LA FORMACIÓN MILITAR DE LA PRINCESA DE ASTURIAS por el General Dávila

Enlace al Real Decreto

https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2023-6731

Ante el elevado número de consultas que recibo vuelvo a publicar el vídeo donde explico la regulación, o no, de la formación militar de la Princesa de Asturias.

Se acercan las fechas y poco más sabemos del plan de estudios y detalles de ejecución así como si se piensa regular la formación completa del heredero de la Corona para no dejarlo en manos del Gobierno de turno.

Es asunto de Estado y no del capricho gubernamental del momento.

LA TRANSFORMACIÓN DE LOS EJÉRCITOS EN ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Hace ya muchos años que la maniobra para cambiar el pasado y el futuro de la nación española se puso en marcha tal y como se había previsto que fuese una vez que la Transición y la Constitución aprobada en 1978 cumpliesen su cometido de puente hacia el verdadero objetivo con el nuevo concepto político de lo que debería ser la nación más antigua de Europa. Los perros tiraban de un lado y del contrario, «una escisión del cuerpo social mediante una tracción continuada ejercida desde sus extremos».

Todo lo que entonces ocurrió fue intencionado: una transición a la espera de que desapareciesen unas generaciones que no estaban dispuestas a admitir la ruptura de la unidad de España, el feroz ataque a su religión y el final de su forma de Gobierno, la monarquía.

La idea fuerza fue asumir un periodo de preparación dirigido a las siguientes generaciones, moldear el futuro para tener preparado en su momento el paso a la República federal, la ruptura de la nación española y conceder a las autonomías que lo reclamasen su independencia en forma y manera que decidiesen, incluso admitiendo su total independencia o aceptando la violencia terrorista como camino político para el logro de sus objetivos. Consideraban que todo lo que ocurrió en España desde 1934 a 1975 tenía que desaparecer de la Historia y ser sustituido por otro relato, de forma que hubiese un nexo de unión entre 1931 y la situación actual. El año 2031, Centenario de la II República, era una fecha muy acertada para lograr ese objetivo de manera definitiva: España (?) republicana, nación de naciones, laica y roja (roja, republicana y laica dicen desde la política del terror).

De manera que la llamada «Transición» fue una farsa, un periodo transitorio dirigido sobre un escenario falso que permitiese ir eliminando los obstáculos que impedían lograr el objetivo final: acabar con cualquier vestigio de aquella España. Los obstáculos de entonces, tan conocidos, como la Iglesia, la Corona y el Ejército tenían que ser neutralizados de manera lenta, eficaz e irreversible. El poder económico era una clave esencial. Requería tiempo y sagacidad para hacerse con su control e introducirse además en la administración general y de justicia. También en los Ejércitos.

Las llamadas Fuerzas Armadas eran uno de los obstáculos más fuertes y peligrosos a desmontar. Fueron capaces de correr el riesgo de ir a por ellas ya que el objetivo lo merecía. Si se lograba, la victoria era segura.

El 23F está sin esclarecer, pero no el cui prodest. Más claro es quién estaba tras las bambalinas lo que no deja lugar a la más mínima duda de las intenciones.

Las Fuerzas Armadas eran el objetivo a batir antes de llevar a cabo el gran cambio y a ello iban a colaborar todos los partidos políticos. Unos con su objetivo rotundo y claro, otros con su melifluo proceder y miedo a la pérdida de las ventajas que creían tener. Hay una prueba irrefutable del proceso seguido para desmantelar los ejércitos: el libro escrito por el primer socialista que manejó desde el ministerio de Defensa a las Fuerzas Armadas. Todo quedó escrito antes de meter la mano en la caja (entiéndase del piano). En el libro de Narcís Serra Serra La transición militar. Reflexiones en torno a la reforma democrática de las fuerzas armadas se expone un detallado guión del proceso a seguir con los ejércitos hasta conseguir llevarlos a donde ellos querían. Se ha cumplido a rajatabla, por ellos y por todos, sin salirse ni un ápice del guión marcado. Solo extraigo un párrafo del libro: ‹‹El caso español aconseja que las reformas (se refiere a las reformas militares) se inicien en el campo del control económico, que ayuda a imponer orden en la actividad económica de los ejércitos y a programar su actuación. En este campo, los civiles son más expertos y su intervención puede dar resultados positivos a corto plazo››. El resultado ha sido una deuda desorbitada en el ministerio de defensa y llevar al borde del colapso a las unidades militares.

Tuvo (tuvieron) la desfachatez de decir: ‹‹En este campo (el económico), los civiles son más expertos y su intervención puede dar resultados positivos a corto plazo›› (por sus hechos los conoceréis). Ahí están los resultados.

Los ejércitos de España eran para ellos vetustos y peligrosos por su amor a España y estar lleno de virtudes como el honor, el valor, rigor y estar dispuestos a defender la unidad de la nación, su integridad territorial y el respeto a la Ley incluso dando la vida. Algo insoportable para caminar hacia el poder de los tres poderes.

Se lanzó un contundente ataque sobre las Fuerzas Armadas con objetivos intermedios con la sibilina intención de que no se notase la dirección principal de aquellos ataques. La vista puesta en leyes de personal que atacaron lo medular de las viejas tradiciones e igualaron a las unidades para así enterrarlas y cortar las raíces que las engarzaban hasta los Tercios de Flandes. Confundir y fundir los valores tradicionales sustituyéndolos por fidelidades políticas con trampas enmascaradas con escusas democráticas. Las sucesivas leyes de personal dividieron, confundieron y enfrentaron a unos y otros.

Se inventó una cultura militar alejada de las tradiciones, de los hechos de armas heroicos, se cambiaron nombres, se suprimieron e inventaron otros, y hasta el paradigma del guerrero fue hábilmente cambiado: el infante armado por el desarmado, el fusil y bayoneta por la meliflua figura que ya se ha impuesto en la sociedad. A nadie ya le llama la atención que la figura del soldado de emergencias se imponga a la del legionario.

Cambio de nombres, de cultura militar, de objetivos, de credos y tradiciones hasta alcanzar la madurez del proceso: la enseñanza militar.

En la enseñanza quedó eso «enseñanza», no sabemos de qué, y se redujo a mínimos inservibles lo que es «enseñanza militar».

Ese ha sido su gran triunfo que analizaremos en otro artículo. Lo expuesto hasta aquí es tan evidente que lo siguiente ha venido rodado hasta dar pie a una enseñanza militar que forma en otra cosa distinta a lo militar y que cada vez ahonda más en una formación cuya finalidad está por ver.

En cualquier caso recordemos al bueno de Spinoza: «Non ridere, non lugere, neque detestari, sed intelligere». Es decir «No ridiculizar ni lamentar ni maldecir, sino entender».

En esa línea, para que nadie nos señale con premeditación, en un próximo artículo analizaremos la actual enseñanza militar, porque a pesar de los pesares nuestros oficiales y suboficiales siguen manteniendo el mismo espíritu que nos ha caracterizado desde los Tercios de Flandes y cada vez se acrecienta más su vocación de servicio y amor a España en su unidad e integridad territorial.

¿Por qué será?

