LA NEUTRALIDAD DEL SOLDADO (EXPERIENCIAS PERSONALES) Emilio Pérez Alamán Teniente General (R.)

A primeros de Julio de 1991 me encontraba en la B.A de Incirlik (Turquía), una vez finalizada la Operación PROVIDE CONFORT de ayuda humanitaria en el norte de Irak. Dada la inestabilidad de la zona y para mantener la seguridad conseguida, el General Shalikashvili, Jefe de la Fuerza Combinada, solicitó a los Aliados participantes constituir una Unidad Multinacional estacionada en Turquía por un tiempo limitado. En consecuencia, los representantes nacionales informamos y propusimos a los Gobiernos el Plan del Mando americano. España respondió positivamente con gran rapidez y organizó la Unidad que relevaría a la Compañía desplegada todavía en zona cuando se ordenara.

Iniciado el planeamiento de la nueva misión y sólo 48 horas después de la primera decisión, el entonces Jefe del Estado Mayor Conjunto me comunicó que el Gobierno había anulado la misma y dado la orden de replegarnos a la mayor brevedad posible.

No resultaba muy satisfactorio presentar el cambio de postura de España, máxime cuando influía negativamente el planeamiento de urgencia que realizaba el Cuartel General. Por ello consideré necesario expresar mis disculpas por la alteración ocasionada. La respuesta del General Jefe fue una lección aprendida para mi y que recuerdo literalmente. Me dijo: “Teniente coronel, Vd. es un Oficial y su Gobierno democrático ha tomado una decisión de la que no tiene Vd. que disculparse”.

Varios años más tarde, en Marzo de 2004, como General Jefe de la División Brunete y Jefe Interino de la Fuerza de Maniobra se me ordenó coordinar la retirada, decidida por el nuevo Gobierno Socialista, de la Brigada española desplegada en Irak . Cuando me entrevisté en Babil con el General polaco Bieniek, Jefe de la División que encuadraba a nuestra Brigada y ser preguntado por las razones de nuestra salida de Irak, le contesté con la misma expresión del General Shalikashvili, no habiendo más comentarios.

Sirvan estas experiencias personales para dejar claro el respeto ejemplar de las Fuerzas Armadas a los cambios impuestos a los Ejércitos y a las decisiones adoptadas por todos los Gobiernos en los 40 años de Monarquía Parlamentaria, aún en los momentos más difíciles y confusos como el 23 de Febrero de 1981 y pese a la desatención a la política de Defensa de la que han hecho gala todos los Partidos políticos; desde la educación primaria hasta la cicatería material, pero sin escatimar esfuerzos en su intromisión en los principios morales y espirituales intrínsecos de nuestros Ejércitos.

Después de muchos años de servicio y contactos con Unidades de todos nuestros Aliados, puedo asegurar que las limitaciones que soportan las Fuerzas Armadas españolas es un caso particular en comparación con Ejércitos de otras Naciones, ya que ellos tienen la suerte de no sentir que sus responsables políticos puedan poner en duda la realidad nacional de sus países, ni la consideren como concepto discutido y discutible o que incluso pretendan la disolución de la Patria por la que ellos mueren.

Lo normal en una Democracia auténtica es que cada opción política defienda y proponga la manera de alcanzar los mejores horizontes para su país y sus ciudadanos y éstos deciden la que consideran mejor y la varían según los resultados alcanzados.

El conocimiento de sus respectivas Fuerzas Armadas y el amor a la Patria y sus símbolos se imparten a los compatriotas de nuestros aliados desde la infancia, enseñando comportamientos positivos hacia sus soldados, independientemente de las opciones políticas que se alternan de forma democrática en los Gobiernos. Confieso que es una sana envidia la que se siente al tratar de estos temas con amigos de Unidades extranjeras, sin dejar de reconocer que siempre hay problemas que resolver.

Sirvan estas experiencias personales y de otros muchos compañeros que se encontraron en situaciones similares, para que quede claro que el soldado español ha demostrado que por la Disciplina asumida no cuestiona las decisiones que corresponden a la Política y ello pese a actitudes y comportamientos inexplicables adoptados por distintos Gobiernos en política de Defensa. Por el contrario, los soldados han suplido sus carencias a base de mayor entrega y sacrificio y cuando las decisiones y órdenes, condicionadas por razones extra castrenses, complicaban el cumplimiento de su misión, los soldados las mejoraban en su ejecución, sin escatimar esfuerzos y explotando al máximo su profesionalidad a todos los niveles.

