.)

23F. GOLPE DE ESTADO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

‹‹Las cosas por su nombre. Entre la sedición y el golpe de Estado. Ahí es donde estamos. Mejor sería no tener que aplicar el artículo 155 de la Constitución, y mucho menos el 8, para resolver el órdago secesionista catalán. Eso es lo que hizo la II República en 1934…›› (Luis María Ansón. El Mundo jueves 14 de enero 2016).

Golpe ese: el catalán. El de los indultados.

Eran alrededor de las ocho y veinte de la tarde del 23 de febrero de 1981. Jordi Pujol, Presidente de la Generalidad, hablaba con el Rey.

¡Tranquilo, Jordi, tranquilo!

Es historia. La historia del «golpe de timón» o «golpe de bisturí» en expresiones acuñadas por Tarradellas, antecesor de Pujol, meses antes de darse el golpe.

De aquel 23F quedan dos o tres personajes del primer nivel y otros dos o tres del segundo que saben cosas; más que el resto. Quizá todas las cosas. No, Pujol no. Su honorabilidad iba por otros caminos. Saber sabe, pero de otras cosas que no le dejaban tiempo libre para frivolidades.

Tarradellas dijo con rotundidad:

‹‹Si no hay unidad en España, en Cataluña, en el País Vasco, en todo el país, no nos salvamos. Soy un ciudadano catalán y español apasionadamente preocupado por el país››.

Más de una vez lo he dejado escrito y ahora vuelvo a ello: entre los pliegues de las guerreras buscó protección más de un villano. Pero las guerreras hace ya mucho tiempo que todos saben que no son manipulables, conocen la ley, su juramento, su misión constitucional y como cumplirla. Y los villanos huyen de la ley. Ahora se esconden en la agitación permanente o en la debilidad del que tiene como responsabilidad cumplir y hacer cumplir la ley. El resto, la infantería de a pie, la de la lucha esforzada del día a día, guarda silencio y cierra con fuertes candados la puerta de su casa. Recuerda su pasado, busca el pan nuestro de cada día en su presente y reza por el incierto futuro. Pero fiarse, fiarse, ni del compañero de pareja.

Dicen que la receta para evitar el golpe de Estado se cifra en el diálogo. Pues muy bien. La ley no se dialoga. Se cumple. Si la incumples te la aplican. Así es para esa mayoría demasiado silenciosa.

Momento incierto. Pactos, ofertas, intercambios, el sonido de la traición.

Surgen personajes que no son el paradigma de la estabilidad y fiabilidad. Antes la palabra era ley. Ahora ni palabra ni ley. Fiarte, ni del compañero de pareja, ni de la justa aplicación de la justicia. Se puede pactar. Otra cosa es fiarte del pacto, reconocer la firma. ¡Para fiarte está el panorama!

‹‹Lo que más añoran las dictaduras es la juridicidad que les falta, y empeñan sus mejores y mayores esfuerzos en fingirla o sustituirla››. Son palabras del siempre joven y actual Umbral. Escribía sobre el 23F. Es perfectamente aplicable al actual golpe de Estado, el de Cataluña, que espera, desesperadamente, hacer de su capa un sayo dando juridicidad a su golpe. Esperemos que la ley sea igual para todos y que nadie tenga nada que esperar del favor ni temer de la arbitrariedad. Hacer legal lo que es ilegal no pueden acordarlo unos cuantos a capricho. Eso no sería hacer política sino cometer un delito.

En combate se adopta la situación defensiva cuando los medios no te permiten actuar ofensivamente. Permanecer mucho tiempo en defensiva es el equivalente a perder la guerra. No hay tiempo que perder, contamos con el mejor y más potente medio para evitar el golpe de Estado: La Ley.

‹‹Mejor sería no tener que aplicar el artículo 155 de la Constitución, y mucho menos el 8, para resolver el órdago secesionista catalán››.

No lo he dicho yo, aunque también.

¡Rey don Sancho, Rey don Sancho!, no digas que no te aviso, que de dentro de Zamora un alevoso ha salido.

Vuelvo a Umbral: ‹‹Es vieja la teoría según la cual al cínico no se le combate con moralidades, sino con mayor cinismo››.

Yo preferiría simplemente aplicar la ley. Cumplirla y hacerla cumplir.

Juro o prometo. Yo lo juré hace más de cincuenta años.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 febrero 2022 (no es repetir lo ya dicho, sino volver a avisar). 22 febrero 2024

No aprendemos…

DOS AÑOS DE GUERRA. UCRANIA (II). GUERRA MUNDIAL. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Los primeros días de guerra

Llamemos a las cosas por su nombre.