El amor a España se transmite de generación en generación y los centinelas se pasan la consigna… ¡Alerta está…!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 mayo 2023

«NUNCA PERDAS A ESPERANZA» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Como no suelo escribir lo que pienso, sino lo que se me ocurre, hoy 17 de mayo, «Día das Letras Galegas», empiezo con Alfonso X el Sabio y su «Estoria de Espanna», donde narró en el siglo XIII, cómo Hércules construyó en aquellas tierras el enorme faro para así conmemorar la victoria sobre el gigante Gerión.
―«…Al final venció Hércules. Y mandó hacer una torre muy grande, e hizo meter la cabeza de Gerión en los cimientos, y mandó poblar una gran ciudad y el primer poblador fue una mujer cuyo nombre era llamada Cruña, de cuyo nombre deriva Coruña».
Es muy habitual, lo que algunos padecemos en alguna medida, ese fenómeno llamado dislexia, o sea el arte de mal decir o de mal hablar, de escribir con desorden, o de no saber nunca a ciencia cierta dónde está la izquierda, o la derecha.
Pero hoy, aquí y ahora, si sé, que de tanto ahorrar en educación, nos hemos hecho millonarios en ignorancia, y no se dan cuenta que las humanidades son sin duda «la utilidad de lo inútil», y desde luego, mucho mejor que perder el tiempo engañando a los jóvenes, con esas promesas garbanceras de regalar dinero o la de viajar gratis.
Las últimas decisiones del Gobierno en ayudas son como un diluvio, pero ninguna me ha salpicado: ni el interrail, ni el bono cultural, a mis años tampoco la promoción de natalidad, ni las subvenciones a la sequía y mucho menos la rebaja de la sedición.
Con esas promesas para avalar las hipotecas y los descuentos en el tren, empezó la campaña electoral, pero la realidad es que muchos no están ni para comprarse casa ni para emprender viajes. Les viene justo para estudiar o trabajar y salir los fines de semana.
En esta lotería, como en la de Navidad, no me ha tocado ni la pedrea. Nos han prometido hasta la luna, y no se dan cuenta que el problema de la mayoría, no es llegar a la luna, sino al final de mes.
Del felipismo pasamos al aznarismo, al zapaterismo, al marianismo y ahora al sanchismo, y es que esta idea particular del poder de los nombres propios, se imponen a las siglas de los partidos.
Algunos creen que primeros están ellos, después su partido y, al final España.
Ahora preparan las campañas electorales en verso, mientras que en una mala prosa, es como gobernarán después, eso sí, sin parar de lanzar mensajes hasta parecer que se trate de un naufragio.
No pasa lo mismo en Gran Bretaña, pues para una «inmensa minoría», por encima de todo lo que allí ocurre, está Camila. Antes fea y ahora también, pero, al fin reina. Dicen que en su lápida rezará:
―«Nunca pierdas la esperanza»
En fin, hablando un poco más en serio, o un poco menos en broma, me parece que, debo escuchar mal, pues no entiendo bien, pero este monólogo debería servirme para buscar la verdad. Como decía Machado:
―«¿Tu verdad? No, la verdad. Y ven conmigo a buscarla, la tuya te la guardas»
Hoy, en fecha tan señalada, me acuerdo que de aquellas tierras, y siempre a la sombra de Rosalía de Castro, la mujer que logró convertir el llanto en orvallo y este en poesía, llegaron los afiladores.
Los primeros que se repartieron por Galicia, procedían de Faramontaos «terra da chispa», una aldea en el municipio de Nogueira de Ramoin (Orense). Para tan duro oficio solo necesitaban: una especie de carrito de madera, en el que se encontraba la «roda de afiar», es decir, una rueda de piedra o «tarazona» y su cajón de herramientas.
Se dedicaban a a afilar navajas, cuchillos y a componer fuentes, barreños y paraguas.
Vestían pantalón de pana, chaqueta, «zocos» y visera de Orensano.
En ciertos pueblos gallegos, mientras oyen el sonido de su «zampoña», «apito» o «chifre» hechos de madera de «buxo», se ponen un trapo negro sobre la cabeza porque dicen mis paisanos que trae buena suerte; en otros, al paso del afilador sacuden la ropa para despojarse de lo malo, «meigas fora», y en casi todos consideran que su presencia atrae las «choivas».
Los que hicieron camino a pueblos de Castilla sufrieron de lo lindo, por dos motivos: ser orensanos y afilar mejor que ellos.
Así les cantaba Rosalía:
«Castelans de Castella,
Tratade ben os galegos.
Cando van, van como rosas,
Cando ven, ven como negros.»

Donde no conviene que aparezcan «os afiadores» es en el Congreso y el Senado, porque los cuchillos que se lanzan unos a otros es mejor que no estén afilados.

Zaragoza 17 mayo 2023. «Día das Letras Galegas».

Blog: generaldavila.com

Desde su atalaya calabresa Félix Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El próximo Jueves día 25 de mayo a las 1900 horas presentaré mi libro EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA. Teorías, orígenes y futuro de los conflictos bélicos en el CLUB ARGO en la Plaza de Santa Ana 7 (Madrid). Será una oportunidad para el que lo desee adquirir y que aprovecharé para dedicarlo con sumo gusto.

La presentación, además de hablar del libro, será sobre el presente y el futuro de la guerra que nos asola y dejaré el tiempo suficiente para contestar a vuestras preguntas por muy complejas o delicadas que parezcan. Todo tiene respuesta ya que la guerra con tristeza para todos está en pleno auge.

Como el precioso lugar dela presentación tiene sus limitaciones de aforo os pediría que el que vaya a asistir me envíe un correo al que ya conocéis: generaldavila1@gmail.com

Os agradeceré mucho vuestra presencia ya que esa proximidad es lo que activa los deseos de escribir y mantener la llama encendida.

Con todo agradecimiento y afecto

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Autor de los libros con La Esfera de los libros:

La Guerra Civil en el Norte

El nuevo arte de la guerra

19 mayo 2023

 

NO A LA GUERRA. SÍ A LAS ARMAS. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Si quiere invertir hágalo en una empresa de armamento, nunca en una editorial. Ahora es el momento de las armas y no de las letras. El viejo soldado ha muerto. El humanista pereció junto al negocio y la virtud se enterró con él.

Mira por donde España con un Gobierno socialista-comunista —y la de otras malas compañías muy expertas en malas armas— se sube al carro de las armas, aunque la realidad es que jamás lo abandonó y supo mezclar una buena editorial de textos colegiales (y más) con la empresa pionera en el mercado de la tecnología de dominio (armas, municiones y sobre todo lo que las controla: lo cognitivo y la ciberguerra). Creo que el dato es suficiente y no es necesario dar nombres.

Resulta que hoy se inaugura Feindef: La Feria Internacional de Defensa y Seguridad de España da comienzo en Madrid en su tercera edición con una puesta en escena muy acorde con el momento, el más propicio para vender armas a todo el que esté dispuesto a comprarlas. Por tanto, dadas tales circunstancias y con Gobierno tan ad hoc al tema feriante, la actual será más grande que nunca, mayor número de expositores que nunca y con una perspectiva de ventas récord. Como nunca. De lo cual nos felicitamos y felicitamos a los responsables y sufridos fabricantes de armas que hasta ahora habían cambiado la venta de armas por materiales para emergencias de todo tipo, vacunas y tiritas. Los tiempos cambian y cada uno debe volver a lo suyo.

