INFANTERÍA ESPAÑOLA del Coronel de Infantería de Marina José M. Estévez Payeras

 

Termino de leer por primera vez (no será la única) el libro del Coronel Estévez  Infantería española. 21 relatos de combate en el frente del Este.*

Termino el libro y me invade el silencio. Son  las reflexiones de lo cotidiano en guerra. Donde nadie se plantea más estrategia que la sencilla táctica de matar o  morir. Llega incluso a borrarse de la mente las razones que te llevaron a la lucha. Tiempo habrá. La sencillez del combate convierte la vida del hombre, de cualquier hombre, en pura supervivencia y es necesario que sintamos de cerca la capacidad de lucha de los héroes para entender lo que en todas las guerras se repite: el sacrificio del combate de la infantería. Pero son los hombres cotidianos los que componen la vida y la guerra, son la infantería del día a día, incluso de lo vulgar si así creemos la vida sencilla.  En este fatídico juego de la guerra no son grandes artistas del arte de la guerra los protagonistas, sino hombres sencillos a los que muy lejos de su patria se les ha pedido el sacrificio mayor y más penoso: ser infantería.

El libro de Estévez se adentra en un relato tan crudo como real, tan cercano como imposible de alcanzar: tan cruel y humano que llega a estremecer. Este es un libro que se sale de lo corriente a la hora de hablar de los combates de la Infantería, porque no narra hazañas del Arma, sino del hombre; y es que la infantería es eso y no otra cosa, hombres llenos de historias entre las que destaca aquella que le llevó a la guerra.

Segunda Guerra Mundial, frente del Este. España y un puñado de españoles, del desertor al héroe, del monje al soldado, del hombre libre a la inaceptable prisión, centinelas de la aurora en el blanco de hielo o el sol de infierno, un hombre bueno que se creía malvado, la familia, el hermano, el sargento ¿o el amigo?… ¡Yo que sé! Me he ido perdiendo entre las páginas del libro y cuando levantaba la mirada me parecía estar en la vida más que en la guerra. Me atraía más la segunda. Porque este libro tiene la extraña habilidad de sumergirte en un mundo conocido para todo el que sea infante, es decir sufridor de la vida, luchador y compañero, que busque la amistad y la compañía, que necesite compartir y ayudar. Este es un libro de Infantería.

¡Ay! la División Azul. ¡Ay! la ingratitud de todos nosotros que hemos abandonado y olvidado a aquellos a los que exigimos ser valientes y a los que colgábamos una medalla y luego se morían de hambre o de olvido . que es peor ¡Ay! la Infantería: es eso. Todo eso. Héroe y olvido. Entrega y deshecho. Historia y borrón. Si a todos juntos en una misma trinchera los hubieran dejado nunca hubiese habido guerra; fue distanciarlos, alejarlos unos metros e incitarlos al odio y la venganza: la guerra.

Este es un libro que hay que leer no con ley impuesta ni prejuicios de antemano: con el corazón abierto y mirándote por dentro. Este es un libro para pensar y entender que infantería es simplemente la vida, que unas veces te exige morir por ella y por ellos y otras veces te obliga a vivir con la misma intensidad que frente al enemigo. Pero has de comprobar al leer cada historia humana que en ninguno de los 21 relatos emerge el odio, la inquina, el desaliento, la maldad, no hay tristeza ni venganza.

Hay lucha y entrega, corazones distintos, gente buena de a pie: es Infantería.

Gracias mi Coronel y desde mi corazón de infante vaya mi más noble abrazo de infante por este retrato en 21 trazos que ha compuesto el cuadro de la Infantería española.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

18 febrero 2024

*Libro disponible en Amazon

 

LOS VERSOS DEL CORONEL-TOLEDANOS. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

¿España indefensa?: “entre pillos anda el juego” Manuel Castro Zotano General retirado

El Sr. Sánchez debería ser difícil de sorprender. Tengan en cuenta la cantidad de altos cargos que dispone en plantilla en los distintos ministerios (unos 336) y los asesores (869 de los que 447 son para el Presidente y el Ministro de la Presidencia. No sé si bate el récord mundial, pero sí el de España con gran diferencia). Pues a pesar de tanto dispendio, con el que se podían reducir enormemente las listas de espera en la Sanidad pública, el Sr. Puigdemont con cuatro huidos de la justicia ha conseguido sorprenderlo, nuevamente, votando no a la ley de amnistía que había pactado por segunda vez con el PSOE unos días antes.

Algunos se alborozan con ese tremendo revés y vislumbran unos escenarios tétricos para el gobierno del Sr. Sánchez. Yo, perdónenme, me aterro, porque cada vez que nuestro Presidente, ególatra monumental, es contrariado por alguien que no cede a sus pretensiones paga su frustración triturando lo poco que va quedando de nuestro Estado de Derecho.

¿Qué le ha llevado al Sr. Puigdemont a actuar así?, clarísimo: el miedo. Este señor que ha demostrado sobradamente su alergia al heroísmo se ha puesto en alerta máxima, temiendo lo peor para su persona y la de alguno de sus allegados (en menor medida), al ver los últimos movimientos de dos jueces. El primero, llevado a cabo por el Sr. García-Castellón de la Audiencia Nacional, que instruye la causa de Tsunami Democratic, solicitando del Tribunal Supremo la imputación del Sr. Puigdemont y algunos de sus allegados por el presunto delito de terrorismo. El segundo, llevado a cabo por el Sr. Aguirre, del Juzgado numero 1 de Barcelona que instruye la causa del caso Voloh y la pieza separada sobre los supuestos contactos con Rusia para el “procés”, prorrogando seis meses la instrucción de dicho caso para investigar el ingente material de prueba que dispone a fin de procesar al Sr. Puigdemont y algunos allegados de un presunto delito de alta traición.

¿Qué hace el Presidente del Gobierno para resolver el entuerto? Dado su tendencia al chalaneo ha tratado de convencer a Junts, con la ayuda de ERC (a la que no le molestaría ver juzgado y condenado al Sr. Puigdemont, cumpliendo su condena en cárceles lo más alejadas posibles de Cataluña) que la actual redacción de la Ley de Amnistía cubre sobradamente esos dos delitos y cualquier otro que se le puedan imputar en las causas que se le siguen, haya o no sentencia firme. Como el Sr. Puigdemont y sus allegados no se fían un pelo de tan confuso personaje exigen la legitimación de los delitos de terrorismo por completo y de alta traición. Como es bien sabido, el Sr. Sánchez no debería acceder a tal exigencia porque se vulnera el Código Penal español y el derecho comunitario, en particular la Directiva europea 2017/541 de 15 de marzo de 2017 relativa a la lucha contra el terrorismo (para este último no tiene competencias). Con la agilidad que le caracteriza, ha dado una nueva pirueta retórica y cual Cesare Beccaria redivivo, ha dejado su impronta en la tipificación del terrorismo distinguiendo uno asumible, si no supone «violación grave de derechos humanos» y otro el puro y duro. Como con tal retoque a la Ley tampoco satisface a los separatistas investigados judicialmente da una nueva pirueta y trata de convencernos a todos, mirando de reojo a la justicia, que “los separatistas no son terroristas”, descontando que el pueblo español lo apoya (me imagino que será esa parte del pueblo que se encuentra en su lado del muro que levantó entre españoles), incluido los jueces que van a aplicar la amnistía (serán los de su cuerda). La estupidez de la afirmación es manifiesta: todos los separatistas no son obviamente terroristas pero todos los terroristas de los CDR y Tsunami sí que son separatistas. En realidad, está mandando un mensaje al separatismo de que no se preocupen que las causas o procesos contra el terrorismo separatista se van a desactivar con la ley de amnistía, cualquiera que sea la gravedad de los hechos investigados o juzgados. Pero aquí no acaba la cosa, como el Sr. Puigdemont sigue en sus trece, la última pirueta del Sr. Sánchez (no descarto que entre el momento en que estoy escribiendo este artículo y su publicación en este blog en que me he acogido “a sagrado” habrá muchas ocurrencias más) consiste en revisar la ley de enjuiciamiento criminal para reducir la fase de instrucción con la insana intención de que una investigación tan compleja como la de Tsunami o la de la trama rusa del procés no pueda culminarse en tiempo oportuno y salgan beneficiados los encausados. Una incoherencia más del PSOE que en 2015 se opuso frontalmente a una reforma similar del PP. Suscribo el argumento que dieron los socialistas, en aquel momento en la oposición: «genera una manifiesta inseguridad jurídica, y puede traer como consecuencia la impunidad de muchos delincuentes que busquen aprovechar los recovecos e incoherencias de la regulación que se propone» (¡O tempora, o mores!).

Estas actuaciones y declaraciones del Presidente o sus ministros constituyen un duro golpe para la seguridad nacional ya que, de una parte, atacan sistemáticamente el poder judicial, pilar fundamental del Estado de Derecho y, de otra, sustraen de la acción de la justicia no solo a los delincuentes del procés, sino a una multitud de malhechores encausados por presuntos delitos económicos, del crimen organizado, terroristas de toda filiación o de traición a la Patria, etc. Quiero resaltar que en las declaraciones previas a cada cambio se produce una campaña de desinformación que también afecta a la seguridad nacional, especialmente, en la lucha antiterrorista. Cualquier experto en la esta lucha, y en España hay muchos, sabe que el lenguaje es una herramienta fundamental de combate y cualquier debilidad en el mensaje se traducirá, irremisiblemente, en mas terror para la sufrida población.

