UNA ESPAÑA ENFRENTADA A SÍ MISMA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Lo han logrado. Unos contra otros. ¿España? Ideologías.

Recoges lo que siembras: odio era la semilla. Cuando a punto estaba España de que el milagro sucediese alguien dijo no. Volaron los puentes y de nuevo el no pasarán. Centinelas de la ideología. Hay fecha, conocemos al culpable y el nombre de cada uno de los que forman el ejército de seguidores. Son unos canallas. Mientras España arde saben que nadie pondrá un pie en la calle. Eso solo saben manejarlo ellos. Pero todo tiene un límite. Podría ser el campo. Ese que hemos abandonado y del que huyen los jóvenes y los pájaros. Las fincas de Lagunero o la de Mora nunca se queman ni abandonan.

Hay un silencio borreguil en esta siesta de agosto que nos ha despertado con las llamas en las ventanas.

Arderéis como en el 36. Lo dijeron ellos.

Seguimos así: ellos y los otros. No nos queremos. Y mira que la Iglesia, amor al prójimo, la que ahora calla, sabe de esas cosas del fuego. El prójimo es pronto enemigo.

La Transición cometió muchos errores, muy graves, pero el primero de ellos fue creer que todo se iba a olvidar. Aquí no hay olvido, sino fuego, hogueras de pasión, quema de brujas, inquisición y, lo peor, mucha desconfianza. No fiarse ni del compañero de pareja.

Han tomado el poder con toda la gravedad que ello supone. Nada ni nadie, nadie, se mueve sin contar con su aprobación. Desde el Constitucional, la Conferencia de obispos o la Cúpula Militar, todos están en el primer tiempo del saludo. Una democracia no es esto. El Poder tiene límites y los Poderes del Estado deberían hacerse notar en momentos de máxima gravedad. Tienen miedo. Esta es una sociedad encerrada en el miedo.

Todo es un «a la orden orden» y sumisión a un único poder. Esto no es democracia. Dos Españas enfrentadas y la que ha cogido el poder ahora no lo soltará porque anda en esas cosas de la venganza. Quedan deudas pendientes.

Hay una España intermedia, como colchón que amortigua. Aguanta lo que el poder decide y por eso es la mayor culpable, la del vómito de los tibios.

Por otro lado solo necesitamos una chispa. Mientras nos miramos de reojo.

Las Autonomías han servido para eludir responsabilidades y de camino acabar con la idea de unidad en el esfuerzo y la solidaridad. Ardemos a trozos, por autonomías de un lado u otro.

En el 2004 España saltaba por los aires.

Guadalajara 16 de julio de 2005. Un incendio quemaba 13.000 hectáreas y dejaba 11 víctimas mortales, convirtiéndose en el más letal del siglo XXI. Nadie hizo nada más allá de crear la Unidad Militar de Emergencias. Una forma de eludir responsabilidades. Solución Manu militari. Esto empezaba a cambiar; hacia ellos, claro está. Emergencias era el poder del Gobierno sobre un mundo de Yupi que hoy mantiene vivo. Lo vimos en Valencia cuando su actuación, tarde y mal, estuvo sometida a una férrea disciplina y orden del Gobierno. El Jefe del Estado Mayor de la Defensa se dejó ningunear y fue un mando subordinado quien asumió la operación, un mando político para no estar bajo la capacidad operativa del Mando de Operaciones que dirige cualquier organización conjunta del Ejército español. Había que eludirlo ya que la organización militar debe siempre estar desarticulada y rota. Inaudito. Las Fuerzas Armadas convertidas en una chapuza en su mando y coordinación.  O se manda o no se manda, pero parches en la cadena de mando es un desastre, que lleva a lo ocurrido en Valencia. Ahora en  los incendios: la capacidad de la UME es limitada y, superada esta, es el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (Mando de Operaciones) el que debe asumir la responsabilidad y no un general de «Emergencias» desbordado e incapaz de asumir toda la coordinación. Triste  ejemplo tenemos en Valencia.

No se puede marginar la unidad y capacidad de mando para ser manejado desde el Gobierno con intereses políticos más que de eficacia en la gestión.

Miren todo el problema reside en lo siguiente: o conmigo o contra mi. En Valencia estabas contra mi, así que te quedas solo y si necesitas ayuda la pides. Todo es mío.

Ahora volvemos al error. La tragedia al margen.

Que el fuego no afecte al Partido. Una vergüenza. Todo lo manipulan.

Se han atrevido hasta con el Rey. Después de ocho días de abandono, de inmerecidas vacaciones, han manipulado la visita del Rey y la han mezclado de manera ostensiblemente malvada con la del presidente del Gobierno. Visten al Rey de uniforme y le ponen la dirección:  a Torrejón de Ardoz a visitar la UME. Ese no es el lugar de la tragedia. No es el momento de simbolizar el Mando Supremo de las FAS, lo digo con toda intención, cuando han quitado del mando operativo de las FAS a la UME. Un sinsentido. Se equivoca el Rey, más como Rey que como Jefe del Estado; no se equivoca el presidente del Gobierno que actúa con malévola intención. Hay mucho análisis en este tema aparentemente sin importancia.

Por mucha negociación previa nunca la Casa del Rey debería haber aceptado el trato. Tiene truco.

La Corona que siempre se ha distinguido en España por su proximidad a los que sufren, en cualquier tragedia, sin limitaciones, sin acuerdos ni paparruchas, se ha equivocado. No ha estado donde el corazón siente sin analizar el precio.

Hubo reparto. Erróneo. Tu de uniforme vas a ver las tropas, esas que están fuera de la cadena de mando operativa.

Las tragedias tienen su lado ético y estético. Fondo siempre trágico y formas que dejan una huella imborrable. Imposible olvidar esos lugares de vacaciones mientras España ardía.

A Borges le oí decir: «Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tú también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida».

Y el sabio Maquiavelo sin pelos en la lengua: «Pero ¿cómo puede un príncipe conocer al ministro? Hay un procedimiento que no falla nunca. Cuando ves que un ministro piensa más en sí mismo que en ti y busca en todas las acciones el provecho propio deduce que ese individuo ni será nunca un buen ministro ni podrás nunca fiarte de él porque aquel a quien se ha confiado el gobierno no debe pensar nunca en sí mismo sino siempre en el príncipe».

Ya ven lo que está pasando. Por sus obras los conoceréis.

Vuelvo a recordar este bello poema del Indio Naborí que figura (¿o figuraba?) en la entrada del partido comunista cubano:

Si no vienes a dar,

a dar el tiempo, el corazón, la vida

no desesperes por entrar

que en la entrada comienza tu salida.

Si vienes a buscar

el privilegio, la ocasión mullida,

no desesperes por estar

donde la flor más bella es una herida.

Este lugar es un lugar propicio

para el amor al sacrificio

aquí tienes que ser

el último en comer

el último en dormir

el último en tener

y el primero en morir.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

18 agosto 2025

 

ALASKA NO ES UCRANIA. UN EJERCICIO DE ESCUCHA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

El que crea que la reunión entre Trump y Putin en Alaska es exclusivamente para tratar la guerra de Ucrania no sabe nada de geopolítica.

Ucrania es un paso más en el desarrollo que conlleva una política internacional en revisión que deja atrás un mundo viejo para entrar en el futuro. Estados Unidos y Rusia están obligadas a entenderse y Ucrania es una excusa para ir más allá. Es marginal en el conjunto del problema, pero forma parte de él porque deriva de la situación originada por la desaparición de la antigua URSS. Hablamos de poder, del poder perdido. Ninguna nación que haya pasado por un proceso de transformación o crisis tan grave como el de la URSS, a punto de desaparición, o peor, a vivir desde la insignificancia en una zona clave del mundo donde su influencia fue y podría dejar de ser, se conforma con ese destino.

