Les debería dar vergüenza (Juan Carlos Rodríguez Ibarra)

Hoy escribe con nosotros

JUAN CARLOS RODRÍGUEZ IBARRA

La defensa de la unidad de España y de la igualad en derechos y obligaciones de todos los españoles, no es patrimonio ni de las izquierdas ni de las derechas. Es una cuestión que compete a todos los españoles. A todos por igual.

Un buen exponente de ello es la personalidad que hoy acogemos en nuestro blog y nos honra presentar, Don Juan José Rodríguez Ibarra.  Cuando acudimos a él, no lo dudó. Extremeño por los cuatro costados, en los más de veinticuatro años que ha ejercido la Presidencia de la Junta de Extremadura, cargo que ha simultaneado con el de Secretario de General del PSOE de Extremadura, ha hecho siempre gala de su orgullo de ser español. En las instituciones y foros a los que ha pertenecido siempre se ha manifestado en pro de la igualdad entre los españoles, de la mayor solidaridad entre las distintas Comunidades Autónomas que conforman España y entre las Regiones de la Unión Europea, de la que fue  Vicepresidente de su Comité de Regiones.

Al dejar sus altas responsabilidades políticas, se reincorporó a  labores docentes en la Universidad de Extremadura. Pero fue llamado en numerosas ocasiones a prestar otros servicios dentro de la región, en España y en el extranjero. Entre sus numerosísimos galardones y condecoraciones con que ha sido distinguido, no podemos dejar de mencionar que está en posesión de la Gran Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco. Es en la actualidad, miembro del Consejo de Estado.

Fiel a sí mismo, impulsó en el año 2011 una prestigiosa fundación, a la vez centro de estudios, que lleva su nombre, desde el que trata de impulsar la modernidad de Extremadura y de España.

Este es a vuela pluma, el perfil de quien, como el mismo se define, ha pasado la vida “rompiendo cristales” y a quien tenemos el honor de darle la palabra en nuestro blog.

LES DEBERÍA DAR VERGÜENZA

Les debería dar vergüenza. Las declaraciones del Sr. Puigdemont, el pasado día 10 de septiembre, asegurando que “el Tribunal Constitucional (TC) no puede suspender la Ley del Referéndum porque hay una nueva legalidad catalana amparada en las elecciones del 2015”, y el comportamiento de la presidenta de la Mesa del Parlamento catalán y de los diputados independentistas, podrían hacer pensar a los poco avisados que los cargos que ahora ostentan estos sediciosos no se deben a la Constitución española que votamos afirmativamente la inmensa mayoría de los españoles. Y, por cierto, fue en Cataluña donde esa Constitución, reconocedora de los hechos diferenciales, de la singularidad de los territorios españoles y de la descentralización, fue votada con más fe y votos en el referéndum constitucional de diciembre de 1978.

No hace falta que se recuerde que si la presidenta del Parlamento catalán, el presidente de la Generalidad y los diputados independentistas ocupan los cargos y responsabilidades  que ocupan, no es como consecuencia de la supuesta y ficticia nueva legalidad, sino de los poderes que el Estatuto de Autonomía de Cataluña, en vigor y no derogado por ninguna ley estatal, y surgido de la Constitución Española, que les permitió celebrar elecciones libres y democráticas para que, antes Artur Mas, y después el Sr. Puigdemont, hayan podido convertirse en los representantes del Estado en la Comunidad Autónoma de Cataluña.

Y por eso, y solo por eso, lo del pleno del Parlamento catalán del pasado 6 de septiembre no tiene otra forma de calificarse que como traición. Traición a los electores que votaron de acuerdo con el Estatuto y no con una “nueva legislación”. Traición a la Constitución y traición al resto de los españoles. La vergüenza y la ética no son precisamente virtudes que adornen la moral de esas personas que, si están donde están, lo es por su vileza.

Claro que la traición no es algo que no conozcan algunos independentistas ya que El gobierno de la II República tuvo que luchar contra la insurrección militar franquista, contra el fascismo italiano y alemán, y contra la indiferencia francesa y la hostilidad británica, promotora del vergonzante Comité de No Intervención. Pero en la retaguardia tuvo que luchar contra los independentistas catalanes conservadores y de izquierda, que aprovecharon la guerra civil, como siempre han aprovechado los momentos de crisis y debilidad de los gobiernos de España,  para proclamar la independencia de Cataluña. Ya lo dijo el catedrático catalán Vicenç Navarro en el diario Público del 24 de junio de 2010: “Las clases dominantes de las diferentes naciones de España se aliaron para derrotar a la República, siendo los nacionalistas conservadores y liberales catalanes de los años treinta los mayores promotores en Catalunya del golpe militar que persiguió con mayor brutalidad la identidad catalana”. Azaña denunció que en el alzamiento militar los catalanistas conservadores se pusieron decididamente al servicio de la “Junta de Burgos”, como antes al servicio de la dictadura de Primo de Rivera.

Si el Sr. Puigdemont y su corte tuvieran vergüenza, tendrían que haber dimitido de sus escaños y de sus responsabilidades institucionales que obtuvieron con las leyes que ahora están traicionando. Hacer esa traición, desde las instituciones constitucionales y estatutarias, es seguir el ejemplo de Hitler, de Mussolini y, más recientemente, de Maduro, quienes desde dentro del sistema trataron y consiguieron destruir la democracia y la libertad.

El final del pleno del día 6, con sus cantos y los abandonos de quienes no piensan como ellos, era el final que buscaban los traidores. Por eso, aquellos que ilusamente se han mostrado equidistante durante todos estos años, en los que la traición apareció con toda su crudeza, deberían pensar si no contribuyeron con su tibieza y con su reparto de culpas a envalentonar a los que llevan años tratando de aprovecharse del Estado cuando toca la cobardía y el silencio, y de retarlo cuando aparece la libertad.

Muchos de los que nos sentimos ciudadanos de izquierdas tenemos problemas a la hora de comprender cualquier deslegitimación, no de la España en abstracto y patriotera, sino de la España actual, democrática, constitucional, plural, diversa y descentralizada donde, por primera vez, la izquierda y los progresistas hemos podido y podremos plantear y llevar adelante proyectos políticos de igualdad, libertad y solidaridad para todos y entre todos, igual que se hizo tras la aprobación de la Constitución.

Quienes han seguido los pasos de la traición que el separatismo cometió con la II República, recibieron el castigo que la Justicia les impuso. La República fue implacable con los sediciosos. ¿Qué hará la democracia con los herederos de la traición?

Juan Carlos Rodríguez Ibarra

Blog: generaldavila.com

 

XCVII ANIVERSARIO DE FUNDACIÓN DE LA LEGIÓN Francisco Javier Zorzo Ferrer General de División (R)

Hoy escribe con nosotros

Francisco Javier Zorzo Ferrer

Hoy 20 de septiembre celebramos el XCVII Aniversario de la Fundación de la Legión. Motivo más que suficiente para dedicar este día a recordar y conmemorar esa fecha junto a todos los que sirvieron en la Legión o sirven actualmente sin olvidar a aquellos que  se sienten legionarios en su quehacer diario. Va por todos los que comparten ese espíritu condensado en el Credo de la Legión.

Este año hemos dado la palabra al general Francisco Javier Zorzo Ferrer para que sea desde su conocimiento y sentimiento el que nos reúna a todos alrededor de ese espíritu único y sin igual. El general Zorzo es un legionario entero, sentimiento y razón, conocedor del alma legionaria que se esconde tras esa verde camisa legionaria que se abre siempre valiente frente al enemigo.

La conoció por dentro, en su intimidad y fuerza interior. La de la obediencia y férrea disciplina. Teniente de la XIII Bandera en Ifni, Coronel jefe del Tercio Alejandro Farnesio (4º de la Legión); fue jefe de la AGT. “Málaga”, primera Agrupación del Ejército español puesta al servicio de la ONU. Jefe de la Brigada SPABRI III en Bosnia y Hezegovina.

Fue Jefe de la Legión en momentos delicados y complejos. Como no podía ser de otra manera la Legión resurge siempre, a pesar de los obstáculos. Ellos la engrandecen.

Gracias mi general por acudir a la llamada de “A mí la Legión!

Un año más, camino del Centenario, ahí está la Legión, aquí está la Legión.

Tuya es la palabra mi general.

XCVII ANIVERSARIO DE FUNDACIÓN DE LA LEGIÓN

A comienzos del pasado siglo, España se encontraba inmersa en una trágica guerra en el territorio español del Norte de África. La situación política y económica de nuestro país originaban que los Ejércitos de entonces estaban mal organizados, mal dotados y, probablemente también, y en algunos casos, mal mandados.

Consecuencia de todo ello era que la citada guerra constituía una horrible sangría a los españoles. Las frecuentes levas de jóvenes para incorporarse al Ejército en la lucha contra los insurrectos del norte del actual Marruecos, prácticamente sin preparación militar y con armamento de dudosa efectividad, venían a producir ingentes cantidades de bajas en el Ejército, muy difíciles de asumir por el pueblo español.