Es mi deseo, con este amplio preámbulo, dejar claro que en estos 40 años, como en los anteriores, los Ejércitos de España solo han tenido como único horizonte el cumplimiento del juramento hecho a la Patria de defenderla frente a los enemigos que amenacen su soberanía, unidad e integridad o incumplan el ordenamiento legal.

Sin embargo los hechos que se suceden desde hace más tiempo de lo admisible en nuestra piel de toro, nos han llevado a un indeseable clima de enfrentamiento social, que en algunas Regiones han alcanzado tintes de crispación inaceptable, por el riesgo que la situación supone para la convivencia.

Todo ello sucede con una actitud política de pasividad y tolerancia cundo no de connivencia. Ante tal circunstancia, el soldado debe tener clara su actitud y opción inequívoca de con quien está y si llegara el caso cual sería su apuesta, que no puede ser otra que el cumplimiento de su compromiso sellado con el beso a la Bandera.

Sin circunloquios; la conducta legal de objetividad sin reservas a las decisiones, acertadas o no, del Poder político ha quedado más que demostrada y estoy seguro que así seguirá siendo. Pero esa actitud no tiene por qué imponer neutralidad a los soldados ante los hechos que ocurren en el día de hoy, como consecuencia de la acción anti española de una extrema izquierda radical del arco parlamentario unido a los movimientos secesionistas, ambos minoritarios pero envalentonados por la inacción de los partidos calificados de constitucionalistas, pendientes más de sus propios intereses que de el grave problema que nos acosa.

Dicho sin complejos, esta es la triste realidad que vivimos y la amenaza que se cierne sobre España y por tanto los soldados, indistintamente de su situación, deben descartar, personal e institucionalmente, el argumentario políticamente correcto de tener que manifestarse neutrales porque, como las partes interesadas insisten, son problemas puramente políticos y el militar debe mantenerse como “el gran mudo”.

Sin embargo dicho intento de limitación no ha lugar: Primero: porque los enfrentamientos que se están produciendo entre españoles son consecuencia de la mala praxis de los políticos pero ello no es motivo para imponer legalmente el silencio total a los soldados con argumentos distintos a los hechos. Y segundo: porque las actuaciones que se llevan a cabo tienen el claro objetivo de deshacer el Estado surgido de la transición de los años 70 mediante la Reforma Política aprobada por plebiscito y regresar a una situación que ya arruinó España hace tres cuartos de siglo.

Frente a tales desmanes, la masa ciudadana que sabe en el año que vive y lo que acarrearía el salto atrás, se ha despertado y defiende con ardor lo que además es puro sentido común en el siglo XXI. Pese a ello, los Partidos políticos que deberían ponerse al frente de tantos españoles que lo demandan, están agazapados e inanes por razones conocidas pero que no son objeto de esta reflexión. Esos españoles huérfanos de liderazgo político son los que miran y preguntan a los soldados garantes de la Patria. La respuesta no puede ser la de “es un asunto político y soy neutral”.

El soldado está con los que portan la Roja y Gualda, con los que quitan las cruces y lazos amarillos y no con aquellos que insultan a España y a los españoles, queman nuestra Bandera y la foto del Rey a la vez que incumplen sistemáticamente leyes y sentencias. El soldado está con la familia del Guardia Civil Pardines y no con los que homenajean a su asesino. Entonces, si el soldado está con los que debe no argumentemos una neutralidad que ni sentimos ni aceptamos.

Los soldados asumimos que entre nosotros puede haber más de un Rodríguez, pero son gotas en el océano. Los soldados sabemos, por encima de todo, lo que comprometimos en nuestra jura de Bandera, por mucho que su formula haya sido modificada y aceptada con disciplina militar por tres veces, en un afán de quitarle dramatismo a la promesa de derramar hasta la última gota de su sangre.

