MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA: SOLDADO ESPAÑOL Por el Profesor Krzysztof Sliwa. Entrevistado por el General Dávila

Hoy es un día grande para este humilde Blog al publicar la entrevista que amablemente nos ha concedido, D. Cristóbal Sliwa, quizá el más sabio conocedor de la vida de D. Miguel Cervantes Saavedra . Cuando supe que mi amigo Krzyzstof iba a publicar esta obra, Vida de Miguel de Cervantes Saavedra, no dudé en ir corriendo a su lado a felicitarle y convencerle de la necesidad de que en el Ejército español se difundiese este trabajo para mejor conocimiento del más sabio y brillante de nuestros soldados. No se puede ser militar español sin conocer a D. Miguel, porque no hay tratadista militar más profundo que él. Su vida y obra es el resumen de un español de cualquier rincón patrio forjado por el sol, los vientos, las costas donde baten los mares, los ríos y la tierra española. Ese fruto solo se da en España y recorre el mundo con su sabiduría, humildad y ejemplo. Ser soldado español, la conjunción de las Armas y las Letras.

Don Cristóbal ha accedido a mi petición y hoy tenemos la fortuna de tener en el Blog generaldavila.com al Profesor Krzysztof Sliwa, prestigioso biógrafo cervantino, antólogo, filólogo e historiador, que publica su nueva «Vida de Miguel de Cervantes Saavedra» (Penguin Random House), sobre el brillante soldado Cervantes, su heroico cautiverio en Argel, sus ejemplares comisiones en Andalucía y sus enigmáticas relaciones con sus familiares y amigos en América Latina.

Según el prologuista el profesor Emilio Maganto Pavón es «una biografía total de Miguel de Cervantes que consigue llenar el vacío biográfico que otras semblanzas aparecidas recientemente no han conseguido ocupar». La biografía, de 1.193 páginas, exhibe notables aportaciones: 4.350 documentos, de los cuales 2.547 son nuevos; 565 obras citadas, 4.874 notas al pie de página y 370 novedades y es la más documentada hasta la fecha. Es un tesoro bibliográfico para el cervantismo global y para los lectores fascinados por el «Rey de la literatura española».

 

Entrevista realizada por el general de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

50 preguntas al profesor Krzysztof Sliwa sobre su segunda biografía de Miguel de Cervantes Saavedra.


 

¡BIENVENIDO AL CERVANTES HÉROE,

FLOR DEL EJÉRCITO ESPAÑOL!

Héroe de las armas y letras internacionales.

Héroe de Lepanto, de Argel, de la pluma, del humor y de España.

 

  1. ¿Por qué publica su segunda biografía de Miguel de Cervantes Saavedra?

En mi nueva biografía, impregnada del espíritu de la época, se oye la voz del protagonista, y fue escrita con la pureza de corazón y nobleza del alma por el amor por la verdad y por el amor por la brillante Historia y Literatura de España, unas perlas preciosas.

Mi meta fue descubrir y defender la verdad, a toda costa, sobre Cervantes, su familia y sus amigos recuperar el respeto por Cervantes, su familia, sus amigos y la historia de España que fue gloriosa a todas luces y erradicar muchos crassus errata. Rechazo a los que inventan, manipulan, silencian y malinterpretan las palabras y la documentación de Miguel y me opongo a las graves ofensas de algunos académicos del siglo XXI contra Cervantes, su familia y sus amigos sin documentarlo.

Fue Cervantes, quien me enseñó cómo escribir una historia de su vida al decir: «la historia es como cosa sagrada porque ha de ser verdadera y donde está la verdad está Dios».

Doy las gracias al. Sr. Don Juan Díaz, director editorial, y al Sr. Don Martín Schifino, mi editor, por su inapreciable ayuda en la salida de la obra.

 

  1. ¿Nombre algunas novedades documentales de su biografía?

Por primera vez, documento que Cervantes era miembro de «una banda secreta» en Argel, evidencio que el doctor Antonio de Sosa habló de la iglesia de los cristianos en Argel y difundo la más antigua firma autógrafa del 8 de noviembre de 1580, descubierta por Jesús Villalmanzo.

Difundo los nuevos documentos sobre los personajes reales del Quijote, descubiertos por Sabino de Diego Romero, sobre Archidona, Écija, Niebla, Pilas, La Puebla de Cazalla o Utrera y cientos de nuevos datos sobre sus familiares y amigos, localizados por los documentalistas del siglo XXI.

Certifico que Miguel tuvo amigos y familiares en Bolivia, Colombia, Guatemala, México y el Perú, y fue galardonado con la medalla conmemorativa de la Batalla de Lepanto, ordenada por Pío V, la de la Batalla de Lepanto y la de la Conquista de Túnez, ordenadas por don Juan de Austria.

 

3.¿Cuál es el lugar de nacimiento de Miguel de Cervantes Saavedra?

En realidad, no poseemos el acta de nacimiento de Cervantes, pero tenemos su partida de bautismo, celebrada el 9 de octubre de 1547 en la basílica de Santa María la Mayor de Alcalá de Henares por el cura Bartolomé Serrano y su padrino fue Juan Pardo. Además, hay, al menos, 12 localidades que intentan ser cunas de Cervantes, puesto que algunos detractores repudian Alcalá de Henares como su cuna. Su caballo de batalla es deslegitimar la partida de bautismo pese a los documentos jurídicos. Por ejemplo, el dato del 7 de noviembre de 1580, hallado por Jesús Villamanzo, comprueba que Miguel de Cervantes fue natural de Alcalá de Henares. En este sentido, pido leer las obras de José César Álvarez García, Emilio Maganto Pavón y Manuel Vicente Sánchez Moltó.

 

4.¿Tuvo Cervantes antepasados judeoconversos?

Hasta ahora, no existe un testimonio legítimo tocante a su hipotético linaje judeoconverso y los datos originales comprueban que sus padres Leonor y Rodrigo no habían sido de casta de moros ni judíos, conversos o reconciliados. El profesor José Manuel Bailón Blancas depone que «algunos biógrafos y comentaristas de Miguel de Cervantes Saavedra han desvirtuado, ensombrecido, cuando no pervertido, rasgos, perfiles y capítulos del personaje, olvidando sus puntos fijos repetidos de figuras móviles, sin escuchar ni a Cervantes ni a sus criaturas. Y, atentos a sí mismos, solo han percibido con sordina su pensamiento». Para mí, los Cervantes siempre fueron cristianos viejos.

 

  1. ¿Era Cervantes católico, converso, judío morisco o protestante?

No existe un dato acreditado que certifique que Cervantes era converso, judío, islámico morisco o protestante y los que traman que Miguel era judío rechazan su declaración que fue «enemigo mortal de los judíos». Para mí, Cervantes era católico, amó a Dios, Dios fue su fuente de inspiración del Quijote, joya de la literatura universal, la Biblia fue su modelo de estructura organizativa del Quijote y es parte del Quijote. Su esposa virtuosa Catalina, corona y amor del glorioso Manco, fue su fuente de inspiración humana y El Quijote es una biografía secreta de Cervantes.

 

6.¿Leía Cervantes la Biblia?

Sí, Miguel leía y enseñaba la Biblia, rezaba, componía y estrenaba sus obras «en alabanza de Nuestro Señor, de su Bendita Madre, del Santísimo Sacramento», en Argel, y atestiguó su impecable conocimiento de la Biblia a lo largo de sus textos literarios. En el prólogo de la I parte del Quijote la llamó 3 veces «divina escritura», en sus obras alude a 30 personajes bíblicos y publica 300 referencias a la Biblia. El profesor Alfonso Ropero Berzosa asevera que el Quijote se ilumina con La Biblia cristiana y el profesor José Luis Abellán García-González expone que El Quijote es la Biblia española.

Su conocimiento de la Sagrada Escritura le sirvió a Miguel, por ejemplo, durante su bestial cautiverio en Argel, donde Cervantes arrodillado con sus compañeros de cautiverio rezó:

«¡vuelve, Virgen Santísima María, tus ojos que dan luz y gloria al Cielo, a los tristes que lloran noche y día y riegan con sus lágrimas el suelo! Socórrenos, bendita Virgen pía, antes que este mortal corpóreo velo quede sin alma en esta tierra dura y carezca de usada sepultura. Reina de las alturas celestiales, Madre y Madre de Dios, Virgen y Madre, espanto de las furias infernales, Madre y Esposa de tu mismo Padre, remedio universal de nuestros males: si con tu condición es bien que cuadre usar misericordia, úsala ahora y sácame de entre esta gente mora. En Vos, Virgen dulcísima María, entre Dios y los hombres medianera, de nuestro mar incierto-cierta guía. Virgen entre las vírgenes, primera; en Vos. Virgen y Madre; en Vos confía mi alma, que sin Vos en nadie espera, que me habréis de sacar con vuestras manos de dura servidumbre de paganos».

Cervantes conoció el valor de la Biblia, habló de la verdad en la Sagrada Escritura y nos aconsejó leerla: «si quisiere leer libros de hazañas y de caballerías, lea en la Sacra Escritura el “Libro de los Jueces” y allí hallará verdades grandiosas y hechos tan verdaderos como valientes».

 

7.¿Cuáles son algunas novedades documentales sobre su servicio militar en Italia?

Según el profesor Carlos Belloso Martín, Cervantes se acuartela en las bases militares de Malta, Siracusa y Villafranca, el historiador militar Juan Luis Sánchez Martín prueba que estuvo con Francisco de Aldana en la jornada de Navarino y el brigada de infantería Miguel Ángel Domínguez Rubio destapa, entre muchos, los errores sobre su estancia en Nápoles.

Los documentos legales y las piezas literarias de Cervantes corroboran su presencia en la isla Melite, una de las claves estratégicas de la Monarquía Católica y conforme a Sánchez Martín, Miguel pasó al menos dos meses en el archipiélago maltes, «desde mediados de octubre hasta mediados de diciembre de 1573», cuyo acuartelamiento ha pasado ignorado por sus biógrafos.

 

  1. ¿Cuándo fue incorporado Cervantes como soldado profesional en los Tercios españoles?

No tenemos el contrato de su enganche, pero sus documentos y obras revelan que Miguel acompañó al ejército del III duque de Alba a Flandes en 1567, se enroló como soldado de ocasión y dejó de ser un estudiante. Declara: «sería bueno ver a Italia y a Flandes, y que en esto, a lo más largo, podía gastar 3 o 4 años, que añadidos a los pocos que él tenía, no serían tantos que impidiesen volver a sus estudios; mudé propósito, fuime con él, servirle en las jornadas que hizo». Jiménez Ortiz,  el 17 de marzo de 1578, dice que Miguel sirvió «a Su Majestad de 10 años a esta parte», Antonio Godínez de Monsalve lo confirma el 20 de marzo de 1578, y Beltrán del Salto y de Castilla lo declara el 1 de abril de 1578.

En su Memorial a Felipe II, el 21 de mayo de 1590, Cervantes asegura haber participado en las jornadas de mar y tierra que se había llevado a cabo 22 años y en la Epístola a Mateo Vázquez (1577) sostiene: «10 años ha que tiendo y mudo el paso en servicio del gran Filipo nuestro».

Según el maestro de espías Bernardino de Mendoza, jefe de los servicios secretos, quien acompañó al III duque de Alba a Flandes, el tercio viejo de Cerdeña, del maestre de campo Gonzalo de Bracamonte González y Dávila, estaba formado por 10 compañías, con un total de 1.728 hombres, cifra obtenida de la muestra, que se realizó en Asti (Aste) el 2 de junio de 1567. Miguel relató: «desde allí se fue a Aste, y llegó a tiempo que otro día marchaba el Tercio a Flandes. Fue muy bien recibido de su amigo el capitán, y en su compañía pasó a Flandes. Se fue a Flandes, donde la vida que había comenzado a eternizar por las letras la acabó de eternizar por las armas».

 

  1. ¿Se documenta la participación de la familia Cervantes en la guerra de las Alpujarras?

Sí, los documentos del historiador Antonio Hurtado Moreno ignorados por los cervantistas demuestran que en 1569 «al alcalde ordinario Andrés de Cervantes, tío paterno de Miguel, le correspondió la organización de las fuerzas de Cabra que había que enviar a la llamada Guerra de Granada» en la que participaron tropas del III duque de Sesa. El domingo 23 de enero de 1569, el alcalde Cervantes recibió dos provisiones, una del III duque de Sesa, y otra de la duquesa María Sarmiento de Mendoza, en las que se dictaban instrucciones para organizar el reclutamiento de soldados. El III duque de Sesa ordenó al Concejo de Cabra «para el socorro de la Alpujarra, vaya de este Estado 50 lanzas y 300 arcabuceros; han de ir de esta villa 20 lanzas y 100 arcabuceros».

En 1569 Cervantes ya sirvió como arcabucero en el Tercio Costa de Granada de Lope de Figueroa y tuvo su primer bautismo de fuego en la guerra de las Alpujarras, con su hermano menor Rodrigo.

En cuanto al duelo con Antonio Sigura, este ocurrió antes del 15 de mayo de 1569, y antes del 15 de septiembre de 1569 Cervantes huyó a Italia, fecha de la divulgación de la providencia de Felipe II.

En este sentido, recalco que se trata de nuestro Cervantes y no del otro como lo reproducen falsamente algunos cervantistas sin un dato auténtico y pido dejar de publicar falsedades de que se duda de la autenticidad de la provisión real encontrada en el Archivo de Simancas. Es un documento original y hay que descubrir la primera orden de prisión contra Miguel.

 

  1. ¿Dónde conoció Cervantes a sus amigos de armas?

Resulta viable que durante el alzamiento de los moriscos alpujarreños Miguel conociera, por ejemplo, al poeta Diego Hernando de Acuña, capitán de los tercios de Flandes; el poeta Luis Barahona de Soto; el diplomático Diego Hurtado de Mendoza y Pacheco, el III marqués de Mondéjar Inigo López de Mendoza y Mendoza; al escritor Juan Rufo Gutiérrez; el escritor Luis Gálvez de Montalvo; Fernando Álvarez de Toledo, VI señor de Higares, y el militar Pedro de Lodeña, gobernador de Cartagena de Indias, quien fue padrino junto con Magdalena en la ceremonia de velaciones de Miguel y Catalina, cuya acta fue descubierta por el profesor Emilio Maganto Pavón. También, estuvieron presentes el poeta Pedro Laínez y su hermano Bernardino de Ugarte, el biógrafo de don Juan de Austria, Juan Gutiérrez Rufo, y el comandante Sancho de Leyva. Descubrí un nuevo documento del alférez Rodrigo de Cervantes, prior de San Juan Antonio de Toledo, quien participó en la rebelión de las Alpujarras y Lepanto, pero cuyo parentesco todavía no se ha vinculado a la familia de Miguel.

 

  1. ¿Tenía Cervantes alguna formación militar específica?

Documento que Cervantes tuvo una vocación castrense, quiso ser y fue soldado, tuvo más armas que letras y sabía muy bien que soldado por un día, soldado para toda la vida y para la muerte. No existe un documento que certifique su formación militar en la Escuela de Artillería en Burgos o en la Escuela de Artillería de Mallorca. Sin duda, conocía las dos escuelas de Artillería en Sevilla y la Academia de Matemáticas y Arquitectura Militar en el antiguo Real Alcázar de Madrid.

Su formación militar recibió en el curso de la operación del ejército del III duque de Alba a Flandes. Algunas de sus instrucciones marciales fueron ponerse en línea, romper el contacto, avanzar de la derecha a la izquierda y practicar la maniobra de flanqueo, imitar a los Romanos, ejercitarse en todos los géneros de ejercicios, caminar con presteza e igualdad, a paso militar en 5 horas de verano se debían caminar 20 mil pasos y a paso más apresurado se debían caminar 24 mil».

El maestre de campo Sancho de Londoño sacaba a los soldados «tres veces cada mes a caminar armados con todas sus armas, y más el peso que podría importar la comida de cada uno, para no sentirlo cuando necesario fuese llevarlas éstas por cuatro o seis días, el ordinario paseo de los de a pie, era diez mil pasos de ida y venida, el de los de a caballo eran los mismos diez mil pasos».

 

  1. ¿Tenía Cervantes alguna formación militar de otro soldado que se alistaba a los Tercios?

Hasta la fecha, no se documenta. Sin duda, imitaba a sus genios militares y cumplió su honorable servicio militar bajo los grandes personajes, quienes marcaron el esplendor de la historia de España: el III duque de Alba de Tormes; el italiano Giovanni Andrea Doria, almirante de la Flota genovesa; el romano Marco Antonio Colonna, Capitán General de la Flota de los Estados Pontificios; el capitán italiano Framcisco Molín de la galera «Marquesa»; el maestre de campo de Miguel de Gurrea y Moncada; el capitán Manuel Ponce de León del Tercio, el maestre de campo Lope de Figueroa y Barradas; el maestre de campo Francisco de Aldana; don Juan de Austria; el maestre de campo del Tercio Fijo de la Isla de Sicilia, Diego Enríquez de Castañeda y Manrique, el virrey del Reino de Sicilia, Carlo d’Aragona Tagliavia; el secretario del Consejo de Estado, Juan de Idiáquez y Olazábal, responsable de los servicios secretos; y el almirante Álvaro de Bazán.

 

  1. ¿Hay documentos sobre su servicio militar en el Tercio de Nápoles?

No hay un documento fiable que atestigüe su servicio militar en el Tercio de Nápoles, y por eso, desmonto la creencia de algunos cervantistas, quienes alegan que Miguel sirvió en dicho tercio durante el socorro de Chipre, último bastión de la Cristiandad en el Mediterráneo oriental.

Cervantes asevera haber conocido a Marco Antonio Colonna en el palacio cardenalicio: «oí muchas veces decir de V. S. I. al cardenal de Acquaviva, siendo yo su camarero en Roma» y «haber seguido algunos años las vencedoras banderas de aquel Sol de la Milicia». Dicho esto, hay que prestar suma atención a sus palabras: «seguido algunos años las vencedoras banderas». Mientras algunos biógrafos publican que Miguel no pudo servir en Italia antes de la batalla de Lepanto, documento, por primera vez, que comenzó a servir en las tropas de Colonna a principios de 1570 y estuvo a sus órdenes durante la jornada de Navarino y Modon (hoy Methoni), hasta el 1 de septiembre de 1572.

Le sirvió más de dos años. Se enganchó en la compañía del capitán Urbina, que formó parte de la Tercera Escuadra de las 54 naves del comandante Agustin Barbarigo, segundo en el alto mando de la Flota veneciana después del almirante jefe de la flota veneciana, Sebastian Veniero, y Colonna, capitán general de la Flota de los Estados Pontificios, dirigida por el hijo del Rayo de la Guerra.

Para mí, Cervantes nunca mintió sobre su servicio militar-, «nunca voló la pluma humilde mía por la región satírica, bajeza que a infames premios y desgracias guía»,-sabía que la honestidad y la verdad eran las cualidades más esenciales del liderazgo militar y como líder tenía que decir la verdad, y asegurarse que sus palabras coincidieran con sus acciones. Es hora de estudiar la historia militar.

 

  1. Algunos dudan en el heroísmo de Cervantes. ¿Era Cervantes un héroe? ¿Qué piensa Usted?

No cabe duda de que los que ponen en tela de juicio su heroísmo tienen mucho de soñadores, se confunden, no saben lo que dicen y para qué lo dicen, y demuestran lo poco que saben de la Historia de España, y ante todo, de la Historia militar de la Corona Española. En efecto, se oponen a la verdad porque faltan a la verdad. Su documentación y obras atestiguan que «perdió en la Batalla Naval de Lepanto la mano izquierda de un arcabuzazo; las heridas que se reciben en las batallas antes dan honra que la quitan; y más vale pelear en servicio de Dios y de Su Majestad y morir por ellos».

En la Marquesa los turcos cortaron el hilo de la vida de más de 40 hombres de los 200 soldados, los 120 heridos, entre los muertos fueron Sancti Pietro y Agustín Barbárico. Su heroísmo verifica la carta del 25 de julio de 1578 del III duque de Sesa, quien habla de la defensa de la galera «Sol», cuando Miguel «fue preso de turcos y llevado a Argel, donde al presente está esclavo, habiendo peleado antes que le captivase, muy bien, y cumplido con lo que debía, y de manera que así por haber [sido] captivado en servicio de Su Majestad». En la carta a Mateo Vázquez, Cervantes traza su estado así: «con una mano de la espada asida, y sangre de la otra derramaba; el pecho mío de profunda herida sentía llagado y la siniestra mano estaba por mil partes ya rota».

Cervantes sigue al pie de la letra el capítulo I de las Reales Ordenanzas que reza que el soldado «ejercerá su profesión con dedicación y espíritu de sacrificio y deberá tener amor al servicio y constante deseo de ser empleado en las ocasiones de mayor riesgo y fatiga». Miguel fue, es y siempre será héroe de Lepanto, Levante mediterráneo, Navarino, Túnez, Argel, Mostagán y Orán.

Miguel fue héroe nacional de España y héroe internacional. Su ejemplaridad militar sirve para cada soldado y sus valores y virtudes marcan un hito en nuestra historia militar. Para mí, sus excelentes palabras, mi Excelentísimo Señor General Rafael Dávila Álvarez representan a Miguel de Cervantes: «nada hay como el soldado español y a mi única aspiración siempre ha sido estar a su altura».

 

  1. ¿Puede darnos algunos ejemplos del heroísmo de los Tercios Viejos?