Un militar excepcional, de gran preparación profesional y con reconocida capacidad y experiencia, diplomado de Estado Mayor, y combatiente en Filipinas y Marruecos, José Millán Terreros, (uniendo con posterioridad sus apellidos paternos y adoptó el de Millán-Astray Terreros)  presentó la propuesta de que, para contribuir a la disminución de las bajas de los bisoños soldados españoles se organizara un Cuerpo constituido principalmente por extranjeros, que con la debida instrucción, preparación física y espíritu aguerrido, constituyera el necesario relevo que evitara el inmenso número de bajas que se producían.

Aquí aparece la primera característica de La Legión desde su creación. Es un Cuerpo solidario. Nació, se constituyó, para que con su sacrificio, evitar el dolor que embargaba a muchas familias españolas. Pocas veces hemos podido leer algún comentario en este sentido y, sin embargo, se han hecho muchos con intención totalmente negativa, basándose en puntos de vista políticos, sin conocer el real significado de la existencia de La Legión. Creo que es algo muy importante a tener en cuenta.

La Legión ha sufrido miles de bajas desde su creación hasta las últimas producidas en nuestros días, en las Misiones desarrolladas en el exterior, para, de una u otra forma, dar la mayor seguridad posible a España y colaborar con las Fuerzas Armadas de otros países en el mantenimiento de la paz en el mundo que nos rodea.

La creación de La Legión tuvo lugar por RD. de 28 de enero de 1920, siendo Ministro de la Guerra el Vizconde de Eza, aunque desde hacía tiempo habían tratado el tema los Generales Tovar y, fundamentalmente, el General Villalba, al que se puede considerar, sin menospreciar la influencia de los otros Ministros, el verdadero impulsor de la creación del entonces denominado Tercio de Extranjeros.

Con diversas vicisitudes se consigue publicar las normas para el alistamiento de los futuros caballeros legionarios y, el 20 de septiembre de 1920 se produce el alistamiento de los primeros  legionarios. En el Banderín de enganche de Albacete se alistó Aníbal Calero Pérez, tradicionalmente considerado como el primer alistado en la Península y que una vez desligado de La Legión murió asesinado en Barcelona el 29 de octubre de 1934.

Hasta hace bien poco se apuntaba, que el primer alistamiento de un legionario tuvo lugar, ese mismo día, en Ceuta. Se trataba de Marcelo Villeval Gaitán, que moriría cinco años más tarde en el combate para la recuperación de Monte Malmusi, siendo brigada.

Sin embargo, recientemente, historiadores expertos sobre La Legión han determinado que, en realidad, el primer alistado en el entonces Tercio de Extranjeros se trató  de Carlos Expresati de la Vega, natural de San Roque (Cádiz) y residente en Ceuta. Tenía 32 años cuando se apuntó en el Banderín de Enganche de esa ciudad. Había servido con anterioridad en el Ejército con el grado de sargento. En 1922 alcanzó, de nuevo, el empleo de Sargento, esta vez en La Legión, por méritos de guerra.

A primeros de octubre de 1920 llegó a Ceuta la primera expedición procedente de la Península, concretamente del Banderín de Enganche de Barcelona. Ante la avalancha de voluntarios que quisieron alistarse a La Legión, Millán-Astray reconoció que “habíamos sufrido un error de cálculo al pensar en los  hombres que se habían de presentar. Creíamos que vendrían poco a poco, no pensamos en la explosión y fue que en tres días se habían reunido cuatrocientos”. Precisamente en el barco que les transportó a Ceuta también se incorporó el entonces Comandante Franco, que sería Segundo Jefe del Tercio, llegando a mandarlo posteriormente.

La constitución del Tercio de Extranjeros se rodeó desde sus orígenes de romanticismo y compromiso. Su Fundador tuvo buen cuidado de que los nuevos legionarios sintieran, desde el primer momento, que pertenecían a una  nueva familia. Redactó el “Credo Legionario”. Doce artículos que quieren expresar la razón de ser de una unidad tan especial. Que ha prevalecido hasta nuestros días y que representa la base de porqué La Legión se ha distinguido siempre como una de las mejores Unidades del Ejército. Millán-Astray se inspiró en La Legión Extrajera francesa para la organización de su Unidad y en el bushido japonés para crear el tradicional espíritu que ha distinguido siempre a los legionarios y, sin exageración, puedo afirmar que, precisamente por todo ello, todo el que ha tenido el honor de formar en sus filas, haga el tiempo que haga, todavía mantiene en su corazón los principios que le inculcaron cuando era legionario y, la gran mayoría de ellos, se sienten hasta ahora orgullosos al máximo de haberlo sido..

Como en todo colectivo de gente joven, que forma parte de una tropa de tan especiales características, ha habido quienes se han distinguido, erróneamente, por la comisión de faltas y delitos que han sido magnificados en determinadas circunstancias. Pero, además del excepcional comportamiento durante las acciones bélicas en las que han tomado parte, primera de las misiones encomendadas, han dedicado muchos de sus esfuerzos a colaborar en la ayuda de sus semejantes: inundaciones, incendios y otras catástrofes, han visto cómo los legionarios, arriesgando sus vidas, han conseguido salvar la de muchos de sus conciudadanos. Precisamente el Espíritu de la Muerte de su Credo dice: “El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde”. A veces me pregunto cómo recibirían frases como estas los que se alistaron al Tercio de Extranjeros hace 97 años.

Esta mística que se creo alrededor de La Legión desde su fundación ha prevalecida hasta nuestros días. Obviamente, los legionarios de entonces no tenían la preparación y los medios de los de nuestros días, pero precisamente su sentimiento, basado en nuestro Credo, es exactamente el mismo. Sus espíritus de compañerismo, amistad, unión y socorro, disciplina, sufrimiento y dureza, de combate, etc. impulsa a las Unidades de La Legión, como lo tuvieron que hacer sin duda en los primeros años del siglo pasado.

La participación en Misiones en el exterior ha servido para que la sociedad española sepa que tiene unas Fuerzas Armadas de muy alto nivel y, en el caso concreto de La Legión, ha sabido cómo son los legionarios de ahora, damas y caballeros legionarios, con que entusiasmo, dedicación y profesionalidad se entregan en cuantas misiones les encomiendan, cumpliendo sin reservas cuanto les manda la Constitución y en apoyo de todos aquellos seres humanos a los que han ido a apoyarles y socorrerles en cuatro de los continentes de nuestro mundo.

Precisamente, otro motivo de orgullo para todos los que alguna vez henos vestido la camisa legionaria, es que  la mayoría de las Misiones en el exterior en las que han intervenido España, las han iniciado fuerzas de La Legión. Precisamente la participación en estas Misiones, sirvió para que una “pérfida intención” de que se podría disolver, se quedara inmediatamente sin efecto y han demostrado su capacidad y entrega para orgullo y satisfacción de todos los españoles.

A todos, damas y caballeros legionarios en activo, antiguos caballeros y damas legionarios y a todos los que conocisteis como eran aquellos legionarios ya fallecidos, muchas felicidades.

¡Viva La Legión!

Francisco Javier Zorzo Ferrer

General de División (R)

13ª Bandera Independiente de La Legión (Sidi Ifni)

IV Tercio “Alejandro Farnesio” (Ronda)

Brigada de La Legión “Alfonso XIII” (Almería)

Blog: generaldavila.com

En la hora de la verdad Juan Miguel Mateo Castañeyra General de División (R.)

No es hora de medias tintas y ambigüedades. No es tiempo de decir una cosa aquí y otra allá. No es momento de conceptos discutibles y discutidos .No estamos para inventos y ocurrencias. Ni para arreglos, ni para los «hablando se entiende la gente».

Porque los que están atentando contra la unidad y la soberanía nacional, no se andan con medias tintas y ambigüedades; y dicen lo mismo aquí y allá; y sus conceptos no los discuten sino que los imponen; y sus ocurrencias e inventos están siempre dirigidos en contra de España; y no pretenden ningún arreglo, ni que les entienda nadie.

 Es pues la hora de clarificar posturas para saber a qué atenernos. Repasemos cuales son las de los principales actores políticos.

 Los partidos políticos constitucionales, en el asunto territorial en general y en Cataluña en particular, han pecado desde siempre de inoperancia y de ambigüedad. Por complejos unas veces, por un puñado de votos otras, por ignorancia no pocas, y por negligencia muchas, han contribuido y facilitado a que se haya llegado a lo que se ha llegado. Pero no es hora de «llorar sobre la leche derramada»; es la hora de que no se derrame más leche.

 Parece que el Gobierno al fin ha despertado de su letargo y que está dispuesto a emplear todos los medios a su alcance para cortar la secesión. Nadie podrá decir que no se ha cargado de razones, ni que se ha precipitado en la respuesta. Esperemos que no le tiemble el pulso cuando sea necesario.

 Parece por su parte que el principal partido de la oposición, está dispuesto a secundar al gobierno de la nación. Esperemos que el cálculo político y el sectarismo, no le haga caer en la tentación de aprovechar estos momentos de crisis nacional para fines partidistas.

 De Ciudadanos que nació en Cataluña para defender su españolidad, cabe esperar que no pierdan su esencia y no se distraigan de su objetivo, por culpa de algunos oportunistas que pululan por sus filas.

 Esperemos que los unos y los otros, estén a la altura de las circunstancia por las que atraviesa nuestra Patria. Tienen detrás millones de españoles, que no se resignan a que España deje de existir. Si no fuera así, no se lo perdonaríamos jamás y somos muchos más de lo que de nuestro silencio se pueda deducir.