Pero lo más importante es que ese juramento o promesa anida en tantos españoles que sin ser soldados demuestran su valor día a día y sienten en su corazón el significado más profundo del recitado de la canción del soldado del maestro Serrano:

Soldados: La Patria entera para vosotros sagrada

Palpita en esa Bandera

Que os entrega la Nación

Traidor es quien la abandona

O la vuelve mancillada

Que la Patria no perdona

El crimen de la traición.

Por ello los soldados siempre estarán con ellos.

Porque no puede haber neutralidad cuando se trata de España.

Emilio Pérez Alamán Teniente General (R.)

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13 agosto 2024

PROGRESISMO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Si la palabra no fuese interrogación no sería necesaria. Todo estaría claro y además sería bello, a pesar de que en mi criterio lo más hermoso que tiene la vida es la permanente duda que nos acompaña. Es en definitiva el equivalente a la libertad. La palabra es su expresión. De ahí que todos quieran tener el uso de la palabra. Dominar con su posesión.

El mundo se constituye sobre lo incierto, mar de dudas donde se maneja el ser humano en constante marejada haciendo frente a las tormentas que traen los dogmatismos que cercenan directamente la posibilidad de cambiar de rumbo, es decir de palabra, cuyo uso limitado y en una única dirección la convierte en un ídolo dorado al no permitir que entre ellas se interroguen.

Por eso existen los ladrones de palabras. Es el peor de los robos y el mayor ataque a lo que mantiene vivo el mañana del hombre: la libertad.

No hay arma que llegue tan lejos, tan fuerte, tan vital y mortal. Es toda ella poder. Los hombres quieren ser dueños de la palabra justa con la que vencer al miedo, inconscientes de que no existe, aunque conocedores de que siempre hay una palabra que puede arrastrar al conjunto con el engaño. Es un arma que requiere sabiduría y maldad en su manejo si es para lograr el objetivo de la posesión. Decir malo o bueno no es decir nada. Lo que importa es quien lo dice y la bandera que porta. Eso en política da lugar a los «-ismo: forma sustantivos que suelen significar “doctrina”, “sistema”, “escuela” o “movimiento”».

El que consigue robar una palabra y con ella transmitir un código que invite a un idílico paraíso o transmita una pasión irresistible, dominará el arma.

La primera palabra escrita está en la Ilíada: «la cólera (resentimiento) -¡que mal haya!…». Ahora sin la categoría de Homero alguien intenta escribir una obra que empieza así: «el progresismo…», como fueron otras doctrinas perversas y engañosas.

El Menelao actual, al que un día le robaron la cartera (no lo olvida), pretende que todos vayamos a su lado, en su defensa, y se hace líder del progresismo, un invento que nada dice y se concreta en la teoría moderna del comunismo, «pa asá una vaca», populista, gamberro, agresivo, violento, ciudad sin ley; sobre todo engañoso y que pretende convertirse en una religión a base de robar la palabra de otros textos.

El progresismo de Menelao todo lo promete y no da nada. Es presidir una democracia controlada por demagogos e ineptos muy adecuados para plagiar sistemas y no aceptar derrotas.

¡Cuidado! Todo lo invaden. Penetran entre las rendijas. Cuando abres el salón de tu casa, cuando coges un libro de tu biblioteca, cuando haces un nombramiento en tu negocio o empresa, cuando vas a la compra, cuando en el cine…, o en el gimnasio…, allí está el progresista dando consejos, que ha entrado en tu casa como si fuese una letal dosis de inteligencia artificial. Su belleza es tan efímera como una amapola y por tanto el truco para dominar está en el elevado número que crece en las cunetas, unas rojas otras blancas, todas de mortal belleza. Están por todas partes y mutan en las estaciones de amapola a flor de invierno.

Su devocionario o doctrina está en los constantes mensajes de obligado cumplimiento: el BOE. La bondad y legalidad de su doctrina no puede ser puesta en duda ya que tienen sus propios interpretadores del mensaje y un tribunal decisorio que determina si esa doctrina se ajusta o no a la de la grandeza de su elíseo.

Conmigo o contra mi. Si es necesario hacen como que se van. Vuelven.

