ADIÓS MÍSTER MARSHALL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Adiós Míster Marshall. Los americanos se van de España. Poco a poco. Sin que se note.

Fuerza de Reacción para África

Los soldados estadounidenses de la Fuerza de Reacción para África dejan la base de Morón y se van a Vicenza después de la larga conversación mantenida entre Biden y Sánchez; ahora y nunca jamás. ¿Charlas de dedos cruzados o de corte de manga?

Entre Zapatero y Sánchez no ha habido diálogo con Estados Unidos de América. Ni hablar ni entenderse; parece que lo tienen más maduro con Maduro. Mientras Biden hablaba con Sánchez (nada y de nada) sus barcos y soldados cubrían el espacio temporal y cibernético.

Las bases hasta ahora aguantan porque no hay más remedio, pero empiezan a notarse gestos que indican que hay alternativas y que en cualquier momento los americanos y el Plan Marshall de nuevo nos abandonan. Su memoria es de elefante y están ya hartos del sí se puede y del progresismo de barraca. O conmigo o contra mí. La situación mundial no está para soportar exhibicionismos como los del moderno socialcomunismo sanchista o zapaterista. El problema es muy serio y no es solo militar, que lo es, sino un serio palo para la economía de los lugares donde se encuentran las bases, para la del conjunto de España. Sánchez da un paso más para pasar a la tercera división de la liga o de la famosa Liga de Campeones de Zapatero de la que ya nos han expulsado.

Estados Unidos tiene alternativas, como nos demuestra, en la cálida costa mediterránea italiana, también en Gibraltar o en la base marroquí de Alcazarseguir. No nos necesitan, nosotros a ellos sí. Pero preferimos a Maduro.

Las razones para este próximo desaguisado se las expuse no hace mucho tiempo y para no olvidar los hechos lo hago de nuevo. Es el desaguisado histórico de nuestros generales en la fase actual de la guerra en la que no dejamos de perder batallas y acumular víctimas.

Para esta «guerra de los pollos» creo que tampoco estamos preparados.

BIDEN Y LA GUERRA A POLLAZOS

Todos sabemos la categoría y nivel de presidente que tenemos, sabemos el peso internacional de nuestra nación después de la política emprendida por Zapatero, continuada por Rajoy y apuntalada por Sánchez. Todos sabemos que la retirada bochornosa de Irak hizo mucho daño en las filas norteamericanas, no solo en sus políticos, sino también en sus soldados. Todo sabemos que aquella traición de Zapatero al no levantarse, con afán de ofender, al paso de la bandera de la nación americana es inolvidable, una huella fosilizada en el corazón de la Casa Blanca.

Todos sabemos que la política internacional —como la nacional— tiene fondo y forma, o mejor dicho fondos y formas.

Los fondos son insondables, cabe todo. Las formas se mantienen, siempre, hasta en pleno combate.

Una cosa es perderse en los fondos y otra perder las formas.

Por ejemplo:

—12 de octubre 2003. Todo empezó ese año cuando un aspirante a llevar a España a su destrucción, José Luis Rodríguez Zapatero, ofendía de manera pública y ostentosa, a todo el pueblo estadounidense al no mostrar el debido respeto a su bandera. No se levantó al paso de la bandera de los Estados Unidos en el desfile del Día de la Fiesta Nacional de España, un insulto del que hoy sigue presumiendo.

—11 de marzo 2004. Ocurre una de las mayores tragedias de la historia de España. Casi 200 muertos. Que si un Gobierno que no nos mienta, que si caminito de Jerez… Un pueblo sumiso que aún no sabe lo que pasó ni por qué. Llegó lo de Irak. Sin previo aviso se retiró a las tropas españolas de su lugar pactado con nuestros aliados y se hizo con grave riesgo de muerte para ellas mismas y para las tropas americanas que debían ocupar su hueco.

Empezaron las ofensas contra el Gobierno de los Estados Unidos.

Las relaciones bilaterales quedaron peor que en punto muerto y el peso internacional de España era el de una pluma de ganso. A los militares españoles nos ha costado grandes esfuerzos recobrar el prestigio perdido en aquella retirada. No olvidan y no se fían.