 En cuanto a Podemos, su líder nos tiene acostumbrados a moverse con desahogo y soltura en el campo de la demagogia; pero en relación con el atentado de Barcelona no dejó de sorprendernos, cuando con su desparpajo habitual, pasó sin solución de continuidad, de la incoherencia a la ignorancia, pidiendo que el Rey cortara su amistad con la monarquía Saudí y relacionando el atentado con la foto de las Azores. Incoherencia, pues él no considera necesario cortar sus relaciones con Irán. Ignorancia, porque olvida que el ataque a las Torres Gemelas fue dos años antes de la citada foto; y además, que Francia, Alemania y Bélgica no estuvieron ni en las Azores ni en la foto y que por el contrario, Portugal que puso su territorio para el retrato, no ha sido por ahora y ojalá que nunca lo sea objetivo prioritario del terrorismo.

 Pero respecto a Podemos interesa ahora cuál es su posición ante el desafío independentista.

 Es verdad, que siempre estuvo por el supuesto derecho a decidir de los catalanes y de otros pueblos de España, pero ahora ha quedado claro, por si hubiera alguna duda, cuál es su postura. Ha declarado que apoya a la soberanía de Cataluña, es decir, que apoya a los independentistas; al menos hasta que alcancen el poder, que luego tal vez apliquen el «centralismo democrático» tan querido de los regímenes estalinistas.

 En cuanto a los líderes del independentismo, esos cuyo trabajo consiste en trasformar el noble amor de la gente a su lugar de nacimiento en odio a España, han puesto de manifiesto durante la manifestación de Barcelona, de lo que son capaces. No solo de insultar al Rey y al gobierno de España, que era lo mismo que insultar a todos los españoles, que queríamos compartir el dolor con las víctimas; sino también, de insultar a las propias víctimas, convocando una manifestación para homenajearlas y utilizándolas para sus fines, estando sus cuerpos aún calientes.

 No caeré en el atrevimiento, de dar recetas sobre lo que tienen que hacer las autoridades. Pero si me voy a permitir recordar una evidencia: cuando dos poderes asimétricos se enfrenta, si el más fuerte no gana claramente, pierde y si el más débil no pierde claramente, gana.

Juan Miguel Mateo Castañeyra General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

EFEMERIDES (Semana del 18 al 25 de Septiembre) 20 de Septiembre de 1920: PRIMER ALISTADO A LA LEGION General Emilio Pérez Alamán

Fue el 20 de Septiembre de 1920 cuando se alistó a la Unidad recién creada el ceutí Marcelo Villeval Gaitan. Sería el primer miembro de la historia de la Legión, valiente que mostró su valor y adquirió méritos en sucesivos combates, llegando a alcanzar el empleo de Brigada con el que cayó en combate en las operaciones del desembarco de Alhucemas el 8 de Septiembre de 1925.

 Aunque el Real Decreto de creación estaba fechado el 28 de Enero y la Real Orden autorizando el inicio del reclutamiento era de 4 de Septiembre,

La Legion fijó como fecha que marca su Aniversario la del primer Legionario alistado en sus filas, el imborrable 20 de Septiembre

 FELIZ ANIVERSARIO A TODOS LOS LEGIONARIOS DE SIEMPRE

  Emilio Pérez Alamán Teniente General (R.)

“MAJESTAD… ¡¡¡POR ESPAÑA…!!!, ¡¡¡TODO POR ESPAÑA…!!!” (Miguel Temprano)

Hoy escribe con nosotros

MIGUEL TEMPRANO ARROYO

Es un amigo. Por lo tanto nos es más difícil presentarlo. Tampoco hacen falta muchas palabras para hacerlo cuando es una persona lo suficientemente conocida por todos. Periodista y fotógrafo es por encima de todo un hombre que se identifica plenamente con los valores de su patria: España. Por eso hemos acudido a él para pedirle su participación en esta campaña “Por la Unidad De España”. No defrauda. Engrandece el blog. Directo y sin tapujos sus sentimientos. Caballero Legionario de Honor. Un título nada fácil de ostentar y duro de llevar con la dignidad que él lo hace. Miguel Temprano lucha día a día por sus principios y alrededor de sus Ejércitos es frecuente encontrarlo, entre los soldados. De casta le viene al galgo; hemos de recordar a su padre, Oficial del Ejercito del Aire (M.A.U.), Caballero Legionario de Honor y amigo incondicional de la Milicia de la que hizo su segunda familia.

Gracias Miguel, por tus palabras de hoy y más por el ejemplo de siempre.

 

“MAJESTAD… ¡¡¡POR ESPAÑA…!!!, ¡¡¡TODO POR ESPAÑA…!!!”

No hacía mucho que habíamos pasado la tarde del domingo en casa de mis abuelos paternos viendo como TVE-1, en blanco y negro, solo emitía informativos, imágenes de la capilla ardiente de aquel señor que una mañana conocí en el Palacio del Pardo tras una audiencia privada que mi padre había solicitado para toda la familia, cuando por la misma cadena veo a Don Juan de Borbón decirle a su hijo Don Juan Carlos de Borbón y Borbón delante de su hijo y su nieto Felipe de Borbón y Grecia, Príncipe de Asturias, “Majestad. Por España, todo por España…”

Aquellas palabras, acompañadas de un par de lágrimas y sus rostros marcados por una gran emoción contenida, me llegaron muy dentro, tanto que el día que Juré Bandera en el CEFIVE-1 en Rabasa, Alicante, (sede hoy del M.O.E. al mando del General Demetrio), las recordé perfectamente cuando siguiendo el redoble del tambor me acercaba con el CETME en una mano y mi boina del Ejercito de Tierra en la otra a besar por primera vez la bandera de España. En ese momento entendí a Don Juan. Con esas escuetas palabras había querido que su hijo, su nieto y el resto de los españoles recordáramos siempre que hay momentos en los que no cabe otra que anteponer los intereses de España a los particulares de cada uno de nosotros.

Juré la misma bandera que invadía el asfalto desde Plaza de Castilla hasta la Diosa Cibeles la noche que nos proclamaron  Iniesta y la Selección Española Campeones del Mundo en Sudáfrica. Esa noche todos éramos uno. Fue una noche mágica en la que todos los españoles estuvimos unidos como nunca en décadas. Una noche donde no había diferencias entre nosotros, no existía la política, ni clases sociales, todos éramos inmensamente ricos con 5 euros en la cartera, una noche donde solo se entonaba “¡¡¡Yo soy… español… español… español…!!!”  Personalmente nunca olvidaré esa noche con mi hija conduciendo Paseo de la Castellana para arriba y para abajo hasta las 4 am y nadie hacía ascos a la bandera de España, bandera que todos agitaban, besaban y usaban como prenda de vestir. Éramos todos españoles daba igual de donde viniéramos cada uno, de quien eran nuestros padres, donde trabajábamos, si teníamos estudios o estábamos en el paro. No importaba ni siquiera quien era el Presidente del Gobierno ni el partido que gobernaba, los vascos, catalanes y gallegos salieron a las calles sin pensar en otra cosa que no fuera que España era campeona del mundo de futbol. Esa noche no había ningún cacique aburguesado que se atraviese a ir en contra de la marea roja y gualda de las cientos de ciudades que tardaron en dejar la fiesta hasta altas horas de la madrugada.

No recuerdo banderas republicanas, puede que las hubiera, solo recuerdo que éramos un pueblo orgulloso, feliz, contento y sobre todo unido. Nadie gritaba consignas políticas ya que lo importante era España, la Selección española de Fútbol y todos los que tomamos las calles…

¿Y Ahora qué? ¿Qué hacemos los que vimos como la Constitución Española de 1978 era votada y aprobada por la mayoría de los españoles? ¿Los que vimos como en Semana Santa se legalizaba el Partido Comunista de España y nuestros padres nos decían que ese era el verdadero juego democrático? Entendiendo que para que una nueva España fuera realmente una nación democrática deberíamos estar todos, debería ser plural y vertebrada. Juntos lo conseguimos, cada uno desde nuestro puesto y posibilidades hizo que todos juntos saliéramos a delante. Juntos conseguimos consolidar la democracia,  la Monarquía Constitucional, las libertades y los derechos de la Carta Magna.

Han pasado ya casi 40 años desde entonces y ahora mi Juramento a la Bandera, a la Constitución de 1978, a la fidelidad al Rey y a mi compromiso de defender integridad del territorio nacional, la integridad de España, aún con riesgo de perder o entregar mi vida por España se esta viendo pisoteado por una serie de señores, algunos también fueron “jurandos”, otros se lo van a perder para su desgracia.

Han pasado 40 años y veo cada día como una minoría de españoles rompen el juego democrático decidido por todos y se quiere montar una República Independiente de su Casa. Queman la bandera de España, las fotos del Jefe del Estado, etc… ¿Se saltan las normas fundamentales del juego democrático y nadie hace nada? En el resto de las democracias serias de este continente, de este mundo, no le habrían dejado ir tan lejos. ¿A que esperan a cumplir con sus obligaciones nuestros poderes democráticos…? ¿Es falta de arrestos?