«Erguido sin piedad en medio del recinto, el caballo vomita guerreros y Sinón victorioso, insolente, incendios provoca […]. Te espera un largo exilio y arar la vasta llanura del mar…» (Eneida. Virgilo).

Será la penúltima de las trampas; cuando veamos que hasta allí han logrado penetrar, dominar el símbolo, ya no habrá tiempo para rectificar (Troya arderá), y la única salvación será no esperar salvación alguna.

Los ejércitos también están contaminados por el progresismo. Hace ya mucho tiempo que por ello se pierden las guerras.

«Porque desde que los romanos se aficionaron a los placeres, empezó la ruina de mi patria».

Cuidado con el «Gran progresista». Le daré un consejo que a mi me dio Hobbes: «Los pactos sin espada son solo palabras».

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

22 enero 2024

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PASCUA MILITAR: ¡FIRMES, PERO SENTADOS! 2024. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Como no podía ser de otra manera lo primero es felicitar a todos las Fuerzas Armadas por la Pascua Militar en un año de especial significado ya que ha sido un año de guerra (s). En plural. Con un horizonte nada halagüeño.

Convendría recordar por si alguien lo ha olvidado que las Fuerzas Armadas están y se preparan para eso (deberían): la guerra. Todas las demás misiones que la política (los dirigentes políticos) le asignan, varía entre un mal uso de los recursos a un error de concepto especialmente grave en estas circunstancias bélicas. Dos escenarios de guerra nos afectan de manera muy directa.

La ministra de Defensa se ha referido de una manera concreta a uno de ellos: la guerra de Ucrania. Se ha mostrado rotunda, como debe ser, con nuestro incondicional apoyo a esa Nación invadida por Rusia: «Por eso, desde el inicio de la ilegítima agresión rusa a Ucrania —va a hacer ahora dos años— hemos apoyado y seguiremos apoyando a Ucrania en su derecho a la legítima defensa y en su lucha por la independencia y soberanía, frente a la injusta y cruel invasión realizada por Putin».

De la guerra provocada por el ataque terrorista de Hamás a Israel ni mención. No ha nombrado a la nación de Israel, no ha mostrado nuestra solidaridad ni ha recordado a las víctimas. Eso sí; ha encajado en su discurso las palabras del desorientado presidente del Gobierno y sin querer queriendo ha vuelto a la ofensa: «Del mismo modo, condenamos y condenaremos las violaciones de derecho internacional humanitario en Gaza y pedimos con toda contundencia, un inmediato alto el fuego permanente». Palabras vacuas en una Pascua Militar, malintencionadas, y que sitúan a España en ese lugar que los políticos han elegido. Mejor unas Fuerzas Desarmadas y armas solo para situar intereses en las mejores fábricas de armamento y tecnología.

Hay que aplaudir a la ministra por ese 26% de aumento del presupuesto, obligado, y cuya finalidad no es contribuir a la Defensa sino a la industria de Defensa; que no es lo mismo.

En estos días desarrollaré la situación de guerra por la que atraviesa el mundo y la postura irresponsable de quienes teniendo que hacer frente a ese riesgo no lo hacen.

Sinceramente poco más tengo que comentar de esta Pascua Militar que no ha estado bajo mi punto de vista a la altura de los acontecimientos propios de la situación de inestabilidad dentro y fuera de España. Ni en las formas -cada vez más descuidadas- ni en los fondos.

He seguido su desarrollo y me ha quedado la duda de si somos una Fuerza Militar, Política o una ONG armada. El tiempo nos lo dirá, pero lo que ahora vemos tiene un diseño apropiado a los intereses de grupo y no de España.

El Rey, en un momento de su discurso, ha hecho referencia al año 2023, que creemos ha sido un año decisivo para nuestro futuro como Nación. Sus palabras han sido: «El año 2023 se ha revelado como un período muy exigente, en el que, junto al desarrollo de las misiones permanentes con las que veláis por la soberanía e independencia de España, habéis continuado realizando una larga lista de cometidos dentro de los objetivos estratégicos establecidos en las misiones internacionales».