Los 400 soldados de Lope de Figueroa pasaron al filo de la espada a unos 7.000-10.000 soldados del conde Luis de Nassau, el 21 de julio de 1568, en Jemmingen, los 16.000 infantes y 5.500 jinetes del duque de Alba de Tormes pasaron a cuchillo a 3.000 enemigos de los 21.000 infantes y 9.000 jinetes del príncipe Guillermo de Orange-Nassau en la batalla de Jodoigne, el 16 de octubre, perdiendo sólo a 20 soldados. El 9 de septiembre de 1570, tras un asedio de 40 días, cayó Nicosia, 20 mil personas fueron asesinadas y los otomanos llevaron la cabeza del gobernador Nicolao Dandolo a Famagusta. A posteriori, las tropas otomanas de Lala Kara Mustafa Pasha iniciaron el 18 de septiembre de 1570 la conquista de Famagusta, plaza defendida por el capitán general veneciano Marco Antonio Bragadino y sus 8.000 hombres contra unos 40.000 turcos.

El 21 de julio de 1571, Lala envió la cabeza de Dandolo, capitán de la perdida Nicosia, al capitán Bragadino, quien contestó a su ultimátum: «esta ciudad la tendrás que cobrar con tu propia sangre y con la ayuda de Dios te costará tanto que te arrepentirás toda la vida de haber acampado aquí». Bragadino cumplió su palabra y durante 68 días Famagusta fue bombardeada por 74 cañones otomanos que dispararon 150.000 proyectiles. El 1 de agosto la fortaleza se rindió y al capitán Bragadino le cortaron las orejas y la nariz y fue víctima de humillaciones y vejaciones antes de morir despellejado. La piel de Bragadino, rellena de paja, junto con las cabezas de sus comandantes, se presentó como trofeo de guerra ante el sultán. ¡Qué barbaridad humana!

Lala Mustafa escribió en uno de sus informes al sultán: «Famagusta es una ciudad defendida no por hombres, sino por gigantes». Me duele muchísimo,- nuestros enemigos nos consideran héroes,- que algunos académicos nos humillan y dudan en el heroísmo de nuestros soldados.

Por último, el maestre de campo Julián Romero de Ibarrola, «hombre de servicio y honra», agente secreto del Rey Prudente y héroe de Flandes, sirvió a España con sangre, sudor y lágrimas hasta que cayó muerto del caballo cerca de Cremona, Italia, a los 59 años. Había perdido un ojo, una pierna, un brazo, a tres hermanos y un hijo en combate. Para mí, fue un indiscutible héroe de nuestra querida España pese a las desconfianzas de algunos académicos. ¡Gloria al héroe Julián Romero de Ibarrola!

 

  1. ¿Por qué Cervantes no fue promovido al rango de alférez tras sus actos de heroísmo?

Excelente pregunta y aquí frenar la obsesión de algunos cervantistas, que propagan que su heroísmo fue exagerado, y por eso, no fue promovido al rango de alférez. Esto no es la verdad y estas declaraciones no se basan en ningún documento jurídico y no se pueden considerar resultado de una investigación rigurosa. No sabemos cuándo Miguel fue promovido al rango del soldado aventajado, pero el 15 de noviembre de 1574 aparece «una partida, en la cual figura Miguel de Cervantes, soldado aventajado, cobrando con orden de Don Juan de Austria 25 escudos de á diez reales castellanos, los cuales le mandó pagar á buena cuenta de lo que se le debía, el señor Duque de Sesa».

Beltrán del Salto y de Castilla facilita la respuesta, Miguel «salió herido de una mano, y que le ha visto que de la dicha mano izquierda está manco de tal manera que no la puede mandar». En breve, el papel del alférez fue ser el encargado de llevar y proteger la bandera de la compañía en la batalla a hierro y fuego y ésta no pudo caerse al suelo, pues, significaba que la compañía perdía el combate.

Siempre se la sujetaba con la boca porque la pica en la que se traía la bandera pesaba 5 kg, transportándola de forma vertical, nunca al hombro. Por eso, pese a sus hazañas heroicas después de las heridas conseguidas en Lepanto,  Miguel sabía que era impracticable solicitar un puesto de alférez debido a su manquedad. Esa fue una de las razones de querer llegar a ser capitán, «honroso cargo» de una compañía. Su sueño fue ser nombrado por Felipe II para dirigir una compañía, rígida según su elección de armas: arcabuces, mosquetes o picas, la «reina de las armas».

 

  1. ¿Es verdad que Cervantes no quiso ser soldado, y por eso, regresó a España en 1575?

Se divulga falsamente que Miguel se cansó de la vida soldadesca y por eso quiso regresar a España. Esto es una fantasía de algunos cervantistas, que contradicen a los documentos y a la licencia militar de Miguel, quien quiso llegar a ser un capitán de una compañía para servir en Italia. El alférez Gabriel de Castañeda «leyó las cartas que llevaba Cervantes de don Juan de Austria, en que lo recomendaba a S. M., para que le diese una compañía de las que se formasen para Italia por ser hombre de méritos».

La mayor ambición militar de Cervantes fue obtener un oficio de capitán, cargo militar que fue designado únicamente por Felipe II y acaudillar una compañía, armada por Miguel para regresar a Italia y luchar contra el enemigo mortal, el guerrero turco. Miguel y Rodrigo al despedirse de Italia no dejaron de ser soldados. Las licencias que traían consigo, fueron unos permisos temporales de abandonar su unidad para comparecer en la Corte filipina y solicitar la formación de su compañía para servir bajo la Bandera española, pero jamás para abandonar el Tercio.

El general José Ángel Armada de Sarriá destaca que Miguel «nos dice cómo debe ser un Capitán, la importancia del prestigio del jefe, la necesidad de la economía de fuerzas, las virtudes del soldado español y hace un elogio a la disciplina, la obediencia y el valor». El general Francisco Ramos Oliver ratifica las cualidades expuestas en las Reales Ordenanzas: «en el ejercicio de su autoridad, el jefe será prudente en la toma de decisiones, fruto del análisis de la situación y la valoración de la información disponible, las expresará en órdenes concretas, que razonará en lo posible para facilitar su comprensión y conseguir el apoyo y la cooperación consciente y activa de sus subordinados». Para mí, Cervantes quiso mandar una compañía de arcabuceros a caballo, como capitán.

 

18.¿Puede nombrar algunas virtudes y valores militares de Cervantes?

Su experiencia militar le enseñó a Cervantes a vivir toda la vida con la ética militar, el honor, la integridad, la justicia, la obediencia, la santa pureza y el valor. Durante su vida, Cervantes fomentó los valores del espíritu de liderazgo castrense que inspiraban a otros. Sus obras y documentos atestiguan su brillante espíritu del liderazgo militar y su ejemplar heroísmo en las Fuerzas Especiales de Élite y durante sus andanzas en Andalucía como comisario real, juez ejecutor y criado de Felipe II. Su autodisciplina fue la óptima disciplina y siempre la tuvo en el más alto respeto porque la disciplina es el alma de los victoriosos ejércitos y de cada invencible soldado.

Para mí, su exactitud en el servicio fue ejemplar y espléndida y para Miguel, brillante soldado-escritor de infantería de España, morir por España y la Europa cristiana fue el mayor honor que pudo recibir. Sus valores y virtudes marcan un hito en nuestra historia militar.

 

19.¿Qué le enseñó a Cervantes su experiencia bélica en el mar Mediterráneo?

Documento, por primera vez, que Cervantes jamás fue un bisoño durante la batalla de Lepanto y nunca hubo dos Migueles de Cervantes coexistentes en Lepanto. Estos errores surgen debido al defectuoso análisis de la documentación. Miguel, líder militar, dice que la honra que se alcanza por la guerra es la más firme que las demás honras y que las autoridades tienen el derecho a usar la fuerza para mantener la paz. Su conducta militar apoya una de las frases más célebres de Sancho de Londoño: «son los Españoles que aman más la honra que la vida, y temen menos la muerte que la infamia».

Sin duda alguna, Miguel estuvo, por ejemplo, en las bases navales de los puertos de Civitavecchia, Malta, Nápoles, Roma, Siracusa y Villafranca Sícula,-con breves estacionamientos en las bases militares de Bizerta, Cefalonia, Cerdeña, Chipre, Favignana, Génova, La Goleta, Lombardía, Marsala, Mesina, Milán, Modon, Mórea, Navarino, Nicosia, Palermo, Suda (Souda, Creta), Trapani y Túnez-, e intervino en operaciones navales secretas en el Levante mediterráneo.

Para mí, su experiencia militar le enseñó, entre otros, a Cervantes, majestuoso soldado, servir bajo la Sagrada Bandera de «su querida España», alma de cada soldado y corazón de España, que fue una divina virtud; luchar hasta la última gota de sangre en medio de fuego, sangre y carnicería; y estar dispuesto a pagar el máximo precio por España y la Europa cristiana que fue morir, el mayor honor que pudo recibir. Cervantes nos enseña el amor a Dios, a la patria y al prójimo, un ejemplo a imitar.

 

20.¿Por qué Usted defiende a Cervantes como brillante soldado de la infantería?

Sí, le defiendo, con firmeza, a Cervantes, soldado de confianza porque fue un brillante soldado de la infantería, amó a Dios, al Rey, pues el rey fue España, los invencibles Tercios Viejos, y el almirante Álvaro de Bazán, «padre de los soldados». Fue un ejemplo a imitar. Demuestra su conocimiento de las estrategias de los famosos líderes castrenses: el cartaginés Aníbal Barca, «padre de la estrategia»; el genio de la guerra de relámpago, quien aplicaba la «rapidez cesariana», Gayo Julio César; el genio estratégico y táctico Jálid ibn al-Walid ibn al-Mughira al-Majzum, quien hacía converger sus fuerzas de ataque desde tres puntos estratégicos; y el gran estratega, Gonzalo Fernández de Córdoba y Enríquez de Aguilar, quien sustituyó la guerra de choque por la táctica de defensa-ataque.

Cervantes, excelente estratega, nunca dejó de ser soldado y leyó, por ejemplo, de Espejo y disciplina militar (1596), del maestre de campo Francisco de Valdés; el Discurso sobre la forma de reducir la disciplina militar… (1590), del maestre de campo Sancho de Lodoño, Milicia, discurso y regla militar (1592) de Martín de Eguíluz, El Perfecto Capitán, instruido en la Disciplina Militar, y nueva ciencia de Artillería (1590), del escritor militar Diego de Álava y Viamont, quien aprobó Comentario en breve compendio de disciplina militar… (1596), del corregidor de Écija, Cristóbal Mosquera de Figueroa, que participó en la conquista de las Azores, y para quien Miguel redactó un soneto, ya que Cristóbal habló de su hermano Rodrigo en su Comentario.

Sin duda, Cervantes, magnífico soldado, siempre dio la talla y sus hazañas y concepto del servicio militar le honran como brillante y ejemplar soldado de los temibles Tercios españoles.

 

  1. Algunos expertos dicen que disfrutaba de la vida en Argel. ¿Cuál es la verdad?

Sí, hay cervantistas, quienes ven la salvaje esclavitud de Cervantes color rosa y dejan en el tintero sus datos fiables y fragmentos literarios que documentan que durante más de 5 años «le pusieron a Cervantes una cadena de hierro y así pasaba la vida en aquel baño». El dato del 10 de octubre de 1580 certifica que el rey Hasan Bajá «le tenía a Cervantes encerrado y cargado de grillos y cadenas de hierro», y «saue quel dicho Miguel de Serbantes estuuo preso en la cárcel de los moros, 5 meses, con mucho trauajo y cadenas, y de allí traydo á una galera donde estaua con dos cadenas y unos grillos».

Es curioso que estos expertos no revelen que una cadena pesaba 11 o 14 kilos, y no sé por qué se permite la imaginación y no se deja que hablen los documentos jurídicos por sí mismos. Surge una pregunta a los detractores: ¿por qué realizan, por ejemplo, una investigación honesta y rigurosa sobre el maltrato al que fue sometido Cervantes en Argel que le afectó seriamente a su salud?

¿Qué poco saben de la crueldad de los prisioneros de guerra en Argel, efectuada todos los días a sangre fría? ¿Qué poco saben de la brutalidad y del salvajismo de los otomanos y jenízaros, de su sed de venganza y su nula empatía, y que para ellos no había diferencia entre la vida y la muerte porque llevaron a cabo una política de guerra sin cuartel en suelo europeo, llena de las masacres cometidas, por ejemplo, en Argel, Polonia y en el Mar Mediterráneo, derribando las murallas, reduciendo las ciudades a escombros y las fortalezas a polvo, saqueando y quemando los puertos. En aquella época se trataba de vida y de muerte y hoy se trata de enseñar la verdadera historia de España.

 

  1. Nos puede dar algunos ejemplos de crueldad humana en Argel?

En Argel, el pan de cada día fue el uso cruel de la violencia y los castigos de muerte, pasando a cuchillo a un pobre cristino a sangre fría por un simple capricho de un jenízaro argelino, y exterminando así a inocentes sin piedad. La violencia en Argel fue legal y permisiva, no se respetó las prácticas del campo de batalla y se ejecutaba al pobre esclavo sin remordimientos. Por ejemplo, el 11 de febrero de 1580, el amo de Cervantes, el rey Hasan Baja «mandó cortar las orejas y narices a dos mozos mallorquines, uno de los cuales se dice Juan y otro Paulo porque fueron acusados que dentro de un jardín escondieron a otros cristianos que determinaban huirse por tierra a Orán».

El 14 de febrero «trayéndole seis cristianos que habían huido por tierra, mandó a los dos que no eran suyos dar muchos e infinitos palos, y a los cuatro que eran esclavos suyos, y todos cuatro mallorquines, cortarles las orejas en su presencia»; y el 29 de marzo «los jenízaros molieron a palos al pobre Luis, veneciano, y murió a los 16 de abril, y de esta manera y por estas causas, no hacen casi todos cada día esta misma carnicería en los pobres cristianos. ¡Oh, barbaros más que fieras! Cierto estos tales no merecen llamarse hombres». Por eso, Miguel, testigo de crueldades inhumanas, nunca cejó en su empeño de alcanzar la libertad porque «si no me cortas los pies, al huirme no hay reparo».

¿Cómo no se les rompe a los detractores el corazón en mil pedazos y no se derraman gotas de lágrimas de sangre por el sufrimiento de sus compatriotas que lucharon por la gloria de Dios, Felipe II y España? La brutalidad humana no conoce límites. Hay que estudiar la historia a fondo.

 

  1. ¿Según Usted Cervantes perteneció a una banda secreta en Argel? ¿Hay documentos?

Sí, por primera vez documento que Cervantes perteneció a una banda secreta en Argel, y no sé cómo dicha banda secreta, parte de una red de espionaje de Felipe II, nunca fue mencionada en las biografías documentadas. El 10 de octubre de 1580, Diego Castellano declara que Miguel era miembro de «una cierta banda secreta» en Argel. Para mí, Miguel formó parte de una red de colaboradores e informantes, quienes remitían mensajes clandestinos acerca del rey de Argel, sus agentes secretos, sus servicios de inteligencia y los métodos de espionaje de la temida policía secreta.

En verdad, es inédito cuándo, por quién y en qué circunstancias fue fundada esta sociedad oculta, cuál fue su jerarquía interna, quiénes fueron sus otros miembros, quiénes eran las figuras más influyentes, dónde y cuándo se reunían, cuál fue su influencia en el gobierno argelino y en la costa del norte de África, cuáles fueron sus actividades, objetivos secretos, cuál papel desempeñaron Cervantes y su amigo Antonio de Sosa, y si fue financiada por la red de espionaje de Friedensfürst o por el querido padre fray Juan Gil para mantener con la vida a los esclavos cristianos, proporcionar la información detallada sobre la situación en Argel y apoderarse de aquel nido de corsarios mediante la sublevación de los cautivos argelinos encabezada, inter alia, por el héroe de Lepanto.

 

  1. ¿Por qué Usted le llama a Cervantes héroe de Argel?

Sí, para mí, Cervantes es el indiscutible héroe de Argel y su proceder fue impecable. La verdad silenciada es que según las Releas Ordenanzas la obligación militar de Miguel, como un prisionero soldado en Argel, fue ser un militar en su conducta ante el enemigo y sus compañeros de cautividad y hacer todo lo posible para evadirse y ayudar a que sus amigos lo hicieran. Según algunos biógrafos, Miguel lo hacía para conseguir un provecho. Una anécdota. No lo necesitó. Su hoja de servicios fue brillante y ejemplar. Pero, también, se obsesiona «buscarle novios» sin documentarlo, y aquí doy las infinitas gracias a los profesores Emilio Sola y José de la Pena, quienes advierten que «los cervantistas se enzarcen en la discusión del “sexo de los ángeles” -formalismos y simbolismos-, sobre todo el sector tal vez menos sincero, más defensor de intereses y clientelismos que poco tienen que ver con esa gran lección que es el Cervantes histórico, solo no sirve para “echar balones fuera”».

De igual modo, subrayo que Cervantes no ganaba dinero de modo impropio en Argel. Por ejemplo, el padre Gil dio limosnas de 5.000 mrs al doctor Sosa, amigo de Miguel, y se silencia la existencia de la ley islámica que permitía a los esclavos ganarse su sustento. El contrato se llamaba mukataba.

Aseguro que Cervantes al regresar del bestial cautiverio a su amada España besó con sus lágrimas de sangre su santo suelo. Cervantes dejó las armas, pero jamás dejó de ser soldado de corazón.

 

  1. En lo primero que piensa Cervantes al ser liberado es en salvar a los que continúan en cautiverio.

Referente a sus amigos, quienes quedaron en Argel, sabemos que Cervantes al llegar a Valencia se ocupó en vender a algún mercader el privilegio de su madre Leonor para poder llevar a Argel mercancías por valor de hasta 2.000 ducados. Se hace caso omiso que en Valencia, Miguel visitó, por ejemplo, la librería de Juan de Timoneda, donde se reunían los escritores y amigos de armas de Cervantes, verbi gratia, el capitán de infantería Andrés Rey de Artieda, quien pasó a nado el río Elba con la espada en la boca a la vista del ejercito enemigo, sirvió en el socorro de Chipre y fue herido en Lepanto, el capitán Cristóbal de Virués y el capitán Guillén de Castro y Bellvis.

Se pasa por alto a su compañero de cautiverio Miguel de Aranda, de la Orden de Santa María de Montesa, cuyo martirio relató en Los Tratos de Argel, ocurrido el 18 de mayo de 1577. Sosa recuerda: «vimos aquel admirable espectáculo, digno de eterna memoria, cuando con terrible crueldad estos barbaros apedrearon y quemaron vivo aquel mártir muy constante de Cristo, fray Miguel de Aranda».

Cervantes, hombre de coraje y devoción, tenía un corazón de amor, éxito, fe, líder y sabiduría que lo convirtió en un ganador y gracias a su Don del eterno amor, uno de los impulsos humanos más poderosos, para Dios y las personas. Tocó muchos corazones y les ayudó a ser mejores personas y en todas las ocasiones siempre sacrificó su vida para salvar a sus compañeros de armas y de cautiverio.

Para mí, Miguel nunca dejó atrás a sus amigos y su verdadera amistad fue fuerte como la roca e infinita como el mar. Su ejemplar amistad fue una luz en la llama que arde en nuestros corazones.

 

  1. Cervantes no olvidará sus años de cautiverio y pide al Rey la intervención militar para liberar a miles de cristianos en El trato de Argel.

Sí, es verdad, nunca olvida sus años de cautiverio y los recuerda en la Epístola a Mateo Vázquez, una carta del héroe-espía a Friedensfürst, que contiene información detallada sobre la capacidad defensiva y ofensiva de Argel para tomar por sorpresa Argel a escasa costa y con un pequeño puñado de hombres, reforzado por los cautivos para erradicar la piratería en el Mediterráneo. Dicha Epístola, jamás fue una falsificación, como lo propalan algunos cervantistas, fue versificada en 1577 en «la ladronera de la Cristiandad» y entregada por su hermano Rodrigo al secretario de Estado de Felipe II.

Cervantes, autor de la Epístola, pieza literaria de inestimable valor, pone al día el statu quo de Argel mediante el uso del lenguaje del espionaje, recoge la información testimonial para el Consejo de Guerra y avisa la manera de apoderarse de aquel refugio de ladrones. De facto, tras haber analizado los datos cervantinos y la Topografía, inter alia, y comparándolos con las últimas líneas de la I jornada de Los tratos de Argel, se nota que Miguel narra una breve historia desde su llegada a Italia, la batalla de Lepanto, sus heridas y servicios, y la horrenda cautividad en Argel. Exhibe información completa del enorme número de cautivos, expone la debilidad de las defensas argelinas e indica que Argel contó con 20.000 cautivos, empero en El trato de Argel se enumeró 15.000.

Por desgracia, Felipe II ignoró la franqueza y la sinceridad de Cervantes y se desconoce cuántas otras cartas informativas de la red de agentes secretos sobre lo que sucedía en Argel hizo llegar Cervantes al Gran Filipo, así como las cartas personales a sus familiares y amigos.

 

  1. Hay una feroz crítica porque el Rey no hace todo lo posible para ayudar a los soldados y a los civiles capturados por el enemigo.

Sí, es verdad, Felipe II no actuó adecuadamente, fue enfocado en los problemas de Flandes-, donde «el mundo fue una selva de lanzas españolas»,- sus consejeros hicieron oídos sordos al dolor del cautiverio y el profundo llanto por la tierra natal perdida de Cervantes, por no mencionar que la Monarquía Hispánica renunció a otra resplandeciente oportunidad de hacer grande a España frente a sus enemigos. Por ejemplo, Cervantes menciona la oportunidad de destruir la flota turquesa y relata la participación en el indeciso combate de Navarino del 7 de octubre de 1572. En efecto, esta expedición militar fue la única ocasión de aniquilar la flota otomana en uno de sus puntos de refugio. Miguel detesta la negligencia de los generales de la Santa Liga Cristiana, así como su proceder en la operación militar de Navarino y sin temer las repercusiones, lo profesa a través de su ingenio.