La base de la disuasión no es el arma nuclear, sino tener una base industrial que permita fabricar armas, municiones, y que asegure su abastecimiento y mantenimiento. Ello por supuesto después de disponer de los mejores soldados, preparados para cumplir su principal misión —y no otra— que si no recuerdo mal viene definida en nuestra Constitución: «Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».

Lo curioso y novedoso (no tanto) es que sean dos ministros de Defensa socialistas los que inauguren la mencionada feria de armamento, la actual ministra de Defensa, Margarita Robles, y el que lo fue de Defensa y también de Sanidad, Julián García Vargas al que parece ser le encandiló lo de las armas y desde entonces no ha dejado el negocio. La razón estriba en que parece, según ellos, que los carros de combate Leopard son material de ayuda humanitaria, que es cosa para pensar y meditar como filosofía, claro que no como fabricante de armas, que están para matar y no como decía otro ministro de Defensa socialista cuando ejercía el cargo y fue a Washington: «Yo prefiero que me maten a matar, soy un ministro de Defensa», razón por la cual tenemos tanta credibilidad internacional y dominamos la OTAN. Razón a su vez de peso para que el presidente del Gobierno de España dijera que puestos a suprimir suprimiría el ministerio de Defensa. De ahí que muestre extrañeza en la inauguración de hoy para lo que por supuesto no he recibido invitación. Lo digo sin ironía y sin acritud.

La guerra se sustenta en el armamento y este se alimenta de municiones y tanto uno como otro son fruto de la industria de guerra. El abandono en Europa de su Defensa y por tanto de esta industria y las nuevas modas de pacifismo irresponsable llevaron a un pueblo como el ucraniano al límite de su resistencia y a ser totalmente invadido. Detrás vendría la meliflua Europa y un nuevo poder político se cernía sobre el mundo. Puede que lo vean como una visión apocalíptica pero las palabras de ese alto nivel ya las ha pronunciado el presidente de la nación más poderosa y el líder ruso también, así que el panorama no está para predicar haz el amor y no la guerra.

La guerra se ha convertido en cuestión económica y la política se deja llevar por los dineros que produce la guerra y lo bien que te posiciona. Hoy la guerra se lleva desde los ordenadores donde miles de youtuberos o blogueros explican y detallan armas y municiones con una precisión tan elevada como su rentabilidad. Las armas están de moda y aquellos tan criticados juegos de guerra y disparos virtuales hoy se realizan igual pero en directo con una motivación extraña que cambia la realidad de la muerte por la exhibición de la muerte en pantalla. Apolo se hace el rey de la guerra al alcanzar la mayor sofisticación para el que hiere de lejos que es el gran deseo de tener más y mejores armas: matar, pero sin que yo me entere. Matar lejos y sin carga emocional. Guerra de videojuegos, pero mortales.

Algún feriante se ha atrevido a predicar: «Dicen que la Defensa europea está en un momento constituyente», lo que me ha producido rubor y escalofríos. Sin duda que el soldado humanista y pensador ha muerto y han aparecido los tecnócratas bien adiestrados que enseñan las derivadas de la precisa aplicación de la cuenta de resultados a la guerra, es decir su rentabilidad.

No me esperen por la feria donde no está representado Aquiles ni Ayax, donde Alejandro Magno se perdería y Napoleón repartiría coces.

Aprovecharé el momento político para irme al cine el martes, por dos euros, medida estrella de este gobierno socialista, que es con lo que nos pretende humillar, una vez más; el Gobierno de la rentable tecnología y más de la rentable editorial, sus armas y sus letras, de lo que se nutre la quijotesca industria del armamento española. Veré una película española que se rodó en vivo y en directo en España, algo así como los años de plomo.

La Feria será en otro momento, cuando pase la actual.

Ya lo dijo Narciso Serra en aquel libro cuyo nombre no recuerdo: «El caso español aconseja que las reformas (se refiere a las reformas militares) se inicien en el campo del control económico, que ayuda a imponer orden en la actividad económica de los ejércitos y a programar su actuación. En este campo, los civiles son más expertos y su intervención puede dar resultados positivos a corto plazo››.

Lo dejó como sentencia y ha dado resultados: desarme total, deuda desorbitada en el ministerio de defensa y las unidades militares al borde del colapso.

Espero que a nuestra industria de Defensa le vaya mejor que a nuestros soldados.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

17 mayo 2023

EL SUEÑO DE CRIMEA. General de División Rafael Dávila Álvarez

—¡Si cayera Crimea!

Un tubo de acero se cerraba tras los dos oficiales de Estado Mayor que operaban en las profundidades de la tierra. Era el ascensor que les llevaría a la superficie desde las honduras de la tierra en un lugar indeterminado del despliegue del mando militar de los Estados Unidos en Europa. Antes tendrían que hacer un delicado recorrido por varias e intrincadas galerías iluminadas con tenues y agradables luces.

Al salir del tubo ascendente un estrecho pasillo, casi en oscuridad, les llevaría a un parking que bien podría ser el de cualquier casa de vecinos.

Se miraron con cierto desasosiego porque no les gustaba el momento en el que tenían que dejar aquel agujero donde se decidía la guerra. En pocos días todo podía suceder y entonces era mejor estar bajo tierra que en la superficie.

—No pienses en ello. No sea que te lean por dentro. Están en todo y seguro que nosotros vamos monitorizados. Descansa el poco tiempo que tienes.

El exterior, ya asequible, no daba ningún aspecto de guerra y desde el momento de subir al vehículo allí aparcado los dos oficiales bien podían ser funcionarios de correos o vendedores en un gran almacén. Llevaban más de quince días bajo tierra, pero en nada se les notaba. Ni el color de su piel había perdido el bronceado ni sus pupilas se dilataban ante la luz. Entre abajo y arriba no debía haber diferencia.

Durante dos días su mente debería adoptar «el modo avión» como se decía en el búnker desde donde se dirigían las operaciones. Olvidar los mapas, no leer prensa, no llevar dispositivos electrónicos, prohibido los móviles, las tarjetas de crédito, incluso el reloj debía ser de cuerda. Seres inexistentes en la tierra. Vivir solos en la habitación de un hotel y dedicarse a las tareas fijadas en el manual como de «descanso y recuperación». Perfectamente dirigidas y muy solitarias casi todas.

Por la noche mientras dormían el Reglamento no permitía soñar con las operaciones en marcha, pero ni la técnica ni las pastillas eran lo suficiente eficaces para lograrlo.

El último mapa aparecía una y otra vez, incontrolable, señalando rutas, vías de ferrocarril, asentamientos de armas y peticiones de apoyo en curso. Imposible evitarlo, imposible no pensar en las distintas soluciones.

El momento de guerra era apropiado y podía ser decisivo dar un golpe ofensivo que tuviese un gran efecto psicológico ante el concierto internacional. Que el apoyo no disminuyese.

Todos los que defendían el frente sin tener una idea del conjunto esperaban que pasar a la ofensiva iba a ser ganar la guerra.

