¿El Gobierno puede conceder una amnistía que prohíbe la Constitución?
No puedo entenderlo, pero lo que tengo muy claro es que los pocos que puedan leer estas notas, todos más inteligentes que yo, tampoco lo entenderán.
Mientras tanto…
Maquiavelo ya les dijo a los gobernantes que era mejor ser temido que amado. Aquí, Sánchez es temido, mientras que el otro, aún aspira a ser amado y últimamente anda como un pollo sin cabeza.
La gobernabilidad y el futuro de España se dibuja, desde hace seis años en Wuaterloo al sur de Bruselas, donde huyó el deshonroso (antónimo de honorable) Puigdemont, que comiendo mejillones con patatas fritas, espera agazapado a que la suerte le sonría.
Hoy es un golpista frustrado, buscado por la justicia, que huyó en el maletero de un coche y dejó en la estacada a sus compinches cómplices. En toda Europa es un sospechoso.
El huido expresidente, hoy el altanero y deshonroso Puigdemont, cree que su momento ha llegado, lo sabe y quiere controlar su vuelta, por eso ahora ha subido el precio, para empezar a hablar quiere una ley de amnistía, que sabe no cabe en nuestra Constitución, y es que la verdad es lo que es, y sigue siendo verdad, aunque se piense al revés.
A todo esto la ANC (Asamblea Nacional Catalana), organismo popular partidario de la República Catalana, se frota las manos, pues es partidaria del «cuanto peor mejor», considerando que cuanta más inestabilidad haya en la política española, mejor le irá al movimiento independentista.
La verdad es que la incapacidad del PSOE y PP para pactar, y la necesidad del Sánchez para seguir en la poltrona, han convertido al deshonroso en el árbitro de la gobernabilidad de España, y nunca el país ha estado ante un tema jurídico y moral de tal magnitud. Se respira ese ambiente, que para bien o para mal nos atrapa a todos, pues se intuye que algo malo esta a punto de suceder.
Como prueba del odio a España, en los actos que marcaron el lunes pasado, la «Diada» independentista del 11-S, la ANC comenzó a una hora simbólica para ellos: las 17h.14´, fecha de la caída de Barcelona en manos de las tropas borbónicas de Felipe V.
El sitio de Barcelona fue una de las últimas operaciones militares de la guerra de sucesión española. Se produjo el 11 de septiembre de 1714.
Recordando todo eso, llevó al deshonrado a calificar al PP y al PSOE de:
―«Ejércitos borbónicos contemporáneos»
En ningún país en la UE hay un Gobierno que se deje someter a chantajes políticos por obra de un prófugo de la Justicia, y en España, a pesar de la indiferencia de muchos, tampoco debería caber. Somos como somos, nos quejamos de todo, pero abundan los tibios.
Mi deshonroso Puigdemont:
El otro día te vi en la tele con Yolanda, la mujer de extraño prestigio, sonrisa de amplitud banal, y militante del PCE, alias: «La Fashionaria»,«Penélope trapiños» o «Doña tucán»
¡Que lástima, con 52 años, ahora tan bien vestida, y todavía comunista!, te podías haber quedado en el «Museo del Humor de Fene», de donde nunca tenías que haber salido.
Esas miraditas, esas caricias, esos toqueteos, esas sonrisas que hechizan…,como la que a uno le sale cuando está con la familia o con los amigos de verdad, solo te faltó el «pico», ya sea consentido o no, hoy tan de moda por estos lares, pero deshonrado, ten cuidado con el filo de su hoz… de su nariz quería decir.
El martillo lo sacará pronto para rematar la faena.
A la Fashionaria y al zafio de Rubiales les digo, que mejor sería dejar los besos para los enamorados y los artistas, como hicieron Klimt, o Rodin.
Me da la sensación que en un entierro quisiera ser la muerta, en una boda la novia, en un bautizo la niña, y en la cocina, estar en todas las salsas como el perejil.