Después o simultáneamente de estas gráciles piruetas, el Sr. Sánchez pone a trabajar a sus sufragáneos: p.e. el Fiscal General del Estado está “sudando la camiseta” para desactivar la petición del Juez García-Castellón al Tribunal Supremo a que nos hemos referido con anterioridad. Para ello, ha llamado a capítulo al Fiscal del Supremo Sr. Redondo, encargado de presentar ante La Junta de Fiscales del TS un informe sobre la competencia y el contenido de la solicitud del citado Juez. Según se ha filtrado, el Sr. Redondo había mostrado con anterioridad su voluntad de informar positivamente a la citada petición. Curiosamente, tras su conversación con el Fiscal General del Estado, cambió totalmente de parecer. Malas lenguas, no la mía que es la de un ingenuo jubilado, aseguran que el Sr. Redondo tenia redactado dos informes con conclusiones completamente opuestas (No se por qué me recuerda mucho a aquella frase de Groucho : “estos son mis principios, si no le gustan tengo otros”). La Junta de Fiscales del TS primera receptora del informe se ha pronunciado avalando por una amplísima mayoría imputar a Puigdemont por un presunto delito de terrorismo. De todos modos, la discrepancia entre el Sr. Redondeo y la Junta la resolverá la teniente fiscal del Tribunal Supremo que no es otra, ¡miren que casualidad!, que la segunda en el organigrama de la Fiscalía General del Estado. ¿Cómo terminará este embrollo judicial?, mucho me temo que como quiera el Sr. Sánchez. Puede pensarse que con el desgaste que está sufriendo el Presidente del gobierno por la concesiones a los los separatistas para aprobar la ley de amnistía y sabiendo que no puede acceder a sus últimas pretensiones porque vulneran el derecho europeo y el Código Penal español, trate de darles un órdago al Sr. Puigdemont y compañía no incluyéndolas para la próxima y última votación de la ley en el Pleno. Refuerza este razonamiento el hecho que la Presidenta del Congreso, Sra. Armengol, la voz de su amo, haya fijado el día 21 de febrero como fecha máxima para que la Comisión de Justicia emita su dictamen. De todos modos no me fío. Tengan en cuenta que, en este momento, el Sr. Puigdemont está procesado por malversación y desobediencia (el Supremo ha rectificado de sedición a desobediencia por el cambio oportuno de la ley por el Gobierno). También, está investigado por el presunto delito de terrorismo, en espera de la decisión del Tribunal Supremo. Por último, está siendo investigado por el Juez Aguirre por el presunto delito de alta traición. Si estos tres casos se resuelven con su juicio correspondiente (siempre que no haya injerencias políticas o jurídicas) es previsible que puedan condenar al Sr. Puigdemont a mas de veinte años de cárcel. ¡Ahí está su linea roja! y no pactará nada por debajo de blindarse de todo eso.

Un Presidente del Gobierno tan presentable, tan progresista, tan políticamente correcto, por no decir woke, y tan amigo de la Sra. von der Leyen demostrará que la citada linea roja del Sr. Puigdemont cabe perfectamente en el derecho español, en el derecho europeo y en el derecho extraterrestre, si lo hubiere.

Aquellos que aman a España y piensan, trabajan o luchan por su engrandecimiento, pierdan toda esperanza. Como reza el verso lorquiano: “Aquí pasó lo de siempre… han muerto cuatro romanos y cinco cartagineses.”

Manuel Castro Zotano. General retirado

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16 febrero 2024

LA GUERRA A LOS DOS AÑOS. UCRANIA (I) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Poner fechas a los comienzos y finales de la guerra no deja de ser una boutade. Queda muy bien el titular: Dos años de guerra en Ucrania. Es no decir nada. ¿Cuándo termina?

Nos invadirán los think tank y los politicólogos dictarán sentencia. Los militares repetiremos unos cuantos lugares comunes sobre la guerra sin mayor información de campo que la pura especulación y todos tan contentos, pero la guerra seguirá, impertérrita, mortal, definitiva y humana.

Asistimos a un periodo de la evolución muy característico porque supone un cambio religioso, económico, social, y sobre todo científico -cosmológico- de los que con lentitud pero sin pausa se producen a lo largo de la historia de la humanidad y suponen un antes y un después. Una gran evolución, más que revolución, de consecuencias impredecibles.

Son periodos lentos, pero imparables y llegan con o sin trágicas consecuencias. Ahora llámenlo pospetróleo, cambio tecnológico, llegada de extraterrestres o globalización, pero algo está ocurriendo y está llamando a las puertas; inevitablemente. La guerra forma parte de ello. Esa guerra que a pesar de lo que Clausewitz dijo, y todos repiten, no es la continuación de la política por otros medios, sino que me atrevo a recoger en mi libro El nuevo arte de la guerra que todo lo que lleva, supone, empieza y finaliza en la guerra es un acto más de la economía, consustancial con el hombre: produce, consume, se reproduce y muere. La economía lleva el nombre de guerra desde que en la Ilíada se escenificó una aparente lucha por el idilio de Helena y Paris cuando la causa era la menis, la cólera, el resentimiento, que hizo recurrir a las armas. ¿Por qué la misma causa de entonces: cólera?

El hombre antes de pensar, realiza un acto de posesión: alimentarse y reproducirse: eso es la guerra. Las causas fundamentales de la guerra siempre fueron biológicas o económicas. Todo poder, el dominio sobre otros hombres, lleva cólera, resentimiento, injusticia.

No fue política, sino esa economía impulsiva que estimula el deseo de extenderse, alimentarse, reproducirse, que inunda con su raza otros campos y paisajes. Para lograrlo y defenderlo necesitaron el trigo que alimenta y el estaño que endurece. Ahora es lo mismo.

No hay cambios: siempre hay quien domina, muestra su poder y nos predispone a la guerra. Un mundo dividido en «dos pulsiones fundamentales: las eróticas, que tienden a conservar y a unir, y las agresivas, que tienden a destruir y a matar».

Eso fue lo que encendió la cólera y el resentimiento de Aquiles porque en el juego de las pulsiones además siempre hay quien todo lo da contra el que todo lo quiere. En eso se resume la vida y la muerte, la guerra: cólera entre los que todo lo quieren y para ello hacen uso de los que todo lo dan. Porque no todos tienen la capacidad de ser guías y lideres de la alimentación y reproducción. Deben de seguir a otros y aceptarlos como jefes.

Recordar a Hobbes no vendría mal: «Cuando el mundo se encuentra sobrecargado de habitantes el único remedio es la guerra, que provee a cada hombre, ya sea con la victoria o con la muerte». Las dos vienen a ser equivalentes. Heráclito de Éfeso se nos había adelantado: «la guerra es el padre y el señor de todas las cosas. Y a unos hace libres y a los otros siervos”.

La ONU está rota. El mundo por tanto. Europa es fuerte políticamente, pero ha descuidado su Defensa y se forma a base de un conglomerado de naciones con intereses muy diferentes, incluso enfrentados. La libertad no nos une, lo anglosajón tampoco. El Mediterráneo se ha llenado de piratas que lo atraviesan con sus productos.

Es ahora cuando más que nunca podemos entender que «la paz no es la ausencia de guerra, es una virtud, un estado de la mente, una disposición a la benevolencia, la confianza y la justicia». Virtud imposible mientras las desigualdades relacionan los intereses y se usan las armas para imponerse. Desigualdades que endurecen el corazón de los hombres.

Norman Mailer en su novela Los desnudos y los muertos pone en boca de un general americano en plena guerra en el Pacífico:«Nosotros tenemos el nivel más alto del mundo y, por consiguiente, los peores soldados». Dura sentencia que entonces y ahora se repite. Eisenhower antes del desembarco de Normandía ordena instruir a sus soldados porque dice que son muy buenos deportistas, pero no combatientes. Es muy difícil para occidente asumir el rol de soldado. Vamos más camino de convertir los ejércitos en unas ONG,s. disciplinadas y obedientes a las que espanta la lucha armada. Pero otros se benefician de esa cultura y rompen la armonía de las relaciones. No es posible confiarse y ser la bella Europa que desaparece entre sus quimeras por irresponsables políticas que han acabado con la cultura.

Este ha sido el comienzo de la guerra que ya va para los dos años. El hundimiento mientras suena un eterno vals.

<<No se conoce una nación poderosa en los campos de la ciencia, el pensamiento, la economía y la cultura sin el poder de  las armas>> (El Nuevo arte de la Guerra).

Vayamos en próximos artículos con el análisis de lo que la guerra hasta hoy ha dado.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

14 febrero 2024

HONOR Y GLORIA A LOS CAIDOS POR ESPAÑA  Y A SUS FAMILIAS  Julio Serrano Carranza  Coronel de Aviación (R)  Ejército del Aire y del Espacio

HONOR Y GLORIA A LOS CAIDOS POR ESPAÑA Y A SUS FAMILIAS Julio Serrano Carranza Coronel de Aviación (R) Ejército del Aire y del Espacio

Funeral por el Guardia Civil David Pérez Carracedo

La noche del pasado viernes día 9 de febrero, en el puerto de Barbate, Cádiz, el luto cubrió la bahía. Dos valientes servidores públicos, Guardia Civiles, fueron asesinados por unos narcotraficantes cuando su narcolancha de tres motores y 14 metros de eslora, embistió, en repetidas ocasiones, a una zodiac de escasos 6 metros en donde iban seis miembros del Instituto Armado.

En este triste caso, la delincuencia organizada unido a las ansias del dinero y del poder de sentirse superiores en medios, inclinó la balanza hacia las fuerzas del mal, sucumbiendo las fuerzas del bien y del orden público a las arremetidas de unos mal nacidos que eran jaleados por sus acólitos desalmados desde el muelle.

Los compañeros de la Guardia Civil no eran simples números del Instituto Armado, tenían nombre y apellidos, familia, hijos, amigos que los querían y que ahora los van a echar mucho de menos.

David Pérez Carracedo era agente del Grupo de Acción Rápida (GAR) de la Benemérita. Tenía 43 años y era natural de Barcelona. Estaba casado y deja dos niños huérfanos. Miguel Ángel González Gómez, pertenecía al Grupo de Especialistas en Actividades Subacuáticas (GEAS). Natural de San Fernando, Cádiz, de 39 años, tenía pareja y una hija que se ha quedado sin padre.

Ambos, supieron cumplir con su deber y a pesar de la desigualdad de fuerzas, ellos se sentían con autoridad, amparados por la ley y refrendados por el pueblo español. Sin embargo, en esta triste ocasión, el monstruo de Goliat, venció al valiente David, dejando a dos familias destrozadas y a tres niños huérfanos.

Desde que ocurrió el triste atentado, se ha hablado mucho, y se seguirá hablando un tiempo sobre los motivos que propiciaron este fatal desenlace. Falta de suficientes medios humanos y materiales en la zona del Estrecho de Gibraltar. Descoordinación en la cadena de mando. Deficiente mantenimiento de los medios navales existentes en la zona. Responsabilidades del Ministro del Interior, cargos políticos y mandos de la Guardia Civil. Etc., etc., etc.

Aunque es de justicia indagar en el procedimiento establecido en el operativo, en particular, para depurar responsabilidades y evitar que este tipo de tragedias vuelvan a repetirse e incluso abordar conjuntamente con personal y medios de las Fuerzas Armadas la grave amenaza que el narcoterrorismo constituye para la defensa y seguridad nacional; me gustaría dedicar unas palabras a las familias de nuestros dos héroes, caídos en acto de servicio por España, que merecen toda nuestra atención y cariño en estos momentos tan duros.