Solo me resta decir una cosa. Sigan ustedes entreteniéndose con estas tretas independentistas y sigan dejando paso al la islamización de Cataluña a cambio de un puñado de votos. Pronto ni los propios independentistas tendrán votos suficientes para organizar a capricho la Diada. En cinco años será más importante la Fiesta del Cordero y por supuesto ni “caganet”, ni belenes ni Navidad. Por cierto el Ramadan en muy duro de pasar sin beber cava y comer fuet o pan tumaca con jamón. ¿Cuando sea tarde van a querer volver a ser españoles o parte del Reino de Aragón? Puede que para entonces ya no nos interese a nosotros abrir la puerta.

Por si no ha quedado claro después de escribir estas líneas les recuerdo que soy hombre de palabra y fiel a mi juramento de defender la Bandera de España, la Constitución del 1978, al Rey como Jefe del Estado y por supuesto la integridad del Territorio Nacional. Y todo estando dispuesto a da mi vida por ello.

Miguel Temprano Arroyo

Periodista y Fotógrafo

Alférez de Infantería E.C

C. Legionario de Honor

Blog: generaldavila.com

Gabriel Albiac: La gran regresión

Hoy escribe con nosotros

GABRIEL ALBIAC LÓPIZ

Nos parecía muy difícil poder contar con la sabiduría de nuestro admirado profesor y catedrático don Gabriel Albiac. Su generosidad y bondad han hecho posible traer su palabra al blog. Lo saben ustedes. Filósofo, profesor, catedrático… maestro; el grado mayor. Sus intervenciones en la radio o en la televisión son para oír y pensar; volver a oírlas; más de una vez. Premio Nacional de Literatura, González Ruano, Samuel Hadas, Samuel Toledano…, actualmente columnista en ABC es un referente en el pensamiento intelectual español.

Sabíamos que sus palabras iban a dar luz. Les aconsejo que lean. Despacio. Hay mucho que entender y asimilar. Gabriel Albiac habla de lo que conoce, que es mucho. De España. Sí; del drama de lo que está sucediendo en Cataluña. Es una larga historia que no se ventila con vacías palabras. Hay que saber donde leer, a quien escuchar. Por eso queríamos que nos acompañase quien sabe y sabe decir. No falta la palabra, hay que saber buscarla. Ahí la tienen con el profesor Gabriel Albiac. El último párrafo de su artículo es para meditar. Hay precedentes.

Gracias Profesor. Esta es su casa. Le esperamos siempre.

La gran regresión

Europa entra en la modernidad a través de una mutación léxica: “nación”. La hegemonía de esa palabra emerge, en los inicios de 1789, como centro de gravedad del ensayo del Abad de Sieyès que serviría de fundamento a todas las revoluciones europeas en el continente durante el siglo XIX: ¿Qué es el Tercer Estado?

Con “nación”, Sieyès pretende dar un cimiento sólido al concepto crucial de “Constitución”. En efecto, en tanto que código más general de una sociedad política, toda Constitución es criatura del tiempo. Y a la erosión del tiempo está, como toda criatura, sometida. ¿Qué sería, así, la nación para el constitucionalismo moderno? El hilo de continuidad, sobre el cual se asientan las modificaciones históricas y sin el cual ningún futuro tendría sociedad alguna. De ahí el juego tripartito que su ensayo propone como base de las sociedades libres: a) una “Constitución” que fija las reglas generales de juego para un tiempo; b) un “sujeto constituido” en el respeto inviolable de dichas reglas y al cual llamamos ciudadano; c) una continuidad que fluye por debajo del tiempo, el “sujeto constituyente”, al cual llamamos “nación” y que, si tiene en sus manos la potestad de modificar las transitorias Constituciones, la tiene en la medida misma en que se ajusta al respeto de sus reglas.

Claro está que antes de la “nación moderna” hubo otros procedimientos de identificación colectiva. Que la nación recoge y estructura. Ese fondo de afectos, emociones, historia y lengua, ha hecho tradicionalmente referencia a la metáfora paterna, bajo el nombre de “patria”. Y ha tomado configuraciones diversas. La modernidad europea ha sido fácil allá donde la identidad previa al siglo XIX era ya fuerte bajo aquellas configuraciones: el caso francés es el paradigma, marcado por la sólida prefiguración de los Estados modernos que se gesta entre Richelieu y Mazarino. Los casos italiano y alemán son el contraejemplo: naciones que apenas rompen su fragmentación a finales del XIX y que, en el caso italiano, arrastran fuertes elementos anacronizantes.

El paradójico problema español fue muy bien analizado, en los últimos años, por Gustavo Bueno. La identidad afectivo-histórica y la lengua eran aquí muy viejas; más quizá que en ningún otro punto de Europa. Pero la peculiaridad de lo que, desde el siglo XVI, toma la forma de un Imperio, impone dificultades y costes muy específicos. España era, hasta el XIX, tanto esta orilla del Atlántico cuanto la otra. Los habitantes de la Nueva España nunca se juzgaron menos españoles que los de Extremadura, Madrid, Andalucía, Galicia, País Vasco o Cataluña. De ahí el trauma catastrófico que culmina, con la guerra de Cuba, en la reducción territorial a la sola Península. Desde 1898, la identidad de España ha sido agónica. No sé de ningún país europeo en donde esa tragedia haya resonado tan fuerte. Y haya durado tanto. Cerrarla hubiera debido ser la tarea prioritaria de la transición y del régimen constitucional de 1978. Hemos de constatar, con pesar, que no se hizo. O no se hizo, al menos, con suficiente consistencia.

Lo que está sucediendo en Cataluña hoy es, ante todo, un  drama español. Cuyo primer avatar fue la secesión del año 1934, que abortó el gobierno de la República en una época en que ni izquierda ni derecha tenían dudas acerca de su constituyente condición española. Y ese drama, de consumarse ahora, supondría una regresión insoportable para todos. En Cataluña como en cualquier otro rincón de España. Porque supondría el salvaje anacronismo de un  retorno a modelos históricos preconstitucionales y, en el límite, pre-burgueses.

¿Hay precedente en la Europa contemporánea de algo así? Sí: los Balcanes. Reflexionemos serenamente todos sobre el coste.

Gabriel Albiac

Blog: generaldavila.com

Derecho internacional y milongas soberanistas (Melitón Cardona)

De nuevo acude al blog el embajador Melitón Cardona. Después de aclarar en su anterior artículo conceptos claves y preocupantes sobre el intento de independencia de Cataluña hoy nos ofrece la visión de este despropósito independentista desde el punto de vista del Derecho Internacional desenmascarando a los impostores de la ley.

De nuevo gracias Embajador por expresar con tanta claridad la verdad. No es nada fácil y ha muchos han conseguido engañar con tanta milonga.

 

Derecho internacional y milongas soberanistas

El tan cacareado “derecho a decidir” de cualquier entidad infraestatal no está reconocido por el Derecho internacional: el principio de autodeterminación de los pueblos se limita a los «sometidos a dominación colonial» (resoluciones 1514(XV) y 2625(XXV) de la Asamblea General de las Naciones Unidas) y choca frontalmente con el de la integridad territorial de los Estados, que es parte importante del orden legal internacional y está consagrado en el artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas.

El problema es que, además de la sentencia del Tribunal Supremo de Canadá del 20 de agosto de 1998, está la opinión consultiva de la CIJ sobre Kosovo en la que algunos aventureros basan sus pretensiones soberanistas. Conviene, pues, analizarlas. En sus apartados 138, 151 y 154, la sentencia canadiense afirma que el derecho de autodeterminación sólo existe si se cumplen ciertas condiciones (o sumisión a dominación colonial o que tal posibilidad esté prevista y se ejerza de conformidad con la Constitución del Estado en cuestión); por ello, no es atribuible ipso facto a cualquier entidad infraestatal y, en todo caso, es inexistente en un Estado democrático que respeta en sus estructuras constitucionales los derechos humanos y de las minorías. En cuanto a la segunda (la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia), conviene señalar que se trata de una opinión no vinculante emitida por la presión de algunas grandes potencias para tratar de resolver, de facto que no de iure, el tema de Kosovo; está basada en el sofisma de que «no hay norma de derecho internacional general que prohíba las declaraciones unilaterales de independencia» al que puede alegarse que tampoco hay ninguna que las autorice ni la doctrina de Naciones Unidas, analizada en su conjunto, permite llegar a tan absurda conclusión como señalan los varios votos discrepantes durísimos de algunos de los miembros del tribunal.

Cualquier estudiante de Derecho internacional público sabe que no basta con declararse Estado para serlo de facto, ya que para que ello ocurra se necesita el reconocimiento de otros Estados: se trata de un principio de derecho internacional general consolidado. Para cumplir la condición de ser un Estado europeo, habría que ser un Estado y el hipotético catalán necesitaría, como mínimo y en principio, que fuera reconocido como tal por la totalidad de los Estados miembros de la UE (art. 49 del Tratado) y contar, además, con nueve votos favorables en el Consejo de Seguridad de las NN.UU., incluidos los de los países con derecho de veto y la aprobación de 129 Estados de la Asamblea General: una entelequia irrealizable.