Rusia se resiste a aceptar un destino tan humillante. Ni sus gobernantes ni el pueblo ruso están dispuestos a asumir tan señalada derrota material y moral.

El movimiento que ha llevado a pasar de la URSS a la actual Federación Rusa ha provocado convulsiones sísmicas que aún siguen desplazándose sin encontrar su lugar en esta nueva estructura que sucede en una zona muy frágil, delicada, que va a marcar el futuro del mundo nuevo. No se puede abandonar a la Federación Rusa a su libre albedrío y se hace necesario prestar atención como si de una enfermedad se tratase, aunque mejor sería hacerlo como un proceso de crecimiento y estabilización. Si tratamos el asunto como una enfermedad podemos sufrir el contagio, pero si lo hacemos en su justa medida y entendemos las razones y las medidas a tomar, todos nos beneficiaremos. No hay razón alguna para ver en el futuro a una Rusia enemiga y a Europa en permanente actitud con las armas en la mano. Eso lo entiende la buena diplomacia, esa que ahora es escasa y la manejan hombres sin historia.

Es lo que busca Trump en Alaska. No es Ucrania; es mucho más. Pero la trumpmanía está desatada contra quien hasta ahora ha pacificado zonas que llevaban años en guerra. La paz y la guerra forman parte de un negocio muy delicado a la hora de tratarlo y el tránsito de una situación a otra tiene mucho que ver con la capacidad de los negociadores y, como no, de la jauría, que alienta las armas disfrazada de Caperucita, en rojo.

Veremos quien ríe el último porque la vulgaridad preside las interminables reuniones de deslustrados dirigentes que se juntan en torno a la política, la economía y la guerra. Ni de lo uno ni de lo otro saben. Soberbios que conducen y parece gustarles la guerra. Trump y Putin parecen distintos a esa moderna serie que ahora manda sin saber lo que eso significa.

Ni Trump ni Putin son vulgares. Eso es seguro. Para bien o para mal. Deben entenderse por encima de los comediantes que forman el desafinado coro. En Europa ningún político alcanza sus niveles. Son políticos vulgares tendentes al poder omnímodo más que al interés de su nación. Cuando los vean abrazarse no piensen otra cosa: están en lucha.

Putin y Trump no tratarán una guerra en concreto, de pasada surgirá Ucrania, en un contexto mucho más amplio. En Alaska nada pinta Zelenski. Lo hará más tarde, cuando se echen los dados al futuro con el cubilete de China, cuando decidan a dónde, por dónde, cómo y cuándo.

Mientras tanto, el resto, los aficionados a la política, economía y guerra, que guarden silencio y dejen hablar a quienes saben.

Por si acaso preparen la artillería y cambien de generales.

Podemos entrar en el nuevo mundo por la puerta buena o acabar con todo dando un portazo nuclear.

Es el momento de la elección. Sería una pena convertir el mundo en un tell como los de Mesopotamia.

Vaticino un pronto alto el fuego con dificultades, pero será el inicio hacia la comprensión y la paz. Es importante tener en cuente el verbo comprender, entender,  que tanto hace en diplomacia. Un «ejercicio de escucha» lo ha definido la portavoz del Departamento de Estado de EE.UU. Tammy Bruce. ¿Camino de nuevo a Yalta? ¿Quién falta? Escuchemos.

Nos queda esperar. En un día como hoy, arrodillarse y rezar.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

15 agosto 2025

PUBLICADO HOY EN EL DIARIO «EL MUNDO» por General Dávila

España arde y el mundo también: entre fuegos vivimos y Gobierno y oposición veranean y sestean ante el desolador panorama. Ya llegará el invierno para todos. Y en otro fuego, en este caso el de Ucrania, la comunidad internacional se juega parte o todo de su futuro. Y, como previo a la reunión, llena de incertidumbre, que se celebrará mañana en Alaska entre Trump y Putin, Zelenski viajó este miércoles hasta Berlín para reunirse con el canciller alemán, Friedrich Merz, y por videoconferencia con el presidente de Estados Unidos y varios líderes europeos.
Trump pretende hacer que escucha a Europa; era casi obligado antes de escucharse a él mismo en la cita con el ruso. Pero el inquilino de la Casa Blanca lo tiene todo decidido. Y, o acepta Putin sus condiciones, o esta grave crisis geopolítica dará una vuelta de tuerca completa. Me atrevo a augurar que el inquilino del Kremlin, a su manera, cederá.
Naturalmente, lo hará de mala gana, como si no lo hiciese. Alcanzarán un acuerdo que en principio no lo parecerá, porque nadie quiere mostrar una Rusia débil. Pero habrá acuerdo. El final de la guerra abierta en Ucrania se acerca. Díganme de las cientos de propuestas del presidente estadounidense en variados temas en cuál no se ha salido con la suya en los meses que lleva de mandato. Es cabezón y contundente. Pero, en concreto, con Putin es ganador a priori. Porque ha dejado muy debilitado al mandatario ruso. Lo ha hecho en Siria y en Irán, le ha echado del Mediterráneo y sabe que en cuanto se lo proponga hará una maniobra en Ucrania para que sus tropas lleguen más allá de Kursk. Putin está en debilidad militar, económica y tecnológica respecto a Trump. China es un gigante eficaz, pero lento y perezoso. Esta no es su guerra. No es su momento.
Europa es un convidado de piedra que tiene que comprarle las armas a los Estados Unidos de Trump, quien gana en todos los frentes. La reunión de ayer buscaba complacer a Europa. Pero mañana viernes, en la hora de la verdad, en Alaska no estará Europa, sólo Putin y Trump.
¿Y España? Como nación es respetada y su posición estratégica en el Estrecho muy valorada, aunque nos hayan ninguneado allí nuestro poder. Otra cosa es su Gobierno. Desde el año 2004, España no es lo que era, ni militar ni políticamente. En lo militar perdimos todo nuestro prestigio con la retirada de Irak poniendo en peligro la vida de nuestros soldados aliados. Ahora, después de recuperar el prestigio con muchos sacrificios, la política del Gobierno nos ha hecho ser menos fiables que nunca. En materia de Defensa e Inteligencia nadie juega a los soldaditos. Aquí o cumples o te vas. Es nuestro caso.
España está desarmada, sin armas ni municiones, sin poder militar y diplomático, pero lo más grave: es una nación rota por sus opuestas ideologías entre las que destacan las de quienes quieren destruirla. Eso internacionalmente se valora mucho.
A España, desde el punto de vista de la estrategia militar o diplomática global, no se la tiene en cuenta. Sé de lo que hablo. En los foros internacionales nadie nos pregunta ni por nosotros se pregunta. Caminamos en dirección contraria al mundo occidental que conocemos y nuestros aliados ya no se sorprenden, sino que adoptan la mejor medida: el olvido. Lo pagaremos en lo económico.
Basta ver que España no estuvo representada ayer en la reunión con Trump. No cabe tomarlo como una ofensa, sino como algo inevitable, algo que nos hemos ganado a pulso. La Mareta no es el lugar idóneo en este momento en el que arden España y el mundo.
Se antoja el mejor escenario para dar paso a los acuerdos y al fin de una larga guerra. Y, como siempre, nos pillará fuera de nuestro sitio.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

14 agosto 2025

https://www.elmundo.es/internacional/2025/08/14/689cadcee4d4d8a27c8b4580.html

EL PODER AERONAVAL: EL F35 UNA MUESTRA MÁS DE LA GRAVE SITUACIÓN DE NUESTRAS FUERZAS ARMADAS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Mi amigo y compañero el coronel del Ejército del Aire y del Espacio, Julio Serrano Carranza, colaborador de este blog y del libro recién editado De soldado a general, me hace saber que en su ejército hay un aforismo que dice «El jamón serrano y el avión americano«. Por algo será.

La Infantería es la reina de la batalla, pero en la guerra, incluso ella, siempre se mira al cielo. ¿Amigo o enemigo?