—14 noviembre 2007. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero decide proponer al jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Félix Sanz Roldán (actual Consejero de Iberdrola), como presidente del Comité Militar de la Alianza Atlántica. Se elige al general italiano: «El almirante Giampaolo di Paola, jefe del Estado Mayor de la Defensa italiana, fue elegido presidente del Comité Militar de la OTAN, en detrimento de la candidatura española, el JEMAD Félix Sanz Roldán (actual Consejero de Iberdrola), que se cayó en la primera votación»…, ¡en la primera votación!

El JEMAD debía ser mejorable y fue sustituido por José Julio Rodríguez Fernández (Julio el de Podemos…) y el ex fue nombrado por Zapatero alto representante para temas de defensa de la presidencia española de la Unión Europea, con rango de Secretario de Estado, un extraño cargo, premio de consolación a su fracaso. Luego CNI y actualmente consejero de Iberdrola.

—23 Marzo 2009. Zapatero, con su acusado síndrome de Alicia, piensa que el americano debe recibirle y postrase ante él. Bernardino León, Secretario General de la Presidencia del Gobierno y asesor personal en política exterior de Zapatero, y Félix Sanz Roldán viajan a Washington para reunirse con el consejero de Seguridad Nacional, James Jones, en una reunión concertada hacía tiempo. Se trataba, acompañados por el embajador Dezcallar, de arañar algo más que una foto de Zapatero con Obama, unos minutos de conversación de contenido político.

En la escala que hacen B. León y Félix Sanz (actual Consejero de Iberdrola) en las Azores les llega la noticia de que la ministra de Defensa Carme Chacón acaba de anunciar, durante su visita a las tropas allí desplegadas, la retirada de Kosovo, algo de lo que nadie había sido avisado. El desaguisado es monumental. Las graves consecuencias de la declaración de la ministra de Defensa no se hacen esperar. El lenguaje más suave de los dirigentes americanos es: «profundamente decepcionados». Se utilizan términos durísimos contra España, más allá de los diplomáticos. En lo militar, el país más crítico es Italia, a cuyo mando aún están las tropas en Kosovo. Los italianos temen que España se retire de la misma manera de Bosnia. Saben y recuerdan Irak.

Zapatero es ignorado, sus homólogos europeos no se acercan a hablarle informalmente de política al cabo de las reuniones. Solo y sin hablar con nadie. Encima se decanta en las elecciones por Obama de manera impertinente en asuntos que no son los suyos.

—Llegada de Rajoy al que todo esto le importa un bledo. Ni los americanos ni sus tropas. ¡Vaya coñazo!

Trump avisa: La seguridad se la pagan ustedes. La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, intenta el funambulismo. Se cae con todo el equipo que encabeza Rajoy

—30 diciembre 2019. Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, socialistas y comunistas, presentan el acuerdo al que han llegado tras semanas de negociación: el pacto fundamental sobre el que se sustentará el Gobierno de coalición. En los Estados Unidos saltan todas las alarmas. Comunistas no.

Venezuela, Cuba y por penúltimo…

—15 mayo 2019. Salta la noticia: «La Embajada de Estados Unidos en Madrid trasladó informalmente al Ministerio de Exteriores su malestar por no haber sido informada de la decisión de retirar temporalmente la fragata Méndez Núñez del grupo de combate encabezado por el portaaviones Abraham Lincoln, ante la escalada de tensión con Irán. El departamento dirigido por Josep Borrell dio explicaciones, pero tardías: la decisión, adoptada por Defensa, fue comunicada al Pentágono a través de los canales militares, pero no circuló por vía diplomática. Ni la Embajada de EE UU en Madrid ni la de España en Washington estaban al corriente». (Todos inciden en señalar este punto como el decisivo para no aceptar a Navantia, y no es sino un sumando más).

—Enero 2020. Aparece en Madrid, Aeropuerto de Barajas, sala VIP; recibida por el ministro Ábalos, amparada por la policía, escondiendo nadie sabe qué, Delcy Rodríguez, y la diplomacia norteamericana pide explicaciones al ejecutivo español por recibir a la vicepresidenta venezolana rompiendo los acuerdos europeos e internacionales. De la misma manera que presentó su queja: «lamentable que el presidente Sánchez no haya aceptado reunirse con Guaidó».