Limitándonos al ámbito europeo, las representantes de los países miembros de la UE en el Consejo tendrían que pronunciarse “por unanimidad” (artículo 49 citado) en la fase inicial de la eventual aceptación de una candidatura, algo imposible en el caso catalán, ya que tendrían que considerar la solicitud inadmisible por cuanto, según el apartado 2 del artículo 4 del citado Tratado, cada Estado miembro es el único con competencia para decidir sobre “las estructuras fundamentales políticas y constitucionales de éstos, también en lo referente a la autonomía local y regional”. La misma disposición añade que, en caso necesario, la Unión “respetará las funciones esenciales del Estado, en particular las que tienen por objeto garantizar su integridad territorial”.

Además, tampoco se respetarían las otras dos condiciones que plantea el artículo 49, que exige el respeto por el Estado candidato de los “valores mencionados en el artículo 2”, entre los que figura “el Estado de derecho”. Inútil decir que una entidad que se declarase independiente unilateralmente y contra legem, violaría dicha condición fundamental al no respetarlo.

Cuando quienes proclaman pretendidos derechos se dirigen a quienes no tienen los mínimos conocimientos jurídicos que pueden ampararlos se producen situaciones de confusión deliberada en la opinión pública que parece conveniente aclarar. De ahí este artículo.

Melitón Cardona. Embajador de España

Blog: generaldavila.com

 

¡ESPAÑOLES LA PATRIA ESTÁ EN PELIGRO! General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Me escribe mi amigo catalán. De Barcelona, burgués: lo principal es la estabilidad económica y social. Es una cultura de grupo; que dirige al resto. Han mandado mucho y siguen haciéndolo a pesar de que a alguno últimamente se le ha visto el plumero, aunque sería más exacto decir que se le ha caído el plumero. El de 1812, liberal; ahora es burgo podrido. Se ven las intenciones.

Ver cantar puño en alto Els Segadors era una victoria aldeana que daba miedo. Se reflejaba en sus caras. ¿Era un acto patriótico?

Mi amigo de Barcelona me dice que él, burgués de plumero, es español, no independentista, pero que muchos españoles no entienden a Cataluña y cuando esta incomprensión aparece generalmente se recibe vía ofensa. ¡Ojo!, me dice: Sepamos defender la unidad de España sin ofender a todos los catalanes. Intento comprenderle. No sé muy bien dónde está la ofensa. El carácter militar se ha forjado en que nadie espere ser preferido por la nobleza que hereda sino por la que él adquiere. Porque aquí a la sangre excede el lugar que uno se hace y sin mirar cómo nace, se mira cómo procede.

-General, no creo que sea muy acertado defender la unidad preferentemente vía patriotismo, porque en demasía está por conseguir…

Está claro amigo. El patriotismo está en peligro porque la unidad nunca se podrá construir a base de las diferencias, insolidaridad y mezquinas soberbias. ¿En qué somos diferentes? ¿Mejores o peores? ¿Quiénes? Espejito, espejito…No es bueno preguntarle cada mañana al espejito mágico.

Tratan de hacernos creer que España surgió anteayer; con las Cortes de Cádiz. La nación es previa a cualquier Constitución. Introdujeron la trampa: nacionalidades. Luego repasaron la historia: memoria histórica. También la nación de naciones. Por último cerramos el ciclo recurriendo a los sentimientos: el patriotismo es el sentimiento que se traduce en el interés de una clase que utiliza sensibilidades ajenas.

Un día se gestó allí el golpe de timón. Tranquilo Jordi, tarnquilo. Pero Jordi sabía los pasos que había que dar. Lo primero era la maniobra logística. Tener las espaldas cubiertas. Los garbanzos, que se decía antes. El dinero lo puede todo. Hasta comprarte una patria. Detrás de cualquier revolución hay un interés económico. De grupo. Los autores intelectuales están al descubierto. Por eso aceleran sus planes. Ven la cárcel cerca. El siguiente paso es peligroso. Les queda la violencia.

Las milicias están preparadas. Las reservas esperan su momento, con agresividad. La orden correrá de boca en boca. Aparentarán ser muchos. Los responsables intelectuales son especialistas en ríos revueltos. Ellos, desde el burgo, lo verán en la tele. Esperan los resultados y en cualquier momento pueden cambiar su apuesta. Su estabilidad económica y social prima. Siempre desde su cómoda postura les quedará el cobarde recurso de recordar a los intelectuales: ‹‹No era eso, no era eso››.

La demostración de fuerza está preparada. Deseo que lleguemos a tiempo antes de que haya que gritar: ¡Españoles la Patria está en peligro!

Llegamos tarde porque las heridas sangran odio por doquier. No supimos o no quisimos.

Ya no hay tiempo. Mi amigo insiste. La patria… La Patria está en peligro y no puedo decirle: Tranquilo Jordi, tranquilo.

Esto es quizá más grave.

‹‹Ay, dichosa Cataluña / quién te ha visto rica y llena››.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

EL PATRIOTISMO, LA SOLIDARIDAD DE LA GENTE CORRIENTE (Luis Eugenio Togores)

Hoy escribe con nosotros

Luis E. Togores

El profesor Luis Eugenio Togores Sánchez siempre está dispuesto a hablar de España. Un compromiso que tiene con él mismo y que nos permite conocer la verdad de la historia de España a través de su cátedra. Profesor  universitario, historiador, escritor…, en definitiva alguien absolutamente necesario para desde el rigor y la sabiduría entrar de lleno en el riguroso conocimiento. Ha sido decano y vicerrector en la Universidad CEU San Pablo  de Madrid. Es Legionario de Honor y ¡cuántas cosas más! Ejerce su servicio desde la historia, desde la cátedra y desde la verdad. Nuestro agradecimiento es muy grande por dejar aquí su palabra y por servir en este caso y una vez más a España.

Gracias profesor.​

EL PATRIOTISMO, LA SOLIDARIDAD DE LA GENTE CORRIENTE.

Una nación, una verdadera nación, está construida sobre la base de la historia, la tradición, su cultura, las cosas que unen a sus habitantes -no en las que les separan- y, sobre todo, en un interés común para lograr el bienestar y el progreso de sus habitantes, para preservar su raza, sus valores y su forma de vida.

Aquellos que defienden a su nación les llamamos patriotas. Un patriota es el que ama y respeta la tierra de sus padres, el que cuida su herencia y la preserva para sus hijos y para sus nietos.

El patriotismo es, simple y llanamente, el grado máximo de solidaridad de un grupo de hombres y mujeres, de familias, embarcados en un proyecto común que, en nuestro caso, se llama España  y que lleva casi seis siglos funcionando. La nación es el espacio de la solidaridad.

El patriotismo hoy día es poco comprendido y parece reducido a un sentimientos de unos pocos militares y de un número muy pequeño de ciudadanos anclados en el pasado y que parecen que no quieren o no pueden entender términos como globalización, ideologías de género, multiculturalidad, etc.; pero el patriotismo es algo fundamental en nuestra vida cotidiana ya que es el último reducto de verdadera libertad de la gente normal. Patriotismo es el amor a nuestras familias, es trabajar para un futuro mejor, en todos los sentidos, para nuestros hijos y nietos. Es soñar que los españoles de mañana sean como fueron los de ayer y los de hoy, que sean mejores.

Los franceses tienen derechos a ser como son, al igual que los tunecinos, ecuatorianos y australianos… los españoles también tenemos derecho a seguir siendo como somos, derecho a ser patriotas.

El patriotismo español pasa por cosas en las que nadie cae, pero son parte intrínseca de nuestra cultura, de nuestra forma de vida, de nuestra forma de ser: la paella, el Lazarillo de Tormes, el Rayo Vallecano, la tortilla de patata, la catedral de Burgos y la ermita de mi pueblo, las películas de Pepe Isbert, la maestranza de Sevilla y la jota aragonesa, el jamón serrano, la escalibada y las procesiones de Semana Santa… la preservación y defensa justa de todo esto es el patriotismo. Un patriota no sólo debe dar la vida por su patria sino que debe trabajar para preservar sus valores, costumbres, tradiciones…

El patriotismo se puede llevar adelante, puede sobrevivir si tiene un lugar físico en el que crecer y sobrevivir, mi país, mi patria. Es la manera como los ciudadanos, en nuestro caso los españoles, se organizan para lograr una vida mejor, acto que toma el nombre de nación. La mayor inversión de un pueblo, que vive en un país, en un territorio, es su nación. Esa es su mejor promesa de futuro y su mayor patrimonio.

Los multimillonarios, con lógicas excepciones, no necesitan ser patriotas. El dinero no tiene patria y, en muchos casos, sus dueños tampoco, pues el dinero, sus intereses, su residencia se mueve por el mundo bajo la única premisa del beneficio, del beneficio a cualquier precio. Pero la gente normal, patriotas o no, no somos así. Quizás porque no somos lo suficientemente ricos para carecer de corazón. Un español, sin que muchas veces lo pensemos, ha hecho su mayor inversión en España. En manos de España ha puesto su futuro y el de su familia. Ha pagado cantidades ingentes de impuestos para tener buenos hospitales -de los mejores del mundo-, museos como El Prado, universidades, autopistas… su pensión, el valor de su vivienda y la garantía de sus ahorros viene dado por la solvencia de ese proyecto común que se llama España y que lo han construido nuestros abuelos, padres, y nosotros. El patriotismo, el amor a España, a su unidad como proyecto común que no es sólo una opción política, un sentimiento, es mucho más, es la coherencia con una enorme inversión que nos garantiza la calidad y forma de vida que tenemos los españoles comparados con otros habitantes de la Tierra. Es la póliza de seguro del bienestar de los nuestros. ¡No entiendo cómo alguien no es patriota, como puede no amar a España y trabajar por ella, cuando la Patria es la mayor muestra de solidaridad, al tiempo que el proyecto individual y común más importante de nuestra vida, de la de todos los españoles!