El 29 de octubre las galeras de don Juan volvieron a Nápoles pasando por Mesina y entraron en la ciudad el 13 de noviembre de 1573 el proveedor Juan de Soto salió hacia Roma con la misión secreta de informar a Gregorio XIII en nombre de don Juan de que había concluido la empresa de Túnez y esperaban la investidura del Reino de Túnez por parte del príncipe de la Cristiandad. Aseguro que fue un error garrafal de no haber brindado la oportunidad a don Juan llegar a ser rey de Túnez.

 

  1. Desde el punto de vista militar se adelanta a nuestras Reales Ordenanzas y expone con claridad el significado de la palabra compañerismo en ese Espíritu: «No abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos».

Sí, es verdad. Todos sus documentos y obras de Cervantes demuestran su ejemplar compañerismo militar en Italia, Argel y España como comisario real y criado de Felipe II.  Los dos siguientes textos exponen su compañerismo con los fallecidos amigos de armas.

Cervantes estuvo en el lugar, donde empezó El amante liberal, la mayor parte de la acción de la cual transcurre en Chipre: «¡oh lamentables ruinas de la desdichada Nicosia, apenas enjutas de la sangre de vuestros valerosos y mal afortunados defensores! Si, como carecéis de sentido, le tuviérades ahora, en esta soledad donde estamos». También, estuvo en la guarnición del fuerte de La Goleta, siendo soldado de la compañía del capitán Ponce de León: «Dios sabe si quisiera allí quedarme con los que allí quedaron esforzados, y perderme con ellos o ganarme; pero mis cortos implacables hados en tan honrosa empresa no quisieron que acabase la vida y los cuidados».

Para mí, Cervantes cultiva el compañerismo militar en su más genuina faceta de amistad, colaboración y solidaridad, sirva de ejemplo, nos enseña el brillante pasado que hay que recuperar y que debemos de sentirnos orgullosos de nuestra historia. Nos enseña la fidelidad a la amistad en el ejército y la envergadura de la lealtad entre sus compañeros de armas, amigos del cautiverio y amigos de negocios. El compañerismo fue uno de los pilares más esenciales del Tercio.

 

  1. Siempre me llamó la atención en Cervantes esa generosidad suya y la constante preocupación por los simples soldados, por la honra y la justicia, el compañerismo es una virtud constante en su vida y obra.

Sí, estoy absolutamente de acuerdo con las características que Usted señala sobre Cervantes y subrayo que Miguel desde su juventud hasta su muerte fue acompañado, por ejemplo, por los mejores maestros de campo, compañeros de armas, espías de la red de espionaje del Imperio español, banqueros y negociantes y poetas soldados. Miguel ha tenido la bendición de rodearse de grandes personajes, quienes lideraron desde el alma y de triunfadores e invirtieron en su carácter: su madre, Leonor, una mente comercial; su padre, Rodrigo, médico cirujano; su abuelo paterno Juan de Cervantes, juez del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición de Córdoba; su tío, Andrés de Cervantes, alcalde de Cabra; su hermano Rodrigo; el III duque de Sesa y don Juan de Austria.

Su ejemplar compañerismo, virtud constante, asume toda la responsabilidad, por ejemplo, protege a sus compañeros de las represalias de sus captores en Argel y defiende a sus superiores, siendo comisario real de Felipe II contra las falsas acusaciones de los bisoños financiaros de la Contaduría Mayor, cuyos errores contables fueron más incesantes que sus cuentas. Fue gente perezosa que se comía la miel de las trabajadoras abejas. Su relación con Dios y con los seres humanos fue ejemplar.

Recomiendo leer los trabajos del profesor Esteban Hernández y los historiadores José Cabello Núñez, Alfonso Dávila Oliveda, Gervasio di Cesare, Marina Martín Ojeda, Julio Mayo Rodríguez, Bartolomé Miranda Díaz y Manuel Mora Ruiz, cuyos datos prueban las virtudes militares de Miguel, hombre de confianza, diligencia, honestidad y honradez y mostraba gran tacto y comprensión.

Subrayo que la educación comienza por casa y siguiendo la pista de sus documentos y obras Miguel tuvo los padres más íntegros del mundo y dijo: «los hijos son pedazos de las entrañas de sus padres y así se han de querer buenos o malos que sean como se quieren las almas que nos dan vida». Gracias al impecable rol de sus queridos padres, Leonor y Rodrigo, Cervantes, persona inteligente y de confianza, trabajó con diligencia, honestidad e integridad y cultivó el verdadero compañerismo.

Para mí, Cervantes tuvo el espíritu de compañerismo, un valor imprescindible, basado, entre muchos, en la amistad, la bondad, la confianza, la fidelidad, el honor, la humildad, la lealtad, el respecto y la solidaridad, que le ayudó a alcanzar metas y mantener la unidad del espíritu entre sus amigos. Cervantes evidencia la nobleza y es el vivo ejemplo del compañerismo y del servicio militar.

 

  1. ¿Era Cervantes espía ocasional o profesional de Felipe II?

Hasta el presente, no se documenta, pero tuvo un legado familiar de espionaje, fue «hijo y nieto de personas del Tribunal del Santo Oficio de Córdoba», actuaba como policía secreta, «era los ojos, las manos y oídos de la Inquisición». Fue espía de los servicios secretos de Friedensfürst, colaboraba con los comerciantes-espías como hermanos Gasparo Corso y organizaba sabotajes en Italia y Argel.

Siendo comisario real ejecutaba actividades de espionaje mercantil y remitía la correspondencia secreta a los proveedores de las galeras y al Consejo de Estado sobre las redes comerciales ilegales y las distribuciones ilícitas de los diferentes productos en el mercado negro en Andalucía.

Hay que agregar que durante los siglos XVI y XVII, España fue el país de los mejores espías en el mundo con la ejemplar red de espionaje en la época de Felipe II, por ejemplo, Francisco de Quevedo, espía, quien se llevó muchos secretos a la tumba. De hecho, es imprescindible profundizarse en la historia de España para progresar hacia el futuro con los ojos de la verdad desnuda. En este contexto, surge una pregunta, ¿cuántos secretos llevó Cervantes, espía de Felipe II, a la tumba?

 

  1. ¿Qué sabemos de sus misiones de espionaje a Orán y Mostagán en África del Norte?

Su embajada secreta a Orán y Mostagán le proporcionó material para escribir El gallardo español, pero hay preguntas: ¿cuándo empezó a espiar para el Imperio Español, dónde aprendió el lenguaje de los espías, qué sistemas criptográficos conocía y cuánto tiempo sirvió en la Inteligencia hispánica?

La Gran Sultana avala su conocimiento de espionaje. Cervantes fue amigo de Juan de Idiáquez, maestro de espías por excelencia de la Corona hispana, Luis Valle de la Cerda, secretario de cifra, Martín de Córdoba, Martín de Acuña y Francisco de Aldana, agentes secretos, este muy bueno amigo del «maestre de espías» Bernardino de Mendoza, jefe de los servicios secretos del soberano Felipe II, y capitán de caballería ligera, quien acompañó al III duque de Alba a Flandes. Recomiendo leer las obras de Alfonso Dávila Oliveda, Álvaro Espina, Fernando Martínez Laínez y Enrique Martínez Ruiz.

Su hoja de servicios a la monarquía Española fue ejemplar y magnífica y aprender la verdadera historia de la gloriosa España militar, por ejemplo, no es peligroso y no es mi propaganda, como lo propagan algunos contra mi punto de vista, pero no aprenderla en absoluto, indiscutiblemente, lo es.

 

  1. ¿Su obra refleja una sociedad militar o está al margen de sus vivencias personales?

La obra de Cervantes, siempre vinculada a sus experiencias militares,- sellada por el silencio y el humor, dos armas muy poderosas,- es una joya y un legado del genuino espíritu español, y sin disputa, esboza y refleja un retrato de una sociedad militar, destacada por el cénit del poder de la Monarquía Española. Su obra no está-, y nunca estará-, al margen de sus vivencias personales. La fuerza de sus palabras conquista y sigue conquistando el mundo y su servicio militar cambió para siempre el rumbo de su vida y su vida militar le marca en lo físico y literario y se manifiesta en su obra.

Gracias a su servicio militar-, que cambió su trayectoria vital-, y el extraordinario florecimiento de la sociedad de su tiempo-, el Siglo de Oro-, Cervantes entendió a fondo su sociedad, sirva de ejemplo, civil, cultural, económica, eclesiástica, jurídica, militar, política y la naturaleza humana. Su obra experimenta un auge sin precedentes y revoluciona la literatura universal gracias a la gloria de los Tercios españoles y gracias a su experiencia militar, clave de sus obras y de su éxito.

Para mí, hubo dos etapas gloriosas de su vida personal: la primera, antes del regreso de Argel a España, donde luchó con la espada, y la segunda después del regreso de Argel a su querida España, donde luchó con la pluma-, cambió la espada por la pluma, de un soldado a un escritor-, siendo un hombre con liderazgo, de ideas y visión y con toda seguridad una inagotable máquina de escribir.

Cervantes nos deja el legado de la humanidad, de la sociedad militar, del pensamiento militar, y de la visión de la España del Siglo de Oro, que es y siempre será actual.

 

  1. ¿En cuál de sus obras se refleja mejor su carácter militar?

Sin duda, el Quijote y las Novelas ejemplares reflejan su experiencia como soldado, en La española inglesa incorpora elementos de las batallas navales que Miguel conoció de primera mano, y en El licenciado Vidriera retrata la vida militar en Flandes e Italia. Tampoco, hay que olvidar las obras de teatro como Los baños de Argel y El trato de Argel, donde recurre directamente a sus experiencias como soldado cautivo que exploran temas de libertad, fe e identidad en el contexto del conflicto mediterráneo entre cristianos y musulmanes.

En el prólogo de sus Novelas se describe como «fue soldado muchos años, y cinco y medio cautivo, donde aprendió a tener paciencia en las adversidades. Perdió en la batalla naval de Lepanto la mano izquierda de un arcabuzazo, herida que, aunque parece fea, él la tiene por hermosa, por haberla cobrado en la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros, militando debajo de las vencedoras banderas del hijo del rayo de la guerra».

Para mí, su carácter militar se nota en todas sus obras y en su documentación, pero es el Quijote, donde brillan su carácter, comportamiento, mentalidad, cualidades y valores militares.  Don Quijote es su biografía secreta.

 

  1. ¿Es el Quijote un canto a las virtudes esenciales de la milicia?

Sí, sin duda, y para mí, el Quijote, la inmortal obra, es la biografía secreta de Miguel de Cervantes Saavedra y el canto a las virtudes y valores militares. Con certeza, la brillantez de las virtudes y valores militares de Cervantes todavía no fue descubierta en su totalidad, ya que hay que localizar más documentos sobre sus servicios militares, por ejemplo, en Italia, y es indispensable investigar los archivos, sirva de ejemplo, en Flandes, Portugal y Turquía. Sus obras y documentos demuestran su genuina y profunda preocupación por el bien, el destino y el futuro de la Humanidad, por los soldados y ciudadanos, incluso por sus enemigos y amor por las virtudes militares, por ejemplo, el compañerismo, la disciplina, la fe, el honor, la lealtad, la magnanimidad del alma, la moral, la obediencia, el patriotismo, la religiosidad y el valor.

Para mí, el silencio y el humor y la espada y la pluma,- armas muy poderosas,- de Cervantes, conquistaron y siguen conquistando el corazón humano desde hace cuatro siglos y su virtud de la discreción y la fineza espiritual preservaron su inteligencia y sabiduría. Cervantes mantuvo la mente sana y salva y la lengua discreta y fue un hombre muy discreto, experimentado y sapientísimo.

 

  1. ¿Existía en tiempos de Cervantes un conflicto entre las Armas y las Letras?

Sin duda alguna, existía-, y hoy existe-, un conflicto entre la espada y la pluma o una confrontación entre el arte de la guerra y el arte de la escritura. En verdad, a lo largo de la historia las letras y las armas parecen distantes y a la par se relacionan fuertemente. Un ejemplo de ello, son los amigos de Cervantes, excelentes soldados escritores, Francisco de Aldana, Pedro Laínez, Gabriel López Maldonado, Andrés Rey de Artieda, Juan Rufo Gutiérrez y Cristóbal de Virués.

Según Cervantes «hay dos caminos por donde pueden ir los hombres a llegar a ser ricos y honrados; el uno es el de las letras; otro, el de las armas. Yo tengo más armas que letras». Cervantes explica: «no hay otra cosa en la tierra más honrada no de más provecho que servir a Dios, primeramente, y luego, a su rey y señor natural, especialmente en el ejercicio de las armas, por las cuales se alcanzan, si no más riquezas, a lo menos, más honra que por las letras».

La clave del éxito literario del soldado honrado Cervantes se trasluce, inter allia, en que «la pluma es lengua del alma» y el oficio del escritor es proteger a los que no tienen nada porque «encierra una virtud grande amparar y defender de los poderosos y soberbios los humildes y los que poco pueden».

Para mí, Cervantes favorece la vida militar por encima de la de la pluma y evidencia incuestionablemente el amor incondicional por el servicio militar que dejó en él una profunda huella que glorifica en su obra, a título de ejemplo, el capítulo 38 de la primera parte del Quijote.

Para mí, Cervantes, alma de soldado, declara: «yo tengo más armas que letras», prefiere las armas sobre las letras: “si buscas nombradía, lanza, y no escribanía”, y siempre defiende que el hombre de armas es superior al de las letras.

 

  1. ¿Qué razones había para ello cuando las guerras que asolaban Europa eran provocadas por los reyes, la religión y la participación de muchos intelectuales interesados en los conflictos?

Primero, hay que analizar meticulosamente nuestro pasado como consecuencia de las guerras en Europa, pues, sin duda, existieron y siempre van a existir unas razones razonables. A título de ejemplo, unas razones fueron: alianzas militares, políticas y religiosas europeas; asentamientos de diversos pueblos; competencias coloniales industriales; conflictos de religión entre católicos y protestantes; intereses económicos, ideológicos y políticos; tensiones regionales sin resolver y disputas territoriales por cuestiones estratégicas e históricas. Aun la localización geopolítica de un país es otra razón, por ejemplo, casi todas las guerras más importantes de Europa pasaron por Polonia y si quería o no siempre estaba involucrada en las guerras de otros, sirva de ejemplo, de los alemanes, austrohúngaros, franceses, rusos o suecos.

 

  1. ¿Podemos considerar a Cervantes un tratadista militar?

Sí, el periodo de esplendor de la tratadística militar española surge en la última década del siglo XVI y las dos primeras del siglo XVII, es el periodo de mayor calidad de los excelentes autores militares, por ejemplo, Diálogo de la verdadera honra militar (1566), de Jerónimo Jiménez de Urrea, Diálogos del arte militar (1583), de Bernardino de Escalante, y Teórica y práctica de guerra (1595), de Bernardino de Mendoza, incluso los tratadistas: Girolamo Cataeno y Antonio Cornazzano.

Cervantes, español de primera, poseía la Biblioteca Militar, nunca descuidó la lectura militar, leyó Milicia, discurso y regla militar (1595), de Martín de Eguíluz, fue un tratadista militar y estudioso de la ciencia de la guerra,- debido a las mayores innovaciones en el arte militar y a abundantes lecturas en la literatura militar de su época-, estudió obras del humanismo militar que le servían como principal fundamento y modelo a imitar. Por ejemplo, el arcabuz que le causó a Miguel las tres heridas, lo describe: «la maldita máquina», y proclama: «aquellos benditos siglos que carecieron de la espantable furia de apuestos endemoniados instrumentos de la artillería. A cuyo invento tengo para mí que en el infierno se le está dando el premio de su diabólica invención, con la cual dio causa que un infame y cobarde brazo quite la vida a un valeroso caballero, y que, sin saber cómo o por donde, en la mitad del coraje y brío que enciende y anima a los valientes pechos, llega una demandada bala, disparada de quien quizá huyó y se espantó del resplandor que hizo el fuego al disparar de la maldita maquina».

Esta «diabólica invención», de 90 a 130 centímetros de largo, y de 4 a 7 kilos, lanzaba unos proyectiles letales de 19 a 30 milímetros de diámetro a una velocidad de 200 metros por segundo, cuyo alcance eficaz no excedía de los 25-30 metros en el mejor de los casos. Me cuesta creer que las heridas de Miguel pudieran ser insustanciales según algunos biógrafos cervantinos. Para mí, Cervantes demuestra el incondicional amor por la nobleza de la carrera de las armas.

 

  1. ¿Era Cervantes asiduo lector de la obra de alguno de los tratadistas militares de la época?

Para mí, Cervantes era asiduo lector y excelente historiador militar y al regresar a España, dejó de luchar a capa y espada y empezó a luchar con la pluma, pero jamás dejó de ser soldado de corazón.

Sirva de ejemplo, en Las dos doncellas, cuando Rafael de Villavicencio está cenando, se le acerca el alguacil: «todo se lo pagó el alguacil con preguntarle nuevas de la Corte y de las guerras de Flandes y bajada del Turco, no olvidándose de los sucesos del Trasilvano, que Nuestro Señor guarde».

Cervantes era un gran conocedor de la actualidad de Europa, example gratia, hace referencia al príncipe de Transilvania Segismundo Bathori, hermano del rey de Polonia Stefan Batory (Esteban Bathory, 1533-1586), cuyos «prósperos sucesos y victorias» con el ejército imperial constituían a la sazón el tema de todas las conversaciones en Sevilla y toda Europa porque España y Polonia siempre desempeñaron el papel de Antemuralia Christianitatis.

Tanto se hablaba de este príncipe transilvano que entre 1594 y 1596 aparecieron varias relaciones sobre sus hechos gloriosos, impresos por Rodrigo Cabrera: Relación de lo sucedido al príncipe Sigismundo Batori, Quinta relación de los prósperos sucesos del Sr. Príncipe de Transilvania, y Relación verdadera del linaje y descendencia del serenísimo Sigismundo Batoreo, Príncipe de Transilvania, Moldavia y Valaquia, sacada de historias auténticas, venidas de aquellas partes, con algunas hazañas y proezas, dignas de gran memoria. Sin duda ninguna, Cervantes fue su lector.

 

  1. ¿Son El Quijote y Sancho figuras militares?

Sí, El Quijote y Sancho piensan como los militares profesionales, por ejemplo, su actitud y sentido de la responsabilidad, su capacidad de trabajar en equipo y su disposición para obedecer órdenes, se adaptan a cualquier situación y demuestran la resistencia física y están preparados para enfrentar cualquier reto. De igual forma, la estructura de sus diálogos con Sancho refleja las conversaciones de Cervantes con sus compañeros de armas y de sus superiores con los soldados de los Tercios Viejos españoles antes o después de las batallas u operaciones militares.

Cervantes expone la influencia de su experiencia bélica e introduce muchas referencias a las armas y a la vida militar. Su conocimiento de armas y armaduras es impecable y nos explica la superioridad de las armas sobre las letras. Por ejemplo, la historia del Cautivo es una autobiografía concerniente a sus experiencias en Lepanto y Argel.  A través de su pluma historia con agrado y orgullo las huellas-, muy profundas y multifacéticas-, de sus experiencias militares y cautiverio argelino y desarrolla a soldados y ciudadanos patrióticos, inter alia, para defender, servir y amar a España con honor.

 

  1. ¿Tienen algo que ver sus conversaciones con la enseñanza militar, incluso con el liderazgo o el mando?

A través de sus conversaciones, Cervantes, revela un montón de información importante sobre diferentes batallas, personas y la visión del mundo desde una experiencia militar. Sirva de ejemplo, Cervantes habla de la mentalidad de un soldado, la actitud militar, la moral militar, que es el alma de la ética militar de liderazgo militar, el perfil de un militar, la meta de un soldado, la misión militar, el propósito principal y la visión del ejército de la Corona Española, los principios, valores y virtudes que forjan el espíritu de los soldados para engrandecer la patria, las ventajas y desventajas militares, así como de la principal fortaleza de la profesión militar y de su objetivo militar.

Para mí, en cada capítulo se observa, por ejemplo, un discurso que nos enseña qué es el espíritu militar de compañerismo, la conducta, la disciplina, la ejemplaridad, la guerra, el honor, la inteligencia, la libertad, el liderazgo, la lealtad y la sabiduría.

De igual modo, nos enseña cómo debería ser el profundo amor a la patria, un ejemplar líder militar y su mando, qué es ética y liderazgo militar y cómo deberían desarrollar y perfeccionar las capacidades de sus soldados para contribuir al mayor éxito de la misión imposible. En verdad, a través de sus palabras vivimos la enseñanza militar sobre sus experiencias militares en Italia y Argel, las características de ejemplar liderazgo militar y cómo se ejerce don de mando militar incontrovertible.

 

  1. ¿Qué significó la participación de los Tercios en Flandes y si aquello ha tenido algo que ver como herencia en la actual Europa?

A pesar de la participación de los Tercios, por ejemplo, en La Guerra de los Ochenta Años (1568-1648), la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), y La guerra franco-española (1635-1659), me gustaría mencionar el sangriente sacrificio de los Tercios en Las Grandes Guerras Italianas (1494-1559), su extraordinario esfuerzo por el «Camino Español» y su milagrosa victoria en Empel en 1585.

La mejor infantería del mundo fue la de los Tercios españoles con los húsares alados polacos, por ejemplo, en la batalla de Hodów, 400 polacos vencieron a 40.00 tártaros, en la batalla de Klúshino, 5.800 polacos vencieron a 35.000 rusos y suecos, y en la batalla de Beresteczko, el ejército polaco-lituano de 80.000 soldados se enfrentó a 200.000 cosacos y tártaros. Las bajas: 700 polacos y 30.00-40.000 cosacos y tártaros. España y Polonia siempre representaron la antemuralla del cristianismo.