Afortunadamente, el Benemérito Instituto desde su creación en el año 1844 por el Mariscal de Campo Francisco Javier Girón y Ezpeleta, segundo Duque de Ahumada e Inspector General del Cuerpo, hizo realidad su deseo de crear un centro para acoger a los huérfanos e hijos del personal del Cuerpo, para formarles y para nutrir sus filas, y así “premiar en los hijos las virtudes de los padres”.

Así, la creación del Colegio es aprobado por S.M. la Reina Isabel II por Real Orden de 1 de abril de 1853 con el nombre de “Compañía de Guardia Jóvenes”. El Duque de Ahumada le concede tal importancia que él, personalmente, asume la dirección del Colegio y se ocupa de redactar un reglamento para su correcto funcionamiento que sería aprobado por Real Orden de 6 de julio de 1864.

En dicho reglamento, entre las obligaciones de los Guarias jóvenes, me gustaría citar su Art. 84: La ciega obediencia y profundo respeto a sus superiores es la primera obligación del Guaria joven; la subordinación y exactitud en todo, el fundamento de una carrera, cuyo lema está reducido a estas tres palabras: ABNEGACIÓN, VIRTUD y HONOR.

Después de 160 años de la aprobación de dicho Reglamento, los miembros de la Guardia Civil y todos los españoles se sienten muy orgullosos de que el crisol de las virtudes que adornan a la Guardia Civil y el espíritu con que se redactó este reglamento permanece inalterable. Así lo han demostrado nuestros compañeros David y Miguel Ángel, y también sus familiares, que en todo momento han demostrado una gran entereza y dignidad, propia de la gran familia que constituye el Cuerpo de la Guardia Civil.

En particular, me ha impresionado la mirada de la hija del Guardia Civil David Pérez Carracedo junto a su madre y familiares mirando fijamente el féretro que contiene los restos de su padre, su Papá, llevado a hombros por sus compañeros. ¿Quién le puede explicar a una niña de 9 años que su padre ya no le va a contar un cuento antes de dormir? ¿Quién es capaz de explicarle a sus familiares por qué tuvo que llegar una noche tan oscura y aciaga, de luto, en el puerto de Barbate? Es muy difícil poner razón a la sinrazón, templanza ante sentimientos a flor de piel, comprensión ante la indignación de una situación que se veía venir.

Tan sólo nos queda pedir que Dios los acoja en su seno y reconforte y cuide de sus familiares, amigos y compañeros en estos momentos tan tristes y duros donde toda España ha sentido estas muertes. Descansad en paz, compañeros, que nuestra Sra. la Virgen del Pilar os cubra con su manto redentor y vele por sus familias desde el cielo. Los héroes no mueren jamás, pues permanecen por siempre en nuestras memorias y oraciones.

Las familias y los hijos de nuestros compañeros caídos por España, David y Miguel Ángel, si se hace justicia con ellos, tendrían que tener un futuro alentador y lleno de oportunidades ya que, como decía el Reglamento de Guardias jóvenes, deberíamos “premiar en los hijos las virtudes de los padres”. Y en estos dos casos, como se ha demostrado y probado fehacientemente, las virtudes eran muchas y de una gran profesionalidad y valía.

Viva España, viva el Rey

Viva el orden y la Ley

Viva honrada la Guardia Civil

Julio Serrano Carranza Coronel de Aviación (R.) Ejército del Aire y del Espacio

EL CAMPO. Rafael Dávila Álvarez

Obra de Marceliano Santa María

En guerra.

¿Quién no lo está frente a estos personajes insidiosos que nos gobiernan a base de enfrentarnos mientras ellos uncen a su yugo la inconsciente tragedia que se avecina?

Me encanta el dicho: «No saben hacer la O con un canuto».

La buena gente del campo dice que allí la vida son cinco años buenos, cinco malos, en definitiva diez regulares. Eso era antes cuando el campo era y se amaba, cuando era algo más que un paisaje, cuando se entendía y se intercambiaban diálogos de futuras cosechas solo mirando el vuelo de los pájaros o los signos de las laboriosas hormigas. Eso era antes; y ahora es un sufrimiento por el creciente abandono de gobiernos muy europeístas y globalistas, que en lo ajeno ven lo suyo. Roban con la mirada, pero el campo es más serio que toda la inteligencia artificial junta, que todos sus científicos juntos y es imposible reducirlo a una fórmula matemática. No hay sabiduría si no se aprende en el campo. Es la naturaleza sobre las cosechas, el ganado, el agua, el sol, la tierra… quienes marcan las pautas y emiten enseñanzas.

Debemos mostrar toda nuestra solidaridad con esta gente tantos años abandonada y cada vez más arrinconada, con limitaciones insuperables que les llevan a llorar sobre sus campos y rebaños.

Porque los del campo sufren y con ellos debemos mostrarnos y juntarnos para de una vez por todas volver a la cordura de la España que fue y es, la del campo y la libertad, porque si alguien sabe ganársela enfrentándose a los desafíos y retos, fortaleciéndose y entrenándose en ello, son la gente del campo.

¿Qué saben estos señoritos de la moqueta y del antojo? ¿Qué saben sin haber pegado un palo al agua, no haber movido un molino, recorrido el terreno con el tractor o mirar al cielo suplicante? ¿Qué saben de semillas y de flores, de las señales de los pájaros, de los lirios del campo?

Volvemos a las Geórgicas de Virgilio como consuelo.

Y es el arado objeto de disgusto y

yace sin honor; y de las hoces

forjan para guerrear armas atroces;

y nuestros campos ¡ay! faltos de brazos

palidecen eriazos.

Guerra nos mueven de una y otra parte;

entre los pueblos la discordia estalla,

y acuden a los campos de batalla,

rotos los pactos, y el terrible Marte

pasea por el orbe su estandarte.

Mientras el campo llega a las grandes ciudades que se habían olvidado de donde nacen y crecen, el maestro Jiménez Lozano escribe una carta a Kierkegaard y le dice.

Le escribo a Soren Kierkegaard

las últimas noticias: disolución del mundo.

Mas hay aves en el cielo,

lirios en el campo. No ocurre

nada.

Contesta el teólogo: «Así las cosas, lo mejor es buscarse otros maestros cuyo discurso no sea incomprensión, cuya animación no encierre ningún reproche, cuya mirada no juzgue, cuyo consuelo no exaspere en vez de calmar».

No lograrán nada de Europa que ha consentido arruinar su huerta, acabar con su ganado y repartir abono a los bancos. Sembrar placas solares

<<Tiempo vendrá, cuando los campos esos

recorra el rastro y la pesada yunta,

en que la reja de acerada punta

saque a la luz del sol los grandes huesos

de la generación allí difunta.

Y las lanzas y espadas

por el orín tomadas,

pasando irán, a par de otros despojos,

del labrador absorto ante los ojos.

Y al tropezar el rastro con el yelmo

abollado y vacío,

oirá el choque sonar del hierro frío>>.

No hay consuelo a esta fábrica que se han construido de destrucción y donde los últimos vestigios de nuestra cultura se incineran como en una pira inquisitoria. Europa es una religión de normas. Fin de la fe.

Guerra.¡Arde Roma!

Mas hay aves en el cielo, lirios del campo. No ocurre nada. Consuelo de los afligidos.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 febrero 2024

LA GUARDIA CIVIL Y LA ESPAÑA DEL SILENCIO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Conmovida España. El dolor es inabarcable, ¡tan injusto tener que padecerlo!
David Pérez Carracero y Miguel Ángel González Gómez son dos Guardias Civiles que acaban de dejarse la vida por usted y por mi, por todos nosotros. Murieron en el cumplimiento de su deber, aunque bueno sería abrir una seria y rigurosa investigación sobre todo lo que rodea a este execrable crimen; pero hecha con todos los pronunciamientos y sin mediaciones políticas y que el que tenga que hablar que lo haga o se retire para siempre.
Ahora hay que hacer tiempo para todo. Apartar las sucias manos políticas y que hable el interior honor de la Guardia Civil. Un ataque de estas características a nuestra Guardia Civil en un tema de tanta gravedad para la sociedad y nuestra seguridad que no puede dejarse de lado. Con el aumento del narcotráfico se están dando pasos en una dirección peligrosa que se extiende cada día más. «Esto iba a ocurrir y algo más» es el comentario generalizado por esos lugares donde el delito está a la vista tanto al sol como a la sombra.
Hoy el recuerdo está con sus familias. ¿Quién sufrirá con ellas? ¿Quién se acordará pasado el tiempo? ¡Dios mío!, ¡cuantas cosas deberíamos recordar!, ¡cuántos nombres…!
Forman parte de la España del silencio, la entregada hasta la muerte y olvidados hasta sus nombres. ¿Sus asesinos…? No se han borrado aún sus  huellas.
Los narcotraficantes seguirán enriqueciéndose y generando víctimas de su mercancía y de su impunidad.
Esta tierra nuestra es mucho de clamar un día y olvidar al siguiente.
Mañana volverá el consabido «aquí paz y después gloria». El ministro volverá a su despacho rodeado de generales y comisarios que darán soluciones urgentes porque el ambiente social está que arde. Habrá muchos reproches e informes, también algún «sálvese quien pueda», muchos dedos acusadores y casi ningún acusado.
Entre nuestros olvidos este será uno más, porque habrá un interminable proceso judicial que puede alcanzar años con unos buenos abogados, que dinero no les falta a los que trafican con nosotros.
Un día más. Una tragedia más. No nueva. Se lleva avisando hace demasiado tiempo.
Porque demasiado tiempo y demasiada gente sirve a su patria sin pedir nada a cambio, sino respeto. Es algo que no se mide con buenas palabras y con inútiles promesas baldías. El respeto consiste en hechos y sin tintes políticos.
Por cierto la fiscalía bien podría ordenar una investigación para comprobar quienes eran los que jaleaban y agitaban a los narcotraficantes en su criminal ataque contra la guardia civil. ¿Quién manda en la Fiscalía?
Hay muchas cosas oscuras en estos hechos, pero lo que está muy claro es que el ministro del Interior mejor es que interiorice que la Guardia Civil no es una Institución suya, sino nuestra, de todos los españoles y donde se le espera es en su despacho trabajando y no en otros lugares donde su presencia al menos incomoda, después de conocerse algunos detalles de la lucha contra ese delito del narcotráfico que deberían aclararnos. Tener un mínimo de sensibilidad también se le exige a su cargo. A su presidente no es necesario; ya sabemos que de eso no entiende.
Una vez más muere un trozo de la España del servicio y del silencio.
Honrados y nunca olvidados sean.
Nuestro Guardias Civiles David Pérez Carracero y Miguel Ángel González Gómez sirvieron con honor y murieron por ello. Por nosotros.
¡Presentes!
A sus familias es duro dirigirse. Un «lo siento» ya no vale. Es tarde.
Solo una esperanza: la de miles y miles de compañeros guardias civiles, policías y soldados, ciudadanos, que sienten que se les va un trozo de ellos mismos. Es la sufrida España del silencio. Demasiado silencio.
General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez
12 febrero 2024
Blog: generaldavila.com