Para ocupar cualquier cargo que nos represente, en España no es preciso tener la sabiduría de Marco Aurelio, pero tampoco es de recibo que nos pongan a su hijo Cómodo.
Cervantes nos tiene dicho que:
―«Los que gobiernan ínsulas, por lo menos, han de saber gramática»
Una cosa te quería pedir deshonrado «president» en el exilio, ahora que acaricias la amnistía, que asumieses en mi nombre, unas pequeñas cantidades de dinero para mejor llegar a fin de mes, total, al lado de todo lo que le vas a sacar a Sánchez ni se va a dar cuenta de lo mío.
No se por qué nos quejamos, pues dicen que vivimos en el mejor de los mundos posibles. Y es obvio que vivimos en el mejor, pero para los cínicos, mentirosos y oportunistas que solo piensan en medrar y seguir con el poder, aunque en estos momentos, los que gobiernen, solo dedican sus esfuerzos en ocultar su dependencia con sus respectivos socios.
Ahora una rodaja de indultos, luego otra de subversión, más tarde de la amnistiá y para terminar otras dos rodajas, de autodeterminación y de referéndum…,es la táctica del salchichón, aunque pensando en quien lo hace parece ser la del chorizo, pero cuidado, porque el chantajista nunca se conforma con el primer pago.
La amnistiá y demás prebendas que reclama el deshonrado gánster de Puigdemont, por tramitación exprés, no caben en nuestra Constitución, que no es un chicle en su estructura.
Históricos del PSOE como Felipe González, Nicolás Redondo, Ramón Jáuregui, Jordi Sevilla y hasta Alfonso Guerra criticando la amnistía del «procés», con estas palabras les suplica que no lo hagan:
―«Conducirá a la descomposición de la sociedad democrática del setenta y ocho. No lo hagan ustedes porque es muy grave».
«Españolito que vienes al mundo, te guarde Dios, una de las dos Españas ha de helarte el corazón» (Poema de Antonio Machado, perteneciente a su obra «Proverbios y Cantares»)
Al final lo de Larra, «Aquí yace media España, murió de la otra media».
En la Torre de Babel en que puede convertirse nuestro hemiciclo, con el gallego, vasco , catalán, aranés, asturiano, aragonés…, solo se auguran buenos tiempos para los traductores e intérpretes.
Parecido a este enredo, es el que Luis García Berlanga nos muestra en su magnífica película «La escopeta nacional», donde un fabricante catalán, pretende vender porteros electrónicos para edificios. Viaja a Madrid con su secretaria, para asistir a una cacería pagada por él mismo a una finca, propiedad de los señores Marqueses de Leguineche, aunque oficialmente es el marqués quien paga la cacería a sus amigos. Su objetivo es codearse con la alta sociedad para mejorar su negocio, y poder vender sus porteros en las urbanizaciones de nueva construcción.
Seguro que ya estará el avispado comerciante catalán en el hemiciclo, vendiendo pinganillos.
Para terminar, mi desgraciado y deshonrado Puigdemont te digo que:
―« Lo que tiene precio se compra; lo que tiene gran valor se conquista».
Usted, nunca podrá tener el dinero que vale la Constitución, pues no está en venta ni tiene precio, nosotros tampoco lo tenemos, pero ¡somos legión! para defender lo que conquistamos el 29 de diciembre de 1978.
Los romanos decían que «Dura lex, sed lex» (la ley es dura, pero es ley). Pero hoy ya no es dura, es un cachondeo, como dijo un político andaluz… Como siempre solo nos queda la esperanza de que el ciclo cambie y con él vuelva la justicia.
Que dirían nuestros abuelos y padres, esperemos que dondequiera que estén no tengan cobertura.
Como para irme de nuevo de vacaciones y no volver.
Pero no pasa nada, seguimos para bingo, el show debe continuar.
Que película te perdiste Luis.
Estaremos atentos a la pantalla …¡y al martillo!
Zaragoza 17 septiembre 2023.
Blog: generaldavila.com

