Tanto para un buen ataque como para una eficaz defensa se necesita superioridad aérea y a día de hoy este es un concepto sin límites en el aire-espacio, por el que todos luchan, el dominio de ese lugar decisivo.

Hemos asistido a guerras sin infantería visible (aunque sobre el terreno haya habido unos «hombrecillos verdes» o asimilados) como la reciente de Irán donde no ha habido botas en el terreno (que sepamos) y donde la primera medida de ataque del ejército de Israel fue acabar con las defensas antiaéreas y con todos los aviones iraníes antes de que ninguno alzase el vuelo. Después, ya el cielo estaba libre y todo era posible para cumplir el objetivo: acabar con su producción nuclear y crear un caos de derrota moral cuyas consecuencias aún tendremos que ver. Una guerra ganada desde el continuo aire-espacio.

La incertidumbre llega sorpresivamente desde ese lugar, aire-espacio, lo que ha llevado a los ejércitos, al menos por ahora, a suprimir las grandes formaciones terrestres de ataque que pueden ser mermadas por un enjambre de drones. La tecnología es una batalla que se libra en las retaguardias para crear una máquina invencible y los parámetros de investigación se centran en plataformas que dispongan de todo el poder, de manera que puedan ejercerlo lejos y con fuerza decisiva. Las formas de destrucción, antes que tener que hacer uso del arma atómica, evolucionan para lograr la sorpresa que consiste precisamente en eso: obligar a combatir al enemigo en el lugar o en el momento para él inesperados o en emplear medios o procedimientos por él desconocidos. Ya los hay solo a la espera de la decisión de usarlos. Sorpresa.

Todo esto como comprenderán es el gran secreto de las naciones que guardan y no comparten o solo lo hacen con naciones en las que tiene confianza plena, fundamentalmente en su política. España no sabe nada. Doy fe.

Queda prácticamente todo dicho. A día de hoy el poder aeronaval, si China no demuestra lo contrario, que no lo hará por ahora, está en los Estados Unidos de América. Nadie se acerca en el escalafón a ese poder tecnológico, ni en cantidad ni calidad.

Una de esas plataformas de poder es sin duda el avión de combate. El de Estados Unidos se llama F35 en sus distintas versiones, dotado de una tecnología incomparable y a día de hoy insuperable. Sin rival. No hay lugar de la superficie terrestre o marítima que no pueda ser alcanzado por el poder de un F35. Cuenta con pocos enemigos para batirle desde tierra, desde el mar o el aire. Su poder tiene pocas limitaciones y está dotado de desconocidas capacidades en guerra electrónica, radar e integración con otras plataformas. Una revolución en el arma aérea. Quedan  muchos años por delante hasta que otro pueda suponer un reto frente a él

Para su proyección cuenta Estados Unidos con bases o instalaciones en cerca de 5.000 lugares repartidos por el mundo además de once portaviones en servicio activo, diez de la clase Nimitz y uno de la clase Gerald Ford.

Que es muy caro es algo evidente, aunque tanto en guerra como si hablamos de disuasión lo barato suele dar disgustos irreparables. Los ha habido cerca nuestra, pero nadie quiere asumir una investigación.

Para defenderse militarmente es necesaria una inversión que exige tiempo y dinero. No se puede estar en la permanente discusión y cambios de criterio que llevan no solo a la indefensión, sino a asumir riesgos para el personal que maneja las armas por su antigüedad y falta de mantenimiento y renovación. Así es la Defensa en España: un capricho político y un interés solo para enriquecerse.

Se supone que la tecnología, las armas y los procedimientos son compartidos entre países aliados. En la armas hay un principio fundamental y es no disponer de diversidad en los modelos para evitar el desconcierto en el abastecimiento y mantenimiento. Una logística única y compartida es la clave para que la maniobra táctica sea sostenida por la logística y ese principio cada vez es más exigente. Europa, y por tanto la OTAN, es un claro ejemplo de incapacidad logística. Hay que acudir al único socio fiable. Todo está basado en el sistema estadounidense y entre el conjunto de sus 32 miembros no hay una total integración ni en armas ni procedimientos. No se comparte tecnología ni se comparte Inteligencia, no hay industria común, solo se trata de aparentar una unidad de combate muy lejos de alcanzar su máxima eficacia. Europa en materia de Defensa es una torre de Babel y no precisamente por sus lenguas.

El caso de España es único en la Alianza por  nuestro particular modo de entender la Defensa. Aquí no hay armas, sino proyectos. Hay planes, magníficos planificadores y mejores soldados, pero no hay ejércitos para el combate ni la disuasión, sino políticos encabezando manifestaciones. Pero hasta en eso hemos sido vencidos por Marruecos. El que quiera entrar que pase, la puerta está abierta. ¿Para qué queremos aviones o portaviones? ¿Mali? o ¿el Báltico? El Mediterráneo nos queda muy lejos. España sufre la lenta derrota, agonía,  de una invasión que afecta a su integridad territorial, a su soberanía y a su cultura y tradición. España no se defiende, sino que hemos aceptado la derrota. O la hemos propiciado.

Hoy, en estas cosas de las armas y la defensa, el protagonista es el arma aérea, el F35 rechazado por España sin una explicación lógica y argumentos de peso, incluso sin haber escuchado la opinión de la Armada y del Ejército del Aire y del Espacio o tomar la decisión contraria con una enorme carga de sectarismo político. Dios quiera que no tengamos que comprobar los errores cometidos en estos últimos tiempos en materia de Defensa, porque lo pagaríamos muy caro. Hacia ello vamos.

Las consecuencias del rechazo de este avión, que es el futuro para nuestro poder aeronaval son graves.

El Ejército del Aire y del Espacio ha trazado un plan para continuar con el F18 hasta 2030 pero es la hora crítica de encontrar su sustituto que a día de hoy no lo hay en el mercado. El proyecto europeo conocido como Sistema Aéreo de Combate del Futuro (FCAS), liderado por Francia, Alemania y España no hace sino acumular retrasos y ambicionar intereses más allá del militar y en cualquier caso no estará operativo al menos hasta 2040. Este ambicioso proyecto tiene como objetivo desarrollar un avión de combate de nueva generación, así como un sistema de sistemas que incluya drones y otras plataformas aéreas. El FCAS se espera que esté operativo en 2040 y busca garantizar la autonomía estratégica y la soberanía tecnológica de Europa. Además, y esto es lo más grave, no existe el proyecto de un modelo de avión embarcado. Por tanto ahí viene lo más grave del abandono del F35: nos quedamos sin poder naval proyectable. No hay avión para sustituir a los actuales Harrier que embarca la Armada. Su sustitución no puede esperar y es urgente una renovación con aviones modernos con capacidad de embarque.  Si no es así perderemos el poder aeronaval.

Los dirigentes políticos están ahora, como siempre, señalados por algo tan grave como dejarnos indefensos, sin disuasión ni credibilidad, sin futuro como nación. La apuesta más inteligente, el F35, ha sido rechazada sin saberse muy bien el porqué, aunque nadie duda de nuestra postura antiamericana. Era la adquisición mejor valorada y casi imprescindible dada nuestra posición estratégica en el sur.

El buque  LHD Juan Carlos I está capacitado  para operar con el F-35B y esa era la apuesta decidida que ahora rompe el ministerio de Defensa sin alternativa a la vista. El Ejército del Aire y del Espacio tendría ya un sustituto del F18 con  las mismas características que la Armada con lo que las ventajas en mantenimiento e interoperabilidad es evidente.

En resumen: adiós al poder aeronaval español y, por tanto al terrestre, a nuestra capacidad de disuasión.

España ha renunciado a su capacidad de Defensa. Siempre nos quedará la Infantería: ustedes, los que aman a España.

