V.E.R.D.E. VIVA EL REY DE ESPAÑA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El Rey de España. V.E.R.D.E.

Con permiso de mi admirado Maestro don Antonio Burgos, copio el título de uno de sus antológicos recuadros para dar contestación a los numerosos lectores que me preguntan por el significado del acrónimo V.E.R.D.E. Gozoso recuerdo al sentimiento de lo que defendimos y seguimos defendiendo. Un honor de por vida. Está claro su significado: VIVA EL REY DE ESPAÑA.

Dicen que fue cosa de los monárquicos alfonsinos en aquella época en la que no se podía hablar de monarquía (de república sí, pero de la suya). El caso es que, ante la dictatorial prohibición y la vigilancia de los comités de limpieza ideológica al uso, no hubo más remedio que recurrir al acrónimo para entenderse entre los que veían espantados el rumbo que tomaban las cosas. Verde por aquí, verde por allá. Lazo verde en la solapa y hasta corbata verde cuando se terciaba. En verde te escribo, que tú ya me entiendes.

ABC-REPUBLICA--644x362Savia para el viejo tronco antes que lo descuaje un torbellino.

Al olmo viejo, hendido por el rayo

y en su mitad podrido,

con las lluvias de abril y el sol de mayo

algunas hojas verdes le han salido.

No era cuestión de colores, ni de roja república o verde monarquía, ni siquiera del color de la Bandera. Unos contra otros, el desacuerdo, a río revuelto… Es una vieja canción que nos persigue. Decía don Jesús Pabón que en cuestiones de historia el problema está en ver claramente y una sola cosa. Cada español ve una, la suya. Todos mandan y todos a la vez obedecen.

Presumía Napoleón al compararse con sus adversarios: ‹‹Hay muchos y buenos generales, pero ven demasiadas cosas; yo no veo más que una…››. Pero también dijo que los españoles en masa, se conducen como un hombre de honor. Lo sintió en sus carnes. Divididos, es decir mal mandados, equivalen a la derrota. Cada español se convierte en general cuando desde el cabo al general ninguno de ellos manda. Es cuando vemos muchas cosas, muchos mandan, y todas nos dividen. En esas estamos, camino de la derrota. No hay mejor meditación que la que se hace al reflexionar sobre el pasado. Rigor en la reflexión y meditación. Suena raro, como raro suena ahora el acrónimo V.E.R.D.E. ¿Reflexionar? ¿Qué será eso?article-2155213-00829C1800000258-490_306x437

Cuando en España escasean los hombres de Estado surgen los napoleones. Todos son iguales. Imitan el gesto, la mano a la cartera, e inventan una nueva monarquía, el clan familiar, un nuevo patriotismo de algarabía, incluso una religiosidad pagana con patriarca incluido.

Serán derrotados cuando la masa se conduzca como un hombre de honor. Será tarde o temprano, pero será. Siempre lo ha sido. Recuerden el triple error del que fue víctima Napoleón, el error monárquico, el error nacional y el error religioso. Jesús Pabón lo ha señalado precisamente a través de su conducta respecto a España durante la Guerra de la Independencia.

Los napoleoncitos de ahora son reyezuelos que quieren instalarse en su trono sin comprender las profundas razones históricas en las que las monarquías se asientan. Siembran sentimientos separatistas sin adivinar las profundas razones vitales que llevan al ser humano a defender por encima de todo su historia y su patria.

Hay sentimientos tan asentados en la historia de los pueblos que son su genética, su forma de ser y su razón de ser.

pitos_copaConviene que los napoleones de salón recuerden aquel mal negocio: ‹‹Vamos a golpear con todas nuestras fuerzas a España; yo vencí a los alemanes y a los italianos; vencí también a los polacos […], pero no he podido vencer a los españoles; en Europa son los únicos que conservan una extravagante afición a la libertad››. Un pueblo que no consiente que se metan contra los principios arraigados por siglos de historia. Cuando el emperador lo asimiló era demasiado tarde. Hasta el pequeño tambor del Bruch derrotó al francés.