El Gobierno social-comunista-bolivariano empieza su juego internacional. Europa nos da la espalda. Nadie se fía de nosotros.

—Abril 2020. «El astillero público militar español, que pujaba en alianza con la división de astilleros militares de General Dynamics, ha perdido el gran contrato de casi seis mil millones de euros para construir una decena de fragatas para la Armada de EEUU (US Navy). Así lo comunicó ayer el Ejército americano, que adjudicó la fabricación de la primera de esa decena de nuevas fragatas al grupo italiano Fincantieri. Las necesidades de la Navy llegan a la veintena de buques de este tipo en el largo plazo, lo que da idea de la magnitud de la oportunidad perdida para el grupo controlado por la Sepi».

Por tanto la clave de la pérdida del contrato de Navantia no ha sido ni Wisconsin ni el precio agresivo de Fincantieri. Para entenderlo repasemos nuestra política exterior y nuestro compromiso con la Defensa que no llega al 1%. del PIB.

Por último, Josep Borrell, el que afirmó en noviembre de 2018 que Estados Unidos, a diferencia de Europa, tiene más integración porque «hicieron la independencia prácticamente sin tener historia», ya que “lo único que habían hecho es matar a cuatro indios” no apoya mucho a España y el The New York Times y The Washington Post, han denunciado que desde Bruselas Borrell se ha doblegado ante las presiones del gobierno de China para corregir un informe oficial de la Unión Europea y eliminar las acusaciones que había en él de que Pekín tiene en pie una campaña de desinformación global».

La Codorniz, «la revista más audaz para el lector más inteligente» publicó un chascarrillo digno de ser contado incluso repetitivamente, como suelo hacer, ya que es un factor de disuasión.

Decía que allá por los sesenta los americanos, gracias a su inteligencia y desarrollo, consiguieron engordar los pollos en un tiempo récord lo que produjo una caída de su precio y popularizó su consumo. Lo comparaba con España, muy atrasada todavía, olvidada del Plan Marshall, donde la alimentación del pollo seguía siendo lenta y paciente. Pollo se comía los domingos y solo los pudientes. Terminaba el inteligente artículo con todo un reto: ‹‹A pesar de ello estamos dispuestos a emprender la guerra a pollazos contra los americanos cuando ellos quieran››.

BIDEN

Señor Biden, no confunda a este pollo con los españoles. Este es cosa nuestra y acabará siendo pollo con patatas con un regusto amargo, intragable, pero nos apañaremos sin que usted nos muestre su desprecio.

Dígaselo a la cara y entre ustedes, en esos fondos enfangados, pero las formas no las rompa contra los españoles.

El vergonzoso paseíllo que usted protagonizó con el presidente de una nación como España le dejó a usted peor que al señor Sánchez y eso es difícil de lograr; perdió las formas. Creí que la diplomacia americana era más inteligente y la española más diligente. Ni lo uno ni lo otro.

No olvide que no hay enemigo pequeño ni siquiera demasiado pequeño, y tampoco nación tan grande como para ofender a los españoles.

¿Recuerda aquella campaña con Disney en la II guerra mundial?: «Food will win the War».

Nosotros no somos pollos, pero «we will win the war». Aunque sea con pollos como este.

Resumen de fondo y forma. No es fácil adivinarlo, pero ustedes son inteligentes: la tomadura de pelo del señor Sánchez a todos los españoles que ante un ridículo jamás conocido en la política internacional española quiera apuntárselo como un éxito. Sin duda estamos ante una anormalidad. No, no es la ministra de Exteriores, es ella y su presidente los que deben abandonar su «exitosa» labor.  ¡Váyase señor Sánchez! y detrás todos los flautistas que le apoyan.

La situación actual de España es de máxima gravedad. ¿Qué nos espera? Se lo contaré otro día, aunque está a la vista.

WWWW contra usted.

Adiós Míster Marshall. Vuelva usted antes de que España esté «Okupada». Nosotros hacemos la guerra con pollos y gaseosa.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

LA GUERRA: LA PECULIAR NATURALEZA DE SUS MEDIOS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

«La guerra es un acto de fuerza para obligar al contrario al cumplimiento de nuestra voluntad».