He repasado los muchos artículos que he escrito sobre la guerra en Ucrania desde su inicio. En todos, a pesar de convivir con la incertidumbre, he intentado entender lo inentendible y hacerlo manejable para mostrárselo a ustedes de manera asequible. Vemos que las predicciones se han ido cumpliendo y no había que ser muy listo ya que era notorio que esto iba para largo. Porque más allá de lo que hablamos, nadie tiene prisa por acabar esta guerra. Quizá esta terrible frase no se entienda. Requiere un cierto análisis y mirar más lejos de lo habitual y más atrás de lo que acostumbramos. Nos toca vivir una situación que requiere tiempo para asimilarla y ese tiempo ya no es nuestro, estamos sumergidos en su acontecer y no podemos contarlo.

Es tiempo de guerra. Asúmanlo o sigan viviendo. La solución no está en sus manos.

La guerra de Ucrania es solo una grieta en la gran muralla que divide en dos partes al mundo. Nada nuevo, por cierto. Siempre la hubo, incluso hubo épocas en las que se derrumbó, pero pronto volvió a construirse. Rusia no quiere acabar la guerra, por ahora. Ucrania hace lo que le diga Estados Unidos y a día de hoy la situación permanece en stand-by.

Rusia no ganará la guerra, Ucrania tampoco, ninguno perderá, ¿entonces?: no es una guerra de ganadores y perdedores, sino de cambio de rumbo, una guerra mundial, un cambio estructural que llevará tiempo y ni siquiera sabemos si tendrá un final que puedan generaciones futuras narrar o entraremos en una nueva era oscura. Todo está bajo la tutela de la ciencia. Hasta la inteligencia a eso ha sido reducida. Hemos pasado de Platón a la máquina de pensar y la hemos dado vida con los datos incorrectos. Se asemeja más al arquero que dispara y se esconde que al guerrero que muestra las armas en sus toscas manos.

Sustituir al hombre por un muñeco es fácil. Lo difícil es igualar su maldad. No hay máquina que lo haga. Eso lo maneja otra inteligencia irreproducible, inimitable, que siempre llevó cuernos y rabo. La guerra será protagonizada por la inteligencia artificial, pero los que mueran será hombres (con inteligencias robadas) sin cuernos ni rabos. Y se matan unos a otros con o sin máquinas.

«Si la guerra fuese exclusivamente una ciencia el hombre dejaría de hacerla. Ni siquiera merecería la pena escribir sobre ella. Es más que ciencia, algo íntimo, intrínseco a su naturaleza: un arte. Por ello la narra en hexámetros un supuesto poeta: Homero. Desde entonces, a pesar de que la voluntad de destrucción del ser humano no tiene límite, sigue siendo el arte la única capacidad o habilidad de la que dispone para acabar con ella con una cierta dignidad» (Jenofonte V).

Solo nos salvará el hecho de que haya algo más que Ciencia. Si no es así estamos perdidos.

La invasión de Ucrania no fue una sorpresa. Los Servicios de Inteligencia de los Estados Unidos de América conocían los planes rusos y gracias a ello Rusia no ocupó Kiev ni alcanzó el Dniéper para dominar definitivamente el Donbás y los mares Azov y Negro que era su verdadero objetivo estratégico. La invasión generó en guerra. Rusia lo había preparado, lo estaba, pero mal y equivocada por culpa de hacer la guerra solo con visión política. Su objetivo estratégico era y sigue siendo incierto y, para combatir, la táctica no la tenían depurada. El que mucho abarca poco aprieta. Su Estado Mayor y sus generales han hecho durante dos años una guerra lamentable en lo táctico, basada únicamente en la destrucción de sus hombres, en las masas, en el fuego y el obstáculo renunciando a la maniobra hábil y a la sorpresa táctica para evitar arrojar hombres al frente como si fuesen bots.

Su gran fallo no superaría un examen de ingreso en ninguna escuela de Estado Mayor.

A día de hoy las cosas han cambiado.

Rusia ha aprendido de sus errores. Ha reestructurado sus grandes unidades. Ha movilizado a un gran ejército. La industria militar de guerra es nueva y eficaz. Ha superado el aislamiento económico y dispone de nuevos y poderosos aliados. Solo una, no probable, desestabilización interna puede acabar con la guerra de la que está saliendo fortalecida.