Los Tercios, la más brillante infantería de la Corona, fueron una fuerza de guerra invencible y una perfecta máquina de guerra. Recomiendo leer el libro Tercios de España: la infantería legendaria, del escritor militar Fernando Martínez Laínez y del general José María Sánchez de Toca.

En cuanto a su herencia en la actual Europa, la legendaria tropa de élite de la infantería española dejó, sirva de ejemplo, un brillante legado sobre la planificación estratégica, logística, normativa, operativa y táctica y cómo conquistar sin combatir. Su arte de la guerra, la cultura de guerra, el combate cuerpo a cuerpo,  la diplomacia, la formación, el honor, la honra, el pensamiento bélico y la sabiduría militar de los genios de la estrategia militar se aplican en todos los campos de nuestra vida cotidiana sin darse cuenta de su presencia. En fin, las palabras del rey de Francia, Francisco I, l expresan todo: «¡Bendita España, que pare y cría los hombres armados!».

 

  1. Creo que para nuestra desgracia la Historia y más la militar no es algo que interese cuando realmente todos somos hijos de ella.

Yo creo que la Historia y la Historia militar nos interesan y muchísimo, sobre todo, si tomamos en cuenta que no existe en el mundo el mejor libro sobre la Humanidad, que la Biblia, a que sigue: Don Quijote, de Miguel de Cervantes, y tampoco existe la mejor historia, que la Historia de España, en particular, la Historia de los victoriosos Tercios Viejos españoles, la mejor infantería del mundo.

La Historia de España, muy rica y variada, está llena de glorias y victorias-, claro que algunos la mancharon inadecuadamente y algunos lo hacen hoy en día,- pero pocos países pueden competir con sus logros a nivel mundial. Por ello, en vez de reescribir la historia de España, juzgar los hechos históricos con valores actuales, propagar falsamente que el presentismo es el único camino a la verdad, y menoscabar nuestro prestigio es urgente enseñar con toda honestidad la verdadera historia de España para no repetir errores del pasado y cultivar la excelente herencia de nuestros ascendientes.

El problema es que no se enseña la verdadera Historia en las universidades y las escuelas, donde se comete un grave error común, se enseña, sirve de ejemplo, nuestra historia, desde nuestra perspectiva de hoy, y se hace creer a nuestros estudiantes y ciudadanos que las cosas han cambiado muy poco o nada, por ejemplo, desde el siglo XV, y que eso no tiene importancia.

Para mí, hoy vivimos la máxima politización de todas las cosas, experimentamos la enseñanza politizada, la formación de los educandos en dogmas politiqueros y la desvirtuación de la Historia. Es hora de sentirnos orgullosos del legado de nuestra magnífica Historia, es urgente enseñar la verdad histórica, basada en el detallismo documental, e implementar una genuina reforma educativa.

 

  1. ¿Podríamos trasladar la figura de Don Miguel a los tiempos actuales y extraer su ejemplo de soldado virtuoso que predica el valor, el sacrificio, el bien supremo, la paz y la justicia?

Nunca, no podemos quitar, retirar o separar, en absoluto, el ejemplo de soldado virtuoso que nos ofrece Cervantes. Esto significaría una muerte segura e inmediata,- mejor dicho un auto suicidio y una autodestrucción-, del servicio militar en España y de la Nación española.

De hecho, algunos gobiernos tratan de extraer el ejemplo de soldado virtuoso y otros ya lo hicieron en nombre de la democracia, el populismo y el progresismo. La consecuencia de ello, por ejemplo, fue la retirada de Estados Unidos de Afganistán, un desastre y una vergüenza nacional. No se puede permitir esto. A ningún precio. No podemos permitir esta humillación a las Fuerzas Armadas y la Nación Española. No podemos permitir una mínima destrucción moral de la sociedad militar y de los españoles. En los últimos 21 hemos permitido muchas manchas imborrables. Mejor ir a muerte. No más, a ningún precio, a ninguna promesa, ni un paso atrás. Es hora de poner España en primer lugar.

Una decisión de este calibre sería un aniquilamiento completo del servicio militar, la seguridad y el bienestar de España por dentro y fuera de sus fronteras y el fin del servicio militar en España.

Una decisión de esta magnitud va a negar a reconocer la verdad sobre las virtudes humanas y militares y va a destrozar al país y llevar, en un abrir y cerrar de ojos, a una crisis política incalculable. Sería un golpe contra el servicio militar y la Nación española. Un pecado imperdonable.

 

  1. Tengo que reconocer que el capítulo de El Quijote en el que trata ¡En qué mala hora te dio por rebuznar! ¿A quién se le ocurre nombrar la soga en casa del ahorcado?, me parece una crítica de gran actualidad y además demuestra que es un gran estratega que nos deja un ejemplo: «Rebuznar puede conducir a una guerra» ¿No es lo que suele ocurrir?

Sí, mi Excelentísimo Señor General Rafael, Usted tiene toda la razón, estas frases se aplican, sin duda, a la actualidad. Cervantes avisa a los que gobiernan no rebuznar en baldo, puesto que las consecuencias de un falso rebuzno pueden ser catastróficas. Aun, el escritor Eduardo Aguirre Romero en su trabajo «Si Cervantes levantara la cabeza» nos enseña correctamente que «en estos tiempos inciertos, Miguel de Cervantes tiene aun mucha luz que ofrecernos».

En verdad, en los últimos 21 años vivimos demasiados rebuznos ficticios de los excelentes rebuznadores del Estado, quienes quieren, por ejemplo, sustituir la Constitución, con el “neoconstitucionalismo” o el “nuevo constitucionalismo”, cuya meta es destruir la soberanía del pueblo español. Gracias a Dios, el pueblo español se arma de paciencia, hace oídos sordos a cualquier rebuzno del gobierno para evitar el conflicto y a la par está preparado para lo más inesperado.

La Nación española, invencible, hoy siente que está al filo de la catástrofe como nunca, si algo no cambie de golpe, vamos a pasar por un proceso de animalización. Ojalá que se produzca la transformación interna de los que gobiernan, antes de que sea tarde porque todavía se puede evitar lo peor y si no, entonces, se le dará el trato que merece un burro.

Cervantes avisa del peligro de las ideas políticas y de elogiarse ciega, falsa y mutuamente cuando la Nación sufre a fondo. El gobierno debería dejar de rebuznar porque los ignorantes van a obtener lo que se merecen por su estupidez y el pueblo inteligente va a ser recompensado. Gracias a Dios, se siente el cambio en el aire y en los corazones de los españoles, se siente la calma antes de la tormenta, la cual llegará temprano o tarde y se palpita sutilmente una nueva realidad.

Es hora de tomar a pecho las palabras de Cervantes, pues rebuznar va a conducir a una guerra justa debido a la falta del arte de gobernar. Es hora de escuchar la voz del pueblo, si no alguien va a enfrentar un «viento de frente». Se exclamará: «¡Oh hombre que tiene más de bestia que de persona!».

Para mí, Cervantes fue, es y siempre será permanente actualidad y su pluma fue, es y siempre será una verdadera defensora del amor, la justicia y la verdad, que conquistó el mundo.

 

  1. En el mundo militar no hay ley ni reglamento que sintetice con tanta belleza y claridad lo que es ser soldado. Lo escribió uno de Infantería, Pedro Calderón de la Barca.

Sí, mi Excelentísimo Señor General Rafael y estoy muy de acuerdo con Usted. Pero lo que me duele es que no se enseña, por ejemplo, estos famosos versos de Pedro Calderón de la Barca, ilustre soldado de los Tercios. Yo los hubiera puesto obligatoriamente y sin disputa en todas las puertas de entrada de cada base y academia militares en España y en el bolsillo de cada soldado con la Bandera de España. Nuestros militares se lo merecen y más. ¿Cómo no amarlos? Aun hubiera requerido aprenderlos de memoria a cada ciudadano español. Son magníficas palabras de sabiduría sobre la profesión más brillante en el mundo, que es ser soldado, y aquí no hay nada más que comentar; aprender los versos, que nos enamoran de la profesión más hermosa en el mundo, nos hacen admirarla, adorarla y amarla de todo corazón. Si, estoy de acuerdo con Usted que no hay palabras más bellas y claras lo que es soldado. Por eso, con su permiso las incluiré en nuestra entrevista:

«Este Ejército que ves
vagó al hielo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace,
y sin mirar cómo nace
se mira como procede.

Aquí la necesidad
no es infamia; y si es honrado,
pobre y desnudo un soldado
tiene mejor cualidad
que el más galán y lucido;
porque aquí a lo que sospecho
no adorna el vestido el pecho
que el pecho adorna al vestido.

Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás
tratando de ser lo más
y de aparentar lo menos.

Aquí la más principal
hazaña es obedecer,
y el modo cómo ha de ser
es ni pedir ni rehusar.

Aquí, en fin, la cortesía,
el buen trato, la verdad,
la firmeza, la lealtad,
el honor, la bizarría,
el crédito, la opinión,
la constancia, la paciencia,
la humildad y la obediencia,
fama, honor y vida son
caudal de pobres soldados;
que en buena o mala fortuna
la milicia no es más que una
religión de hombres honrados»

(Para vencer a amor, querer vencerle, Valencia, 1689).

 

Para mí, un fragmento del testamento de Pedro, que se refiere a sus hermanos, prueba su compañerismo militar al decir: «siempre nos hemos conservado todos tres en amor y amistad, y sin hacer particiones de bienes, nos hemos ayudado los unos a los otros en las necesidades y trabajos que hemos tenido». Un indiscutible ejemplo de compañerismo militar.

 

  1. ¿Podría D. Cristóbal hablarnos de la relación de Calderón con Cervantes y si la obra de D. Pedro refleja algo el sentir de D. Miguel?

Sobre la relación de la familia Calderón y la de Cervantes se documenta, por ejemplo, que el 2 de diciembre de 1566 en Madrid que Leonor, madre de Cervantes, entregó un poder a su esposo Rodrigo ante el escribano Diego de Henao,-abuelo materno de Pedro-, que vivía en la calle de la Corredera Baja de San Pablo, para cobrar todos los bienes de la herencia a causa del óbito de su madre Elvira.

Es posible que Miguel y Pedro se hayan conocido en 1605 en Valladolid cuando Pedro empezó a ir al colegio o en Madrid o cuando Pedro ingresó en el Colegio Imperial de los jesuitas en 1608. Y para mí, no es una coincidencia que Pedro haya escrito El alcalde de Zalamea, cuyo protagonista es el maestre de campo Lope de Figueroa, a quien Cervantes conoció desde 1568 y a quien sirvió en España e Italia, siendo soldado de la compañía del capitán Manuel Ponce de León tras la expedición militar de Navarino, y luego permaneció en Sicilia según la carta de don Juan fechada el 5 de noviembre de 1572, en Mesina, y no en Nápoles como se lo propala incorrectamente.

Cervantes y Calderón parecen muy distintos entre sí, pero muy idénticos, por ejemplo, en cuanto al tema del servicio militar, la generosidad, el honor, la lealtad, la libertad, la nobleza y el patriotismo, lo que evidencian, por ejemplo, el Quijote, El celoso extremeño, El curioso impertinente y La fuerza de la sangre. Sin duda, hay mucha presencia de Cervantes en la obra de Calderón.

Para mí, Miguel y Pedro tienen las mismas características, por ejemplo, son hombres muy discretos, experimentados y sapientísimos, Cervantes ama la infantería y Calderón ama la artillería, y ambos entendían muy bien la milicia. Pedro sigue los pasos de Cervantes, deja los estudios por la carrera militar, y su hermano José María Calderón de la Barca, maestre de campo, fallece en la batalla de Lérida, y enfrenta el mismo destino que el alférez Rodrigo, hermano de Miguel, muerto en la batalla de las Dunas (Nieuwpoort), Bélgica. A pesar de ello, para conocer mejor la relación de Pedro y Miguel es indispensable y urgente descubrir más documentos y, ante todo, localizar la comedia perdida de Calderón de la Barca, intitulada Don Quijote de la Mancha.

 

  1. Armas y justicia es necesario que caminen juntas, para que exista el orden y se imponga la ley, única manera de mantener la Seguridad que en definitiva es libertad. ¿No es eso de

máxima actualidad?

Sí, mi Excelentísimo Señor General Rafael, Usted tiene toda la razón del mundo, empero hoy en día, primero lo que tenemos que realizar es la limpieza profunda de nuestra casa. Yo hubiera dicho una limpieza de sangre en nuestro gobierno de arriba para abajo y en todas las dimensiones o sectores.

De hecho, no se nos da armas básicas,-ni menciono necesarias-, para servir a España y mantener la Seguridad del país y la justicia casi no existe, día tras día vivimos de escándalo en escándalo.

Nos esperan tiempos muy duros porque hay que reconstruir todo desde cero, hay que aprender de memoria las palabras de Pedro, ponerlas en práctica para el bien de España, Europa y el mundo y estar preparados para lo inesperado. Lo que se ha destruido en nuestra dulce España en los últimos 21 años-, es más que escandaloso-, costará muchas lágrimas y sudor de sangre,–pero estoy seguro de que los españoles van a reconstruir el país de nuevo, con brillantez y excelencia sin fronteras–, como lo hicieron muchas veces en el pasado. En este momento, necesitamos a un líder, quien

 

ame, primero, a España,

regrese a las gloriosas raíces del noble pueblo español,

ame, primero, al españolismo y no el europeísimo o el globalismo,

ponga España en primer lugar, y

haga España grande otra vez.

 

Para mí, el corazón del pueblo español lo respira y lo siente y le aseguro que vendrán unos cambios que nadie se imaginaba ni soñaba con ellos en España. Es solo cuestión de tiempo, para que España vuelva a sus raíces del noble pueblo español, viva en libertad y sea grande otra vez.

 

  1. ¿Por qué se malinterpreta a Cervantes?

Se malinterpreta a Cervantes, por ejemplo, porque no se conoce la verdadera historia de nacimiento de España, se politiza a fondo la historia, se combina el origen de España con muchos leyendas, mitos y mentiras, y se quita la magnitud de la Monarquía Española que es una de las más largas del mundo.

Sí, permite publicar-, en nombre de la democracia,- unos estudios descabellados que desacreditan su heroísmo en Italia y Argel, su admirable coraje como espía en África, su impecable fe, su intachable honestidad como recaudador y su integridad como el mejor escritor en el mundo.

Además, se desmoralizan sus virtudes, se deshumaniza su carácter, se aleja a Cervantes de la verdad a propósito, se tergiversan sus textos y se suprime su documentación jurídica. La malinterpretación es la ignorancia absoluta de la verdad y del conocimiento de la historia, sirva de ejemplo, de España, Europa y América Latina. Se tumba el verdadero amor a la investigación científica honesta y rigurosa, por ejemplo, pido ver los resultados de la Prueba PISA. Sin conocer la verdadera historia de España se deconstruye el futuro de España.

 

49.¿Se juzgan mal las obras de Cervantes?

Antes de responder a su pregunta, aseguro que Cervantes, «el ingenio lego», conocía muy bien al licenciado Alonso Fernández Avellaneda, autor del Quijote apócrifo? Surge una pregunta, ¿cómo una persona que ha redactado el Quijote, que contiene 381.104 palabras, de estas 22.939 palabras distintas en la lengua castellana, no iba a poder identificar quién era Avellaneda mientras leía su apócrifo? Cervantes, tuvo la memoria eidética. Su virtud de la discreción y la fineza espiritual preservaron su inteligencia y sabiduría

En cuanto a sus obras, sí, hay muchos trabajos descabellados y se nota que algunos críticos todavía no aprendieron que Cervantes, historiador perspicaz, con sus virtudes y defectos, siempre sabía perfectamente lo que quería decir y lo que no quería decir. Cervantes analiza con rigor intelectual las tendencias del Siglo de Oro, explora sus características y anticipa sus problemas. Cervantes, líder conservador y revolucionario, se destaca por su brillantez intelectual, su obra recorre el planeta y es el embajador global de la verdad a través de su humor. Su fuerza de la voz de la verdad se cumplió.

 

  1. ¿Se desmitificaron los mitos sobre Cervantes, sus familiares y sus amigos?

Ninguno, pero se aplica una nueva expresión de moda que es desmitificar los mitos. Con su lenguaje deshumanizante y bajo el pretexto de la desmitificación se generan otros mitos, todavía peores que los de antes y se publican propios intereses y preferencias mediante fake news.

Es urgente estudiar la historia de España a fondo y con honestidad para revivir las experiencias de la gloriosa historia española y entender mejor el rol de España en el mundo. La tragedia de la desmitificación de la genuina reconstrucción de su biografía no termina aquí porque los detractores siguen confundiendo al lector, buscan tres pies al gato y difunden una interpretación descabellada.

Para mí, el genuino conocimiento de nuestra historia-, sin ocultar las verdades-, nos ayudará a comprendernos mejor, unir todas las comunidades, mejorar la humanidad y oponerse contra la tolerancia a la estupidez que es el camino más rápido hacia una dictadura intolerante.

Sí, mi corazón se rompe en mil pedazos leyendo algunos estudios descabellados, empero y sin duda nos acercamos a la rehumanización de Cervantes y de otros genios de la Historia y de la Literatura española. Es solo cuestión de tiempo.

 

PREGUNTAS BONUS:

 

51.¿Es posible recuperar la verdad histórica y crear la biografía de la verdad sobre Cervantes?

Sí es realizable, a pesar de que se perciben los alarmantes ataques a la verdad y contra la razón se cuestiona el carácter de Cervantes y de sus familiares, se distorsionan sus obras y documentos y se desenfoca su mensaje. Pese a ello, en España y en el mundo, cada vez más, se insiste en volver a las raíces del éxito, la ética, la moral en la investigación y la verdad en todos los campos de la vida.

Hay que seguir con la batalla por la verdad del brillante Miguel y comprometerse con la verdad porque estamos en guerra. Sostengo firmemente que paso a paso nos aproximamos a la revolución rehumanizante en todos los ámbitos de la vida y nos acercamos a la rehumanización de Cervantes y de otros genios de la historia y la literatura en el mundo. Es solo cuestión de tiempo, para que gane el triunfo de la verdad. La verdad es poderosa y prevalecerá.

 

52.¿Quién es Miguel de Cervantes Saavedra para Usted?

Primero, después de haber analizado más de 30.000 documentos del Siglo de Oro y más de 1.000 obras jamás vi tantas mentiras escritas contra nadie, solo contra el ejemplar soldado Miguel de Cervantes Saavedra, pero todas las difamaciones de su carácter, sus familiares y sus amigos acabaron en «vía muerta».

Para mí, Cervantes es hombre de carne y hueso del Renacimiento y del Barroco. Es héroe de Lepanto, de Argel, del humor, de la pluma y de España, y el tiempo hará justica a Cervantes, mejor escritor en el mundo, pese a que algunos cervantistas propagan falsedades que se ha dicho todo sobre Cervantes y no hay más. De hecho, no sé por qué siguen dejando a la imaginación lo que conocemos con toda seguridad? Aún, no han visto nada, sólo se ha dado el primer paso, esto es, la mitad del 1 por ciento.

Cervantes siempre practicó lo que predicó, inspiró a sus amigos a cosas mayores, su amistad, gentileza e integridad fueron bendiciones para ellos. Atesoraban su piadoso corazón, su sabiduría y su gran sentido del humor, y él era su mentor, su maestro y su genuino líder de líderes, y ellos no serían quienes fueron sin las semillas que él sembró en sus vidas. Por supuesto, Cervantes fue un hombre de principios, cuyos secretos del poder, el éxito y las virtudes son desconocidos, pero admirados, imitados y respetados en el planeta.

Para mí, Cervantes, excelente estratega, es lo único y lo más brillante, eminente y sublime que tuvo España en el transcurso de los últimos cuatro siglos. Cervantes fue una inagotable máquina de escribir y una enciclopedia viviente y hoy en día Cervantes es un diamante y su brillantez todavía no fue descubierta.

 

53.¿Qué recomienda a los investigadores?

A los investigadores les recomiendo que pongan su corazón en la investigación honesta, que su alma de investigación siempre sea el espíritu de la verdad, que jamás salga un punto de la verdad en sus estudios y que siga brillando en ellos el gran espíritu cervantino y militar; más sudor de sangre en el campo de entrenamiento, menos sangre en el campo de batalla.

 

  1. ¿Cuáles son sus proyectos?

Para mí, no existe en el mundo el mejor libro sobre la Humanidad, que la Biblia, a que sigue: Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes, ejemplar soldado aventajado de las insuperables Fuerzas Especiales de Élite de los Tercios Viejos españoles, que hicieron brillar The Royal Crown of Spain de Friedensfürst en su Imperio, donde no se ponía el sol, pues Dios sˈera fatto Spagnolo.

Tampoco, existe la mejor historia, que la Historia de España, en especial, la Historia de los victoriosos Tercios Viejos españoles. En vista de ello, pido a Dios que me de mucha salud y un mecenas, por ejemplo, un duque, conde o marqués porque tengo unos proyectos, jamás ejecutados, de gran envergadura. Paso por el riguroso tamiz todos los documentos de Cervantes y la biografía de mi querido Miguel continúa. Me dedico, entre otros, a la magnífica Historia de mi amado Tercio Viejo de Sicilia, última unidad militar de Cervantes, y la gloriosa Historia de España.

 

55 ¿Qué nos diría Cervantes hoy a los soldados?

Primero, lo mismo que decía mi querido abuelo, oficial: la mejor y más hermosa profesión en el mundo es ser militar, en especial, soldado de las fuerzas especiales y lo que decía mi querido padre: no hay mejor gente en el mundo que los soldados. Ambos decían que Dios es siempre el modelo en la vida de cada soldado, y que el soldado siempre representaba fuerza, gloria y majestad.