Un olvido (o no): el Rey se ha referido, al hablar de las misiones permanentes de las FAS, que le asigna la Constitución, y entre ellas ha citado garantizar la soberanía e independencia de España, pero es conveniente recordar que también tiene asignada la de defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

Es difícil adivinar el futuro. La Pascua Militar hace recuento del año anterior.

Parece ser que este día 6 de enero no lo era del oráculo y por tanto la pitia se había excusado. Como el día que Alejandro Magno le pidió predecir su porvenir. Alejandro la agarró y le obligó a hacer su predicción. La respuesta de la pitia le sirvió a Alejandro sin necesidad de ir al templo: «Contigo no hay quién pueda».

El agua parlante ha callado. Ya no es necesario. En España ocurrirá lo que ellos quieran.

Nota: Es inexplicable y muy  extraño que no se haya permitido asistir al acto a los medios de comunicación. Solo se ha  autorizado en Madrid. En el resto de las sedes militares donde se ha celebrado han prohibido su presencia.  Da pie a muchos interrogantes. Desde luego no es una explicación decir que era por centrar la imagen exclusivamente en la Capital de España. Lo malo es que a nadie (ni a los comunicadores) le ha llamado la atención y no ha sido noticia, como si esto respondiese a la habitual <<normalidad institucional>>.

Así no hay quien pueda. Permanezcan sentados: esa parece ser la nueva postura militar.

¡Firmes, pero sentados!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

8 de enero 2022

Blog:generaldavila.com

«NO SE HA MARCHADO QUE LE HEMOS ECHAO» Rafael Dávila Álvarez

Ahora se llama trending topic a lo que es tema de moda o marca tendencia.

La tendencia en España está a la vista de quien quiera verla. El último en enterarse: el protagonista; ya se sabe.

«No se ha marchado, que lo hemos echao», decían los de Pacto, los que querían entrar en el Palacio fantasmagórico —de ser Real a Nacional—, de la historia al comic, que no es lo mismo; y, para colmo, sin rendir cuentas a los reyes Godos que se alineaban en sus puertas.

Aquella era una República que dejó a España sin republicanos, si es que alguna vez los hubo. Le llamaban república del pueblo y, claro está, en un pueblo lo máximo es el alcalde y el cabo de la Guardia Civil (quedan pocos de esos pueblos). Hasta incluso el bueno de Pedro Rico, que iba a ser alcalde de Madrid, de España según el dictamen de las municipales, había saludado en las Ventas como si de un matador se tratase. Había ganado en el burladero donde era aplaudido mientras arrastraban el manso.

Eran municipales y las convirtieron en alfonsinas, borbónicas, callejeras, verbeneras, virulentas, tanto que de barrio en barrio iba la fiesta sin saber quién era el festejado.

«El rey debe abandonar la ciudad al ponerse el sol». Claro que aquello no era por los votos, sino un pacto, la república del estoy hasta los mismísimos.

Ahora hay más votos y más hartura, menos pactos, más realidad vivida o sufrida, sobre todo hartura de la demasía de faltones. Más que hasta los mismísimos.

Pues nada que Tezanos e Iván, mire usted, ni una a derechas, claro. En la interpretación de hoy, 6 de mayo, centran su análisis en el que han «echao», sin caer en la cuenta que para ellos: «yo, que dejé con el gobierno los deseos de ser más gobernador, no dejé la gana de ser conde, que jamás tendrá efecto si vuesa merced deja de ser rey, dejando el ejercicio de su caballería, y así vienen a volverse en humo mis esperanzas». Cuidado que volverá. Humo sus esperanzas. Sabemos que se va; nada sabemos de lo que se lleva. El condado está en sus entrañas y volverá a por el título.

Claro que: donde las dan las toman. Eso pasa en los madriles que viene a ser España en castizo.

—Señor mío, alce vuestra merced la cabeza y alégrese, si puede, y dé gracias al cielo que, ya que le derribó en la tierra, no salió con alguna costilla quebrada; y pues sabe que donde las dan las toman.

¡Con Dios!

Entonces Azaña que fue uno de los que se hizo un lío, que ya lo era, va y dice aquello de la «República de taifas» y de querer cambiarlo todo se queda en Benicarló a contar su velada; sin que nadie le escuche. Puede que no se enterase de que con el que habían «echao», el XIII de los Alfonso, se iba también él.