Ucrania depende cada día más de occidente. Sus unidades con gran experiencia de combate se ven mermadas de personal y para la movilización cada vez dispone de menos gente joven en edad de combatir. Sus campos de cereal son chatarra bélica. Su industria de armamento no existe al verse en constante amenaza. Cada vez es más difícil mantener sus posiciones. Solo una mayor implicación material y moral de occidente puede hacer cambiar las cosas.

La guerra está en un punto que podríamos definir como equilibrio inestable.

Todo depende de las elecciones en los Estados Unidos de América.

Es tal el temor que Europa rompe su Alianza Atlántica, a todas luces insuficiente, titubeante ante el fenómeno Trump, así que comienza cada nación a pactar alianzas por su cuenta y en Europa entra la fiebre guerrera.

«El presidente de uno de los países grandes tomó la palabra y me preguntó: ‘Si no pagamos y somos atacados por Rusia, ¿nos defenderíais?’. Le dije: ‘¿No has pagado? ¿Estás en deuda? Entonces no, no te protegería. De hecho, los animaría (a los rusos) a hacer lo que quisiesen. Tienes que pagar. Tienes que pagar tus cuentas». Es palabra de Trump y es que esto es la guerra. Una guerra mundial en la que estamos todos, queramos o no.

Es la guerra. ¿O qué te habías creído?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

21 febrero 2024

EL REY DON JUAN CARLOS I DE ESPAÑA. LA LLAVE DE LA POSICIÓN DEL 75 Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Leemos en Clausewitz un enigmático capítulo, sin desarrollar al completo, que lleva por título Llave del país. «La idea indeterminada y confusa que se esconde bajo esta antigua metáfora militar, se aplicaba tan pronto a la parte más descubierta de una país como a la más fuerte».

La simplicidad del ejemplo militar nos lleva a entender que en España si poseo La Zarzuela, símbolo del  Reino, posición donde ondea la bandera de la Nación, poseo el país. De manera que para un hipotético enemigo de España esa sería la llave maestra.

En buena estrategia hay que buscar un objetivo en quién centrar la mirada mientras se socava el conjunto. Nada como ir directamente a por la bandera, lo más elevado de la nación: acabar con el símbolo para que lo simbolizado desaparezca: La Corona: España.

Los ataques frontales producen muchas bajas y no suelen ser decisivos. Se impone la maniobra que se constituye en un juego del espacio con el tiempo. La cerradura de la posición del 75 era firme y a partir del 78 se reforzó con una «Constitución» que vigilaba la puerta y los interiores para que nadie asaltase las estancias.

El descuido y la complacencia de muchos bajó la guardia de las murallas. Los centinelas se dormían al calor del bienestar y la bandera languidecía perezosa, falta de viento para flamear. Era el momento de hacerse con la llave. «Decimos pues: si la palabra llave debe tener una significación determinada en estrategia, no puede designar nada  más  que una porción de territorio sin la posesión de la cual no  podemos exponernos a penetrar en un país». Lo penetraron. Cambiaron la llave y van camino.

Muchos son los que lo piensan: ¿El  Rey?, aunque nadie lo dice en voz alta. Ni en círculos reducidos porque quizá ya no los hay. Todos callan y nadie se fía, mucho menos del compañero de pareja. Demasiadas traiciones en el camino. Nadie quiere comprometerse con nadie ni con nada. Estamos ante la España cobarde ¡tienen tantos tanto que callar!

Mientras discutimos la amnistía se consume sin pausa, sin prisa, la mecha ya prendida: diez, nueve, ocho, siete, seis cinco…

España ha pasado de ser un modelo de convivencia a ser un Estado vengador. Calificar a la Nación no me atrevo ante su peso histórico. Como Reino ha sido de una grandeza incomparable. Todo ha terminado y ahora «el conjunto de los poderes y órganos de gobierno» nos enfrentan al abismo, no hay futuro. Estamos postrados ante un Estado vengador.

España vive en la anormalidad política, institucional e histórica. ¿Democrática?

¿Alguien puede explicar por qué el Rey de España D. Juan Carlos vive fuera de España en contra de su voluntad? ¿Quién (es) se lo impide (n)? ¿Cuales son las razones?

No se nos muestran los denunciadores, ni las acusaciones. Mientras lo hacían, en la manipulación de las redacciones, ocultaban su rostro no fuese alguien a escribir en el suelo. En las cuevas se han criado y de los pechos de una serpiente mamaron.

Así que se han ido retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos. No es la Justicia. No hay ley que se lo impida. No es el dinero culpable ni otra acusación ronda los juzgados.