Ya libres, no es necesario recurrir a ningún acrónimo. Hay que defenderse contra la invasión ideológica, el adoctrinamiento y la ruptura, y hay que hacerlo a cara descubierta.

Han empezado atacando al Rey y a los símbolos de España. La reacción ha sido débil y tibia. Hechos consumados, una ley que no se aplica y unas multas que ofenden al ofendido, España. ‹‹Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca››.

No vamos a utilizar acrónimos ni a escondernos de nadie, sino que decimos sin tibieza y con fuerza: ¡¡¡Viva el Rey de España!!! Con todas sus consecuencias.14117431493237

Napoleón Bonaparte cayó en un gran error, el nacional, es decir, el patriótico, y estos nuevos emperadores, de la ambición y el poder, caerán en el mismo error, porque desconocen el verdadero sentido del razonamiento y las enseñanzas de la historia.

Solo será necesario un tambor del Bruch para que los españoles en masa se conduzcan como un solo hombre de honor. Lo harán.

V.E.R.D.E., es historia, ¡Viva el Rey de España! es la realidad. Nuestra realidad, futuro y libertad.

Al olmo viejo, hendido por el rayo

y en su mitad podrido,

con las lluvias de abril y el sol de mayo

algunas hojas verdes le han salido.

Antes que te descuaje un torbellino.

 

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

1 septiembre 2018

UN GENERAL PARA ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Me figuro la cara que habrán puesto al leer el título. No, no van por ahí los tiros.

Cuando ascendí a general se me ocurrió mirar en el diccionario el significado de la palabra “general” y, mira por donde, antes de llegar a la acepción militar (la cuarta) encontré otro significado con el que me identifiqué y sentí más satisfecho. General: Común, frecuente, usual. ¿Lo recordaban? General significa lo más común, frecuente, lo más usual. No está lejos la definición del verdadero sentido del generalato, que viene a ser formar un todo con todos los que, aún de naturaleza diferente, están bajo tus órdenes. Aquella definición me llevo a la otra: sentido común; que no es ni más ni menos que la capacidad de entender o juzgar de forma razonable. Lo más común tiene, o debería tener, mucho que ver con el sentido común.

Algo tan sencillo -tan común (?)-, -tan poco general-, que cuando en la política está ausente, todo lo que se hace, se aprueba y se legisla, es contrario al interés general, es decir al interés común, por lo que casi siempre acabamos en el enfrentamiento y la derogación de lo hecho por el anterior. Falta de sentido común.

Porque general es lo contrario a lo particular, al egoísmo, y al interés de partido, clan o grupito.

Porque no tiene sentido, común, que la señora Elsa Artadi, dirigente independentista, diga que el Rey no puede ser recibido con normalidad en Cataluña porque “justificó la violencia”.

Porque no tiene sentido, común, vetar al Rey de España en España, y que la entrega de los premios Princesa de Gerona se realice en un lugar privado debido a que la alcaldesa de Gerona, Marta Madrenas, niegue las instalaciones municipales para ello -¿son suyas en propiedad?-, aunque haya antecedentes como el del alcalde de Barcelona que en su día se negó a que allí se entregase la bandera de combate al buque insignia de la Armada española cuyo madrinazgo ostentaba la Reina Doña Sofía. No es general.

Porque no tiene sentido, común, que asistamos a la reapertura de las embajadas catalanas y que la portavoz del Gobierno diga que ven ese espectáculo con respeto mientras el independentista que se ha alzado contra España en Cataluña, y ahora gobierna (?), anuncia que las utilizará para promocionar el independentismo.

Porque no tiene sentido, como denunciamos cada día y a cada hora, que nuestra lengua, la española, es motivo de enfrentamiento y que en España no se pueda estudiar, hablar, rotular, en definitiva expresarte con libertad en español.