Cervantes, español en cuerpo y alma, diría: siempre rogad a Dios que os abra los ojos del entendimiento y que os dé a conocer cómo le tenéis de servir (El Quijote, II-LIV), frase apoyada en la Biblia: «iluminando los ojos de vuestro corazón, para que conozcáis cuál es la esperanza a que habéis sido llamados por él» (Efesios, 1: 18).

Segundo, amad a la Humanidad, luchad por vuestra dulce y querida patria España y no la perdáis jamás, pese a las circunstancias en que vivís hoy, para que nunca digáis: «¡Cuán cara eres de haber, o dulce España!» y «doquiera que estamos lloramos por España». Y tercero, Cervantes, flor del ejército español, hubiera exclamado:

 

¡Siempre tened fe en Dios y mantened el espíritu ganador hasta vuestro último respiro!

¡Siempre luchad hasta la última gota de sangre y morid con honor y gloria!

¡Siempre seguid ganando a todo precio y sed ganadores!

 

¡Viva el Rey!,

¡Viva España!

¡Vivan los Reales Tercios de España!

¡A España servir hasta morir!

Antes de terminar, agradezco a Su Majestad Rey Don Felipe VI de España, la Familia Real y todos los militares su magnífica labor que efectúan, aseguro que la Nación española les brinda el incondicional amor, reza por Ustedes y siempre mantiene su compromiso de Servicio a España en la defensa de su gran Nación, sus virtudes y sus valores.

También, le agradezco profundamente a Usted, mi Excelentísimo Señor General de División Rafael Dávila Álvarez, que fue general Jefe de la Brigada de la Legión «Rey Alfonso XIII», por haberme entrevistado. Muchísimas gracias.

«La historia es como cosa sagrada

porque ha de ser verdadera,

y donde está la verdad, está Dios»,

Don Quijote, Parte II, Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616)



Gracias, profesor y maestro Krzysztof Sliwa por su generosidad, su tiempo, sabiduría y amistad. Este es un regalo que nos hace a todos los soldados y que estoy seguro será agradecido en su justa medida.

Ya sabe que aquí, aunque pobres y desnudos, somos agradecidos.

General Dávila 

14 de enero 2025

Blog: generaldavila.com

 

LA LIBERTAD EN MANOS LIBERTINAS. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Una foto de Campúa

La información veraz que nos llega, la que está en peligro de desaparecer por ser libre, dice, que la esposa del presidente del Gobierno del Reino de España, Begoña de Sánchez, de soltera Begoña Gómez, está «investigada» por un juez acusada de la comisión de varios delitos: supuesta apropiación de un software, apropiación indebida e intrusismo profesional; que yo recuerde. El hermano del presidente del Gobierno del Reino de España también está por los juzgados entre acusaciones que van y vienen. Lo del Fiscal General del Estado nos hace temblar. Hasta mi ordenador se desordena cuando tecleo estas cosas. Nombrar al Fiscal y le entra un temor incontrolable. Que si se le borra la memoria, que si escribes una cosa y se teclea otra… Tiene miedo y casi prefiero que sea la Inteligencia Artificial o el ojo del gran hermano el que escriba por mi. Les aseguro que yo no soy, que estas cosas se escriben solas, que pasan cosas muy raras, pero en España, a pesar de todo,  si de algo podemos presumir es de esa libertad camino del libertinaje. Pregúntenle al que fue ministro de transportes y a su ayudante. Por hoy es suficiente. Otro día hablaremos del Gobierno. Porque para hablar de libertad convendría que fuese de toda la libertad. La nuestra también.

En fin: todo en marcha para que madure (de Maduro) ya que la democracia en España es reversible y Franco está de moda como la niebla sobre Guadarrama.

Para esto de Franco, para avivar la memoria, no hay más que repetir libertad unas cuantas veces y ya está. Aparece el progresismo cabalgando con la guadaña. Gritan ¡Franco, Franco, Franco! desde un escenario al que han entrado por la puerta de atrás y escapan por la de más atrás porque unos energúmenos, a los que habrá que vigilar por golpistas, franquistas, gritan ¡Sánchez vete ya!

¡Fascistas! ¡La tercera fuerza política de Europa! «Iban oscuros por las sombras bajo la noche solitaria […] y a las cosas robó su color la negra noche».

Hay que hablar de Franco. Imposición del nuevo Régimen. Reconvertidos los funerales y las conmemoraciones en auténticos aquelarres dignos de la Cueva de Zugarramurdi atravesada por la Regata del Infierno. Serán cien: en el nombre de Franco. Les va a costar caro.

En el Museo Reina Sofía, elegido como símbolo entre ríos, se juntaba la flor y nata de la LIBERTAD. Bajaban al Hades conducidos por Caronte.

«Toda esta muchedumbre que ves, es una pobre  gente sin sepultura; aquél, el barquero Caronte; estos , a los que lleva el agua, los sepultados. Que no se permite cruzar las orillas horrendas y las roncas corrientes sino a aquel cuyos huesos descansan debidamente».

Venía Franco de una cacería celebrada en alguna finca de Jaén cuando se realizó un alto técnico en conocida venta de Despeñaperros. El despliegue de curiosos y las medidas de seguridad no impidieron a un viejo legionario acercarse hasta el ayudante del Caudillo para expresarle sus deseos de saludar a su antiguo jefe de la Legión. El ayudante, antiguo legionario también, cuando ya Franco iba a meterse en el coche y emprender de nuevo el viaje se acercó a comentarle el hecho mientras señalaba al legionario que esperaba discretamente apartado. Franco lo reconoció de inmediato, incluso recordó su nombre, y con un gesto de la mano le invitó a  acercarse.

-No podía creerme lo que veía: Franco indicaba al legionario que entrase en el vehículo y los dos sentados en la parte posterior charlaron durante unos minutos.

Algunos recuerdos de aquellos tiempos, miradas de entrañables aventuras y riesgos africanos, nombres y empleos casi olvidados, muy pocos minutos, pero contaba el ayudante que se veía a Franco feliz con aquel hombre que avivaba sus recuerdos legionarios. Terminaba la conversación, había que despedirse.

-¿Te va bien la vida, necesitas algo?

-Nada mi general. Se lo agradezco mucho. No se moleste por mí. Estoy bien, no me puedo quejar, pero ya que Vuecencia me lo ofrece me gustaría pedirle algo para un amigo. Si no fuese por la amistad…

-Dime, dime, no te cortes; ¿es un familiar…?

-No mi general. Se trata de un guardia civil aquí destinado y que es de Melilla donde tiene a toda su familia. Se encuentra muy solo tan lejos de ellos y ya sabe lo difícil que están las cosas para poder traérselos a vivir aquí, porque además sus padres son muy mayores.

Franco sin dudarlo llamó al ayudante y le hizo tomar nota del nombre del guardia civil. En menos de dos meses aquel número de la benemérita estaba presentándose al Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla.

-¿Pero tú quién eres que desde El Pardo han dado orden de tu destino a Melilla?

-No soy nadie mi teniente coronel, yo estaba feliz en mi destino en Santa Elena y de repente me he visto aquí destinado sin yo pedirlo.

-¿Pero qué me dices? ¿No tienes aquí a tu familia?

-Yo mi teniente coronel es la primera vez que piso Melilla, que no sabía ni donde estaba.

Al final la historia quedó descubierta. El legionario era un furtivo sin remedio al que aquel guardia civil llevaba persiguiendo noche y día sin dejarle en paz. La solución era mandarlo mientras más lejos mejor.

Y entre legionarios…

Les he contado esta historia varias veces, pero llegó la Transición y nos creíamos que todo iba a ser eso: Historia.

Cuando ha empezado otra cacería de libertades que no de perdices. Furtivos de la política que colocan y descolocan para sus particulares cacerías.

Ahora, aquí, él cree que también  allí, «un horrendo barquero cuida de estas aguas y de los ríos, Caronte, de suciedad terrible, a quien una larga canicie descuidada cubre el mentón, fijas llamas son sus ojos, sucio cuelga anudado de sus hombros el manto». No hay disfraz que pueda engañarnos. Es él. No es la libertad sino la sombra del águila leonada que lleva entre sus garras una culebra herida.

¡Qué asco!

Implacable desdén por el que llena
de rotundas palabras, congeladas y grasas,
el embudo vacío.

(Ángel Valente)

Hacer participar al Rey en el aquelarre del Partido de Zapatero y Sánchez está fuera  de toda legalidad y es de esperar que en la Casa del Rey e instituciones como las Fuerzas Armadas se sepa distinguir lo que es de Dios y lo que es del César. Porque el Presidente de la Conferencia Episcopal española no creo que se equivoque.

Esperemos y esperamos desesperadamente. Una vez más; y vamos camino de las cien.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

9 enero 2024

VIRGILIO SAÑUDO. LA HUELLA DE UN BRILLANTE SOLDADO. César Muro Benayas Teniente general del ET (r)

 

 

Desde que se nace, unas luces potentes, a modo de luceros, van iluminando el camino de la vida. Empiezan siéndolo los padres y hermanos. Luego, aparecen los amigos y profesores.

Más tarde, los compañeros con quienes compartes trabajo. Llegas a un cenit donde, por todos lados, te ves iluminado. Y feliz, por ello. Sin embargo, poco a poco, los luceros empiezan a apagarse y conforme ganas en edad pierdes a quienes te alumbraron. Al final, solo algunos amigos y la familia; ahora, hijos y nietos. Hasta que dejas de ser lucero.

Los militares tenemos la suerte de, por los diferentes cambios de destino, conocer a muchas personas y esto conlleva ganar en amigos y referentes, tanto de superiores, como de compañeros y subordinados. Con el transcurrir de los años, tejemos una amplia red, que allá donde mires, encuentras una luz que te ilumine. Pero, cuando empiezan a apagarse estos luceros el sentimiento de pérdida se agudiza y los mensajes de malas noticias se multiplican.

Lo mucho que tuviste se transforma en lo mucho que estás perdiendo.

Desde que comencé mi largo camino profesional me hice con un lema, que ha sido la esencia de mi vida: “lo bueno, a imitar; lo malo, a evitar”. Afortunadamente, he tenido a grandes profesionales de quien aprender. Han sido mis luceros. Por citar algunos lo haría con Agustín Muñoz-Grandes, Luis Carvajal Raggio y Virgilio Sañudo Alonso de Celis; los tres, en diferentes épocas y cargos, destinados en Sevilla como generales. Desgraciadamente, fallecidos.

Al último, Virgilio Sañudo, le despediremos el próximo 13 de enero, en la Catedral Castrense de Madrid. Para él van estas letras, a modo de merecido homenaje, de muchos que recibimos su luz.

Con él, compartí mi vida militar en la Brigada paracaidista, durante 25 años. Desde que me acogió, junto a otros, como teniente más antiguo en la II Bandera Paracaidista hasta que, como coroneles, salimos a otros destinos. Más tarde, como generales, volví a disfrutarle como Jefe de la Fuerza Terrestre del Ejército.

Pensando en él, me vienen cientos de recuerdos de su personalidad. Siempre número uno, en cursos nacionales o extranjeros y en el escalafón de su promoción, destacaba entre muchas cualidades, por su brillante inteligencia, su infatigable capacidad de trabajo y su visión organizativa. Otros valores más ocultos, que pocos conocieron, fueron su sentido de la justicia, su austeridad, su humanidad y su pasión por la táctica militar. Me referiré a ellos. Siendo capitanes, aquellos soldados inculpados en un proceso judicial de la jurisdicción militar, podían elegir como defensor a un abogado, o a un oficial. Era frecuente que los paracaidistas se decantasen por alguien a quien conocieran. Virgilio, que de “blando” tenía poco, solía tener su particular clientela, siempre a dos o tres a quien defender ante un consejo de guerra. Recuerdo sus visitas a la prisión militar y cómo  ominaba el Código de Justicia Militar, un libraco de pastas negras, con más de mil páginas, que tenía lleno de subrayados y anotaciones. Cuando me tocó alguna defensa le pedí su parecer y descubrí que los asuntos jurídicos, de los que sabía una barbaridad, no le gustaban nada y lo hacía por un profundo sentido de la justicia. Con el paso del tiempo, cuando la responsabilidad de imponer sanciones graves, o dar parte por un posible delito, caía dentro de su ámbito de responsabilidad, siempre disfruté conociendo su directa y gran implicación en estos asuntos. Sabiendo que no era un tema que le gustase, fue un motivo más para admirarle, e imitarle.

¿Cómo una persona tan generosa con su hija y amigos, que nunca escatimaba en pagar comidas o copas y vestir con mucho gusto, podría ser tan austero consigo mismo? Vivió en la residencia militar de Alcalá, hasta que el destino de general se lo llevó a Valencia. Su habitación, cama-silla- mesilla- mesa- flexo- estantería- perchero y armario, con un cuarto de  baño de mínima expresión, era digna de un cartujo. Limpiada por él, con un orden cartesiano, suponía el mejor ejemplo de su austero carácter. Siempre le critiqué que viviese así, pero nunca me hizo caso; era una batalla perdida para todos sus amigos, que nunca le faltaron.

Escribía con pluma Parker de tinta azul, de tintero Pelikán, regalo de uno de sus hermanos, nunca lo olvidaré, hasta que en un salto en paracaídas se le rompió manchándole el uniforme. De aquello, se pasó al lápiz y goma. Más tarde a un portaminas de émbolo, que se compró en Francia cuando hizo allí el curso de Estado Mayor, ¡y le duró más de diez años! Se pasó, finalmente, siendo general, al boli Bic azul, máximo ejemplo de austeridad de quien mandaba toda la fuerza del Ejército. En un cajón decenas de plumas regaladas, sin estrenar.

Verle escribir era un espectáculo. Su letra era preciosa y siempre nos quedábamos embobados viéndole hacerlo, admirados de la pulcritud y claridad de sus “TO FROM”, documentos que repartía con profusión a primera hora de la mañana, orientando nuestro trabajo, ¡por supuesto en papel reciclado! Si en todo era un ejemplo, más lo fue en austeridad.

Una de los momentos más intensos que vivimos juntos fue en 1996, en Bosnia Hercegovina. Desplegamos parte de la Brigada Paracaidista con un contingente de Infantería de Marina, en el marco de la OTAN. Nuestra misión era imponer la paz, de acuerdo al tratado de Dayton, recién firmado por las partes. Nuestro general Carvajal al frente, Virgilio como segundo jefe y yo como jefe de estado mayor. ¡Qué gran experiencia y cuanto aprendí de los dos!

Después de resolver los último asuntos del día, tras la cena y bien entrada la noche, nos reuníamos en el despacho del general para tomar una infusión. Un buen segundo jefe es el que cubre aquellos aspectos a los que no puede llegar el jefe, por falta de tiempo. Nuestro general había tenido una experiencia similar, años antes, y le preocupaba que se mantuviera la moral alta en un esfuerzo tan demandante como era esta misión. Virgilio se encargaba de ello, a base de hablar y hablar mucho, con todo el mundo. Su empuje contagiaba cuando, con su media sonrisa, se interesaba por detalles de la vida de alguno de tus subordinados o compañeros. Ante sus preguntas, haciéndonos ver lo mucho que deberíamos saber del otro nos contagiaba la necesidad de ser empático. Nunca disfruté de mejor ambiente y cohesión en una unidad militar. Allí descubrí su gran corazón, que bien lo había ocultado. Cuando pasadas, así un par de horas, el Bonichico, también qepd, secretario del jefe, entraba para decirnos Ya va siendo hora de que nos vayamos a la cama, era la peor noticia del día. Nunca disfruté tanto de su escondida humanidad.

Aunque parezca chocante, no a todos los militares les gusta la táctica. A él, le encantaba. Se sabía todos los reglamentos militares; no exagero. Todos los leía y muchos los tenía llenos de subrayados. Su librería estaba plena de ellos, varios metidos en cajones. No había nada más entretenido para el que resolver o redactar un tema táctico. Para ir al curso de comandante y luego al de estado mayor nos preparaba dando clase a quienes nos tocaba asistir. Era feliz enseñando táctica. Gran profesor y gran compañero regalando su tiempo libre. Sus resultados, apabullantes.

Siendo ambos comandantes coincidimos en Francia. Él, en París, como alumno en su escuela de estado mayor, curso de gran prestigio. Yo, en Toulouse, disfrutando de un intercambio de seis meses en el estado mayor de la División Paracaidista. Un fin de semana al mes iba a verle. Vivía fenomenal en un estudio junto al Campo de Marte, en pleno centro. Quería dar ante sus compañeros una buena imagen social como oficial español, por encima de su austeridad. Tanto el sábado como el domingo por la mañana acudían a recibir ayuda compañeros franceses, o de otros países. Como no tenía dónde ir, me quedaba escuchando, embobado y disfrutando de su superioridad intelectual. Su sabiduría táctica había roto el chovinismo francés y humildemente acudían a él.

Acabo. Un gran maestre de campo general de nuestros tercios, Cristóbal de Mondragón, que su espada corona la catedral de Luxemburgo, dejó escrito Entre soldados solo miramos al que más avanza. Virgilio, nos ha encantado mirarte y aprender de ti. Muchas gracias, de corazón.

En los Campos Elíseos, allí donde los griegos ubicaban a los guerreros elegidos por los dioses, tu alma merecerá su descanso.

¡GENERAL SAÑUDO, SIEMPRE CON NOSOTROS!

César Muro Benayas. Teniente general del ET (r)

Blog: generaldavila.com

10 enero 2024

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería (R.) DEM

LO QUE OMITIÓ EL REY EN SU DISCURSO DE LA PASCUA MILITAR Y QUE ALGUIEN LE HABÍA ESCRITO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.) .

En verde las palabras que omitió el Rey en Su discurso.

Asombrado ante lo que podemos comprobar en la página web de La Casa del Rey escribo aceleradamente estas palabras para dar a conocer un hecho insólito, pero de máxima gravedad que nos indica como están las cosas en nuestra querida Nación: España. Allí podrán ustedes comprobar que una cosa es el texto escrito del discurso del Rey en la Pascua Militar y otra es lo leído. Distintos. Muy distintos. Intencionadamente distintos. Asombrosamente distintos. Pongan los calificativos que quieran, pero al Rey alguien (todos sabemos quién, o nos lo figuramos) se la han intentado colar sin conseguirlo.

¿Cómo ha podido ocurrir una cosa así y que sea de público conocimiento ¿o no? por un error de la Casa del Rey ¿o no?

Lo escrito, pero no leído por el Rey no es baladí. Lean detenidamente el párrafo que con toda intención y sabiduría el Rey se salta:

«En el calendario de 2025 tenemos también muchas fechas señaladas: en primer lugar, se cumplen cincuenta años de los hechos que dieron paso al proceso de transformación de nuestras Fuerzas Armadas, ya desde los albores de nuestra democracia; un proceso de transformación que empezó tras el fin de la dictadura -una página oscura de nuestra historia común y un tiempo de división de los españoles, hoy felizmente superado- y tras la llegada al trono de mi Padre, el Rey don Juan Carlos. Una metamorfosis que fue vital para el afianzamiento de la democracia en España y en el que la Corona desempeñó un papel esencial».

Es lógico que, como dicen las crónicas, el Presidente del Gobierno saliese escapado como un cohete antes de que el Rey diese por finalizado el acto.

Para evitar comentarios les dejo el vídeo con el corte del momento en que se salta el párrafo y el texto escrito tal y como figura en la página oficial de la Casa del Rey. Minuto 12: 28 del vídeo oficial.

El discurso tal y como figura en la página web de La Casa del Rey lo tienen en el siguiente enlace:

https://www.casareal.es/ES/Actividades/Paginas/actividades_discursos_detalle.aspx?data=6679

Busquen y comparen.

Lo raro es que nadie hasta ahora haya dado la noticia y que a la Casa del Rey haya decidido mantener el texto que da lugar a múltiples formas de interpretar la omisión del párrafo.

Bajo mi punto de vista no hay error, ni marcha atrás, sino que el Rey de manera justa y Real ha visto oportuno saltarse algo que no debe formar parte de un discurso a las Fuerzas Armadas, sino que es una visión subjetiva, partidista y de absoluta provocación de alguien que no conoce España, ni la siente.

El párrafo que el Rey omite en su discurso, que yo creo que se salta con toda intención, no nos cabe la menor duda de que va a provocar todo tipo de comentarios porque deja al desnudo una palpable realidad. En él se tratan precisamente los dos temas que lleva el Gobierno en primera línea de batalla para ocultar su desastrosa gestión y otras cosas más graves.

España no es lo que este Gobierno pretende ni los españoles vamos a seguir esa línea que nos lleva al enfrentamiento.

Estamos en un momento clave para el futuro de España. Muy pocos parecen darse cuenta.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

9 enero 2024

Nota: Una vez publicado el artículo veo que la página Web de la Casa del Rey ha cambiado el texto del discurso suprimiendo el párrafo del que les daba cuenta. Hice una foto no con la intención de poder demostrar que lo que decía era cierto, sino para acompañar al artículo, pero dada la mala calidad no lo hice. Ahora es necesario para que se vea que en ningún momento he inventado mis palabras. Siento que sea de tan mala calidad. Esto es lo que ponía.

Texto colgado en la página web de la Casa del Rey que posteriormente fue cambiado suprimiendo el párrafo aludido.

 

 

 

 

 

PASCUA MILITAR 2025. NADA QUE CELEBRAR General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Pascua Militar: conmemoración de la expulsión de los británicos de Menorca

Las circunstancias no son muy favorables para celebrar una Pascua Militar con la alegría que le corresponde a la festividad que goza de mayor tradición en nuestros ejércitos.

Es el día en el que los soldados están más cerca de su Rey, el día que al Rey le corresponde dirigirse a ellos como mando Supremo de los Ejércitos sin que la política de partido debiera interferir en esa relación de mando.

Todavía parece que hay temor a lo militar. No se entiende.

Nadie debe dar lecciones a los militares de cumplimiento, amor a España y respeto a la Constitución, ejemplo no siempre aprendido de quienes mandan desde el partido sin jamás haber obedecido a otra cosa que no sea seguir la consigna del poder. Está escrito en las páginas de la historia de España.