No es el problema de uno u otro avión. Es mucho más grave. Es un problema de ideología. El partido en el Gobierno de España, de manera sectaria, sigue la política antimilitarista, antiotan, antialiados con las naciones de su entorno y solo piensa en un mundo donde su poder quede vinculado a una ideología basada en la moda subversiva más reciente por lo que apuesta por una desmilitarización del sur de Europa, que, siendo de su responsabilidad, ha dejado de mala gana y peores maneras en manos del Reino Unido, EEUU y ahora de Marruecos.

Todo ello limitando el poder de otros inocentes (¿o peor?) partidos de la oposición al hacerse de manera sagaz con el poder mediático, el tecnológico y el de las armas. No es necesario repetir los nombres y apellidos de los que ostentan dicho poder. Los repito cada día. La oposición ni se entera porque cuando a ella le toca el turno solo buscan que los generales se pongan firmes a su paso a la vez que acaban con las mejores unidades de la historia. ¿Lo recuerdan?

No. No es el F35 ni un portaaviones, ni tampoco el submarino (si es que lo hay), ni el vehículo para una infantería que va a pie y sin dinero, o con vehículos chinos, sin radios ni municiones. No.

No es perder el control del Estrecho, nuestro mayor poder estratégico; no es tampoco renunciar a Gibraltar y a nuestra integridad territorial por muy grave que sea. Contra ello queda al menos escrito un mandato constitucional que esperamos se cumpla algún día si esto sigue a la deriva.

La gravedad del asunto es ahondar, como intencionadamente hacen, en un antimilitarismo consistente en modelar la mente de nuestros oficiales y suboficiales desde  sus primeros pasos en la Academia para que se sientan menos militares y más gestores; que no piensen en combatir a un enemigo ,sino a la naturaleza, al viento al aire o al fuego. Mentalidad de jóvenes entusiastas de la ayuda humanitaria y del reparto de medicamentos o golosinas, que en el ámbito internacional impartan cursos de español o de costura. Que canten canciones de paz y armonía.

Todo eso está muy bien. Pero eso no es un Ejército.

Me da igual el F35, el portaviones o el submarino, el vehículo terrestre o el calibre de las armas. Me preocupa la irresponsabilidad en la formación de nuestros mandos cuando los relámpagos de la guerra se ven de noche y de día. De esa irresponsabilidad y de otras como la pérdida de la integridad territorial no la tienen solo nuestros políticos.

También la tienen nuestros militares. Que cada cual asuma su responsabilidad en estos tiempos de incertidumbre y desolación para la unidad de la patria. España.

Para Golpe de Estado el dado en octubre de 2017 y aprobado ni más ni menos que por un Tribunal Constitucional. Es un ejemplo de que no hay necesidad de ningún golpe a lo militar. Algo vetusto y demasiado novelado. Solo es exigible que cada cual cumpla con su deber que en la Constitución está tan claro que ni a los niños de primaria hay que explicárselo, aunque el llamado Tribunal Constitucional no lo entienda.

En el negocio de las Armas hay mucho golpista enmascarado que juega al borde de las fronteras. Armas sin frontera.

Como punto final debo decirles que me queda una gran duda: ¿será que no queremos comprar el F35 o realmente es que los Estados Unidos de América no nos lo quiere vender.? Dado el peso que tenemos internacionalmente en lo político-militar y lo fiables que somos, adivinen ustedes.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 agosto 2025

 

 

ENTREVISTA EN EL DIARIO «EL MUNDO» SOBRE EL LIBRO «DE SOLDADO A GENERAL»

Cuando te hacen una larga entrevista siempre te queda la incertidumbre de que si pasada al papel todo responderá a  lo que tu has pretendido exponer. No puedo  quejarme  ya  que  muy  pocas veces me ha ocurrido tener que corregir errores de importancia.

La entrevista que hoy les ofrezco realizada por la periodista Candela Ibáñez en el diario El Mundo sobre el libro que acabo de publicar en La esfera de los libros, De soldado a general, es un ejemplo de buen periodismo ya que después de una larga hora de conversación ha sabido sintetizar con maestría y brevedad todo el contenido de la misma.

Agradezco mucho la entrevista y la maestría para en ella sintetizar el pensamiento de trece mandos de los ejércitos con empleos que abarcan desde el General de Ejército al Cabo. Señalo ese punto crítico que tan hábilmente ha captado: la enseñanza militar.

¡Muchas Gracias! y le auguro y deseo muchos éxitos en su carrera periodística.

General Dávila

EL TRASLADO DE LOS RESTOS DE LOS HÉROES DE MONTE ARRUIT General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En agosto de 1949 el general Varela, General Jefe del Ejército de Marruecos y Alto Comisario de España en Marruecos, escribe al ministro del Ejército, General Fidel Dávila Arrondo, comunicándole tener todo preparado y previsto para iniciar el traslado de los restos de los héroes de Monte Arruit, una vez finalizados los trabajos previos para la exhumación de los restos y demolición del monumento que les ha cobijado hasta esa fecha.

El 24 de agosto vuelve a remitir carta el general Varela al ministro en la que le da cuenta de haberse realizado sin novedad el traslado al Panteón de los héroes de las campañas existente en el Cementerio de Melilla.

En su carta el general Varela de puño y letra dice: <<Considero que este cometido ha sido muy beneficiosos pues era un verdadero espectáculo “aquel cementerio de Monte Arruit” que siempre representaba un recuerdo triste de un ataque desafortunado>>.

El traslado se llevó a cabo mediante un estricto <<protocolo>> del que hoy les damos en exclusiva noticias, aportando el documento del mismo.

Elaborado por la 4ª Sección del Estado Mayor del Ejército de Marruecos:

DE LOS ACTOS QUE HAN DE CELEBRARSE CON MOTIVO DEL TRASLADO E INHUMACIÓN DE LOS RESTOS DE LOS HÉROES DE MONTE ARRUIT.

El traslado se llevó a cabo el 20 de agosto de 1949 después de realizadas las gestiones de carácter oficial con las Autoridades Civiles, Militares y de Justicia.

El enterramiento tuvo lugar en el piso de la cripta del panteón dedicado a los muertos en campañas anteriores. En el centro de la cripta figuraba una losa de mármol con la inscripción: <<Aquí yacen los restos de los heroicos defensores de Monte Arruit -1921- Fueron trasladados a este sagrado recinto en agosto de 1949>>.

Los restos fueron conducidos en camiones por la carretera general de Tetuán, recibidos por el Clero Parroquial del Barrio del Real, rezándole un responso, trasladándose después a la Playa de San Lorenzo donde se organizará la comitiva para acompañarlos al cementerio.

La comitiva se organizó: En la Playa de San Lorenzo se transbordó los féretros, en número de doce, a otros tantos armones de artillería engalanados sus tiros con gualdrapas negras. Los féretro irán envueltos en la bandera de España y sobre cada uno irán tres cascos y una corona de laurel.

Abrirá marcha la escuadra de batidores, la banda de música del Tercio Gran Capitán I de la Legión, una sección al mando de un oficial, por cada una de las Armas y Cuerpos: Infantería, Regulares, Tercio, Caballería, Artillería, Ingenieros, Intendencia, Sanidad, Compañía de Mar y Tropas de Aviación, para rendir honores.

A continuación de determinan las comisiones asistentes.

El itinerario seguido: Playa de San Lorenzo-calle del Actor Tallaví-Plaza de España (calzada del Casino Militar)-Avenida del Generalísimo-Plaza del Comandante Benítez-calle del Padre Lerchundi hasta la explanada de acceso al cementerio de la Purísima Concepción.

A la llegada de la comitiva a la explanada de acceso, las Secciones de Honores desfilarán ante los restos de los héroes, y seguidamente los féretros serán trasladados al interior del cementerio por los portadores de las cintas, hasta el Panteón de Héroes, en cuyo lugar, y ante el altar levantado al efecto, se rezará un responso, procediéndose a continuación a dar sepultura a los restos, en cuyo momento, y por la Compañía del Regimiento de Infantería nombrada al efecto, se hará una salva en el lugar de costumbre.