«GRACIAS» 2019-2024. Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Mi querido Coronel: Un soldado no está hecho ni forjado en las despedidas. Sabes que lo nuestro, desde la escuadra al pelotón y hasta el Cuerpo de Ejército, incluso el Ejército, somos Unidad,  que es Compañía, o Escuadrón para ti, y aquí nunca falta nadie a lista ni nadie se da  de  baja una vez filiado, así que con la debida autorización podrás tomarte una vacaciones, eso sí, cortas, que aquí no nos sobran las fuerzas. Tu caballo solo lo montas tu, así que ya me dirás quien le pone la silla  y lo lleva a pasear por estos campos de España tan necesitados de buenos jinetes, ahora que parece que la primavera nos promete un buen año y los que cosechan se hartan de tanta mentira. Hay que pasar del trote al galope, que ya se ve el horizonte y, como bien dices, dejemos lo de atrás que con gritar ¡Viva España! no hace falta escribir más.

Mi querido, respetado y admirado Coronel. Ya me dirás que le digo a los  que te esperan. Yo desde luego tu  caballo no lo voy a montar ni consentir quiero que otro lo haga por ti.

Así que vacaciones, muy merecidas, pero nadie ha oído nada de que no vuelvas por esta tu casa.

Te abraza tu amigo y subordinado, todos lo somos a  tu sabiduría, mi querido y respetado Coronel.

Rafael Dávila

«GRACIAS» 2019-2024

El Presidente, acostumbrado a bailar en el alambre sin red, y a salir airoso de cualquier situación, ha descubierto que él también es mortal y Junts se ha encargado de hacérselo ver. A todo este laberinto de la política española se le pueden dar las vueltas que se quieran, pero la verdad, se resume, en los siete votos que necesitan para resistir más que para gobernar. Es como la farola que sirve a un borracho, más para apoyarse que para iluminarle.

¿Y que pensarán en Europa de lo que aquí ocurre? Yo creo que nos miran con ojos sombríos, como a unos vecinos incómodos, sin querer entrar demasiado a fondo en los temas made in Spain. En el viejo continente cada uno mira a su área y se acabó. Para ellos la pregunta es: ¿Donde empieza África?

España es el único país de la UE que en la guerra de Gaza apoya a Hamás y el único también que por respeto a los hutíes, no contribuye a defender la navegación comercial por el mar Rojo.

Piensan que si España quiere veinte ministerios como si quiere cincuenta. Ya lo pagarán sus carreteras, sus pensiones y sus servicios médicos. Con razón saben que no pueden unos pocos ir en la burra sin hacer que muchos vayan andando.

Nuestros políticos son el prototipo de los políticos sandías: verde por fuera , rojos por dentro, colaboran en la colocación de la primera piedra de cualquier obra, pero después de la primera nunca llega la segunda.

En el problema catalán, la única amnistía que le importa a Puigdemont es la suya. Sueña con regresar a Cataluña para asomarse al balón de la Generalitat, lanzar como Tarradellas «ja sóc aquí», para terminar lo que inició, sin rendir cuentas por ello, y activarlo en cuanto tenga ocasión para volver de nuevo hacerlo.

En lo referente a la amnistía solo tendremos que esperar unos pocos días para comprobar que habrá acuerdo. En lo que sea.

No cabe duda que la UE es y va a ser fundamental en el pulso que aquí libramos entre: la Justicia, el Gobierno y el independentismo catalán, su ausencia resultaría poco menos que catastrófica. Como vivimos en una época tremendamente hortera, la UE con su obsesión verde, y el postureo medioambiental, ha conseguido que los chefs ocupen el lugar de los intelectuales, y que hasta las vacas de leche tienen que estar criadas alrededor del aire acondicionado y la música clásica. A nuestro Presidente todo esto le parece tan fácil y normal que nada bueno podemos esperar…, me recuerda aquellos métodos que me animaban a aprender alemán en una semana.

Ahora lo importante es el relato, y es que las cosas no son como son, sino como las cuente Sánchez… la verdad es que todo esto de la polémica política española me tiene muy aburrido y prometo no volver a mencionar. Y los tractores en la carretera.

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En Caballería solíamos decir, ya me lo habéis leído alguna vez, que dando un buen caballo a un jinete joven, este se podía volver loco; si se lo daban a un veterano, seguro que se volvía como un niño, pero me temo que si ahora fuera yo el agraciado, me bajaría sin permiso, me caería vamos.

Tengo que confesaros, que el Blog fue para mí durante estos años el mejor de los caballos.

Hoy con casi 86 años, creo que la poesía de los comienzos va desapareciendo con la rutina, y no tengo más remedio que volver a reanimarla continuamente, cada día que pasa me cuesta más. Mi sensación es que el mundo cada vez va más deprisa y yo la de estar quedándome atrás.

Creo que la felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria. Como me voy haciendo mayor, mi salud gracias a Dios está bien, sin entrar en detalles, pero la memoria cada vez más olvidadiza, por eso la facultad para escribir se me resiste, y cada día se me hace más difícil encontrar nuevos temas ajenos a la política.

No es fácil convertir la pasión de 2019 en el argumento de ahora, por eso, la ilusión del inicio se ha transformado en admiración. Con toda la pena del mundo, creo que es el momento de parar, o al menos tomármelo con más calma.

Es que el tiempo pasa y vamos cumpliendo primaveras. Todos anhelamos llegar a viejos y todos negamos que hayamos llegado.

Los años pasan veloces, cada día más. Parece que fue mañana, pero la realidad es que desde 2019 al día de hoy, en estos para mi inolvidables e irrepetibles cinco años, tuve la suerte de que el Blog me sacara a la luz 105 artículos, que recordaré y guardaré toda la vida.

Dicen que el que se va de un sitio sin que le echen, debería poder volver sin necesidad de que le llamen, por eso no descarto volver un día, cuando algo interesante descubra y os lo pueda contar, pero por desgracia no con la asiduidad que hasta ahora lo hacía.

Me suele pasar; una vez que trasmito mis pobres conocimientos, en cualquier tema de la vida, me siento libre para poder olvidarlos.

Mi General, muchas gracias por ese buen caballo que a mi disposición pusistes con tu Blog, y que como aquel jinete, me hicistes rejuvenecer. Como siempre atentamente te saludo con un fuerte abrazo que hago extensivo a todos esos buenos españoles que con sus sabios comentarios me animaban a seguir.

Muchas gracias por todo, el tiempo a vuestro lado no lo cambio por nada. Hasta mañana temprano que como siempre os volveré a leer.

El tiempo no borra las muchas y buenas enseñanzas, las hace más bien innumerables y más reales, y las precipita, en una palabra, que creo nunca reciben suficientemente los que habéis sido maestros de mi vida: Gracias.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Blog: generaldavila.com

Zaragoza 11 febrero 2024.

LOS VERSOS DEL CORONEL. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

¿España indefensa? : “la conjura de los necios”. Manuel Castro Zotano. General retirado

Carlos Marx, creador de la mayor utopía política, el comunismo, Lenin, que la puso en práctica hace poco mas de un siglo en Rusia y todos los líderes que han seguido desde entonces su ejemplo en sus respectivos países, sacrificaron muchas generaciones por un futuro mejor que nunca llegó, lo que sí llegó fue la esclavitud, el hambre, el dolor y la muerte. La utopía se devino en distopía. Estos tiranos sabían que implantar la utopía a nivel global requería hacer cambios radicales en lo político, social y económico y para ello, habría que actuar sin piedad en tres frentes: la persona, la familia y la Patria. La persona, para someterla y desarraigarla; la familia, para que no interfiriera en la labor del Estado de manipular la persona en materia de educación y la Patria, para disolverla en un internacionalismo al servicio de la madre Rusia. Se apoyaron en una legión de apóstoles necios, resentidos, sectarios, fanáticos e impíos  para difundir “la  buena nueva” de una pseudoreligión (más bien  un esoterismo) que exigía la entrega en cuerpo y alma del sujeto reprimiendo brutalmente cualquier intento de disidencia.

Hoy en día, han surgido otros tipos de constructores de utopías que no han necesitado del terror para tratar de imponerlas porque disponen de una herramienta potentísima: los sistemas de información y comunicación. En primer lugar, están los que se consideran “ingenieros sociales”, genios de la cibernética con una riqueza superior a la mitad de los Estados del mundo, inadaptados sociales y jíbaros intelectuales que suplen sus carencias con una presunción tan exorbitante que se atreven a diseñar la humanidad del futuro a la medida de sus frustraciones. Estos maltusianos, so capa de filántropos, pueden influir decisivamente en  las políticas de  grandes potencias y organizaciones supranacionales y en los medios de comunicación mas influyentes del mundo a los que financian abundantemente para llevar a cabo sus diseños eugenésicos, proféticos, antidemocráticos y acientificos. En segundo lugar, están los partidos políticos de izquierda que, conocedores que han perdido la batalla por la economía y la gestión, centran su lucha política en aspectos ideológicos que afectan a la persona, a la familia o a la Patria;   aprovechan cualquier movimiento político antisistema (woke, queer, LGTBIQ+…) para colonizarlos, cuando no, crearlos. Coloniza, también, una legión de “creadores de contenido” y mil designaciones más que actúan en su sintonía. 