Esto ha durado en demasía. Claro que nos hemos hartado y, en tromba, Madrid se ha convertido en España.

Hartos de la libertad al dictado, de la ruina, del todo dirigido, del hable usted así y no asao, de vea usted esto y no lo otro; lea, lee lei, leo, leu; a, e, i , o, u borriquito como tú. Del casuplón, de Vallekas es mi casa, de criados por aquí, vasallos por allá; ¡Que no! Que esto es Madrid, y de España el sentir.

El pueblo de Madrid, en representación de España y en estos momentos en que la Patria está en peligro, españoles acudid a salvarla…

En castizo, como alguien ya dijo: «Hasta los cojones de todos nosotros», así que «no se ha marchado, que le hemos echao». Donde las dan.

El de la Moncloa, y sus dos patas, Iván y Tezanos, bien harán en darse por enterados. No: no se ha enterado de que en el bolsillo del dimitidor va él hundido hasta el forro.

El de Génova también ha de enterrase por el bien de todos. .

En Madrid al frío le llaman fresco, pero no verás a un madrileño desabrigado o desprevenido.

Donde las dan las toman…

¡Aymé! ¡Estos de la caverna y la taberna!

¿Qué dónde reside el secreto de la victoria? Se lo diré.

Alejandro Magno va a ver a Diógenes de Sinope:

—«Pídeme lo que tú quieras. Puedo darte cualquier cosa que desees…».

Contesta Diógenes

—«Por supuesto. No seré yo quien te impida demostrar tu afecto hacia mí. Querría pedirte que te apartes del sol. Que sus rayos me toquen es, ahora mismo, mi más grande deseo. No tengo ninguna otra necesidad…».

No empujen, retírense un poquito y déjennos en paz.

Por último: no se fíen del que dice que se va. A saber lo que se lleva.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

6 mayo 2021

 

 

 

 

 

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (VI) ‹‹LITERATURA LEGIONARIA›› General de División Rafael Dávila Álvarez (Jefe de La Legión entre 2001-2004)

La Legión escrito por Millán-Astray su fundador

Son numerosas las preguntas que recibo acerca de la literatura legionaria. Me alegra comprobar que hay mucha gente interesada en el tema y entre ellos muchos jóvenes soldados o que quieren serlo. En definitiva legiones que sienten la llamada de ese espíritu único y sin igual. Es abundante lo escrito sobre la Legión y su historia, variado y no siempre acertado, por lo que a lo largo de este camino hacia el Centenario de la Legión tiempo tendremos de hablar y aconsejar sobre los autores y sus libros. Hoy como entrada al extensísimo tema les voy a dar las lecturas que a mi juicio son imprescindibles para construir sobre sólidos cimientos la historia de la Legión. Es un criterio muy personal y, ¡cómo no!, discutible, pero les aseguro que no se arrepentirán de la lectura de los textos que les propongo y les servirá al menos para sentir la Legión por dentro y desde dentro.

La Legión. José Millán-Astray

El primero e imprescindible es La Legión  escrito por su fundador José Millán Astray; sin duda el libro que cualquier amante de esta unidad debe leer y dejar grabado en su corazón.

Lo escribió el fundador de la Legión en el año 1922 y se lo dedicó ‹‹Al heroico y glorioso Teniente Coronel Sr. D. Santiago González-Tablas y García-Herreros. Muerto en la toma de Tazarut, mandando sus Regulares››.

Con vibrante descripción Millán-Astray nos relata el origen de la Legión, la personalidad de los legionarios, el espíritu, la vida legionaria, los combates, Melilla, Casabona, de Nador al Kert, Monte Mayán, Ayalía, El Ajmás… Tizzi-Aza.

Hay un capítulo del libro de especial relevancia; apasionante. El dedicado a la instrucción moral y donde el fundador detalla cada Espíritu del CREDO LEGIONARIO, base espiritual de la Legión. Médula y nervio, alma y rito de ella, según sus palabras. Imprescindible testimonio que nos hace descubrir la esencia del misterio de esta gran creación.