Luis E. Togores. Historiador. Profesor universitario

Blog: generaldavila.com 

LA UNIDAD DE ESPAÑA (EL GRAN DESAFÍO) Teniente General Emilio Pérez Alamán (R.)

De todos es conocida la gran Historia de España, escrita por tantos españoles a lo largo de los siglos y a lo ancho del mundo entero. Esos españoles superaron permanentemente el pasado y cumplieron con su presente pensando en el futuro de España.

En su afán lograron merecidas victorias y honorables derrotas, haciendo relevante su carácter heroico y hasta excesivo pese a la incomprensión y soledad  de sus gobernantes en  muchas de las ocasiones que actuaron. Sin embargo, hemos de reconocer que esa fortaleza ante situaciones extremas en las que el español se crece hasta convertirse en mito, queda bastante desdibujada cuando a lo que debe enfrentarse no aparece como un asalto final y una defensa a toda costa, sino como un problema permanente y cotidiano, por mucho peligro que conlleve.

Ahora nos damos cuenta de que el inmediato 1 de Octubre, que se  aproxima sin pausa pero no de improviso, ya venía avanzando despacio desde hace muchos años como si en nada fuese a dañar nuestra soberanía e integridad. Tal vez la  confianza en la actitud de los sucesivos Gobiernos de España que parecían asegurar que todo estaba controlado, ha hecho que  la falta de constancia y perseverancia del carácter del español se haya puesto de manifiesto y hoy nos veamos ante el gran desafío independentista  del Gobierno de la Autonomía  de Cataluña.

Nos encontramos, pues, en la situación más difícil para afrontar este gran desafío, porque a la inacción  del Estado español para cortar toda intención ilegal de la Comunidad Autónoma, se han unido los atentados  sucedidos en Barcelona y Cambrils, lo que han aprovechado los secesionistas catalanes, especialmente los representantes del Estado español en la Autonomía, es decir, el Gobierno y Parlamento catalanes, para utilizar la tragedia en beneficio de sus intereses y avanzar la  presentación internacional de su falsa capacidad soberana, ninguneando sin complejos al Gobierno de España con la total pasividad de éste, lo que es peor aún.

Aunque las comparaciones sean odiosas, no se puede olvidar el aprovechamiento político que también se hizo del atentado, muchísimo más importante, sufrido en Madrid el 11-M de 2004 y que supuso el comienzo del desastre de  la Transición española y su organización territorial.

La unidad de España

Llegados a este punto, el empeño por mantener la Unidad de España, no parece que pueda dejarse  simplemente en una cuestión de interpretación de lo dispuesto en el enjambre de legislación existente y en la intervención de las diferentes instancias judiciales  como ya conocemos (baste recordar la cuestión de ilegalizar o no a HB y partidos proetarras, hoy en las instituciones). Del Poder Ejecutivo, a la vista de su trayectoria desde el triste año 2004, rematada con su actitud tras los recientes atentados de Cataluña, tampoco cabe albergar mucha esperanza, lo que supondrá dar todas las ventajas a los que quieren romper España, que aunque no lo consigan al final, ya la han hecho un  gran daño, desde el moral al prestigio internacional, pasando por todos los demás, no solo el económico.

Es la hora de que todos  los españoles se manifiesten abiertamente en apoyo de su Unidad indivisible, todos y no solo  aquellos que “Todo lo sufren en cualquier asalto  pero no sufren que les hablen alto”. Para ello no hacen falta actos heroicos ni gestas para la Historia, se trata solo de expresar firmemente la convicción de que nuestra Patria España está constituida desde mucho antes de la Transición, de la Ley de la Reforma Política, de la Constitución de 1978 y de todas que la antecedieron para bien y para mal..

Sea todo por España

Soy consciente de lo difícil que resulta asumir este mensaje como trabajo a realizar sin demora en el poco tiempo que resta hasta la fecha marcada por los secesionistas para imponer su ilegal postura, máxime cuando las Instituciones que teóricamente nos representan no han actuado en defensa de lo exigido por nuestra Constitución, o lo que es peor, han dejado entrever con mensajes subliminales la posibilidad de modificar nuestra Ley de leyes y no precisamente para resolver el problema creado por las cesiones hechas ya en su redacción, sino para introducir alguna  nueva ambigüedad que pueda permitir darle otra apariencia a la situación sin resolverla..

Como no podemos ni debemos seguir cayendo permanentemente en la misma indeterminación sobre la auténtica relación en igualdad de todos los españoles, es necesario que todos los que compartimos esta determinación seamos capaces de expresar, sin reservas,  con gestos, actitudes y muestras  que queremos una España Unida y sin fisuras

Es posible que sea tarde, después de cuarenta años de adoctrinamiento, de falsear la Historia y alabar a los que  llevaron a España a los niveles de recesión y desunión que ahora se pretende…etc, mientras se quieren borrar  los hechos contrastados de desarrollo y bienestar alcanzados. en el pasado reciente Todo por mero odio de ideología política.

Desde este blog proponemos exaltar y mostrar el nombre de España y sus símbolos durante todo el mes de septiembre de forma que estos gestos, exhibidos por todo el territorio nacional,  empujen y apoyen a los responsables de impedir que ningún trozo de nuestro solar se separe.

El gran desafío será comprobar nuestra capacidad de respuesta para que sea superior a la amenaza secesionista, usando solo nuestra “libertad”  sin complejos. SEA TODO POR ESPAÑA.

Emilio Pérez Alamán Teniente General (R.)

Blog. generaldavila.com

Un Estado voluntariamente indefenso (Melitón Cardona)

Hoy escribe con nosotros

Melitón Cardona Torres

Nacido en Palma de Mallorca (Baleares) en 1.944.

Licenciado en Derecho por la Universidad de Zaragoza.

Diplomado en Relaciones Internacionales por la Escuela diplomática.

Ingresó en el Servicio Exterior en 1.974 habiendo desempeñado puestos diplomáticos en Noruega, Mozambique, Mauritania, Marruecos, Irán, Madrid (Subdirector Gral. de África Subsahariana, Asesor Jurídico Internacional, Abogado del Estado sustituto en el Servicio Jurídico del Estado del MAE) y ha sido Cónsul en Frankfurt, Cónsul General en La Habana, Düsseldorf (1992-1996), Orán (1996-1997) y Moscú (1998-2001). Excedente voluntario entre el 1 de febrero de 2002 y el 30 de marzo de 2004. Embajador en Misión especial para la Reforma del Servicio Exterior el 30 de abril de 2004. Inspector general Jefe de Servicios el 1 de julio de 2004. Embajador de España en Dinamarca (2005-2010).

Ha pronunciado conferencias en las Universidades de Zaragoza, Baleares, UNED, Mérida, Autónoma y Complutense de Madrid, Münster, Colonia, Düsseldorf y Leyden (Holanda). También en ciclos organizados por la Caixa y Sa Nostra.

Tiene en su haber diversas publicaciones, así como traducciones literarias y técnicas del inglés, francés, alemán, ruso, portugués y noruego.

Es Oficial, Caballero y Comendador de la Orden del Mérito Civil y Caballero y Comendador de la de Isabel la Católica. Gran Cruz de la Orden del Dannebrog.