La persona, bombardeada hasta la náusea con un volumen de información de poco o nulo valor científico, se muestra incapacitada para procesarla y acepta, abrumada, lo que el poder le dicta que tiene que pensar sobre cada asunto (política, cultura, sexo, ocio, salud, etc.) y le sustituyen valores que han hecho grande a la civilización occidental por otros que nos acercan cada vez más a la autodestrucción como especie. A la sumisión intelectual de la persona añaden un estilo de vida hedonista, hipersexualizado y permisivo ante la droga que la mantiene alienada y dependiente. Al disidente no hace falta encarcelarlo o matarlo, simplemente se le cancela (una especie de muerte budú con la accesoria de ruina económica). ¿Donde queda aquello de Schiller?: “…no podemos llegar a alcanzar la felicidad si no es a través de la belleza y la libertad, y para alcanzarlas es necesario, antes que nada, aprender a desencadenarnos de los impulsos sensibles, de la impresión y la tiranía del momento.”

La familia tradicional denostada, es disuelta en un disparatado muestrario de  tipos  con los que competir perdiendo los apoyos estatales necesarios para sostenerla y fortalecerla, como promover la natalidad (para eso ya están lo inmigrantes, los nuevos esclavos) o fomentando una enseñanza libre y de calidad. En cambio, legislan en muchas materias para desestructurarla (liquidar la patria potestad o buscar la división entre padres e hijos -p.e. aborto en menores-).

La Patria, ni se nombra, eso es cosa de fachas. No se enseña en lo colegios y en una parte importante del territorio nacional se la insulta no solo de palabra, sino hasta en los libros de texto. Se ataca a la Patria en su aspecto físico queriendo trocearla y en su profundo ser arremetiendo contra nuestra lengua común, nuestra cultura y nuestra historia, que se tergiversa admitiendo interpretaciones peregrinas generalmente de enemigos de España. Son pocos los que saben el importantísimo papel que ha jugado España en la historia del mundo; la mayoría se avergüenza de nuestro pasado. La bandera es un trapo que enarbolan algunos exaltados en los eventos deportivos que nos enfrentan a otros países o utilizan los fachas cuando van a las manifestaciones “antisociales” y “racistas” . En partes importantes del territorio nacional se retira de los sitios en los que legalmente tendría que estar o se la pisotea o quema por turbas de separatistas impunemente. 

Digo todo esto para meter en contexto muchas de las acciones y declaraciones del Sr. Sánchez y sus ministros. Por ejemplo, el nuevo Ministro de Cultura  Sr. Urtasun*, nacido en Barcelona e hijo de navarros, eminente economista que nunca gestionó económicamente nada importante, que sepamos, y también, eximio diplomático que ejerció unos años como consejero de un secretario general y unos pocos años después, excedente, retomó  su carrera de activista político en partidos “progresistas” de extrema izquierda, actividad en la que se inició precozmente con quince años. No sabemos los méritos culturales que seguramente tendrá para ser titular de un ministerio tan importante, pero conociendo que cultura es libertad lo mejor es dejarla en manos de un neocomunista.

Lo que no se le puede negar al Sr. Urtasum es su diligencia y capacidad de trabajo: ha entrado en el puesto como elefante en una cacharrería. Empieza por la creación de una Dirección General de Derechos Culturales (¿Cuantos paniaguados  de la cuerda colocará  con despacho y coche oficial?); quiere, asimismo, «descolonizar» los museos estatales y «revisar» sus colecciones, no vaya a ser que se hubieran generado en un «marco colonial o anclado en inercias de género o etnocéntricas que han lastrado, en muchas ocasiones, la visión del patrimonio, de la historia y del legado artístico». Recomendaría al Sr. Ministro de Cultura que,  aprovechando la feliz doble coincidencia de su similitud política e ideológica en materia de colonización con el Presidente de Méjico y la existencia en nuestro Museo Nacional de Antropología de algunos cuchillos de sacrificio aztecas, organizar periódicamente, cada año en uno de los dos países, un ritual de sacrificio humano con extracción del corazón palpitante (propondría, por aquello de las “inercias de genero o etnocentristas” a un varón blanco de derechas). No se me ocurre mejor forma de descolonizar.

La cosa es de risa si no fuera tan seria. Mire usted Sr. Urtasun, su desconocimiento sobre la historia de España en América es enciclopédica: aquello jamás fue una colonia, era una parte misma de España. Si tiene tiempo léase a Madariaga (no el exjugador de futbol vasco, me refiero al historiador, escritor y diplomático):  “La administración de los vastos territorios del Imperio español fue llevada a cabo por virreyes, que se convirtieron en gobernadores de un área, que no se consideraba como una colonia sino como una provincia del imperio, con los mismos derechos que cualquier otra provincia en la España peninsular” (eso no lo dijo un facha, lo dijo un sabio en la materia que por sus ideas políticas tuvo que exiliarse de España durante la Guerra civil, manteniéndose activo contra el Régimen de Franco hasta la muerte).

 Manuel Castro Zotano. General retirado

9 febrero 2024. Blog: generaldavila

*El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, quiere «descolonizar» los museos estatales y «revisar» sus colecciones. Qué coño colonias

la construcción de una Dirección General de Derechos Culturales, que se articulará en base a «adoptar una postura firme contra cualquier forma de censura, que es imprescindible para la libertad, así como a apoyar la igualdad o a garantizar que todos los rincones de España tengan apoyos e infraestructuras culturales necesarias». Me recuerda 1984

«trabajaremos desde el Ministerio en acompañar cualquier autor, creador o colectivo cuya actividad haya sido borrada del espacio público». Se refiere a los que son de derechas.

«proceso de revisión de las colecciones que permitan superar un marco colonial o anclado en inercias de género o etnocéntricas que han lastrado, en muchas ocasiones, la visión del patrimonio, de la historia y del legado artístico»  «se trata de establecer espacios de diálogo e intercambio que nos permitan superar este marco colonial«. 

«se traducen en un proceso de revisión» de las colecciones de museos estatales. Así, ha avanzado que esta revisión ya está incorporada como eje transversal en las programaciones temporales de, por ejemplo, el Museo Nacional de Antropología o Museo de América. «Se trabaja en visibilizar y reconocer la perspectiva de las comunidades y la memoria de los pueblos de los que proceden los bienes expuestos» 

LA MONARQUÍA: NI VULGAR NI ALTANERA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.) Ayudante de Campo del Rey (1990-1995) y Jefe de la Guardia Real (1995-2000)

Alfonso X «El Sabio»

La Monarquía española siempre fue próxima, cercana, incluso algo castiza, lo cual no quiere decir que a lo largo de la historia haya pecado de vulgar o zafia. Estuvo siempre en su lugar y no sabemos si será y seguirá igual dada la nueva moda de «desmadejarlo» todo, aunque algunos sigamos empeñados en el «no-madeja-do» de Alfonso X, sea o no lo sea una anécdota de la historia.

Dicen que atendía a Alfonso XIII un nuevo peluquero por enfermedad del suyo habitual.

-¿Cómo debo dirigirme a usted Majestad?

-Menos de usted, como mejor te parezca.

He repetido hasta la saciedad que España en sus últimos tiempos ha huido de la didáctica de la Monarquía y hay un desconocimiento intencionado de su razón de ser y legado histórico. Convendría descubrir y transmitir de nuevo su auténtico valor en épocas tan convulsas como las actuales. Hay una sutil, pero trascendente, diferencia entre Reinar y Gobernar.

El Rey, la Reina, los Príncipes, no son como usted y yo; no gozan de la normalidad de un ciudadano, sino que con ellos va la magia de la realeza y su poderosa atracción, pero también la inapreciable soledad, lo que se combina para dar lugar a esa exigida distancia necesaria para que no se rompa el misterio del símbolo.

Si el Rey se apease de su lugar y simbolismo para pasar a ser un funcionario, tomarse a diario unas cañas y unos pinchos de tortilla en la Plaza Mayor y luego irse de compras a Zara o a El Corte Inglés, estaría dejando poco a poco su Trono para acabar discutiendo los problemas del presente y futuro de España en el Café Gijón, en el Varela o en cualquier redacción de periódico o televisión. La cordialidad Real, su proximidad, incluso algo de casticismo, no pueden dar pie a saltarse el protocolo, hacia arriba o hacia abajo, que es el debido respeto al símbolo de España, a todos los españoles en el Rey representados. El que lo hace, incluso de manera intencionada, enseguida nota su error sin necesidad de que se lo señalen. Es hacerlo a lo que representa.

Un presidente de la República nunca alcanzó ni alcanzaría las necesarias cotas de eficacia y respeto y sería imposible que ni siquiera rozase la virtualidad de la Realeza, donde queda depositada la historia de una nación sin paréntesis ni puntos y aparte. Fiel reflejo de las virtudes y defectos de la historia de un pueblo.

Lo Real es mucho más que lo real. Es una virtud que se hereda y se custodia de generación en generación, sin ir más allá de su símbolo ni traspasar otros umbrales, pero también sin bajar a otras instancias o estancias menores.

Felipe II fue el artífice de la mayor y mejor biblioteca de Europa, quizá del mundo, la de El Escorial, y, aunque no leyera ninguno (que no fue el caso), engrandeció a España por las armas y las letras sin bajarse nunca del trono ni subir más allá del monte Abantos.

No es fácil ser Rey, Soberano de una nación, símbolo de la misma y no es cosa que se aprenda, sino que se engendra.

La Corona no es sustituible por algo o alguien parecido, pero para ella sería un grave error caer en la altanería o en la vulgaridad, dos extremos peligrosos cada uno con su dosis de atracción.

Sabino Fernández Campo lo expresaba como la necesidad de un estilo que permita marcar diferencias y evitar confusiones con otras figuras elevadas de la organización del Estado, pero más transitorias: el «»estilo real» […] que se adapte a la época y con el que se consiga la perfecta combinación entre la grandeza basada en una tradición secular y la sencillez que exigen los tiempos modernos; entre la distancia y el fasto de una superioridad ostentosa y la proximidad humana y natural, perfectamente graduadas y combinadas armónicamente. Ni un exceso de confianza que pudiera rayar en lo vulgar ni una altanería y rigidez alejadas de las exigencias de nuestro tiempo. “La familiaridad engendra desprecio”, decía Shakespeare, que añadía en Enrique IV: “¡A cuántos intensos deseos del corazón deben renunciar los reyes y sin embargo disfrutan los hombres privados!»