Escrito el libro, como decía, en 1922, no hay ni una sola frase que se haya quedado anticuada. La Legión es tal y como su fundador quiso que fuese. El día que una sola de sus bases o principios fundacionales dejen de cumplirse La Legión dejará de serlo.

Repito, un libro imprescindible para entender cómo y por qué estamos cerca de los cien años de su fundación sin haber sido derrotada ni en un solo combate. ‹‹Legionarios, a luchar; legionarios, a morir››. ‹‹Nació espontáneo en los primeros días de la Legión, en la posición A››.

La Legión que vive por el coronel Mateo

La Legión que vive… Episodios de la Legión. Coronel Mateo

El siguiente libro por mí recomendado lleva por título La Legión que Vive… Episodios de la Legión  escrito en 1932 por el Coronel Juan Mateo y Pérez de Alejo, Jefe de la Legión entre 1931 y 1932 y que no pudo ver publicada su obra por ser asesinado por los disparos de un antiguo sargento legionario.

El libro solo se define con una palabra: ¡Magnífico! Es pura Legión.

En su prólogo el autor dice que son solo pinceladas con variados matices, de esta vida sin igual en la que el valor, ingenio, audacia y abnegación son cualidades que aparecen como sencillas normas de acción, no como virtudes excelsas que ennoblecen y elevan el espíritu humano.

Esa es la virtud de la Legión, hacer de lo heroico algo cotidiano.

Solo les voy a dejar la última página del libro que dice así:

‹‹Habla la Legión. Próxima a terminarse la impresión de esta obra, su autor, el Coronel Mateo, ha muerto víctima de vil asesinato.

Este episodio trágico pudiera ser uno más entre los que su pluma maravillosa acertó a trazar con tanta maestría y, sobre todo, con tanto amor.

Porque el Coronel Mateo amaba a la Legión con un cariño ardiente e inextinguible que está vivo y palpitante en las páginas de este libro.

Por eso la Legión, LA LEGIÓN QUE VIVE, quiere cerrarlo con este recuerdo dedicado al Jefe que, teniendo alma de héroe, por la mano de un criminal, se convirtió en un mártir››.

Lean el libro y gozarán con palabras llenas de sabiduría, espíritu y poesía.

El Legionario por el general Carlos de Silva

El Legionario. General Carlos de Silva

Y termino con el tercer libro que considero como las obras básicas para empezar a conocer y a saber de la Legión. Se trata de una biografía -para mí mucho más que eso- del fundador de la Legión, teniente coronel Millán-Astray, escrita por el general Carlos de Silva en 1956. Es de destacar que los derechos de autor de esta obra con enorme generosidad los cedió D. Carlos de Silva y Amo de Rivera, hijo del General, a la Hermandad Nacional de Antiguos Caballeros Legionarios, algo muy de agradecer y que habla del espíritu de esta familia.

Decía que el libro es algo más que una biografía. En sus diez capítulos nos va descubriendo una personalidad que va pareja a la creación de la Legión. Llega un momento en que la biografía se confunde y no se sabe muy bien si describe el autor la obra o a su creador. Imprescindible para conocer aspectos íntimos e inéditos que sin tenerse en cuenta no se entendería del todo al Tercio de Extranjeros.

Por citarle dos detalles me referiré al capítulo X donde se recoge la carta que en marzo de 1926 escribe Millán-Astray al caballero alumno de la Academia de Infantería don Marcial Sánchez-Barcaiztegui Gil de Sola que había solicitado su ingreso en la Legión. Solo esta carta es motivo más que justificado para tener este libro en cualquier biblioteca legionaria que se precie. Yo diría que es un imprescindible libro para cualquier soldado porque esa carta describe el Camino de los Caballeros.

Y como final el general Silva nos relata los últimos momentos del legionario, del fundador, del caballero y soldado. Su muerte y testamento. Reza su tumba, por expreso deseo:

José Millán-Astray

Caballero Legionario

Por Dios y por la Patria

1º Enero 1954

Espero que después de leer estos libros, si me hacen caso, comprendan el porqué de mi recomendación y entiendan y amen un poco más si cabe a la Legión, la obra de D. José Millán-Astray Caballero Legionario.

General de División Rafael Dávila Álvarez

(Jefe de La Legión entre 2001-2004)

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3 julio 2017