Un Estado voluntariamente indefenso

El delito de desobediencia de los funcionarios y autoridades públicas está recogido en el artículo 410 del Código Penal vigente; el mismo delito cometido por ciudadanos de a pie en el 556 del mismo texto legal. En el primer caso, se castiga con «multa de 3 a 12 meses e inhabilitación para empleo o cargo público por un plazo de seis meses a dos años». En el segundo, si es grave, acarrea una pena de prisión de seis meses a un año. Así pues, al particular le sale mucho más caro desobedecer una resolución judicial que al funcionario o a la autoridad pública, cuando es obvio que debería existir mayor reproche penal para el delito cometido por funcionario público o autoridad. De ahí la chulería jaquetona de muchos politiquillos de tres al cuarto. Por si fuera poco lo anterior, en la España de hoy, si un parlamento autonómico proclamase la secesión de su comunidad del territorio español no cometería delito alguno (!). Sé que puede costar creerlo, pero lo cierto es que nadie incurriría en responsabilidad penal por perpetrar un ataque de esa naturaleza al orden constitucional. Esa es la lógica absurda que consagra la debilidad de nuestro Estado: un acto de esa naturaleza no sería un delito de traición porque todas sus modalidades -previstas en los artículos 581 y siguientes del Código penal- descansan única y exclusivamente en el supuesto de un conflicto bélico entre España y una «potencia enemiga». Tampoco constituiría delito de sedición porque éste se tipifica en los artículos 544 y siguientes del Código penal sobre la base de un alzamiento «público y tumultuario». La declaración de independencia de una asamblea legislativa o de un gobierno autónomo atacaría la línea de flotación del orden constitucional pero, al no afectar al orden público callejero ni comportar tumulto, no cabría hablar de sedición. Tampoco habría rebelión, porque su esencia está en que ha de implicar un alzamiento para alguna de las finalidades señaladas en el artículo 472 del Código Penal y, aunque todas ellas se refieren a gravísimos ataques al orden constitucional, la norma exige que ese alzamiento, además de público, sea violento, con lo que quedan fuera del delito de rebelión los «alzamientos pacíficos». Esta patética situación es nueva y se la debemos al llamado «Código penal de la democracia», uno de los innumerables despropósitos cometidos por los gobiernos del partido socialista: en el código anterior, la declaración de independencia de parte del territorio nacional se incluía entre los fines del alzamiento rebelde (artículo 214) sin exigir el requisito de violencia porque la esencia del delito consistía en la finalidad independentista de la acción. Pero es que, además, el artículo 217 castigaba también como rebeldes a quienes cometieran «por astucia o por cualquier medio contrario a las leyes» algunos de los delitos contemplados en el artículo 214, por ejemplo, la declaración de la independencia de una parte del territorio nacional. Tan claro era el propósito del legislador de defender el orden constitucional que castigaba con 6 años 1 día a 12 años de prisión a quienes «atentaren contra la integridad de a nación española o la independencia de todo o parte del territorio». Por cierto que este tipo penal, hoy lamentablemente suprimido, procede de una Ley de 1900 que pasó al Código Penal de 1928 como traición, se mantuvo como rebelión en el de la República de 1932 y continuó en el de 1944 y en los posteriores. El de 1995, por obra y gracia del PSOE, lo suprimió y, desde entonces, ningún gobierno ha osado reintroducir la figura penal de rebelión, dejando así a la intemperie nuestro orden constitucional frente a los movimientos secesionistas. Blas de Lezo dijo que «una nación no se pierde porque unos la ataquen sino porque quienes la aman no la defienden». Tenía razón.

Melitón Cardona

Blog: generaldavila.com

 

POR LA UNIDAD DE TODOS LOS ESPAÑOLES (Augusto Ferrer Dalmau)

 

Hoy escribe con nosotros

AUGUSTO FERRER – DALMAU

Queridos lectores:

Por la unidad de España y por todos Vds, hoy vamos a rizar el rizo. Augusto Ferrer-Dalmau, ese extraordinario artista, historiador gráfico de nuestra vida nacional, especialmente de nuestro pasado militar, aclamado como “El Pintor de Batallas” hoy deja sus pinceles para expresar con su pluma lo que viene pregonando desde hace muchos años: Sentirse profundamente español sin renunciar para nada a su catalanidad.

JeosmPhoto

Tenemos el privilegio de invitarles a que lean hoy sus argumentos, tan certeros como el trazo de su pincel, cuando retrata a un caballo de batalla en plena carga. Fue su primera exposición una sosegada reflexión sobre las Guerras Carlistas en Madrid. Seguirían otras en Estados Unidos, Francia e Inglaterra y muchas más en España. En el año 2012, viajó a Afganistán, donde pudo constatar sobre el terreno el trabajo de los soldados españoles destacados en aquel país para contribuir desde allí a la contención del terrorismo internacional. Fruto de aquella estancia fue “La patrulla” un magnífico cuadro en gran formato que regaló al Ejército de Tierra. También esa experiencia le sirvió para unirse a la International Society of War Artists. Y entre otras muchos galardones y reconocimientos, es académico de Bellas Artes.

Lean pues las líneas que nos ha dejado y reconstruirán fácilmente el retrato de la actualidad que nos ha pintado.

Gracias, Augusto, por tu disponibilidad y compromiso.

POR LA UNIDAD DE TODOS LOS ESPAÑOLES

Nací hace 53 años en Barcelona, en el seno de una familia tradicional catalana. En el transcurso de mi vida he sido testigo, junto a millones de catalanes, de cómo se creaba día a día una historia “contrafactual”, un relato histórico construido contra la realidad de los hechos, tergiversando y modificando los acontecimientos pasados o, simplemente, inventándolos. Todo ello con el objeto de construir en las mentes y en las voluntades de los ciudadanos, sobre todo de las nuevas generaciones de catalanes, un nuevo referente nacional e identitario contrapuesto, innecesariamente, al resto de los ciudadanos de nuestro país, al sentir de solidaridad del conjunto de los españoles: una Cataluña sorprendente y antinaturalmente no española.

Nada más lejos de la verdad y de la identidad real de Cataluña, una tierra profundamente hispana desde mucho antes de su propia configuración cultural, territorial y política cuando, precisamente, era conocida en la Alta Edad Media como “Marca de España” o “Marca Hispánica”.

Nada más lejos de la verdad y de la identidad real de los catalanes. Somos un pueblo comprometido desde siempre con el ideal de la unidad que articuló la Corona de Aragón y que impulsó la unión con Castilla y los demás pueblos de España para construir nuestra Nación común. Un pueblo que, durante los siglos que se sucedieron, vivió los mismos avatares que el resto de nuestros compatriotas: el auge y las crisis del siglo XVII; la Ilustración y la racionalización del XVIII; la gran Guerra Hispano-Francesa de 1808-1814; las guerras civiles carlistas que desgarraron toda nuestra geografía; la extraversión española en el norte de África; el desgarro de Cuba; la última gran contienda fratricida de mediados de los años 30 del siglo XX… y, por último, las cuatro décadas de mayor desarrollo y progreso material, social y democrático vividas por toda España desde la reinstauración en 1975 de la Monarquía como régimen parlamentario.

Pero, coetáneamente al proceso de creación e invención de una nueva identidad colectivo-nacional catalana por parte de las autoridades nacionalistas de mi tierra, se ha venido produciendo un hecho paralelo y lamentable en el conjunto de nuestro país: la misma desnacionalización de la propia España. El desconocimiento de su historia, la interiorización de complejos falsos y absurdos, el ensalzamiento de la diferencia en vez del de los valores de concordia y unidad…, todo ello favorecido o impulsado por una innegable fragmentación política, educativa y cultural que, inconscientemente, nos ha traído hasta la crítica situación actual.

Así que, efectivamente, percibo que los decenios de mayor progreso económico y social de nuestro país son también, triste y paradójicamente, los de la aceleración de la descomposición de España a la que asistimos atónitos. Y en este sentido, la situación de Cataluña es, finalmente, un mero correlato de la situación general de España, lo cual, irónicamente, confirma una vez más la profunda españolidad de Cataluña.

Augusto Ferrer-Dalmau

Blog: generaldavila.com

2 septiembre 2017

 

ESPAÑA, MI PATRIA César Nombela Cano. Catedrático e investigador.

Hoy escribe con nosotros

César Nombela Cano

César Nombela Cano. Catedrático e investigador. Debería ser suficiente presentación. Definen la mayor aportación que el hombre puede hacer por sus semejantes. Indagar, enseñar, servir, ayudar. Ese es el catedrático don César Nombela. Humilde servidor de la humanidad. Excelencia en el servicio a la humanidad.

Presidente de la “Fundación Carmen y Severo Ochoa” por designación testamentaria del Nobel, trabajó con don Severo Ochoa en Estados Unidos y forma parte de la saga científica española (F1) de Severo Ochoa. Actualmente es Rector de la Universidad internacional Menéndez Pelayo.  Inabarcable biografía, que no pretendemos abordar en esta breve presentación. Solo agradecer que haya tenido la amabilidad de hablar de España en este humilde blog.

Las palabras que hoy nos deja don César Nombela exigen una profunda reflexión. En todos los ámbitos.

‹‹Yo confío en que nuestra patria, España, siga siendo un país libre en el que todos podamos aspirar a encontrar oportunidades, a educar mejor a las nuevas generaciones y a afrontar los retos del futuro››.

Indagar, enseñar, servir y ayudar. Es en definitiva un hombre sabio que es decir un hombre bueno.

¡Gracias César! Desde el recuerdo de aquellos años de infancia y juventud en nuestro querido Instituto Ramiro de Maeztu de donde salieron hombres como tú gracias a la libertad, honradez intelectual y el conocimiento de nuestros educadores.

 

ESPAÑA MI PATRIA

Nadie puede elegir dónde nacer, ni en el seno de qué familia y comunidad humana venir al mundo, ello es algo que nos viene dado. Por eso es absurdo resaltar la pertenencia a un grupo humano como mérito propio y mucho menos como argumento de superioridad frente a otros. Porque una de las conquistas de lo que llamamos “civilización” es precisamente saber que todos los seres humanos son iguales en su dignidad, que son igualmente valiosos por el hecho de pertenecer a nuestra especie. Sabemos, además, así lo demuestra la Historia, que hay una aportación notable de España, en el curso de los largos siglos de existencia que tiene nuestra nación, a establecer ese principio civilizador: que la igualdad y la dignidad humanas, fundamentadas en un pensamiento humanista, se extiende a todos.