Podría haber dicho Clausewitz: La política es un acto de fuerza para obligar al contrario al cumplimiento de nuestra voluntad. De ahí la sutileza de su definición: «La guerra es la simple continuación de la política con otros medios. Queda sólo como exclusivo de la guerra la peculiar naturaleza de sus medios».

Las cosas han cambiado de manera que ya los tratadistas militares se quedan a mitad de camino; solo aciertan y son válidos los que emplean la filosofía en sus análisis porque la guerra ya no tiene definición, ni frentes, no hay límites geográficos ni se distinguen las vanguardias de las retaguardias. Es total y sin periodos de descanso; vive con nosotros.

Entendemos a Freud. Dice que la superioridad intelectual comienza ya a desplazar a la fuerza muscular bruta, pero el objetivo final de la lucha sigue siendo el mismo: eliminar al enemigo, matarle. Ya no es exclusiva característica de la guerra la naturaleza de sus medios. Se mata sin recurrir a la fuerza bruta; y eso es la guerra, ahora más sibilina y dulce.

La guerra actual no marca líneas que diferencien la política de la guerra y se usan los mismos medios de destrucción en uno y otro caso, porque no es el medio, sino el fin lo que a la política le interesa. Toda la palabrería de guerra es un vano recuerdo ni servible ni comparable a aquellos conflictos. No cambia desde Gilgamesh o, más conocido, desde la Ilíada, el concepto de guerra: matar al contrario. No le queda más remedio a Freud que sacar a relucir la teoría de las pulsiones: «conservar y unir (eróticas) — destruir y matar (de destrucción)». Es como fue y es como es y será.

El cambio en nuestros días es tan sutil como profundo: ya no hay enemigos, ni declaraciones de guerra, todos son adversarios y mediáticos ataques contra el honor y la razón como sustitutos de la más agresiva artillería. Las doctrinas militares no hablan de enemigo, hablan de adversarios, crisis o conflictos armados; con cinismo apartan de sus vocabularios la palabra guerra, indefinible, inasumible en su ortodoxia. Moderna.

Las concesiones políticas, el no a la guerra de Irak o la retirada de Afganistán, como válidos ejemplos, ha causado más muertos y tragedias humanas que la misma guerra, que el peor de los misiles. El mundo avanza hacia el desequilibrio total, desconocido, que hace que todas las teorías de la guerra, los estudios ancestrales y los análisis más consecuentes se queden como simples panfletos; ante lo que se avecina.

Es la dominación pacífica, dominación a la postre que, en cualquier momento y por cualquier nimiedad, puedes estallar en una explosión tan inimaginable como Hiroshima, no distinta del objetivo de la guerra: «obligar al contrario al cumplimiento de nuestra voluntad». Matar.

No hay más. En este juego de la guerra, tan íntimo y humano, ya no hay vencedores o vencidos, hay muertos y vivos y la muerte no es exclusivamente la pérdida de la vida, sino andar sin rumbo ni horizonte con el que soñar.

Es decir: lo que ahora tantos y tantos viven como consecuencia de esta guerra que padecemos.

Son las nuevas víctimas de esta guerra a la que solo se le ha cambiado el nombre y la naturaleza de sus medios. Ya no son tan peculiares. Ni los soldados llevan uniforme.

El final me lleva a pensar que la guerra, como locura que era, se ha hecho; y es: racional, moderna y homologada. De ahí su verdadero peligro.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

3 noviembre 2021

 

Recensión del libro «Objetivo Gibraltar. Entre el «Plan G» y la «Operación Félix», de Alfonso Escuadra por Ángel Liberal (Capitán de navío R.)

Los alemanes pronto constataron que para ganar la guerra tenían que expulsar a los británicos del Mediterráneo y para ello, era imprescindible echarlos de su colonia militar de Gibraltar.

Esa fortaleza, supuestamente inexpugnable como lo habían sido la de Eben Emael en Bélgica y la Línea Maginot en Francia (que cayeron ambas en 1940), podía haberse visto reducida a una montaña de escombros por efecto de Félix, operación combinada germano-española a la que dedica su último libro sobre la SGM el historiador linense Alfonso Escuadra Sánchez, conocido experto sobre los temas relacionados con este periodo histórico.