Iba el Rey camino del Palacio Real de Madrid. En la cuesta del Parque del Oeste el Rolls Royce se paró. El teniente coronel Ayudante de Campo de S.M. después de inspeccionar el vehículo y recibir los datos que le daba el mecánico, se acercó al Rey y en marcial postura, primer tiempo del saludo, después de la reglamentaria y enérgica inclinación de cabeza, le dio la novedad:

-Monarca: el coche se ha parado.

Lo de «Monarca» hizo temblar el espacio. La Reina reía a carcajadas.

-La próxima te diriges a mi como Emperador.

Había terminado el invierno. Los árboles apuntaban con su verdes yemas el nuevo y esperanzador amanecer de la primavera. Aquello solo quedó entre los mirlos que correteaban por el césped del parque con su melodioso diálogo algo impertinente.

Todo sucedía de manera natural, sin vulgaridad ni altanería.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.) Ayudante de Campo del Rey (1990-1995) y Jefe de la Guardia Real (1995-2000)

Blog: generaldavila.com

8 febrero  2024

CUANDO SE PIERDE EL HONOR Y EL VALOR General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Es el Cid Campeador <<catedrático de valentía>> según el apotegma de Juan Rufo. Cátedra que entre españoles nunca quedó vacante. Su asignatura está escrita en la historia y nunca termina de redactarse el texto definitivo. El valor está en cada soldado, se le supone; hasta que el combate se lo reconoce: heroico, distinguido, reconocido. Los soldados somos permanentes alumnos de esa asignatura.

<<El oficial ha de abstenerse en el combate de realizar alardes inútiles de valor>> […] <<todas sus actividades y todo su valor, en el verdadero concepto de esta palabra, han de tender a conservar durante el mayor tiempo y en el más alto grado, las energías físicas y morales de su tropa…>>. Así dice el antiguo Reglamento Táctico de Infantería, olvidado en muchos casos, obsoleto para algunos, pero insustituible para el que conoce el arte de la guerra.

Aunque ya no haya gritos de guerra, ni se cante en el momento decisivo el himno del Regimiento, siempre será necesario el valor y su expresión en el gesto, en la acción, en el comportamiento y en la formación. Se forman los valientes en el duro entrenamiento de la vida diaria. Coraje, empuje, frialdad, serenidad, furia, distintos tipos de valor que deben pasar por el crisol del honor para una vez fundidos construirse en el amor a la esposa, a los hijos, a los compañeros, al deber del juramento, a tu Patria. Lo hace en las cátedras de formación que están en las Academias Militares, en el entrenamiento diario, instrucción y adiestramiento, pero sobre todo y por encima de todo en la historia. Un soldado se forma en el valor y en el honor de sus antepasados.

Las primeras palabras que el hombre dejó escritas estaban dedicadas al valor: La Ilíada. La literatura occidental empieza con Homero; narrando las hazañas de los héroes alrededor siempre de esas virtudes: valor y honor. Si aquellas historias eran entonces memorizadas por los estudiantes hoy ya forman parte de nuestras entrañas. Porque la ciencia avanza y se desarrollan tecnologías, pero poco lo hace el alma, lo de dentro, que siempre sigue con los mismos interrogantes. La Ilíada sigue encabezando la modernidad. Todos seguimos siendo homéricos. Sus personajes, héroes o cobardes, son la cotidiana rutina de nuestra vida que no ha cambiado por dentro.

El valor y el honor brillan en La Ilíada junto al conocimiento de su irrenunciable necesidad para hacer frente al combate de la vida entera. En ella siempre están juntos el miedo y el valor, el odio y el amor, la sombra y la luz, lo mortal y lo inmortal: la vida al fin.

A veces es necesario reflexionar para ser valiente. Hay distintos valores, desde el reflexivo de Héctor que <<ha tenido que aprender a ser valiente y pelear en primera fila>> al de Aquiles que no necesitó aprendizaje.

El valor en los héroes de la Ilíada significa amar más la vida en su intensidad que en su duración. Es cosa de héroes.

Cada valiente muestra un rasgo definitorio y todos, a pesar de sus debilidades, lo son: valientes y honorables. Diomedes <<valiente en el combate>>, caballero y cortés, se atreve a luchar contra los dioses, lo divino y lo humano enfrentados, hiere a Afrodita, a Ares con su lanza. También es capaz de entablar tregua amistosa con su enemigo Glauco.

El gran Ayante Telamonio, como una roca, que no retrocede de donde le han puesto y allí permanece con impetuoso valor, siempre de cara.

Son soldados. Arquetipos de lo humano. Del valor y su contrario. Todo está en la Ilíada.

El valor junto al honor son rutina entre nuestros soldados. La gran mayoría de las historias permanecen ocultas. Incógnitos héroes. Causa extrañeza que no se haya concedido ni una sola condecoración al valor heroico o distinguido, Laureada o Medalla Militar, desde 1958 fecha en que se concedió la última Laureada al Caballero Legionario Maderal Oleaga en la acción de Edchera, la guerra olvidada de Ifni.

Héroes sigue habiendo. Guerras también. Hechos heroicos cada día. En este blog lo hemos contado. Proceso de concesión, de reconocimiento al valor distinguido, individual, ninguno que sepamos. ¿Qué es lo que impide distinguir el valor?

Esa es otra de sus características. No espera recompensa alguna. Aunque es necesario reconocerlo y difundirlo como ejemplo. Somos poco generosos a la hora de los reconocimientos.

En la entrada al comedor de la toledana Academia de Infantería hay una placa  que sobrecoge.

Dice así:

Comedor Capitán Arredondo

Caído en 1924 al frente de su Compañía de la Legión

Sesenta acciones de combate

Diez heridas de guerra

Un ascenso por méritos de guerra

Dos Laureadas de San Fernando

Correspondería que ese nombre <<Capitán Arredondo>> lo llevase el Patio de Armas de la Academia de la Infantería, donde forman a los infantes, donde reside la cátedra del valor.

En uno de los pasillos se puede leer la definición del valor heroico:

<<Es la virtud que, con relevante esfuerzo de la voluntad, induce a acometer excepcionales  acciones, hechos o servicios militares, bien individuales o colectivos, con inminente riesgo de la propia vida, y siempre en servicio y beneficio de la patria o de la paz y seguridad de la Comunidad Internacional>>.

La cátedra del valor no está vacante. Son legión sus titulares, reconocidos o no, que cada día imparten su magistral lección desde el silencio y la humildad.

El texto sobre la valentía y el honor sigue escribiéndose. Nunca se acabará su redacción.

Es la grandeza de que este Ejército, el español, pueda seguir diciendo: “Sin novedad”. Tranquiliza escuchar la breve sentencia que resume una jornada en paz y sin desasosiegos, sin que nada haya roto la habitual evolución de los hechos.

Lo escucho ahora en el lenguaje cotidiano, a diario, convertido en introductorio saludo.

-¿Qué tal estás?

-Sin novedad, que con la que está cayendo no es poco.

Muchos se extrañan de aquel famoso “Sin novedad” que dio el general Moscardó cuando se liberó El Alcázar toledano a comienzos de la Guerra Civil. Con una ruina detrás, un paisaje de escombros y desolación, el general se dirigió a Franco y mientras saludaba marcialmente dijo:

Sin novedad en el Alcázar mi general”. Así era, no se equivocaba.

En la milicia solo hay un factor que cuente como novedad: la pérdida del honor. Cuando ocurre se calla, se agacha la cabeza y se da por perdido todo. La vergüenza asola alma y cuerpo. Mejor morir.

Perder el honor es la única novedad sobresaliente y definitiva. Es perderlo todo. Se puede perder un combate, una guerra, pueden suceder mil avatares, pero mientras el honor esté intacto el parte inicial será: Sin Novedad. Luego vendrá todo lo demás.

El honor es cualidad moral que lleva al cumplimiento de los propios deberes respecto del prójimo y de uno mismo.

Iba a dar comienzo la batalla de Waterloo. El general Uxbridge, segundo de Wellington, fue a la tienda del general español Miguel Ricardo de Álava y Esquivel, persona de confianza de Wellington y miembro de su Estado Mayor, a preguntarle qué deberían hacer. Álava le acompañó a entrevistarse con el Duque que, después de mirar fíjamente y con complicidad al general español, puso la mano en el hombro de Uxbridge y le dijo: «Una cosa es segura, que suceda lo que suceda, usted y yo cumpliremos con nuestro deber». Sonrió el vitoriano general español y se despidió de Wellington acompañando a Uxbridge hasta que se perdió su caballo entre las tropas. Todo estaba dicho. Las órdenes claras.

Se pierda o se gane, el honor se mide desde otros criterios más duros y exigentes.

La vida te sorprende con sus hábiles jugadas, casualidades o no, pero el caso es que volvemos a Waterloo, donde de nuevo se encuentra el enemigo, jefe y  Estado Mayor. Desde allí se ataca, se hacen los planes y dirige la ruptura de Cataluña con España.

No veo por ningún lado a Wellington ni al general Uxbrideg. Tampoco distingo entre los generales al vitoriano héroe español Miguel Ricardo de Álava y Esquivel.

Es una batalla que habrá que ganar. Al finalizar, por encima de todo, habrá que decir con la mirada bien alta: Sin Novedad.

Si no es así querrá decir que hemos perdido el honor. Lo habremos perdido todo y no habremos cumplido con nuestro deber. ¿Agacharemos la cabeza humillados por el deshonor?

Que cada cual se examine y vea cual es el deber que hoy, aquí y ahora, debe cumplir. Obras son amores…

Vuelvo a repetir: No me quieras tanto, quiéreme mejor.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

Fue publicado el 28 febrero 2023

ALBARES SE VISTE DE SEDA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

José Manuel Albares Bueno es un diplomático metido a político, o al revés, que desempeña el cargo de ministro de Asuntos Exteriores o bien podríamos decir del asunto exterior, porque a día de hoy el Gobierno de España no tiene más asunto que mantenerse vivo o muerto en el poder. Para entretenernos mientras se mantienen, o les mantengan, usan la tinta como el pulpo o el calamar y ello supone aceptar distintas libreas que les confundan con el medio, lo que se traduce en hacerse cargo del postureo.

Es un término por el que voté como palabra del año pero la FundéuRAE eligió polarización que no está mal y además coincide con eso de orientar en dos direcciones contrapuestas algo muy propio del postureo. Este Gobierno nuestro además de polarizado es muy de postureo y poco más.

«Postureo: actitud artificiosa e impostada que se adopta por conveniencia o presunción».