Porque no tiene sentido, común, que los independentistas que dieron el golpe de Estado en España estén huidos de la justicia o en la cárcel mientras los que ahora ocupan sus puestos en la gobernanza de Cataluña digan, hagan, y prediquen con sus obras lo mismo que los perseguidos o encarcelados.

Porque no tiene sentido, común, que un partido que es una franquicia del terrorismo, que ha defendido a los etarras, que exhibe a los que a esa banda han pertenecido, esté en las instituciones.

Porque no tiene sentido, común, que se insulte y se ofenda a los símbolos de España con impunidad y provocación.

Porque no tiene sentido, común, que los independentistas sostengan en pie al Gobierno de España y no tiene sentido, común, ninguno, que el Gobierno de España se deje apoyar por los que quieren romper con España. Nada tiene ese sentido de generalidad sino más bien de particularidad.

Poco general y mucho recluta recién llegado.

Porque no tiene sentido, común, que sigamos con un Gobierno no votado por el pueblo español, que nos sintamos igual votando que no, que nos parezca que cualquiera es apto para estas lides, que sonriamos las ocurrencias que sobre la marcha se le ocurren al gobernante de turno.

Nada en busca del interés general.

General, algo común, usual, frecuente, lleno de sentido, común, que sepa constituir un todo desde las diferencias, la diversidad, y las particularidades de cada cual. Alguien que sintamos común a todos y que piense en todos. No son estos los “generales” (entiéndase como debe entenderse) que tenemos.

El término general se aplicó cuando surgió la necesidad de poner un mando superior, sobre la generalidad o totalidad del ejército.

<<¡Ah, el papa! ¿Cuántas divisiones tiene el papa?>> ¿Recuerdan la chulería de Stalin?

No. No se trata de medir las fuerzas de los contrincantes. No se trata del poder de las divisiones. Estamos en un momento en el que hay que medir el poder de la razón, de la historia de una nación, de sus habitantes, y mostrar el poder moral que nos acompaña frente a los que pretenden aflorar todo lo malo que se ha creado en estos años.  Desmenuzados en taifas necesitamos un general, no un oficial general sino alguien que siendo de lo más común sepa aglutinar ilusiones y proyectos alrededor de esa idea común llamada España. Mira que es sencillo. Pues parece que no.

El sentido común, aunque no suele ser el más común de los sentidos, debe guiar este difícil momento. Alguien habrá que lo tenga y sea capaz de ponerse al frente de ese proyecto. Hoy por hoy no se le ve por ninguna parte. Y eso que es lo más común. Un buen momento para encontrarlo por ejemplo en ese partido que busca líder. Haberlos haylos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

18 junio 2018

 

 

 

LA VUELTA DE LA MILI… MANDAT OPUS! General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El gran Mingote y la mili

No se engañen ni se dejen engañar. La mili en España (suspendida que no suprimida) no va a volver. No volverá así como así. A ningún partido político se le ocurrirá recuperar el servicio militar obligatorio, ahora suspendido. Hemos escrito sobre el tema largo y tendido. Pero hay un matiz del que hoy quisiera hablarles. Existe una posibilidad para su vuelta y no es otra que Mandat opus!: que la necesidad obligue. Podría ocurrir.

Intentaré explicarme.

No volverá en España la mili

Cuando naciones muy avanzadas, en todos los aspectos, como Alemania, Francia, Suecia, Noruega, han introducido o se plantean introducir de nuevo el servicio militar obligatorio, es que algo grave está ocurriendo. En las naciones serias nada se hace por capricho, ni por rédito electoralista, cuando está en juego la Defensa y Seguridad de sus compatriotas. Estar preparado y alerta es una necesidad cada vez mayor como lo demuestra esta medida de replantearse la vuelta al servicio militar obligatorio. Eso es sencillamente lo que está ocurriendo en muchas naciones y que en España no va a ocurrir a pesar de que aquí el peligro es igual o mayor que en cualquiera de ellas. No, no se volverá a implantar el servicio militar obligatorio en España. Es más yo diría que a la más mínima oportunidad que los partidos políticos tengan para cambiar la Constitución se modificará o suprimirá el artículo Artículo 30. 1. <<Los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España>>, para evitar tentaciones. Incluso me atrevería a decir que como algún partido se dé cuenta de que aquí la mili está suspendida que no suprimida, rápidamente incorporará a su programa político la supresión definitiva de ese artículo; ni derecho ni deber. La frivolidad abunda en las partidocracias.