Las cosas desde lo profundo de la tierra, a más de cien metros, eran distintas. Se disponía de toda la información y se sabía que era imposible una definitiva victoria militar. Ninguna de las partes tenía tanto poder. La amenaza nuclear limitaba aún más las posibilidades al tener que valorar cada acción y sus consecuencias.

Desde Bajmut insistían en pedir aclaraciones de hasta donde llevar la resistencia o si era posible pasar a la ofensiva.

Eran las cuatro de la mañana y la soledad de la triste habitación se hacía insoportable. Bajo el búnker se dormía más y mejor. La televisión aburría y sus informativos mentían descaradamente.

Hacía tiempo que los dos oficiales de Estado Mayor habían terminado sus ejercicios ordenados para el descanso y relajación sin resultado positivo. No había conversación entre ellos y el murmullo de las olas en aquella solitaria habitación en un hotel de playa se hacía insoportable. Insufrible estar en paz cuando tu lugar es la guerra, pero el reglamento es tajante y ordenaba esos periodos fuera del búnker.

—¿Qué hacemos nostros en esta guerra?

—Es tan nuestra como de ellos. Si la pierde Kiev la pierde Washington. Si la gana Kiev será nuestra victoria. Está en juego la libertad. Esta guerra es solo el comienzo; o estamos en ella o se precipitará lo que todos intuímos.

El ruido de un avión les hizo recordar que se había planteado la necesidad de aviación para una ofensiva porque sin ella los carros de combate serían chatarra en pocos días. El Pentágono no estaba por la labor. Pensaban en sus intereses globales y no hacían sino recordarles que Europa había olvidado sus responsabilidades y por su culpa Rusia había invadido Ucrania: «No quisieron armarse a su debido tiempo, se les avisó, y ahora deben hacer un esfuerzo, ese que no han hecho; Europa no tiene industria, ni armas ni municiones, pero lo peor es que tiene una sociedad adormilada con el bienestar que le venía de Rusia y la seguridad que le dábamos nosotros. Está sola y desamparada ante Rusia».

—En algún momento les vamos a dejar solos y durarán escasos días. Tiene todo lo necesario. Bajmut no nos lleva a ninguna parte. No debemos caer en esa trampa que nos tienden. Pero tampoco debemos dejarles avanzar porque todo el Donbas sería por fin suyo. Hemos dicho hasta la saciedad que hay que partir el frente ruso en dos. Hay que aislar Crimea, que no les lleguen más recursos, volar definitivamente el puente sobre el Estrecho de Kerch. Para eso la dirección de ataque la hemos planteado: Dnipró-Melitópol. Dnipró- Mariúpol.

Las flechas iban y venían sobre el mapa virtual en sus cabezas.

—Esa última idea del desembarco en Crimea es muy resolutiva, pero puede volverse en contra. Hay que asegurarla y requiere una acción previa que por ahora somos incapaces de llevar a cabo. Hay que combinarla con otras acciones.  Necesitamos más unidades. ¿Será un amago la acción sobre Bajmut y dejaremos, si la hay, la definitiva para más adelante?

—Crimea es la clave. Sería el fin de la guerra, pero hace falta una mayor implicación y una flota sobre el Mar Negro o lo más cerca posible. Aviación y barcos. Infantería desembarcando y la amenaza nuclear anulada.

¿Es esto posible? Si no lo es mejor sería empezar a negociar y terminar con la guerra.

Lo último que oyeron fue el final:

«Sin jefes no se puede fraguar nada bueno ni útil en ningún terreno, y desde luego que menos que en ningún sitio en la guerra».

Las elecciones mandan y empiezan en Turquía; luego…

¡Si cayera Crimea!

Lo importante es lo que se ve en el búnker, es decir: lo que nadie ve en la superficie. Pronto saldremos de dudas, pero ahora estamos en periodo preparatorio.

El plan está en marcha.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

16 mayo 2023

Blog: generaldavila.com

 

 

 

LOBOS CON PIEL DE CORDERO Rafael Dávila Álvarez

Las tiranías se construyen al amparo de la ley. Todas son legales y disponen de un Tribunal, incluso llamado Constitucional, que las ampara, las conforma y aprueba. Quien esto no lo recuerda cada día, cada hora, es porque vive feliz inmerso en la pacífica esclavitud que es al fin y al cabo una gran comodidad.

Hoy en España hemos llegado más lejos. La tiranía juega con la ley, su envoltorio legal, y así esconde su violencia ideológica contra los que no son sus ovejas. La Ley debe ser un credo. Los jueces sus sacerdotes y confesores.

La libertad es un esfuerzo individual agotador, no permite descanso, hay que estar en continúa alerta, por tanto en lucha permanente. Sin duda es un combate demasiado duro para el conjunto.

No existe la libertad colectiva. Ese es el engaño. Lo colectivo es un rebaño. Los hombres se agrupan para defender su cobardía y entregan así su libertad para justificar su silencio e impotencia. Al rebaño le da igual un buen pastor que uno malo; lo que buscan es sentirse oveja y compartir el pasto. Ninguna piensa en el lobo. No existe y cuando aparece ya es demasiado tarde.

«Lo único que los hombres no desean es la libertad, y no por otra razón que ésta: porque, si la deseasen, la obtendrían» (Étienne de La Boétie).

No hay nada más cómodo que vivir en la esclavitud: mísero sueldo, casa y regocijo. El sacrificio es inmoral, el estado de bienestar es la religión impuesta en el engaño de que todos somos iguales ante el Estado, delincas o no, dispares o no, trabajes o no y cualquier método es bueno, incluso el de matar te lleva a dirigir a las ovejas acobardadas por las insignificancias de una vida tranquila sin meterse en líos. El poder es poderoso y hace de ti un pelele esquilado en cuanto te salgas del redil.

Este es un mundo de cobardes. La cobardía la trae el inmoral bienestar a costa de cualquier cosa. Sacrificarse por unos ideales es un absurdo para una sociedad demasiado atosigada por unos principios falsos impuestos como si fuesen la religión del futuro. Cobardes que asumen a los nuevos becerros de oro con los que insistentemente bombardean las conciencias y se convierten en manuales ideológicos desde las guarderías a las universidades. Ni un solo valor moral, sino doblegar la rodilla ante el único valor en alza: el bienestar material, nada que ver con el bien estar ante uno mismo.

Pero todo está legalizado, porque cuando la moral no existe hay que legalizar los comportamientos y dirigirlos en la dirección que interesa, moral o no.

Todo está ensamblado para que concienzudos pastores sean los que digan si los lobos asesinos ya no lo son, si los que hablaban con el único ruido de las pistolas pueden ser nuestras ovejas gobernantes. Son unas cuantas ovejas, más lanudas que las otras, las que se constituyen en Constitución para decidir si los lobos asesinos pueden conformar un partido diligente y pacífico que sea votado por unas pocas ovejas y que al final sean los lobos con piel de cordero los que decidan quienes van al matadero, quienes pastan, donde pastan y hasta cuándo.

Es por lo que se puede pasar de ser un asesino a ser un gobernante, de ser un tirano con la pistola apuntando a la nuca a serlo con la palabra… y la amenaza de volver a las pistolas.

Cambiarás el pelo por la lana, pero el alma asesina no se cambia por nada.