¡Bueno, bueno, bueno!, lo que les voy a contar… No sé si se han enterado del postureo que ahora se gastan en el ministerio de Exteriores. Ante la relajación generalizada de la vestimenta entre ministros, ministras, séquitos y séquitas, que parece que van de trapillo, pero esa ropa cuesta una pasta, que ya ni corbata o pajarita, sino vaqueros y sudaderas con capucha, el ministro ha recordado que ellos tiene uniforme, que les queda como la seda, que los hay para ellos y ellas, y que incluso lleva enganches para las condecoraciones.

Ha sido sorprendente, vibrante y sobrecogedor ver al ministro de lo exterior, Albares, tierras blanquecinas en altos y lomas, mostrarnos su uniforme de elegancia plena, etiquetado de tik tok, para mostranos su porte distinguido con su uniforme rescatado de la naftalina, más bonito que un san Luis y falto, el pobre, de condecoraciones para sus enganches, que para mi señalaba su pecho casi desnudo de Grandes Cruces y medallas ganadas a pulso en sus luchas por recobrar Gibraltar y mantener las fronteras del sur de Europa, de mantener el rango de la España unida, medallas al valor de la defensa de España, que ahora compartirá con el de Cultura por aquello de limpiar los museos de colonizadores malvados, sin uniforme, de culturas bárbaras, que los españoles siempre hemos sido más guerreros que soldados y más invasores que diplomáticos. ¡Esos pechos vacíos de medallas! ¿No te das cuenta Sánchez de lo que tu ministro reclamaba?

No sé, pero puede que sea una manera indirecta de reclamar uniformidad para el Gobierno. No estaría de más un poco de uniformidad para todos, vestidos y peinados realizados por el mismo que usa el Presidente, que nos sale barato y lo damos por bien empleado ante el postureo del que viven.

Ver al ministro de lo exterior vestido con el uniforme diplomático puede llamar la atención, pero ya que lo hace que lo haga bien y con todas sus consecuencias y recuerde que ese uniforme, en palabras de un buen amigo que las dejó escritas en este blog, nos representa a todos en el exterior y «personifica la dignidad del ejercicio de un poder público, igual que hacen los policías, guardias civiles, militares, jueces o fiscales, que de forma ejemplarmente digna, con frío o con calor, se presentan ante los ciudadanos revestidos de autoridad formal, garantía para todos los administrados de que no están actuando “por sus pistolas”, sino en nombre y representación de un poder del Estado, del que son depositarios precisamente para actuar sometidos al imperio de la ley y a la estricta observancia de procedimientos».

Postureo ninguno. Un uniforme significa todo. Lo han llevado millones de españoles que vestían su cargo de España. Eso eran al ejercerlo. No sé, señor ministro, si alguien le ha hablado de la mística del uniforme.

Se lo agradecemos señor ministro. Pero recuerde que a un ministro del exterior no le pedimos que ejerza las funciones de maniquí, sino que nos hable sin tapujos ni falsas vestimentas de la cruda realidad de nuestra política Exterior si es que la hay. Entre los temas preferidos por la audiencia me vienen a la cabeza dos: Gibraltar y nuestras relaciones con Marruecos.

Esas cosas tan ocultas por las tierras de los desiertos, blanquecinas de seco sol, calcinadas por la desidia y el olvido. Para ello póngase el uniforme.

En este Gobierno no hay uniformes para todos. Hay disfraces para la tragedia que representan cuyo dramático final ni ellos mismos conocen. Nadie saldrá con vida de Tebas sin antes adivinar el enigma de la esfinge; imposible para quien nunca ha abandonado el caminar a cuatro patas.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

6 febrero 2024

EL DEBATE. FRANCO JEFE DEL ESTADO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Leo en el periódico digital El Debate un denominado «Documental de Historia» cuyo título y contenido «Cómo Franco llegó a convertirse Jefe del Estado» me obliga a escribir algo sobre el tema no para corregir al periódico, algo que no es de mi incumbencia, sino para dar luz sobre este decisivo acontecimiento de la historia de España de acuerdo con los documentos que en los archivos de uno de sus auténticos protagonistas he podido consultar.
En mi libro La guerra civil en el norte editado por La Esfera de los libros abordo esta decisiva cuestión de la Jefatura del Estado de Franco y lo documento, pero hay cierto sector, académico o cercano a ello, que no admite nada sobre la reciente historia de España que no sea de acuerdo con lo que ellos dicen y dirigen, y esto ocurre entre los que se muestran partidarios de un bando y los del otro, creándose un clima en el que la densa niebla que cubre todo lo que se refiere a la Guerra Civil española y sus consecuencias, siga convirtiendo la historia en enfrentamiento ideológico alejado del exigible rigor. Unos y otros han construido un relato sustentado sobre pilares propios que consideran inamovibles y si alguien intenta sustituirlos por otros renovados y más firmes el intruso es señalado como un advenedizo en lugares privados.
El rigor histórico exige que lo que algunos creen irreversible pueda ser revisable y convertible después de nuevas investigaciones que traen la aparición de documentos y que muchos aún permanecen ocultos por temor a aquellos que han convertido la historia en ley y en delito la opinión contraria. También por las limitaciones impuestas por los que pretenden ser juez y parte en sus interpretaciones.
Todo sea por dar una opinión más con todo respeto a los autores de la publicación de El Debate, pero a la vez expresando la confusión que me produce el documental que de entrada se anuncia con una frase exenta de todo rigor por decirlo de una manera suave: «Las palabras del General Yagüe que convencieron a Franco para aceptar el mando único en la guerra». Solo esa frase debería ser suficiente para no ir más allá en los comentarios. Una película mal montada, poco creíble y sin documentar.
El entonces teniente coronel Yagüe ni estaba ni se le esperaba entre aquellos firmes generales que formaban la Junta de Defensa Nacional, con ideas muy claras y que no eran fáciles de doblegar en su criterio de cómo conducir las operaciones militares y la administración de la España nacional.
La Junta de Defensa Nacional (no Junta Nacional de Defensa como con grave error dice el documental) se formó a la muerte del general Sanjurjo y en ningún momento se pensó en Franco como sucesor y cabeza del alzamiento, sino que los nombres que se barajaron fueron los del Infante D. Carlos de Borbón y el del general Severiano Martínez Anido. Nadie habló en aquellos momentos de Franco ni de Cabanellas ni Mola quiso, que bien pudo hacerlo, alzarse con el mando único. La Junta era firme y muy conocedora de la situación tanto dentro como fuera de España y con ella colaboraron un insigne grupo de diplomáticos y personal de la Administración civil excelentes y experimentados en la política interna y exterior de España.
Una vez que se precipitaron los acontecimientos y hubo unión material entre los ejércitos del Norte (Mola) y el Expedicionario (Franco) fue cuando se vio la necesidad del mando único. Hubo efectivamente dos reuniones en Salamanca de los miembros de la Junta de Defensa de la que no formaban parte ni el general Kindelán ni el teniente coronel Yagüe.
Las dos se realizaron en el aeródromo de San Fernando, situado en la finca del ganadero Pérez Tabernero, a 32 kilómetros de Salamanca en el término municipal de Matilla de los Campos. En ella se autorizó la presencia del general Kindelán a pesar de no ser miembro de la Junta. Se trataron los siguientes temas como se demuestra en la correspondencia posterior a la reunión entre los generales Dávila y Orgaz (Documentado en La guerra civil en el Norte):
-El Movimiento y su porvenir.
-La unión de los ejércitos del Norte y Sur.
-La necesidad de establecer un Mando único.
-El problema de la toma de Madrid y desviarse o no a liberar Toledo y su Alcázar.
-Los servicios de retaguardia.
Desde luego allí no se tomó ninguna decisión firme sobre el mando único que quedó en simples palabras y propuestas. Insisto en que Yagüe ni estaba ni se le esperaba.
El día 28 de septiembre se celebró el segundo Pleno de la Junta en el mismo lugar y con los mismos protagonistas. Se volvieron a tocar los temas del futuro de la guerra, de la unión de los ejércitos y la necesidad del Mando único. Hubo discusiones y no un único criterio sobre ello por lo que se pasó a realizar una votación en la que empezó a votar Kindelán, por ser el general más moderno y no participar en ella los coroneles. Aprobada la moción relativa a nombrar Generalísimo de los ejércitos se pasó a decidir la persona que ostentase tal cargo, que recayó en el general don Francisco Franco Bahamonde, que lo aceptó, decretándose por tanto el mando único para las operaciones militares, que se ejercitaría por el general Franco, sin que ello afectase a las atribuciones y función de la Junta de Defensa Nacional. Allí no se le dio el poder, todo el poder a Franco. La historia es increíblemente distinta a la que se cuenta y se da por cierta.
La decisión del mando único a Franco fue decidida por la Junta pero exclusivamente como mando único militar, como jefe de los ejércitos en operaciones, pero concederle el mando civil, la Jefatura del Estado, fue producto de una serie de circunstancias que se originaron fuera de la reunión en asamblea de la Junta como relato de acuerdo con los documentos del protagonista de este asunto y de otros claves en el desarrollo de la Guerra Civil: el general Fidel Dávila Arrondo.
Lo que pasó ya finalizada la reunión de la Junta dista mucho de lo que repiten tantos y tantos que lo descubren una y otra vez incluso diciendo que es una novedad histórica.
Los generales salieron de la Junta sin darle a Franco el verdadero poder ya que estaba limitado por la Junta de Defensa por lo que el Mando militar de Franco no tenía libertad de actuación siempre mediatizado por ella.
Además se creaba un grave problema ya que la Entidad Estatal no estaba reconocida por ningún Gobierno extranjero y por informaciones oficiosas se sabía que algunos gobiernos deseaban desapareciese el cariz de Pronunciamiento militar que significaba el regir al País una Junta de generales. Esta situación fue captada por el general Dávila que se la expuso a Mola y estos a Franco que aceptó que la Junta declinase sus poderes en él nombrándole Jefe del Gobierno.
«Lo que decidáis los miembros de la Junta yo lo acato» dijo Franco.
Todo ocurrió cuando ya los miembros de la Junta se habían ido a sus destinos o estaban a punto de hacerlo por lo que se emprendió una difícil y ardua tarea para volver a reunir a sus miembros o tener su voto positivo.
La historia final y como se nombró a Franco Jefe del Estado sustituyéndolo por el nombramiento inicial de Jefe del Gobierno del Estado español es tan increíble como cierta. Lo narré en La guerra civil en el norte, pero ¿para qué? Ya no hay marcha atrás y mejor que se cuente en tecnicolor.
Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