Los alemanes vieron que no podían tomar Gibraltar por mar ni por aire. El ataque tenía que ser por tierra para lo que inevitablemente tenían que pasar por La Línea de la Concepción después de atravesar los Pirineos y toda la Península.

Hitler comprendió que no podía cometer el mismo error que Napoleón así que necesariamente tenía que ganarse la voluntad y la colaboración del general Franco.

Como sabemos, las operaciones militares son consecuencia de decisiones políticas. En el caso de que las operaciones tengan repercusiones con países extranjeros o necesiten su concurso, entonces, entre la política y lo militar tiene que intervenir la diplomacia. Las tres citadas se complementan y se condicionan unas a otras; su trabajo bien coordinado es imprescindible para lograr el éxito final.

De forma inédita, Alfonso Escuadra entra a fondo en los tres ámbitos –vistos desde Alemania y desde España- describiendo con detalle la cadena de actuaciones y su interrelación, única forma de entender cómo fue evolucionado –durante los primeros años de la SGM- la situación respecto a la ansiada recuperación de Gibraltar y la consecuente intervención de España en dicha guerra.

Uno de los momentos más importantes de este proceso fue la conferencia de Hendaya. El autor nos explica cómo las delegaciones de los dos países, encabezadas por el general Franco y por Hitler fueron a dicha localidad fronteriza con la tarea ya hecha.

En el momento de la reunión, los alemanes ya disponían del planeamiento de la operación de toma de Gibraltar e incluso habían designado las unidades y los mandos que iban a intervenir. Para llegar a este nivel de desarrollo tuvieron que celebrar una larga serie de reuniones con los españoles para obtener la información necesaria, reuniones que –en su momento- contaron con la previa aprobación política, fruto de unas gestiones diplomáticas extraordinariamente delicadas y comprometidas, dada la situación de debilidad de España y la fortaleza del Reich alemán, imparable por toda Europa.

Los alemanes fueron a Hendaya para conseguir la decisión política última que les permitiese iniciar las operaciones poniendo en marcha la maquinaria de guerra que ya tenían preparada, a falta de un adiestramiento intensivo de sus fuerzas para atacar el objetivo concreto del Peñón. El momento en el que la Wehrmacht pasase al sur de los Pirineos suponía la entrada de España en la guerra.

Como describe Escuadra, en Hendaya quedó todo preparado menos la decisión final del general Franco del momento exacto de entrar en la guerra que quedó supeditado a una serie de condiciones aceptadas por los alemanes; en cualquier caso, el resultado de la reunión fue tal que los alemanes iniciaron el adiestramiento e incluso llegaron a fijar unilateralmente la fecha del paso por los Pirineos y el ataque a Gibraltar.

Como sabemos, la decisión aprobatoria por parte del general Franco nunca llegó y el ataque no se produjo. Lo que no hemos sabido hasta ahora ha sido lo arduo de las negociaciones diplomáticas y  la dureza y el riesgo de las decisiones políticas, sobre todo teniendo en cuenta cuál era la potencia militar desplegada al norte de los Pirineos y cuál era la situación general de España, recién salida de la guerra civil. Nunca hemos sabido lo cerca que estuvo la bandera británica de desaparecer de lo alto del Peñón.

Escuadra nos permite conocer con un detalle extraordinario como se desarrolló lo anterior. Para hacer su trabajo ha utilizado miles de documentos originales alemanes, especialmente militares pero también otros procedentes de fuentes políticas y diplomáticas así como entrevistas personales a testigos de los hechos, fotografías y material fílmico procedentes de colecciones y filmotecas tanto de carácter público como privado.

Con ellos reconstruye con gran realismo lo ocurrido, entre otras localidades, en Hendaya, en Madrid, en Berlín y en los cuarteles generales alemanes. Pone de manifiesto cómo, para comprenderla situación, resulta imprescindible contemplar de forma simultánea las perspectivas política, diplomática y militar, algo que hasta la fecha no se había hecho.