Hay una crisis encubierta de valores que afecta de lleno a las Fuerzas Armadas y por tanto a todos los escalones de mando; hasta el último soldado. Una cierta desconfianza unida al absoluto desconocimiento de cuales son sus misiones principales y secundarias así como sus valores permanentes. A pesar de que, por ahora, no logran penetrar en sus filas los falsos «valores progresistas» impuestos por modas pasajeras de una cultura de envoltorio, con explosivo interno, que acaban deteriorando la Defensa. Se mantienen contra viento y marea las virtudes enumeradas ya en los tiempos de Flandes: «Ese ejército que ves vago al yelo y al calor…»

No hay política de Estado, sino de partido y ello oscurece la fiesta militar de los Ejércitos de España, ante el panorama de un Gobierno cuya composición fomenta y protege el separatismo, trae al presente recuerdos de enfrentamientos, ya olvidados, entre españoles y, para colmo, reverdece los años de plomo con consentidos homenajes a los terroristas.

Lo castrense es muy sensible a esas cosas y el alma militar vive de la grandeza de la patria, su unidad, el respeto y recuerdo a los que por ella han dado su vida y no de la de los que se la han quitado en inolvidables actos terroristas.

En esta festividad, en estos momentos, hay que hablar de realidades tangibles y no con lenguaje eufemístico; no es tiempo de alegrías pasajeras y ficticias que ni duran ni responden a los hechos reales de la España de hoy.

En la milicia no se tiene un pensamiento fijado en el año 1923, ni en 1931, tampoco en 1934, y menos en 1936. Lo de 1981 tendrán que ser otros los que lo expliquen. En la milicia se vive en el exacto cumplimiento de la misión, disciplina, en el respeto a la Ley, su cumplimiento y la exacta observancia del mandato constitucional por lo que con cierta perplejidad se sigue un acontecer que camina lejano a esa Ley que se fundamenta en ello: «En la indisoluble unidad de la nación española» como dice su artículo 2.

Los militares, los Ejércitos, evolucionan con la sociedad a la que sirven y sirven sin servirse como otros que no tienen a España como referente. El gran problema de España es que se está convirtiendo en una partidocracia, por parte de todos, unos por rechazo, otros porque anhelan subirse a un pódium sin darse cuenta de que en ese lugar sólo cabe uno.

Bajo mi punto de vista lo primero que conviene aclarar es que las Fuerzas Armadas, los ejércitos, no son una ONG con pistolas. Este tema se viene repitiendo de manera machacona y empieza a parecer algo dirigido y con interés programático: alejar la figura del militar de las armas y acercarla al voluntario más propio de una oenegé.

Podría parecer que no son estos temas para una Pascua Militar. Estamos de acuerdo. Menos lo son los que pretenden  hacer de ella un jabonoso y encoloniado día en el que exhibir unos logros políticos alejados de los problemas reales de nuestras Fuerzas Armadas. Nunca hay tiempo para eso ni nadie habla de ello. Ni siquiera la oposición se preocupa de la política de Defensa más allá de un desconocimiento absoluto del interior del pensamiento militar. ¿Cuándo se va a hablar de lo que ocurre en el seno de las Fuerzas Armadas? Contadas excepciones. Con la guerra a las puertas de casa. ¡Que vayan los soldados!

Nuestra apuesta política es por las armas, pero no por los soldados, y aún así estamos en manos de compañías no nacionales o de consorcios que no cumplen los contratos y se ríen de nosotros poniendo en riesgo la capacidad de protección de nuestros soldados. Para el vehículo de transporte en combate del Ejército de Tierra 8×8 se constituyó una nueva Sociedad Anónima Tess Defence, compuesta por Santa Bárbara Sistemas, Indra, Sapa Placencia y Escribano, Mechanical &Engineering que no cumple los plazos de fabricación y entrega. En los vehículos ligeros nos hemos permitido el lujo de comprar más de 4000 para el Ejército a China cuando EEUU lo tiene vetado para el suyo por el riesgo de monitorización. Nadie da explicaciones y, lo peor, a nadie le importa.

Es de una irresponsabilidad silenciada y culpable hasta límites que conviene analizar, que el Ejército español siga con el viejo y lamentable BMR sin que se vea el momento de la llegada del 8×8. Del armamento y munición en la parte tecnológica hay una dependencia casi total de la industria militar de Israel. Ya veremos lo que ocurre en un futuro después de haber ofendido gravemente a esta nación.

Nadie sabe qué es lo que se esconde detrás de estos detalles «insignificantes» para nuestra Defensa y Seguridad.

Este año 2025 tenían muy a mano el discurso político en la Pascua.

Destacar la actuación de los ejércitos en la catástrofe de Valencia ha sido un recurso fácil que a cualquiera que mire el conjunto le avergonzaría.

Las Fuerzas Armadas llegaron tarde porque nadie les ordenó actuar. En estos casos llegar tarde es no llegar. Perdimos y perdidos.

Aprovechar un desastre de gestión, una irresponsabilidad con resultados tan graves como la muerte y la desolación no debería ser motivo para ponerse como ejemplo de actuación política y ocultar las vergonzantes tomas de decisión (políticas) que no permitieron hacer uso de la herramienta fundamental del Gobierno para la Defensa y Seguridad de la población. Hay un límite que corresponde conocer y ser consciente del mismo para actuar de una manera u otra, para olvidar el enfrentamiento político y ponerse al servicio de los ciudadanos. No fue así y ya no tiene remedio. Solo pagar por los errores cometidos. No lo harán. Se llegó tarde por irresponsabilidad manifiesta. Política, pero irresponsabilidad manifiesta. Con el silencio se encubren unos a otros. Mejor no celebrar nada de aquello, ni felicitarse ni presumir de actuación alguna. Bastante sufrimiento hubo y hay.

Decíamos ayer y repetimos hoy: «Olvidar lo militar, lo que sustenta un ejército, sus tradiciones y cultura ancestral, es el soterrado desarme artístico que deja a un pueblo indefenso y derrotado sin dar batalla, sin voluntad de vencer. Si caes en manos de aficionados o pusilánimes la derrota está asegurada».

En el caso de la DANA no se hizo el adecuado uso de los ejércitos.

Dejemos al margen que, quitando la singular actuación de algún general, caso aislado, y de la política sacando rédito de la presencia militar, el conjunto de la actuación militar fue impecable a partir del momento en que se les autorizó a intervenir. Nada se ha vuelto a hablar del tema y es urgente hacerlo y sacar, del riguroso juicio crítico, las experiencias adquiridas y, dentro de lo posible, dárselas a conocer a esta sociedad anestesiada que pronto olvida.

No son las armas ni el presupuesto lo que hace invencible a un Ejército y a su población. Es el espíritu de lucha, la insobornable creencia en su historia, principios y tradiciones. Esa es su modernidad y continuidad en el tiempo. No es retórica; sí lo es apostar por el negocio de las armas y desarmar a las tropas.

Muchas veces pensar en mano de obra barata, la disciplina la obediencia, hacen caer en el irresponsable uso de la fuerza militar y sus capacidades convirtiéndolo en abuso e incompetencia con inadecuado empleo de hombres y medios puestos al servicio de la Defensa de la nación.

Cada cosa debe utilizarse con conocimiento y a su tiempo y medida. Ni antes ni después, ni pronto ni tarde.

A esos a los que ahora se les da las gracias mejor sería darles una salida laboral antes de mandarlos a la cola del paro.

Para terminar voy a citar una cruda realidad que cada día nos afecta más y está más cerca. El riesgo de conflicto bélico está ahí. Se oye y hasta se le ve cada día. No es una invención mía. Europa se queda cada vez más sola y con menos apoyo americano. Habrá que espabilar. África se nos viene encima. No es que nos vaya a atacar Marruecos, que nunca se sabe cuales son sus intenciones, pero la fuerza disuasoria sigue siendo válida en este caso y las relaciones en el Magreb pueden empeorar así como el futuro señala una zona de grave riesgo directo e indirecto en El Sahel, que Europa ha abandonado. Estados Unidos no pierde de vista la zona y se cobija bajo Marruecos. Habrá que tenerlo  en cuenta. En ningún momento he oído nada en la  Pascua Militar del sur de Europa, de la frontera sur de España y Europa que creo recordar son Ceuta y Melilla.

Elaboración del Capitán de Navío (R.) Ángel Liberal

El Estrecho de Gibraltar con la vergonzosa ocupación militar de nuestros aliados británicos se cierra bajo una silenciosa e inexplicable niebla que no permite ver la cruda realidad, delatadora de nuestra insignificancia internacional en materia de Defensa. Nuestros profesionales de Exteriores se echan las manos a la cabeza, los de Defensa aguantan el tipo, los de Interior a punto de tirar la toalla y el Gobierno de España ni está ni se le espera. El Estrecho es hoy clave en las relaciones internacionales. A España se la han quitado de encima y la base militar de Gibraltar es un submarino nuclear a punto de reventar y que nos han colado en nuestro sótano del sur. Irrisorio y lamentable. ¿Aliados?

Esta es la respuesta a ese esfuerzo internacional del que se presume. Hay que dar tanto como exigir.

Dos puntualizaciones:

-Los ejércitos  no son nombres sino hombres. En el día de hoy no es necesario publicar ninguna lista de apellidos. Todos son uno al servicio de España.

-Lecciones han dado nuestras Fuerzas Armadas  sobre el devastado terreno por la DANA y se han introducido en el corazón de los más humildes y dañados por ella. Lo peor es que de esas lecciones nadie aprende y se suele pasar página hasta la siguiente catástrofe.

Pues celebremos la Pascua Militar. Sin sacar conclusiones. Todo muy bonito y de esmerada puesta en escena, aunque hasta en eso hay detalles que van a peor.

Ruego disculpen por la crudeza de mis palabras en un día tan señalado, pero realmente no veo motivo alguno para festejar nada.

Hace ya tiempo un militar de alta graduación  fue felicitado por un superior  al recibir una importante medalla:

-Te felicito y abrazo por merecida condecoración.

De inmediato el condecorado le contestó:

-Acepto felicitación. Rechazo abrazo.

Cierto. Por mi parte, sin condecoración alguna, también lo rechazo. No estamos para abrazos, sino para cumplir en tiempo y momento con la Ley y la Defensa.

Mi nombre es uno más de una larga lista.

Feliz Pascua Militar.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 enero 2025

EL SOLDADO ANTE LA PASCUA MILITAR. General Dávila

El Príncipe de Asturias (actual Rey de España, Felipe VI) en su filiación como soldado de España, presentado por el Ayudante de Campo del Rey Don Juan Carlos, Coronel Manuel Dávila. Jalón (1977).

Este ejército que ves
vago al yelo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira como procede.

Mientras se celebra la Pascua Militar y a la espera de comentar lo que en ella veamos y escuchemos les dejo este preámbulo con el fin de que nos sirva para pensar.

Nunca deberían ser nuestros ejércitos más y mejor felicitados que en momentos de guerra, como los actuales, donde la sociedad debería asumir el valor de la libertad, el valor del significado de luchar hasta morir para simplemente eso: ser libre.

Libertad. La mayor de las simplezas y la más costosa empresa en la que el hombre se ha embarcado, una odisea inacabable y de imposible realización, pero en la que cada año se dejan la vida miles de olvidados soldados. En la guerra y en esos lugares donde se la bautiza como conflicto y se asigna misión de paz, como si nuestras tropas no fuesen hombres de guerra para la paz, algo que cuesta reconocer y valorar.

¡Esos Ejércitos!: «¡Glauco, guardián de los rebaños! Te pondré en la mente esta advertencia: Ante todo da de comer al perro junto a la puerta del patio, pues es quien primero oye al hombre que se acerca y a la fiera que entra en el cercado» (Homero. Himnos).

Olvidar lo militar, lo que sustenta un ejército, sus tradiciones y cultura ancestral, es el soterrado desarme artístico que deja a un pueblo indefenso y derrotado sin dar batalla, sin voluntad de vencer. Si caes en manos de aficionados o pusilánimes la derrota está asegurada.

Es el principio y el primer pilar para la victoria. Parece una perogrullada, pero también lo es que la razón de ser de los ejércitos es la defensa militar, el combate, la guerra. Hay ocasiones en las que la perogrullada se convierte en paradoja. Por ejemplo cuando dejas de creer en lo que haces, cuando el enunciado se convierte en simple propuesta sujeta al turno cambiante de grupos o partidos, cuando no te reconoces y pones en duda tus principios o los escondes con meliflua actitud.

Nuevos procedimientos son necesarios para hacer frente a desconocidas formas de guerra y enfrentamiento, en nuevas y desconocidas dimensiones, aunque convenga no olvidar que la razón de ser de los ejércitos sigue siendo la lucha armada justificándose su existencia en la defensa de la sociedad y de su nación. Eso requiere una legislación de naturaleza moral, algo que solo la tradición escribe en los pliegos internos del alma y que se hereda de generación en generación.

«¡Demostrad que sois los mejores capitanes y más dignos de guiar ejércitos que los propios estrategos!».

Estos tiempos son capaces de poner al mando a hombres que piensan que el Ejército ya no está para la guerra, que ahora la sociedad demanda otra cosa lo que significa, busca, acabar con la voluntad de vencer.

Valor, virtud que engalana a la voluntad de vencer.

¿Voluntad de vencer? El soldado nunca la perdió

Un infante es un conjunto equilibrado de capacidades medias. «Entre soldados solo miramos al que más avanza».

Cuando los tiempos ofrecen señales de un pronto conflicto se corre el riesgo de que llegado el enfrentamiento y exponiéndose a la batalla sin defensa ni instrucción, sin hombres adiestrados y situados allí donde sus capacidades lo requieren, el soldado y el ciudadano piense más en huir que en pelear.

Estas cosas o se trabajan desde los tiempos anteriores a las peores señales o no se trabajan, pero en ello está la victoria o la derrota, no en los ejércitos ya constituidos, sino en los que habrá que constituir llegado el caso.

La realidad actual en el mundo occidental es preocupante. Los ejércitos del futuro no serán fáciles de mandar y sobre todo cuando la disciplina, la instrucción y el ejercicio continuo seguirán siendo sus pilares básicos.

El mando resucita de un letargo demasiado prolongado y los generales deben saber que su misión comienza antes del primer toque para la movilización o sin necesidad de oír el sonido del primer disparo. Una vez que la guerra empieza todo son prisas e improvisaciones. Movilizar todos los recursos de la nación es muy complejo, pero lo es más conducirlos y dirigirlos, ello solo puede y debe hacerlo el general, para lo que hay que prepararlos en el ámbito no de la burocracia ni el orden público, no como si se tratase de un acto de protección civil, sino del auténtico escenario de la guerra que debe dominar todas las esferas. Se tiende a utilizar los recursos bélicos, el más delicado de todos, el humano, para misiones muy alejadas de sus cometidos principales con lo que además de un mal uso de los recursos se crea una imagen falsa en la sociedad que estima que la fuerza está para misiones de emergencia civil creándose ilusiones ópticas en la población que tiende a creer que las inversiones en armamento y materiales son inmorales y antisociales.

Occidente empieza a ver que este asunto de la guerra va en serio, aumenta sus presupuestos militares, implanta el servicio militar obligatorio, se especializa y se forma para la guerra del futuro e introduce una nueva visión doctrinal con la «Hipótesis de enfrentamiento mayor». Las alertas están encendidas y todos se preparan en inversiones, pero queda pendiente lo más grave, lo que hay que promocionar es el concepto de Defensa, la conciencia de la necesidad de estar preparados y mantener unas fuerzas armadas convincentes, con el apoyo de todos, y su participación allí donde sus capacidades lo exijan.

Cuando el General Eisenhower analizaba el esfuerzo que tuvieron que hacer los ejércitos para hacer frente a la invasión alemana decía que en la mayoría de las unidades se había prestado más atención a los deportes, diversiones y entretenimiento que a la instrucción. Les sorprendió la guerra. Como ahora que no es un recuerdo, sino una peligrosa advertencia.

No podemos dejar a los ejércitos para melifluos cometidos porque no todo se resuelve en adornadas mesas de negociaciones. La tentación de dominio y el temor al fracaso en su gestión lleva a los dictadores a esconder los propios problemas creando otros mayores. El fracaso político les conduce a hacer uso de la maquinaria militar de manera dictatorial.

«Por regla general, hacer la guerra no es lo mejor. Sólo la necesidad debe obligar a emprenderla. Independientemente de su resultado y su naturaleza, los combates resultan funestos incluso para los propios vencedores. Únicamente hay que librarlos si la guerra no se puede conducir de otra forma. Si al soberano le mueven la cólera o la venganza, no debe declarar la guerra ni movilizar tropas» (Sunzi).

A Rusia no llegan consejos, sino que impone y ejecuta la opción más favorable a su propio interés, copia de otros viejos conocidos provocadores de guerras.

La guerra está a las puertas de nuestras casas y no son tiempos para pensar en melifluas propuestas.

En el prólogo a mi libro El nuevo arte de la guerra, dice el filósofo Gabriel Albiac que «lo que está en juego es lo más grave que pueda caber en la vida –en la muerte– de un hombre».

No hay duda. Hablamos de lo mismo: la libertad. Por la que luchan nuestros ejércitos.

Una religión de hombres honrados.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

«CELESTINOS Y QUASIMODOS» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Quasimodo y la campana «Emmanuel», la mayor de todas en Notre Dame.  La única  que no fue destruida durante la Revolución francesa

¡Feliz nuevo mes y nuevo año! el que echa el cierre al primer cuarto de siglo.

Mi primer deseo para este año es que lleguen pronto las prometidas ayudas a los afectados de la DANA, para paliar el amasijo de barro que paralizó el corazón a más de doscientas once  personas. (Por desgracia todavía hay uno desaparecido).

Al resto nos trajo a la retina la fragilidad y debilidad de todo lo que damos por hecho y nos rodea en España; contribuyó a ello, el ver también en esos días, las calles de nuestras ciudades  resplandecientes con tantas luces, y sus bares llenos de gente, como ajenos a la tragedia.

Casi todos mis deseos  coinciden con los que el Rey solicitó en su discurso de Navidad…, pero la política, que debería dar soluciones, también entra en este año desprestigiada, instalada en la bronca donde parece que todo vale.

Aunque tengo ya una edad en que casi todo me molesta, y muchas veces pienso que todo me puede dar igual, claramente veo que esto no va bien, porque, como dijo Leopoldo Alas Clarín.

«Es la patria el que dichoso fuere, dónde se nace no, dónde se quiere»

Lástima que toda la gente que sabe como arreglar “Esto” ya esté empleada como taxista o peluquero, con todos mis respetos a estos  admirados profesionales.

Los pilotos del Rally Dakar, que comenzó  los primeros días de este año, a veces se pierden entre las arenas del desierto, navegación que realizan con el libro de ruta o roadbook (perdón por el palabro) que facilita la organización, hasta ese momento desconocido, y que se entrega al inicio de cada etapa.

Confundir la ruta, es algo que también les pasa a muchos de nuestros políticos, pues más de uno se ha vuelto loco, sordo y se ha perdido por echar tanto las campanas al vuelo, como nos contaba Víctor Hugo en su novela Nuestra Señora de París, que le sucedió a Quasimodo, el jorobado campanero, forzudo, sordo y con un noble corazón que  habitaba en la catedral de Notre Dame. La desconocida por nuestro ministro de Incultura. Si supiera su dirección, tendría a bien enviarle una copia de esto que escribo, aunque creo que su lectura será para él, como para un jinete pasar sin derribar  un oxer infranqueable. Eso en el caso de que lo entendiera.

Lo dice el Eclesiastés: «Stultorum infinitus est numerus»,  el número de tontos es infinito. (El Eclesiastés es un libro del Antiguo Testamento de la Biblia, que sigue a los Proverbios y precede al Cantar de los Cantares).

Los muchos que en el Dakar  se pierden, tañen frecuentemente sus campanas al vuelo, para indicar cualquier acto de celebración y júbilo ante una noticia banal, falsa o dudosa que  difunden, en ocasiones, de manera precipitada o antes de que esté confirmada.

Al tocar tanto las campanas para celebrar falsos triunfos y sueños mentirosos, en realidad están recibiendo golpes de badajo, como los que recibía Quasimodo cuando saltaba entre las ocho campanas  de la torre norte y las dos de la torre sur.

El 27 de julio pasado califiqué de inaceptable, irrespetuosa e infame la actuación en la ceremonia de inauguración de los últimos  Juegos Olímpicos de París al usar la imagen de la Última Cena.  No sabía si estaba viendo un desfile del orgullo gay-LGTB  o la ceremonia  de unos Juegos.

Hoy califico de igual forma las Campanadas de media noche de RTVE, por usar una imagen del Sagrado Corazón de Jesús en una estampita de la vaca de «El Grand Prix». ¿Dónde queda el respeto a las creencias religiosas?. La ágil pluma local fue la impresentable presentadora de las campanadas, zafia y paleta, que no escribo su nombre para que nos olvidemos  pronto de ella. Vuelve a tu pueblo fachosa, esto te viene muy grande.

Algo parecido le pasa a Álvaro García Ortíz, Fiscal General del Estado, que de seguir por este camino, al final le tendremos que pedir perdón y aprender de él los consejos para borrar y manipular de los  móviles  los mensajes  que nos  pueden molestar o inculpar.  También yo necesito su mano ejecutora, vienes un día por casa y me dejas el móvil niquelado, no tengas miedo, pues te recuerdo que ya  en el año 1500, La Celestina, bruja y antigua prostituta, nombre con el que se ha popularizado la «Tragicomedia de Calisto y Melibea», sabía como remendar la virginidad de las mozas progres de aquellos tiempos para darles el pego a los hombres. Pero tenga cuidado, pues  la obra dice que:

…Tras una violenta discusión, Sempronio acuchilla a Celestina y la Guardia Civil, quise decir  el alguacil de Montalbán, alertado por los gritos, viene a prenderlos. Pármeno y Sempronio saltan por la ventana para escapar y mueren.