El tema es muy grave. Cuando veas las barbas de tu vecino cortar…

EL SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO

Exhibición del poder militar de China

El terrorismo yihadista, los populismos, o el rebrote de los nacionalismos, verdaderas quintas columnas, los ciberataques, una situación internacional cada día más preocupante, casi prebélica, una ONU casi inexistente para el conjunto de naciones, donde mandan cinco potencias nucleares, son motivos de gran preocupación en occidente. Trump, Estados Unidos, ya ha avisado a Europa. Un despliegue de la OTAN, sin precedentes desde la Guerra Fría, actúa como medida disuasoria para evitar un ataque ruso a los países Bálticos. Pasó en Ucrania, adiós Crimea, y hasta la siguiente. Nadie sabe lo que puede venir a continuación.  El orden internacional hasta ahora conocido agoniza. El binomio China-Rusia consolida una alianza desconocida y amenaza ese orden establecido. Los valores occidentales pierden fuerza cuando occidente no lucha por ellos.

El Brexit es una clara muestra del fracaso de Europa. En la Europa indefensa y desarmada se empieza a dar la alarma. España protege un Sur cada día más amenazante. Seguimos viendo en los ejércitos y el servicio militar restos del franquismo. ¡Cuánta ignorancia!

Rusia recupera su poder en el mundo

DEFENSA NACIONAL

En España los resultados de las encuestas sobre Defensa Nacional y Fuerzas Armadas dicen:

-El sentimiento colectivo hacia los símbolos de España como representativos de la nación están en ligero retroceso. Van a seguir descendiendo

-Se observa un retroceso hacia lo militar representado en el sentimiento hacia los actos castrenses como algo propio. Muy probablemente debido a la supresión del servicio militar sin que se haya promovido una ley de movilización que relacione a cada ciudadano con la seguridad y la defensa asignándole un papel, cuando menos teórico, en la misma.

-Cuánto menos edad y mayor formación menor es la preocupación y compromiso por la seguridad y la defensa.

-Existe la precepción de que no existen riesgos y amenazas importantes para España.

-Cada día son más los ciudadanos que creen que hay que disminuir sus presupuestos y efectivos en las Fuerzas Armadas.

-Hay una pérdida del sentimiento colectivo de España en diversas comunidades autónomas.

En definitiva los datos dicen que un 55,3% rechazaría o se mostraría reacio a tomar parte en la defensa de España si fuera atacada mientras que un 16,3% se inclinaría por hacerlo sin dudarlo y otro 22,4% sería más bien proclive a participar. Los porcentajes cada año dan cifras más preocupantes.

Tropas rusas en Crimea

Con estos datos ¿quién se atreve a implantar de nuevo el servicio militar obligatorio? Decía Pericles que le asustaban más sus propios yerros que los aciertos del enemigo.

<<En materia de arte militar existe el principio de no suponer que el enemigo no acudirá, sino más bien contar con la propia presteza en presentar batalla; de no confiar en que no atacará, sino hacerse uno mismo invencible>> (El Arte de la Guerra-Sunzi).

Para defender hay que amar, y para amar hay que conocer. Conocer y amar hay que enseñarlo de pequeñito, en casa y en la escuela. Pero aquí vamos en dirección contraria. No debería ser el servicio militar algo que produzca fricción en las relaciones cívico-militares sino una disposición que conduzca a estar dispuesto a defender tu libertad, tu historia y tus tradiciones.

Sin duda el servicio militar obligatorio no volverá a plantearse en España. A no ser que la necesidad obligue: Mandat opus!

Entonces puede que ya sea tarde.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

1 febrero 2018