Con este recuerdo elevamos nuestra oración al Cielo en comunión con aquellos que cumplieron con su deber derramando hasta la última gota de su sangre.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

«DE MADRID A ORENSE» Publicado en el Diario La Región de Orense por Rafael Dávila

https://www.laregion.es/opinion/madrid-orense_1_20250809-3945785.html

NO HAY EJÉRCITO SIN SOLDADOS MOTIVADOS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

La nueva guerra se muestra extraña y puede que asuma los adjetivos de progresista y sostenible. Todo depende del lado en que se esté. El progreso será cosa de Hobbes que ya hablaba de ello después de haberse empapado de Spinoza. Un estado del alma. El alma ha desaparecido y la sustituye la Inteligencia Artificial, nuevo Olimpo. Seguirá la guerra porque los dioses actuales la alimentan. Progresa adecuadamente.

De la guerra habrá que buscar una nueva definición, más allá, su no ser, en la filosofía. Lo dice de manera rotunda e inteligible el maestro Albiac: «La guerra es el arte del no yo: sabiduría» (Diccionario de ADIOSES, Confluencias, 2020). Ese es el comienzo de todo.

Nos asusta cuando el filósofo nos habla del experimento de 1914 «tan doloroso para el alma europea, porque no es un deseo cualquiera el que se estrella contra la realidad; es el deseo ilustrado más básico: la ensoñación de que todo, absolutamente todo, en el comportamiento humano pudiera ser gradualmente reductible a educación y cultura». Y nos dice que ese majestuoso proyecto del género humano se desmorona en el estruendo de las trincheras del 14. A la misma conclusión habían llegado Einstein y Freud.

Tendrá que caminar la educación y la cultura con la guerra, no hay alternativa; no habrá arte, sino guerra sin más, las armas son herramientas de mal agüero; ahora son otra cosa, de tal manera que lo que empezó siendo una parte, ahora se ha convertido en un todo donde no hay diferencias entre soldados y civiles. Todos son protagonistas en el escenario bélico, el que buscaban; ahora la guerra en un hecho total que se representa cada día, sin día de descanso. Sostenible. Para ello la política de una Europa perdida, la diosa, que quiere ganar la guerra sin ejércitos, sin soldados, sin diplomacia, solo con normas y arrogancia.

Europa murió y en su intento de redimir culpas camina hacia una deshonrosa capitulación; «Ni un solo aliento de fuerza ha vuelto a adivinarse sobre Europa después de aquello. Europa cerró su tiempo en la guerra del 14». «La Gran Guerra primero; luego el oscuro ascenso de estalinismo y fascismo; la segunda guerra mundial, de inmediato, como colofón resolutorio. Y sus cincuenta, impensables, millones de víctimas…». Ahora esto. Sin centinelas una mecha encendida cruza las fronteras y recorre los antiguos campos de batalla en busca de la acumulación de pólvora. Será un día D a una hora H.

Hoy vivir en Europa es, aún, «sobrevivir en los escombros de después de esa guerra».

De nuevo la inquietud cuando el maestro Albiac nos recuerda la hipótesis más original del ensayo clausewitziano: «La paz es un acto de guerra», que sale, sin duda, del fondo de Spinoza «Si los sujetos de un cuerpo político no recurren a las armas porque el terror los paraliza, debe de hablarse más de ausencia de guerra que de paz».

Europa es una ensoñación reductible a educación y cultura que se desmoronó en las trincheras de ratas y piojos cuando cobardeaban los que deberían alzar el ánimo. Se hizo la traición un intruso entre los ejércitos de los vencedores y de los vencidos. El mejor de sus generales se despojó del uniforme y se dedicó a otros menesteres más rentables como repartir eufemismos de misiones de paz sin saber muy bien que aquello era la guerra.

España acompaña a Europa en su agonía.

Leo en el que fue diario monárquico ABC el imprescindible artículo de Ignacio Ruíz Quintano. Debería repartirse por las Academias militares españolas, esas que aún no han encontrado el Plan Docente para los futuros oficiales del ejército. Ensoñaciones que buscan el «Perfil de egreso del oficial del Cuerpo General del ejército de Tierra». Para el «Entorno Operativo Terrestre Futuro 2035». Toda una apuesta de futuro sin saber qué es la guerra y las motivaciones que llevan al hombre a proyectarla. ¿Por qué la guerra? se preguntaban Einstein y Freud. Eso no importa. A los futuros oficiales del ejército de Tierra español les colocan un chip para 2035 que conlleva una ideología progresista y sostenible. Los valores están enterrados por orden del sepulturero que inició el proceso del cambio militar, que era el de España, acabar con la que rezaba, que desapareciese la virtud como referencia y aquella rica historia de la Hispanidad, del heroísmo, de la grandeza de sus olvidados soldados. El enterrador se hará cargo.

Estas cosas son difíciles de relatar, siempre queda un vacío de inexpresión que sabes que no has podido transmitir. Solo si recurres al poeta eres capaz de hacerlo.

Hasta aquí llegó, España; se podría

hacer una bandera ensangrentada

con el sol de esta arena calcinada

y la sangre que en rojo la teñía.

(Luis López Anglada)

 

Aquella mañana vi al sepulturero como la enterraba. Vi al sepulturero aquella mañana.

Europa pierde. Gana la economía. ¿Para que sirve? Para ser más pobres al borde de la desaparición. Nada hay que se parezca a Alejandro Magno. Pericles enmudeció antes.

Ignacio Ruíz Quintano titula su artículo: «Un cementerio». Es Europa, observada por un sepulturero de tétrica mirada. Sé que en ese cementerio no se encuentran las lápidas al honor de los soldados ni a su indiscutible valentía. Solo olvido

Es una única lápida con el nombre en letras doradas: Europa.

Dentro de la fosa está su cultura, su falsa unidad llamada Unión Europea y la soberbia de tener una nueva formación militar para los ejércitos del futuro, allá por 2035 en España, que se nutra de jóvenes que mantengan un comportamiento despreciativo, arrogante, desenvuelto, ese  que tienen al creerse vencedores de lo que ellos jamás hicieron, lo que hicieron sus padres y abuelos de lo que ellos jamás serán capaces.

Europa no tendrá ejércitos como los que define Ruiz Quintano de «tíos jóvenes, físicamente aptos, dispuestos a comer barro, a marchar cuarenta kilómetros con cuarenta kilos a la espalda y a clavar una bayoneta en la garganta del enemigo». Eso no existe en Europa. Solo forman filas entre el descontento y el despliegue incomprensible, más que aburrido e inútil.

Europa carece de Ejércitos porque falta la motivación para luchar. Está enterrado y el sepulturero no da abasto; casi no queda espacio para este gran cementerio.

Pero los cementerios no son obstáculos, se ocupan y siembran con nuevas semillas. No habrá obstáculo. Los campos de Europa ya se llenan de semillas por doquier, todas más o menos dan fruto, secan a las pocas que aún permanecen en su antiguo solar.

No hay soldados que vigilen las fronteras, no hay ni siquiera fronteras. Aquí todo se ha cambiado por progresismo y sostenibilidad. Ese es un uniforme que destruye las formaciones de soldados. No hay progreso sin ejércitos dotados de moral, virtudes y armas. El progresismo lo quiere Europa para su industria: gas; energía. Pero sin soldados con virtud no hay ejército sostenible.

Los nuevos campesinos remueven la tierra, no entienden nada más que de cosechas y hacen uso de cualquier herramienta. Si es necesario tiran de  guadaña para cortar las viejas hierbas. Están a las puertas, otros desde dentro preparan el terreno. Vacío, desolador. Un cementerio de ponis.

Traen lo necesario: ganas, ideas, un credo, un mandato y ganas de luchar. No ceden terreno y de nada se asustan porque les guía algo abstracto, una nueva bandera ante la nuestra desgarrada convertida en trapo.