¿Alguien se acuerda de Charlie Hebdo, el  semanario  satírico francés?, y del  tiroteo llevado a cabo en París hace diez años, cuando dos hombres enmascarados, armados con fusiles de asalto  entraron en las oficinas de la revista, matando a doce personas e hiriendo a otros once al grito de «Alá es el más grande».

Como escribían con la tinta indeleble de la sangre, las páginas son difíciles de entender, y en cuanto caen las primeras lluvias se hacen de difícil lectura.

«Miedo a estas visiones tuve, pero luego que he mirado a estotras, mucho más les tengo». (Pedro Calderón de la Barca )

Vivimos en una época confusa. No debe preocuparnos mucho, como vemos casi todas lo han  sido.

Aunque tengo ya una edad en que todo me molesta o todo me puede dar igual, estoy con Velasco y Ruiz de Elvira, los dos jueces que se atrevieron a decir que la ex ministra de igualdad deje de dar lecciones  «desde su cajero de Mercadona»  y que «la Barbigoña» de La Moncloa dejase de mentir.

El CJPJ (Consejo General del Poder Judicial) ya les ha abierto diligencias informativas,  y me temo que su futuro político tendrá corto recorrido.

Celestinos que os empeñáis en reformar y borrar, tanto en humanos como en móviles todo lo que os delata, y Quasimodos, que volteáis a la primera de cambio las campanas al vuelo con vuestras mentiras, os ignoro y aborrezco.

Estoy solo, y como no quiero ser pesimista,  abro mi mejor botella de vino, y sin nadie  con quien brindar,  lo hago con ustedes, mis queridos amigos invisibles del Blog.

Por la vida, que todo nos lo da y todo nos lo quita.

Vasos de vino que me  ayudarán a olvidar, pero por favor, cuando empiece a recordar, ¡Quitarme la botella!.

¡Feliz 2025!  MAS IVA.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Zaragoza enero 2025.

Blog: generaldavila.com

Publicado en el Diario LA REGIÓN De Orense «50 años de la muerte de Franco. ¡Viva el Rey! ¿Y ahora qué?» (Rafael Dávila Álvarez)

https://www.laregion.es/opinion/rafael-davila-alvarez/50-anos-muerte-franco-viva-rey-ahora-que/202501040025001360282.html

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Coronel de Infantería DEM Félix Torres Murillo (R.)

50 AÑOS DE LA MUERTE FRANCO. ¡VIVA EL REY! ¿Y AHORA QUÉ? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

Iniciamos 2025 con polémica: que si Franco, la dictadura, que si el Rey, la libertad, que si este o el otro Rey, que si cincuenta años de muerte o de resurrección. El próximo día 8 de enero tendrá lugar un acto que en sí mismo podríamos denominar de provocación.

Nación de naciones. Ha llegado el día de los dinamiteros que se unen a los sepultureros. La España del 31, 34 y 36 resucita ante una sociedad anestesiada que no lee ni medita, solo acepta la subvención y vivir sin historia ni proyecto que no sea el propio. Asistimos al fin de la Nación. ¿Qué no importa? Pues así parece que es.

España pasa a segundo plano para que brille lo que dice ser socialismo junto al más corrupto y peligroso separatismo. Se presenta un año muy caliente donde se van a quemar los restos que de libertad quedan.

Institucionalmente el Gobierno de España, que no la Nación española, declara el año 2025 como el de la celebración de la muerte de Franco.

¿Eso no es delictivo? ¿No es un hecho delictivo, de odio, celebrar la muerte de alguien? Delito de Estado. Para odiar no hay nada mejor que dejar de amar y hay muchos que han dejado de amar a España si es que algún día lo hicieron. Un coro de Elfos: »El sueño es, una cáscara. Arrójala lejos».

Vivimos en un periodo de desorden moral, conceptual, histórico y político jamás antes conocido en España.

Hubo un tiempo en el que la diversidad fue acercándose y unida en una sola identidad logró cotas de grandeza que ahora van camino de ser un recuerdo a pesar de los que yacen bajo tierra tras el sacrificio de sus vidas por una España mejor, unida y fuerte. ¿De qué sirvió? De uno y otro lado, muerte o abrazo: de nada.

Hoy se unen en facciones. «Bandos, pandillas o partidos violentos o desaforados en su procederes o sus designios». Ellos nos gobiernan.

Todos recordamos cómo y quienes celebraban en las cárceles los asesinatos por la espalda, el tiro en la nuca, la bomba lapa, recordamos al ver que sus herederos apoyan desde sus particulares administraciones al Gobierno de la nación. Siguen celebrando y homenajeando a los asesinos.

Este año se nos anuncia en sus inicios la cultura de muerte. Pretenden convertirlo en año del cincuentenario de la muerte de Franco. Es muy peligroso hurgar entre cadáveres y bajar al Hades. Hasta Ulises salió malparado de la visita. Toda una declaración de malvadas intenciones abrir el 2025 con el anuncio del enfrentamiento trayendo a colación la ruptura del abrazo, de la Transición, del perdón y la construcción. Se nos anuncia la muerte como venganza.

Asusta que nada más cerrarse el Día de Reyes se abra el día de muerte invitando a la ceremonia mefistofélica al Rey de España y trazando la raya entre las dos Españas.

«Si parece extraño que los sepultureros hagan papel en una tragedia, más lo parecerá que un príncipe trame conversación con ellos, sufra sus necedades se divierta en revolver los huesos y moralizar sobre las calaveras».

El sello de la paz se rompe. Hay que crear crispación y un clima de enfrentamiento para consolidar la maldad que predican.

El bisabuelo del Rey, Alfonso XIII fue declarado un delincuente por Decreto de Azaña; el abuelo, Don Juan, fue invitado por Franco a vivir en España y recoger en su momento el legado monárquico, pero un grupo egoísta y equivocado de cortesanos a su alrededor le privó de Su destino en España; el padre del Rey, Don Juan Carlos, que debería ser el recordado y agradecido en estas, las bodas de Oro de su Coronación, no puede vivir ¿y morir? en España. Con estos antecedentes, ¿qué será del Rey Felipe VI? ¿Celebraremos los 50 años de la restauración de la Monarquía? Parece que no entra entre los planes del Gobierno esa celebración.

Con insoportable y provocadora desfachatez, el presidente del Gobierno y Secretario General del que fue Partido Socialista Obrero Español, P.S.O.E. y actual líder de los anarquistas, marxistas, batasunistas, separatistas todos, invita al Rey Felipe VI al primero de los cien actos que tiene previsto en 2025 para celebrar la muerte de Franco que él equipara con la libertad. La invitación se extenderá a la Cúpula Militar lo que es evidentemente un reto ya que no se trata de celebrar libertad alguna por parte del que las controla habiendo acabado con la Transición,  señalando al Poder Judicial y controlando a los  medios. Es decir estás conmigo políticamente o contra mí, porque la libertad es un partido, o partidos, un «Frente» bajo un mando; lo  cual tiene nombre. A su juicio es un Frente muy popular y en esa regresión acierta. Frente Popular. Es una apuesta peligrosa y con trampa, una forma de desviar la vista del mayor problema que tiene España en estos momentos: la libertad.

Puede que en España el concepto de libertad sea simplemente un punto de vista.

Desde la Transición hubo esperanza. Entre los esperanzados estaban aquellos llamados antifranquistas, antirégimen, comunistas y socialistas. Todas las tendencias que hubo, hay y habrá en España se pusieron de acuerdo para que, bajo el concepto de España como nación, caminásemos en libertad con todos los matices que ustedes quieran darle, pero en definitiva con esa libertad propia que nos ha acompañado hasta el año 2004. Podríamos citar nombres históricos que nunca se pensó que aceptaran el abrazo y admitiesen los errores. Unos y otros. Se abrazaron, olvidaron, restauraron, convivieron y aceptaron la diversidad.

El año 2004 ocurrió algo muy extraño, inexplicable e inexplicado (seguro que hay motivo), sucedió en España y apareció una cosa nueva, que no era anti nada, ni era socialismo ni comunismo ni nada parecido de lo hasta entonces conocido. Apareció el mal llamado zapaterismo, o sanchismo, por ponerle un nombre, pero a cualquier persona medianamente inteligente no se le escapa que es imposible que dos nombres, dos personajes como los aludidos posean la capacidad o el valor suficiente para obrar así a no ser que sean Fausto dominado por Mefistófeles.

«Stand still, you ever maving spheres of heaven, that time may cease». No tiene traducción.

No hay duda. La historia empieza ese 2004 bajo un misterioso grupo llegado a España con un fin oscuro que tendremos que adivinar. ¿Quiénes y por qué? Esto no es una teoría de la conspiración sino una realidad palpable, tan evidente, tan visible, expuesta impúdicamente en  público que al no entenderse todos prefieren no mirar, olvidarlo y seguir con mansedumbre al nuevo pastor con su portatirso.

No son los socialistas de la Transición, no son los comunistas, no son ninguno de aquellos que se opusieron al Régimen de Franco y se jugaron su vida y hacienda por ideales auténticos. No. Rotundamente no. Aquellos, y los que siguen su ejemplo ahora, resultan ser los más críticos con este sistema desconocido que como una epidemia se extiende por España. Comunistas, socialistas, incluso separatistas, reniegan de los de ahora, se asombran, se asustan, ¿quiénes son estos recién llegados que esconden una doctrina de enfrentamiento, lucha y perversión? Algo desconocido empieza a convertirse en  pandemia nacida en el laboratorio instalado en España, que dejará de serlo para ser un experimento, un Estado fallido.

¿Es libertad incorporar a la Administración a los herederos intelectuales de asesinos terroristas a los que de continuo se homenajea como héroes?

¿Es libertad atentar violentamente contra la unidad de España, indultar el delito, amnistiar y violentar la conciencia, la justicia y el orden?

¿Es libertad habernos encerrado en nuestras casas por ineptitud, desconocimiento o maldad y ampararse en unos uniformados militares, policías, guardias civiles, y falsos científicos que salían a explicarnos cada día lo bien encerrados que estábamos?

¿Es libertad el robo desde las instituciones?

¿Es libertad la corrupción administrativa, el manejo de la Ley mediante un tribunal ad hoc?

¿Es libertad insultar al Poder Judicial desde el Poder Ejecutivo, sospechar de él, manipular la Fiscalía General del Estado?

¿Es libertad atacar a los medios, controlar la información, imponer un pensamiento único?

«La piqueta al hombro, el sepulturero cantando entre dientes, se perdió a lo lejos. La noche se entraba, el sol se había puesto; perdido en las sombras, yo pensé un momento: ¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos!».

¿Y ahora qué? ¿Cuál será el siguiente paso?

«Guarte, guarte, rey don Sancho

no digas que no te aviso…»

«Qué poco siente ese hombre lo que hace, que abre una sepultura y canta» (Hamlet).

Rafael Dávila Álvarez

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2 enero 2024

 

FRANCO JEFE DEL ESTADO ESPAÑOL. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

En mi libro La guerra civil en el norte editado por La Esfera de los libros abordo esta decisiva cuestión de la Jefatura del Estado de Franco y lo documento, pero hay cierto sector, académico o cercano a ello, que no admite nada sobre la reciente historia de España que no sea de acuerdo con lo que ellos dicen y dirigen, y esto ocurre entre los que se muestran partidarios de un bando y los del otro, creándose un clima en el que la densa niebla que cubre todo lo que se refiere a la Guerra Civil española y sus consecuencias, siga convirtiendo la historia en enfrentamiento ideológico alejado del exigible rigor. Unos y otros han construido un relato sustentado sobre pilares propios que consideran inamovibles y si alguien intenta sustituirlos por otros renovados y más firmes el intruso es señalado como un advenedizo en lugares privados. Muchos de ellos están alojados en ese sector denominado de «derechas» que no es patente de rigor histórico, ni mucho menos.
El rigor histórico exige que lo que algunos creen irreversible pueda ser revisable y convertible después de nuevas investigaciones que traen la aparición de documentos y que muchos aún permanecen ocultos por temor a aquellos que han convertido la historia en ley y en delito la opinión contraria
La Junta de Defensa Nacional (no Junta Nacional de Defensa como con grave error dice el documental) se formó a la muerte del general Sanjurjo y en ningún momento se pensó en Franco como sucesor y cabeza del alzamiento, sino que los nombres que se barajaron fueron los del Infante D. Carlos de Borbón y el del general Severiano Martínez Anido. Nadie habló en aquellos momentos de Franco ni de Cabanellas ni Mola quiso, que bien pudo hacerlo, alzarse con el mando único. La Junta era firme y muy conocedora de la situación tanto dentro como fuera de España y con ella colaboraron un insigne grupo de diplomáticos y personal de la Administración civil excelentes y experimentados en la política interna y exterior de España.
Una vez que se precipitaron los acontecimientos y hubo unión material entre los ejércitos del Norte (Mola) y el Expedicionario (Franco) fue cuando se vio la necesidad del mando único. Hubo efectivamente dos reuniones en Salamanca de los miembros de la Junta de Defensa de la que no formaban parte ni el general Kindelán ni el teniente coronel Yagüe.
Las dos se realizaron en el aeródromo de San Fernando, situado en la finca del ganadero Pérez Tabernero, a 32 kilómetros de Salamanca en el término municipal de Matilla de los Campos. En ella se autorizó la presencia del general Kindelán a pesar de no ser miembro de la Junta. Se trataron los siguientes temas como se demuestra en la correspondencia posterior a la reunión entre los generales Dávila y Orgaz (Documentado en La guerra civil en el Norte):
-El Movimiento y su porvenir.
-La unión de los ejércitos del Norte y Sur.
-La necesidad de establecer un Mando único.
-El problema de la toma de Madrid y desviarse o no a liberar Toledo y su Alcázar.
-Los servicios de retaguardia.
Desde luego allí no se tomó ninguna decisión firme sobre el mando único que quedó en simples palabras y propuestas. Insisto en que Yagüe ni estaba ni se le esperaba.
El día 28 de septiembre se celebró el segundo Pleno de la Junta en el mismo lugar y con los mismos protagonistas. Se volvieron a tocar los temas del futuro de la guerra, de la unión de los ejércitos y la necesidad del Mando único. Hubo discusiones y no un único criterio sobre ello por lo que se pasó a realizar una votación en la que empezó a votar Kindelán, por ser el general más moderno y no participar en ella los coroneles. Aprobada la moción relativa a nombrar Generalísimo de los ejércitos se pasó a decidir la persona que ostentase tal cargo, que recayó en el general don Francisco Franco Bahamonde, que lo aceptó, decretándose por tanto el mando único para las operaciones militares, que se ejercitaría por el general Franco, sin que ello afectase a las atribuciones y función de la Junta de Defensa Nacional. Allí no se le dio el poder, todo el poder a Franco. La historia es increíblemente distinta a la que se cuenta y se da por cierta.
La decisión del mando único a Franco fue decidida por la Junta pero exclusivamente como mando único militar, como jefe de los ejércitos en operaciones, pero concederle el mando civil, la Jefatura del Estado, fue producto de una serie de circunstancias que se originaron fuera de la reunión en asamblea de la Junta como relato de acuerdo con los documentos del protagonista de este asunto y de otros claves en el desarrollo de la Guerra Civil: el general Fidel Dávila Arrondo.
Lo que pasó ya finalizada la reunión de la Junta dista mucho de lo que repiten tantos y tantos que lo descubren una y otra vez incluso diciendo que es una novedad histórica.
Los generales salieron de la Junta sin darle a Franco el verdadero poder ya que estaba limitado por la Junta de Defensa por lo que el Mando militar de Franco no tenía libertad de actuación siempre mediatizado por ella.
Además se creaba un grave problema ya que la Entidad Estatal no estaba reconocida por ningún Gobierno extranjero y por informaciones oficiosas se sabía que algunos gobiernos deseaban desapareciese el cariz de Pronunciamiento militar que significaba el regir al País una Junta de generales. Esta situación fue captada por el general Dávila que se la expuso a Mola y estos a Franco que aceptó que la Junta declinase sus poderes en él nombrándole Jefe del Gobierno.
«Lo que decidáis los miembros de la Junta yo lo acato» dijo Franco.
Todo ocurrió cuando ya los miembros de la Junta se habían ido a sus destinos o estaban a punto de hacerlo por lo que se emprendió una difícil y ardua tarea para volver a reunir a sus miembros o tener su voto positivo.
La historia final y como se nombró a Franco Jefe del Estado sustituyéndolo por el nombramiento inicial de Jefe del Gobierno del Estado español es tan increíble como cierta. Lo narré en La guerra civil en el norte, pero ¿para qué? Ya no hay marcha atrás y mejor que se cuente en tecnicolor.