Pero, de lo que no cabe duda es de que la identificación de cada cual con su familia y el grupo humano que lo acoge, al llegar a este mundo, forma parte de actitudes profundamente humanas. En ello sí que está la propia voluntad asumida, que nos lleva a una forma de estar en el mundo, enraizada en los fundamentos que dan sentido a la propia cosmovisión. Negar las propias raíces supone una actitud que tiene mucho de cobardía, sin otra salida que la insatisfacción permanente. Inventar un pasado, al margen de lo que razonablemente nos muestra la Historia (siempre sujeta a progresos), reducir los hechos a lo particular y parcial de manera interesada, tiene mucho de engaño contra el que se debe combatir desde el rigor científico. Buscar en las raíces biológicas fundamentos identitarios, algo que sigue haciendo algún nacionalismo incluso hoy, pese al avance del genoma humano que muestra la existencia de una única especie humana, representa una actitud irracional. En este sentido, chocaba claramente hace poco el que un dirigente nacionalista radical de Cataluña afirmara -interpretando desde la ignorancia un estudio científico- que los catalanes se parecen más a los franceses y los españoles a los portugueses (sic).

España es mi patria. Como yo, así lo sentimos millones de españoles que tratamos de vivir en la honradez intelectual y asumimos la historia de nuestros antepasados. Cierto es que hay formas de verla que pueden tener muchos matices. La trayectoria del ser humano por este mundo se asemeja a la de la Humanidad. Es un recorrido no exento de riesgo, pero sólo quien lo asume es capaz de alcanzar logros. De lo que no cabe duda es de que España se construye sobre los fundamentos de una civilización que alumbraron los siglos y que significó progreso y avance para la Humanidad. El pensamiento griego, el derecho romano, las raíces religiosas judeo-cristianas componen el marco en el que surge la nación española. Naturalmente que no todo fue acertado, como en toda trayectoria humana existen también sombras. Pero, la nación española, la primera de las naciones modernas, construida desde la aspiración de sus habitantes, fue capaz de proyectar su potencial y sus proyectos en el mundo. Imposible repasar toda la historia en este espacio, pero baste señalar que nuestra lengua común es el vehículo de comunicación y de pensamiento -sangre de mi espíritu es mi lengua, que dijo Unamuno- es una de nuestras grandes aportaciones. Hoy, más 500 millones de almas se comunican en la lengua española, un patrimonio inmaterial que es herencia y es futuro, que ya no nos pertenece en exclusiva a los españoles, pero que puede ser percibida como una generosa aportación al acervo de la Humanidad.

Pues bien, no todo es ni tiene que ser pasado. A estas alturas de la Historia España sigue siendo una realidad para todos nosotros, para los españoles que vivimos en España y para los muchos que habitan en el mundo global. España es una realidad actual que también se hace proyecto de futuro para nosotros y para nuestros hijos. Año a año, día a día, en un país libre como el nuestro tenemos la oportunidad de decidir, de determinar nuestras vidas, de respetar los derechos de todos y de trabajar por un mundo mejor. Es un privilegio el vivir en un estado de derecho que no está al alcance de muchos seres humanos en estos tiempos. La Constitución vigente se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española -así lo hemos asumido- incorpora una tradición de siglos y, sobre todo, representa también el fundamento de nuestras libertades y nuestra voluntad de vivir en democracia.

España aporta nuestra forma de ser parte de Europa y asentarnos en el mundo. Romper ese orden, privar a los españoles, a los españoles en su conjunto, de un derecho tan fundamental, resulta contrario a los derechos de todos, además de abrir un futuro de incertidumbre, riesgo y enfrentamiento en alguna parte de nuestro país. Yo confío en la fuerza de nuestras instituciones, desde la Corona al Gobierno y todo el entramado institucional para seguir siendo libre en un estado en el que se cumplen las leyes en todo lo fundamental. Yo confío en que nuestra patria, España, siga siendo un país libre en el que todos podamos aspirar a encontrar oportunidades, a educar mejor a las nuevas generaciones y a afrontar los retos del futuro.

César Nombela Cano. Catedrático e investigador.

Blog: generaldavila.com

Ciudadanos españoles (Emilia Landaluce Galbán)

Hoy escribe con nosotros

Emilia Landaluce Galbán

Emilia Landaluce Galbán: Periodista, escritora.

Columnista a la que se busca en cuanto uno tiene el periódico en las manos.

ABC, ahora en El Mundo.

Belleza en la sintaxis. Dice cosas como el que no quiere la cosa. De lo que escribe sabe, conoce a fondo, está informada. Rigor. Argumentos.

Le agradecemos mucho su colaboración en este blog. Breve e intensa. Rotunda. Sobre todo elegante.

Es por España. Gracias Emilia.

 

CIUDADANOS ESPAÑOLES

El nacionalismo, el independentismo, es un ejercicio de posverdad. Quizás el más importante que se ha hecho en los últimos años. Lo explican bien Gabriel Tortellá o Luis Suárez: Cataluña independiente nunca ha existido. Ni siquiera en el siglo IX, ese al que se remonta el imaginario independentista, cuando se disolvió como parte del Imperio Carolingio. “Parece que durante algún tiempo, esa serie de condados, marquesados… territorios pirenaicos de los que formaba parte Cataluña no dependieron de nadie aunque formalmente seguían dependiendo del Imperio Carolingio. Pero enseguida se fusionaron con Aragón”. No hay prueba documental alguna que demuestre que Cataluña haya sido nunca independiente. Y a partir de ahí comienzan la manipulación y las mentiras. Ya lo dijo Goebbels, una mentira repetida 100 veces llega a ser verdad. Por agotamiento. Por eso, a veces creemos que no vale la pena repetir la verdad 101 veces. Y la verdad es que la unidad de España, especialmente en los últimos 40 años, ha sido fuente de prosperidad para todos. Y vayan al CIS, a los indicadores de riqueza que no han dejado de mejorar…

¿Se siente usted español?, preguntan las encuestas. Al final, no se trata de sentir sino de ser. Y se es español como tantas cosas porque como dice Popper las identidades colectivas no existen. Es otra mentira y peligrosa además. Ensalzar la identidad es renunciar a nuestra mayor conquista: la idea de ciudadanía. Y ciudadanos españoles somos todos: vascos, catalanes, castellanos, andaluces, murcianos…Sin importar el origen, la lengua… Libres.

Emilia Landaluce Galbán  

Blog: generaldavila.com

El rayo de luz que alumbra la energía y el coraje (Alfonso Merlos)

 

Hoy escribe con nosotros

ALFONSO MERLOS

Es Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, Diplomado en Seguridad y Defensa por el Instituto Español de Estudios Estratégicos. Doctor en Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales por la UCM. Profesor de Comunicación Política en la Universidad Camilo José Cela. Su tesis sobre la amenaza yihadista es pionera e imprescindible para entender esta brutal amenaza que nos asola. Periodista muy conocido en prensa, radio y televisión es  un referente en el actual periodismo español.

Gracias Alfonso por tu colaboración para algo a lo que amas profundamente: España.

 

El rayo de luz que alumbra la energía y el coraje

Cada día quienes creemos en España como nación y en su unidad indisoluble encontramos alguna razón para defenderla. Una de las últimas, singularmente poderosa y previsible, la hallamos en la manifestación que sucedió a los atentados yihadistas de Cataluña.

En aquella ceremonia de la confusión y el esperpento, de la división y la provocación, del insulto y la calumnia, de la villanía y la mezquindad, contemplamos atónitos fenómenos de dimensión cuasi paranormal.

Por ejemplo, ciertos abanderados del independentismo catalán nos aleccionaban sobre cómo alcanzar la paz perpetua y representar adecuadamente a las víctimas del terrorismo cuando ellos mismos habían alfombrado ceremonias de personajes tan execrables como el batasuno Otegi.

Por ejemplo, las calles se llenaron de pancartas por la paz y por la independencia de Cataluña mientras… no había una sola pancarta contra los terroristas islamistas que habían dejado 15 muertos y 120 heridos.

Por ejemplo, el impagable Puigdemont acusaba al gobierno de España de haber allanado el camino a los terroristas al racanear el gasto en seguridad para Cataluña mientras trascendía que Artur Mas se había fundido 3.609 millones de euros en su causa identitaria en apenas 5 años.

Por ejemplo, la maquinaria propagandística del soberanismo inundaba las aceras de panfletos y carteles contra Rajoy y Felipe VI mientras los lazos negros o las manos blancas o las banderas constitucionales quedaban relegadas (¡hermosos símbolos de comunión!) al desguace de la Historia.

Por ejemplo, las fuerzas de seguridad del Estado (Cuerpo Nacional de Policía y Guardia Civil, por no hablar de las Fuerzas Armadas) eran ninguneadas mientras todo el reconocimiento al mérito en la defensa de nuestros derechos y libertades se volcaba sobre cuerpos de emergencia o protección locales y autonómicos.

Ciertamente, esa manifestación fue una poderosa razón para seguir defendiendo la unidad de España. Porque hacía mucho tiempo que no se asistía a un cúmulo tal de ataques, injurias y humillaciones al Rey de España. Porque nunca de forma pública y notoria, y cayendo los actos en la más deplorable aunque significativa impunidad, se había acusado públicamente al Jefe del Estado de ser un ‘traficante de armas’ y un ‘financiador del terrorismo internacional’.

Ante tanta inmundicia y ruindad, ante tanta falsedad y tanto veneno, la unidad de España, en su aspecto trascendental e inmaterial como en el tangible y material, se instituye en el rayo de luz que alumbra la energía y el coraje que millones de españoles aplicamos cada día en defender y promover nuestro indisimulado patriotismo. Es el rayo que no cesa. Es nuestro poder. Por eso venceremos y convenceremos

Alfonso Merlos

Blog Generaldavila.com