Europa es un cementerio de viejas glorias y honores enterrados que ya no interesa. Todo está  bajo sus campos de batalla ya olvidados y efectivamente es un cementerio sin lápidas que recuerden el honor.

De cada tumba  nace un rosal blanco y un  espino albar…

A ella, como hija de reyes,
la entierran en el altar,
y a él, como hijo de condes,
unos pasos más atrás.
De ella nace un rosal blanco;
de él, un espino albar.
Crece uno, crece el otro,
los dos se van a juntar.
La reina, llena de envidia,
ambos los mandó cortar;
el galán que los cortaba
no cesaba de llorar.
De ella nacería una garza;
de él, un fuerte gavilán.
Juntos vuelan por el cielo,
Juntos vuelan par a par.

 No veo por ningún lado a la Unión Europea unida y sí el interés egoísta de cada unidad; por separado. Eso dio comienzo a una guerra que puede abarcarlo todo. Justo en esa fina línea roja que separa y a la vez une intereses que son energía (alternativa), no precisamente como virtud para obrar.

No hay que rearmarse y construir una cúpula defensiva, para sobrevivir a esta incertidumbre, sino tener fe en la victoria y soldados con virtudes. Dispuestos no solo a andar cuarenta kilómetros con un peso de cuarenta kilos, sino simplemente a luchar por sus creencias y morir, si necesario fuera, por su bandera. Eso ya no existe. Por tanto no hay resurrección. «Desde que los romanos se aficionaron a los placeres, empezó la ruina de mi patria» (El arte de la guerra. Maquiavelo).

Por ahora nos entregamos muy bien y la invasión está en marcha sin defensa alguna.

España ha de pensar más en el sur que en otros lugares donde cada vez pintamos menos por intereses y capacidades.

Está claro que a Europa nos miran desde una prudencial distancia. No habrá Ejército que nos defienda,  pero ya han empezado a militarizar a una sociedad confusa que banalizó su seguridad y defensa. Esperemos que no sea tarde y el uniforme esté hecho a la medida.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

5 agosto 2025

Blog: generaldavila.com

 

 

 

FALSO: ESPAÑA RETIRA LA BANDERA DE LOS ISLOTES «ISLA DE TIERRA» E «ISLA DE MAR». General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

FALSO: ESPAÑA RETIRA LA BANDERA DE LOS ISLOTES «ISLA DE TIERRA» E «ISLA DE MAR». General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

«En una acción inesperada, las autoridades españolas retiraron su bandera de las islas de «El Bar» y «El Bahar» (Isla de «Tierra» e isla de el «Mar»), ubicadas frente a la costa mediterránea marroquí, cerca de la ciudad de Alhucemas. Esta acción se produce más de veinte años después de que la bandera se izara en estas pequeñas rocas, lo que provocó tensiones diplomáticas entre Rabat y Madrid», informan medios marroquíes.

La noticia ha corrido como la pólvora, nunca mejor aplicado, y como la intención es contraria a nuestros intereses y procede de medios de dudosa fiabilidad conviene aclarar los hechos con información fiable.

La noticia, dada por supuestos medios marroquíes, puedo decir que es falsa en base a las informaciones que he recibido de fuentes más que solventes. Ello nos da a entender que es un mensaje lanzado con mala intención a la espera de la reacción de España que en este caso responde con ese silencio sospechoso al que nos tiene acostumbrados con cualquier tema que se relacione con Marruecos. Nos parece bien no entrar en el tema a nivel oficial ya que sería hacerlo a una provocación absurda que ninguna nación seria admitiría, pero todos sabemos que hay muchos procedimientos para responder de manera rotunda sin tener que entrar de manera directa en los hechos. Desde luego nunca hubo «tensiones diplomáticas» por izar la bandera en esos islotes por la sencilla razón de que nunca se izó. Busquen en la hemeroteca a ver si encuentran alguna noticia sobre esos hechos hace veinte años.

Como es lógico desde la ocupación del islote de Perejil en julio de 2002, saltaron las alarmas y se estrechó la vigilancia sobre cualquier trozo de tierra española, sea isla, islote o tierra adentro. Pero concretamente en esos islotes nunca se izó la bandera de tela porque sencillamente es imposible mantenerla dados los fuertes vientos que obligarían a cambiarla casi a diario.

Isla de «Tierra» e isla del «Mar» son dos islotes rocosos de 300 metros cuadrados a escasos 150 m de la playa y a 700 m del Peñón de Alhucemas, donde está la guarnición española.

No están abandonados a su suerte y sobre ellos hay continua vigilancia militar. Están fuertemente alambrados en todo su perímetro con triple alambrada y carteles de prohibido el paso con fondo de la bandera española. La alambrada y los colores de nuestra bandera son fáciles de identificar y se revisa su estado continuamente. Siempre se han respetado porque acceder no es fácil y la gendarmería vigila con una patrulla que nadie intente entrar. Una zodiac española con soldados armados armados hace una patrulla por la mañana y otra por la tarde en el perímetro.

Isla de Mar este sábado día 2 de agosto 2025

Se hicieron unas plataformas de cemento (que les muestro) pintadas con los colores de la bandera de España que se ven desde cualquier lugar. Me manda las fotos un amigo melillense que estaba en la playa y fotografió después de leer la noticia. Los bloques se mantienen y limpian cada cierto tiempo dado el estado en el que quedan después de la acción de las numerosas gaviotas de la zona.  Llevan esos bloques allí colocados unos cinco años. Nadie ha quitado ni ha puesto nada. Desde la bahía de Alhucemas se ven perfectamente como se comprueba por las fotos.

Isla de Tierra este sábado día 2 de agosto de 2025

No se ha puesto bandera de tela nunca porque el viento la destrozaría. Ningún bañista se ha acercado nunca allí de los muchos que van a la playa y a sus chiringuitos, algo habitual entre los melillenses.

Por tanto la noticia es tan sonora como mal intencionada y falsa.

Si hay algo que no sea cierto en nuestra información que se diga y si hay algo que no sepamos también. ¿Podría ser?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

3 agosto 2025

 

 

MONTE LA REINA (TORO). UN PASO ADELANTE, DOS PASOS ATRÁS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Y la bóveda se vino abajo

Ahora toca contarle el cuento de Caperucita a Zamora. La bella y sufrida tierra no se merece un Gobierno que les mienta. ¿Lo recuerdan?

Me llegan recomendaciones para que evite «dar tanta caña» (literal) como últimamente hago, pero es que no me dan la más mínima oportunidad para abandonar la pluma, y la espada ya tiene heredero. Con las cosas de España y sus Ejércitos no debería haber vacaciones. No me las tomo.

Vengo hoy a hablar de Zamora y las promesas de la ministra de Defensa, que anda de cuartel en cuartel sin entrar en el Cuerpo de Guardia que es donde se rinden los honores, pero donde nadie entra a ver como late el corazón de sus centinelas que a día de hoy han perdido el santo y seña.

La ministra de Defensa ha ido a visitar el románico de transición que no conocía, y de camino a hablar del futuro, ese que nunca se produce, sino a través del baile que ejecutan en su Gobierno: Un paso adelante, dos pasos atrás, como la obra de Vladímir Lenin. Lo hacen muy bien, unos usan el micrófono y otros el despacho, pero todos son conscientes de que su obra es regresar a un punto de partida que les dé el poder para siempre. Esa es la lucha, sea obra o Cuartel.

El micrófono ha estado en Toro donde murió doña Elvira, «hija del rey Fernando el Magno, vaso de fe, honra de España, virtud de justicia, luz y honra de la patria». Quizá no tenga asesores la ministra que lean más allá de 1931 y luego hagan trampa saltándose las páginas para reescribirlas. La ministra de Defensa, ha presentado en el Ayuntamiento de Toro el Plan Regional del nuevo acuartelamiento de Monte La Reina. Serán 1.400 militares y sus familias los que lleguen a Toro como venturosa oenegé creando cientos de empleos con el acuartelamiento.