Esto es cuestion del voto de cada uno. Ya saben lo que significa el tribunal de las urnas del que usted forma parte.

Dejemos la lana por un momento.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

15 mayo 2023

 

«VUELTA ELECTORAL A ESPAÑA» 28 de MAYO: «ETAPA CONTRARRELOJ» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

La campaña electoral del Presidente, es como una etapa contrarreloj de esta Vuelta a España próxima a las elecciones. Conforme se acerca la cita con las urnas, aumenta el alboroto político.
Pero antes de empezar a pedalear, quiero recordaros que días atrás la ciudad de Madrid, rindió homenaje a los héroes del Dos de Mayo, protagonistas de la gesta contra las tropas francesas en la capital en ese día del año 1808. Fue una buena fecha para reírme un poco de las patrias que tienden a unas exaltaciones violentas de las esteladas, ikurriñas, y de himnos como «els Segadors» y el «ongi-etorri», (en euskera saludo de bienvenida a los preso de ETA).
Para reírse, es el espectáculo que está dando el Presidente, actuando como un mago que va sacando de su chistera uno tras otro pisos y más pisos. No es de recibo, porque el problema de la vivienda es un asunto muy serio. Todos sus poderes, los podría haber orientado a la multiplicación de las lluvias para nuestros campos, o para que después de 18 meses de parase la erupción del volcán Cumbre Viejo, aparecieran en la isla Bonita ( La Palma), las casas que prometió a los habitantes de: El Paso, los Llanos de Aridane, Tazacorto, Mazo y Fuencaliente.
En política, como en esta Vuelta Ciclista a España, aunque no haya clasificación por equipos nacionales, es imprescindible la cooperación, el acuerdo, los pactos. No se puede gobernar para media España ni en contra de la otra media en asuntos que nos jugamos el presente y el futuro. Eso solo lleva al suicidio. Y parecen que eso es lo que algunos buscan.
No se puede gobernar con tal dependencia de las minorías; minorías con un comportamiento radical y populista que, incluso, alientan la idea de romper el Estado.
Más que debates parecen combates, o juegos florales en los que los contendientes compiten para herir y ridiculizar al adversario, y España no necesita juegos florales donde gana el más ocurrente e ingenioso.
En otros tiempos se decía que la buena marcha de cualquier equipo, también ciclista, se debía basar en estos tres pilares:
― «Contar con los servicios de un buen médico, después, con los de un cura tolerante y terminar con el mejor de los contables».
En el negocio que tiene este Gobierno con nuestra España, la sanidad no está para tirar cohetes, por segundo año consecutivo, han quedado vacantes en la asignación de plazas MIR (Médico Interno Residente), las de Medicina Familiar y Comunitaria, sin darse cuenta que la Atención Primaria debería ser prioridad para cualquier Gobierno, pero con este, la medicina de familia no atrae.
Respecto al segundo punto y conociendo la alergia que tienen a las sotanas, mejor será no comentar nada. España hace tiempo que dejó de ser Católica.
Y en lo referente a la contabilidad, ahí si se han esmerado, derrochando y llenándose los bolsillos. Su lema parece ser: «el que venga detrás que arree», y no se dan cuenta que la vida es tan breve, que en un suspiro pasarán de la edad de la pasión, a la edad de la pensión, y muchos han cotizado muy poco en su vida.
A nuestros gobernantes, como a muchos de nuestros ciclistas, se les da mal las etapas contrarreloj, y es que quieren aprobar, en este breve período de tiempo electoral, leyes sin ton ni son.
Esta es la radiografía de la catarata de promesas en la campaña electoral del Presidente:
Primera etapa.-16 de abril.- En Valencia, Sánchez anuncia que movilizará 50.000 viviendas de la Sareb para dedicarlas para alquileres sociales.
Segunda etapa.-19 de abril.- de 50.000 a 93.000 financiados con los fondos europeos.
Tercera etapa.-25 de abril.- El jefe del Ejecutivo redobla la apuesta con 20.000 nuevos en terrenos de Defensa.
Cuarta etapa.-29 de abril.- El Presidente anuncia un incremento de 1.300 millones extras para la Formación Profesional.
Quinta etapa.-5 de mayo.- Sánchez prometió 560 millones más para Educación. Señor Presidente, pensar que repartiendo dinero se acaba con la pobreza, es como pensar que repartiendo diplomas se acabará con la ignorancia.
Sexta etapa.-6 de mayo.- Anunció un descuento del 50% de billetes de Interraíl para que todas las personas entre 18 y 30 años puedan viajar este verano por Europa. A nivel nacional habrá un descuento del 90%en los trenes y autobuses, con un 50% para la alta velocidad.
Séptima etapa.-7 de mayo.- Da a conocer la concesión de una línea de avales del ICO para cubrir hasta el 20% de la hipoteca para jóvenes de hasta 35 años.
Igual podían prometernos algo en campaña a los mayores, o es que somos más incrédulos con sus promesas.
Para rematar la faena, y descalificada por entrar fuera de control, la ministra Belarra promete una cadena de supermercados de «precios justos».
Sobre la susodicha, Sánchez pensará como el presidente Johnson, cuando describía por qué mantenía al polémico John F. Hoover al frente del FBI:
― «Es mejor mantener a esta individua dentro de mi tienda meando hacia fuera, que fuera de mi tienda meando hacia dentro».
A la ministra Belarra, le diré que ahora es muy fácil ser comunista o de extrema izquierda, pero no en los años cincuenta del siglo pasado, por eso me pregunto: ¿hubiesen sido comunistas entonces, ella y las del sí es sí? No se lo preguntaré, pues estoy seguro que si se les turbo en sus poltronas, puede que me encuentre con un par de coces.
Esperemos que en este quimérico reparto de casas, no les pase como a los «peones camineros» y sus casillas de hace unos años. Cada uno tenía su trozo de carretera para conservarla con sus manos, un pico, una pala y una cesta con tierra y alquitrán para rellenar los baches. Vivían aislados, donde les tocaba, en casas muy pequeñas y además dobles, para dos familias. Unos iban a arreglar su trozo de carretera hacia un lado de la casilla y los otros, al contrario.
Que se lo pregunten a Bahamontes , el Águila de Toledo, que nació un lunes 9 de julio de 1928 en Val de Santo Domingo en la casilla de peones camineros donde trabajaba su padre.
En el ciclismo español, las pruebas contrarreloj nunca fueron las preferidas de nuestros ciclistas, pues ya se sabe que en ellas el esfuerzo individual se realiza desde la salida hasta la meta, no como en esta carrera electoral, que todo lo dejan para el esprint final, amparándose en el golpe de pedal. (En este caso en las falsas promesas).
De todas formas, hay que tener cuidado con lo que te ofrecen, con lo que te prometen en los mítines, con lo que te venden, con todo vamos.
Un día cerca de Pau, un tipo se tiró cuarenta minutos para colocarme, con todo lujo de detalles, una botella de vino francés. Al final, por aburrimiento, se la compré y el hombre puso cara de estar siendo estafado, como si me entregara uno de sus riñones. Admiré mucho el tesón del vendedor y… al vino acabé echándole gaseosa.
En el actual Gobierno, verdadero coche escoba de esta Vuelta, recoge todo lo que hay a su izquierda, algunos de ellos con los bolsillos llenos a costa de empobrecer a España con sus falsa promesas, aunque como decía Tierno Galván, las promesas de la política son para no cumplirlas, pero no se si todos los votantes lo saben.
El presidente está que se sale, solo le falta prometer que el voto del PSOE desgrava.
―«Para lo que le queda de estar en el convento, va y se caga dentro»
Hoy, esto está lleno de porquería, así que lo dejo. Hasta pronto.