Entre las autoridades cuya intervención se destaca nos encontramos, entre otros, con el general Vigón y con Serrano Suñer, describiendo Escuadra cómo se desarrollaron sus reuniones en Acoz, Houyet y Berlín, eso sí, separadas en el tiempo. El autor analiza todo tipo de fuentes, lo que nos permite saber cómo las memorias de algunas autoridades han ido variando con los años para adaptarlas a las circunstancias políticas del momento; no se dieron cuenta que lo que ocurrió de verdad estaba registrado en documentos alemanes.

También nos permite conocer el desarrollo de las sucesivas visitas de reconocimiento de militares alemanes por España, en especial por la bahía de Algeciras, acompañados por oficiales españoles que les iban facilitando la información precisa. En estas visitas se destacan las del almirante Canaris y las de oficiales alemanes como Hans Mikosch, héroe de Eben Emael.

Como describe el autor de forma pormenorizada, la orden del general Franco de «Estar dentro pero no precipitar» se llevó a cabo a rajatabla, no sólo facilitando las visitas e intercambiando información muy sensible sino también, acometiendo la construcción de las infraestructuras necesarias para hacer factible el paso del Cuerpo de Ejército alemán –con su artillería pesada-que ejecutaría la operación de ataque cuya duración se estimaba en horas.

También describe con detalle el despliegue de la Luftwaffe y el de las unidades de la Kriegsmarine que intervendrían, el impresionante volumen de la masa artillera así como el despliegue previsto para cubrir la frontera con Portugal y el norte de África. Se incluye no solo el organigrama -hasta hora inédito- de la fuerza sino también la localización de los puntos de estacionamiento de las unidades de apoyo logístico, talleres y depósitos de combustible y munición, imprescindibles para la buena marcha de la fuerza desde los Pirineos hasta la bahía de Algeciras.

Resulta sorprendente el efecto que tendría sobre la hipotética participación española en la SGM la resistencia francesa frente a los atacantes británicos(que hasta pocos días antes habían sido sus aliados), en Mers-el-Kebir (en donde provocaron casi 1.300 fallecidos entre la dotaciones de los sorprendidos buques de guerra franceses) y en Dakar, en donde los franceses rechazaron los ataques de la Royal Navy.

Escuadra explica cómo, después del primer frenazo al desarrollo de Félix, los planes alemanes lo que hicieron en realidad fue cambiar de nombre y no se les dio el carpetazo definitivo hasta que la evolución del conflicto hizo esta operación inviable.

Gracias al detalle y profundidad de las investigaciones de Alfonso Escuadra, el recurso a las fuentes que ha utilizado y a su capacidad para ensamblar los tres ámbitos citados, el político, el diplomático y el militar, ahora disponemos de un voluminoso trabajo que también va a poner en cuestión lo escrito en los últimos años y va a desmontar mitos y leyendas tanto sobre la supuesta invulnerabilidad del Peñón como sobre la participación española en la SGM.

Ficha técnica:

Editorial: Fundación Don Rodrigo para el Estudio y Conservación de la Historia Militar Española y Europea. Madrid 2021

Autor: Alfonso Escuadra.

Anexo Cartográfico: Alfonso Escuadra y Sergio Tejedor

ISBN: 978-84-09-33057-7

Depósito legal: M-24189-2021

Número de páginas: 896

Número de gráficos: 22

Número de notas a pie de página: 3.200

Precio: 39€

Ángel Liberal Fernández, Capitán de navío (R)

Blog: generaldavila.com

3 noviembre 2021

Desde su atalaya cordobesa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ Entrega cuadrigentésima décima sexta

¡Pues sí, señores, sí!: Entre damas, no sé si bobas, anda el juego; tampoco sé si llegarían a “tirarse de los pelos”, enfrentadas en adecuado el escenario.

Después de aquel “por encima de mi cadáver” sanchista, resulta que sí, que  pasaron; ¡jo!, si que pasaron. Pasaron a gobernar con coletuda entonces vicepresidencia primera  del Gobierno incluida. Y  hoy, tras la defenestración del gachó del moño, oigo de propia voz de la comunista decir: “cuando se presentó el asunto de cuál ostentaría la vicepresidencia primera, yo -que no soy como otras- a los cinco minutos me retiré de la discusión”; y es que sabido es que las hay buenas, yo, Yolanda y malas, la Calviño.