De eso se trata, de españolear en tierras españolas, solventar un problema con lo más sencillo y disciplinado: los soldados. Utilizados como peones de maniobra social.

¿Lo de Loyola?, bien gracias! Pisos por Cuarteles. Se trata de expulsar a los militares de tierras vascas. ¿Y Cataluña? ¡Hombre si es rentable!, la pela es la pela, el Talarn ni me lo toque.

Dice en Toro la ministra: “la Defensa sirva como vertebrador territorial y herramienta dinamizadora […] esta tierra con tanta historia y con tanto futuro gracias a este proyecto”. De historia del 31 saben y quieren volver a ella.

Operación Campamento en Madrid: 20 años y nada.

Podría crearse un gran acuartelamiento, incluso con campo de maniobras, en La Línea, mirando (o apuntando) a Gibraltar; o en el Gurugú. Invitar a la OTAN a su inauguración antes del ataque de Putin.

Porque aún la señora ministra no sabe de donde sacar los 1.400 militares que tendrá que llevar a Toro; junto a  sus familias. ¿Voluntarios?

¿Será con los 1300 en situación de reserva? ¿Con los reservistas de especial disponibilidad? ¿Con las plazas que ya no se cubren? ¿O será una base vacía como vacíos se sienten muchos soldados.

Eso es secundario. Forzosos y firmes.

El problema de fondo llevo denunciándolo día tras día. El enorme valor que significa para una nación sus Fuerzas Armadas se mide por su capacidad moral y por el cuidado que la nación presta a sus soldados. Su misión sirve para ser una nación respetada y querida por sus ciudadanos, que sientan sus símbolos y unidad. Los integrantes de las Fuerzas Armadas no tienen ni quieren un sindicato, simplemente que no les hablen alto. Jugar con ellos para acudir a misiones que no les corresponden o utilizarlos sin tener en cuenta el sacrificio familiar que suponen los traslados impagados e injustificados, pagarles poco, no solucionar su futuro después de muchos años de servicio, formarles para que se vayan, o utilizarles como herramienta social,  no es mandar sino desmandar.

Eso es lo que ocurre con nuestras Fuerzas Armadas. Hoy llega uno y hace, para que mañana llegue el otro y deshaga. Un Cuartel por aquí, otro retiro de allá.

No sabemos si habrá soldados para tanto Cuartel y tan poco ministerio. Quizá deberían llevar allí la sede del de Defensa. ¿Voluntarios o forzosos? ¡Ah claro que no son militares! y los que lo son van de paisano.

Zamora es honra de España y allí es difícil dar una paso adelante y dos para atrás. Ojalá se cumpla la promesa, pero la Operación Campamento va para 20 años; que es nada.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

31 julio 2025

 

 

 

Entrevista al General Dávila por Koldo Salazar. El General Dávila habla de lo divino y de lo humano en esta entrevista, comenta su libro -De Soldado a General-, pero también habla de lo político y militar, de la OTAN, Ucrania, los servicios de inteligencia, el Sahel, Marruecos, Ceuta y Melilla…

El General Dávila habla de lo divino y de lo humano en esta entrevista, comenta su libro -De Soldado a General-, pero también habla de lo político y militar, de la OTAN, Ucrania, los servicios de inteligencia, el Sahel, Marruecos, Ceuta y Melilla…

https://otralectura.com/2025/07/29/general-davila-que-marruecos-es-una-amenaza-eso-es-evidente/

EL GRAVE PROBLEMA DEL EJÉRCITO ESPAÑOL General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

¡Uno más! Confundir un Ejército con una ONG y formar a sus tropas y cuadros de mando en una mentalidad antimilitarista es un grave proyecto puesto en marcha por el socialismo que militarmente inauguró un personaje llamado Narcis Serra que hizo todo el daño que pudo en las interioridades militares y que, con intención, o sin ella (peor es no darse cuenta), culminaron los siguientes ministros de Defensa, de uno u otro partido, dirigidos por su respectivos presidentes. En buena ley no podemos resaltar el buen hacer en lo militar de ningún presidente del Gobierno ni de ninguno de sus ministros. Han vivido obsesionados con el «Franquismo» algo que no sabemos muy bien su significado, inexistente, tal y como ellos lo plantean, en las filas militares y solo cultivado en su imaginación, lo que les vino muy bien para hacer y deshacer (eso sobre todo) con vana disculpa. Véase el 23F, aún sin el análisis documental hecho, o la situación de desconfianza en lo internacional en materia de Defensa, una cruda realidad que no quieren reconocer, pero que nos ha llevado al rincón del olvido en la estratégico que es lo económico y político. A no ser nadie como potencia militar o industrial. Presumimos de lo que no hacemos ni somos. Un ejemplo sencillo: en ayuda militar a Ucrania alcanzamos el número 20 en el ranking, pero presumimos como si fuésemos los primeros.

Los Ejércitos han sido durante todo el periodo democrático, desde 1975, una preocupación a  la que se miraba de reojo mientras «se les metía en cintura» cuando era y es la institución más democrática, disciplinada, honrada y cumplidora de su deber. Ejemplo para buenos y malos.

Los daños materiales sufridos por la desaparición de unidades claves a las que se les ha robado su espíritu y tradiciones negándolas el pan y la sal, convirtiéndolas en una más (o menos); las carencias de armas, vehículos y materiales que han provocado evitables accidentes y nos han dejado en desequilibrio irrecuperable en años; todo es poca cosa si se compara con el daño moral que han sufrido las Fuerzas Armadas y por tanto la nación española.

En nuestro libro De soldado a general hemos expuesto la situación alcanzada y la gravedad de lo acontecido. Hablan no unos trasnochados militares, sino quienes desde los puestos de mayor responsabilidad, en todos los empleos y unidades, de todas las Armas (ahora llamadas especialidades) y Cuerpos han conocido de cerca el proceso y su desarrollo.

Desde la educación hasta la posible desaparición, lenta y silenciosa, del compañerismo y la virtud. Todo está diseñado.

Sin efectivos (faltan cerca de 15.000 militares en plantillas, perdidos entre 2010 y 2023),  13.000 militares en reserva de los que solo el 7% ocupa un puesto de trabajo (incomprensible), más de 5.000 militares en situaciones especiales, es decir fuera de los ejércitos (?) y más de 3.000 aptos con limitaciones, es decir cerca de 22.000 militares desaprovechados, es todo un derroche de irresponsabilidad y desprecio inasumible. Eso sí, echamos a la tropa a los 45 años por inservibles para pasar a «Reservista de Especial Disponibilidad» con una ridícula paga de 600 euros y el paro como meta. No hay Ley de Movilización, nadie sabe como estructurar una posible movilización ante una emergencia, no va a volver el servicio militar obligatorio porque en España no hay sentido del servicio en un Gobierno que aspira a destruir España y que cada Autonomía se las apañe como tristemente vemos cada día. Un desastre.

Y nos hablan de virtud. ¿Qué virtud?

España aún permanece unida, aunque el futuro es estremecedor se mire por donde se mire. No hay Defensa ni valores que la sustenten.

Faltan capitanes y comandantes, faltan soldados en las unidades y tripulaciones;  cada vez hay menos incorporaciones de tropa ¿a quién le extraña?

Lo militar es una maquinaria inservible porque cuando quiera o debiera ponerse en marcha no lo hará y nuestra postura defensiva será entregar las armas, el espíritu, y no  habrá deber cumplido; me temo que nunca se cumplirá.

La mayor prueba de ello es el ataque desde el mismísimo Gobierno de la  nación a la unidad de España, misión principal de las Fuerzas Armadas. Deber incumplido.