Zaragoza mayo 2023.

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Desde su atalaya calabresa Félix Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

LAS PISTOLAS AL PODER. Rafael Dávila Álvarez

Sánchez será recibido por Biden. Seguramente, dado el inico de la campaña electoral en España, el secretario general del PSOE le recomiende al presidente de los Estados Unidos de América que permita a los autores materiales e intelectuales del 11S presentarse a la elecciones estadounidenses. Son el pasado.

Hace unos días escribía un artículo cuyo título resume todo: QUE TE VOTE TXAPOTE.

Ante las noticias de este momento sobre las listas electorales de una organización ya conocida que dice lo que se oye, mejor sería cambiar el título para decir lo mismo: ASESINOS AL PODER. LAS PISTOLAS HAN VENCIDO.

«ETA ya no existe».

“No saben hacer campaña sin ETA”

«ETA ES EL PASADO»

Sois unos canallas.

LAS PISTOLAS Y EL TIRO EN LA NUCA AL PODER. Sois culpables.

Después la nausea se apodera de todo y vivimos sin duda en una cloaca que todo lo abarca.

Votemos para botarlos. Antes que acaben con todo. Vamos camino de ello.

A los tibios (también) los vomitaré  de mi boca.

QUE TE VOTE TXAPOTE Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

DESFILE EN LA PLAZA ROJA: GUERRA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

9 de mayo 2023: Plaza Roja de Moscú.

Era un día esperado; lo que no sé muy bien es qué era lo que se esperaba. Nadie que sepa de estas cosas de la guerra esperaba una exhibición de armamento ni de fuerzas. La idea de cualquier jefe en momentos de guerra como el actual no es exhibir músculo ni mostrar una lista de las últimas novedades. Mejor no parecer y serlo.

En estos momentos el poder de cada uno de los contendientes es un misterio a la espera de desvelarse ante lo que se estima un inminente ataque o una defensa decisiva.

¿Quién está en condiciones de poner al contrario contra las cuerdas?

Esconder las capacidades es lo que en este tiempo de incertidumbre estamos viendo. Mientras ambos presumen de munición que es de lo que precisamente andan escasos. Eso a simple vista contradictorio es característico de la guerra: el engaño en todo tiempo.

Lo que realmente es necesario, imprescindible, que puede inclinar la balanza, es la moral de victoria y para ello nada como motivar los sentimientos.

La celebración de este 9 de mayo en la Plaza Roja ha sido eso: una arenga.

El que haya visto toda la ceremonia, desde la entrada de la bandera en la Plaza hasta el acto de homenaje a los muertos en combate, habrá sentido esos sentimientos que afloran tras los sonidos de las celebraciones castrenses con la emotividad de la música, de las canciones y los gritos de guerra.

¡Hurra! ¡Hurraaa! Gritaban los soldados rusos arengados por su general. Gritos de guerra, caras de guerra, soldados para la guerra

En la Plaza Roja se conocía una noticia que solo el que tiene oídos ha podido escuchar: el futuro de Rusia está vinculado a Ucrania. El futuro de Rusia depende de los soldados que combaten en Ucrania. La seguridad de la población del Donbás es la seguridad de Rusia. Decía Putin. Ese era el mensaje, el lenguaje del mandatario ruso. Ahora hay que traducirlo.

Los Estados Mayores saben muy bien lo que ha dicho. Guerra hasta el final. No habrá por ahora más negociación que la de las armas, sonarán de nuevo los cañones y las firmas serán sobre el terreno, con sangre y fuego, nada de armisticios ni nada que tratar.

Siento transmitir lo que nadie quiere oír, pero ese era el lenguaje en la Plaza Roja.

No habrá marcha atrás. Todos esperan un momento decisivo que puede llegar en cualquier momento. Por ahora solo una palabra: guerra.

Lo peor es que el sinsentido generalizado que percibimos nos lleve a ampliar los frentes y la guerra se nos presente en casa.

Si es que no lo está ya.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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10 mayo 2023

LA III REPÚBLICA ESPAÑOLA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El gran cambio, la transformación de España en otra cosa, distinta de nuestra nación, está en marcha y cada vez más cerca de acabar con el gran obstáculo para ello: la Constitución y dentro de ella La Corona.

Se trata de «Meterle mano» a la Ley Fundamental del Estado, dinamitar un documento que para ellos fue siempre temporal y así recuperar el proyecto que forma el cuerpo y el alma del Partido Socialista para España: el federalismo republicano. Fue algo diseñado en el tiempo, premeditado, que sigue sus pasos con gran capacidad de adaptación e inteligente puesta en escena. Dispuestos a hacerlo y si necesario fuere con la dinamita que sobró en 1934.

«Hay que aceptar la Monarquía como el mejor y más fácil puente hacia la democracia. Luego ya veremos», sentenció Tierno Galván. Clara premonición del arte de imponerse en política que nadie maneja como esa mezcla de socialismo, comunismo y populismo español que nunca nos ha dejado crecer. Ninguno de ellos, ni siquiera por partes o en conjunto, son un sistema moderno, sino camaleónico capaces de todo, de acabar con todo.

Aquello conocido como la Transición no tenía verdadero interés como tal, su anhelo no era la democracia en sí ni la Constitución aprobada, sino el Partido con los tiempos calculados.

Una España a su medida que debería ser primero una venganza por aquellos tiempos que fueron. Entonces no interesaba una remodelación ni futuro alguno, sino ganar lo que habían perdido; luego vendría lo demás. No había prisa, sino objetivos.

Se requería algo indispensable y en ello se esforzaron con resultado sobresaliente: dinero, el capital del Estado. No era algo nuevo. Estaban preparados. Sabían hacerlo y su proyecto no consistía en la simpleza de tener dinero, sino en dominar la producción del dinero, la riqueza y su poder de distribución. No poseer empresas, sino a los que las financian y a los que las agitan; de camino crear las más punteras en el poder del dominio. Comunicación y tecnología son poderosas armas. Echen cuentas.

Apoderarse del conjunto de la Administración fue fácil a base de ocupar los puestos intermedios de la misma, los segundos y terceros escalones, convertirlos en herencias funcionariales.

Enumerar el asalto al Poder Judicial, comprobar que el Gobierno se constituye desde el independentismo, la delincuencia y el terrorismo, ha sido muestra palpable y sin límites del camino a seguir. Pero eso es cuestión a tratar con más detalle, en otro momento, no sin antes señalar que es la dinamita fundamental en el derribo de la nación y la consiguiente piedra maestra de la nueva construcción a base de naciones independientes con el único matiz aglutinador del poder socialista, comunista y populista.