Nadie a Don Juan Carlos ha echado. Echar a un Rey  equivale a hacerlo a la Corona, a la institución, a la dinastía que representa. ¿Entonces? ¿Quién (es) se opone (n)?

Evidente anormalidad que debe de tener algún oculto sentido para que nadie se atreva a poner negro sobre blanco.

¿Será la llave del país, de la que hablaba Clausewitz?

El Rey Don Juan Carlos I, que fue de España y sacó adelante a España, no  puede vivir en su nación porque… Nadie lo sabe.

Esos puntos suspensivos acabarán con España y será a jirones, cuando ya vemos los primeros desgarros de los traidores que se instrumentalizan desde sus cargos para la venganza institucionalizada. Cuidado con tirar de los extremos porque de acuerdo con Ortega acaba produciendo «una escisión del cuerpo social mediante una tracción continuada ejercida desde sus extremos».

Hay tres imperdonables contra los que se dirige todo lo que se instruye y construye. Tres motivos de venganza: Transición, Corona, Constitución.

Hay facciones infiltradas en la organización que de manera sutil conducen el rebaño que se define con inocentes siglas, que no dicen nada, pero son la marca al hierro candente que caracteriza la historia más triste de los pueblos.

El Rey Juan Carlos fue el conductor de la Transición, de la Corona y de la Constitución. Lo hizo con mano hábil y férrea hasta culminar la democracia. No era fácil. Mantuvo la unidad de España y el prestigio internacional fue acrecentándose hasta ser una nación referente en el mundo. Algo imperdonable para el socialismo que irrumpió con aquel «Hay que aceptar la Monarquía como el mejor y más fácil puente hacia la democracia. Luego ya veremos», que sentenció Tierno Galván. Aceptaron el reto, el «ya veremos» lo convirtieron en un futuro de progreso para España hasta que regresó la torpeza y el rencor histórico socialista de antaño con dos gobiernos alimentados desde fuera y con España como objetivo: José Luis Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez. Habría que volver al 31 y si era necesario al 36.

La demolición supone empezar con los tres imperdonables citados: Transición, Corona, Constitución. Son dinero y luego Poder: ejecutivo, legislativo, judicial.

La  Transición ha sido denostada. La Constitución vulnerada. La Corona señalada. La llave estaba en La Zarzuela. A por ella…

¿Qué queda?

La anormalidad está en el conjunto, pero la que hoy señalamos del Rey Don Juan Carlos tiene muchas lecturas. Es solo una parte del recorrido. Habrá segunda parte.

Algunas de esas razones que llevan a tener al Rey de la Transición y la Constitución alejado de España saltan a la vista, pero para no reiterarme señalaré solo algunas:

-Apoderarse de «la llave del país».

-Desarticular, desprestigiar, desmontar la Transición y señalar a su mayor culpable. Recuperar la violencia y rencor socialista de antaño.

-Acabar de manera definitiva con la Constitución. Borrar la Ley de forma que se imponga el «Partido único».

-Llegar al final del recorrido a la República de repúblicas.

-Acabar con aquel proceso que cristalizó en 1969 con la aprobación por las Cortes de la designación de D. Juan Carlos como sucesor del Generalísimo a título de Rey.

-Demostración de fuerza: aquí mandamos nosotros. Buena prueba de que se puede echar a un rey sin que pase nada.

-Abril del 31: sin amparo legal ni ley que lo apoye expulsamos al rey de España y le declaramos delincuente. Sea. Agenda 2030+1.

Es palpable y objeto de terror comprobar que de todo este proceso salgan ganadores: el terrorismo y el independentismo. Debería hacernos pensar, pero puede que ya sea tarde después de haber educado a unas cuantas generaciones en un proceso sin retorno.

El camino recorrido no tiene vuelta atrás. Es terreno ganado de manera irreversible. Ha sido preparado meticulosamente y nadie se hace idea de las instituciones infectadas que han colaborado en el proceso. Nombres y apellidos que descansan como si hubiesen sido conductores de la democracia a la que minaban de manera hipócrita ¿o traidora? Algún día se sabrán sus nombres.

El dinero mueve guerras, pero cosas más sutiles y sencillas también. Si. Las de toda la vida.

Enumerar la lista de traidores aún es posible. No habrá rincón de la tierra que oculte su nombre, y menos los apellidos.

Han quebrantado la fidelidad y lealtad a quien todo le deben, han traicionado a quien trajo el sistema que se lo ha permitido y Él ha tenido que sacrificarse por la Corona de España.