El teórico aumento del porcentaje del PIB en Defensa, del que tanto presume la ministra, no es sino el negocio de las armas que llevan ya hace tiempo fomentando para su puesta en escena internacional con su poder en lo mediático, en lo tecnológico y ahora con el negocio de las armas. Esa es la política socialista y su amor interesado a los Ejércitos.  Es una vieja historia que les mantiene en el plano internacional.

Todo esto me viene de nuevo a la memoria porque cada vez recibo más correos de jóvenes desorientados en su vocación militar. Todavía la hay. Mucha. Mucho amor a España y a un oficio, el más bello y antiguo: el militar.

Sin tropas no hay Ejército y con tropas descontentas aún peor. Desatendidas en lo moral, mal pagadas, desorientadas y aburridas no hay manera de sostener unas Fuerzas Armadas.

Nos venden lo que no hay. Vivimos en la teoría de los valores recitando lo que nos enseñaron otros; y otros practicaron. Son valores que conforman un marco vacío que a día de hoy nada enmarcan. Un lienzo en blanco del que se han borrado sus bellas hazañas.

Pero aún nos queda el valor y el honor de nuestros soldados por pocos que sean. Ese es el gran obstáculo que esos a los que señalo tienen para cumplir su objetivo de acabar con España. Antes tendrán que acabar con cada uno de nosotros, en activo, en la reserva, o retirado. Siempre seremos de especial disponibilidad, con o sin uniforme, y en ellos estamos desde nuestro puesto de centinela.

A la virtud siempre le llega el relevo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

28 julio 2025

EL MEDITERRÁNEO: NUESTRA CULTURA Y NACIMIENTO por General Dávila

Publicado hoy 25 julio en el Diario La Región De Orense por Rafael Dávila

https://www.laregion.es/opinion/renfe-correos-lineas-aereas-moncloa_1_20250725-3931074.html

SANTIAGO APÓSTOL (25 JULIO 2022). SERMÓN DEL PRIOR DEL VALLE DE LOS CAÍDOS FRAY SANTIAGO CANTERA

Por su alto contenido espiritual e intelectual, por su sencillez y profundidad, por su necesidad, reproducimos las palabras de Fray Santiago pronunciadas el 25 de julio de 2022, día del Patrón de España, Santiago Apóstol, en la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos.

SANTIAGO APÓSTOL (25 JULIO 2022)

Queridos hermanos:

Los dos hijos de Zebedeo, los pescadores Santiago y Juan, fueron llamados por Jesús para seguirle y colaborar con Él en una gran misión (Mt 4,18.21; Mc 3,17), para fundar sobre ellos y sobre los otros Apóstoles su Santa Iglesia. Hizo de ellos Apóstoles, enviados para proclamar el Evangelio a los pueblos de la tierra. Ellos dos, junto con Simón Pedro, fueron sus más íntimos discípulos. Pero eso no quita que, por esa misma cercanía, que en algunos momentos a ellos les pudo llevar a dejar nacer la vanidad y la soberbia, les reprendiera con cariño o, en ocasiones, con notable severidad. Así, en el Evangelio que acabamos de escuchar (Mt 20,20-28), les dio y nos da a todos una enseñanza sobre la humildad. Y es que, ciertamente, Jesús, y después el Espíritu Santo enviado por Él para proseguir su misión, transformó por completo a todos los Apóstoles, entre ellos a Santiago el Mayor y a San Juan Evangelista, los “Hijos del Trueno”, como se observa en la lectura de los Hechos de los Apóstoles (Hch 4,33.5.12) cuando todos ellos, encabezados por San Pedro, pierden el miedo a predicar el nombre de Cristo, llegando a ser Santiago el primero de los Doce en derramar su sangre por Él.

Según una venerable tradición, Santiago vino a predicar el Evangelio a España y fue sostenido en su empeño por la Santísima Virgen. A partir de aquí, fue muy pronto tenido por Patrono de España, y así el monje San Beato de Liébana, a finales del siglo VIII o principios del IX, lo invocó como “áurea cabeza de España, nuestro protector y patrono nacional” (Himno O Dei Verbum). En la Edad Media se rogó su intercesión frente a la invasión musulmana y se le denominó de forma habitual “luz y espejo de las Españas”. Gonzalo de Berceo le llamó “primado de España” (Vida de San Millán, estr. 422, v. 4) y el benedictino anónimo que compuso el Poema de Fernán González afirmaba que “fuertemente quiso Dios a España honrar cuando al santo apóstol quiso enviar” (cap. V).

La figura de Santiago como Patrono nacional arraiga con firmeza desde los siglos medievales en los condados, reinos y coronas que configuraron la rica diversidad regional de nuestra España. Las peregrinaciones a su sepulcro en Compostela favorecieron la vinculación de España con el resto de Europa, de una Europa que era la vieja Cristiandad, y bajo el gobierno de la que se denominaba oficialmente Monarquía Católica, la Monarquía Hispánica, los misioneros españoles y portugueses extendieron la fe y el mismo culto de Santiago en amplios territorios del mundo, dando origen a nuevas Cristiandades, como diría Luis de Camoẽs en la epopeya portuguesa de Os Lusíadas.

El patriotismo es la virtud del recto amor a la Patria, según lo comprende el pensamiento clásico y cristiano, que lo hace derivar de la piedad filial, del amor a los padres, del cuarto mandamiento de la Ley de Dios, como se expresa con claridad en el Catecismo de la Iglesia Católica (nº 2239). Hay un deber de gratitud hacia el legado de una rica tradición heredada de nuestros antepasados y que nosotros a su vez debemos transmitir a las generaciones futuras con fidelidad y enriqueciéndola, aspirando a contribuir en un proyecto de vida común.

Hoy se nos hace urgente, una vez más, invocar a Santiago para que proteja a su nación, como le canta el himno que se le entona con tanta devoción en la catedral de Compostela. Hoy España es casi irreconocible, al igual que muchas naciones de Europa a las que se viene tratando de ahogar sistemáticamente su alma cristiana. Aquel soneto de nuestro Quevedo, caballero de Santiago, resulta de perfecta actualidad: “Miré los muros de la patria mía, si un tiempo fuertes, ya desmoronados de la carrera de la edad cansados por quien caduca ya su valentía”.

A nivel mundial se trata de imponer hoy un pensamiento único, desarraigando a las naciones de su ser; y naciones que han sido especialmente cristianas, como España o Irlanda, han sido tomadas como laboratorio de pruebas de una ingeniería social que, en estos momentos, aspira incluso a la disolución de la naturaleza del ser humano para que éste sea construido desde una nueva visión que parte de la negación misma de la realidad sexuada del ser humano que define su masculinidad o su feminidad. La llamada “cultura de la muerte”, la inversión del orden natural y la imposición del pensamiento único a nivel global, como ideología incapaz de sostener y de resistir un debate intelectual de carácter filosófico y científico, se establece entonces a fuerza de ley con sanciones de multa y de cárcel, amén de difundirse cada vez con mayor fuerza por la mayoría de los medios de comunicación, que aprovechan el sentimentalismo para calar en los corazones de la gente mediante la manipulación de las noticias.

Pero en los pueblos existirá siempre, al menos, un “resto” que se esforzará por mantener viva la esencia de sus patrias. Varias naciones del centro y del este europeo, como Polonia y Hungría entre otras, son hoy luz que nos están recordando la esencia cristiana del continente y la perpetuidad de los valores tradicionales, y por eso se las combate desde el poder globalizador. Y al mismo tiempo, en Europa occidental surgen muchas iniciativas que se niegan a la desaparición de la identidad de sus patrias históricas.

Confiemos en que Santa María de España, como la invocó el rey Alfonso X el Sabio, hijo de San Fernando, al fundar la única Orden militar naval de la Historia bajo su patrocinio, y juntamente con Santiago, conduzcan de nuevo a nuestra patria y a toda la Cristiandad a recuperar su esencia cristiana.

Fray Santiago Cantera

Blog: generaldavila.com

25 julio 2022