Cuando se formó aquel gobierno de cachitos con gente que no se podía ni ver  (v. hemerotecas) se decía que era un gobierno dentro de otro gobierno: ¡pues lo clavaron!. Que ahora estamos en que los podemocomunistasgolpitasterroristas van por un lado y los sociatas por otro en cuanto a la reforma laboral se refiere; y no tan sólo.

Y en un acto de tronío de los trabajadores sindicalistas de CCOO la presidenta del Gobierno in pectore (eso dice ella, y como tal lo corean los suyos) se despacha a gusto: primero suelta la gran gilipollez como de costumbre, y luego la vicepresidenta (¿primera, segunda?) del Gobierno carga contra la vicepresidenta (¿segunda, primera?) del ídem a la que pone como chupa de dómine: “A pesar de todas las resistencias con que a la misma se opone este Gobierno, este Gobierno llevará a cabo la derogación de la ley de reforma laboral que ha sido propuesta por este Gobierno”, más o menos dijo -y perdonen el macarrónico retruécano- ante la enfervorizada muchachada que aplaudía a rabiar.

Después, también como de costumbre se irían, supongo, a las mariscadas.

De la prensa de octubre de 2021

YOLANDA DÍAZ: «VAMOS A DEROGAR LA REFORMA LABORAL A PESAR DE TODAS LAS RESISTENCIAS, QUE SON MUCHAS»

«Queridos compañeros y compañeras… Autoridades, autoridadas…». Así ha comenzado […] Yolanda Díaz su intervención en el acto de clausura del 12 Congreso confederal de Comisiones Obreras (CCOO), donde ha sido ampliamente vitoreada y ovacionada al grito de «presidenta, presidenta» y «sí se puede».

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha querido lanzar  […] un mensaje claro sobre la derogación de la reforma laboral del PP: se trata de «una decisión inalterable para este mismo año» a pesar «de todas las resistencias».Don Eufemio, oct. 21

(Continuará Dm; y si nos dejan)

 

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EL ARZOBISPO CASTRENSE DE ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Monseñor Juan del Río Martín falleció el jueves 28 de enero de 2021, en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla como consecuencia de las afecciones provocadas por el coronavirus COVID-19. 

Era el Arzobispo Castrense de España desde septiembre de 2008.

A fecha de hoy ni siquiera hay rumores de que se produzca el obligado, además de esperado, nuevo nombramiento; que yo sepa.

Cuenten: nueve meses, el parto de los montes.

¿Será que piensan en un monaguillo ahora en formación?

¿Es tan difícil elegir al Arzobispo encargado de la atención espiritual de las Fuerzas Armadas y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado?

¿Es una espera retardada, controlada, para dar un paso más y más lejano?

¿Es un problema de Roma o de Moncloa?

¿Por qué no hablamos claro?

Ese es uno de los déficits de esta democracia. Se cuenta una cosa y se callan mil; se hace por un lado mientras se deshace por el otro. Una cosa es lo que nos creemos, otra lo que nos cuentan y luego está lo que en realidad es.

La realidad de lo que esconde el nombramiento es una pugna entre Roma y Moncloa, que no son Papa y Presidente, sino fontaneros que atascan las tuberías. Eso al menos me dicen fuentes por lo general mal informadas. Aunque no está de más recordar que el Arzobispo Castrense de España es nombrado por el Papa, a propuesta de Su Majestad el Rey, conforme al Acuerdo entre la Santa Sede y el Estado Español. O sea: Papa, el Rey, el Gobierno, los fontaneros, los…

Como verán este es un tema que a nadie le preocupa y ocupa a unos cuantos. ¿El Arzobispo Castrense? ¡¿Mande?!

Los medios silencian, los soldados no se acuerdan o callan, los capellanes ¿qué dicen los capellanes castrenses? ¿La Conferencia Episcopal? Los católicos no saben, no contestan. Es tan así que he llegado a dudar de que el tema interese a las propias Fuerzas Armadas: JEMAD, JEME, AJEMA, JEMA, Cabo de Guardia…

Sé que esto que digo es muy duro, pero díganme ustedes razones para no decir lo que digo, para no dudar de esta larga travesía por el desierto espiritual en los ejércitos. Un nombramiento tan sencillo crea una singular duda que puede que tenga sus razones. La necesaria atención espiritual no queda abandonada porque los ejércitos cuentan con una plantilla de sacerdotes entregados en alma y corazón a sus soldados. No es ese el problema, que también, ya que el mando se requiere hasta en la sacristía, sino la falta de respuesta ante un nombramiento necesario del que, tal y como están los tiempos (políticos), uno duda de si hay razones alejadas de esa atención espiritual para que no se produzca el nombramiento y este se convierta en una arma más política que espiritual. Eso es lo que conviene aclarar. Ha pasado demasiado tiempo y el nombramiento no se produce.