REUNIÓN DE SALAMANCA: FRANCO NO FUE ELEGIDO JEFE DEL ESTADO NI NOMBRADO GENERALÍSIMO
«A renglón seguido hizo el general Franco manifestaciones propias del caso y designó personal para cargas que implicaba la nueva modalidad castrense terminando con ello la reunión y trasladándose el personal al comedor de la casa donde estaba preparado el almuerzo.
Terminado este un tanto avanzada la tarde comenzó el desfile de los vocales hacia sus respectivas residencias produciéndome ello extrañeza y contrariedad pues apreciaba no se había desarrollado en la reunión de la mañana la trascendente misión que la Junta debía afrontar en relación con la representación y facultades que el gobierno de la Nación imponía y muy singularmente cual consecuencia de la decisión recaída en la reunión de este día; pretendí por ello retrasar a los compañeros y continuar la sesión para zanjar el asunto, pero el ambiente y marcha iniciada no se prestaba a ello por lo que expuse a Mola cuan preciso e inaplazable era tratar con toda urgencia el tema ya que, aparte la imperiosa necesidad de que el Mando militar tuviera absoluta libertad de actuación sin riesgo de las trabas, impedimento o rémoras inherentes a actuación de la Junta de Defensa, era muy de tener en cuenta que nuestra Entidad Estatal no estaba reconocida por ningún Gobierno extranjero y por informaciones oficiosas que hasta nosotros habíanse deslizado, algunos de tales gobiernos deseaban desapareciese el cariz de Pronunciamiento militar que significaba el regir al País una Junta de generales. Mostrose Mola conforme asintiendo a la consecuencia de que debiera la Junta declinar sus poderes en el general Franco nombrándole Jefe del Gobierno que él constituiría con elementos y organización no afectados por la tara que al Estado del momento se achacaba y, por ende, que convenía someterlo a la consideración de Franco cual hicimos inmediatamente reuniéndonos los tres en el patinillo de la finca donde aislados se trató el asunto concretamente y con pocas palabras contestando él sin dilación alguna se hallaba dispuesto a asumir el cargo y pechar con la papeleta si se tomase tal decisión. Obtenida pues su conformidad asumí la tarea de llevar a vías de hecho lo expuesto emprendiendo inmediatamente el regreso a Burgos acompañado del coronel Montaner a quien expuse detalladamente, durante el viaje, toda la gestión anterior y tarea que me incumbía para ponerlo sin dilación en conocimiento de los demás vocales de la Junta demandándole sobre la marcha su voto. Montaner dio en el acto su plena conformidad y voto afirmativo. Llegados a Burgos, pasadas las 22 horas, encontré en nuestra Sala-Despacho de la Junta a Cabanellas y Gil Yuste por lo que pude exponerles sin pérdida de tiempo y detalladamente las consideraciones expuestas al general Franco y réplica obtenida, y terminé recabando de ambos su aquiescencia para llevar a vía de hecho la solución que se consideraba forzosa e inaplazable. Cabanellas dio rotunda negativa y Gil Yuste hizo presente no haberse considerado por la Junta el aspecto que traía a colación cosa que de haberlo estimado conveniente no hubiera dejado de tener en cuenta al deliberar aquella mañana y acordar el nombramiento de Franco cual Jefe Supremo del Mando Militar, así pues le parecía un tanto anormal el planteamiento sin que de momento formulase juicio en firme acerca del particular. Lo avanzado de la hora y vicisitudes del día no eran propicios para proseguir gestiones que dejé para el día siguiente en cuya mañana llamé por teléfono al coronel Moreno Calderón quien apenas esbozado motivo de la conferencia dijo, cual si tuviera conocimiento del hecho, que habíamos de atenernos a lo concreto y específicamente deliberado en la Junta, le repliqué en el acto haber muy contundentes razones y motivos para lo que habíale insinuado cual le expondría dentro de breves horas pues me trasladaba seguidamente a Valladolid cual hice poniéndole de relieve con todo detalle cuan ineludible era adoptar la resolución que se trataba, previamente me hizo saber Moreno Calderón le había enterado telefónicamente Queipo de Llano de que estaba tramándose la decisión de que se trata lo cual él se oponía terminantemente considerando nulo lo que se hiciere al margen de lo acordado en la reunión de la Junta de Defensa. Explicado cual antes se expresa los fundamentos originarios de la propuesta mostrose Moreno Calderón de acuerdo con la realidad de lo mismos y sus consiguientes derivaciones así pues otorgaba su voto afirmativo para la solución de nombrar a Franco Jefe del Gobierno. Contando pues con tal voto así como conocer el pensamiento de Orgaz, tiempo atrás héchome presente por él mismo, más el voto de Mola al que había de considerar unidos los de Saliquet y Ponte (que era Mola encargado de recabar y de ser disconformes me lo hubiera dado a conocer
inmediatamente) se reunía ya la mayoría absoluta de la Junta, sin embargo era de desear y más aún consideraba lo obligado de reforzar el acuerdo uniendo a tales votos los de Gil Yuste y Cabanellas, así pues regresado a Burgos acto seguido de la entrevista con Moreno Calderón, celebro una reunión con ambos insistiendo en el tema con los puntos de vista que lo imponían sin género de duda alguna mostrando Gil Yuste conforme en que se plasmase tal acuerdo de la Junta nombrar a Franco (independientemente de su cargo de Jefe Supremo de las Fuerzas) Jefe del Gobierno del Estado Español, y persistiendo Cabanellas en su manifestación de lo improcedente del acto que se propugnaba dejando él al margen los argumentos que se aducían y cuya valoración no negaba; hube de hacerle presente cuan terminante era la mayoría absoluta de votos afirmativos patentizados y cuán capital transcendencia y significación tenía el que no hubiera de llegarse a la decisión con la constancia del voto en contra de la Presidencia accediendo últimamente a que el acuerdo fuera el de nombrar a Franco Jefe del Gobierno del Estado Español. Tan luego dio Cabanellas su conformidad avisose al Sr. Yangüas Messía (que colaboraba cual Asesor en la Junta de Defensa) pasase al Salón donde teníamos el Despacho los Vocales de la Junta y en la cual se acababa de celebrar la entrevista y dándole conocimiento del acuerdo y decisión a que había llegado la Junta se le encomendó redactase la disposición legislativa procedente encareciéndole la conveniencia de hacerlo sobre la marcha por lo que permanecimos los cuatro en el despacho hasta quedar plasmada la disposición que aquella misma noche queríamos dar a conocer al País en la sesión oficial de la Radio Nacional a la que se avisó quedaba diferida la hora de tal emisión.
Redactada aprobada y difundida por Radio la disposición aludida envióse al Boletín la diligenciada copia correspondiente para su publicación en el ejemplar a publicarse en la mañana inmediata considerando por tanto finiquitado el asunto, pero en la madrugada de este día despertóme llamada telefónica producida por Nicolás Franco quien desde Salamanca me hace saber no se encontraba acertada la disposición, precisábase mayor libertad de acción y por tanto de atribuciones que las compartidas a la concreción de Jefe de Gobierno replicándole yo que quedaría resuelto el punto pues se suprimirían del texto del articulado las palabras “del Gobierno” y quedaría cual nombramiento el de “Jefe del Estado Español”. Quise ponerlo en conocimiento de los compañeros de la Junta radicantes en Burgos pero el tiempo apremiaba la imprenta llevaba tirados ya unos cuantos bastantes ejemplares y habían sido remesados ya paquetes a las localidades fuera de Burgos de dificultosa interceptación así que decido motu propio ordenar la rectificación cual se llevó a efecto. Esta es la causa por la que aparte lo que la transcripción de la emisión radiada pueda exhibirse algún que otro ejemplar en el que aparezca el nombramiento de Jefe del Gobierno del Estado Español».
Los vocales de la Junta de Defensa Nacional a los que directamente el general Dávila pudo consultar la designación de Franco como presidente del Gobierno de España le mostraron su parecer de que él mismo asumiese ese cargo «porque él era el único aceptado por todos los generales y jefes del Ejército». Dávila se negó argumentando su edad de 58 años y el ser desconocido por la mayoría del pueblo, con la ineludible precisión de necesitarse una persona joven para regir los destinos de España y, al propio tiempo, de prestigio, por lo que abocó en todo momento por el general Franco a quien en definitiva en su consulta había obtenido la mayoría de votos, incluido el suyo propio. Hubo en ese nombramiento del general Franco reticencias del presidente, general Cabanellas, de algún otro vocal y rechazo absoluto del general Queipo de Llano.
La iniciativa del general Dávila constituyó realmente un cambio de escenario porque en la reunión de Salamanca, como hemos visto, la votación se limitó a decretar el Mando Único para las operaciones militares por el general Franco sin que ello afectase a las atribuciones y función de la Junta de Defensa. Posteriormente Dávila propone el hecho de la jefatura del Gobierno de la Nación obteniendo, fuera ya de la reunión en pleno de la Junta, el consenso de los vocales, pero nunca se había hablado de la Jefatura del Estado sino del Gobierno, matiz de enorme trascendencia ya que era elevar a Franco al máximo cargo de la nación. ¿Cómo es posible que se modificase el texto legal acordado sin que nadie alegase nada? Nadie replicó a la modificación del texto; ningún miembro de la Junta puso el menor reparo cuando la modificación ya estaba hecha. Solo se explica por elevado prestigio del que gozaba el general Dávila entre sus compañeros de la Junta que callaron sus posibles reticencias y acataron tan inopinada decisión. Tampoco conviene olvidar el párrafo del decreto que dice textualmente: «…se nombra Jefe del Gobierno del Estado español al Excmo. Sr. General de División D. Francisco Franco Bahamonde, quien asumirá todos los poderes del nuevo Estado». ¿Hay alguna diferencia entre decir «asumirá todos los poderes del Estado», o «se nombra Jefe del Estado»?
¿Qué movió al general Dávila a atender la indicación de Nicolás Franco? Conozco la respuesta que dará el general Dávila: «Con Franco nos salvamos; sin Franco nos hundimos»; lo esencial era la unidad en el mando político y militar y en aquellos momentos las circunstancias lo imponían.
(Del libro La guerra civil en el norte, editado por la Esfera de los libros) de Rafael Dávila Álvarez

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¡FRANCO! ¡FRANCO! ¡FRANCO! (General de División Rafael Dávila Álvarez)

1 desfile Victoria

Desfile de la Victoria

La guerra civil española sigue buscando una interpretación equilibrada por todos los grupos y simpatías políticas. Los llamados especialistas, después de tantos años, siguen manteniendo los bandos y una flagrante división. Escriben con una idea preconcebida en la que persisten antes y después del estudio de tan dispersa documentación. Muchos han obtenido fama y viven, muy bien por cierto, gracias a la Guerra Civil, gracias a Franco.

Esta historia empezó con un fracaso, el de la II República proclamada de forma totalmente arbitraria el 14 de abril de 1931. Era el fruto de unas elecciones municipales que no decidían un cambio de Régimen sino la elección de 8000 concejales. Nunca se convocaron para sustituir la Monarquía por la República. Por otro lado el resultado numérico dio el triunfo a los concejales monárquicos. La indiferencia de unos, el desánimo o la cobardía de otros, dio paso a la República que convocó las primeras elecciones sin garantía alguna de autenticidad y desarrolló una Constitución alejada de la realidad política y social de España.

 Quedan interrogantes. ¿Estaba ya pactada la caída de la monarquía? ¿Estaba el Rey ya predispuesto, incluso antes de las elecciones,  a abandonar España y dar paso a la República? ¿La actitud de apoyo a la República del general Sanjurjo, Director de la Guardia Civil, fue exclusivamente por despecho al Rey? Es todo muy extraño y hay actitudes que no se entienden. A pesar de todo si la República hubiese sido bien interpretada, sin injerencias totalitaristas del Frente Popular y de la Unión Soviética, si se hubiesen respetado creencias e ideas, si hubiese sido mínimamente democrática, creo que habríamos tenido República para rato y la Guerra Civil nunca se hubiese producido.

Es un error a mi juicio interpretar la Guerra Civil española como un prólogo de la Segunda Guerra Mundial. La única semejanza es la división fuertemente establecida  en Europa entre temblorosas democracias, fascismo y comunismo. La Guerra Civil fue algo interno alimentado por años de enormes errores políticos y recomendaciones a la violencia y al odio fomentados desde el radicalismo.

Del cuartel de Pontejos, a las dos de la madrugada del día 13 de julio de 1936 salieron autocares de guardias y cada jefe de vehículo recibió orden escrita de la misión a cumplir: una camioneta fue al edificio donde vivía el señor Gil Robles, que se había ausentado, otra, la número 17, paró en el domicilio de don José Calvo Sotelo, a quien el capitán Victorino Cuenca, José del Rey y dos o tres más detuvieron , en forma de secuestro, y asesinaron dentro de la camioneta, por la espalda, abandonando su cadáver en el cementerio del Este.

El alzamiento contra el Frente Popular se inició en la tarde del 17 de julio de 1936 en Melilla y con extraordinaria rapidez se sumaron las guarniciones y población civil de las plazas de soberanía y territorios del Protectorado de Marruecos. Es curioso recordar que el Jalifa Muley el Mehdi Ben Ismail primer jalifa del Protectorado y hermano del sultán de Marruecos se unió al alzamiento declarando que lo hacía por tratarse de una sublevación contra un gobierno perseguidor de la religión.

Un ejército de veinte mil hombres quedaba en la madrugada del 19 de julio bajo el mando del general Franco, comandante general de Canarias.

Franco estuvo desde el principio en contacto con Mola. Incluso tenían, desde que Franco fue Jefe del EMC y Mola estaba en África, una clave para entenderse. La prudencia de uno y otro y el oscurantismo con el que se quiere relatar la biografía de Franco, han nublado la verdad y la historia. Franco siempre estuvo del lado del alzamiento y siempre tuvo claro que su responsabilidad sería conducir las tropas de África. A pesar de que en los planes iniciales nunca se pensó en tener que recurrir a las tropas africanas ya que la idea, equivocada como pronto se vio, era que se produjese una rendición rápida del gobierno republicano gracias a la presión ejercida sobre Madrid por las columnas procedentes de Valladolid y  Pamplona junto a la de Valencia. El fracaso del levantamiento en Valencia supuso un cambio transcendental. Seguramente una de las razones más poderosas que condujeron a una prolongada guerra.

La única duda que surgió en el interior de Franco y que a muy pocos transmitió, fue la ligera esperanza de ser llamado desde el gobierno de Madrid para llegar a un acuerdo y establecer el orden y la legalidad sin necesidad de un enfrentamiento. La carta de Franco a Casares Quiroga fechada el 23 de junio de 1936 es toda una declaración de intenciones. Su esperanza duró más de lo que lo que se ha pensado. Liberado el Alcázar de Toledo y la llegada de las Brigadas Internacionales deshizo cualquier mínima esperanza. La guerra iba ser tan larga como terrible.

Franco y Mola en los preparativos del Movimiento (Reunión en Madrid en casa del agente de Bolsa José Delgado en marzo del 36) habían acordado que el teniente general Sanjurjo sería el encargado de dirigir los ejércitos evitando de esa manera los recelos que otro nombramiento produciría en Goded y en Queipo de Llano.

Dos hechos van a cambiar el rumbo de los acontecimientos. La muerte de Sanjurjo el día 20 de julio al capotar en el despegue la avioneta que le iba a trasladar desde Estoril a Burgos para tomar el mando y el fracaso de la sublevación en Valencia quizá provocado por la ausencia del general Goded que se trasladó de Mallorca a Barcelona, donde fue detenido, en lugar de dirigirse a Valencia como estaba previsto en los planes iniciales.

La situación creada daba a entender que Franco o Mola se harían cargo del mando de la zona nacional. Pocos han estudiado esta situación porque casi nadie se ha fijado en lo que en Burgos se planteaba, la importancia de las decisiones que allí se tomaban y la transcendental actuación de la Junta de Defensa Nacional.

El día 23 de julio se reúnen en Burgos los generales de División don Miguel Cabanellas y don Andrés Saliquet, con los de Brigada don Miguel Ponte y Manso de Zúñiga, don Emilio Mola Vidal y Fidel Dávila Arrondo. En el Palacio de Capitanía General se celebra una amplia deliberación acerca de la situación del momento y las determinaciones procedentes. Como consecuencia de aquella reunión quedó decidida la creación de la Junta de Defensa Nacional, así como la publicación del “Boletín oficial de la Junta de Defensa Nacional”  que posteriormente se convertiría en el Boletín Oficial del Estado.

Al día siguiente, 24, sábado, quedaba constituida la Junta de Defensa cuya presidencia asumió el general Cabanellas, siendo vocales los generales Saliquet, Ponte, Mola y Dávila, los coroneles de Estado Mayor, don Federico Montaner Canet y don Fernando Moreno Calderón.

Posteriormente fueron incorporándose a la Junta previo nombramiento en el BOE: el 30 de julio el capitán de navío don Francisco Moreno; el 3 de agosto el general don Francisco Franco Bahamonde; el 18 el general don Germán Gil Yuste y el 17 de septiembre los generales don Gonzalo Queipo de Llano y don Luis Orgaz Yoldi.

La Junta de Defensa Nacional de España asumía la representación  legítima de la nación ante las potencias extranjeras, como verdadero Gobierno. Dado que los mandos de la Junta precisaban estar fuera de Burgos, lugar en cuya Capitanía General se instaló, el pleno de la Junta designó una Junta Permanente depositando los vocales de la misma sus votos en el general Dávila. La Junta Permanente quedó así formada por el presidente, general Cabanellas y los vocales, general Dávila y el coronel Federico Montaner que ejercía de secretario de la Junta.

A partir de aquel día el Gobierno de Burgos se definía telegráficamente ante los Gobiernos extranjeros:

‹‹no se trata de una sublevación partidista y desordenada contra el régimen de Gobierno que mantenga una  autoridad organizada y solvente. Ni se trata tampoco de una guerra civil. Tratase de un movimiento nacional encabezado por el Ejército y secundado ardorosamente por elementos  sanos todo país, para rescatar a España y librarla de los horrores del Soviet››.

Desde los primeros momentos se creyó que para el día de Santiago Apóstol, 25 de julio, las fuerzas entrarían en Madrid y la guerra quedaría acabada.

Pero…

El día 1 de octubre de 1936 en Burgos la Junta de Defensa Nacional proclamaba al general de División Francisco Franco Bahamonde como Jefe del Gobierno del Estado español.

Durante casi cuarenta años desde aquella fecha sonaría por toda España el grito:

¡Franco! ¡Franco! ¡Franco!

Todavía es actualidad, en la mayoría de las ocasiones retorcida; y no historia. Si quieren saber más (Historia):

LA GUERRA CIVIL EN EL NORTE

LA II GUERRA CIVIL DE FRANCO

Editados por La Esfera de los libros

Los tienen en cualquier librería o en grandes plataformas de distribución como Amazon 

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

EL EMBAJADOR DE ESPAÑA MELITÓN CARDONA. Descanse en Paz.

 

Estos días navideños no dejan de tener una cierta nostalgia. Melancolía dulce y amarga que lo es todo, el recuerdo que al hombre caracteriza.

Cuando te llega una triste noticia la Navidad se te cae encima como heladora nevada que te detiene en una noche oscura de blancas cunetas e incierto recorrido. ¿Hasta dónde?

No quiero entristecer ni poner una nota de luto en este camino hacia un año incierto y que es en definitiva un año menos. Blanca Navidad.

Debo por amistad, por recuerdo que es inevitable, no querer olvidar, participar el fallecimiento del Embajador Melitón Cardona. Digo bien: participar  y comunicar.

Lo hago de manera pública porque él compartió con todos nosotros su mucho saber y nos dejó escritos antológicos en este blog.

Inteligencia, ironía y sabiduría, mucho de todo, una vida de observador, verlo todo sin mirar nada como buen diplomático. Pero lo más grande de Melitón eran esos brazos abiertos al corazón para todo el que a él se acercaba. Serio y de media sonrisa, en dos palabras surgía la amistad.

Ese era mi amigo Melitón, el sabio humilde Melitón.

Ha sido poco el tiempo de amistad con Melitón, una amistad tardía, ¡y cuánto siento! no haber compartido más horas junto a él, junto a su seriedad en el riguroso análisis, su sentido del humor en los más graves acontecimientos, la ironía del inteligente filósofo, la amistad. El mundo del Embajador que lo ha visto casi todo y nada le ha desviado de su buen proceder.

Muerte que nos atrapa y nos cuesta, pero que no debe entristecernos más allá de hacernos ver la fragilidad de casi todo lo que valoramos cuando lo que en lo hondo queda es tan sutil, blanco, suave y efímero como ese copo de nieve tan navideño que cae suavemente y se desvanece. Pero nadie lo olvida.

Melitón no fue ni se fue. Es y será el amigo más allá de otra cosa, es el fruto de la semilla que brotó después de un duro arar por la tierra llevando el nombre de España allá donde caía.

Hoy permanecerá aquí, en donde escribió, su casa, donde quedan sus palabras como magisterio de vida.

Melitón: ¡Gracias amigo! Cuéntanos cosas del Cielo.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

30 diciembre 2024

Les dejo uno de los primeros artículos escritos por el Embajador en este blog

«UN ESTADO VOLUNTARIAMANTE INDEFENSO»

Hoy escribe con nosotros

Melitón Cardona Torres

Nacido en Palma de Mallorca (Baleares) en 1.944.

Licenciado en Derecho por la Universidad de Zaragoza.

Diplomado en Relaciones Internacionales por la Escuela diplomática.

Ingresó en el Servicio Exterior en 1.974 habiendo desempeñado puestos diplomáticos en Noruega, Mozambique, Mauritania, Marruecos, Irán, Madrid (Subdirector Gral. de África Subsahariana, Asesor Jurídico Internacional, Abogado del Estado sustituto en el Servicio Jurídico del Estado del MAE) y ha sido Cónsul en Frankfurt, Cónsul General en La Habana, Düsseldorf (1992-1996), Orán (1996-1997) y Moscú (1998-2001). Excedente voluntario entre el 1 de febrero de 2002 y el 30 de marzo de 2004. Embajador en Misión especial para la Reforma del Servicio Exterior el 30 de abril de 2004. Inspector general Jefe de Servicios el 1 de julio de 2004. Embajador de España en Dinamarca (2005-2010).

Ha pronunciado conferencias en las Universidades de Zaragoza, Baleares, UNED, Mérida, Autónoma y Complutense de Madrid, Münster, Colonia, Düsseldorf y Leyden (Holanda). También en ciclos organizados por la Caixa y Sa Nostra.

Tiene en su haber diversas publicaciones, así como traducciones literarias y técnicas del inglés, francés, alemán, ruso, portugués y noruego.

Es Oficial, Caballero y Comendador de la Orden del Mérito Civil y Caballero y Comendador de la de Isabel la Católica. Gran Cruz de la Orden del Dannebrog.

Un Estado voluntariamente indefenso

El delito de desobediencia de los funcionarios y autoridades públicas está recogido en el artículo 410 del Código Penal vigente; el mismo delito cometido por ciudadanos de a pie en el 556 del mismo texto legal. En el primer caso, se castiga con «multa de 3 a 12 meses e inhabilitación para empleo o cargo público por un plazo de seis meses a dos años». En el segundo, si es grave, acarrea una pena de prisión de seis meses a un año. Así pues, al particular le sale mucho más caro desobedecer una resolución judicial que al funcionario o a la autoridad pública, cuando es obvio que debería existir mayor reproche penal para el delito cometido por funcionario público o autoridad. De ahí la chulería jaquetona de muchos politiquillos de tres al cuarto. Por si fuera poco lo anterior, en la España de hoy, si un parlamento autonómico proclamase la secesión de su comunidad del territorio español no cometería delito alguno (!). Sé que puede costar creerlo, pero lo cierto es que nadie incurriría en responsabilidad penal por perpetrar un ataque de esa naturaleza al orden constitucional. Esa es la lógica absurda que consagra la debilidad de nuestro Estado: un acto de esa naturaleza no sería un delito de traición porque todas sus modalidades -previstas en los artículos 581 y siguientes del Código penal- descansan única y exclusivamente en el supuesto de un conflicto bélico entre España y una «potencia enemiga». Tampoco constituiría delito de sedición porque éste se tipifica en los artículos 544 y siguientes del Código penal sobre la base de un alzamiento «público y tumultuario». La declaración de independencia de una asamblea legislativa o de un gobierno autónomo atacaría la línea de flotación del orden constitucional pero, al no afectar al orden público callejero ni comportar tumulto, no cabría hablar de sedición. Tampoco habría rebelión, porque su esencia está en que ha de implicar un alzamiento para alguna de las finalidades señaladas en el artículo 472 del Código Penal y, aunque todas ellas se refieren a gravísimos ataques al orden constitucional, la norma exige que ese alzamiento, además de público, sea violento, con lo que quedan fuera del delito de rebelión los «alzamientos pacíficos». Esta patética situación es nueva y se la debemos al llamado «Código penal de la democracia», uno de los innumerables despropósitos cometidos por los gobiernos del partido socialista: en el código anterior, la declaración de independencia de parte del territorio nacional se incluía entre los fines del alzamiento rebelde (artículo 214) sin exigir el requisito de violencia porque la esencia del delito consistía en la finalidad independentista de la acción. Pero es que, además, el artículo 217 castigaba también como rebeldes a quienes cometieran «por astucia o por cualquier medio contrario a las leyes» algunos de los delitos contemplados en el artículo 214, por ejemplo, la declaración de la independencia de una parte del territorio nacional. Tan claro era el propósito del legislador de defender el orden constitucional que castigaba con 6 años 1 día a 12 años de prisión a quienes «atentaren contra la integridad de a nación española o la independencia de todo o parte del territorio». Por cierto que este tipo penal, hoy lamentablemente suprimido, procede de una Ley de 1900 que pasó al Código Penal de 1928 como traición, se mantuvo como rebelión en el de la República de 1932 y continuó en el de 1944 y en los posteriores. El de 1995, por obra y gracia del PSOE, lo suprimió y, desde entonces, ningún gobierno ha osado reintroducir la figura penal de rebelión, dejando así a la intemperie nuestro orden constitucional frente a los movimientos secesionistas. Blas de Lezo dijo que «una nación no se pierde porque unos la ataquen sino porque quienes la aman no la defienden». Tenía razón.

Melitón Cardona. Embajador de España

Blog: generaldavila.com

EL DEBATE (Diario Digital) Gabriel Albiac entrevista al General Rafael Dávila sobre su libro «EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA!

EL DEBATE

Blog: generaldavila.com

Entrevista en El Debate de Gabriel Albiac al general Rafael Dávila sobre su libro El nuevo arte de la guerra