4 febrero 2024

REUNIÓN DE SALAMANCA: FRANCO NO FUE ELEGIDO JEFE DEL ESTADO NI NOMBRADO GENERALÍSIMO
«A renglón seguido hizo el general Franco manifestaciones propias del caso y designó personal para cargas que implicaba la nueva modalidad castrense terminando con ello la reunión y trasladándose el personal al comedor de la casa donde estaba preparado el almuerzo.
Terminado este un tanto avanzada la tarde comenzó el desfile de los vocales hacia sus respectivas residencias produciéndome ello extrañeza y contrariedad pues apreciaba no se había desarrollado en la reunión de la mañana la trascendente misión que la Junta debía afrontar en relación con la representación y facultades que el gobierno de la Nación imponía y muy singularmente cual consecuencia de la decisión recaída en la reunión de este día; pretendí por ello retrasar a los compañeros y continuar la sesión para zanjar el asunto, pero el ambiente y marcha iniciada no se prestaba a ello por lo que expuse a Mola cuan preciso e inaplazable era tratar con toda urgencia el tema ya que, aparte la imperiosa necesidad de que el Mando militar tuviera absoluta libertad de actuación sin riesgo de las trabas, impedimento o rémoras inherentes a actuación de la Junta de Defensa, era muy de tener en cuenta que nuestra Entidad Estatal no estaba reconocida por ningún Gobierno extranjero y por informaciones oficiosas que hasta nosotros habíanse deslizado, algunos de tales gobiernos deseaban desapareciese el cariz de Pronunciamiento militar que significaba el regir al País una Junta de generales. Mostrose Mola conforme asintiendo a la consecuencia de que debiera la Junta declinar sus poderes en el general Franco nombrándole Jefe del Gobierno que él constituiría con elementos y organización no afectados por la tara que al Estado del momento se achacaba y, por ende, que convenía someterlo a la consideración de Franco cual hicimos inmediatamente reuniéndonos los tres en el patinillo de la finca donde aislados se trató el asunto concretamente y con pocas palabras contestando él sin dilación alguna se hallaba dispuesto a asumir el cargo y pechar con la papeleta si se tomase tal decisión. Obtenida pues su conformidad asumí la tarea de llevar a vías de hecho lo expuesto emprendiendo inmediatamente el regreso a Burgos acompañado del coronel Montaner a quien expuse detalladamente, durante el viaje, toda la gestión anterior y tarea que me incumbía para ponerlo sin dilación en conocimiento de los demás vocales de la Junta demandándole sobre la marcha su voto. Montaner dio en el acto su plena conformidad y voto afirmativo. Llegados a Burgos, pasadas las 22 horas, encontré en nuestra Sala-Despacho de la Junta a Cabanellas y Gil Yuste por lo que pude exponerles sin pérdida de tiempo y detalladamente las consideraciones expuestas al general Franco y réplica obtenida, y terminé recabando de ambos su aquiescencia para llevar a vía de hecho la solución que se consideraba forzosa e inaplazable. Cabanellas dio rotunda negativa y Gil Yuste hizo presente no haberse considerado por la Junta el aspecto que traía a colación cosa que de haberlo estimado conveniente no hubiera dejado de tener en cuenta al deliberar aquella mañana y acordar el nombramiento de Franco cual Jefe Supremo del Mando Militar, así pues le parecía un tanto anormal el planteamiento sin que de momento formulase juicio en firme acerca del particular. Lo avanzado de la hora y vicisitudes del día no eran propicios para proseguir gestiones que dejé para el día siguiente en cuya mañana llamé por teléfono al coronel Moreno Calderón quien apenas esbozado motivo de la conferencia dijo, cual si tuviera conocimiento del hecho, que habíamos de atenernos a lo concreto y específicamente deliberado en la Junta, le repliqué en el acto haber muy contundentes razones y motivos para lo que habíale insinuado cual le expondría dentro de breves horas pues me trasladaba seguidamente a Valladolid cual hice poniéndole de relieve con todo detalle cuan ineludible era adoptar la resolución que se trataba, previamente me hizo saber Moreno Calderón le había enterado telefónicamente Queipo de Llano de que estaba tramándose la decisión de que se trata lo cual él se oponía terminantemente considerando nulo lo que se hiciere al margen de lo acordado en la reunión de la Junta de Defensa. Explicado cual antes se expresa los fundamentos originarios de la propuesta mostrose Moreno Calderón de acuerdo con la realidad de lo mismos y sus consiguientes derivaciones así pues otorgaba su voto afirmativo para la solución de nombrar a Franco Jefe del Gobierno. Contando pues con tal voto así como conocer el pensamiento de Orgaz, tiempo atrás héchome presente por él mismo, más el voto de Mola al que había de considerar unidos los de Saliquet y Ponte (que era Mola encargado de recabar y de ser disconformes me lo hubiera dado a conocer
inmediatamente) se reunía ya la mayoría absoluta de la Junta, sin embargo era de desear y más aún consideraba lo obligado de reforzar el acuerdo uniendo a tales votos los de Gil Yuste y Cabanellas, así pues regresado a Burgos acto seguido de la entrevista con Moreno Calderón, celebro una reunión con ambos insistiendo en el tema con los puntos de vista que lo imponían sin género de duda alguna mostrando Gil Yuste conforme en que se plasmase tal acuerdo de la Junta nombrar a Franco (independientemente de su cargo de Jefe Supremo de las Fuerzas) Jefe del Gobierno del Estado Español, y persistiendo Cabanellas en su manifestación de lo improcedente del acto que se propugnaba dejando él al margen los argumentos que se aducían y cuya valoración no negaba; hube de hacerle presente cuan terminante era la mayoría absoluta de votos afirmativos patentizados y cuán capital transcendencia y significación tenía el que no hubiera de llegarse a la decisión con la constancia del voto en contra de la Presidencia accediendo últimamente a que el acuerdo fuera el de nombrar a Franco Jefe del Gobierno del Estado Español. Tan luego dio Cabanellas su conformidad avisose al Sr. Yangüas Messía (que colaboraba cual Asesor en la Junta de Defensa) pasase al Salón donde teníamos el Despacho los Vocales de la Junta y en la cual se acababa de celebrar la entrevista y dándole conocimiento del acuerdo y decisión a que había llegado la Junta se le encomendó redactase la disposición legislativa procedente encareciéndole la conveniencia de hacerlo sobre la marcha por lo que permanecimos los cuatro en el despacho hasta quedar plasmada la disposición que aquella misma noche queríamos dar a conocer al País en la sesión oficial de la Radio Nacional a la que se avisó quedaba diferida la hora de tal emisión.
Redactada aprobada y difundida por Radio la disposición aludida enviose al Boletín la diligenciada copia correspondiente para su publicación en el ejemplar a publicarse en la mañana inmediata considerando por tanto finiquitado el asunto, pero en la madrugada de este día despertome llamada telefónica producida por Nicolás Franco quien desde Salamanca me hace saber no se encontraba acertada la disposición, precisábase mayor libertad de acción y por tanto de atribuciones que las compartidas a la concreción de Jefe de Gobierno replicándole yo que quedaría resuelto el punto pues se suprimirían del texto del articulado las palabras “del Gobierno” y quedaría cual nombramiento el de “Jefe del Estado Español”. Quise ponerlo en conocimiento de los compañeros de la Junta radicantes en Burgos pero el tiempo apremiaba la imprenta llevaba tirados ya unos cuantos bastantes ejemplares y habían sido remesados ya paquetes a las localidades fuera de Burgos de dificultosa interceptación así que decido motu propio ordenar la rectificación cual se llevó a efecto. Esta es la causa por la que aparte lo que la transcripción de la emisión radiada pueda exhibirse algún que otro ejemplar en el que aparezca el nombramiento de Jefe del Gobierno del Estado Español».
Los vocales de la Junta de Defensa Nacional a los que directamente el general Dávila pudo consultar la designación de Franco como presidente del Gobierno de España le mostraron su parecer de que él mismo asumiese ese cargo «porque él era el único aceptado por todos los generales y jefes del Ejército». Dávila se negó argumentando su edad de 58 años y el ser desconocido por la mayoría del pueblo, con la ineludible precisión de necesitarse una persona joven para regir los destinos de España y, al propio tiempo, de prestigio, por lo que abocó en todo momento por el general Franco a quien en definitiva en su consulta había obtenido la mayoría de votos, incluido el suyo propio. Hubo en ese nombramiento del general Franco reticencias del presidente, general Cabanellas, de algún otro vocal y rechazo absoluto del general Queipo de Llano.
La iniciativa del general Dávila constituyó realmente un cambio de escenario porque en la reunión de Salamanca, como hemos visto, la votación se limitó a decretar el Mando Único para las operaciones militares por el general Franco sin que ello afectase a las atribuciones y función de la Junta de Defensa. Posteriormente Dávila propone el hecho de la jefatura del Gobierno de la Nación obteniendo, fuera ya de la reunión en pleno de la Junta, el consenso de los vocales, pero nunca se había hablado de la Jefatura del Estado sino del Gobierno, matiz de enorme trascendencia ya que era elevar a Franco al máximo cargo de la nación. ¿Cómo es posible que se modificase el texto legal acordado sin que nadie alegase nada? Nadie replicó a la modificación del texto; ningún miembro de la Junta puso el menor reparo cuando la modificación ya estaba hecha. Solo se explica por elevado prestigio del que gozaba el general Dávila entre sus compañeros de la Junta que callaron sus posibles reticencias y acataron tan inopinada decisión. Tampoco conviene olvidar el párrafo del decreto que dice textualmente: «…se nombra Jefe del Gobierno del Estado español al Excmo. Sr. General de División D. Francisco Franco Bahamonde, quien asumirá todos los poderes del nuevo Estado». ¿Hay alguna diferencia entre decir «asumirá todos los poderes del Estado», o «se nombra Jefe del Estado»?
¿Qué movió al general Dávila a atender la indicación de Nicolás Franco? Conozco la respuesta que dará el general Dávila: «Con Franco nos salvamos; sin Franco nos hundimos»; lo esencial era la unidad en el mando político y militar y en aquellos momentos las circunstancias lo imponían.
(Del libro La guerra civil en el norte, editado por la Esfera de los libros).

LOS VERSOS DEL CORONEL. Félix Torres Murillo Coronel de Infantería DEM (R.)