Esperemos que haya servido para algo porque mientras discutimos la amnistía, se consume la mecha ya prendida: diez, nuevo, ocho, siete, seis, cinco…

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

20 febrero 2024

¿España indefensa?: “la muerte no es el final” Manuel Castro Zotano General retirado

¡Asesinos y cobardes!, los que con alevosía, abuso de superioridad y ensañamiento abatieron a dos guardias civiles e hirieron gravemente a otro que nos protegían a todos los españoles, incluso los que no quieren serlo, del narcotráfico que destruye tantas personas y familias. ¡Canallas y desalmados!, los que aplaudían y animaban, desde el puerto de Barbate, a los narcos mientras masacraban a los guardias civiles. ¡Canallas y cómplices!, los que mandan (en cualquier nivel: político, estratégico y táctico) a los guardias civiles a luchar contra asesinos sin proporcionarles los medios y el apoyo que necesitaban y prohíben, escatiman o dificultan que se les honre debidamente una vez asesinados. ¡Traidores y canallas!, los que como el Partido Socialista de Cataluña votan con los separatistas no realizar un minuto de silencio en el Parlament por un guardia civil, nacido en Barcelona, asesinado vilmente por narcotraficantes. Ninguno de estos asesinos, cómplices, canallas, cobardes y traidores pueden quedar impunes. Habría que concitar todas las energías del país, si fuera necesario, hasta restituir el imperio de la ley en el Campo de Gibraltar y llevar a la justicia a todos los antedichos.

Tranquilos, no se solivianten, esto que he dicho nunca pasará. El Ministro, permanecerá en su puesto per secula seculorum (siempre que no detecte peligro de su parte el Sr. Sánchez). Los que han dado la orden de intervenir a los agentes a sabiendas que la superioridad de los delincuentes era notoria, serán investigados internamente y muy probablemente serán felicitados por su capacidad para asumir responsabilidades y decisión para resolver. Les auguro una brillante carrera. Los del PSC, asociado del PSOE (eso se creen estos últimos), seguirá declarando y actuando para facilitar la salida del Estado del territorio de Cataluña. Los narcotraficantes que abatieron a los dos guardias civiles e hirieron gravemente a otro, han sido detenidos en tierra y puestos a disposición judicial (dos de ellos han sido puestos en libertad). Todos ellos son españoles con antecedentes por narcotráfico, atentado a la autoridad, lesiones, delitos contra el patrimonio y blanqueo. Los seis que han ingresado en prisión van a ser investigados por dos delitos de asesinato, cuatro delitos de asesinato en grado de tentativa, seis delitos de atentado agravado, un delito de contrabando y un delito de resistencia grave a agente de la autoridad. Bien, dado el colapso de los juzgados de la zona, denunciado desde hace tiempo por jueces y fiscales, por falta de personal y medios y, en particular, el que ha hecho cargo del caso cuyo titular será reemplazado en un mes, se prevé una instrucción larga, con lo que seguramente se beneficiarán de la “doctrina Puigdemont” (reducción de tiempos en la instrucción de causas) y, si Dios no lo remedia, los veremos en la calle en no mucho tiempo. Algunos de los desalmados, que aplaudían y vitoreaban al narco mientras masacraban a los agentes, serán detenidos y dudo que lleguen a imputarlos por algún delito.

El revuelo mediático originado por estos hechos ya ha amainado una semana después, aunque queda algún periodista de la zona que sigue informando. Otros asuntos requieren la atención de los medios. El muerto al hoyo y el vivo al bollo. Entre los que detestan todo tipo de autoridad, hay quienes dicen que la muerte de los guardias civiles “va con el sueldo”, estos malnacidos ignoran que nadie se deja matar por el escaso sueldo de un guardia civil, ni siquiera por el sueldazo que cobran algunos políticos semianalfabetos. La sangre de un ser humano no tiene precio y si los guardias civiles, policías y militares la derraman lo hacen gratuitamente por servir a los demás y, por tanto, a su Patria, sin esperar recompensa, que, normalmente, nunca les llega.

Desde aquí, mi mas sentido pésame a las familias de los guardias civiles asesinados y mi apoyo a el herido y sus compañeros. Hoy mi ultimo mensaje es de esperanza, porque mientras quede un guardia civil, un policía o un militar España se mantendrá en pié, pese a los ambiciosos, revanchistas, corruptos y traidores que tratan de conducirnos a un conflicto entre españoles.

Manuel Castro Zotano

General retirado