Destruir lo construido, dominar esa destrucción para, después de sortearse la capa, vengarse y repartirse los despojos. Partir y repartir siempre desde un único objetivo: controlar el descontrol desde la máquina del Estado que debe funcionar con un solo mecanismo de poder que aúne la información delicada, lo económico (en su totalidad, dentro y fuera) y la administración de justicia.

El 14 de abril de 1931 puede interpretarse en clave actual en la figura de un Rey sacrificado y expulsado de España del que no sabemos a ciencia cierta la relación que mantiene con su hijo, actual Rey de España. Es algo premeditado y dirigido, un primer paso, una toma de contacto y valoración de futuro para la llegada de la hora de tocar la pieza clave en la incuestionable reforma de la Constitución que tarde o temprano se producirá.

Al finalizar la guerra civil fueron muchas las voces que pedían el regreso a la Monarquía tradicional, aunque hubo tantas o más que soñaban con otra cosa o no veían a España preparada para asumir riesgos.

El año 1947 se despejaba parte de la incógnita. España se constituía en reino y en un Estado católico: «España, como unidad política, es un Estado católico, social y representativo que, de acuerdo con su tradición, se declara constituido en Reino».

La jefatura del Estado correspondía a Franco con la prerrogativa de proponer a las Cortes la persona que debía ser llamada en su día a sucederle, a título de rey o de regente y su posible revocación.

En 1969 todo quedaba claro; ya habría sucesor: «Por todo ello, estimo llegado el momento de proponer a las Cortes Españolas como persona llamada en su día o sucederme, a título de Rey, al príncipe Don Juan Carlos de Borbón y Borbón, quien, tras haber recibido la adecuada formación para su alta misión y formar parte de los tres Ejércitos, ha dado pruebas fehacientes de su acendrado patriotismo y de su total identificación con los Principios del Movimiento y Leyes Fundamentales del Reino, y en el que concurren las demás condiciones establecidas en el artículo noveno de la Ley de Sucesión».

A la muerte de Franco y ante las dudas de un juramento y la obligada legalidad a cumplir hubo incertidumbre.

Los escrúpulos fueron superados en aquella frase que se hizo famosa de Torcuato Fernández Miranda: «Desde la Ley a la Ley a través de la Ley».

Llegó la Constitución, antes de lo previsto al ser impulsada por el Rey:

«España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.

La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.

La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria».

Y todo quedó formado con «El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes.

La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica».

Todo parecía partir de nuevo, de cero, una nueva España, una Transición modélica, exportable decían.

Conviene recordar que desde la primera Constitución de 1812 ninguna  ha sido cambiada de acuerdo con los mecanismos en ellas previstos, sino simplemente abrogadas por las bravas y sustituidas por otra. Con un sola excepción: Las Leyes Fundamentales de Franco que sí se derogaron según sus mecanismos: de la Ley a la Ley.

Hasta ahora esto es Historia.

El contenido de las leyes de memoria histórica y de memoria democrática ha sido la colocación de los barrenos. Falta solo encender la mecha. No es difícil modificar la Constitución; no es ni necesario. La prueba fue 1931. Se hace y la calle lo aprueba; luego aprueba otra Constitución y fin de aquello y comienzo de otra cosa. Aquí no ha pasado nada.

Nunca pasa nada y las pruebas, por si acaso, se han ido llevando a cabo durante estos años y anotando con sumo cuidado las reacciones para en su momento saber tomar el control. El pueblo español, por lo tanto, ya está vacunado y en condiciones de asumir cualquier cosa.

Se ha admitido como partido a los que asolaron con las pistolas y bombas al conjunto de la sociedad española.

Se ha admitido la independencia, la ruptura de España, se ha cedido la soberanía, la Constitución ha sido raptada por un Tribunal de carácter político.

Se ha admitido que sean los independentistas los que gobiernan el territorio a independizar y se ha modificado la ley para que les sea posible y fácil lograrlo.

España ha dejado de ser Católica, algo que pesaba tanto o más que la Corona.

Montesquieu ¿Mande?

La Corona y el Rey que hizo posible una España democrática, supo mantener la unidad de España y su prestigio internacional han sido tratados como delincuentes, lo que ya empezó con Alfonso XIII y no han olvidado.

España es un cementerio con su sepulturero en funciones y donde además de desenterrar a los muertos se ha abierto el agujero que conduce a los infiernos, ese que dicen está en el Monasterio de El Escorial, cerca de donde vivió Lucifer antes de ser expulsado de los Cielos, infierno cuya entrada tapó Felipe II.

Visto lo visto no creo que nadie dude del camino abierto que acabamos de destapar. Queda avalado con datos, solo son algunos, incuestionables.

El gran cambio, la transformación de España en otra cosa, distinta de nuestra nación, está en marcha y cada vez más cerca de acabar con el gran obstáculo para ello: la Constitución y dentro de ella La Corona.

Por sus obras los conoceréis.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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9 mayo 2023

 

 