Los capellanes, el Páter, llevan con nosotros desde los Tercios de Flandes curando, consolando y acompañando. Ellos también necesitan un guía en su labor y ese es el Arzobispo Castrense, al que se echa de menos.

La Cruz y la espada, Cruz de San Andrés que abanderaba el veterano y valeroso alférez, un referente como el capellán que recorría los frentes con la estola y su Cruz en la mano dando consuelo en el último de los suspiros.

Lo he dicho: Cura, consuela y acompaña.

¿Hay algo que lo impida?

Miren y divulguen. Es la labor del Arzobispado Castrense y de sus soldados: el Páter, que lo es del alma.

Dejo en su recuerdo el caso del soldado Cristo Ancor Cabello Santana 

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

2 noviembre 2021

 

ASESINATOS DE PARACUELLOS DE JARAMA. Blog: generaldavila.com

La muerte no es el final

Los días 1 y 2 del mes de noviembre son de gran significado entre nosotros ya que nuestra tradición los dedica a todos los Santos para a continuación recordar a nuestros muertos. Dos fechas que se complementan con el valor que tiene la Santidad que vence a la muerte y que se encierra en esa estrofa tan militar, tan nuestra: La muerte no es el final.

La familia militar es familia de santos y sacrificados soldados que descansan en la paz del Señor después del sacrificio anónimo, tantas veces olvidado e incluso difamado.

En estas fechas de santos y muertos, también de farisaicos olvidos, es momento de recordar a los que murieron en la fe, con ejemplar conducta y el perdón en sus labios. No seremos nosotros los que rompamos esas palabras de perdón, sino que en el recuerdo permanecen, se actualizan cada fecha, y se eleva a las cotas donde solo se alcanza la paz y la gloria, el honor de servir de ejemplo para que no nos arrojemos una tierra que no estaba para ocultar cadáveres sino para germinar trigo limpio, sin cizaña. Nunca mejor ocasión para rememorar y rezar por los asesinados, muertos de todos, en Paracuellos de Jarama, en los primeros días de un tenebroso mes de noviembre, hace ahora 85 años.

ASESINATOS EN PARACUELLOS DE JARAMA

Español lee y divulga:

Que entre el 7 de noviembre y el 3 de diciembre de 1936 miles de inocentes, presos en las cárceles de Madrid, fueron ‹sacados›› y trasladados hasta Paracuellos de Jarama donde fueron ametrallados por un pelotón de milicianos junto a las fosas abiertas por lugareños y milicianos.

Se cumplen 85 años de aquellos terribles asesinatos. Rezamos sin olvidar semejante holocausto.

Murieron con la inocencia en el alma, honor y valor, la mayoría con el grito de perdón y su último ¡Viva España! en los labios. No lo olvidamos. No os olvidamos. Reconozco que cada año me tiembla algo más que el alma con este recuerdo inolvidable. El dolor se acentúa de manera indescriptible ante el afán de querer revolver en las entrañas. No hay odio en esta efemérides sino una llamada a la cordura, a no revolver, al perdón y a la reconciliación.

Paracuellos grita y se eleva por encima de las venganzas y el odio. Allí están enterrados solo inocentes y después de 85 años los que allí acuden a rezar por sus muertos siguen preguntándose: ¿Por qué? Es la pregunta que hoy se repite cuando vemos tanto odio y deseos de volver atrás: ¿Por qué?

monolitocaidos

Paracuellos de Jarama Una oración y nuestro permanente recuerdo.

Descansen en paz y nunca olvidemos una oración en su honor.

Español lee y divulga: Que en Paracuellos del Jarama, hace ahora 85 años…

Blog: generaldavila.com

1 noviembre 2021