«VETERINARIA y EJÉRCITO». Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

1734. Se encomienda la dirección de la Cría Caballar al Obispo de Málaga.

Antes de nada confesaros que la de veterinario me parece la profesión más digna, honrada y llena de dificultades que existe, pues tienen la necesidad de entender lo mismo en las dolencias de un elefante que en las del canario flauta, con el agravante que los animales tienen la costumbre de no hablar ni decir donde les duele.
En el siglo XII, cuando las herraduras de clavos aparecieron, fue lo que permitió la aparición del herrador, que en la España musulmana, y que aún hoy en algunos pueblos de Castilla, se llamaba «albéitar», (Palabra de origen griego que significa médico de caballos.) y a los que podemos considerar como los primeros veterinarios.
Fueron los Reyes Católicos los que se preocuparon en ordenar la profesión del albéitar, dando con meticulosidad normas sobre la manera de examinar y dar los títulos.
Los muchos fueros existentes relacionados con todo esto, distinguían entre «ferrero», el que hacía las herraduras y «ferrador», el que las ponía.
Ejército y Veterinaria siguen juntos desde hace más de doscientos años que es, cuando se funda en España la primera Escuela de Veterinaria, y me es grato el recordarlo, sobre todo a los más jóvenes, pues como siempre se dijo en este mundo de caballos:
―«Lo que de potro se aprende, de caballo se recuerda»
Algunos veterinarios civiles, pensarán que se han equivocado y se preguntarán que hacen en un sitio como este, y sin embargo hay que decirles que no estamos tan alejados como parece, y como siempre la historia nos lo demuestra.
Al sur de Al-Andalus, Almanzor siempre mantuvo gran preocupación por la cría caballar, paralelamente, por aquellos años, en el mundo cristiano, fueron las Órdenes Militares las que mantuvieron las yeguadas más importantes. Finalizada la reconquista, el poder de las Órdenes Militares se diluye, y son las Maestranzas de Caballería las que toman el relevo en la cría caballar.
Mucho más tarde, el Rey Carlos IV, además de la afición a los relojes, mantenía la constante real de la dedicación a los caballos, y si no veamos como Alquier, primer embajador de Napoleón en Madrid, describe una de sus jornadas.
―«Se levanta a las cinco en punto de la madrugada en cualquier época del año, oye dos misas seguidas, desayuna y baja a sus talleres. Después va a las cuadras, acaricia a los caballos y habla familiarmente con los mozos, y cuando esta de mal humor se encara con ellos. A la una del mediodía, en todo tiempo, el rey se va de caza».
Cuando en 1789, el «Rey cazador» subió al trono de España, se funda la primera Escuela de Veterinaria de Madrid. Había sido un viejo proyecto de Carlos III, y siempre con la mirada puesta en las dos escuelas, creadas por Claude Bourgelat por esas fechas en Francia: la de Lyón y la de Alfort.
Godoy fue quien hizo realidad el deseo real. Ufano nos lo cuenta en sus «Memorias Críticas y Apologéticas», decía:
…«La milicia, el Arma de Caballería, la agricultura, la salubridad de los ganados, la industria y la trajinería sufrían mucho por esta falta.., mi proyecto por una Escuela Fundamental y Normal de Veterinaria, en toda la extensión de esta ciencia y este arte, mereció el real aprecio».
Para llevar a cabo todos estos proyectos, en 1784, son enviados a Paris-Alfort, a fin de perfeccionar sus conocimientos, los Mariscales de los Regimientos de Caballería: Dragones de Alfambra y Lusitania, D. Segismundo Malats y D. Hipólito Estévez, y a su regreso a Madrid , redactaron el plan de estudios que sirvió de base a la Escuela de Veterinaria. Más tarde, esos coroneles, son nombrados Director y Vicedirector. Su primera primera ubicación fue próxima a la Puerta de Recoletos, en un edificio de la Congregación de San Felipe Neri, cerca donde hoy se encuentra la Biblioteca Nacional en Madrid.
El mismo Godoy nos lo cuenta:
― «Siendo yo ministro, abrimos la Escuela el 18 de Octubre de 1793, empezamos con 42 alumnos, 30 militares y el resto civiles».
Para el ingreso se pedía: la fe de bautismo, certificado de buenas costumbres, y según Zabala, en su Historia de España, alguna tintura más o menos superficial de la lengua latina, y algunas nociones de Lógica, Metafísica y Moral…, no más que lo que se exigía por aquel entonces para ingresar en cualquier facultad. La de Madrid, hacía el número 16 de las entonces existentes en Europa.
A partir de este momento, se aceptaron a ciegas las teorías francesas divulgadas en sus dos escuelas. Las ideas de Bourgelet y sobre todo de Barón (autor del trígamo sinaléptico), hicieron furor en la nueva Escuela de Veterinaria de Madrid.
Hasta lo comentado, quien se encargaba de todo lo referente al ganado, era la Real Junta de Caballería fundada por orden de Felipe IV en 1659, años más tarde, terminada la Guerra de Sucesión, Felipe V la ¿«reorganiza»? y poco después, alcanza la desfachatez al encomendar la dirección de la Cría Caballar al Obispo de Málaga, hasta que por fin, Carlos IV dispone un Registro General de Caballería y la separa de la Real Junta del Consejo del Reino agregándola a la Escuela de Veterinaria.
Siguiendo con la cronología, recordar que en 1835, se crea el cargo honorífico de Director de Cría Caballar dependiente del Ministerio de Gobernación, y en 1845, se dispone la formación del Cuerpo de Veterinaria Militar.
Posteriormente, en los últimos años del reinado de Isabel II, y como consecuencia de: la Guerra Carlista, la desamortización de Mendizábal, los frecuentes cambios de partidos en el poder, y las guerras de Marruecos y del Pacífico, etc., llevan al país a una crisis definitiva, y con él, a la Cría Caballar.
Para remediar la marcha poco próspera que España atravesaba, las autoridades del Estado ordenan, que el Ministerio de la Guerra se haga cargo de la cabaña equina, siendo en un decreto de enero de 1898 de ese ministerio, en donde a la vez que se justifica sobradamente las razones por las que se adjudica al personal procedente del Arma de Caballería, la responsabilidad del Servicio de Cría Caballar, matiza que se llevará a cabo con el apoyo y el asesoramiento técnico del Servicio de Veterinaria, todo ello autorizado por Narváez y bajo la influencia de los generales: Prim y Serrano.
En esos momentos no hay caballos en España; no los hay ni para la Caballería, ni para la agricultura, ni para padres como semilla, ni para coches ni para pompa ni para nada.
Finalmente, en 1931, el Servicio de Cría Caballar pasa al Ministerio de Fomento y en 1935, y debido a su poco rendimiento, se traslada nuevamente, esta vez, del Ministerio de Agricultura al de la Guerra,…. un BO. del año 29 decía:
― «Vuelvan con urgencia a depender del Ministerio de la Guerra los Depósitos de Sementales y las Yeguadas».
Tengo el convencimiento que tanto aquellos primeros veterinarios, como vosotros los de hoy, habéis elegido la más difícil de las profesiones, pues solo tenéis los elementos de juicio que proporcionan el examen y la observación del caballo enfermo, y hasta el refranero lo reconoce:
―«Si te quieres arruinar, compra caballo para curar».
Durante muchos años esa distancia se cerró, y la relación entre Ejército y Veterinaria se hizo fluida, no solo entre los Jefes y Oficiales de las Armas y los del Servicio, sino que también llegó a los veterinarios del Estado.
Tanto el personal destinado en las desaparecidas unidades a caballo,- el último Regimiento, el de Burgos, se disolvió en 1964,- como los jinetes con sus uniformes militares participando en las diferentes disciplinas hípicas, «maravillosa especie en peligro de extinción», siempre han tenido una estrecha relación con los facultativos, colaborando a la hora de curar cojeras, tratar síndromes cólicos y demás males.
Completaban este personal técnico veterinario, los que quizás hayan realizado la labor más oscura, pero seguramente la más dura y difícil, como fueron: Picadores, Remontistas y Paradistas; y hasta hace poco, los auxiliares de Veterinaria: Herradores y Especialistas en Cría Caballar.
Al principio hacía referencia expresa al Ejército y parece justificada al comprobar, aparte del hecho institucional ya descrito, el papel de muchos veterinarios militares en el desarrollo de las enseñanzas académicas, ejercida principalmente por veterinarios militares de gran prestigio, por citar solamente a profesores ya desaparecidos, recordar a los inolvidables: Castejón, Respaldiza y Ovejero.
Acabo deseando que esa colaboración que hubo por culpa del caballo, hoy siga vigente y, acordándome de las capas equinas, que el color «rosa» optimista de aquellas épocas, no se transforme hoy en «Perla Isabela».
Sin prisa, pero sin pausa, teniendo en cuenta los tres aires pues:
―«El hecho va al paso, la determinación al trote, y el pensamiento al galope».
En la actualidad,el número de veterinarios militares en España es solo 150, de ellos 12 son mujeres, y de todos ellos solo unos quince están en contacto con caballos, pues muchas de sus misiones relacionadas con el ganado han dejado de existir…, todos en algún momento, dejamos de ser algo que hemos sido, pero no debemos olvidar lo pasado.
Y da igual que seamos frágiles, bondadosos amantes de telenovelas, tipos toro bravo o machos alfa. Le pasó a Pablo de Tarso, a Nadal, a los albéitares…
También a mí.
Zaragoza mayo 2023.

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